viernes, 18 de septiembre de 2020

Destino (2 de 2)



Fue así que volví al colegio, a hacer algunas cosas, ordenar otras y conversar con Miguel Ángel, el portero del turno matutino. Él se había enterado que yo iba a ser el nuevo director del secundario y me estaba dando sugerencias para modificar algunas cosas en el funcionamiento del colegio y que él veía que entorpecían la labor de él y del resto del personal de maestranza. Pero, cuando apenas habían pasado diez minutos, recibí el llamado de Eric, diciéndome que su padre había llegado y que mi auto ya estaba libre. Le agradecí el llamado y le respondí que enseguida estaría por allí para buscar la Eco.

Fue así que volví sobre mis pasos y cuando llegué al garaje, me encontré nuevamente que Eric estaba solo. La salida de la Eco estaba despejada pero del padre de Eric ni noticias. Entonces, le pregunté por el padres y se originó un diálogo parecido al que transcribo a continuación:

Yo: y tu papá?

Eric: se volvió a ir. Se dio cuenta que se había llevado las llaves del auto y vino a traerlas pero ya se fue de nuevo. Querías hablar con él?

Y: no, curiosidad nada más. Lo que pasa que si estaba él y vos quedabas libre, me hubiera gustado invitarte a tomar algo y seguir conversando con vos, si no te 'jode' (molesta) obviamente.

E: no, nada de molestia... Al contrario, me gusta platicar contigo... Ah, me dijo que lo perdones y que por las molestias, te dio 2 lavados del auto, gratis... Acá te dejó los cupones...

Y: ah, bueno, gracias! Pero no fue ninguna molestia para mí, al contrario. Hablar con vos realmente me gustó mucho, lástima que estés solo, sino te hubiera invitado a tomar un café y continuar con la conversación.

E: si quieres podemos tomar un café en el office... Es café en 'saquitos' (bolsitas individuales)... Digo, si quieres...

Y: obvio que quiero! Pero no vas a tener problemas con tu papá cuando vuelva?

E: no! Él ya no volverá hasta la tarde. Yo me tengo que quedar hasta las 2 más o menos. A esa hora mi hermano me reemplaza y yo voy a lavar los autos...

Y: ah, bueno, está bien, no quisiera que se molestaran por sacarte de tus obligaciones...

E:está bien, quieres pasar al office?

Y: sí, vamos!

Así fue que me hizo pasar a una pequeñísima habitación contigua a la oficina, que hacía las veces de cocina. Mientras Eric enchufaba la pava eléctrica para calentar el agua y hacía los preparativos para preparar el café, me acerqué por detrás y como hice miles de veces, con otros chicos, lo abracé por la cintura y le apoyé mi bulto sobre el culito del pendejito quien no se movió ni dijo nada. Le pregunté si le molestaba eso y antes de que contestara, le dije que me gustaba mucho, tanto físicamente como por su forma de ser, pero que me dijera la verdad, si eso lo incomodaba, lo dejaba de hacer.

Eric me dijo que no le molestaba y se movió de tal manera, que con su culito presionó mi bulto y pegó su espalda a mi pecho y tiró hacia atrás su cabeza, dejándome parte de su cuello, libre para que lo besara, cosa que hice con pequeños 'piquitos' (besos con los labios en punta). En ese momento, lo hice girar hasta poner su cara frente a la mía y como no podía besarlo en la boca, seguí besándole el cuello, mientras mis manos, le sujetaban las nalgas por sobre el pantalón. Eric mientras tanto aflojó mi pantalón y metió su mano por debajo del slip, me agarró la pija y comenzó a masturbarme.

Mientras Eric me masturbaba, yo besaba su cuello, mientras masajeaba sus nalgas y lo presionaba hacia mí. Cuando ya estaba totalmente excitado, presioné sobre los hombros de Eric, para que se arrodillara y le dije que me la chupara. Una vez en esa posición y con mi pija a centímetros de su boca, no le quedó otra opción, que quitarse el barbijo y comenzar a pasar la lengua por mi glande hasta que en un momento dado, se metió toda mi pija en su boca. Con sus manos me bajó el pantalón y el slip y se concentró en darme placer mientras me hacía una felación exquisita.

Así estuvo varios minutos, dándome placer hasta que fuimos interrumpidos por una vieja que recién había llegado y golpeaba con los nudillos de la mano, el vidrio de la ventanilla. Eric, salió, sin barbijo, le imprimió el ticket, colocó la llave en el tablero de control y volvió sonriente a la cocinita a continuar con la felación que me estaba haciendo. Al rato, otro tipo, nos volvió a interrumpir. Eric, por demás solícito y cordial, despachó rápidamente al nuevo cliente y continuó haciéndome la felación interrumpida, al tiempo que se sacó la pija parada y comenzó a masturbarse.

Al rato, le avisé que estaba por acabar. Me dijo que no quería que le acabara en la boca y sí quería que lo hiciera en su cara. Así que eso es lo que hice. Mis hectolitros de semen cubrieron la cara de Eric. Luego, cuando ya no me salía más leche, le volví a meter a Eric, mi pija en la boca y me siguió 'peteando' (mamando) mientras él se siguió masturbando hasta que eyaculó, entre gemidos y jadeos sordos, sobre un papel de diario viejo, que había colocado en el piso. Luego, nos comenzamos a acomodar la ropa hasta que nuevos clientes, volvieron a interrumpirnos una vez más. Le dije que me gustaría, que otro día, cuando estuviera libre, pasar a buscarlo e ir a casa, donde estaríamos mucho más tranquilos, sin pensar que alguien nos podía llegar a interrumpir y podíamos dar rienda suelta a nuestras ganas y calentura. Obviamente, Eric me dijo que sí, muy entusiasmado con la idea, de que aquello, tuviera una continuación y no haya sido solamente, un 'touch & go'... Jaaaaa...




viernes, 11 de septiembre de 2020

Destino (1 de 2)



Esta vez, a diferencia de la vez anterior, esta 'posesión' fue de cargo. Acá ante la incertidumbre por el comienzo de las clases, nos llevó al 'Capo di Tutti Capi' a organizar una reunión con los profesores del 'Consejo Directivo' del colegio, los dos representantes de la 'Asociación de Padres', los dos, de la 'Asociación de Exalumnos' y los delegados del personal no docente (administrativo) y del personal de maestranza. La idea era hacer una revisión de donde estábamos parados con respecto a la pandemia y a la reanudación de las clases e informar los últimos cambios, en la dirección del colegio.

La reunión obviamente fue virtual, vía zoom. Nosotros (el Capo y yo) desde el colegio, sentados en el despacho del Director General y compartiendo el escritorio y el resto desde sus casas. Esta presentación, hacía entrever, que mi presencia a la derecha del 'Capo di Tutti Capi', no era casual. El 'Capo di Tutti Capi' fue directamente 'a los bifes' (a la cuestión). Describió someramente, la situación de salud por la que estaba atravesando el Director General actual, la licencia que pidió por un año y le necesidad de buscarle un reemplazante, con urgencia al principio pero más calmadamente después.

Así, contó brevemente sobre las reuniones que tuvo con el 'Consejo Directivo' del colegio, y al no arribar a ninguna solución para designar el reemplazante del Director General, fue que decidió consultar con la Inspectoría de la Congregación, quien determinó que fuera el mismo 'Capo di Tutti Capi' quien asumiera el cargo de Director General del colegio y que, a su vez, él eligiera 'a dedo' (decisión personal) al Director del secundario. Y que esa elección, avalada luego por la Inspectoría de la Congregación, recayó en mí. Es decir, yo sería el Director del nivel secundario reemplazante.

