jueves, 6 de febrero de 2014

Hormonas alborotadas (II).





El domingo a la madrugada se llovió todo. Nos levantamos como a las 11 de la mañana. A la mayoría de los pibitos les dolía la cabeza, o la espalda, el culo o la pija. A algunos les dolía todo. Así que repartí aspirinas para todos y sanseacabó. La mayoría de los 'pollitos' habían dormido la borrachera, pero acostumbrados a no tomar alcohol, lo poco o mucho que tomaron, les hizo efecto. Como estaba fresco, bebimos leche chocolatada tibia y comimos los últimos paquetes de masitas variadas que teníamos.

Después de desayunar, nos fuimos afuera. Estaba casi todo embarrado pero igual empezamos a jugar a la pelota. Casi enseguida, mi 'Palito' (Fiat Palio), se detuvo al lado de la tranquera y desde allí, nos hacian señales de luces y tocaban bocina. Seguro que el Juanma había cerrado la tranquera con candado y el boludo del Tato, se había dejado la llave en la casa de mi vieja. Así que insistía tocando bocina y haciendo señales con las luces. Si hubiera sido por mí ni me molestaba, pero el Juanma, fue a abrirles la tranquera... 

Grande fue mi sorpresa, cuando vi que el 'Palito' avanzaba con las luces bajas encendidas. Qué boludo...!!! Para que 'corno' anda con las luces encendidas por el medio del campo...??? Si tuviera que salir a la ruta, bueno, vaya y pase porque es obligatorio, pero para andar por los caminos rurales, a quién se le ocurre...??? El Palito avanzaba despacio, como si no conociera el camino. De pronto, escuché la voz del Pollito, que me decía: 'ahí viene mi mamá'...!!! Y dicho esto, salió disparado hacia su encuentro.

Todos los demás fuimos detrás de él. En un Palio idéntico al mío, de color gris metalizado, 4 puertas y las mismas llantas, venía la madre del Pollito conduciéndolo, junto con la madre de Carlitos y la de Luciano. Era una sorpresa para mí especialmente, porque no habíamos hablado que vendrían. De todos modos, ahí estaban. Yo esperaba en la discreción de los 'pollitos'. De los que habían venido conmigo y la de los otros. Las 'minas' (mujeres) se bajaron del auto, saludaron a sus hijos, me saludaron a mí y también al resto.

La madre de Luciano se quedó admirada por la cantidad de pibitos que había. Yo le dije que eran amigos de mi hermano y les presenté al Nachito. También les dije que faltaba mi otro hermano, el Tato, con los amigos, que se habían ido a dormir al pueblo, porque no alcanzaban las camas ni las colchonetas. Y mientras le decía esto, les contaba que no le había hecho caso a sus bocinazos y señales de luces, porque yo tenía un auto igual y pensaba que era mi hermano que se había olvidado la llave del candado de la tranquera.

Y cuando les estaba diciendo esto, apareció por el camino mi 'Palito' que traía a los 'medianos' que se habían ido a dormir al pueblo y que tuve que presentar cuando llegaron. Las madres de los 'pollitos' habían traído sándwiches de miga, Coca Cola para los chicos y vino para los grandes. Pero no traían para todos, porque no sabían que se iban a encontrar con tantos chicos. Yo les dije que no se preocuparan, porque recién nos habíamos levantado y desayunado, así que nadie tenía hambre.

Así que mientras, las madres de los 'pollitos' se acomodaban, yo les daba conversación, al tiempo que los 'pollitos' solamente hablaban 'loas' del lugar y de lo bien que la estaban pasando. Las mujeres se pusieron a comer los sandwiches y a tomar mate porque estaba fresco. Después, mientras los chicos se habían puesto a jugar a los 'naipes, yo las llevé a recorrer un poco los alrededores para que conocieran el lugar y comprobaran que además de lindo, no había peligro ninguno, para sus 'pollitos'.

Pero como sintieron frío, decidimos regresar y volver a la casa. Una vez alli, calentamos agua y nos pusimos de nuevo a tomar mate. Los chicos, que habían dejado de jugar y se habían ido afuera, me llamaron porque iban a jugar al fútbol en la cancha grande: los 'grandes' contra los 'chicos'. Los grandes éramos 8 y los 'chicos' eran 10, contando a mis 'pollitos'. Para que se igualara un poco, decidí pasar a jugar para los más chicos, jugando como 'arquero' (guardavalla). Así quedamos 11 contra 7. Eso iba a estar divertido.

Pero una cosa fue decirlo y otra, hacerlo. El Tomi jugó de arquero y si bien, el tiempo pasó, sus reflejos y cualidades se mantenían intactas. Lo mismo pasaba con el Tato, el Sebi y el Billy, que apoyados por los mellizos y el Nico formaban un equipo temible. Por suerte para Cristiano Ronaldo, Robery, Neymar y el mismísimo Messi, estos se dedicaron a estudiar en lugar de jugar al fútbol, porque realmente, cualquiera de ellos, hubiera eclipsado a cualquiera de las estrellas del fútbol mundial.

Cuando me hicieron el 4º gol, abandoné mi puesto de arquero y fui a jugar en la defensa. Los pibitos ponían buena voluntad pero los 'grandes' tocaban y tocaban la pelota, creando en cada avance, el peligro de gol en nuestra valla. Después del 6º gol, volvimos a cambiar de arquero. Atajó el Nachito y yo me fui a jugar en el puesto que había ocupado siempre: el de 'centrodelantero' o '9' puro. Pero no había caso, llegábamos al área de ellos, perdíamos la pelota y teníamos que volver rápido para defender nuestro arco.

