sábado, 18 de octubre de 2014

Estocada







El 'don' del coma 'farmacológico' o 'inducido' o no sé bien qué, pasó a un estado de coma profundo. Aparentemente se le complicaron algunos de sus órganos. Especialmente los pulmones (fumaba mucho y eso que no fumaba cualquier porquería) pero parece que la nicotina es la misma en todos lados, además de peligrosa. También el hígado comenzó a dar señales de que las cosas no andaban bien y cuando los riñones se paralizaron, la familia dijo 'basta'.

En un avión ambulancia, el martes, lo trasladaron al 'FLENI', un hospital de Buenos Aires, de primerísima línea y muy reconocido en este tipo de enfermedades. Directamente fue a terapia intensiva debido a su estado. La madre del Gasti, el Gasti y el otro Lucchessi se trasladaron con él hacia la Capital Federal. Pero como el 'show' debe continuar, Martín tomó las 'riendas' del centro jurídico y yo por ende, me trasladé con él a las oficinas del 'don'.

Diariamente y varias veces durante el día, nos comunicamos con la Capital Federal, porque la gente del FLENI está acostumbrada a dar 4 'partes' de pacientes de cierta importancia (a la mañana, al mediodía, a la tarde y a la noche). Para el resto de los humanos solamente da dos informes en el día. Pero supongo que para gente de mucha importancia que tiene problemas neurológicos con complicaciones deber dar muchos más partes.

Estar tratados en el FLENI además de ser una garantía es una tranquilidad. Al menos, médicamente hablando. Después, el paciente pone el resto porque los tipos, obvio, no hacen milagros, pero bueno. Así que nos instalamos Martín y yo en el despacho del 'don' y tratamos de que las cosas que estaba 'atendiendo' no se demoraran y siguieron haciéndose como sino no pasara nada. Un ejército de secretarías, abogados, escribanos y otros empleados pasan por la oficina del 'don' incansablemente,.

Por supuesto, ahí noté la importancia que el 'don' le dio a Martín y medio que me arrepentí cuando el tipo me había ofrecido que dejara Psicología por la carrera de 'Derecho' (Abogacía). La verdad que le tendría que haber hecho caso. Claro que después, me presionaría para que me casara con la Agus y todo ese bolonki, vaya a saber dios como terminaría. Quizás hubiera sido yo y no el Gasti el que le hubiera tenido que confesar mi homosexualidad y la del resto de los pibes. En fin.

Lo que nunca pensé fue lo de Martín porque yo, de un simple 'ché pibe' (mandadero) pasara a ser su 'mano 'derecha' (persona de confianza y de cierta intimidad). Y cuando yo pensé que ésta enfermedad del 'don' me permitiría acercarme más a Martín e intentar al menos 'intimar' más con él, porque intimar, intimamos, pero nunca terminamos diciendo o haciendo algo que fueran correspondidos con mis deseos. Martín siempre fue muy afectuoso, receptivo y contenedor.

Muchas veces estuve a punto de insinuarle algo, pero por una cosa u otra, no me animé (especialmente porque me excita terriblemente, pero Martín no me da seguridad que la 'pileta tenga agua'). Así que no terminé nunca de tomar coraje y arrojarme a la misma como cuando era más chico, que no me importaba tanto 'si la pileta tenía agua o no', yo me tiraba igual con el pibito que me gustaba y acertaba en un 99%. 

Ahora, más viejo y con más experiencia, estoy más 'cagón' (miedoso). De ahí que no entiendo para qué sirve 'crecer' y/o 'madurar'. Lo cierto, es que la 'estocada' vino el viernes, cuando Martín después de una jornada agotadora, me invitó a la casa. Yo pensé que la oportunidad me había llegado, así que después de salir del trabajo, fuimos los dos a tomar un 'after office' donde hablamos algo del don pero mucho de nosotros y finalmente me dijo si quería que fuéramos a cenar a su casa.

Creí que la hora había llegado pero me equivoqué de lado a lado cuando Martín, por un comentario intrascendente me dijo que era 100% homófobo. Esa confesión me cayó como un balde de agua helada. Yo todavía estaba absorto en esa confesión, cuando en lugar de ir para su 'departamento de soltero' se desvió y fue hacia un barrio residencial ubicado bastante lejos del centro. Se detuvo en una casa muy señorial, edificada en el centro del terreno y rodeado por un enorme jardín. 

