lunes, 16 de julio de 2018

Dúo dinámico 1





Me acuerdo cuando era chico, que mi viejo, hablaba siempre del 'dúo dinámico' y yo no entendía a quién se refería. Muchas veces, pensé que el 'dúo dinámico' eran Batman y Robin, porque en las películas que veíamos de Batman, muchas veces se refirió a ellos de esa forma. Pero, después, en otros momentos, volvía a aflorar el término 'dúo dinámico', incluso una vez, los llamó así al Tato y al Tomi, que no solo dormían juntos, sino que sospechábamos que además de dormir, tenían sexo, pero nunca pudimos probar nada. En ese sentido, fueron siempre muy discretos y reservados, ya que siempre cerraron con llave, la puerta del dormitorio, cuando los dos estaban adentro.

Otras veces, también se refería como 'dúo dinámico' a otras personas, por lo que fui deduciendo, el verdadero significado de ese término. Obviamente, siempre se refería a dos personas (dúo) que se complementan y/o se suplementan a la perfección. Y así aparecieron los ejemplos que di antes, de actores, futbolistas, cantantes y todo tipo de profesiones. Así que nosotros (los pájaros y yo) también ahora, usamos esa expresión cada vez que nos referimos a un par de personas que se encajan como si fueran parte de un gran rompecabezas. Y aunque no lo puedo creer todavía, uno del dúo dinámico es el Gasti, con todas las características que tiene y/o posee.

En este tiempo, el Gasti vino a casa pocas veces. En cambio, Carlitos, el Pela y todo el 'pollaje' (pollitos y pollitos BB) venían casi a diario. Visitas que se acentuaron después de la pérdida del bebé. Pero, el Gasti, a pesar de estar presente en nuestras vidas, no solía venir mucho. En cambio, ahora, viene seguido. Una, para darme el apoyo de una parte de los Lucchessi y la otra es para contarme las novedades diarias de los Lucchessi. Obviamente, nos gusta recibirlo, tanto a Luciano como a mí, ya que no nos olvidamos de su generosidad para con nosotros, al prestarnos todo lo que necesitábamos para amoblar la nueva casa vieja. Pero, esta vez me dijo que quería hablar conmigo, a solas... 

Obvio que le dije que sí. Pero me llamó la atención que buscara un rato para estar solos, sin Luciano. En algún momento, supuse que quizás viniera a consolarme y de paso, 'cañazo' (buscar sexo) pero me pareció un pensamiento muy desubicado y lo dejé de lado. El Gasti fue a casa, después de que salí del colegio a la tarde. Vestía traje oscuro y corbata al tono y zapatos negros. Estaba tan atractivo que era de no creer. Traía una botella de 'Amarula' (licor dulce de origen africano) que sino lo probaron se los recomiendo. Así que además de café, le 'dimos' (bebimos excesivamente) al Amarula y en poco tiempo, nuestras lenguas se aflojaron (y eso que el Amarula no tiene gran concentración alcohólica).

Empezamos hablando del bebé y de la Agus y de los Lucchessi en general. Dio vueltas y vueltas, pero me pareció que le costaba mucho, decir lo que quería. Era como si quisiera decirme algo, pero al mismo tiempo, algo se lo impedía. Hasta que no tuve más remedio que 'tomar al toro por las astas' y preguntarle de frente, y sin anestesia, que era lo que quería decirme. Igualmente no me lo dijo directamente, porque comenzó dando un extensísimo rodeo, explicándome, 'cómo se formó el mundo para decirme que estaba lloviendo'... Jaaaaaaa... Es una metáfora que todos utilizamos, cuando alguien quiere contar algo y da tantos rodeos para llegar al núcleo del tema que es de no creer. Después de muchos rodeos y tragar saliva, tomar más Amarula y carraspear la garganta, largó lo que me había venido a decir: estaba de novio con un chico que conoció en la facultad... Así que si lo felicité mucho cuando se peleó con ese viejo que lo había enganchado y que a mi no terminaba de convencer, ahora que estaba saliendo con un pibito lo re contra felicité. Más, porque estuvo sin pareja ni nada todo este tiempo. Pero, el Gasti, lo puede hacer. Puede ser un asceta o un semental, o puede ser lo que quiera. Se adapta perfectamente a todas las condiciones. Cuando fuimos pareja, yo le decía, que por suerte, Dios lo había hecho varoncito porque si lo hacía un virus iba a ser inmortal... Jaaaaaa... Así que me alegré con él de la buena noticia y brindamos, por enésima vez con el Amarula, por una feliz, fructífera y larga relación, con su chico, como él lo llama... (sigue)






