viernes, 26 de septiembre de 2014

Muerte de un motochorro en Rosario.




Hace un tiempo atrás dos 'motochorros' a las 3 de la tarde en un barrio de Rosario, le robaron a una joven mujer embarazada que llevaba otro hijo pequeño en sus brazos.

Los 'motochorros' actuaron rápidamente aprovechando la indefensión de la mujer, que además del bebé que llevaba en brazos, cargaba un bolso y un cochecito para pasear al bebé.

Aparentemente, cuando los 'motochorros' le robaron todo lo que consideraban de valor y huían del lugar, debido a una brusca maniobra del conductor de la moto, el acompañante se cayó y quedó a merced de los vecinos, quiénes indignados le dieron muerte a golpes y patadas como se puede ver en el video...  Obviamente, la policía llegó demasiado tarde y no encontraron testigos de lo que había ocurrido.




Así roba un motochorro







Esto es una muestra de la inseguridad que estamos viviendo en Buenos Aires o en Rosario. Un 'motochorro' (ladrón/asesino) que se desplaza en una moto de media o alta cilindrada.

Este video fue filmado por un turista canadiense mientras se paseaba por un barrio típicamente turístico de la ciudad de Buenos Aires: la Boca.

El tipo fue reconocido, capturado y detenido pero quedó en libertad porque el turista canadiense no hizo la denuncia correspondiente. Obviamente, nadie de la justicia argentina actuó de oficio y este tipo anda caminando libre por las calles de la ciudad de Buenos Aires. Para creer o reventar...



jueves, 25 de septiembre de 2014

Motochorros






No sé si llegan a ustedes las noticias sobre la inseguridad total y completa que existe hoy por hoy en la Argentina en general y específicamente en Buenos Aires y en Rosario. Y justamente, el narcotráfico y la droga en general abunda tanto en la ciudad, que nos convertimos en la 'capital nacional de la droga y del narcotráfico'. Esto, junto con la falta de trabajo, la pobreza, la inflación y la falta de control policial, la pérdida de valores y demás hace de mi ciudad un cóctel terrible.

Terrible porque la droga se vende más que la Coca Cola. Trabajo no hay para nadie. Los sueldos son bajísimos. La inflación es altísima. Y la inseguridad y la falta de controles policiales es total. Los robos se cometen a cualquier hora del día y de la noche y se mata impunemente. Los delincuentes están drogados y no solamente roban sino que también matan sin piedad. O sea, que para vivir en Rosario hay que ser muy 'guapo' (hombre).

Por suerte, a los ladrones se los identifica fácilmente. Generalmente son menores de 30 años y usan una vestimenta bastante especial con la posibilidad de identificarlos fácilmente (como la foto que ilustra este post). Para transportarse generalmente usan una moto de mediana o alta cilindrada y andan armados de cuchillo, pistola o revólver. Todos están ebrios o drogados y usan una 'jerga' (vocabulario) especial para hablar y/o dirigirse a las personas.

Esto lo cuento porque después de la reunión 'cumbre' mientras íbamos caminando en búsqueda de los autos, vimos que dos motos con dos tipos en cada una, venían a nuestro encuentro, a contramano y mientras una siguió circulando por la calle, la otra subió a la vereda y nos rodearon. Rápidamente nos hicieron conocer sus intenciones: el acompañante de una de las motos nos amenazó con un cuchillo, mientras el acompañante que iba en la otra moto, nos amenazó con un revólver que no sacó y que sólo mostró que llevaba a la cintura.

Nos pidieron todo lo que de valor teníamos: dinero, celulares, relojes, joyas, camperas, zapatillas, tarjetas de crédito y de débito e incluso las llaves de los autos (del mío, el del Gasti y el del Andy). Para suerte nuestra, el que se bajó a amenazarnos fue el tipo con el arma en la cintura que nunca sacó. El del cuchillo, también bajó pero se mantuvo cerca mío y del Andy amenazándonos permanentemente. El del revólver amenazaba al Tomi, a Caio y al Gasti.

