viernes, 7 de diciembre de 2018

Hilario 3





La lluvia siguió cayendo durante todo el sábado, aunque con cierta intermitencia. Ya no era la lluvia torrencial del viernes por la noche, ni tampoco la intensidad de la tormenta eléctrica. Pero, al seguir lloviendo poco o mucho, durante el resto del día, hizo que mi situación no variara. Los caminos rurales realmente estaban intransitables y no podía entrar ni salír nadie. A pesar de ser fin de semana 'largo', sólo había alojados en el hotel, dos matrimonios de edad mediana, amigos entre sí y una parejita joven que aprovechó el mal tiempo para hacer el amor, porque solamente dejaron la habitación en la hora del almuerzo o la cena. El resto de los alojados, éramos el Nachito, los dos amigos y yo, ya que los otros, eran los dueños del lugar, sus dos hijos y el personal del hotel.

El día se hizo demasiado extenso. La falta de electricidad hizo que el aburrimiento comenzara a ganar adeptos. Los primeros que caímos víctimas del aburrimiento fuimos nosotros, que acostumbrados a los artefactos eléctricos, la falta de energía provocó que las baterías se agotaran o no pudiéramos usarlos. Había comenzado a llover nuevamente de manera intensa. Los más grandes, aprovecharon para dormir 'siesta' y el Nachito y los amigos y yo, junto a Matilde, nos reunidos para conversar y jugar al 'pool' (billar). Después, hicimos un torneo de naipes en el que intervinimos todos y que hizo que la tarde fuera un poco más llevadera. Finalmente, ante la oscuridad provocada por los negros nubarrones que anunciaban nuevas lluvias, decidimos poner fin a la actividad.

Luego de la cena, hicimos una extensa sobremesa hasta la medianoche. Ya no llovía y se había despejado bastante por lo que suponíamos que al día siguiente haría buen tiempo. Hilario había conseguido que un tractor vecino nos hiciera de apoyo para los que queríamos salir de allí después del almuerzo. Era mi última noche y excepto, las dos mamadas de Hilario, no habíamos hecho más nada. Así que, tenía que aprovechar, porque era esa noche o nunca. Claro que nunca era una manera de decir, porque Hilario me había propuesto encontrarnos en Rosario. Yo le dije que sí, aunque no le dije nada de la relación que mantenía con Luciano. A la 1 de la madrugada, decidí irme a dormir. Hilario hizo lo propio pero en lugar de ir a su dormitorio, desvió su camino y terminó en el mío.

Estuvimos hablando un poco de todo y le pregunté si había pensado en lo que quería hacerle. Me contestó que sí pero que no quería más que repetir lo que ya habíamos hecho. Le dije que no importaba, que no se hiciera problemas. Finalmente, nos desnudamos y nos metimos en la cama. Mientras, Hilario acostado a mi lado, me masturbaba despaciosamente como siempre lo había hecho. Yo aproveché la ocasión para abrazarlo y atraerlo hacia mí. Mis manos bajaron hacia las nalgas lampiñas del pibito y se la acaricié lenta y suavemente. Hilario se acomodó mas estrechamente a mí y dejó que con mis manos, le acariciara el culito. Hilario estaba de lado. Le dije que me dijera si aquello le molestaba. Como toda respuesta, recibí un arrebujamiento de su cuerpo que se estrechó más al mío. Íbamos bien.

Con mi mano, le tomé el mentón y le moví el rostro hacia arriba. Hilario no dijo nada y me dejó hacer. Me detuve cuando los labios entreabiertos de Hilario estaban cercanos a mi boca. Hilario gimió apenas, pero no entreabrió sus labios, invitándome solamente a un 'pikito'. Ni lerdo ni perezoso, yo apoyé mis labios sobre los suyos y con mi lengua, derribé toda la resistencia de sus labios cerrados. La noche anterior había cedido a unos pocos 'pikitos' pero en ese momento, el pibito cedió a mis deseos y cuando entreabrió sus labios, aproveché para meterle mi lengua, al tiempo que lo atraía hacia mí con mucha fuerza. De esa manera, lo besé apasionadamente. Hilario no intentó nada. Sólo se sometió a mis movimientos de lengua dentro de su boca. 

Con mi otra mano, lo acomodé a Hilario lo mejor que pude, haciéndolo recostarse mucho más arriba, hasta que la punta de mis dedos alcanzaron su agujerito anal. Segundos antes de introducirles mis dedos, volví a besarlo apasionadamente en la boca y casi inmediatamente, uno de mis dedos, untados con un gel lubricante que siempre llevo conmigo, se lo introduje en el culito, muy despaciosamente pero con la firmeza suficiente como para que no tuviera otro remedio que aceptar a aquel movimiento invasor. Apretó con fuerzas sus nalgas y dijo algo que no alcancé a escuchar, cuando sintió que mi dedo violaba su agujerito anal, pero casi en un susurro y rozándole los labios, le dije a Hilario, que no dijera nada y que disfrutara ese momento único en su vida.

Hilario gimió sordamente un poco, pero creo que fue de placer. Él me estaba masturbando, al tiempo que yo hacia lo propio con su pija, le besaba los labios y le hacia recorrer mi lengua por toda esa cavidad bucal mientras que, con la otra mano, había comenzado de alguna manera con el trabajo de dilatación. Esos movimientos, lentos pero sin pausa, se hicieron eternos y creo que los gozamos intensamente los dos. Hilario había abandonado hacía rato toda resistencia y me dejaba hacer. Mientras le decía al oído palabras que le daban seguridad para aceptar lo que pensaba hacerle y viendo que mi pija ya era un pedazo marmóreo, el mismo Hila giró sobre sí mismo y puso su culito casi encima de mi pija mientras me decía, casi ordenándome, que lo penetrara...

