martes, 6 de diciembre de 2016

Reproche divino





El sábado fuimos al campo. Obviamente, Luciano no fue. La idea era juntarnos todos los 'diositos' como cuando éramos chicos y re vivir épocas pasadas. Pero el grupo se cosmopolizó con la entrada de gente 'nueva', casi todos 'novios' o amigos 'con derechos' o a punto de serlo. Y, como no nos conocíamos todos, los recuerdos y las vivencias estaban fragmentados. Y aunque nos unió el menú: 'picada' de quesos, fiambres y snacks, asado con ensaladas, bebidas (gaseosas, cerveza y alcohólicas) y el infaltable balde de 5 lts de helado, no fue lo mismo. 

Más de la mitad del grupo, no había tenido las vivencias que nosotros habíamos vivido en nuestra época de adolescentes, despertando a una sexualidad 'diferente', con todo lo que eso implicó en nuestras vidas. Ellos, los 'nuevos', traían otras vivencias. Ni buenas ni malas, simplemente diferentes. Y nos dimos cuenta, qué sana fue la nuestra, porque aunque no dejó de estar presente el sexo gay ni el alcohol, no vivimos esa época traumática de confusión, dilemas y represiones. La vivimos llenos de momentos agradables y no tantos, pero siempre disfrutando la vida y disfrutándonos. 

Y aunque individualmente tuvimos momentos malos. infaltables, en la vida de cualquiera, como grupo, atesoramos momentos realmente inolvidables. Y recién ahora, quiero decir, ya de grandes, recurrimos a algún tipo de droga, como el 'porro' de marihuana, no sé si por moda, convencimiento o necesidad. En cambio, los 'nuevos', incursionaron en experiencias con diferentes adiciones no solamente de alcohol, sino también de pastillas y de cocaína. Y nos dimos cuenta que aunque todos teníamos, más o menos, la misma edad, hablábamos idiomas diferentes.

De todos modos, intentamos recordar y revivir el pasado, yendo después de almorzar hasta la laguna. Tuvimos que dar un rodeo enorme, porque la casa abandonada, ahora está habitada y todo el entorno, ya no es tan silvestre ni está abandonado. En un momento dado, Carlitos me pidió que lo esperara que iba a orinar. Así que, mientras el grupo se alejaba, me quedé pensando en todo lo que estaba viviendo con Luciano que prefirió ir a la casa de la madre y también con el Colo, que me hubiera encantado que estuviera ahí conmigo, compartiendo el lugar y el momento, pero es entendible su postura.

Como Carlitos se demoraba, decidí ir a buscarlo. Estaba oculto por un montecito de 'chañares' (tipo de árbol) con el pantalón y el slip apenas bajo. Supuse que estaba cagando, pero igual le pregunté que estaba haciendo (a veces, soy capaz de hacer las preguntas más estúpidas del mundo) me dijo que 'nada' y comenzó a acomodarse la ropa rápidamente. Cuando lo vi así, con el pantalón y el slip apenas bajo, mostrando sus lindas y blancas nalgas, no pude menos que acercarme, interrumpir lo que estaba haciendo (vestirse) y arrastrándolo contra un árbol, lo besé en la boca. 

Y mientras lo seguía besando, me aflojé el pantalón. Carlitos, metió la mano por debajo de mi slip y me empezó a pajear. Obviamente, yo hice otro tanto. Cuando estábamos en plena actividad masturbatoria intercambiada y besándonos como locos, me dijo algo que no esperaba: me preguntó si él había dejado de gustarme porque ya no hacíamos 'nada'. Le dije que no 'hacíamos' nada, pero no era porque había dejado de gustarme. Y como me hizo un 'pucherito' (gesto de tristeza con la boca), le tomé la carita y verlo a los ojos, me dio tanta ternura, que lo comí a besos ahí mismo. 

Yo estaba 'al palo' (re excitado y con la pija erecta) pero también medio confundido por todo lo que estaba pasando. No terminaba de entender que era lo que me planteaba y cuál era su reproche. Yo entendía que Carlitos pedía pija y pija le podía dar. Total estábamos solos y en medio de la nada y a resguardo de cualquier mirada indiscreta. Pero, nuestros celulares no paraban de sonar. Hicimos caso omiso a esas llamadas, pero, los 'diositos' fueron insistentes. Finalmente, decidimos atender los llamados y explicarles que ya los alcanzábamos. Casi simultáneamente., surgió este diálogo:

Yo: sabés, ahora que vienen las vacaciones y que tenés tiempo libre, podés venir a casa. Total, yo también estoy de vacaciones y Luciano, como trabaja y no está, podemos aprovechar para hacer 'algo'. Además, Luciano te conoce y no creo que tenga problemas de que hagamos 'algo', no te parece?

Carlitos: sí, está bien, pero igual no le digas nada a nadie, eh?

Y: bueno, está bien... 

El año se termina y mi vida sigue tan enquilombada como siempre. No sé si Carlitos, acentúa mi poliamoría. Porque Carlitos me excita terriblemente como me 'calienta' cualquier diosito, pero también tengo ciertos sentimientos por este 'pibito'. Lógicamente, no quiero que por una 'calentura', tenga lío con el Colo o con Luciano. Pero cuando creía que todo mi mundo afectivo y sexual, se circunscribiría a Luciano, apareció el Colo para 'patear toda mi estantería' (tira abajo toda mi seguridad). Y ahora, es Carlitos el que me reprocha que lo tengo 'abandonado' y se ubica, como el tercero en discordia. Y algo de razón tiene. El camino a la laguna, lo hicimos abrazados y besándonos de tanto en tanto. Cuando llegamos, el resto de la pibada ya estaba casi por regresar. Así que nos quedamos un rato boludeando por ahí, recordando momentos felices y vivencias pasadas inigualables. Finalmente, decidimos regresar cuando los 'nuevos' manifestaron su aburrimiento. En el camino de regreso, me di cuenta, que con los 'nuevos' no solamente hablábamos idiomas diferentes, sino que también habíamos vivido (y vivíamos) en mundos diferentes, pero, por suerte, con mis 'diositos' antiguos o nuevos, seguimos hablando y viviendo el mundo de siempre. Y eso, a pesar de que muchas cosas cambiaron, no es poco... jeeeeee...





miércoles, 30 de noviembre de 2016

El fiambre del sándwich





El sábado, el Nachito fue a un cumpleaños de 15. Los cumpleaños de 15 no son tantos como antes. Y cuando digo 'antes' hablo de 10 años atrás. Los 15 años, para las nenas y los 18, para los varones, acá se celebran de manera 'especial'. El festejo de los varones se entiende porque a los 18 uno llega a la mayoría de edad con todo lo que eso conlleva. Pero, por qué se festejan los 15 años de las nenas? Que ya son 'señoritas'? Eso no creo porque ahora, a las 'pibitas' les viene la 'regla' mucho antes. Entonces?

Por otro lado, ese festejo, en el caso de las nenas, es muy cara. Porque entre el alquiler del salón, las invitaciones, el vestido de la cumpleañera, el 'morfi' (comida) y el 'chupi' (bebida) para todos los invitados (parientes, amigos, compañeros del colegio y demás), el costo del disc jake, las luces, el cotillón y otros gastos, se iguala al costo de un viaje al Disney World de Miami (USA). Así que ahora, son muchas las que eligen, ese destino y renuncian a la fiesta de 15...

Los varones somos más 'simples'. Una fiesta 'íntima' para los amigos más cercanos, poca comida y mucha bebida, un lugar tranquilo de la casa, donde se pueda bailar, 'chapar' (acariciar/besar/etc.) a las 'minitas' invitadas y música que los mismos 'pibitos' se encargan de poner y sanseacabó. La quieren más simple todavía? La fiesta de 18 que se mandó el Colo. Comida, bebida, amigos varones y listo. El/los que tienen ganas de seguir la 'joda' (fiesta) con mujeres, vas a una discoteca y punto. 

Todo este preámbulo, fue para decirles que el Nachito había ido a un cumpleaños de 15. Y como terminó muy de madrugada, cuando ya estaba por amanecer, decidieron volverse. Y digo decidieron, porque como el salón de fiestas quedaba a unas pocas cuadras de casa, compraron 'facturas' (masas horneadas rellenas con dulce de leche) y vinieron a desayunar a mi casa. Pero el alcohol ingerido y la panza llena y calentita, pronto hicieron efecto y decidieron quedarse a dormir en casa.

No eran muchos: apenas siete, incluyendo al Nachito. El problema fue acomodarse para dormir. Tres se acostaron en la cama doble plaza del Nachito. Uno, en el sofá del living-comedor. Otro, en el suelo del dormitorio, sobre la alfombra y dentro de la bolsa de dormir del Nachito. El Nachito y el otro chico fueron al dormitorio del Tato, creyendo que estaba vacío, pero el Tato estaba con una 'minita' y en cuanto, escuchó que abrían la puerta, los sacó 'cagando' (rápido).

Ergo, el Nachito, me despertó para que le ayudara con los colchones inflables. Era la única que quedaba. Pero, aunque estaba medio dormido, me acordé 'al toque' (rápido) que mi viejo se los había llevado al campo. Y ahora? Yo todavía estaba adormilado y no podía pensar bien. Lo único que se me ocurrió fue que uno de ellos se acostara con los otros tres, en la cama del Nachito y el Nachito se acostara con nosotros, es decir, con Luciano y conmigo.

El Nachito me miró como sino entendiera lo que le estaba pidiendo. Y ahí nomás me dijo:

Nachito: vos querés que yo duerma con ustedes?

Yo: sí, qué tiene?

N: yo no voy a ser el 'fiambre' del sandwich! Ni en 'pedo' (borracho) me acuesto entre ustedes. Éste (por Luciano) me va a cojer/follar!. O vos te creés que no sé que me tiene ganas?

Luciano: jajaja... dale 'gil' (tonto), entregate... si cualquiera sabe las ganas que tenés que te desvirguen... mirá que se nota que hace rato me andás buscando... jejejeje...

Y: dale, Luciano, dejá de 'joderlo' (molestarlo) que este se cree que te lo vas a cojer/follar de verdad... Y yo lo único que quiero es dormir. Mirá Nacho, si te da más seguridad, acostate vestido y listo. Pero, mirá si Luciano te va a cojer/follar? No podés ser tan boludo! Además, vos te crees que yo lo voy a dejar? Claro que si vos querés que Luciano te coja/folle es otra cosa... jeeeeee...

