jueves, 3 de noviembre de 2016

Histeriquito




El 'histeriquismo' no es privativo de los gaycitos sino de todo el mundo pero los 'gaycitos'... por favorrrrr! De esta conducta están (estamos) afectados todos los gays y caemos en él, cuando en nuestro proceder se presenta ese raro comportamiento del 'quiero y no quiero'. Y el Colo no es la excepción. Es un 'histeriquito' de aquellos pero tiene 'ese no se qué' que se lo perdono porque el 'pendejito' me vuelve loco.

Su despertar a esta 'nueva' orientación sexual lo hace ponerse así. De ahí, las reservas que tiene para 'avanzar' en lo que siente. Y de ahí el 'permiso' que se dio para hacer lo que hicimos la noche de los ex alumnos, aunque para eso tuvo que adormecer con alcohol toda la represión que tenía y sentía. Igualmente había tendido puentes y esos puentes venían a mi. Sabiendo esto con mucho cuidado y paciencia volví al avance sobre el Colo apenas ese viernes a la noche, recibí sus 'wsp'.


Wsp yo: Hola Colo. Qué alegría que me das. Pensé que te había perdido para siempre.
  
Wsp Colo: Nada que ver. Estuve 'a mil' (muy ocupado) con cosas del colegio y para no tener que rendir inglés y no pude pasar por el gabinete. 

Wsp yo: Tengo ganas de verte. Por dónde estás? 

Wsp Colo: Estoy en el club. 

Wsp yo: Querés que nos veamos? 

Wsp Colo: No puedo. Nos vemos el lunes? Buen fin de semana. Chau.

Wsp yo: Dale. Nos vemos. Chau. Gracias. Igual para vos.


Qué otra cosa me quedaba? El Colo 'quiere pero no quiere' y yo no quiero ni espantarlo ni perderlo por el solo hecho de apurarlo. 

Lunes 17.

Casi sobre el mediodía y antes de ir al comedor, apareció el Colo por el gabinete. Pero no fue solo, fue con varios compañeros del curso. Llegó con una sonrisa radiante y exteriorizando toda la simpatía que le emana siempre que está conmigo. Después de hablar sobre 'bueyes perdidos', me ayudaron a acomodar los legajos y archivar las fichas de observaciones. Entre todo ese quehacer repetimos, el Colo y yo, los gestos, las sonrisas y los roces del viernes del encuentro, pero no pasamos de ahí. Quedamos en volver a vernos, el miércoles 19, previo a la entrada al club donde juega al basquet.

Miércoles 19. 

Tipo 18 horas, pasé a buscar al Colo cerca de la casa y de ahí, fuimos hasta la costa del río. Estacioné en un lugar apartado y nos quedamos adentro del auto. Sentados de costado y mirándonos de frente, entrelazamos los dedos de las manos y hablamos de muchas cosas, especialmente, de lo que estábamos sintiendo. Antes de irnos, cuando quise besarle la boca, se tiró para atrás. Después, me pidió que lo llevara al club. Sólo estuvimos una hora, pero fue intensa y llena de indicios positivos. Todo fue muy lento, por como es el Colo, pero yo estaba seguro de llegar a buen puerto.

Viernes 21. 

Como el Colo desconoce mi relación con Luciano, elegí los viernes para encontrarnos. Pero esta vez, sería después que el Colo jugara al basquet y no antes, porque al hacer nuestro encuentro antes, estábamos muy presionados con el tiempo, además de tener apenas una hora o un poco menos para estar juntos. El Colo tenía menos de una hora y yo también, para evitar que Luciano, comenzara a sospechar algo de mis continuas llegadas a deshora, solamente los viernes. Así que quedé con el Colo, pasar a buscarlo tipo 22 horas, para poder estar tranquilos hasta la hora que quisiéramos.

