lunes, 3 de agosto de 2020

Posesión y no de cargo (2 de 3)





Cuando llegamos a casa, fuimos para la cocina y nos sentamos a la mesa. Previamente, yo había comprado unas facturas en una panadería que está cerca de donde venden las baterías. Calenté café, leche y nos pusimos hablar de 'bueyes perdidos'. Valentín estaba algo nervioso o ansioso o no sé como explicarlo. Esperaba algo más que un segundo desayuno? Yo sabía que Valentín era gay y él sabía que yo también lo era. Aceptó venir esperando que pasara algo?

Valentín me dijo que la nueva casa vieja estaba muy buena. Muy bien decorada y se paró para recorrer los diferentes ambientes de la casa. Y mientras le mostraba todo, me dijo cuántos secretos, tendría la casa y cuántos chicos había metido en ella, desde que estoy viviendo ahí. Le recordé que yo estaba en pareja con Luciano y que muchas chicos no entraron, al menos para tener sexo. Sí vienen a visitarnos amigos de Luciano y a veces amigos míos, pero no es un centro sociable como podía creer.

Cuando se detuvo a mirar un cuadro-fotografía de Luciano y mío, se asombró de la juventud de Luciano. Esa apreciación me hizo sonreír y le dije que Luciano parecía pero no era tan chico como él creía, ya que en septiembre cumplirá 23 años. De todos modos, a Valentín le pareció que Luciano era un pendejito aunque reconoció que las apariencias engañan, porque yo también parecía que tenía mucha menos edad de la que tengo.

En ese momento, la cafetera anunció que el café ya estaba listo y la leche también, así que nos volvimos a la cocina a tomar el segundo desayuno del día. Y mientras desayunábamos, estuvimos hablando de nosotros y de todo lo que habíamos pasado en este tiempo que no nos vimos. De mi vida de adolescente, llena de experiencias, todas gay, con diferentes chicos de mi edad o más chicos, de la anécdota en el colegio, defendiendo al Sebi y 'saliendo' (noviando) por primera vez con la Agus.

Y como se fue desenvolviendo todo hasta que un amigo en común, me presentó a Luciano y quedé 'prendido' (enamorado) totalmente de ese pibito, 6 años menor que yo y que desperté en él, el mismo sentimiento. A tal punto, que decidió arriesgar todo y dejar su vida de hijo soltero y hasta ese momento heterosexual, para convertirse en mi pareja. Incluso sacrificando su rol sexual, ya que prefirió hacer de pasivo conmigo aunque a veces, hace de activo pero muy de tanto en tanto.

Y también le conté de mi relación hetero con la Agus, a quien embaracé y con quien tuvimos 4 chicos. El primero que 'perdió' (falleció al nacer), el que tenemos ahora (Luciano Agustín) y dos más, gemelos, que según los cálculos médicos, llegarán para mediados de diciembre. También le conté lo de mi poliamoría y como gracias a eso y al sincericidio que practicamos (Luciano más que yo), es que podemos seguir siendo pareja, amándonos y viviendo felices como hasta ahora.

Y luego, le tocó el turno a Valentín, contarme sus cosas. Lo del hermano Reinaldo, el accidente del padre y la muerte de este y todo lo que tuvieron que pasar después de ese momento. El cambio de colegio y como la fue llevando, tanto él como el hermano dos años más chico. Me contó que tuvo una adolescencia conflictiva, tanto él como el hermano. Sufrió muchas depresiones y no supo ni se animó a canalizar, los deseos y los sentimientos que tenía y sentía hacia los chicos.

Mientras Valentín hablaba, yo lo observaba atentamente. Qué lindos rasgos tiene! Realmente, es un chico muy atractivo, al menos para mí. Me extrañaba que nadie hubiera intentado algo, aunque él no lo permitía. Cualquier gay, con el radar-gay funcionando, se podía dar cuenta que Valentín era gay y resultaba casi imposible permanecer indiferente ante tanta belleza varonil. Y tiene también algunos de sus gestos que le dan un aire seductor y misterioso al mismo tiempo. 

Y aunque tuvo fuertes experiencias traumáticas (los abusos del hermano Reinaldo, la trágica y repentina muerte de su papá y su salida no deseada del closet a manos de un profesor que lo sedujo hasta que consiguió lo que buscaba -violarlo-) realmente era llamativo que Valentin, como el ave fénix haya logrado renacer de sus cenizas. Terminó el profesorado y se dedicó a su profesión, aunque según él, no tuvo más vida sexual, ni como hetero ni como gay.

Igualmente hizo varios años de psicoanálisis en los cuales resolvió varios problemas que lo aquejaban. Y aunque se sentía gay, no lo podía exteriorizar francamente y de esa manera, las terapias fueron fracasando una tras otra. No volvió a tener relaciones homosexuales. Tampoco heterosexuales. 'Salió' (novió) con algunas chicas que le presentaron pero todo intento de heterosexualidad, fracasó. Y me reconoció, que sentía ganas de liberar su sexualidad solo con alguien a quien conociera bien.

Le dije que parecía que estábamos haciendo 'terapia' y Valentín me dijo que era la primera vez, que hablaba con alguien, de su vida, tan abiertamente. Y que se sentía fantástico de hacerlo y que me sentía a mí muy cercano. Cuando dijo esto, me dedicó una mirada profunda, con esos ojos negrísimos que tiene y puso su mano sobre la mía y acarició mis dedos con uno de sus dedos pero inmediatamente, se disculpó, aduciendo que estaba sintiendo por mí, cosas que nunca había sentido.

