sábado, 23 de enero de 2021

La cabra al monte tira...

 

Acá se usa bastante decir, cuando algún hecho se reitera, que 'la cabra al monte tira'. Y esto es lo que nos pasa, desde que Jaider se fue. Casi todas nuestras conversaciones giran alrededor de lo bien que nos sentíamos cuando convivíamos con Jaider. Y mil recuerdos nos asaltan. También hablamos mucho sobre esa inexplicable necesidad que sentimos ahora, de un tercero en nuestra pareja. Qué lo provoca ahora, si hace 3 meses, atrás, nunca sentimos esa carencia? 

Incluso, en aquel momento, hablamos sobre la adopción y coincidíamos en muchos puntos. Uno era, en caso de adoptar, hacerlo, pero mucho más adelante en el tiempo, ya que no sentíamos, en ese momento, de la necesidad, de alguien más, en nuestra pareja. Y después de escupir para arriba y concordar sobre lo que no aceptaríamos en una adopción (menores de 2 años o adolescentes por las características propias de esas edades) la escupida nos cayó en la cabeza: apareció Jaider en nuestras vidas. 

Jaider fue el adolescente que no pensábamos aceptar en caso de adoptar. Está bien que lo de Jaider, no fue una adopción, pero sí una especie de prueba. Prueba en la que comprobamos, que podíamos cuidar/criar/educar/contener, en todo sentido, a un adolescente. Aunque también comprobamos con qué facilidad perdíamos la objetividad. Pero bueno, era esperable y lógico que eso pasara. Los sentimientos afloran y no se pueden ocultar. Al menos nosotros no pudimos

Y ahora, sin Jaider, apareció de nuevo, el tema 'adopción'. Tema del que habíamos hablado mucho antes de la llegada de Jaider, pero que, indudablemente, al convivir con el pibito, habíamos cambiado algunos pensamientos. Ahora, no nos cerrábamos completamente a la idea de adoptar un adolescente. Aunque teníamos en claro que Jaider, si bien era huérfano, tenía otras características que no tiene cualquier otro adolescente en adopción (dinero, educación, amigos y gente que se preocupaba por su bienestar, etc.). 

Por esto comprendimos, que si decidíamos adoptar a un adolescente, no iba a ser la misma experiencia que vivimos con Jaider. Especialmente, por los problemas y las carencias que podían tener. Así y todo, estábamos dispuestos, llegado el momento, dentro de muuuucho tiempo, a adoptar un adolescente, que viviera con nosotros. Y caímos en un pozo de silencio. Dejamos de hablar y nos quedamos pensativos. Y sin mediar, ninguna insinuación hecha de mi parte, Luciano dijo:

- Luciano: 'viste' (te enteraste de) Carlitos?

- Yo: qué tiene Carlitos? Lo querés adoptar? Jeeeee...

- L: no 'boludo' (tonto), te contó lo que le está pasando?

- Y: con la vieja y el novio de la vieja? Si me contó que no se lleva bien con el tipo...

- L: viste que se quiere ir de la casa?

- Y: sí, pero adonde se va a ir? No trabaja, o sea, 'guita' (dinero) para alquilar no tiene. A lo mejor, la familia de los 'pollitos' lo 'bancan' (soportan) un tiempo pero y después?

- L:  y nosotros?

- Y: nosotros qué?

- L: si le decimos que se venga a vivir con nosotros?

- Y: sí, podría ser, aunque tendríamos que estar medio apretados, porque la casa es chica. Pero, él (léase Carlitos) se podría acomodar donde estaba Jaider. Yo no tengo problemas. Si Carlitos quiere...

- L: no, yo te decía de integrar a Carlitos, a nuestra pareja... 

- Y: mmm... Acordate que la última vez que vino a vivir con nosotros, vos sentiste tantos celos de él, que terminamos diciéndole que se vaya... No podemos estar jugando con los sentimientos de Carlitos ni de cualquier persona. No es un juguete que mientras te sirve, jugás con él y cuando te cansás, lo dejás a un lado...

- L: no ya sé, pero ahora es distinto...

- Y: distinto en qué?

- L: en todo. Yo tenía celos porque pensaba que lo preferías a Carlitos más que a mí. Ahora estoy más seguro de vos y de tus sentimientos hacia mí y de nuestra relación de pareja. Y si ayudamos a Jaider que no lo conocíamos, por qué no vamos a ayudar a Carlitos, que lo conocemos de hace mucho? Además, lo queremos y él nos quiere. Podría ser tranquilamente el reemplazante de Jaider. Con un plus: con Carlitos tenemos sexo. Dale, dejame que le diga que se venga a vivir con nosotros, si?

