domingo, 22 de noviembre de 2020

Alianzas y pactos



Acá las cosas siguen cambiando a pasos agigantados. Algunas para bien y otros para no tan bien. Los momentos 'no tan bien' (como dice un conductor de televisión de acá, en un programa de preguntas y respuestas, 'está mal, pero no tan mal'... Jaaaa...) reconozco que la culpa la tenemos nosotros (Luciano y yo), culpa que asumimos, pero que no le encontramos la solución y no sabemos como ponerle fin. El tema, es que después de la semana que hizo tanto calor, vinieron días frescos y algunos muy fríos...

Con el cambio de temperatura ambiente, Jaider, tendría que haber vuelto a dormir en la cama de su dormitorio improvisado, pero el pendejito naturalizó el hecho que dormía con nosotros y lo siguió y sigue haciendo, hasta ahora. Y eso de que no podía dormir a la noche, pasó al olvido, porque desde el primer día que durmió con nosotros, en nuestra cama, Jaider duerme toda la noche y recién se despierta a las 11 de la mañana, para desayunar y acompañarme en mi segundo desayuno. 

Con Luciano, le dijimos a Jaider, que si bien no estábamos incómodos durmiendo los tres (y esa es la verdad, incómodos no estamos) le planteamos que sería conveniente que volviera a dormir a la cama del dormitorio que le improvisamos. Pero, Jaider salió con un 'martes 13' (una excusa poco creíble, pero creíble al fin), de que no quería dormir solo, porque tenia pesadillas en las cuales soñaba con el accidente o cosas muy feas. Y que había dejado de tener esas pesadillas desde que duerme con nosotros.

Luciano y yo, pensamos que podía ser, porque el trauma psico-emocional de este pibito todavía no se exteriorizó, más que en esos episodios, de angustia, tristeza y a veces llanto. Episodios, que se le dan cada tanto pero que fueron decreciendo y es notorio, que eso es así. De ahí que llegamos a la conclusión que lo que Jaider necesita en estos momentos, es dormir acompañado, en su cama o en otra cama, o donde fuera, ya que de esa manera, se siente protegido, acompañado y contenido.

Ahí encontré la explicación del por qué, después que se iba Luciano a trabajar y mientras yo hacía cosas del colegio (daba clases, corregía trabajos, planificaba y supervisaba el trabajo del resto de los profesores), Jaider dormitaba a mi lado, en el sofá que habíamos sacado de la sala de estar y habíamos puesto en el comedor, donde yo trabajaba. O sea que Jaíder recuperaba las horas de sueño no dormidas, dormitando en esos momentos de día y acompañado, lo que era lógico, aunque su descanso era relativo.

De ahí que estuvimos estudiando todas las posibilidades, para que Jaider durmiera en su cama y en su dormitorio. Pero, para que eso pasara, uno de nosotros, tendría que dormir con él. Por otra parte, la cama de Jaider, es de dos plazas normal, donde dos personas, pueden dormir cómodamente. Además, suponiendo que Luciano o yo, durmiéramos con Jaider, en su cama y en su dormitorio, tendríamos que hacer el sacrificio de no dormir juntos como siempre y eso no nos parecía bien.

Así que por esa razón, no sabemos que hacer. Será este un nudo gordiano? Por otra parte, cuando nos pusimos 'serios' (estrictos) y conminamos a Jaider para que volviera a dormir en su cama, el pendejito se puso a lloriquear. Alguien le habrá dicho que las lágrimas me 'pueden' (vencen)? Nos dijo que él sabía que teníamos la re onda con él y que desde que dormía con nosotros, él no tenía más pesadillas a la noche, que ni el psicólogo con el que hace terapia virtual y lo viene atendiendo desde antes del accidente, se lo había podido resolver

Y que le diéramos tiempo, una o dos semanas, hasta que él se sintiera mejor. Entonces, por 'motu proprio', él se iría a dormir a su cama, sin que nosotros le digamos nada. Luciano me miró como reprochándome que no le diera las oportunidades que el pibito quería. Finalmente, habló y me dijo, que ya que habíamos hecho 'treinta' (mucho), hiciéramos 'treinta y uno' (un poco más de mucho). Por mi parte, las lágrimas del pibito, me había convencido de dar marcha atrás. En fin, qué sensibles somos... 

Luciano, desde el primer momento, se había aliado a Jaider y no había de cambiar su forma de pensar. En realidad, los dos, nos habíamos realmente encariñado con el pibito. Así que, contra todo lo que dice y aconseja la psicología en estos casos le dijimos que estaba bien, que podía seguir durmiendo con nosotros, pero sólo por un tiempo limitado, cosa que Jaider aceptó. De última, no me eligieron para que aplique mis conocimentos de psicología, sino como un simple hogar de tránsito'. Así que estamos eximidos de cualquier error que cometamos.

Con semejante argucia, más el llanto real y angustiado del pibito, hizo que tanto Luciano como yo, nos convenciéramos que el 'apriete' (decisión) al que habíamos sometido a Jaider, no era una buena decisión. Le dijimos que todo estaba bien y que podía seguir durmiendo con nosotros pero con la condición que eso sería hasta que él se sintiera seguro y sin miedos para dormir solo. Además, nos aseguramos que Jaider, mantuviera eso en el mayor de los secretos para evitar futuros problemas. 

Es decir, que no dijera nada a nadie, especialmente a los Lucchessi. Ya que si él decía que dormía con nosotros, en nuestra cama, lo más probable, era que el viejo Lucchessi, no lo dejara seguir viviendo con nosotros y lo llevara a otro lado. Incluso, nosotros podíamos llegar a tener problemas legales, si alguno de los otros abogados intervinientes, se enteraban de eso. No solo le podían quitar al viejo Lucchessi la tutoría, sino que nos iban a acusar por corrupción de menores y terminaríamos presos. 

