jueves, 25 de agosto de 2016

Chongo





'Chongo' es un término bastante generalizado en el mundo homosexual pero los significados varían de una región a otra. Yo voy a dar el significado que le damos acá. El 'chongo' seria un heterosexual que de tanto en tanto, tiene algún tipo de actividad sexual con un gay sin perder su condición de activo. Es decir, el 'chongo' es activo siempre: con las mujeres o con los gays. Pero no hay que confundirlos con los 'bisexuales' porque el 'chongo' tiene muy rara vez algún contacto con un gay.

El Tato viene a ser mi 'chongo' favorito. Yo siempre lo catalogué de 'bisexual' pero no es tal, porque si bien tiene sexo con mujeres, con el único hombre que me consta que tuvo sexo (y bastante) fue y es con Tomi. Pero no le conocí otras 'agachadas' (experiencias gays). Por lo tanto, el Tato es un buen ejemplo de 'chongo'. Y el Nachito, no sé, aunque tampoco me consta, creo que es más bien heterosexual aunque no me la juego que alguna vez haya hecho algo con el Tomi también. Pero como dice el refrán: 'ojos que no ven, corazón que no siente' y el Tomi siempre negó tal cosa. En fin.

Y 'chongos' a la manera que yo lo siento hay muchos. No hay que confundirlos con los 'bisexuales' porque no lo son. Luciano es un 'bisexual' porque necesita del sexo masculino como del femenino. En cambio, el 'chongo' no. Se dedica al sexo femenino y de tanto en tanto y vaya uno a saber por qué, le gusta meter su pija y vaciar su contenido lácteo en el culo de algún gay. Raro pero real. El Juanma, del campo de mi viejo, es otro 'chongo', que aunque esté casado y tenga mujer y vagina donde meter la pija, le gusta mi culito para abrirmelo totalmente y volcar en él, su carga seminal.

Y sino fuera por el Juanma yo no habría tenido experiencia con 'chongos' hasta la semana pasada que me topé con uno. En el colegio están arreglando las viejas paredes, revocándolas y revistiéndolas con cerámicos de diferentes colores. El trabajo es grande y a pesar de todos los recaudos, no pudieron aislar a los albañiles de los chicos y del resto de los docentes. Así que cada vez que tenemos recreo o que vamos de un lado a otro del edificio, tenemos que eludir montañas de arena, piedras, bolsas de portland, cal y herramientas diversas. Además de los propios albañiles, claro.

En una de las tantas pasadas que hago por la mañana entre mi gabinete y el patio o cualquier otra dependencia del colegio, no pude evitar, centrar mi atención en uno de los albañiles. Son 7 y todos de diferentes edades. Pero uno de ellos me llamó más la atención que el resto, una porque es jovenísimo y la otra, porque percibí que me devolvía, la mirada intensa que le había hecho momentos antes. Luego de ese primer 'vistazo' nos seguimos mirando fijamente cada vez que teníamos oportunidad de hacerlo. Y las miradas, dieron lugar a ciertos gestos con cejas, ojos, boca, lengua y cara.

Todo ante la mirada inexpresiva e indiferente de sus compañeros albañiles. Y acá viene lo raro. El 'pibito' no es ni un 'diosito' ni un 'semidios' ni siquiera un 'angelito'. Es uno más, del montón. Sí es musculoso y rellena a la perfección, la vestimenta de trabajo que usa. Después podía descollar algo por sus facciones agradables pero hasta ahí. No es más que un espécimen típico del indígena argentino, suavizadas sus facciones por la mezcla con inmigrantes europeos, lo que le daban el característico color café con leche a su piel, cabello castaño oscuro y ojos verdosos.

Nuestras miradas se fueron acentuando a medida que fue pasando la semana. Yo no sabía con qué pretexto acercarme y el 'pibito' se mantenía en una expectante indiferencia. La oportunidad surgió el viernes último, cuando tuve que trasladar algunos muebles del gabinete psico-pedagógico al depósito ya que me habían comprado mobiliario nuevo. Como no podía ayudarme nadie en el traslado y no querían que utilizara alumnos de 5º año en esa tarea, me dijeron que hablara con el capataz de los albañiles para que me 'prestara' alguno de ellos para que me ayudara en la tarea.

Obviamente, que el elegido (y no por mí) recayó en el 'pibito' al que destinaban las tareas más simples, ya que en su condición de 'aprendiz' no era más que un 'ché pibe' al que mandaban todos a hacer las tareas más simples y menos complicadas. Se llama Alexis y tiene 20 años. Habla poco y nada y cuando lo hace, solamente responde con monosílabos. Me ayudó a cargar las sillas y un escritorio viejísimo y re pesado. Alexis me miraba de reojo como esperando mi ataque pero nunca dijo nada. Y yo, por primera vez en mi vida, no sabía como iniciar la 'avanzada'.

Mi radar gay en casos como este no sirve. Y la otra parte, tampoco colabora, porque no da ningún indicio de que la 'pileta tenga agua y uno pueda arrojarse confiadamente. Todo esto me lleva a no saber bien que hacer porque una cosa es estar 'caliente' y otra es 'quemarse' para todo el viaje. El viejo escritorio fue el que me ayudó. A duras penas logramos entrarlo en el depósito de abajo del escenario y el esfuerzo sobrehumano que hicimos para levantarlo y colocarlo en el lugar que le habían asignado, nos dejó exhaustos. 

Alexis se había recostado contra unas sillas apiladas y se notaba su respiración agitada y entre cortada. El lugar estaba apenas iluminado por una lamparita y nos llegaban apenas algunos rumores que nos indicaban que el recreo había comenzado. Mientras recuperábamos la respiración, adiviné en la mirada de Alexis, que estaba esperando 'algo'. Con bastante temor estiré mi mano y le toqué su 'bulto'. Alexis me miró pero no me dijo nada. Le pregunté si le 'jodía' (molestaba) y me dijo que no. Con semejante 'venia' le di para adelante. 

Obviamente, 'amasé' aquel enorme bulto que crecía más y más a medida que yo iba amasándolo. Cuando el 'bulto' se hizo demasiado grande, le desabotoné el pantalón y metiendo mi mano por debajo de su boxer, saqué la pija del Alexis. Todavía estaba flácida y ya era grande. Lo masturbé despacio unos segundos, tirando la piel que le cubría la pija bien atrás de dejando que el glande se asomara. Así estuve unos momentos, Alexis se dejaba hacer y yo disfrutaba aquello. Hasta que no aguanté más, me arrodillé y engullí ese pedazo de carne que recién comenzaba a ponerse duro.

Masturbándolo con la boca, le bajé los pantalones y el boxer. El olor a 'macho' me volvió loco y retrotrajo mis recuerdos cuando 'peteaba' al Mati en el vestuario del club cuando terminábamos las prácticas de fútbol o cuando después de duchados, me llevaba para el mismo fin a un bosquecito que tenía el club en una de sus esquinas. Lo extraño de todo es que Alexis no hacia otra cosa que 'cogerme/follarme' la boca pero no me tocaba para nada. Su actitud cambió cuando me preguntó si yo quería que él me 'culeara' (penetrara). Yo que ansiaba ese momento, no me hice rogar.

Me desabotoné mi pantalón y me bajé el slip y en menos de lo que tardo para escribir este párrafo, me pasé lubricante y le dí a Alexis el forro/preservativo que se lo colocó en un santiamén. Con los pies en el suelo, me recosté boca abajo sobre una mesita universitaria. Alexis me levantó la camisa, exploró mi agujerito con los dedos y en otro santiamén me penetró lenta pero totalmente. Y comenzò con su movimiento de 'saca y pon'. En el silencio del lugar, lo único que se escuchaban eran sus testículos golpear contra mis glúteos. No hubo una palabra, un gemido, un ruido. Todo pasó como si nada pasara. Luego de un buen tiempo, el único contacto físico además del de la penetración, fueron las manos de Alexis que se aferraron a mis hombros para atraerme más y mejor hacia sí. Luego sentí que me sacaba la pija. Yo que había comenzado a masturbarme, le pedí que me masturbara pero me dijo que 'no'. Y lo único que me permitió, fue que volviera a masturbarlo para que yo terminara mi masturbación. Cuando acabé, le pregunté si estaba bien y me dijo que 'sí'. Yo le dije que lo había disfrutado y la había pasado bien y que me gustaría volver a repetirlo. Un 'sí' fue la única respuesta que obtuve. Nos acomodamos la ropa y salimos. Alexis se unió con los compañeros que no sospechaban nada de lo que había pasado y yo me fui a buscar a Carlitos, como todos los viernes... jeeeeeee...




jueves, 18 de agosto de 2016

Mellizos





Habíamos reservado parte de las últimas horas de la tarde y las primeras horas de la noche para que Luciano dispusiera de mi casa. En ese tiempo, sería 'amo' de casa y gozaría de la misma con 'Luli' (Lucila), la pibita que conoció en la fiesta que hizo el curso de Kevin para recaudar fondos para el viaje de fin de curso a Bariloche. El Tato se iba con la novia y el Nachito se iba a la casa de mi mamá. Yo todavía no tenía en claro que hacer. Posiblemente, iría a la casa de algún 'diosito'. Tenía ganas de verlo al Gasti o al Matius y hablar con ellos y hacer algo si se pudiera o andaban con ganas.

Total, tan lejos de casa no viven, pero sería más fácil encontrarlo al Gasti que al Matius que desde que anda con el 'pollito' no lo deja ni a sol ni a sombre. Mejor dicho, no se dejan ni a sol ni a sombra. Así que decidí ir a verlo al Gasti. Le mandé un 'wsp' avisándole previamente de mis intenciones pero no me contestó enseguida. La respuesta me llegó como a la media hora, donde el Gasti me decia que estaba en la casa de fin de semana con algunos amigos de la facultad y que también estaba el Matius, el 'pollito' y Carlitos pero ellos estaban en otro lado de la casa y que si yo quería, fuera para allá.

Sopesé la idea unos cuantos minutos pero el tema era Luciano. No iba a demorar mucho para 'voltearse' (cogerse/follarse) a la 'minita'. Al menos eso era lo que me había dicho y yo no quería, que después, se encontrara solo mientras yo me divertía en la casa del Gasti. Así que decidí 'hacer tiempo' (esperar) en un bar del shopping del barrio. De paso, trataba de comunicarme con algún otro 'diosito' que anduviera por ahí y por qué no, observar la hermosa 'fauna' de 'diositos' y no tanto pero lindos igual que pululan por la zona, aprovechando la temperatura primaveral del sábado.

Todavía me estaba acomodando cuando recibí el primera mensaje de 'wsp' del 'Maxi' (Maximiliano). La verdad que me asombró mucho recibir su mensaje porque a pesar de la felación que me hizo y del intercambio de celulares y las buenas intenciones de ambos de volver a encontrarnos, los días habían pasado y ni él ni yo habíamos dado señales de vida. Así que supuse que esa felación quedaba en eso. Una simple felación que calmó un momento de 'calentura' y punto. Igualmente, Maxi no había despertado en mí gran interés, así que me daba igual si nos encontrábamos o no.

Maxi estaba cerca, aunque no vive tan lejos tampoco. Vino a mi encuentro apenas me vio. Nos saludamos cordialmente aunque él estaba algo avergonzado o intimidado o no sé qué. Hablamos de mil cosas diferentes pero no se cómo la conversación se fue orientando a los que habíamos hecho en la fiesta de Kevin y en lo que podíamos haber hecho y no lo hicimos. Y aunque yo no sentía deseos ni le tenía ganas al 'pibito' escuché mis propios 'embates' (acercamientos) y propuestas al Maxi para ir a casa, donde íbamos a estar mucho más cómodos, tranquilos y no a la vista de tanta gente.