Así que me acomodé detrás del pibito lo mejor que pude, le elevé un poco una de las piernas y pasé mi brazo rodeándolo por el cuello y dejé descansando mi palma en su pecho, para atraerlo fuertemente hacia mí cuando comenzara a penetrarlo. Volví a untarle lubricante como pude, en el agujerito del Hila y en mi pija y me pidió 'por favor' que no lo penetrara 'a pelo' (sin protección) y que usara 'forro' (preservativo). Temí que la posición que teníamos y el ambiente que había logrado conseguir, se terminara si me levantaba a buscar un forro en mi cartera de los portadocumentos. Así que le dije a Hilario, que no tenía forros ahí y que los había dejado en la guantera del auto. También le dije que se tranquilizara, que no estaba enfermo de nada y que no tenía ninguna 'ETS' (Enfermedad de Transmisión Sexual), que se relajara y que disfrutara de algo que era la primera vez que lo hacía y que quizás, no volviera a repetir. Dicho esto, apoyé mi pija en su raja, al tiempo que Hilario, rezongó un poco por mi falta de previsión, pero estaba no solamente excitado sino totalmente entregado, así que, con una de sus manos libres, tomó mi pija y la llevó directamente a su agujerito para que yo lo hiciera mío. Al principio no fue fácil. El anillo anal de Hilario no quería ser vencido fácilmente y se negaba a dilatar lo suficiente para que dejara entrar a mi glande. Y Hilario no colaboraba. Contraía los glúteos y se quejaba sin sentir dolor o gemía como si lo estuviera torturando. Pero ya lo dice el refrán: tanto va 'el cántaro a la fuente, que al final se rompe'... Y más o menos fue lo que pasó con Hilario. Aceptó ser mío y bueno, no lo podía dejar con las ganas. Después de bastante forcejeos y cambio de posiciones, logré quitarle la virginidad a ese pibito y hacerlo mío, como era mi deseo y el suyo también, obviamente... Jeeeeee...








sábado, 1 de diciembre de 2018

Hilario 2





La lluvia ya era torrencial y golpeaba con fuerza en el ventanal del primer piso que daba al jardín trasero. De tanto en tanto, numerosos relámpagos iluminaban el entorno. Le agradecí a Hilario por la habitación (sin costo) y por la ropa seca que me había alcanzado, pero le dije que estaba acostumbrado a ducharme antes de acostarme y eso es lo que iba a hacer. Hilario se llevó mi ropa mojada y me dijo que la iba a tener seca para la mañana y que 'se daría una vuelta' (regresaría) más tarde para ver si yo necesitaba algo. Dicho esto, salió de la habitación y me quedé solo.

Mucho más tranquilo me duché rápidamente pero en el momento que estaba secándome, se cortó la luz y me quedé totalmente a oscuras y solamente iluminado, de tanto en tanto, por los relámpagos de la tormenta. La lluvia arreciaba cada vez más fuerte y yo agradecía que Hilario me haya entretenido esos minutos previos a mi partida, porque de haberlo hecho, seguramente estaría perdido en medio de un camino rural. Guiándome con la luz de los relámpagos, logré llegar a la ropa que me había dejado Hilario. Slip no necesitaba porque duermo desnudo y hacía calor para dormir con buzo.

En ese momento, cuando estaba retirando el acolchado y la sábana de la cama, golpearon la puerta sordamente. Iluminado por la linterna del celular, abrí la puerta y ahí estaba Hilario, con una bandeja con un portavelas con su correspondiente vela encendida y dos tazas de café y unos pequeños scones. Así que lo hice pasar sin perder un segundo. Apenas Hilario pasó, una corriente de aire de la banderola del ventanal y la puerta de la habitación abierta, hizo que la vela se apagara quedando nuevamente, ambos, sumidos en una oscuridad increíble.

Tanteando, fui hasta la mesita de luz y volví a encender la linterna de mi celular y con esa poca claridad, tomamos el café y comimos el snack que Hilario había traído. No sé en qué momento me vio totalmente desnudo y entre asombrado y divertido, me dijo.

Hilario: estás desnudo!

Yo: sí... estoy acostumbrado a dormir así, sin ropas... Vos dormís con piyama?

H: eeehhhh... no, no, remera y pantalón corto...

Y: ah, y dónde dormís? Por acá?

H: no, en la casa de atrás, desde acá se ve...

Y: uy, pero hasta allá te vas a 'cagar' (excesivamente) mojando!

H: no... bah, digo... voy a esperar que pare de llover un poco... o salvo que me dejes quedarme acá, a dormir con vos...

Y: si querés y no te jode que yo duerma desnudo, está todo bien...

H: bueno, me quedo entonces...?

Y: sí quedate, la cama es grande y la noche no está para dormir solo... Tus 'viejos' (padres) no te van a hacer problema?

H: no...! Para nada, si no es la primera vez que duermo con un amigo en la misma cama... Además, no me vas a violar... no?

Y mientras yo me acostaba, Hilario se desnudó completamente, a tientas, caminando en puntas de pie e impidiendo que la madera del piso rechinara. Luego se acostó a mi lado y en la oscuridad total y completa del lugar, sentí como su mano me agarraba mi pija ya erecta y me empezaba a pajear, mientras yo trataba de besarlo en la boca. No sé por qué me pareció que eludía mis labios. Más cuando casi inmediatamente, sin más franela ni transa, bajo su cabeza y dejó de pajearme con la mano para meterse toda mi pija en la boca y seguir estimulándome con  la boca, la lengua y la mano.

El pibito se portó mucho mejor de lo que yo esperaba. Se notaba que tenía mucha experiencia porque chupaba como los 'dioses' (excelentemente). Lo franeleé lo más que pude pero mucho no pude porque la posición que tenía apenas si podía acariciarle los cabellos. Y cuando le dije que se colocara transversalmente para empezar a dilatarlo, metiéndole los dedos en el agujerito, me dijo que 'no'. Que no le gustaba que lo penetraran ni tampoco le gustaba besar y que esperaba que no me 'jodiera' (molestara). Le dije que no pero se notó mi molestia y fue ahí cuando me dijo que no era gay.

