sábado, 15 de junio de 2019

1 de junio: 13 horas (1 pm)





Recién a la 1 de la tarde del sábado, mi alma volvió a mi cuerpo. Arquímedes decía que le den un punto de apoyo y que con una palanca podía mover el mundo. Y tenía razón, nada más que en la Argentina del siglo XXI, el 'punto de apoyo' viene a ser una buena cantidad de dinero que destinado a algún fulano en especial, aplica su 'palanca' (influencia) y con eso mueve el mundo. No debería ser así, pero, es. No me equivoqué con el 'don'. Lástima que está muerto. Pero el viejo Lucchessi, desde Buenos Aires, cuando lo anoticiaron que podía haber pasado, hizo un par de llamados y 'voilá'...

El viejo Lucchessi presionó algún punto neurálgico y todo, un enorme engranaje de gente interesada, entre federales y gendarmes, se comenzó a mover. El viejo Lucchessi manejaba los hilos desde Buenos Aires y los títeres (léase policías) a más de 300 km de distancia, se movían al son de la música que hacía sonar el viejo. Por favor, y yo me vengo a 'empomar' (coger/follar) a la hija, cuando sé que los Lucchessi odian a los gays... Pero, a Dios que no se le ve la vara pero igual castiga, le mandó el único hijo varón y su único sobrino varón bien 'trolos' (gays).

Y la única hija mujer que tiene, se enamoró perdidamente, nada más y nada menos, de un gay (o no tanto) que le embarazó a la hija y no una, sino dos veces, y que gracias a mí, la Vida le va a dar el primer nieto o nieta... En fin... Sigo con lo 'otro'... En gendarmería, reconocieron que hubo varios 'procedimientos' en el que intervinieron conjuntamente con la policía 'federal' y que probablemente, los chicos que buscábamos estaban demorados en las instalaciones de la 'federal'. Pero no tenían otras precisiones y que teníamos que ir a 'tal' lugar, para obtener esa información.

Eso parecía 'el cuento de la buena pipa'. Era algo de nunca acabar, pero algo más de esperanza había. Al menos, si los detenidos eran el Pipi y Luciano, estaban vivos y eso, no era moco de pavo. En el edificio de la policía 'federal' nos hicieron dejar nuestros datos y los documentos y nos condujeron a una sala de espera, donde no había nadie. Solo un pequeño mostrador y un escritorio y varias sillas. Pero no había más nada. O sí, en un ángulo de ese salón, una cámara de video grababa todos nuestros movimientos. Seguramente, también escuchaban lo que decíamos, así que dejamos de hablar.

Un rato más tarde, entró un fulano vestido de civil y le dijo al abogado que fuera con él, mientras nosotros, seguíamos esperando ahí. Como sospechábamos que además de vernos también nos escuchaban, quisimos usar el whatsapp para poder hablar entre nosotros, enviándonos mensajes de 'wsp'. Pero, esa habitación no nos dejaba tener señal de internet ni de nada. con razón ns habían dejado el celular! Ahí adentro no servía para nasa! Para jugar algunos jueguitos pero para nada más. Qué garrón! Esos de la Federal, tienen la cara de boludos, pero no son boludos... En fin...

Al cabo de una hora más o menos, volvió el abogado del viejo Lucchessi y le dijo al Enzo que lo acompañara, mientras nosotros tuvimos que seguir esperando en ese lugar. En ese momento, me tranquilicé. Si habían llamado al Enzo era porque es el hermano de Luciano y seguramente, querían corroborar datos de identidad y otros datos que solamente él podía darles y todas esas cosas. Por suerte, el Enzo, cumplió ya los 18 años y es mayor de edad, porque sino, no hubiera podido hacer nada y nos tendríamos que haber 'fumado' (soportado) a la vieja loca de la madre.

Bah, me imaginaba que era para algo de eso. Nuestro diálogo había caído en un pozo. La hora pasaba y nosotros seguíamos ahí. En eso, se abrió la puerta y entró otro tipo de civil, que nos dijo que saliéramos y nos condujo a la oficina del jefe de la Federal. Ahí estaba el Pipi, Luciano, el Enzo y el abogado del viejo Lucchessi parados frente a un escritorio, donde había otro tipo, vestido de uniforme y dos tipos más que lo flanqueaban, parados, vestidos de civil. Cuando nos acercamos al grupo, el de uniforme, que parecía ser el jefe, nos miró distraídamente y al instante, lo reconocí!

Un escalofrío, grande, intenso y profundo, me recorrió todo el cuerpo, desde la nuca hasta los pies! Richard! El tipo me miró, absorto y asombrado, como buscando en su memoria quién era yo y de dónde me conocía. Me dí cuenta, que el tipo me reconoció pero no dijo nada. Y como no dijo nada, yo tampoco dije nada. El abogado de los Lucchessi dijo que ya estaba todo arreglado y que nos podíamos ir. Que había sido todo un malentendido y que se alegraba de que se hubiera podido solucionar todo. Así salimos rápidamente. De reojo volví a mirar a Richard y por la cara de asombro, me di cuenta, que recordó quién era yo. Ya en la calle, abracé fuerte a Luciano y nos besamos como nunca. Ahí, el boludo, que había aguantado haciéndose el machito, se puso a llorar y nos hizo lagrimear a todos. Y cuando le pregunté al abogado si nos podía decir que era lo que había pasado, mirando al Enzo y sin que el Enzo se diera cuenta, nos dijo que el Pipi y Luciano ya nos iban a contar. Y bueh, era cosa de tener paciencia... El mal trago ya había terminado...





jueves, 13 de junio de 2019

1 de junio: 4 horas (4 am)



Faltando poco para medianoche, ya habíamos decidido qué hacer. El viejo Lucchessi había viajado a Buenos Aires no sé a qué 'corno' (motivo) y tuvimos que contactar a otro de sus socios para que hiciera las averiguaciones pertinentes, ya que el Gasti opinaba que mejor era que un abogado los acompañara por cualquier cosa. La idea me pareció razonable, especialmente, sabiendo que la policía es complicada en estos casos de desaparición de personas.

