viernes, 16 de octubre de 2020

El que escupe para arriba... (2 de 2)


También coincidimos que así como no queríamos bebés, tampoco queríamos adolescentes. Aunque la adopción de chicos de estas edades, sale como 'piña' (rápido). Pasa que hay muchos pre y adolescentes para adoptar, porque los padres adoptantes se acobardan porque estos chicos están en una edad conflictiva con todo lo que eso representa para la convivencia. Fue ahí cuando continuamos escupiendo para arriba, surgiendo el siguiente diálogo...

Luciano: me acuerdo de mi hermano, cuando nosotros empezamos a 'salir' (noviar). Tenía 12 años y me tiraba cada 'indirectas' (ironías) sobre vos y yo, cuando estaba presente mi vieja o mi abuela o mis tías, que me daban ganas de matarlo...

Yo: quién? el Enzi?

L: sí, no sabés, las indirectas que me 'tiraba' (decía) cuando se enteró que salía con vos... Qué pendejo hijo de puta!

Y: quién lo hubiera creído del Enzi, eh? Si ahora es el mejor aliado que tenemos en tu familia. No sé si seguiríamos como pareja de no haber sido por el Enzi...

L: sí, puede ser, pero mucho después... Creo que fue cuando te conoció, que empezó a mirar nuestro noviazgo de otra manera... Creo que está caliente con vos... Jajajaja...

Y: uuuhhhh, no me digás eso, que sabés que yo sí que estoy más caliente con el Enzi que 'agua para el mate'... Jaaaaa... Es un pendejito que sino fuera hetero o al menos eso es lo que el dice, ya le hubiera 'tirado los ganchos' (seducido)... Jaaaaa... No te 'calentés' (enojés) bebé que sabés que te prefiero a vos por sobre todos los 'diositos', 'medianos' y 'pollitos' que se me cruzan enfrente... Cambiando de tema, yo no me acuerdo mucho del Nachito en esa edad porque no le daba mucha bola pero sí me acuerdo del Tato y te puedo decir que fue un pendejito espectacular en todo sentido... No tengo nada para reprocharle y se portó siempre de '10' (excelente)...

L: sí puede ser pero el Tato no tenía tantos conflictos como los que tiene un chico adolescente sin el padre, la madre ni familia...

Y: sí, en eso tenés razón, porque de todos los pibitos con los que me relacioné en mi etapa de adolescente, el único que tenía problemas serios era el Tomi, que no sé como hubiera terminado, si mi viejo no pide ser el tutor, cuando vio que los problemas familiares que tenía eran insalvables. Los otros, fueron el Juani (que tenía esa onda rara del masoquismo), el 'diosito' Emmanuel que estaba depresivo y el Yani que se prostituía para comprarse droga y ropa y paremos de contar. El resto tenía los problemas de cualquier adolescente pero estaban mas o menos contenidos por la familia...

L: sí pero estos pibitos que son para adoptar no tuvieron, como vos decís, contención familiar, aunque tendríamos que probar... Porque nosotros tenemos muy buena onda para relacionarnos con chicos de la edad de los 'pollitos'...

Y: sí, está bien, pero no podemos 'probar' como vos decís... No podés ilusionar a un pibe adolescente con darle el hogar que nunca tuvo y si algo sale mal o no te gusta, devolverlo como si fuera una cosa. Además, convengamos que los 'pollitos' tienen onda con nosotros, porque compartimos una misma orientación sexual. Pero qué pasaría con un nenito que no fuera gay? 

L: sí, tenés razón, no sé... Te acordás cuando queríamos adoptar a Carlitos?

Y: sííííí... Que locura! Pero convengamos que cuando integramos a Carlitos a ser parte de la 'trieja', vos no quisiste que siguiéramos probando porque estabas celoso...

L: y sí, que tiene? La culpa la tenés vos, que le dabas más bola a Carlitos que a mí. Y el muy putito de Carlitos hacía lo mismo...

Y: qué boludo sos Luciano, mirá si le voy a dar más bola a Carlitos que a vos, 'gil' (tonto), si sos el pibito que más amé, amo y voy a amar en mi vida?

L: si?

Y: sí, pajero, si sabés que me puede gustar cualquier pendejito pero dudo que alguna vez ame más a alguien de lo que te amo a vos...

El hablar de todos estos temas, que inquietaban a Luciano, fue una especie de bálsamo. Fue ahí que aproveché para abrazarlo con brazos y piernas, inmovilizándolo casi totalmente y le dije al oído, que le tenía 'ganas' (deseo de cogerlo/follarlo). Solemos bastante seguido, ponernos a hablar de algunos temas que por ahí nos preocupan y nos terminan afectando en cierta manera pero nunca con la profundidad que les dimos en esta ocasión. 

Luciano como toda respuesta, a mi abrazo inmovilizador, levantó la cara y con sus labios buscó mi boca mientras que con una de sus manos, tomó la mía y la metió debajo del bóxer para que siguiera con la masturbación que un rato antes había interrumpido... De ahí surgió un diálogo más o menos así:

Yo: no querés que vayamos a la cama?

Luciano: no, quiero quedarme así, abrazame, besame y pajeame despacito, que ya estoy por acabar...

Y: querés que te la chupe?

L: no, apretame fuerte...

