martes, 24 de marzo de 2020

Semental




Después de haber hecho esta salida, nos dimos cuenta que hicimos mal. No tendríamos que haber salido, pero a veces, la persona no piensa. La mente se embota de alguna manera y el raciocinio falla. Pero, bueno, la 'cagada' (infracción) ya la cometimos y no hay manera de arreglarla. Será porque después de 3 días de cuarentena estricta, no veía la hora de salir aunque sea por un rato? Porque sino no se explica la boludez que nos 'mandamos' (cometimos).

Porque desde que Luciano trabaja, no podemos hacer planes para los fines de semana ni cortos ni largos. Una porque, trabaja medio día, los sábados. Y la otra, porque generalmente, los feriados son para todo el mundo, menos para ellos, que los trabajan en forma rotativa. Y más ahora, que estamos en plena cuarentena total por el corona virus. Entiendo que está trabajando en un lugar neurálgico de un sanatorio como es la parte administrativa de 'internación' pero... 

Así que para el fin de semana 'largo' no hicimos planes. Una, por el tema del trabajo de Luciano. Otra, porque el gobierno está pidiendo que mantengamos la cuarentena. Yo quería ir al campo de mi viejo y estar solos, porque los 'pollitos', indefectiblemente, pasan todos los fines de semana en casa. Y no es que nos molesten, pero nos quitan intimidad, especialmente porque Luciano todavía siente vergüenza de que le exteriorice mis sentimientos frente a la gente, aunque esa gente, sean 'pollitos'... 

Así que fue bienvenida, la invitación de los Lucchessi, que se establecieron para pasar la cuarentena, en la casa de fin de semana, para ir el domingo pasado, a comer un asado. Amo a los Lucchessi (Agus, Matius y Gasti) y Luciano, se siente cómodo con ellos y también los quiere mucho, especialmente, a la Agus, con la que teóricamente compite por mí. Aunque por el tema del virus, éramos pocos: los varones Lucchessi, sus parejitas, la Agus, dos amigas, el bebé, Luciano y yo. 

Mención aparte, para el misterio que se da en Rosario, que si bien es una ciudad importante, pero no deja de ser pequeña, donde todos se conocen con todos o se relacionan de alguna manera, a través de familiares, amigos o conocidos. Fue así que descubrí que una de las amigas de la Agus, es la hermana de Diego, un chico del grupo de ex alumnos del colegio, con el que tuve un 'acercamiento' el año pasado cuando acompañé a uno de los cursos de 3º año, a las 'jornadas de convivencia'. 

En aquel momento, Diego se esquinzó el tobillo, la última noche, caminando a oscuras por las sierras, buscando un lugar donde íbamos a hacer el cierre de esas 'jornadas'. Y como no podía caminar porque le dolía mucho, tuve que regresar con él a la casa donde nos alojábamos. Fue ahí donde, además de los primeros auxilios que le hice, tuvimos el primer 'acercamiento'. Acercamiento que continuó con caricias sexuales, sobre la ropa, al día siguiente, en el ómnibus, cuando estábamos regresando. 

Después, no nos volvimos a ver o si nos veíamos, fueron en actividades extracurriculares del colegio donde no podíamos hablar tranquilos. Diego siguió yendo los viernes a la noche a las reuniones deportivas y sociales que hace el colegio pero yo, dejé de ir, porque Luciano cambió los viernes a la noche por los sábados al mediodía para ir a la casa de la madre y yo, para no dejarlo a Luciano solo, los viernes a la noche, no volví a participar de esas reuniones nocturnas de los viernes del colegio.

Volviendo a la hermana de Diego, Micaela (así se llama) casi se cae de culo, cuando supo que yo, era el 'esposo/marido' de la Agus y padre del bebé. Me alabó por la actitud que tuve para con el hermano, en aquella ocasión de su accidente en las jornadas de convivencia. Y siguió hablando 'loas' (cualidades) de mí. Y continuamente repetía, que no podía creer como se daban estas cosas. También me contó cosas de Diego y que le iba a decir, apenas lo viera, que se había encontrado conmigo.

Después, en la sobremesa, el bebé se puso molesto, así que lo cargué en mis brazos y me fui por ahí. El silencio y la quietud del lugar, hicieron que el bebé se durmiera. La Agus me dijo que lo llevara a la cuna de uno de los dormitorios, donde lo acosté. La Agus, provechando la 'volada' (ocasión), viendo que estábamos solos, que yo estaba más vulnerable que el bebé y que nadie iba a venir a molestarnos, cerró con llave la puerta del dormitorio y se 'aprovechó' (abusó) de mí. Jaaaaa... 

La violación fue premeditada, pero bué, ya 'fue' (pasó). Mucho de lo que pasó en ese momento no me acuerdo. Ahora, el alcohol me 'pega' (afecta) más fuerte que cuando era adolescente, ya que durante la semana no bebo nada con alcohol, salvo honrosas excepciones. Así que aprovecho los fines de semana para beber algunas cosas que me gustan y aunque no suelo emborracharme hasta perder la conciencia, sí por ahí ando medio 'chispeado' (levemente ebrio).  

Fue así que la Agus, para sacarse la calentura que tiene conmigo, me transó, me peteó y terminamos haciendo el amor como corresponde a una pareja. Se ve que la Agus me ama y que hago las cosas bien, porque más allá de que sabe que soy gay y que tengo a Luciano como pareja, de tanto en tanto, viene a mí, para sacarse la calentura. Pero ahora y por lo que me dijo, está influenciada por una serie que está viendo en Netflix, e intenta que le haga otro hijo.

