viernes, 23 de septiembre de 2016

Obviedades




Titulé así esta entrada porque me pareció el título justo porque se cae de maduro que era por demás de obvio cómo tenía que reaccionar ante esa situación. Me cuidé tanto desde que me sentí atraído por el Sebi por allá cuando yo tenía 13 años y él apenas 11, que reconocerle mi homosexualidad a un 'pendejito' por mucho que me calentara había un largo trecho. Era obvio que no lo iba a hacer. Y era obvio que no iba a salir del 'clóset' justo en el colegio. Era obvio, que no iba a 'borrar con el codo, lo que tanto me costó escribir con la mano' y las obviedades seguían... 

El beso que Gonzalo me dio en la boca me tomó de sorpresa. Yo esperaba, quería, ansiaba trabajar con la problemática de los chicos gays, desde que sentían que su orientación sexual los desestabilizaba. Esa problemática fue la que me llevó a querer ser psicólogo. Un poco para sacarle la angustia que presenta un niño/adolescente cuando comienza a sentir esa atracción irrefrenable física y emocionalmente hacia personas de su mismo sexo. A mí me había pasado y lo había vivido sin grandes ansiedades y angustias. Y quería (quiero) que eso pase con todos los chicos gays.

Era obvio que no debía ni tenía que reaccionar a ese beso que me había dado Gonzalo. Aceptarlo sí pero devolverlo, no. No podía dejar que Gonzalo encontrara una respuesta positiva de mi parte. Tampoco rechazarlo. O escandalizarme, para no perder la confianza que Gonzalo había depositado en mí. Por otro lado, aunque no esperaba ese beso, me había gustado y me hubiera gustado devolvérselo a Gonzalo con más pasión. Incluso, atrayéndolo más y acariciando sus nalguitas todavía vírgenes. Todo eso pasó en mi mente en los segundos que duró el beso. Pero me contuve. Por suerte.

A veces pienso, si estoy en condiciones de ser psicólogo porque no logro la objetividad que tiene que caracterizar a todo psicólogo. Claro que hasta ahora, todas las vivencias fuertes por las que pasé, mucho o poco estuve 'inmiscuido' (afectado) en ella. Y siempre mi subjetividad estuvo presente. Desde que quise ser psicólogo para ayudar a chicos y adolescentes gays pensé en el momento en que me enfrentaría con uno cara a cara y cuál sería mi reacción. Claro que nunca pensé que una situación así aparecería tan pronto ni tampoco de la manera como apareció.

De ahí que aún sin haberme recibido y sin tener la base que da la experiencia y que debería tener una persona para enfrentarse a un 'paciente' (chico/adolescente) que está descubriendo su sexualidad, me enfrenté a lo que tanto ansiaba. Claro que la situación no era la ideal. Yo no tengo más que las generalidades que da la formación de la carrera e incluso, no tengo las técnicas ni las estrategias para enfrentarme al problema que me planteaba Gonzalo. Para peor, yo era el centro de su pasión/amor. Un verdadero 'combo' que ponía a prueba mi capacidad.

Obviamente, que tuve que responder y así lo hice pero no desde el punto de vista 'profesional' sino desde el punto de vista 'personal'. Una respuesta lógica pero intuitiva, tratando de encontrar el equilibrio necesario para abordar esa temática y tratar de buscarle una salida que fuera positiva para todos. Además, Gonzalo, necesitaba: no una terapia de años sino una respuesta inmediata. Así que acepté pero no devolví el beso de Gonzalo. Después y ante la expectativa del 'pibito', le dije que aceptaba su gesto de amor hacia mí pero que también pensara en lo que estaba sintiendo.

Y a continuación se desarrolló un diálogo más o menos así:

Yo: mirá, yo te agradezco que sientas por mí, lo que decís que estás sintiendo. Yo no te voy a rechazar por eso ni nada por el estilo. 

G: está bien... no te 'calentaste'?(enojaste)...

Y: no, no me enojé, aunque creo que lo que estás sintiendo por mí, esa 'atracción' que vos decís que sentís, se debe a que intimamos mucho, me contaste muchas cosas que ni a tu papá ni a tu mamá nunca le contaste. Y como te sentís bien conmigo, hablando de muchas cosas y todo eso, creés que se despertó en vos una 'especie' de atracción hacia mí. Puede ser?

Gonzalo: sí...  

Y: incluso, vos me dijiste, que el año pasado y que este también, te gustaban algunas chicas de tu curso y del otro curso también, no? O sea, que gay no sos. A lo sumo, 'bi'. Sabés que es un 'bisexual'?

G: sí, obvio...

Y: bueno, así como no es malo ser 'heterosexual', tampoco es malo ser 'bi' o gay. Lo malo es creer que está mal que una persona se sienta atraída de otra persona aunque sean del mismo sexo. Y no está mal sentirse atraído. Lo que está mal, o mejor dicho, lo que no está bien, es no saber que tipo de sentimiento es el que tenemos por esa persona. Porque ese sentimiento puede ser amor, cariño, afecto, admiración, amistad o agradecimiento.

G: ...

Y: y acá viene lo más difícil: descubrir cuál es nuestro verdadero sentimiento. Vos decís que te sentís atraído por mí. Pero pensaste si esa atracción es de amor, cariño, afecto, admiración, amistad, agradecimiento o qué. Vos pensaste esto?

G: no, la verdad que no. Yo creía, no sé, la verdad que no sé qué creía...

Y: incluso dijiste que vos creías que yo también sentía algo por vos...

G: y sí... me parecía que sí... 

Y: y no te equivocaste, yo te digo que sí, que siento 'algo' por vos. Siento afecto. Me gusta tu personalidad, tu forma de ser, porque más allá de que te estás comportando mal y no estudiás y todo eso, creo que, en el fondo, sos un muy buen chico, como me lo demostraste hasta ahora. 

G: sí? 'posta'? (verdad?) 

Y: sí, porque el hecho de que tengas mala conducta y no estudiés es otra cosa. Esa es tu parte negativa pero vos me mostraste tu parte positiva y es la que a mí me gusta. Obvio que estaría bueno que fueras mejor en todo, pero esa es una decisión personal, entendés?

G: sí...

Y: bueno, pensá si esa atracción que sentís por mí, es amor o cariño o afecto o admiración o amistad o agradecimiento o qué. Lo importante es tener bien en claro los sentimientos que tenemos hacia las personas que nos rodean para estar bien nosotros y para que las otras personas sepan también qué es lo que pueden esperar de nosotros. Lo que se tiene que dar, se va a dar, antes o después, pero se va a dar. Aunque también puede pasar que la otra persona, la destinataria de tus sentimientos, no comparta lo que vos sentís. Pero te repito, creo que lo más importante, es que vos no tengas dudas de tus sentimientos. Entendés?

G: está bien... puede ser que yo no la tenga 'clara'... y que estaba confundido pero ahora me re confundiste... no sé bien que es lo que siento por vos... yo creía que... bueno, creía que... no sé que creía...

Y: está bien... no importa. Tu confusión es natural y lógica y yo voy a 'estar' siempre cerca tuyo porque sé que tus sentimientos hacia mí, son verdaderos, sinceros y profundos aunque no tengas en claro qué es lo que sentís. Sí me gustaría que pienses en esto y que aclares ese sentimiento hacia mí. Mientras tanto, otro día, podemos seguir conversando sobre tus problemáticas en el colegio, en tu vida o de 'bueyes perdidos', eso, como quieras, porque podemos hablar de cosas importantes o de cosas intrascendentes. Te parece?

G: sí, está bien...

Y: entonces, vamos a ver si hablando más podemos conocer que sentimientos tenés hacia mí y como podemos resolver tus otros problemitas?

G: sí, está bien, lo que pasa que vos me entendés y me hablás de una manera diferente, que me hace pensar y ver las cosas de otra manera...

Y otra vez, se levantó de la silla, rodeó nuevamente mi escritorio y me dio un beso en la mejilla, gesto/costumbre tan característico nuestro para demostrar afecto hacia esa persona. Me sonrió y me dijo que yo era un buen 'loco' (persona). Íntimanente, me hubiera gustado, abrazarlo, acariciarlo, besarlo y decirle lo mismo que le dije pero acentuando la parte sexual, porque mi lado pedófilo/gay sigue tan intacto como siempre, pero esta vez, 'actué', porque no fue más que una actuación digna del mejor actor hollywoodense, como un pseudo psicólogo. Esta vez pude separar mi subjetividad de la objetividad. No sé si la voy a poder separar siempre. Espero que sí. Al menos, dentro de mi consultorio... jeeeeee...




sábado, 17 de septiembre de 2016

Gonzalo





Por primera vez, desde que trabajo en el colegio, el Director General, antes de las vacaciones de invierno, me llamó a su despacho. Me dijo que aunque habíamos acordado que hasta que no me recibiera no iba a trabajar como psicólogo del colegio, estaba pensando en la posibilidad de cambiar eso. Se trataba de un 'pibito' del secundario con el que estaban teniendo algunos problemas a los que no le encontraban solución. Ergo me pidió ver si yo podía hacer algo para ayudarlos. 


El pibito reunía ciertas características que lo hacían especial: primero de todo, era hijo único con todo lo que eso significa. Un verdadero 'hijo de mamá' (consentido), de 14 años, a veces maleducado, impertinente por momentos pero un verdadero 'diosito' que reclamaba la atención y el afecto que no suplía el dinero. La mala conducta aunada a la escasa aplicación para el estudio obligaron al colegio a tomar medidas casi extremas y que no le dieron solución alguna.

Y como la 'onda' (moda) ahora es la 'inclusión', el colegio sí o sí debía contenerlo. Y como el pibito (se llama Gonzalo) se negaba ir a un psicólogo que le ayudara a modificar su actitud, el Director General del colegio me pidió ayuda. Obviamente que no me pude negar pero sabiendo de antemano las posibles reacciones del pibito decidí abordarlo de una forma diferente a lo que hago con los demás. Nuestro primer encuentro no seria programado o planeado sino que sería algo casual.

Y se dio como yo lo esperaba. Nuestra relación empezó el primer día posterior a las vacaciones de invierno en uno de los recreos, mientras estábamos haciendo cola para comprar algo de comer en el kiosco de la cantina. Allí había otros chicos que me conocían porque tenían hermanos menores en la primaria. Así que hacer contacto con Gonzalo, fue simple. El resto lo hizo mi capacidad de seducción, ser joven, simpático y el hecho de ser un referente en el colegio.

Eso me dio la posibilidad de iniciar y afianzar rápidamente nuestro encuentro que fuimos intimando con el paso de los días y nuevos encuentros, grupales e individuales. Gonzalo, imitando al resto y a pesar de no tener hermanos en la primaria, comenzó a frecuentar el gabinete diariamente y eso me dio la posibilidad de conocerlo más. Por todo lo que hablamos nos fuimos haciendo amigos hasta que aceptó mi ayuda pseudo-psicológica. Mi radar gay detectó 'algo' en él pero no lo pude confirmar. 