Y lo seguí abrazando y masturbando hasta que entre gemidos, sentí la leche caliente de Luciano cayendo entre mis dedos. Y lo seguí 'pajeando' (masturbando) sin ver lo que estaba pasando debajo del jogging que usa para dormir y que él le dice 'pijama' (aunque no lo es). Y así quedamos, en esa posición, durante un buen rato, en silencio y sin decir nada. Mientras, chupé mis dedos, llenos del semen de Luciano y también, hice que él me los chupara. Mi pija estaba re dura como un hierro. Luciano me preguntó si quería cogerlo/follarlo. Le dije que desde que él tenía 16 años, cuando lo conocí, que tenía ganas de cogerlo/follarlo y que las voy a seguir teniendo hasta que sea viejo y ya no se me pare la pija, pero que igual lo iba a penetrar con mi lengua, mis dedos o un 'consolador' (dildo) porque él me pertenecía, era mío y eso seguiría así hasta que la muerte nos separe... Jeeeee...



 

viernes, 9 de octubre de 2020

El que escupe para arriba... (1 de 2)



El martes a la noche, me habló el Gasti. Me dijo que necesitaba hablar conmigo y si podía pasar al día siguiente, es decir, el miércoles, después del regreso de Luciano del trabajo. Le dije que sí, que no había ningún problema, pero que Luciano no estaba trabajando en doble turno, sino de mañana solamente y que a las 14 horas, ya estaba en casa. Conociendo ese dato, el Gasti me dijo, entonces, que pasaba tipo 17 horas, merendábamos juntos y de paso, me comentaba un problemita que tenía y que yo -si quería- se lo podía resolver. 

Le dije que estaba bien, que lo esperábamos al día siguiente y si me podía adelantar algo de lo que quería hablar. El Gasti me dijo que no me quería adelantar nada,  pero que no era nada relacionado con su salud o con el Colo. Aunque igualmente me adelantó que el Colo no iba a venir. Y que, al día siguiente, me lo iba a explicar bien. También creía necesario, que Luciano estuviera presente y no hubiera nadie más. Así podíamos conversar tranquilos y pasar un rato juntos, que por culpa de la cuarentena, no estábamos teniendo. Le dije que estaba todo bien y que lo espérabamos.  

Apenas corté la llamada, medio que me quedé pensando cuál sería el problema del Gasti sino estaba relacionado con la salud de nadie ni con el Colo. Pero me sacó de ese pensamiento, cuando Luciano,que también había estado hablando por teléfono, me comentó que habían internado a Bryan en terapia intensiva, porque empezó a tener algunos problemas para respirar y necesitaba oxígeno y lo vi medio angustiado. Fue así que lo senté sobre mis piernas y mientras lo acariciaba, trataba, con caricias, palabras y un razonamiento lógico, de calmarle la angustia que le estaba provocando esa noticia.

Como estábamos medio incómodos, lo alcé en mis brazos y lo llevé al sofá, donde por ser más ancho y mullido que la silla íbamos a estar más cómodos. Allí me recosté en el sofá e hice que Luciano se recostara, entre mis piernas, apoyara su espalda en mi pecho y su cabeza sobre mi hombro, posición, que en el sofá, usábamos bastante seguido. Uno por lo cómoda y dos, porque tenía a Luciano, a mi disposición. En esa posición, mientras mordisqueaba las orejas o le besaba a Luciano lo que podía, lo masturbaba por debajo del pantalón pijama, lentamente surgieron solas, las angustias de Luciano.

Dejé de 'pajearlo' (masturbarlo) como lo estaba haciendo, cuando Luciano comenzó a lagrimear y hablar de sus temores y sus ansiedades, que le originaban la angustia. Y terminamos hablando un poco de todo. Del miedo que sentía que a la madre o a la abuela, le pasara lo de Bryan. De Bryan y Óscar, específicamente y de la situación en la que quedaban los chicos que habían adoptado. Especialmente porque Óscar tenía que trabajar y no sabía con quién iban a dejar a esos chicos. Y de las cosas que escuchaba y/o veía que pasaban en el sanatorio con personas contagiadas por el covid19.

En definitiva, todo un combo. A cada tema le fui dando una respuesta de contención, para que Luciano se sintiera más protegido y seguro y algunos 'tips' (sugerencias) para que pudiera afrontar, de alguna manera, todos los temores que le provocaban esa  angustia. Y hablando y hablando, de una cosa y de otra, terminamos hablando de lo que ÓB, nos habían sugerido, cuando fuimos a su casa a cenar: la idea de adoptar un chico. En aquel momento (y en este) creemos que todavía, tiene que pasar mucha 'agua' (cosas) debajo de nuestro 'puente' (pareja), para que consideremos la posibilidad de adoptar un chico. 

Creemos que somos muy jóvenes todavía y además, nos sentimos muy bien así como estamos y no vemos la necesidad de darle a alguien más (en este caso un chico) el amor que nos tenemos y que sentimos el uno por el otro. Quizás en algunos años, cuando ya estemos bien consolidados como pareja. Digamos, Luciano con 35 años y yo con 42 nos parece una edad ideal para compartir el amor que nos sentimos. Reconozco que nuestra pareja está consolidada desde hace rato porque salvo las infidelidades ocasionales que tiene Luciano con Carlitos o yo con algún chico ocasional, no hay otra cosa. 