No sé por qué pensé que Maxi no iba a aceptar esa propuesta. Sería porque me había dicho que era virgen? Yo suponía que un chico que se había mantenido 'virgen' hasta los 17 años, no iba a entregar su condición, con el primero que se lo propusiera en la primera oportunidad. Y aunque los 'pibitos' son impredecibles, me falló la lógica y si bien, Maxi no me había dicho que se iba a dejar penetrar tampoco me lo había negado. Así que con mucha calma, mucho más que la que tuve con muchos de los 'diositos' con los que terminé encamado, llevé caminando a Maxi hasta mi casa.

A medida que nos íbamos acercando, los interrogantes se me iban agolpando: Luciano me había pedido mi casa algunas horas y yo ni siquiera le daba un rato? Pero adónde iba a llevar a Maxi? A un 'telo' (hotel por hora)? No iba a querer ir ni en 'pedo' (ebrio)! Teóricamente, Luciano hacía rato que estaba con la 'minita'. O sea, que podía llevar al Maxi al dormitorio del Nachito o del Tato que está mejor. Así que eso fue lo que hicimos. Antes de subir compré algunas 'latas' de fernet con cola. En casa, todo estaba silencioso y nada denunciaba la presencia de gente en el lugar.

Cruzamos sin hacer ruido hasta la habitación del Tato que es la más alejada. Una vez en la habitación, le dije a Maxi que se pusiera cómodo. Abrí las latas, bebimos algo y nos comenzamos a 'transar' (besar y acariciar). Por las características de Maxi, me hacía suponer que después de tanta 'franela', vendría el consabido 'pete' (felación) y hasta ahí. Y así hubiera sido si el 'pibito' en determinado momento, no me hubiera dicho que yo se la chupara. Bueno, no era lo que yo esperaba, pero tampoco eran tan diferente, así que le saqué la pija parada a través del pantalón y comencé a chupársela.

Rápidamente me di cuenta que no iba a terminar todo allí, cuando yo arrodillado 'peteaba' al Maxi, éste se sacó el buzo y la remera que tenía quedando con el torso desnudo. También se quitó sus zapatillas y sus medias y me quitó la chomba que yo traía. En determinado momento, me hizo poner de pie y me quitó los pantalones y el slip, haciendo él lo mismo. Ya en 'traje de Adán' ambos, me dijo que lo 'cogiera' (follara) que estaba muy 'caliente' (excitado) y no aguantaba más. Así que sin más, lo tiré de espaldas en la cama y mientras lo penetraba, dejé que Maxi se masturbara.

No voy a contar mis técnicas de penetración porque cada uno de los que leen esto deben tener la propia y no ilustraría a nadie saber como se hace, salvo que el potencial lector sea demasiado chico o todavía virgen, pero no creo que este sea el caso. De todos modos, ya describí en otros posteos anteriores y pueden ver mis técnicas allí. En resumen, tuvimos sexo 'seguro' (Maxi quiso 'sí o sí' que lo cogiera con forro/preservativo), creo que disfrutamos ambos de la penetración y si bien no hubo amor en el acto, si en cambio, primó la buena disposición en todo momento.

Maxi perdió la virginidad y ganó molestias y dolor pero también satisfacción al concretar lo que tanto había buscado. Yo, al decir de Betulo, le agregué una 'mancha' más al tigre... jeeeeee... Y luego de la tempestad vino la calma y el diálogo reflexivo. Todo comenzó después de fumar un 'porro' que encontré en la mesa de luz del Tato. Le pregunté al Maxi si quería que lo compartiéramos y me dijo que sí. Así que abrazados, con el pibito pegado a mí cuerpo y jugando con mi pija, fumamos tranquilamente el 'porrito', bebimos las latitas restantes mientras tuvimos un diálogo más o menos así:

Yo: estás bien? 

Maxi: sí, por?

Y: nada, te preguntaba...

M: estoy bien... y aunque vos no me creas, es la primera vez que tengo sexo con otro chico... la verdad que hacía rato que tenía ganas pero tenía miedo y quería hacerlo con alguien a quien realmente deseara... 

Y: ese vine a ser yo? jeeeeee...

M: y sí... me gustaste apenas te vi el otro día y como Kevin me había dicho que eras gay... pero el otro día fui con mi hermana y aunque ella sabe que soy gay no quería hacer 'quilombo'...

Yo: ah, entiendo...

M: vos tenés novio o algo así?

Y: Kevin no te dijo?

M: no, solamente que vos sos gay y el otro chico, Luciano, es bi... que los había conocido en un cumpleaños o algo así pero más de eso no...

Y: ah... y vos que onda con las pibitas del otro día?

M: son amigas mías menos Luli que es mi hermana. Somos 'mellizos' aunque no nos parecemos mucho. Vamos a todos lados juntos pero hoy como salía con un pibe, salí solo y decidí llamarte... Estás 'duro' de nuevo... querés que...

Y: obvio que quiero... chupá...

Y bueno, seguimos teniendo sexo super silencioso y mientras, Maxi iniciaba un nuevo 'pete' yo pensaba en el destino: dos hermanos 'mellizos' que separados por un par de metros de distancia, habían perdido la virginidad. De no creer! No sé cuáles serían los planes a futuro de Luciano con esa Luli, aunque no creo que pase de la necesidad de calmar la 'calentura' y poder sacarse las 'ganas' con la 'pendejita' (adolescente). Al menos, eso es lo que voy hacer yo con Maxi. Si quiere más 'pija' (verga) se va a tener que poner en la fila, donde también está Santiago, Kevin o Mauro. Por ahora mi 'norte' es Luciano y cerca, le sigue Carlitos. Tengo que aprovechar a todos los 'diositos' que pueda porque tengo la edad para disfrutarlos, ya que no quiero convertirme nunca en un 'caramelito' de un cuarentón o un mismísmo 'madurito'... jeeeeeee....





martes, 9 de agosto de 2016

Necesidades básicas 2





La vida de relación/convivencia/pareja con Luciano va por carriles realmente impredecibles y que son de no creer. Parece que los anillos de 'compromiso' realmente nos hubieran comprometido el uno con el otro y desde ese momento, estamos disfrutando de la vida y de nosotros como nunca antes. El diálogo y la comprensión priman por sobre todas las cosas y realmente somos muy felices. Tanto que los dos tememos que estemos pasando por la calma que anuncia la tempestad. Aún así disfrutamos de esta 'calma chicha' (serenidad) totalmente.

Y como buenos novios y futuros esposos nos brindamos el uno al otro en todo momento y tratamos de disfrutar y hacer disfrutar al otro de nuestra presencia. El diálogo del sábado continuó más o menos así:

Yo: ahora que se fue el Nachito, explicame bien eso de que yo no te 'atiendo' (tener sexo satisfactorio)...

Luciano: no, no, yo no dije que vos no me 'atendías', eso lo dijo el Nachito...

Y: ah, y entonces?

L: no, lo que yo trataba de decirte, es que tengo 'otras' necesidades que no están satisfechas...

Y: bueno, más o menos es lo mismo... no te gusta como tenemos sexo?

L: nooooo... dale con eso! El problema no sos vos, soy yo! Lo que pasa que yo quiero otra cosa... quiero ser 'activo', entendés? Me re 'va' (gusta) ser pasivo con vos y todo eso pero también la quiero 'poner' (penetrar)...

Y: ah, bueno, pero yo no me niego a ser 'pasivo' y que vos seas 'activo'... a mí me gusta ser 'pasivo' con vos, gil, me va, me re va y siempre me va a ir!

L: lo que pasa que yo no quiero ser 'activo' con vos. Entendeme. A mi me gusta ser 'pasivo' con vos y por eso te elegí y por eso estoy acá y por muchísimas cosas más que me das y que me gustan de vos pero yo no quiero ser 'activo' ni con vos ni con cualquier otro gay. Yo quiero ser 'activo' con una 'mina'...

Y: ...

L: el día que fuimos a la 'joda' (fiesta) que hizo el curso de Kevin, te acordás? Bueno me re 'copó' (gustó) bailar con la 'minita' y me calentó 'mal' (mucho). La 'guacha' (pícara) no me dejó hacerle casi nada, solamente la besé y la franeleé (caricias impúdicas) que me pusieron a 'mil' (al máximo de la excitación). Pero no quiso hacer más nada porque había ido con el hermano y tenía miedo que la viera, Así que me dio el 'celu' (celular/móvil) para hablarnos y combinar para vernos otro día y hacer 'algo' (tener sexo)...

Y: ah... Y? 

L: lo que te quiero decir, es que yo soy bisexual: me gustan las mujeres y también los hombres. De todos los hombres, el único que me gusta sos vos y por eso te elegí y por eso estoy acá y por eso me quiero casar con vos y por eso quiero formar una familia y todo eso. Pero lo que pasa es que no somos iguales. Tus 'necesidades sexuales' las satisfacés conmigo o con cualquier otro 'pibito'. Pero yo, además de satisfacerlas con vos, también tengo la necesidad de 'hacerlo' (tener sexo) con una mujer. Y eso es lo que quiero y esa es mi necesidad 'insatisfecha'. Entendés? 'Aguantame' (esperame) que voy al baño...


Y me quedé solo. Y me puse a pensar. Y sí, Luciano tiene razón. Nunca me había puesto a pensarlo de ese modo, pero ahora lo entiendo a Luciano. Siempre pensé en el bisexual como alguien que le gustaban los varones y las mujeres y se satisfacía con uno u otro sexo indistintamente pero nunca pensé que la 'calentura' (excitación) se les diera en esa forma! Es decir, él puede tener sexo gay conmigo pero también necesita tener sexo 'hetero' con una 'pibita', Y obvio que tiene y debe ser así! Claramente, él busca la 'otra' satisfación. La del 'otro' sexo. No busca otro 'chico', busca una 'chica'.

Y es comprensible. Necesita coger/follar a una chica. Y aunque la idea no me gusta mucho, porque sé que un pibito puede convertirse en mi competencia, pero de todos modos, la competencia sería más justa. Todo quedaría librado al físico, la belleza o la personalidad. Pero con una 'mina' no puedo competir, por que no solamente ofrece a los heteros, la boca y el culo, sino también la vagina y las tetas. Y sé que, esas cuatro cosas a los 'heterosexuales' los enloquece. Por eso, si Luciano quiere una boca y un culo de un varón me tiene a mí pero si Luciano quiere además, una vagina, qué le doy?


Cuando Luciano volvió del baño se me sentó encima mío, me abrazó y me besó en la boca y me dijo que era muy feliz conmigo: una, por lo que éramos como pareja y la otra, porque lo entendía y lo aceptaba con sus cosas buenas y sus cosas malas. Así que el diálogo continuó así:


Yo: mirá, la pensé bien y te entiendo que sentís y tenés otras 'necesidades' que yo no tengo, así que no me queda otra que aceptarlo. Así que si querés tener sexo con una 'minita', dale para adelante. Yo te 'banco' (yo te apoyo)...

Luciano: de verdad me lo decís? No te enojás? Yo solamente quiero sacarme las ganas de coger/follar con una 'pibita', no la quiero para otra cosa... No busco novia ni quiero relacionarme sentimentalmente con nadie. Solamente quiero que una mina me saque la leche. Entre nosotros no va a cambiar nada. Yo voy a seguir siéndote fiel como hasta ahora y quiero que vos sigas siendo mi macho hasta que me muera, pero necesito cogerme de vez en cuando a una 'mina', entendés?

Y: si, te entiendo... Cómo querés hacer?

L: pensaba llamarla a Lucila, la pibita que conocimos el otro dia en la 'joda' de Kevin. Me re 'calentó' (excitó) y me tiró toda la 'onda' para hacer algo pero con el asunto del hermano no se animó a hacer nada...

Y: y como vas a hacer? Te la querés traer acá?

L: no, no sé, no lo había pensado... No te 'jode' (molesta) si la traigo acá? Le hecho un par de  'polvos' (eyaculaciones), me saco las ganas y te juro que nos vamos... Te parece?