Hablamos muchas veces e incluso, me pidió incrementar nuestros encuentros 'a solas', sin la presencia de otros chicos compañeros del colegio. Así me enteré de toda la problemática que lo rodeaba, lo aquejaba y que sin duda lo estaba afectando. En nuestro antepenúltimo encuentro y después de muchos rodeos, Gonzalo me reconoció que se sentía atraído física y sexualmente por un amigo. Y lo angustiaba no saber qué hacer o cómo manejar eso ni tampoco que hacer o cómo obrar.

En nuestro anteúltimo encuentro, hablamos sobre este tema. Especialmente, porque el haberme contado su 'problema' como él lo definía, más que liberarlo, el peso se le había incrementado y la angustia era mayor. Él creía que su amigo también sentía 'algo' por él pero nunca le había dicho nada. Y Gonzalo no se animaba a tomar la iniciativa por temor al rechazo de ese amigo. De nada valieron mis argumentos de que si eran amigos de verdad y le decía lo que sentía, tal cosa no iba a ocurrir.

En nuestro último encuentro, hice varios intentos pero fue en vano tratar de hacerle comprender a Gonzalo que podía encontrar algún psicólogo, que le ayudaría en su 'problemática'. Pero, Gonzalo, rechazó cualquier intento mío para hacer que lo tratara un psicólogo. Él me decía que conmigo estaba bien y que no creía que otro tipo lo iba a ayudar mejor que yo. Además no quería andar confesando lo que sentía a cualquiera. Y me pedía comprensión. Yo comprendía su punto de vista y así se lo dije. Gonzalo me dijo que había 'pensado' bien y que estaba decidido a 'jugársela' (atreverse) a decirle a su amigo cuáles eran los sentimientos hacia él. Le dije que me parecía bien y que su amigo, por reciente que fuera la amistad que tenían, si él era sincero, lo iba a comprender y seguramente no lo iba a rechazar. Le aseguré que así sería y que no temiera un desenlace diferente. Gonzalo me dijo que recordara lo que le había dicho y acto seguido, se paró, dio la vuelta alrededor del escritorio y sin darme tiempo para reaccionar, me dio un beso en la boca.






sábado, 10 de septiembre de 2016

Cotidianidades




Apagar la alarma del despertador. Encender la luz. Abrazar y besar a Luciano, el bello durmiente que está a mi lado. Esperar que se desperece y se despierte totalmente. Dejar que me abrace contra su cuerpo desnudo y adolescente como si hiciera siglos que no nos vemos. Hacer el amor aunque todavía no amaneció. Ducharnos juntos o separados después de terminar enchastrados y /o transpirados. Secarnos mutuamente y vestirnos mientras hablamos y nos hacemos bromas. Ir a la cocina y preparar el desayuno. Despertar a los pájaros (léase Tato y Nachito). Compartir el desayuno, nuestros sentimientos, pensamientos, ideas, planes y demás para ese día. Amontonar todo en la pileta de la cocina y salir 'cagando' (rápido) porque se nos hace tarde. Dejar a Luciano y al Tato en sus lugares de trabajo. Ir con el Nachito al colegio. Presenciar el izamiento de la bandera. Abrir el gabinete psico-pedagógico. Dejar todo listo para recibir a mi primer usuario del día. Recibir el primer mensaje de 'whatsapp' (wsp) de Luciano, donde me manifiesta su amor y su entrega hacia mí. Entrevistar a los pibitos citados. Seguir recibiendo durante la mañana los diferentes wsp de Luciano declarando su amor eterno hacia mí y renovando sus deseos más íntimos. Almorzar junto a algunos docentes y compañeros de trabajo. Regresar al gabinete. Transcribir en la computadora todo lo observado en la mañana con los chicos que asistieron al gabinete. Receptar nuevos wsp de Luciano con los que me declara su amor, fidelidad y pertenencia hacia mí más increíbles. Acomodar y cerrar el gabinete. Despedirme de los docentes y no docentes que todavía andan en el colegio. Regresar a casa, comprando en el camino, algo para merendar con Luciano. Encontrar a Luciano, ya vestido de entrecasa, esperándome con café con leche si hace frío o con Coca Cola si hace calor. Merendar juntos y hacernos el amor sino lo hicimos a la mañana. Volver a ducharnos, secarnos y vestirnos. Salir juntos, sino tengo que ir a la facultad, a hacer compras para la comida o ir al centro a comprar cosas para nosotros o la casa o ir al shopping o simplemente salir para no hacer nada. Regresar a casa y preparar juntos la cena. Cenar y hablar de bueyes perdidos o de cuánto nos amamos y lo bien que estamos y nos sentimos por estar juntos. Lavar, secar, ordenar y guardar todo. Ver televisión. Ir a dormir esperanzados en que nuestra relación sea eterna.

Y entre una acción y otra cuando estamos juntos, nos besamos y nos acariciamos por todos lados como si nos conociéramos por primera vez. Y cuando estamos separados físicamente, nos unimos virtualmente por medio de mensajes de whatsapp donde nos declaramos y renovamos nuestras muestras de amor incondicional. Así es mi realidad hoy. Soy tan feliz con este 'pibito' como jamás lo hubiera pensado o propuesto. Amo a Luciano como jamás amé a nadie. Luciano tiene mucho que ver en mi felicidad y yo en la de él. Nuestros sentimientos son la base y estas cotidianidades, las columnas que nos ayudan a perpetuar nuestra pareja y la enorme, hermosa y feliz relación que hoy tenemos y que espero que dure y perdure... jeeeeee...






domingo, 4 de septiembre de 2016

Celos





Desde hace un tiempo a esta parte, vengo pensando que mi incapacidad de síntesis, es más y más profunda, porque a medida que pasa el tiempo, mis escritos son cada vez, más y más largos. Días pasados, un amigo que me viene leyendo de hace mucho tiempo, me señalaba esto que también a mí comienza a molestarme. No puede ser que no logre sintetizar más los sucesos o hechos que pasan en mi vida. Es algo así, como dice mi vieja, que para decir que está lloviendo, yo comienzo a contar como es que se formó la primera molécula de agua... jeeee...

Y esto no seria problema, si yo tuviera 15, 16 o 17 años, donde el tiempo sobra y las únicas obligaciones que tenemos es estudiar e ir a la escuela. Todo lo demás es tiempo 'libre' para que uno haga 'lo que se le cante' (lo que quiera). Pero, ahora, es diferente. Tengo, además de la facultad, que trabajar, atender las cosas de la casa, dedicarle tiempo a Luciano, estudiar y un montón de actividades más, que antes, cuando era adolescente, no las tenía o al menos, no tenía tanta responsabilidad para que todo saliera bien, como lo tengo que hacer ahora.

Así que me propuse de a poco, hacer mis 'entradas' (posts) más cortos y también más espaciados en el tiempo, cosa que voy a intentar a partir desde hoy y que salga 'chicha o limonada'! jeeeeee... Lo que pasa también es que me pasan muchas cosas en la vida, algunos muy importantes, otras no tanto y otras francamente intrascendentes, pero todas se relacionan con algo y de ahí su importancia en darles detalles para que comprendan bien cada situación. Por ejemplo, lo que me pasó esta semana. El 18 de agosto cumplieron años Caio y Lucho. Vaya casualidad, ser pareja y cumplir años el mismo día...

A los dos, les hablé por teléfono para felicitarlos. De Caio me estuve acordando todo el día y también días antes. El poco tiempo que fuimos amigos realmente la pasamos re bien y es increíble que estemos tan lejos ahora, después de compartir tantos momentos. Le hablé por teléfono para desearle un feliz cumpleaños. Lo sentí muy contento y triste a la vez. Contento porque pudimos hablar como antes otra vez y tristes, porque sabíamos que estábamos lejos y que no nos sería fácil, reunirnos como antes. Amé y amo a Caio y creo que el sentimiento es recíproco aunque nunca fuimos 'pareja'..

Distinto fue con Lucho. Le mandé un whatsapp y me dijo que iba a festejar el cumpleaños, el sábado 20 al mediodía, en un conocido club donde va casi toda la comunidad universitaria. Así que le aseguré que íbamos a estar presente, sabiendo de antemano que a Luciano no le gustan mucho estas reuniones con los 'diositos'. Igualmente, lo comprometí y fuimos. Antes, pasamos por una 'regalería' y le compramos al Lucho, una remera de marca que sabíamos que le tenía 'ganas' (que la deseaba) pero que no compraba por diferentes motivos, entre ellos el económico.

El encuentro estuvo bueno porque aunque invitó a todos los diositos, obviamente no fueron todos, pero estaban casi todos con sus nuevos 'amigos/parejas' y la pasamos bien. La comida eran los clásicos 'choripanes' (sándwiches de chorizo) y la bebida, cerveza/vino para todo el mundo. Y la hubiéramos pasado de '10' (excelente) o mejor dicho, la hubiera pasado de 10 sino fuera lo que pasó. De todos los 'diositos' y no diositos presentes, la edad promediaba en los 22 años más o menos y los más chiquitos eran Luciano y el 'pollito' que tienen 18 y Carlitos de 16.

Y no hubiera pasado nada sino fuera porque el boludo de Luciano se puso a hablar con un compañero de la facultad y 'amigovio' (amigo con derechos) del Gasti, treintañero, atractivo, simpático, que acaparó no solamente la atención del Gasti sino también la de Luciano, a quien absorbió en gran parte de la noche. Y creo que por primera vez en mi vida, porque por más que lo pensé no me acordé, sentí celos. Primero, celos de ese tipo, que de alguna manera me robaba al Gasti (¿?) y se pasaba por las pelotas, mi 'patronazgo de estancia'. Y luego, por acaparar toda la atención de Luciano.

Y todo, porque como estaba Carlitos y me dio lástima que anduviera solito y de acá para allá como 'sandía en carro', me uní a él y le di charla y lo disfrute tanto que acapararó toda mi atención. Claro que cuando me acordé de Luciano y lo busqué con la vista y lo vi con el tipo ese, solos los dos, sonriéndole abiertamente y dejando que el tipo se le acercara demasiado, todo cambió. Y por primera vez (creo) sentí celos. Pero tantos y de tal manera, que ya no disfruté ni de los pollitos, ni de la fiesta, ni de la música ni del contacto vía Skype que hicieron con Caio ni con nada de nada.

Por suerte, Luciano se dio cuenta que 'algo' andaba mal y apenas me vio, se vino rápido a mi lado, me abrazó, me besó y me preguntó qué me pasaba. Como le contesté que nada, pero de mala manera, se dio cuenta 'al toque' (rápidamente) que yo estaba molesto/celoso por esa situación con la pareja del Gasti y se largó a reir, aunque sofocó su carcajada con la mano. La risa de Luciano es tan contagiosa y especial como él. Se le achinan los ojitos y le aparecen unos hoyitos cerca de las comisuras de los labios mientras muestra todos sus dientes blancos y alineados, que es increíble de lindo!