Como única respuesta, Jaider nos dijo que él no le iba a decir nada a nadie. Y que él confiaba en nosotros y quería que nosotros, confiáramos en él. Fue así que dimos por terminado ese asunto. Porque ni los argumentos con sentido común de Luciano ni mis enfoques psicológicos lograron modificar la actitud de Jaider, de querer dormir con nosotros en nuestra cama. Actitud que no era mala, simplemente que nos parecía poco apropiada, para nuestra cola de paja, que se quemaba, si alguien se enteraba que un pibito de 15 años y de las características de Jaider, compartía la cama con una pareja gay. Claro que tampoco cambiaron sus sentimientos, como cuando nos dijo que él se sentía bien con nosotros y se daba cuenta que nosotros lo queríamos. Y que estaba contento de vivir con nosotros y que patatín y que patatán... En apretada síntesis, creo que nos metimos en un berenjenal, del que por ahora no representa un gran problema pero que nos va a ser muy difícil salir. Cosas de la vida... 





domingo, 15 de noviembre de 2020

Bipolares


Para variar, si Argentina es un país complicado, las complicaciones que se dan son a todo nivel (políticas, económicas, sociales y meteorológicas). Esto viene a cuento porque esta región donde vivo es templada por naturaleza, pero, de un tiempo a esta parte, se está tropicalizando por el efecto climático del invernadero. Es así que ya no tenemos los inviernos crudos de antes, donde no nevaba pero hacía mucho frío. Ahora, en invierno, son pocos los días en que la temperatura es muy rigurosa.

En verano, la temperatura asciende por encima de los 40º C sin problemas. Pero, y la primavera donde el clima debería ser templado? Creo que fue en la tercer semana de octubre que la temperatura subió en esta zona a casi 39º C con una sensación térmica de casi 44º C. La verdad, que durante esa semana parecía que se habían abierto las puertas del infierno. Las días eran terribles y las noches, agobiantes. Y como no podíamos dormir por el calor decidimos encender el 'aire acondicionado' (refrigeración).

Y claro, pasó lo que tenía que pasar. Nuestro dormitorio estaba a 21º C pero donde dormía Jaider, la temperatura estaría tranquilamente encima de los 30º C. Fue así que Luciano me dijo si yo quería, él iría a decirle a Jaider de venir a dormir a nuestro dormitorio, aunque sabíamos que Jaider por las noches no dormía. Y como para que a Jaider, no le pareciera una invitación tan 'chocante' (desubicada), le iba a decir que se trasladara con el colchón de su cama y lo colocara en el suelo, a un lado de nuestra cama. 

Como me pareció bien, le dije que sí y que hiciera lo que pensaba. Jaider aceptó y el problema del calor se terminó. Pero, el diablo metió la cola, haciendo que el colchón de dos plazas de la cama de Jaider, no entrara de ninguna forma a los lados de nuestra cama. Ni siquiera a los pies. Conclusión, una de dos: o Jaider volvía a dormir con su colchón a su dormitorio o se acostaba con nosotros en nuestra cama. Luciano, le dijo que se acostara con nosotros y Jaider se quedó pensativo, evaluando la situación.

Mientras, se desarrolló el siguiente diálogo:

Luciano: dale Jaider, no te vas a ir a dormir allá (la sala de estar, donde dormía Jaider) que te vas a cagar de calor. Ahora te acostás con nosotros y mañana vemos como podemos hacer para que entre tu colchón en esta 'pieza' (dormitorio).

Jaider: no, está bien, me vuelvo a mi dormitorio...

Yo: mirá Jaider, sino querés, no querés, está bien y punto. Nosotros te invitamos para que duermas en un ambiente fresco y agradable y no pases calor. Porque allá donde dormís, debe hacer un calor 'de cagarse' (mucho).... Pero si tenés vergüenza de dormir con nosotros, lo entendemos perfectamente... O tenés miedo que te vayamos a hacer 'algo'... No sé...

J: sí, allá calor hace... Vergüenza no, para nada y miedo tampoco... Nada que ver! 

L: y bueno, 'bola' (boludo) vení a dormir acá y listo, no te vamos a violar!

Y: hace lo que te parezca mejor, Jaider... Pero nuestra cama es de casi 2 1/2 plazas y no vas a ser el primero que duerme con nosotros en esta cama... Entramos los tres cómodos y sin molestarnos... Pero sino querés, respetamos tu decisión...

J: ...

Y: además, sabés que no te lo digo por compromiso... Te lo digo porque te siento afectivamente muy cerca, porque te quiero como un amigo o como si fueras mi hermano más chico y quiero lo mejor para vos....

L: daleeeeee Jaideeeeerrrrrrrrr... desnudate y acostate acá, en el medio, que vas a ver como te gusta lo que te vamos a hacer...jijijij...

J: qué?

Y: ah, que 'boludo' que sos Luciano! No le hagás tener miedo que no le vamos a hacer nada! Me hacés acordar cuando el Tato vino a dormir con nosotros y vos le dijiste lo mismo... Jaaaaa...

J: qué Tato?

Y: el Tato,  mi hermano. Ya lo vas a conocer. Una noche, cuando dormíamos en mi casa, no me acuerdo por qué, le dijimos al Tato que durmiera con nosotros y Luciano le dijo que lo íbamos a coger/follar... Pero porque Luciano es muy 'jodón' (bromista)... Pero obvio que no le hicimos nada. Ni a él ni a nadie ni a vos tampoco te vamos a hacer nada, sino querés obvio. Y menos vas a tener que desnudarte... Dormis con la ropa que estás acostumbrado a dormir y listo! No la pensés más y vení... Acostate acá en el medio y durmamos porque en unas horas, Luciano se tiene que levantar para ir a trabajar...

J: pero vos querés?

Y: obvio que quiero, Jaider, sino no te hubiera dicho nada, no te parece? Dale no la pensés más y vení, acostate acá en el medio de los dos y tapate con la sábana que este 'aire acondicionado' (aparato de refrigeración) enfría mucho. Y si llegás a tener frío o si necesitás cualquier cosa me despertás a mí o a Luciano, sin problemas, pero dormí, no te pongas a jugar con el celu. Ok?

J: bueno...

Y Jaider se acostó en el medio, entre Luciano y yo... A partir de esa noche y durante las 4 o 5 noches que hizo tanto calor, Jaired durmió con nosotros, sin más ropa interior que los boxer de él y el de Luciano y el slip mío, ya que no 'daba' (no era indicado) que yo durmiera desnudo. Y así comenzó a desarrollarse y afianzarse, un vínculo afectivo con Jaider que es de no creer... Claro que también a partir de esa noche, nació un 'problemita' del que no escontramos solución y que voy a contar en otra entrada.