Y: creo que es lo mejor... Vos quedate 'piola' (tranquilo). Le aviso al Nachito y al Tato que te dejen la casa libre durante unas cuantas horas, así te la traés y te la cogés/follás tranquilo... te parece?

L: sí, obvio, estaría genial! Después soy todo tuyo!

Y: quedamos así entonces? Ah, aprovechando que estamos solos y que Kevin no viene, que te parece si...?

L: dale, sos mi hombre y me encanta ser tu mujer...

Y: y a mí me encanta ser tu hombre... jeeeee...





viernes, 5 de agosto de 2016

Necesidades básicas 1





Días pasados estuvimos ayudándole al Nachito a hacer un 'TP' (trabajo práctico) que le habían pedido en el colegio. El tema que le tocó era sobre las 'necesidades básicas humanas'. La verdad que es un tema bastante interesante y con mucho material desde el lado que se lo mire. Para eso se juntó en casa con varios chicos del curso, pero, ninguno de estos 'pajaritos' (léase 'pajeritos', o sea, pajeros/masturbadores chiquitos) tenían/tienen el suficiente 'training' para hacer un trabajo de investigación. Y viendo que no iban a llegar a ningún puerto, decidí darles una mano y ayudarlos.

Se juntaron el sábado pasado, día que Luciano eligió para ir a la casa de la madre y 'mamenguear', así que yo estaba solo. Los pibitos se reunieron en casa, todo el grupo del Nachito, para hacer este TP. El tiempo que perdieron para ponerse a trabajar fue increíble. 'Boludearon' (tontearon) a más no poder, hablaron de 'bueyes perdidos' (cualquier cosa), hicieron mil bromas, se reían de cualquier pavada y se dedicaron a investigar faltando pocos minutos para el mediodía. Obviamente, el mediodía llegó rápido y los 'pajaritos' no habían hecho nada ni tampoco tenían nada para hacer.

Las 12 del mediodía había sido la hora estipulada para terminar el trabajo y apenas si es que tenían algo como para empezar. Con ese panorama, decidieron repartirse los temas para investigarlos individualmente cada uno en su casa, hacer el trabajo de investigación, redactar un texto y volver a reunirse al día siguiente para cada uno exponer lo que había hecho y juntar todo en un solo trabajo. Así fue que, cuando nos quedamos solos, almorcé con el Nachito y con el Tato. Fue en ese momento, que el Nachito dio la última voz de 'alarma' y nos rogó la ayuda necesaria para hacer el TP.

El Tato no podía quedarse porque tenía que hacer no sé qué cosa y si bien yo, tenía que ir a buscar a Luciano a la casa de la madre, no tenía planes para la tarde, así que decidí que le podíamos dar la ayuda que el Nachito me estaba pidiendo. Así que eso fue lo que hicimos. Mientras yo iba a buscar a Luciano, el Nachito levantaría las cosas de la mesa, lavaría, secaría y ordenaría todo y tendría preparado todo para cuando Luciano y yo volviéramos. De esa manera, Luciano podría dormir un rato de siesta mientras yo ayudaba al Nachito o también Luciano, si quería, podía ayudar.

Y esto último fue lo que pasó. Luciano decidió ayudar también al Nachito. Así que entre los tres, nos abocamos a investigar sobre el tema. En una hora, habíamos reunidos muchísimo material de libros y también de internet. Nos llevó media hora más clasificar todo lo que habíamos encontrado y una nueva hora, para 'armar' un texto coherente que abarcara todo lo que era necesario saber y hacerle comprender al Nachito de qué se trataba todo. Y para que el Nachito interiorizara lo que habíamos hecho, lo sometimos a un extenso interrogatorio que nos garantizara que había comprendido el tema.

Logrado esto, decidimos relajarnos y descansar del trabajo intelectual al que nos habíamos sometido voluntariamente. Y a falta de mejor cosa para hacer, preparamos café y mandamos al Nachito al minimarket de abajo para que comprara algunas masitas rellenas para acompañar el café. Cuando el Nachito volvió nos encontró a Luciano y a mí comentando algunas particularidades del tema y de la realidad argentina por la que estamos atravesando. Fue en ese momento, que Luciano dijo que él también tenía necesidades básicas 'insatisfechas' lo que dio lugar al siguiente diálogo:

Nachito: qué, Luckitas no te 'atiende' (no te coge/folla)?

Yo: qué decís 'gil' (tonto)?

Luciano: jajajaja... no, no es eso... pero es algo parecido...

Y: como parecido?

L: sí, quiero decir que a veces siento que no estoy satisfecho plenamente, pero en la parte sexual...

N: o sea que es como yo digo, Luckitas no te 'atiende' como a vos te gustaría...

L: no, boludo, no es eso... Con tu hermano todo bien pero yo siento a veces que quiero hacer otras cosas...

Y: pará Luciano, este es un tema que tendríamos que hablar nosotros y no meterlo al Nachito en estas cosas que son muy 'nuestras' y que además, es chiquito...

N: primero yo no soy 'chiquito' y después, que tiene que ver boludo, a ver si yo no sé que hacen ustedes cuando tienen sexo...



Y sí, tiene razón. Recién ahí me cayó la 'ficha' (me di cuenta) que Nachito ya no era un 'pibito' como yo creía. Que había crecido aunque yo lo veía igual que cuando miraba a Barney. el puto dinosaurio rosa. La verdad que hay muy poca diferencia entre Luciano y él. Tanto en físico como en edad, o en gustos, 'modismos', giros idiomáticos, costumbres y demás. Recién ahora me doy cuenta cuánto creció el Nachito y que Luciano, definitivamente, todavía es un 'nene de mamá'. Ahí entendí lo que debe haber sentido la madre de Luciano cuando Luciano le dijo que era mi pareja.

Creo que mi reacción sería la misma que la reacción de la madre de Luciano, si el Nachito un día me llegara a decir que un tipo se lo está cogiendo y no conforme con eso, que se quiere ir a vivir con él! No sé como yo reaccionaría. Quizás igual que la madre de Luciano? La primera impresión debe ser terrible! Más porque aunque mi mamá haya puesto el dinero para la manutención del Nachito, los últimos 10 años, lo crié yo. Mal o bien lo crié yo y realmente eso es lo que importa! Y que venga el hijo de puta que se lo quiera llevar para cogérselo a diario? No sé, únicamente sobre mi cadáver!

Obviamente que después 'pesan' otras cosas, como sería la felicidad del Nachito o su bienestar en todo sentido, o que yo sepa que aunque se lo cojan todos los días, él se siente realmente bien y es feliz y todo eso, no sé, no terminaría de aceptar al tipo aunque de a poco lo miraría con otra cara. Y supongo que algo parecido es lo que le está pasando a la madre de Luciano. Y así, de pronto, los vi tan chiquitos y tan grandes al mismo tiempo que es de no creer! Así que les tuve que reconocer lo que me estaba pasando y lo que estaba sintiendo en ese momento. Y el diálogo siguió así:

Yo: sí, la verdad, que tengo que reconocer que ya no sos un 'pendejito' (preadolescente) aunque todavía me parecés que sos tan chiquito...

Nachito: viste? vos me seguís viendo como un pendejito... pero pendejito no soy...

Luciano: obvio que no sos ningún pendejito... además estás bien 'bueno' (atractivo) para llevarte a la cama...

Nachito: uuuhhhhh... contá conmigo el día que quieras si Luckitas no te 'atiende' porque yo te puedo 'atender' (coger/follar) sin problemas... jajajaja... es broma, es broma, lo digo antes que Luckitas se 'caliente' (enoje)... bueno, me parece que ustedes tienen que hablar cosas de ustedes, así que yo me las 'tomo' (me voy)... 

Luciano: jajajaja... lo voy a tener en cuenta... mal no estaría, eh, Nacho?

Y: lo que me faltaba! Otro 'sopla-nucas' (coge/folla putos) más en la familia! Como si fuéramos pocos! Encima, mi novio y futuro esposo, me metería los cuernos con mi propio hermano... 

L: y bueno... como vos decís, 'gustos son gustos'...

N: sí... no te gustaría compartir tu novio con tu hermano más amado? 

Y: no! no me gustaría! y mejor 'tomátelas' (andate) pendejo, antes que me arrepienta y cometa 'incesto' con vos... jeeeeee... 


(sigue)




jueves, 28 de julio de 2016

Angelito




Los últimos 'faltazos' de Kevin a los encuentros de los miércoles fueron por culpa de su viaje a Bariloche. Está en 5º año del colegio secundario y van a viajar a Bariloche en su viaje de fin de curso. Claro que el final del curso es en diciembre, que es cuando se hace el acto de fin de curso, el de colación de grados y la cena correspondiente. Pero, en diciembre acá es verano y Bariloche, por muy al sur que esté del país, en verano no hay nieve. Y Bariloche sin nieve es linda pero no es lo mismo.

Así que el viaje a Bariloche del fin del secundario, todos lo hacen en julio o en agosto. Kevin va a hacer su viaje en agosto. Creo que la primer semana, aunque no estoy muy seguro de eso. Y para recaudar más 'fondos' (dinero) que utilizará el grupo y se dividirán equitativamente, hicieron una 'joda' (baile) el viernes pasado. La empresa que contrataron, les dio la discoteca, la música y las luces. Ellos se quedan con la ganancia de la 'barra' (bar) y los estudiantes con el dinero de las entradas.

Así que cada estudiante debe vender la mayor cantidad de entradas que le sea posible y ese dinero, será exclusivamente para gastos personales. Además, los del curso de Kevin, organizaron diferentes actividades para recaudar dinero extra. Y a fin de organizar todo eso, se reunían los miércoles, día elegido por Kevin, para venir a casa a sacarnos las ganas de tener sexo con él y las ganas de él, de ser, nuestra 'minita' y juntar dentro suyo, toda la leche de la que somos capaces de echarle adentro.

Pero, volviendo al tema de la 'joda', la hicieron en viernes pasado y para ayudarlo económicamente, Luciano y yo, le compramos dos entradas, pero le aclaramos, que solamente lo hacíamos para colaborar con él y no para ir a bailar, ya que la 'movida' mucho no nos gustaba. Incluso, le anticipamos que posiblemente no iríamos, pero Kevin estaba fascinado de poder vernos e insistió tanto para que fuéramos que finalmente accedimos.

Cuando llegamos, ya avanzada la madrugada, el lugar estaba repleto de adolescentes de todas las edades, tamaños y condición. Mi cara de 'nene' me hizo pasar desapercibido, pero no creo que allí hubiera muchos 'chicos' de 25 años. Viéndolos juntos, tantos nenas como varones, me dí cuenta que 'chiquitos' son. En el colegio, eso no lo había notado. Quizás porque están con el uniforme del colegio o porque nos rigen normas de convivencia precisas. Pero ahí, en la 'disco', todo era diferente.

Apenas entramos, vino Kevin a nuestro encuentro diciéndonos que nos quería presentar a unos amigos del barrio, esto es, un 'pibito' más y tres 'minitas', con los cuales Kevin es más amigo y se relaciona con ellos más que con los otros. Saben de su 'orientación' y lo aceptan. Aunque 'dios los cría y el viento los amontona', Kevin, nos dijo en secreto, que el otro 'pibito' también era gay y que dos de las 'pibitas' eran lesbianas.

Así que con ellos fue que intimamos y tratamos de alguna manera, de relacionarnos. Con la música ensordeciéndonos, hablamos como pudimos, hasta que una de las 'pibitas' le propuso a Luciano ir a bailar. Luciano aceptó y las otras dos, aduciendo no sé qué cosa que no entendí, se fueron hacia otro lado. Fue en ese momento, que el 'pibito' que se llama 'Maxi' (Maximiliano), me dijo si lo acompañaba a la 'barra' (bar) para beber algo.  