Sabemos que estas infidelidades la podemos hacer siempre y cuando sea para sacarnos la calentura con alguien y que ésta, esté exenta de sentimientos (es decir, sea simple calentura y no existieran sentimientos más profundos). Esto lo venimos haciendo desde hace tiempo y nos sirve como válvula de escape y también como una forma de consolidar nuestra relación de pareja. Hubiera estado buenísimo que lo hubiéramos podido hacer con Carlitos por ejemplo, con quien hacíamos una trieja casi perfecta, pero, los celos de Luciano fueron más grandes y terminaron con la experiencia.

Así que por ahora, no pensamos en la adopción de un chico Y al hablar de 'chico', hablo de un varón (no nos vemos criando y educando a una nena). También coincidimos en que si algún día, adoptamos una criatura, no queremos que sea bebé o un chico muy chico de edad (digamos menor de 6 años).. Ambos pensamos que un bebé es demasiado dependiente y requiere mucho trabajo. Creemos que lo ideal sería, un chiquito de entre 6 y 9 años, edad de los chicos que ya están socializados y escolarizados y son bien maleables. Creemos además que los chicos de esas edades, ya son bastante autónomos para muchas cosas y nos darían a nosotros, cierta libertad, relativa, pero libertad al fin, para madurar como personas y desarrollarnos como padres... (sigue)




viernes, 2 de octubre de 2020

Aislados (2 de 2)



A partir de la decisión de aislarnos por 14 días, tuvimos que organizarnos ya que no es fácil estar en una casa, sin salir por nada del mundo. Aunque habíamos tenido una experiencia parecida a principios de la cuarentena. Claro que, en aquel momento, teníamos permitidas las salidas 'esenciales' (supermercados, farmacias, médicos, etc.) Ahora no podíamos salir por nada del mundo! Y queríamos hacer las cosas bien y como lo sugerían las autoridades sanitarias. Por suerte, nunca dijeron nada de la actividad sexual... Jeeeee... 

Así que hicimos como los conejos: cogimos/follamos todo el día y todos los días. Jaaaaa... El problema fueron las comidas. Y no tanto las comidas de los almuerzos y cenas ya que las comprábamos por encargo. Se nos complicaba un poco, el tema desayunos y meriendas y más que nada, los 'antojos' (bebidas alcohólicas, chocolates, helados, snacks y otros antojos que teníamos) u otras cosas que necesitábamos para la casa. Se resolvió todo cuando dimos a conocer a nuestros familiares, cuál era nuestra situación de 'aislados'... 

El Enzo (el hermano de Luciano) y el Nachito (mi hermano) se ofrecieron para ir al supermercado a comprar lo que necesitábamos. Así que por ese lado, estuvimos 'cubiertos' (satisfechos). Después, ya no tuvimos problemas, porque Luciano siguió trabajando desde casa y yo seguí dando mis clases virtuales, aunque se me complicó un poco mi trabajo de director. Toda la documentación, que había traído para leer, la había vuelto a llevar al colegio. Así que estaba todo allá, pero, con buena voluntad, todo se pudo resolver.

Claro que tener a Luciano al alcance de mi mano, las 24 horas durante los 7 días que tiene la semana, hizo que cambiaran nuestras costumbres y/o hábitos que veníamos teniendo, mientras Luciano trabajaba. Por ejemplo, no era necesario, levantarme tan temprano para preparar el desayuno. Ni tampoco hacer todo a las 'corridas' (rápido) para llegar a tiempo para que Luciano tome el remis que lo venía a buscar, muy temprano, casi de noche. Servicio que sólo se cortó porque Luciano no iba a trabajar. Pero ya se normalizó. 

Además, de cambiar costumbres y hábitos, también tuvimos diferentes ocasiones, para dar rienda suelta a nuestro amor. Al no tener el apuro de los días en los que Luciano trabajaba, yo me levantaba a media mañana, totalmente desnudo y así iba a la cocina, a preparar el desayuno. Después, llamaba a mi bello durmiente, para que me ayudara a poner las cosas en la mesa. Luciano, venía apenas lo llamaba, vestido con suspensores (como si los necesitara) y un buzo, una remera o nada, según la temperatura de la mañana. 

Ahí era donde yo aprovechaba para comerle la boca. Mientras con mis manos, le agarraba el culito y se lo masajeaba, buscando con mis dedos, su agujerito anal, anticipándole una próxima penetración.. Creo que alguna vez, comenté el rico aroma que despide la piel de Luciano, apenas se levanta de la cama. Es un aroma particular, dulzón, tibio, suave y que me dan ganas, de morderlo, cosa que hago, sin lastimarlo, obviamente, no solo en su cuello sino en cualquier parte de su cuerpo que tenga a mi alcance... Jeeeee...  

Mientras, Luciano, inclinaba la cabeza y me dejaba el cuello libre, para que lo bese, lo succione o le diera pequeños mordiscos, tipo Drácula, que le provocaban escalofríos. Jaaaaa... Luciano, excitado, mimoso y sumiso, se quedaba quieto para que yo pudiera seguir besándolo, succionándolo y mordisqueándole el cuello y cualquier otra parte de su cuerpo a mi alcance. Y gemía y se contorsionaba. Y con sus manos, agarraba mi pija, me masturbaba y la apoyaba en su agujerito, invitándome, en silencio, a que lo hiciera mío...