Vamos! Mi radar gay no falla o mejor dicho no falló nunca. A veces no detectó nada pero detectar y no ser? Mmmm... Mi radar gay dictaminó que ese pibito tenia mucha agua para que yo me tirara sin problemas. Sin dudas, había un 'problema' en Hila, pero no estaba para ponerme en el papel de psicólogo y mucho menos de hacerle terapia psicoanalítica, así que desistí de la idea. Cuando estaba a punto de 'acabar' (eyacular) le avisé y me dijo que no había problema y que me 'corriera' (acabara) en su boca, cosa que me gusta increíblemente y que también algún día será tema de mi análisis...

Finalmente, el pendejito se tragó toda mi leche aunque esta vez no fueron los hectolitros de siempre. Ese pendejito no me había calentado como otros y obviamente, la leche no fue la cantidad de siempre. Sí se portó más que bien. Tragó todo y siguió lengüeteando por todos lados, limpiándome de todo vestigio de semen. Por la posición que había adoptado y por la oscuridad del lugar, no pude ver si se la había parado la pija o no. Finalmente, se recostó a mi lado y me dejó darle un par de 'pikitos' que recibió pero que no devolvió. Después giró sobre su mismo y se quedó dormido profundamente.

Al otro día, me desperté re temprano como siempre. Hilario seguía en la misma posición, durmiendo desnudo a mi lado. Era de no creer pero afuera la lluvia seguía cayendo torrencialmente. No escuché llover a la noche. Dormí profundamente. Ni siquiera escuché el wsp que me mandó Luciano a las 2 de la madrugada, entre alarmado y asustado porque no tenía noticias mías como habíamos convenido hacer. Así que apenas pude, le envié un wsp diciéndole que estaba bien y que había optado quedarme debido a la intensidad de la tormenta. 

Me levanté y me duché nuevamente y cuando salí del baño, Hilario ya no estaba. Tampoco su ropa. Regresó enseguida, con mi ropa seca, una taza de café y un par de muffins gigantes que comimos sin mucha ceremonia. Conversamos sobre la tormenta y la lluvia torrencial que no cesaba. Llovió en tres días lo que debía llover en 3 meses! Y se notaba porque tanto el jardín de adelante como el parque de atrás, estaban totalmente anegados de agua y charcos gigantes aparecían por acá y por allá. Apenas terminamos de tomar el café y comer los muffins, cuando mi pija volvió a pararse.

Hilario no desaprovechó la ocasión y antes de que comenzara a vestirme, se arrodilló frente a mí y volvió a meterse toda mi pija en la boca y comenzó nuevamente a masturbarme y a repetir la dinámica de la noche. Al terminar la felación me dijo que con tanta lluvia, los caminos estaban intransitables y que la novia no iba a poder ir (y me confirmó que era hetero, pero, que había sucumbido con algunos chicos que conoció en la facultad y conmigo ahora), pero que no era gay y por eso no le gustaba besar ni que tampoco lo penetren. Así que, salvo que me 'jodiera' (molestara) mucho su accionar, la podíamos pasar más que bien. Le dije que yo no tenía problemas con que me chupara la pija y me sacara la leche, pero que me gustaría hacer 'otras' cosas a lo que Hilario se negaba. Hilario se quedó pensativo un rato y mientras yo me vestía, me observaba atentamente. El cielo se puso muy oscuro y volvió a llover torrencialmente como si nunca hubiera llovido. Hilario me miró pícaramente, me sonrió cómplice y me dijo que si seguía lloviendo así, no me iba a poder ir nunca y que él iba a pensar en mi propuesta... Jeeeeee...







lunes, 26 de noviembre de 2018

Hilario 1




Y así como empecé en este 'metier' de escribir un blog creo que lo voy a terminar. No haciendo tanta 'alharaca' (ruido). Y así como comencé en silencio, también me iré en silencio. Cada vez tengo menos tiempo y también menos ganas de continuar contando mi vida. Ya dejó de tener la impronta que la hacía agradable e interesante, saber cómo se desarrollaba la vida sexual de un adolescente. Pero ya no soy ese adolescente y creo que perdí toda la frescura y espontaneidad.

Hace bastante tiempo también había decidido cerrar este blog pero no lo hice porque hubieron algunos chicos y no tan chicos que me pidieron que no lo haga. Y no lo hice. Pensé que era una manera de ayudar a los pibitos gays que están saliendo al mundo. Y quizás les pudiera ayudar de alguna manera, no con consejos ni sugerencias, sino contando lo que me pasaba y como lo iba resolviendo. Pero ahora, los pibitos cambiaron mucho.

Ya casi nadie lee un blog. Ahora, sepan o no, experimentan aquello de 'acierto/error' y no se hacen mucho problema por lo que puede acontecer. Como lo que me pasó hace apenas algunos días atrás, cuando el Nachito me preguntó si podía llevarlo con el auto hasta un pueblo que nunca había escuchado hablar de él. Yo no tenía planes para ese fin de semana pero me daba 'paja' (pereza) ir hasta el culo del mundo, tener que volverme para a los dos días volver a ir para buscarlo al Nachito. 

Y todo porque el único transporte de pasajeros los dejaba en la ruta y después tenían que caminar varios kilómetros para llegar al pueblo. Para colmo, no iban al pueblo, sino al campo de una amiga del colegio, que se llama Matilde y que los había invitado a pasar el fin de semana largo en el campo de sus padres. La verdad que muchas ganas de llevarlo no tenía, pero como a todo lo que me pide el Nachito, menos mi culo, le dije siempre que sí, esta vez no fue la excepción. 

Y 'puteándolo' (insultándolo) al Tato en mil idiomas diferentes porque no podía llevarlos él, le dije que sí. Otra no me quedaba. Además, el Nachito no dice nada pero está medio sensible con esto de los viajes, ya que tenían contratado el viaje de fin de curso para ir a Punta Cana (República Dominicana) pero con el desmesurado aumento del dólar y la devaluación de nuestra moneda, la empresa de viajes, se declaró en 'quiebra' y los dejó sin viaje de fin de curso. 