Lo esperé a dos cuadras del club. Llegó casi 'al toque' (enseguida). Apenas subió al auto, nos saludamos con el clásico beso en la mejilla y me dejó acariciarlo. Me dijo que había llegado tarde porque se demoró hablando con los amigos. Le dije que estaba bien y que yo no tenía problemas para esperarlo todo el tiempo que fuera necesario. De ahí, fuimos a un 'carrito' (parrilla al paso) donde compré dos 'lomitos' asados (sándwich de carne de lomo y queso) y dos porrones de cerveza que fuimos a consumir en un parque cercano. 

Allí, comimos y hablamos de nosotros. En un momento que nos quedamos en silencio, aproveché para 'tirarme a la pileta'. Le repetí lo que me pasaba y lo que estaba sintiendo por él y le pregunté si él realmente, sentía lo mismo por mí. Le dije que me parecía que sí, pero creía que él sentía/tenía vergüenza de reconocerlo. El Colo, se puso más colorado todavía y reconoció que sentía 'algo' por mí y que se sentía bien cuando estábamos juntos. Pero que era la primera vez que le pasaba eso y quería ir despacio, porque no terminaba de entender eso que sentía.

Cuando él me confirmó eso, le pedí que no tuviera vergüenza de lo que hacíamos porque si lo hacíamos era porque realmente queríamos hacerlo. Además, le aseguré que nadie iba a saber lo que sentíamos o hacíamos. Le aseguré que no estaba mal que sintiéramos lo que sentíamos y mil cosas más. Al final, el Colo me dejó acercarme a su rostro y aunque no pude besarlo en la boca como era mi deseo, sí aceptó un 'pikito' (beso dado con la punta de los labios, en los labios de otra persona). Se notaba que estaba incómodo aún adentro del auto. Le dije de ir a mi casa, que íbamos a estar solos.

Contra todo lo esperado, el Colo me dijo que sí. Obviamente que no lo hice esperar. Una vez en casa, pude lograr que el Colo se tranquilizara y relajara totalmente (Fernet con Coca Cola mediante) y me dejara avanzarlo. Nos sentamos en el sofá grande, porque no hubo dios que lo convenciera para ir a mi dormitorio. La excitación sexual que sentíamos/teníamos hizo que la 'previa' fuera de muchas caricias y besos en la cara, cabeza y cuello. Antes, el Colo me pidió que apagara las luces y solo así, en penumbras, aceptó que lo besara e hiciera las cosas que yo pretendía.

Después, dejó que le introdujera mi mano por debajo del bóxer aunque no quiso quitárselos. Sí me dejó que se los bajara, nada más que un poco. Tampoco quiso que yo me desnudara. Así que, mientras 'transábamos' (besos y caricias), intenté, como pude, 'pajearlo' por debajo del bóxer. Claro que era una masturbación bastante limitada. De todos modos, agarré la pija del Colo que la tenía re dura y babeante. En cuanto al Colo y aunque yo me había bajado totalmente mi pantalón y mi slip, solamente llevó su mano a mi pija, cuando se la conduje con una de mis manos.

Lo único que logré fue eso: que el Colo me pajeara. No quiso 'petearme' (felacionarme) ni que yo lo 'peteara', aduciendo que yo iba muy rápido. Siguió masturbándome hasta que acabé. Un rato después, le pedí que se bajara un poco el bóxer y el pantalón, porque de 'acabar', él se iba a 'enchastrar' (ensuciar) todo. Por esa razón, dejó que le bajara un poco más, el pantalón y el bóxer. Finalmente, cuando eyaculó, lo hizo sobre mi mano, entre gemidos y quejidos. Yo hubiera ansiado beber ese néctar pero el Colo me retenía besándome los labios y mordisqueándolos.

