sábado, 15 de octubre de 2016

Juan Pablo II




El mensaje de 'wsp' (whatsapp) lo recibí cerca del mediodía. Y si bien lo leí, no le di mucha importancia por dos razones: una, estaba trabajando con un 'pibito' que presenta profundas connotaciones que no me dan lugar para la distracción y dos, porque al remitente no lo tenía agendado. Ergo, después del almuerzo lo volví a leer: 'Hola tengo ganas de verte querés pasar por casa?'. Así, breve y sin firma. Pensé que alguno de los 'diositos' era seguro, pero quién? 

La verdad que quería que fuera un 'diosito' porque estaba 'caliente' (re excitado). Los de 4º y 5º año siguen yendo al 'gabinete' a 'tirarse' (perder) la hora de clase y algunos de ellos me tiran 'onda' como si quisieran que pasara algo más que la conversación intrascendente que solemos tener. Especialmente uno de ellos. Un 'coloradito' (pelirrojo), hermoso y simpático. Un verdadero 'diosito' que viene a ocupar un lugar que nadie ocupó hasta ahora: el de los 'diositos' pelirrojos. 

Después de mucho pensar y ratonearme sobre el remitente de ese 'wsp', decidí preguntarle quien era. La respuesta me llegó al 'toque' (rápido). Del otro lado me contestó un tal 'Juampi'. Juampi no podía ser otro que Juan Pablo. La verdad que había pasado bastante tiempo desde que nos vimos la primera y única vez y si bien no habíamos tenido una cama excelente tampoco había sido para no volver a repetir. Me 'jodía' (molestaba) un poco el día: miércoles. 

Los miércoles los reservamos para Kevin que vuelve siempre a buscar su cuádruple dosis de pija y leche. Así que le contesté que ese día no podía y sí nos podíamos encontrar otro día. Juan Pablo se decidió por el viernes, día que Luciano eligió para 'mamenguear'. Así que quedamos en vernos ese día. El viernes a la tarde, después del colegio, fui para su casa. Antes había hablado con Luciano para decirle que iba a salir más tarde y que se fuera a la casa de la madre sin esperarme. 

Esperé en el colegio que cerrara la gomería y me fui para allá. Juan Pablo me estaba esperando. Apenas hablamos algo y nos pusimos a transar (caricias y besos). Luego, nos duchamos y nos fuimos al dormitorio. Ahí seguimos transando hasta que Juan Pablo se arrodilló a mis pies y comenzó a felacionarme. En ese momento, me acosté de espaldas, mientras Juan Pablo, ubicado transversalmente seguía chupándome la pija casi desesperadamente. 

En un momento dado, Juan Pablo, giró 90º y formamos un perfecto '69'. Así mientras Juan Pablo seguía chupando mi pija, yo chupaba su agujerito y al mismo tiempo lo masturbaba. Así estuvimos un largo rato hasta que decidí untarme los dedos en gel e introducirlos en su culito. El movimiento de mis dedos dentro del culito de Juan Pablo y la masturbación que le estaba haciendo hizo que mi excitación llegara a límites intolerables. 

Tanto que mi calentura pudo más y casi sin poder advertirle a Juan Pablo, acabé en su boca los hectolitros de leche de siempre. El 'pibito' tosió y se atragantó pero contuvo en la boca gran parte de la carga seminal que le había volcado y la dejó escapar entre sus labios mientras seguía chupando casi salvajemente. Todavía con los ojos lagrimeantes, siguió succionando mi pija mientras gemía y acababa él también sobre mi pecho y estómago. Después giró y se acostó a mi lado. Me abrazó y nos besamos. 

Así nos dormitamos un poco pero decidimos levantarnos y ducharnos de nuevo. Pensábamos seguir después de cenar. Pedimos dos pizzas y bebimos varias cervezas mientras mirábamos una película por Netflix. De postre, fumé un 'porrito' (cigarrillo de marihuana) mientras que Juan Pablo prefirió aspirar cocaína que tenía en una bolsita. Cuando terminó la peli, Juan Pablo, totalmente desnudo, recogió y dejó todo en la mesada de la cocina. 

Yo no me pude contener y parándome detrás de él, lo abracé y le apoyé mi pija en su culito. Juan Pablo la agarró, me puso un 'forro' (preservativo/condón), extendió sobre mi pija mucho lubricante y se la acomodó entre los cachetes del culo, para que lo penetrara fácilmente. Así, de parados, Juan Pablo, se inclinó para que la penetración sea total. Obviamente que la posición no era la mejor pero nos despertaba el morbo. En cuanto lo empalé, lo hice mío, ante las contorsiones y gemidos de Juan Pablo. 

Esta vez, él mismo se masturbó hasta que terminé y llené el forro con mi leche. Después me quité el forro y Juan Pablo engulló mi pija y siguió chupándola un buen rato más, hasta que acabó el también. Finalmente y como yo seguía caliente pero a Juan Pablo le dolía el culo, aceptó que lo cogiera/follara por la boca. Esta vez, sin forro, antes de eyacular, eché mi leche en su boca, rostro y pecho. El 'pibito' expertamente, juntó mi leche en la boca y la fue escupiendo mientras seguía chupando. 