El silencio penetrante fue el común denominador de los segundos que siguieron al anuncio para luego, transformarse en un conjuntos de voces, que no se entendía nada, ya que todos hablaban al mismo tiempo. Luego, cuando se calmó todo, comenzaron a llegar las palabras de adhesión, felicitaciones y palabras de aliento. Mención aparte para uno de los profesores del Consejo Directivo, que pensaba que el cargo reemplazante, debía ser para él, que hizo un comentario mordaz, diciendo que yo era 'un rey, sin reino', ya que iba a ser el director en un colegio sin clases ni alumnos.

El comentario, hizo reír a algunos y provocó algunos comentarios en otros, pero me dio mucha 'bronca' (enojo). Supongo que no debió ser nada fácil para el tipo, que es un docente de muchos años de antigüedad en el colegio, tener que 'bancarse' (aguantar) que yo lo 'desbancara' del cargo al que aspiraba. Pero, bueno, esa era la música que estaba tocando y con esa música iban a tener que bailar. Párrafo aparte, merece la mención que si bien ya estoy cobrando como director del secundario, todavía no comenzamos a trabajar y eso me hace 'ruido' (me provoca cierto malestar).

Cuando el 'Capo' dio por terminada la reunión virtual me ofrecí alcanzarlo hasta la casa pero me dijo que iba a visitar a un amigo en las cercanías e iba caminando. Así que sin mucho más para hacer en el colegio, me fui a buscar la Eco al garaje donde la había dejado. Ahí me encontré que el tipo que me había atendido cuando llegué no estaba. En su lugar había un muchachito veintiañero, un casi 'semi-diosito', al que no le alcanzaba a ver la cara completa porque tenía el 'barbijo' (tapa bocas) puesto, pero que no podía ser feo, teniendo en cuenta lo poco que se le veía la cara.

Hablaba con una tonada rara. Se notaba que era extranjero, nativo de algún país latinoamericano, que no supe precisar pero que me confirmó la teoría, que pibes muy lindos hay en todas partes del mundo. Encima mi radar-gay detectó, en el poco tiempo que estuvimos hablando, que si el pibito no era gay poco le faltaba. La mirada inquisidora del pibito hacia mí y mía al pibito, hizo el resto. La atracción era mutua. Sólo era cuestión de 'abrir el juego' (tomar la iniciativa). Y el juego, lo abrimos sin querer, cuando pagué el estacionamiento y me dio las llaves de mi auto.

Luego, la Vida hizo el resto. Mientras iba en búsqueda de la Eco y pensando, las pocas chances que yo tenía para abordarlo nuevamente, ya que yo, no iba al colegio en auto, sino en colectivo. Ese día, fui en la Eco porque había paro de los choferes de los colectivos. O sea, que para volver a verlo, tendría que volver otro día en la Eco nuevamente. En esos pensamientos estaba, cuando llegando a mi auto, encuentro que otro auto, me tapaba totalmente la salida. Así que volví a la oficina donde estaba el pibito para pedirle si me podía correr el auto que no me dejaba salir...

Cuando el pibito escuchó cuál era el inconveniente, se deshizo en disculpas, me acompañó hasta mi auto, diciéndome que el auto que taponaba mi salida, tenía las llaves del encendido colocadas y que en un santiamén, me lo movía. Grande fue su sorpresa, cuando encontró que las puertas del auto, estaban cerradas con llave y las llaves no estaban. Fue así que volvió a la oficina, para ver si las llaves estaban ahí, pero tampoco las encontró. Ya no sabía que excusa poner. Volvió donde estaba la Eco y juntos intentamos empujarlo, pero evidentemente estaba frenado y fue imposible moverlo...

Ante esas circunstancias, el pibito me dijo que el padre volvía pronto y que lo disculpara pero que no sabía que hacer. Yo le dije que no se preocupara y aproveché ese tiempo para hacerles preguntas y conocerlo. El pibito se llama Eric, tiene 23 años y es venezolano. Es un morenito, muy lindo, de ojos marrones vivaces. El barbijo me ocultaba el resto de la cara. Tiene un lindo cuerpito y ciertos ademanes, me dejaron entrever que sino era gay, andaba cerca. Vino a la Argentina el año pasado, junto a su papá y consiguieron ese trabajo en el garaje. También en el mismo lugar, lavan autos.

Mientras yo esperaba, Eric atendía a los clientes, hablaba conmigo y trataba de comunicarse con el padre por celular, cosa que no lograba. Aprovechando que estábamos solos, le dije que me gustaba su forma de hablar y que me parecía un chico muy simpático, además de amistoso y 'fachero' (lindo). Le pregunté si solo trabajaba o también estudiaba, si tenía novia, si le gustaba Rosario, si estaba contento de haber venido a la Argentina, si tenía amigos y cosas por el estilo. Eric dijo que le gustaba conversar conmigo, porque era muy amistoso y que lamentaba lo que pasaba con mi auto. 

Le dije que no se preocupara que yo no tenía apuro para irme, sino que había ido al colegio a una reunión y que no tenía otros planes que el de volver a mi casa. Pero, como el padre demoraba en regresar, le dejé mi número de celular y le dije que yo volvería a hacer algunas cosas en el colegio y que me llamara al celular en cuanto volviera el padre y yo pudiera sacar mi auto. Así que mientras me despedía, acaricié casi imperceptiblemente el brazo y la cintura de Eric. El pibito acusó mi caricia pero solamente me miró y en ningún momento dijo nada... (sigue)




viernes, 4 de septiembre de 2020

Hacia donde vamos?



Sabiendo que se venía la celebración del primer añito de vida de 'LA' (léase Luciano Agustín), mi bebé, todos querían participar de los festejos. Y al hablar de todos, hablo de los más íntimos, los que por una causa o por otra, no le podíamos decir que no. Fue así que decidimos, con la Agus, dividir el día en 3 momentos e invitar a los mismos a personas que debían estar en los festejos, sí o sí, y que fueran realmente 'íntimos'. Así, nadie se enojaría y podrían participar de la fiesta de cumpleaños de LA.

Por una cuestión de cercanía, almorzaríamos con los Lucchessi (7 personas más 3 nosotros, sin incluir al bebé, dábamos el número justo de 10), merendaríamos con amigos (limitados a 5 de cada lado) y terminaríamos los festejos, cenando con los míos. Todo estuvo muy bien organizado y el festejo fue más que íntimo. Contrariamente a lo que pretendían los Lucchessi, una fiesta descomunal, a la que asistirían la ‘high society’ rosarina y que el corona virus, no le permitió concretar.

Así y todo, en el almuerzo con los Lucchessi, la pasamos re bien. Para la merienda, la Agus había invitado a las amigas más íntimas y yo, tuve que hacer una profunda introspección, para invitar a mis más íntimos, ya que íntimos, salvo contadas excepciones, son todos. Al menos, desconté 3 de los 5 que podía elegir que ya estaban contemplados para otro momento. Es decir: el Gasti y el Matius por ser Lucchessi. Y Tomi porque lo consideramos un hermano más y venía con mi familia. 

Así que elegir 5 fue bastante más fácil: el Andy y el Emma (que son los dos con los que más me relaciono), el Colo (por ser novio del Gasti y porque lo amo y sé que me ama, aunque es fiel a su novio), el Sebi (infaltable) y Carlitos ( como novio nuestro). Párrafo aparte, para el Sebi, que sino me hubiera devuelto el beso en la boca, que le dí cuándo éramos chicos y que permitió que el destino, tanto de él, como el mío y el de todos, con los que me relacioné, se diera como se dio. 