- Y: mirá Luciano, pensala bien. No me gusta andar jugando con los sentimientos de nadie. Si estás seguro, dale para adelante, pero sino, tomate un tiempo para pensarlo. No podemos traer a Carlitos diciéndole que queremos que sea parte de nuestra pareja, dejar que se arraigue y un tiempo después decirle que se vaya, como ya lo hicimos la última vez... Te acordás?

- L: sí Lu, ya lo pensé. De hace mucho que lo vengo pensando. Incluso lo pensé cuando Jaider vivía con nosotros y no quería dormir solo. Carlitos hubiera sido la solución! Pero no te dije nada porque me ibas a decir que lo estaba 'forreando' (usando) a Carlitos. Y nada que ver, aunque parecía eso. Además, la última vez yo estaba celoso porque me parecía que vos le dabas más 'bola' (atención) a Carlitos que a mí... 

- Y: creo que a eso ya lo hablamos bastante no?

- L: sí, está bien, lo que pasa que antes estaba medio inseguro de vos pero ahora estoy muy seguro. De vos y de nuestra pareja. 'Posta' (de verdad) te lo digo

Y siguió diciendome que estaría buenísimo que Carlitos, fuera parte de nuestra pareja y que estaba seguro que Carlitos iba a aceptar la propuesta, ya que hace un tiempo, le había insinuado que le gustaría volver a vivir con nosotros. Y a él (léase Luciano) le gustaba la idea de volver a integrarlo a nuestra pareja. Pero esas insinuaciones de Carlitos, no se volvieron a repetir nunca más. Y ahora, cree (creemos) que estamos ante una oportunidad única. Así que, Luciano va a ir a hablar con Carlitos y le va a decir eso de los celos y de la seguridad que siente ahora y todo eso y le va a pedir que vuelva a integrarse a nuestra pareja. Después, si la respuesta de Carlitos, es positiva, lo vamos a hablar entre los tres en casa y fumaremos la pipa del acuerdo, haciéndonos una hermosa felación de a tres... Jaaaaa...




 

sábado, 16 de enero de 2021

La vida sigue


El miércoles pasado, fue el día elegido por Jaider para irse a Buenos Aires. Los últimos días de convivencia nos resultaron re extraños, porque, aunque mantuvimos la rutina de todos los días, nos dimos cuenta que algo 'no andaba' (no era normal) en nuestra relación. Sentíamos (Luciano y yo) una especie de malestar hacia la actitud de Jaider por dejarnos y la impotencia por no haber podido hacer que cambiara de parecer. 

Y estas ambas sensaciones, colisionaban con la simpatía y el cariño que había despertado y que sentíamos, plenamente, por Jaider, desde que había empezado a vivir con nosotros. Tampoco para Jaider fue tan simple. A medida que se acercaba el día que había elegido para irse, creo que ciertos sentimientos de culpa empezó a sentir y además aunque nunca lo dijo, medio que se había arrepentido de la decisión que había tomado. 

Fue así que decidimos, la noche del domingo del último fin de semana de Jaider en casa, no quedarnos con la 'pica' (malestar) y hablarlo como lo habíamos hecho muchas veces. Y desnudamos nuestras almas y nos sinceramos totalmente. Más que nada de sensaciones y sentimientos que teníamos y que sentíamos que nos golpeaban permanentemente. Y en esa confesión de tres, emergieron sentimientos y sensaciones que incidieron en Jaider y que lo llevaron a tomar la decisión de dejarnos.

Lo que dijo Jaider...

- Se sintió bien viviendo con nosotros desde el primer día, aunque le costó mucho dejar los temores de que, al convivir con nosotros, una pareja de gays, en algún momento, tanto Luciano como yo o ambos, le insinuáramos 'hacer o tener algo' (sexo) con él.

- Este temor se acentuó, cuando le dijimos de dormir en nuestra cama, en medio nuestro, ya que le solucionábamos un problema (la de dejar de dormir solo y todo lo que eso le provocaba) pero, se le planteaba otro: el temor de que lo sedujéramos a tener sexo o algo parecido.

- Con el paso del tiempo, él (léase Jaider) fue percibiendo que sus temores eran infundados, pero le nacieron temores nuevos: el que más lo atemorizó, fue que comenzó a sentir una mayor atracción emocional por Luciano, que le despertó sensaciones y sentimientos nuevos que no había sentido antes.

- Y sintió miedo de que Luciano se diera cuenta de lo que le estaba pasando y malinterpretara lo que estaba sintiendo por él y le propusiera tener sexo y él (léase Jaider) no saber rechazarlo, a pesar que sexualmente no sentía atracción ni por Luciano ni por mí ni por ningún otro chico que venía a casa.

- Y temía volverse gay. Así que consideró que la única manera de evitar eso, era dejar de vivir con nosotros. Y eso lo llevó a plantearle al viejo Lucchessi que se quería volver a Buenos Aires.

Lo que dijo Luciano...