Realmente, todo pasó en segundos. No había gente en la calle ni tampoco tráfico de vehículos, es decir, estábamos a merced de esos 'maleantes'. Como buen 'patrón de estancia' le pedí a los delincuentes que se quedaran tranquilos y que le íbamos a dar todo lo que nos pedían. Qué otra cosa podíamos hacer...??? Pero otra cosa hicieron. No sé si lo pensaron o actuaron impensadamente pero teniendo dos cinturones negros en taekwondo no se podían rendir así porque sí.

Yo los había visto al Gasti y al Andy en exhibiciones de taekwondo, pero una cosa es verlos peleando de 'mentiras' y otra peleando de verdad. En un instante, el Gasti y el Andy desarmaron a los delincuentes. Los tipos no esperaban esa resistencia. Obviamente que 'cobraron' (les pegaron) de mil manera diferentes. Una de los 'motochorros' se fugó pero el otro, cuando quiso hacerlo, probó 'in situ' la locura del Tomi, que había encontrado un palo de madera y con ese palo, le pegó tanto al tipo, hasta que lo tumbó de la moto y lo hizo 'alfombra' (lo acható contra el piso). 

El ruido del tumulto hizo que aparecieran algunas personas que llamaron a la policía y que otros intentaron 'linchar' (matar a golpes) a los 'chorros' (delincuentes). Finalmente, cuando toda una muchedumbre rodeaba y golpeaba a los ladrones y ya se escuchaba el ulular de la sirena de la policía, lo que nos fugamos fuimos nosotros. No queríamos tener más problemas y menos con la policía, aunque cuando lo tuvimos, años atrás, el 'don' movió cielo y tierra para que no nos pasara nada. Igualmente, decidimos ir a casa y por cualquier cosa, elaborar una versión común en caso de que alguien nos hubiera identificado y termináramos detenidos por 'tumulto en la vía pública'. Así que apenas llegamos a casa, nos duchamos, nos desayunamos así nomás y después nos acostamos y a pesar de que todos estábamos 'a mano' (a disposición de todos), a ninguno se le ocurrió tener sexo... ni siquiera a mí y eso que estaba rodeado de mis 'diositos' y caliente como hierro en el fuego... jeeeeee... 









lunes, 22 de septiembre de 2014

Desatino





El sábado a la noche aprovechando que estábamos cerca del puerto y que un 'resto-bar' conocido por Franco ofrecía una promoción, fuimos para allá a realizar la reunión 'cumbre'. De los 'grandes', sólo faltaban Franco que tenía que trabajar y el 'Diosito', que está de viaje pero este tema no lo alcanza demasiado porque siempre fue de 'perfil bajo'. El resto (el Caio, el Tomi, el Andy, el Gasti y yo) que 'por h o por b' estábamos dispuestos a 'torcer' en lo que se pudiera el rumbo de la Vida.

Y aunque sabíamos que este tema lo debíamos haber 'blanqueado' (dar a conocer) hace mucho tiempo, siempre fuimos 'pateando la pelota para adelante' (demoramos más tiempo del que debíamos) y ahora por una decisión unilateral del Gasti, respetada, comprendida y aceptada por todos, nos veíamos envueltos en lo que podía ser un verdadero lío. La salida del clóset del Gasti, nos preocupaba y alarmaba, porque sentíamos que con esa actitud, casi como que nos obligaba a todos a hacer lo mismo.

Y si bien yo no tengo problemas en casa, sentía que podía tener problemas con los Lucchessi y con todo su entorno. Una, porque el 'don' no iba aceptar así nomás la homosexualidad del hijo, sino también, porque 'atando cabos' iba a llegar a darse cuenta que bajo la máscara de una intensa amistad, nos unía algo más y ese algo más era nuestra homosexualidad. Homosexualidad que en mi caso no me molestaba pero 'hilando finito' podía llegar a sospechar también de los 'medianos', Matius incluido.