Quién sabe, como habría terminado todo, si el Sebi no hubiera estado a mi lado, durante esos años de consolidación de la sexualidad. Pero, él estuvo siempre ahí, acompañándome de diferentes maneras, durante mucho tiempo, hasta que decidimos juntos ponerle fin a nuestra relación. Así que el Sebi no podía estar ausente y aunque hacía mucho que no lo veía, obviamente me dijo que iba a estar presente en la celebración del primer año de vida de Luciano Agustín. Y así fue. 

El Sebi departió con todos, especialmente con el verdadero 'diosito' (léase Emma) y el Andy. También pero bastante menos, con el Colo y con Carlitos. Y se entretuvo bastante, con las amigas de la Agus, con una de ellas, especialmente, también médica y a la que conocía de un hospital en el que habían trabajado. Al final del ‘chocolate’, (tiempo destinado a los festejos del cumpleaños entre las últimas horas de la tarde y las primeras de la noche), el Sebi decidió irse.

Para eso, iba a llamar un taxi, pero como también se iban el Colo y Carlitos (a los que tenía que llevar hasta la casa) le dije al Sebi que de paso, también lo alcanzaba a él. Además, se había ido a vivir solo, a una casa, en un lindo barrio, al oeste, casi a la salida de Rosario y aunque tenía que cruzar toda la ciudad, no podía dejar que el Sebi regresara solo. Así fue que le dije que yo lo alcanzaba y de paso, llevaba al Colo y a Carlitos y a una amiga de la Agus y así mataba varios pájaros de un tiro. Jeeee...

Así que llevé primero a los ‘pollitos’ que viven más o menos cerca y luego a la amiga de la Agus y finalmente al Sebi. Luciano me quiso acompañar para que no regresara solo desde la casa del Sebi, pero la capacidad de la Eco, estaba colmada. Así que decidió quedarse y dejarme que fuera solo. Esa decisión permitió que pasara lo que pasó. Dejé a todos en sus casas y seguí rumbo al oeste, en busca de la casa del Sebi. En el camino, estuvimos hablando, con el Sebi, de nuestras cosas.

La verdad que nos debíamos (y nos debemos) una charla. Hacía mucho tiempo que no hablábamos y teníamos ganas de hacerlo (de hablar)... Jaaaaaa... Aunque también, tenía ganas de hacer 'algo' con el Sebi. Ya lo dice el refrán: 'donde fuego hubo, cenizas quedan'... Después de un buen rato de viaje, llegamos a la casa del Sebi. La verdad que el barrio está muy bueno, un poco oscuro, por la arboleda que crece en las veredas, pero con unas casas espectaculares, todas rodeadas de jardín. 

Antes de llegar, el Sebi me había dicho, de bajar a conocer la casa, fue así que me bajé y una vez dentro de la casa, pude comprobar que mis sentimientos por el Seba, seguían tan intactos como cuando lo besé, por primera vez, hace más de 15 años atrás. Y después iba a comprobar, que él también, conserva los mismos sentimientos por mí, que exteriorizó cuando nos dimos el primero beso en la boca y que desembocó que fuéramos pareja durante bastante tiempo.

El Sebi me mostró toda la casa y los diferentes ambientes. La casa es chica pero tiene bien distribuidos sus ambientes. El Sebi la decoró en la onda minimalista y realmente está muy buena. El silencio de toda la casa, la penumbra que daban las luces encendidas estratégicamente y tener al Sebi al lado hicieron el resto.  El Sebi se fue a cambiar de ropa y cuando regresó, sin percatarme de su presencia, me abrazó desde atrás y me dio un beso suave en la nuca.

La sorpresa fue grande. Más porque aunque lo deseaba, no tenía un plan para poder avanzarlo. Así que, cuando me di vuelta, me encontré con la cara del Sebi a centímetros de la mía. Y el Sebi, 'primereándome' (tomando la iniciativa), me besó profunda y cálidamente en los labios. Obvio que no resistí a esa prueba de amor y se lo devolví como si fuera la primera vez. El Sebi me abrazó e hizo presión sobre mi nuca, para que yo no pudiera despegar mi boca de la de él. 

Así seguimos un buen rato, abrazados y franeleándonos. Pero no terminó como tenía que terminar. O como se espera que terminara. A mí se me hacía tarde para pasar a buscar a los 'pájaros' y al Sebi, le pasaba otro tanto, pero con la novia, a quien le había prometido que la iba a pasar a buscar apenas terminara el cumpleaños de Luciano Agustín. Así que excitadísimos, los dos, decidimos por mutuo acuerdo, dejar de hacer lo que estábamos haciendo y nos comprometimos volver a encontrarnos, en un futuro pero cercano encuentro. Ahí mismo, en la casa del Sebi, donde íbamos a estar tranquilos y nada ni nadie nos molestaría para dar rienda suelta al amor que seguíamos sintiendo el uno por el otro. Los dos, percibimos que nuestros sentimientos por el otro, permanecen inalterables, como el día del beso. Y aunque reconocemos, que los dos tenemos pareja y que no es posible encarar nada serio entre nosotros, sí avalamos, que podríamos tener estas 'escapadas' (oportunidades) de tanto en tanto, como para recordar tiempo idos y renovar los sentimientos que tenemos y sentimos, el uno por el otro, como antes, como ahora y estoy seguro, como será siempre... Jeeeee...






viernes, 28 de agosto de 2020

Predicciones gitanas



Días pasados, fui con la Agus a controlar el trabajo que está haciendo un carpintero en el departamento-piso que el viejo Lucchessi le regaló a mi bebé. Al principio, iba el mismo viejo Lucchessi a controlar esos trabajos, pero después que comprobó que no tenía el mismo gusto que la Agus, dejó de ir. Y le encargó ese trabajo a la Agus, que de última, es la que va a vivir en ese lugar. Así que, a veces, acompaño a la Agus, a controlar esos trabajos y ver como avanzan. También hablamos de como decorar los ambientes y que tipo de muebles comprar y todo eso.

Así que, aprovechando que el bebé se queda con la madre de la Agus, a media mañana, acompañé a la Agus, hasta el edificio donde va a vivir con los bebés. El departamento-piso es re grande y hay lugar para nosotros (Luciano y yo). La Agus da por descontado que nosotros vamos a ir a vivir con ella y los bebés. Luciano dijo que sí, pero yo tengo muchas dudas. Y no por lo que la gente piense de nuestra disfuncional familia, sino porque me gustaría ser, junto con la Agus, el sostén económico de mi familia, pero no sé cómo neutralizar la injerencia de los Lucchessi, en ese tema.

De todos modos, en uno de esos días, que íbamos caminando las pocas cuadras que separan la casa de los padres de la Agus hasta el departamento-piso, nos encontramos de frente a tres gitanas y dos gitanitos, que venían caminando a nuestro encuentro. Acá le decimos 'gitanos' pero sé que, en otros lugares del mundo, le dicen 'zíngaros', 'húngaros' o 'romaníes'. En Rosario, los desconocieron como colectividad y les prohibieron participar en la 'Feria de las Colectividades' que se hace anualmente en el mes de noviembre, donde cada colectividad de inmigrantes, muestra su cultura. 