Después seguimos transándonos. La calentura y el alcohol en sangre hizo que las cosas con el Colo fueran más fáciles. Así y todo, no pasó más nada. Después nos quedamos abrazados en la oscuridad. Nos besamos unas cuantas veces más, nos acariciamos infinidad de veces y jugamos con nuestras pijas listas a entrar en acción en cualquier momento. Le pregunté si estaba bien y me dijo que sí, pero cuando le dije que fuéramos a la cama, que íbamos a estar más cómodos y todo eso, el Colo me volvió a decir que no. Le dije que estaba bien y nos quedamos abrazados y recostados en el sofá.

Ahí se relajó totalmente y nos seguimos 'transando' como si nada hubiera pasado, durante un buen rato más. Me dijo que ya habíamos 'avanzado' (hecho) mucho. Y que otro día podíamos hacer más cosas. Que le diera tiempo porque le costaba mucho asimilar lo que estaba sintiendo y eso que estábamos haciendo y que nunca lo había hecho con otro hombre. Le dije que estaba todo bien y que yo no tenía problemas en esperarlo todo el tiempo que fuera necesario. Así que terminamos de beber, nos limpiamos así nomás, porque el Colo no quiso ducharse, nos arreglamos la ropa y lo llevé a la casa de un amigo. Todavía no eran las dos de la madrugada. Antes de irme, le volví a preguntar cómo estaba y me dijo que bien. Nos despedimos con otro beso y con la idea de volver a vernos: durante la semana, en el colegio pero encontrarnos solos, el viernes siguiente en el mismo lugar e ir directamente a casa. Además le saqué la promesa de que me dejaría seguir 'avanzando'... jeeeeee...







7 comentarios:

  1. Sin duda eres único con esos jovencitos indecisos... Veremos como van esos avances.

    Un abrazo.

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    1. JOSEP: ya lo dice el refrán 'que con paciencia y saliva, el elefante se cogió/folló a la hormiga'. Y la paciencia es fundamental cuando se trata de adolescentes indecisos. Por mi experiencia en el tema, son los más. Las dudas, los temores, las represiones y otras cuestiones hacen que sean así. Una vez liberados de esa 'carga' todo se hace más fácil y ameno, pero el 'mientras tanto' se hace muy duro y la paciencia y la comprensión es lo fundamental... Eso ya lo aprendí! jeeeee...

      Besos!

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  2. Haces muy bien dejándole su espacio, para él todo esto es nuevo y es mejor que vaya con tiento ahora y luego coja carrerilla a que empiece de primeras con prisas. ¿Entonces declaras oficialmente la vuelta de la poliamoría?

    Besos.

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    1. Tal cual como vos lo decís, CHRISTIAN, la paciencia es los gaycitos que recién se inician es primordial. En cuanto a lo otro, no sé si volví a la 'poliamoría' pero los sentimientos que me despierta el Colo, son casi los mismos que sentí cuando conocí a Luciano. Y esto me descoloca porque lo que siento por Luciano, solamente lo sentí por los dos o tres amores que tuve en mi vida. El resto fueron 'calenturas' de momento. De todos modos, ya nos 'blanqueamos' nuestras vidas, juntamos los naipes, los mezclamos y los repartimos nuevamente. Por ahora, decidimos, que nadie ni nada será un obstáculo entre nosotros.

      Besos!

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  3. Dado que estás hablando de algo que sucedió hace un par de semanas, doy por sentado que ya tenemos incorporada la nueva raya del tigre. Es un plazo razonable, y para ti, más que sobrado.
    Besos.

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  4. Aunque no lo creas, ALUCINAITO, todavía estamos en 'veremos' pero no es por mi culpa sino porque pasaron algunas cosas que no me dejaron avanzar como quería. De todos modos, con paciencia y saliva... jeeeee...

    Besos!

    Pd. leiste mis mensajes? instalate el whatsapp, dale, no seas ratón que la plata no te la vas a llevar al cielo (tampoco al infierno)! jeeeee... más besos!

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    1. Sí, ya los leí y te respondí por la misma vía.
      Besos.

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