domingo, 13 de agosto de 2017

La burra y el trigo





Después de la charla que tuve hace bastante con la Agus y su plan de concebir un bebé, del cual yo sería el padre biológico, ella comenzó a venir a casa, como 'la burra va al trigo', a cenar semanalmente. Así comenzó la relación que no tenía con los 'pájaros' y que se fue acentuado de a poco, que se profundizó durante esos días que estuvimos enfermos y que fue la enfermera-cocinera-mucama de todos y que se consolidó en la semana que me fui con el colegio a Córdoba.

Luciano (y el resto de los 'pájaros') reconoce que la presencia de la Agus, le agrada porque le da otra 'impronta' a la casa. Incluso, no me dice nada, pero creo que está tan entusiasmado, como ella y el resto, con la idea de incorporar a la Agus a nuestras vidas y también la de un bebé. Claro que, de la boca para afuera, está todo bien. Hay que ver después. No me incomodaría para nada, que la Agus se incorporara a mi (nuestra) vida pero, cuántas normas y tradiciones tendríamos que romper! 

Y no sé si estamos dispuestos a eso. Hace muchos años, cuando la Agus empezó con un planteo similar (el de casarnos) yo le había sugerido, la posibilidad de irnos a vivir al campo o a otro lugar y crear una 'isla'. Esa 'isla' iba a estar formada por el primo (léase Gasti) que en ese momento era mi pareja y por el hermano de la Agus, el Matius, que en aquel momento me gustaba y no tenía todavía pareja. La Agus, le dijo 'ni' (ni no, ni sí) a la idea y la 'cosa' ahí quedó, en agua de 'borrajas'. 

Ahora, pasa algo parecido. Es que no debe ser fácil, estar en la piel de la Agus, que se enamoró perdidamente de mí y quiere tener un hijo conmigo, cuando ella sabe bien, que aunque yo la amo, no podría hacer la vida de un heterosexual. Y que para convivir conmigo (como es la idea que tiene ahora) va a tener que aceptar los condicionamientos que yo le pongo en cuanto a la fidelidad y todo eso. No es algo demasiado bizarro y por demás de surrealista?

Es como si Luciano me pusiera condiciones para que nuestra pareja siguiera adelante y que yo, para convivir con él, le tuviera que ser totalmente fiel pero que le aceptara al mismo tiempo, el hecho de que él tuviera sexo con una 'minita' (como en su momento pasó) o con varias 'minitas' o con varios tipos conocidos como el Tato, el Nachito o el Tomi. Aceptaría yo serle realmente fiel, mientras él no lo es? No sé. Es difícil pensarlo así en frío pero eso es lo que le estoy proponiendo a la Agus.

Y, a cambio de darle 'algo' de lo que quiere (yo) debería 'compartirme' con Luciano y si se da, con varios chicos más (Carlitos, el Colo, el Gonza y algún otro que ande por ahí), lo que desembocaría en una rarísima relación bisexual. Que obviamente no será única en el mundo pero sí , totalmente extraña para nosotros. La Agus acepta mis condiciones y Luciano acepta que la Agus conviva con nosotros (léase Luciano y yo). Pero además de eso, se desprenden tantos interrogantes, tantas cosas por hacer, decir, aclarar, que a mí me 'da' (provoca) 'cosas' (inquietudes o interrogantes) el sólo hecho de planteármelas mentalmente. Porque no sería algo así como dice el refrán, que 'dos son compañía pero tres son multitud'? Será tan así? Bueno, como verán, la Vida cada vez me hace más complicadas las cosas y la psicología no ayuda en nada...  






miércoles, 9 de agosto de 2017

Cambios, amor y celos




Un amigo virtual me hizo cambiar la foto que había puesto en el blog. Me decía que podía ser fácilmente identificable. A mí me parecía que no, pero haciendo una breve encuesta doméstica, de 10 consultas a diferentes personas, los 10 acertaron y me identificaron inmediatamente. 10 de 10! Por favor y yo que creí que por usar solamente el blanco y el negro iba a pasar de incógnito! En consecuencia, saqué la foto y volví a la anterior que en el mismo test dio un acierto de 0/10. En fin...