Estuvimos esperando un buen rato para pedir nuestras bebidas. Luego, Maxi me dijo que quería ir al baño y que lo acompañara. Creo que con esa invitación, Maxi me indicó que su pileta tenía agua y quería que yo nadara en ella... jeeeee... Los baños, ubicados atrás de la 'barra' de la disco, tenían un hall mal iluminado que comunicaba el acceso a los baños y a un pasillo que servía como 'salida de emergencia'. Y como los baños también estaban llenos de chicos, también tuvimos que esperar.

Cuando salimos de los baños, vimos que algunas parejas salían, por la puerta de emergencia, a un patio y jardín de verano que no estaba habilitado. Nosotros nos asomamos pero todo estaba oscuro y hacía mucho frío para estar ahí, salvo que la 'calentura' fuera más grande... jaaaaaa... Y aprovechando el lugar oscuro y solitario del pasillo de la salida de emergencia y del hall, lo 'encaré' a Maxi y empecé a 'meterle mano' (acariciarlo) descaradamente. 

Maxi al principio intentó resistir mis deseos. Pero sabiendo que pisaba suelo 'firme', mientras intentaba convencer a Maxi con palabras tranquilizadoras y bonitas, mis manos recorrían el cuerpito del 'pibito' que no atinaba a nada, más que a susurrar algo que no alcanzaba a entender. Maxi no resistió mucho. No era un 'diosito' ni tampoco un 'semi-diosito' pero tenía algo de 'angelito'. Así que decidí llevarlo hacia un ángulo de la sala, donde nos podíamos mantener oculto de las miradas.

Allí hice con el 'pibito' lo que yo quería. Maxi, ya habia cedido y la poca resistencia del principio, directamente en ese momento, no existía. Tomé la iniciativa y le dije que me gustaba mucho. Aceptó que lo besara en la boca y en el cuello y que le llevara una de sus manos a mi sexo. Mientras tanto, lo sujeté por las nalgas, lo atraje hacia mí y lo besé profundamente. Maxi me desabrochó el pantalón y me sacó la pija que tenía parada de hacía rato y comenzó a masturbarme. 

Presionándole los hombros, hice que Maxi se arrodillara y me 'peteara' (felacionara)... Yo me había colocado de espaldas detrás de un gran cortinado que había en el lugar. O sea que nadie nos veía y nosotros no veíamos a nadie tampoco. Maxi, me demostró que su arte chupador no era el mejor y que tenía mucho por aprender, pero ya tendría tiempo para adquirir los secretos de una buena 'felación'. Mientras, yo intentaba disfrutar del rítmico movimiento que el 'pibito' le hacía a mi pija con su boca.

Así y todo, le avisé que estaba por acabar y contrariamente a lo que yo deseaba, se negó que terminara dentro de su boca, por lo que toda mi eyaculación, salió despedida sin destino alguno, mientras Maxi seguía pajeándome. Maxi terminó al rato nada más, con una masturbación rápida y descontrolada. Nos arreglamos la ropa, nos volvimos a besar varias veces y regresamos al lugar donde estábamos originalmente.

Luciano y la 'minita' estaban sentados en unos sofás. Cerca de ellos, había otras parejas y otros chicos que no conocíamos. Le dije a Maxi que me acompañara a la 'barra' a comprar algo más para beber y allá fuimos. En el camino, Maxi me propuso que nos volviéramos a encontrar, que yo le había gustado y que también le había gustado mi forma de ser. Yo acepté volver a verlo. Para eso intercambiamos nuestros números de celular y otros datos para encontrarnos en otro momento. Cuando regresamos, las dos 'lesbis' junto a la que había bailado con Luciano, le insinuaron a Maxi sobre la posibilidad de irse. Maxi les dijo que sí. Así que se despidieron de nosotros y me quedé con Luciano, solos, mirándonos sin saber que hacer. En eso, apareció Kevin, totalmente eufórico y nos preguntó si estaba todo bien. Le contestamos que sí y que ya nos íbamos. Kevin nos dijo si lo dejábamos ir a 'dormir' con nosotros a mi casa, como siempre. Nosotros nos miramos pero no pudimos decirle que no... jeeeee...





jueves, 21 de julio de 2016

Compromiso





El sábado 9 de julio, feriado nacional, pero laborable con toda la 'malaria' (mala situación económica) que tenemos los argentinos, pasé a buscar a Luciano a eso de la 1 pm por la puerta del edificio donde vive la madre. Apenas llegué le mandé un mensaje de 'wsp' para avisarle que lo estaba esperando en la puerta del edificio. Luciano demoró algunos minutos en bajar. Traía un paquete entre sus manos que seguramente sería la 'sorpresa' que me había anunciado.

Apenas subió al auto, me besó y me entregó el paquete diciendo que era para mí. La verdad que la sorpresa fue una verdadera sorpresa al saber que era para mí. Al principio, pensé que era algo que me había comprado pero al envoltorio lo habían hecho así nomás, por lo que deduje que él mismo lo había envuelto. Igualmente lo abrí con cierta expectativa porque si bien el paquete no era grande ni pesado, tampoco era chico o liviano: lo apoyé en mi falda para poder quitarle el papel.

Realmente, fue una sorpresa ver que era una 'torta' (pastel, tarta, bizcocho o como le llamen en los lugares donde viven los que leen esto), cubierta con chocolate y con una tarjeta que la acompañaba escrita por la madre de Luciano, que decía simplemente: 'Ojalá sean felices'. Ese mensaje me sorprendió tanto o más que la torta. Más sabiendo que la madre de Luciano era la autora de ambas cosas. Qué significaba ese regalo? Cómo entender ese mensaje? Qué era lo que estaba pasando?

Al principio fue una especie de shock. Lo miré a Luciano que también me miraba esperando mi reacción. Lo único que atiné a hacer fue darle un beso en la boca. La madre nos estaba reconociendo como 'pareja'? Era de no creer! Hacia tan solo un poco más de un mes atrás que quería ver como me pudría en la cárcel y en ese momento? Cómo se entendía? Quién entiende a las mujeres? Yo por lo visto no. Ni a ésta, ni a mi vieja, ni a ninguna. Ni siquiera a la Agus que es la única mujer que amo.

Todo ese reconocimiento viene gracias al trabajo 'hormiga' de Luciano. Más que nada, en todos estos viernes que no hizo más que hablar bien de mí, de lo bien que se sentía, de lo feliz que era y de asegurarle a la madre que 'todo' estaba realmente bien. Claro que solamente le habló de nuestra convivencia y como nos arreglábamos para llevar adelante nuestra convivencia, sin dar detalles de nuestra vida sexual ni nada de eso. Algo así como 'hablamos de todo pero de esto no se habla'.

De todos modos, Luciano estaba exultante y me contagió su entusiasmo y su alegría por el reconocimiento de la madre. Para él, era muy importante. Y creía que también lo debía ser para mí. O al menos, eso es lo que yo debería sentir. Eso me dijo. También me propuso que hiciéramos un íntimo 'compromiso' mutuo. Un 'compromiso' de seguir amándonos como hasta ese momento y en vista a un futuro compromiso mayor: nuestro 'casamiento'. Con esa palabra, yo entré en estado de shock.

Luciano quería que nos comprometiéramos para que en un futuro más o menos cercano, nos 'casáramos'. Según él, el  'compromiso' le iba a dar mayor seriedad a nuestra relación de pareja. Serviría para terminar de conocernos y la convivencia haría el resto. Y dentro de un tiempo, estaríamos en condiciones de 'casarnos', 'adoptar' chicos y alcanzar la plenitud como matrimonio gay. Luciano estaba (está) totalmente convencido que será como en los cuentos: 'y vivieron felices'.

Yo creo que el 'compromiso' no es necesario y menos, para darle más seriedad y seguridad a nuestra pareja. Porque ya va casi un año de convivencia y todavía no tuvimos discusiones ni peleas serias. Pero a Luciano le gustaba la idea, estaba entusiasmado y me hizo entrar a mí en su estado de ánimo. Así dadas las cosas, el lunes a la tarde, me propuso hacer una 'ceremonia' de compromiso secreta y con anillos incluidos que podríamos hacer aprovechando las vacaciones de invierno.

Con esa idea, el martes 12 a la tarde, nos encontramos en el centro para comprar anillos de compromiso. Conseguimos anillos de oro muy lindos y nada que ver con la hechura de los usuales anillos de compromiso. Estos tenían cierto trabajo de orfebrería que estaba muy bueno y al que hicimos grabar por dentro, nuestros nombres, el mes y el año. De ahí, fuimos a varias agencias de viajes a consultar precios para hacer un viaje corto de fin de semana.

Lo único que conseguimos fue para ese mismo fin de semana: un viaje a las cataratas del Iguazú, de 4 días y 3 noches, en avión y alojamiento con media pensión en un hotel de 5 estrellas, ubicado frente a las cataratas. Y el precio, alrededor de 400 dólares cada uno, me pareció que no era caro por todo lo que nos ofrecían. Claro que tuvimos que decidirnos en ese momento. Mi temor era porque Luciano tenía que faltar al trabajo durante dos días. Yo no tenía problemas, porque estaba en vacaciones.

Por otro lado, Luciano, a diferencia mía, no conocía las cataratas del Iguazú y quería que aprovecháramos la oportunidad a toda costa. Me rogó que le diera para adelante, que él se iba a encargar de que le dieran un permiso especial para faltar esos dos días. Y como sabe que con carita suplicante y ojitos desbordados de lagrimitas consigue lo que quiere, le di para adelante. Firmamos el contrato, pagué con mi tarjeta de crédito y 'santas pascuas'! jeeeee...

El viaje fue una maravilla y disfrutarlo con un 'diosito' de 18 años es una experiencia única. Primero porque el lugar es paradisíaco. Segundo, porque para el que no conoce las cataratas del Iguazú, les digo que es altamente recomendable, no solo por las cataratas en sí, sino por el entorno en el que se encuentran (plena selva misionera). Tercero porque además, disfrutar de las atenciones y todas las comodidades que brinda a los viajeros un hotel de 5 estrellas es realmente fascinante.

Y finalmente, disfrutarnos sexualmente teniendo como fondo las cataratas del Iguazú es de no creer. Realmente fuimos (somos) muy felices y concretamos esa felicidad, la última noche, que cenamos en un restaurante a la luz de las velas, nos prometimos 'fidelidad' según la idea de fidelidad de Luciano y nos comprometimos a 'casarnos' si veíamos que nos seguíamos llevando tan bien como nos llevábamos hasta ese momento (y hasta ahora). Intercambiamos anillos, tomamos fotos, grabamos videos y recogimos mil anécdotas de ese momento y de todos los momentos y lugares que compartimos como 'pareja' porque decidimos no ocultar nuestra orientación sexual en ningún momento a pesar que la juventud de Luciano, causó verdadero 'prurito' entre nuestros ocasionales compañeros de viaje. Igualmente, la pasamos extraordinariamente bien y creo que Luciano, es el chico que no solamente colma todas mis expectativas sino el 'diosito' que tanto tiempo busqué... Qué más le puedo pedir a la Vida?





jueves, 14 de julio de 2016

Reunión de dioses





Los viernes a la noche, es el día que eligió Luciano para ir a 'mamenguear' (buscar los mimos de su mamá). Ese día, como todos los días, regresa a casa tipo 18 horas, merendamos, nos duchamos, hacemos el amor, nos volvemos a duchar y generalmente, Luciano se va a cenar con la madre y el hermano. Se queda a dormir en la casa y al otro día, desayuna con ellos, para luego llamarme para que lo pase a buscar, antes o después del mediodía dependiendo si almorzó o no.

