miércoles, 27 de mayo de 2020

Planes en cuarentena




Hacía mucho que no aparecían los 'anónimos' detractores en mi blog. Ahora, volvió (o volvieron) a aparecer (supongo que es uno solo pero me molesta que diga cosas que no son y que lo que opina, lo haga por maldad). Reconozco que no soy 'trigo limpio' (buena persona) porque tengo algunas 'agachadas' (cosas malas) pero como todas las personas, también tengo cosas buenas. Y sé que puestas en una imaginaria balanza, son más las cosas positivas en mi vida que las negativas.

De todos modos este 'anónimo' me obligó a moderar los comentarios que hacen a mis entradas. Sé que hay varios que entran con el nick de 'anónimo' pero al final de su comentario, escriben quienes son sus autores (ejemplo: Charlieindio, Tomy y algún otro que se me escapa). Pero este 'anónimo' me ataca por su ignorancia. Así que para no darle mas trascendencia, tomé la decisión de moderar y aprobar (o no) los comentarios que recibo. Quizás, algún día, podamos volver a la normalidad...

En otro orden de cosas, estamos a días de mi cumpleaños: 29 años, si es de no creer! Y también para llorar! Se me pasaron (y pasan) los años, sin darme cuenta! Que los viví, los viví, pero creo que siempre estuve metido en tal vorágine, que me parece que no los disfruté como debía haberlo hecho. Encima, este año, con esto de la pandemia y la cuarentena (ya llevamos 60 días), se nos hizo tan agobiante que rompimos el aislamiento impuesto por el gobierno.

Y lo vamos a volver a romper, el domingo 31, día de mi cumpleaños. Los 'pájaros'  (Tato, Tomi y el Nachito) y los 'Lucchessi' (el Gasti, el Matius y la Agus con el bebé) van a venir a almorzar. Y a la tarde, a la hora del té, le voy a decir a Carlitos y al Pela para que vengan a casa. Hace tanto que no los veo! Y a la noche, me gustaría que vinieran los 'medianos' y los 'diositos', pero la verdad no sé. Ya les mandé un 'wsp' invitándolos, pero del dicho al hecho, hay un largo trecho, según el refranero popular.

Por otro lado, días pasados lo llamaron a Luciano por teléfono. Era el jefe de RR.HH del sanatorio donde trabaja. Quería asegurarse que el e-mail que tenían en el legajo de él, estaba actualizado, porque iban a enviarle un mail a todo el personal 'suspendido/licenciado'. Luciano le dijo que ese correo electrónico era el correcto así que quedó a la espera del envío. El mail del sanatorio llegó un rato después y decía que el sanatorio se acogía al Programa Asistencial del gobierno y bla bla bla.

En una palabra, le informaban a Luciano que aunque no haya trabajado, iba a cobrar el mes de mayo,  completo, es decir, el 100%. El sanatorio le pagaría el 50% y el gobierno nacional, el 50% restante. Por ende, tenía que volver a trabajar a partir del 1 de junio. La verdad que como dice el refrán, 'Dios aprieta pero no ahorca', esta noticia le levantó el ánimo, un poco bajoneado de Luciano, en los últimos días, sin causa aparente más que la propia cuarentena.

Y el hecho, de estar exceptuado de hacer la cuarentena, le permite a Luciano moverse libremente, porque tiene un 'pase' de libre circulación. Eso le va a permitir trabajar e ir a ver a la madre, como a él le gusta hacer. Y a mí también me va a dar mayor libertad de movimientos, aunque al estar solo en casa, entre las 14 y las 22, voy a ver en qué ocupo ese tiempo, más allá de mis actividades, porque lo más probable, es que termine extrañando horrores a Luciano.

De 6 a 14, era el otro turno que Luciano podía haber elegido. La cantidad de horas son las mismas (ocho) pero no sé por qué, parece que fueran menos. Luciano no quiere ese turno, porque tiene que acostarse temprano para que se pueda levantar de madrugada. Y a Luciano, le encanta dormir hasta el mediodía, despertarse con mis mimos, desperezarse un rato, desayunar en la cama y después, tener sexo. La verdad, es una especie de ritual que cumplimos diariamente.

Lo que no sé, al paso que vamos, que va a pasar con las clases. Ni los directivo ni los gobernantes lo saben. Justamente en estos días me llamó por teléfono, el 'capo di tutti capi'. La verdad que me extrañó que me llamara, porque no habíamos tenido ningún tipo de contacto, desde que se jubiló. Y aunque sigue conectado con el colegio, porque es el representante legal, ni siquiera en las reuniones de fin de año lo veía. A veces, nos cruzábamos en el patio del colegio pero hasta ahí.

Por eso me pareció raro que me hablara por teléfono. Pero pronto aclaró mi duda. Uno de los profesores de educación física, pidió licencia por dos años, sin goce de sueldo, porque ganó una beca, no sé dónde y había recomendado a un amigo para ocupar su puesto. Y el 'capo di tutti capi' quería que yo le hiciera al tipo la entrevista de trabajo. Le pregunté por qué justo yo y me dijo que era el más indicado, ya que era psicólogo y podía hacer un muy buen perfil al nuevo profe.

El 'capo di tutti capi' es un tipo 'bicho' (inteligente). Quizás por eso, fue director del nivel secundario y del nivel terciario del colegio y también director general durante 40 años. Después que me develó su verdadero interés para que fuera yo quien le hiciera la entrevista, le pregunté cuando quería que hiciera esa entrevista y me dijo que lo hiciera cuando yo quisiera pero que fuera pronto. Y me pidió también que fuera presencial y no virtual, o sea nada de video-llamada.

Es decir, que la entrevista fuera personal, en el colegio, y que usara el despacho del director general, ya que el tipo no estaba yendo. Y cuando le pregunté si él iba a estar presente, o el director general, me dijo que no, que iba a estar yo solo en la entrevista de trabajo, que confiaba en mí criterio y que el director general (al mismo tiempo director del nivel secundario) no iba porque era otro que había pedido licencia, pero por enfermedad.Y que ya iba a tener oportunidad, para contarme algunas 'cosas' que estaban pasando en el colegio, en estos tiempos de cuarentena. Así que le dije que iba a ir en la primera semana de junio, posiblemente el jueves 4 de junio, así mataba dos pájaros de un tiro: hacía esa entrevista de trabajo y de paso me llegaba hasta el trabajo de mi vieja, para felicitarla por su cumpleaños y llevarle algún regalo, ya que el gobierno nacional, prorrogó la cuarentena hasta el 8 de junio. Así que quedamos de acuerdo. Como verán, la cuarentena se sigue flexibilizando, Luciano vuelve a trabajar y yo con un largo tiempo libre a partir de las 2 de la tarde y hasta las 10 de la noche y con casi todo el 'diosaje y el pollaje' hartos del encierro, quizás pueda hacer venir a alguno de ellos para que me haga compañía por la tarde y se cumpla aquello de 'a río revuelto, ganancia de pescadores'... Jeeeeee...





miércoles, 20 de mayo de 2020

Rompiendo la cuarentena (3/3)




La verdad que fue todo un tema, esto de estar en cuarentena y encontrarme con algunos de los 'pollitos' para tener sexo. Obviamente le pedí a Sabor no dijera a nadie que habíamos tenido sexo. También a Dieguito, que mantuviera en secreto que habíamos pasado a la categoría de amigos 'con derechos' y que habíamos tenido sexo. La rutina de la cuarentena la había roto, primero con Sabor y después con Dieguito, antes de que el gobierno la flexibilizara un poco como está ahora. 