Y notamos que cada vez son menos los momentos que Jaider tiene angustia o llora, aunque todavía los tiene, pero son más los momentos, en los que nos reímos y la pasamos bien, que los otros, especialmente después del almuerzo o de la cena, cuando se enfrentan en un hipotético diálogo, Jaider, hciendo de un chico 'cheto' (un chico de la alta sociedad) y Luciano, que habla como si fuera un 'wachiturro' (chico de la clase baja). 

Resulta increíble la creatividad que tienen para conversar sobre diferentes temas, casi todos relacionados con adolescentes, obviamente. Justamente haciendo esto, una noche a Luciano se le ocurrió poner música 'villera' (de wachiturros) y cantar y bailar como lo hacen ellos. Jaider aceptó el reto y se puso a bailar con música 'cheta'. De ahí nació la idea de filmarse, hacer un video y subirlo a Tik Tok o abrirse un canal de YouTube. En fin, lo que hace un mes, nos parecía una locura, convivir con un pendejito adolescente, ahora nos parece una locura, que algún día, este pendejito nos abandone y se vaya a vivir vaya a saber adonde o con quien...Seremos bipolares? Jaaaaa...



domingo, 8 de noviembre de 2020

Sana convivencia


Primera semana.

Para cuando ustedes estén leyendo esta entrada, Jaider, ya hará casi un mes que está viviendo con nosotros. Por eso quiero contarles algo de la convivencia que venimos llevando durante todo este tiempo. Varias cosas que pasaron durante los primero días, nos permitieron limar algunas de las aristas, que seguramente, iban a darse mientras Jaider estuviera viviendo con nosotros. Esto que voy a contar primero, pasó en la madrugada del primer día que Jaider vivía en nuestra nueva casa vieja....

La primer noche, Jaider durmió en nuestra cama y nosotros en el colchón inflable en la sala de estar. Una arcada separa el comedor de la sala de estar y ahí habíamos puesto, cuando la Agus estuvo viviendo con nosotros, un cortinado para darle intimidad. Después que se fue, sacamos ese cortinado que volvimos a colocar ahora, para que Jaider pudiera usar ese ambiente como dormitorio, cuando el Gasti le trajera la cama y el colchón. De todos modos, mientras dormimos ahí,  sólo tuvimos sexo light. 

Así fue que como todos los días, me levanté a las 4 de la madrugada, a preparar el baño y el desayuno para Luciano. Y mientras iba a la cocina, noté que el velador de nuestro dormitorio, donde estaba durmiendo Jaider estaba encendido. También noté algo de lo que no me había percatado: mi desnudez. Acostumbrado a levantarme e ir a la cocina como Dios me mandó al mundo, me olvidé que Jaider estaba en casa. Así que me volví a vestirme. 

Y mientras me vestía, pensé que íbamos a tener que erradicar algunas costumbres, mientras Jaider viviera con nosotros. Una, era la de andar desnudos por la casa. Otra, era hacer el amor en cualquier lugar de la nueva casa vieja. La  presencia de Jaider, nos obligaba a coger/follar solamente en la intimidad de nuestro dormitorio. También,  nos iba a impedir practicar la poliamoría, al menos en casa. Y no nos quedaba otra, o lo blanqueábamos o lo dejábamos de hacer. 

Segunda semana.

Lo cierto era que íbamos a tener que hablar con Jaider sobre esto de hacer el amor entre nosotros, o nosotros con algunos de los 'pollitos' (léase Carlitos o el Pela). Por suerte, la cuarentena impedía que nos reuniéramos con ellos o con los 'pollitos', porque durante esas reuniones, algunas veces, los 'pollitos', hacían cosas, como besarse o acariciarse impúdicamente, situaciones que podían incomodar a un pibito hetero como Jaider. Aunque la presencia de Jaider creo que los intimidaría bastante. 

Igualmente, esa charla, me pareció mejor hacerla más adelante en el tiempo. Jaider, si bien estaba mucho más comunicativo y sociable, tenía altibajos, con momentos de mucha angustia y accesos de llanto, en los cuales tendía al aislamiento. Nosotros, respetábamos esos momentos porque creíamos que era parte del duelo que Jaider necesitaba hacer por haberse quedado solo en el mundo. Por suerte, eran momentos que se producían durante el día y que se disparaban sin causa aparente. 

Así y todo, después de esos episodios, tratamos de hablar con Jaider, usando el sentido común y algo de lo que me enseñó la psicología, para que al menos, el pendejito se sienta protegido, apoyado y/o contenido. Algo que logramos concretar porque una vez que Jaider sale de esos momentos depresivos, de a poco, vuelve a actuar con la normalidad de cualquier adolescente de casi 15 años, exteriorizando su forma de ser y toda su predisposición para no desentonar con el clima de la nueva casa vieja.

Tercera semana.

Igualmente, salió de Jaider, durante estos días de convivencia, la iniciativa de 'hablar' (tratar profundamente un tema) con Luciano y conmigo de algunas cosas que creía necesario tratar. Y justamente era eso de la convivencia. Jaider estaba re agradecido por haberle permitido vivir con nosotros y también por nuestra amistad y afecto desinteresado hacia él. También nos dijo que se sentía muy bien y cómodo y que nosotros habíamos borrado todos los prejuicios que él tenía de los gays.

Y justamente porque éramos pareja, él nos quería hablar de 'algo'. Y ese 'algo' de lo que nos quería hablar era que creía, que su presencia en la nueva casa vieja, nos habían hecho cambiar algunas costumbres. Y nos recalcó, que pensaba que, aunque nosotros estábamos haciendo el esfuerzo de adaptarnos a él, la cosa era al revés. Es decir, creía que él, tenía que hacer el esfuerzo para adaptarse a nosotros, tanto en las costumbres como en las normas de convivencia que habíamos establecido.