lunes, 9 de julio de 2018

Más sombras que luces




Sombras.
Más o menos todo está volviendo a la normalidad. Y digo más o menos, porque así como yo, todavía tengo esta apatía indisimulable para la Agus, a otros les está llegando la resignación, aunque todavía unos cuántos se resisten a aceptar la muerte del bebé. Una es la Agus, quien está sufriendo terriblemente la pérdida del bebé y está cayendo en una depresión del que no seré yo quien la saque, ya que soy el centro, de sus recriminaciones porque detectó esta apatía que se apoderó de mí y cree que no me importaba el bebé ni lo que pasó. En fin.

Sombras.
Otro tanto, sucede con los Lucchessi, quienes centran, no tanto sus reproches en mi apatía, ya que desconocen la misma, sino en mi actitud de haber permitido que la Agus siguiera viviendo sola y no tuviera mi apoyo. De nada valen mis argumentos, de que la decisión de vivir sola fue de la Agus. Y que la Agus, fue la que no aceptó vivir conmigo porque temía ser una discordia en mi relación de pareja con Luciano. Claro que esto no se los dije. Tampoco les aclaré que soy gay y que Luciano es mi pareja y que vivimos juntos en la nueva casa vieja. Pero, valía la aclaración? Creo que no.

Sombras
Claro que tampoco y menos ahora, puedo andar diciendo a los cuatro vientos, que soy gay y que estoy en relación de pareja con Luciano. De ahí, la decisión unilateral de la Agus, de vivir y llevar su embarazo sola. Ya conté en un post anterior, que le ofrecimos que viviera con nosotros, en una extraña constelación familiar de tres personas que ella misma no aceptó por diferentes motivos, ninguno válido. Por un lado, la Agus y yo, y afianzando nuestra pareja, el embarazo. Y por el otro lado, por la relación gay, de Luciano y yo, afianzada por el amor que recíprocamente sentimos.

Sombras.
Por otro lado, y esto lo sé por el Gasti, en una infidencia, el Matius me acusa directamente por lo que le pasó a la hermana. Y en una conversación íntima, con sus padres, unos días después del sepelio del bebé, se desbordó emocionalmente y deslizó que yo soy gay y que convivo con Luciano, y que por eso, la Agus no quiso ir a vivir conmigo ni yo tampoco fui a vivir con ella y mucho menos quise casarme con la Agus. Los padres sintieron el impacto de la noticia, pero, el Gasti cree que no le hicieron mucho caso, sabiendo de la inestabilidad emocional por la que está pasando el Matius.

Sombras.
Como ven, no la estoy (estamos) pasando tan bien como se puede suponer y no es tan fácil como parece, ponerle el cascabel al gato. Por el otro lado está mi familia, donde el reproche también existe pero en menor escala. Y la recriminación, está muy suavizada.  Y no por el lado de los 'pájaros' que me apoyaron en todo momento, sino de mis viejos, que no terminan de 'digerir' mi actitud de haber consentido que la Agus embarazada como estaba, se fuera a vivir sola. Y si bien les hice mi descargo, me achacan que no hice lo suficiente como para hacerla cambiar de opinión.