No tuve más remedio que reir con él, abrazarlo y besarlo y la cosa no pasó a mayores y como realmente yo había abusado de la disposición de Luciano para acompañarme, decidimos regresar a casa. En el camino de regreso, Luciano se burló permanentemente de mis celos mientras seguía besándome donde podía, me acariciaba la entrepierna y me decía cosas, como que él nunca me haría algo así con otro hombre. Que con una chica podía ser pero que confiara ciegamente en él que nunca me iba a traicionar con ningún hombre por mucho que le gustara porque él ya se había decidido por mí y nada ni nadie iba a cambiar eso. Esa declaración de amor y fidelidad me tranquilizó aunque me dejó pensando, que sentimientos de pertenencia y posesión despertó este pibito, que hicieron nacer en mí, estos celos que hasta ahora prácticamente desconocía? Y la corto acá, porque puedo seguir reflexionando sobre este tema mucho tiempo pero si quiero comenzar a dominar la síntesis creo que con esto alcanza y sobra. Hasta cuándo Luciano va a lograr conseguir que sigan apareciendo nuevas 'facetas' de mi personalidad que yo desconocía que existieran en mí?






jueves, 25 de agosto de 2016

Chonguito





'Chongo' es un término bastante generalizado en el mundo homosexual pero los significados varían de una región a otra. Yo voy a dar el significado que le damos acá. El 'chongo' seria un heterosexual que de tanto en tanto, tiene algún tipo de actividad sexual con un gay sin perder su condición de activo. Es decir, el 'chongo' es activo siempre: con las mujeres o con los gays. Pero no hay que confundirlos con los 'bisexuales' porque el 'chongo' tiene muy rara vez algún contacto con un gay.

El Tato viene a ser mi 'chongo' favorito. Yo siempre lo catalogué de 'bisexual' pero no es tal, porque si bien tiene sexo con mujeres, con el único hombre que me consta que tuvo sexo (y bastante) fue y es con Tomi. Pero no le conocí otras 'agachadas' (experiencias gays). Por lo tanto, el Tato es un buen ejemplo de 'chongo'. Y el Nachito, no sé, aunque tampoco me consta, creo que es más bien heterosexual aunque no me la juego que alguna vez haya hecho algo con el Tomi también. Pero como dice el refrán: 'ojos que no ven, corazón que no siente' y el Tomi siempre negó tal cosa. En fin.

Y 'chongos' a la manera que yo lo siento hay muchos. No hay que confundirlos con los 'bisexuales' porque no lo son. Luciano es un 'bisexual' porque necesita del sexo masculino como del femenino. En cambio, el 'chongo' no. Se dedica al sexo femenino y de tanto en tanto y vaya uno a saber por qué, le gusta meter su pija y vaciar su contenido lácteo en el culo de algún gay. Raro pero real. El Juanma, del campo de mi viejo, es otro 'chongo', que aunque esté casado y tenga mujer y vagina donde meter la pija, le gusta mi culito para abrirmelo totalmente y volcar en él, su carga seminal.

Y sino fuera por el Juanma yo no habría tenido experiencia con 'chongos' hasta la semana pasada que me topé con uno. En el colegio están arreglando las viejas paredes, revocándolas y revistiéndolas con cerámicos de diferentes colores. El trabajo es grande y a pesar de todos los recaudos, no pudieron aislar a los albañiles de los chicos y del resto de los docentes. Así que cada vez que tenemos recreo o que vamos de un lado a otro del edificio, tenemos que eludir montañas de arena, piedras, bolsas de portland, cal y herramientas diversas. Además de los propios albañiles, claro.

En una de las tantas pasadas que hago por la mañana entre mi gabinete y el patio o cualquier otra dependencia del colegio, no pude evitar, centrar mi atención en uno de los albañiles. Son 7 y todos de diferentes edades. Pero uno de ellos me llamó más la atención que el resto, una porque es jovenísimo y la otra, porque percibí que me devolvía, la mirada intensa que le había hecho momentos antes. Luego de ese primer 'vistazo' nos seguimos mirando fijamente cada vez que teníamos oportunidad de hacerlo. Y las miradas, dieron lugar a ciertos gestos con cejas, ojos, boca, lengua y cara.

Todo ante la mirada inexpresiva e indiferente de sus compañeros albañiles. Y acá viene lo raro. El 'pibito' no es ni un 'diosito' ni un 'semidios' ni siquiera un 'angelito'. Es uno más, del montón. Sí es musculoso y rellena a la perfección, la vestimenta de trabajo que usa. Después podía descollar algo por sus facciones agradables pero hasta ahí. No es más que un espécimen típico del indígena argentino, suavizadas sus facciones por la mezcla con inmigrantes europeos, lo que le daban el característico color café con leche a su piel, cabello castaño oscuro y ojos verdosos.

Nuestras miradas se fueron acentuando a medida que fue pasando la semana. Yo no sabía con qué pretexto acercarme y el 'pibito' se mantenía en una expectante indiferencia. La oportunidad surgió el viernes último, cuando tuve que trasladar algunos muebles del gabinete psico-pedagógico al depósito ya que me habían comprado mobiliario nuevo. Como no podía ayudarme nadie en el traslado y no querían que utilizara alumnos de 5º año en esa tarea, me dijeron que hablara con el capataz de los albañiles para que me 'prestara' alguno de ellos para que me ayudara en la tarea.

Obviamente, que el elegido (y no por mí) recayó en el 'pibito' al que destinaban las tareas más simples, ya que en su condición de 'aprendiz' no era más que un 'ché pibe' al que mandaban todos a hacer las tareas más simples y menos complicadas. Se llama Alexis y tiene 20 años. Habla poco y nada y cuando lo hace, solamente responde con monosílabos. Me ayudó a cargar las sillas y un escritorio viejísimo y re pesado. Alexis me miraba de reojo como esperando mi ataque pero nunca dijo nada. Y yo, por primera vez en mi vida, no sabía como iniciar la 'avanzada'.

Mi radar gay en casos como este no sirve. Y la otra parte, tampoco colabora, porque no da ningún indicio de que la 'pileta tenga agua y uno pueda arrojarse confiadamente. Todo esto me lleva a no saber bien que hacer porque una cosa es estar 'caliente' y otra es 'quemarse' para todo el viaje. El viejo escritorio fue el que me ayudó. A duras penas logramos entrarlo en el depósito de abajo del escenario y el esfuerzo sobrehumano que hicimos para levantarlo y colocarlo en el lugar que le habían asignado, nos dejó exhaustos. 

Alexis se había recostado contra unas sillas apiladas y se notaba su respiración agitada y entre cortada. El lugar estaba apenas iluminado por una lamparita y nos llegaban apenas algunos rumores que nos indicaban que el recreo había comenzado. Mientras recuperábamos la respiración, adiviné en la mirada de Alexis, que estaba esperando 'algo'. Con bastante temor estiré mi mano y le toqué su 'bulto'. Alexis me miró pero no me dijo nada. Le pregunté si le 'jodía' (molestaba) y me dijo que no. Con semejante 'venia' le di para adelante. 

Obviamente, 'amasé' aquel enorme bulto que crecía más y más a medida que yo iba amasándolo. Cuando el 'bulto' se hizo demasiado grande, le desabotoné el pantalón y metiendo mi mano por debajo de su boxer, saqué la pija del Alexis. Todavía estaba flácida y ya era grande. Lo masturbé despacio unos segundos, tirando la piel que le cubría la pija bien atrás de dejando que el glande se asomara. Así estuve unos momentos, Alexis se dejaba hacer y yo disfrutaba aquello. Hasta que no aguanté más, me arrodillé y engullí ese pedazo de carne que recién comenzaba a ponerse duro.

Masturbándolo con la boca, le bajé los pantalones y el boxer. El olor a 'macho' me volvió loco y retrotrajo mis recuerdos cuando 'peteaba' al Mati en el vestuario del club cuando terminábamos las prácticas de fútbol o cuando después de duchados, me llevaba para el mismo fin a un bosquecito que tenía el club en una de sus esquinas. Lo extraño de todo es que Alexis no hacia otra cosa que 'cogerme/follarme' la boca pero no me tocaba para nada. Su actitud cambió cuando me preguntó si yo quería que él me 'culeara' (penetrara). Yo que ansiaba ese momento, no me hice rogar.

Me desabotoné mi pantalón y me bajé el slip y en menos de lo que tardo para escribir este párrafo, me pasé lubricante y le dí a Alexis el forro/preservativo que se lo colocó en un santiamén. Con los pies en el suelo, me recosté boca abajo sobre una mesita universitaria. Alexis me levantó la camisa, exploró mi agujerito con los dedos y en otro santiamén me penetró lenta pero totalmente. Y comenzò con su movimiento de 'saca y pon'. En el silencio del lugar, lo único que se escuchaban eran sus testículos golpear contra mis glúteos. No hubo una palabra, un gemido, un ruido. Todo pasó como si nada pasara. Luego de un buen tiempo, el único contacto físico además del de la penetración, fueron las manos de Alexis que se aferraron a mis hombros para atraerme más y mejor hacia sí. Luego sentí que me sacaba la pija. Yo que había comenzado a masturbarme, le pedí que me masturbara pero me dijo que 'no'. Y lo único que me permitió, fue que volviera a masturbarlo para que yo terminara mi masturbación. Cuando acabé, le pregunté si estaba bien y me dijo que 'sí'. Yo le dije que lo había disfrutado y la había pasado bien y que me gustaría volver a repetirlo. Un 'sí' fue la única respuesta que obtuve. Nos acomodamos la ropa y salimos. Alexis se unió con los compañeros que no sospechaban nada de lo que había pasado y yo me fui a buscar a Carlitos, como todos los viernes... jeeeeeee...




jueves, 18 de agosto de 2016

Mellizos





Habíamos reservado parte de las últimas horas de la tarde y las primeras horas de la noche para que Luciano dispusiera de mi casa. En ese tiempo, sería 'amo' de casa y gozaría de la misma con 'Luli' (Lucila), la pibita que conoció en la fiesta que hizo el curso de Kevin para recaudar fondos para el viaje de fin de curso a Bariloche. El Tato se iba con la novia y el Nachito se iba a la casa de mi mamá. Yo todavía no tenía en claro que hacer. Posiblemente, iría a la casa de algún 'diosito'. Tenía ganas de verlo al Gasti o al Matius y hablar con ellos y hacer algo si se pudiera o andaban con ganas.

Total, tan lejos de casa no viven, pero sería más fácil encontrarlo al Gasti que al Matius que desde que anda con el 'pollito' no lo deja ni a sol ni a sombre. Mejor dicho, no se dejan ni a sol ni a sombra. Así que decidí ir a verlo al Gasti. Le mandé un 'wsp' avisándole previamente de mis intenciones pero no me contestó enseguida. La respuesta me llegó como a la media hora, donde el Gasti me decia que estaba en la casa de fin de semana con algunos amigos de la facultad y que también estaba el Matius, el 'pollito' y Carlitos pero ellos estaban en otro lado de la casa y que si yo quería, fuera para allá.