En realidad, a la Agus, le gustaría tener conmigo, una familia numerosa de hijos varones (no le gustan las nenas) aunque seamos una familia no tradicional y totalmente disfuncional. Así que medio borracho y todo, llené a la Agus con mi leche por dos de los tres agujeros que le encontré... Jaaaaa... Después, totalmente extenuado, me quedé dormido un buen rato hasta que vino Luciano a despertarme. Luciano estaba re excitado y cuando me vio desnudo en la cama, quiso tener sexo ahí mismo! Me salvó el bebé que se despertó y comenzó a llorar, lo que hizo que yo me tuviera que levantar y que la Agus, que estaba conversando con las amigas en el jardín, llegara al dormitorio, anulando las intenciones sexuales de Luciano. De todos modos, a la noche, cumplí como buen semental, con los deseos de Luciano, apenas llegamos a casa. Le metí tanta leche por sus agujeros, como para que se saque el gusto, tenga, guarde y reparta... O sea que, más allá de mis defectos (que los tengo y muchos) sigo cumpliendo con los dos, porque hasta ahora, tanto Luciano como la Agus, tienen pensado envejecer a mi lado... Será que la carne es tan débil como dicen? Jaaaaaa...





domingo, 8 de marzo de 2020

Saboreando




Los carnavales para nosotros pasaron casi desapercibidos. Hubo un 'corsódromo' organizado por la municipalidad de Rosario y también se hicieron algunos corsos en los barrios, también organizados por la municipalidad, pero bastante 'pobretones' (humildes). La mala situación económica acá se nota y mucho. Al menos, en cuestión de festejos o de gastos superfluos y la municipalidad no se escapa a la situación que vive el país y la mayoría de la gente que lo habita.

Por otro lado, el lunes 24 y martes 25 fueron días feriados acá. Así que mientras el 'chiquitaje' (clase media baja y clase baja) disfrutaba de los diferentes 'corsos' (festejos) de carnaval, el resto de la gente con 'guita' (dinero) se dedicó a vacacionar en diferentes lugares del país: más que nada en la costa marítima de la provincia de Buenos Aires y en las sierras de Córdoba. Nosotros, sino hubiera sido por la fiesta familiar de Luciano, también habíamos hecho planes, que finalmente no concretamos.

Como todos los años, de un tiempo a esta parte, AA organizaron un baile de carnaval, pero desde que tuve ese 'affaire' con el Nesti, Luciano no quiere participar de nada organizado por AA y yo me quedé con un gustito amargo que me dejaron los recuerdos agri-dulces que me dejó el Nesti. Para mal de males, me enteré a través del Nachito, que el año pasado, Armand, había tenido un 'ACV' (accidente cerebro vascular) y que le dejaron secuelas importantes (la mitad del cuerpo paralizado).

Así que 'no daba' como para aceptar esa invitación, que decidimos pasar lunes y martes de carnaval, en la casa de fin de semana de los Lucchessi y de paso, disfrutar de Luciano Agustín, de la Agus y de otros tantos 'diositos' y 'pollitos' invitados: el Colo (pareja del Gasti), Juanse (pareja del Matius), Andy y el diosito y algunos otros chicos y chicas, amigos y amigas de la Agus, del Matius y del Gasti respectivamente. La idea era pasar los dos días de carnaval de la mejor manera.

Con Luciano, habíamos decidido ir de los Lucchessi, el mismo domingo por la noche, ya que, Luciano volvería a mi casa, ya almorzado, a primeras horas de la tarde. Nosotros (Sabor y yo) nos habíamos levantado a media mañana, aunque habíamos estado cogiendo/follando toda la noche y habíamos dormido poco. Después de ducharnos, nos pusimos a preparar una especie de 'brunch' (desayuno-almuerzo): licuado de banana, frutilla y leche y sándwiches calientes de jamón y queso.

Apenas un boxer y un slip, cubrían nuestra desnudez. Sabor estaba muy compenetrado en preparar los sándwiches. Así que aparecí por detrás de él, lo abracé y le volví a apoyar mi pija que estaba erecta y dura, como petrificada y lista para entrar en acción... Le pregunté a Sabor si le gustaba eso y me contestó casi automáticamente, que todo lo que yo le hago y que él hace conmigo le gusta, sea sexo o ducharnos juntos o como en ese momento que preparábamos algo para comer.

Y mientras lo atraía hacia mí, le estampé un beso en la boca y mi manos, rápidamente viajaron a sus glúteos, metiéndose por debajo de su boxer. Nos seguimos besando, mientras mis manos masajeaban sus nalgas y mis dedos buscaban su agujerito anal. Sabor en tanto, metió su mano, por debajo de mi slip, me lo bajó y me empezó a pajear, dejando mi pija re parada y sin decirme nada, se arrodilló delante mío y empezó a lamer mi glande hasta que mi líquido pre-seminal comenzó a salir.

En ese momento, paré a Sabor y girándolo hice que se recostara sobre la mesada de la cocina. Mejor dicho, que apoyara el pecho sobre la mesada mientras las piernas le quedaban en el piso. Así como estaba le abrí las nalgas y empecé a chuparle el culito. Sabía que lo tenía limpio porque así se lo exigía mientras estuviéramos juntos. Además nos habíamos duchado apenas nos levantamos. Con mi lengua, mi saliva y mis dedos comencé a penetrarlo y a dilatarlo.

Era la primera vez que iba a penetrar a Sabor de 'parado'. Muy despacio y tratando de que disfrutara aquella posición, comencé a penetrarlo. Después de un rato de un lento 'saca y pon', Sabor se quejó de que le dolía y de que estaba incómodo y me pidió ir a la cama. Pero esto de tener al pibito, totalmente abierto y entregado, hizo que mi excitación subiera a límites poco creíbles. Le hice subir una de sus piernas flexionadas sobre la mesada y le dije que aguantara lo que más pudiera.