Después, hacíamos diferentes variantes de penetración, que no siempre fueron las mismas y que tratábamos de ser lo más creativos posibles, tanto en las posiciones como en los lugares donde teníamos sexo. Creo que no quedó ningún lugar de la nueva casa vieja en el que no cogimos/follamos. Ni tampoco posición sin probar. Fueron 14 días, en los que nos disfrutamos de mil maneras diferentes y dimos vía libre a lo que sentimos el uno por el otro, sin ningún tipo de reservas ni discreción. Nos amamos y nos lo hicimos saber de mil maneras distintas. Incluso, el 21 de septiembre, día del cumpleaños 23 de Luciano, repetimos la costumbre de que yo comenzara a cogerlo/follarlo, media hora antes de la medianoche y lo preñara media hora después, ya en el día de su nuevo cumpleaños. O sea, que en estos 14 días de aislamiento, no sólo no tuvimos ningún síntoma de contagio del corona virus, sino que cogimos/follamos como conejos, sin prisas pero sin pausas y nos dimos amor y semen, como para que tengamos, guardemos y repartamos entre quienes andan necesitados de nuestro amor... Jeeeee...


viernes, 25 de septiembre de 2020

Aislados (1 de 2)


Tengo que admitir que era una probabilidad, que tuvimos en cuenta, cuando se dieron los primeros contagios en la Argentina y las primeras voces de alarma del sistema sanitario argentino. La estábamos 'pegando' (acertando) con la situación del covid19. Habíamos eliminado toda la posibilidad de contagio, tomando ciertas conductas sugeridas por las autoridades sanitarias. Y justo cuando Luciano comenzó a trabajar en el sanatorio, como personal 'estable' (antes era una especie de cadete para hacer mandados), se declaró la pandemia en el mundo.

Después nos fuimos acostumbrando a la situación y pensábamos en la posibilidad de que Luciano fuera contagiado, eran remotas. Quizás podíamos ser asintomáticos por ser jóvenes pero la posibilidad que teníamos de contagiar a nuestros mayores era grande. De ahí que Luciano, decidió no ir a la casa, como lo venía haciendo semanalmente. No tanto por la madre, sino también por la abuela, que está viviendo con la madre desde hace bastante tiempo. Yo hice lo mismo, con mi viejo. No tiene enfermedades pre-existentes, pero tiene 73 años, lo que lo hace un paciente de cierto 'riesgo'.

Y ya no lo volvimos a pensar. Lo hablábamos de tanto en tanto, cuando veíamos los noticieros. Ni siquiera cuando Luciano me comentaba algunos casos de alarma que se presentaban en el sanatorio donde trabaja pero que no pasaban de eso: simples alarmas. Siempre parecía que sí, pero no. Y todo seguía desarrollándose normalmente. Últimamente, cuando las cifras de contagiados en Rosario, aumentaron en forma alarmante, volvimos sobre el tema. Especialmente, cuando las autoridades sanitarias de la provincia, decidieron regresar a la fase 1 con algunas características de la fase 2.

Todo venía más o menos normal, hasta la semana anterior al cumpleaños 23 de Luciano. Sabíamos que este año, la celebración no iba a ser igual que otras veces. No podíamos hacer fiesta, ni tampoco invitar a todos los 'pollitos', únicos amigos con los que Luciano se siente realmente cómodo, aunque últimamente se está 'abriendo' socialmente (fuimos a cenar con compañeros de su trabajo). De todos modos, sabiendo a lo que nos ateníamos, armamos una noche, después de cenar, una posible lista de 'pollitos' invitados, bien cercanos por diferentes motivos y organizar un festejo bien íntimo.

A conciencia, el único 'potable' (indicado) era Carlitos. Más que nada por la relación muy cercana que tuvo y tiene, con nosotros. El otro, es el Pela, que fue mi partenaire en muchos encuentros, cuando Luciano se encamaba con Carlitos. Y muchos más no había. Luciano, era amigo de todos pero no se relacionó sexualmente ni se encamó con ninguno. En cambio, yo tuve muchos más acercamientos con 'pollitos' que me hubiera gustado invitar (el Pela, Sabor y Dieguito) pero como la idea era hacer algo íntimo, tuve que desistir en invitarlos porque sino la intimidad se iba a la mierda.

Fue así que definimos rápido quiénes vendrían (Carlitos y el Pela), que íbamos a comer (pizza), a beber (Coca Cola y cerveza), cuál iba a ser el postre (la torta de cumpleaños) y que hacer terminada la cena (sexo). Como era lunes y al otro día no había escuela, se podían quedar a dormir. Luciano 'dormiría' (tendría sexo) con Carlitos y yo con el Pela, con quien hacía rato que no hacía nada. Lo que no tuvimos en cuenta, fue que el virus nos podía atacar directamente y por el lado más seguro y por el que estábamos más descuidados: Luciano. Pero quién iba a pensar que un virus arruinara la fiesta?

El jueves 17 a la mañana, cuando estábamos esperando al remis que lleva a Luciano al sanatorio, le hablaron del trabajo. En la llamada telefónica, le indicaron que tenía que aislarse por 14 días, porque el hisopado que le hicieron a Bryan (camillero) había dado positivo y Luciano, era uno de los que habían estado en contacto con ese Bryan. Así que, aunque no tuviera síntomas, tenía que aislarse igual. Y yo? La verdad que de tanto escuchar y hablar del corona virus, creíamos que éramos expertos en el tema pero bastó esa llamada, para poner en duda, todo lo que decíamos saber.