N: está bien, me voy acostar en el medio y como muestra de confianza me voy a sacar la ropa, pero no voy a dormir desnudo y en cuanto, Luciano me roce con cualquier parte del cuerpo, me levanto y me voy a la mierda...

L: jajaja... está bien... ya vas a ver como te va a gustar que yo te 'roce'...

Finalmente nos acostamos y nos quedamos dormidos. Me desperté por un ruido infernal. Tan infernal que de todos los que estaban durmiendo, yo solo lo escuché. Me levanté para ver de qué se trataba. En la cocina, vi al Tato, tratando de limpiar el estropicio que había hecho. Le pregunté si todo estaba bien y qué había pasado. Me dijo que sí y que se le había caído la cafetera. Y mientras limpiaba todo me dijo que mirara las fotos que nos había mandado por 'wsp'. 

Eran fotos de nosotros durmiendo con el Nachito. Con el acolchado no se notaba más que estábamos durmiendo juntos, aunque estrecha y sospechosamente apretados. Pero el 'guacho' (pícaro) había sacado el acolchado y con la sábana sola se intuían mucho mejor las posiciones. Claro, que sin las sábanas, se veía bien, que los tres estábamos desnudos. En las restantes fotos, tomadas en diferentes ángulos, se veía mejor y aunque nunca pasó nada (creo), las imágenes daban a entender otra cosa...

En una de ellas, se veía claramente como Luciano y el Nachito dormían en 'cucharita' (posición sexual en donde el activo apoya la pija en el culo del pasivo) y lo tenía abrazado con un brazo y una pierna. En otra foto, se veía que estábamos estrechamente abrazados en el centro de la cama y dejábamos un lugar bastante amplio a los costados. Y en la última, se veía la cabeza del Nachito, usando de almohada, mi brazo y su carita estaba pegada a mi pecho aunque una de sus manos, viajaba a mi entrepierna, pero no se veía donde estaba, porque la pierna de Luciano la tapaba. Después, para terminar con la maldad, el Tato se fue a la cocina, y cuando estaba enviando por 'wsp' esas fotos a todos los interesados, sin querer se le cayó la cafetera al suelo. Esas fotos, nos sirvieron para poner fin a las ínfulas de 'macho' del Nachito y molestarlo con su orientación sexual 'escondida' y recordarle que por más que él lo niegue, alguna vez, fue 'el fiambre de del sándwich'... jeeeeee...




viernes, 25 de noviembre de 2016

Yo, vos y él




Días pasados me llegó un 'wsp' del Gasti y poco después, otro del Matius, diciéndome los dos, lo mismo aunque con diferentes palabras: cuánto tiempo tenía que pasar para que nos volviéramos a 'juntar'. La verdad que salvo contadas ocasiones, no nos volvimos a juntar todos, como lo hacíamos 'antes', cuando éramos chicos. Ese reclamo, más el que me había hecho mi viejo, cuando fue a casa días pasados a buscar los colchones inflables, fue lo que detonó toda la 'movida'.

Se me ocurrió para comprometerlos a todos, participar como 'grupo' de una colecta navideña que está haciendo acá una 'ONG' (Organización No Gubernamental). Piden cajas 'armadas' de productos navideños, tanto sea alimentos, como juguetes y artículos de cotillón. La verdad que era poco lo que cada uno tenía que poner, me lo entregarían el día de la reunión y eso los comprometería a no faltar. Y de paso, ayudamos a gente que no la está pasando bien.

La idea 'prendió' (gustó) rápido. Todos estuvieron de acuerdo y me puse 'manos a la obra': una, para juntar esas cosas para donar. La otra, era para hacerlo participar a Luciano, del encuentro con los 'diositos', reuniones que 'le escapa como gato al agua'. Tercero, estaba pensando en la posibilidad de invitarlo al Colo y llevarlo a la 'juntada' de 'diositos'. La reunión sería el sábado que viene en la casa de campo de mi viejo y ahí, podríamos revivir y/o recordar buenos momentos vividos.

Pero la idea que además tenía, era la de invitar al Colo para que se integrara al grupo, aunque todavía no tenía muy en claro que estrategia iba a usar. Pensé hablar primero con Luciano. Decirle qué es lo que le está pasando al Colo, pero ocultarle nuestros encuentros 'furtivos'. Le contaría, lo del 'franeleo' que tenemos en el colegio, pero hasta ahí. No pensaba contarle, lo de la caricia en el cumpleaños y todo eso, pero sí lo que está viviendo el Colo por las características de la familia.

La primera respuesta de Luciano cuando le dije lo de la reunión de 'diositos' fue 'no'. Titubeó un poco, cuando le dije que también iban a ir el 'pollito', Carlitos y los 'pollitos BB'. Él es muy amigo de ellos y pertenece a esa 'barrita' (grupo). Pero, la renuencia se le terminó, cuando le comencé a hablar de un 'nuevo diosito' que conocía del colegio, que quería invitar para que se conocieran y se hicieran amigos, especialmente por las características que tiene, parecidas a las que él tenía.

Ese fue el principio del fin de su resistencia. Insistí con el tema de que el 'pibito' era un 'diosito' y que yo necesitaba de su ayuda, ya que conmigo si bien se identificaba, yo no dejaba de ser parte del plantel docente del colegio y quizás con esos ojos me veía. Pero con él iba a ser diferente. Tenían casi la misma edad y a los dos les había costado mucho asumir su orientación sexual con todo lo que eso implicaba, especialmente, con la familia más cercana y los amigos que creían que era 'hetero'.... 

Y así seguí un largo rato, 'adobando' (seduciendo/convenciendo) a Luciano para que me ayude con el Colo. Luciano, ahora quiere estudiar Psicología o algo parecido (tema para otro post) el año que viene, para ayudar a chicos como él o con problemática parecida. Algo parecido a lo que yo quería (quiero). De esa manera, yo podía matar tres pájaros con un solo tiro: me ayudaba a mí, se ayudaba él y lo ayudaba al Colo. Y la idea le gustó. La primera parte de mi plan se estaba cumpliendo...

Y al Colo, le dije algo por el estilo. Le hablé de una reunión de mis amigos 'diositos', que todos eran chicos 'bi' o gays y que la haría en mi casa de campo. También le hablé de Luciano, y lo blanqueé a medias, diciéndole que era un chico parecido a él, con quien yo tenía una relación afectiva, que yo amaba por como es y por otras cosas. Y también le dije, que me gustaría mucho que él lo conociera porque me parecía que tenían características parecidas y podían ser muy buenos amigos.

Claro que le dije todo eso, porque pensé que el Colo, iba a aceptar mi invitación de ir a la fiesta. Pero, no salió nada como yo lo había planeado. El Colo, no aceptó ir al encuentro de 'diositos' por varias razones. Entre ellas, porque se iba a sentir incómodo para 'abrirse' a tanta gente nueva, por más gays o bi que fueran. Él quería seguir en el 'closet' y no le gustaba la idea de 'mostrarse' abiertamente ni a mis amigos ni a nadie ni ahora ni nunca. Así que tuve que resignar mi idea, mezclar y dar de nuevo.

Después, cuando la pensé mejor, me di cuenta que no tenía sentido que se conociera con Luciano. Incluso, que se conocieran podía llegar a ser contraproducente. Creo que estaba especulando con la descabellada idea de que el Colo podía reemplazar a Kevin. Con la diferencia, de que Kevin nos excita, pero el Colo, debería despertar no solo la 'calentura' de Luciano, sino también despertar sus sentimientos. Yo qué pretendía? Una pareja de tres y no un simple 'menage a trois' como con Kevin.

No hay caso, cuando estoy 'caliente' no pienso con la cabeza de arriba, sino con la de abajo. Además, con toda la represión que tiene el Colo, era impensable, tener una cama de tres cuando ni siquiera quiere hacerla de uno (léase conmigo). A veces, la 'calentura' me lleva a pensar/hacer cosas de no creer y que no tienen sentido. Incluso, forzar al Colo a sentir/hacer cosas, por un lado y a Luciano por el otro, podía arriesgarme a perder a cualquiera de los dos y quedarme 'sin el pan y sin la torta'.

Al final, creo que lo mejor es que sigan siendo perfectos desconocidos. Quizás eso no ayude al Colo a solucionar su problemática, pero el hecho de que se conozcan, tampoco va a ayudar a nadie. Mejor, 'enfriar' la cosa porque Luciano, dice que no es celoso, pero me acepta solamente la infidelidad sin sentimientos. Pero, cómo le explico que por el Colo siento algo más que 'calentura'? Y que me gustaría, que él aceptara ese 'algo' que yo siento por el Colo? Total, tampoco creo que el Colo quiera ser mi pareja ni que quiera reemplazar a Luciano para que vivamos juntos. O sea, por las características de uno y otro, puedo ser 'pareja' de los dos: Luciano sería la persona con la que convivo y al Colo, lo vería de tanto en tanto. Total, el Colo no me va a pedir que le dedique ni 'tiempo' ni 'exclusividad'. De todos modos, la tengo que pensar bien, porque no quiero ni perder a Luciano ni tampoco al Colo. Es decir, acá no se ajusta eso de que sea 'pato o gallareta' porque justamente, esto que se me presenta, no quiero que sea una opción y sí, más bien, una inclusión, que definitivamente, no es lo mismo... jeeeeeee...




lunes, 21 de noviembre de 2016

Poliamor





El viernes pasado, antes de la hora de cenar, llevé a Luciano hasta la casa de la madre y de ahí me fui a buscar al Colo a la salida del club. La verdad que no siempre experimenté esto, pero el tiempo vuela! Hacía casi un mes que habíamos ido por primera vez a casa. Y aunque lo veo en el colegio, casi a diario, porque tampoco es de los 'pibitos' que viene al gabinete todos los días, sigo tan 'caliente' con él, como el primer día y como si nunca hubiéramos hecho nada.

Ahora sé que la represión del Colo tiene fundamento. Y no debe ser fácil, ser gay, en un ambiente y en una familia homofóbica, ultra conservadora y tradicional. Los hermanos del Colo, los varones al menos, la tienen bien clara. Son buenos estudiantes, todos son deportistas y todos tienen novia. Tienen aprendido el 'versito' (creencia) del Opus Dei y lo respetan a rajatabla en todo momento del día, estén solos o acompañados. Todos, excepto, el Colo y eso lo está sufriendo y mucho.