Sucede que desde hace un tiempo a esta parte, es como si me hubiera cansado de tanto misterio virtual, aunque como dice la rana René del Facebook, luego se me pasa... Jaaaaa... Pero, volvamos a la realidad. Mi vida de pareja entre Luciano y yo está signada por continuos cambios. Por suerte estos cambios no afectan a nuestra relación pero sí a nosotros como personas. Por ejemplo, desde que estoy trabajando de docente en el colegio, mis horarios no son los mismos y mis tiempos libres tampoco. 

Y eso que ya no voy a la facultad porque de lo contrario sí que me vería en 'figurillas' para hacer todo lo que quiero hacer. Y a Luciano le pasa casi lo mismo, tanto que ahora ya casi no nos vemos a la tarde y es solamente al atardecer o a la noche cuando nos encontramos. Todo porque Luciano cambió de trabajo. Se cansó del 'call center' donde trabajaba y aceptó un puesto de vendedor de una boutique masculina, donde lo recomendó un conocido de la madre. 

Ese trabajo es ideal para él por varios motivos pero lo que más me pesa, es que, es joven, muy lindo, tiene una excelente presentación personal y además, gracias al trabajo en el 'call center', desarrolló una simpatía que antes no tenía y una 'labia' (expresión oral) que es de no creer. Por otra parte, sabe que es un 'diosito' y explota su belleza al máximo. Eso hace que todo el mundo lo prefiera, tanto mujeres como hombres con los que se relaciona en su trabajo o en la vida cotidiana. 

Sopesando los pro y las contras, llegamos a la conclusión de que el trabajo nuevo es desventajoso porque Luciano trabajaba 8 horas corridas y ahora, trabaja de 9 a 13 y de 16 a 20. La otra desventaja es que también debe trabajar los sábados hasta el mediodía, lo que no le permite ir a la casa de la madre como lo estaba haciendo, aunque sigue yendo los viernes a cenar o los sábados a almorzar. La ventaja está en el sueldo que gana, las comisiones sobre las ventas y otros 'plus' que recibe.

Así que ya no paso en soledad, las noches de los viernes. Aunque sí a veces, las tardes de los sábados. Y desde que está trabajando, en ese 'break' de 13 a 16 horas, para no regresar a casa y estar solo (los 'pájaros' no vuelven hasta después de las 18 horas), se anotó en un gym, donde está haciendo 'fierros' (pesas) y otros días, natación. Yo le aplaudo todas estas iniciativas nuevas que está teniendo pero me da no sé qué, que conozca gente y que se haga de amigos nuevos que lo pueden llegar a encandilar.

En una palabra, estoy 'algo' celoso. Se me fue a la mierda, toda la teoría de la 'poliamoría' y de la posibilidad ideada, aceptada y aplicada por él, de tener sexo con otros, mientras no existan sentimientos de afecto. Luciano me jura y me perjura que yo soy el 'hombre' de su vida y que nunca jamás de los jamases se le ocurriría dejarme por otro, pero... son tan bipolares los adolescentes y él era, antes de que fuéramos pareja, tan bipolar, que estas cosas, ahora, me dan miedo. 

Todo estaba bien, cuando Luciano mostraba su lado 'hetero' y tenía sexo con 'minitas', mientras que yo, explotaba ese 'permiso' y hacía lo mismo, con nuevos 'diositos'. Aunque tengo que reconocer, que no puedo tener sexo con un 'diosito' sin experimentar algún sentimiento. No puedo tener sexo simplemente por 'calentura' como lo tiene él. Mucho o poco, siempre están presentes algunos sentimientos. Y como me pasa a mí, temo que a Luciano, le pase lo mismo en cualquier momento.

Entre nosotros, está todo bien. Sigo frecuentando (aunque Luciano no sabe) y teniendo sexo con Carlitos y con el Colo y pronto voy a tener que agregar al Gonza. Pero así como esos pibitos me despiertan ciertos sentimientos, temo que Luciano, también comience a tenerlos por algunos de los muchos chicos que está conociendo. Más ahora que en el trabajo y en el gym está conociendo chicos de todas las edades, pero me comenta, pícaramente, que los selecciona exclusivamente para mí.

Y cuando le pregunto: 'Y para vos'? Luciano siempre me contesta lo mismo. Dice que me tiene a mí y que yo soy su mundo y su 'todo' y que él mira pero solamente me desea a mí. Mmmm... Será tan así? Eso es algo que conversamos a cada rato, una porque me encanta escuchar eso, salido de la boquita de Luciano y la otra, es porque Luciano sí, es celoso y este tema es recurrente en nuestras charlas de dormitorio. Él reconoce que es hiper celoso pero selecciona chicos para mí. Cómo se entiende eso?

