jueves, 4 de octubre de 2012

Week end porteño




Todo el fin de semana estuve pensando que me tendría que venir para la 'Capital' (ciudad de Buenos Aires) a pasarme un fin de semana largo porque la verdad, que no lo aproveché como me hubiera gustado. Claro que dos días es muy poco tiempo. Más que no fueron dos días completos, porque entre el tiempo que perdimos en el viaje, en boludear en el hotel, en comidas, en ir y estar en la 'cancha' (estadio) y las idas y venidas de un lugar a otro, debemos haber disfrutado de no sé, pero no más de 15 horas netas.

Lo planeado se llevó casi a la perfección en todo. Hicimos lo que teníamos que hacer, hicimos otras cosas también, pero nos quedaron un montón de cosas que pensabamos hacer y por 'H' o por 'B' no lo pudimos hacer. Además, el motivo del viaje era ver el debut futbolístico del Mati en un equipo de fútbol de la primera división y a eso le dedicamos más tiempo. Porque mientras la Agus, se fue con unas chicas amigas a comprar cosas por los shopping de la capital, nosotros no tuvimos otra que ir al estadio.

La experiencia del estadio se merecería varios posteos porque no es lo mismo ir a la cancha en Rosario, donde somos locales, que ir a la cancha de Buenos Aires y vivirla de 'visitantes'. Tuvimos miles de problemas, desde ir del hotel al estadio, extraviarnos por tomar un colectivo equivocado, comprar las entradas a un revendedor y pagarlas de más hasta pelearnos de palabra con unos negros que nos 'bardearon' (agredieron del palabra) porque al toque se dieron cuenta que éramos rosarinos.

Y bueno, qué le vamos a hacer sino hablamos como los 'porteños'...!!! El 'cantito' (tonada) propio del rosarino es mucho más dulce y además tenemos la manía de no pronunciar la 's' de las palabras en plural. Así cualquiera se da cuenta que somos rosarinos. A todo eso, hay que agregarle que somos más 'facheros' (atractivos) y tenemos otra forma de ver y  la diferencia es notoria, aunque apenas nos separen 300 km de distancia. Igualmente, la pasamos excelentemente bien. 

El Gasti se la pasó los 120 minutos que estuvimos en el estadio, mirando 'negros' (jovencitos de dudosa reputación) que le atraían sexualmente, pero el Matius y yo, miramos el partido y más todavía, observamos al Mati. Se notaba que debutaba porque estaba re nervioso y se mandó unas cuántas 'cagadas' (errores) al principio pero después fue tomando confianza y aunque no brilló, jugó más que bien. Tampoco hizo ningún gol pero sí realizó varias 'asistencias', todas muy buenas. 

Cuando terminó el partido, nos fuimos para el hotel, ahí comimos algo y mientras el Gasti y el Matius se fueron a la habitación a dar piedra libre a sus sentimientos, yo aproveché y a falta de pareja, salí a recorrer los alrededores, a mirar la 'fauna' porteña. Con el Mati hablé por celular antes del partido (estaba concentrado), pero no me pude comunicar después del partido (estaria de joda). Y aunque hubiera ido solo, no creo que tampoco hubiera podido hacer algo con él por más ganas que yo tenía. Así que eso quedó como asignatura pendiente. A lo mejor, en alguno de los viajes a su casa, haga alguna 'parada' en Rosario y podamos hacer algo. Lo del Gasti con el Matius está solucionado, así que por ese lado, le tengo que sacar una raya al tigre. La Agus no quiso coger, según ella porque no se sentía bien. Así que solamente me pajeó y después me peteó. Igual, lo disfruté como si me hubiera peteado cualquiera de los pibitos. Y no hubo mucho tiempo para más que para observar, pensar y sacar algunas conclusiones, que por ahora, no vienen al caso... jeeeeee...chauuuuuu...!!!

2 comentarios:

  1. Me alegro por Matius i Gasti, no me acababa de gustar que hubiera una mala relación entre ellos.

    Por lo que hace referencia al Mati no sé muy bien que decir, tengo la sensación de que lo deseas y que hagas lo que hagas no vas a dejar de desearlo. Mi duda es que si es mejor que cedas a tus deseos o que no lo hagas.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Pues nada; con esas diferencias, a pedir la independencia rosarina; que por menos salió Uruguay, y la Argentina misma.

    ResponderEliminar