Las veces que hablamos en el colegio, cuando nos quedamos solos, hicimos como los perros, que dan mil vueltas pero terminan echándose siempre en el mismo lugar. Con el Colo hacemos algo así. Por más vueltas, que le damos al asunto, no logramos hacer coincidir su deseos más íntimos con sus creencias, que colisionan en todo momento y lugar. Y el Colo no sabe qué hacer y yo menos. De ahí, que se permitió algunos 'permisos' pero no quiere seguir avanzando ni conmigo ni con nadie.

Tiene un pensamiento casi 'mágico' de todo lo que siente y permanentemente, luchan los dos deseos del 'quiero' y del 'no quiero'. Y me da mucha pena, lo que está viviendo y por lo que está pasando. Y no lo puedo ayudar porque me tendría que despojar de todo sentimiento subjetivo y no quiero hacerlo. Además, de última, cuando el Colo se acercó a mí, no fue para que yo lo ayudara a encontrar una solución a su 'problema' sino a que yo pasara a ser una parte importante de su 'problema'.

Definitivamente, el Colo, quiere ir 'más allá' pero él mismo se pone 'palos en la rueda' (obstáculos). El viernes, volvimos a la rutina de siempre: lo esperé bastante lejos del club, en una zona donde no pasa el colectivo que lo lleva a la casa. Todo por si algún amigo lo quiere acompañar. Así tiene la excusa perfecta para decir que va para 'otro lado'. Compramos la comida y la bebida en el lugar de siempre, la consumimos en el parque de siempre y después de unos cuantos mimos, fuimos a mi casa.

Con las luces apagadas y apenas iluminados por la penumbra de las luces del balcón-terraza, liberamos lo que sentimos. Claro que la 'liberación' de deseos no es tal, sino que es super limitada: Aún así, nos sacamos la calentura y aparentemente, ese poco que hacemos, conforma al Colo y lo deja satisfecho. Y siempre en el sofá grande de la sala y con toda la 'previa': muchos mimos, muchas caricias y muchos besos de todo tipo. Mucho toqueteo hasta llegar a la masturbación mutua. 

Pero, hasta ahí. De nada valen mis argumentos para que me permita 'avanzar'. Me gustaría desnudarlo completamente, besarlo por todos lados, chuparle la pija y que me la chupe a mí, chuparle el culito, hacer un '69', dilatarlo despacio y hacerlo mío, poseerlo y hacerle percibir sensaciones que desconocer. Pero todo ese 'ratoneo' (fantasía) mío se vio interrumpido, esa noche, por el ruido del ascensor que se detenía en mi piso y por alguien que bajaba en el hall de mi casa.

El Colo, se petrificó primero y le agarró la desesperación después: no quería que nadie lo viera. La única solución que nos quedaba, era escondernos. Elegimos por la cercanía, mi dormitorio. Claro que si era Luciano, la solución dejaba de serlo. Mientras escuchábamos al visitante entrar, pensé que la cocina o el 'balcón-terraza' hubieran sido mejores lugares para estar 'haciendo nada'. Un 'diosito' y yo, no íbamos a estar haciendo nada en mi dormitorio? No se la iba a creer nadie! Y Luciano, menos.

Qué íbamos a estar haciendo en el dormitorio sino teniendo sexo? O por tenerlo? O ya consumado? Y como le explicaba eso a Luciano? Por suerte, Luciano no era. No me importaba que fuera el Nachito o el Tato porque no me iban a pedir explicaciones. Pero no era ninguno de ellos. Era mi viejo que había ido a buscar algo y que buscaba y rebuscaba en los placares. El Colo se quedó en mi dormitorio, arreglándose la ropa, y yo salí, saludé a mi viejo y me interioricé qué era lo que buscaba.

Buscaba los colchones inflables y el compresor que los infla. Vicky iba con unas amiguitas a pasar el fin de semana a la casa de campo y los necesitaba. Mientras tanto me dijo que hacía mucho que no iba a verlo y que tampoco iba al campo. Le dije que, entre el trabajo y la facultad, casi no tenía tiempo para nada. Para qué le iba a decir que Luciano no quiere socializar con los míos? Pero le aseguré que en cualquier momento íbamos a andar por ahí. Como estaba apurado, se fue enseguida y yo volví a mi dormitorio. Yo pensé que ya que estábamos en mi dormitorio, íbamos a hacer algo 'diferente' y en la cama. Pero una vez más me equivoqué. El Colo no quiso hacer más nada. Estaba aterrorizado por la presencia de mi viejo y aunque no lo vio ni nada por el estilo, se había enfriado y quería que lo llevara a la casa. Así que no le quise meter más presión a la que ya le metían los viejos y eso fue lo que hice. En el camino, nos acariciamos mutuamente y nos besamos, al despedirnos. Después, de haberlo llevado al Colo a la casa, me quedé pensando y llegué a la conclusión de que no es solamente 'calentura' la que siento con el Colo. O como me dijo Christian en uno de sus comentarios, tengo que declarar 'oficialmente' que volví a mi 'poliamoría'... jeeeee...





miércoles, 16 de noviembre de 2016

Presión y represión




El 10 de noviembre fue el cumpleaños del Colo: 18 años! El viernes 11 hizo un asado en la casa e invitó a todos los varones del curso y también a gente del colegio, entre ellos yo. Al principio, me pareció que la invitación era por 'compromiso'. Pensé que el Colo, más tarde o más temprano, sabía que yo me iba a enterar de esa fiesta en su casa y quedaba 'mal' que no me invitara, sabiendo que en poco tiempo, habíamos llegado a tener la relación íntima que habíamos creado.

Así que al principio pensé decirle que no iría. Después, pensando que era un viernes y que Luciano no iba a estar en casa y yo no iba a hacer nada, cambié de parecer y le dije que sí. De última, si me sentía 'sapo de otro pozo' como dice mi viejo, cuando uno está incómodo en un lugar, me volvía a casa, aduciendo cualquier pretexto. De todos modos, tenía bien en claro, que esa noche, no iba a pasar nada con el Colo. Y también me picaba la curiosidad de conocer a su entorno familiar.

Llegué tipo 21 y me recibió un chico de la edad del Colo, del que después me enteré que era el hermano de 19 años y que yo no conocía y que no eran parecidos en nada. Me hizo pasar al patio de la casa, donde ya estaba encendido el fuego de la parrilla, se escuchaba música pero todavía no había llegado nadie. El hermano del Colo me presentó al padre y a la madre y a los demás hermanos y ahí 'me bajó la ficha' (me di cuenta) quienes son los que forman parte de la familia del Colo.

La madre es profesora del colegio. Yo la había tenido y ahora me crucé con ella varias veces, pero nunca la relacioné con el Colo. Es una linda mujer, de tez blanca, rasgos finos y de ojos y cabellos negros. Fue muy simpática conmigo siempre. También muy locuaz. El padre es más del tipo 'duro'. Tiene un físico macizo. También es blanco de piel, pero el cabello es de un negro rojizo o de un rojo renegrido y los ojos de color oscuros. O sea, nada que ver con el Colo. Y eso me llamaba la atención.

El más grande de los hermanos, de 28 años, era mi 'contacto' y el amigo de Juan Pablo. El que le seguía, de 25, era de mi promoción, y aunque estaba en otro curso, yo lo conocía de vista. Y los otros, de 22 y 19, que no los conocía y el Colo de (ahora) 18. Cinco varones y el único pelirrojo era el Colo. Los otros, son de tez blanca, pero de cabello y ojos negros y lindos chicos pero no 'diositos'. Claro que, la familia no terminaba ahí. Había mujeres pelirrojas: de 18, 14 y 11 años, hermosas 'pibitas'...

Los cuatro primero hijos, de pelo negro, bien machitos. Y los últimos cuatro, todos pelirrojos y a los cuatro, les gusta la pija, incluido el Colo... jaaaaaa... El Colo es gemelo de la hermana más grande. Después, hablando con los padres me di cuenta del porqué de la represión del Colo, de la ausencia de 'minitas' del curso y de otros etcéteras. Entre ellos, la planificada concepción de hijos: cada 3 años, los primeros cuatro, aunque el bolonki se les vino después: el Colo y la hermana, fueron la 'bisagra'.

La familia del Colo es del 'Opus Dei' y tienen una creencia religiosa tipo fundamentalista, como todo miembro del 'Opus'. Yo los conocí, cuando al Gasti le había agarrado por el lado de ser sacerdote y se fue a vivir a una casa del 'Opus'. Ya todos saben (y el que no, que lo investigue o googlee) cuáles son las características y las ideas de esta congregación. La verdad que tienen ideas retrógradas en muchos temas y en cuanto al sexo para qué hablar. De ahí, entiendo en el 'infierno' que debe vivir el Colo.

De ahí, alcancé a comprender al Colo y a todo el 'matete' (lío) que debe tener en la cabeza. Para mal de males, es gay! Pobre pibe, este si que si llueve sopa, va a tener un tenedor en la mano! Con semejante familia y tamaña educación sexual represiva que recibió, no le queda otra que el 'quiero y no quiero'. No sé qué planes tiene el Colo para su futuro, lo único que sé, es que no quería tener sexo, hasta los 18 años. Es decir, mantenerse virgen y luchar contra el 'demonio' (léase yo).

Por suerte para mí y mala suerte para el Colo, su 'demonio' le ofrece todas las tentaciones, de las cuales, el Colo rechazó algunas y aceptó otras, pero todo muy light. Y yo, como parte interesada, me enfrento ahora, a esta rara posición de no sé qué hacer. O mejor dicho, sé que hacer o qué es lo que quiero. No sé, si es 'ético' o al menos lo que se espera de mí. Obviamente, a criterio de los padres, yo como docente del colegio, soy una garantía muy confiable, para participar de la educación del Colo.

Pero la garantía está defraudando esa confianza. Mientras los padres eligieron un camino para sus hijos, yo estoy ayudando al Colo, a 'torcer' ese camino y mostrarle otras opciones. Está bien, que el Colo, les guste o no a los padres, tiene 'otras' expectativas de vida que supongo quiere llevar adelante y por eso esperaba la 'mayoría de edad'. Siendo mayor de edad, el Colo puede iniciar una vida diferente, sin represiones aunque no dejen de existir las presiones.

Creo que ahora, lo importante es hablar con el Colo y no presionarlo. Conozco sus sentimientos y sé que es lo que quiere. Y ya tiene bastantes presiones, como para que yo me agregue a los 'presionadores'. Así que voy a frenar todas mis impetuosos avances y ganas y en un ambiente, más sereno sin dejar de ser erótico/sexual, voy a conversar con el Colo. Creo que la situación lo amerita y va a servir para que él se clarifique y que para que yo me clarifique también.

