miércoles, 16 de mayo de 2012

Raro amor




Ayer cuando me desperté cerca de las 11 del mediodía, el Tato ya se había levantado, duchado, vestido y se estaba preparando para irse. Creo que tenía que ir a comprar algo y de ahí se iba a los de unos amigos y después para la facultad. Mi malestar, apenas me levanté había desaparecido, aunque mi estómago todavía estaba algo sensibilizado. Así que preferí no tomar las porquerías que desayunamos y volver al viejo régimen de mi suegra: té y tostadas.

No estaba 10 puntos para ir a la facultad y tampoco tenía muchas ganas de salir, pero igualmente me duché y me cambié de ropas como si fuera a hacerlo. Me puse a boludear por internet y a hacer un trabajo en computación que tenía que presentar para la facultad. El té y las tostadas me habían caído bien y me sentía mejor. Pero no estuve solo mucho tiempo. A la 1 de la tarde, sonó el timbre de entrada y a través de la cámara de seguridad (ahora tenemos camarita) veo y escucho a la Agus pidiéndome que le abriera que quería subir.

Obvio que alguien de la casa le había avisado que yo no había ido a trabajar porque me sentía enfermo y fue a hacerme el aguante. Pero pensó que me iba a encontrar transcurriendo una enfermedad y no un simple malestar pasajero. De todos modos, fiel a las indicaciones de mi suegra (a la que enteró de mi malestar) me preparó el almuerzo de los enfermos: pollo, papa y zapallo hervidos. Se hizo subir por el chico del minimarket agua mineral sin gas y eso es lo que almorzamos juntos.

Hacía mucho tiempo que no hablaba con la Agus a solas y el asunto de mi malestar me vino más que bien. Almorzamos juntos y hablamos de muchas cosas, especialmente de nosotros. La Agus mantiene ciertas expectativas sobre la de armar una pareja conmigo y yo la siento íntimamente cerca y no tendría ningún reparo en intentar algo con ella, de ser pareja o novios o algo así, porque sé íntimamente que me ama y que yo la amo y nos sentimos más que bien estando juntos, pero...

Sino fuera que el hermano (el Matius) me saca de mi órbita natural y me desequilibra afectiva, emocional y sexualmente hablando y que el Gasti y unos cuántos diositos más, tienen esa misma particularidad, haría el intento de hacer algo con la Agus, pero no le veo sentido engañarla ni engañarme. Porque por más que tengamos entre nosotros la re buena onda, la felicidad de la Agus exclusivamente soy yo, pero ella no es mi felicidad exclusiva y ahí está la principal diferencia. La amo demasiado como para hacerla infeliz y serle infiel. Y aunque siento una fuerte atracción física, emocional y afectiva con la Agus no puedo prometerle la fidelidad que seguramente ella pretende. Y engañarla o mentirle no me parece correcto hacia ella en este caso, pero sí con mis diositos con los que soy o fui pareja. Rara la vida, no...?

6 comentarios:

  1. ¡CAGÓN! eso se llama miedo. A todos amas; y, en cambio, sólo te preocupa tu infidelidad con la Agus, no con los demás. Eso no es más que expresión del temor al compromiso.

    Píntalo como te cante, pero le tienes miedo al compromiso; ¿prejuicios viscerales por el triple/doble proyecto convivencial de tus progenitores? eso es cosa para el "gorditus simpaticus" no para el cotilleo bloguearo.

    JAJAJA qué sibilina es la redacción: "la felicidad de la Agus exclusivamente soy yo, pero ella no es mi felicidad exclusiva" formalmente pareece lo mismo, pero mientras en la primera oración la "felicidad" es el SUJETO; en la otra, es el ATRIBUTO del verbo. El estado de plenitud que es la felicidad se lo proporcionas túa a la Agus; mientras que tu satisfacción es amplia.

    P.D.- Está visto que con los años tenemos la misma tabla de planchar, pero suficiente para aportar los nutrientes necesarios a la prole, como dice Alucinaito.

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  2. Mi querido Betulo, lo q escribo es lo q pienso, digo y hago.

    A veces dudo porque también tengo mis dudas.

    Pero realmente me enorgullezco y me satisface llegar hasta donde llegué.

    Claro q no todos pueden decir lo mismo, no...?

    Besos...!

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  3. Kevin Esp17/5/12 16:22

    Lo que te sucede no lo veo como miedo al compromiso. Desde que has sido joven has disfrutado despreocupadamente del sexo y aunque has tenido parejas eso jamás ha sido un problema asi que no conoces otro modelo de vida más cerrado.
    La vida da muchas vueltas y quien sabe si el dia de mañana amarás tanto a la Agus como para estar dispuesto a sacrificar esa vida entre "diositos" y a llevar una vida de pareja (en el sentido mas estricto de la palabra) con ella. Pero hasta entonces, si ella no está dispuesta a una relacion abierta lo más noble es no hacerla sufrir y no darle falsas esperanzas. Y eso me parece muy correcto por tu parte Luckas, ya que no siempre resulta fácil decir la verdad.

    Saludos! :)

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  4. Más o menos es como vos decís Kevin Esp, en mi fuero íntimo prefiero no hacer sufrir a la Agus porque mi amor hacia ella y el de ella hacia mí es diferente al q puedo dar y recibir de mis 'diositos' pero no lo tengo muy en claro todavía ni tampoco lo pensé mucho.
    Supongo q si algún día, el 'agua me llega al cuello' lo haré seguramente.
    Besos...!

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  5. Todos estamos llenos de contradicciones, y creo que debemos aprender a convivir con ellas. Al fin y al cabo los bisexuales aún lo tenemos todo más liado en ese sentido.

    Creo que en este caso solo puedo aportar caos.

    Un abrazo.

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  6. No sé por qué entré hoy aquí, pero me ha coincidido con haber visto este corto:

    https://www.youtube.com/watch?v=w1M5NxGPRR4

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