Se bajó y tocó timbre en esa casa. De adentro, salieron corriendo un varoncito y dos nenas que se arrojaron sobre él. Detrás de los chicos, salió una mujer joven que estuvo hablando algunos minutos con Martín mientras los chicos subían al auto y se acomodaban en la parte trasera. Las palabras 'papá' y 'papi' y quién era yo resonaban en mis oídos, cuando Martín volvió a sentarse para conducir el auto. Rápidamente me presentó a sus hijos: Martín y Lucila (gemelos de 9 años) y Melina de 13. Martín me presentó como a un 'compañero' del trabajo que iba a 'cenar' con ellos y luego se terminaba todo el 'plan' (al menos, el mío). Yo volvería a mi casa, ellos pasarían juntos el fin de semana no sé adónde pensaban ir y todo terminó ahí. Ni transé con Martín como había deseado hacerlo. No me 'encamé' con él como lo había planeado ni tampoco fui suyo, como me hubiera gustado terminar el fin de semana. No fuimos felices ni comimos perdices ni nada de nada. Una verdadera 'estocada artera' por la espalda y cuando yo menos la esperaba. Cosas de la vida... Cosas de la vida...???


















domingo, 12 de octubre de 2014

12 de octubre: Día del respeto a la diversidad cultural







Mulatón, negro, indio, cabecita negra, cheto, gaucho, judío, chino, groncho, paragua, brasuca, villero, bolita, yorugua, gallego, gringo, tano, franchute, ruso, turco, peruca, shileno, ponja y una infinidad de calificativos nos invaden a lo largo de la historia y en la actualidad. 

Es que los argentinos estamos hechos de una gran variedad cultural y, si bien los tiempos cambiaron, todavía existe una fuerte negación a la diversidad por gran parte de la población. Pero ¿por qué nos referimos a las personas en forma despectiva? Depende, pero mucho tiene que ver con el nivel socio-económico que ostentan. 

Lamentablemente, estas reacciones por parte de sectores de la sociedad intentan quitarle dramatismo aludiendo a que sólo se trata de comportamientos inofensivos. Pero los que mas lo sufren son los pueblos indígenas (originarios) que son los más marginados de la sociedad y a los que llamamos 'indios'.  


La Constitución Nacional Argentina los tiene en cuenta, es más, consagra el derecho a la igualdad, reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas originarios de la Argentina y les garantiza el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural, pero... 

Igualmente, protegidos o no por la Constitución Argentina, ni el gobierno de turno ni el resto del pueblo, le dan mucha 'bola' (importancia) a esto y los pobres 'negros' (indios) viven una vida de mierda casi igual a partir de la que vivieron en la época del descubrimiento de América. En fin, al menos tienen un día al año que los reivindica pero poco y nada se hace por ellos. Hipocresía que le dicen... 



sábado, 4 de octubre de 2014

Jaque al Rey







El Gasti eligió el jueves pasado para salir del clóset y darle la noticia al padre. La madre del Gasti ya algo intuía porque él mismo ya le había adelantado 'algo' aunque no fue nada 'explícito'. El jueves fueron a cenar a instancias del 'don' a comer 'sushi' con champagne que promociona un hotel de cinco estrellas de acá. Con la diferencia que ellos utilizarían la 'promoción' para el Gasti (al muy traidor le gusta el sushi) pero el padre cenaría otra cosa.

La verdad que no es un momento especial una cena para hablar de algo tan serio, como salir del clóset y menos frente a un 'homófobo' total y completo como es el 'don' Lucchessi, que si fuera por él, sería el nuevo Herodes para los futuros gays. Yo lo hubiera tratado en otro momento, no sé, tomando algo en un lugar muy privado o en una de las oficinas del viejo, sin otros espectadores ni testigos. Pero el Gasti temía a la reacción del padre, por eso fueron a un restaurante.

Muy bien no conozco cómo fueron los detalles de la conversación, nada más que a grandes rasgos, lo que me pudo contar el Gasti. Sé que llegó a contar muchos más detalles de lo que pensaba decir, no sé si porque el Gasti no tenía armado un 'speech' (discurso breve) pero una cosa llevó a otra y de un 'ocultamiento' piadoso comenzó a ser una enorme 'bola de nieve' que comenzó a arrastrar a todo y a todos los que encontraba a su paso. 

