domingo, 19 de agosto de 2012

Placer sádico 2




Cuando volvimos a la cama, nos dedicamos a pajear al Juani, con la yema de nuestros dedos índices, tan lenta y suavemente, que le provocábamos al Juani pero a lo que hacíamos caso omiso, continuas contorsiones y jadeos y movimientos que él hacía para que aumentáramos la paja, en intensidad y velocidad, pero en cuanto veíamos esa actitud, dejábamos de hacerlo y nos dedicábamos a lamer la pija del Juani, que estaba erecta, dura y recta como a la espera de poder descargar su semen aunque sus testículos ajustados con la banda de goma, le impedían hacerlo libremente (o al menos eso pensábamos)...

Amamos como nunca a ese pendex que se nos ofrecia en holocausto para lo que nosotros decidiéramos que hacer con él. Pero nuestra capacidad imaginativa y el desconocimiento que tenemos de esa onda, hizo que nos viéramos limitado en nuestro accionar. Y eso  que ya habíamos hecho bastante...!!! Pero esa noche, tenía que ser distinta. El Juani permanecía con las manos atadas y su 'pija' (pene) reflejaba el grado de excitación y tensión sexual que le habíamos creado y su piel estaba hipersensibilizada a cualquier roce o tocamiento y eso también nos excitaba...

El pubis del Juani estaba 'enchastrado' (pegoteado) de líquido pre-seminal abundante que manaba del pendejito sin cesar. Nos miramos con el Matius, sin saber como seguir, pero fue el mismo Juani, que nos despertó la iniciativa, cuando en su desesperación por 'acabar' (eyacular) habia girado sobre sí mismo, quedando boca abajo. El Matius y yo le pasamos nuestras manos a lo largo de la espalda del Juani hasta los glúteos, le abrimos las nalgas y nos dedicamos a saborear su agujerito. Le separamos más las piernas y las nalgas y como el Juani se movía demasiado, al Matius se le ocurrió azotarlo para que se quedara quieto...

Eso fue la solución a nuestros inconvenientes y la llave que abrió la cerradura a un mundo nuevo. El Juani tuvo que morder la almohada y apretarla con los dedos de ambas manos para resistir tanto gusto y también tanto dolor, que al mismo tiempo le causó placer porque después vimos que 'acabó' (eyaculó) abundantemente. Los golpes dados con una fina vara de mimbre lo hacían gemir, aullar y también emitir una especie de maullido como una gata en celo. Sus nalgas quedaron enrojecidas y marcadas un poco por los golpes, pero su agujerito anal se abrió hasta límites increíbles para albergar la pija del tamaño que quisiera penetrar en él y al mismo tiempo, se autolubricaba mientras nosotros lo mojábamos con saliva con la lengua.

El Juani estaba caliente como un hierro dejado al fuego. Nuestras pijas estaban erectas y dispuestas a penetrar nuevamente al pendejito. El Matius me dejó que yo tomara la iniciativa. Así que en la posición 'perrito', me acomodé detrás del castigado culito del Juani que se seguía quejando casi en silencio de sus dolores que al mismo tiempo pedia 'pija' por el agujerito del culo que dilataba y contraía constantemente y  por la boca que la abría desesperadamente casi suplicante por un 'pete' (felación). Los huevos del pendex estaban inflamados y yo estaba excitadísimo. Así que después de una pseudo sesión de sadomasoquismo, re estrené el culito del Juani y esa nueva experiencia que me estaba volviendo loco.

Realmente me sentí un espadachín, cuando lo clavé al Juani de un golpe certero, recto y penetrante que me permitió hundirle el glande de mi pija casi de un solo golpe. El Juani se contorneó, gritó y después aulló no por mí, sino porque el Matius seguía azotando ahora su espalda, con la varita de mimbre y con golpecitos secos la espalda del Juani, pero yo no detuve mi accionar y seguí adelante con mi deseo y mi lujuria. La idea de combinar dolor con placer me excitaba y seguí adelante con la penetración. Después y para no escuchar las quejas del Juani, el Matius hizo que lo peteara mientras yo lo terminaba de penetrar. Aquella comunión que hicimos el Matius y yo, contra el cuerpito del Juani que deliraba de placer, nos volvió más locos aún.

Yo sabía que de las sensaciones de placer que le hiciese sentir al Juani, al penetrarlo y cogerlo/follarlo, aunque padeciese dolor con las embestidas, dependería de lo que sintiera el pibito. Un pibito bien penetrado siempre estará agradecido a su penetrador y lo recordará a través del tiempo y le será fiel por mucho tiempo, aunque tenga relaciones con otros. Y con sólo recordarlo aumentará el placer por mil al volver a tener su pija dentro de su culito. Una cuestión casi de política, no...??? Mientras el Matius se hacía petear por el Juani, yo le daba placer por el culito y al mismo tiempo, descanso de la golpiza que le había propinado el Matius con la varita de mimbre. La idea de disfrutar de la 'onda' del Juani me excitaba innegablemente.

Me excité más todavía cuando llevábamos mucho tiempo metido uno en el otro, sin detenernos ni para recuperar el aliento ni para reponernos de lo jadeos que ambos nos provocábamos en una locura de pasión sin freno. En un momento dado, cambié de postura al Juani, acostándolo de espaldas y poniéndole los pies sobre mis hombros, volví a encastrarle mi pija, con más energía y si fuera posible con más ganas. La pija del Juani habia vuelto a erectarse y largaba líquido preseminal permanentemente hasta que eyaculó sin haber recibido más estimulación que el movimiento de mi pija en su interior en el movimiento de entrar y salir permanentemente.