Mientras tanto, Carlitos y yo, ya estábamos por irnos cuando se me ocurrió hablar con mis viejos y preguntarles si habían internado a dos chicos con las características del Pipi y de Luciano. Según ellos, hasta la hora que estuvieron en los sanatorios, me aseguraron que no había ingresado ningún paciente NN ni con el nombre y apellido de Luciano o del Pipi. Pero quizás después de esa hora, lo pueden haber trasladado, porque entre sanatorios se envían pacientes con características especiales en cuanto a atención o tratamiento y egresan o ingresan a cualquier hora.

Aún así mi viejo nos aconsejó que si pensábamos en un accidente, fuéramos directamente al 'HECA' (Hospital de Emergencias) de la ciudad. Yo no había pensado nada grave, sino que les hubiera pasado una boludez. Capaz que fueron en colectivo a algún lado y el colectivo chocó y estaban en alguna guardia de algún hospital. O le habían robado los celulares y los habrían golpeado, o, o, o... Las posibilidades eran infinitas. Pero, la circunstancia me superaba y yo había dejado de pensar con claridad. El Pela me bajó a la realidad cuando dijo que a lo mejor estaban muertos que no hablaban...

Pobrecito! No tiene la culpa pero lo fulminé con mi mirada por esa idea tan de mierda! Yo no había pensado en eso. Ni siquiera la había tenido en cuenta. Ni remotamente! Y si los dos estaban muertos? Era una posibilidad y la causa por la que no hablaban. Todos nos miramos como si se nos hubiera caído una venda de los ojos. La Agus enseguida trató de suavizar la situación, 'puso todas las fichas' (apostó) que lo más probable es que hayan tenido un accidente y estén internados y no se comunicaron porque no tienen los celulares (porque se los robaron o algo así).

De ahí en más, el resto también, con nuevas teorías, apostó a la vida nuevamente. Pero, a mí esas nuevas hipótesis no me tranquilizaron. Y si no hablaban porque estaban muertos? Era una locura pero podía ser. Luciano era por demás de dependiente de mí, para tenerme casi al minuto, informado qué era lo que estaba haciendo, incluso todo lo que hacía antes, durante y después que cogía/follaba con Carlitos. Qué cumpleaños de mierda! Si Luciano estaba muerto, me prometí a mí mismo no festejar nunca más mi cumpleaños y tampoco nunca más enamorarme ni tener pareja, ni nada...

Pensando esas pelotudeces, llamó el teléfono. Era Enzo preguntándome si había encontrado al hermano porque le tuvo que decir a la madre que Luciano había salido pero no había vuelto a mi casa. La puta madre! Lo que me faltaba! Soportar la histeria de la madre de Luciano. Por suerte, el Enzo me tranquilizó. En lugar de la madre, iba a venir él. Le dije que no se viniera, que yo lo pasaba a buscar y que llevara el documento de él, por cualquier cosa. Porque yo tenía el documento de Luciano pero que no me iban a dar información porque nuestros apellidos no coincidían.

Así que mientras el Gasti y el Matius iban a buscar a un socio de Lucchessi & Lucchessi y Asociados para buscar en las comisarías por si estaban detenidos, nosotros, Carlitos, el Enzo y yo, íbamos al Hospital de Emergencias y si ahí no encontrábamos respuestas, íbamos a seguir revisando los demás hospitales y sanatorios. Quedamos en encontrarnos, con o sin datos, en el minimarket de una estación de servicio que está abierto las 24 horas. Y eso fue lo que hicimos a las casi 4 de la madrugada. Ninguno tenía noticias de nada. La tierra se había tragado a Luciano y al Pipi. De no creer!

Para mal de males, teníamos que esperar a que se cumplieran las 24 horas de notar su ausencia, para poder hacer la denuncia por 'averiguación de paradero'. El abogado de los Lucchessi, me pidió más datos de Luciano y de la familia y una foto reciente (tengo miles y no había problemas). También del Pipi. Ahí 'caí' (me di cuenta) que del Pipi no sabía más que lo que él me había contado. El Pipi era un total desconocido! Lo único que yo sabía era como se llamaba. Los demás datos no tenía ni idea. No sabía donde vivía, ni como se llamaban los padres ni el hermano o la hermanita.

Ni dónde vivían los abuelos, o el hermano más grande o la hermanita. Seguro que en el colegio esos datos estaban, pero el colegio estaba cerrado. O sea, había que esperar hasta el lunes para conocer esos datos y poder hacer la denuncia de 'averiguación de paradero'. Y mientras tanto qué? Incluso, el abogado nos dijo que no sabía si nos iban a tomar la denuncia, porque bien podía estar en el pueblo, donde viven los abuelos. El Pipi sí pero y Luciano? Ante tantas vicisitudes, no me quedó otra, que 'blanquearle' al abogado todo el quilombo que había tenido la familia del Pipi con la droga.

También, el arreglo que había hecho el Pipi con la policía. El tipo me escuchó atentamente a mí y también al Gasti, que había averiguado como estaba toda la situación procesal y encendió una luz de esperanza. Nos dijo que el narcotráfico y la comercialización de la droga, en Argentina, es un delito federal. Quizás estuvieran demorados o detenidos, pero no por la policía 'provincial', sino por la policía 'federal' o por la 'gendarmería' que son los encargados de los delitos federales. Era una posibilidad, grande, que ellos los tuvieran detenidos.