Dicen que por no permitirles participar en dicha feria, los gitanos la maldijeron, ocasionando que el dia de la inauguración, indefectiblemente llueve y deba suspenderse para el otro día. Y esta situación, se repite año tras año, aunque, la maldición, falló algunas veces. Los 'gitanos' pertenecen a una etnia que tiene una cultura particular, con idioma y costumbres propias. Acá, las mujeres visten ropas de colores chillones. Los hombres, en general, visten igual que cualquier otro hombre. En Rosario viven en 'comunidad' (todos juntos) en casas, casas-rodantes y carpas de lona, cerca de la nueva casa vieja. 

Los hombres se dedican a la compra-venta de autos y camiones y otros tipos de vehículos. Pero, las mujeres, generalmente, se dedican al hurto y a la estafa, en especial, cuando recurren a la predicción del futuro de las personas. Esto lo sabe cualquiera y si bien, el rosarino en general, no los rechaza, si trata de evitarlos, especialmente cuando las mujeres, siempre en grupo, se acercan, con intenciones de practicar su arte. Ese día, podíamos haberlas evitado, cambiando de vereda y esa fue mi primera intención, pero a la Agus, se le ocurrió que las gitanas le 'leyeran las manos' (predijeran su futuro).

Así que nos detuvimos frente a ellas e inmediatamente se produjo un diálogo más o menos así:

Gitana: buenos días te de Dios y la virgen 'Nomeacuerdocuál', bonita, quieres que lea tu futuro?

Agus: síííííí

Yo (pensando): ay, Dios...

G (tomando la mano derecha de la Agus y mirando las líneas de la mano): déjame ver mi reina... Vaya, niña, tan bonita y no estás casada?

Y (pensando): bué, 'palo' (crítica) para mí, pero qué novedad. La Agus no lleva el anillo de casamiento, por lo tanto, no es muy difícil 'adivinar' que no está casada...

G : esta en la línea de tu persona, hermosa, eres muy fuerte y muy enérgica, intuitiva y dominante... también eres muy inteligente y ambiciosa y vas a lograr muchas cosas... 

Y (pensando): jaaaaa... qué fácil engañan a la gente! Va a lograr muchas cosas? Qué cosas? Tendrías que decírselas, si sabe el futuro de la Agus!

G: la vida te sonríe mi niña...

Y (pensando): cualquiera que ve a la Agus, vestida y maquillada, se da cuenta que la vida le sonríe...

G: cuando amas, entregas ciegamente y le das tu corazón al hombre que amas...

Y (pensando): qué 'chanta' (tramposa) eso se lo debe decir todas las veces que lee las manos...  

G: pero tu corazón se lo darás a una persona que no te ama....

Y (pensando): primera 'pifia' (yerro), yo a la Agus la amo! O no seré yo a quien la Agus le dio el corazón? 

G: y esa persona de la que te enamorarás, no te corresponderá...

Y (pensando): otro 'palo' para mí... aunque eso que no le correspondo como debo, no sé... 

A: a mí no me importa, yo lo amo y sé que me ama...

G: y a esa persona nunca le reclamarás nada...

Y (pensando): por favor! Qué va a reclamar? Si estoy al lado de la Agus cada vez que me necesitó, que me necesita y que me necesitará...  Le reconocí todos los pibitos que tuvo... Qué más puede querer? Guita no porque ellos tienen más dinero que los ladrones!

G: pero fíjate que a ese hombre (señalando una línea de la mano) al que amas, va y viene en  tu vida, porque fíjate que la linea se acerca y se aleja...

Y (pensando): bueno, al menos reconoce que algo bien estoy haciendo... 

G: él ocupará todo tu corazón, pero su corazón no te pertenecerá (y me volvió a mirar, como si me reprochara eso)

Y (pensando): que vieja 'turra' (insoportable), cómo sabrá eso de que mi corazón pertenece a otra persona? Lo sabe, lo adivina o lo intuye? 

G: tu 'hombre' te honrará siempre y aunque no estará contigo, igualmente te cuidará y te protegerá hasta el final de tu vida...

Y (pensando): bueno... al fin una buena... algo de verdad está diciendo... 

G: serás una excelente madre, abnegada y sacrificada, pero la línea de los hijos se corta... Mi reina, vas a perder a tu primer hijito...  

Y (pensando): eh? eso se lo está diciendo las líneas de la mano de la Agus? Claro que la gitana habla atemporalmente, porque no sabe que eso ya pasó... Lo habrá dicho por decir?

A: sí, ya sé,.. (Y se puso a llorar)...

G: pero no te pongas triste, mi reina, la línea continúa más abajo, eso quiere decir, que tendrás otros hijos, que te darán muchas alegrías... 

A: sí, ya sé.. (Y comenzó a lagrimear nuevamente)

Y (pensando): pero que boluda esta Agus! La gitana debe haber captado algún gesto que hizo la Agus, de conmoción o de algo de eso, cuando le habló del primer bebé y está profundizando el tema...

G: volverás a quedar embarazada...

Y (pensando): oia! Cómo sabe esta vieja que la Agus está embarazada si casi no se le nota? Con el camperón que tiene puesto y que le cubre casi todo el cuerpo, hasta las rodillas, no puede saber que la Agus está embarazada! Pero puede haberlo dicho por decir... Vamos a ver como siguen las predicciones...

G: vas a quedar embarazada de dos bebés! 

Y (pensando): ah, bueno! Como supo del embarazo? Y de mellizos? Podría haber dicho que estaba solo embarazada... Por qué complicarse? Además, de donde puede saberlo? 

G: acá dice que tendrás algunos problemitas de salud en el embarazo...

Y (pensando): ah, bueno, lo que nos faltaba! Acertó con eso del embarazo y ahora va por ese lado, insistiendo por ahí... Parece que volvió el 'chamuyo' (mentira)...

G: pero no serán los únicos. Tendrás muchos más hijos, que te harán muy orgullosa y muy feliz... tendrás una vida larga y plena y serás tan feliz o más de lo que eres ahora.

Y (pensando): bué...

G: viajarás mucho y tendrás una vida inmejorable. A través de tus hijos cristalizarás todos tus sueños y deseos.  También tendrás uno que no será de tu sangre, pero sentirás como propio...

Y: (pensando) adoptar un hijo? Acá si que 'banquinó' (equivocó) la vieja! Jaaaaa... Con 3 o más hijos y encima va a adoptar? Capaz que sí, porque cuando a la Agus, se le pone algo en la cabeza, hasta que no lo consigue, no deja de 'romper las pelotas' (molestar)...

G: esta línea dice que vas a sufrir una muerte, quizás un accidente o una enfermedad de una persona muy querida... 

A partir de ese anuncio, la Agus le pidió a la gitana que no quería que siguiera con sus predicciones y que no quería seguir escuchando. Le agradeció por todo lo que le dijo y le dio un billete de mil pesos (mil pesos!), que me pidió a mí, ya que ella no había llevado dinero. No sé si las predicciones de la gitana lo valieron pero de todas las cosas que dijo, acertó algunas que me llamaron realmente la atención (eso del embarazo y de los gemelos). Qué se yo! Capaz que la mina dijo eso 'al voleo' (de casualidad) y acertó. Todo puede ser... Y justo cuando estaba metiéndose en la parte negativa del futuro de la vida de la Agus, esta no quiso seguir escuchando. La verdad que al principio era escéptico de estas 'leídas de mano', pero me hubiera gustado seguir escuchando e incluso, hacerme leer mi mano a ver que me decía, como para ver que me depara el destino o si, como digo, el único arquitecto de mi destino, soy yo... Jeeeeee...






viernes, 21 de agosto de 2020

Diegote, Diego y Dieguito




Lo primero que tengo que advertir al que me está leyendo, es que no confunda a los Diego que aparecen en mi vida. Diegote, es el marido de Julia, mi hermanastra. Él es médico, igual que Julia y consejero médico nuestro para las cosas serias que nos afectan (como el HPV que tuvimos todos cuando destruyeron la idea de la 'isla' o la pija del Juanma). Al Sebi, que también es médico, lo usamos para los casos médicos de urgencia. A las mujeres médicas de la familia, como buenos machistas en esta sociedad rosarina, tanto Julia como la Agus, no las consultamos.