Es tan inentendible como lo que nos con Carlitos, cuando Luciano me dio la 'venia' (permiso) para tener sexo con el pibito, luego aceptó que lo integrara a nuestra pareja y finalmente a pesar de que ellos, son muy buenos amigos, no soportó la presencia de Carlitos, como tercer integrante de nuestra pareja y le pidió que diera un paso al costado. Por suerte, Carlitos no tuvo problemas y aceptó esa decisión de Luciano, pero íntimamente quedó dolido y lo manifiesta de diferentes maneras De todos modos, mis 'encuentros' con Carlitos siguen siendo en el colegio o a la salida del mismo, cuando vamos al parque donde iba con el Sebi, a tomar algo o directamente a 'transar'. En cambio, yo que siempre dije que no era celoso y solamente sentí celos de Luciano, en algunas ocasiones muy puntuales, ahora, es diferente. Yo a Luciano, no le digo nada, porque reconozco que mis celos no tienen ningún fundamento, pero... Justo ahora, que estoy por recibirme de psicólogo aparecen en mí, estos comportamientos negativos que dominé durante tanto tiempo? Será otro capítulo de aquello de que nadie me dijo que la vida me sería fácil? jeeeeee...




viernes, 4 de agosto de 2017

Los ángeles de Charlie





En un post anterior, hice referencia a algo que me está pasando últimamente. Esto es mi relación con las mujeres. Obviamente, siempre tuve, más poco que mucho, una buena relación con las mujeres. Desde que vivíamos en el pueblo, incursioné en diferentes momentos con el sexo opuesto. Relación que fue disminuyendo, cuando vinimos a la ciudad y a medida que me fui relacionando con los 'diositos'. De ahí, que prácticamente desde los 15 años aproximadamente, dejé de frecuentarlas y con la única que siguió siendo parte activa de mi vida, es la Agus. 

Pero eso fue hasta hoy, hasta ahora, ya que el hecho de ser docente secundario, me permitió imbuirme nuevamente en el mundo adolescente pero de las féminas, desde los 13 a los 17 años aproximadamente. Será de dios, que siempre, 'por H o por B' esté metido entre medio de menores, sean varones o nenas, pero menores al fin? Porque si bien nuestra relación es 'docente - alumna', la misma está basada en el respeto mutuo pero también en una incipiente amistad que de a poco se va profundizando, a medida que nos vamos tratando y conociendo.

De todos modos, en este corto tiempo que las vengo tratando, me doy cuenta que son 'minitas' difíciles, vuelteras y conflictivas. Unas verdaderas 'rara avis'. Será que son adolescentes? Por suerte, el hecho de ser joven y 'facherito' (atractivo) me allanó mucho el camino, pero aún así, pude comprobar 'in situ' como se comportan entre ellas, con los compañeros varones y con los docentes que las tienen a cargo. Conmigo como algunas tienen dudas sobre mi orientación sexual, se me acercan seductoras e insinuadoras, pero hasta ahí, no se animan a avanzar más.

En estas vacaciones de invierno con las que más intimé fue con las nenas de los terceros años, en ocasión del viaje que hicimos a las sierras de Córdoba. Fueron cinco días de intensas vivencias, diálogos y experiencias de vida, realmente muy ricas. En una de esas actividades, surgió el nombre de este post: 'los ángeles de Charlie'. Sucedió un día que la actividad planificada integraba a un docente con un 'grupete' de 10 alumnos. Como yo soy varón, decidieron que me integrara con un grupo de 'nenas', mientras que las profesoras se integraban con los grupos de varones.

La actividad era mixta, es decir, un poco de reflexión y otro poco de diálogo a la mañana y una actividad semideportiva, que se trataba de una caminata dirigida por las sierras que nos rodeaban, buscando un 'tesoro'. Claro que para ello, había que pasar por varias 'estaciones' que nos daban pistas para encontrar la siguiente y así llegar al 'tesoro'. Lo que comúnmente se llama 'la búsqueda del tesoro'. En esa actividad fue cuando me di cuenta como eran las nenas de mi grupo. Eran nada más que diez, muy bonitas la mayoría, que me mostraron todo su arte en la seducción sensual.