Le dije que no había problemas, que éramos amigos o mejor dicho, que nos estábamos conociendo y haciendo amigos y que me parecía natural, que afloraran algunos sentimientos y ciertas sensaciones. Más él, que tenía sentimientos reprimidos, por las experiencias negativas que tuvo en su corta vida. Y que, las sensaciones que estaba experimentando y también los sentimientos, eran recíprocos, porque yo también estaba sintiendo mucho afecto por él y que seguramente él sentía lo mismo por mí. 

Pero, cuando quise profundizar más en ese tema, Valentín no quiso y quedó todo 'en agua de borrajas'. Me dijo que se le hacía tarde, porque le tenía que llevar el auto a la madre. Él tiene una moto y tenía que ir a organizar su futuro inmediato, ya que si iba a trabajar en el colegio, tenía que pedir licencia o renunciar a sus trabajos actuales. También me dijo que yo le debía una visita y que esperaba que pronto, fuera a la casa, cuando pudiera, solo o con Luciano o con quien yo quisiera.

Pero que sería mucho mejor que fuera solo y se echó a reír nerviosamente, aunque, no me costó mucho, entender que ese era su más grande deseo, al menos en ese momento. Valentín vive cerca de la terminal de ómnibus, en un barrio bastante alejado del centro, pero con alquileres mucho más baratos. Y me hizo prometerle que iba a ir a la casa. Es más, como para que el compromiso no quedara en la nada, me pidió que le dijera un día y una hora. Así que le dije que nos juntáramos una tarde a la hora del té y quedamos así. Elegimos juntarnos el viernes de la semana siguiente, ya que ese día, yo no tenía clases virtuales ni tampoco tenía agendada ninguna obligación. Como el año pasado, yo dejaba libre las tardes de los viernes. Valentín, tratándome de 'jefe', se despidió con un abrazo apretado y un beso en mi mejilla, más algunas caricias que me hizo en la mejilla, el brazo y la mano, diciéndome que le daba muchísimo gusto, haberme conocido, hacernos amigos y que trabajáramos juntos...






jueves, 30 de julio de 2020

Posesión y no de cargo (1 de 3)



A fines de junio, el administrador que está reemplazando a mi viejo por el tema de la cuarentena, le ofreció a Luciano, reemplazar por un tiempo, a una de las empleadas administrativas que estaba con licencia por ser una persona de riesgo. Y Luciano, como hace poco que trabaja en el sanatorio, le dijo que sí. Así que julio lo está trabajando desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche. Los primeros días, lo llevé a la mañana y lo fui a buscar a la noche, con el auto, ya que me daba no sé qué, dejarlo ir y venir solo, estando yo en casa sin hacer nada y con el auto estacionado en la cochera.

Pero, no sé si fue porque alguien se quejó o por la simple generosidad de los dueños del sanatorio, fue que pusieron varios remises a disposición de los empleados, porque los choferes de las diferentes empresas de transporte de pasajeros, se declararon en huelga, porque no le pagaron los sueldos. Así que dejaron a toda la ciudad sin transporte. Así que a Luciano, muy temprano a la mañana, lo venía a buscar un remis para llevarlo de casa al trabajo y lo traía a la noche. De ahí, que yo, ya no tuve que llevarlo más, aunque seguí con la rutina del desayuno, ahora a la madrugada.

Esto es, de preparar el desayuno, cuando todavía no amaneció y llevarlo a la cama. Despertar a Luciano, tomar juntos el desayuno y dedicarle a nuestra calentura matinal, un espacio de tiempo, destinado a tener sexo 'light' (liviano). Más que nada, pajas y 'petes' (mamadas). Solo para compartir un momento juntos y saborear y disfrutar nuestros cuerpos. Después de sacarnos la leche y la calentura, nos duchábamos juntos, nos vestíamos y apenas teníamos el tiempo justo para que Luciano llegara a la calle  y subiera al remis que ya lo estaba esperando.

Yo me quedaba a ordenar todo, lavar las cosas que habían quedado sucias, acomodar todo y preparar además de las clases virtuales, algunas otras cosas del colegio, ya que mis funciones como docente, no habían terminado y ahora tenía que agregarle la de directivo. Así que tuve que ir varias veces al colegio: a entrevistarme con Valentín, otra vez con el Capo de Tutti Capi y las últimas veces a buscar algunas carpetas que tenía que conocer sus contenidos y en las cuales, me encontré sin querer, con el Gonza y tuvimos ese pequeño 'encuentro' en el despacho del Director General y que ya conté.

En una de esas idas y como no había transporte de pasajeros porque estaban de paro y hacía mucho frío, decidí ir en mi auto. Total, con la cuarentena, hay muchos menos autos transitando por la calle. Así que lugar para estacionar iba a encontrar. Y pasó lo que tenía que pasar. De tanto estar la Ecosport estacionado sin usarlo, se le agotó la 'batería' (acumulador). La primera vez, me solucionó el problema, mi auxilio mecánico. Pero, a los pocos días, volví a tener el mismo problema. Así que decidí comprar una batería nueva en un negocio que vende baterías cerca de la nueva casa vieja.