- En ningún momento, Luciano se dio cuenta de lo que estaba sintiendo Jaider por él y que él, nunca le había insinuado, 'tener o hacer algo' (tener sexo) a Jaider porque Luciano no lo deseaba y lo veía y sentía a Jaider como un hermano menor, que le despertaba sentimientos de amor fraternal y que siempre lo trató de esa manera.

- Que en algunas situaciones, percibió que algunas miradas o gestos o caricias de Jaider hacia él, que Luciano devolvió siempre, pero como sabía que Jaider no era gay, siempre pensó que Jaider lo hacía en forma inocente y como amigo.

- Y que estaba molesto por la actitud de Jaider de no habernos dicho todo eso que decía en ese  momento, ya que lo podíamos haber hablado como lo habíamos hecho muchas veces y como lo estábamos haciendo en ese momento, solucionando nuestros problemas, sin que Jaider tuviera que irse.

Lo que dijeYo...

- Definitivamente no soy un buen psicólogo. Quizás lo vaya a ser pero hoy por hoy no lo soy. Soy consciente que desde que soy psicólogo, nunca ejercí la profesión, sino que me dediqué a la docencia y de una 'materia' (asignatura) que nada tiene que ver con la psicología.

- Esto lo digo, porque no supe ver por lo que estaba pasando Jaider. Ni siquiera lo supuse. Ni lo imaginé! Y como por ahí dice Josep, por ver el árbol, perdí de vista el bosque. El árbol sería la necesidad de contenerlo a Jaider de alguna manera. Y el bosque, serían todos los hechos que fueron sucediendo en la vida de Jaider mientras estuvo viviendo con nosotros y que fueron incidiendo en él para que tomara la decisión de regresar a vivir a Buenos Aires. 

- Le di a entender a Jaider que ni en el lugar más recóndito de nuestra mente, tanto de Luciano como la mía, escondimos la idea de 'tener o hacer algo sexual' con él. Ni de día ni de noche. Y que creía que debía diferenciar sus sentimientos, ya que no era lo mismo, amistad, afecto, cariño, amor, pasión, etc. Algo parecido a una charla privada que tuve años atrás con el Gonza, en el colegio.

- Y le di ejemplos de lo que Luciano y yo sentíamos entre nosotros y lo que sentíamos por él. Y de lo que él, creía yo, sentía por nosotros y que lo confundió, creyendo que ese sentimiento nuevo que Jaider percibía, estaba orientado hacia el sexo gay cuando en realidad, no era más que amor platónico, fraternal/paternal/filial, el que sentíamos nosotros por Jaider y él por nosotros.

- También le recordé, que durante la noche, cuando Jaider comenzó a dormir con nosotros, se apegaba indistintamente a nuestros cuerpos, de frente o de espaldas y nos abrazaba con brazos y piernas, rodeando nuestros cuerpos y casi inmovilizándonos totalmente. Situación que aceptamos desde el comienzo y nunca generó ninguna sensación equívoca o confusa o que se pudiera mal interpretar.

- Y que Jaider se tendría que haber dado cuenta, que no buscábamos tener sexo ni nada relacionado con el sexo, cuando él mismo nos planteó el por qué, nosotros no exteriorizábamos nuestros sentimientos cuando él estaba presente y nos pidió, que era él quien se tenía que adaptar a nosotros y no nosotros a él. Es decir, que tanto Luciano como yo, tratamos en todo esos días no sexualizar nuestra vida cotidiana: una, por respeto a Jaider y dos, porque a Luciano no le gusta exteriorizar ni que le exterioricen muestras de amor, mientras hay testigos, sean gays o no.

Conclusiones. 

- Si todo esto lo hubiéramos hablando antes, con esta misma sinceridad y apertura, creo que otro hubiera sido el resultado final. Pero no fue así. Pecamos de engreídos y ahora, todos, estamos pagando las consecuencias. 

Consecuencias.

- Hace 3 días que Jaider se fue de casa y hace 3 días que el vacío que dejó, me resulta casi imposible de llenar. Será que como durante enero no trabajo, estoy todo el día sin hacer nada. Por ahí, algunos días me salva Carlitos, que viene a casa, con algún 'pollito', a acompañarme a hacer nada... Otras veces, viene solo y bueno, 'la carne es débil'... Jaaaaa...

- Para colmo, Luciano como no tiene vacaciones, está reemplazando a un compañero que tiene vacaciones. De ahí, que trabaja de las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche. A esa hora que vuelve a casa, Luciano llega destruido físicamente, solamente con ganas de ducharse, cenar e irse a dormir. A veces viene tan cansado, que ni cenar quiere. Y mucho menos tener sexo! Así que voy a ver si este fin de semana, con Luciano descansado podemos tener sexo del bueno. 