Incluso, llegué a pensar, cómo iba a reaccionar, en el hipotético caso de que cualquiera de ellas, quisiera ir 'más allá', porque llegamos, casi hasta ese 'momento'. En el medio de las sierras, rodeado por la naturaleza del lugar, soportando el frío imperante, hablamos mucho de varios temas, casi todos relacionados con el sexo. Y hablaban a 'calzón quitado', sin miramientos de que yo era varón ni que tampoco era su docente. Y tienen nada más que 15 años! Incluso, como hacía frío, hice un pequeño fogón en el que encendí fuego para calentarnos.

Asi, mientras tomábamos 'mate' y hablábamos de la relación con los varones y de sexo fueron intercambiando posiciones, para sentarse a mi lado, donde tuve que soportar miradas intensas, palabras sensuales y seductoras y las más osadas, me expresaron su afecto no solamente con palabras sino que algunas llegaron a las caricias púdicas pero hasta ahí, ninguna pasó el límite. En ese momento, detecté que entre ellas existían ciertos problemas de antaño no resueltos, generadoras de conflictos entre ellas, con el resto del curso y con los docentes. 

Después de responder a las preguntas de la guía de reflexión que llevábamos, volvimos al albergue. A la tarde, después del almuerzo, completamos la 'búsqueda del tesoro'. Ahí fue cuando, al tener que identificar a nuestro grupo con un nombre, apareció el de 'los ángeles de Charlie', ya que 'los ángeles de Lu', les parecía demasiado posesivo. Así fue que en grupo, caminando, buscando y resolviendo las diferentes pistas, hablando a los gritos o en voz baja y con doble intención, riéndonos de boludeces, encontramos el 'tesoro' buscado con el que regresamos al albergue. 

Ahí se había quedado Pablo con Marita, planificando las actividades para el día siguiente. Nos dijeron que fuéramos a la cocina a merendar ya que éramos el primer grupo en regresar. Ahí el grupo se dividió y mientras algunas nenas, llevaron su mate cocido y las masitas dulces al comedor, yo me quedé con tres de las nenas, en la cocina, cerca del fuego de las hornallas, porque hacía demasiado frío. Nos quedamos parados, haciendo un pequeño círculo en el que primaron las conversaciones subidas de tono, las caricias y algunos roces púdicos y el intento de un 'acercamiento' que no se concretó porque no quise que se concretara. Y si bien, no hicimos más que 'calentar' el ambiente, creo que estábamos más que 'calientes' (excitados) y no llegamos a más, porque ninguno decidió atravesar el límite de la cordura, pero faltó poco. Por suerte, a la noche me saqué la calentura con el Gonza pero no sé qué hubiera pasado si yo apuraba a alguna de ellas... Habría otro 'Gonza' en versión femenina? Mmmmm...





jueves, 3 de agosto de 2017

Blog espejo en WordPress



Hice este blog espejo, ante la advertencia del Equipo de Google+ de que estoy publicando contenidos sexualmente explícito o pornográficos y que si continúo infringiendo las políticas de Google+, es posible que no pueda seguir utilizando algunas o todas las funciones de Google+, bla, bla, bla.

De ahí, si este blog es censurado o cerrado sin previo aviso es que abrí este blog espejo: https://yosoyelarquitectodemidestinoblog.wordpress.com/

Así que ya están advertidos. Si mi blog de Blogger desaparece, pueden encontrarme en WordPress, en la dirección que detallé más arriba. 

Besos!

Lu (Luckitas)




lunes, 31 de julio de 2017

Vacaciones invernales 4 (final)




Apenas entré a mi dormitorio, el Gonza ya se había acostado totalmente vestido, como lo había hecho el Puky la noche anterior, debido al frío intenso del ambiente. Y a pesar de que me había demorado bastante, el Gonza no se había dormido. Saqué dos cajas de maní con chocolate, que había llevado y le di una al pibito. Él me dijo que, si no decía nada y mantenía el secreto, me convidaba con licor de chocolate que había llevado en una 'petaca' (botella de metal pequeña y plana).

Obviamente, le dije que sí, aunque le tendría que haber dicho que no. Pero no ganaba nada con negarme, porque a no ser que se la quitara, el 'pibito' iba a terminar bebiendo igual el contenido de la 'petaca'. Además, hacía mucho frío y no venía nada mal beber algo de alcohol. Así que, comiendo maní con chocolate y pasándonos la 'petaca' y bebiendo el licor de chocolate, en plena oscuridad y soportando el frío, surgió este diálogo entre el Gonza y yo:

G: me estoy cagando de frío! No tenés una frazada de más para darme?