La cuarentena y a pesar de que la pasamos de '10' (excelente), Luciano y yo, en ciertos momentos, sentimos como la abulia nos ganaba y que el sexo no lograba sacarnos de cierta tedio y caíamos en la desesperación de la rutina, aunque le poníamos la mejor de las ondas y de la creatividad. Esto originó un día, un diálogo con Luciano, parecido a este:

Luciano: se está haciendo largo esto de la cuarentena... Estoy aburridooooooooo!

Yo: enseguida termino con esto del colegio y voy con vos... Querés que hagamos algo?

L: no tengo ganas de nada... Ni de sexo! Tendré el corona virus? O 'dengue'? (enfermedad transmitida por un mosquito del trópico que está habitando nuestra zona)... Viste que dicen que te da desgano?

Y: si viniera Carlitos, vas a ver como te vuelven las ganas de sexo...

L: ah, que 'piola' (pícaro)... Es como si te dijera que viene el Pela...

Y: mmmm... Bueno y por qué no?

L: qué?


Y bueno, ahí le tuve que contar lo que había pasado con Sabor en la cochera (pero omití lo del Dieguito, todavía no sé muy bien por qué). Le dije que sí, que había sido una falta grande de civilidad, pero que no pusimos en riesgo a nadie, sólo a nosotros, porque no habíamos respetado el distanciamiento social y todo eso. Pero en mi defensa y en la de Sabor, argüí que estábamos calientes y la cochera nos pareció un lugar ideal, al menos para algo light como un 'rapidito' (felación rápida).

Luciano me escuchó pero no dijo nada hasta que le dije que si él quería, yo hablaba con Carlitos, para ver si le parecía bien eso de usar la cochera aunque sea para un 'rapidito'. Pero Luciano me dijo que para eso, se viniera directamente a la nueva casa vieja y listo. Sí, claro, esa era otra de las opciones que yo no usé porque le oculté a Luciano, el encuentro que tuve con Sabor. Pero, sabiendo yo que Carlitos viene a coger/follar con Luciano, qué problemas había?

Incluso, Luciano me dijo, que si yo quería, le decía a Carlitos que viniera a casa con el Pela. Aunque no creía, que los padres del Pela, siendo como son, que cuidan al Pela como si fuera un príncipe, lo dejaran salir de la casa, en plena cuarentena. Yo pensé lo mismo, así que le dije que no se preocupara por mí, que ya me iba a arreglar de buscarme un 'partenaire' que bien podría ser Sabor, que no va a estar castigado mucho tiempo o de última, le podía decir algo a Dieguito...

Ah, yo y mi bocota! Cuando dije Dieguito, Luciano me miró inquisidoramente. Así que le tuve que 'blanquear' (confesar) lo que Sabor me había dicho, de las sensaciones que el pendejito tenía conmigo, pero le oculté el encuentro previo, que ya había tenido con Dieguito. Luciano me dijo que él no había notado que el pibito estuviera tan entregado conmigo, como decía Sabor y que no confiara tanto. Traté de tranquilizarlo, diciéndole que a lo mejor eran cosas de Sabor y todo quedó ahí.

Carlitos, es como un boy scout, siempre está listo para todo. Obvio que le gustó la idea de venir a casa esa misma tarde, porque la madre también está exceptuada de hacer la cuarentena porque trabaja en un 'geriátrico' (hogar de ancianos). Así que Carlitos se quedaba solo en la casa, unas cuantas horas por la tarde. Y por esa causa, no tenía problemas de venirse a la nueva casa vieja. Yo, por mi parte, iba a tratar de comunicarme con Sabor y decirle de hacer algo en la cochera, como la primera vez.

Así que estaba todo arreglado. O casi todo. Porque cuando le hablé a Sabor, diciéndole si quería que nos viéramos en mi nueva casa vieja, para hacer 'algo más' de lo que habíamos hecho en la cochera, me salió con un 'martes 13' (un imprevisto). Me dijo que no podía porque se había peleado con los hermanitos y los padres, lo habían castigado y que no lo dejaban salir ni siquiera a la puerta de la casa. Y como los padres no trabajaban por la cuarentena, no podía escaparse. 

Le dije que no se preocupara, que ya íbamos a tener otra oportunidad más adelante. Total, el castigo no iba a ser para siempre. También le dije que lo extrañaba y que tenía ganas de 'estar' (tener sexo) con él. Así que me despedí de Sabor y le hablé a Dieguito, diciéndole lo mismo que le había dicho a Sabor. Hacer 'algo más' que la primera vez, o lo mismo, o nada, o lo que él quisiera o sintiera. Dieguito, me dijo que estaba bien, que fuera a la casa, si podía a la hora de la última vez. 

Obviamente que le dije que sí y que tipo 13 del mediodía iba. Dieguito me contestó que esa hora era fantástica porque así teníamos toda la tarde para 'estar juntos' porque el padre ya le había avisado que volvía más tarde. Así que, a la casa de Dieguito, llegué puntual como tren inglés. Apenas, abrió la puerta, me hizo pasar y me dio un 'pikito' (beso tímido) en la boca. Le pregunté si estaba solo y cuando me dijo que sí, lo besé en la boca con lengua incluida, beso que me devolvió.

Mientras, le metí mis manos, por debajo del pantalón y el boxer y agarrándole las nalgas, lo atraje más cerca de mí. Nuestras pijas se tocaron y ambos pudimos comprobar que la teníamos parada y que ya estábamos re excitados y listos para cualquier cosa. Dieguito, con un susurro en la voz, me dijo que fuéramos arriba, a su dormitorio. Apenas llegamos al dormitorio, Dieguito se dejó caer sobre la cama. Yo me senté en los pies de la cama, le quité las zapatillas y luego, me saqué las mías. 