Y realmente, yo no quería eso. Especialmente si relacionaba algunos situaciones que viví con el Matius y con los otros medianos. Claro que también estaba ahí, como mi salvavidas personal, la Agus, pero yo no podía salvarme solo dejando al resto librado a su destino. Todo esto fue lo que hablamos entre nosotros esa noche de sábado. Tratamos de esclarecer lo mejor posible nuestra posición y ver si podíamos 'torcer' en algo o durante algún tiempo, lo que el Gasti tenía en mente. 

Pero lo que acá cuento con serenidad, empezó con un clima calmo, pasó al turbulento y de ahí al agresivo. Nos recriminábamos miles de cosas que después pensándolo 'en frío' no tenían nada que ver. Las 'cosas' se habían salido de su cauce y se nos iban de la mano. Después, nos fuimos calmando porque fuimos entendiendo las presiones que lo está sometiendo el padre y algunos compañeros de trabajo y de facultad con el famoso tema de cuando les vas a presentar a la 'novia'.

Así que después de la cena, todo estaba igual que al principio. Le dije al Gasti (no puedo dejar de ser 'patrón de estancia') que él decidiera qué era lo mejor para que él se sintiera bien. Y, que nosotros lo apoyábamos en su decisión ya que cada uno construía su propio destino. Que nosotros nos habíamos 'manejado' mal y ahora estábamos pagando las consecuencias pero que por eso no teníamos el derecho de prohibirle al Gasti lo que pensaba hacer.

Y después de darle esa posibilidad, todos confiábamos que el Gasti no iba a decir nada, se arrepentiría de la decisión que había tomado y nos daría el tiempo suficiente como armar una buena estrategia y como en los cuentos, terminaríamos todos 'siendo felices y comiendo perdices'. Pero nuestra ilusión se terminó al instante cuando el Gasti nos agradeció lo que estábamos haciendo por él nos agradeció nuestra actitud y nos dijo que al día siguiente (domingo) le iba a contar a los padres de su homosexualidad pero que no iba a decir nada por ahora de su deseo de volver a mi casa ni tampoco iba a inmiscuirnos a nosotros ni a los demás chicos en su confesión. Y aunque no dijimos nada, nos miramos en silencio y creo que todos deseamos que la tierra se abriera a nuestros pies y fuéramos tragados por ella...





lunes, 15 de septiembre de 2014

Decisiones impensadas





En estos días el tema 'Luciano' pasó a segundo plano. Nos encontramos varias veces, hablamos mucho, intenté entenderlo y él a mí y salvo la penetración se prestó a todo tipo de relación sexual, incluida la felación, cosa a la que también se negaba pero ahora, sorpresivamente después de nuestro último encuentro, volvimos a ser una pareja 'casi' normal, ya que me acepta todo tipo de 'acercamiento' pero se sigue negando a la 'penetración', aunque va tanto el cántaro a la fuente...

Pero eso no es todo. Mi viejo me dijo 'que la vida no me iba a ser fácil' pero a veces se me complica demasiado. Antes fue Luciano y ahora el Gasti, que no sé que 'bicho le picó' (por qué reaccionó así) pero vino a mi casa varias veces para hablar sobre la necesidad que sentía de decirle al padre que era 'gay'. Obviamente que el sólo iba a auto confesar su homosexualidad pero el 'don' Lucchessi que tonto no es, solamente tenía que atar 'cabos' para darse cuenta de que gays somos todos.

Hablamos mucho sobre este tema pero había algo en él que quería dejar de ocultarle a padre lo que estaba pasando en su vida. La 'presión' familiar y laboral se le estaba haciendo difícil de sobrellevar. Nadie conocía a su 'novia' y de allí que le 'presentaron' varias 'chicas' para que conociera y viera que posibilidad había de formar pareja con alguna de ellas. Pero el Gasti, tenía decidido regresar a casa nuevamente, donde él me decía que realmente se sentía feliz conmigo y todo eso.