Fue así que fui con la Ecosport a comprar una batería nueva. Creo que la cuarentena debe haber hecho ganar muchísimo dinero a los vendedores de baterías. Allí había no menos de 5 personas con el mismo problema que yo y que esperaban, pacientemente, ser atendidas. Así que estacioné, hice los trámites para comprar una batería nueva y como tenía que esperar un buen tiempo y realmente, hacía mucho frío para esperar en la calle, decidí quedarme en la sala de espera para los clientes, donde había café, masitas y algunas revistas para leer y pasar el tiempo.

En eso estaba cuando percibí que una persona se sentó a mi lado y me apoyó una mano en la rodilla. Apenas lo miré cuando lo identifiqué: Valentín! Y así se originó un diálogo más o menos así:


Yo: eh, que estás haciendo por acá?

Valentín: lo mismo que vos, vine a cargar la batería del auto de mi vieja que como no lo está usando y hace como cuatro meses que lo tiene parado, se le descargó por completo y ahora me la van a cargar. Vos?

Y: vine casi por lo mismo nada más que mi batería ya está 'hecha mierda' (inutilizable)...

V. ah, bueno, te quería preguntar, quién o cuándo me avisan si quedé o no, con el reemplazo del puesto de profe de educación física?

Y: qué me preguntás? Obvio que quedaste! No te lo dije?

V: no, no me dijiste nada o me mandaste un mail o algo así?

Y: el día de la entrevista, te dije...

V: me dijiste que si era por vos, yo me quedaba, pero la última palabra, la tenia el Director General.

Y: ah, cierto, que te dije eso... No, el Director General me dijo que le diera para adelante y que confiaba en mi criterio, así que ya estás adentro. Me olvidé de avisarte. Qué boludo!

V: está bien, no pasa nada! Buenísimo! Esto hay que festejarlo! Querés que vayamos a tomar algo en el bar de la esquina? Yo pago. De última, ya que vas a ser mi jefe, me voy a empezar a portar bien. O estás ocupado y tenés algo que hacer?

Y: no, nada. Acepto tu invitación pero en lugar de ir a un bar, no querés que vayamos a casa? Estoy acá cerca, compramos algunas facturas y de paso, nos evitamos tener que andar corriendo riesgos por el corona virus... Además, como Luciano está trabajando, vamos a estar solos...

V: bueno, dale! Así de paso, podemos hablar tranquilos...





sábado, 25 de julio de 2020

Gemelos




Días pasados, fui con la Agus a ver el departamento que el padre, le regaló a Luciano Agustín. Había quedado de acuerdo con un carpintero que le tiene que hacer unos muebles a medida y como el viejo Lucchessi no podía acompañarla, me pidió a mí que lo haga. De paso, me mostraba como estaba quedando todo. En realidad, más que departamento en un piso 'a todo culo' (lujoso) en un lugar estratégico de mi ciudad. Cerca del centro de Rosario, sobre la costa del río Paraná, pero lo más importante, a pasos de la casa de los Lucchessi.

Ya dice el refrán que 'el fruto no cae lejos del árbol'. El piso nos lo tenían que entregar en diciembre del año pasado, pero por diferentes causas, se atrasaron con los amenities y demás detalles de otros pisos, así que pidieron 6 meses extras más. Después apareció la pandemia del corona virus, la cuarentena de los 40 dias, que acá en Rosario, se transformaron en una sesentena. Y a pesar de las flexibilizaciones, algunas actividades, como las de la construcción demoraron muchísimo en permitirlas. Y las educativas, no sabemos cuándo se reiniciarán. 

Así que como no tenía nada que hacer, me fui con la Agus para ver cómo está quedando nuestro 'nidito de amor'. También aprovechando que Luciano está trabajando casi todo el día (además de las 8 horas que le corresponden, está reemplazando a una mina que por ser mayor de 55 años y tener una comorbilidad, tiene licencia). Así que estoy solo desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche. Entonces, aprovecho este tiempo, para ir, todos los días, de la Agus a cumplir con mi rol de amante y papá, acompañándolos en la cuarentena a la Agus y a mi bebé.

Un día, decidimos matar dos pájaros de un tiro: íbamos a ver que se terminaran bien, los últimos detalles del piso, que un carpintero y su equipo, estaban haciendo las puertas de los 'placard' (closet), los muebles de la cocina y la 'barra' (mostrador) del bar del living-comedor. Y de ahí, íbamos a ver a la ginecóloga, que le quería hacer a la Agus, una ecografía diferente a las que le había hecho y no sé que otra cosa, para controlar la evolución del embarazo de la Agus. Al bebé lo había dejado con la madre, así que podíamos disponer tranquilos del tiempo. 

La ginecóloga que la atiende, también la atendió en los dos embarazos anteriores y como sabe que los embarazos se complican en la Agus, no quiere correr riesgos. Así que cada cierto tiempo, le hace análisis y una ecografía. Los primeros análisis siempre salieron algo 'movidos' con ciertos índices de no sé qué, muy elevados que pusieron en guardia a la Agus y al equipo médico que la atiende. De ahí que le indicaron más reposo, nuevos análisis y una ecografía mucho más completa de las normales que venía haciendo. Así fue que la última ecografía y más completa, se la querían hacer ese día.