Obviamente, esta defraudación originó un juicio que va a ser interminable y lo más probable es que ese viaje no se realice ni haya compensaciones ni nada por el estilo. Para colmo no fue todo el curso porque la mayoría decidió ir a Bariloche y un grupo poco numeroso, decidió cambiar de rumbo e ir al Caribe. En fin. Así que con ese panorama, cuando el Nachito me preguntó si podía llevarlo, argumenté algo de resistencia pero finalmente le dije que sí. 

Luciano no quiso ser de la partida porque está medio deprimido, porque se va a quedar sin trabajo, así que optó por no participar y en su lugar, iría a la casa de la madre a como está acostumbrado hacer los viernes que se queda a cenar y a dormir. Así que me fui con el Nachito y dos amigos más, uno de los cuáles me 'calienta' (excita) terriblemente. El Nachito lo sabe y me tiene 'cagando' (reconviniendo) que no me meta con el pibito porque es su amigo y porque no es gay y por mil motivos más. 

Pero bien que el pendejito me tira la re onda siempre que puede y aunque ya 'me cortó el rostro' (desilusionó) una vez, no significa que va hacerlo siempre. El pibito es compañero del colegio y está más bueno que comer pollo con las manos. Y cada vez que miraba por el espejo retrovisor me chocaba con la mirada de este pibito que me decía 'cogeme/follame' ya! Así que nos fuimos calentando durante todo el viaje intercambiando miradas pero no nos dirigimos ni una palabra. 

Por suerte el pueblo, no estaba lejos, lo que sí estaba lejos, era el campo de la pibita. En el pueblo me dijeron como llegar pero ahí comprendí que no tengo la más mínima orientación espacial, y menos de noche, porque nos perdimos varias veces y varias veces, tuvimos que recurrir a alguna casa cercana visible para que nos dijera cual era el camino correcto. Y en plena pampa y ya casi anocheciendo, encontrar una casa, es como encontrar una aguja en un pajar. 

Ni siquiera los GPS de los celulares nos guiaban correctamente. Finalmente, decidimos tomar al toro por las astas y llamar a la 'minita' y decirles donde estábamos y que nos vinieran a buscar porque estábamos cansados de dar vueltas sin encontrar la casa. Así fue que mandamos fotos del lugar donde estábamos y decidimos esperar que nos vinieran a buscar. Nuestro auxilio no demoró más que unos larguísimos 30 minutos. Matilde y el hermano, nos vinieron a buscar en una moto. 

El hermano de Matilde se llama Hilario (cómo hay gente que puede llamarse así?) pero le dicen 'Hila'. Tiene 21 años y está estudiando para ser ingeniero agrónomo en un pueblo cercano a mi ciudad. No es un 'diosito' pero está para cogerlo/follarlo. Y aunque nos miramos varias veces, Hilario nunca dijo nada, ni siquiera en doble sentido. De todos modos, mi radar-gay me anunciaba con trompetas y clarines, que el pibito era gay y sino era gay, era bi, pero que se la comía se la comía.

Matilde subió a la Eco y nos guió hasta la casa. Hilario se fue rápidamente y enseguida lo perdimos de vista. La casa no era una casa de campo cualquiera, ni un fin de semana ni tampoco un chalet. En el centro de un bosquecito, se levanta esta construcción, que más que casco de estancia, es una mansión con forma de castillo medieval hecho y derecho en el medio de la nada. Matilde nos dijo que la casa había sido reciclada para hacer turismo rural y ahora era un hotel rural. 

Yo no podía creer que ese palacio fuera de verdad. Hila nos guió por el costado de la casa hasta un galpón-cochera donde había más de 10 autos estacionados, algunos de los cuales eran muy antiguos. Y cuando bajamos con nuestros bolsos y mochilas, nos acompañó hasta un enorme salón donde nos esperaban los padres, quienes después de las presentaciones de rigor y de beber algo 'fresco' y comer algunos entremeses, nos condujeron a las habitaciones donde íbamos a dormir. 

Yo les dije que no me quedaba y que regresaba a Rosario, pero me convidaron a acompañarlos en la cena y que luego regresara. Así que acepté el convite. La cena estuvo muy buena y comí como si fuera la última vez. Después de comer, los pibitos se juntaron en una especie de salón-biblioteca, mientras Hila, los padres y yo, conversábamos animadamente en la sobremesa. A eso de las 23 horas, Hilario me hizo un plano para no perderme cuando me fuera o cuando volviera a buscar a los pibitos. 

Después fuimos al enorme galpón-cochera donde había estacionado la Eco y me estuvo mostrando algunos autos antiguos de colección. En ese momento, comenzó a soplar un viento frío y relámpagos brillantisimos anunciaban la proximidad de la lluvia. Hilario hizo mala cara y me dijo que tenía dos opciones: una, era quedarme a pasar la noche porque si me había perdido de día, lo más probable, era que volviera a perderme, más en una noche tormentosa como esa. 

Los caminos de tierra negra, con la lluvia, enseguida se ponen intransitables y muy resbaladizos, lo que provoca que, o me quede atrapado en alguna 'huella' (zanja profunda del camino hecha por las ruedas de un camión) o me patine la Eco y me deslice, sin poder evitarlo, a las zanjas del costado del camino. Y si bien estoy acostumbrado a conducir en el campo, los caminos rurales no son todos iguales y sus indicaciones me habían metido miedo. 

Para colmo de males, antes de que pudiera encender el motor de la Eco, se largó una lluvia torrencial que parecía que el cielo se hubiera abierto. Era una cortina de agua que no dejaba ver nada. Los relámpagos iluminaban todo el claro del bosquecito y los truenos resonaban fuerte. Aquello parecía el aquelarre. Hilario me miró fijamente y apoyándome una mano en mi hombro, me dijo que era mejor que me quedara y me fuera a la mañana siguiente. Yo sopesé la situación y le dije que sí. 