En un momento, de la reunión, que me pude librar de la atención de muchos de los concurrentes a la fiesta, me encontré a solas con el Colo. Me hubiera gustado abrazarlo fuerte, besarlo y pedirle perdón por todas mis exigencias, pero solamente nos dijimos al unísono que teníamos que hablar. Esa transmisión de pensamientos nos hizo reír y sentirnos más cercanos. Como estábamos solos y alejados del resto, le acaricié la mejilla.

El Colo inclinó la cabeza y me retuvo la mano entre su mejilla y el hombro. Nos miramos a los ojos, pero tuvimos que romper esa atmósfera creada, porque imprevistamente, de la nada, apareció la hermana gemela. No sé si alcanzó a ver algo, porque retiré mi mano rápidamente. Igualmente, la pibita pasó sin decir nada. Al rato, nada más, los padres regresaron a la fiesta y la dieron por concluida y ordenaron (literalmente) que 'cada chancho se fuera a su rancho'. Ergo, no nos quedó más remedio que tocar 'retirada' e irnos. Recién ahí volví a tener contacto físico con el Colo. Me despedí deseándole toda la felicidad del mundo. Le di un fuerte apretón de manos pero no hubo besos, ni abrazos, ni nada. Cuando ya estaba acostado, en mi cama, me llegó un 'wsp' del Colo preguntándome si la había pasado bien. Le contesté que, mientras estuviera con él cerca, yo siempre la iba a pasar bien... jeeeeeee...








viernes, 11 de noviembre de 2016

Traición




El fin de semana pasado, Luciano, presionado por el 'complejo de culpa', blanqueó una relación en la que está a punto de entrar. Y aunque todavía no estaba haciendo nada, se dio cuenta que con esa actitud iba en contra de nuestra relación de pareja, entendiendo, que el ocultamiento, significaba una falta de sinceridad entre nosotros, que nos habíamos prometido que nunca iba a pasar. De ahí, la confesión. Todo empezó el viernes 4.

El Colo me había anticipado, en el colegio, que ni ese viernes ni hoy tampoco nos íbamos a poder encontrar. Así que, decidí decirle a Luciano, por qué no suspendía la ida a la casa de la madre e íbamos a la 'fiesta de las colectividades' que se inauguraba ese mismo viernes a la noche. La fiesta en sí no es más que una muestra gastronómica y cultural y a la que vamos a disfrutar no solo de las comidas y bebidas sino también de los 'diositos' resultantes de la mezcla de razas y etnias.

Luciano, me dijo que sí. Las 'colectividades', como les decimos, estuvo como siempre. Mucha gente, pocos 'diositos', comida y bebida bien variada y muy cara, un poco de cultura de cada pueblo y bailes típicos en el escenario central. Comimos comidas de diferentes países y bebimos una enormidad. Tanto, que al rato, no nos sentíamos bien y decidimos regresar a casa. Nos acostamos, contrariamente a nuestra costumbre, sin duchar y sin pensar en hacernos el amor. Solamente queríamos dormir.

O mejor dicho, yo quería dormir porque el alcohol estaba haciendo efecto sobre Luciano, quien apenas llegamos a casa, comenzó a decirme que tenía algo para decirme. Así que mientras escuchaba a Luciano, que es de lágrima 'fácil', comenzó a lloriquear. Yo, no entendía que estaba pasando. Y cuanto más avanzaba la confesión, Luciano más lagrimeaba. Gracias a los 'mimos', caricias y palabras tranquilizadores, lo pude serenar y me dijo que era lo que le estaba pasando.

Había seducido a una chica del trabajo y habían quedado en encontrarse en el departamento de la chica para tener sexo. Luciano me juró que solamente era 'calentura' y esa necesidad que de tanto en tanto tenía de coger/follar con una mujer. Y que yo sería el único tipo en su vida. Que él me había elegido y no pensaba dejarme por nadie ni nada, mientras no dejaba de llorar y suplicar mi perdón y mi permiso para seguir con la idea. Esta actitud de Luciano me tranquilizó.

Yo le dije que entendía las necesidades sexuales que él siente, ya que él no es gay. Además lo que él busca es su satisfacción cogiendo/follando con el sexo opuesto, contrariamente a lo que hace siempre. Y le dije además, que yo sabía que él iba a ser siempre para mí, porque ya me lo había dicho y me lo repetía continuamente. Así, pude contener toda la ansiedad que le provocaba, según sus palabras esa 'traición'. Le dije que no era traición, porque me lo había contado y que le diera para adelante.

Dicho esto y mucho más calmado, terminamos, Luciano vomitando en el baño y yo sosteniéndole la cabeza. Después, lo desnudé completamente y lo acosté en la cama, tal como dios lo trajo al mundo y no hubo más. Solamente, para decirme que lo 'perdonara' por querer cogerse/follarse a esa 'minita'. Y, sin esperar respuesta, se durmió profundamente. Yo, me quedé pensando, si no tendría que haber 'blanqueado' al Colo, como Luciano lo hizo con esa 'pibita'.

Reconozco que nos dimos 'permisos' a tener 'encuentros' sexuales con otras personas que no seamos nosotros, solamente por 'calentura' y cuando no hay sentimientos. Pero, quizás no le dije nada a Luciano, de lo que me estaba pasando con el Colo, porque sé que hay mucho de 'calentura' pero también, el Colo, me despertó algunos sentimientos que todavía no alcanzo a definir completamente. Además, todavía no pasó nada. Para qué armar 'una tormenta en un vaso de agua'? 

Pero, por qué Luciano siente tanta culpa? Por qué pensarlo en una especie de 'traición'? Es solamente calentura o esta 'minita' le despertó algunos sentimientos? Porque sino, por qué llegó a esa confesión? Acaso, creyó que con el 'compromiso' que nos hicimos, ese 'permiso' caducaba? Sea como sea, a la mañana siguiente, nos levantamos con la resaca correspondiente. Nos duchamos y apenas nos desayunamos, Luciano, estaba muy callado, como avergonzado. Al rato, volvió a la carga de si era verdad que a mí no me molestaba que él se 'transara' a la 'minita'. Le dije que sí, que yo confiaba en él ciegamente y que lo único que le pedía, era que se 'cuidara' (usara forro) y que no se olvidara que él me había jurado que iba a ser mío para siempre y que yo no pensaba compartir con nadie, ni hombre ni mujer. Luciano me dijo que eso, la tiene bien 'clara' (concientizado). Y como para re afirmárselo, lo hice mío ahí mismo, de parado, apoyado en la mesada de la cocina, como debería haber hecho en la cocina del pollito el mismo día que lo conocí y que en aquel momento, no me animé. Claro que ahora, tampoco me animé a decirle nada del Colo. En fin...




domingo, 6 de noviembre de 2016

Bloqueo




El miércoles 26 tuve que rendir el último 'parcial' para acceder a uno de los dos finales que me quedan. Parece que faltando poco, como me falta para recibirme, todo se hace más difícil y complicado. Por las características de la materia, yo sabía de antemano que el examen iba a ser difícil porque es una especie de 'tamiz': lo aprueban muy pocos. La mayoría reprueba y tiene que volver a rendir esa materia, varias veces. Yo a esto lo sabía y me preparé en ese sentido. 

Haciendo cálculos, sabía bien un 90% de la materia y un 10% lo sabía en forma regular. Ergo, no debía haber sorpresas. Qué podía pasar? Simple, me tocó la parte que sabía apenas regular. Qué mala leche! Si hay algo que no pude superar hasta el momento, es ponerme nervioso en los exámenes. Cuando me di cuenta que el tema que me había tocado, no lo sabía como los otros, se me hizo una 'laguna' mental enorme, que puso mi mente en blanco y que terminó por bloquearme totalmente.

Y me metí en un 'círculo vicioso': cuanto más nervioso me ponía, mi 'bloqueo' aumentaba. Y cuanto más aumentaba mi bloqueo, más nervioso me ponía. En síntesis, un verdadero desastre. Para mal de males, éramos pocos los que nos habíamos animado a enfrentar a una de las 'mesas' (tribunales de profesores) más temidos. Mientras, yo, me debatía entre afrontar dignamente mi derrota y retirarme o luchar hasta el fin, vendiendo cara mi derrota.

Y como mi vieja siempre dice que hay que 'pelear' hasta el final, decidí quedarme. Estuve pensando un montón de tiempo pero mi concentración era nula. Mi mente viajaba, desde Luciano hasta el Colo, pasando por los 'pollitos' y los 'pollitos BB'. También se vinieron a mi mente, el resto de los 'diositos' y los recuerdos más imborrables que tengo con ellos. Para colmo, parte de la materia, la había estudiado con Luciano.

Esa parte, la que estudié con Luciano, fue a la madrugada, quitándonos horas de sueño. Pero, tengo que reconocer que no fue un tiempo aprovechado para estudiar porque nos transábamos casi permanente, cada vez que me tomaba un descanso y que terminábamos en la cama o en el sofá o parados o apoyados en la mesa, o en las posiciones más inverosímiles, haciéndonos el amor desesperadamente. Ahora, la Vida me pasaba 'factura' y yo la estaba pagando y cómo! 

En todo eso estaba pensando, cuando apareció la carita de Luciano por la puerta del salón, sonriente, hermoso y tan 'diosito' como siempre, haciéndome gestos y muecas desde afuera. Su presencia hizo que en mi cerebro se corriera el velo que cubría mi memoria. Y empecé a escribir desesperadamente, tratando de ganar el tiempo perdido. Tantas cosas puede hacer un 'pibito'? Su sola presencia me movilizó totalmente y si bien, no contesté todas las preguntas, contesté la mayoría aceptablemente.

Después de alcanzado el tiempo estipulado y entregar mi examen, me dijeron que iban a tratar de evaluarlo lo antes posible, contrariamente, a lo que yo pensaba, que lo iban a corregir esa misma noche. Así que la calificación me la darían, 48 horas después, es decir, el viernes a la noche. Y el viernes a la noche, yo tenía planeado encontrarme con el Colo! Además, Luciano, me decía que me había traído suerte y quería ir a buscar el resultado del examen conmigo. 