Y yo, con más 'bolonkis' que nunca, no sabía que decirle: por un lado lo tengo al Nacho viviendo en casa, que sabe que yo y mis amigos somos gays pero desde que vive con nosotros, tratamos de ser más discretos y reservados en todo sentido. También está el Tomi que estudia y trabaja y que aunque no tiene pareja fija, indistintamente algunas veces tiene sexo con el Tato (cuando no lleva a dormir a la novia) o conmigo, para evitar problemas con mi vieja que quiere que el Nachito duerma solo.

Claro que 'no puedo poner las manos en el fuego' por el Tomi porque no sé sino hizo 'debutar' en este mundo de 'bis' al Nachito, pero bueno, el hecho de que yo nunca los ví, no significa que el Nachito se lo haya 'hecho' (cogido/follado) varias veces, porque oportunidades tuvieron muchas, solos están mucho tiempo y el Nachito que anda caliente las 24 horas, no me extrañaría que lo usara al Tomi para sacarse la calentura y viceversa. Al Tato eso no le jode y teóricamente a mí tampoco.

El tema es que si Gasti quiere mudarse a mi casa no tenemos espacio físico para 'acomodarlo'. Salvo que yo durmiera con el Nachito, el Gasti con el Tomi en mi dormitorio (para colmo no se llevan bien del todo) y el Tato durmiera con el Tomi cuando no lleva a la novia. Al final es todo un verdadero 'quilombo' que no sé cómo hacer para salir. Lo ideal es que el Gasti se mudara a casa y no le dijera nada de su sexualidad al padre. Eso nos daría tiempo para establecer algunas estrategias.

Porque si le dice que es 'gay' y que se quiere venir a vivir a mi casa, el 'don' se va a dar cuenta que mi casa es el 'centro' de toda nuestra 'movida', se va a dar cuenta, que somos todos 'gays' no solamente los más grandes, sino los medianos y los más chicos. Y si llega a hablar con mi viejo, 'clavado' (seguro) que le va a decir la verdad. Y al 'don' lo conozco pero no tanto como para saber como reaccionará cuando sepa que me 'moví' (cogí/follé) además de a todos los Lucchessi sino a todos los que se juntan en mi casa o vamos al campo. Así que no sé qué hacer para convencer al Gasti de lo contrario que quiere hacer. Lo único que me queda es hacer una reunión este fin de semana con todos (grandes, medianos y chicos) y ver si lo podemos convencer al Gasti para que no diga nada y sino lo podemos convencer, pedirle tiempo para poder aunque más no sea ensayar una tímida defensa, aunque yo particularmente, ya me veo durmiendo con los peces en el fondo del río Paraná... jeeeee..





lunes, 8 de septiembre de 2014

Cuestión de tiempo






Finalmente y después de muchos idas y vueltas, nos tomamos el tiempo que necesitábamos y conversamos, Luciano y yo, 'a calzón quitado' (mostrando todo) tanto en forma literal como no literal. Así fue, que desnudamos nuestros cuerpos y nuestros pensamientos para decirnos todo lo que nos teníamos que decir, para socavar bien profundo en nuestro ser y conocer la causa, el por qué, Luciano después de tanto tiempo apagado, responde con tanta fogosidad para apagarse nuevamente.

Hablé mucho con Luciano. Necesitaba saber por qué no quiere tener sexo asiduamente. Yo necesito 'acabar' (eyacular) todos los días. No sé si será algo enfermizo o patológico pero es así. En cambio, Luciano no siente esa misma necesidad, le alcanza compartir a diario momentos conmigo y punto. Pero estas 'diferentes posiciones' (desacuerdos), nos generan estas 'crisis' que solamente superamos con mucha comprensión: claro que Luciano tiene recién cumplidos los 17 años y yo, 23.

De nada vale hacer revivir la 'llamita' (fuego) de la pasión porque no se apagó, pero se repite aquello de 'donde hubo fuego, cenizas quedan'. A Luciano le alcanza con las técnicas de la seducción: regalitos sorpresas, diálogos sensuales, caricias púdicas e impúdicas, besos provocadores y húmedos, abrazos, de tanto en tanto alguna masturbación cambiada pero hasta ahí. Todo eso lo satisface y solamente necesita de los 'petes' (felaciones) y las penetraciones muy de tanto en tanto.