Después me acosté al lado de Dieguito y empezamos a transarnos, con caricias y besos, que preanunciaban lo que vendría después. De a poco, nos fuimos quitando la ropa recíprocamente hasta quedar, totalmente desnudos. El sol de las primeras horas de la tarde entraba por la ventana del dormitorio y nos iluminaba totalmente. Estaba haciendo calor. Dieguito se levantó para bajar un poco la persiana de la ventana y oscurecer algo la habitación. 

Yo aproveché ese momento para sentarme en la cama y aprovechando que Dieguito estaba de pie frente a mí, con la pija parada, comencé a masturbarlo con mi mano al tiempo que se la chupaba. Con mi otra mano, le tomé las nalgas y presioné hacia mí, haciendo que la pija de Dieguito se metiera casi hasta el fondo de mi boca. La pija de Dieguito es normal para la edad que tiene. Y todavía tiene unos cuantos años para que le siga creciendo. O sea que a los 20 años, va a tener una linda pija.

El glande de la pija se le asoma sobre el borde del prepucio. Dieguito tiene una linda pija y mirando atentamente, se puede ver, que una vena enorme le recorre la pija desde la base hasta el cuello del glande. Mi lengua se preparó para lamer aquel pedazo de carne adolescente, latente y babeante. Varias veces le pasé la lengua, desde los huevos hasta la punta de la pija, sabiendo que, después de humedecerla con mi saliva, mi lengua sería recompensada con el jugo pre seminal. 

Dieguito me sostenía la cabeza e imprimía una suave fuerza hacia él, como deseando que yo me tragara su pija. Yo lo masturbaba con mi boca, mientras lamía su glande. Dieguito, inmovilizaba mi cabeza con sus manos y con un movimiento de caderas, de atrás para adelante, conseguía una masturbación diferente y gozosa. Dieguito me había dicho que con el Pela no tuvieron más sexo que un par de pajas, pero entonces, estos movimientos los hacía instintivamente? 

Decidí volver a acostarme en la cama y arrastrar a Dieguito conmigo. Yo abajo y con Dieguito arriba, hicimos un '69' casi perfecto. Así, mientras Dieguito chupaba mi pija, yo me encargaba de ensalivar su agujerito. Así, estuvimos un rato largo, entre quejidos y gemidos, dándonos placer. Y, cuando yo ya estaba re excitado, le dije a Dieguito que se pusiera boca abajo y que con sus manos se abriera los cachetes de su culito. De esa manera, podía seguir chupando su rosado, lampiño y virgen agujerito.

Después de saborear mucho tiempo el agujerito anal de Dieguito, le comencé a poner gel lubricante. Creo que, aunque según el pibito, nunca lo habían penetrado, se dio cuenta, que mis maniobras previas buscaban ese final y sin perder tiempo, Dieguito me preguntó:

Dieguito: me vas a coger/follar?

Yo: querés?

D: me va a doler?

Y: mirá, no te voy a 'versear' (mentir). Las primeras veces duele, a unos más y a otros menos, pero duele. Yo traje una pomada para ponerte así no te duele tanto. Pero sino querés que te penetre, está bien, no hay problema.

D: no te enojás?

Y: no bebé, obvio que no me voy a enojar. Somos amigos 'íntimos' (con derechos) pero eso no nos obliga a hacer cosas que no queremos, ok?

D: sí pero jurame que no te vas a enojar.

Y: sí, bebé, te lo juro. Que tenés ganas de hacer?

D: lo que hicimos el otro día, te acordás?

Y: si dale, está bien...

D: yo te la chupo primero y después vos me la chupás a mi.

Y: sí, ya me acuerdo...


Fue así que lo besé muchas veces en la boca y nos transamos bien, antes de dirigirle la cabeza a mi pija que cabeceaba y emanaba abundante líquido seminal. Dieguito, engulló mi pija con más confianza que la primera vez. 'Petea' (mama) lindo por ser primerizo. Yo solamente acompañaba sus movimientos de cabeza, acariciándole el cabello. Cuando estuve a punto de acabar, le dije al pendejito que pusiera la cara que ya estaba por eyacular. 

Pero me dijo que le acabara en la boca, en compensación, por lo que yo quería que pasara y no pasó. Le pregunté si estaba seguro y me dijo que sí. Minutos después inundé la boca del pibito con mi leche, que con algunas arcadas, me indicaban que tragaba con dificultad y asco, pero tragaba. Segundos más tarde, Dieguito volcó su carga seminal dentro de la mía. No tanto como la primera vez, pero igualmente no tan abundante ni espesa. Después, nos quedamos un rato mimándonos. 

Finalmente, nos vestimos y bajamos a la cocina, donde tomamos Coca Cola y comimos galletitas y antes de despedirme, me dijo que le guardara el secreto con el Pela, el Sabor y con los demás 'pollitos' de lo que habíamos hecho. Le dije que sí y que no se preocupara que yo no pensaba decirle nada a nadie. Capaz que a Luciano, porque con él, no teníamos secretos, pero que Luciano no se lo contaría a nadie. Y con esta última promesa, me despedí, un poco decepcionado por la actitud del pibito que no quiso que lo penetrara, pero que, seguramente, no van a faltar oportunidades en un futuro inmediato. Ya en casa y pensándola bien, creo que me apresuré un poco y que mis expectativas eran muy grandes. Dieguito está regalado pero no tanto... Jaaaaa...





viernes, 15 de mayo de 2020

Rompiendo la cuarentena (2/3)




Antes de irme al superchino y para evitar futuros 'bolonkis' (líos) le conté a Luciano el encuentro casual que tuve con Sabor y con Dieguito. Pero le omití el 'pete' (felación) que me hizo Sabor en la cochera. Total, fue un 'rapidito' (mamada de pocos minutos). Ahora, con esta salida para encontrarme con Dieguito, también se lo tendría que blanquear? Pero la pensé un rato y llegué a la conclusión que mejor era que no. Para qué? Si con el pibito no iba a pasar nada. Teóricamente, solo íbamos a hablar...

Así que hice como si fuera a comprar algo al superchino y en lugar de eso, fui a la casa de Dieguito. Apenas llegué, un par de palabras y gestos de Dieguito, fueron suficientes para saber que era verdad nomás, que el pendejito estaba regalado conmigo. Cómo no me di cuentas antes? Será porque no tuvimos mucha oportunidades de estar juntos? Por las actitudes del Dieguito se traslucía que su pileta tenía tanta agua que desbordaba. Tanto que mi pija, ya estaba dispuesta a entrar en acción.

