jueves, 28 de junio de 2012

Cristina, con enojo y poca brújula política



La imagen que divulgó Cristina Fernández de Kirchner (Presidenta de la Nación) con su prolongado mensaje del martes 26/06, en víspera del desafío político más serio del segundo mandato, permitiría desplegar 'muchos más interrogantes que certezas'. También mayor intranquilidad que sosiego , cuando le restan aún tres años y medio de ejercicio de poder.

Aquella imagen podría ser desdoblada en dos planos. El que incumbe a su estado personal donde las emociones, en demasiados momentos, parecieron desplazar a 'la racionalidad, el equilibrio y el sentido común' que demanda siempre la conducción de un Gobierno. Ese desequilibrio, tal vez, ayude a explicar los recurrentes extravíos presidenciales a la hora de repasar la realidad.

El problema mayor no radicaría sólo en los desenfoques. Sus emociones destilan 'enojo excesivo' , resentimiento con sus ocasionales adversarios (Hugo Moyano -Secretario General de la Confederación General del Trabajo- y Daniel Scioli -Gobernador de la Provincia de Buenos Aires-, por citar los símbolos de esta hora) que sus vísceras procesan como enemigos auténticos. 

La Presidenta tiene un viejo problema irresuelto con el rencor . Se le dibujó en el rostro cuando juró que sería incapaz de responder algún agravio. No es sorprendente que una mujer con ese perfil anímico haya cultivado tantas arbitrariedades, errores y autorreferencias a su desgracia personal en un mensaje que, tal vez, debió poseer otro tono y plantar otras seguridades. Entre varias, la de orientar hacia dónde pretende ir el Gobierno en este tiempo de dificultades políticas y apremios económicos.

El otro plano tiene que ver con la política estricta y no podría escindirse de su condición emocional. Sobresale como nunca, en estas circunstancias, que el Gobierno no dispone casi de usinas políticas que no dependan, de modo excluyente, de Cristina. No hay un equipo de gestión: está ella, Carlos Zannini, el secretario Legal y Técnico, y Guillermo Moreno, el supersecretario de Comercio. Las demás son estrellas fugaces en el firmamento kirchnerista, que brillan o se opacan repentinamente según la disposición presidencial.

El personalismo exacerbado conduce inevitablemente al encierro. Es lo que le viene sucediendo a Cristina desde que murió Néstor Kirchner. En el encierro se visualizarían con más facilidad 'los fantasmas, los enemigos y complotadores'. Desde ese lugar hacia una construcción autoritaria, no quedarían tantos pasos por dar. 

La Presidenta, en su afán por cruzarlo a Moyano, se enredó en palabras y afirmaciones. El líder camionero (Moyano), luego del 'paro salvaje' con el cual dejó al borde del desabastecimiento de combustibles al país, armó su protesta del miércoles 27 en base al reclamo por mejoras en las asignaciones familiares y una baja del Impuestos a las Ganancias.

Cristina replicó que el '81% de los trabajadores registrados' en el país no paga esa carga. Eso implicaría, luego de una década de crecimiento y mejoras sociales, que el 81% de los trabajadores registrados ganaría hoy [un sueldo mensual] por debajo de $ 5.500 (€ 900), la base estimada en la escala salarial para eludir aquel impuesto. Esa fotografía no estaría halagando a su modelo.

Desopilante. No hay dudas de que Scioli está, definitivamente, bajo el fuego de la Presidenta. El gobernador de Buenos Aires y Moyano formarían parte del 'imaginado complot' que, con extrema timidez, está expresando otra cosa: las 'tempranas tensiones' en la geografía oficial por la sucesión que la Presidenta no tiene resuelta. La jugada con Amado Boudou (Vicepresidente de la Nación) naufragó. La reforma constitucional es una bandera de papel. Para Cristina misma se advirtió en el acto del martes– la continuidad se podría transformar en un calvario para su vida personal.

La Presidenta acusó a Scioli de ser un mal administrador. Más de la mitad de las provincias tienen sus cuentas en rojo. El ultracristinista Sergio Uribarri viene pagando en [la provincia de] Entre Ríos los sueldos en forma desdoblada. El gobernador bonaerense espera la asistencia nacional para abonar los aguinaldos. Puede que haya malas administraciones. Pero los crujidos que se escuchan son los del modelo económico que relata Cristina y que ejecuta Moreno. 

 Esas réplicas estremecen a las provincias. ¿Cuándo llegará el próximo embate sobre Scioli? ¿Cuándo caerá algún brazo de la Justicia sobre Moyano? Dependerá del arbitrio presidencial. El martes los argentinos nos enteramos que las fuerzas de seguridad (léase policía) no brindaron servicio en la movilización del miércoles, organizada por la Confederación General del Trabajo (CGT). Cristina pidió que, ante cualquier incidente, la Justicia la procese a ella misma.

Ocurre cuando se confunde todo. Cuando, como definió Beatriz Sarlo, una persona fusiona su vida con el poder.


Eduardo Van Der Kooy.
Clarín, 27/06/2012.

1 comentario:

  1. No estoy muy al día de la política interna de tu país, aunque he oído hablar muy mal del matrimonio Kirchner y sus objetivos...

    Un abrazo.

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