Eligió los viernes para 'mamenguear', porque son los viernes, el día que yo trato de reunir a los 'diositos' con el único fin de vernos y hacer un poco de 'sociales', compartir ese tiempo con ellos y pasarla bien. Generalmente, las noches de los viernes, hacemos asado. Si viene Franco (casi nunca viene), optamos por otro menú. Entonces, nos aprovechamos de Franco y de sus conocimientos de 'chef' y de 'sommelier' para degustar exquisiteces dignas de 'sibaritas'.

Lo malo que tienen estas reuniones nocturnas de los viernes es: a) que no asisten todos los que deberían; b) que comenzamos mucho antes de la cena con la libación alcohólica; c) no está Caio, quien para el momento posterior a los postres, con su voz y música dulzona y romántica, creaba un ambiente irrepetible. Solamente, había que apagar algunas luces, dejar el lugar en penumbras y el alcohol y algún que otro 'porro', creaba el clima necesario para que cada encuentro sea inolvidable.

Claro que para ese momento, yo tengo que tomar ciertas previsiones, porque sé, que Luciano con la 'fobia' que le tiene a mis amigos, me deja esa noche, más solo que loco malo. Así que, me quedan dos cosas para hacer: o me dedico a la abstinencia sexual y miro como el resto se 'encama' aunque sea en las 'tumbonas' del balcón-terraza o me consigo una pareja, que cubra mis necesidades y que reemplace a Luciano, durante esas pocas horas (noche del viernes y madrugada/mañana del sábado).

Y como todos saben que Luciano no va a estas reuniones, el viernes pasado, que fue feriado y no pude 'encontrarme' con Carlitos en el colegio, el 'pibito' no tuvo mejor idea que decirle al 'pollito' si podía asistir al encuentro. Adujo que el Bebo regresaría ese fin de semana 'largo' al pueblo donde vive y era una buena oportunidad, para no quedarse solo en la casa. Al 'pollito' y al Matius les pareció bien la sugerencia y le dieron el 'ok'.

Lo que Carlitos omitió fue decirle al 'pollito' que en el colegio, en el horario de entre turnos, nos estamos viendo para hacer algunas 'cositas' non sanctas de las que el Matius está enterado pero el 'pollito' no. Y como el Matius sabe que yo iba a estar solo, convenció al 'pollito' que era una buena idea y le dieron para adelante. Lo que el Matius no sabía, que esa misma noche, iban a aparecer, otros 'diositos' que están 'solteros' y andas solos por la vida y que todavía nos deseamos mutuamente.

No sé qué fue lo que pasó pero la invitación, salió por el grupo que tenemos de 'whatsapp' como sale siempre. Y como siempre, fueron contestado a cuenta-gotas y poniendo excusas de que quizás no pudieran asistir y esto y aquello. La 'cosa' fue que el viernes a la mañana, tenía la respuesta afirmativa de todos. Sí, todos vendrían a casa ese día. Y como hacía bastante que no nos juntábamos,  tanto la 'previa', la cena y la sobremesa estuvieron espectaculares. Una verdadera reunión de 'diositos'.

Claro que no sólo vinieron los 'diositos' sino que también trajeron 'cola' (acompañantes). Y acá tengo que hacer mención de algo que no voy a terminar de comprender, aunque sí de aceptar. Cómo puede ser que semejantes 'dioses' porque algunos ya no somos más 'diositos', elijan chicos y no tan chicos, carentes de atractivo como ellos o definitivamente feos del lado que se los mire? Esto corrobora que el amor es 'ciego' y que cualquier 'mortal' puede alcanzar a los 'diositos' olímpicos.

Igualmente, conversamos y nos reímos mucho. Nos bebimos hasta el agua de los floreros y compartimos algunos 'porros' y corrieron algunas otras sustancias también. Recordamos cientos de anécdotas. Sacamos fotos y grabamos videos. Cantamos, escuchamos música y bailamos. Finalmente, algunos, con las primeras luces del amanecer, se fueron. Otros pocos (léase el 'pollito', Carlitos, Tomi, el Sebi, el Gasti y el Matius), me ayudaron antes de irse, a limpiar, acomodar y ordenar todo. 

Finalmente, quedamos el Tomi y yo. Y aunque hacía mucho tiempo que no teníamos sexo entre nosotros y nada ni nadie podía hacer nada para evitarlo, el cansancio nos ganó y aunque nos desnudamos y acostamos en mi cama, no hubo más que 'transa' light porque por más que estábamos excitados, el cansancio, el alcohol y la droga alojados en nuestro cuerpo, pudieron más que nuestra calentura y nos quedamos profundamente dormidos. 

Me despertó el sonido de mi celular, cuando ya era mediodía. Luciano era quien me llamaba y me decía si podía pasar a buscarlo en una hora, más o menos, por la esquina de siempre. También me dijo que tenía una sorpresa para mí pero no me quiso anticipar nada. Le dije que me adelantara algo y que no me dejara con la expectativa, pero me contestó que era mejor la sorpresa, ya que a él lo había sorprendido y suponía que a mí me iba a sorprender mucho más. Le dije que bueno, que estaba bien y que me diera tiempo para ducharme y vestirme, pero que se atuviera a las consecuencias, porque pensaba cogerlo tanto ese día por todo lo que me estaba haciendo sufrir por no decirme que clase de sorpresa era. Así que me levanté, me duché y me vestí. Le dejé una nota a Tomi que seguía durmiendo y me fui a buscar al 'pibito' que me está haciendo tan feliz últimamente...






domingo, 10 de julio de 2016

Preguntas abiertas





Durante la semana me pasaron algunas cosas que me hicieron reflexionar más de la cuenta. Supongo que acostumbrados que todos los miércoles, Kevin venía a casa, buscando siempre 'más' y nosotros que no dejábamos que se fuera con las expectativas sin complacer, hicieron que esta semana, cuando el 'pibito' no apareció por casa, como nos tenía acostumbrados, quedamos desconcertados, sin saber qué hacer y en modo 'on' y listo para entrar en 'funcionamiento' cosa que no ocurrió.

Habían pasado más de 30 minutos del horario de llegada al que nos tenía acostumbrado Kevin, cuando recibimos su mensaje de 'whatsapp' diciéndonos que no vendría.  Nos quedamos mirándonos uno al otro. sin saber qué hacer. Para colmo, no daba indicios del por qué no vendría. Claro que no tenía obligación de venir ni tampoco de darnos explicaciones de la causa por la cual no vendría. Pero nos quedamos como 'vacíos' y sin saber cómo reaccionar ni qué hacer.

Finalmente, Luciano, decidió seguir con la 'rutina' de los miércoles pero solamente con nosotros dos. Así que merendamos como dios manda y luego nos duchamos, pero como teníamos más tiempo que comúnmente, lo hicimos separadamente. Primero lo hice yo, mientras Luciano, limpiaba lo que habíamos ensuciado en la merienda y acomodaba todo. Después, mientras él se duchaba, yo rehice la cama, ajusté el termostato de la calefacción y sin vestirme, esperé que Luciano regresara.

Como lo hace siempre, Luciano salió del baño totalmente desnudo, mojado y ansiando que yo lo secara. La verdad que es toda una ceremonia la del secado. Me acostumbré hacérsela mientras Luciano, como un gato se ovilla y se estira, ofreciéndome sus diferentes partes corporales. Y mientras lo secaba, comenzó suavemente a ronronear como si de verdad fuera un gato. Y eso me trastornó y más me trastornó, cuando se dio vuelta de espaldas y todo su culito quedó a mi merced.

La belleza de ese 'pibito' es extraordinaria. Todavía no entiendo como un varón puede ser tan bonito. Sin dudas, no es el único en el mundo, pero... La naturaleza esculpió la belleza en su cuerpito adolescente y también en su carita, hasta afeminándole algunos rasgos masculinos. Tiene las características que busco en los chicos que considero 'diositos' pero aún más acentuadas y mientras admiraba a ese 'púber' que se me ofrecía desnudo comencé a pensar. 

Pensé qué era lo que yo buscaba en los 'pibitos', si Luciano me lo ofrecía todo? Porque más allá de su belleza física y aunque tenga una personalidad de características 'bipolares' y ciertos comportamientos extraños totalmente comprensibles con la edad que tiene, por sus contradicciones y por todo lo que pasó durante parte de su infancia y adolescencia, es un 'super-diosito' del lado que lo mire. Cualidad que siempre busco en mis 'diositos' es lo que le sobra.

Cuando estaba secando las nalguitas de Luciano, éste se arqueó de repente y subiendo el culito, se tomó con ambas manos de los glúteos, los abrió y me ofreció ese agujerito rosado que sabe que me vuelve loco, con solo verlo. Obviamente, que no pude resistir la tentación y reemplazando sus manos por las mías, me dediqué a pasar mi lengua y chupar con fruición, mientras Luciano intentaba una masturbación pre-meditada. Así estuvimos un largo tiempo hasta que decidí cambiarlo de posición.

Su boquita estaba libre y mi pija cabeceaba nerviosa y ya dispuesta a vaciar su contenido seminal que había estado alojando por unos largos minutos. Así que, haciendo un '69' espectacular, yo me dedicaba a su agujerito anal y de tanto en tanto, le hacía con mis manos, algún movimiento masturbatorio a Luciano. Él, mientras tanto, dejaba ensalivada toda mi pija. Tanto habrá llegado nuestro 'climax' que eyaculamos casi juntos, con el tiempo justo, para anunciárnoslo.

Retuvimos y tragamos aquel blanco y espeso néctar vital que despedimos pero no dejamos de hacer lo que veníamos haciendo, sino que redoblamos esfuerzos y aunque disminuimos intensidad, ambos seguimos con nuestro 'metier' (ocupación). A pesar de haber 'acabado' (eyaculado) mi pija daba señales de que nada había pasado y aquello no había sido suficiente, para calmar mi excitación, porque mi pija seguía tan erecta y dura, como una hora antes.

Así que decidí acomodar a Luciano y en la posición del 'perrito' lo penetré tan despaciosa, cuidada pero exquisitamente hasta que sentí que mis testículos hacían 'tope' en su agujerito. Luciano gimió un poco (bastante), quiero imaginar que de placer y no de dolor y comencé con mis movimientos ondulatorios. Lo mantenía a Luciano, firmemente tomado por uno de sus hombros y por sus cabellos, obligándolo a tirar su cabeza hacia atrás y soportar estoicamente cada una de mis embestidas.

Así volvimos a estar un buen tiempo, cuando decidí volverlo a cambiar de posición y colocar a Luciano de espaldas, con sus piernas rodeando mi cintura, totalmente abierto y completamente empalado. Esa es la posición que más me gusta, porque me permite no solamente sentir placer sino también poder masturbarlo a mi antojo, ver el goce en su cara o sencillamente, arrojarme sobre él y besarlo mientras aumento o disminuyo la velocidad y la intensidad de la penetración.

Minutos después, los hectolitros de leche que despido cada vez que penetro a un 'diosito' que me gusta mucho, invadían el cuerpito de Luciano con destino incierto. Después nos pusimos de lado, con mi pija todavía cabeceante, adentro de Luciano, desagotando la poca 'leche' que me quedaba y besándonos como desesperados. Luciano me miraban transmitiéndome miles de sensaciones y sentimientos, una mejor que la otra. Y sus brazos y piernas me rodeaban, atrapándome totalmente.