Luego, bebimos más cerveza. Reanudé la 'paja' (masturbación) que Juan Pablo se estaba haciendo y había interrumpido. Se la chupé una vez más hasta que él mismo continuó pajeándose. Fue una noche realmente agradable. Nos sacamos la calentura y la pasamos bien. Juan Pablo hizo lo imposible para que yo lo disfrutara. Y él también me disfrutó. Esta segunda vez fue mejor que la primera. Finalmente me dormí cuando Juan Pablo eyaculaba sobre mí. 

Me desperté re palmado cuando ya casi era mediodía. Juan Pablo dormía como un bendito a mi lado. Me levanté en silencio, fui al baño, oriné, bebí un poco de Coca Cola en la cocina y regresé a la cama. Cuando regresaba, vi que Juan Pablo comenzaba a desperezarse y en cuanto me acosté, se frotó los ojos, fue al baño y al ratito, estaba nuevamente a mi lado 'franeleándome' (acariciándome). Sin dudas, quería más. Obviamente, no me hice rogar. 

Me puse un 'forro' y lo volví a empalar completamente, aunque esta vez, la 'cogida/follada' fue mucho más lenta y pausada, disfrutando al máximo el momento. Esta vez, terminamos de eyacular casi al mismo tiempo. Me saqué el forro y con mi pija todavía babeante, Juan Pablo me pidió que se la metiera nuevamente y la dejara allí, dentro de su culito dilatado y dolorido. Y ahí nos quedamos bastante tiempo, disfrutando del momento y del semi-diosito. Luego, nos duchamos y desayunamos café con la pizza sobrante de la noche anterior. Mientras tanto conversamos sobre la posibilidad de repetir esos encuentros más seguidos. También me invitó para una cena-reunión de ex alumnos el viernes de la semana siguiente. Le dije que podía ser pero que no le aseguraba nada. Juan Pablo me dijo que me iba a gustar re encontrarme con mis ex compañeros. Además, podíamos matar dos pájaros de un solo tiro. Participábamos de la reunión y de la cena y después, podíamos ir a su casa. Tanto me insistió que le dije que estaba bien siempre que él me acompañara. Así que quedamos así. Al viernes siguiente íba a poder escribir el Juan Pablo III... jeeeeee... 




7 comentarios:

  1. Me parece que, salvo que mis ojos me engañen (todo es posible), todavía te duran los efectos del porrito, porque has usado múltiples tamaños de letra en el post.
    Estos diositos poco frecuentes todavía me cuestan. Supongo que este Juan Pablo II es aquel compañero tuyo del cole un poco más joven que tú con el que te encontraste un día y al que no recordabas pero él a ti sí. Es posible que la memoria me falle más que todavía que los ojos, y por eso me siento más cómodo con Matius MCM o con Sebi MMM, o con Tomi MM. Estas cifras las he puesto al azar, que no se enfade nadie.

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    1. Esto pasa, ALUCINAITO, por andar probando nuevas tecnologías virtuales (en este caso escribí este post usando el celular). Supongo que las variaciones en el tamaño de las letras se deba a eso, de lo contrario, no me explico.

      Efectivamente, Juan Pablo, no es otro que aquel chico que atiende un negocio de neumáticos que está cerca del colegio y del que ya conté nuestro primer encuentro. Como este fue el segundo encuentro, le puse el II (que inspirado que estuve no?)... jeeeee...

      Besos!

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    2. Creo que solucioné el tema de las letras ALUCINAITO. Todo era cuestión de 'formato'... Cómo no lo supuse antes? jeeeee...

      Más besos!

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  2. Yo ni siquiera sé quien es Juan Pablo pero te ha salido un post muy muy morboso, lo único que no me ha gustado ya lo comenté una vez: el tema drogas. No estoy diciendo que tengáis un problema pero tened cuidado porque es un tema complicado. Ya, parezco un hermano mayor. :(

    Besotes.

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    1. CHRISTIAN, a mí tampoco me gusta nada el tema de las drogas, pero aparentemente, el alcohol y la droga, van de la mano. Cada vez son más jóvenes los que consumen drogas, como la cocaína y las sintéticas.

      A mí, particularmente, no me gusta ninguna droga ni tampoco la consumo más que de tanto en tanto, algún 'porro', pero por lo que veo es un hábito que comienza entre los chicos a edades cada vez más temprana y los que no nos drogamos, nos miran como a 'bichos raros'.

      Tiemblo, de solo pensar, que Luciano, el Nachito o los pollitos BB caigan en esa adición de la que es tan difícil escapar.

      Besos!

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  3. Lo que tiene ser joven y guapo... Aunque Juan Pablo creo recordar que era un semidiosito.

    Me encanta saber que sigues disfrutando de la vida.

    Un abrazo.

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    1. Así es JOSEP, tengo que disfrutar mientras las vacas sean 'gordas' y se pueda. Ya vendrán las épocas de vacas 'flacas' y nada será igual.

      Besos!

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