Cuando entramos a la casa de Dieguito, cruzamos un amplio patio y dos perros Golden Retriever salieron a ladrarme y a olerme. También había algunas macetas con plantas sin flores. Por una enorme puerta-ventanal entramos a la sala-comedor. Por lo que ví, todos los ambientes se comunicaban internamente de alguna manera y se distribuían alrededor de ese patio. Menos, el dormitorio de Dieguito que estaba en la 'terraza' (azotea).

Apenas pasé, nos sentamos en unos mullidos y cómodos sofás. Dieguito en uno de cuatro cuerpos y yo en uno individual. Al principio, hablamos de 'bueyes perdidos' (cualquier cosa). Charlamos como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo hasta que comenzamos de a poco a meternos más en la vida de cada uno. En determinado momento, comencé a contarle al pibito ciertas intimidades que delataban mis intenciones. Yo ya estaba muy 'caliente' (excitado). 

Así que preferí pasar a contarle el objetivo de ese 'encuentro'. Yo quería que supiera que si bien Luciano era mi pareja y convivía con él, nos amábamos y éramos felices, teníamos un acuerdo: poder relacionarnos sexualmente con otros chicos gays, mientras no existieran otros sentimientos que el de la amistad que 'da derechos'. Es decir, convinimos en tener amigos 'íntimos' (con derechos), siempre y cuando, no existieran otros sentimientos que los de la amistad, aunque fuese íntima y todo eso.

También le dije que, eso que le decía a Dieguito, era porque desde que lo conocí, sentí que me gustaba. Y que esa sensación se iba profundizando. Y que me gustaría que fuéramos amigos, mejor si era 'con derechos' , obvio, pero que nunca le había dicho nada, primero porque no tuve oportunidad y después, pensé que como no éramos tan amigos y había tanta diferencia de edad, entre él y yo, él me rechazaría. Pero, yo quería que él supiera lo que yo sentía, aunque él no sintiera lo mismo por mí.

Obvio que no le dije nada de lo que me había dicho Sabor. Pero si le dije que a lo mejor, él sentía lo mismo, porque a pesar de todo, yo notaba que entre nosotros había buena 'onda' (afinidad) a pesar de todo lo que le había dicho antes. Por eso, aprovechando la cuarentena, le había ido a decir eso, porque sino por las actividades diarias de cada uno, no se hubiera podido. Finalmente, le dije que me parecía que él sentía algo parecido. Y le pregunté si eso era así o yo estaba 'flasheando' (fantaseando).

Dieguito se puso colorado de vergüenza y bajando la cabeza, demoró responder con un 'sí', casi inaudible, pero que escuché perfectamente, debido al silencio de la casa. Le dije que eso era genial y ahí fue cuando aproveché a sentarme a su lado. en el sofá grande y le puse mi mano, sobre su muslo, muy cerca de su sexo. Le dije, que él me gustaba y como no podíamos ser novios, le sugerí que fuéramos 'mejores' amigos o amigos 'con derechos', al tiempo que le pregunté que le parecía la idea.

A Dieguito también le gustaba la idea. Ser 'casi' mi novio, sin serlo, pero tener 'derechos' sobre los otros 'pollitos', era algo que lo satisfacía plenamente. Y dicho esto, lo atraje más a mi lado y le di un beso en los labios, mientras mi mano acariciaba su sexo, que de a poco se iba despertando. También le acaricié la pancita y le metí la mano por debajo del jogging y del boxer hasta que le agarré la pija con mi mano. También le besé la cara y el cuello. Dieguito me dejaba hacer sin resistencia alguna.

Sin dejar de besarlo, pude bajarle hasta casi las rodillas, el jogging y el boxer y dejar afuera toda la pija re parada de Dieguito, la que comencé a masturbar lentamente. Cuando creí que había llegado al máximo de la erección, me incliné sobre la pija del pibito y se la lamí y finalmente, me la introduje en mi boca, masturbándolo. Y mientras hacía esto, me desprendí mi jean y lo bajé junto a mi slip como pude y dejé que saliera mi pija, cabeceante y totalmente lubricada y lista para entrar en acción.

Después, dejé de chupar la pija del Dieguito y lo miré a la cara. Le pregunté si le gustaba que le hiciera eso y me contestó que sí. Con mi mano, me hice un par de lentos movimientos masturbatorios hasta que mi pija se paró totalmente. Dieguito miró mi pija y no supo que hacer. Yo le tomé la mano e hice que agarrara mi pija y me 'pajeara' (masturbara) lentamente. Luego, lo tomé de la nuca y le empujé suavemente su cabeza para acercarla a mi pija. En ese momento le dije en un susurro:


Yo: me la chupás?

Dieguito: nunca se la chupé a nadie.

Y: no querés?

D: sí, sí quiero.


Y sin decir más nada se metió casi la mitad de mi pija en la boca. Para tenerlo excitado, mientras Dieguito me 'peteaba' (chupaba), yo lo masturbaba lentamente y con mis dedos repartía por todo el glande del pibito, el líquido pre seminal que estaba despidiendo. Dieguito con su lengua lamía mi glande y desparramaba y tragaba saliva y mi líquido pre seminal. En un momento dado, dejó de chupar mi pija, se quitó toda toda la ropa, se recostó en el sofá, boca abajo y siguió con la felación.

Siguió chupando como si nada. Eso me permitió, dejar de pajearlo y acariciar su culito, chiquito, redondo y lampiño, típico culito de un 'diosito' de 16 años. Interrumpí la felación que me estaba haciendo e hice que me salivara mi dedo índice. Así que mientras Dieguito seguía con la felación, le metí mi dedo ensalivado en su agujerito, mientras le decía que quería que algún día ese agujerito solo fuera mío. Dieguito con la cabeza hizo el ademán de que 'sí'. 

Eso me permitió seguir preguntándole si había tenido relaciones sexuales con el Pela o con otros chicos. Dieguito me dijo que no y que con el Pela solamente se habían besado y pajeado. Saber de la inexperiencia sexual del pibito me dio mayor seguridad de su fidelidad y entrega hacia mí. A punto de acabar, le avisé a Dieguito, pero me dijo que quería que le acabara en la cara. Así que eso fue lo que hice. Recosté de lado su cabeza y mientras me lamía los huevos, terminé pajeándome yo.