En ese fugaz instante, me di cuenta de muchas cosas: Luciano me satisface como compañero, amigo, novio y amante. Lo amo y siento que me ama, como pocas veces amé o me han amado (quizás el Sebi o el Gasti en su momento). El resto fueron excelentes 'compañeros de cama' pero hasta ahí. Hubo sentimientos obviamente, pero no los sentimientos profundos que percibo con este 'pendex'. Y si Luciano me 'colma' totalmente, en todas las facetas que me debería colmar una persona que amo, por qué sigo buscando 'otros' diositos? Qué es lo que busco en ellos? Quiero 'anestesiarme' de alguna manera, teniendo sexo para no 'sentir'? Y qué es lo que no quiero 'sentir'? No quiero exteriorizas mis sentimientos? Temo exteriorizarlos? Hace tiempos inmemoriales que no lloro. La última vez que lloré creo que fue por el Mati y porque no podía negarme a tener sexo con él. Y lloré de impotencia, cuando estuve solo y en el baño de casa. O fue cuando mi viejo, sacando verdades por mentiras, descubrió que era gay? Qué estoy tapando con mis actitudes y comportamientos? Por qué si siento que Luciano me da 'todo', yo sigo 'buscando'? Qué es lo que estoy buscando? Cuántas preguntas abiertas y sin respuestas! 





martes, 5 de julio de 2016

Kevin





Kevin es diferente a Mauro en casi todo. Recién tiene 17 años y es todo un 'pollito' por su inexperiencia y porque todavía tiene mucho camino por 'recorrer'. Vive con su mamá en un barrio de clase media-baja, bastante alejado, ubicado al oeste de mi ciudad. Tiene dos hermanas ya treintañeras. O sea, que cuando Kevin nació, ellas eran adolescentes. Sus padres se separaron al poco tiempo de haber él nacido y de ahí que fue criado entre 'algodones' por su mamá y por sus hermanas.

Y ante la ausencia del padre y la falta del rol masculino, con quien identificarse, Kevin creció en un ambiente excesivamente femenino. A diferencia de todos nosotros (solamente el Ratita fue la excepción), Kevin admitió desde muy chico que era gay. De allí que pese a algunos intentos de su familia más cercana, que conoce su orientación, vive sin demasiados conflictos. Y lo que Kevin deseaba, lo concretó a sus 17 años, cuando 'debutó' teniendo sexo con nosotros formando un 'trío'. 

Porque los 'gaycitos' son así, especialmente cuando todavía son 'vírgenes' y están deseosos de 'debutar'. Pueden llegar a hacerlo sin medir las consecuencias. Y como dice el refrán, 'a río revuelto, ganancia de pescadores', nuestra ganancia fue desvirgar a Kevin, quien confió en nosotros y nos permitió disfrutarlo, como realmente lo hicimos. Obviamente, el placer no fue recíproco porque el culito virgen de Kevin quedó maltrecho por unos cuántos días pero aún así, regresó por más.

Claro que a Kevin, por nuestra personalidad, nuestro físico o las dos cosas juntas, le gustamos, se excitó con nosotros y nos eligió para que lo desvirguemos. Pero no solamente eso, sino que despertamos en él cierta admiración que exteriorizó en diferentes momentos. Y desde ese primer encuentro, sigue viniendo a casa, alguno de los días de la semana o los fines de semana. que es cuando se queda a dormir con nosotros. Nos desea y quiere ser nuestro amigo 'con derechos'.

Yo tengo miedo que pase lo que puede llegar a pasar o que es esperable que pase, porque aunque nuestros encuentros con Kevin son espaciados en el tiempo y solamente respondemos a sus necesidades y expectativas, no podemos evitar que los mismos sean terriblemente intensos. Y en nuestro último encuentro íntimo, mientras Kevin se duchaba y estando con Luciano a solas, le expresé mis temores: que ese 'encandilamiento' que siente Kevin, se transformara en 'otra' cosa.

Mi declaración no tomó por sorpresa a Luciano. Él también lo había pensado. Hasta ahí creía que lo 'nuestro' no era más que el encauzamiento de una necesidad adolescente que sentíamos todos. Creía que lo que llamaba la atención de Kevin es que somos gays pero absolutamente masculinos y de ahí que 'vendemos' una imagen de 'machos' situados dentro del rango de edades que prefiere. Y que es lo que él está buscando. Además vivimos una vida casi 'ideal' que cualquier gaycito o no envidiaría.

Y sino que les pregunten a los amigos del Tato o del Nachito que no hacen más que venir a casa para disfrutar de una libertad que en sus propias casas no tienen y que tampoco alcanzarían viviendo solos, porque la 'onda' que se respira en mi casa, la hace única. Pero una cosa es lo que nosotros disfrutamos y hacemos disfrutar a gaycitos y no gaycitos y otra cosa, muy diferente, son los sentimientos en juego en las relaciones que se establecen.

Ahondando en mis temores, tengo miedo que Kevin, se esté enamorando de nosotros. De uno (lo que sería comprensible) o de los dos, algo inusual y muy 'traído de los pelos' por lo poco comprensible pero... Solamente le expuse a Luciano, mis dudas y temores, las charlamos pero no las profundizamos. Y todo quedó ahí, pero al menos, pensamos en la rara situación que nos tocaría vivir con Kevin y también a nosotros, porque no estamos exentos de sentir 'algo' por el 'pendex'.

Porque Kevin, por sus conductas y actitudes está despertando en nosotros, ciertos sentimientos, que le permiten ganar y conquistar un lugar en nuestro corazón. Será que el 'pendex' además de sexo nos da toda su ingenuidad, su impronta adolescente y todo su ser y con eso nos obnubila? Porque no todo con él, es sexo. También tenemos tiempo de conversaciones lindas y amenas y de disfrutar no sólo de su cuerpito sino también de toda su personita y de todo lo que nos brinda.

Pero si estuviera naciendo 'algo' hacia Kevin, no tendríamos que andar con 'pies de plomo'? Porque si no es simple 'calentura', tendríamos que definir, qué sería? Amistad? Enamoramiento? Amor? Cuando un sentimiento es tan difícil de definir no sé qué es lo mejor. O mejor dicho, sí sé qué es lo que hay que hacer, pero no quiero esa solución para nosotros. Porque aunque digan que 'lo que abunda, no daña', tengo miedo de que al dejar libremente que estos sentimientos avancen, nos coloquen en una posición difícil de manejar.  Porque puede ser que Kevin se convierta en un elemento poderoso que se interponga en la relación que tenemos Luciano y yo, y que, a pesar de lo bien que la pasamos los tres juntos, termine 'minando' nuestra relación de pareja y personalmente no quiero que ocurra nada de eso. Al menos, por ahora...





jueves, 30 de junio de 2016

Mauro





En nuestros encuentros, Mauro me contó resumidamente aspectos de su vida. Tiene 24 años y fue criado por los abuelos, desde que tenía 2 años. Sus padres y sus hermanos (dos mujeres y un varón mayores que él) fallecieron en un accidente cuando regresaban de sus vacaciones. Él se salvó de morir porque era bebé y viajaba en los brazos de la madre. Los tumbos del auto lo despidieron del mismo e irónicamente así pudo salvar su vida. El resto de su familia murió entre los restos del auto.

Ese acontecimiento lo traumó y a pesar del esfuerzo de los abuelos y de los tíos y primos no pudieron evitar que él fuera depresivo, taciturno e introvertido. Fue 'abusado' a los 11/12 años por compañeros más grandes del colegio y a partir de allí se definió por una homosexualidad totalmente pasiva. Ya en la secundaria, frecuentó grupos de chicos con problemas de conducta y hacía de 'pasivo' de los líderes negativos de los grupos. De allí pasó a tomar drogas y a frecuentar ambientes 'turbios'.

Para mal de males, cuando estaba mediando el secundario, falleció el abuelo. Abandonó los estudios para buscar trabajo y ayudar económicamente a la abuela sin suerte. Hizo algunas 'changas' (trabajos temporales) y se convirtió en un 'ni-ni' (ni trabaja, ni estudia) con un presente oscuro y con un futuro negro. Finalmente, se prostituyó para comprar drogas y otras cosas. Según él, tiene toda la intención de cambiar, pero nadie lo ayuda y él mismo está en la trágica ambivalencia del 'quiero y no quiero'.

Cuando decidí estudiar psicología, fue para ayudar a chicos gays o con problemáticas relacionadas como tiene Mauro y que en realidad, sacando las drogas, que no sé por qué no caí en ellas, tuvo o tiene aspectos en su vida muy parecidos a la mía (salvando las diferencias, claro). El dinero, fue definitivamente, el que hizo que mi vida tomara otro rumbo, porque sino, tenemos características parecidas (padres ausentes, dependencias económicas, afectivas, emocionales, sexuales, etc, etc, etc.)

O quizás, también quería al estudiar psicología, tratar de comprender y de entender todo lo que estaba pasando en mi vida y que nunca me había puesto a pensar seria y profundamente y por largo tiempo porque cuando lo hacía, aparecían los 'fantasmas' que nunca dejaron de perseguirme y de atormentarme. Creo que encaré mi vida de forma superficial, excesivamente licenciosa y con cierta banalidad y hoy soy el producto de todo eso. Y al igual que Mauro, estoy a mis 25 años, en la disyuntiva del 'quiero y no quiero'. Creo que 'le' y 'me' llegó la hora de tomar 'al toro por los cuernos' y ver realmente qué pasa con la vida que estamos llevando porque al fin y al cabo, la vida según mi viejo, siempre será 'difícil' y cada uno de nosotros, según yo, nos guste o no, seguirá siendo siempre, 'el arquitecto de su propio destino'... jeeeeee...






sábado, 25 de junio de 2016

Mauro y Kevin (2ª parte)





A Mauro y a Kevin, los conocí en la misma noche, en diferentes circunstancias y aunque son gays pasivos los dos y se llevan pocos años de diferencia (23 contra 17) tienen diferentes historias que nos transversalizan de distintas maneras. Igualmente, pasaron a formar parte de mi vida y aunque todavía no están integrados al grupo de 'diositos' (ni pienso hacer tampoco), me sale el 'idealismo' de adentro y me gustaría que algún día cercano lo estén (más para su bien que para el nuestro)... jeeeee...

El asunto fue que Kevin se quedó a dormir en casa. Previamente le había enviado a la madre un 'wsp' avisándoles que se quedaba a dormir de unos amigos (lo que era verdad) porque hacía mucho frío (otra verdad insoslayable) y porque no 'daba' la hora para volver en 'colectivo' al barrio donde vivía (que si bien no es feo, está muy retirado del centro y demasiado inseguro). Así fue que no solamente compartimos con Luciano su culito y su boquita sino también nuestra cama, comida y casa.

Y los dos, fueron por más. Aunque con ligeras variantes y características. Mauro recién apareció el martes, cuando me escribió un whatsapp y me pidió si podíamos encontrarnos esa noche. Le recordé que yo estaba en pareja y que no podía, así que nuestro encuentro no podría ser más que algo así como un 'touch and go'. Nos citamos en un bar al mediodía del miércoles. Tomamos café, comimos 'calentitos' (sandwiches tostados de miga con jamón, queso y manteca) y hablamos de nosotros.

Después, fuimos a un parque cercano, donde ante la ausencia de miradas indiscretas y los vidrios polarizados del Palio, me hizo un 'pete' (felación) espectacular. Cuando Mauro está 'fresco' (sin alcohol o droga en sus venas) su dedicación y esmero es notorio. Fueron minutos de placer intenso que hacía mucho que no experimentaba. De todos modos, no dejó de ser riesgoso porque violamos las 'pacatas' ordenanzas municipales rosarinas sobre la moral y las buenas costumbres... jaaaaa...

Lo volví a ver esta semana. Quedamos en encontrarnos en el bar de la primera vez y repetimos casi toda la ceremonia. Me preguntó si podía prestarle un poco de 'guita' (dinero). Seguro que para comer no era y que lo más probable haya sido para comprar droga. Así que le dí 100 pesos y le dije que era todo lo que llevaba encima. Tengo miedo que esto de 'manguearme' (pedirme) dinero se convierta en un hábito. Me volvió a hacer un 'pete' que estuvo nuevamente increíble y se fue.

Pero, más allá de todo, esto no me termina de gustar. Porque esta vez pareció más un 'canje' de dinero por sexo. Además, no me gusta hacia el lado que apunta esta relación 'amistosa'. Le tengo que poner fin de alguna manera aunque me parece que darle la espalda en este momento, es lo último que Mauro necesita. Aunque el dinero que le 'presté' tampoco es la solución a sus problemas. De ahí que todo esto me tiene bastante desconcertado y sin saber que hacer.

