viernes, 13 de febrero de 2015

El chico de la hostería.






Recién ahora puedo escribir porque estuve unos días afuera, disfrutando de unos pocos días de vacaciones. La verdad que no me los esperaba, pero sucedió todo tan rápido e imprevistamente que no me pude negar al pedido de Julia, mi hermanastra. Resulta, que aparentemente, su matrimonio con Diego no anda tan bien como era de esperarse. Y para pulir diferencias y corregir errores, decidieron tomarse unas cortas vacaciones (5 días) en una región turística de acá: 'las sierras de Córdoba'.

Pero, el diablo metió la cola y cuando ya todo estaba reservado (pasaje en ómnibus de larga distancia, alojamiento en una hostería de las sierras cordobesas, incluso una excursión de medio día y demás), el hospital donde trabaja Diego, no le autorizó la ausencia de esos días y lo obligó a seguir trabajando. A Julia, si le dieron esos días por unas vacaciones que le debían, pero sin Diego, el viaje no tenía sentido. Así que Julia, sin amilanarse, descartó a Diego y me invitó para que la acompañara.

La verdad que esos pocos días no me iban a venir mal porque yo no pensaba irme de vacaciones a ningún lado. Más ahora, que trabajo y que a fines de febrero tengo mesas de examen y tengo que rendir. Pero, eran unos pocos días, que me iban a venir bien para despejarme (aunque Julia no pensaba en mí, más que un 'baby-sitter' (niñero) y principalmente porque ella es una 'madraza' (madre sobreprotectora) que no se anima a cuidar sola a los dos chicos.

Así dadas las cosas, la acompañé aunque sabía de antemano, que iba a ayudarla a cuidar los chicos (4 años, la nena: Valentina y 2 años, el varón: Santiago) y a disfrutar de un lugar paradisíaco: ideal para gente 'grande' (adultos y ancianos) o familias con niños, porque el lugar es muy lindo, pero no hay mucho para hacer más que conocer lugares interesantes. Diversión nocturna no hay así que no queda más que dar 'la vuelta del perro' (andar por ahí) o quedarse en la hostería y ver la televisión.

Nosotros, después de viajar toda la noche, llegamos a la hostería, el sábado a las 8 de la mañana, hora del 'check-out'. El 'check-in' recién era a las 10, así que tuvimos que esperar para que nos dieran la habitación con baño privado que Julia había reservado. Y como no teníamos otra cosa que hacer, decidimos desayunarnos. Después, llevamos a los chicos a unos juegos infantiles que había en el jardín de la hostería y luego fuimos a conocer la 'pileta' (piscina) que había en el lugar.

A las 10, un chico nos tomó los datos, nos hizo el ingreso y nos indicó la habitación que ocuparíamos: un ambiente amplio y bien decorado, con una cama 'grande' (matrimonial) y dos camas 'chicas' (de una plaza) a ambos lados. Claro que la habitación la habían reservado para un matrimonio y no para dos hermanastros. Así que con Julia decidimos que ella dormiría con Santiago en la cama 'grande' y Valentina y yo dormiríamos en las camas 'chicas', cada uno en la suya.

El chico que nos tomó los datos al ingreso, enseguida me llamó la atención, porque era 'lindito' ( atractivo). No tanto para ser un 'diosito', pero le faltaba poco y reunía casi todas las características de un 'diosito': flaquito, carilindo, facherito y de aspecto aniñado. Tenía más o menos mi edad, estaba 'bueno' (apetecible) y no dejaba de mirarme. Como Julia estaba muy cerca, yo me hice el indiferente pero habían bastado esos pocos minutos, para que mi pija se parara.

Después, desarrollamos las mismas actividades, todos los días: dormíamos hasta las 10, desayunábamos e íbamos al pueblo a comprar 'cosas' para los chicos; a las 13, almorzábamos; de 14 a 16 dormíamos la 'siesta'; de 16 a 18, íbamos a la 'pileta', donde nadábamos o jugábamos en el agua; a las 18, merendábamos y luego, íbamos a los juegos infantiles, hasta las 20. A esa hora, subíamos a nuestra habitación, nos bañábamos, cambiábamos y bajábamos a las 21, para la cena. 