No le podía decir que no, por razones obvias. No hay con qué darle, 'cuándo un pobre se arremanga, hasta el culo se le ve'. Luciano había decidido no ir a la casa de la madre ese viernes y quedarse conmigo en casa. Ergo, tuve que escribirle un 'wsp' al Colo para decirle que ese viernes no podíamos encontrarnos. Asumí que el Colo se enojó porque no me contestó. El segundo 'bloqueo' en un ratito de ese día... por favor! 

El viernes a la mañana, apareció el Colo por el 'gabinete', diciéndome que el miércoles le habían robado el celular a la salida del colegio y que no había ido al colegio el día anterior, porque no se sentía bien anímicamente. Así que no estaba enojado como yo pensaba, sino simplemente, incomunicado. Le conté lo de la facultad y me dijo que no había problema y que nos encontráramos el viernes siguiente. Era la única salida posible y otra opción no teníamos. Así que quedamos así. 

A la noche, fui con Luciano a la facultad a buscar el resultado de mi examen. Uno de los profesores, me explicó que el examen estaba 'aprobado' pero con 'reservas', ya que entre los profesores no se había puesto de acuerdo con la calificación final. En la hoja se notaba claramente, un '5' encerrado en un círculo, al que habían transformado en un '6' (calificación mínima para aprobar el examen). Me explicó cuáles habían sido mis 'errores' y me dijo que tenía que estudiar más, porque '6' no era la calificación que creía que yo me merecía. Bueno, al fin me reconocían las cosas buenas que venía haciendo. Le dije que sí y que me había puesto nervioso por una circunstancia personal por la que estaba atravesando. Me respondió que ya estaba en la 'recta final' de la carrera y que hiciera el último esfuerzo, ya que mucha gente de la facultad, tenía grandes expectativas puestas en mí. Le dije que estaba  bien, le di la mano y me alejé. Apenas salí, me encontré con Luciano, que me esperaba cerca del estacionamiento. Yo estaba tan emocionado por lo que me habían dicho, que me olvidé que todavía estoy en el 'clóset' y mientras lo abrazaba, di un apasionado beso en la boca de ese 'pibito', que sin quererlo, se transformó en el principal motivo de mi existir... jeeeee...




jueves, 3 de noviembre de 2016

Histeriquito




El 'histeriquismo' no es privativo de los gaycitos sino de todo el mundo pero los 'gaycitos'... por favorrrrr! De esta conducta están (estamos) afectados todos los gays y caemos en él, cuando en nuestro proceder se presenta ese raro comportamiento del 'quiero y no quiero'. Y el Colo no es la excepción. Es un 'histeriquito' de aquellos pero tiene 'ese no se qué' que se lo perdono porque el 'pendejito' me vuelve loco.

Su despertar a esta 'nueva' orientación sexual lo hace ponerse así. De ahí, las reservas que tiene para 'avanzar' en lo que siente. Y de ahí el 'permiso' que se dio para hacer lo que hicimos la noche de los ex alumnos, aunque para eso tuvo que adormecer con alcohol toda la represión que tenía y sentía. Igualmente había tendido puentes y esos puentes venían a mi. Sabiendo esto con mucho cuidado y paciencia volví al avance sobre el Colo apenas ese viernes a la noche, recibí sus 'wsp'.


Wsp yo: Hola Colo. Qué alegría que me das. Pensé que te había perdido para siempre.
  
Wsp Colo: Nada que ver. Estuve 'a mil' (muy ocupado) con cosas del colegio y para no tener que rendir inglés y no pude pasar por el gabinete. 

Wsp yo: Tengo ganas de verte. Por dónde estás? 

Wsp Colo: Estoy en el club. 

Wsp yo: Querés que nos veamos? 

Wsp Colo: No puedo. Nos vemos el lunes? Buen fin de semana. Chau.

Wsp yo: Dale. Nos vemos. Chau. Gracias. Igual para vos.


Qué otra cosa me quedaba? El Colo 'quiere pero no quiere' y yo no quiero ni espantarlo ni perderlo por el solo hecho de apurarlo. 

Lunes 17.

Casi sobre el mediodía y antes de ir al comedor, apareció el Colo por el gabinete. Pero no fue solo, fue con varios compañeros del curso. Llegó con una sonrisa radiante y exteriorizando toda la simpatía que le emana siempre que está conmigo. Después de hablar sobre 'bueyes perdidos', me ayudaron a acomodar los legajos y archivar las fichas de observaciones. Entre todo ese quehacer repetimos, el Colo y yo, los gestos, las sonrisas y los roces del viernes del encuentro, pero no pasamos de ahí. Quedamos en volver a vernos, el miércoles 19, previo a la entrada al club donde juega al basquet.

Miércoles 19. 

Tipo 18 horas, pasé a buscar al Colo cerca de la casa y de ahí, fuimos hasta la costa del río. Estacioné en un lugar apartado y nos quedamos adentro del auto. Sentados de costado y mirándonos de frente, entrelazamos los dedos de las manos y hablamos de muchas cosas, especialmente, de lo que estábamos sintiendo. Antes de irnos, cuando quise besarle la boca, se tiró para atrás. Después, me pidió que lo llevara al club. Sólo estuvimos una hora, pero fue intensa y llena de indicios positivos. Todo fue muy lento, por como es el Colo, pero yo estaba seguro de llegar a buen puerto.

Viernes 21. 

Como el Colo desconoce mi relación con Luciano, elegí los viernes para encontrarnos. Pero esta vez, sería después que el Colo jugara al basquet y no antes, porque al hacer nuestro encuentro antes, estábamos muy presionados con el tiempo, además de tener apenas una hora o un poco menos para estar juntos. El Colo tenía menos de una hora y yo también, para evitar que Luciano, comenzara a sospechar algo de mis continuas llegadas a deshora, solamente los viernes. Así que quedé con el Colo, pasar a buscarlo tipo 22 horas, para poder estar tranquilos hasta la hora que quisiéramos.

Lo esperé a dos cuadras del club. Llegó casi 'al toque' (enseguida). Apenas subió al auto, nos saludamos con el clásico beso en la mejilla y me dejó acariciarlo. Me dijo que había llegado tarde porque se demoró hablando con los amigos. Le dije que estaba bien y que yo no tenía problemas para esperarlo todo el tiempo que fuera necesario. De ahí, fuimos a un 'carrito' (parrilla al paso) donde compré dos 'lomitos' asados (sándwich de carne de lomo y queso) y dos porrones de cerveza que fuimos a consumir en un parque cercano. 

Allí, comimos y hablamos de nosotros. En un momento que nos quedamos en silencio, aproveché para 'tirarme a la pileta'. Le repetí lo que me pasaba y lo que estaba sintiendo por él y le pregunté si él realmente, sentía lo mismo por mí. Le dije que me parecía que sí, pero creía que él sentía/tenía vergüenza de reconocerlo. El Colo, se puso más colorado todavía y reconoció que sentía 'algo' por mí y que se sentía bien cuando estábamos juntos. Pero que era la primera vez que le pasaba eso y quería ir despacio, porque no terminaba de entender eso que sentía.

Cuando él me confirmó eso, le pedí que no tuviera vergüenza de lo que hacíamos porque si lo hacíamos era porque realmente queríamos hacerlo. Además, le aseguré que nadie iba a saber lo que sentíamos o hacíamos. Le aseguré que no estaba mal que sintiéramos lo que sentíamos y mil cosas más. Al final, el Colo me dejó acercarme a su rostro y aunque no pude besarlo en la boca como era mi deseo, sí aceptó un 'pikito' (beso dado con la punta de los labios, en los labios de otra persona). Se notaba que estaba incómodo aún adentro del auto. Le dije de ir a mi casa, que íbamos a estar solos.

Contra todo lo esperado, el Colo me dijo que sí. Obviamente que no lo hice esperar. Una vez en casa, pude lograr que el Colo se tranquilizara y relajara totalmente (Fernet con Coca Cola mediante) y me dejara avanzarlo. Nos sentamos en el sofá grande, porque no hubo dios que lo convenciera para ir a mi dormitorio. La excitación sexual que sentíamos/teníamos hizo que la 'previa' fuera de muchas caricias y besos en la cara, cabeza y cuello. Antes, el Colo me pidió que apagara las luces y solo así, en penumbras, aceptó que lo besara e hiciera las cosas que yo pretendía.

Después, dejó que le introdujera mi mano por debajo del bóxer aunque no quiso quitárselos. Sí me dejó que se los bajara, nada más que un poco. Tampoco quiso que yo me desnudara. Así que, mientras 'transábamos' (besos y caricias), intenté, como pude, 'pajearlo' por debajo del bóxer. Claro que era una masturbación bastante limitada. De todos modos, agarré la pija del Colo que la tenía re dura y babeante. En cuanto al Colo y aunque yo me había bajado totalmente mi pantalón y mi slip, solamente llevó su mano a mi pija, cuando se la conduje con una de mis manos.

Lo único que logré fue eso: que el Colo me pajeara. No quiso 'petearme' (felacionarme) ni que yo lo 'peteara', aduciendo que yo iba muy rápido. Siguió masturbándome hasta que acabé. Un rato después, le pedí que se bajara un poco el bóxer y el pantalón, porque de 'acabar', él se iba a 'enchastrar' (ensuciar) todo. Por esa razón, dejó que le bajara un poco más, el pantalón y el bóxer. Finalmente, cuando eyaculó, lo hizo sobre mi mano, entre gemidos y quejidos. Yo hubiera ansiado beber ese néctar pero el Colo me retenía besándome los labios y mordisqueándolos.

Después seguimos transándonos. La calentura y el alcohol en sangre hizo que las cosas con el Colo fueran más fáciles. Así y todo, no pasó más nada. Después nos quedamos abrazados en la oscuridad. Nos besamos unas cuantas veces más, nos acariciamos infinidad de veces y jugamos con nuestras pijas listas a entrar en acción en cualquier momento. Le pregunté si estaba bien y me dijo que sí, pero cuando le dije que fuéramos a la cama, que íbamos a estar más cómodos y todo eso, el Colo me volvió a decir que no. Le dije que estaba bien y nos quedamos abrazados y recostados en el sofá.