El otro Diego, es 'Dieguito', un 'pollito BB' que estaba 'saliendo' (noviando) con el Pela y que quise desvirgar pero que se arrepintió a último momento. Dieguito es el más chico del grupo de los más chicos. Tiene 16 años y no la tiene del todo claro. O sea que, viéndolo después, yo me apuré con él, ya que todavía está deshojando la margarita para saber si es hetero, bi o gay o qué. El hecho de noviar con el Pela creo que fue como para experimentar su orientación sexual. Obviamente, que con 16 años, es todo un 'diosito' porque ya llama la atención de cualquiera, su belleza física.

Finalmente, el 'Diego' del que me voy a referir en este post, en un ex alumno del colegio, de 23 años, que me acompañó en las jornadas de convivencia de la que participé, a mediados del año pasado y que tuvo la 'mala pata' (mala suerte) de doblarse el pie (una noche cuando estábamos caminando por las sierras en busca de una ermita) y necesitar de mí, para que lo ayudara a bajar y le hiciera los primeros auxilios. Aprovechando que estábamos solos y que mi radar gay me marcó que Diego tenía agua como para tirarme, pero no pude porque el dolor que sentía Diego, hizo estériles mis intentos.

Al regreso, en el ómnibus que viajábamos, quedamos solos, porque el 'pendejaje' (alumnos) se había bajado para ir a un 'shopping' (centro comerciald). Yo aproveché ese momento de soledad, para iniciar movimientos de 'avance' (seducción) a los que Diego respondió positivamente. Aunque algo hice. Sólo fueron caricias sobre la pija de Diego. La cosa se prestaba para más, pero cuando le pude meter mi mano por debajo del jogging y del boxer y le agarré la pija, aparecieron unas pibitas y tuvimos que dejar todo en stand-by hasta una mejor ocasión. Y después, nunca más...

Con Diego, nos cruzamos recién en la cena de fin de año del colegio. Pero fue un encuentro fugaz, animado y amistoso pero que no pasó de ahí. Los ex-alumnos se encargaban de servir las mesas y animar la cena, así que veía a Diego, que servía otras mesas más lejanas, muy fugazmente y aunque él me miraba, no tuvimos oportunidad de otro contacto personal. Además, no habíamos intercambiado celulares, ni siquiera, cuando a los pocos días de haber llegado del viaje, fui a la casa a saludarlo y que los padres me agradecieron todo lo que había hecho por el hijo.

Y seguimos incomunicados todo el tiempo posterior a esa cena. Como si ninguno de los dos, estuviera interesado en el otro. Hasta ese día, que en la casa de fin de semana de los Lucchessi, la hermana de Diego y amiga de la Agus, se dio a conocer y para que nos volviéramos a reencontrar, nos invitó a su cas, algún día que estuviera permitido, en un almuerzo dominguero. Luciano no quiso ir porque todavía tiene ciertos 'pruritos' (inconvenientes) de mostrarse parte de una familia totalmente disfuncional como la nuestra, así que fui con la Agus y el bebé.

Sigo con el hilo que venía desovillando. Finalmente, fuimos a la casa de los padres de Diego. Micaela, la hermana de Diego, nos presentó a su esposo y a una nena que tiene con ese fulano y que no conocíamos. También a una hermana mayor, casada con un tipo que en ese momento estaba haciendo el asado y con dos hijos chiquitos, alumnos del colegio, pero todavía, los dos, en el nivel pre-escolar. Después, aparecieron los padres de Diego, a quienes yo ya conocía y Diego, el benjamín de la familia, con la 'novia'. Novia? Desde cuando, Diego con novia?

La verdad que saber que Diego estaba de novio me desacomodó un poco. Él me había dicho que era gay y ahora me sale con esto de que tiene novia... Claro que también yo le había dicho que era gay, y aparecía en ese momento, no solamente con una mujer sino también con un hijo! Creo que re descubrirnos nos desacomodó un poco a los dos. De todos modos, ninguno de los dos acusó el golpe y la cosa siguió su rumbo amistoso y cordial en el que estaba desenvolviéndose. Después de los postres y ya en la sobremesa, me excusé y pregunté donde estaba el baño.

El padre de Diego me dio las indicaciones pero Diego se ofreció a acompañarme y de paso, traía más champagne, bebida con la que acompañamos el postre. Una vez que entré al baño, Diego entró detrás mío. Yo medio que me alarmé porque cualquiera podía preguntar por él y no quería que lo vieran salir del baño donde yo había entrado. Me tranquilicé cuando ví que el baño, estaba dividido en 3 compartimientos independientes: primero estaba el lavabo y luego, separados e independientes, la parte dedicada a los servicios sanitarios y la otra parte, donde estaba la bañera y la ducha.

Una disposición fantástica que nunca había visto. Es decir, 3 personas podían estar utilizando el baño al mismo tiempo y sin molestarse entre sí. Ge-nial! De todos modos, Diego cerró la puerta de ingreso con media vuelta de llave. Y sin esperar más tiempo, mientras yo meaba, me dijo a boca de jarro:

Diego: me dijiste que eras gay...

Yo: vos también me dijiste que eras gay...

D: no, yo te dije que no sabía bien...

Y: bueno está bien, acepto que te dije que era gay porque soy gay, aunque tenga un hijo con esta chica... No sé como explicarte. Para que lo entiendas bien, soy gay, pero me gusta y amo a esta chica con la que tuve un hijo. Pero es la única mina que me gusta y que amo. Vos, qué onda?

D: yo estoy saliendo con esta 'minita' (chica) pero para que me dejen de joder con eso de cuando voy a tener novia y todo eso, pero no pasa nada. 

Y: te gustaría que nos encontráramos algún día como para seguir donde dejamos ese día en el ómnibus? 

D: sí, podría ser... Si no te 'jode' (molesta)...

Y: no 'bola' (boludo) como me va a joder?

Dicho esto, cuando terminé de mear, me lavé las manos y todavía dentro del baño, acorralé a Diego contra la pared. Diego medio que se sobresaltó. No esperaba que yo lo 'avanzara' tan imprevistamente.  Le agarré la pija por encima del pantalón y se la empecé a masajear. Con la otra mano, le tomé la cara y le dí, un piquito, como probándolo. Diego hizo lo mismo que yo: con la mano me acarició la pija por sobre el pantalón. Yo tenía mi pija re dura. Diego, se arrodilló, y me aflojó el cinturón y me bajó el jean y el slip. Íbamos muy rápido, así que le pregunté:

Yo: ché, no vendrá nadie?

Diego: y quién va a venir?

Y: qué sé yo? Cualquiera!

D: no, no va a venir nadie... Querés que pare?

Y: no, boludo, seguí!