Más con el currículum del Pipi, porque Luciano no dejaba de ser un 'perejil' (inocente) al que podían estar haciendo 'pagar los platos rotos' (asumir las culpas de otro). Además, como era fin de semana, seguro que lo iban a tener 'incomunicados' hasta el lunes que los iban a interrogar y todo eso. Le dije que en las películas, los detenidos exigen (y les dan), la posibilidad de una llamada telefónica y la asistencia de un abogado de oficio, así que por qué ellos no se habían comunicado? O el abogado de oficio al menos! El abogado de los Lucchessi escupió, de la risa, el café que estaba tomando cuando escuchó mi razonamiento... Me dijo que no sea 'tan ingenuo' (por no decirme 'tan boludo') y que estaba viendo muchas películas yanquis y que acá, primero, los iban a 'ablandar' teniéndolos incomunicados y separados, hasta que confesaran y dijeran todo lo que ellos querían escuchar y que después, le quitaban la incomunicación y podían hablar por teléfono, tener un abogado y tutti quanti... Qué país de mierda! 





martes, 11 de junio de 2019

31 de mayo: 18.30 horas (6.30 pm)




Después, cuando volví a casa, iban a seguir las sorpresas, cuando no encontré a Luciano ni tampoco al Pipi. Me imaginé que habían salido a comprar algo, porque desde que el Pipi vive en casa y Luciano se enteró que estudia Psicología, no se apartan, ya que Luciano, también tenía la idea de estudiar psicología. Así que supuse que se habían ido a la facultad pero me intranquilicé, cuando los llamé a los celulares para preguntarles donde estaban y ninguno de los dos me contestó.

Y me terminé de alarmar, cuando un par de horas después, comenzaron a llegar, 'pollitos' y 'diositos' más los 'pájaros' y de Luciano y el Pipi no tenía noticias. Posiblemente, esa manera de manejarse, tan independiente y seguro de sí mismo es característica del Pipi, que, aunque es menor de edad, se mueve por la vida con mayor desenvoltura que Luciano. Claro que prefiero la dependencia de Luciano y todas las características que tiene antes de querer compararlo con el Pipi.

Luciano, raramente se mueve sin decirme dónde va, con quién, a qué, cuánto tiempo va a estar fuera de casa y a que hora piensa volver o si quiere que lo vaya a buscar. Por eso me extrañaba su ausencia: no me había dicho nada de nada. Ni siquiera me había dejado una nota como acostumbra hacer a veces. Por eso deduje que debió haber salido para hacer algo que no tenía sentido advertirme, como sacar la basura al volquete, ir a los 'chinos' (supermercado) a comprar algo muy puntual y cosas así.

La presencia de mis primeros invitados, no hizo que yo dejara de pensar en Luciano y los 'diositos' se dieron cuenta de mi preocupación. Para no caer en la paranoia, comencé a hacer, lo que aconsejaba el sentido común. Llamar a los amigos y al Enzo, el hermano de Luciano, para ver si sabían algo de Luciano. Pero, nadie sabía nada. O sabían y no me habían querido decir nada. Pero por qué razón iban a actuar de esa manera? No tenía sentido!

Los 'diositos' comenzaron a preocuparse ellos también. Ya eran casi las 9 de la noche y de Luciano y el Pipi ni noticias. No contestaban los 'wsp', las llamadas telefónicas ni tampoco los mensajes de texto. Mi preocupación cambió en desesperación cuando llegó Carlitos con el Pela y el 'pollito BB', novio del Pela. Mi última esperanza se desvanecía con ellos porque si Luciano no estaba con Carlitos, donde estaba? Incluso, algunos esbozaron la idea que quizás se había enojado conmigo.

Enojado por qué? Carlitos era el más proclive por esta idea ya que recordaba que hacía algunos días, cuando Luciano supo que Carlitos y yo nos cogíamos/follábamos mucho antes de lo que Luciano creía, se había enojado tanto conmigo que se fue de mi casa. Y que tuve que hablar con el Enzo, el hermano, para que lo convenciera y me diera la oportunidad de explicarle lo qué había pasado. Pero nada de eso había pasado ese día. Además, Luciano sabe que lo prefiero a él antes que a nadie.

Y más, ese viernes 31 de mayo, a la mañana, antes de dormirnos y apenas nos despertamos, fue el día que nos juramos amor eterno y más amantes no pudimos ser. Habíamos hecho el amor como 4 veces, entre las 11 de la noche del 30 de mayo y las 7 de la mañana del 31, día de mi cumpleaños. Les conté lo del desayuno especial en la cama que nos había traído un delivery y que había sido idea de Luciano.

También les conté que volvimos a hacernos el amor después de ese desayuno y profesarnos y prometernos amor sin límites hasta el fin de los tiempos. No había motivo de que desapareciera porque estuviera enojado por algo. No, la desaparición de Luciano tenía que tener otra causa. Además, estaba el Pipi. Si fuera porque Luciano se había enojado por algo, el Pipi tendría que estar en casa... Y el Pipi, tampoco estaba...

Yo, sin decir nada a nadie, no pensaba en un enojo de Luciano y sí pensaba que les hubiera pasado 'algo'. No sé como no me avivé, de avivarlo a Luciano, que si salía con el Pipi, tuviera mucho cuidado, especialmente, porque seguramente al Pipi lo estaba vigilando la policía pero también lo estarían vigilando los 'narcos'. Especialmente, porque la policía había convenido con él, que la libertad de la madre, se la daban a cambio de que él entrara en contacto con los 'narcos'.