Finalmente, no pude seguir haciéndome el sordo, así que se lo cargué en mis brazos y fuimos a la cama del dormitorio. Ya en la cama, con bastante menos altura que la mesada de la cocina, volví a la misma posición para  penetrar a Sabor. Y jugando con la calentura del pibito y con la mía, ensayé varios posiciones que hasta ese momento no habíamos practicado y que tuve que indicar al pibito qué y cómo hacer. Realmente la pasamos bien. 

Mientras lo estaba penetrando de costado, lo masturbé a Sabor que comenzó a eyacular abundantemente, que por sí solo, es todo un espectáculo único e increíble. Igualmente, cambiamos varias veces de posición. Sabor goza y me hace gozar, es insaciable e increíblemente, pasivo y cariñoso. Mientras, le hablaba melosamente al oído y le mordisqueaba la orejita, los labios y lo que tenía cerca, Sabor se contorneaba como una viborita, siempre con mi pija metida en su cuerpo. 

La verdad ese pibito me puede. Mucho más de lo que me pudo el Pela y el Colo en su momento y eso ya es mucho decir. Claro que no lo puedo comparar con la belleza de esos dos púberes y mucho menos con la de Luciano, porque son bellezas diferentes. Tanto física como espiritual, emocional o afectiva. Por ejemplo, Luciano es diferente, porque su belleza es integral: es un pibito divino, tanto física, como moral, espiritual y afectivamente, lo que lo hace que sea un pibito especial. 

De todos modos, así como el Colo y el Pela o los últimos pibitos con los que me relacioné, Sabor tiene lo suyo. Dejó que lo 'preñara' (le acabara adentro) siempre y terminó, lamiéndome absolutamente todo, hasta la última gota de leche que le largué, obviamente, como siempre, con hectolitros de semen espeso y abundante como siempre me sale cuando estoy muy caliente. Apenas pasado el mediodía y después de habernos duchado y vestido y desayunado/almorzado, Sabor se fue para no encontrarse con Luciano que me había dicho que iba a llegar a casa después del almuerzo. Antes, combiné con Sabor, en volver a vernos en cuanto pudiéramos. Claro que la 'cosa' se complica, ya que Sabor además de encuentros sexuales, quiere otros encuentros: para charlar, tomar algo, caminar por ahí o hacer algo juntos, como cocinar o hacer algo, que no sea sexual y que es típico de los novios y que no le puedo dar sino a escondidas, como se los dí al Colo y al Pela en su momento. Tengo que hablar con el pibito y tratar que entienda como es la situación, pero no desconozco que tengo que andar con 'pies de plomo' (cuidado) porque algo que diga o haga fuera de lugar, lo puedo lastimar mucho y mal y realmente, el pendejito me gusta como para que me importe y lo último que quisiera es hacerlo sufrir. En fin, c'est la vie!






sábado, 29 de febrero de 2020

Hambre de hombre




Creo que desde que somos pareja, Luciano y yo, yo no había vuelto a la cancha. La verdad que no me acuerdo. Pero si volví, fue en unas pocas oportunidades y no como lo hacía como cuando era adolescente, de ir a la cancha todos los fines de semana, que Newell's jugaba de local. También Luciano perdió ese ímpetu de ir a la cancha cada vez que su equipo juega de local. Él y todos los 'pollitos' (al menos eso es lo que creía) son hinchas de nuestros odiados primos: Rosario Central.

El fin de semana pasado, Luciano, aunque ya no va como antes, había ido a 'mamenguear' (ir de la madre), esto es cenar con ella, el hermano y demás parientes porque festejaban no sé qué cosa. Yo no voy a esas fiestas familiares, porque 'no soy santo de la devoción' de la familia de Luciano. Todos creen que Luciano es gay por mi culpa y que lo tengo desde hace más de 4 años, 'engualichado' (encantado mágicamente) o hipnotizado y totalmente obnubilado para que viva en pareja conmigo.

Porque por más que el tiempo pase y Luciano les demuestre que viviendo conmigo, es el chico más feliz del mundo, su familia sigue creyendo que yo soy el gran culpable de todos sus males (ser gay es un mal, obviamente). De ahí que para evitar 'encontrones' (problemas) a esas fiestas familiares no voy. Sí voy cuando la reunión es, digamos, íntima, de la que participan Luciano, la madre, el hermano y la abuela o alguna de las tías. Si están todas juntas, prefiero no ir para evitar enfrentamientos.

Así que decidimos, en forma conjunta, que yo no fuera a ese festejo del sábado por la noche. Ya encontraría yo con quien entretenerme: podría ir a cenar de la Agus y ver como sigue creciendo el bebé, o ir de mi vieja o de mi viejo, que hace milenios que no voy. De última, podría decirle al Pela, si quería venir a casa, aprovechando que está medio distanciado con el pibito con el que estaba noviando y sé que 'donde hubo fuego, cenizas quedan´... De última, lo tenía a Sabor también... 

Pero una llamada telefónica al mediodía de ese sábado dio por tierra mis planes. Me llamó el Gasti, preguntándome si tenía planes para esa noche. En realidad, planes no tenía, es decir, no tenía nada en concreto. Todo estaba por verse. Así que ahí nomás me preguntó si quería ir a la cancha: le habían regalado una entrada 'de favor' (gratis) con platea incluida y me la ofrecía a mí, sabiendo que hacía bastante que no íba a la cancha. Él iba con el Colo y el Matius con el Juanse.

La verdad que esa invitación me venía 'como anillo al dedo'. Al menos, ya tenía algo para hacer esa noche o mejor dicho, parte de la noche. Quedamos en encontrarnos para 'picar' (comer y beber) algo, previo al partido, en algunos de los bares de la avenida Pellegrini, que está a pasos del estadio. Así que, 'sin comerla ni beberla' (sin hacer nada) me encontré con una salida impensada. Aunque lo impensado, vino después, cuando ya estábamos sentados en la platea.