Después, veíamos televisión o íbamos a caminar por la calle principal del pueblo o tomábamos helados y volvíamos a la hostería, cuando a los chiquitos les agarraba el sueño. Después, nos quedábamos con Julia, hasta muy entrada la madrugada, hablando de nosotros y conociéndonos más, mientras tomábamos cerveza o champagne y ella fumaba en los sillones del jardín iluminado. Esta fue la 'rutina' que hicimos 4 de los 5 días que estuvimos en esa hostería de las 'sierras'. También era rutina, que pasáramos, con el chico de la hostería, intercambiando miradas lascivas, por las mañanas, cuando indistintamente, hacía de 'mozo' y nos servía el desayuno o se encargaba de anotar los pocos ingresos que se producían y por la tarde, cuando hacía de 'bañero' (guardavidas) en la 'pileta' y a la noche, cuando era ayudante y servía nuestra mesa durante la cena. Luego, misteriosamente, desaparecía, hasta la mañana siguiente, cuando nos volvía a servir el desayuno (sigo en breve)...






9 comentarios:

  1. ¡2 SOBRINÁSTROS ya! no lo recordaba.

    Tu no tienes un trabajos; tu tienes una distracción en la que te pagan por estar en lista. Eres un... ¿ÑOQUI? pensé que con las privatizaciones de las empresas públicas habían terminado; pero veo que la DINASTÍA Kirchsner, las favorece.

    Muerto el Don, que Martín te mantenga con esos privilegios, es significativo ¡NI QUE FUERAS RENTABLE! vaya máquina de hacer dinero debe ser esa corporación de la que cobras.

    Es el hijo del dueño; un "todero" así, sólo se da en una pequeña empresa familiar.

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  2. en todos lados hay uno jajajaja

    que mala suerte que no se pudo llegar a más, porque estabas con tu familia

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  3. Resumiendo: dormir hasta las diez, desayunar, compras, almuerzo, siesta, pileta, merienda, juegos infantiles, baño y cena, tele/paseos/helados y finalmente charla. De tanto en tanto, miradita para el facherito que siempre estaba a la vista. ¡¡¡Qué bien se está de vacaciones!!!

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  4. Joder, tu historia fue brevre pero muy concreta, el bellboy estaba guapo y por estar con la familia no pudiste llegar a más. Diablos!. Sera para las proximas vacasiones.
    Me alegro de que hayas convivido un poco mas con tu hermanastra y entrado en relación con tus sobrinos. Tal vez si se fortalescan los lazos familiares.
    Te mando un abrazo enorme y nos leemos :3

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  5. Betulo:

    Ahora sí que no tengo trabajajo. Pensé y me equivoqué que todo seguia como cuando el 'don' vivía pero me equivoqué.

    En su momento, pensé en tomar 'revancha' y engancharme con la Agus para demostrarle a Martín que se equivocó en grande.

    Por suerte, la pensé mejor y dejo todo como está porque con la iniciativa que iba a tomar, por castigar a un tipo, iba a crucificar a dos o más.

    Y como yo digo, 'soy el arquitecto de mi propio destino'...

    Besos!

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  6. Damián:

    Mi vieja siempre dice que cuando uno quiere, puede...

    Siguiendo ese precepto quise y pude pero me faltó tiempo... otra vez será...!!! jeeeee...

    Besos!

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  7. Alucinaito:

    Gracias a mi 'escapada' a Córdoba con Julia y los chicos, ahora tengo 'vacaciones indefinidas'...

    Y como no hay 'mal que por bien no venga', ahora voy a tener mucho tiempo libre para estudiar más y mejor y gozar como hace mucho a mis 'diositos'... jeeeeeeee...

    Besos!

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  8. Wakimiro:

    Es así, no pude 'avanzar' más con el Santi porque me faltó tiempo. Pero la presencia de Julia y de los chiquitos me ató de pies y de mano. En cuanto pude liberarme, hice lo que hice, pero me faltó tiempo, nada más que eso. Pero me sirve de lección, no esperar tanto tiempo, cuando veo, que se me insinúan y como lo hizo el chico de la hostería. En fin, como dice mi abuelo, 'uno nunca está aprendido'... jeeeeee...

    Besos!

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  9. ¿Te despidieron? ¡de no creer! o, simplemente, son vacaciones indefinidas pagadas; ¡DE NO CREER TAMBIÉN!

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