En eso veo, que Carlitos, dejó el campo de juego y se fue a sentar entre medio de los árboles, donde prácticamente no se lo veía. Yo me di cuenta y salí atrás de él. Me senté al lado y le pregunté qué le pasaba. Me dijo que nada pero se lo notaba enojado, frustrado, impotente por estar perdiendo así. Yo le dije que el partido de fútbol era un juego, como el 'chinchón, la escoba de 15, el monte, el truco o la botellita'. Y aunque ayer también había perdido, no se había enojado como ahora.

Sentados entre los árboles y semi-ocultos por la vegetación del jardín, podíamos ver la canchita pero los pibes no nos podían ver. Entonces lo atraje hacia mí y lo hice sentar entre mis piernas y recostar en mi pecho. Estando en esa posición le pregunté si le 'jodía' (molestaba) estar así. Me dijo que no y que estaba bien. Entonces aproveché para abrazarlo y le dije que me gustaba mucho y que estaba empezando a quererlo a él también, no solamente porque era un 'diosito' sino porque era un muy buen 'pibito'.

Le pedí que no se enojara, que no me gustaba verlo así y que prefería verlo con la alegría que tenía siempre. Con palabras y haciéndole cosquillas de diferentes maneras, logré arrancarle una sonrisa. Le dije que así quería verlo siempre y para que viera el amor que sentía por él, me saqué una de mis clásicas pulseras y se la puse en su muñeca, diciéndole que el Pollito y Luciano tenían otras y que si me la aceptaba, quería decir, que él aceptaba ese compromiso conmigo que nos hacía más que amigos, nos hacía amigos 'íntimos'...

Carlitos no podía ocultar su satisfacción y alegría. Me dijo que volviéramos a jugar. Así que volvimos a entrar y quiso el destino, que fuera Carlitos, que con mucho de suerte y un poco de habilidad, hiciera el gol del 'honor'... Lo primero que hizo el pibito, además de festejar el gol, fue venir directamente a mí, a abrazarme. Y ahí nomás, casi enseguida, comenzó a llover, primero muy despacito y después, la lluvia se convirtió en un verdadero diluvio. Así que no nos quedó otra, que dar por terminado el partido, volver a la casa y tratar en entretenernos lo mejor que podíamos. Lo que noté, fue que la relación amistosa que mantenía con el Carlitos, no solamente se amplió sino que también se profundizó enormemente. Después de todo lo que hice con Carlitos ahora y con otros 'pibitos' antes, en la facultad me tendrían que dar por aprobada, por lo menos, la materia 'psicología infantil'...!!! jeeeee...


10 comentarios:

  1. Dos conclusiones:
    1.-El Tato siempre será el primer sospechoso de cualquier acto de boludismo;
    2.-No hay millones de chinitos hacendosos capaces de sostener una producción de pulseritas que satisfaga tu demanda.

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  2. Jajaja el comentario de Alucinaito si que resume a la perfección todo lo que paso ahí; por dios que manera de atrapar muchachitos, me alegro que hayas disfrutado el momento con todos.

    Me gusto mucho estos dos posts, por lo menos creo que sentí mucha alegría y tranquilidad en ellos.

    Cuídate mucho Lu, bendiciones para ti y todos tus amores jeje.

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  3. Bueno, bueno, bueno..., ¡SIEMPRE SE LLEVAN LA FAMA LOS MISMOS! sin unos organizadores de juego, como Iniesta o Xavi, habría que ver que hacían esos que citas.

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  4. Anónimo7/2/14 5:17

    Increíble tu relato como siempre Lu .....jajaja a ver comó sigue ....cuídate abrazos charlieindio

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  5. Jajajaja... En "psicologia infantil" o en "sexologia infantil".

    Ahora en serio, puede que me equivoque, pero leyéndote siempre te veo de líder de ese grupo de pibitos gays y bisexuales en el que te mueves. Reunir a 18 adolescentes no es tan fácil.

    Un abrazo.

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  6. Alucinaito:
    La primera es verdadera. Donde hay un bolonki o algo anda mal, tenés que desconfiar de la influencia del Tato para que eso se produzca. Casi es el culpable en un 99%. El uno restante me lo podés adjudicar a mí... jeeeee...

    La segunda afirmación es falsa. No repartí tantas pulseritas en mi vida. Lo que sí es que me gusta usarlas, y darla como un recuerdo afectivo, que para mi y para el destinatario, representa mucho.

    Tácticas que le dicen... jeeeeee...

    Besos!

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  7. Daniel: gracias por tus palabras. La verdad que aunque no nos conocíamos todos y éramos muchos, igualmente la pasamos más que bien.

    Es como dice mi vieja: 'cuando uno no quiere, dos no pelean'... Y así es nomás. Sólo pusimos buena voluntad, buena predisposición y ser amigable y conseguimos una palanca que mueve al mundo... jeeeeeee...

    Besos!

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  8. Betulín: nada mejor que un buen '10' para que juegue y haga jugar a los 'otros'.

    Y aunque no soy '10', sé mucho de repartir el juego para que jueguen todos y la pasemos en forma excelente... jeeeee...

    Besos!

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  9. Charlieindio: así que andás 'emparejado', eh...???

    A ver cuando me escribís a mi correo, contándome como la estás pasando... (seguramente de maravillas...!!!)

    Que tengas mucha suerte en tu relación...!!!

    Besos!

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  10. Josep: tampoco es tan difícil reunir tantos chicos cuando tenés dos hermanos de diferentes edades y cada uno aporta un determinado número de amigos.

    Además, el hecho de no estar con adultos, que se la pasan 'prohibiendo' todo, nos permiten a todos, gozar de una libertad anhelada pero nunca conseguida (a excepción de ese fin de semana, claro)...

    Lo demás, se da solo... jeeeee...

    Besos!

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