Subiendo por una de las escaleras laterales de la platea, no tan lejos nuestro, veo a Sabor, con una chica que supuse que era la hermana, dos pendejitos iguales (los hermanos gemelos) y un cincuentón atractivo (que supuse que sería el padre). Mientras se iban acercando, vi que Sabor me hizo un gesto, diciéndome 'no' con la cabeza. Luego, pasaron por detrás nuestro. Sabor no dijo 'mu' (nada). Obviamente, yo tampoco dije nada. Juanse no lo vio porque estaba distraído hablando con el Matius.

Pero me quedé pensando: 'clavado' (seguro) que es el padre y los hermanos y que ninguno sabe que Sabor me conoce. Y que tampoco conocen al Juanse porque pasaron por al lado y no le dijeron nada. Por otra parte, Luciano me dijo que todos los 'pollitos' eran de Rosario Central! Y era obvio que no es así. Al menos, Juanse y Sabor son 'leprosos' (newellistas). Después me enteré que el Juanse es de un equipo de Buenos Aires pero se hizo simpatizante de Newell's porque el Matius es de Newell's.

En el entretiempo, nos encontramos, Sabor y yo, en el baño pero él iba con los gemelos y el padre y yo con el Colo y el Gasti, así que decidí no hablarle. Desde que lo desvirgué, Sabor no había hecho otra cosa que bombardearme con 'wsp' a toda hora, de mañana, tarde y noche, preguntándome cuando nos íbamos a volver a ver. Estaba cebado con mi pija y quería más. Y siempre le contesté lo mismo: que yo no podía porque trabajaba mañana y tarde y a la noche, estaba Luciano.

Pero el pendejito no se amilanó y me siguió escribiendo y diciéndome qué momentos de la mañana, o de la tarde o de la noche, estaba libre para poder encontrarnos aunque sea un ratito. Incluso me dijo que, aunque sea, nos juntáramos un ratito al mediodía o que si yo quería, él podía ir al colegio, ya que sabía que entre las 13 y las 14 horas yo estaba libre, o sino, entre las 18.30 y las 19.30 que yo estaba solo en mi casa, antes de ir a buscarlo a Luciano. El pendejito estaba 'regalado' (entregado).

Ya era casi acoso. Puede alguien desear tanto a una misma pija? Y sí, especialmente si debutó con esa pija y le gustó la 'mano' (experiencia). Así que, ese sábado le llegaba la oportunidad que Sabor esperaba. Le mandé un 'wsp' donde le decía que tenía ganas de volver a verlo, esa misma noche, aprovechando que estaba solo debido a que Luciano se había ido a la casa de la madre. Y que si quería, lo pasaba a buscar.

Sabor me contestó 'al toque' (rápido). Me dijo que me esperaba donde yo quisiera o que si yo quería, él iba a mi casa. Le dije que fuera a mi casa y me esperara, porque yo me iba a demorar un poco. Sabor me contestó que no le importaba esperar. Al finalizar el partido (ganamos 4 a 0), fui con los Lucchessi y sus parejas, a beber algo y hablar de 'bueyes perdidos' (más que nada del partido) pero me despedí enseguida, aduciendo que tenía que ir a buscar a Luciano a la casa de la madre.

Aunque en realidad iba a encontrarme con Sabor. Y la verdad, que Sabor me hizo pasar otra noche apoteótica. Durante toda la madrugada del domingo y con un Sabor mucho más relajado que la primera vez, el pibito exteriorizó todas las ganas que tenía acumuladas desde nuestro primer encuentro. Y mientras lo cogía/follaba, le hice prometer que si quería seguir teniendo sexo conmigo, fuera mucho mas discreto y reservado, porque yo tenía pareja, poca gente sabía que yo era gay, era docente en un colegio de curas y bla, bla, bla, bla. El pendejito escuchó todo lo que le dije y me dijo que sí, que quería seguir teniendo sexo conmigo para 'siempre' y me juró que iba a tener más cuidado y que iba a hacer lo que yo le dijera/pidiera pero que no lo dejara ni me olvidara de él. Verdaderamente, el pendejito estaba 'regalado' (sumiso). Y aprovechándome de esa circunstancia, le exigí que me demostrara durante toda la noche, hasta que realmente me agoté, que, además de obediente y sumiso, tenía mucha hambre de hombre, de mi pija y de mi leche. Y justamente yo no lo iba a dejar con las ganas... Jeeeee...




domingo, 23 de febrero de 2020

Cuckolding (cornudo)



Este artículo, sobre el 'cuckolding', fue publicado en Argentina y lo pueden leer completo en el siguiente link: https://www.infobae.com/tendencias/2020/01/15/de-que-se-trata-el-cuckolding-la-practica-sexual-que-da-luz-verde-a-la-infidelidad/.

El 'cuckolding' es una tendencia sexual que de a poco se va expandiendo en el mundo y que tanto yo con la 'poliamoría', como Luciano y yo, en el 'cuckolding', vamos, sin saberlo, a la vanguardia de los movimientos sexuales que se van imponiendo en todo el mundo. Se trata de algo que venimos practicando desde hace un par de años pero que no sabíamos que tenía un nombre propio. Se llama 'cuckolding' y proviene del equivalente en inglés de 'meter los cuernos'. 

Lo que comenzó como una preferencia sexual propia de unos pocos (particularmente no conozco a nadie más que lo practique) según la publicación que hace este diario, se está transformando en un fenómeno masivo, en personas de cualquier orientación sexual (gays, bis o heterosexuales). El 'cuckolding' es una variable de las parejas 'abiertas' y consiste en tener individualmente, relaciones con otros (en nuestro caso, Luciano con Carlitos y el Pela y yo). 

