domingo, 9 de diciembre de 2012

Bochazo




Las bochas es un 'deporte' que consiste en situar las 'bochas' (esferas de madera) lo más cerca posible del bochín, una esfera pequeña lanzada previamente. El adversario trata a su vez de situar las suyas más cerca del bochín o de quitar aquellas que le estorban. El deporte se practica principalmente en Perú, Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela. Se estima que se juega desde 1783. Se practica en un amplio espectro de edades de ambos sexos, ya que se realizan diferentes torneos en categorías que van desde las pre-infantiles hasta los veteranos.

La información de más arriba la saqué de Wikipedia para el que no conoce este juego. En realidad, se juega mucho en el campo porque en la ciudad pasa prácticamente desapercibido. Y 'bochazo' debe venir del golpe que da una 'bocha' a otra 'bocha' para sacarla del medio y alejarla del 'bochín'. Bueno, eso es lo que me pasó a mí, la semana pasada, cuando fui a rendir una materia que tenía regularizada y que debía rendirla para ir cerrando el año sin dejar 'cabos' (hilos) sueltos. Me metieron un 'bochazo'. Me 'bocharon'...

Pero el bochazo que me metieron se debe haber escuchado de donde están ustedes leyendo esto. En una palabra, rendí mal. La primera vez que me pasa y la verdad, que lo que uno siente, es indescriptible. La puta que la parió, quedé hecho 'mierda' (mal). Ya desde el vamos, cuando la 'mina' (mujer profesora) me hizo la primer pregunta, sentí que algo adentro de mi cerebro se comenzaba a resquebrajar. Parecía la grieta del glaciar que amenaza a la ardilla prehistórica de la película 'La era del hielo'. Al principio era insignificante, pero se sabía que era el principio del fin.

Se me hizo una 'laguna' mental enorme y me dí cuenta que no tenía la respuesta a la pregunta que me hizo la profesora de la mesa examinadora. Para mal de males, el tipo que formaba parte del tribunal, quiso ayudarme y me hizo una segunda pregunta, que en lugar de aclarar mis dudas, terminó por oscurecerme todo y la verdad que no sabía adónde apuntaba. Obviamente que se lo dije y el tipo me hizo una tercer pregunta, cada vez 'hilando más fino' (buscando el detalle) mientras yo me debatía en mi ignorancia y me hundía más y más.

Balbuceé algunas palabras, di varios ejemplos re 'chotos' (malos), intenté explicarme lo mejor que pude, pero la mina quería una explicación científica y no la mía, que era simplemente una explicación trivial, banal, totalmente cotidiana. Por supuesto que defendí mi posición como 'gato panza arriba' pero no hubo caso: los tipos no querían la explicación de entrecasa que yo les estaba dando. Querían algo más concreto, con vocabulario específico, detallado, sin tanto pragmatismo como yo le estaba dando a mi examen oral... Para colmo oral...!!! Con las caras que ponían los tipos ya me daba cuenta que iba por el camino equivocado. Así que sin más, decidí 'arriar banderas' y rendirme ante lo inevitable. Los profesores me dijeron que tenía que estudiar más, profundizar conceptos y bla, bla, bla... Yo ya no los escuchaba. Me fui hecho 'mierda', llegué a mi casa, me acosté y me dormí profundamente, pensando en la frase 'caballito' de mi viejo: quién me habrá dicho que la vida me sería fácil...??? Que la re parió...!!!


6 comentarios:

  1. ¡INCREIBLE! Y eso que augurábamos la recta final de curso como una marcha triunfal gracias a la no necesidad de dedicar tiempo para trabajar.

    Así, este año tampoco hay viaje a Europa que valga; ¡VAYA INÚTIL!

    ResponderEliminar
  2. Algo parecido a eso que narras me ha pasado una vez en mi vida. El examinador además al final se burló (cruelmente) de mi. Yo entonces tenía solo once años, pero lo recuerdo aún como si fuera ayer.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Betulo, tu espíritu de contención, comprensión y animación es increíble.

    Te seguís desayunando con limones...??? jeeeeee...

    Besos!

    ResponderEliminar
  4. Es así, Josep, son experiencias que nos hacen 'crecer'...

    Besos!

    ResponderEliminar
  5. Pues ya sabes, a hacer liminada; que la vitamina C va muy bien para los resfriados, ahora que aquí encaramos el invierno; y refresca y quita la sed, para encarar el verano austral.

    ResponderEliminar
  6. Se nota Betulo, se nota. Yo no necesito vitaminas, pero no cejes de tomar limonada, que el invierno se les aproxima!

    Besos!

    ResponderEliminar