En esta ecografía, se develó algo que la Agus venía sospechando. Ella, es médica pero en definitiva también, es la madre, y algunos síntomas, la hicieron sospechar que ese embarazo, no era normal. Los síntomas del embarazo se le acentuaron, pero no le dijo nada a nadie. La última ecografía develó las sospechas que tenía la Agus: no llevaba un embarazo normal de un bebé... sino de dos! De no creer! Las imágenes eran claras y se veían los dos bebés nítidamente. La obstetra no nos dijo el sexo de los bebés pero el médico que hizo la ecografía, nos dijo que eran varoncitos.

La noticia me agarró desprevenido. Gemelos? Y varones? Eso sí era sorpresa. De a poco, le iba cumpliendo el sueño de la Agus, de tener una familia numerosa de varones. La verdad que no se puede quejar: le hice 3 pibitos en 2 años! Pero seguramente va a traer 'cola' (consecuencias) porque si la Agus, con un solo bebé, quería que viviéramos juntos (léase ella, Luciano y yo, además del bebé), ahora con 3 bebés, casi seguro que nos va a obligar. El piso-departamento es grande y apto para que vivan ahí 6, 8 o 10 personas cómodamente.

Así que vamos a ver qué 'onda'. A mi la idea mucho no me entusiasma porque yo perdería cierta libertad y creí que a Luciano tampoco lo iba a entusiasmar, porque los bebés le iban a hacer perder protagonismo. Pero Luciano, es tan raro, que apenas se enteró del embarazo de la Agus de gemelos y de la posibilidad de que fuéramos a vivir con ella, se mostró muy entusiasmado y más contento que perro con dos colas. No lo termino de entender a Luciano. Creí que no iba a aceptar la mudanza por nada del mundo y lo único que faltó, fue que se pusiera a armar las valijas en ese mismo momento.

Si hasta lloriqueó cuando se enteró que la Agus estaba embarazada de gemelos! Yo y la psicología que aprendí en la facultad, no tiene explicación, qué le pasa a este pibito! Reconozco que es muy sensible, emotivo y bla, bla,bla, pero de ahí a ponerse a llorar? No lloré yo! Si me emocioné, obviamente cuando vi en la ecografía, a los dos bebés en la panza de la Agus, pero de ahí a lloriquear? Lo cierto que Luciano aceptó irse a vivir conmigo, la Agus y los bebés al piso, ahora, mañana, la semana que viene, el mes que viene o cuando sea! Por favor!

Obviamente, cuando di la noticia a mi familia, que la Agus estaba embarazada, hubo una conmoción terrible pero cuando dije que eran gemelos varones, parecía que se iba a terminar el mundo. Estaban más emocionados ellos y los Lucchessi que la Agus y yo. Aceptábamos, que dos bebés, no era cosa de todos los días, pero bueno, tampoco era para ponerse así como se pusieron. Y todos los que se iban enterando, reaccionaban de la misma manera. Hablándolo con los 'pájaros' (mis hermanos incluido el Tomi), me dijeron algo que no había tenido en cuenta. Viviendo con la Agus, el bebé, los gemelos y Luciano, sí o sí, iba a tener que 'sentar cabeza' y llevar adelante, tanto a mis parejas hetero y gay como a mis hijos. Eso les iba a asegurar, tanto a la Agus como a Luciano, una estabilidad afectiva que hasta el momento, si bien tenían, no era lo mismo, porque yo siempre estaba aspirando a tener 'encuentros' con otros 'diositos'. Y cuando 'me cayo la ficha' (me di cuenta) que estaban en lo cierto y como me decía siempre el Sebi, volvía a lo que nunca dejé de ser: 'un caballo de la sabana' (atado a un palo con una soga larguísima que le hace creer que está en libertad). En fin... Es lo que hay...





lunes, 20 de julio de 2020

Encuentro casual (2 de 2)




Y ambos seguimos nuestro camino. Dos días después, que volví al colegio a buscar la carpeta del PEI, nos volvimos a encontrar, casi en el mismo lugar. Con la diferencia que esta vez, iba con el viejo. Cosa rara, porque los viejos están separados y el padre no vive con ellos, pero bueno, deben estar haciendo algún trámite o algo así. Me detuve un minuto, para saludar al viejo y para saludarlo a él también, aunque no con la misma efusividad del primer encuentro y manteniendo las distancias.

La última vez que fui a buscar la segunda carpeta y otros archivos, lo volví a encontrar al Gonza, aunque esta vez algo más lejos que las dos primeras veces y él regresando a la casa. Y así originamos el siguiente diálogo:

Yo: o no nos vemos nunca o nos estamos viendo siempre! Qué estás haciendo?

Gonzalo: fui a la farmacia a comprarle un medicamento a mi vieja...

Y: ah, está enferma?

G: no, un poco resfriada, nada más y me mandó a comprarle un antihistamínico porque dice que es alergia... Vos vas al colegio otra vez?

Y: sí, vine a buscar un par de carpetas que me olvidé. Estás apurado? Querés venir conmigo? En el colegio no hay nadie y podemos hacer 'algo'...

G: bueno, dale, vamos!


Y bueno, fuimos. Entramos sin necesidad de tocar timbre ya que tenía las llaves, cruzamos el enorme hall de entrada e ingresamos directamente en el patio. De ahí fuimos al sector de administración y de ahí, pasamos a las escaleras de acceso a los despachos de los directores del secundario y general respectivamente. Dónde estaría Juan, el pibito-portero? Seguramente, tomando algo caliente en la cocina, con algunas de las encargadas de la limpieza. 

