jueves, 12 de abril de 2012

Asceta de sábado santo




El sábado santo habíamos pensado hacer el día del 'todo vale' porque primero el jueves y después el viernes, por una cosa o por otra, al final no pudimos hacer nada de lo que teníamos planificado, y que era, transformar la casa de campo de mi viejo, en una especie de Sodoma o Gomorra. Estábamos todos listos para entregarnos a las más desenfrenada de las orgías, voluntaria eso sí, sin obligar a nadie ni haciendo participar a nadie que no quisiera, (Nico entre ellos), pero orgía al fin.

Al mediodía para cuando nos levantamos, nadie tenía hambre pero sí muchas ganas de participar de una tarde desenfrenada de amor para unos y de sexo para otros. Los únicos que mantenían el romanticismo eran el Gasti y Nico que habían decidido no participar en ninguna actividad sexual y seguir hablando y conociéndose. El resto, activos, pasivos y amplios no veíamos la hora de comenzar a experimentar la sensación que habíamos planeado y pensábamos vivir en poco tiempo.

Pero (todo siempre tiene un pero), el Gasti y Nico que se habían sentado en el jardín del frente de la casa, me avisaron que por el camino venían dos personas, que habían saltado la tranquera principal de la entrada, que estaba cerrada con candado y se dirigían caminando hacia la casa, pero como todavía estaban lejos, no alcanzaba a identificarlos. Obviamente que salimos a ver quiénes podían ser. Una vez ya habíamos sufrido un intento de robo y no pensábamos pasar por una circunstancia similar.

Pero en cuanto me asomé al camino, se me fue la sangre del cuerpo. La silueta, la forma de caminar, todo, indicaba que era el Seba. Y el otro, si bien todavía estaban lejos, me jugaba las 'bolas' (testículos) que era Pablito. Y a pesar de las diferentes apreciaciones de los demás, verifiqué en cuanto se acercaron más que yo había adivinado, así que adiós al menos mis planes orgiásticos. Y casi el de todos, porque la presencia del Seba y el Pablito, desacomodó las parejas y volvimos al punto de partida.

Caio-Lucho, el Matius-Juani, el Andy-el diosito, el Seba y yo, el Gasti y Nico éramos las parejas constituídas. Pero el Tomi y Pablito habían quedado 'rengos' (sin pareja) y tampoco tenían intenciones de formar pareja ni hacer nada entre ellos. Además se podía agregar el Juanma en cualquier momento y ya nada tenía sentido. Yo le debía fidelidad al Seba, aunque conoce mi 'poliamoría' y me deja 'picotear' (hacer el amor) con el Tomi o con el Gasti o el mismo Matius si no está él presente. Así que el sábado santo, fue un día más en el que no tuve otro remedio que convertirme en 'anfitrión' para hacer sentir bien a todos y hacerlos pasar un sábado santo lo mejor posible. A la noche compartí el colchón inflable en la sala, con el Seba y Pablito, filosofamos barato y hablamos de mil cosas pero no hicimos nada en contraposición de lo que podía estar pasando en cada dormitorio, donde seguramente, hablaban menos y practicaban más. Si sigo así, me voy a convertir en un verdadero asceta... por favooorrrr...! jeeeeee...

3 comentarios:

  1. Ahhhhhh, eso explica porque tenías tantas ganas de que me ponga en cuatro, jejejejjee... abrazo grande, te quiero.

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  2. Es lo que tienen los compromisos, hay que cumplir con ellos... ;)

    Un abrazo

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  3. No entiendo el termino asceta... pero, ¿por qué no hicieron nada jueves o viernes? Sí, ya sé, ya lo leí... pero si el Sebas sabe cómo eres... una cosa como estas no debería sorprenderlo. Pienso.

    Saludos

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