Luciano estaba bien. No tenía ningún síntoma. Nos tomamos la fiebre en 3 lugares distintos (axila, boca y oído) con termómetros diferentes y salvo alguna pequeña variación, en ningún momento superó los 37º. Luciano tenía que aislarse pero y yo? La nueva casa vieja, no 'da' (sirve) para que una persona (Luciano) permanezca aislada mientras la otra (yo) sigue con su vida normal. Así que decidimos aislarnos los dos. De última, si Luciano estaba contagiado, yo también lo estaría, por el contacto estrecho que teníamos (nos habíamos besado en la boca, compartimos un montón de cosas, como cubiertos, vasos, tazas, platos, etc). De todos modos, decidimos consultar con Diego que es nuestro médico de cabecera. Él nos aconsejó que lo mejor, era que los dos, nos aisláramos, teniendo en cuenta que si Luciano se había contagiado el covid19, yo por ser/estar tan cercano a él, seguramente también estaría contagiado. Y estar aislados era permanecer sin otro contacto humano que con nosotros mismos. Por eso, no teníamos problemas, pero 14 días, superaban por varios días, al 21 de septiembre, día del cumpleaños de Luciano! O sea, que no iba a tener ni siquiera la fiesta íntima como lo habíamos planeado? Qué 'garrón' (mala suerte)!... (sigue)



viernes, 18 de septiembre de 2020

Destino (2 de 2)



Fue así que volví al colegio, a hacer algunas cosas, ordenar otras y conversar con Miguel Ángel, el portero del turno matutino. Él se había enterado que yo iba a ser el nuevo director del secundario y me estaba dando sugerencias para modificar algunas cosas en el funcionamiento del colegio y que él veía que entorpecían la labor de él y del resto del personal de maestranza. Pero, cuando apenas habían pasado diez minutos, recibí el llamado de Eric, diciéndome que su padre había llegado y que mi auto ya estaba libre. Le agradecí el llamado y le respondí que enseguida estaría por allí para buscar la Eco.

Fue así que volví sobre mis pasos y cuando llegué al garaje, me encontré nuevamente que Eric estaba solo. La salida de la Eco estaba despejada pero del padre de Eric ni noticias. Entonces, le pregunté por el padres y se originó un diálogo parecido al que transcribo a continuación:

Yo: y tu papá?

Eric: se volvió a ir. Se dio cuenta que se había llevado las llaves del auto y vino a traerlas pero ya se fue de nuevo. Querías hablar con él?

Y: no, curiosidad nada más. Lo que pasa que si estaba él y vos quedabas libre, me hubiera gustado invitarte a tomar algo y seguir conversando con vos, si no te 'jode' (molesta) obviamente.

E: no, nada de molestia... Al contrario, me gusta platicar contigo... Ah, me dijo que lo perdones y que por las molestias, te dio 2 lavados del auto, gratis... Acá te dejó los cupones...

Y: ah, bueno, gracias! Pero no fue ninguna molestia para mí, al contrario. Hablar con vos realmente me gustó mucho, lástima que estés solo, sino te hubiera invitado a tomar un café y continuar con la conversación.

E: si quieres podemos tomar un café en el office... Es café en 'saquitos' (bolsitas individuales)... Digo, si quieres...

Y: obvio que quiero! Pero no vas a tener problemas con tu papá cuando vuelva?

E: no! Él ya no volverá hasta la tarde. Yo me tengo que quedar hasta las 2 más o menos. A esa hora mi hermano me reemplaza y yo voy a lavar los autos...

Y: ah, bueno, está bien, no quisiera que se molestaran por sacarte de tus obligaciones...

E:está bien, quieres pasar al office?

Y: sí, vamos!

Así fue que me hizo pasar a una pequeñísima habitación contigua a la oficina, que hacía las veces de cocina. Mientras Eric enchufaba la pava eléctrica para calentar el agua y hacía los preparativos para preparar el café, me acerqué por detrás y como hice miles de veces, con otros chicos, lo abracé por la cintura y le apoyé mi bulto sobre el culito del pendejito quien no se movió ni dijo nada. Le pregunté si le molestaba eso y antes de que contestara, le dije que me gustaba mucho, tanto físicamente como por su forma de ser, pero que me dijera la verdad, si eso lo incomodaba, lo dejaba de hacer.

Eric me dijo que no le molestaba y se movió de tal manera, que con su culito presionó mi bulto y pegó su espalda a mi pecho y tiró hacia atrás su cabeza, dejándome parte de su cuello, libre para que lo besara, cosa que hice con pequeños 'piquitos' (besos con los labios en punta). En ese momento, lo hice girar hasta poner su cara frente a la mía y como no podía besarlo en la boca, seguí besándole el cuello, mientras mis manos, le sujetaban las nalgas por sobre el pantalón. Eric mientras tanto aflojó mi pantalón y metió su mano por debajo del slip, me agarró la pija y comenzó a masturbarme.

Mientras Eric me masturbaba, yo besaba su cuello, mientras masajeaba sus nalgas y lo presionaba hacia mí. Cuando ya estaba totalmente excitado, presioné sobre los hombros de Eric, para que se arrodillara y le dije que me la chupara. Una vez en esa posición y con mi pija a centímetros de su boca, no le quedó otra opción, que quitarse el barbijo y comenzar a pasar la lengua por mi glande hasta que en un momento dado, se metió toda mi pija en su boca. Con sus manos me bajó el pantalón y el slip y se concentró en darme placer mientras me hacía una felación exquisita.