Así que llegamos al despacho del director general sin ser vistos por nadie. Una vez adentro, apenas cerré la puerta, el Gonza tomó la delantera y el protagonismo. Apenas le puse llave a la puerta y me di vuelta, me empujó sobre la puerta y comenzó a besarme desesperadamente la boca mientras sus manos trataban de desabotonarme el jean. La verdad que tanta iniciativa me sorprendió. En menos tiempo de lo que escribo esto, me bajó los pantalones y el slip y me sacó la pija, ya totalmente erecta. 

Se arrodilló frente a mí y me empezó a felacionar. Y, mientras el Gonza me la chupaba, se masturbaba. Yo lo único que hice fue acariciarle los cabellos y a darle movimiento a su cabeza, para introducirle toda mi pija en su boca o para darle el movimiento masturbatorio correcto. Cuánto hacía que no gozaba a este pibito! Cuando comenzó a bajarme los pantalones y el slip, lo detuve y lo llevé hacia el sofá de doble cuerpo, donde me senté y el Gonza, siguió 'peteándome' (chupándome). 

Finalmente, el Gonza se puso transversal, arrodillado en el sofá y me dejó que yo lo masturbara. Obviamente, le avisé cuando estaba por acabar y sin pedírselo, tragó toda la leche que volqué en su boca. Luego, se sentó en el sofá, con las piernas abiertas y la pija bien parada. No lo dejé que se siguiera masturbando, así que seguí pajeándolo con mi boca hasta que acabó y devolviéndole favores, me tragué todo su semen, tal como lo había hecho él. 

Después, nos quedamos sentados en el sofá, donde terminamos besándonos en la boca y franeleándonos, hasta que decidimos, acomodarnos la ropa. Busqué las carpetas que había ido a buscar y salimos juntos. Cuando salíamos, Juan, el pibito-portero, ya estaba en su puesto. Antes de salir, me llamó y me dijo algo que me desubicó y me impactó. Me dijo que él no quería que yo tuviera problemas, porque creía que no los merecía pero que tuviera más cuidado. 

Cuando le pregunté de qué hablaba, me dijo que en muchos lugares del colegio, había cámaras de audio y video, ubicadas estratégicamente. Y mostrándome, un monitor que tenía al frente, dividido en muchas secciones, se veía cuando el Gonza y yo, pasábamos por las distintas dependencias del colegio hasta que ingresamos al despacho del Director General. Y se podía ver claramente, como el Gonza, me arrinconaba contra la puerta, me besaba y comenzaba a aflojarme los jeans.

Luego, la imagen desapareció, como si alguien hubiera desconectado la cam. Juan José, el pibito-portero, me dijo que él había desconectado la cam pero que había dejado ese pedacito de grabación para que yo viera que me decía la verdad pero que lo iba a borrar. como lo hizo, mientras yo estaba ahí presente, para mi tranquilidad. Le agradecí la 'data' (información), su proceder y le dije que le debía 'una' (favor) grandisima y aunque el Gonza ya no era menor de edad, si esa filmación trascendía, seguramente iba a tener problemas laborales y de otro tipo, porque la comunidad de padres y profesores, quienes no sabían todavía de mi nombramiento temporario, al ver esa filmación, no iban a permitir que yo asumiera mi cargo. Además, mi conducta, seguramente iba a tirar por tierra todas mis aspiraciones. En fin, soy humano pero una calentura, no puede transformarme en un pelotudo de no creer...






lunes, 13 de julio de 2020

Encuentro casual (1 de 2)




Aviso importante.


'Los personajes y hechos retratados en este blog son completamente ficticios. Cualquier parecido con personas verdaderas, vivas o muertas, o con hechos reales es pura coincidencia'.

Esto lo escribí debido a que 'Anónimo' al ver frustrados sus ataques en los comentarios, ahora lo hace a mi email, amenazándome con denunciar mi blog a Blogger por alentar ya saben qué. 

Y como sé que no soy santo de la devoción de Blogger, me pareció que lo más atinado era colocar esa leyenda de que mi blog es ficticio. 

Espero que de esa manera, pueda neutralizar los intentos de 'Anónimo' para que cierren mi blog. De todos modos, si Blogger cierra este blog, saben que tengo el espejo de este. La dirección es https://yosoyelarquitectodemidestinoblog.wordpress.com/



Encuentro casual (1 de 2)

Después de la vez que fui al colegio, para reunirme con el Capo de Tutti Capi, tuve que ir tres veces más, en una semana. La primera vez para buscar varias llaves, que abrían, además de las direcciones general y del secundario, otras dependencias del colegio y que el Capo consideraba que yo tenía que tener en mi poder, sí o sí.  Esto era, la llave del ascensor (mejor dicho de la puerta del ascensor), de la entrada al colegio, de la administración y del archivo

Las segunda vez, que volví al colegio, tuve que ir a su despacho a buscar en el archivero, una carpeta, donde estaba el 'PEI' (Proyecto Educativo Institucional). El Capo de Tutti Capi, tenía gran interés que yo lo leyera, antes de encontrarnos, para buscar diferentes maneras y estrategias, que nos permitieran iniciar las clases, siguiendo los protocolos exigidos por el ministerio y las diferentes autoridades sanitarias nacionales, provinciales y municipales. 