En general, en el 'cockling', las parejas 'abiertas', acuerdan que, individualmente, pueden tener relaciones con otros, pero existen ciertas pautas que se deben cumplir: 1- que las relaciones fuera de la pareja sean puramente sexuales; 2- que se cuenten los detalles del encuentro y 3-el cuidado con 'profilácticos' (forros). En el 'cuckolding', el discurso está centrado en cómo fue la experiencia sexual con el tercero y el relato en sí mismo y la fantasía son fuentes de excitación.

Con Luciano, sin saberlo, desde que él se encama con Carlitos y yo con el Pela, llegamos al acuerdo que está sintetizado más arriba. Esto es, que las 'encamadas' (tener sexo) sean puramente sexuales, es decir, no haya sentimientos en el medio. Aunque, en el caso de Carlitos con Luciano, reconozco que esa primer característica no se cumple, porque Luciano (y yo) amamos a Carlitos y viceversa. Y sino fuera por los celos de Luciano, hace rato que seríamos una 'trieja' (pareja de tres).

El segundo ítem, eso de contar en detalle los encuentros, no lo hacemos, al menos en detalle. Nos decimos lo que hicimos, pero muy por arriba, quizás sea más por la timidez, introversión o como quieran llamarle de Luciano, que por otra cosa. Además, el único 'partenaire' de Luciano, hasta ahora, fue y es Carlitos. En cambio, yo, lo hice ya con varios, pero sólo le 'blanqueé' (se lo hice a conocer), las encamadas que tuve con el Pela y con Sabor ahora. 

Luciano, desconoce mis otras 'agachadas' (encamadas) mientras somos pareja, porque es tan sensible en esas cosas, que prefiero eso de 'ojos que no ven, corazón que no siente'. Total, yo no sé si eso es 'cuckolding' o se acerca más a la 'poliamoría', que en todo caso, se parecen bastantes, y son los sentimientos, los que la diferencian a una de la otra. De todos modos, ahí estamos, entre la 'poliamoría' y el 'cuckolding', hacemos que nuestra pareja sea realmente inquebrantable.

De ahí, es que, si bien todas las encamadas de Luciano con Carlitos y casi todas mis encamadas se dan con chicos que es poco probable que tengan alguna 'ETS' (Enfermedad de Transmisión Sexual). Y pongo las manos en el fuego y sé que no me voy a quemar, por ejemplo, pibitos vírgenes, como el Gonza, el Colo, el Pela, Sabor y con algún otro pibito que me olvide. Pero, aparecieron otros en mi vida, en los que sí usé forro, 'por si las moscas' (dudas), como con Alexis y Juan Pablo y algún otro.

De todos modos y por ahora, entre mis experiencias con la 'poliamoría' y ahora con el 'cuckolding', nunca aparecieron celos, reproches ni ningún otro reclamo, como aparecieron cuando intentamos incluir a Carlitos como un integrante más de nuestra pareja. Así, que las experiencias que no nos funcionaron, las dejamos de lado, ya que la idea de la trieja, nos traía más problemas que beneficios. Así que decidimos dar por terminado esa experiencia, lo hablamos con Carlitos y no hubo problemas posteriores, porque Luciano se siguió encamando con Carlitos y yo, lo reemplacé con el Pela, un buen tiempo y con Sabor ahora, y todos contentos, ya que hasta ahora, cuando practicamos el 'cuckolding', todas las experiencias que tuvimos, fueron siempre positivas, y nos afianzó más como 'pareja. Se puede pedir más? Jeeeeeee...



martes, 18 de febrero de 2020

Encuentro cercano 4




El mediodía del domingo nos sorprendió todavía durmiendo y me desperté porque el celular de Sabor sonaba sordamente. Sabor dormía a mi lado, tal cual Dios lo trajo al mundo. Así que lo pude observar a mi antojo. Sabor tiene una cara de nene que desconcierta. Un lindo culito y una pija respetable: ni muy muy ni tan tan. Mirándolo detenidamente y con la luz del día, pensé como podía ser que la 'pendejada' (chicos de 18 a 21 años) prefieren más a los de 30 que a los de su edad...

El celular de Sabor volvió a sonar con un sonido como el de una abeja volando o algo así. Obvio que despierto lo iba a escuchar pero dormido como estaba, después de tomar alcohol hasta el hartazgo y tener su primera experiencia gay, dormía profundamente. Vi que la pantalla decía 'mamá' y me dio lástima que se preocupara porque la llamada no tenía respuesta. Así que decidí contestar yo y armar una pequeña historia justificándolo a Sabor por no responder al llamado.

Le conté que nos había pasado a la madrugada con los tipos que estaban durmiendo en el umbral de la casa y que por esa causa, decidimos que Sabor viniera a dormir a casa. Y que no se preocupara que Sabor se estaba duchando pero que en cuanto terminara, le iba a decir que le hablara por teléfono. La madre de Sabor me agradeció y me pidió que Sabor le hablara apenas pudiera. Le dije que sí y cortamos la comunicación.

Asi que me tomé el trabajo de despertar a Sabor, que se fue despertando lentamente. Se desperezó un millón de veces y me miró extrañado como si no recordara nada de lo que había pasado hacía apenas unas horas. Finalmente me sonrió y me dijo 'hola'... Le dí un beso largo, profundo y apasionado en la boca, mientras mi mano agarraba sus nalguitas  y mis dedos, jugueteaban entre su raja y su agujerito. No me había olvidado que lo iba a desvirgar...

Yo: hola... Dormiste bien? Vení mas acá... pegate al lado mío... vení...

Sabor: así...???

Y: sí, así, estás bien?

S: sí...

Y: llamó tu mamá... Me pidió que le hablaras...

S: ah, bueno, después le hablo... Qué le dijiste?