Había apuntado mi pija a la cara del pendejito. Calculé que mi semen iba a cubrir toda la cara del pibito porque yo estaba por demás de excitado. Pero mi pija despidió la leche con mucha más fuerza de la  que yo pensaba y los primeros chorros pasaron por encima de la cabeza del pibito y cayeron en el suelo. Los otros terminaron en el cabello de Dieguito y los últimos, ya casi sin fuerza, inundaron la cara de Dieguito, incluido los labios apretados del pendejito. Con la punta de mi pija recogí toda la leche que pude y que le había caído en la cara y se la llevé a la boca del pibito, que tímidamente y entendiendo, sin decirle nada, mis deseos, lamió todo. Posteriormente, le hice una fantástica felación a él y sabedor de la virginidad de Dieguito, tragué todo el semen que había despedido, mientras seguía succionando las últimas gotas de semen que despedía su glande, provocando intensos gemidos de placer del pibito. Después nos quedamos recostados en el sofá, desnudos, juntos. Yo haciéndole muchos mimos a Dieguito, y el pibito prometiéndome futuros y cercanos 'encuentros', llenos de momentos inolvidables para ambos, que no dudé que muy pronto, iban a llegar... Jeeeeee...






sábado, 9 de mayo de 2020

Rompiendo la cuarentena (1/3)




El día que encontré a Sabor y al Dieguito, en el superchino, volvimos caminando. Dejamos a Dieguito en la casa y seguimos los dos solos. Ahí, le pregunté a Sabor, qué 'onda' entre él y Dieguito. Me dijo que se conocían de la escuela y que se habían hecho amigos porque eran gays pero nada más. Y cuando le pregunté si sabía por qué Dieguito dejó de 'salir' (noviar) con el Pela, me dijo que según Dieguito, el Pela era muy celoso y no quería que se juntara con ninguno de los otros 'pollitos'. 

Aunque Sabor tiene su propia teoría. Él cree que Dieguito usó al Pela para poder acercarse a mí y como la 'jugada' (táctica) le resultó contraria a lo que buscaba, decidió dejar de noviar con el Pela. Y siguió solo, viendo de qué manera podía acercarse a mí. Por eso, le preguntó a Sabor qué o como había hecho para poder acercarse a mí y eso fue porque Sabor le había contado que había hecho algunas 'cosas' conmigo. Así que Dieguito, quería acercarse a mí?

Sabor me contestó que Dieguito estaba 'entregado' (regalado) conmigo y que el mismo Dieguito se lo había dicho. Pensándolo un poco, yo tenía que haberme dado cuenta del deseo de Dieguito. Pero, lo veía poco (a los 'pollitos' casi no los veo nunca). Luego, vino lo del Pela que lo mezquinaba y después, por culpa del aislamiento, se me pasó ese detalle. La 'joda' (molestia) era que Dieguito tenía 16 años y yo me había propuesto no hacer nada con un menor de edad y menos si era mi alumno.

Claro que la cosa es diferente. Dieguito, es menor de edad, pero, no es alumno mío. Eso me eximía de la promesa que me había hecho a mí mismo? El pendejito me gusta, y salvo que es medio amanerado, físicamente, es como a mí me gustan los pibitos. Carilindo (lindo de cara), delgado, atractivo, simpático, agradable y con una personalidad avasalladora y gay. Aunque al Dieguito, por sus gestos y poses amaneradas, se nota que sino es gay, le pasa raspando. En fin.

Volviendo al tema de la edad, cuando yo era menor de edad, si tenía sexo con otro menor de edad, era una cosa, pero, tener sexo, un mayor de edad con un menor de edad, es otra cosa, muy diferente. Especialmente si los padres del menor, se enteran. Porque los padres aceptan que el hijo sea gay pero raramente aceptan que su hijito ame y haga el amor con un tipo más grande. Y por eso arman tamaño 'despelote' (lío). Como el que me armó la madre de Luciano cuando se enteró de lo nuestro.

Y aunque el pibito en cuestión, como Luciano, el Gonza o Dieguito, tengan muy en claro su orientación sexual, los padres van a querer intervenir. Por otro lado, creo que un pibito a los 16 años, ya la tiene bastante clara para tener la vida sexual que pretende. Aunque reconozco que así como yo a mis 16 años, sabía lo que quería, no puedo decir lo mismo del Sebi, quien a los 16 años, cuando dejamos de ser novios, determinó dejar de tener sexo gay y hasta ahora cumplió con esa decisión.

De todos modos, yo no tenía otra señal de lo que me había dicho Sabor. Y aunque sabía que Dieguito era gay, no habíamos tenido nunca, la oportunidad de estar solos, ni siquiera para hablar y ver qué onda entre nosotros. Que Dieguito es amanerado, eso no se puede negar. Y aunque fuera afeminado, igual me gustaría. Y no sólo porque es un 'pollito' hermoso como todos los 'pollitos' sino porque es realmente apetecible.

Así que mientras venía 'flasheando' (fantasiando) con tener 'algo' con Dieguito, Sabor interrumpió mis pensamientos y me preguntó si quería que me hiciera un 'pete' (felación). La sugerencia de Sabor, de chuparme la pija, sacó de mi mente a Dieguito y comencé a pensar en Sabor y en disfrutar de su mamada. Pero, en  cuanto terminó de petearme, volvió la carita de Dieguito a ocupar mi mente y volví a flashear con el pibito y todas las cosas que podíamos hacer.

Así que, la idea de tener/hacer 'algo' con Dieguito, me empezó a comer el cerebro. No podía dejar de pensar en eso. Y eso, mentalmente, no me dejaba en paz. Hasta que decidí, tomar 'al toro por las astas' y averiguar bien cuáles eran las intenciones de Dieguito para conmigo. Fue así que le mandé un wsp para ver que me decía el pibito ante la posibilidad de vernos dentro de un tiempo más o menos cercano, cuando pasara todo este quilombo de la cuarentena.

Ese wsp que le mandé a Dieguito, fue lo que originó un intercambio de mensajes de wsp, más o menos así:

Yo: Hola, qué hacés?

Dieguito: Lu? 

Y: Sí, qué estás haciendo?

D: Nada, recién me despierto

Y: Recién? Son casi las 12 del mediodía!

D: sí que tiene? Mi vieja recién me despertó y me trajo la 'leche' (desayuno) a la cama. Ahora se va a trabajar

Y: Estás en tu 'pieza' (dormitorio)?

D: Sí, por?

Y: no, por nada, para saber. Tus hermanos están ahí con vos?

D: No tengo hermanos. Solamente una hermana pero está casada y vive en Italia.

Y: Ah y tu papá?

D: está trabajando

Y: Trabajan los dos? 

D: Sí, mi vieja en una farmacia y mi papá es taxista

Y: O sea que te quedás solo un montón de tiempo?

D: Sí, por?

Y: No te aburrís?

D: Y sí, algo sí, por?.

Y: Para saber porque quería hablar de una cosa con vos personalmente pero hasta que no pase todo este quilombo de la cuarentena no vamos a poder...