Después de ponerme a leer esa carpeta, muchos de sus textos, me enviaban a leer otra carpeta, que por mucho que busqué no la encontré. Así que tuve que hablarle al Capo de Tutti Capi y comunicarle esa novedad. El tipo me dijo que lo disculpara, que se había olvidado de decirme que también tenía que tener en mi poder esa carpeta. Y me pedía que volviera al colegio a buscarla. De esa manera, la carpeta del PEI relacionaba su contenido con la carpeta del 'PCI' (Proyecto Curricular Institucional).

También me dijo que me llevara a casa otras dos carpetas que allí había y que también era importante que yo leyera. Pero, y acá viene lo que quería contar, las tres veces que fui al colegio a buscar esas carpetas, las tres veces me encontré con el Gonza. La primera vez nos encontramos casi en la puerta del colegio. Al principio y como venía pensando en 'bueyes perdidos' no le presté atención a la persona que venía en sentido contrario a mi encuentro.

Por disposición de las autoridades sanitarias tenemos la obligación de usar barbijo fuera de nuestras casas, así que la mitad de mi cara estaba cubierta. Pero la del chico que venía a mi encuentro, tenía casi totalmente la cara cubierta: de la mitad para abajo por el barbijo y la cabeza, la llevaba cubierta por la capucha del buzo que tenía por debajo de la campera. Y como hacía un frío de cagarse, a pesar que ya era media mañana, al principio no lo reconocí.

Pero lo identifiqué por lo que le quedaba sin ocultar: los ojos. El único que cada vez que sonreía, lo hacía toda su cara era el Gonza. La sonrisa en la boca no se le veía, pero, la sonrisa se le trasladaba a la nariz (que tampoco se le veía), los ojos y las cejas, que estaban descubiertas. Así lo identifiqué. El Gonza achina los ojos de tal manera, que parece que su sonrisa con los ojos fuera mucho más bonita que la sonrisa de sus labios. Y fue así que lo identifiqué. Y que se originó el siguiente diálogo:

Gonzalo: Luuuuu!

Yo: Gonza! Que hacés 'pende' (pibito) por acá?

G: nos mudamos por acá cerca... a la vuelta del super... el dueño del departamento que estábamos alquilando se lo pidió a mi vieja y tuvimos que irnos. Y mi vieja, alquiló un departamento por acá cerca porque le gusta el barrio... Y vos qué hacés por acá?

Y: vine al colegio buscar algunas cosas que necesito... Entonces todo bien lo tuyo?

G: si, nos tenemos que encontrar algún día para hablar y hacer 'algo' (tener sexo)...

Y: sí, hace una 'banda' (mucho) de tiempo que no hacemos nada. Bueno, te hablo por teléfono y te vengo a buscar y vamos a mi casa. Estoy solo casi todo el día, porque Luciano trabaja de 6 de la mañana a 10 de la noche...

G: genial! Hablame y combinamos, yo puedo cualquier día. Pero hablame eh? No me 'cagues' (falles)...

Y: dale Gonza... Cuando te fallé? Si sabés que me tenés 'entregado' desde que nos conocimos... Jaaaaa... Bueno me voy. Quedamos así? Te quiero 'pende'!







lunes, 6 de julio de 2020

Capo (2 de 2)




Al principio el 'Capo de Tutti Capi' aceptó la propuesta de la Inspectoría de la congregación, pero después, la pensó mejor y se dio cuenta que no iba a poder desempeñar con eficacia los 3 cargos, cuando se levantara la cuarentena y organizar todo lo relacionado con la reanudación de las clases, con todo lo que eso implica. Así que volvió a informar de esta situación a la Inspectoría, la que nuevamente, tomó una decisión más que sabia. Autorizó al 'Capo de Tutti Capi' que fuera él, en calidad de Director General, quien eligiera al Director del secundario.

La decisión de la Inspectoría de que fuera el ‘Capo de Tutti Capi’ quien eligiera 'a dedo' (directamente) al director del secundario, me pareció una idea plausible. La decisión del 'Capo de Tutti Capi', no iba a encontrar resistencia entre los profesores y el problema se habría terminado. Realmente, la de la congregación, fue una decisión estratégica, brillante y espectacular, propia de gente que tiene años dirigiendo una institución. Quién iba a cuestionar la decisión del 'Capo de Tutti Capi' si estaba avalada por la Inspectoría de la Congregación? Nadie!

Después de eso, el 'Capo de Tutti Capi' cambió de tema y empezó a preguntarme cómo andaban mis cosas personales, como me sentía en el colegio y cómo era mi relación con los alumnos y con mis compañeros docentes y todo eso. Le contesté que el colegio me gustaba y que hacía tanto tiempo que me relacionaba con él y con toda la gente del colegio (desde los dos años) que lo sentía como si fuera mi casa. Asistía al colegio desde que tenía uso de razón, primero como alumno, después como empleado (atendiendo la librería con Franco) y ahora como docente y como profesional. 

Así que, trabajar en el colegio, era algo que realmente me gustaba y me sentía cómodo. Y con los alumnos, docentes y el resto del personal, mi relación era más que buena, más allá de algunos 'encontrones' (problemas), nada serios, con algunos profesores 'díficiles'. El tipo me dijo que tuviera paciencia y que usara todas las herramientas que la psicología me había enseñado para mejorar mi relación con ellos. Y que él y la congregación, estaban más que conforme con mi desempeño como psico-pedagogo primero, como docente después y como psicólogo, finalmente. 