- Aunque, estemos donde estemos o haciendo lo que estemos haciendo, el fantasma del recuerdo de Jaider, no nos abandona en ningún momento. No dicen que la vida sigue? Cómo puede ser que un pibito nos haya 'pegado' (influenciado) tanto que no nos deje seguir normalmente en nuestras vidas? 





sábado, 9 de enero de 2021

Juntada

 
 
Espero que todos los que me leen y me siguen, hayan tenido una muy buena finalización y un mejor comienzo de un nuevo año, lleno de esperanza, expectativas y concreciones personales, pero también con muchos deseos y empeñados, en hacer un mundo mejor, ya que como sociedad, no vamos bien. Las políticas económicas y sociales actuales, no nos dejan avizorar un futuro mejor para todos, sino solo para unos cuantos y eso tiene que cambiar: sí o sí tiene que cambiar. Ojalá así sea...
 
En cuanto a nosotros, para el 1 de enero, a la noche, habíamos organizado una 'juntada' (reunión) de amigos. Con Luciano calculamos, que seríamos alrededor de 20 personas, entre 'pollitos', 'medianos' y 'diositos'. Y si bien, sabíamos que no iban a venir todos, supusimos que esa cantidad de personas, sería al menos la más aproximada, ya que varios nos habían confirmado que venían a casa. Y para esa cantidad de gente, compramos comida y bebidas, gasto que prorratearíamos entre todos.

Pero... de los 20 que suponíamos que podíamos llegar a ser, de casualidad superamos la mitad. El Gasti con el Colo, el Matius con el Juanse, los infaltables del Andy con el 'diosito' Emma, Carlitos, el Pela con el Dieguito y hasta ahí. Más los tres que éramos nosotros apenas llegamos a la docena. Así que sobró comida y bebida, como 'para hacer dulce' (mucha). Igualmente, la pasamos bien, reviviendo recuerdos, anécdotas y hablando de 'bueyes perdidos' como siempre. 

Jaider se acostó a medianoche en su cama aduciendo que estaba cansado. El resto se fue tipo 2 de la madrugada más o menos. Los únicos que se quedaron fueron Carlitos, el Andy y el Emma con quienes compartimos un par de 'porros' (cigarrillos de marihuana) que teníamos guardado para cuando se presentara una ocasión como esa. También dejamos de beber champagne y comenzamos a beber una botella de whisky importado que me habían regalado los 'pájaros', para mi cumpleaños.

Cuando se fueron el Andy y el Emma y se quedó Carlitos, ya supusimos con Luciano, que sería él quien compartiría la cama con Jaider mientras yo, esta vez, 'dormiría' (sexual y literalmente) con Carlitos. Así que eso fue lo que hicimos. Volver a disfrutar de Carlitos en la cama, reavivó todos mis sentimientos que yo tenía/sentía por ese pibito. Y más que una encamada espectacular, creo que volvió a renacer entre nosotros, la pasión y el amor que experimentamos durante muchísimo tiempo.

Y volvió a mí, la idea de la 'trieja' (pareja de tres). Incluir a Carlitos, en nuestra relación de pareja siempre estuvo latente. Más ahora, que nos hubiera podido solucionar el tema de acompañar a dormir a Jaider. Pero con la partida de Jaider, volvíamos a la idea principal. Si tanto Luciano como yo, amábamos a Carlitos y sabíamos que ese sentimiento era recíproco, por qué no volver a intentarlo? Además, ahora, Luciano y yo, crecimos, maduramos y logramos consolidarnos como pareja. Estoy seguro que ahora, Luciano ve con otros ojos, la relación afectiva/amorosa que tengo con Carlitos y al estar seguro de mí y de nuestra pareja, es más que probable que se anime a integrar a Carlitos y formar una trieja sólida. Antes de dormirnos, lo estuve charlando con Carlitos y él está dispuesto, totalmente, a hacer un nuevo intento. Yo también quiero repetir la experiencia y creo que Luciano, siente lo mismo que yo, más durante todo este tiempo, que compartimos nuestras vidas con Jaider. Sería algo así como reemplazar a Jaider por Carlitos, con el plus de que con Carlitos podemos tener sexo. Quizás se nos 'dé' (haga realidad). Mientras tanto crucemos los dedos para que así sea... Jeeeee...




jueves, 31 de diciembre de 2020

2020, un año in-olvidable

 

 


Hay años que marcan toda una vida y 2020 está cumpliendo el refrán de 'año bisiesto, año siniestro'. Con más de un millón de muertos en todo el mundo y una catástrofe económica sin precedentes, el coronavirus, que se instaló en nuestras vidas, ha convertido este año, con el que abríamos la década, en un tiempo de desesperanza y dolor. Terrible y lamentablemente, todos o casi todos, tenemos un conocido, amigo o familiar, que no pudo resistir los embates del virus y le entregó su vida.