Y la policía que lo vigilaba, seguramente esperaba ese momento. Y si bien no había pasado nada hasta ese día, nadie podía decir que a lo mejor ese encuentro, se había dado. El Pipi y Luciano, deben haber salido para comprar algo y los 'narcos' hicieron contacto y como la policía lo vigilaba y estaba esperando ese encuentro... Pero, no, era muy 'rebuscado' (intrincado) todo. Además, los narcos no son boludos. No se iban a arriesgar a un encuentro con el Pipi así nomás y sin haberle avisado...

No me parecía. Podía ser, pero no terminaba de 'cerrarme' (convencerme) esa posibilidad. Porque si el encuentro con los 'narcos' estaba arreglado, para qué exponer a Luciano? No, definitivamente, deseché la idea de plano. La desaparición de los dos, tenía que ser por otra causa. Quizás tuvieron un accidente o les robaron los celulares y los golpearon y terminaron en un hospital. Eso parecía más factible. Así que lo mejor era ir a los hospitales y sanatorios y preguntar. Pero, también podía ser que estos dos pajeros, estuvieran detenidos, así que el Gasti y el Matius iban a ir a las comisarías a preguntar por Luciano y el Pipi.  Otra no quedaba! La hora seguía avanzando y nosotros nos pasábamos haciendo conjeturas pero no hacíamos nada. Así que mejor hacíamos así: Carlitos y yo ibamos a recorrer hospitales y sanatorios y el Gasti y el Matius, iban a ir a comisarías. El resto del 'pollaje' se quedaría en casa para atender el teléfono y todo eso, porque encima, tenían que traer la comida y la bebida y la torta que yo había comprado. Qué kilombo por favor! 





domingo, 9 de junio de 2019

31 de mayo: 13.30 horas (1.30 pm)




Y  sin más, me puse casi rozando su cara y sin pensarlo mucho más, le dí un 'pikito' (beso superficial) en los labios. Y ahí, el mundo se detuvo. Fue un beso simple, apenas un roce de labios. Joaco quizás tuviera límites que yo no quería obligarlo a franquear. Luego, separamos nuestros rostros, nos miramos y nos volvimos a besar en los labios. Esta vez, fue un beso húmedo y tibio, como en el mejor de los sueños. 

Luego lo tomé la mano y se la guié hacia mi entrepierna, mientras yo hacía otro tanto. Joaco tenía la pija parada y cabeceante. Hasta quizás, estuviera babeante... Nos volvimos a besar, con más pasión. Mientras, lo besaba, con mis manos le quité el cinturón, le aflojé el pantalón y se lo bajé apenas un poco. Otro tanto hice con el boxer. Todo este movimiento a ciegas, ya que nos besábamos con los ojos cerrados y mis manos, hicieron todo, sin que yo viera nada.

Con la pija del Joaco afuera, erecta y expectante, lo empecé a 'pajear'. El pendejito contrajo los músculos del cuello, cuando comencé a besárselo y a mordisquearle las orejas. Mientras tanto, yo también me había aflojado y abierto el pantalón, llevando la mano del Joaco para que me agarrara la pija y me empezara a pajear. Mientras pajeaba al Joaco, fui desabotonando la camisa del pendejito pero no se la quité. Hacía frío y no quería que por una boludez, el pendejito no quisiera seguir.

El Joaco se dejó desnudar sin ofrecer resistencia. Para mi felicidad, ambos estábamos excitados por igual. La piel del Joaco se erizaba al paso de mis dedos. Era suave. Sensitiva. Respondía al estímulo de mi lengua con presteza de hoguera. Sus tetillas se obsesionaron con el mordisqueo de mis dientes. El pendejito era perfecto. Su pancita, era cuadriculada y muscularmente perfecta. Tener la posibilidad de besarlo y de lamerlo era mucho más excitante que contemplarlo.

Finalmente, se animó a hablar y a decirme que se la chupara. Y aunque no era mi intención, era lo que el pibito quería. La Biblia dice que hay que dar para recibir. Y bueno. Le iba a dar placer chupándole la pija. Quizás, otro día, él me de su culito. Así que sin dar más vueltas, para su gusto y el mío, me la tragué sin pensar y mis labios llegaron casi hasta la base. Poco faltó para que la engullera toda. Mi garganta no pudo adaptarse de inmediato a su calibre y tuve una pequeña arcada.

De todos modos, la necesidad de tragar más y más tuvo prevalencia. El Joaco sintió primero el calor de mis labios alrededor de su pija y luego el tibio roce de mis amígdalas contra su glande. Joaquín estuvo largos minutos cogiéndome/follándome la boca. Sus movimientos de penetración eran instintivos pero suaves y rítmicos. No nos costó mucho encontrar la cadencia. Pero mientras le daba placer con mi boca, mis manos acariciaban sus nalguitas y mi dedos jugaban con su agujerito.

Hasta que minutos después y antes de que Joaco me advirtiera que su eyaculación sería pronto, lo tomé fuertemente de los glúteos y los presioné contra mi cara, haciendo que su pija se metiera, si eso hubiera sido posible un poco más dentro de mi boca. Así permanecí largos minutos con la pija del Joaco incrustada en mi boca o con mi boca incrustada en la pija del Joaco hasta que el instinto hizo lo suyo y todos los músculos de mi garganta se acomodaron a la presencia del placentero intruso. 