Así estuvo varios minutos, dándome placer hasta que fuimos interrumpidos por una vieja que recién había llegado y golpeaba con los nudillos de la mano, el vidrio de la ventanilla. Eric, salió, sin barbijo, le imprimió el ticket, colocó la llave en el tablero de control y volvió sonriente a la cocinita a continuar con la felación que me estaba haciendo. Al rato, otro tipo, nos volvió a interrumpir. Eric, por demás solícito y cordial, despachó rápidamente al nuevo cliente y continuó haciéndome la felación interrumpida, al tiempo que se sacó la pija parada y comenzó a masturbarse.

Al rato, le avisé que estaba por acabar. Me dijo que no quería que le acabara en la boca y sí quería que lo hiciera en su cara. Así que eso es lo que hice. Mis hectolitros de semen cubrieron la cara de Eric. Luego, cuando ya no me salía más leche, le volví a meter a Eric, mi pija en la boca y me siguió 'peteando' (mamando) mientras él se siguió masturbando hasta que eyaculó, entre gemidos y jadeos sordos, sobre un papel de diario viejo, que había colocado en el piso. Luego, nos comenzamos a acomodar la ropa hasta que nuevos clientes, volvieron a interrumpirnos una vez más. Le dije que me gustaría, que otro día, cuando estuviera libre, pasar a buscarlo e ir a casa, donde estaríamos mucho más tranquilos, sin pensar que alguien nos podía llegar a interrumpir y podíamos dar rienda suelta a nuestras ganas y calentura. Obviamente, Eric me dijo que sí, muy entusiasmado con la idea, de que aquello, tuviera una continuación y no haya sido solamente, un 'touch & go'... Jaaaaa...




viernes, 11 de septiembre de 2020

Destino (1 de 2)



Esta vez, a diferencia de la vez anterior, esta 'posesión' fue de cargo. Acá ante la incertidumbre por el comienzo de las clases, nos llevó al 'Capo di Tutti Capi' a organizar una reunión con los profesores del 'Consejo Directivo' del colegio, los dos representantes de la 'Asociación de Padres', los dos, de la 'Asociación de Exalumnos' y los delegados del personal no docente (administrativo) y del personal de maestranza. La idea era hacer una revisión de donde estábamos parados con respecto a la pandemia y a la reanudación de las clases e informar los últimos cambios, en la dirección del colegio.

La reunión obviamente fue virtual, vía zoom. Nosotros (el Capo y yo) desde el colegio, sentados en el despacho del Director General y compartiendo el escritorio y el resto desde sus casas. Esta presentación, hacía entrever, que mi presencia a la derecha del 'Capo di Tutti Capi', no era casual. El 'Capo di Tutti Capi' fue directamente 'a los bifes' (a la cuestión). Describió someramente, la situación de salud por la que estaba atravesando el Director General actual, la licencia que pidió por un año y le necesidad de buscarle un reemplazante, con urgencia al principio pero más calmadamente después.

Así, contó brevemente sobre las reuniones que tuvo con el 'Consejo Directivo' del colegio, y al no arribar a ninguna solución para designar el reemplazante del Director General, fue que decidió consultar con la Inspectoría de la Congregación, quien determinó que fuera el mismo 'Capo di Tutti Capi' quien asumiera el cargo de Director General del colegio y que, a su vez, él eligiera 'a dedo' (decisión personal) al Director del secundario. Y que esa elección, avalada luego por la Inspectoría de la Congregación, recayó en mí. Es decir, yo sería el Director del nivel secundario reemplazante.

El silencio penetrante fue el común denominador de los segundos que siguieron al anuncio para luego, transformarse en un conjuntos de voces, que no se entendía nada, ya que todos hablaban al mismo tiempo. Luego, cuando se calmó todo, comenzaron a llegar las palabras de adhesión, felicitaciones y palabras de aliento. Mención aparte para uno de los profesores del Consejo Directivo, que pensaba que el cargo reemplazante, debía ser para él, que hizo un comentario mordaz, diciendo que yo era 'un rey, sin reino', ya que iba a ser el director en un colegio sin clases ni alumnos.

El comentario, hizo reír a algunos y provocó algunos comentarios en otros, pero me dio mucha 'bronca' (enojo). Supongo que no debió ser nada fácil para el tipo, que es un docente de muchos años de antigüedad en el colegio, tener que 'bancarse' (aguantar) que yo lo 'desbancara' del cargo al que aspiraba. Pero, bueno, esa era la música que estaba tocando y con esa música iban a tener que bailar. Párrafo aparte, merece la mención que si bien ya estoy cobrando como director del secundario, todavía no comenzamos a trabajar y eso me hace 'ruido' (me provoca cierto malestar).

Cuando el 'Capo' dio por terminada la reunión virtual me ofrecí alcanzarlo hasta la casa pero me dijo que iba a visitar a un amigo en las cercanías e iba caminando. Así que sin mucho más para hacer en el colegio, me fui a buscar la Eco al garaje donde la había dejado. Ahí me encontré que el tipo que me había atendido cuando llegué no estaba. En su lugar había un muchachito veintiañero, un casi 'semi-diosito', al que no le alcanzaba a ver la cara completa porque tenía el 'barbijo' (tapa bocas) puesto, pero que no podía ser feo, teniendo en cuenta lo poco que se le veía la cara.