Y nos dijo algo que demuestra la madurez del pibito. Y esto es porque se dio cuenta que aunque éramos pareja gay, tratábamos en todo momento, cuando él estaba presente, de no exteriorizar nuestros sentimientos para no incomodarlo. Y que a él, no le molestaba que entre Luciano y yo, nos demostráramos en cualquier momento y lugar, el amor que sentíamos el uno por el otro. Así que esperaba que ese tipo de exteriorizaciones afectivas , la hiciéramos igual, estando él presente.

La verdad, una barbaridad de pensamiento y de observación para un pendejito de 14 años. Nosotros, sin haberlo hablado, habíamos reducido, consciente o inconscientemente, todas las muestras de afecto cuando Jaider estaba presente. Creo que, más que nada para no hacerlo sentir incómodo. Más porque Jaider había recibido una educación homofóbica, en el colegio donde había estado como pupilo. Así que ese planteo fue el inicio de una cantidad de momentos que marcaron nuestra convivencia.  

Porque esa observación de Jaider nos pareció muy oportuna y concordamos que algunas cosas iban a cambiar. Y que hablando de convivencia, le explicamos, que tanto Luciano como yo, teníamos la costumbre de resolver cualquier problema que nos aquejaba, hablándolo hasta que el problema lo hubiéramos solucionado. Y toda relación amorosa, entre nosotros o amistosa, con los 'pollitos', los 'medianos' y los 'diositos', la sosteníamos con 4 pilares: amor, comunicación, empatía y sinceridad. 

Y que hasta el momento, siempre nos había resultado, tanto en la pareja como con nuestros amigos. Y ahora, que Jaider vivía con nosotros, queríamos aplicarlo con él también. Así que lo invitamos a que cualquier cosa que lo movilizara, bien o mal, no se lo guardara y lo expusiera. Así fueron surgiendo muchos momentos lindos y otros, muy tristes, que era cuando Jaider, en cuenta gotas, y en momentos muy puntuales, nos contaba cosas de su vida, de su familia o del accidente en Brasil. 

Un día, nos dijo que el primer día, que vivía con nosotros, marcaba en su vida, un antes y un después. Y que reconocía que muchas veces, caía en profundos pozos depresivos y angustiantes pero nos agradecía, porque le respetábamos esos momentos de mucha tristeza y llanto. También nos agradecía, todo lo que hacíamos para contenerlo. Y que nos sentía muy cerca, afectivamente, cuando a través de las charlas, los gestos, los abrazos y otras muestras de afecto, tratábamos que se sintiera mejor.

Vivir en la nueva casa vieja, con total libertad, independencia y autonomía, creo que era todo lo que Jaider aspiraba y se lo estábamos brindando a raudales. Y de a poco, se fue integrando a nosotros. Ayudó mucho el pico de contagios que tuvo Rosario, que nos mantuvo en cuarentena y las autoridades sanitarias sugerían que sino teníamos que salir, permaneciéramos dentro de la casa. Así que nosotros, excepto Luciano que iba a trabajar, nos quedábamos en casa. 

Cuarta semana.

Un hecho que ocurrió impensadamente en esa tercer semana de octubre, cambió mucho nuestra vida de relación y que voy a contar aparte en una próxima entrada. Especialmente porque mientras ese hecho no se produjo, Jaider no dormía de noche. Permanecía despierto, toda la noche, jugando con el celular. Se levantaba a la hora que yo me levantaba para preparar el desayuno de Luciano y seguía despierto hasta que Luciano se iba. Luego, me ayudaba a limpiar y acomodar las cosas. 

Y cuando yo me ponía a hacer cosas del colegio, Jaíder, dormitaba en el sofá, pero no se iba a la cama. A las 11, se despertaba para acompañarme a tomar mi segundo desayuno de la mañana. Luego, volvía a dormitar en el sofá o se ponía a jugar con el celular. Cuando llegaba Luciano, almorzaba con nosotros y luego seguía con los jueguitos del celular o miraba tele. Luciano y yo, dormíamos una corta siesta en la que generalmente, antes, teníamos sexo y nos sacábamos la calentura y nuestras leches. 

Después, nos levantábamos, nos duchábamos y nos reuníamos con Jaider a conversar sobre 'bueyes perdidos', charla que sólo interrumpía la merienda de las 6 de la tarde. Mientras merendábamos, seguíamos conversando de miles de temas. Muchas veces, durante esas charlas intrascendentes, Jaider, a cuenta gotas, nos contaba, cosas de su vida. Luego, yo me ponía a corregir trabajos de mis alumnos o hacer cosas para el colegio. Luciano se ponía a jugar con Jaider o miraban algún programa de la televisión por cable. O jugaban con jueguitos de la computadora o navegaban por internet, especialmente en YouTube y ahí se entretenían hasta la hora de la cena. Hubo días, que Carlitos, vino a la hora de la merienda, a veces solo y a veces acompañado por alguno de los 'pollitos'. Estas visitas, que se hicieron frecuentes, permitieron que se conocieran con Jaider y como la diferencia de edades es bastante más chica que con nosotros, hicieron buenas migas. A veces, Carlitos y su acompañante, se quedaban a cenar y otras veces se volvían a sus casas antes de la cena pero sea como fuera, ese rato, servía para estrechar lazos afectivos nuevos en los que yo confiaba, que de a poco, irían cicatrizando las heridas psico-emocionales y afectivas que tenía Jaider... Jeeeee... 



lunes, 2 de noviembre de 2020

Jaider


Apenas entró el Gasti con el pibito a la nueva casa vieja, creo que Luciano y yo nos dimos cuenta que nos íbamos a llevar bien.  Jaider tiene 14 años y dentro de poco va a cumplir los 15... Y si bien no es un 'diosito' propiamente dicho, va por buen camino... Los primeros momentos estuvieron marcados por la exagerada expectativa que sentíamos/teníamos todos. Con las presentaciones iniciales y los comentarios posteriores, fuimos derritiendo el hielo del encuentro. 

Ayudó mucho que el Gasti y Jaider habían llegado a la hora de la merienda, así que después de las presentaciones y de intercambiar algunas palabras sobre 'bueyes perdidos', Luciano llevó al Gasti a la cocina a preparar algo para tomar la merienda. Nosotros habíamos comprado 'facturas' (masas rellenas de mermeladas, cremas o dulce de leche) mientras que ellos, habían traído 'masas secas' (cookies). El hecho de quedarme a solas con el pibito, me permitió un acercamiento más abierto y expresivo. 