Lo de Kevin fue diferente. Si bien recién tiene 17 años, es mucho más 'sano' (aparentemente) y tiene otro pensamiento. Se quedó a dormir con nosotros, pero antes le avisó a la madre con un whatsapp que se quedaba a dormir en la casa de unos amigos. Por dos 'lechadas' (eyaculaciones) que tuvo esa noche/madrugada, le echamos litros de leche adentro, por la boca o por el culo. Nos dijo que era 'virgen' (mala nuestra que le creímos y lo cogimos/follamos duro y sin forro).

No sé por qué le creímos. O sabe representar muy bien el papel de 'virgen' o realmente lo era, porque de 'transa' y 'pete', sacó '10' (excelente) pero en el momento de la penetración, o actuó los movimientos indecisos e inseguros que nos mostró o era definitivamente 'virgen'. Su agujerito anal era por demás de estrecho pero eso no quiere decir nada porque vi cada agujerito cogido/follado y luego tan apretado que es de no creer! jaaaaaa...

Después durnió con nosotros y compartió además de nuestra cama, nuestra casa y nuestra comida. Y estuvo con nosotros hasta la tardecita de ese domingo. Nos complació durante todo ese tiempo y de mil maneras diferentes porque no todas fueron sexuales. Recién volvimos a saber de él, el jueves de esa semana (un día después de mi encuentro con Mauro al mediodía) por la tarde, para cuando Luciano y yo, ya habíamos regresado a casa.

Compartió la merienda con nosotros, hablamos mucho y terminamos teniendo lo que había venido a buscar: sexo de a tres. Después nos duchamos y lo llevamos a la casa. Volvió un par de veces más y siempre buscando lo mismo: nuestras pijas y nuestras leches. Su virginidad era un lindo recuerdo y siempre le dimos lo que vino a buscar. Terminamos convencidos de que realmente era virgen porque solamente el 'desvirgado' es tan fiel con su/s desvirgador/es. Y Kevin lo es al ciento por ciento.

De todos modos, Kevin, me hace acordar mucho a Luciano. Parece que no tuviera esa necesidad de sexo y no lo desvela poder hacerlo, porque llegar a los 17 años virgen, es toda una proeza para un chico gay. Y ahora, que ya no es más 'virgen', sigue siendo tan mesurado como era antes. Incluso, las veces que volvió a casa, no repetimos lo de la primera noche, sino que todo lo hacemos mucho más tranquilo, buscando darle y darnos placer y no entrar en el frenetismo de la situación.

Mención aparte, estas conductas raras de Luciano, que me tienen absolutamente desconcertado. Con la cuestión de que no 'sentimos' (no hay sentimientos, sólo calentura) nada con Kevin, me permite disfrutar al pibito y también gozarlo a él de una manera diferente a lo que lo venía haciendo. Y no me extraña pero sí me desconcierta, porque Luciano, es posesivo y egoísta algunas veces y otras, totalmente desprendido y generoso. De ahí que creo que tiene características propias del 'bipolar' aunque no lo sea. Tampoco le gusta compartir lo que considera que es absolutamente suyo, sea un objeto o una persona (léase yo). Pero, su lema de que 'no hay infidelidad sino hay sentimientos de por medio' me beneficia y me da 'carta blanca', para retomar mi 'poliamoría' que la tenía algo abandonada y todo por culpa del amor que siento por este 'pibito'. Además, y por lo que estoy viendo, el horizonte se me amplía mucho más ahora que tengo 25 años porque parece que es la edad 'ideal' y deseada por todo el mundo: chicos/as, no tan chicos/as, grandes y viejos/as... 'Arrastre' o 'sex appeal' que tenemos algunos... jeeeee... 




martes, 21 de junio de 2016

Mauro y Kevin





El sábado pasado, dormí en la casa de Juan Pablo, el pibito que atiende el comercio de venta de neumáticos del padre y que me conoció en el colegio. Me desperté bastante tarde. Juan Pablo ya no estaba. Se había ido al negocio. Eran como las 10 de la mañana. Había dormido una barbaridad. Casi nunca duermo hasta tan tarde. Pero la noche había sido larga y trajinada hasta casi la madrugada y eso fue seguramente lo que me provocó tanto sueño.

Creo que Juan Pablo hacía mucho que no cogía como lo cogí esa noche. Le di para que tenga, guarde y archive. Me saqué las ganas con ese pibito que se me había pasado desapercibido y todavía pensaba cómo podía haber sido. Claro que para ese entonces, Juan Pablo tendría 13/14 años y yo andaba con todas mis hormonas alborotadas, especialmente, porque fue la mejor época de 'diositos' y se juntaron varias cosas de mi vida, como la finalización del secundario, el viaje de fin de curso y otras cosas.

Así y todo, me había sacado las ganas. Me levanté y le envié un 'wsp' a Juan Pablo preguntándole como hacía para salir sin tener que pasar por el negocio. De última no quería que los empleados me vieran salir del departamento y ataran 'cabos' imposibles de ocultar. De última, esperaba la hora del cierre y asunto terminado. Y eso fue lo que pasó. Casi enseguida vino Juan Pablo y me dijo sino podía esperar porque había mucha gente en el negocio y no quería que me vieran salir.

Le dije que estaba bien y que no había problemas, total el Palio estaba estacionado en la calle y no llamaba la atención. Peor hubiera sido si lo hubiera dejado estacionado en el estacionamiento del negocio. Así que con bastante tiempo por delante, decidí bañarme tomándome todo el tiempo del mundo y desayunarme como dios manda... jeeeeee... Cuando estaba a punto de vestirme, regresó Juan Pablo para ver si todo estaba bien y ahí combinamos en volver a vernos durante la semana...

Después me vestí y mientras esperaba que se hicieran las 12, recibí un 'wsp' de Luciano, preguntándome donde estaba y si podía pasar a buscarlo por la puerta del edificio donde vivía la madre ya que quería que almorzáramos juntos y después ir hasta el shopping que necesitaba comprar algunas cosas que le hacían falta. Le dije que estaba en la 'gomería' y que me estaban terminando de hacer algo que había quedado inconcluso ('ojos que no ven, corazón que no siente') jeeeeee...

Salí del departamentito de Juan Pablo a las 12.45 y a las 13 ya estaba esperando a Luciano en la esquina de la casa de la madre. De ahí fuimos a almorzar a un restaurante chiquito pero bastante coqueto de un amigo de mi viejo  y de ahí nos fuimos al shopping a comprar ropa que necesitaba Luciano, ver precios de perfumes que yo quería y ver algunas cosas para mi casa, que nos estaban haciendo falta y que por una cosa o por otra, nunca comprábamos.

Así que después de que compramos todo (y bastante cosas más de la que necesitábamos) y como se estaba haciendo de noche, decidimos ir al supermercado que está en el mismo shopping y comprar cosas para comer y tener otras de reserva. Así que mientras, estábamos en el hipermercado mirando cosas y precios, Luciano recibió varios 'wsp' de unos 'amigos'. Eran de unos chicos gays que eran amigos de él, que había llevado a casa en una oportunidad y que hacía tiempo que no veía.

Hacía muchísimo tiempo que habían dejado de verse y lo invitaban al cumpleaños de uno de ellos que iba a festejar en un boliche gay esa misma noche. La verdad que yo estaba 'muerto' y sin ganas de nada. Así que esa noche era una buena oportunidad para que Luciano hiciera de 'activo' y terminara de sepultar aquellas ideas que de tanto en tanto, le rondaban por la cabeza, que mi intención, era que él hiciera siempre de 'pasivo'. Pero mi plan se iba al diablo con la llegada de esa invitación.

De nada valió que le dijera que yo no tenía 'muchas' ganas de ir, que estaba cansado, que no conocíamos a los amigos de esos chicos, que nunca había ido a ese 'boliche' y mil justificaciones más. Me di por vencido, cuando Luciano con lágrimitas en los ojos y haciendo 'pucheritos' (gestos) con la boca me dijo que estaba bien, que le iba a decir que no íbamos y listo. Obvio que di marcha atrás con mi decisión y le dije que estaba bien, que íbamos a ir pero sólo por un ratito.

No sé qué poder tienen las lágrimas en mí pero apenas veo lagrimitas en los ojos de cualquiera, basta para que yo me dé por vencido y dé marcha atrás con cualquier decisión. Y me pasó desde que era chico con mis hermanos y con todos los 'diositos' que largaron sus lagrimitas en mi presencia. Mención especial para el Sebi, que me largaba las 'lagrimitas' sin esforzarse ni nada, así nomás, le caían en silencio y continuamente como si hubiera abierto una canilla.

Y no me explico por qué pero las lagrimitas me pueden, Y las de Luciano me pudieron en ese momento y bastante después, cuando volvió a recurrir al mismo artilugio, para hacer que yo cambiara de parecer. Igualmente, volvimos a casa, nos bañamos, nos cambiamos de ropa, cenamos con todos los pájaron juntos como hacía bastante que no lo hacíamos y después nos quedamos a ver una serie que estamos siguiendo juntos por Netflix.

Tipo 1 de la madrugada, decidimos ir para el boliche gay. La verdad que a mí no me gustaba nada ir porque siempre ando con el temor de las miradas indiscretas y que me descubran, pero bueno, desde que Luciano salió del clóset está mucho más desenvuelto y le importa poco que lo vea quien lo vea. Y me parece bien que lo sienta así. Yo debería hacer lo mismo pero con este asunto de estar trabajando en un colegio católico y con chicos, hace que se queme mi 'cola de paja'... jeeeee...

Igualmente la pasé más que bien. El lugar no es como yo lo imaginaba pero no está mal. La decoración, el lugar, el ambiente en general, la música y los tragos dieron el aprobado y sino fuera por lo que pasó, creo que hubiera obtenido mejor calificación. Y eso que lo habíamos hablado previamente y era como reaccionábamos, si nos gustaba la 'onda' con otro chico, especialmente porque Luciano dice, que cuando es solamente 'calentura', todo está permitido.

No sé por qué pero yo, me la veía venir. Luciano, como dije siempre, es más que un 'diosito', es un 'super-diosito' hasta que algo no le gusta. Entonces, saca a relucir, el carácter de mierda que tiene muy escondido y ahí mismo, se terminó el 'sortilegio'. Pero mientras eso no pase, todos caen rendidos y obnubilados a sus pies, deseos y caprichos. Y tener semejante 'diosito' al alcance de la mano, se vuelve apetecible para cualquiera. Y eso fue lo que pasó.

En el grupo de chicos gays donde estábamos nosotros, había de todo como en botica: feos y lindos, flacos y gordos, altos y bajos, jóvenes y no tanto, afeminados y varoniles, profesionales y empleados, ricos y pobres, blancos y morochitos. Una verdadera 'arca de Noé'. Y pasó lo que tenía que pasar. El boludo de Luciano se 'levantó' a un pendejito de la edad de él y cuando me quise acordar ya no estaban. Eso me pasó por 'calentón' y porque cuando iba para el baño, un 'pibito' me manoteó el bulto.

Al principio pensé que había sigo sin intención (a veces soy tan ingenuo!) y seguí mi camino. Pero en el baño, el pibito, entró detrás mío y mientras me 'comía' con la mirada me enviaba inequívocas señales, que la pileta tenía 'agua'. Y como, las condiciones no eran las mejores pero eran, lo metí en uno de los WC y ahí, sin decirle nada, ya lo tenía arrodillado y peteándome sin decirme 'agua va'. Supongo que no debería ser más grande que yo y la verdad que era 'lindito'.