Luces.
El que arrojó un poco de luz entre tantas sombras, porque me dio todo su apoyo permanentemente, fue Luciano. Sintió muchísimo la pérdida del bebé y se solidarizó rápidamente con los sentimientos de la Agus, pero, en cuanto supo de mi apatía, cambió rápidamente de bando, y sin decirle nada, sentí todo su apoyo y su amor incondicional, de mil maneras diferentes. Y si bien, el fallecimiento del bebé no lo sentí emocionalmente hablando, la presencia y la contención permanente de Luciano me ayudó muchísimo. También me ayudaron y me ayudan mucho, la presencia continua y permanente en la nueva casa vieja de Carlitos, el Pela y todos los 'pollitos BB', el Gasti, el Colo, el Gonza y los demás 'diositos' y, algunos alumnos, con los que tengo una relación más cercana y afectiva, que vinieron a darme su apoyo, su compañía y su solidaridad. Aunque en estos momentos, lo que más me afecta, es la depresión de la Agus y que los Lucchessi por ver el árbol, no ven el bosque o no lo quieren ver. Y, aunque creo que hay que darles tiempo, espero que los más afectados, alcancen pronto la resignación. De lo contrario, todo se hará mucho pero mucho más difícil y complicado.






domingo, 1 de julio de 2018

Era en abril





Les dejo una canción de un músico rosarino (Juan Carlos Baglietto) que también vivió esta vivencia, de 'perder' un bebé y que compuso una canción llamada 'Era en abril'. En otro momento, les hubiera insertado el video, pero esta vez no tiene sentido. Si lo desean pueden buscarlo en YouTube. Al tema lo cantan el mismo Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré. 


ERA EN ABRIL

Sabes, hermano, lo triste que estoy?
Se me ha hecho vuelo de trinos y sangre la voz,
se me ha hecho pedazos, mi sueño mejor,
se ha muerto mi niño, mi niño, hermano.

No pudo llenarse la boca, de voz,
apenas vació el vientre, mi dulce amor.
Enorme y azul, la vida se le dio y no pudo tomarla,
no pudo tomarla, de tan pequeño.

Yo le había hecho una blanca canción,
del amor entre una nube y un pez volador;
lo soñé corriendo, abrigado en sudor,
las mejillas llenas, la mejillas llenas de sol y dulzor

Era en abril, el ritmo tibio, 
de mi chiquito que danzaba, dentro del vientre, 
un prado en flor, era su lecho,
y el ombligo, y el ombligo, y el ombligo, el sol...

No busques, hermano, el camino mejor,
que ya tengo el alma muda de decirle a Dios.
Que hacemos ahora, mi dulzura y yo,
con dos pechos llenos, con dos pechos llenos de leche y dolor?

Era en abril, el ritmo tibio,
de mi chiquito que danzaba, dentro del vientre, 
un prado en flor era su lecho,
y el ombligo, y el ombligo, y el ombligo el sol...
Estamos pensando, seria mejor, el marchar los tres, 
el marchar los tres...que quedarnos dos...





viernes, 22 de junio de 2018

Apatía




Dolor. Angustia. Tristeza. Enojo. Impotencia. Congoja. Embotamiento. Decepción. Ambigüedad. Depresión. Desolación. Ira. Reproche. Cuestionamiento. Agobio. Abatimiento. Aflicción. Amargura. Confusión. Desconsuelo. Culpa. Desesperación. Desaliento. Pena. Rabia. Pesadumbre... Todos estos sentimientos y sensaciones, se exteriorizaron en diferentes personas, en los diferentes momentos vividos. Excepto yo que no sentí nada. La apatía me invadió totalmente y se apoderó de mí.

El sonido del celular, en plena madrugada muy fría de otoño, de la semana pasada, presagiaba la mala noticia. Lo primero que pensé fue en mi abuelo. Con sus casi 90 años, le ofrece resistencia a la muerte. Y sobrevive, sin pena ni gloria, a los achaques propios de la edad. Según mi vieja es una bomba que explotará en cualquier momento. Yo lo fui a ver varias veces. La última, en ocasión del cumpleaños de mi vieja. Lo encontré bien, a pesar que por su demencia senil, le costó reconocerme.

Pero me equivoqué: el que llamaba era el Matius. Me avisaba que a la Agus la habían internado de urgencia, pero no sabía la causa. Y que fuera, porque la Agus pedía por mí. Obviamente, salté de la cama como un rayo y me vestí lo más rápido que pude. Luciano, con voz somnolienta, me preguntó que estaba pasando. Cuando se lo dije, decidió acompañarme. Se vistió tan rápido como pudo y salimos a la calle solitaria, con un frío que calaba los huesos y una helada que se respiraba en el aire.