Hablaba con una tonada rara. Se notaba que era extranjero, nativo de algún país latinoamericano, que no supe precisar pero que me confirmó la teoría, que pibes muy lindos hay en todas partes del mundo. Encima mi radar-gay detectó, en el poco tiempo que estuvimos hablando, que si el pibito no era gay poco le faltaba. La mirada inquisidora del pibito hacia mí y mía al pibito, hizo el resto. La atracción era mutua. Sólo era cuestión de 'abrir el juego' (tomar la iniciativa). Y el juego, lo abrimos sin querer, cuando pagué el estacionamiento y me dio las llaves de mi auto.

Luego, la Vida hizo el resto. Mientras iba en búsqueda de la Eco y pensando, las pocas chances que yo tenía para abordarlo nuevamente, ya que yo, no iba al colegio en auto, sino en colectivo. Ese día, fui en la Eco porque había paro de los choferes de los colectivos. O sea, que para volver a verlo, tendría que volver otro día en la Eco nuevamente. En esos pensamientos estaba, cuando llegando a mi auto, encuentro que otro auto, me tapaba totalmente la salida. Así que volví a la oficina donde estaba el pibito para pedirle si me podía correr el auto que no me dejaba salir...

Cuando el pibito escuchó cuál era el inconveniente, se deshizo en disculpas, me acompañó hasta mi auto, diciéndome que el auto que taponaba mi salida, tenía las llaves del encendido colocadas y que en un santiamén, me lo movía. Grande fue su sorpresa, cuando encontró que las puertas del auto, estaban cerradas con llave y las llaves no estaban. Fue así que volvió a la oficina, para ver si las llaves estaban ahí, pero tampoco las encontró. Ya no sabía que excusa poner. Volvió donde estaba la Eco y juntos intentamos empujarlo, pero evidentemente estaba frenado y fue imposible moverlo...

Ante esas circunstancias, el pibito me dijo que el padre volvía pronto y que lo disculpara pero que no sabía que hacer. Yo le dije que no se preocupara y aproveché ese tiempo para hacerles preguntas y conocerlo. El pibito se llama Eric, tiene 23 años y es venezolano. Es un morenito, muy lindo, de ojos marrones vivaces. El barbijo me ocultaba el resto de la cara. Tiene un lindo cuerpito y ciertos ademanes, me dejaron entrever que sino era gay, andaba cerca. Vino a la Argentina el año pasado, junto a su papá y consiguieron ese trabajo en el garaje. También en el mismo lugar, lavan autos.

Mientras yo esperaba, Eric atendía a los clientes, hablaba conmigo y trataba de comunicarse con el padre por celular, cosa que no lograba. Aprovechando que estábamos solos, le dije que me gustaba su forma de hablar y que me parecía un chico muy simpático, además de amistoso y 'fachero' (lindo). Le pregunté si solo trabajaba o también estudiaba, si tenía novia, si le gustaba Rosario, si estaba contento de haber venido a la Argentina, si tenía amigos y cosas por el estilo. Eric dijo que le gustaba conversar conmigo, porque era muy amistoso y que lamentaba lo que pasaba con mi auto. 

Le dije que no se preocupara que yo no tenía apuro para irme, sino que había ido al colegio a una reunión y que no tenía otros planes que el de volver a mi casa. Pero, como el padre demoraba en regresar, le dejé mi número de celular y le dije que yo volvería a hacer algunas cosas en el colegio y que me llamara al celular en cuanto volviera el padre y yo pudiera sacar mi auto. Así que mientras me despedía, acaricié casi imperceptiblemente el brazo y la cintura de Eric. El pibito acusó mi caricia pero solamente me miró y en ningún momento dijo nada... (sigue)




viernes, 4 de septiembre de 2020

Hacia donde vamos?



Sabiendo que se venía la celebración del primer añito de vida de 'LA' (léase Luciano Agustín), mi bebé, todos querían participar de los festejos. Y al hablar de todos, hablo de los más íntimos, los que por una causa o por otra, no le podíamos decir que no. Fue así que decidimos, con la Agus, dividir el día en 3 momentos e invitar a los mismos a personas que debían estar en los festejos, sí o sí, y que fueran realmente 'íntimos'. Así, nadie se enojaría y podrían participar de la fiesta de cumpleaños de LA.

Por una cuestión de cercanía, almorzaríamos con los Lucchessi (7 personas más 3 nosotros, sin incluir al bebé, dábamos el número justo de 10), merendaríamos con amigos (limitados a 5 de cada lado) y terminaríamos los festejos, cenando con los míos. Todo estuvo muy bien organizado y el festejo fue más que íntimo. Contrariamente a lo que pretendían los Lucchessi, una fiesta descomunal, a la que asistirían la ‘high society’ rosarina y que el corona virus, no le permitió concretar.

Así y todo, en el almuerzo con los Lucchessi, la pasamos re bien. Para la merienda, la Agus había invitado a las amigas más íntimas y yo, tuve que hacer una profunda introspección, para invitar a mis más íntimos, ya que íntimos, salvo contadas excepciones, son todos. Al menos, desconté 3 de los 5 que podía elegir que ya estaban contemplados para otro momento. Es decir: el Gasti y el Matius por ser Lucchessi. Y Tomi porque lo consideramos un hermano más y venía con mi familia. 

Así que elegir 5 fue bastante más fácil: el Andy y el Emma (que son los dos con los que más me relaciono), el Colo (por ser novio del Gasti y porque lo amo y sé que me ama, aunque es fiel a su novio), el Sebi (infaltable) y Carlitos ( como novio nuestro). Párrafo aparte, para el Sebi, que sino me hubiera devuelto el beso en la boca, que le dí cuándo éramos chicos y que permitió que el destino, tanto de él, como el mío y el de todos, con los que me relacioné, se diera como se dio. 