Jaider ve al Gasti como representante del tutor y encargado de satisfacer sus necesidades y demandas. Y eso hace que la relación entre ellos sea fría y distante y poco amigable. De todos modos, 'abri el juego' (tomé la iniciativa) diciéndole que lamentaba todo lo que le había pasado y que tanto Luciano como yo, íbamos a hacer lo posible para que él (léase Jaider), se sintiera cómodo y estuviera bien mientras viviera con nosotros. También le contesté preguntas que el pendejito estaba ávido de conocer las respuestas.

Especialmente las referidas a nosotros, tanto a Luciano como a mí. Le tuve que admitir que si bien éramos pareja, tanto Luciano como yo, no éramos totalmente gays, ya que Luciano era bi y yo también. Y tuve que reconocerle la relación que mantenía con los Lucchessi. Porque, además de ser amigo del Matius y del Gasti, era el yerno del viejo Lucchessi (su tutor provisorio), ya que era el padre de la Agus y la Agus, era la madre de mis hijos, aunque no estábamos casados. En fin, todo un quilombo. 

También le contesté algunas preguntas, cosas sobre la convivencia con Luciano y como se desarrollaba nuestra vida. Pero no pudimos seguir con la charla, porque Luciano nos llamó desde la cocina, ya que había decidido preparar la mesa de la merienda allí mismo. En esos pocos minutos que estuvimos solos, Jaider y yo, conversando, me di cuenta, como dicen los chicos acá, que 'pegamos onda' (supimos que nos íbamos a llevar bien). Y eso me gustó.

En ese ratito, Jaider se transformó y pasó de ser un chico expectante, frío y distante, a otro totalmente opuesto. Y no volvió a ser el que conocimos al principio. El cambio de lugar y la merienda hicieron que el ambiente se distendiera y realmente, merendamos en un ambiente muy distinto. Luciano, por lo que exteriorizaba, también se sentía muy cómodo con Jaider y por ahí, el único que desentonaba un poco, era el Gasti, que estaba demasiado 'almidonado' (circunspecto) en su rol de abogado de parte.

Durante la merienda, conversamos obviamente de 'bueyes perdidos'. También sobre la necesidad que teníamos, en ese momento y que era una cama y un colchón para Jaider. Eso, por el momento, tenía solución, ya que íbamos a recurrir al colchón inflable. Aunque éste, era para salir del paso, porque no daba para dormir ahí durante un par de meses. También hablamos de otras cosas, todas relacionadas con el pibito. Después, aduciendo que tenía que cerrar el estudio, el Gasti se fue.

Cuando quedamos solos, Luciano y yo, nos levantamos para limpiar, acomodar y guardar lo que habíamos estado usando. Jaider no quiso quedarse sin hacer nada y nos ayudó con esas tareas. Después volvimos al comedor para seguir hablando y conociéndonos. Con Luciano, le mostramos los ambientes de la nueva casa vieja. También, decidimos que, hasta que tuviera su propia cama, Jaider durmiera en la nuestra y nosotros, dormiríamos en el colchón inflable, en la sala de estar. Cosa a la que Jaider se opuso pero que a nosotros nos pareció que era lo mejor. Al menos para el primer día (o noche) o hasta que el Gasti trajera la cama y el colchón para Jaider. Después de la cena (pizza especial, Coca Cola y helado, para variar) estuvimos conversando sobre nuestros gustos y los de Jaider, para llegar a conocernos mejor. Y nos fuimos a dormir pasada la medianoche porque Luciano tenía que madrugar para ir a trabajar. De todos modos ya tendríamos tiempo para conversar de otro temas, al día siguiente y en los días subsiguientes, especialmente de la convivencia y también sobre nuestros pensamientos que permitieran que en pocos días comenzáramos a conocernos.




martes, 27 de octubre de 2020

En la cara le cae... (2 de 2)


(Apuré la entrega de esta segunda parte, porque en realidad, las dos entradas de 'El que al cielo escupe' y estas dos 'en la cara le cae' ocurrieron en menos de 24 horas y no tiene sentido seguir dilatando la narración de los acontecimientos, especialmente, porque siguen sucediendo muchas cosas interesantes en mi vida, con muy poco tiempo de diferencia y no le veo sentido, tener que postergarlas. Por eso la publico adelantada y no semanalmente como lo venía haciendo. Ok?)

Yo: Gasti, decime que no es lo que estoy pensando

G: es por poco tiempo, Lu, hasta fin de año como máximo… que mejor que ustedes para darle lo que este pibito necesita? 

Yo: Gasti, estás loco? Esperá, esperá un poco que reordene mis pensamientos, porque me quedé medio 'turulato' (shockeado) como dice mi vieja... En qué cabeza cabe que nosotros somos los indicados? Luciano y yo somos gays... No somos los indicados para contener a este pibito... 

Gasti: mirá, Lu... Es por poco tiempo. Dos o tres de meses. Hasta que pensemos qué es lo mejor para este pendejito... Porque el juez, antes de darle la tutela a tu suegro, habló de meterlo en un 'hogar de menores'! Pero este pibito no está [en condiciones] para ir a un 'hogar de menores'. Este pibito tiene un departamento-piso para vivir, casa de fin de semana, autos, empresas, campos y mucha guita. Cómo va a ir a un 'hogar de menores'? En qué cabeza cabe? Por eso tu suegro, le pidió la tutela provisoria y se comprometió a que le iba a encontrar un hogar...

Y: si Gasti, todo bien, pero entendé que me parece que no somos los mejores candidatos... Además mi suegro, pide la tutela pero se desliga del problema y te 'forrea' (usa) para que vengas vos a convencerme porque está seguro que si viene él, no le doy 'bola' (atención)...

G: es que sino pedía la tutela provisoria, este pibito terminaba en un 'hogar de menores' con todo lo que eso implica! Y sí puede ser que me esté usando para convencerte, mientras él se desliga del problema, pero me da lástima este pibito... Y de todas las opciones, ustedes son la mejor... Sos psicólogo, docente y directivo en un colegio religioso, estás en pareja estable, sos responsable, trabajador, eficiente, agradable, buen tipo, todos hablan bien de vos (hasta tus suegros, por parte de la Agus y eso es mucho decir), sos el padre de los bebés de la Agus... Qué mejor? Háganlo como un favor personal...

