lunes, 27 de agosto de 2012

Encuentro con un madurito...!!!




Algunos días de la semana, almuerzo en un 'resto-bar' con algunos 'chicos' de mi trabajo. Todos son un poco más grandes que yo, casi todos 'treintañeros'. En esa mesa me siento, aunque a veces está llena y me tengo que sentar en la mesa de los 'maduritos' (cuarentones). La mayoría son empleados y casi ninguno tiene jerarquía de ningún tipo. Lo cierto, es que el viernes, de esta semana que pasó, cuando fui a almorzar, los 6 lugares de la mesa de los treintañeros estaba ocupada, y también la de los maduros. Así que después de ver que no había lugar, decidí irme, cuando de una de las mesas para dos, un tipo me hizo señas.

Yo lo conocía de vista pero no había hablado con él desde que trabajo con los Lucchessi más algunas veces y siempre por cuestiones de trabajo. Es un 'madurito', que debe haber tenido muy buena 'facha' (aspecto) de joven, porque ahora, a los cuarenta y tantos, todavía conserva un buen físico, una buena cabellera castaña clara, unos ojos azules muy profundos y una cara que tiene algo de especial, por la forma de mirar y por la expresión de su rostro. Me invitó a compartir su mesa, en vista de que todas las restantes mesas estabas ocupadas y así fue que conocí más profundamente a Daniel. 

No sé por qué desde el principio, Daniel, a pesar de estar casado y tener dos hijos un poco mas chicos que yo, me pareció que estaba intentando 'seducirme'. O algo por el estilo. Se habrá dado cuenta que soy gay...??? Mi radar gay no se activó en ningún momento, pero eso, no significa nada. Al principio, Daniel, estaba nervioso, como si yo hubiera sido una chica y él, intentaba conquistarla. No estaba sereno, sino todo lo contrario. Se notaba a la legua que estaba algo incómodo conmigo sentado enfrente de él. Después de tomar un par de copas de vino, se tranquilizó algo, retomó un poco el aplomo habitual que yo le conocía en el trabajo y ya no volví a percibir tanto nerviosismo en él. Hablamos de muchas cosas: del trabajo, de nosotros y de 'bueyes perdidos'. Al final del corto almuerzo (tienen una hora para almorzar), no me dejó pagar lo que yo había consumido y él pagó todo. Nos dimos un apretón de manos y nos despedimos, nos deseamos un buen fin de semana pero me pareció que Daniel, por la forma como me miraba y por la sonrisa que me dedicó, albergaba 'otras' ideas y deseos para conmigo... Seré o me estaré volviendo paranoico...???

jueves, 23 de agosto de 2012

Placer sádico 3 (epílogo)





Reconozco que la 'onda' del Juani no es común ni tampoco cualquiera tiene experiencia en ese tema, pero tampoco es para escandalizarse. Cada uno es como es y se expresa como puede y como le gusta, no...??? Sé que la 'onda' del Juani no se ve todos los días y tampoco es fácil encontrar una pareja que lo consienta. Quizás por eso, fracasó con Lucho. Y seguro que fue por eso que el Yani se desubicó tanto frente a nosotros, cuando fuimos de vacaciones al campo. En aquel momento, yo no sabía de la 'onda' del Juani y le eché la culpa al Yani. Hoy, eximo al Yani de culpa y cargo. Aunque también eximo al Juani.

Porque, ¿quién soy yo para decir lo que está bien o está mal? Además, más allá de que encontré placer en provocar dolor físico, humillación y mal trato al 'otro', ese 'otro' disfrutó con estas prácticas, de un éxtasis exarcebado y un placer sexual intenso. Y el hecho de elegir el sometimiento, la degradación o el dolor hace que 'amo y esclavo' practiquen esta 'onda' como una forma de demostrar el dominio y el poder de uno sobre el otro. Hasta ahí todo está bien, pero nada está bien. Yo sentí el placer de controlar al Juani hasta someterlo, punto. Y lo gocé. Pero en caliente. Ahora en 'frío' sé que algo no estuvo bien.