Yo, además de toda la 'transa' (caricias, besos, abrazos) necesito de la felación y la penetración. Yo lo haría cada vez que nos encontramos. Obviamente, sé que no puedo o no debo penetrarlo a diario, para evitarle molestias o heridas, pero si Luciano me lo pidiera, con gusto lo haría cada vez que nos encontramos. Amo a este 'pendejo' (chico) y quisiera poseerlo y que 'fuera mío' siempre, pero las diferencias que tenemos son enormes y no me da opción.

Así que no me queda otra cosa que 'tomarlo o dejarlo'. O acepto a Luciano como es y como quiere hacer o directamente le pongo fin a la relación y lo pierdo para siempre. Por ahora, preferí 'tomarlo' y aceptar como es, lo que siente, piensa, dice o hace. Lo que pasa que ambos nos gustamos, nos amamos sinceramente y disfrutamos de estar juntos aunque no hagamos nada. Con la diferencia que Luciano sabe que yo quiero más que eso y él con sólo estar juntos le alcanza y sobra.  

Así que la 'celentura' (excitación) que nos despertamos estando juntos, la vamos a disolver de diferente manera. Así que no me queda otra que disfrutar del amor que Luciano me brinda todos los días y de todo su cuerpito de tanto en tanto y darle tiempo para que superemos esta 'crisis', porque supongo que en algún momento vamos a lograr superarla. Para eso, convinimos en tratar de profundizar más nuestra relación amorosa sin que sea tan sexual.

Al menos, hasta que Luciano resuelva ese 'algo' que todavía no le 'cierra' (convence). Él dice que no lo sabe. Yo tengo mis sospechas. Creo que Luciano no está totalmente seguro de ser 'gay' y le gustaría tener un noviazgo 'asexuado', hasta estar totalmente seguro de sus sentimientos, con la diferencia que eligió mal a su 'partenaire' que no acepta totalmente su postura de hacer 'algo' solamente cuando Luciano lo siente o lo quiere. Yo por ahora, lo voy a esperar, porque es más chico, inexperto y porque creo que no está seguro de nada pero espero y confío que todo esto, pronto se le pase y solamente sea 'cuestión de tiempo' que le dicen... jeeeeeee... 





viernes, 29 de agosto de 2014

Calientes





La semana pasada no, la anterior, la del lunes 18, feriado acá por el 'corrimiento' de un nuevo aniversario del fallecimiento del General San Martín, fue el cumpleaños de Caio (24) y también de Luciano (17). Los dos hicieron los respectivos festejos. Caio al mediodía hizo el infaltable 'asado' al que fueron casi todos los diositos 'históricos', además de algunos otros amigos personales del club y de la facultad. Otro tanto hizo Luciano, pero sus amigos se juntaron a la tarde de ese día, festejos a los que no fui invitado.

No sé si por la diferencia de edades que hay entre nosotros o porque la única referencia que tienen los padres de Luciano de mí, es a través de las madres del 'pollito' y de 'Carlitos', lo cierto fue que Luciano me dijo que 'yo no era santo de la devoción de los padres' y que de ahí que no aceptaron que me invitara. Podía ser que sospecharan algo también, aunque nunca tuve tanto contacto con ellos como para que albergaran algunas sospechas. Lo único que sé que los invitados de Luciano eran compañeros del colegio y los 'pollitos'.

Así que el único acercamiento que tuve con Luciano ese día fue por medio del celular: primero por 'whatsapp' y después, directamente me llamó al celular en un momento que se hizo para estar solo y tranquilo y pudiéramos hablar sin problemas. Allí estuvimos hablando medio 'a las disparadas' (rápido) y combinamos encontrarnos el jueves 21. Él se iba a hacer la 'chupina' o 'la rata' (faltar a la escuela sin permiso de los padres) y nos íbamos a encontrar en mi casa para dar rienda suelta a lo que sentíamos uno por el otro.