Y con poca destreza, pero apresuradamente, Diego , me sacó la pija y me 'pajeó' (masturbó) un rato y se pasó mi glande por toda la cara, para luego, lamerlo como si fuera un helado, hasta que se metió mi pija, casi por completo en la boca. Yo le sostuve la nuca y lo dejé succionar tranquilo. Diego, sin mucha habilidad, me pasaba la lengua por toda la pija y también el glande. Lo único que escuchaba, en el silencioso baño, era el 'chup, chup, chup' de la boquita de Diego. En cierto momento, escuchamos voces que se acercaban y nos separamos rápidamente.

Dejamos que los sonidos de las voces pasaran, me acomodé la ropa y volví a lavarme las manos. Diego salió rápidamente para la cocina, a buscar el champagne que había ido a buscar y que se había olvidado por culpa de la calentura que tenía. Cuando salí del baño, me topé con la hermana más grande de Diego, que me dijo que la Agus, me estaba buscando. Cuando volví al quincho donde habíamos almorzado, Diego, con las botellas de vino espumante, ya estaba allí, como si nada hubiera pasado. Me uní a la gente que estaba hablando de la situación social, económica y política del país y obviamente, del corona virus.  Con Diego intercambiamos miradas, sonrisas y gestos. La Agus quería regresar, así que estuvimos un rato más y emprendimos el regreso. Antes de irnos, intercambié los celulares con Diego y nos prometimos encontrarnos pronto y terminar lo que habíamos comenzado y que 'por h o por b' (por una causa o por otra), siempre tuvimos que interrumpir. Dicen que la tercera es la vencida... Espero que sea así... Jeeeeee...




viernes, 14 de agosto de 2020

Nuevos amigos




Algo tiene que haber pasado en el universo, porque después de insistir tanto tiempo y no conseguir más que apenas algunas 'escaramuzas' ganadas (que no fueron batallas ni guerras) Luciano aceptó ir a una reunión que no fuera de los 'pollitos', sino de adultos compañeros del trabajo. Y aunque las autoridades sanitarias sugieren no hacerlo, aceptó la invitación de un tal Bryan, del que habla mucho,  un compañero de trabajo gay, para ir a cenar a su casa.

Luciano me aclaró que no íbamos a estar solos, sino que también iban otros compañeros del trabajo: una pareja de lesbianas, que son enfermeras y otra pareja de gays que no conoce. Ese cambio de actitud me pareció sospechoso, primero, porque Luciano no es un chico sociable y mucho menos con gente que no conoce. Más bien tiene todas las características del asocial, con una marcada introversión y timidez, características que les respeto a rajatabla, porque lo amo con locura.

Después, cuando Luciano conoce a la gente que integran los diferentes grupos ('pájaros', 'medianos', 'diositos', familia, etc.) su desenvolvimiento social es diferente. Se muestra mucho más comunicativo y sociable pero para llegar a este punto, antes tuvo que transitar por un largo camino que le llevó muchísimo tiempo. Por eso, me extrañó que haya aceptado de 'una' (la primera vez) la invitación de este muchacho Bryan. Lo primero que pensé que ese Bryan, le estaba gustando y quería 'algo' con él.

Y como no me iba a quedar con la duda, se lo pregunté. Y mis dudas las disipó con su respuesta. El chico que lo invitó, no es tan chico como yo pensé. Tiene 38 de años y está casado, con un cincuentón, desde hace 15 años! Y Luciano lo considera un muy buen tipo pero no tiene ningún interés en él, más que el amistoso. A las enfermeras no las trató mucho y a los demás invitados, no los conoce. O sea, que si no es ese Bryan, la motivación de Luciano es nada más que la amistosa? 

Eso me dejó un poco más tranquilo, pero la aceptación de ir a la cena me seguía produciendo 'ruido' (dudas). Será que la relación laboral con ese Bryan, es tan estrecha? En la administración, donde trabaja Luciano, los escritorios están muy cerca y por ahí, la relación entre los empleados de administración es muy cercana. Habrá sido eso lo que permitió que Luciano y Bryan se hicieran tan amigos? Es el primer amigo de Luciano que no es un adolescente...

Pero mi hipótesis la derrumbó el mismo Luciano, cuando me dijo que Bryan era enfermero y que se veían sólo en la hora del almuerzo y a veces, en la merienda. Entonces? Se veían una o dos veces en el día y ya eran tan amigos como para que uno invitara al otro a su casa a cenar? El fin de la cena no era algo traído de los pelos. Bryan y el marido, iban a festejar un nuevo aniversario de casados, y como querían ampliar, el círculo de amigos gays en pareja, nos habían incluido entre los invitados.

Y bue, será así nomás. Dejé de darle 'vueltas' al asunto porque se me estaba por declarar la paranoia. La excusa era buena y no podía seguir alimentando mis dudas para averiguar este cambio de conducta de Luciano. Quizás estaba madurando. En septiembre va a cumplir 23 años. Ya no es ningún pibito. Yo dejé de ser 'patron de estancia' con los 'diositos y después con los medianos. Me tocará hacerlo ahora con Luciano? O será que con Luciano,  no quiero dejar de serlo? Jeeeee...

De todos modos, como Luciano vio que le preguntaba demasiado sobre la invitación, me dijo que si yo no quería ir, no teníamos ninguna obligación para aceptarla y que le podía decir que no, con cualquier excusa. Pero ni siquiera lo pensé. La primera vez que Luciano se abría a la gente, yo no podía abortar esa decisión. Así que le dije que le diera para adelante y que no habláramos más del tema. Lo senté en mis piernas, lo besé y como nos calentamos rápido, lo llevé a la cama.

El sábado pasado fue la fiesta y aunque no sabíamos que tipo de comida iban a servir, igualmente llevé una de las botellas del vino tinto que me regalaron los Lucchessi para mi cumpleaños. También le compramos, como obsequio por el aniversario de casados (nunca tuvimos un festejo de este tipo, así que le consulté a la Agus) un juego de 'almohadones' (cojines), escritos con leyendas alusivas a la celebración muy originales y bonitos. Tanto que compramos para nosotros también... Jeeeeee...

Pero a Luciano, le faltó decirme que su nuevo amigo, Bryan, era casi un cuarentón, pero de origen peruano. Y su pareja Oscar -cincuentón- también era peruano pero descendiente de japoneses. Cuando llegamos, ya habían llegado los otros invitados. Una pareja de lesbianas: Nadia -veintiañera- y Moni -cuarentona-. Y otra pareja de gays maduritos: Alfredo -medio afectado y cuarentón- y Carlos -varonil y cincuentón-. Y nosotros. Ocho personas de las diez permitidas. Hasta ahí todo bien.  

Algo cambió cuando estábamos a punto de sentarnos a la mesa para cenar. Óscar (así con tilde en la 'O') le pidió a Bryan que fuera a llamar a los 'chicos' que ya íbamos a cenar. Chicos? Qué chicos? Miré a Luciano quien se encogió de hombros, como dándome a entender que él tampoco entendía nada. Enseguida Óscar, nos dio instrucciones para que dejáramos tres lugares libres, para los 'chicos' y que nosotros nos sentáramos donde quisiéramos. Casi al mismo tiempo, el misterio se reveló. 

Bryan volvió con 3 varoncitos inquietos, locuaces y totalmente desinhibidos, hasta que nos vieron a Luciano y a mí. Óscar nos los presentó: Maximiliano -Maxi- de 10 años y Giuliano -Giuli- de 6, hijos suyos (adoptados obviamente). El otro pibito, Gabriel -Gabi- de 10 años, era hijo de soltera de Moni, que lo tuvo antes de ser pareja de Nadia. Los tres pibitos se mostraron inhibidos apenas nos vieron. Así y todo, nos saludaron educadamente y se sentaron en los lugares que les habían reservado.