Y: no, solamente traje esta bolsa de dormir. 

G: dale, no seas 'guacho' (malvado)...

Y: no soy 'guacho'. No te doy porque no tengo, si tuviera te la daría...  

G: tengo fríooooo, la 'concha' (vagina) de la lora y la puta madre que me remil parió! 

Y: ...

G: mi vieja me dijo que vos eras como mi papá en el colegio. Que me ibas a cuidar y todo eso...

Y: y?

G: y... que me estoy 'cagando' (muriendo) de frío y vos no hacés nada!

Y: pero Gonza, qué querés que haga sino tengo nada para darte?

G: no sé, qué sé yo! Podrías decirme que me acueste con vos. Anoche dormí con el Santy en la misma cama y Pablo nos dio permiso...

Y: pero Gonza, el Santy es más chico de cuerpo... por más que yo quisiera...

G: pero tengo mucho fríoooooo! Hace mucho más frío que anoche, no me digas que no... No sé para qué vine a este lugar de mierda! Si te digo algo no te vas a enojar? 

Y: qué?

G: tengo una idea pero no sé si vas a querer... 

Y: dale, decime cuál... 

G: querés que corramos la mesita de luz y juntamos las camas? Así podés abrir bien tu bolsa de dormir, yo me acuesto con vos y nos tapamos con mi frazada, te 'va' (gusta) mi idea?

Y: mmm... no está mal pensado, pero no sé... 

Le tendría que haber dicho que no directamente y no dudar, como dudé. Debería haber mantenido la distancia entre docente y alumno. Pero hacía frío en serio y Gonzalo, solamente había llevado, una frazada y una sábana, que plegada sobre sí misma, semejaba a una bolsa de dormir casera. Además, el solo hecho de pensar que iba a tener a ese pibito que tanto deseaba, tan próximo a mí, me obnubiló la razón. El alcohol que habíamos bebido hasta vaciar la 'petaca', el frío y mi calentura, hicieron el resto.

Gonzalo: dale! Hace frío de verdad! Me voy a congelar! Tengo mucho frío! Me voy a morir! 

Yo: sí, la verdad que hace mucho frío, muchísimo más que anoche. Está bien, pero vamos a hacer lo siguiente: vamos a mover esta cama contra la pared, así de paso, impedimos que de afuera alguien abra la puerta y vos te venís a acostar conmigo adentro de mi bolsa de dormir y nos tapamos con tu frazada. Vamos a estar apretados, pero así no vamos a tener tanto frío...

Obvio que el Gonza no esperó un segundo ni para decir que sí. Apenas iluminados por las linternas de los celulares, trajo su frazada-bolsa de dormir. Se metió adentro de mi bolsa y usó la suya como manta. Estábamos enfrentados de lado, bastante apretados y pusiéramos donde pusiéramos nuestras manos, nos tocábamos. Enseguida, nuestros cuerpos fueron recuperando el calor. Nuestros sexos se tocaban y nos dimos cuenta que estábamos excitados...

Yo: la idea está buena, pero no sé si los otros profesores la aprobarían. Los catequistas seguro que no porque esto de estar juntos dentro de la misma bolsa de dormir...

Gonza: dale, no te hagás tanto problema y dejá de 'franelearme' (manosearme/acariciarme con intenciones no santas)...

Y: dale, gil, que querés que haga, no sé dónde poner mis manos!

G: jajaja... abrazame y listo! 

Y: eeehhh? Cómo te voy a abrazar? Una cosa es compartir una bolsa de dormir porque hace mucho frío y otra, muy diferente, es que el profesor abrace al alumno y pegue su cuerpo con el de él.

G: dale, total no nos ve nadie y es para el frío nada más! Además, estamos vestidos! O vos estás pensando en hacer 'algo'? 

Y: no, Gonza, no es eso. Es sólo por el qué dirán si alguien, profesor o alumno, entra y nos ve... Entendés? 

G: sí, pero si está la puerta trabada con la cama, quién va a entrar?

Y: sí, no sé... Bueno, está bien, te voy a abrazar... Pero después no digas que yo te obligué o que te hice algo que vos no querías...

G: pero no, nada que ver! Primero que no estamos haciendo 'nada' y después, vos te creés que yo te haría algo así? Somos amigos, no? 

Y: sí, no, está bien, Gonza. Confío en vos...