Sopesé la idea unos cuantos minutos pero el tema era Luciano. No iba a demorar mucho para 'voltearse' (cogerse/follarse) a la 'minita'. Al menos eso era lo que me había dicho y yo no quería, que después, se encontrara solo mientras yo me divertía en la casa del Gasti. Así que decidí 'hacer tiempo' (esperar) en un bar del shopping del barrio. De paso, trataba de comunicarme con algún otro 'diosito' que anduviera por ahí y por qué no, observar la hermosa 'fauna' de 'diositos' y no tanto pero lindos igual que pululan por la zona, aprovechando la temperatura primaveral del sábado.

Todavía me estaba acomodando cuando recibí el primera mensaje de 'wsp' del 'Maxi' (Maximiliano). La verdad que me asombró mucho recibir su mensaje porque a pesar de la felación que me hizo y del intercambio de celulares y las buenas intenciones de ambos de volver a encontrarnos, los días habían pasado y ni él ni yo habíamos dado señales de vida. Así que supuse que esa felación quedaba en eso. Una simple felación que calmó un momento de 'calentura' y punto. Igualmente, Maxi no había despertado en mí gran interés, así que me daba igual si nos encontrábamos o no.

Maxi estaba cerca, aunque no vive tan lejos tampoco. Vino a mi encuentro apenas me vio. Nos saludamos cordialmente aunque él estaba algo avergonzado o intimidado o no sé qué. Hablamos de mil cosas diferentes pero no se cómo la conversación se fue orientando a los que habíamos hecho en la fiesta de Kevin y en lo que podíamos haber hecho y no lo hicimos. Y aunque yo no sentía deseos ni le tenía ganas al 'pibito' escuché mis propios 'embates' (acercamientos) y propuestas al Maxi para ir a casa, donde íbamos a estar mucho más cómodos, tranquilos y no a la vista de tanta gente.

No sé por qué pensé que Maxi no iba a aceptar esa propuesta. Sería porque me había dicho que era virgen? Yo suponía que un chico que se había mantenido 'virgen' hasta los 17 años, no iba a entregar su condición, con el primero que se lo propusiera en la primera oportunidad. Y aunque los 'pibitos' son impredecibles, me falló la lógica y si bien, Maxi no me había dicho que se iba a dejar penetrar tampoco me lo había negado. Así que con mucha calma, mucho más que la que tuve con muchos de los 'diositos' con los que terminé encamado, llevé caminando a Maxi hasta mi casa.

A medida que nos íbamos acercando, los interrogantes se me iban agolpando: Luciano me había pedido mi casa algunas horas y yo ni siquiera le daba un rato? Pero adónde iba a llevar a Maxi? A un 'telo' (hotel por hora)? No iba a querer ir ni en 'pedo' (ebrio)! Teóricamente, Luciano hacía rato que estaba con la 'minita'. O sea, que podía llevar al Maxi al dormitorio del Nachito o del Tato que está mejor. Así que eso fue lo que hicimos. Antes de subir compré algunas 'latas' de fernet con cola. En casa, todo estaba silencioso y nada denunciaba la presencia de gente en el lugar.

Cruzamos sin hacer ruido hasta la habitación del Tato que es la más alejada. Una vez en la habitación, le dije a Maxi que se pusiera cómodo. Abrí las latas, bebimos algo y nos comenzamos a 'transar' (besar y acariciar). Por las características de Maxi, me hacía suponer que después de tanta 'franela', vendría el consabido 'pete' (felación) y hasta ahí. Y así hubiera sido si el 'pibito' en determinado momento, no me hubiera dicho que yo se la chupara. Bueno, no era lo que yo esperaba, pero tampoco eran tan diferente, así que le saqué la pija parada a través del pantalón y comencé a chupársela.

Rápidamente me di cuenta que no iba a terminar todo allí, cuando yo arrodillado 'peteaba' al Maxi, éste se sacó el buzo y la remera que tenía quedando con el torso desnudo. También se quitó sus zapatillas y sus medias y me quitó la chomba que yo traía. En determinado momento, me hizo poner de pie y me quitó los pantalones y el slip, haciendo él lo mismo. Ya en 'traje de Adán' ambos, me dijo que lo 'cogiera' (follara) que estaba muy 'caliente' (excitado) y no aguantaba más. Así que sin más, lo tiré de espaldas en la cama y mientras lo penetraba, dejé que Maxi se masturbara.

No voy a contar mis técnicas de penetración porque cada uno de los que leen esto deben tener la propia y no ilustraría a nadie saber como se hace, salvo que el potencial lector sea demasiado chico o todavía virgen, pero no creo que este sea el caso. De todos modos, ya describí en otros posteos anteriores y pueden ver mis técnicas allí. En resumen, tuvimos sexo 'seguro' (Maxi quiso 'sí o sí' que lo cogiera con forro/preservativo), creo que disfrutamos ambos de la penetración y si bien no hubo amor en el acto, si en cambio, primó la buena disposición en todo momento.

Maxi perdió la virginidad y ganó molestias y dolor pero también satisfacción al concretar lo que tanto había buscado. Yo, al decir de Betulo, le agregué una 'mancha' más al tigre... jeeeeee... Y luego de la tempestad vino la calma y el diálogo reflexivo. Todo comenzó después de fumar un 'porro' que encontré en la mesa de luz del Tato. Le pregunté al Maxi si quería que lo compartiéramos y me dijo que sí. Así que abrazados, con el pibito pegado a mí cuerpo y jugando con mi pija, fumamos tranquilamente el 'porrito', bebimos las latitas restantes mientras tuvimos un diálogo más o menos así:

Yo: estás bien? 

Maxi: sí, por?

Y: nada, te preguntaba...

M: estoy bien... y aunque vos no me creas, es la primera vez que tengo sexo con otro chico... la verdad que hacía rato que tenía ganas pero tenía miedo y quería hacerlo con alguien a quien realmente deseara... 

Y: ese vine a ser yo? jeeeeee...

M: y sí... me gustaste apenas te vi el otro día y como Kevin me había dicho que eras gay... pero el otro día fui con mi hermana y aunque ella sabe que soy gay no quería hacer 'quilombo'...

Yo: ah, entiendo...

M: vos tenés novio o algo así?

Y: Kevin no te dijo?

M: no, solamente que vos sos gay y el otro chico, Luciano, es bi... que los había conocido en un cumpleaños o algo así pero más de eso no...

Y: ah... y vos que onda con las pibitas del otro día?

M: son amigas mías menos Luli que es mi hermana. Somos 'mellizos' aunque no nos parecemos mucho. Vamos a todos lados juntos pero hoy como salía con un pibe, salí solo y decidí llamarte... Estás 'duro' de nuevo... querés que...

Y: obvio que quiero... chupá...

Y bueno, seguimos teniendo sexo super silencioso y mientras, Maxi iniciaba un nuevo 'pete' yo pensaba en el destino: dos hermanos 'mellizos' que separados por un par de metros de distancia, habían perdido la virginidad. De no creer! No sé cuáles serían los planes a futuro de Luciano con esa Luli, aunque no creo que pase de la necesidad de calmar la 'calentura' y poder sacarse las 'ganas' con la 'pendejita' (adolescente). Al menos, eso es lo que voy hacer yo con Maxi. Si quiere más 'pija' (verga) se va a tener que poner en la fila, donde también está Santiago, Kevin o Mauro. Por ahora mi 'norte' es Luciano y cerca, le sigue Carlitos. Tengo que aprovechar a todos los 'diositos' que pueda porque tengo la edad para disfrutarlos, ya que no quiero convertirme nunca en un 'caramelito' de un cuarentón o un mismísmo 'madurito'... jeeeeeee....





martes, 9 de agosto de 2016

Necesidades básicas 2





La vida de relación/convivencia/pareja con Luciano va por carriles realmente impredecibles y que son de no creer. Parece que los anillos de 'compromiso' realmente nos hubieran comprometido el uno con el otro y desde ese momento, estamos disfrutando de la vida y de nosotros como nunca antes. El diálogo y la comprensión priman por sobre todas las cosas y realmente somos muy felices. Tanto que los dos tememos que estemos pasando por la calma que anuncia la tempestad. Aún así disfrutamos de esta 'calma chicha' (serenidad) totalmente.

Y como buenos novios y futuros esposos nos brindamos el uno al otro en todo momento y tratamos de disfrutar y hacer disfrutar al otro de nuestra presencia. El diálogo del sábado continuó más o menos así:

Yo: ahora que se fue el Nachito, explicame bien eso de que yo no te 'atiendo' (tener sexo satisfactorio)...

Luciano: no, no, yo no dije que vos no me 'atendías', eso lo dijo el Nachito...

Y: ah, y entonces?

L: no, lo que yo trataba de decirte, es que tengo 'otras' necesidades que no están satisfechas...

Y: bueno, más o menos es lo mismo... no te gusta como tenemos sexo?

L: nooooo... dale con eso! El problema no sos vos, soy yo! Lo que pasa que yo quiero otra cosa... quiero ser 'activo', entendés? Me re 'va' (gusta) ser pasivo con vos y todo eso pero también la quiero 'poner' (penetrar)...

Y: ah, bueno, pero yo no me niego a ser 'pasivo' y que vos seas 'activo'... a mí me gusta ser 'pasivo' con vos, gil, me va, me re va y siempre me va a ir!

L: lo que pasa que yo no quiero ser 'activo' con vos. Entendeme. A mi me gusta ser 'pasivo' con vos y por eso te elegí y por eso estoy acá y por muchísimas cosas más que me das y que me gustan de vos pero yo no quiero ser 'activo' ni con vos ni con cualquier otro gay. Yo quiero ser 'activo' con una 'mina'...

Y: ...

L: el día que fuimos a la 'joda' (fiesta) que hizo el curso de Kevin, te acordás? Bueno me re 'copó' (gustó) bailar con la 'minita' y me calentó 'mal' (mucho). La 'guacha' (pícara) no me dejó hacerle casi nada, solamente la besé y la franeleé (caricias impúdicas) que me pusieron a 'mil' (al máximo de la excitación). Pero no quiso hacer más nada porque había ido con el hermano y tenía miedo que la viera, Así que me dio el 'celu' (celular/móvil) para hablarnos y combinar para vernos otro día y hacer 'algo' (tener sexo)...

Y: ah... Y? 

L: lo que te quiero decir, es que yo soy bisexual: me gustan las mujeres y también los hombres. De todos los hombres, el único que me gusta sos vos y por eso te elegí y por eso estoy acá y por eso me quiero casar con vos y por eso quiero formar una familia y todo eso. Pero lo que pasa es que no somos iguales. Tus 'necesidades sexuales' las satisfacés conmigo o con cualquier otro 'pibito'. Pero yo, además de satisfacerlas con vos, también tengo la necesidad de 'hacerlo' (tener sexo) con una mujer. Y eso es lo que quiero y esa es mi necesidad 'insatisfecha'. Entendés? 'Aguantame' (esperame) que voy al baño...