Creo que el trayecto entre la nueva casa vieja y el sanatorio, lo hice en tiempo récord. Igualmente, cuando llegué, en la sala de espera, ya estaban ahí todos los Lucchessi, y también algunas amigas de la Agus. Aparentemente, todo había comenzado mucho más temprano, a los postres de una cena que había compartido con las amigas. Pero la Agus no le dio importancia a la pequeña hemorragia vaginal que estaba teniendo. A veces, el saber de los médicos, actúa como contrapeso. 

Cuando la Agus reaccionó, ya era tarde. La pequeña hemorragia externa se transformó en una gran hemorragia. Por suerte, todavía estaba con las amigas quienes llamaron a un servicio médico de urgencia que decidió llevarla al sanatorio donde estaba ahora. Las amigas también llamaron a la madre de la Agus y así comenzó a correr la noticia. Me llamaron a mí, cuando la Agus, casi totalmente inconsciente, murmuraba mi nombre y decidieron llamarme.

Cuando llegamos, el Gasti me condujo directamente a la parte de terapia intermedia. Ahí estaba la madre de la Agus, hecha un mar de lágrimas. Me abrazó y se puso a llorar pero no pudo articular palabra. El Gasti me dijo que estaban interviniendo quirúrgicamente de urgencia a la Agus. Que había 'perdido' (abortado naturalmente) al bebé y que su vida corría riesgo por la gran hemorragia que tenía. Una puerta se abrió y el padre de la Agus entró y me abrazó llorando. Yo seguía impávido... 

No sabía que me estaba pasando, pero me lo imaginaba. La última vez que había tenido que pasar por algo así de parecido, fueron las últimas horas de vida de mi hermano, el Guille. En aquel momento, también me bloqueé emocionalmente. Mi dolor corrió por dentro durante mucho tiempo. Y no lo pude exteriorizar hasta mucho tiempo después. Y ahora me estaba pasando lo mismo. Me di cuenta que ese bloqueo era una manera que eligió mi mente, para aislarme y amortiguarme emocionalmente.

No sé si fue bueno o malo. Lo cierto es que me impermeabilicé de todo tipo de sensaciones y sentimientos que ocurrían a mi alrededor. Sé que en algún momento, aflorarán todos los sentimientos y sensaciones que hoy tengo adormecidos. Realmente fueron unas horas muy intensas y que deberían evitarse de cualquier manera. Conocí de cerca un mundo totalmente desconocido para mí. Y me di cuenta, que en el mejor de los sanatorios, donde la tecnología es de 'punta' (actualizada) y donde el plantel médico raya con la excelencia, no hay contención de ningún tipo. Ni médica, ni psicológica, ni administrativa, ni legal, ni siquiera humana. Fui testigo de miles de sensaciones y sentimientos que exterioriza la gente, tratando de sobrellevar ese momento, que supongo, debe ser terrible. Yo todavía no elaboré mi 'duelo'. Y tampoco sé cuándo lo haré. Y dejo mi narración acá. Lo que siguió a continuación no deja de tener su morbo. Con una ceremonia familiar muy íntima le dimos sepultura al 'bebé'. Familiares, personas amigas y no tanto, se solidarizaron con nuestro dolor. Fui testigo de un sin fin de sensaciones y sentimientos, que yo no sentí y que por ende, no llenaron el vacío inmenso que siento... 






jueves, 14 de junio de 2018

Festejo de cumpleaños





Los vaivenes económicos que estamos viviendo acá, con la devaluación de la moneda y la consecuente 'disparada' del dólar, más el aumento desmesurado de los servicios e impuestos y la inflación que el gobierno no puede detener, hace un combo, que nos pone en 'guardia' pero que también alarma a mucha gente. El trabajo escasea y los negocios están cerrando en cantidades increíbles, dejando sin trabajo a mucha gente. Y a eso, hay que aumentarle el índice de inseguridad, que entre robos y asesinatos, señalan a Rosario, como la ciudad más violenta de todo el país.