Comencé a mamarsela sin delicadezas al compás de sus grititos sordos y gruñidos. Mis manos se soltaron y recorrieron todo su cuerpo en tanto él se dejaba tocar sin pudores. Incluso entre las nalgas, hermosamente tensas por la posición y el deseo. Me aferré a ellas justamente cuando noté que la pija del Joaco comenzaba con los característicos espasmos previos al orgasmo. La mamada había sido demasiado frenética y Joaco no pudo contenerse. 

Hinchada a tope, esa hermosa pija de 'pibito' adolescente, lanzó dentro de mi boca el primer chorro de leche. El segundo fue más caudaloso y el tercero más aun. Luego hubo un cuarto y un quinto, más pausados y serenos. También hubo quejidos gozosos y palabras de amor eterno. Y algunos chorros de semen, ya no tan abundantes, que me sirvieron para poder lamer ese tronco cárnico y pétreo de la pija de Joaquín. Con mi boca todavía saboreando la pija del Joaco, que se volvía flácida cada vez más rápido, me hice una paja y acabé los hectolitros de leche a los que estoy acostumbrado. Cuando me puse de pie, le pregunté al Joaco si estaba bien. Me dijo que sí. También me dijo que me 'quería'. También reconoció cuánto tiempo había perdido por su vergüenza y por su temor. Pero que lo quería recuperar. Y lo quería recuperar conmigo... Jeeeeeee... (sigue) 






viernes, 7 de junio de 2019

31 de mayo: 13 horas (1 pm)




En el colegio se había corrido rápido la 'bola' (rumor) de que ese día cumplía años. Supongo que varios días antes, porque recibí muchos 'presentes' (regalitos), sencillos, de mis alumnos. También cartas y un sinfín de 'souvenirs' (recuerdos). Allí me di cuenta que la 'pendejada' me quiere, contrariamente, a lo que pasa con otros profesores. Quizás tenga que ver, la 'materia' (asignatura) que dicto, o mi manera de ser o mi posición frente a la vida o vaya a saber por qué...

Todos, quién más o menos, me hicieron sentir su afecto. Y la relación docente-alumno, se difumina muchas veces, para pasar a ser una simple amistad colegial, aunque está basada en el respeto mutuo. Y si bien, no lo desmentí (ni tampoco lo confirmé), creo que todos saben que soy gay. Aunque a un puñado de chicos, amigos del Nachito, que fueron a casa a hacer algunos trabajos prácticos, el Nachito, me presentó a mí como su hermano y a Luciano, como mi pareja y su cuñado.

Para que sea más claro, había que echarle agua. Tuve (tuvimos) la ventaja que eran chicos ya grandecitos, de 4to y 5to. año y con una amplitud de mente, que aceptaron sin mucho problema el hecho de que fuéramos gay. Por otro lado, las últimas veces que se reunieron en casa, fue para hacer un 'TP' (trabajo práctico) sobre algunos aspectos de la sexualidad del adolescente. Y recuerdo bien que entre ellos, había una 'parejita' de lesbianas y otros chiquitos que eran gays o que parecían serlo.

Entre ellos, estaba Joaquín (Joaco) que mi radar-gay me marcó de cincuenta mil maneras diferentes que el pibito era gay y que tenía agua para zambullirme sin ningún tipo de problemas. Pero, cada vez que inicié un acercamiento, Joaquín me rechazó siempre, diciendo que no era gay y que yo me había equivocado con respecto a su orientación sexual. Esa situación, que se me presentó varias veces mi hizo desconfiar de la eficacia de mi radar-gay y todo quedó en lo anecdótico.

Después, cuando fui su docente, el tema de mi homosexualidad pasó a segundo plano. Y mi interés por el Joaco también. Uno porque era mi alumno y salvo contadas excepciones (léase Carlitos y Gonzalo, que son las excepciones que confirman la regla), no volví a relacionarme sexualmente con ninguno. Pero, el viernes pasado, el Joaco apareció por el colegio. Justo el día de mi cumpleaños? Llegó a media mañana en el primer recreo y saludó a los profesores que estábamos por ahí.

Una vez más, el Joaco, me devoró con los ojos y me dijo con la mirada, tantas cosas inaudibles, que eran de no creer. Incluso, cuando me besó en la mejilla por mi cumpleaños, creo que involuntariamente, una de sus manos fue derecho a mi entrepierna y rozó mi pija. Lo sentí de verdad o simplemente fue un deseo mío? Antes de irme, le dije a Joaco, que si se quedaba, necesitaba  que me diera 'una mano' (me ayudara) a trasladar un archivero, del depósito hasta el gabinete.

Cada año que pasa, son más los alumnos a los que les hago algún tipo de diagnóstico psicopedagógico y luego, los derivo, a profesores particulares, psicopedagogos, psicólogos, médicos o psiquiatras. Y el archivero que tenía, me quedó chico. Y estaba seguro de haber visto uno más grande en el depósito. Así que en el segundo recreo nos encontramos. Yo no albergaba otras intenciones con Joaco. Sólo que me ayudara a transportar el pesado mueble de metal.

Porque para qué gastar energías y esfuerzos, para iniciar un acercamiento con ese pibito, que me había 'cortado el rostro' (rechazado) todas las veces, que le propuse algo? Así que hablando de 'bueyes perdidos', llegamos al pasillo y bajamos al pasadizo subterráneo, donde está el depósito de trastos viejos y que nunca nadie se dignó a inventariar. Solo acumularon lo que estaba en desuso y ahí quedó, relegado y olvidado para siempre.

Durante un tramo, ya caminando por el pasillo subterráneo, que desemboca en el depósito, la vocecita de Joaco, resonó en mis oídos:

Joaco: por qué creías que yo era gay?

Yo: eh?

J: por qué creías que yo era gay?