Y: no sé, Gasti... 

G: mirá Lu, en todo este tiempo, Jaider, tuvo días muy difíciles. Psicológicamente está inestable. Y no lo culpo. De un día para el otro encontrarse solo en el mundo no debe ser nada fácil de digerir. La vida no se la está haciendo fácil. Pero vos sos distinto. Ustedes, son distintos. Tiene otra visión diferente de la vida, de las cosas. Por eso le caen tan bien a la gente. Hacen que las cosas más complicadas y difíciles se vuelvan simples y fáciles. Son tipos derechos, sinceros, que van de frente y no andan con vueltas. Son responsables desde el lado que los miremos. Hacelo por mí, por los Lucchessi y también por el pibito que en estos momentos los necesita... Cuándo le dijiste que no a alguien que necesitara de vos?

Y: uy, Gasti, es que me parece todo un tema 'jodido' (difícil)... La tenemos que pensar bien porque a la corta o a la larga, este pibito nos va a afectar la vida de Luciano y la mía... Y no quiero que nada ni nadie se interponga entre Luciano y yo... Amo a Luciano y no voy a 'cagar' (arruinar) la relación que tenemos por hacerme cargo de una situación tan delicada como la de este pibito... La verdad que no sé que decirte... Luciano, vos que decís?  

Y miré a Luciano que estaba con la cabeza baja, en actitud reflexiva o pensante y no había dicho 'mu' (nada) en ningún momento, levantó la cabeza, me miró fijamente y me levantó las cejas, como el gesto que se hace en el 'truco' (juego de naipes) cuando se tiene el 'ancho' (as) de espadas, carta de mayor valor en el truco. Después me guiñó un ojo (el otro gesto que se hace en el truco cuando uno tiene el as de bastos, la segunda carta en importancia en el juego...) Qué significaban esos gestos? 

El gesto de las cejas levantadas podía ser, una respuesta a la sorpresa por todo lo que escuchó de boca del Gasti. La verdad que no es para menos. Y el guiño de ojos? Era un gesto cómplice? Estaba avalando todo lo bueno y lindo que había dicho el Gasti de mí? O me agradecía que yo estuviera considerando que él era el 50% restante de la decisión? Con ese guiño de ojo me decía que le diera para adelante? Que estaba de acuerdo con aceptar la propuesta del Gasti? Ante la duda le pregunté...

Y: Luciano, necesito saber que es lo que vos pensás. Somos una pareja y si le damos para adelante, vamos a estar metidos los dos en esto... Así que necesito saber qué pensás...

Luciano: mirá Lu, si podemos hacerle bien a alguien, no tenemos que dudar... Además no nos cuesta nada, El Gasti ya te dijo que serían un par de meses. Es como si viniera cualquiera de los 'pollitos' a quedarse un tiempo con nosotros. Si ya sé que no es gay y todo eso. Pero las veces que vinieron los pollitos, nunca hicimos nada fuera de lugar o muy pocas veces. Además a ellos, les re ´va' (gusta) venir aca con nosotros. Y con este pibito capaz que es igual... La vida lo está maltratando tanto a este pibito y si está en nosotros, ayudarlo, ayudémoslo! Total es hasta fin de año... No? El tiempo pasa rápido... Además, es justo lo que hablábamos ayer! 

G: sí, un par de meses, nada más, hasta que se termine todo esto de la pandemia y de la cuarentena y se aclare un poco todo, porque con esto de la cuarentena, si antes, los tiempos de la justicia eran lentos, ahora todo lo que sea judicial, está congelado... Además ya le dije al pendejito que era hasta las fiestas y que después decidiera, que quiere hacer de su vida. Durante todo este tiempo, nos vamos a abocar a ver si conseguimos localizar a algún pariente lejano que se quiera hacer cargo de él...

Y: pará, Gasti, como que decidiera que quiere hacer? Mirá si quiere seguir con nosotros? 

G: mirá Lu, por las características del pibito, no se va a quedar más de dos meses. Ponele hasta fin de año o comienzos del otro... De todos modos, no te hagás problemas si es por la guita, ni por la comida, la ropa o cualquier otro gasto que te ocasione. El pibito va a heredar la guita de la vieja y del viejo y te puedo asegurar que es mucha. Qué decís, Lu? Sí?

Y: Gasti, parece que no me conocieras. La guita, nunca va a ser problema. Y si lo hacemos es por vos (aunque seas Lucchessi) y por ese pibito que no tiene la culpa que la vida lo esté tratando de esta manera. Probemos a ver que 'sale' (resulta). Le hablaste de nosotros? Le dijiste que somos gays? Que somos pareja? Que no vivimos en un palacio? Que somos 'laburantes' (trabajadores)? Que no tenemos guita? 

G: sí, boludo, no te 'hagás la cabeza' (exageres)! Ya estuvimos hablando con el pendejito, el Matius y yo, y le dijimos todo. Te repito que Jaider no es un pibito difícil. Tiene sus días, obviamente. Hay que tener en cuenta las cosas que le tocó vivir en poco tiempo. Cuándo querés que se los traiga? Mañana? Pasado? El fin de semana? La semana que viene? 

Y: dale boludo, traelo el mes que viene... Jeeeee... Creo que lo antes posible va a ser mejor... 

G: genial Lu, mañana mismo te lo traigo, se los presento y ya se queda con ustedes... Gracias, Lu y a vos también Luciano... Les debo 'una' (favor) gigante! 

Y: está bien, Gasti, no hay problema, es como dice mi viejo: 'la casa es chica pero el corazón es grande'... Sólo espero que todo esto salga bien...




viernes, 23 de octubre de 2020

En la cara le cae... (1 de 2)


Gasti: Lu, ustedes son los únicos que nos pueden salvar…

Yo: …

Luciano: …

Así empezó el ‘encuentro’ con el Gasti para hablar de un ‘temita’. El martes a la noche, el Gasti me llamó por teléfono para decirme que iba a pasar por la nueva casa vieja, al día siguiente, miércoles, sin el Colo, para ‘hablar’ de un ‘temita’. Esa llamada, me dejó totalmente desorientado, especialmente porque el Gasti no quiso adelantarme nada. ‘Hablar’ de qué? Con el Gasti hablo bastante seguido y nunca me dijo nada que tuviera un problema. 