Y: lo que había pasado cuando te llevé a tu casa y que por eso habíamos decidido que durmieras acá...

S: ah, está bien... Qué tenés pensado hacer más tarde?

Y: nada, por? Te querés quedar? Estoy solo todo el día... 

S: puede ser... estaría bueno. Le hablo a mi vieja y le digo que no me espere, que estoy acá y que cualquier cosa me hable. Total ella sabía que a lo mejor me quedaba a dormir en la casa de un amigo...

Mientras esta conversación se realizaba yo me había colocado de lado mirándolo a Sabor. Aprovechando la nueva posición acerqué su cara a la mía y le di otro beso en la boca, mientras que le dirigí su mano hacia mi pija que estaba al re palo...

Y: como me calentás por favor! 

S: me duele la cabeza... Se me parte...

Y: está bien, a mí me pasa lo mismo... Ahora preparo algo para el dolor de cabeza y después desayunamos. Después si querés volvemos a la cama a dormir o seguimos donde dejamos anoche... Querés?

S. bueno... pero no sé si estoy preparado... 

Y: no tengas miedo, no pasa nada. Tengo cremas y geles y quiero que tengas una experiencia inolvidable...

S: está bien... Le voy a hablar a mi vieja para que se quede tranquila y después hacemos como dijiste...

Y así hicimos. Después que Sabor habló con la madre, tomamos un puré de aspirinas y mientras nos desayunábamos, lo 'transé' (acaricié y besé) como para tenerlo excitado. Luego, cuando nos duchábamos juntos, le enseñé a lavarse con la pera de goma, para tener limpio el culito. Después, fuimos al dormitorio, nos secamos y nos acomodamos haciendo otra vez el '69'. Así, mientras Sabor me chupaba la pija, yo me dedicaba a chupar y dilatar su agujerito y de tanto en tanto, lo masturbaba.

La verdad que saber que le iba a sacar la virginidad a semejante bebé hermoso hacía que mi excitación anduviera a mil por segundo. Así que mientras ensalivaba bien su agujerito, comencé a meterle muy despacito mis dedos. Metiéndoselos y sacándoselos muy lentamente, de tal manera que Sabor mientras me chupaba la pija, gemía cada vez que yo dilataba con mi lengua o con mis dedos su agujerito. Así seguimos un largo tiempo, mientras me aseguraba que Sabor se sintiera bien.

Y: te gusta que te meta mi lengua y los dedos...???

S: sí... pero no me digas así que medio que me da vergüenza...

Y: de mí tenés vergüenza?

S: sí, no, no, de vos no, o sí, no sé, que sé yo, no sé que siento, pero me gusta...

Lo que siguió después es medio repetitivo aunque con Sabor hubo algunas aristas que tuve que limar y suavizar porque a pesar de todo el tiempo que le dediqué, el temor, la angustia y la ansiedad se apoderaron de él y yo tuve que recurrir a toda la gama de recursos para darle tranquilidad. En la posición del 'misionero' (el pasivo acostado de espaldas y con las piernas levantadas colocadas sobre los hombros del activo) le quité la virginidad a Sabor que supo conservar durante casi 18 años.

No sé que fue pero le dediqué mucho más tiempo a este pibito que el que le dediqué a otros. Lo penetré totalmente pero en forma muy cuidada y lenta. Tan lenta, que estuve un montón de tiempo, metiéndosela y controlando que él se sintiera bien. No hay caso, me estoy poniendo viejo. Cuándo era más joven, no tenía ni la mitad de cuidado que tuve con Sabor... Después que se la metí toda, traté de moverme dentro del pibito de la manera más lenta, indolora y acompasada posible.

Previamente, le había colocado una almohada debajo de su cadera, para tener una entrada a su culito mucho más franca. Una vez que lo tuve a mi disposición por completo y asegurándome que hasta ese momento, Sabor se sentía bien, comencé con el movimiento del 'entra y sale' dentro del pendejito. Quería que sintiera lo que estaba pasando y quería que lo disfrutara y creo que logré las dos cosas. En el momento de mayor e intenso movimiento dentro de Sabor, comencé a masturbarlo.

Sabor se contorsionaba y gemía. Algunas lágrimas corrieron por sus mejillas que se las limpié con mi lengua. A todo esto, Sabor tomaba mis pectorales y me los apretaba y pellizcaba. En un momento, me acosté sobre Sabor y mientras los movimientos de 'pon y saca' los hice más lentos, le dí besos de lengua, a los que esta vez, Sabor respondió como yo quería que lo hiciera. Luego, volvimos a los movimientos eyaculatorios intensos mientras que dejé a Sabor que siguiera masturbándose.

Finalmente, acabé adentro de Sabor porque no quiso que yo usara forro. Me tenía confianza y quiso experimentar todo lo que se siente en una penetración. Y yo más que agradecido y feliz ya que solamente uso forro/condón en situaciones muy puntuales. Cuanto acabé por completo, los hectolitros de leche de siempre, seguí masturbando al pibito hasta que derramó los hectolitros que él también derrama y que por primera vez, podía ver en qué cantidad.