Aparentemente, el 'don' lo tomó demasiado serenamente. Trató de conocer más 'detalles' e incluirnos a 'nosotros' en el clóset. Y tanto insistió que como todo padre y más como éste, sacó verdades por mentiras y obligó al Gasti a reconocer que todos nosotros éramos gays. Después se quedó en silencio. Y mientras le dijo al Gasti que pagara la consumición, él se fue al baño, porque no se sentía bien (cosa que el Gasti consideró lógica después de semejante confesión).

Después espero que su padre regresara. Lo incomodó un poco el tiempo que demoraba y el movimiento inusual pero reservado de gente que entraba y salía del baño con ciertos movimientos sospechosos. El 'maitre' habló secretamente con dos comensales de diferentes mesas y se dirigieron al baño de hombres. Allí fue cuando el Gasti se dio cuenta de que algo estaba pasando en el baño, así que se levantó y fue para allí. 

Un mozo le impidió la entrada y le pidió que utilizara otro baño. El Gasti alcanzó a explicarle que su padre había ido allí y que no había vuelto a la mesa. Fue entonces cuando lo dejaron entrar. En el piso del baño estaba el 'don' casi inconsciente mientras varias personas lo atendían. No sé muy bien que fue lo que pasó después. Una ambulancia de emergencia llegó pronto y después de algunas prácticas, trasladaron al 'don' a un importante sanatorio de mi ciudad. 

Mientras iba con el padre en la ambulancia fue cuando el Gasti me llamó y me dijo que fuera con él. Obviamente que fui sin perder un segundo. Mientras tanto le hablé a mi viejo y también a mi vieja por las dudas. Estuve acompañando al Gasti durante toda la noche y todo el día de ayer. Contrariamente al diagnóstico de los médicos de guardia, los médicos que lo atendieron después, descartaron un infarto y sí un ACV. De todos modos lo mantienen en un 'coma' farmacológico. 

El Gasti además de asustado cree que él es 'autor' de lo que está viviendo el padre. Ya algunos médicos le dijeron que no tiene nada que ver la 'discusión' que hayan tenido con el 'ACV' y que se le produjo en ese momento como lo hubiera sufrido en cualquier otro momento o lugar. Hablamos mucho con el Gasti. La verdad que ahora nada importa si somos gays o si salimos o no del clóset. También le avisé al resto de los 'pibitos' para que supieran lo que estaba pasando. Me preocupa el Gasti porque se acusa de la situación del padre, me preocupa la situación grave actual del 'don' y me preocupa también en la situación en la que el Gasti nos dejó a nosotros al admitirle al padre que todos éramos gays. En realidad, me preocupa todo y por primera vez como 'patrón de estancia' que soy, no sé que hacer, decir o pensar. Hay veces que la Vida nos deja en 'stand-by' y éste es uno de esos momentos en los que no sé que hacer... 





viernes, 26 de septiembre de 2014

Muerte de un motochorro en Rosario.




Hace un tiempo atrás dos 'motochorros' a las 3 de la tarde en un barrio de Rosario, le robaron a una joven mujer embarazada que llevaba otro hijo pequeño en sus brazos.

Los 'motochorros' actuaron rápidamente aprovechando la indefensión de la mujer, que además del bebé que llevaba en brazos, cargaba un bolso y un cochecito para pasear al bebé.

Aparentemente, cuando los 'motochorros' le robaron todo lo que consideraban de valor y huían del lugar, debido a una brusca maniobra del conductor de la moto, el acompañante se cayó y quedó a merced de los vecinos, quiénes indignados le dieron muerte a golpes y patadas como se puede ver en el video...  Obviamente, la policía llegó demasiado tarde y no encontraron testigos de lo que había ocurrido.




Así roba un motochorro







Esto es una muestra de la inseguridad que estamos viviendo en Buenos Aires o en Rosario. Un 'motochorro' (ladrón/asesino) que se desplaza en una moto de media o alta cilindrada.

Este video fue filmado por un turista canadiense mientras se paseaba por un barrio típicamente turístico de la ciudad de Buenos Aires: la Boca.