Reconozco que estaban muy bien educados y se dirigían a sus padres, diciéndoles 'papá' a ambos. El otro chiquito, le decía 'mamá' a su madre y 'Nana', a la pareja de su mamá. A la otra pareja de tipos, los trataban de 'tíos'. A Luciano y a mí, como Luciano y Lu, para establecer la diferencia, entre nuestros idénticos nombres. Los pibitos interactuaron con nosotros, todas las veces que los incluimos en la charla o de lo contrario, se mantuvieron tranquilos, hablando entre ellos.

Incluso, comieron sin quejarse, el menú poco apto para pibitos de esas edades. Todos los platos, desde la entrada hasta el plato 'fuerte', eran de mariscos o pescados de mar, que Luciano come solamente en los sushi y yo, 'cada muerte de obispo' (rara vez). Y papas y arroz. Toneladas de papas y de arroz hecho de mil maneras distintas! Por favor, con lo poco que nos gusta esos ingredientes! Jaaaaa... Igualmente, como señoritos ingleses, comimos un poco de todo. Qué otra nos quedaba?

De postre, para los grandes, panqueques rellenos de manzanas con frutos secos picados quemados al rhum y con crema chantilly. Para los chicos, panqueques rellenos con helado, supongo que de crema americana o algo parecido y bañados con salsa de chocolate. Todo muy bueno. Hablamos de todo un poco, aunque dejamos de lado, la política para evitar problemas. La vedette, fue la cuarentena y la idiotez de la gente, irresponsable e incrédula, en plena pandemia.

Apenas terminamos de cenar, los pibitos pidieron permiso para levantarse de la mesa e ir a jugar, así que solamente quedamos los 'grandes'. En la sobremesa, brindamos con champagne y comimos una torta aniversario que seguramente habían comprado para la ocasión. Finalmente, sirvieron café y diferentes bebidas alcohólicas. En ese momento, hablamos de sus parejas, sus ocupaciones, sus intereses, sus chicos y sobre la situación de sus matrimonios igualitarios.

Después, hablamos bastante de nosotros (léase Luciano y yo) y de nuestra relación de pareja y del tiempo que llevábamos viviendo juntos. Les llamaba mucho la atención que siendo tan jóvenes, lleváramos tantos años de pareja. Casi los mismos años, que tenían como pareja, Nadia y Mónica! Y de que realmente, vivíamos en una extensa 'luna de miel', ya que nunca en los cinco años que llevábamos juntos, habíamos discutido ni nos enojamos nunca entre nosotros.

Y que, como estábamos tan enamorados, uno del otro, ambos, queríamos terminar nuestros días al lado del otro. Claro que no les dijimos nada sobre la 'poliamoría' ni tampoco de mi relación con la Agus. Quizás fue por eso que tiraron una 'idea' que no tuvo eco, aunque posteriormente, lo hablamos en casa, en diferentes momentos. La frase nació de Óscar y el resto la respaldó. Óscar, inocentemente, nos dijo: 'Cinco años viviendo juntos y sin problemas, indica que la relación de ustedes es más que sólida y salvo algún imponderable, creo que ya tendrían que estar pensando en tener chicos. No pensaron en adoptar?' Luciano me miró, se sonrió pícaramente pero no dijo nada. Y yo hice lo mismo. Luego, ambos respondimos que no. Y aunque la verdad, no lo habíamos pensado nunca, no teníamos ni sentíamos, por ahora, esa necesidad de compartir nuestras vidas con alguien más. Quizás, más adelante, cuando seamos más grandes de edad, esa sugerencia, fuera una buena idea, pero en ese momento, solo quedó en eso, una idea... Jeeeee...






viernes, 7 de agosto de 2020

Posesión y no de cargo (3 de 3)




Valentín bajó a abrirme la puerta apenas toqué el portero eléctrico. Por 'wsp' nos habíamos estado comunicando casi toda la semana y ese día, casi a las 17 horas, me recordó que me esperaba y que no le fallara. Le contesté que no, que todo seguía igual como habíamos quedado. También le dije que estaba estacionando la Ecosport  y que en minutos estaría en la casa. Valentín, me dijo que vivía en el segundo piso, departamento B. Así que toqué el timbre de ese departamento apenas llegué.

Valentín me recibió con un gran abrazo y aunque las normas sanitarias recomiendan que no, me dio además un beso en la mejilla como se acostumbra a hacerlo acá. Apenas subimos al ascensor, me di cuenta, por algunas señales y gestos o movimientos corporales de Valentín, que esa no iba a ser una tarde más. Pero, no me agarró desprevenido. Yo también quería que 'algo' pasara. Y como dice el refrán, 'cuando uno no quiere, dos no pelean', a la inversa sería, 'cuando los dos quieren, que pasaría'?

El departamento de Valentín, es nuevo pero chiquito, modesto y austeramente decorado. Tiene una cocina y un pequeño living-comedor, con un pequeño balcón que da a los fondos del edificio, donde hay algunas cocheras y bauleras. tiene un dormitorio separado y un baño liliputiense y ahí se terminó todo. De todos modos, el departamento estaba muy limpio y ordenado. Además, Valentín había encendido un sahumerio y había colocado un CD de música romántica y tranquila.

Le dije que la semana siguiente, en día y horario a confirmar, íbamos a hacer una reunión virtual por zoom, con todos los profesores del secundario. Y de paso, hacíamos las presentaciones del Capo de Tutti Capi como Director General, quien era el encargado de contar los sucesos que le habían obligado a los del Consejo de la Inspectoría de la Congregación a hacer los cambios que hizo. Después, me presentaría a mí como Director del secundario y yo a mi vez iba a presentarlo a él.

Mientras le decía esto, Valentín sirvió el café con masas y también me convidó con diferentes licores. Después estuvimos hablando cosas del colegio y de sus obligaciones. Le describí cuáles eran los grupos más difíciles y cuáles eran los chicos que a mi entender, eran los más conflictivos. También le señalé el nombre de algunas familias problemáticas y de algunos profesores, de personalidades fuertes, como para que vaya previendo, que actitudes y comportamientos exteriorizar.

Y no hubo más tiempo para intercambiar más palabras. Valentín me dijo que yo le había despertado un montón de emociones y sentimientos que hacía muchos años que no sentía y que me agradecía por eso. Le contesté que por ahí, las sensaciones y los sentimientos eran recíprocos y que seguramente íbamos a ser buenos amigos. Y nuestras miradas se cruzaron. Valentín quiso decir algo pero me pareció que no se animó. Yo me levanté y besé en la boca a Valentín. Mi radar gay volvía a funcionar.

Valentín recibió pero no me devolvió mi beso. Creo que estaba reprimiendo sus ganas. O estaba molesto por mi avance. Y cuando le estaba por pedir disculpas por mi desubicación, me sujetó la nuca con la mano y atrajo mi boca hacia sus labios y me besó. Así estuvimos un largo rato. Después, tomándolo de la mano, lo llevé hasta el dormitorio. Ahí mientras nos besábamos y nos franeleábamos, le fui quitando la ropa e hice lo mismo con la mía.