Esta inestabilidad económica nos está golpeando por el lado de Luciano. El dueño de la boutique masculina donde trabaja, los reunió y les informó que, desde hace un tiempo, están trabajando 'a pérdida', es decir, es más el dinero que sale que el que entra. Así que les dio una opción: o despedían a alguien del personal (Luciano es el último que ingresó y por ende, el más indicado para ser despedido) o para evitar tener que despedir a nadie, les rebajaban el sueldo, hasta que la situación económica, se estabilizara y pudieran volver a pagar el sueldo como corresponde.

Esta situación, por ahora está controlada, ya que todos aceptaron en que se les rebajara sus sueldos, para que la empresa no tuviera que despedir a nadie. Pero, alarmó mucho a Luciano. El solo hecho de perder el trabajo, lo tiene medio depresivo y, aunque no le dijeron nada, él sabe, que en caso de tener que despedir a alguien, él es el más indicado, ya que fue el último que ingresó como empleado. Así dadas las cosas, Luciano decidió acercar posiciones con la madre, con la que estaba disgustado, después del intento de la madre de facilitarle el acercamiento con una chica y el alejamiento de mí.

Esto por un lado. Por el otro, tenía muchas ganas de ver a los 'diositos'. Antes, nos teníamos que echar para no estar juntos. Y ahora, es más fácil, juntar a Trump y al Papa, que a estos 'giles' (tontos). Así que decidí intentar reunirlos, una vez más, con el pretexto de festejar mi cumpleaños y con el deseo de volver a verlos, ya que hacía mucho tiempo que no nos juntábamos. La verdad, no esperaba tanto entusiasmo. Definitivamente, son todos muy 'chusmas' (chismosos) porque creo que la mayoría vino para enterarse de los entretelones del embarazo de la Agus.

La 'joda' (fiesta) la hice en la nueva casa vieja. Tuvimos que cambiar el menú de siempre ya que no hay posibilidad de hacer asados. Así que tuvimos que caer en la clásica picada de quesos y fiambres, snacks, pizzas de gustos variados y hasta ahí. No faltaron, obviamente, las bebidas de siempre: cerveza, Fernet con Coca Cola, Gancia con 7 Up y otras combinaciones. Tampoco, faltaron los 'pollitos' ni los 'pollitos BB' aunque no vinieron todos los que son (cada vez son más y no sé cómo ni dónde los captan, pero que cada vez hay más gaycitos, cada vez hay más gaycitos...)

Los invitados, además de los de siempre, se agregaron algunos 'nuevos', amigos con derechos o parejas de alguno de los 'diositos'. Obviamente, Luciano estuvo ausente con aviso, aunque esta vez, estaba más que justificado. Ese viernes a la noche había programado cenar con la madre y fumar, ambos, la pipa de la paz. Y también, volver a la costumbre de dormir allí. Así que liberado por ese lado, le dije a Carlitos, al Pela, al Colo y al Gonza, en ese orden, para que fueran a mi fiesta. Los dos primeros me dijeron que sí. El Colo y el Gonza me dijeron que no. 

Así que, el Pela sería mi 'partenaire' (acompañante). No queríamos que el Pela supiera que Carlitos juega a 'dos puntas' (sale con Luciano y conmigo al mismo tiempo). Además hacía una banda que no nos juntábamos ni para tener la más mínima de las 'franelas' (manoseos). Y Carlitos, se iba a 'sacrificar' para que yo me lo 'haga' (tenga sexo) con el Pela, a cambio, de que yo, le deje 'zona liberada' para que él tenga sexo con Luciano. Así que 'una mano, lava a la otra y entre las dos, lavan la cara'... Jeeeeee... Carlitos dormiría en el sofá mientras el Pela y yo, lo haríamos en la cama.