El tipo fue reconocido, capturado y detenido pero quedó en libertad porque el turista canadiense no hizo la denuncia correspondiente. Obviamente, nadie de la justicia argentina actuó de oficio y este tipo anda caminando libre por las calles de la ciudad de Buenos Aires. Para creer o reventar...



jueves, 25 de septiembre de 2014

Motochorros






No sé si llegan a ustedes las noticias sobre la inseguridad total y completa que existe hoy por hoy en la Argentina en general y específicamente en Buenos Aires y en Rosario. Y justamente, el narcotráfico y la droga en general abunda tanto en la ciudad, que nos convertimos en la 'capital nacional de la droga y del narcotráfico'. Esto, junto con la falta de trabajo, la pobreza, la inflación y la falta de control policial, la pérdida de valores y demás hace de mi ciudad un cóctel terrible.

Terrible porque la droga se vende más que la Coca Cola. Trabajo no hay para nadie. Los sueldos son bajísimos. La inflación es altísima. Y la inseguridad y la falta de controles policiales es total. Los robos se cometen a cualquier hora del día y de la noche y se mata impunemente. Los delincuentes están drogados y no solamente roban sino que también matan sin piedad. O sea, que para vivir en Rosario hay que ser muy 'guapo' (hombre).

Por suerte, a los ladrones se los identifica fácilmente. Generalmente son menores de 30 años y usan una vestimenta bastante especial con la posibilidad de identificarlos fácilmente (como la foto que ilustra este post). Para transportarse generalmente usan una moto de mediana o alta cilindrada y andan armados de cuchillo, pistola o revólver. Todos están ebrios o drogados y usan una 'jerga' (vocabulario) especial para hablar y/o dirigirse a las personas.

Esto lo cuento porque después de la reunión 'cumbre' mientras íbamos caminando en búsqueda de los autos, vimos que dos motos con dos tipos en cada una, venían a nuestro encuentro, a contramano y mientras una siguió circulando por la calle, la otra subió a la vereda y nos rodearon. Rápidamente nos hicieron conocer sus intenciones: el acompañante de una de las motos nos amenazó con un cuchillo, mientras el acompañante que iba en la otra moto, nos amenazó con un revólver que no sacó y que sólo mostró que llevaba a la cintura.

Nos pidieron todo lo que de valor teníamos: dinero, celulares, relojes, joyas, camperas, zapatillas, tarjetas de crédito y de débito e incluso las llaves de los autos (del mío, el del Gasti y el del Andy). Para suerte nuestra, el que se bajó a amenazarnos fue el tipo con el arma en la cintura que nunca sacó. El del cuchillo, también bajó pero se mantuvo cerca mío y del Andy amenazándonos permanentemente. El del revólver amenazaba al Tomi, a Caio y al Gasti.

Realmente, todo pasó en segundos. No había gente en la calle ni tampoco tráfico de vehículos, es decir, estábamos a merced de esos 'maleantes'. Como buen 'patrón de estancia' le pedí a los delincuentes que se quedaran tranquilos y que le íbamos a dar todo lo que nos pedían. Qué otra cosa podíamos hacer...??? Pero otra cosa hicieron. No sé si lo pensaron o actuaron impensadamente pero teniendo dos cinturones negros en taekwondo no se podían rendir así porque sí.

Yo los había visto al Gasti y al Andy en exhibiciones de taekwondo, pero una cosa es verlos peleando de 'mentiras' y otra peleando de verdad. En un instante, el Gasti y el Andy desarmaron a los delincuentes. Los tipos no esperaban esa resistencia. Obviamente que 'cobraron' (les pegaron) de mil manera diferentes. Una de los 'motochorros' se fugó pero el otro, cuando quiso hacerlo, probó 'in situ' la locura del Tomi, que había encontrado un palo de madera y con ese palo, le pegó tanto al tipo, hasta que lo tumbó de la moto y lo hizo 'alfombra' (lo acható contra el piso). 

El ruido del tumulto hizo que aparecieran algunas personas que llamaron a la policía y que otros intentaron 'linchar' (matar a golpes) a los 'chorros' (delincuentes). Finalmente, cuando toda una muchedumbre rodeaba y golpeaba a los ladrones y ya se escuchaba el ulular de la sirena de la policía, lo que nos fugamos fuimos nosotros. No queríamos tener más problemas y menos con la policía, aunque cuando lo tuvimos, años atrás, el 'don' movió cielo y tierra para que no nos pasara nada. Igualmente, decidimos ir a casa y por cualquier cosa, elaborar una versión común en caso de que alguien nos hubiera identificado y termináramos detenidos por 'tumulto en la vía pública'. Así que apenas llegamos a casa, nos duchamos, nos desayunamos así nomás y después nos acostamos y a pesar de que todos estábamos 'a mano' (a disposición de todos), a ninguno se le ocurrió tener sexo... ni siquiera a mí y eso que estaba rodeado de mis 'diositos' y caliente como hierro en el fuego... jeeeeee... 