Cuando terminó de hacerme el 'pete' (felación) me acomodé la ropa y volví junto a mi grupo de desconocidos. Ahí fue cuando me di cuenta que Luciano no estaba. Pregunté por él pero me dieron mil y una informaciones diferentes. Así que opté por irme, suponiendo que Luciano, volvería solo a casa en cuanto se liberara de su captor. Así que caminé un par de cuadras hasta el Palio y cuando estaba por subir, veo al 'peterito' que venía caminando rapidito y a mi encuentro.

Lo detuve y le pregunté dónde iba y me dijo cualquier cosa. Era obvio que además de ebrio tenia mucha 'merka' (droga) encima. Así que le dije si quería ir a otro lado, donde estuviéramos más tranquilos que le tenía 'ganas'. Creo que lo pensó un milisegundo y me dijo que sí. Así que de ahí, nos fuimos a casa. Dónde lo podía llevar? En el camino a casa, supe algunas cosas de él: se llamaba Mauro, tenía 24 años, era gay pasivo, me dijo por donde vivía, qué estudiaba y cosas por el estilo.

Una vez en casa y 'transa' mediante, nos fuimos quitando la ropa. Después lo llevé a mi dormitorio, lo tiré en la cama y bueno, por suerte, yo había dormido bastante bien y aunque estaba algo ebrio, no estaba cansado. Mauro se encargó de sacarme toda la calentura que yo tenía como si hiciera meses que no cogía. Disfruté de su pasividad y del pibe, de todos sus agujeritos y después de varios 'polvos' me pidió si se podía quedar a dormir.

Sopesé muchas veces el pedido y llegué a la conclusión de que realmente lo había gozado y bien valia la hospitalidad que me pedía. Pero, no estaba Luciano y no podía decidir. Le dije que yo vivía en 'pareja' con otro chico que no estaba pero que podía venir en cualquier momento y no iba a aceptar su presencia allí. Mauro lo entendió y me preguntó si lo podía llevar hasta la casa. Y aunque hacía un frío de cagarse y vivía al otro lado de la ciudad, accedí a llevarlo para evitar problemas con Luciano.

Cuando, volví a mi casa, todavía era de noche. Luciano se estaba duchando. Quise abrir la puerta pero estaba cerrada desde adentro. Me pareció raro porque no acostumbramos a cerrar con llave la puerta del baño pero los vapores del alcohol obnubilaban mi pensamiento y seguro que los de Luciano también. Solamente, le dije que ya había llegado y que lo esperaba en el dormitorio. Antes pasé por la cocina, bebí Coca Cola porque estaba sediento y preparé café cargado. 

Con la taza de café en la mano, y desde la cocina, le pregunté a Luciano si quería una taza él también. Desde el dormitorio me contestó que sí. Pero si Luciano estaba en el dormitorio, quién estaba en el baño? Cuando llegué a mi dormitorio, Luciano ya estaba acostado debajo las frazadas y haciéndome el gesto de que hiciera silencio, me contó que había traído a casa a un 'pendex' (pibito) que había conocido, 'transado' y convencido de hacer un trío y por eso lo había llevado a casa. 

Se llamaba Kevin y era un 'diosito' como los que a mi me gustaban. Era conocido del cumpleañero, tenía 17 años y era re pasivo y también 'algo' (bastante) afeminado. Yo no supe qué decirle y Luciano se dio cuenta que algo no me gustaba. Me preguntó qué me pasaba y le dije que nada, que estaba todo bien aunque me parecía que aquello no era una buena idea. Ahí fue cuando Luciano usó las 'lagrimitas' por segunda vez y una vez más me convenció casi al instante. Luciano se levantó y fue a buscar al 'pibito' que seguía en el baño. Cuando volvió con el 'pibito' de la mano y en traje de Adán, me di cuenta que efectivamente era un 'diosito' y que estaba más que 'comible'. Kevin que sabía a qué se atenía, desde el 'vamos' se mostró receptivo, bien dispuesto, colaborador, afectuoso y entregado a dos 'activos' que saciaron con él toda sus calenturas durante lo que quedaba de la noche y las primeras horas de la mañana... jeeeeeee... (sigue)





miércoles, 15 de junio de 2016

Ansiado encuentro





El viernes pasado fui a cambiar los dos neumáticos delanteros del Palio, aprovechando una oferta del gobierno anterior y que mantiene éste, de poder comprar con tarjeta de crédito, con un descuento del 30% y el resto en 12 cuotas iguales sin interés. O sea, una verdadera 'ganga', teniendo en cuenta, que ninguna de las otras promociones, ni las que hace el banco o la misma empresa interesada, supera las 3 cuotas y con un interés altísimo. Así que luego de consultar en varios lugares, fui a una casa que vende neumáticos y entre 'pitos y flautas', decidí comprar los cuatro, en lugar de los dos que pensaba.

Fui a un comercio que no está lejos del colegio, aprovechando mi tiempo libre del mediodía, entre un turno y otro, pero me encontré con la novedad, que los tipos trabajan 'cortado' (interrumpido) al mediodía y no horario 'corrido' como yo creía. Ergo, fui casi a las 13 horas y ya estaban cerrando. Me atendió un 'semi-diosito' veinteañero que fue el que me dijo que ya estaban cerrando, que volvían a abrir a las 16 y qué era lo que yo necesitaba. Así que le dije lo que pensaba comprar y que además del recambio de los neumáticos, iba a hacer el balanceo de los cuatro neumáticos nuevos y todo eso.

Así que el 'pibito' me dijo que volviera cuando abrieran así podían atender a mi pedido, Yo le dije que a esa hora no podía volver porque estaba trabajando y que recién podría hacerlo a las 18, ya que del colegio, salía tipo 17.30. El pibito me dijo que no había problema y quedamos así. Y ya cuando me estaba retirando, el mismo 'pibito' me preguntó si yo era 'Fulano de Tal' y trabajaba en el colegio 'Tal'. Obvio que me sorprendí cuando escuché tanta precisión en los datos, pero el muchachito no le dio mucha transcendencia y me dijo que me aclararía mis interrogantes a la tarde cuando regresara.

Cuando regresé, a las 18, me atendió nuevamente el mismo 'semi-diosito' quien fue también el encargado de asesorarme qué neumáticos me convenía, el costo y las facilidades de pago. Y llegados a un acuerdo, me acompañó a los talleres donde hacían el recambio de los neumáticos y el balanceo de los mismos. Mientras eso ocurría, me dijo que podía esperar allí mismo o mejor, pasar a su oficina, tomar un café y de paso, aclararme de donde había obtenido esa información de mí. Así que, picado por el bichito de la curiosidad, fui a la oficina donde atendía y me senté en un sofá que allí había.

Y ahí fue cuando me develó todo. Él también había sido alumno de mi colegio, aunque era un poco más chico que yo. Se llamaba Juan Pablo y tenía 22 años. O sea, que cuando yo estaba en 4º año, él estaba en 1º pero yo definitivamente no lo recordaba, cosa que me resultaba extraño porque si ahora es un 'semi-diosito', también fue un 'semi-diosito' a los 13/14 años y no se me hubiera 'escapado' de mi centro de atención, aunque en esa época (2008) vaya a saber qué otros diositos reclamaban mi atención que hicieron que este 'pibito' me pasara totalmente desapercibido.

Y como íbamos de recuerdo en recuerdo, la hora pasó rápido. Prácticamente cuando me di cuenta, ya habían terminado con el Palio y habían sobrepasado la hora del cierre. Juan Pablo me pidió que me quedara, que él iría a cerrar todo y podíamos seguir 'conversando', incluso me invitó a tomar algo más a su departamento, ubicado en los fondos del negocio. Yo, como no tenía apuro, porque sabía que Luciano no iría a casa, sino que tenía planeado visitar a su mamá y quedarse a dormir en su casa, acepté la invitación pero una pequeña luz de 'alarma' se encendió en mí y me puso expectante.

Hasta ese momento, había notado que Juan Pablo era un 'semi-diosito' como los que me gustan a mí y me daba vueltas la idea de hacer 'algo' pero mi radar gay no daba señales de nada hasta que me dijo de ir al departamento ubicado en el fondo del negocio. Ahí sí que comenzó a funcionar mi 'radar-gay'. Mi pija empezó a 'cabecear' y de ahí al frenetismo, solamente hubo unos minutos de separación. Cuando estuvimos solos, Juan Pablo cambió la voz, intensificó su mirada y acentuó ciertos gestos, que me dieron la señal de que la pileta tenía 'agua' y que me podía arrojar en ella más que tranquilo.

Mientras Juan Pablo preparaba café, tomamos vodka puro para mitigar un poco el frío y me pidió que encendiera la calefacción. En menos de lo que tardo en escribirlo, tenía a Juan Pablo a mi lado, alcanzádome una jarrita de café irlandés, caliente y humeante. Cuando tomé la jarrita, nuestros dedos se rozaron mucho más tiempo del necesario. Juan Pablo mientras tanto me miraba expectante y en silencio, mientras sus dedos seguían ahora acariciando los míos. Esa fue la señal que yo esperaba. Apoyé el dorso de mis dedos de mi otra mano en su mejilla acariciándosela suavemente y le dije:

Yo: no te recuerdo de la época cuando íbamos al colegio, pero seguramente eras un lindo 'pibito' como lo sos ahora...

Juan Pablo: te parece?

Y: obvio que me parece...

Y lo arrastré contra la pared, pegué mi cuerpo al suyo y con la mano libre que tenía en su mejilla, lo tomé por la nuca y atraje su boca a la mía. Percibí que Juan Pablo se abandonaba a lo que yo le proponía y se dejó llevar. Así que mientras yo me quitaba mi 'pullover' (sweater) y mi camisa y con la de él hacía otro tanto, Juan Pablo desesperado, me bajó el pantalón y el slip y metiéndose toda mi pija erecta en la boca comenzó a succionar con placer. Terminé de sacarme los pantalones y el slip y sino fuera por los zapatos y las medias, quedé como vine al mundo.  

Lo que siguió después se lo dejo librado a la imaginación de cada uno. Terminada la felación, Juan Pablo me dijo que fuéramos a la cama del único dormitorio y seguimos con la tradicional penetración. De a poco yo iba recordando de cuando era alumno del colegio, incluso de haber participado en alguno de los campamentos cuando fui el encargado del centro estudiantil. Después nos quedamos acostados y me contó muchas cosas de su familia y de su vida mientras se entretenía acariciando mis genitales. También me preguntó sobre las posibilidades de volver a vernos.

Después nos duchamos y pedimos pizza y cerveza para cenar. Mientras cenábamos, Juan Pablo me contó lo que había sentido por mí cuando tenía 13/14 años y era alumno del 1º/2º año del colegio secundario y las 'pajas' (masturbaciones) que se había hecho pensando en mí. Incluso me dijo que había pensado decirme lo que sentía por mí pero como yo no parecía gay, no se había animado. Realmente la pasé bien y aquello insufló mi autoestima. Como Luciano no estaba en casa, cuando Juan Pablo me sugirió una nueva sesión de sexo, le dije que sí. 

Allí, entre una cosa y otra, me contó que cuando me vio llegar al mediodía al negocio de su padre, me reconoció inmediatamente. Por suerte, para él, el padre estaba en la otra sucursal que atendía el hermano, 10 años mayor que él y a quién yo tampoco recordaba. Tenía una hermana que atendía junto al padre, la casa central y que era intermedia en edad, entre los dos. Finalmente, me dijo si quería quedarme a 'dormir'. La verdad que yo estoy poco acostumbrado a esto de quedarme a dormir en casa ajena pero el pibito me 'calentaba' y yo con 25 años bien podía comenzar a tener nuevas experiencias, así que le dije que sí. Obviamente que esa noche dormimos poco y nada pero sí aprovechamos el tiempo que habíamos perdido para disfrutarnos mutuamente y recordar también tiempos 'idos' y que ya no volverán (lamentablemente)... jeeeeeee...