Y: ah, la verdad no sé... sólo lo supuse... se me ocurrió (Qué le iba a decir? Que tenía un radar-gay que me indicaba quién era gay y quién no? Que me confundieron sus miradas casi lascivas que me hacía? Que sus gestos me hicieron pensar que podía tener una oportunidad con él?) Lo que pasa es que confundí tu buena onda con otra cosa. Pensé que yo te podía gustar. Y si te gusta otro varón es porque sos gay, aunque nunca me dijiste nada ni tampoco me dejaste que te 'avanzara' (sedujera). Me equivoqué...

J: y si yo te 'daba bola' (hacía caso) ibas a tener sexo conmigo? Aunque yo recién tenía 15 años y era amigo de tu hermano y vos eras mi profe?

Y: ah, bueno, tampoco fue tan así. Las primeras veces, no eras mi alumno y el que tuvieras 15 años, que tiene? Un chico de 15 años, ya sabe qué es lo que quiere. No es ningún bobo ni tampoco es fácil engañarlo. Salvo que te violara o tuviera sexo con vos por la fuerza. De otro modo, no debe ser fácil abusar de nadie que no quiere tener sexo. Yo nunca violé a nadie. Ni de 15 ni de 20 ni de 25...

Para ese momento, ya habíamos llegado al depósito. Encendí la luz y busqué con la mirada, el archivero que tenía grabado en la memoria. Ahí estaba, cubierto de otros muebles en desuso, pero que entre dos o tres, podíamos liberarlo rápidamente. Pero fue el diablo quien metió la cola, cuando volví a escuchar la vocecita de Joaco, que parado detrás mío, me decía que no me había equivocado, en mi apreciación de que era gay. Y eso? Que connotación darle a una declaración así?

Me di vuelta y lo observé atentamente. Se había puesto 'colorado' (sonrojado) y miraba hacia el suelo. Y siguió diciéndome que le había dado vergüenza que yo notara que él era gay, y por eso, me había rechazado, además de  desmentido. Pero que tenía una lucha interna: me deseaba pero al mismo tiempo sentía vergüenza. Mucha vergüenza. Una porque le gustaba otro varón y otra porque yo era más grande, hermano de un amigo y encima, profesor del colegio y todo eso estaba mal...

Además, porque no quería que nadie supiera que era gay. Ni siquiera yo, que soy gay y que lo podía entender más que nadie. Así que me deseó con la mirada y los gestos durante 3 años pero nunca me dijo nada de nada por vergüenza? Además me contó que había tenido novia y que se 'pelearon' (separaron) porque él no se sentía atraído por la chica. Y que no había tenido mas que felaciones con la novia pero que no quiso profundizar ni ir más allá, porque todo eso le hacía más mal que bien.

Lo que sí me aseguró es que nunca había tenido sexo gay y que le daba mucha vergüenza tenerlo con otro chico. Y que no estaba dispuesto a tener ningún tipo de relación sexual con otro chico y menos, felaciones o penetración anal o algo de eso. Aquella confesión me conmovió. Le dije que era una tontería lo que pensaba, porque uno tenía sexo con alguien que realmente le gustaba o lo atraía por su físico o su forma de ser o por lo que fuese. Y que no era obligación tener sexo en una relación.

Y seguí diciéndole que obviamente, es lo que se busca pero no era condición 'sine qua non'... Además era comprensible que siguiera siendo virgen, hasta que no estuviera seguro de querer hacerlo. Porque hasta ese momento, había tenido deseos, tentaciones y otros comportamientos, pero que había rechazados porque no se sentía totalmente seguro que eso era lo que él quería. Y que me deseaba pero no sexualmente, sino de una forma más simbólica.

De todos modos, que yo fuera, además del hermano del Nachito, su profesor, lo paralizó hasta que esa relación de profesor-alumno se terminó. Le dije que ya no era mi alumno y que tampoco era el pibito menor de edad del que podría aprovecharme. Ahora era mayor de edad y podía discernir, como lo estaba haciendo, si quería seguir adelante y 'hacer' algo o no. Y nos quedamos en silencio, como sopesando nuestras futuras acciones. Me acerqué más a Joaco y le dije:

Yo: Mirá Joaco, sabés que te deseo y todo lo que te deseé durante todo estos años, pero vos no quisiste y yo te respeté, aunque había algo adentro mío que me decía que vos también me deseabas. Yo te sigo deseando y por lo que me dijiste, vos también me deseás. Date permiso para hacer las cosas que tenés ganas. Estamos solos, en un lugar que no va a entrar nadie. Los dos 'nos tenemos ganas' (nos deseamos). Siempre te respeté. Respeté tus decisiones y nunca te induje a nada ni te sugerí y mucho menos te obligué. No soy un violador. No voy a hacer nada que vos no quieras. Hagamos algo, lo que vos quieras. Querés? (sigue)






miércoles, 5 de junio de 2019

31 de mayo: 6 horas (6 am)





Recién habían pasado algunos minutos después de las 6 de la mañana y cuando todavía nos estábamos despertando, tocaron el timbre de la puerta de casa. Luciano, se levantó rápido y fue a atender. Un delivery, de una panadería cercana, trajo un desayuno completo a domicilio. Toda una sorpresa, que no duró mucho en develarse, porque Luciano admitió que él había sido de la idea, ya que por mi trabajo, no nos veríamos hasta la noche Y él (léase Luciano) quería agasajarme con otra cosa y no solamente con su boquita y su culito siempre prestos a tragar mi leche.