lunes, 22 de septiembre de 2014

Desatino





El sábado a la noche aprovechando que estábamos cerca del puerto y que un 'resto-bar' conocido por Franco ofrecía una promoción, fuimos para allá a realizar la reunión 'cumbre'. De los 'grandes', sólo faltaban Franco que tenía que trabajar y el 'Diosito', que está de viaje pero este tema no lo alcanza demasiado porque siempre fue de 'perfil bajo'. El resto (el Caio, el Tomi, el Andy, el Gasti y yo) que 'por h o por b' estábamos dispuestos a 'torcer' en lo que se pudiera el rumbo de la Vida.

Y aunque sabíamos que este tema lo debíamos haber 'blanqueado' (dar a conocer) hace mucho tiempo, siempre fuimos 'pateando la pelota para adelante' (demoramos más tiempo del que debíamos) y ahora por una decisión unilateral del Gasti, respetada, comprendida y aceptada por todos, nos veíamos envueltos en lo que podía ser un verdadero lío. La salida del clóset del Gasti, nos preocupaba y alarmaba, porque sentíamos que con esa actitud, casi como que nos obligaba a todos a hacer lo mismo.

Y si bien yo no tengo problemas en casa, sentía que podía tener problemas con los Lucchessi y con todo su entorno. Una, porque el 'don' no iba aceptar así nomás la homosexualidad del hijo, sino también, porque 'atando cabos' iba a llegar a darse cuenta que bajo la máscara de una intensa amistad, nos unía algo más y ese algo más era nuestra homosexualidad. Homosexualidad que en mi caso no me molestaba pero 'hilando finito' podía llegar a sospechar también de los 'medianos', Matius incluido.

Y realmente, yo no quería eso. Especialmente si relacionaba algunos situaciones que viví con el Matius y con los otros medianos. Claro que también estaba ahí, como mi salvavidas personal, la Agus, pero yo no podía salvarme solo dejando al resto librado a su destino. Todo esto fue lo que hablamos entre nosotros esa noche de sábado. Tratamos de esclarecer lo mejor posible nuestra posición y ver si podíamos 'torcer' en algo o durante algún tiempo, lo que el Gasti tenía en mente. 

Pero lo que acá cuento con serenidad, empezó con un clima calmo, pasó al turbulento y de ahí al agresivo. Nos recriminábamos miles de cosas que después pensándolo 'en frío' no tenían nada que ver. Las 'cosas' se habían salido de su cauce y se nos iban de la mano. Después, nos fuimos calmando porque fuimos entendiendo las presiones que lo está sometiendo el padre y algunos compañeros de trabajo y de facultad con el famoso tema de cuando les vas a presentar a la 'novia'.

Así que después de la cena, todo estaba igual que al principio. Le dije al Gasti (no puedo dejar de ser 'patrón de estancia') que él decidiera qué era lo mejor para que él se sintiera bien. Y, que nosotros lo apoyábamos en su decisión ya que cada uno construía su propio destino. Que nosotros nos habíamos 'manejado' mal y ahora estábamos pagando las consecuencias pero que por eso no teníamos el derecho de prohibirle al Gasti lo que pensaba hacer.

Y después de darle esa posibilidad, todos confiábamos que el Gasti no iba a decir nada, se arrepentiría de la decisión que había tomado y nos daría el tiempo suficiente como armar una buena estrategia y como en los cuentos, terminaríamos todos 'siendo felices y comiendo perdices'. Pero nuestra ilusión se terminó al instante cuando el Gasti nos agradeció lo que estábamos haciendo por él nos agradeció nuestra actitud y nos dijo que al día siguiente (domingo) le iba a contar a los padres de su homosexualidad pero que no iba a decir nada por ahora de su deseo de volver a mi casa ni tampoco iba a inmiscuirnos a nosotros ni a los demás chicos en su confesión. Y aunque no dijimos nada, nos miramos en silencio y creo que todos deseamos que la tierra se abriera a nuestros pies y fuéramos tragados por ella...





lunes, 15 de septiembre de 2014

Decisiones impensadas





En estos días el tema 'Luciano' pasó a segundo plano. Nos encontramos varias veces, hablamos mucho, intenté entenderlo y él a mí y salvo la penetración se prestó a todo tipo de relación sexual, incluida la felación, cosa a la que también se negaba pero ahora, sorpresivamente después de nuestro último encuentro, volvimos a ser una pareja 'casi' normal, ya que me acepta todo tipo de 'acercamiento' pero se sigue negando a la 'penetración', aunque va tanto el cántaro a la fuente...