Y que él me veía muy buena persona y muy capaz como docente y como profesional y le gustaba mucho como manejaba la interrelación con los docentes y con los alumnos a mi cargo, desde los más chicos de 1º año hasta los más grandes, los de 5º año de la secundaria. También me preguntó si tenía un proyecto de vida pensado y/o armado y todo eso. Le dije que lo tenía pensado pero no armado totalmente todavía, ya que, entre mis planes a futuro, estaba poder dedicarme a ejercer mi profesión, pero en un consultorio privado, cosa que estaba charlando con algunos colegas.

El 'Capo de Tutti Capi' me dijo que la Inspectoría de la Congregación y él, estaban muy conformes con mi desempeño en el colegio, especialmente, por la relación profesional y amistosa con mis colegas docentes, con los alumnos del colegio y también con las familias, pero me tenía que pedir algo especial, que había decidido y lo había conversado con la Inspectoría de la congregación, que avaló su decisión, por eso, me lo planteaba en ese momento: querían que yo fuera el Director del Secundario. Yo, Director del Secundario? Enloquecieron todos? En qué cabeza cabe?

El 'Capo de Tutti Capi' me dijo que él necesitaba alguien capaz y en quien pudiera confiar ciegamente. Y que ese alguien, sin ninguna duda, era yo. De nada valieron mis pretextos de que había profesores más calificados, con más experiencia, con muchísimos años en la docencia y en el colegio, con abultados currículums y muchos etcéteras. Todas mis excusas se terminaron cuando me aseguró que la Inspectoría de la Congregación, no sólo respaldó su decisión sino que estaban muy conformes con la misma. Acaso yo no había dicho que las decisiones de la Inspectoría eran sabias?

Incluso, el hermano Reinaldo, le envió un mail, dirigido a mí también, donde decía que en cuanto pudiera, iba a venir para ver como andaban las cosas y apoyar mi nombramiento y mi trabajo. Que confiaba que el 'Capo de Tutti Capi' me apoyaría en todo lo que yo necesitara y que se erigiera en mi consultor y guía, cuando se me presentaran problemas y que incluso él (léase hermano Reinaldo) se ponía a mi disposición y enviaba su teléfono celular personal, para que me los diera, donde yo lo podía localizar 'por cualquier cosa' y garantizaba el total apoyo de la Inspectoría, a mi gestión.

Y el mail del hermano Reinaldo seguía diciendo que en la Inspectoría, confiaban en mi capacidad y que avalaban sin condicionamientos, la decisión del 'Capo de Tutti Capi'. Y continuaba diciendo, que él sabía que yo iba a saber usar, mi capacidad innata de llegar a los chicos y seguir logrando como hasta ahora, lo que yo deseo de mis alumnos. Y remarcó en negrita, 'esa capacidad innata de llegar a los chicos y seguir logrando, como hasta ahora, lo que yo deseo de mis alumnos'. El respaldo era fuerte, pero esas frase en negrita me hacía 'ruido' (molestaba).

El 'Capo de Tutti Capi' me dijo que si quería pensar el ofrecimiento o consultarlo con mis afectos (qué 'cancha' (habilidad) el tipo para referirse indistintamente a Luciano o a la Agus), que lo hiciera pero esperaba una respuesta positiva de mi parte. Le dije que lo iba a consultar con Luciano porque desde que somos pareja, no hacemos nada, sin que el otro lo sepa. Y así como Luciano me consulta sus dudas y me dice todo lo que hace o deja de hacer, yo quería pagarle con la misma moneda. El 'Capo de Tutti Capi' estuvo conforme y me dijo que él esperaba mi respuesta positiva. 

Obviamente, cuando le conté a Luciano de la propuesta, me besó infinidad de veces. Estaba re feliz con el nombramiento y me dijo que le diera para adelante. Así que esa misma noche, le hablé al 'Capo de Tutti Capi' y le dije que aceptaba su propuesta. Igualmente, me quedaron dando vueltas en la mente, las palabras escritas del hermano Reinaldo. Era literal o había dobles intenciones en esa frase del hermano Reinaldo, que escribió en negrita y había que leer entrelineas? El hermano Reinaldo sabía de mis 'agachadas' (sexo) con algunos de los alumnos del colegio? Yo abandoné la práctica de tener sexo con alumnos del colegio. Pero eso no significaba que no lo había hecho. Pero lo hecho, hecho estaba y no podía corregirlo o volver atrás. La verdad, no sé qué pensar sobre esa frase del hermano Reinaldo. O será que el hermano Reinaldo por hacer un cumplido y sin querer, con su comentario, encendió el fósforo que hace peligrar mi cola de paja?



miércoles, 1 de julio de 2020

Capo (1 de 2)



Había quedado con el 'Capo de Tutti Capi' en encontrarnos en el colegio, un día de mediados de junio, a media mañana. Quería que le informara de mi entrevista con Valentín. Y además, quería hablar conmigo de un 'temita' (tema importante). Así que, en el despacho del Director General y chocolate con churros mediante, como segundo desayuno, lo puse al tanto de la entrevista con Valentín, lo que me había dicho, lo que pensaba de él y a qué conclusiones había llegado yo, después de esa entrevista. El 'Capo di Tutti Capi' estuvo muy satisfecho de mi informe y pasamos a otra cosa.