D: Podrías pasar cuando vengas al superchino como el otro día

Y: Ah, sí, podría ser... 

D: Si querés 

Y: Sí está bien voy a ver como hago. Tus papás a que hora vuelven?

D: Mi vieja tipo '8 y media' (20.30 horas) y mi papá a las '6' (18 horas)

Y: Está bien, veo como hago... Pasaría dentro de un rato, tipo '1' (13 horas). Te parece?

D: Sí

Y: Dale, nos vemos, te mando un wsp cuando esté cerca, ok?

D: Sí, chau

Y: Chau


(sigue)




domingo, 3 de mayo de 2020

Rompiendo el distanciamiento social




La verdad que veníamos sobrellevando bastante bien esta cuarentena. No nos asomamos a la calle para nada ni en ningún momento. Las compras, las hacíamos on line, a supermercados o pizzerías o casas de comida, y nunca tuvimos problemas, hasta que, hace casi 20 días, el supermercado del que somos clientes y hacíamos el pedido, nos envió un mail, diciéndonos que las compras que hacíamos podían llegar a un horario no convenido y nos avisaban para evitar problemas.

El mail decía que, si no llegaba el pedido a la hora convenida, podía llegar a cualquier hora. Realmente, mucha 'bola' (atención) no le prestamos, porque total como estábamos en cuarentena, siempre nos iban a encontrar en casa y podíamos recibir el pedido en cualquier momento. Pero, la cosa no quedó ahí y el supermercado, hace más o menos 10 días, nos envió un nuevo mail. Allí nos informaba que los pedidos ya no se atrasarían en la hora convenida sino también en el día pactado.

Y esa fue 'la gota que rebalsó el vaso' (excedió el límite). Porque no es lo mismo que el pedido llegue el mismo día a cualquier hora a que llegue cualquier día de la semana. Porque los artículos de higiene y limpieza se pueden esperar con un atraso de uno o de varios días, pero ciertos alimentos no. Así que decidimos dejar de seguir comprando 'on line' y comprar todo personalmente. Total, para eso, el gobierno había dado permiso para salir a comprar medicamentos o alimentos. 

Así que Luciano y yo, decidimos, en lugar de hacer un gran pedido semanal, hacer pequeñas compras diarias con las cosas que necesitábamos para ese día o para el siguiente. Y nos pusimos turnos para salir a hacer esas compras. Lunes, miércoles y viernes saldría yo. Y martes, jueves y sábado, haría las compras Luciano (las compras las podía hacer una persona sola de cada grupo familiar). Así que, casi siempre al mediodía, después del tardío desayuno, Luciano o yo, salíamos de compras.

En una de esas salidas, decidí cambiar de supermercado, porque al que íbamos siempre, había una 'cola' (fila) de clientes de más de una cuadra. Claro que todos mantenían una distancia prudencial, uno del otro y eso hacía que la 'cola' se hiciera tan larga. Pero decidí ir a comprar a otro lado, porque después de 30 minutos en la fila, no avancé nada y permanecía en el mismo lugar. Así que, 'reputeándolos' (insultándolos) en silencio pero en todos los idiomas, emprendí la retirada.

Caminé varias cuadras hasta un superchino. Ahí no había 'cola' así que entré 'como tiro' (rápido). Compré lo que necesitábamos y cuando me dirigía hacia las cajas, para pagar, entre las 'góndolas' (estanterías) los ví: Sabor y Dieguito! Que sorpresa! Cuando ellos me vieron, también se mostraron sorprendidos. Y acostumbrados al saludo, tan argentino de dar un beso en la mejilla cuando se encuentran los amigos, nos olvidamos del distanciamiento social que tanto recomiendan. En fin.

Ellos también estabas haciendo compras de último momento pero se quedaron boludeando mirando los precios de algunos productos que estaban en oferta. Así que juntos fuimos a las cajas a pagar y juntos emprendimos el camino a nuestras casas. Dieguito vive bastante cerca del super, así que hablamos de 3 o 4 cosas y enseguida llegamos a la casa. Sabor, como vive a la vuelta de la nueva casa vieja, siguió acompañándome y durante ese camino hablamos de mil cosas. 

Cuando ya estábamos cerca, tuvimos el siguiente diálogo:

Sabor: tenés ganas de un 'pete' (felación)?

Yo: uy, boludo, siempre tengo ganas de un pete, más si es de un lindo 'pibito'...

S: querés que te haga un pete?

Y: mal no estaría, pero, cuándo?

S: ahora!

Y: ahora?

S: sí qué tiene?

Y: nada, pero donde me lo vas a hacer?

S: en tu casa...

Y: en mi casa está Luciano. Te acordás que lo dije en el grupo, que Luciano estaba suspendido y como no trabajaba estaba en mi casa todo el día.

S: ah, me había olvidado...

Y: está bien, no problem...

S: y en la cochera donde guardás el auto?

Y: en la cochera?

S: sí, que tiene? Es un pete nada más, salvo que vos quieras otra cosa...

Y: no, no, un pete está bien... Pero en la cochera, no sé...

S: dale, tengo ganas de tomar tu lechita...

Y: mmm... Bueno, vamos...


Y allá fuimos. Dimos un rodeo para no pasar frente a casa, no sea que Luciano estuviera mirando por la ventana y nos viera. La cochera estaba vacía de gente pero llena de autos estacionados. La cuarentena hacía que la gente no usara el auto. Por suerte, mi cochera está en el medio del garaje y a ambos lados de la Ecosport, hay estacionados dos camionetas monstruosas por lo grande que son, pero bellísimas y nuevas! De un lado tengo a una VW Amarok y del otro lado, una Toyota Hilux.

El garaje tiene adelante y enfocando hacia el fondo y en el fondo, enfocando hacia adelante, dos cámaras de video, que supongo deben controlar toda la cochera. Pero, la Eco tiene vidrios polarizados, que no permiten ver nada de lo que hay adentro. Encima, con las dos monstruosas 'chatas' (camionetas) que tengo vecinas, no se alcanza a ver la Eco de ningún lado. Así que adentro de la Eco, volqué el respaldar del asiento y me dispuse a gozar de la 'mamada' (felación) de Sabor. 

Sabor, se sentó en el asiento del conductor y aunque no tiene mucha experiencia (yo soy por ahora su único partenaire) chupa bastante bien. Lo suficiente para calentarme 'al palo' (al máximo) y largar mis acostumbrados hectolitros de leche cuando acabo. Claro que mientras me chupaba la pija, Sabor se hizo una paja y acabamos casi al mismo tiempo. Me gusta ver acabar a Sabor por la cantidad de leche que larga. Ese día, lo hice acabar encima de un trapo para que no me ensuciara el tapizado de la Eco. 