Ahí se relajó totalmente y nos seguimos 'transando' como si nada hubiera pasado, durante un buen rato más. Me dijo que ya habíamos 'avanzado' (hecho) mucho. Y que otro día podíamos hacer más cosas. Que le diera tiempo porque le costaba mucho asimilar lo que estaba sintiendo y eso que estábamos haciendo y que nunca lo había hecho con otro hombre. Le dije que estaba todo bien y que yo no tenía problemas en esperarlo todo el tiempo que fuera necesario. Así que terminamos de beber, nos limpiamos así nomás, porque el Colo no quiso ducharse, nos arreglamos la ropa y lo llevé a la casa de un amigo. Todavía no eran las dos de la madrugada. Antes de irme, le volví a preguntar cómo estaba y me dijo que bien. Nos despedimos con otro beso y con la idea de volver a vernos: durante la semana, en el colegio pero encontrarnos solos, el viernes siguiente en el mismo lugar e ir directamente a casa. Además le saqué la promesa de que me dejaría seguir 'avanzando'... jeeeeee...







sábado, 29 de octubre de 2016

Clásico (apuestas sexuales)





El domingo pasado, se jugó el 'clásico' del fútbol de Rosario, entre Newell's Old Boys, equipo de mis amores, y Rosario Central, el más acérrimo de nuestros enemigos. Y fue el partido ideal porque Newell's, después que salimos campeones de la Argentina en el 2013, no volvió a tener un buen equipo y Central tampoco, pero me parece que está más 'armado'. Además éramos visitantes y hacía 8 años que no le ganábamos a Central. Y digo que fue el partido ideal porque ganamos 1 a 0. El gol, lo hizo nuestro goleador (Maxi Rodriguez) a los 94 minutos, es decir, en tiempo suplementario.

Y esto, tiene mucho que ver con los 'pollitos' (incluido Luciano) porque son todos 'hinchas' de Rosario Central y porque tenemos una apuesta de 'connotaciones sexuales'. Ellos a favor de Central y yo a favor de Newell's. La verdad que la apuesta esa, a mí me conviene siempre, porque gane o pierda (hasta el domingo pasado la perdí siempre), yo disfrutaba de los 'pollitos' como sea. Si yo ganaba tenía que hacer de 'activo' con ellos (nunca fui) pero si perdía, tenía que hacer de pasivo. Es decir, sea como sea el resultado, yo disfrutaba igual de esos 'pollitos BB'. 

Si perdíamos o empatábamos (les cedí el empate por la edad nada más), cosa bastante seguida últimamente, me llenaban la boca de leche adolescente, totalmente segura, muchas veces virgen, que comía sin chistar. O sino, los más irreverentes (Luciano, Carlitos o el 'pollito'), me cogían/follaban sin forro, ya que sabía (sé) que solamente tienen sexo entre ellos, lo que me garantiza que ninguno de ellos está enfermo de nada. Una especie de 'isla', que en su momento, yo había creado entre mis 'diositos' y que colapsó por permitir el continuo ingreso de 'diositos' nuevos. En cambio, en esta 'isla', casi no hay nuevos ingresos y los que hay, son 'pollitos BB' vírgenes. Qué más puedo pedir?

La cuestión era (es) que si yo perdía, como en los últimos tiempos, tenía que 'petearlos' o dejarme coger/follar por ellos. Pero si yo ganaba, ellos deberían 'petearme' o dejarse follar/coger. El único que tenía todo resuelto ese tema, era Luciano, ya que ganara o perdiera la apuesta, su actividad sexual no se vería resentida porque conmigo, pasivo fue siempre y activo de vez en cuando o cada vez que Central nos ganaba o a él se le despertaba el 'macho' que lleva muy adentro y que saca a relucir, de tanto en tanto, cuando quiere tener sexo 'hetero' con alguna 'minita'... Pero los 'pollitos BB' nunca habían debutado conmigo y yo me moría de ganas... jeeeee...

Porque tener a la entera disposición a estos 'pollitos BB' que son verdaderos 'diositos' que le sacan el sueño a cualquiera. Pero, decidí que esta vez no me pagaran la apuesta. En realidad, los perdoné porque somos amigos y debíamos seguir siéndolo, más allá de nuestras apetencias sexuales o simpatías deportivas. Además de ser chicos (el mas grande tiene 16 años y el más chico 13) me tienen como referente y cada vez que se les plantea un problema o un inconveniente vienen a mí a preguntarme qué hacer y esas cosas. De última, ellos y yo, sabemos que somos amigos 'con derechos' que los podemos exigir en cualquier momento, pero esta vez, me pareció que no era ese momento.

No sé, si me 'ablandaron' porque los comparo permanentemente con el Nachito y no me gustaría que al 'boludo' (léase Nachito) se lo cogieran/follaran por una tonta apuesta. Que yo sintiera placer en pagar la apuesta cada vez que Newell's perdía era una cosa. Pero otra diferente era que ellos pagaran la suya porque no creo que ellos experimentaran el mismo placer, aunque estaban dispuestos, resignadamente, a pagar sus deudas. Sé que entre ellos, 'algo' hacen pero es porque son amigos íntimos y andan calientes permanentemente. Y como conmigo no es lo mismo, esta vez, primó la cordura y les 'perdoné la vida', aunque tuvieron que soportar mis bromas por la derrota... jaaaa...

Y si bien soy pareja de Luciano, tengo sexo con Carlitos y lo tuve con el 'pollito' inclusive, para con ellos es diferente. Nos conocemos de hace mucho más tiempo y tenemos más confianza. En cambio, estos 'pollitos BB',  no soy más que un 'amigo con derechos'. Tengo 'derechos' sobre ellos, sí, pero no por eso, tengo que aprovechar y/o abusar de todas las situaciones de acercamiento que se me presenten. Creo que el sentido común me dice que a medida que voy creciendo, no solamente aumentan mis obligaciones sino también mis responsabilidades. Y aunque no conozca a los padres de los 'pollitos BB' ni sepan mi 'onda' o la de sus hijos, me da no sé qué aprovecharme de ellos y de su calentura permanente. Así que por ahora, vamos a seguir siendo 'amigos con derecho' pero sin ejercer ese derecho, al menos, cuando yo tenga a mi favor todas las de ganar y ellos no tengan opción. Si ellos, optan o eligen hacer 'algo', será otro cantar. Claro que otra cosa, va a ser con Carlitos, el 'pollito' o Luciano, incluido, de quiénes no siento la más mínima de las piedades... jeeeee...




miércoles, 26 de octubre de 2016

Encuentros y desencuentros.





Joaquín (Colo) es del tipo 'diosito' de los que me vuelven loco. Es alto, delgado, de físico normal, cuerpo musculado naturalmente, muy lindo de cara, cuerpo y cola y muy facherito (atractivo). Pero a diferencia del resto, Joaquín es el primer 'colorado' con el que me relaciono. Pero no es un colorado común. Es del tipo de colorados que más que tener el cabello colorado es anaranjado y sus ojos son de un verde que llama la atención de quien los mira. Obviamente es muy pecoso y muy (demasiado) blanco. Tiene 17 años. Cursa 5to año del secundario y es el menor de cinco hermanos. 

Y como buen gaycito adolescente sin experiencia está en la disyuntiva del 'quiero y no quiero'. Después de ese viernes a la noche, donde solamente hubo caricias, tocamientos, gestos y sonrisas, yo pensé que íbamos a acentuar ese encuentro, esa misma noche o los días siguientes. Pero nada de eso ocurrió. Después de ese encuentro, medio que todo se enfrió. El Colo no apareció por el gabinete durante toda la semana. Pensé que los de 5º año estarían muy ocupados y que por eso no venía al gabinete pero los compañeros sí iban. Eso me puso en 'guardia'.

Qué estaba pasando? El Colo había tomado 'distancia' y no sabía la causa, pero me la imaginaba. Me había dicho que le había gustado lo que habíamos hecho y lo había aceptado y ahora esto? Creí que era la forma que tenía para decirme que no. La 'procesión' me corría por dentro aunque por fuera me mostraba sereno. Que me estaba pasando? Era un simple 'calentamiento' o estaba enamorado de ese 'pibito'? De otra forma no podía explicar todo lo que estaba sintiendo. La tarde del viernes llegó y no tenía noticias del Colo. Seguramente, se había arrepentido de lo que habíamos hecho. 

Él Colo mismo en algún momento me dijo que estaba demasiado borracho para saber si lo que habíamos hecho estaba bien o mal y si se sentía bien o no haciéndolo. Cuando volví a mi casa, Luciano se había terminado de duchar y estaba casi desnudo, recostado en la cama, mirando televisión, apenas cubierto por el cubrecamas. Apenas lo vi, deseé poseerlo y hacerlo mío. Me desnudé rápidamente y lo penetré, sin tanta 'previa' (caricias y besos) como hacemos siempre. A medida que lo penetraba y gozaba, más y más, no podía dejar de pensar en el Colo. 

Aquello ya era una locura y yo el loco, protagonista de aquella sinrazón. Luciano debe haber notado algo porque me dijo: 

Luciano: te pasa algo?

Yo: no, por?

L: no, por nada, solo que me pareció que te pasaba algo.

Y: no, nada. Estoy cansado nada más.

L: querés que me quede? 

Y: no, para que te vas a quedar? Tu mamá te espera.

L: está bien, pero seguro que no te pasa nada?

Y: sí, bebé, seguro. Tengo un 'problemita' con uno de los 'pibitos' del gabinete pero nada del otro mundo. Mañana al mediodía te paso a buscar como siempre y vamos por ahí y te cuento, dale?

L: sí, dale. 

Y: te amo con locura, bebé. Tanto, como jamás amé a nadie. Bueno, nos damos una ducha y te llevo hasta la casa de tu mamá? 

Así que eso fue lo que hicimos. Cuando volvía de regreso a mi casa, después de dejarlo a Luciano en la casa de la madre, recibí, de Luciano, varios 'wsp' todos del mismo tenor: 'Te amo', 'Sos el único macho que voy a amar en mi vida', 'Sos mi hombre', 'Quiero ser tuyo siempre y para siempre'. Después entró otro más que no leí porque en ese momento (viernes al anochecer) el tránsito en la zona céntrica, se complica mucho. Recién leí el 'wsp' en casa, después de cenar y de tratar de recordar para una próxima vez, no apurar a ningún gaycito, especialmente, cuando está no sólo indeciso sino que también super reprimido. Tengo que aprender a tomarme todo el tiempo del mundo y con mucha paciencia ir trabajándolo de a poco. Mi inhabilidad me costó mucho más que un simple 'polvo'. Me costaron muchos más polvos y también la amistad con el Colo, un 'diosito' casi único. En ese momento me llegaron dos 'wsp' más que me recordaron que tenía uno sin leer. Decían: 'Hola, cómo estás' el primero de ellos y, 'Por qué no me contestás?' y 'Estás enojado?', los otros dos. Todos del mismo remitente: el Colo...





domingo, 23 de octubre de 2016

El Colo




El hecho de encender el fuego y estar solos, nos hizo entrar más en confianza. El resto de los 'pibitos' se encargaban del resto de los preparativos. Los dos sabíamos o intuíamos que algo entre nosotros iba a pasar y aunque nos mirábamos con ganas, no encontrábamos ni el momento ni el lugar para 'avanzarnos'. Tanto es así que comenzamos a hablar de 'bueyes perdidos' sin saber que nuestra intrascendente conversación se transformaría en el acercamiento que los dos estábamos buscando. 