El obsequio, era una bandeja de cama hecha en madera, que contenía dos jarros de cerámica con nuestros nombres impresos dentro de un corazón y diferentes masas secas, 'medialunas' (croissants) y tostadas. Pequeños recipientes de cerámica contenían manteca, mermelada y dulce de leche. También había dos envases de leche chocolatada, dos de jugo de naranjas, varios bombones, dos rosas rojas y un osito de peluche con la leyenda impresa: 'Te amo' y agregado y escrita a mano decía: 'Como nadie te amará jamás'. La letra era de Luciano y ese deseo también porque me lo repite continuamente. 

Obviamente, disfrutamos como príncipes ese desayuno durante casi una hora y antes de levantarme, Luciano quiso que volviéramos a hacernos el amor. Y no me pude negar, aunque antes, hablé al colegio y les dije que estaba algo atrasado y que posiblemente, llegaría un rato más tarde, pero que no se preocuparan porque no estaba en mi ánimo faltar. Así que me dediqué a disfrutar y hacer disfrutar a Luciano de mil maneras posibles. Por suerte, había dicho que iba a ir a trabajar, porque Luciano estaba enloquecido y tan excitado que quería que siguiéramos teniendo sexo por el resto del día...

A duras penas, lo convencí de que a la noche me iba a entregar totalmente a sus deseos y así lo conformé. Me duché rápidamente y me vestí y me fui para el colegio. Fui en taxi, porque en colectivo no iba a llegar más. Llegué apenas pasadas las 8. Las puertas de acceso al colegio estaban cerradas (se cierran apenas toca el timbre de entrada y se vuelven a abrir, cuando todos los cursos, ya están instalados en sus respectivas aulas). Allí en el 'hall' (entrada) quedamos los alumnos o profesores rezagados, esperando pacientemente que abrieran las puertas para poder ingresar al establecimiento..

En ese momento, que estaba solo, repasé todo lo que hablamos Luciano y yo, anoche después de cogernos/follarnos y antes de dormir y después, mientras nos desayunábamos. La pija se me había re parado nuevamente al recordar algunas escenas que mantuvimos Luciano y yo. Qué placer! Qué genial esto de la memoria! Qué feo sería vivir sin que existiera la memoria. La vida sería una larga situación de presentes... En esas boludeces, filosofaba, cuando un se me acercaron algunas alumnas para desearme un feliz cumpleaños.

Obviamente que les agradecí y les dije que también me asombraba que recordaran la fecha de mi cumpleaños pero ellas me lo aclararon, diciéndome que hicieron 'cadena' (se fueron avisando unos a otros) aunque no sabían quién la había iniciado. Y que tenían mis 'regalos' en el 'salón' (aula) y que me los darían para cuando tuviera clase con ellos. Pero, cuando se abrieron las puertas para ingresar al colegio, estaban otra vez todos los alumnos 'formados' (acá se acostumbra a que los cursos hagan una fila ordenados de menor a mayor, una de varones y otra de chicas) para desplazarse en grupo. 

Y ese día (viernes 31) íbamos a participar de la misa durante las primeras dos horas. Así que con el curso de esas nenas no tuve clases, aunque durante el resto del día, los diferentes cursos, con los que tenía clases y con los que no, se me acercaron en diferentes momentos de los recreos, para felicitarme por mi cumpleaños y darme regalitos 'sorpresa'. Intimé con un grupo de nenas del último año del secundario y con otras nenas de los otros años, que me tiran buena 'onda'. Tanto que muchas veces, me sentí acosado de alguna manera y vi en la cara de algunas viejas profesoras que no estaban de acuerdo, en que yo estuviera rodeado de muchas chicas, algunas más osadas que otras, a la hora de estar hablando íntimamente con un profesor varón. Aunque creo que abusan de mí, porque saben que soy gay, De otro modo, no creo que sean tan 'fáciles' de convencer, para que se dejen 'franelear' (acariciar, abrazar y besar), no en la boca pero sí en el cuello o en el rostro, en el cabello o en otras zonas más o menos erógenas. Por qué no se comportarán igual algunos de mis alumnos varones que me hacen andar acomodándome la pija permanentemente y deseándolos buena parte del día? Jaaaaaaa... (sigue)






lunes, 3 de junio de 2019

31 de mayo: 1 hora (1 am)





Ya pasó otro 31 de mayo. Cumplí 28 años! De no creer! Todavía no encuentro la explicación, de cómo pasaron 15 años casi sin darme cuenta. Y sino fuera, por la muerte de mi hermano, el Guille, capaz que todo esto, no hubiera existido, es decir, nunca hubiera sucedido. O sí. Qué difícil y rara es la Vida! La muerte del Guille, destruyó a nuestra familia ya que a partir de esa muerte inexplicable, ya nada ni nadie fue como era antes. Porque cada uno reaccionó de diferente manera a esa muerte, tanto que mis viejos decidieron recurrir a un psicólogo familiar para que nos ayudara.

Yo me aislé y a instancias del psicólogo 'familiar', comencé a escribir lo que sentía que me pasaba. Sentía mucho la muerte de mi hermano pero también me estaban pasando cosas que no podía escribir ni decir. Un Hermano religioso comenzó a abusar sexualmente de mí. Primero iba yo solo con él. Luego agregó a otro chico con el que compartimos momentos y abusos: el Sebi. Y lo que al principio, no fueron más que caricias, todo lo que vino después, nos daba a entender, que terminaríamos en una cama, dándole el placer sexual que el Hermano buscaba en nosotros.