Y me quedé solo. Y me puse a pensar. Y sí, Luciano tiene razón. Nunca me había puesto a pensarlo de ese modo, pero ahora lo entiendo a Luciano. Siempre pensé en el bisexual como alguien que le gustaban los varones y las mujeres y se satisfacía con uno u otro sexo indistintamente pero nunca pensé que la 'calentura' (excitación) se les diera en esa forma! Es decir, él puede tener sexo gay conmigo pero también necesita tener sexo 'hetero' con una 'pibita', Y obvio que tiene y debe ser así! Claramente, él busca la 'otra' satisfación. La del 'otro' sexo. No busca otro 'chico', busca una 'chica'.

Y es comprensible. Necesita coger/follar a una chica. Y aunque la idea no me gusta mucho, porque sé que un pibito puede convertirse en mi competencia, pero de todos modos, la competencia sería más justa. Todo quedaría librado al físico, la belleza o la personalidad. Pero con una 'mina' no puedo competir, por que no solamente ofrece a los heteros, la boca y el culo, sino también la vagina y las tetas. Y sé que, esas cuatro cosas a los 'heterosexuales' los enloquece. Por eso, si Luciano quiere una boca y un culo de un varón me tiene a mí pero si Luciano quiere además, una vagina, qué le doy?


Cuando Luciano volvió del baño se me sentó encima mío, me abrazó y me besó en la boca y me dijo que era muy feliz conmigo: una, por lo que éramos como pareja y la otra, porque lo entendía y lo aceptaba con sus cosas buenas y sus cosas malas. Así que el diálogo continuó así:


Yo: mirá, la pensé bien y te entiendo que sentís y tenés otras 'necesidades' que yo no tengo, así que no me queda otra que aceptarlo. Así que si querés tener sexo con una 'minita', dale para adelante. Yo te 'banco' (yo te apoyo)...

Luciano: de verdad me lo decís? No te enojás? Yo solamente quiero sacarme las ganas de coger/follar con una 'pibita', no la quiero para otra cosa... No busco novia ni quiero relacionarme sentimentalmente con nadie. Solamente quiero que una mina me saque la leche. Entre nosotros no va a cambiar nada. Yo voy a seguir siéndote fiel como hasta ahora y quiero que vos sigas siendo mi macho hasta que me muera, pero necesito cogerme de vez en cuando a una 'mina', entendés?

Y: si, te entiendo... Cómo querés hacer?

L: pensaba llamarla a Lucila, la pibita que conocimos el otro dia en la 'joda' de Kevin. Me re 'calentó' (excitó) y me tiró toda la 'onda' para hacer algo pero con el asunto del hermano no se animó a hacer nada...

Y: y como vas a hacer? Te la querés traer acá?

L: no, no sé, no lo había pensado... No te 'jode' (molesta) si la traigo acá? Le hecho un par de  'polvos' (eyaculaciones), me saco las ganas y te juro que nos vamos... Te parece?

Y: creo que es lo mejor... Vos quedate 'piola' (tranquilo). Le aviso al Nachito y al Tato que te dejen la casa libre durante unas cuantas horas, así te la traés y te la cogés/follás tranquilo... te parece?

L: sí, obvio, estaría genial! Después soy todo tuyo!

Y: quedamos así entonces? Ah, aprovechando que estamos solos y que Kevin no viene, que te parece si...?

L: dale, sos mi hombre y me encanta ser tu mujer...

Y: y a mí me encanta ser tu hombre... jeeeee...





viernes, 5 de agosto de 2016

Necesidades básicas 1





Días pasados estuvimos ayudándole al Nachito a hacer un 'TP' (trabajo práctico) que le habían pedido en el colegio. El tema que le tocó era sobre las 'necesidades básicas humanas'. La verdad que es un tema bastante interesante y con mucho material desde el lado que se lo mire. Para eso se juntó en casa con varios chicos del curso, pero, ninguno de estos 'pajaritos' (léase 'pajeritos', o sea, pajeros/masturbadores chiquitos) tenían/tienen el suficiente 'training' para hacer un trabajo de investigación. Y viendo que no iban a llegar a ningún puerto, decidí darles una mano y ayudarlos.

Se juntaron el sábado pasado, día que Luciano eligió para ir a la casa de la madre y 'mamenguear', así que yo estaba solo. Los pibitos se reunieron en casa, todo el grupo del Nachito, para hacer este TP. El tiempo que perdieron para ponerse a trabajar fue increíble. 'Boludearon' (tontearon) a más no poder, hablaron de 'bueyes perdidos' (cualquier cosa), hicieron mil bromas, se reían de cualquier pavada y se dedicaron a investigar faltando pocos minutos para el mediodía. Obviamente, el mediodía llegó rápido y los 'pajaritos' no habían hecho nada ni tampoco tenían nada para hacer.

Las 12 del mediodía había sido la hora estipulada para terminar el trabajo y apenas si es que tenían algo como para empezar. Con ese panorama, decidieron repartirse los temas para investigarlos individualmente cada uno en su casa, hacer el trabajo de investigación, redactar un texto y volver a reunirse al día siguiente para cada uno exponer lo que había hecho y juntar todo en un solo trabajo. Así fue que, cuando nos quedamos solos, almorcé con el Nachito y con el Tato. Fue en ese momento, que el Nachito dio la última voz de 'alarma' y nos rogó la ayuda necesaria para hacer el TP.

El Tato no podía quedarse porque tenía que hacer no sé qué cosa y si bien yo, tenía que ir a buscar a Luciano a la casa de la madre, no tenía planes para la tarde, así que decidí que le podíamos dar la ayuda que el Nachito me estaba pidiendo. Así que eso fue lo que hicimos. Mientras yo iba a buscar a Luciano, el Nachito levantaría las cosas de la mesa, lavaría, secaría y ordenaría todo y tendría preparado todo para cuando Luciano y yo volviéramos. De esa manera, Luciano podría dormir un rato de siesta mientras yo ayudaba al Nachito o también Luciano, si quería, podía ayudar.

Y esto último fue lo que pasó. Luciano decidió ayudar también al Nachito. Así que entre los tres, nos abocamos a investigar sobre el tema. En una hora, habíamos reunidos muchísimo material de libros y también de internet. Nos llevó media hora más clasificar todo lo que habíamos encontrado y una nueva hora, para 'armar' un texto coherente que abarcara todo lo que era necesario saber y hacerle comprender al Nachito de qué se trataba todo. Y para que el Nachito interiorizara lo que habíamos hecho, lo sometimos a un extenso interrogatorio que nos garantizara que había comprendido el tema.

Logrado esto, decidimos relajarnos y descansar del trabajo intelectual al que nos habíamos sometido voluntariamente. Y a falta de mejor cosa para hacer, preparamos café y mandamos al Nachito al minimarket de abajo para que comprara algunas masitas rellenas para acompañar el café. Cuando el Nachito volvió nos encontró a Luciano y a mí comentando algunas particularidades del tema y de la realidad argentina por la que estamos atravesando. Fue en ese momento, que Luciano dijo que él también tenía necesidades básicas 'insatisfechas' lo que dio lugar al siguiente diálogo:

Nachito: qué, Luckitas no te 'atiende' (no te coge/folla)?

Yo: qué decís 'gil' (tonto)?

Luciano: jajajaja... no, no es eso... pero es algo parecido...

Y: como parecido?

L: sí, quiero decir que a veces siento que no estoy satisfecho plenamente, pero en la parte sexual...

N: o sea que es como yo digo, Luckitas no te 'atiende' como a vos te gustaría...

L: no, boludo, no es eso... Con tu hermano todo bien pero yo siento a veces que quiero hacer otras cosas...

Y: pará Luciano, este es un tema que tendríamos que hablar nosotros y no meterlo al Nachito en estas cosas que son muy 'nuestras' y que además, es chiquito...

N: primero yo no soy 'chiquito' y después, que tiene que ver boludo, a ver si yo no sé que hacen ustedes cuando tienen sexo...



Y sí, tiene razón. Recién ahí me cayó la 'ficha' (me di cuenta) que Nachito ya no era un 'pibito' como yo creía. Que había crecido aunque yo lo veía igual que cuando miraba a Barney. el puto dinosaurio rosa. La verdad que hay muy poca diferencia entre Luciano y él. Tanto en físico como en edad, o en gustos, 'modismos', giros idiomáticos, costumbres y demás. Recién ahora me doy cuenta cuánto creció el Nachito y que Luciano, definitivamente, todavía es un 'nene de mamá'. Ahí entendí lo que debe haber sentido la madre de Luciano cuando Luciano le dijo que era mi pareja.

Creo que mi reacción sería la misma que la reacción de la madre de Luciano, si el Nachito un día me llegara a decir que un tipo se lo está cogiendo y no conforme con eso, que se quiere ir a vivir con él! No sé como yo reaccionaría. Quizás igual que la madre de Luciano? La primera impresión debe ser terrible! Más porque aunque mi mamá haya puesto el dinero para la manutención del Nachito, los últimos 10 años, lo crié yo. Mal o bien lo crié yo y realmente eso es lo que importa! Y que venga el hijo de puta que se lo quiera llevar para cogérselo a diario? No sé, únicamente sobre mi cadáver!

Obviamente que después 'pesan' otras cosas, como sería la felicidad del Nachito o su bienestar en todo sentido, o que yo sepa que aunque se lo cojan todos los días, él se siente realmente bien y es feliz y todo eso, no sé, no terminaría de aceptar al tipo aunque de a poco lo miraría con otra cara. Y supongo que algo parecido es lo que le está pasando a la madre de Luciano. Y así, de pronto, los vi tan chiquitos y tan grandes al mismo tiempo que es de no creer! Así que les tuve que reconocer lo que me estaba pasando y lo que estaba sintiendo en ese momento. Y el diálogo siguió así:

Yo: sí, la verdad, que tengo que reconocer que ya no sos un 'pendejito' (preadolescente) aunque todavía me parecés que sos tan chiquito...

Nachito: viste? vos me seguís viendo como un pendejito... pero pendejito no soy...

Luciano: obvio que no sos ningún pendejito... además estás bien 'bueno' (atractivo) para llevarte a la cama...

Nachito: uuuhhhhh... contá conmigo el día que quieras si Luckitas no te 'atiende' porque yo te puedo 'atender' (coger/follar) sin problemas... jajajaja... es broma, es broma, lo digo antes que Luckitas se 'caliente' (enoje)... bueno, me parece que ustedes tienen que hablar cosas de ustedes, así que yo me las 'tomo' (me voy)... 

Luciano: jajajaja... lo voy a tener en cuenta... mal no estaría, eh, Nacho?

Y: lo que me faltaba! Otro 'sopla-nucas' (coge/folla putos) más en la familia! Como si fuéramos pocos! Encima, mi novio y futuro esposo, me metería los cuernos con mi propio hermano... 

L: y bueno... como vos decís, 'gustos son gustos'...

N: sí... no te gustaría compartir tu novio con tu hermano más amado? 

Y: no! no me gustaría! y mejor 'tomátelas' (andate) pendejo, antes que me arrepienta y cometa 'incesto' con vos... jeeeeee... 