Pero yo me olvidé que esa semana comenzaba a trabajar para Martín y obviamente no podía faltar en mi tercer día de trabajo, así que le volví a hablar a Luciano para explicarle esto y decirle que pospusiéramos el encuentro para el sábado a la tarde. Así el no tendría que justificar con los padres esa inasistencia y yo no tendría ningún problema con Martín. Lo que caracterizó a esa semana fue el tiempo: en pleno invierno, durante la semana del 16 al 23 de agosto, la temperatura subió hasta los 32º C...!!! De no creer...!!!

Así que el sábado, poco después del mediodía y con un calor demoledor me junté con Luciano y aprovechando lo fantástico del día: cielo despejado de nubes, sol brillante y una temperatura anormal para la época hizo que en lugar de ir a mi casa, Luciano quisiera que fuéramos para el campo. Así que sin tantos preámbulos hacia allá fuimos. Por suerte, en la casa de campo de mi viejo no había nadie. Diferente hubiera sido la situación el fin de semana anterior, que acá fue largo y que como siempre, esa casa se llenó de gente.

Igualmente, antes de ir, lo llamé a mi viejo para preguntarle si pensaba ir al campo y cuando recibí la respuesta negativa porque tenía otros planes, le dije que yo iba a ir para allá con 'unos amigos', sin decirle totalmente la verdad: mis 'amigos' no eran más que uno y era afectivamente 'algo más que amigo' pero mi viejo se debe haber dado cuenta de eso. Igualmente me dijo que él no pensaba ir a la casa de campo y me dio todas las instrucciones que me da siempre que voy para allá con los 'diositos'.

Así que llegamos con Luciano para disfrutar del hermosísimo día que hacía, del campo y de nosotros y de nuestros cuerpos. Especialmente yo que deseaba tanto poseer a Luciano y hacerlo mío. Apenas llegamos, fuimos directamente a uno de los dormitorios. Nos acomodamos lo mejor que pudimos y dimos rienda suelta a nuestros instintos. Luciano se aferró a mí y me prodigó tantas caricias como las que yo le prodigué a él y en el medio de tanta pasión, pasó lo que tenía que pasar.

Luciano sólo se quitó la remera y arremetió contra mí hasta arrojarme en la cama y comenzó a besarme. Fue un beso largo y caliente. Nuestras lenguas se entrechocaron y sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo por completo. Debo confesar que no esperaba tanto entusiasmo después de haberse negado tanto tiempo a hacer algo. Y sin pedírselo o indicárselo, comenzó por aflojarme el cinturón, desabrochó mi pantalón y bajó mi slip. Realmente yo estaba anonadado por semejante ímpetu.

Yo estaba totalmente 'excitado' (caliente) y estaba al 'palo' (con una erección descomunal). Luciano empezó haciéndome un 'pete' (felación) realmente increíble. Así que le saqué la remera, lo ayudé a quitarse los pantalones y el bóxer. Mientras Luciano me quitó la camisa y terminó de desnudarme totalmente. Como yo estaba a punto de 'acabar' (eyacular), cambiamos de posición. Hice recostar a Luciano y me dediqué a 'petearlo' con todas mis ansias. Ese pibito y todo lo de él, realmente, me vuelve loco.

Y mientras lo 'peteaba' comencé a dilatarlo analmente con los dedos de mis manos mojados en saliva para lubricarle bien esa zona. Luciano se acomodó mejor para dejarme actuar libremente. Lo que me había negado durante todo este tiempo estaba dispuesto a dármelo en ese momento. Así que, como pude, le separé las nalgas y comencé a lamer con fruición su agujerito mientras lo 'pajeaba' (masturbaba) muy lentamente. Luciano gemía y acompañana mi accionar con ciertos movimientos 'felinescos'.