Y lo abracé pasando uno de mis brazos por debajo de su cuello y presionado su espalda, lo estreché contra mi cuerpo. Mi otro brazo, rodeó la cintura del 'pendejito' y lo atraje más hacia mí. El Gonza se acurrucó a mi lado pero para eso, bajó todo su cuerpo unos centímetros, de modo que su cabecita quedara apoyada en mi pecho y mi mandíbula arriba de su cabeza. Pero, él no me abrazó. Juntó sus manos y las puso entre su bulto y el mío, tocando a ambos.

Y: estás bien así?

G: sí, genial...!!! Te 'jode' (molesta) que te toque sin querer?

Y: no 'gil' (tonto), no me molesta para nada... 

G: sabés que me gustás, no? Ya te lo dije hace mucho. Yo te gusto? Pero no como persona sino de la 'otra' forma. Decime la 'posta' (verdad)...

Y: la verdad que sí, que me gustás mucho, como sos y también de la 'otra' manera, como vos decís, pero sos chico todavía y además, sos mi alumno. No me parece bien, éticamente hablando, hacer 'algo' de índole sexual... Es un abuso...

G: por? 

Y: es un abuso, porque vos sos menor de edad. Si fueras mayor de edad, sería diferente. Para la ley, que yo tenga sexo con vos, sea como sea, es un abuso porque además de ser más grande, yo al ser tu profesor, soy una especie de encargado tuyo y tengo que velar para que estés bien y no te pase nada malo. Entendés?

G: qué de malo me puede pasar? Si yo quiero y vos no me estás obligando, por qué va a ser un abuso? No soy un nenito. Ya sé lo que quiero y lo que hago y con quién lo hago y qué quiero que me haga.

Y: ya sé Gonza, pero yo te digo lo que dice la ley, nada mas...  

G: vos me calentás. Yo te caliento?

Y: y... sí... 

G: Entonces? Si yo te gusto y vos me gustás, por qué no podemos hacer 'algo'? Además, quién va a decir que es un 'abuso' si nadie se entera? Porque yo no pienso decir nada a nadie... Vos?   

Y: ... 

G: querés?

Y mientras me decía eso último, comenzó a rozarme mi pija con la mano. Y sin decir nada más, metió su mano por debajo de mi ropa y me agarró mi pija que ya estaba erecta y me comenzó a pajear despacito. Al final, yo le hice lo mismo. Esa noche fueron sólo pajas, caricias en las nalgas y besos, hasta que eyaculamos. Después, nos quedamos así, sin movernos y preguntándonos si estábamos bien. Nos dormimos abrazados, agarrando cada uno la pija del otro y besándonos.

En los días siguientes, el Gonza se siguió portando mal durante el día, como para que Marita, no le levantara el castigo y así, pudiéramos seguir a la noche, durmiendo juntos y haciendo 'cosas' que no pasaron más allá, de la franela, los besos y las pajas intercambiadas. La cuarta y última noche (quinta con el grupo) en la cena, llamaron al Gonza a nuestra mesa y le dijeron que, aunque no se lo merecía, le levantaban el castigo para que compartiera, por ser la última noche, el dormitorio con su grupo.

El Gonza en un aparte, antes de irnos a dormir, me peguntó si íbamos a seguir haciendo 'cosas' cuando volviéramos a Rosario. Le dije que sí mientras él estuviera seguro de querer hacerlo. Me dijo que sí, que estaba seguro y que se lo prometiera. Eso hice y el Gonza se fue con su grupo al dormitorio asignado. Pablo volvió a dormir en mi dormitorio. Esa última noche, compartí con Pablo, las golosinas que me quedaban y bebimos café caliente, que Pablo había preparado.

Estuvimos hablando mucho y nos conocimos bastante. Me pidió disculpas por hacerme 'dormir' con el Puky y el Gonza y que probablemente, yo no quisiera participar nunca más de esas jornadas. Le dije que estaba bien y que me había gustado toda la 'experiencia', incluso esas noches que tuve que compartir con los pibitos. Y que contara conmigo para el futuro. Ahora, ya en casa, 'atendí' por las noches a Luciano y durante el día, al Colo y a Carlitos en diferentes días, momentos y lugares. Me queda cumplir la promesa que le hice al Gonza. Ya lo dice el refrán que 'lo prometido es deuda' y a mí, no me gusta deberle nada a nadie... jaaaaaa...




viernes, 28 de julio de 2017

Vacaciones invernales 3




El segundo día amaneció nublado y frío y sino hubiera sido por Pablo que vino a despertarme, para que lo ayudara a hacer un afiche con las actividades para ese día, yo seguía durmiendo. Me levanté y me vestí. Desperté al Puky, que dormía plácidamente y hasta parecía bueno... Lindo es lindo pero no parece que su pileta tenga agua para mí... Me puse un anorak y fui a la cocina. Ahí estaban las profesoras y los chicos del 'MoJuCa' (Movimiento Juvenil Católico) preparando el desayuno.