(sigue)




jueves, 28 de julio de 2016

Angelito




Los últimos 'faltazos' de Kevin a los encuentros de los miércoles fueron por culpa de su viaje a Bariloche. Está en 5º año del colegio secundario y van a viajar a Bariloche en su viaje de fin de curso. Claro que el final del curso es en diciembre, que es cuando se hace el acto de fin de curso, el de colación de grados y la cena correspondiente. Pero, en diciembre acá es verano y Bariloche, por muy al sur que esté del país, en verano no hay nieve. Y Bariloche sin nieve es linda pero no es lo mismo.

Así que el viaje a Bariloche del fin del secundario, todos lo hacen en julio o en agosto. Kevin va a hacer su viaje en agosto. Creo que la primer semana, aunque no estoy muy seguro de eso. Y para recaudar más 'fondos' (dinero) que utilizará el grupo y se dividirán equitativamente, hicieron una 'joda' (baile) el viernes pasado. La empresa que contrataron, les dio la discoteca, la música y las luces. Ellos se quedan con la ganancia de la 'barra' (bar) y los estudiantes con el dinero de las entradas.

Así que cada estudiante debe vender la mayor cantidad de entradas que le sea posible y ese dinero, será exclusivamente para gastos personales. Además, los del curso de Kevin, organizaron diferentes actividades para recaudar dinero extra. Y a fin de organizar todo eso, se reunían los miércoles, día elegido por Kevin, para venir a casa a sacarnos las ganas de tener sexo con él y las ganas de él, de ser, nuestra 'minita' y juntar dentro suyo, toda la leche de la que somos capaces de echarle adentro.

Pero, volviendo al tema de la 'joda', la hicieron en viernes pasado y para ayudarlo económicamente, Luciano y yo, le compramos dos entradas, pero le aclaramos, que solamente lo hacíamos para colaborar con él y no para ir a bailar, ya que la 'movida' mucho no nos gustaba. Incluso, le anticipamos que posiblemente no iríamos, pero Kevin estaba fascinado de poder vernos e insistió tanto para que fuéramos que finalmente accedimos.

Cuando llegamos, ya avanzada la madrugada, el lugar estaba repleto de adolescentes de todas las edades, tamaños y condición. Mi cara de 'nene' me hizo pasar desapercibido, pero no creo que allí hubiera muchos 'chicos' de 25 años. Viéndolos juntos, tantos nenas como varones, me dí cuenta que 'chiquitos' son. En el colegio, eso no lo había notado. Quizás porque están con el uniforme del colegio o porque nos rigen normas de convivencia precisas. Pero ahí, en la 'disco', todo era diferente.

Apenas entramos, vino Kevin a nuestro encuentro diciéndonos que nos quería presentar a unos amigos del barrio, esto es, un 'pibito' más y tres 'minitas', con los cuales Kevin es más amigo y se relaciona con ellos más que con los otros. Saben de su 'orientación' y lo aceptan. Aunque 'dios los cría y el viento los amontona', Kevin, nos dijo en secreto, que el otro 'pibito' también era gay y que dos de las 'pibitas' eran lesbianas.

Así que con ellos fue que intimamos y tratamos de alguna manera, de relacionarnos. Con la música ensordeciéndonos, hablamos como pudimos, hasta que una de las 'pibitas' le propuso a Luciano ir a bailar. Luciano aceptó y las otras dos, aduciendo no sé qué cosa que no entendí, se fueron hacia otro lado. Fue en ese momento, que el 'pibito' que se llama 'Maxi' (Maximiliano), me dijo si lo acompañaba a la 'barra' (bar) para beber algo.  

Estuvimos esperando un buen rato para pedir nuestras bebidas. Luego, Maxi me dijo que quería ir al baño y que lo acompañara. Creo que con esa invitación, Maxi me indicó que su pileta tenía agua y quería que yo nadara en ella... jeeeee... Los baños, ubicados atrás de la 'barra' de la disco, tenían un hall mal iluminado que comunicaba el acceso a los baños y a un pasillo que servía como 'salida de emergencia'. Y como los baños también estaban llenos de chicos, también tuvimos que esperar.

Cuando salimos de los baños, vimos que algunas parejas salían, por la puerta de emergencia, a un patio y jardín de verano que no estaba habilitado. Nosotros nos asomamos pero todo estaba oscuro y hacía mucho frío para estar ahí, salvo que la 'calentura' fuera más grande... jaaaaaa... Y aprovechando el lugar oscuro y solitario del pasillo de la salida de emergencia y del hall, lo 'encaré' a Maxi y empecé a 'meterle mano' (acariciarlo) descaradamente. 

Maxi al principio intentó resistir mis deseos. Pero sabiendo que pisaba suelo 'firme', mientras intentaba convencer a Maxi con palabras tranquilizadoras y bonitas, mis manos recorrían el cuerpito del 'pibito' que no atinaba a nada, más que a susurrar algo que no alcanzaba a entender. Maxi no resistió mucho. No era un 'diosito' ni tampoco un 'semi-diosito' pero tenía algo de 'angelito'. Así que decidí llevarlo hacia un ángulo de la sala, donde nos podíamos mantener oculto de las miradas.

Allí hice con el 'pibito' lo que yo quería. Maxi, ya habia cedido y la poca resistencia del principio, directamente en ese momento, no existía. Tomé la iniciativa y le dije que me gustaba mucho. Aceptó que lo besara en la boca y en el cuello y que le llevara una de sus manos a mi sexo. Mientras tanto, lo sujeté por las nalgas, lo atraje hacia mí y lo besé profundamente. Maxi me desabrochó el pantalón y me sacó la pija que tenía parada de hacía rato y comenzó a masturbarme. 

Presionándole los hombros, hice que Maxi se arrodillara y me 'peteara' (felacionara)... Yo me había colocado de espaldas detrás de un gran cortinado que había en el lugar. O sea que nadie nos veía y nosotros no veíamos a nadie tampoco. Maxi, me demostró que su arte chupador no era el mejor y que tenía mucho por aprender, pero ya tendría tiempo para adquirir los secretos de una buena 'felación'. Mientras, yo intentaba disfrutar del rítmico movimiento que el 'pibito' le hacía a mi pija con su boca.

Así y todo, le avisé que estaba por acabar y contrariamente a lo que yo deseaba, se negó que terminara dentro de su boca, por lo que toda mi eyaculación, salió despedida sin destino alguno, mientras Maxi seguía pajeándome. Maxi terminó al rato nada más, con una masturbación rápida y descontrolada. Nos arreglamos la ropa, nos volvimos a besar varias veces y regresamos al lugar donde estábamos originalmente.

Luciano y la 'minita' estaban sentados en unos sofás. Cerca de ellos, había otras parejas y otros chicos que no conocíamos. Le dije a Maxi que me acompañara a la 'barra' a comprar algo más para beber y allá fuimos. En el camino, Maxi me propuso que nos volviéramos a encontrar, que yo le había gustado y que también le había gustado mi forma de ser. Yo acepté volver a verlo. Para eso intercambiamos nuestros números de celular y otros datos para encontrarnos en otro momento. Cuando regresamos, las dos 'lesbis' junto a la que había bailado con Luciano, le insinuaron a Maxi sobre la posibilidad de irse. Maxi les dijo que sí. Así que se despidieron de nosotros y me quedé con Luciano, solos, mirándonos sin saber que hacer. En eso, apareció Kevin, totalmente eufórico y nos preguntó si estaba todo bien. Le contestamos que sí y que ya nos íbamos. Kevin nos dijo si lo dejábamos ir a 'dormir' con nosotros a mi casa, como siempre. Nosotros nos miramos pero no pudimos decirle que no... jeeeee...





jueves, 21 de julio de 2016

Compromiso





El sábado 9 de julio, feriado nacional, pero laborable con toda la 'malaria' (mala situación económica) que tenemos los argentinos, pasé a buscar a Luciano a eso de la 1 pm por la puerta del edificio donde vive la madre. Apenas llegué le mandé un mensaje de 'wsp' para avisarle que lo estaba esperando en la puerta del edificio. Luciano demoró algunos minutos en bajar. Traía un paquete entre sus manos que seguramente sería la 'sorpresa' que me había anunciado.

Apenas subió al auto, me besó y me entregó el paquete diciendo que era para mí. La verdad que la sorpresa fue una verdadera sorpresa al saber que era para mí. Al principio, pensé que era algo que me había comprado pero al envoltorio lo habían hecho así nomás, por lo que deduje que él mismo lo había envuelto. Igualmente lo abrí con cierta expectativa porque si bien el paquete no era grande ni pesado, tampoco era chico o liviano: lo apoyé en mi falda para poder quitarle el papel.

Realmente, fue una sorpresa ver que era una 'torta' (pastel, tarta, bizcocho o como le llamen en los lugares donde viven los que leen esto), cubierta con chocolate y con una tarjeta que la acompañaba escrita por la madre de Luciano, que decía simplemente: 'Ojalá sean felices'. Ese mensaje me sorprendió tanto o más que la torta. Más sabiendo que la madre de Luciano era la autora de ambas cosas. Qué significaba ese regalo? Cómo entender ese mensaje? Qué era lo que estaba pasando?

Al principio fue una especie de shock. Lo miré a Luciano que también me miraba esperando mi reacción. Lo único que atiné a hacer fue darle un beso en la boca. La madre nos estaba reconociendo como 'pareja'? Era de no creer! Hacia tan solo un poco más de un mes atrás que quería ver como me pudría en la cárcel y en ese momento? Cómo se entendía? Quién entiende a las mujeres? Yo por lo visto no. Ni a ésta, ni a mi vieja, ni a ninguna. Ni siquiera a la Agus que es la única mujer que amo.

Todo ese reconocimiento viene gracias al trabajo 'hormiga' de Luciano. Más que nada, en todos estos viernes que no hizo más que hablar bien de mí, de lo bien que se sentía, de lo feliz que era y de asegurarle a la madre que 'todo' estaba realmente bien. Claro que solamente le habló de nuestra convivencia y como nos arreglábamos para llevar adelante nuestra convivencia, sin dar detalles de nuestra vida sexual ni nada de eso. Algo así como 'hablamos de todo pero de esto no se habla'.

De todos modos, Luciano estaba exultante y me contagió su entusiasmo y su alegría por el reconocimiento de la madre. Para él, era muy importante. Y creía que también lo debía ser para mí. O al menos, eso es lo que yo debería sentir. Eso me dijo. También me propuso que hiciéramos un íntimo 'compromiso' mutuo. Un 'compromiso' de seguir amándonos como hasta ese momento y en vista a un futuro compromiso mayor: nuestro 'casamiento'. Con esa palabra, yo entré en estado de shock.

Luciano quería que nos comprometiéramos para que en un futuro más o menos cercano, nos 'casáramos'. Según él, el  'compromiso' le iba a dar mayor seriedad a nuestra relación de pareja. Serviría para terminar de conocernos y la convivencia haría el resto. Y dentro de un tiempo, estaríamos en condiciones de 'casarnos', 'adoptar' chicos y alcanzar la plenitud como matrimonio gay. Luciano estaba (está) totalmente convencido que será como en los cuentos: 'y vivieron felices'.