Así que no creo que muchos tengan ganas de festejar. O sí. Festejar que sobrevivimos un año de mierda, donde la muerte, se apersonó en el mundo y a través de un virus, murieron muchos más, de los que estaban destinados a morir. Así que si estás vivo y superaste, hasta ahora, esta pandemia, da gracias a Dios, a la Vida o al Ente Superior en el que creas, por darte la oportunidad de vivir, un poco más. La vacunación está por comenzar por estos lares y es un motivo más para renovar las esperanzas. De ahí mi deseo para que todos, podamos vivir intensamente un 2021, colmado de logros y bienestar. 


Feliz Año Nuevo 2021!

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Fiestas de fin de año

 

Con Luciano y Jaider, pasamos la Nochebuena y la Navidad, con todos los Lucchessi, Luciano Agustín y los gemelos. Fue una fiesta con festejos por el nacimiento de los gemelos pero con una alegría contenida y empañada por el llanto desconsolado y la tristeza sin fin de Jaider. Nos volvimos a la nueva casa vieja un buen rato después de la medianoche. Jaider se calmó recién cuando se acostó entremedio de Luciano y yo. Lo abrazamos y consolamos, hasta que dejó de llorar y se durmió. 

No pudimos, tanto Luciano como yo, dejar de pensar, quién contendría, emocional y afectivamente, a Jaider en Buenos Aires. Al día siguiente, día de Navidad, volvimos de los Lucchessi, a almorzar con ellos. Jaider estuvo más tranquilo, pero igualmente exteriorizaba una enorme tristeza, totalmente esperable y lógica. Los gemelos, prácticamente no molestaron en ningún momento (se la pasaron durmiendo) y gozamos, en la sobremesa, de las payasadas de Luciano Agustín con sus nuevos juguetes.

Regresamos a la nueva casa vieja, después de una larga sobremesa, casi sobre la media tarde. La verdad que no quisimos agregar más leña al fuego, pero no pudimos evitarlo. Estuvimos hablando con Jaider y le dijimos que creíamos que había tomado una decisión equivocada y apresurada. Le dijimos que la contención que le dábamos acá, no la iba a encontrar en Buenos Aires. Menos en la gente que contrataron para él (cocinera/mucama y un secretario/chofer). Son de confianza de los Lucchessi pero...

Y los amigos, son chicos de la edad de Jaider y pueden resultar 'pan para hoy y hambre para mañana' (no siempre los va a encontrar dispuestos a ayudarlo). Menos los padres de esos chicos. Al menos eso es lo que creemos. Después, está el psicólogo con el que hace terapia y que prácticamente no lo ayudó en nada en todo este tiempo. Y quedan algunos amigos/socios del padre, que no creemos que lo puedan contener, al menos en el momento que Jaider lo necesite. Y después qué? Y después, la nada misma...

Y por muchas vueltas que le dimos al tema, no encontramos la solución. O mejor dicho, hay otras soluciones pero son casi todas impracticables o descabelladas. Aunque algo tenemos en claro: hace tres meses desconocíamos la existencia de Jaider. Y tres meses después, nos sentimos tan comprometidos con este pibito, que es de no creer! Y de Luciano puede ser comprensible pero y yo? Soy psicólogo... En qué momento, perdí toda mi objetividad y dejé que este pibito gobierne mi subjetividad? 

Debe ser por todas las cosas que le pasaron, le pasan y le pasarán a Jaider, que dejé mi objetividad de lado y me convertí en un ser tan subjetivo como Luciano? Al final dejamos de darle vueltas al asunto y nos rendimos ante una realidad insoslayable. En la cena, planificamos nuestros movimientos en las fiestas de fin de año. La cena de fin de año y el almuerzo del año nuevo, Jaider, los pasará de nuevo con los Lucchessi. No hubo Dios que lo convenciera que viniera con nosotros...

Con Luciano, pensamos ir a la casa de mi viejo, a cenar la noche del 31, a despedir este olvidable/inolvidable año. Ahí nos vamos a juntar para recibir el año nuevo, con mi viejo, mis hermanos y capaz que mi vieja y mi tío. Al día siguiente, vamos a ir a almorzar, el primer día del 2021, con la familia de Luciano: la madre, Enzo (el hermano) y la abuela. La madre de Luciano me invitó especialmente para la ocasión. De a poco y aunque del tema no se habla, la familia de Luciano, va aceptando nuestra relación de pareja y por ende, me va aceptando a mí, aunque lo hacen a regañadientes, pero lo hacen. Después de los postres, voy a dejar a Luciano para que 'mamenguee' (reciba mimos de la madre) y yo me voy a ir de los Lucchessi, a ver y estar un rato con los bebés, la Agus y el resto de mi familia política. Después, junto a Jaider, nos vamos a ir a  buscar a Luciano por la casa de la madre y volveremos, ya al anochecer, a la nueva casa vieja, ya que combinamos, con algunos de los 'diositos', 'medianos' y 'pollitos' para estar juntos y recibir la noche del primer día del 2021 y desearnos lo mejor, para ese nuevo año que comienza... En fin, es lo que hay...




miércoles, 23 de diciembre de 2020

Cigüeña



Cuando estaba escribiendo el post anterior, los gemelos decidieron irrumpir en este mundo. Todo ocurrió muy rápidamente aunque ya se habían encendido algunas luces de alarma, porque la fecha 'tope' (máxima) de nacimiento para los gemelos, la habían calculado para el viernes 18 (cumpleaños del Nachito). Así que el equipo médico ya le había advertido a la Agus, que sino nacían para esa fecha, se internara ese mismo día que le iban a provocar el parto o en caso contrario, recurrirían a la cesárea.