Me contó una novedad, que todavía no se conocía. Sino, alguien la hubiera 'filtrado' (la hubiera dado a conocer) y la noticia se hubiera 'viralizado' (la hubiera conocido mucha gente). Y si eso no pasó, fue porque estábamos en cuarentena y no había clases. El Director del secundario, al mismo tiempo Director General, había pedido licencia, aparentemente, por cuestiones de salud. Y, como la licencia era temporal, los reemplazantes tenían que ser dos profesores del Consejo Directivo (uno por cada cargo), que se elegirían por consenso o por decisión del Director General.

Así que, por medio de Zoom, el 'Capo di Tutti Capi', en su calidad de Representante Legal, estuvo reuniendo virtualmente, durante la cuarentena, a todos los integrantes del Consejo Directivo para determinar quiénes iban a reemplazar al director enfermo. Pero, según el 'Capo de Tutti Capi', durante esas reuniones virtuales, no solo no se pusieron de acuerdo en los nombres de los posibles candidatos sino que también demostraron que, el compañerismo y los valores cristianos, en el Consejo Directivo, no existían, ya que entre ellos, desataron una competencia desleal, con 'cacería de brujas' incluida.

Y como no se ponían de acuerdo, en la elección de los posibles reemplazantes, a pesar de muchos encuentros virtuales, el 'Capo de Tutti Capi' tuvo que informar a la Inspectoría de la Congregación, con sede en Buenos Aires, que era lo que estaba pasando. La Inspectoría, cortó por lo sano y, a mi entender, tomó una sabia decisión. 'Puenteó' (eludió) al Consejo Directivo del colegio y autorizó al 'Capo de Tutti Capi', que fuera, mientras durara la licencia del director enfermo, el Director General y simultáneamente, el Director del Secundario, a fin de organizar la reanudación de las clases.

La verdad que a mí me pareció una decisión perfecta. El 'Capo de Tutti Capi' había dirigido el colegio, en los dos cargos, por casi 35 años y si bien, tuvo muchos líos, los resolvió a todos. Y el único que no resolvió (y porque no se enteró de lo que pasaba), fueron los abusos del hermano Reinaldo con algunos alumnos. De lo contrario, por la personalidad del 'Capo de Tutti Capi', no hubiera permitido, que el hermano Reinaldo, hiciera lo que hizo, aunque le costara el trabajo y tuviera que enfrentar a toda la congregación religiosa y a la Iglesia Católica entera.

Así que me agradó que el 'Capo de Tutti Capi' volviera como directivo del colegio, porque si bien todavía me intimida un poco, siento un especial afecto por este tipo. Afecto, que me hace notar, que es recíproco. Y me alegró saber que volvía a ser el 'Capo de Tutti Capi'. Porque en definitiva, es un tipo noble, que me respaldó y me guió, a partir del día que defendí al Sebi, de los de 5º año, que le querían quitar el dinero que tenía para comprar la merienda. Desde ese día, aunque me castigó por pelearme 'a las piñas' (con los puños) con un alumno más grande, me gané su respeto y su afecto.

Afecto, que se consolidó, el día que me llamó a su despacho, para preguntarme si era verdad, que yo era novio de la Agus. Me acuerdo que yo estaba 're cagado en las patas' (muy asustado) y no sabía que contestar. En el colegio se había corrido la 'bola' (rumor) que yo era gay y que el pibito de 1º año, que había defendido, en el baño, de los boludones de 5º año, era mi novio. Y que para demostrar que yo no era gay, tuve un encuentro íntimo con la Agus, en su propia casa. Y si bien, en ese encuentro 'íntimo' con la Agus, no pasó nada, comenzó a correr el rumor, de que, en realidad, sí había pasado.

De ahí que, desde ese día, yo pasé de ser 'puto' a ser 'macho'. Y como si fuera poco, la Agus, que después me enteré, estaba locamente enamorada de mí, empezó a decir que éramos novios. En ese momento, mi verdadera motivación, era el hermanito de la Agus: 'Mateo' (el Matius). Un verdadero diosito, que estaba en el último año de la primaria y que me hacía parar la pija apenas lo veía, corriendo en el patio, jugando al fútbol. Y la única posibilidad de estar cerca del Matius, era ser 'novio' de la Agus, situación que me daría la posibilidad de ir a la casa y socializar con él.

Así que no me quedó otra que aceptar ser el novio de la Agus y decirle al 'Capo de Tutti Capi', que sí, que la Agus y yo estábamos 'saliendo' (noviando). Me acuerdo la cara de asombro que puso el 'Capo de Tutti Capi'. Abrió los ojos grandes y puso la boca como una 'o' ante mi respuesta. No lo podía creer! Agustina Lucchessi, mi novia? Pero si Agustina Lucchessi era la chica más linda, admirada y deseada por todos los alumnos del secundario del colegio (y de varios profesores que la miraban lascivamente)! Cómo va a ser mi novia? Entonces, yo no era gay? Me acuerdo que me encogí de hombros y no le contesté... Pero a partir de ese momento, mi relación con el 'Capo de Tutti Capi', dio un giro de 180º y pasé de la categoría de 'don nadie' (insignificante) a ser 'el caballo del comisario' (el preferido del manda más)... Jeeeeee...