OMG! Este me gana por goleada! Porque si yo acabo hectolitros, este nene, acaba kilolitros! Realmente es un espectáculo ver como acaba y la cantidad de leche que larga. Por favor! Este tiene para dar, guardar y compartir. Una cosa es verlo y otra diferente es decirlo! Es una animalada, un semental, un monstruo! Terminamos acostados de lado besándonos y prometiéndonos que íbamos a repetir muchísimas veces más estos encuentros pero quería que quedara en secreto entre nosotros. Yo por eso no tenía problemas. Nunca me gustó hacer alarde de mi vida sexual ni tampoco de mis 'partenaires', a los que contabilicé únicamente en mi blog pero en forma privada. Nunca dije 'esta boca es mía'. Es decir, no hubo ni hay segundas intenciones. Así que ahora, que se cerró la puerta con el Pela, la Vida me abrió la de Sabor... Qué tal? 





jueves, 13 de febrero de 2020

Encuentro cercano 3




Así que lo mismo que hice con Luciano en su momento, lo repetí con Sabor. Lo abracé de atrás, casi tímidamente y le apoyé mi pija sobre su culito, que se le marcaba lo más bien. Así estuvimos algunos segundos. El pibito me dejó hacer, así que decidí besarle el cuello. Hice girar a Sabor, lo miré a los ojos y lo besé, con un 'pikito' (beso con la punta de los labios). Mientras mis manos agarraban las nalgas del pendejito y lo apreté a mi cuerpo.

El hecho de que fuera bastante más bajo que yo, hacía que tuviera que flexionar mis piernas para poder agarrar las nalgas de Sabor por debajo del bóxer. Y aunque lo seguí besando, me costó bastante darle un beso de lengua. Sabor respondía a mis besos pero no abría la boca para poder explorarlo con la lengua. Como me parecía que el pibito no iba a tomar la iniciativa, le llevé la mano a mi pija, la que agarró pero no hizo más nada. Seguimos transando hasta que lo tiré en la cama. Ahí le dije:

Yo: sabés que me gustás mucho?

Sabor: nunca estuve con otro hombre...

Yo: bueno, ahora estás con uno... Te jode?

S: sí, no, quiero decir, no, no me jode... Lo que pasa es que soy virgen...

Y: ah, nunca hiciste nada? Ni siquiera una paja intercambiada o una mamada a otro chico? 

S: no...

Y: te gustaría?

S: no sé, creería que sí, pero con la persona indicada o que me guste mucho...

Y: yo sería la persona indicada?

S: creo que sí...

Y: creés que sí o sí rotundamente?

S: sí rotundamente...

Y: y te gusto? Vos a mí me re gustás...

S: y sí... la verdad que mucho...

Por esa respuesta, Sabor se puso colorado como un tomate. Con semejante respuesta, lo seguí besando en la boca y empecé a franelearlo por todos lados. Cuando llegué a la entrepierna palpé que tenía la pija parada igual que yo. Así que aprovechando esa situación y viendo que Sabor no tomaba la iniciativa, le tomé la mano y se la llevé a mi pija que hacia rato que hacía rato tenía re parada y babeante y le dije que que me pajeara mientras que yo, hacía otro tanto con la pija de Sabor.

Así seguimos un buen rato, hasta que le volví a hablar:

Y: chupámela...

S: bueno...

Y Sabor se metió toda mi pija en la boca y la empezó a chupar. Después, sin dejar de mamar, se puso en la posición de perrito y dejó que yo lo pajeara un rato, hasta que lo acomodé como pude sobre mí e hicimos un '69' al que me costó bastante lograr. La inexperiencia de Sabor y el embotamiento etílico que teníamos, hicieron eso posible. Pero no me conformé con la felación, así que dejé de mamar a Sabor y comencé a chuparle el agujerito mientras lo seguía pajeando con mi mano.

Pronto Sabor me dijo que iba a acabar. Así que decidí seguir chupándole la pija hasta hacerlo eyacular. OMG! Qué manera de largar leche ese pibito! No sé si estaba muy caliente o fue porque era su primera vez o siempre es así, lo cierto que largó una increíble cantidad de leche! Y como le creí que nunca había estado con alguien, es decir, no estuvo expuesto a ninguna enfermedad sexual, decidí que me acabara en la boca, juntar toda su leche en mi boca y dejarla salir por mis comisuras...

Pero Sabor, seguía acabando. Ya no a borbotones pero si con chorros intermitentes que fueron mermando hasta convertirse en leche que salía casi sin fuerzas. Esa leche sí decidí juntar en mi boca, tragar y limpiarle la pija de todo vestigio de semen. Al menos, me daba tiempo a respirar! Este es peor que yo! Sabor tiene leche para dar, guardar y repartir... Por favor! Obviamente, me tomé revancha, al rato, cuando acabé yo, los hectolitros de leche que largo cuando estoy muy caliente.

Y el pendejito me había hecho calentar horrores... Cambiamos de posición y lo puse a Sabor, boca arriba y yo me puse a horcajadas de él y me empecé a pajear. De tanto en tanto, le hacia chupar mi pija para que me la mojara. Así seguimos por un buen rato hasta que acabé los hectolitros de leche de siempre. Por ser la primera vez decidí no acabar en la boca de Sabor. O sea que Sabor no tomó mi leche ni tampoco la juntó en la boca. Sí le acabé casi todo mi semen en la cara y en el pecho.

Después sí le volví a poner mi pija adentro de la boca y le dije que me la chupara y me la limpiara bien. Finalmente, le saqué mi pija y lo besé en los labios, asegurándome de juntar mi semen que había caído en la cara del pibito y llevársela a la boca por medio de besos intensos y apasionados. Así nos quedamos un buen rato hasta que me acosté a su lado, totalmente agotado... Después no repetimos la ceremonia de cambiar las sábanas ni ducharnos rápido ni nada. Solamente me aseguré que Sabor estuviera bien y que le haya gustado su primera experiencia. Nos quedamos hablando un rato y aunque, queríamos seguir, el cansancio y el alcohol nos dijeron: 'no'. Así que le propuse, que durmiéramos unas horas y después, íbamos a ver si daba para hacer 'algo más'. Sabor me dijo que sí, que estaba re bien y que nunca se iba a olvidar de esa noche... Jeeeee... (sigue)







sábado, 8 de febrero de 2020

Encuentro cercano 2




El último 'pollito' que me quedó para llevarlo a la casa, se llama Christian, pero todos lo conocen como 'Sabor'. El sobrenombre tan raro y exótico se lo puso el sacerdote que lo bautizó y su origen se remonta, justamente al día del bautismo. Ese día de invierno, habían vestido a 'Sabor' con una 'ranita' (prenda de bebé) amarilla y un gorrito rojo, todo de lana. Y como era gordito y chiquito, el sacerdote dijo que parecía el frasquito del 'Sabor 15' y le quedó para siempre ese sobrenombre: 'Sabor'