Ya expliqué en otros posteos, que acá es costumbre, cuando una persona dice que quiere hablar de un ‘temita’ (tema en diminutivo), es una ironía porque el ‘temita’ en cuestión, resulta ser un verdadero problema de difícil solución. Y como el Gasti no me quiso adelantar nada, me quedé con la duda… Cuál sería el problema que tenía que era de difícil solución y que yo, aparentemente, era el que se lo podía solucionar? Buscaba la ayuda de su mejor amigo, del ex amante o la del psicólogo?

Pensé qué problemas podía tener el Gasti que yo se lo podía solucionar. Qué podía ser? Quizás quería irse a vivir solo y quería que le devolviera los muebles que me prestó… Sería algún problema de pareja con el Colo? Estaba necesitando asesoramiento psicológico con algún tema en particular? Qué otra cosa sería que yo lo podía salvar? El Gasti puso rápido el fin del misterio, la tarde-noche que vino a vernos, en un diálogo bastante extenso que voy a intentar trascribir lo más exacto posible, a continuación:

G: resulta que un cliente de Buenos Aires, llevó un caso al estudio que tenemos allá y quería que nosotros nos hiciéramos cargo. Se trata de un pibito. Se llama Jaider y tiene 14 años, casi 15. Este pibito, en un accidente automovilístico, en Brasil, en enero de este año, se le murieron los padres y los dos hermanos que tenía. Realmente una tragedia. Encima no tiene familiares cercanos. Estamos viendo si tiene parientes lejanos. O sea, que, de la noche a la mañana, este pibito pasó a ser el único heredero de varias empresas y de una fortuna importante. 

Y: ah… 

G: la verdad, es un verdadero lío del lado que lo mirés, porque el pibito tiene la doble ciudadanía colombiana-argentina. Él nació en Colombia pero los padres son argentinos. El accidente y los fallecimientos ocurrieron en Brasil. El pibito estuvo internado durante un buen tiempo en un sanatorio brasileño, a cargo del consulado argentino, hasta que un amigo del padre, que él le dice tío, consiguió traerlo a la Argentina y lo llevó a vivir con él y su familia. 

Y: y…?

G: pero apenas supieron todo lo que pasó con esta familia, los socios del padre, comenzaron a reclamar los derechos sobre muchos de los bienes. Así que hay un quilombo legal por la sucesión con Brasil, Colombia y Argentina. Y viste que la justicia es lenta y con el asunto de la pandemia está peor. Pero el verdadero problema es que no hay nadie que pueda/quiera hacerse cargo de este pibito. Ni siquiera el ‘típo’ (persona) con el que estuvo viviendo este tiempo. 

Y: la verdad que es todo un lío… Y no me quiero imaginar lo que debe estar sintiendo el pibito… Vos necesitás que yo le haga algunas entrevistas psicológicas como para ver donde están parados?

G: no, no, eso no, Lu…

Y: ah y entonces?

G: provisoriamente, un juez de menores de acá, nos dio la tutela de Jaider. Se la dio a mi tío, tu suegro, y él, nos encargó al Matius y a mí, como somos más jóvenes, para que seamos el nexo entre el pibito y él. Y como nos pareció que no ‘daba’ (no era lo indicado) dejarlo viviendo solo en la casa que tiene en Buenos Aires, porque por más gente que tenga a su servicio, esa casa debe estar llena de recuerdos, lo trajimos a Rosario, para darle a Jaider, un hogar, que le de contención, apoyo, acompañamiento, comprensión y el afecto que necesita en estos momentos. De las necesidades materiales nos encargamos ‘nosotros’ (léase los Lucchessi). Entendés? 

Y: sí, entiendo y nosotros en qué te podemos ayudar?

G: A ver, estos días estuvo viviendo en mi casa, pero no ‘da’ porque yo estoy trabajando todo el día y porque no sé si será porque soy hijo único pero no nos terminamos de entender con el pibito. Y mi vieja viste como es… En la casa de tu suegro no puede vivir porque son muchos y además, todos están enfocados en el embarazo de la Agus y tu bebé y no le van a dar la ‘bola’ (atención) que este pendejito necesita. Por eso ayer, todos los Lucchessi, estuvimos reunidos para ver qué era lo mejor para este pibito y después de muchas discusiones, votamos las 3 opciones que nos parecieron mejores: 1) alquilarle un departamento temporario y contratar personal que esté al servicio de este pibito (1 voto). 2) meterlo en un colegio de pupilos (0 voto) y 3) un ‘mix’ (mezcla) entre la opción 1 y la 2 que fue la que ganó con 4 votos, y que es conseguir temporariamente un lugar para que viva este pibito y al mismo tiempo, la gente que se haga cargo de él, sea una verdadera familia, que le de la contención afectiva, emocional y psicológica, que Jaider necesita... Entendés?

Y: y sí, creo que es la mejor opción… Eso sería lo ideal, pero no les va a ser fácil, encontrar un lugar así… Una especie de familia sustituta…

G: claro, justo, vos lo dijiste, una familia sustituta…

La idea era más que buena. Pero casi impracticable. Donde conseguir una especie de familia sustituta? Sé que hay familias sustitutas para chicos con problemas familiares o que están en adopción, pero, todo está organizado a nivel estatal y este Jaider, ya tenía tutor/albacea… Y encontrarle una familia sustituta, es difícil, salvo que alguna familia amiga se avenga a eso… Más si es por poco tiempo...

Gasti: viste, pensamos igual, incluso no necesariamente, tendría que ser una familia tradicional, con un papá, una mamá e hijos... Podría ser alguien que si hiciera cargo de este pibito por un tiempo, un par de meses y que le hiciera sentir que hasta que no se resuelvan todas las cosas, está contenido totalmente...