En medio de tanto placer y después de un largo tiempo, comencé la verdadera dilatación con mis dedos. La pija de Luciano estaba durísimo pero él me pedía que lo penetrara de una vez por todas porque ya no se aguantaba. Quiso masturbarse pero no lo dejé. La pedí que me dejara hacerlo a mi modo. Luciano suplicaba que lo hiciera mío pero yo no había terminado la dilatación porque sentía que los esfínteres de Luciano no estaban listos todavía y entre gemido y gemido, emitía algún gritito de dolor.

Después de un tiempo, acomodé a Luciano lo mejor que pude, de espaldas en la cama. Coloqué sus piernas sobre mis hombros y apoyé mi glande sobre el agujerito y muy suamente, fui introduciéndole la cabeza de mi pija. Luciano volvió a gemir y emitió otro gritito, esta vez más fuerte. Le dije que no le podía doler mucho porque apenas había empezado. Luciano no me dijo nada pero aferrando con sus manos mis nalgas, las empujó contra él, obligándome casi a penetrarlo impiadosamente, cosa que no hice.

Luciano volvió a gritar pero esta vez no me preocupé. Yo empujaba despacio y él también empujaba su cuerpo hacia mí y mi cuerpo hacia él. Mi pija ya convertida en una vara de hierro, terminó de penetrarlo. Luciano volvió a gritar y a gemir pero me decía que continuara porque ante sus gritos de dolor me detenía casi abruptamente por temor a lastimarlo. Finalmente y teniendo mucho cuidado lo pude penetrar totalmente y a moverme dentro de Luciano lenta y acompasadamente hasta lograr un ritmo sostenido.

Aquello era lo que yo tanto ansiaba y que Luciano me habia negado durante un buen tiempo y ahora me demostraba que esa negación era totalmente incomprensible. Mientras lo 'cogía' (follaba), Luciano acariciaba mi pecho o me besaba profundamente cuando me arrojaba sobre él y manteníamos un ritmo acompasado y envidiable. Estábamos gozando tanto que no pude contener mis gemidos y otro tanto hacía Luciano, mientras que cuando podía, le decía al oído todo lo que yo sentía y él representaba para mí.

Finalmente, cuando estaba a poco de eyacular, volví a ponerme en posición vertical mientras masturbaba a Luciano. Mi intención era que 'acabáramos' (eyaculáramos) juntos. Los 'ay' y los gemidos de Luciano se entremezclaban con mi jadeo. Ya casí estábamos listos. Sentía en mi mano, los 'respingos' de su pija e igualmente los músculos de su abdomen y de su bajo vientre ondulaban de goce y placer ya casi dispuestos a permitir la descarga de la 'leche' (semen) que yo tanto deseaba.

El primer chorro de leche de Luciano me dio en la cara y parte entró en mi ojo al que me hizo arder mucho. Las oleadas posteriores, se derramaron sobre mi pecho, sobre mi mano que aferraba con fuerza la pija adolescente de Luciano y sobre su vientre que yo me encargaría luego, de lamer hasta dejarlo limpio. Yo demoré un poco más en 'acabar' pero como siempre me pasa cuando estoy muy caliente, eché dentro de Luciano, hectolitros de leche, espesa y caliente que después saldría sola. Fue una sensación apoteótica.

Después caí rendido sobre el lado del cuerpito de Luciano y volvimos a besarnos como desesperados. Así estuvimos un largo rato hasta que me recosté en la cama y mirándonos de lado nos juramos amor eterno. Las manos de Luciano jugaban con mi pija y mis dedos, con su agujerito, al tiempo que se iban 'enchastrando' (embadurnando/pringando) con la leche que salía. Habíamos gozado como nunca. Era la segunda vez que alguien lo penetraba y ese alguien era yo, pero había sido más intenso que la primera vez.