La noche transcurrió sin problemas. Comimos y tomamos como si fuera la última vez. Hablamos de 'bueyes perdidos' y contamos anécdotas por demás risueñas. En un momento, uno de los 'pollitos BB' quiso saber de qué se trataba 'el juego de la botellita'. Y cuando el Gasti se dispuso a explicárselo, los pervertidos que nunca faltan (el Matius, el 'Pollo' y yo) decidimos jugarlo para que lo conozcan y ver si esa noche, estábamos con suerte y podíamos probar a los 'pollitos BB'. Las 'prendas' (castigos) eran muy pesadas, pensadas más en disfrutar a los 'pollitos BB' que otra cosa.

Pero, la suerte nos fue esquiva. Al Matius más que nada. El 'Pollo' y yo, recibimos migajas pero hubo muchos 'diositos' que disfrutaron de los 'pollitos BB', a costa de nuestra envidia, a medida que pasaba el tiempo. Al final, habíamos armado el juego para nosotros, y lo estaban disfrutando otros. Mientras estuvimos jugando, alguien destapó una botella de vodka, una de licor de chocolate y otra de licor de dulce de leche y las mezcló. Obviamente, después de beber eso, todos terminamos alcoholizados y re excitados. También compartimos varios 'porros' (cigarrillos de marihuana).

La 'joda' siguió casi toda la madrugada. Muchos de los 'pollitos BB', estaban demasiado alcoholizados para dejarlos ir a sus casas en ese estado. Así que avisamos a los padres, que se quedarían a dormir en casa, porque era peligroso que caminaran solos por la noche. Así que, con los colchones inflables y bolsas de dormir, les acondicioné en mi dormitorio, un lugar para dormir sus borracheras. Cuando todos mis invitados se fueron, quedamos Carlitos, el Pela y los 'pollitos BB'. Así que decidimos hacer a la inversa de lo que habíamos planeado. 

Carlitos dormiría en mi cama con los 'pollitos BB' y el Pela y yo, usaríamos el colchón inflable de doble plaza, que colocamos en la sala de estar, arriba de la alfombra y entre los sofás, al lado de la estufa encendida. Realmente, no podíamos pedir más: estábamos solos, cómodos y 'calientes' como agua para el mate. El Pela y yo, no habíamos planificado más nada, que acostarnos juntos y hacer lo que sintiéramos o tuviéramos ganas. Obviamente, tanto el cántaro va a la fuente que se termina rompiendo. Y eso, fue lo que pasó. Una cosa llevó a la otra, y esa, a otra más y así, sin darme cuenta, terminé cogiéndolo/follándolo al Pela, sacándole la virginidad y brindándonos mutuamente tanto goce y placer como nunca habíamos imaginado. Terminamos, exhaustos, jadeando y prometiéndonos que ese encuentro, no sería un debut y despedida, sino que ese sería el primero de muchos encuentros futuros. Y también, me hizo prometerle, que él, sería algo más que un amigo 'con derechos' pero que necesitaba de mi discreción para seguir con esa relación que recién comenzaba. Yo le pedí exactamente lo mismo y como el Pela estuvo de acuerdo, desnudos como estábamos, nos quedamos dormidos, abrazados, con nuestros cuerpos pegados, soñando con futuros encuentros... Jeeeeeee...







jueves, 7 de junio de 2018

Profanación




Luciano: si te digo algo me prometés que no te vas a enojar?

Yo: no sé, depende de lo que me vayas a decir... Me querés dejar por otro? Qué cagada te mandaste? Embarazaste alguna pendeja o a una mina casada?  Decime...

L: pero no! No se trata de eso, pero, vos antes prometeme que no te vas a enojar...

Y: bueeeenooooo, no me voy a enojar...

L: pero prometelo...

Y: dale bebé, decímelo de una vez por todas! Te prometo que no me voy a enojar...

Luciano y yo ya nos habíamos acostado, esa noche, y estábamos abrazados debajo de las frazadas. Luciano, jugaba con mi pija mientras usaba mi pecho de almohada. Yo lo rodeaba con mi brazo y lo atraía hacia mí, mientras le acariciaba las nalgas redondas y duras. Enzo, el hermano de Luciano, también tiene una 'cola' (culo) espectacular. Tan lindo que no puedo dejar de mirarlo y admirarlo. Y eso que es un culo chiquito, pero tan redondito, parado y firme, que parece que no fuera natural sino de siliconas, como las tetas de las actrices...