Así, comenzó un diálogo que terminó en el sótano de la cocina, donde, aunque no hicimos lo que hubiéramos deseado, sí marcamos de alguna manera, todo lo que estábamos sintiendo. Todo empezó cuando antes de encender el fuego, armé una pirámide truncada hecha de leña, que rellené con carbón y que en su interior, coloqué papel de diario. De allí que, apenas, acerqué el fósforo encendido, todo se convirtió en una 'pira' de la que se desprendían varias lenguas de fuego. 

Esto fue lo que originó el comentario del Colo...

Colo: eeehhh... qué habilidad que tenés para encender fuego!

Yo: jaaaaa... y no es la única habilidad que tengo...

C: ah, sí? En qué otras cosas sos hábil?

Y: mmm... soy hábil para asar o para jugar al fútbol...

C: no tenés 'pinta' (apariencia) de jugador de fútbol...

Y: la 'pinta' es lo de menos... además que 'pinta' tiene un jugador de fútbol? vos sos bueno jugando al fútbol? 

C: creo que sí, no sé, me parece...

Y: sí, puede ser porque vos sí tenés 'pinta' de jugador de fútbol... tenés toda la 'facha' (atractivo)...

C: te parece?

Y: sí, sos muy 'facherito' (atractivo) o bueno, al menos eso es lo que me parece...

C: vos también, tenés mucha 'facha'...

Los dos estábamos atizando el fuego, cuando después que habló el Colo, nos quedamos en silencio mirándonos a los ojos. Pero no pasó de ahí. El Colo como si hubiera querido decir algo pero no se animó y yo quería que la conversación siguiera encarrilada por ese lado, pero temía decir algo desubicado y que el Colo se espantara.

Y: además de 'facha', me gusta mucho tu manera de ser, la verdad que 'pegamos' (tenemos) mucha 'onda' y de la buena! jeeeee...

C: sí, 'pegamos' onda desde el principio...

Y: es como si nos conociéramos de hace mucho tiempo y antes de las vacaciones de invierno ni siquiera nos conocíamos! 

C: sí...

La conversación casi susurrante nos había obligado a acercarnos bastante. La 'cola de paja' se nos quemaba y nos llevaba a que habláramos casi susurrando. Y, de tanto en tanto, nos cruzábamos las miradas. Ese momento casi mágico lo interrumpieron algunos chicos que traían una jarra de Fernet con Coca Cola para los 'asadores' y otros que traían la carne, las verduras y el resto de las bebidas. Con el Colo nos miramos y aunque detuvimos nuestro diálogo, nuestras miradas siguieron conversando.

Intercambiamos miradas a las que se aunaron guiños, gestos y sonrisas cómplices, durante el resto de la noche. Más de una vez, ya en plena 'faena' como asadores o cortadores de la carne en porciones o distribuyendo las mismas en las fuentes que después llevábamos a la mesa. Y en la sobremesa, cuando compartimos la cabecera de la mesa, nuestros brazos, manos y dedos, se rozaron y se pegaron, innumerable cantidad de veces, aunque siempre silenciosamente. 

E innumerable cantidad de veces, dejamos que el roce, ya voluntario, se transformara en simples tocamientos 'casuales' tratando de extender el momento de ese contacto y disfrutándolo. En un momento dado, casi al final de la cena, nos organizamos para levantar las mesas y acomodar todo. El Colo y yo, nos encargamos de apagar el fuego, limpiar la parrilla y acomodar todo, como si allí, nada hubiera pasado. El resto, se levantó y se fueron a llevar las cosas a la cocina, lavar vajilla y cubiertos y acomodar todo.

Entonces, le pedí al Colo que me acompañara hasta el depósito de la cocina, ubicado en el sótano, a llevar la bolsa con el carbón que había sobrado y una de leña que no habíamos usado. Mientras bajábamos las escaleras, ensalcé al Colo, con frases tales como que 'me gustaba su manera de ser' y 'que le agradecía la buena onda' y 'que oportunidades como esa, nos permitían conocernos mucho más de lo que hacíamos en horas de clase' y 'que esperaba poder conocernos mejor' y otras cosas por el estilo.

Una vez que llegamos al sótano, entramos sin encender la luz, porque no encontrábamos la perilla. El lugar estaba en penumbras, apenas iluminado por las luces del patio donde habían estado jugando al fútbol. Dejamos la bolsa de carbón y las herramientas que habíamos usado y nuestras miradas volvieron a cruzarse. Durante algunos segundos nos estuvimos mirando, en actitud expectante. La cara del 'colo' estaba a la altura de la mía. Cuando el Colo amagó volver a subir, lo tomé del brazo y le dije que esperara.

Colo: qué?

Yo: nada... quería estar más tiempo solos los dos... te 'jode' (molesta)?

C: no...

Y: estás bien?

C: sí, por?

Y: no, por nada... yo la pasé bien con vos... vos?

C: no sé... creo que sí... es raro...

Y: por qué raro? 

C: no sé... nunca me pasó algo así... está bien que estoy medio en 'pedo' (ebrio)...

Y: pero te gustó?

C: sí... creo que sí... 

Y: no quisiera que te sintieras incómodo haciendo algo que no sentís... está bien?

C: sí... está todo bien...

Y: seguro?

C: sí...

Fue cuando tomé por la cintura al Colo y lo atraje hacia mí. El Colo no dijo nada y me dejó hacer. Noté la turgencia de nuestras pijas cuando nuestros sexos se tocaron. Y el vaho del aliento alcohólico del Colo que por su cercanía se filtraba por mi nariz. Habíamos bebido mucho: fernet con cola, cerveza, vino y champagne. Nuestras bocas estaban a pocos centímetros y entrelacé nuestras manos. Sin despegar nuestros cuerpos y cuando mi boca avanzaba al encuentro de la boca del Colo, en un susurro casi inaudible, me dijo:

Colo: no...

Yo: no querés?  

C: acá no...

Y: por?

C: en el colegio no...

Y: está bien, no hay problema...

C: no te enojés...

Y: no, para nada, solamente quería... bueno, no importa...

O sea, que ese 'acá no', significaba dos cosas: una, que el Colo no me rechazaba y dos, lo que rechazaba era la posibilidad de besarnos y hacer algo más, en el colegio. Yo estaba re excitado y me parecía que si perdía esa oportunidad, ya no se iba a volver a presentar otra, pero no tenía más remedio que aceptar aquello. Posiblemente no volvería a tener una oportunidad así, pero no quería forzar la situación y espantar al Colo y perder todo lo que habíamos 'avanzado'. Le dije que sería bueno, encontrarnos otro día y en otro lugar, pero el Colo no me contestó. Cuando volvimos con el grupo, ya estaba todo acomodado y limpio y se estaban despidiendo. Saludé a todos, incluido al Colo. Me llevé un sabor agridulce conmigo y una erección fantástica. La calentura se me fue con una masturbación increíble que me hice apenas llegué a casa pero la sensación de placer/displacer, todavía me dura. En fin, cosas de la vida...




jueves, 20 de octubre de 2016

Cofradía





La reunión de ex alumnos estaba pensada para el viernes 7. Ese fin de semana era super largo porque ese día era feriado local. Y el lunes 10, también era feriado pero nacional porque se corría el feriado del 12 de octubre (Día del Descubrimiento de América). Debe haber sido por algo de eso que el día antes, Juan Pablo me avisó que no iba a poder ir a la reunión a la hora que habíamos convenido sino un poco más tarde. Pero que no me preocupara que ya iba a encontrar a alguien con quien hablar y sino era así que buscara a un tal Leonel y le dijera que éramos amigos. Obvio que yo no le pedí explicaciones ni aclaraciones ni él tampoco me dio las causas por la cual no podía ir como habíamos convenido. De ahí que decidí no ir. Después, la pensé mejor y decidí ir igual ya que Juan Pablo no me había dicho que no iba sino que iba a llegar más tarde. Y si veía que no había 'ambiente' buscaría a ese chico Leonel y vería que pasaría. 

Llegué tipo 19 horas. Me encontré con varios alumnos de 5º año que conocí del gabinete y también con algunos empleados del colegio que trabajan en el equipo de la catequesis. Me alegré de verlos porque al menos, ya conocía a alguien. No éramos  muchos pero ya había un grupo jugando al fútbol. Juan Pablo no me había dicho nada de que la reunión se trataba de eso: de jugar al fútbol entre alumnos de 5º año y ex alumnos y posteriormente compartir un asado. Pero como yo no sabía eso, no había llevado ropa para jugar al fútbol. Así que no tuve más remedio que ser espectador y quedarme hablando con los que no jugaban por diferentes motivos. No eran muchos, nada más que cuatro o cinco de cada lado. Entre ellos, uno que recordaba bien y que era justamente, el 'contacto' que había mencionado Juan Pablo. Así que me puse a conversar con él. Era de una promoción dos años más vieja que la mía. Yo no lo recordaba pero él si me recordaba perfectamente. 

Leonel estaba en 5º año cuando yo estaba en 3º año. Ese año, fue cuando le di un flor de puñetazo en la nariz de otro de 5º cuando estaban 'apurando' (molestando) al Sebi en el baño (le querían robar el dinero de la merienda). Me acuerdo que se armó un bolonki infernal y por culpa de eso, empezaron a correr el rumor de que éramos gays y que yo era el 'machito' del Sebi y que por eso había reaccionado como lo había hecho. Y de ahí se desprendió esa historia que para demostrar que yo no era gay, tenía que 'hacerme' (cogerme/follarme) a una 'minita'. La Agus, era la 'minita' más linda de todo el colegio y por quienes suspiraban y la deseaban, grandes y chicos. Pero, ella, que no le daba 'calce' (oportunidad) a ninguno, se había prestado para poner a prueba mi masculinidad. Prueba que superé con creces, tanto que, la Agus para no terminar perdiendo la virginidad conmigo, aceptó 'petearme' (felacionarme) y contar a todos los alumnos del colegio que habíamos cogido/follado.