Así que volvimos al palacete corriendo bajo la lluvia torrencial. Llegamos a la casa empapados y como ya era bien pasada la medianoche, todos se habían acostado, menos los pibitos que hablaban sordamente y se reían en la biblioteca. Hilario me acompañó hasta un dormitorio y me dio una toalla para que me secara y un buzo para dormir. Y cuando comencé a desvestirme, Hilario se quedó viendo como me desnudaba. Luego, me ayudó a secarme con un toallón y una toalla. Ahí fue cuando me di cuenta que Hila me estaba diciendo a los gritos mudos que su pileta tenía agua y que yo podía tirarme a nadar en ella cuando quisiera... (sigue) 






viernes, 9 de noviembre de 2018

Alexis recargado



Días antes, de que esto que voy a contar pasara, me había llamado el Matius para 'vernos' porque me quería decir 'algo'. En realidad, desde que está saliendo con el 'Pollo', la relación de noviazgo tiene muchos altibajos y por lo que se ve, va derecho al fracaso. De todos modos, me gusta encontrarme con el Matius, porque no puedo olvidar todo lo que sentía por ese pibito cuando era más chico. Especialmente, cuando hace de 'activo'. La ondulación de la cadera, hace que la penetración del Matius, sea tan placentero que es de no creer. Aunque no sé por qué, conmigo prefiere ser 'pasivo'. 

Habíamos quedado en encontrarnos cuando saliéramos de trabajar. Ese día, él no iba a la facultad, así que matábamos dos pájaros de un tiro. Íbamos a tomar alguna cerveza artesanal, aprovechando el 2x1 de cualquiera de las cervecerías de la avenida Pellegrini y de paso comíamos algo. El Matius me iba a decir lo que no quiso decirme por teléfono y finalmente, terminaríamos en su departamento, haciéndonos el amor. Así que estuve haciendo 'tiempo' en el colegio hasta las 17 horas. Pero ya me estaba aburriendo soberanamente, así que decidí adelantarme a la cita e ir a merendar algo.

En eso estaba, cuando recibí el primer 'wsp' de Alexis. En su mensaje iba directamente al grano. Quería cogerme/follarme y me preguntaba por mi disponibilidad. Ese 'chongo' (hetero que tiene sexo gay) me pone re caliente. Algún día, tendría que ponerme a reflexionar que tienen en común, Alexis, el Juanma y el Mati, que sin ser 'diositos' como a mí me gustan, me rindo tan fácilmente a sus deseos. En algún momento, pensé, que era porque son heteros, bien machos, típicos mestizos descendientes de europeos e indígenas y chongos a morir. Porque otro motivo no le veo.

Sea como sea, le contesté a Alexis que podía un rato nada más porque tenía un compromiso a las 19. El segundo 'wsp' de Alexis, solo me decía que me esperaba, me daba la dirección donde estaba y me indicaba que era una obra en construcción. Pagué rápidamente lo que había consumido y fui al encuentro de Alexis. No estaba lejos. Después de dar infinidad de vueltas, logré encontrar a un par de cuadras, un lugar para estacionar la Ecosport y fui al encuentro de Alexis. No fue difícil encontrarlo. En la cuadra solamente había una obra en construcción de un edificio.

Así que apenas llegué, le mandé un 'wsp' indicándole que ya había llegado. A los pocos segundos, por una abertura lateral, apareció la figura de Alexis que me franqueaba el paso. A pesar de que estaba atardeciendo, adentro estaba todo oscuro. El lugar, típico de una obra de construcción, impregnaba mi olfato de olores característicos: humedad, madera, ladrillos, mezcla de portland, arena y cal. Todo desordenado y con diferentes montículos que impedían el paso y que debíamos sortearlos. Alexis me dijo que estaba trabajando de día como albañil y de noche, como 'sereno' (cuidador nocturno).

Y que había aceptado porque necesitaba el dinero. A la noche iban algunos amigos a comer algo o en este caso, yo para tener sexo, según Alexis, 'del bueno'. Al final de la obra, había una pequeñísima habitación, con una cama, una mesita chiquita, un calentador eléctrico que hacía las veces de cocina y cuatro sillas, una de las cuales, tenía un televisor apoyado sobre el asiento. En el camino, y mientras me iba contando algunas cosas, Alexis no hizo otra cosa que acariciarme las nalgas, al tiempo que me decía que yo era lo mejor que le había pasado. Qué tal?

Así que apenas entramos a ese 'cuchitril' (habitación pequeña y precaria) encendió la luz y sin decir 'agua va' me arrinconó contra una de las paredes mientras me besaba el cuello y metía sus manos por debajo de mi pantalón y mi slip y masajeaba mis nalgas casi con desesperación. Yo en cambio, mientras lo dejaba besarme (nunca antes me había besado), le desabotoné el pantalón de trabajo y se lo bajé junto al boxer. La pija de Alexis ya estaba parada, cabeceante y babeante! Qué calentura tenía por favor! El liquido pre-seminal le salia abundante, lubricándole el hermoso glande aciruelado.

Alexis apenas se sintió desnudo de la cintura para abajo, me quitó la camisa e hizo lo mismo con la suya. Inmediatamente presionó mis hombros hacia abajo y empujó suavemente mi cabeza hacia la pija. Me metí toda la pija de Alexis en la boca no sin antes besarle el pecho y el abdomen moreno y musculado. El olor a 'macho' me volvió loco y retrotrajo mis recuerdos cuando 'peteaba' al Mati en el vestuario del club, al final de las prácticas de fútbol, o cuando me llevaba, para hacer lo mismo, a un grupito de árboles que tenía el club y en el que podíamos ocultarnos de las miradas indiscretas. 

Así estuvimos un largo rato. Luego, ya totalmente excitado, Alexis me arrojó suavemente sobre el camastro y terminó de desnudarme por completo, se colocó un forro y en plena posición del 'misionero' me penetró lenta pero totalmente. Y comenzò con su movimiento de 'saca y pon'. En el silencio del lugar, lo único que se escuchaban eran sus testículos golpear contra mis glúteos. No hubo una palabra, un gemido, un ruido. Luego de un buen tiempo, cambiamos de posición a la del 'perrito', luego de costado y después del otro y al final, me senté encima de la pija del Alexis. 