No sé que fue, pero en mi mente un velo pesado y rojo como un telón se corrió imprevistamente y dejó entrar la luz a mi mente… (sigue)




viernes, 16 de octubre de 2020

El que escupe para arriba... (2 de 2)


También coincidimos que así como no queríamos bebés, tampoco queríamos adolescentes. Aunque la adopción de chicos de estas edades, sale como 'piña' (rápido). Pasa que hay muchos pre y adolescentes para adoptar, porque los padres adoptantes se acobardan porque estos chicos están en una edad conflictiva con todo lo que eso representa para la convivencia. Fue ahí cuando continuamos escupiendo para arriba, surgiendo el siguiente diálogo...

Luciano: me acuerdo de mi hermano, cuando nosotros empezamos a 'salir' (noviar). Tenía 12 años y me tiraba cada 'indirectas' (ironías) sobre vos y yo, cuando estaba presente mi vieja o mi abuela o mis tías, que me daban ganas de matarlo...

Yo: quién? el Enzi?

L: sí, no sabés, las indirectas que me 'tiraba' (decía) cuando se enteró que salía con vos... Qué pendejo hijo de puta!

Y: quién lo hubiera creído del Enzi, eh? Si ahora es el mejor aliado que tenemos en tu familia. No sé si seguiríamos como pareja de no haber sido por el Enzi...

L: sí, puede ser, pero mucho después... Creo que fue cuando te conoció, que empezó a mirar nuestro noviazgo de otra manera... Creo que está caliente con vos... Jajajaja...

Y: uuuhhhh, no me digás eso, que sabés que yo sí que estoy más caliente con el Enzi que 'agua para el mate'... Jaaaaa... Es un pendejito que sino fuera hetero o al menos eso es lo que el dice, ya le hubiera 'tirado los ganchos' (seducido)... Jaaaaa... No te 'calentés' (enojés) bebé que sabés que te prefiero a vos por sobre todos los 'diositos', 'medianos' y 'pollitos' que se me cruzan enfrente... Cambiando de tema, yo no me acuerdo mucho del Nachito en esa edad porque no le daba mucha bola pero sí me acuerdo del Tato y te puedo decir que fue un pendejito espectacular en todo sentido... No tengo nada para reprocharle y se portó siempre de '10' (excelente)...

L: sí puede ser pero el Tato no tenía tantos conflictos como los que tiene un chico adolescente sin el padre, la madre ni familia...

Y: sí, en eso tenés razón, porque de todos los pibitos con los que me relacioné en mi etapa de adolescente, el único que tenía problemas serios era el Tomi, que no sé como hubiera terminado, si mi viejo no pide ser el tutor, cuando vio que los problemas familiares que tenía eran insalvables. Los otros, fueron el Juani (que tenía esa onda rara del masoquismo), el 'diosito' Emmanuel que estaba depresivo y el Yani que se prostituía para comprarse droga y ropa y paremos de contar. El resto tenía los problemas de cualquier adolescente pero estaban mas o menos contenidos por la familia...

L: sí pero estos pibitos que son para adoptar no tuvieron, como vos decís, contención familiar, aunque tendríamos que probar... Porque nosotros tenemos muy buena onda para relacionarnos con chicos de la edad de los 'pollitos'...

Y: sí, está bien, pero no podemos 'probar' como vos decís... No podés ilusionar a un pibe adolescente con darle el hogar que nunca tuvo y si algo sale mal o no te gusta, devolverlo como si fuera una cosa. Además, convengamos que los 'pollitos' tienen onda con nosotros, porque compartimos una misma orientación sexual. Pero qué pasaría con un nenito que no fuera gay? 

L: sí, tenés razón, no sé... Te acordás cuando queríamos adoptar a Carlitos?

Y: sííííí... Que locura! Pero convengamos que cuando integramos a Carlitos a ser parte de la 'trieja', vos no quisiste que siguiéramos probando porque estabas celoso...

L: y sí, que tiene? La culpa la tenés vos, que le dabas más bola a Carlitos que a mí. Y el muy putito de Carlitos hacía lo mismo...

Y: qué boludo sos Luciano, mirá si le voy a dar más bola a Carlitos que a vos, 'gil' (tonto), si sos el pibito que más amé, amo y voy a amar en mi vida?

L: si?

Y: sí, pajero, si sabés que me puede gustar cualquier pendejito pero dudo que alguna vez ame más a alguien de lo que te amo a vos...

El hablar de todos estos temas, que inquietaban a Luciano, fue una especie de bálsamo. Fue ahí que aproveché para abrazarlo con brazos y piernas, inmovilizándolo casi totalmente y le dije al oído, que le tenía 'ganas' (deseo de cogerlo/follarlo). Solemos bastante seguido, ponernos a hablar de algunos temas que por ahí nos preocupan y nos terminan afectando en cierta manera pero nunca con la profundidad que les dimos en esta ocasión. 

Luciano como toda respuesta, a mi abrazo inmovilizador, levantó la cara y con sus labios buscó mi boca mientras que con una de sus manos, tomó la mía y la metió debajo del bóxer para que siguiera con la masturbación que un rato antes había interrumpido... De ahí surgió un diálogo más o menos así:

Yo: no querés que vayamos a la cama?

Luciano: no, quiero quedarme así, abrazame, besame y pajeame despacito, que ya estoy por acabar...

Y: querés que te la chupe?

L: no, apretame fuerte...

Y lo seguí abrazando y masturbando hasta que entre gemidos, sentí la leche caliente de Luciano cayendo entre mis dedos. Y lo seguí 'pajeando' (masturbando) sin ver lo que estaba pasando debajo del jogging que usa para dormir y que él le dice 'pijama' (aunque no lo es). Y así quedamos, en esa posición, durante un buen rato, en silencio y sin decir nada. Mientras, chupé mis dedos, llenos del semen de Luciano y también, hice que él me los chupara. Mi pija estaba re dura como un hierro. Luciano me preguntó si quería cogerlo/follarlo. Le dije que desde que él tenía 16 años, cuando lo conocí, que tenía ganas de cogerlo/follarlo y que las voy a seguir teniendo hasta que sea viejo y ya no se me pare la pija, pero que igual lo iba a penetrar con mi lengua, mis dedos o un 'consolador' (dildo) porque él me pertenecía, era mío y eso seguiría así hasta que la muerte nos separe... Jeeeee...