Así que Leonel y otros chicos de otras promociones que recordaban el hecho, me pedían más detalles. También, estuvimos contando y recordando miles de anécdotas de nuestros años de estudiantes. Una auténtica 'cofradía'. En eso estábamos, cuando terminó uno de los partidos, entre los chicos de uno de los 5º año con un grupo de ex alumnos. Así que, los que estaban hablando conmigo, se fueron casi todos y el grupo se renovó con los recién llegados que se desperdigaron, entre las duchas y el bar. Solamente se quedaron conmigo los chicos del 5º que me conocen del gabinete psicopedagógico. En ese momento, nos avisaron que los asadores no iban y nadie se animaba a asar para tantos Ahí yo entré a 'tallar' (tomar protagonismo). Les dije que si alguien me daba una 'mano' (ayuda) yo me animaba. Por suerte, algunos de los chicos del grupito de 5º que va al gabinete a 'tirarse' la hora y perder el tiempo, se ofreció a ayudarme. Entre ellos, Joaquín (alias el Colo).

Así que pusimos manos a la obra. Mientras algunos, se encargaban de poner la mesa, preparar la carne, las ensaladas, las bebidas y todo lo demás, el 'Colo' y yo nos encargamos de encender el fuego. Encender el fuego no es ningún arte, pero hay que lograr tres cosas fundamentales: 1) encender bien el carbón y hacer una buena brasa. 2) tener siempre brasas para asar toda la carne y 3) no quedarse sin brasas y tener que estar encendiendo fuego de nuevo.  Para eso, fuimos al depósito a buscar el carbón y mientras el fuego se encendía y como estábamos solos, Joaquín y yo, mantuvimos un diálogo bastante 'picante', sugerente y llenos de mensajes de 'dobles intenciones'. Ahí me di cuenta que la buena 'onda' que teníamos en el colegio se acentuaba. Mi radar gay me vaticinaba que 'la pileta de Joaquín tenía agua' y que me podía zambullir sin problemas. Lo que pasó lo voy a contar en un próximo post para no hacer de este algo tan extenso. 

Pero, aunque no pasó lo que yo hubiera querido que pasara, la 'semilla' de una nueva relación, esta vez con el Colo, está plantada. Solamente, tengo que esperar un tiempo para poder cosechar. Y para no seguir extendiéndome en este post, voy a resumir que: 1) el asado nos salió excepcional y nadie extrañó las ausencias. 2) aunque según todos, no éramos muchos como otras veces (seguramente por el feriado del fin de semana largo), la pasé (pasamos) excelentemente bien. 3) el clima fue más que cordial y logré mucho más de lo que había ido a buscar. 4) intimé con uno de los dos 'diositos' de 5º año que van a 'tirarse' la hora al gabinete y que resulta más que auspiciosa. 5) y aunque Juan Pablo ni siquiera apareció por el lugar como me había dicho, creo que el resultado final fue mucho más interesante por lo prometedor, aunque mi viernes haya terminado con una 'pajota' (masturbación) monumental y memorable... jeeeeee...




sábado, 15 de octubre de 2016

Juan Pablo II




El mensaje de 'wsp' (whatsapp) lo recibí cerca del mediodía. Y si bien lo leí, no le di mucha importancia por dos razones: una, estaba trabajando con un 'pibito' que presenta profundas connotaciones que no me dan lugar para la distracción y dos, porque al remitente no lo tenía agendado. Ergo, después del almuerzo lo volví a leer: 'Hola tengo ganas de verte querés pasar por casa?'. Así, breve y sin firma. Pensé que alguno de los 'diositos' era seguro, pero quién? 

La verdad que quería que fuera un 'diosito' porque estaba 'caliente' (re excitado). Los de 4º y 5º año siguen yendo al 'gabinete' a 'tirarse' (perder) la hora de clase y algunos de ellos me tiran 'onda' como si quisieran que pasara algo más que la conversación intrascendente que solemos tener. Especialmente uno de ellos. Un 'coloradito' (pelirrojo), hermoso y simpático. Un verdadero 'diosito' que viene a ocupar un lugar que nadie ocupó hasta ahora: el de los 'diositos' pelirrojos. 

Después de mucho pensar y ratonearme sobre el remitente de ese 'wsp', decidí preguntarle quien era. La respuesta me llegó al 'toque' (rápido). Del otro lado me contestó un tal 'Juampi'. Juampi no podía ser otro que Juan Pablo. La verdad que había pasado bastante tiempo desde que nos vimos la primera y única vez y si bien no habíamos tenido una cama excelente tampoco había sido para no volver a repetir. Me 'jodía' (molestaba) un poco el día: miércoles. 

Los miércoles los reservamos para Kevin que vuelve siempre a buscar su cuádruple dosis de pija y leche. Así que le contesté que ese día no podía y sí nos podíamos encontrar otro día. Juan Pablo se decidió por el viernes, día que Luciano eligió para 'mamenguear'. Así que quedamos en vernos ese día. El viernes a la tarde, después del colegio, fui para su casa. Antes había hablado con Luciano para decirle que iba a salir más tarde y que se fuera a la casa de la madre sin esperarme. 

Esperé en el colegio que cerrara la gomería y me fui para allá. Juan Pablo me estaba esperando. Apenas hablamos algo y nos pusimos a transar (caricias y besos). Luego, nos duchamos y nos fuimos al dormitorio. Ahí seguimos transando hasta que Juan Pablo se arrodilló a mis pies y comenzó a felacionarme. En ese momento, me acosté de espaldas, mientras Juan Pablo, ubicado transversalmente seguía chupándome la pija casi desesperadamente. 

En un momento dado, Juan Pablo, giró 90º y formamos un perfecto '69'. Así mientras Juan Pablo seguía chupando mi pija, yo chupaba su agujerito y al mismo tiempo lo masturbaba. Así estuvimos un largo rato hasta que decidí untarme los dedos en gel e introducirlos en su culito. El movimiento de mis dedos dentro del culito de Juan Pablo y la masturbación que le estaba haciendo hizo que mi excitación llegara a límites intolerables. 

Tanto que mi calentura pudo más y casi sin poder advertirle a Juan Pablo, acabé en su boca los hectolitros de leche de siempre. El 'pibito' tosió y se atragantó pero contuvo en la boca gran parte de la carga seminal que le había volcado y la dejó escapar entre sus labios mientras seguía chupando casi salvajemente. Todavía con los ojos lagrimeantes, siguió succionando mi pija mientras gemía y acababa él también sobre mi pecho y estómago. Después giró y se acostó a mi lado. Me abrazó y nos besamos. 

Así nos dormitamos un poco pero decidimos levantarnos y ducharnos de nuevo. Pensábamos seguir después de cenar. Pedimos dos pizzas y bebimos varias cervezas mientras mirábamos una película por Netflix. De postre, fumé un 'porrito' (cigarrillo de marihuana) mientras que Juan Pablo prefirió aspirar cocaína que tenía en una bolsita. Cuando terminó la peli, Juan Pablo, totalmente desnudo, recogió y dejó todo en la mesada de la cocina. 

Yo no me pude contener y parándome detrás de él, lo abracé y le apoyé mi pija en su culito. Juan Pablo la agarró, me puso un 'forro' (preservativo/condón), extendió sobre mi pija mucho lubricante y se la acomodó entre los cachetes del culo, para que lo penetrara fácilmente. Así, de parados, Juan Pablo, se inclinó para que la penetración sea total. Obviamente que la posición no era la mejor pero nos despertaba el morbo. En cuanto lo empalé, lo hice mío, ante las contorsiones y gemidos de Juan Pablo. 

Esta vez, él mismo se masturbó hasta que terminé y llené el forro con mi leche. Después me quité el forro y Juan Pablo engulló mi pija y siguió chupándola un buen rato más, hasta que acabó el también. Finalmente y como yo seguía caliente pero a Juan Pablo le dolía el culo, aceptó que lo cogiera/follara por la boca. Esta vez, sin forro, antes de eyacular, eché mi leche en su boca, rostro y pecho. El 'pibito' expertamente, juntó mi leche en la boca y la fue escupiendo mientras seguía chupando. 

Luego, bebimos más cerveza. Reanudé la 'paja' (masturbación) que Juan Pablo se estaba haciendo y había interrumpido. Se la chupé una vez más hasta que él mismo continuó pajeándose. Fue una noche realmente agradable. Nos sacamos la calentura y la pasamos bien. Juan Pablo hizo lo imposible para que yo lo disfrutara. Y él también me disfrutó. Esta segunda vez fue mejor que la primera. Finalmente me dormí cuando Juan Pablo eyaculaba sobre mí. 

Me desperté re palmado cuando ya casi era mediodía. Juan Pablo dormía como un bendito a mi lado. Me levanté en silencio, fui al baño, oriné, bebí un poco de Coca Cola en la cocina y regresé a la cama. Cuando regresaba, vi que Juan Pablo comenzaba a desperezarse y en cuanto me acosté, se frotó los ojos, fue al baño y al ratito, estaba nuevamente a mi lado 'franeleándome' (acariciándome). Sin dudas, quería más. Obviamente, no me hice rogar. 

Me puse un 'forro' y lo volví a empalar completamente, aunque esta vez, la 'cogida/follada' fue mucho más lenta y pausada, disfrutando al máximo el momento. Esta vez, terminamos de eyacular casi al mismo tiempo. Me saqué el forro y con mi pija todavía babeante, Juan Pablo me pidió que se la metiera nuevamente y la dejara allí, dentro de su culito dilatado y dolorido. Y ahí nos quedamos bastante tiempo, disfrutando del momento y del semi-diosito. Luego, nos duchamos y desayunamos café con la pizza sobrante de la noche anterior. Mientras tanto conversamos sobre la posibilidad de repetir esos encuentros más seguidos. También me invitó para una cena-reunión de ex alumnos el viernes de la semana siguiente. Le dije que podía ser pero que no le aseguraba nada. Juan Pablo me dijo que me iba a gustar re encontrarme con mis ex compañeros. Además, podíamos matar dos pájaros de un solo tiro. Participábamos de la reunión y de la cena y después, podíamos ir a su casa. Tanto me insistió que le dije que estaba bien siempre que él me acompañara. Así que quedamos así. Al viernes siguiente íba a poder escribir el Juan Pablo III... jeeeeee...