Pero la cigüeña llegó a tiempo y justo dentro del plazo máximo establecido. Eso sí, de madrugada. Por suerte, fue algo rápido. La Agus, rompió bolsa en su casa. Tuvieron apenas tiempo de ingresarla al sanatorio, cuando de la recepción, la tuvieron que llevar directamente a una de las habitaciones de la guardia. Así que tuvieron que llamar de urgencia al equipo médico y el Matius me avisó de lo que estaba ocurriendo. Yo a mi vez les mandé un 'wsp' a mis viejos contándoles del inminente nacimiento.

Luciano y Jaider estaban jugando con la play, así que les avisé de la buena nueva y me fui para el sanatorio. El apuro de la emergencia hizo que me olvidara que estábamos todavía en una cuarentena relativa. Los protocolos son estrictos en ciertos lugares de alto riesgo de contagio del covid19. Y los sanatorios creo que son los más exigentes: solamente una persona podía acompañar a la Agus. Había que optar entre la madre de la Agus y yo. Así que tuvimos que decidir un fallo salomónico.

La madre estaría acompañando a la Agus mientras estuviera en la habitación de la guardia. Pero, en el momento del parto, sería yo, el elegido para reemplazarla y quedarme al lado de la Agus. De última, soy el padre de sus hijos, no? Así que estuve esperando en el pequeñísimo vestíbulo de la sala de parto. El viejo Lucchessi y el Matius tuvieron que volverse porque no los dejaron permanecer conmigo ni tampoco en la sala de espera de la planta baja... Y por la hora, todos los bares estaban cerrados.

De ahí que les escribí a mis viejos, para que no fueran porque no los iban a dejar entrar. Y que posiblemente, lo pudieran hacer al día siguiente, en los horarios sugeridos y guardando los protocolos exigidos. Qué diferencia con el nacimiento de Luciano Agustín! Ese día, parecía que iba a nacer algún príncipe. Había médicos pediatras de todas las especialidades, de sanatorios diferentes, más ambulancias de alta complejidad pediátrica, más tipos que filmaron todo el parto, más amigos...

Una romería, como diría mi abuelo, que en paz descanse, cuando se juntaba mucha gente. Esta vez, ni el 'gato' (nadie) estaba presente. Por suerte no esperé mucho. Las puertas del ascensor se abrieron y entraron a la Agus, en una camilla, que pasó rauda para la sala de parto y a la que seguí de cerca. A una enfermera que no me dejaba pasar, le tuve que decir que era el esposo de la Agus. Ahí me llevó hasta una pequeña habitación y me hizo poner bata, cofia, barbijo y cubre-zapatillas, todo descartable.

Cuando pasé, ya la Agus había comenzado el trabajo del parto. Y no sé cuánto tiempo pasó pero a mí me parecieron siglos, antes que apareciera la cabeza del primer gemelo. Y cuando todavía duraba el alborozo, por la llegada del primer bebé, apareció la cabeza del segundo gemelo. Éste nació como el primero, deslizándose rápido y sin ningún tipo de problemas, por el canal vaginal. La Agus, a la que habían advertido, la dificultad del parto natural de gemelos, estaba exultante.

Y obvio que yo también. Con la Agus ya habíamos decidido los nombres. Los gemelos llevarían los nombres de nuestros hermanos y como la Agus solo tiene un hermano, el otro bebé, llevaría el nombre del primo, el Gasti. Así quedaron, Mateo Ignacio para el primer gemelo y Patricio Gastón, para el segundo. No está mal. Yo había preferido ponerle solamente un nombre, pero la Agus no quería hacer diferencias entre los gemelos y el primer bebé y de ahí los dos nombres. Por suerte, salió todo bien. Por precaución, dejaron internada a la Agus y a los gemelos, durante los siguientes 4 días y les dieron el alta, en la mañana de ayer. Nosotros habíamos decidido pasar con los Lucchessi, la Nochebuena y la Navidad y celebrar en esas fiestas, el nacimiento de los gemelos, aunque será una celebración con una alegría contenida por respeto a Jaider y sus recuerdos por demás dolorosos... En fin, cosas de la Vida...



jueves, 17 de diciembre de 2020

Partidos al medio

 

Con Luciano.