Yo creo que el 'compromiso' no es necesario y menos, para darle más seriedad y seguridad a nuestra pareja. Porque ya va casi un año de convivencia y todavía no tuvimos discusiones ni peleas serias. Pero a Luciano le gustaba la idea, estaba entusiasmado y me hizo entrar a mí en su estado de ánimo. Así dadas las cosas, el lunes a la tarde, me propuso hacer una 'ceremonia' de compromiso secreta y con anillos incluidos que podríamos hacer aprovechando las vacaciones de invierno.

Con esa idea, el martes 12 a la tarde, nos encontramos en el centro para comprar anillos de compromiso. Conseguimos anillos de oro muy lindos y nada que ver con la hechura de los usuales anillos de compromiso. Estos tenían cierto trabajo de orfebrería que estaba muy bueno y al que hicimos grabar por dentro, nuestros nombres, el mes y el año. De ahí, fuimos a varias agencias de viajes a consultar precios para hacer un viaje corto de fin de semana.

Lo único que conseguimos fue para ese mismo fin de semana: un viaje a las cataratas del Iguazú, de 4 días y 3 noches, en avión y alojamiento con media pensión en un hotel de 5 estrellas, ubicado frente a las cataratas. Y el precio, alrededor de 400 dólares cada uno, me pareció que no era caro por todo lo que nos ofrecían. Claro que tuvimos que decidirnos en ese momento. Mi temor era porque Luciano tenía que faltar al trabajo durante dos días. Yo no tenía problemas, porque estaba en vacaciones.

Por otro lado, Luciano, a diferencia mía, no conocía las cataratas del Iguazú y quería que aprovecháramos la oportunidad a toda costa. Me rogó que le diera para adelante, que él se iba a encargar de que le dieran un permiso especial para faltar esos dos días. Y como sabe que con carita suplicante y ojitos desbordados de lagrimitas consigue lo que quiere, le di para adelante. Firmamos el contrato, pagué con mi tarjeta de crédito y 'santas pascuas'! jeeeee...

El viaje fue una maravilla y disfrutarlo con un 'diosito' de 18 años es una experiencia única. Primero porque el lugar es paradisíaco. Segundo, porque para el que no conoce las cataratas del Iguazú, les digo que es altamente recomendable, no solo por las cataratas en sí, sino por el entorno en el que se encuentran (plena selva misionera). Tercero porque además, disfrutar de las atenciones y todas las comodidades que brinda a los viajeros un hotel de 5 estrellas es realmente fascinante.

Y finalmente, disfrutarnos sexualmente teniendo como fondo las cataratas del Iguazú es de no creer. Realmente fuimos (somos) muy felices y concretamos esa felicidad, la última noche, que cenamos en un restaurante a la luz de las velas, nos prometimos 'fidelidad' según la idea de fidelidad de Luciano y nos comprometimos a 'casarnos' si veíamos que nos seguíamos llevando tan bien como nos llevábamos hasta ese momento (y hasta ahora). Intercambiamos anillos, tomamos fotos, grabamos videos y recogimos mil anécdotas de ese momento y de todos los momentos y lugares que compartimos como 'pareja' porque decidimos no ocultar nuestra orientación sexual en ningún momento a pesar que la juventud de Luciano, causó verdadero 'prurito' entre nuestros ocasionales compañeros de viaje. Igualmente, la pasamos extraordinariamente bien y creo que Luciano, es el chico que no solamente colma todas mis expectativas sino el 'diosito' que tanto tiempo busqué... Qué más le puedo pedir a la Vida?





jueves, 14 de julio de 2016

Reunión de dioses





Los viernes a la noche, es el día que eligió Luciano para ir a 'mamenguear' (buscar los mimos de su mamá). Ese día, como todos los días, regresa a casa tipo 18 horas, merendamos, nos duchamos, hacemos el amor, nos volvemos a duchar y generalmente, Luciano se va a cenar con la madre y el hermano. Se queda a dormir en la casa y al otro día, desayuna con ellos, para luego llamarme para que lo pase a buscar, antes o después del mediodía dependiendo si almorzó o no.

Eligió los viernes para 'mamenguear', porque son los viernes, el día que yo trato de reunir a los 'diositos' con el único fin de vernos y hacer un poco de 'sociales', compartir ese tiempo con ellos y pasarla bien. Generalmente, las noches de los viernes, hacemos asado. Si viene Franco (casi nunca viene), optamos por otro menú. Entonces, nos aprovechamos de Franco y de sus conocimientos de 'chef' y de 'sommelier' para degustar exquisiteces dignas de 'sibaritas'.

Lo malo que tienen estas reuniones nocturnas de los viernes es: a) que no asisten todos los que deberían; b) que comenzamos mucho antes de la cena con la libación alcohólica; c) no está Caio, quien para el momento posterior a los postres, con su voz y música dulzona y romántica, creaba un ambiente irrepetible. Solamente, había que apagar algunas luces, dejar el lugar en penumbras y el alcohol y algún que otro 'porro', creaba el clima necesario para que cada encuentro sea inolvidable.

Claro que para ese momento, yo tengo que tomar ciertas previsiones, porque sé, que Luciano con la 'fobia' que le tiene a mis amigos, me deja esa noche, más solo que loco malo. Así que, me quedan dos cosas para hacer: o me dedico a la abstinencia sexual y miro como el resto se 'encama' aunque sea en las 'tumbonas' del balcón-terraza o me consigo una pareja, que cubra mis necesidades y que reemplace a Luciano, durante esas pocas horas (noche del viernes y madrugada/mañana del sábado).

Y como todos saben que Luciano no va a estas reuniones, el viernes pasado, que fue feriado y no pude 'encontrarme' con Carlitos en el colegio, el 'pibito' no tuvo mejor idea que decirle al 'pollito' si podía asistir al encuentro. Adujo que el Bebo regresaría ese fin de semana 'largo' al pueblo donde vive y era una buena oportunidad, para no quedarse solo en la casa. Al 'pollito' y al Matius les pareció bien la sugerencia y le dieron el 'ok'.

Lo que Carlitos omitió fue decirle al 'pollito' que en el colegio, en el horario de entre turnos, nos estamos viendo para hacer algunas 'cositas' non sanctas de las que el Matius está enterado pero el 'pollito' no. Y como el Matius sabe que yo iba a estar solo, convenció al 'pollito' que era una buena idea y le dieron para adelante. Lo que el Matius no sabía, que esa misma noche, iban a aparecer, otros 'diositos' que están 'solteros' y andas solos por la vida y que todavía nos deseamos mutuamente.

No sé qué fue lo que pasó pero la invitación, salió por el grupo que tenemos de 'whatsapp' como sale siempre. Y como siempre, fueron contestado a cuenta-gotas y poniendo excusas de que quizás no pudieran asistir y esto y aquello. La 'cosa' fue que el viernes a la mañana, tenía la respuesta afirmativa de todos. Sí, todos vendrían a casa ese día. Y como hacía bastante que no nos juntábamos,  tanto la 'previa', la cena y la sobremesa estuvieron espectaculares. Una verdadera reunión de 'diositos'.

Claro que no sólo vinieron los 'diositos' sino que también trajeron 'cola' (acompañantes). Y acá tengo que hacer mención de algo que no voy a terminar de comprender, aunque sí de aceptar. Cómo puede ser que semejantes 'dioses' porque algunos ya no somos más 'diositos', elijan chicos y no tan chicos, carentes de atractivo como ellos o definitivamente feos del lado que se los mire? Esto corrobora que el amor es 'ciego' y que cualquier 'mortal' puede alcanzar a los 'diositos' olímpicos.

Igualmente, conversamos y nos reímos mucho. Nos bebimos hasta el agua de los floreros y compartimos algunos 'porros' y corrieron algunas otras sustancias también. Recordamos cientos de anécdotas. Sacamos fotos y grabamos videos. Cantamos, escuchamos música y bailamos. Finalmente, algunos, con las primeras luces del amanecer, se fueron. Otros pocos (léase el 'pollito', Carlitos, Tomi, el Sebi, el Gasti y el Matius), me ayudaron antes de irse, a limpiar, acomodar y ordenar todo. 

Finalmente, quedamos el Tomi y yo. Y aunque hacía mucho tiempo que no teníamos sexo entre nosotros y nada ni nadie podía hacer nada para evitarlo, el cansancio nos ganó y aunque nos desnudamos y acostamos en mi cama, no hubo más que 'transa' light porque por más que estábamos excitados, el cansancio, el alcohol y la droga alojados en nuestro cuerpo, pudieron más que nuestra calentura y nos quedamos profundamente dormidos. 

Me despertó el sonido de mi celular, cuando ya era mediodía. Luciano era quien me llamaba y me decía si podía pasar a buscarlo en una hora, más o menos, por la esquina de siempre. También me dijo que tenía una sorpresa para mí pero no me quiso anticipar nada. Le dije que me adelantara algo y que no me dejara con la expectativa, pero me contestó que era mejor la sorpresa, ya que a él lo había sorprendido y suponía que a mí me iba a sorprender mucho más. Le dije que bueno, que estaba bien y que me diera tiempo para ducharme y vestirme, pero que se atuviera a las consecuencias, porque pensaba cogerlo tanto ese día por todo lo que me estaba haciendo sufrir por no decirme que clase de sorpresa era. Así que me levanté, me duché y me vestí. Le dejé una nota a Tomi que seguía durmiendo y me fui a buscar al 'pibito' que me está haciendo tan feliz últimamente...






domingo, 10 de julio de 2016

Preguntas abiertas





Durante la semana me pasaron algunas cosas que me hicieron reflexionar más de la cuenta. Supongo que acostumbrados que todos los miércoles, Kevin venía a casa, buscando siempre 'más' y nosotros que no dejábamos que se fuera con las expectativas sin complacer, hicieron que esta semana, cuando el 'pibito' no apareció por casa, como nos tenía acostumbrados, quedamos desconcertados, sin saber qué hacer y en modo 'on' y listo para entrar en 'funcionamiento' cosa que no ocurrió.

Habían pasado más de 30 minutos del horario de llegada al que nos tenía acostumbrado Kevin, cuando recibimos su mensaje de 'whatsapp' diciéndonos que no vendría.  Nos quedamos mirándonos uno al otro. sin saber qué hacer. Para colmo, no daba indicios del por qué no vendría. Claro que no tenía obligación de venir ni tampoco de darnos explicaciones de la causa por la cual no vendría. Pero nos quedamos como 'vacíos' y sin saber cómo reaccionar ni qué hacer.

Finalmente, Luciano, decidió seguir con la 'rutina' de los miércoles pero solamente con nosotros dos. Así que merendamos como dios manda y luego nos duchamos, pero como teníamos más tiempo que comúnmente, lo hicimos separadamente. Primero lo hice yo, mientras Luciano, limpiaba lo que habíamos ensuciado en la merienda y acomodaba todo. Después, mientras él se duchaba, yo rehice la cama, ajusté el termostato de la calefacción y sin vestirme, esperé que Luciano regresara.