Pero eso no es todo. Mi viejo me dijo 'que la vida no me iba a ser fácil' pero a veces se me complica demasiado. Antes fue Luciano y ahora el Gasti, que no sé que 'bicho le picó' (por qué reaccionó así) pero vino a mi casa varias veces para hablar sobre la necesidad que sentía de decirle al padre que era 'gay'. Obviamente que el sólo iba a auto confesar su homosexualidad pero el 'don' Lucchessi que tonto no es, solamente tenía que atar 'cabos' para darse cuenta de que gays somos todos.

Hablamos mucho sobre este tema pero había algo en él que quería dejar de ocultarle a padre lo que estaba pasando en su vida. La 'presión' familiar y laboral se le estaba haciendo difícil de sobrellevar. Nadie conocía a su 'novia' y de allí que le 'presentaron' varias 'chicas' para que conociera y viera que posibilidad había de formar pareja con alguna de ellas. Pero el Gasti, tenía decidido regresar a casa nuevamente, donde él me decía que realmente se sentía feliz conmigo y todo eso.

Y yo, con más 'bolonkis' que nunca, no sabía que decirle: por un lado lo tengo al Nacho viviendo en casa, que sabe que yo y mis amigos somos gays pero desde que vive con nosotros, tratamos de ser más discretos y reservados en todo sentido. También está el Tomi que estudia y trabaja y que aunque no tiene pareja fija, indistintamente algunas veces tiene sexo con el Tato (cuando no lleva a dormir a la novia) o conmigo, para evitar problemas con mi vieja que quiere que el Nachito duerma solo.

Claro que 'no puedo poner las manos en el fuego' por el Tomi porque no sé sino hizo 'debutar' en este mundo de 'bis' al Nachito, pero bueno, el hecho de que yo nunca los ví, no significa que el Nachito se lo haya 'hecho' (cogido/follado) varias veces, porque oportunidades tuvieron muchas, solos están mucho tiempo y el Nachito que anda caliente las 24 horas, no me extrañaría que lo usara al Tomi para sacarse la calentura y viceversa. Al Tato eso no le jode y teóricamente a mí tampoco.

El tema es que si Gasti quiere mudarse a mi casa no tenemos espacio físico para 'acomodarlo'. Salvo que yo durmiera con el Nachito, el Gasti con el Tomi en mi dormitorio (para colmo no se llevan bien del todo) y el Tato durmiera con el Tomi cuando no lleva a la novia. Al final es todo un verdadero 'quilombo' que no sé cómo hacer para salir. Lo ideal es que el Gasti se mudara a casa y no le dijera nada de su sexualidad al padre. Eso nos daría tiempo para establecer algunas estrategias.

Porque si le dice que es 'gay' y que se quiere venir a vivir a mi casa, el 'don' se va a dar cuenta que mi casa es el 'centro' de toda nuestra 'movida', se va a dar cuenta, que somos todos 'gays' no solamente los más grandes, sino los medianos y los más chicos. Y si llega a hablar con mi viejo, 'clavado' (seguro) que le va a decir la verdad. Y al 'don' lo conozco pero no tanto como para saber como reaccionará cuando sepa que me 'moví' (cogí/follé) además de a todos los Lucchessi sino a todos los que se juntan en mi casa o vamos al campo. Así que no sé qué hacer para convencer al Gasti de lo contrario que quiere hacer. Lo único que me queda es hacer una reunión este fin de semana con todos (grandes, medianos y chicos) y ver si lo podemos convencer al Gasti para que no diga nada y sino lo podemos convencer, pedirle tiempo para poder aunque más no sea ensayar una tímida defensa, aunque yo particularmente, ya me veo durmiendo con los peces en el fondo del río Paraná... jeeeee..