Después nos despedimos y quedamos en encontrarnos en otro momento, siempre ahí, en la cochera y tener sexo dentro de la Eco, idea que me pareció fantástica, ya que no perdería la posibilidad de coger/follar a Sabor y por qué no, al Pela, ahora que había dejado de tener novio y andaba solo, como loco malo. Ese mismo día, a la tardecita, Luciano, estaba mirando un video porno gay, donde un 'negro' (persona de color) eyaculaba muchísimo también y me llamó para que lo viera. Me hizo acordar mucho a Sabor y me dio ganas de tomar la leche del 'pibito' que había tirado en el trapo que le di, pero me tuve que conformar, con la leche de Luciano. Quien, se entregó mansamente a mis deseos apenas le bajé los boxer. Y mientras él veía de nuevo el video del negro lechero, después de una cortísima masturbación y 'mamada' (felación) a la pija de Luciano, bebí todo su contenido lechoso, evocando la eyaculación de Sabor y los kilolitros de leche blanca y espesa que le sale de esa linda pija que tiene y que quiero seguir gozándola igual que a su apretado culito, por mucho, mucho, mucho tiempo... Jeeeeeeee...




domingo, 26 de abril de 2020

Cotidianeidades en cuarentena




En esta cuarentena mucha gente se está volviendo loca. Y cuando hablo de personas, incluyo a todos los grupos etáreos: niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos. Por mi trabajo en la escuela, estoy en contacto con adolescentes de 13 a 17 años aproximadamente. También con algunos de sus progenitores. Y ahí me doy cuenta de la locura a la que estamos sometidos en esta época de aislamiento social obligatorio.

En cuarentena, por el hecho de tener una plataforma virtual, académicamente estoy en contacto con ellos y puedo hacer un seguimiento bastante bueno y cercano. Pero, no todo son aprendizajes. Está también la otra parte, a la que hay que contener y es la psicológica. El encierro con la familia más cercana, la falta de contacto con sus amigos, el hecho de no tener actividades al aire libre y estar confinados entre cuatro paredes está afectando especialmente a los adolescentes y a los ancianos. 

Son ellos, los que me contactan. Y muchos no necesitan más que ser escuchados y orientados. Por ahí soy una especie de bálsamo para muchos de ellos. Tanto que tuve que dar turnos, como si estuviera atendiéndolos en el gabinete psico-pedagógico del colegio. Por suerte, existen las video-llamadas o el Skype. La tarea es agotadora pero me encanta. Cuando  nos reintegremos a la vida normal, ya voy a tener un amplio panorama de las problemáticas de mis alumnos a los que voy a poder ayudar.

Mención aparte para Luciano que con esta cuarentena y conviviendo las 24/7 con él es algo inenarrable. Cual cofre lleno de riquezas, voy descubriendo todos los tesoros que alberga este pibito. Luciano me está demostrando que es un verdadero diamante que a medida que voy puliéndolo brilla cada vez más. Tanto que hasta me da miedo, pensar que algún día pueda perderlo, a pesar de que tiene muy en claro que envejecerá a mi lado. Pero se dicen tantas cosas cuando uno está enamorado! 

Las actividades que hacemos en estos días (dejando las sexuales) fueron todas interesantes y compartidas. Hablamos mucho, de cosas pasadas y presentes, de nosotros y de nuestras familias, de nuestros amigos y compañeros, de nuestros sueños y de nuestras realidades, de la vida y de la muerte. Esta cuarentena sirvió para que nos afianzáramos como pareja, como les habrá pasado a muchos, pero también estoy convencido, que muchas parejas se rompieron en esta cuarentena.

Hicimos cosas de la casa, jugamos muchísimos juegos de mesa y de naipes, también le enseñé a jugar ajedrez, al póker, al dominó y a la generala (juegos del club de mi pueblo). Hicimos muchas manualidades (además de masturbarnos mutuamente, jaaaaa). Ensayamos muchas recetas, especialmente de repostería, con resultados variados (algunos nos salieron bien, otros regular y otros incomibles) pero siempre nos re 'cagamos de risa' (divertimos) y disfrutamos de estar juntos.

Días pasados, a la noche, no habíamos podido conectarnos con Netflix. Entonces, Luciano decidió hablar por teléfono con la madre, mientras yo miraba un programa periodístico. De pronto recordé que mi viejo me había regalado un montón de discos de vinilo, con música de la época en que él era adolescente. Y también me había regalado un centro musical para poder reproducir esos discos. Así que, como Luciano no terminaba más de hablar, decidí ver que había de interesante en ese material.

La verdad que había discos de música de la época de mi viejo. Casi toda de rock nacional e internacional y de música pop (cantantes argentinos, españoles, italianos, franceses e ingleses). En un momento dado, reproduje un disco de vinilo con música variada y escuché la letra de una canción que me gustó mucho y acá se las transcribo. Tanto me gustó que se la hice escuchar a Luciano, cuando se desocupó e hicimos algo que nunca habíamos hecho: bailar pegados.

Muchas veces, bailamos en las 'jodas' (fiestas) pero siempre separados, música movida. Pero música lenta, que yo me acuerde, nunca. Y eso es porque Luciano tiene vergüenza de que lo vean bailar apretado con otro varón. Y yo, le respeté siempre esa inquietud. Pero esa vez, estábamos solos, la música realmente era hermosa y tener a Luciano, pegado a mi cuerpo, diciéndome cosas 'calientes' (cachondas) al oído, me volvieron tan loco y me excitaron tanto, que habremos bailado transando algunos temas más, hasta que ya no resistí más y terminamos haciéndonos el amor como si fuera la primera vez... Eso sí, desde la sala nos llegaban los acordes de más música espectacular... Jeeeee...






Más como has hecho
(Doménico Modugno)


Yo te quiero tanto,
 como en mi vida he querido jamás
Y tan profundamente, 
que tengo miedo de mí
De este desmesurado amor
Que ahora, siento por ti

Yo te deseo, 

con un deseo nuevo que me atormenta
A veces,
me pregunto como es posible
Que me deba adormecer 
y me deba despertar
Caminar y tenerte de nuevo
 siempre ante mi
Ante mis ojos, 
en mis pensamientos
En cada instante de mi vida

Yo necesito de ti

Como la barca necesita el mar para poder navegar
La primavera necesita el sol para poder florecer
La mariposa, la flor
Un niño de una mano que la acompañe
Un perro de un dueño
Y del viento, la cometa para poder volar
Y yo de ti, siempre cerca de mi, 
en cada instante de mi vida

Mas como has hecho

Para que me enamore tanto, tanto
Me miro en el espejo y me pregunto
Si ese de ahí, soy yo

Mas como has hecho

Hacer de esta mi vida algo muy tuyo
A transformar el tiempo en una espera
Para yo verte

No hay sentido, dentro de mi vida

Y más lo pienso, es mas un hilo
Entre tus manos

Mas como has hecho

No sé siquiera cuando has comenzado
Yo solo sé que en esta vida mía
No sucedió jamás

Primera vez, que digo ciertamente

Te quiero tanto!!