Finalmente volvimos a la posición del 'misionero' y ahí sí, en medio, de gemidos de goce y placer, Alexis se quitó el forro y acabó sobre mi pecho, abdomen y bajo vientre y me volvió a meter la pija en la boca para que le lamiera el semen que había quedado. Mientras él, a diferencia de otras veces, me ´pajeó' (masturbó) casi violentamente hasta que despedí los hectolitros de leche de los que ya estoy acostumbrado. Finalmente, se acostó a mi lado y mientras jugaba con mi leche, me dijo que yo era 'espectacular'. Después, sacó una cerveza que tenía en una pequeña conservadora y me convidó. 

Me dijo de pedir un pizza. Alexis tenía toda la idea de continuar el 'encuentro'. Pero le dije que ya tenía un compromiso y que no me podía quedar. Me limpié lo mejor que pude y me vestí rápidamente. La hora había volado y ya casi eran las 20.30. Y el Matius me esperaba y yo ya no tenía ganas de nada. Alexis me dijo que si yo podía volver otro día y quedarme más tiempo. Le dije que sí. Que nos íbamos a volver a ver en cualquier momento. A diferencia de otras veces, me dio un corto beso en la boca y volvió a hacerlo, esta vez un poco más largo, antes de abrirme la puerta para que yo saliera. Qué indicaban esas muestras de efusividad? Lo que me falta es que Alexis se enamore de mí. Y entonces sí que me doctoro en 'catalizador de problemas'... Jaaaaaaaa...





lunes, 29 de octubre de 2018

Cachetazo





Estar para el 'cachetazo', es una expresión nuestra que no sé si se usa en otra parte del mundo. Se dice así, cuando una persona no la está pasando bien y sigue recibiendo contratiempos y más contratiempos. Algo así como el refrán que dice 'todos hacen leña del árbol caído'. Bueno, más o menos es esto. Apenas estamos saliendo de la depresión que tiene la Agus por la pérdida de nuestro bebé, cuando noches pasadas, que fui a buscar a Luciano al trabajo, veo que viene a mí, caminando muy modosito pero cuando entra al auto, estalla en tantas lágrimas que parecía María Magdalena.

Y si hay algo que me conmueve, desde siempre, son las lágrimas. Silenciosas como las del Sebi o ruidosas como las de Luciano, me afectan terriblemente por igual. Me costó bastante calmar a Luciano, quien apoyó su cabeza en mi pecho y dejó que lo abrazara estrechamente. Como no me decía, cuál era el origen de su llanto, por mi mente pasaron muchas causas que podrían estar provocando ese llanto incontrolable. Finalmente, entre hipos y jadeos, Luciano me dijo que le habían dicho que no le iban a renovar el contrato, así que se podía considerar despedido a fin de año.

Bueno, la verdad que puede ser traumático para alguien que tiene su primer trabajo y lo despidan justo en estos momentos, donde nuestra economía no es de las mejores, pero ya nos vamos a arreglar. Traté de consolarlo y de asegurarle que no se preocupara de nada, que todo el mundo, tiene estos altibajos y que patatín y que patatán, hasta que logré calmarlo, por medio de besos y caricias y palabras comprensivas. Después le dije de ir a comer a un 'carrito' (track-food) que pusieron cerca del puerto para calmarnos, comer algo y hablar más cómodos.

Luciano accedió y allá fuimos. Estuvimos conversando sobre su situación y sobre las ventajas, que despedido y todo, tenía ese hecho. Una de ellas, era que al ser fin de año, él iba a cobrar bastante dinero. Porque no sólo cobraría el sueldo, sino también el 'plus' que le pagan a todos los empleados a fin de año, más el aguinaldo doble que le pagan, más el dinero por el preaviso y alguna indemnización que pueda cobrar, conformaría una buena suma de dinero, que seguramente, le alcanzaría para pasar tranquilo el verano. Tiempo más que suficiente para encontrar otro trabajo.

Con ese razonamiento y otros, que hice a medida que Luciano, ya no veía todo el futuro tan negro, y como habíamos terminado de comer, nos fuimos al auto y ahí, se puso excesivamente 'meloso'. Metió su mano en mi entrepierna y mientras me miraba a los ojos, me pidió, casi rogando que lo hiciera mío. Que quería que lo cogiera/follara ahí mismo. La verdad que yo siempre me 'caliento' (excito) rápidamente pero, para coger/follar tengo que estar en un ámbito reservado y oculto de miradas indiscretas. Y donde estábamos, era ideal para 'transar' (besos y caricias) pero no para coger/follar.

Tampoco para desnudarse aunque sea de la cintura para abajo y penetrar a alguien, por más vidrios polarizados que tiene el auto. Pero, Luciano, estaba increíblemente caliente, tanto que en un abrir y cerrar de ojos, se había bajado el pantalón y el boxer hasta los tobillos, había reclinado el asiento casi hasta los 180º y se había acostado boca abajo, abriéndose las nalgas, con las dos manos, y ofreciéndome, ese agujerito rosado y totalmente lampiño. Verlo así, totalmente a mi disposición, me excitó tanto que me descontrolé y ya no me importó lo que hacíamos ni donde lo hacíamos. 