Quién sabe, como habría terminado todo, si el Sebi no hubiera estado a mi lado, durante esos años de consolidación de la sexualidad. Pero, él estuvo siempre ahí, acompañándome de diferentes maneras, durante mucho tiempo, hasta que decidimos juntos ponerle fin a nuestra relación. Así que el Sebi no podía estar ausente y aunque hacía mucho que no lo veía, obviamente me dijo que iba a estar presente en la celebración del primer año de vida de Luciano Agustín. Y así fue. 

El Sebi departió con todos, especialmente con el verdadero 'diosito' (léase Emma) y el Andy. También pero bastante menos, con el Colo y con Carlitos. Y se entretuvo bastante, con las amigas de la Agus, con una de ellas, especialmente, también médica y a la que conocía de un hospital en el que habían trabajado. Al final del ‘chocolate’, (tiempo destinado a los festejos del cumpleaños entre las últimas horas de la tarde y las primeras de la noche), el Sebi decidió irse.

Para eso, iba a llamar un taxi, pero como también se iban el Colo y Carlitos (a los que tenía que llevar hasta la casa) le dije al Sebi que de paso, también lo alcanzaba a él. Además, se había ido a vivir solo, a una casa, en un lindo barrio, al oeste, casi a la salida de Rosario y aunque tenía que cruzar toda la ciudad, no podía dejar que el Sebi regresara solo. Así fue que le dije que yo lo alcanzaba y de paso, llevaba al Colo y a Carlitos y a una amiga de la Agus y así mataba varios pájaros de un tiro. Jeeee...

Así que llevé primero a los ‘pollitos’ que viven más o menos cerca y luego a la amiga de la Agus y finalmente al Sebi. Luciano me quiso acompañar para que no regresara solo desde la casa del Sebi, pero la capacidad de la Eco, estaba colmada. Así que decidió quedarse y dejarme que fuera solo. Esa decisión permitió que pasara lo que pasó. Dejé a todos en sus casas y seguí rumbo al oeste, en busca de la casa del Sebi. En el camino, estuvimos hablando, con el Sebi, de nuestras cosas.

La verdad que nos debíamos (y nos debemos) una charla. Hacía mucho tiempo que no hablábamos y teníamos ganas de hacerlo (de hablar)... Jaaaaaa... Aunque también, tenía ganas de hacer 'algo' con el Sebi. Ya lo dice el refrán: 'donde fuego hubo, cenizas quedan'... Después de un buen rato de viaje, llegamos a la casa del Sebi. La verdad que el barrio está muy bueno, un poco oscuro, por la arboleda que crece en las veredas, pero con unas casas espectaculares, todas rodeadas de jardín. 

Antes de llegar, el Sebi me había dicho, de bajar a conocer la casa, fue así que me bajé y una vez dentro de la casa, pude comprobar que mis sentimientos por el Seba, seguían tan intactos como cuando lo besé, por primera vez, hace más de 15 años atrás. Y después iba a comprobar, que él también, conserva los mismos sentimientos por mí, que exteriorizó cuando nos dimos el primero beso en la boca y que desembocó que fuéramos pareja durante bastante tiempo.

El Sebi me mostró toda la casa y los diferentes ambientes. La casa es chica pero tiene bien distribuidos sus ambientes. El Sebi la decoró en la onda minimalista y realmente está muy buena. El silencio de toda la casa, la penumbra que daban las luces encendidas estratégicamente y tener al Sebi al lado hicieron el resto.  El Sebi se fue a cambiar de ropa y cuando regresó, sin percatarme de su presencia, me abrazó desde atrás y me dio un beso suave en la nuca.

La sorpresa fue grande. Más porque aunque lo deseaba, no tenía un plan para poder avanzarlo. Así que, cuando me di vuelta, me encontré con la cara del Sebi a centímetros de la mía. Y el Sebi, 'primereándome' (tomando la iniciativa), me besó profunda y cálidamente en los labios. Obvio que no resistí a esa prueba de amor y se lo devolví como si fuera la primera vez. El Sebi me abrazó e hizo presión sobre mi nuca, para que yo no pudiera despegar mi boca de la de él. 

Así seguimos un buen rato, abrazados y franeleándonos. Pero no terminó como tenía que terminar. O como se espera que terminara. A mí se me hacía tarde para pasar a buscar a los 'pájaros' y al Sebi, le pasaba otro tanto, pero con la novia, a quien le había prometido que la iba a pasar a buscar apenas terminara el cumpleaños de Luciano Agustín. Así que excitadísimos, los dos, decidimos por mutuo acuerdo, dejar de hacer lo que estábamos haciendo y nos comprometimos volver a encontrarnos, en un futuro pero cercano encuentro. Ahí mismo, en la casa del Sebi, donde íbamos a estar tranquilos y nada ni nadie nos molestaría para dar rienda suelta al amor que seguíamos sintiendo el uno por el otro. Los dos, percibimos que nuestros sentimientos por el otro, permanecen inalterables, como el día del beso. Y aunque reconocemos, que los dos tenemos pareja y que no es posible encarar nada serio entre nosotros, sí avalamos, que podríamos tener estas 'escapadas' (oportunidades) de tanto en tanto, como para recordar tiempo idos y renovar los sentimientos que tenemos y sentimos, el uno por el otro, como antes, como ahora y estoy seguro, como será siempre... Jeeeee...