martes, 6 de diciembre de 2011

Abanderado


 


Hoy a la mañana y por un pedido especial de mis viejos porque estaban muy ocupados y no podían ir, tuve que ir al 'acto de fin de año escolar' del Nachito. La verdad que hubiera preferido hacer cualquier otra cosa menos que estar ahí, pero a veces y esa era una, las obligaciones fraternales son ineludibles. Más porque al 'olfa' del Nachito le tocó ser por promedio y mérito 'abanderado' de la bandera nacional. En una palabra, iba a ser abanderado y no podía ser que nadie de la familia estuviera presente.

Así que no tuve más remedio que vestirme bien, obviamente que de sport, pero con ropa cara y bien 'cheto' e ir a representar a la familia en tan magno acontecimiento. Claro que no fui solo, porque mi vieja le lavó el cerebro al Tato y lo conminó a ir al evento, sí o sí, estuviera vivo o muerto, tuviera que rendir o tuviera que ir a recibir el premio Nobel al 'pajero más habilidoso de la historia de todos los tiempos'. Porque cuando mi vieja, se propone algo, que lo consigue, lo consigue, contra viento y marea.

Así que para las 8 y media de la mañana (el acto comenzaba a las 9) ya estábamos los dos ahí, como dos caballeritos representantes diplomáticos de algún país, sentados en el lugar que nos habían reservado para los familiares (4 lugares) sin pensar en ningún momento que el 'abanderado' tiene por parte de madre dos hermanos más, pero por parte de padre, 3 hermanos, mejor dicho, hermanas, o sea que si hubiera ido la familia completa, hubiéramos necesitado la friolera de 9 'plateas' (butacas)... Brrrr...!

Obviamente, el acto no comenzó a las 9 de la mañana porque como todo en la Argentina se retrasa, para no perder esa sana costumbre, esto también se retrasó y recién comenzó a las 9,30 que fue el momento en que las luces del salón principal titilaron un par de veces para que la gente se acomode rápidamente indicando que el acto estaba por comenzar. Y mientras, lentamente, se iban apagando las luces, vi la silueta de mi vieja en la puerta del salón de actos buscando desesperadamente su lugar entre la multitud.

No tuve más remedio que pararme y hacerle señas de que estábamos allí. Obvio que en cuanto me vio se vino derecho para donde estábamos, pero no se vino sola, sino con Jóse, su pareja (su actual esposo y nuestro padrastro de hace una punta de años) pero no sé por qué mientras le decía esto, por el pasillo central, ví a mi viejo que avanzaba en mi búsqueda con Mariana y las dos nenas. Por favooorrrrrr...!!! Todos juntos nooooo...!!! 

Obvio que les tuvimos que ceder nuestros asientos a nuestros padres biológicos y 'no biológicos' y mientras el acto comenzaba con los primeros discursos, nosotros (el Tato y yo) nos quedamos parados a un costado del salón de actos, cerca de la puerta, para recibir a Julia (nuestra hermanastra, hija del primer matrimonio de mi viejo) que venia con Diego (su esposo) y Valentina (su hijita bebé). O sea, que, de nadie que iba a venir a ver al Nachito abanderado, terminamos viniendo todos...!!!

El acto estuvo muy bueno y lo mejor de todo, obviamente fue el momento de la recepción del Nachito de la bandera argentina. Y mi viejo y Julia, tan violadores de las normas, a pesar de que habían dicho que solamente los fotógrados del colegio podían sacar fotos, ellos se fueron hasta el escenario y mientras uno filmaba ese momento, el otro le sacaba fotos al Nachito, como para que tenga, para que guarde y para que archive. 

Hasta que tuvo que levantarse una de las maestras y pedirles que volvieran a sus lugares. Qué papelón...!!! Yo me quería morir...!!! Pero mi viejo y Julia, que son como dos gotas de agua, ni se dieron por aludidos y aunque Julia que era la que sacaba fotos regresó a su lugar, mi viejo que era el que filmaba, se quedó filmando todo el acto que vino después, desde el himno argentino que es cuando el Nachito tuvo que levantar la bandera y ponerla en la cuja hasta que terminó el himno y la tuvo que volver a apoyar delante del pie. Mención aparte la postura del pendejito al sostener la bandera argentina, que con mástil y todo, era por lo menos, una vez más grande y más pesada que él, pero que la cargó y la llevó con un orgullo y una dignidad que me conmovió hasta las lágrimas. Por suerte, el acto en sí no fue muy largo y fue bastante soportable. Al finalizar volvieron las rondas de fotos del Nachito con todos y con cada uno de sus parientes y como ya era casi mediodía y todos teníamos planes recién para las primeras horas de la tarde, decidimos ir a almorzar en 'familia', como hacia mucho que no lo hacíamos. Algo así, como los míos, los tuyos y los nuestros. Qué herejes por favooorrrr...!!! jeeeeeeeee...

2 comentarios:

  1. Mandale mis felicitaciones al Nachito! Que buen hermano que tiene al conmoverte hasta las lagrimas, je. Abrazo grande, luciano, te quiero.

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  2. Gracias, Marcus...! Les voy a mandar tus felicitaciones...!

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