Coloqué un parasol reflectivo en el parabrisas, para evitar que alguien, desde afuera, mirara el interior del auto y con el resto de los vidrios polarizados muy oscuros, me dediqué a darle y darme placer con la penetración. Me costó un poco penetrarlo. Yo no estaba cómodo. Y el asiento de un auto no es el mejor lugar para tener sexo. Pero, bueno, era lo que había. Después que lo penetré, usando un gel íntimo que llevo en la guantera de mi auto, estuve un buen rato meta saca y pon, ante los gemidos de Luciano que me excitaban más todavía. Y, para evitar que alguien escuchara desde afuera, que era poco probable que hubiera alguien, le cubrí con mi mano la boca para apagar sus gemidos. Así estuvimos un largo rato, a propósito, con un movimiento pausado pero rítmico, gozando de Luciano y del entorno. Hasta que le volqué los hectolitros de leche de siempre, pero, a diferencia de otras veces, Luciano me pidió que me quedara dentro de él. Que quería eternizar ese momento y que si quería lo volviera a coger/follar, ya que sabe, que 'cargo' (retroalimento) semen rápidamente. Le pregunté si estaba incómodo y me dijo que nunca iba a estar incómodo conmigo mientras yo le hiciera el amor. Qué tal? Pavada de enamorado tengo de pareja... Jeeeeeee...






jueves, 18 de octubre de 2018

Poliamor o cornudo consciente?





Hace unos días, Florencia Peña (actriz argentina) instaló el debate, con una declaración ante los medios periodísticos: 'Estoy convencida: la 'monogamia' no ayuda a que las personas se elijan de un modo libre ni auténtico. Tal vez un 'vení gordo, sentate: me pasa esto y es sólo sexual, nada tiene que ver con nuestro amor', abriría un buen análisis de lo que pasa en la pareja. Evitaría el dolor bilateral de la traición. Me es difícil explicar el 'poliamor' porque yo tengo una manera de pensar y de vivir que no todos aceptan. Y no compartí esto para que sea debate nacional'. 

Y aún más, declaró que ella y su pareja, practicaban el 'poliamor', palabra que comenzó a ser más pronunciada y escrita que nunca. Yo no quiero pecar de 'iluminado' pero hace años que vengo postulando esto de mantener relaciones amorosas de manera simultánea con varias personas, con el consentimiento y conocimiento de todos los involucrados. Siempre me pareció lo más saludable para la 'pareja' aunque claro, no todos comparten esta idea del amor. Así, durante todas las parejas más o menos estables que tuve, el único que acepta abiertamente el 'poliamor' es Luciano. 

Los otros, en diferentes tiempos, lo supieron y lo sufrieron pero no lo practicaron, dejando a la 'mesa' (pareja) sin una pata y totalmente inestable. Y no quiero pasar por 'adelantado' pero lo que hoy acá se está hablando profusa e increíblemente, yo lo vengo planteando hace años, a esta forma de amar. Y si bien tuve detractores, también tuve gente que me apoyó en la idea, aunque le costaba comprenderla cabalmente. Incluso, el término 'poliamoría' yo no lo manejaba. Creo que fue Josep o alguien más que no recuerdo, quien me comentó por primera vez, la existencia de ese término. 

Y aunque, aún ahora, en plena revolución sexual por la que estamos atravesando en la Argentina, hay mucha gente, que cree que la 'poliamoría' no es otra cosa, que llamar delicadamente, al 'cornudo conciente'. Yo, personalmente, no creo que sea así. El cornudo, desde siempre fue engañado y nunca se enteró de la infidelidad de su pareja. No ocurre lo mismo, con el 'poliamor' ya que la pareja, sabe y es consciente de la infidelidad de su pareja. Y cuál es la diferencia entonces? Que él también puede practicar la poliamoría, es decir, ser infiel, a sabiendas que su pareja, sabe lo que está haciendo.

En estos momentos, Luciano y yo, somos el más vivo ejemplo de la 'poliamoría'. Sin pérdida ni disminución del amor que sentimos y nos tenemos, y cada uno de nosotros, libera tensiones sexuales y amorosas, con un chico que nos despierta sentimientos parecidos o similares, que nuestra pareja de turno. Por ejemplo, el Colo o el Pela, despiertan en mí sentimientos de cariño y afecto, además de la excitación que me provocan. Y a Luciano, le pasa otro tanto, con Carlitos. Y tener sexo con ellos, no indica que el amor que sentimos, Luciano y yo, sufra una pérdida o una disminución, de los sentimientos. Es más, creo que los exacerba. Así que bienvenida sea la revolución sexual que estamos viviendo en la Argentina, porque va a servir, para que mucha gente, no solamente abra sus ojos sino también su mente. Y cambien de una vez y para siempre, tanto tradicionalismo, de una sociedad 'pacata' (temerosa) a las situaciones nuevas. En fin, es lo que hay... Jaaaaaa...






miércoles, 10 de octubre de 2018

21 de Luciano




Toda la semana discutieron pacíficamente, si correspondía, que la Agus estuviera presente en los festejos de los 21 de Luciano. Luciano se inclinaba por el 'sí' y la Agus decía que 'no'. Yo no quise meterme, así que los dejé que siguieran entre ellos, argumentando y justificando su posición. Y aunque no me metí a terciar a favor de ninguno, le daba la razón a Luciano. Prácticamente, Luciano y la Agus, son carne y uña, desde el año pasado que nos agarró a todos, esa gripe tan fuerte y la Agus nos asistió durante una semana y media.

Y no solo nos asistió, sino que hizo de enfermera, cocinera, mucama, mamá, amiga y confidente y paño de lágrimas para todos nosotros. Así fue que los pájaros, 'pegaron onda' (empatizaron) de manera increíble con la Agus. Pero más que todos, Luciano se destacó porque se entendió y se llevaba tan bien con la Agus que parecía que se conocían de toda la vida. El otro, que la sintió afectivamente muy cercana, fue el Nachito. En cambio, el Tato y el Tomi, quizás porque se entendían mejor entre ellos, disfrutaron de la presencia de la Agus en la casa pero no tanto como los más chicos.

La Agus argumentaba que no quería ir porque iba a ser la única mujer y que aunque todos la conocían y simpatizaban con ella, no 'daba' (correspondía) que estuviera presente en ese festejo. Luciano, decía que no pensara como mujer sino como persona muy querida por todos y especialmente por él. Y que él la sentía más que amiga, una especie de amiga íntima, con la que había hecho cosas que no había hecho con ninguna otra chica jamás, como compartir el lugar donde estaban viviendo, compartir la cama donde dormían e incluso, compartirme a mí, sin sentir celos ni nada.