Así que todo el mundo ahora lo conoce con el nombre de 'Sabor'. Cuando lo iba a dejar frente a su casa, tapados por la sombra oscura del frondoso árbol que tiene en el frente de su casa y provocada por la luz de la calle, vimos que había una, dos o más personas sentadas en el umbral de la puerta de su casa. Y, obviamente, Sabor por temor, no quiso bajarse. En ese momento, me di cuenta que era la oportunidad que yo estaba esperando: quedarme, con una buena excusa, a solas con el pibito.

No alcanzábamos a ver bien la cantidad de personas ni tampoco quiénes eran. Lo más probable era, que fueran 'linyeras' (vagabundos). Posiblemente ebrios y peligrosos en todo sentido. También podían ser chicos ebrios o drogados, pero peligrosos también. Qué podíamos hacer? Uno, esperar a que se fueran. Dos, llamar a la policía y explicarles la situación. Tres, irnos a hacer tiempo a algún lado. Cuatro, llamar a los padres de 'Sabor' y decirles lo que estaba pasando en el umbral de la casa,

Pero consideramos que quizás fuera 'peor el remedio que la enfermedad'. Así que nos miramos y como el tiempo pasaba y no nos decidíamos qué hacer, le propuse a Sabor que fuéramos a mi casa e hiciéramos tiempo ahí. O mejor todavía, que se quedara a dormir en la nueva casa vieja y que al otro día fuera para la suya. Sabor me dijo que estaba bien pero que les iba a hablar a la madre, diciéndole que se quedaba a dormir en la casa de un amigo y que iría a la casa, al día siguiente.

Que en realidad no era al día siguiente, sino que nos separaban pocas horas del mediodía del domingo. Incluso le dije que si quería lo llevaba y le explicaba a los padres que había pasado que Sabor terminó durmiendo en mi casa. Sabor me dijo que bueno. Así que mientras íbamos para mi casa, me quedé pensando, si era Sabor el que había dado origen al gesto y al guiño de ojos que me había hecho Carlitos, cuando me dijo que los llevara a la casa de cada uno.

Así fue que después que dejé la Eco en la cochera, fuimos caminando en silencio hasta la nueva casa vieja. Apenas llegamos le dije que tenía dos opciones, dormir conmigo en la cama grande o dormir en uno de los colchones inflables en la sala de estar. Me dijo que prefería dormir en el colchón inflable en la sala ya que no quería incomodarme. Como respuesta, le dije que si quería dormir conmigo en la cama grande a mí no me incomodaba, ya que estaba acostumbrado a compartir la cama.

Y que por ahí, a quién podía incomodar era yo a él, porque prácticamente, si bien nos conocíamos por habernos visto en muchas ocasiones anteriores, nunca habíamos hablado a solas como para conocernos bien y que compartir la cama, podía ser una buena oportunidad para conocernos más. Y mientras le decía a Sabor esto, pensaba en el gesto y el guiño de Carlitos. El Pela y el noviecito no reaccionaron nunca. Y este aparentemente tampoco. O sí?

Además, Carlitos no iba a saber que me iba a encontrar con esos dos fulanos sentados juntos y justo en el umbral de la casa de 'Sabor', lo que me iba a dar la posibilidad de llevarlo a la nueva casa vieja. Además el pibito tampoco dijo nada ni siquiera insinuó nada. Claro que, cuando me tiré a la pileta de Luciano, hace 6 años atrás, él tampoco nunca me había dicho ni insinuado nada y sino fuera por Carlitos, tampoco hubiera pasado nada...

Y aunque cueste creerlo, la iniciativa la tomó 'Sabor' cuando me dijo que estaba re lleno y si tenía soda porque quería eructar. Obvio que le dije que sí y fuimos a la cocina. De la heladera saqué Coca-Cola y mientras, se preparaba el café en la cafetera y tomábamos en silencio, la Coca-Cola y luego el café, Sabor comenzó a hacerme preguntas muy personales e íntimas, sobre mí y sobre mi relación con Luciano, con Carlitos, con el Pela y con los otros 'pollitos', 'medianos' y 'diositos'.

Así que más o menos, nos contamos nuestras vidas. Sabor tiene casi 18 años (los cumple en marzo de este año) y tiene todo lo que me gusta de un chico. Es un rubiecito tirando a castaño claro, de ojos marrones pero de facciones hermosas. Y si bien no es alto, tiene un cuerpito bien proporcionado. Tiene 3 hermanos: una hermana de 21 años y dos hermanos varones gemelos de 12 años. El padre es bancario y la madre docente, pero están divorciados y ve al padre solamente los fines de semana y no siempre. Vive en mi barrio desde hace poco y sólo 300 metros separan nuestras casas, pero no recordábamos habernos cruzado nunca por la calle y las veces que nos vimos, siempre fue en la casa de Carlitos. Después de que tomamos la Coca-Cola y el café, le dije a Sabor, que nos fuéramos a dormir. Pero cuando, Sabor se iba para la sala, lo tomé de la mano y le dije que se acostara conmigo en la cama grande. Sabor no ofreció nada de resistencia y se dejó llevar. Lo único que dijo fue 'bueno'. Mientras nos desnudábamos en silencio, decidí 'tirarme al agua' (conquistar) de la pileta del Sabor... (sigue)