Nos quedamos acariciándonos y dándonos 'piquitos'. Todo preanunciaba que si seguíamos así, la segunda parte era inminente. El calor del día estaba cediendo por un viento sur fuerte y frío. Y aunque todavía era temprano, no podíamos contradecir las características del invierno: se estaba haciendo de noche rápidamente. Le dije a Luciano que era mejor volver porque pronto anochecería y no quería crearle problemas con los padres. Luciano me volvió a abrazar, me besó nuevamente y me dijo que entonces era mejor vestirnos e irnos y que lo que teníamos que decirnos quedaba para otro día. Y eso fue lo que hicimos. Transpirados y 'enlechados' como estábamos, nos limpiamos así nomás con una toalla, nos vestimos y regresamos a la ciudad, después de haber pasado una tarde excepcional y de quedar ambos en deuda con el otro por la conversación que nos debíamos, pero eso, lo dejábamos para una mejor oportunidad. No quisimos perder la magia que habíamos logrado juntos esa calurosa y caliente tarde de invierno...



sábado, 23 de agosto de 2014

Comensalismo





Mi relación con Luciano es parecida a la que mantengo con Martín. Todavía no entiendo bien lo que me pasa con ellos. A Luciano lo amo por como es y por lo que es. Y con Martín me pasa lo mismo: creo que siento lo que siento por como es y por lo que es. Claro que ellos no sienten lo mismo. Luciano no tiene esa necesidad del afecto sexual que tengo yo. Martín directamente ni tiene ni siente absolutamente nada. Aunque en esta primera semana que trabajo con él siempre me tiró buena onda.

El trabajo con Martín es bastante simple: ordenar papeles, carpetas, archivos. Mantener actualizados y fotocopiar algunos documentos, encarpetarlos y archivarlos. Hacer algunos trámites bancarios, mantener el orden en el archivo para encontrar 'cuentas' más fáciles. Escanear documentos, hacer un backup de todo lo que se hace por internet y no mucho más. Mis compañeras de trabajo son dos mujeres que me deben doblar en edad. Una se encarga de los teléfonos y la otra escribe permanentemente en la pc.

A Martín lo veo poco y nada. Tiene una oficina aparte de donde estoy yo con la que escribe en la computadora todo el tiempo. La otra, la de los teléfonos es una especie de recepcionista. Martín recibe a mucha gente y muchas veces sale él. Las veces que sale él, siempre me llevó como 'ché pibe' (mandadero). Un par de días me llevó a almorzar con él. Son esos momentos, en los que entre él y yo hay cierto acercamiento. De lo contrario, cuando hay gente, mantiene una cierta y ¿comprensible? distancia.

Eso por el lado de Martín. Me siento re bien trabajando y mucho mejor cuando puedo disfrutarlo a solas, aunque ese 'disfrute' sea sólo mío. Es raro lo que experimento. Disfruté al máximo esos momentos que estuvimos juntos y esos dos almuerzos también. Martín me ofrece una especie de 'protección' o liderazgo que no había experimentado antes con nadie. Quizás con mi viejo cuando vivimos juntos. Esto lo pensé varias veces. ¿Estaré reemplazando la figura paterna media ausente con Martín? 

Pero Martín no tiene edad para ser mi viejo. Entonces, ¿qué es lo que me pasa? ¿Y ese deseo sexual de dejarme poseer por él? Recién ahora entiendo lo que seguramente experimentan y experimentaron todos los 'diositos' con los que me relacioné. Creo que el sentimiento sino es el mismo, es parecido. Esa admiración que sintieron los 'diositos' por mí, casi es la misma, que la que yo siento por Martín. Alguien mayor que yo, más maduro, más resolutivo, más ejecutivo, que creó desinteresadamente (en el caso de Martín), interesadamente en el mío, ese lazo de 'pertenencia' y la necesidad personal muy íntima, de sentirme 'contenido' y protegido hasta llegar al 'summun' de dejarme 'poseer' (penetrar sexualmente) por esa persona con tal de sentirla o tenerla cerca para que colme diferentes necesidades que tengo y que no siempre son sexuales. Una especie de 'comensalismo' donde uno se beneficia sin llegar a perjudicar al otro. Cosas raras de la vida... jeeeeee...