El Matius sentado a horcajadas sobre el pecho del Juani, se dedicaba a los 'dientes de perro' que todavía tenía el Juani, aferrados a sus tetillas, ombligo y glande. El Juani chupaba el agujerito del Matius casi desesperadamente mientras, el Matius le daba placer y dolor estirando las cadenas sujetas a los dientes de perro. Finalmente y como el Matius estaba por 'acabar' también, decidí eyacular dentro de él hasta la última de mis gotas de semen. Segundos más tarde, el Juani bebía ansiosamente, ya sin quejarse, la leche del Matius, mientras el Matius y yo nos besábamos desesperadamente. En un rato, después de descansar un buen tiempo, le tocaría el turno al Matius ocupar mi lugar y yo ocuparía el lugar del Matius. Desamarramos al Juani a quien cubrimos de besos y descansamos un largo rato. Tomamos Coca-Cola y estuvimos transándonos un rato largo. Si nos hubiéramos vestido, y alguien nos hubiera visto vestidos, nadie podría decir lo que había pasado entre nosotros un rato antes. Pero había pasado y mucho. Al menos, mi mundo había cambiado. Yo descubrí una faceta sexual más que excitante que no pensaba abandonar... jeeeeee...

10 comentarios:

  1. Curiosamente, ayer, estando en otro blog, reparé en el tïtulo de éswte: "Yo soy el arquitecto de mi propio destino"; y me saltó a la atención es YO respecto al post anterior que conservaba en el recuerdo ¡que poco yo quedaba ya!. Y en éste, pues más de lo mismo; las circunstancias te han sobrepasado y, en vez de edificar con ellas, te han arrasan.

    Debes cambiar de nuevo el título, pues no se ajusta lo que nos vas transmitiendo: el devenir de placer según pasa, sin destino alguno, captando sensasiones sin más, según se presentan sin contar con la voluntad propia.

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  2. Betulo:
    Leé bien lo que escribiste.

    Soy YO el que está haciendo lo que está haciendo, más allá de que las cosas se desmadren, sigo siendo YO quien acepte seguir adelante...!!!

    Más que nunca soy YO, el arquitecto de mi propio destino, aunque seas vos y a lo mejor otros tantos como vos quienes se escandalicen por tanta ¿herejía?... jaaaaaaa...

    Besos...!!!

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  3. ¿herejía?...

    TheFreeDictionary:
    -2. Opinión o idea que se enfrenta a los principios y reglas establecidos de una actividad, especialmente una ciencia o un arte: que el vino se venda en tetrabrik les parecía una herejía.
    -3. Acción de infligir un daño a una persona o animal.

    Pues sí: ¡HEREJÍA! que una relación, entre personas: libres, vaya por andurriales de dominación/sumisión, negación de lo más esencial en las sociedades modernas: la libertad; ¡PUES NO PUEDO ESTAR DE ACUERDO! prefiero el compartir, o el complementar, entre iguales; la ley de la selva, la del más fuerte, no me convence.

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  4. No es para tanto escándalo, Betulo, viví y dejá vivir...

    Besos...!!!

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  5. Anónimo21/8/12 2:04

    Un capoo LU, jajaja, INCREIBLE tu relato, me r calento a milllllllll. Aprovecha LU, q la vida es una solaaaaa, y más con esos pendejitos, tan lindos y diososssss...cuidate man, Charlieind

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  6. Eso hago, Charlie, cuidarme y disfurtar de la vida todo lo que puedo... jeeee...

    Besos...!!!

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  7. Muy a pesar que lo narras no corresponda para nada a mis gustos y no tenga ninguna ganas de imitarlo, creo que @Betulo confunde una cosa con otra. Me parece obvio que eres tú quien tomo ese camino y está haciendo lo que quiere de su propia vida, aunque esa vida no sea del gusto de algunos de tus lectores.

    Un abrazo.

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  8. Es así Josep, aunque Betulo no lo vea así, sigo siendo yo quien está construyendo 'mi' destino.

    Que el resultado final, sea bueno o malo es diferente, pero de última SOY YO quien está armando hasta ahora, el rompecabezas de mi vida.

    Besos, lindo...!!!

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  9. Creo que es de Ortega y Gasset aquello de: "yo soy yo, y mis circunstancias"; creo que, en ocasiones, equiparamos circunstancias e identidad; en otras, simplemente nos dejamos arroyar por las circunstancias.

    Chiste (no sé si ya te lo conté):

    -En un examen oral de química, ante un tribunal examinardor, le preguntan al alumno sobre el ácido clorídrico.

    Va desarrollando su exposición hasta que cita una característica: "tiene buen olor".

    Inmediatamente, un miembro del tribunal, le ofrece un frasco haciéndoselo olfatear.

    A lo que el alumno, tras una profunda inspiración, y unos momentos de silencio en que se derraman dos enormes goterones de sus ojos y con la cara descompuesta grita:

    "¡PUES A MÍ ME GUSTAAAAAAAAAAA...!"

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  10. Jaaaaaaa... el chiste está bueno. Acá, contamos uno de 'gallegos' (españoles) casi para decir lo mismo, pero no lo pienso escribir para no herir susceptibilidades... jeeeeeee...

    Besos...!!!

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