Apenas supe que el viejo Lucchessi había decidido volver a inscribir a Jaider en el colegio de pupilos, fue suficiente para sentirme 'partido al medio' (consternado). En realidad, con Luciano, ya nos 'habíamos hecho la película' (imaginado) como sería el 2021 viviendo con Jaider. Suponíamos que Jaider iba a optar por seguir viviendo con nosotros. De ahí que lo llevé siempre que pude a mi colegio para que se fuera familiarizando con él. Incluso, lo inscribí para el año próximo.

Pero, como dice el refrán, 'el hombre propone y Dios dispone', después de la entrevista que tuve con el viejo Lucchessi, se me desacomodaron todas mis ideas y planes que tenía para Jaider. Incluso me sugirió que hablara con el pibito. Y eso era otro tema. Cómo enfocar esta decisión del viejo Lucchessi, para que Jaider no la sufriera demasiado? Si la sufrió Luciano, cuando aproveché a decírselo, un dia que Jaider se estaba bañando y estábamos merendando solos... 

Luciano no podía creer la decisión del viejo Lucchessi! Los ojos se le llenaron de lágrimas y lo re contra 'puteó' (insultó) a mi suegro. Traté de calmar a Luciano, diciéndole que sabíamos que eso podía pasar y que el Gasti nos había dicho que Jaider iba a estar viviendo con nosotros hasta fin de año o como mucho, un mes más. Lo que nos molestaba, era que habíamos hecho planes, para el 2021, en el que incluíamos a Jaider en nuestras vidas. 

La verdad, no sé qué pensamos. Que Jaider viviría con nosotros para siempre? Pero ahora teníamos otro problema: cómo decirle a Jaider, la decisión del viejo Lucchessi? O sea, como decirle que el viejo Lucchessi se pasaba por el 'orto' (culo) lo que suponíamos era el deseo de Jaider, de quedarse con nosotros? Cómo decirle a Jaider que el viejo Lucchessi había decidido que él no siguiera viviendo con nosotros y lo iba a anotar de nuevo como pupilo? Nos pareció que lo mejor sería que no dejáramos pasar más tiempo, decírselo ya y que todo fuera espontáneo, sin guionar nada y que dijéramos lo que sentíamos. Era como quitar una bandita de tela adhesiva: hay que hacerlo rápido aunque el dolor sea intenso, porque es mucho más tolerable, que el dolor continuo que provoca retirar la bandita de tela adhesiva lentamente. En fin...

 

Con Jaider.

Así que decidimos esperar que Jaider se terminara de bañar, se cambiara de ropa y viniera a nuestro encuentro, para darle lo que creíamos que era una mala nueva...Cuando Jaider vino a la cocina a merendar con nosotros, decidimos dejarlo que merendara tranquilo y en ese momento, hablamos de 'bueyes perdidos' (cosas intrascendentes). Pero, no pudimos evitar que el ambiente se tensara y que nos ganara el silencio expectante. Jaider notó que algo pasaba y preguntó:

Jaider: qué pasa?

Luciano: no, nada, terminá de 'tomar la leche' (merendar) tranquilo. Hay un tema que queremos hablar...

Yo: sí, no hay apuro, tomá tranquilo que después hablamos...

Jaider: ya terminé... Qué pasa?

Yo: eeeehhh, quería contarte que estuve hablando con mi suegro, el viejo Lucchessi, de un 'temita' y quiero que lo sepas, porque no tiene sentido 'llevarlo a la larga' (demorarlo)...

J: ah, hablaste con mi tutor?

Yo: sí... El viejo Lucchessi me dijo que te inscribió en el colegio donde estabas como pupilo y que te ibas el mes que viene, ahora, en enero...

J: ah, sí, yo se lo pedí...

Yo: cómo?

L: queeeé?

J: me parece lo mejor... Para ustedes y para mí. Para ustedes, porque aunque nunca me lo hicieron notar, tuvieron que cambiar muchas cosas por mi culpa y aunque no me lo dijeron, yo sé que eso pasó. Y para mí, porque no quiero más andar de un lado para el otro. Y no soy desagradecido. Yo les agradezco, a los dos, todo lo que hicieron y que hacen, para que yo esté y me sienta bien, pero si yo tengo una casa donde vivir y personas contratadas a mi servicio, por qué tengo que vivir como si fuera un huérfano pobre?

L: mirá Jaider, nosotros no somos ricos, pero creíamos que viviendo con nosotros estabas bien, además nunca te tratamos como un huérfano pobre... Creo que no te faltó nunca nada y todo lo que quisiste, lo tuviste siempre...