El desayuno transcurrió con tranquilidad. El tema central de la conversación era el frío que hacía. Las estufas eléctricas de los dormitorios y las de leña del comedor no eran suficientes. La ausencia del sol, hacía que el frío fuera más intenso. Después del desayuno, los catequistas dieron el cronograma de las actividades de los próximos días, durante la mañana y los profesores de educación física, las de la tarde. El MoJuCa y yo, cordinaríamos las actividades y las profesoras se encargarían de la comida.

Después del desayuno, el Puky vino adonde estábamos nosotros y pidió disculpas por su comportamiento la noche anterior. En su descargo, acusó a Gonzalo de haber comenzado todo. Pablo, fue a buscar a Gonzalo y cuando volvió con el pibito, éste, a regañadientes, admitió su culpa. Así que por haber permitido que castigaran al Puky por algo que había hecho él, Marita, la otra voz cantante del grupo, le dijo que iba a seguir castigado.

Y ahí nomás, dio a conocer su veredicto: hasta nuevo aviso, el Gonza reemplazaría al Puky y tendría que dormir conmigo. Al Gonza se le iluminó el rostro y me miró al toque, pero se hizo el enojado. Y haciendo uso de su picardía, subió la apuesta y nos dijo que él no pensaba dormir con nadie más que no sean sus compañeros. Y mientras decía esto, Marita, para no quedar desairada y reforzar su decisión, le dijo que esa noche y todas las demás noches iba a tener que dormir conmigo!

El segundo día se encarriló según lo planeado. La mayoría de los pibes son buenos y profundicé muchísimo la relación docente-alumno, especialmente con las nenas. También, profundicé mi relación con las profesoras a quienes apenas conocía. Y, salvo las desubicaciones que de tanto en tanto, tenían los de siempre, todo hubiera salido de '10' (excelente). Obviamente, surgieron problemas de relación y convivencia, pero justamente la mejoría de esto era el objetivo del 'encuentro'.

También tuvimos otros problemas, ajenos a los pibitos como la falta de señal de los celulares, quedarnos sin gas (la válvula del garrafón se congeló) y tener que cocinar ese día con leña; el agua que el tercer día, se congeló en las cañerías y mil problemas más, todos provocados por el entorno y el frío intenso y que íbamos solucionando mientras iban apareciendo. El frío era ocasionado por una 'ola polar' que cubrió todo el país durante esa semana y lo sufrimos estoica pero alegremente.

Dormir sin calefacción fue toda una aventura. Para colmo, esa noche, la energía eléctrica se interrumpió y en las habitaciones solamente había estufas eléctricas empotradas en la pared. Así que tuvimos que soportar no solamente el frío sino también la oscuridad. Para mal de males, esa noche, el termómetro registró la temperatura más baja de toda la historia del albergue: 15 grados bajo cero! De no creer! Hasta el arroyito que cruzaba el predio se congeló. Inaudito! Nunca habíamos visto algo así. Pablo decidió suspender las actividades recreacionales nocturnas al aire libre y al no haber luz eléctrica, mandó a dormir a todo el mundo. Así fue, que iluminados por los celulares, todos los chicos se fueron yendo a sus dormitorios, excepto el Gonza que se quedó esperándome porque no sabía como llegar adonde sería nuestro dormitorio. Así que lo acompañé hasta donde tendría que dormir y luego regresé a la reunión de medianoche que hacíamos los docentes, evaluando el desarrollo integral de toda la jornada. Finalizada la reunión, cada uno se fue a su dormitorio y yo, a mi ansiado encuentro con el Gonza... (sigo en otro post)...






martes, 25 de julio de 2017

Vacaciones invernales 2




El 'bolonki' (lío) comenzó en la cena. Se armó un tumulto que no sé por qué fue ni cómo se originó pero enseguida lo calmamos. Más tarde, continuó a la hora de dormir, en los dormitorios. Yo, en ese momento, estaba re acomodándome porque tuvimos que cambiar de lugar de alojamiento porque las profesoras mujeres, que eran seis, ocuparon una habitación más de las asignadas. La otra habitación, la ocuparon los catequistas y en la restante, armada con cuchetas, los chicos del movimiento juvenil.