Valentín tiene un cuerpo bien marcado muscularmente. Es blanco como una merluza y está lleno de pecas por todos lados. Tiene vello rojizo en el pubis, pero es casi lampiño en el resto del cuerpo. Tiene una linda pija, aunque es como el Gasti. La piel que le cubre el glande no es retráctil. Es decir, cuando la pija está erecta, la piel baja pero se encaja en el cuello del glande y no hay dios que vuelva a hacer que el prepucio lo vuelva a cubrir. Para eso, hay que esperar la flacidez de la pija.

Cuando nos desnudamos por completo, nos arrojamos sobre la cama, que estaba sin tender. Nos acurrucamos de lado, uno frente al otro y pegamos nuestros cuerpos bajo el cobertor sin dejar de besarnos y acariciarnos. Valentín me decía qué feliz estaba. Mientras nos besábamos, nos empezamos a pajear mutuamente. En cierto momento, me subí encima de Valentín y experimenté, ese gozo pleno, que me transmiten las pijas re paradas de los 'diositos' con los que tengo sexo. 

Desde los primeros momentos, sentí la erección de Valentín sobre mi vientre. La presión de su pija sobre mi vientre era maravilloso. Luego, me fui desplazando, entre sus piernas, lentamente, bajo las frazadas, hacia abajo, mientras le besaba y le lamía todo el cuerpo de Valentín hasta que llegué a su pija erecta y pétrea. Comencé a lamerle la pija y me la metí en la boca, haciendo los movimientos propios de la masturbación mientras Valentín, solamente presionaba mi cabeza hacia su pija.

Le estuve chupando la pija un buen rato. Con la pija de Valentín dentro de mi boca, le hice movimientos masturbatorios y también, presionando mi cabeza sobre su vientre, me introduje profundamente la pija de Valentín en la boca, intentando una garganta profunda que no se dio pero que lo intenté varias veces. Luego, me incorporé de entre sus piernas y con un giro de 180º, quedamos haciendo un perfecto '69', con Valentín abajo y yo encima. 

Así, mientras Valentín se tragaba mi pija y mis huevos, me ofrecía su pija, sus huevos y el agujerito de su culo casi virgen, para que yo lamiera y dilatara con mi lengua y mis dedos. Situación que no desaproveché. Lamí el agujerito del culo de Valentín, hasta que logré dilatarlo un poco y luego seguí con mis dedos y mi lengua. Valentín, como yo, disfrutaba ese momento y hubiéramos querido eternizarlo. Luego de un rato, decidí pasar al nivel siguiente.

Recosté a Valentín boca abajo, y le seguí lamiendo varias veces el agujerito, le metí varios de mis dedos en el culo haciendo los movimientos propios de la masturbación y mientras Valentín con sus manos, se abría los gajos de su culito, me rogó que lo cogiera/follara. Sin esperar más, me puse un forro que lubriqué bien e hice lo mismo, con el culo de Valentín. Luego, apoye mi glande en el agujerito anal y comencé a presionar. No sé si Valentín gemía de placer, dolor, ansiedad o qué.

Obviamente, fui una penetración lenta. Los 'ay' continuos de Valentín, no me dejaban continuar tranquilo. Hasta que su anillo anal cedió, metí mi glande y pude iniciar la penetración, lenta y continúa. En diferentes momentos, Valentín se quejó y gimió. Pero, nunca me pidió, que me detuviera y/o dejara de hacerlo. Una sola vez me dijo que tenía ganas de cagar. Le dije que se relajara que era solo un reflejo propio de la penetración. Valentín mordió la almohada y me dejó hacer. 

Para disfrutar más ese momento, y para no meterle 'pila' (hacer algo rápido) cambié a Valentín varias veces de posición y siempre asegurándome que a pesar de los 'ay' del pibito, lo estuviera disfrutando como lo estaba haciendo yo. Terminamos en la posición del misionero que es mi favorita por muchas razones. Las piernas de Valentín me rodeaban la cintura y sus manos me rodeaban el cuello y me atraían hacia él, me besaba los labios y me pedía que no dejara de cogerlo/follarlo. 

La tibieza de las entrañas de Valentín y mi movimiento de pon y saca me anunciaron que yo estaba a punto de acabar. Valentín había cerrado los ojos y disfrutaba mi penetración y al mismo tiempo se masturbaba rápidamente. Mis intentos de, al menos, acabar al mismo tiempo o en tiempos parecidos, me pareció que no se iba a dar. Segundos después, Valentín echaba toda su carga seminal, abundante y también a chorros intermitentes pero con mucha fuerza, sobre su pecho, su abdomen y su pubis. 

Cuando sentí que yo estaba por acabar, le saqué mi pija. El forro venía algo 'sucio' con algunos rastros de mierda y sangre. A veces pasa... No me pasó muchas veces, pero es lógico que los chicos vírgenes o con poca experiencia, como Valentín, les ocurra. Más que nada porque cuando se lavan, no lo hacen bien. Aprovechando que Valentín seguía con los ojos cerrados, me saqué rápido el forro y lo envolví con papel tisú que había sobre la mesita de luz. 

Luego, continué pajeándome y cuando ya estaba por acabar, le dije donde quería mi leche. Valentín me dijo que la echara donde yo quisiera. Entonces, le dije que abriera la boca y me senté a horcajadas sobre su pecho. Mis primeros chorros de leche, salieron disparados sin dirección, pero luego, logré acertarle a la boquita abierta de Valentín, que tragó sin pensar. Con la punta de mi pija, junté el semen que había por ahí y se lo llevé a la boca de Valentín, que chupó fascinado.

Luego, jadeante y transpirado, besé profundamente a Valentín. Le limpié el poco semen que le quedaba por ahí, sobre el cuerpo, con más papel tisú y me recosté a su lado. Le pregunté a Valentín si estaba bien y me contestó que sí. Y que no recordaba que la penetración era tan linda y que se sentía tan bien que quisiera volver a repetirla. Le dije que la penetración es linda y se goza inconmensurablemente, cuando nos gusta mucho el que nos penetra. 

De lo contrario, sólo eran malas experiencias, donde el que gozaba era uno solo, el penetrador, como le pasó con el hermano Reinaldo o con el profesor del profesorado. Dicho esto, se pegó a mi cuerpo y se dejó abrazar. Valentín apoyó su cabeza en mi pecho y con una de sus manos, se puso a jugar con mi pija, masturbándome lentamente. No sé cuánto tiempo permanecimos así, en silencio. Finalmente, Valentín reaccionó, levantó su carita y me besó en los labios. 

Le pregunté si todo estaba bien y me contestó que sí, que la había pasado tan bien, que no recordaba cuánto tiempo hacía que no era tan feliz. Después me dijo, que como yo era su 'jefe' sería muy obediente y sumiso conmigo y mis deseos y que se iba a dejar cojer cuando yo quisiera. Confesión que nos arrancó risas a los dos. También me dijo que le había gustado todo y que nunca sintió lo que yo le hice sentir y que quería repetir ese momento y que lo volviéramos a hacer cuando yo quisiera. Le aseguré que esa, no iba a ser la última vez y que se preparara porque él me 'gustaba' mucho, especialmente, por su sumisión, quizás producto de su inexperiencia, pero sumisión al fin. Y que las próximas veces, lo quería hacer sin forro, porque quería dejarle dentro de su cuerpo mi ADN como señal de posesión, ya que le dije, que desde ese momento, yo, lo tomaba en posesión e iba a ser el único en poder disfrutarlo, hasta nuevo aviso. Valentín me juró que así sería, por los siglos de los siglos! Jeeeee...