J: no pensés mal, Luciano, viviendo con ustedes estoy re bien y siento que me quieren de verdad y sé que no lo están haciendo por interés ni nada por el estilo, pero extraño mucho todo lo de allá. Además de a mis viejos y a mis hermanos, extraño mi casa, mis amigos del cole, mis amigos del club, de todas mis cosas, mis amigos del campo, mis mascotas... Por qué no puedo vivir en Buenos Aires?

Yo: no te puedo contestar eso Jaider, o mejor dicho, no te podemos contestar porque desconocemos completamente todo lo que sea judicial y legal que te rodea. Nosotros sólo dimos nuestro consentimiento para que vivas con nosotros, pero no sé por qué, teniendo casa en Buenos Aires y gente a tu servicio, no podés vivir allá. La verdad que no lo sé.

J: porque cuando estaba allá, aunque estábamos en cuarentena, igual nos reuníamos, en mi casa o en otras casas o en mi casa de fin de semana o en el pueblo o en el campo. Desde que estoy acá, hablo a veces con ellos por whatsapp o nos vemos por video-llamadas pero no es lo mismo. Por eso quiero irme para allá. Y para que vean que no tengo nada en contra de ustedes, sería re genial que se vinieran a vivir conmigo, a mi casa y que conocieran a mis amigos y todo eso. Pero no por unos días, como si fueran vacaciones. Estaría bueno que fuera para siempre...

L: ...

Yo: es muy lindo eso que decís, Jaider. Y si fuéramos solamente pareja y no tuviéramos familia, 'ponele la firma' (seguro) que aceptaríamos tu propuesta. Pero tenemos familia y, tanto Luciano como yo, ya tenemos organizada nuestra vida acá, en Rosario. Eso nos hace que sea imposible aceptar tu propuesta que te agradecemos enormemente. 

L: Sabés qué pasa? Que nos 'partiste al medio' (destruiste) con esta decisión de irte y no nos haya dicho nada. La verdad que no te hubiéramos podido solucionar nada pero que sé yo, siempre tratamos de hablar de las cosas que nos preocupan. Vos eso lo sabés porque lo hicimos muchas veces...

J: sí, Luciano, tenés razón pero para que les iba a plantear un problema, si el único que me podía dar una solución es el viejo Lucchessi, como le dicen ustedes. Él es mi tutor y es el único que puede hacer que yo vuelva a vivir en mi casa, estar con mis cosas y mis amigos... Para qué plantearles a ustedes un problema mío que no iban a poder solucionar? 

L: no sé Jaider, para ver si podíamos hacer algo, no sé qué, pero intentar algo para no sufrir boludo como lo estamos haciendo ahora o te creés que no nos 'jode' (molesta) que te vayas? 

Yo: la verdad Jaider, creo que aunque no tuviéramos la solución a lo que te está pasando o estás sintiendo, nos lo podrías haber dicho igual. Al menos, para saber que no estabas tan bien como nosotros creíamos y que no querías seguir viviendo más con nosotros. La verdad que desde que llegaste, nos sentimos re bien conviviendo con vos y es un 'garrón' (algo malo) para nosotros, que quieras irte. La verdad que es un 'bajón' (mucha tristeza) que hayas tomado esa decisión porque aunque nosotros sabíamos que éramos un 'hogar de tránsito', ya estábamos haciendo planes para los tres en el 2021... 

L: ya sabés cuándo te vas?

J: a mediados de enero creo...

Y seguimos hablando de este tema, un buen rato más, pero la decisión de Jaider era 'cosa juzgada' (algo decidido y que no tiene vuelta atrás). Sólo espero que la decisión que tomó el viejo Lucchessi a instancias de Jaider, sea positiva y que este pibito pueda rearmarse psicológica y emocionalmente (aunque dudo mucho que lo logre viviendo solo, aunque esté rodeado de miles de sirvientes). A menos que la terapia psicológica que está recibiendo, lo ayude mucho más de lo que lo ayudó hasta ahora. 

En parte, Jaider tiene razón al elegir otra manera de vivir. Jaider estaba viviendo, antes del accidente, que le costó la vida a toda su familia, otra vida. Una vida diferente que ni Luciano ni yo, ni muchos de los 'diositos', 'medianos' y 'pollitos' vivió nunca. Y Jaider, aunque se adaptó re bien a nosotros, a nuestra forma de ser, de sentir y de hacer, tiene dinero más que suficiente, para vivir 'otra' vida diferente a la que estaba viviendo con nosotros. No sé si mejor, pero sí diferente. Y creo que el viejo Lucchessi como el resto de los abogados y demás personas que lo rodean, tienen que adaptarse a las necesidades de Jaider, y no al revés, como hasta ahora, que Jaider tuvo que adaptarse a ellos y sus necesidades. Claro que desconozco (desconocemos) totalmente, todo el entramado legal y judicial que rodea a Jaider y su situación personal y puede ser, que lo que a nosotros, nos parece fácil, quizás no sea tan así. En fin, cosas de la Vida...