Ante mis ojos, mis pensamientos

En cada instante, de esta mi vida
Siempre cerca de mi

Mas como has hecho

Hacer de esta mi vida algo muy tuyo
A transformar el tiempo en una espera
Para tenerte

La primera vez, que digo ciertamente

Te quiero tanto!!





domingo, 19 de abril de 2020

Bottom (Pasivo) 2





Y como dicen que el pez por la boca muere', yo morí por mi 'bocota' (boca grande). Otra vez, tuve que extremar precauciones porque con la eyaculación precoz de Luciano, no daba para que lo hiciera excitarse muy rápidamente. Así que le chupé un buen rato, el fantástico culo que Dios le dio (también se lo mordí, despacito, varias veces, no pude evitarlo). Él también chupó mi culo, me metió la lengua y los dedos, me masturbó y me chupó la pija, para excitarme y excitarse. 

Obviamente, la calentura fue en aumento, hasta que se me hizo inaguantable y le dije que me 'garchara' (cogiera/follara). Supongo que algo parecido le debe hacer a Carlitos cuando tienen sus encuentros sexuales. De todos modos, hacía muchísimo tiempo que no disfrutaba de Luciano adentro mío y me preparé para eso: para disfrutar. Luciano me puso de espaldas y mis pies, se los apoyé a ambos lados de la cintura, ofreciéndole así, mi agujerito de la forma mas plena y abierta posible.

Pero, Luciano no se quedó erecto en la posición, sino que se arrojó sobre mí y comenzó a besarme en los labios, el cuello y los hombros. Así que, mientras tanteaba a ciegas con la punta de la pija mi agujerito anal, me besaba apasionadamente. Yo no podía dejar que siguiera probando porque era capaz de excitarse con eso solamente y 'acabar' (eyacular) en cualquier momento. Aunque tenía la ventaja de que Luciano había acabado hacía media hora. Pero, nunca sé como reaccionará.

A veces acaba enseguida y otras veces demora más. Así que, cuando. me embistió, varias veces, ayudado con la mano, con la punta de la pija y no pudo encontrar mi agujerito, yo, con mi mano, se la coloqué bien frente a mi agujerito. Cuando la pija de Luciano comenzó a penetrarme, yo comencé a gozar. Luciano seguía besándome enloquecido, mientras yo agarraba sus nalgas. Poco a poco, sentí como la pija de Luciano entraba hasta empalarme totalmente. 

Un estremecimiento recorrió todo mi cuerpo cuando percibí el movimiento ondulatorio del 'saca y pon' de Luciano. Hacía lo mismo que el Matius! Lo habrá cogido el Matius alguna vez? La verdad que hacía mucho tiempo que Luciano no me cojía/follaba. Ni él ni nadie... Será por eso que gocé como gocé? O gocé porque era Luciano el que me la estaba metiendo? O porque me hacía acordar al Matius cuando me cogía/follaba? Cuánto hacía que el Matius no me cogía/follaba por favor!

Percibir los testículos de Luciano chocando contra mis glúteos, me provocaba intensas y regulares oleadas de placer infinito. Los movimientos ondulatorios, como los que hace el Matius, me volvieron loco. Sentirlo a Luciano, adentro mío me hacía sentir espectacular! Cuánto hacía que Luciano no me cogía/follaba! Me besó y mordió varias veces mi cuello, mis labios y mis hombros, y me repetía, jadeante, que me amaba y que era el chico más feliz del mundo. 

Yo lo tenía tomado por las nalgas y atrayéndolo hacia mí, trataba de que la pija de Luciano, alcanzara, inútilmente, más profundidad. Pero mi goce duró poco... De pronto, Luciano, comenzó a gemir: estaba por eyacular. No sé cuanto tiempo había pasado pero fueron pocos minutos. Las contracciones del bajo vientre de Luciano, que se transmitían al mío, anticipaban la eyaculación inminente. Los gemidos más fuertes de Luciano fueron tapados por mis labios porque me besaba como un poseído.

Una buena cantidad de leche, caliente pero no tan espesa, sentí que me derramaba adentro mío. Y así siguió contorneándose dentro mío hasta que descargó todo su semen. Hubiera querido estar horas penetrado por Luciano pero apenas fueron minutos... Tendríamos que consultarlo con un médico esto de la eyaculación precoz porque ni penetrado ni penetrador disfrutan el ciento por ciento. No sé cuanto tiempo permaneció con la pija en mi culo mientras me seguía marcando, el cuello, con besos.

Cuando creyó que ya no eyaculaba más, sacó la pija y poniéndose a horcajadas, con las piernas al lado de mis hombros, me puso la pija en la boca, para que se la chupara y terminara de sacarle la leche que seguía manando ahora como gotas que afloraban de a poco. Mientras me dedicaba a esos menesteres, quise 'pajearme' (masturbarme) pero Luciano no me dejó y sin cambiar de posición, agarró mi pija y continuó masturbándome, hasta que le avisé que estaba por 'acabar' (eyacular). 

Ahí, cambió de posición de nuevo y haciendo un '69', dejó que yo siguiera chupándole la pija, mientras él, hacía otro tanto con la mía. Después, de que acabé, y Luciano tomó toda mi leche, volvimos a la posición original pero de lado y nos seguimos besando un buen rato más, hasta que decidimos dar por terminada esa sesión de sexo y ducharnos. Después que nos duchamos, le dije a Luciano, que yo me encargaba de cambiar la sábana 'traversa' (sábana doblada varias veces y colocada transversalmente en la cama), secreto que aprendió Luciano, de las enfermeras que trabajan en el sanatorio y que sirve para no cambiar las sábanas cada vez que cogemos/follamos y ensuciamos con nuestras leches. Mientras tanto, Luciano iba a lavar y ordenar las cosas que ensuciamos en el desayuno y todo eso. Amo a Luciano en la faceta de activo pero lo amo mucho más al Luciano pasivo porque, cada vez que lo puedo coger/follar, me transporta a mundos siderales de los cuáles no quisiera volver nunca... Jeeeeee... (Fin)