El día había sido largo. Era la noche del feriado del viernes 25 de mayo. El colegio, para celebrar la fecha y de paso, recaudar 'fondos' (dinero) había organizado un gran almuerzo para profesores, padres y alumnos. Se servía en el mismo patio cubierto y cerrado del colegio y se habían vendido casi mil 'tarjetas' (lugares). El menú era simple, económico y sabroso para el que le guste, claro: empanada, 'locro' (una especie de guiso) y de postre, una naranja. El día se prestaba para algo así. Las mesas eran para 10 personas pero no estaban reservadas, así que cada uno, se sentaba donde quería.

Cuando llegué casi estaba todo ocupado. En la mesa de mi familia no había lugar: 10 comensales justos (mi viejo y los 'pájaros', Julia, Diego y los chicos y las novias del Tato y del Nachito). Había lugares libres en otras mesas, pero no conocía a nadie. Al final, opté por sentarme a una mesa de docentes del colegio, jubilados y en actividad, todos de la primaria y que conocía de vista. Luciano no había querido acompañarme, así que tuve que ir solo. Tanta gente alrededor y me había sentado a una mesa, donde había docentes que apenas conocía y me sentía 'sapo de otro pozo'. 

En eso estaba, cuando entró el Colo. Me hizo un gesto o una mueca que no alcancé a comprender. Un momento después, volvía sobre sus pasos e hizo un movimiento con su cabeza, como si estuviera cabeceando una pelota invisible pero siguió su camino. Yo me levanté y disimuladamente fui tras él. Ya afuera, en el vacío hall de entrada, me pidió por favor si podía sentarme en la mesa de su familia y me dio tantas explicaciones, tan desarrolladas y puntillosas que no entendí nada de lo que me dijo. Así que acepté sentarme con la familia del Colo, al lado del Colo y de la madre.

La verdad que ahí estaba mucho mejor que en la mesa de los docentes, especialmente, porque tenía al Colo al lado, que fiel a sus costumbres, histeriqueaba, tocando y acariciando mi pierna con la suya, o haciendo lo mismo con sus manos, ante la mirada indiferente de los padres y hermanos. Obviamente, el tema de la charla fue de 'bueyes perdidos' pero la pasé fantásticamente bien. Después del postre, se organizaron diferentes juegos recaudatorios para grandes y chicos: 'bingo' (juego de azar), 'truco, escoba de 15 y chinchón' (juegos de naipes) y juegos de kermesse, para los más chiquitos.

Nosotros, como no participamos, decidimos ir a ver a los chicos de la primaria participando en juegos de kermesse. Y como ya estaba atardeciendo, y empezó a hacer frío, decidimos con el Colo, ir a tomar algo caliente y de paso, ver si podíamos hacer 'algo'. Fuimos a comer churros con leche chocolatada y de ahí, fuimos a la plaza de siempre, que está cerca del club donde el Colo practica basket. Ahí, amparados por la noche, nos 'transamos' y nos dimos permiso para hacer cosas que hacía bastante tiempo que no hacíamos y poder sacarnos la leche.

Y si hubiera sido por el Colo, hubiéramos terminado en la cama de la nueva casa vieja. Pero no podía llevarlo a casa porque seguro que Luciano estaba ahí con Carlitos y los 'pollitos BB', así que, logré convencer al Colo de que iríamos a casa, el viernes que viene, a la tarde, aprovechando que yo no trabajo y él, no tiene facultad. Así que después, lo llevé hasta la casa y yo, volví a la mía. Como suponía, ahí estaban Luciano y Carlitos pero no había ningún 'pollito BB'. Así que apenas llegué, Carlitos se quedó un rato más y luego, se fue y quedamos solos Luciano y yo. 

Estuvimos conversando de lo que habíamos hecho en el día, nos bañamos, calentamos las empanadas que Luciano había comprado y que habían sobrado del mediodía. Después nos fuimos a la cama, y ahí fue cuando sobrevino el diálogo del principio, que terminó así:

Luciano: mirá que prometiste que no te ibas a enojar, eh?

Yo: si bebé, no me voy a enojar, que pasó?