Tanto fue así que me enamoré perdidamente de ese chiquito, el Sebi, el mejor amigo de mi hermano Tato, que tenía 11 años y que fue el primer indicio o señal, que no iba a ser una vagina, la que me iba a volver loco, sino la belleza física de otro varón y si fuera menor que yo, mucho mejor. Claro que esa tendencia, de que me gusten los chicos, no nació de la nada, sino que fue el Hermano Reinaldo, quien con su pedofilia exacerbada y cubierta por un enorme manto de silencio, complicidad y temor, me hizo apreciar la belleza física de algunos pibitos menores de 12 años. Entre ellos, la del Sebi.

Y tanto fue así que hasta me enamoré de ese 'pibito'. Desapareció para siempre mi atracción por las 'chicas' y nació, ese amor puro, asexuado, profundo y apasionado por el Sebi. Claro, al principio fue así. Después, tanto y tan grande fue ese sentimiento, que decidí ofrecerme en sacrificio al Hermano Reinaldo, antes que violara aquel cuerpito virgen del Sebi, ese chico bellísimo del que me había enamorado.  Total, más tarde o más temprano, yo también iba a terminar en su cama, como tantos otros chicos, mayorcitos de 13 años y que recién empezaban el colegio secundario.

Pero, de esto hace ya 15 años y yo quería contar todo lo que pasó el día de mi cumpleaños. Repitiendo una costumbre que tenemos con Luciano, de hacernos esa noche el amor, comenzamos con la 'previa' (franela, besos, pajas y 'petes' -mamadas-) una hora antes de la medianoche y 'acabamos' (eyaculamos) después de la medianoche. Es decir, tratamos de recibir el día de nuestro nacimiento, dando y recibiendo amor. Toda una boludez que queremos que se convierta en una tradición. Después nos duchamos, cambiamos las sábanas y nos quedamos abrazados.

El día había estado desapacible. Nublado, lluvioso y frío. Un día invernal perfecto. Volví temprano a casa, cenamos, estuvimos mirando una peli en Netflix y nos acostamos con la idea de hacernos el amor, para hacer una tradición que el día de nuestro cumpleaños lo iniciemos cogiendo/follando como se debe. Hacer al amor con Luciano es algo realmente sublime. Me hace gozar de una manera increíble, además de estar desarrollando habilidades especiales en la felación o en la penetración. Aunque seguramente, es con Carlitos con quien aprende y perfecciona estas habilidades.

Así que cuando después que terminamos, nos duchamos juntos y cambiamos las sábanas, nos quedamos abrazados de lado, bajo las frazadas. Estábamos desnudos y con nuestros cuerpos pegados y mirándonos mutuamente en silencio. Silencio que decidí romper cuando le pregunté:

Yo: te imaginabas esto cuando nos conocimos?

Luciano: mmmm... Sí y no. Sí, porque sabía que tarde o temprano, me iba a 'encamar' (tener sexo)  con vos. No, porque nunca me imaginé que seríamos pareja y que íbamos a vivir juntos. Vos?

Y: más o menos lo mismo... Apenas nos conocimos, me gustaste increíblemente, ese día que en la casa del 'Pollo', fuimos a preparar la chocolatada en la cocina, te acordás?

L: sí... yo estaba re caliente con vos y cuando me 'apoyaste' (apoyar la pija parada en el culo de otro, estando los dos vestidos, en este caso con pantalón de baño) no supe qué hacer, me quedé petrificado. Me gustabas tanto y eras tan lindo que nunca me imaginé que me ibas a dar 'bola' (importancia) a mí. Siempre pensé que te querías coger/follar al Pollo...

Y: ah... con el Pollo no! No te voy a negar que el Pollo me gustaba y que me agregué al grupo por él, pero cuando te conocí, me hiciste cambiar de idea 'al toque' (rápidamente). Y el Pollo se dio cuenta enseguida que nos gustábamos, por eso, arregló algunos 'acercamientos'. Y qué te gustaba de mí?

L: me gustaba como eras conmigo... O como sos conmigo. Me tratás re bien, sos re dulce cuando me hablás, me tenés paciencia, me comprendés y cuando me agarraba la 'loca' (mala conducta) estabas siempre conmigo, diciéndome cosas lindas, acariciándome, haciéndome ver que el mundo no era el mundo agresivo y violento que vivíamos en mi casa por culpa de mi viejo. Por eso te amé y me juré a mí mismo, que iba a ser tuyo para siempre... O tuyo o de nadie...

Y: jeeeee... es que tenías un carácter de mierda, pero eras tan lindo y estabas tan 'bueno' (físicamente apetecible) que compensaba todo lo malo que tenías... Además, después que supe lo de tu viejo, decidí que ibas a ser mi ´príncipe' y como tal te iba a tratar y te trato, eh? Y aunque nunca te dije 'Excelencia', decidí que yo iba a ser quien te hiciera olvidar a tu viejo y de todo lo que viviste con él.

L: sí y yo te agradezco todo eso. Por eso, cuando me dijiste de vivir juntos, aunque todavía era menor de edad y tenía a mi vieja y mi abuela y toda mi familia en contra, te dije que sí. Quiero que seas mi pareja para siempre , o como dicen en las películas, hasta que seamos viejitos y la muerte nos separe.

Y seguimos hablando de nosotros, de nuestra historia y de nuestras historias. Amo a este 'pendejo' (chico adolescente mayor de edad) tanto como él me ama a mí. Y por lo que se ve, no hay nubes ni nubarrones en el horizonte de nuestra pareja que nos llegue a afectar nuestra relación. Ni la madre, ni las tías ni la abuela, ni mi poliamoría ni Carlitos, hasta ahora nadie, pudo interponerse en nuestra relación de pareja. Sé que hay miles de pibitos que me 'calientan' (excitan) pero todavía no apareció ninguno que me haya hecho dudar que mis días terminarán con mi mano tomada a la de Luciano... (sigue)