Como lo hace siempre, Luciano salió del baño totalmente desnudo, mojado y ansiando que yo lo secara. La verdad que es toda una ceremonia la del secado. Me acostumbré hacérsela mientras Luciano, como un gato se ovilla y se estira, ofreciéndome sus diferentes partes corporales. Y mientras lo secaba, comenzó suavemente a ronronear como si de verdad fuera un gato. Y eso me trastornó y más me trastornó, cuando se dio vuelta de espaldas y todo su culito quedó a mi merced.

La belleza de ese 'pibito' es extraordinaria. Todavía no entiendo como un varón puede ser tan bonito. Sin dudas, no es el único en el mundo, pero... La naturaleza esculpió la belleza en su cuerpito adolescente y también en su carita, hasta afeminándole algunos rasgos masculinos. Tiene las características que busco en los chicos que considero 'diositos' pero aún más acentuadas y mientras admiraba a ese 'púber' que se me ofrecía desnudo comencé a pensar. 

Pensé qué era lo que yo buscaba en los 'pibitos', si Luciano me lo ofrecía todo? Porque más allá de su belleza física y aunque tenga una personalidad de características 'bipolares' y ciertos comportamientos extraños totalmente comprensibles con la edad que tiene, por sus contradicciones y por todo lo que pasó durante parte de su infancia y adolescencia, es un 'super-diosito' del lado que lo mire. Cualidad que siempre busco en mis 'diositos' es lo que le sobra.

Cuando estaba secando las nalguitas de Luciano, éste se arqueó de repente y subiendo el culito, se tomó con ambas manos de los glúteos, los abrió y me ofreció ese agujerito rosado que sabe que me vuelve loco, con solo verlo. Obviamente, que no pude resistir la tentación y reemplazando sus manos por las mías, me dediqué a pasar mi lengua y chupar con fruición, mientras Luciano intentaba una masturbación pre-meditada. Así estuvimos un largo tiempo hasta que decidí cambiarlo de posición.

Su boquita estaba libre y mi pija cabeceaba nerviosa y ya dispuesta a vaciar su contenido seminal que había estado alojando por unos largos minutos. Así que, haciendo un '69' espectacular, yo me dedicaba a su agujerito anal y de tanto en tanto, le hacía con mis manos, algún movimiento masturbatorio a Luciano. Él, mientras tanto, dejaba ensalivada toda mi pija. Tanto habrá llegado nuestro 'climax' que eyaculamos casi juntos, con el tiempo justo, para anunciárnoslo.

Retuvimos y tragamos aquel blanco y espeso néctar vital que despedimos pero no dejamos de hacer lo que veníamos haciendo, sino que redoblamos esfuerzos y aunque disminuimos intensidad, ambos seguimos con nuestro 'metier' (ocupación). A pesar de haber 'acabado' (eyaculado) mi pija daba señales de que nada había pasado y aquello no había sido suficiente, para calmar mi excitación, porque mi pija seguía tan erecta y dura, como una hora antes.

Así que decidí acomodar a Luciano y en la posición del 'perrito' lo penetré tan despaciosa, cuidada pero exquisitamente hasta que sentí que mis testículos hacían 'tope' en su agujerito. Luciano gimió un poco (bastante), quiero imaginar que de placer y no de dolor y comencé con mis movimientos ondulatorios. Lo mantenía a Luciano, firmemente tomado por uno de sus hombros y por sus cabellos, obligándolo a tirar su cabeza hacia atrás y soportar estoicamente cada una de mis embestidas.

Así volvimos a estar un buen tiempo, cuando decidí volverlo a cambiar de posición y colocar a Luciano de espaldas, con sus piernas rodeando mi cintura, totalmente abierto y completamente empalado. Esa es la posición que más me gusta, porque me permite no solamente sentir placer sino también poder masturbarlo a mi antojo, ver el goce en su cara o sencillamente, arrojarme sobre él y besarlo mientras aumento o disminuyo la velocidad y la intensidad de la penetración.

Minutos después, los hectolitros de leche que despido cada vez que penetro a un 'diosito' que me gusta mucho, invadían el cuerpito de Luciano con destino incierto. Después nos pusimos de lado, con mi pija todavía cabeceante, adentro de Luciano, desagotando la poca 'leche' que me quedaba y besándonos como desesperados. Luciano me miraban transmitiéndome miles de sensaciones y sentimientos, una mejor que la otra. Y sus brazos y piernas me rodeaban, atrapándome totalmente.

En ese fugaz instante, me di cuenta de muchas cosas: Luciano me satisface como compañero, amigo, novio y amante. Lo amo y siento que me ama, como pocas veces amé o me han amado (quizás el Sebi o el Gasti en su momento). El resto fueron excelentes 'compañeros de cama' pero hasta ahí. Hubo sentimientos obviamente, pero no los sentimientos profundos que percibo con este 'pendex'. Y si Luciano me 'colma' totalmente, en todas las facetas que me debería colmar una persona que amo, por qué sigo buscando 'otros' diositos? Qué es lo que busco en ellos? Quiero 'anestesiarme' de alguna manera, teniendo sexo para no 'sentir'? Y qué es lo que no quiero 'sentir'? No quiero exteriorizas mis sentimientos? Temo exteriorizarlos? Hace tiempos inmemoriales que no lloro. La última vez que lloré creo que fue por el Mati y porque no podía negarme a tener sexo con él. Y lloré de impotencia, cuando estuve solo y en el baño de casa. O fue cuando mi viejo, sacando verdades por mentiras, descubrió que era gay? Qué estoy tapando con mis actitudes y comportamientos? Por qué si siento que Luciano me da 'todo', yo sigo 'buscando'? Qué es lo que estoy buscando? Cuántas preguntas abiertas y sin respuestas! 





martes, 5 de julio de 2016

Kevin





Kevin es diferente a Mauro en casi todo. Recién tiene 17 años y es todo un 'pollito' por su inexperiencia y porque todavía tiene mucho camino por 'recorrer'. Vive con su mamá en un barrio de clase media-baja, bastante alejado, ubicado al oeste de mi ciudad. Tiene dos hermanas ya treintañeras. O sea, que cuando Kevin nació, ellas eran adolescentes. Sus padres se separaron al poco tiempo de haber él nacido y de ahí que fue criado entre 'algodones' por su mamá y por sus hermanas.

Y ante la ausencia del padre y la falta del rol masculino, con quien identificarse, Kevin creció en un ambiente excesivamente femenino. A diferencia de todos nosotros (solamente el Ratita fue la excepción), Kevin admitió desde muy chico que era gay. De allí que pese a algunos intentos de su familia más cercana, que conoce su orientación, vive sin demasiados conflictos. Y lo que Kevin deseaba, lo concretó a sus 17 años, cuando 'debutó' teniendo sexo con nosotros formando un 'trío'. 

Porque los 'gaycitos' son así, especialmente cuando todavía son 'vírgenes' y están deseosos de 'debutar'. Pueden llegar a hacerlo sin medir las consecuencias. Y como dice el refrán, 'a río revuelto, ganancia de pescadores', nuestra ganancia fue desvirgar a Kevin, quien confió en nosotros y nos permitió disfrutarlo, como realmente lo hicimos. Obviamente, el placer no fue recíproco porque el culito virgen de Kevin quedó maltrecho por unos cuántos días pero aún así, regresó por más.

Claro que a Kevin, por nuestra personalidad, nuestro físico o las dos cosas juntas, le gustamos, se excitó con nosotros y nos eligió para que lo desvirguemos. Pero no solamente eso, sino que despertamos en él cierta admiración que exteriorizó en diferentes momentos. Y desde ese primer encuentro, sigue viniendo a casa, alguno de los días de la semana o los fines de semana. que es cuando se queda a dormir con nosotros. Nos desea y quiere ser nuestro amigo 'con derechos'.

Yo tengo miedo que pase lo que puede llegar a pasar o que es esperable que pase, porque aunque nuestros encuentros con Kevin son espaciados en el tiempo y solamente respondemos a sus necesidades y expectativas, no podemos evitar que los mismos sean terriblemente intensos. Y en nuestro último encuentro íntimo, mientras Kevin se duchaba y estando con Luciano a solas, le expresé mis temores: que ese 'encandilamiento' que siente Kevin, se transformara en 'otra' cosa.

Mi declaración no tomó por sorpresa a Luciano. Él también lo había pensado. Hasta ahí creía que lo 'nuestro' no era más que el encauzamiento de una necesidad adolescente que sentíamos todos. Creía que lo que llamaba la atención de Kevin es que somos gays pero absolutamente masculinos y de ahí que 'vendemos' una imagen de 'machos' situados dentro del rango de edades que prefiere. Y que es lo que él está buscando. Además vivimos una vida casi 'ideal' que cualquier gaycito o no envidiaría.

Y sino que les pregunten a los amigos del Tato o del Nachito que no hacen más que venir a casa para disfrutar de una libertad que en sus propias casas no tienen y que tampoco alcanzarían viviendo solos, porque la 'onda' que se respira en mi casa, la hace única. Pero una cosa es lo que nosotros disfrutamos y hacemos disfrutar a gaycitos y no gaycitos y otra cosa, muy diferente, son los sentimientos en juego en las relaciones que se establecen.

Ahondando en mis temores, tengo miedo que Kevin, se esté enamorando de nosotros. De uno (lo que sería comprensible) o de los dos, algo inusual y muy 'traído de los pelos' por lo poco comprensible pero... Solamente le expuse a Luciano, mis dudas y temores, las charlamos pero no las profundizamos. Y todo quedó ahí, pero al menos, pensamos en la rara situación que nos tocaría vivir con Kevin y también a nosotros, porque no estamos exentos de sentir 'algo' por el 'pendex'.

Porque Kevin, por sus conductas y actitudes está despertando en nosotros, ciertos sentimientos, que le permiten ganar y conquistar un lugar en nuestro corazón. Será que el 'pendex' además de sexo nos da toda su ingenuidad, su impronta adolescente y todo su ser y con eso nos obnubila? Porque no todo con él, es sexo. También tenemos tiempo de conversaciones lindas y amenas y de disfrutar no sólo de su cuerpito sino también de toda su personita y de todo lo que nos brinda.

Pero si estuviera naciendo 'algo' hacia Kevin, no tendríamos que andar con 'pies de plomo'? Porque si no es simple 'calentura', tendríamos que definir, qué sería? Amistad? Enamoramiento? Amor? Cuando un sentimiento es tan difícil de definir no sé qué es lo mejor. O mejor dicho, sí sé qué es lo que hay que hacer, pero no quiero esa solución para nosotros. Porque aunque digan que 'lo que abunda, no daña', tengo miedo de que al dejar libremente que estos sentimientos avancen, nos coloquen en una posición difícil de manejar.  Porque puede ser que Kevin se convierta en un elemento poderoso que se interponga en la relación que tenemos Luciano y yo, y que, a pesar de lo bien que la pasamos los tres juntos, termine 'minando' nuestra relación de pareja y personalmente no quiero que ocurra nada de eso. Al menos, por ahora...