L: perdoname... Pero no respeté lo de la cama...

Y: qué qué?

L: que te dije que quería que la cama la usáramos entre nosotros solamente...

Y: ah... Y acabás de romper tu promesa encamándote con Carlitos, no?

L: sí... Perdón...

Y: mirá vos, yo tengo que coger/follar en el suelo, mientras vos te cogés/follás a Carlitos en nuestra cama... Y bueno, no importa, está bien, pero, te voy a tener que poner un castigo por no cumplir con lo pactado...

L: bueno, está bien, pero me perdonás?

Y: sí bebé, obvio que te perdono... Pero igual vas a tener un castigo...

L: está bien, me lo merezco porque soy un 'boludo' (tonto) y vos, sos re bueno... Será por eso que te quiero tanto?

Y estiró los labios para besar los míos. Qué le iba a decir? Que el pacto lo había roto yo, un par de días antes, cuando me encamé con el Sebi? Que no me animé a decirle al Sebi que no? Y qué tampoco me animé a reconocer la violación del acuerdo? Así que puse mi mejor cara de decepcionado y abracé fuerte a aquel 'pibito' que se deshacía en pedidos de perdón. Le di un beso largo y apasionado en los labios y fui llevando sin resistencia, su cabeza debajo de la frazada. Allí comenzó a 'petearme' (felacionarme), en un intento de aliviar el castigo que le voy hacer pagar durante mucho, mucho, mucho tiempo... Jaaaaaaa...







jueves, 31 de mayo de 2018

27 años... De no creer!




Esto lo escribí hace exactamente 5 años...

Mañana cumplo años... 22 años...!!! Qué 'jovato' (viejo) la puta que la re parió...!!! Es increíble como pasan los años y con los años, como pasa la vida. Y no solamente la vida es la que pasa, sino también la 'otra' Vida, la que enseña, la que educa, la que te fortifica y te va haciendo ser la persona que uno es. La que muchas veces 'te mete palos en la rueda' (te pone obstáculos) pero no es por el simple hecho de ponerte piedras en el camino, sino es para enseñarte como eludirlas y no chocar dos veces con la misma piedra.

Será bueno o será malo que estas reflexiones hechas hace 5 años, no hayan cambiado? Porque es prácticamente lo que siento ahora. Ni más ni menos. La Vida en estos 5 años, me deparó sorpresas que no me las esperaba: la última, la llegada de un hijo. Pero además de esa, el hecho de vivir en pareja con Luciano, a pesar de mis infidelidades. Haberme recibido de psicólogo. Trabajar ejerciendo mi profesión. Y obviamente, haber conocido a nuevos 'diositos', que no solamente me relacioné sexualmente con ellos, sino que con algunos de ellos, entretejí una muy buena amistad.

Y como digo siempre, arquitecto o albañil, de a poco voy construyendo mi propio destino. A mi manera, con mi sello personal y con mi idas y vueltas, aciertos y equivocaciones. Hoy cumplo 27 años... De no creer! Y en este día de evocación, no quiero dejar de saludar a un gran amigo, que también cumple años hoy: Instinto para las redes o Toni (Antonio) para los amigos. Español y gran amigo, compañero de muchísimas madrugadas cuando yo estaba descubriendo mi sexualidad. Después, por esas cosas que tiene la vida, nos fuimos alejando pero Instinto siempre está presente en mis recuerdos. Y también, para otro chico amigo, que solía leer mi blog de tanto en tanto y que también, cumple los años el 31 de mayo. Así que como ven, el tiempo pasa para todos. Yo ya no soy el gaycito de 14 años, que con mucha curiosidad e ingenuidad y con las hormonas totalmente alborotadas, comenzaba a incursionar en el mundo virtual. Hoy a 13 (trece!) años de aquella primera incursión y con poca curiosidad y escasa ingenuidad pero todavía con las hormonas alborotadas, levanto una copa imaginaria y brindo a mi salud y a la de ustedes, que supieron acompañarme en este tramo de mi vida y que me la hicieron mucho más fácil con sus sugerencias y consejos. Gracias gente! Se les quiere!