Y la verdad que los dos tenían razón, porque el festejo, lo queríamos hacer en la casa de campo de mi viejo el fin de semana del 29 y 30 de septiembre. En la casa del campo hay lugar para todos y también es mucha más cómoda que incluso, la casa de mi viejo donde vivíamos antes. Además, hacía muchísimo que no nos reuníamos y la invitación, iba a estar dirigida a todos: diositos, pollitos y pollitos BB, amigos y hermano. Todos varones. A no ser que fuera la Agus y que el Tato y Enzo llevaran a sus novias o alguna amiga, como para que la Agus no se sintiera tan marginada.

Al final llegaron a un acuerdo salomónico. La Agus, iría a la tarde y le llevaría la torta de cumpleaños que ella misma iba a hacer. Se quedaría para la cena, momento cúlmine de los festejos y se volvería a la ciudad esa misma noche. Así los dos estaban conformes. La presencia de Carlitos, aseguraba la asistencia de los 'pollitos BB'. Los padres le confían a Carlitos a los hijos ciegamente. Y Carlitos se los 'mueve' (coge/folla) sin misericordia. Ay estos padres! Temen que sus hijos sean abordados por un desconocido y se lo sirven en bandeja a Carlitos para que él y otros que andan con él, se los 'muevan'.

En fin. Así que estuvimos organizando los festejos, hasta que el diablo metió la cola. El 'SMN' (Servicio Meteorológico Nacional) alertó de una fuerte tormenta para esta zona durante ese fin de semana. Aparentemente era la tormenta perfecta. Se hicieron eco de este alerta, todos los canales de televisión y emisoras de radio. Se anunciaba una tormenta muy fuerte, con abundante lluvia, caída de granizo y vientos huracanados. Y como este alerta comenzó a divulgarse varios días antes, decidimos suspender el encuentro en el campo y hacerlo en la nueva casa vieja.

Pero había un problema. En la nueva casa vieja, en el caso de ir todos, no entraríamos de ninguna manera. Así que tuvimos que acortar la lista de los invitados, para el beneplácito de Luciano, ya que tendríamos que limitar los invitados a los amigos de Luciano (léase 'Pollitos' y 'Pollitos BB') dejando a los 'diositos' para una mejor oportunidad. Y eso fue lo que hicimos. Incluso, preparamos todo por si la tormenta que anunciaban se abatía en el momento que estábamos en pleno festejo. Así fue que preparamos los colchones inflables por si tenían que quedarse a dormir en mi casa.

La tormenta ya había afectado una región muy grande de la provincia de Buenos Aires. Los pronósticos no habían fallado y desde el mediodía del sábado se dirigía con toda la furia hacia nuestra ciudad. Así llegó el sábado a la noche. Pizzas y empanadas y gaseosas mezcladas con otras bebidas espirituosas de todo tipo fue el menú. Bromas, chistes y evocaciones de hechos risueños hicieron que la noche fuera muy entretenida. Después, jugamos a la 'botellita' y finalmente, algunos bailamos, otros transaron pero ninguno fue más allá ya que la casa es chica y no tiene lugares íntimos.

Entrada la madrugada, acompañamos a los 'pollitos BB' a las casas. De la tormenta anunciada, nada de nada. Cuando faltaban todavía acompañar al Pela y a Carlitos, Luciano me preguntó si yo tenía problemas de que Carlitos se quedara a 'dormir' (tener sexo) con nosotros. Obviamente, le dije que no y le re pregunté si íbamos a hacer un trío. Luciano me dijo que no, pero para que yo no quedara 'en banda' (solo), Carlitos le iba a decir al Pela, si quería quedarse él también y hacer lo mismo que esa vez que nos quedamos a 'dormir' en la casa de Carlitos.

No sé qué cara habré puesto que Luciano, rápidamente me dijo:

Luciano: mirá, si dejás que Carlitos se quede a 'dormir' esta noche, te juro que voy a hacer lo que vos quieras, cuando quieras y donde quieras. Pero no me digas que no, que estoy re caliente y me lo quiero cojer/follar. 

Yo: pero y yo, qué hago? Miro como cogen/follan? 

L: no, boludo, vos te quedás con el Pela, que está 'regalado' (rendido) con vos para hacer lo que vos quieras. Yo sé que mucho no te 'va' (agrada) pero hacelo por mí. Yo casi nunca te pido nada. Dale, que te cuesta? Dale, querés?

Y: bueno, está bien, no me gusta mucho la idea de encamarme con el Pela, pero bueno, todo sea, por complacerte. Y me debés esta y la de la cama, acordate...

L: sí, sí, te lo juro boludo, voy a hacer lo que vos quieras, donde quieras y cuando quieras...

Y: bueno, está bien, pero que Carlitos le hable al Pela y le diga cuál es la idea. Ah y otra cosa, la cama de nuestro dormitorio es para mí y para el Pela si dice que sí. Y la cama de la Agus no se toca. O sea, que si querés coger/follar, tirá un colchón inflable en el piso. Ok?

L: está bien, Lu... Te re amo loco...

Y: sí... me amás mucho pero cogés/follás con otro...

L: no seas 'guacho' (malo), no es cualquier otro, es Carlitos...

Y: bueno, listo, dejá de 'joder' (molestar) y andá a coger/follar a Carlitos... Mañana no vengas a decirme, cuando yo te quiero coger/follar que estás cansado, que no tenés ganas ni ninguna de esas boludeces... Ok?

L: nooooo... está bien, vas a ver que no te voy a decir nada y me la voy a aguantar... Bueno, me lo llevo a Carlitos. Le digo al Pela que venga? 

Y el Pela vino. No sé de dónde sacó Luciano que el Pela no me 'va' (agrada). Como todo 'diosito' adolescente, me vuelve loco. Será que nunca le dije nada de lo que el pibito me despierta, pero tenemos varias salidas con el Pela y varias 'encamadas' que Luciano desconoce. Y que seguirá desconociendo, porque 'ojos que no ven, corazón que no siente'... Jeeeeeee...