Pablo, el profesor de educación física y yo, tuvimos que ocupar una pequeña habitación de dos camas, que estaba 'en el culo del mundo' (lejísimo de todo) al lado de la capilla, pero otra no quedaba: o dormíamos ahí o nos teníamos que acomodar con los del movimiento juvenil en un dormitorio con cuchetas. Así que ahí armé mi 'cama'. Había llevado la única bolsa de dormir que había encontrado en casa. Una matrimonial de mi viejo. No hubo dios en encontrar las otras y eso que tenemos montones. 

Pero bueno, es más cómodo una bolsa de dormir que andar llevando ropa de cama (sábanas, funda para la almohada, frazada, etc.) Así que tiré mi bolsa de dormir arriba de la cama y mi bolso de viaje en el único 'placard' (closet) de la habitación. Y en un santiamén, tenía armada la cama. Pablo había dejado sus cosas sobre la otra cama. Estaba haciendo un frío 'de cagarse' (mucho). La minúscula y única estufa eléctrica que había para calefaccionar la habitación no calentaba nada.

Decidí sacarme la ropa que llevaba pero me puse como pijama, un buzo deportivo de algodón. No podía dormir en bolas, por razones obvias: hacia un frío 'de cagarse' e iba a dormir al lado de Pablo con quien no tenía confianza. Al rato, cuando apagué la luz, Pablo todavía no había llegado. Yo estaba cansado pero el frío me impedía dormir. Me enrollé con la bolsa de dormir y me insulté por no prever llevarme una 'frazada' (cobertor). Pero nadie en el colegio, nos advirtió del frío de ese lugar.

En eso estaba, cavilando en esos pensamientos, cuando vi que la puerta de mi dormitorio se abría. Pensé que sería Pablo, así que encendí la luz de la lámpara de la mesita de luz. Pero no era Pablo, sino uno de los chicos del movimiento juvenil. Me dijo, que lo había enviado Marita (la jefa de las catequistas) a buscar las 'cosas' de Pablo porque habían castigado a un 'pibito', el Puky, a dormir conmigo porque se estaba portando mal y se había peleado, de palabra, con varios compañeros. 

Los otros castigados, el Santy y el Gonza, iban a dormir con Pablo en el dormitorio de los chicos del movimiento juvenil, mientras que dos de éstos iban a ocupar las camas de los castigados. Le dije que estaba bien y que mandara al Puky. El 'pibito' ya estaba ahí, con todos sus 'petates' (bolsos) insultando a Marita, que le había impuesto ese castigo. Le pedí que se tranquilizara, que yo no tenía nada que ver con esa decisión. El Puky no dijo nada, se descalzó y se metió vestido en su bolsa de dormir. 

Cada vez hacía más frío y el viento helado se colaba por todos lados. Incluso el frío de afuera, parecía que atravesaba el techo y las paredes. Al Puky se le fue el enojo, cuando compartí con él, una enorme barra de chocolate negro con nueces que yo había llevado. Así que mientras saboreábamos aquella exquisitez, estuvimos conversando de él y de sus cosas y finalmente, de 'bueyes perdidos'. En ese momento, entró Pablo a la habitación, buscando sus 'cosas'. Le dije que se la habían llevado al dormitorio donde estaban los otros castigados y los chicos del movimiento juvenil. Pablo me dijo, que si el Puky me daba problemas, se lo mandara a cualquier hora. Le dije que estaba bien y que no iba a haber problemas. El Puky me guiñó el ojo, me dedicó una enorme y hermosa sonrisa y me dijo que no iba a pasar 'nada', y, ahí nomás, dimos por concluida la charla con Pablo. Nosotros (léase el Puky y yo) seguimos hablando y ahí fue cuando me contó con 'pelos y señales' (detalles) lo que había pasado. Según él, el culpable de todo era el Gonza pero terminaron culpándolo a él, porque siempre lo culpan a él de todo. Los otros dos, también fueron castigados 'por las dudas'. Finalmente, cuando ya no teníamos más chocolate para comer, insultando al frío reinante, nos dormimos ya bien entrada la madrugada... (sigo en otro post)...