Y si bien no podemos negar que este tipo de conducta tiene una estructura de tipo patológica, desde el punto de vista psicológico, cada uno de nosotros tiene un umbral de intensidad para el sexo que puede tener variaciones. La experiencia sexual es 'fuerte', en algunos casos se llega a límites increíbles, pero tampoco es algo imposible, la cuestión es animarse. Creo que lo importante es la comunicación y el entendimiento con la pareja, o mejor dicho, con el 'otro'. Hablarse, comunicarse, decirse lo que se quiere y cómo se quiere. Porque después de haber tenido sexo sadomasoquista con el Juani y haberle hecho lo que le hice, creo que quedamos más amantes que antes. Entonces, me parece que en estos casos la regla más importante es el acuerdo que se tiene con la pareja: aunque haya un 'amo' y un 'esclavo'. Y hablando de todo un poco... hace un tiempo atrás, el Gasti se me había ofrecido de 'esclavo'. Y el Gasti por las características personales que tiene, bien podría ser mi esclavo, eeehhhh...??? Aunque sea un Lucchessi...!!! jeeeeee...



domingo, 19 de agosto de 2012

Placer sádico 2




Cuando volvimos a la cama, nos dedicamos a pajear al Juani, con la yema de nuestros dedos índices, tan lenta y suavemente, que le provocábamos al Juani pero a lo que hacíamos caso omiso, continuas contorsiones y jadeos y movimientos que él hacía para que aumentáramos la paja, en intensidad y velocidad, pero en cuanto veíamos esa actitud, dejábamos de hacerlo y nos dedicábamos a lamer la pija del Juani, que estaba erecta, dura y recta como a la espera de poder descargar su semen aunque sus testículos ajustados con la banda de goma, le impedían hacerlo libremente (o al menos eso pensábamos)...

Amamos como nunca a ese pendex que se nos ofrecia en holocausto para lo que nosotros decidiéramos que hacer con él. Pero nuestra capacidad imaginativa y el desconocimiento que tenemos de esa onda, hizo que nos viéramos limitado en nuestro accionar. Y eso  que ya habíamos hecho bastante...!!! Pero esa noche, tenía que ser distinta. El Juani permanecía con las manos atadas y su 'pija' (pene) reflejaba el grado de excitación y tensión sexual que le habíamos creado y su piel estaba hipersensibilizada a cualquier roce o tocamiento y eso también nos excitaba...

El pubis del Juani estaba 'enchastrado' (pegoteado) de líquido pre-seminal abundante que manaba del pendejito sin cesar. Nos miramos con el Matius, sin saber como seguir, pero fue el mismo Juani, que nos despertó la iniciativa, cuando en su desesperación por 'acabar' (eyacular) habia girado sobre sí mismo, quedando boca abajo. El Matius y yo le pasamos nuestras manos a lo largo de la espalda del Juani hasta los glúteos, le abrimos las nalgas y nos dedicamos a saborear su agujerito. Le separamos más las piernas y las nalgas y como el Juani se movía demasiado, al Matius se le ocurrió azotarlo para que se quedara quieto...

Eso fue la solución a nuestros inconvenientes y la llave que abrió la cerradura a un mundo nuevo. El Juani tuvo que morder la almohada y apretarla con los dedos de ambas manos para resistir tanto gusto y también tanto dolor, que al mismo tiempo le causó placer porque después vimos que 'acabó' (eyaculó) abundantemente. Los golpes dados con una fina vara de mimbre lo hacían gemir, aullar y también emitir una especie de maullido como una gata en celo. Sus nalgas quedaron enrojecidas y marcadas un poco por los golpes, pero su agujerito anal se abrió hasta límites increíbles para albergar la pija del tamaño que quisiera penetrar en él y al mismo tiempo, se autolubricaba mientras nosotros lo mojábamos con saliva con la lengua.

El Juani estaba caliente como un hierro dejado al fuego. Nuestras pijas estaban erectas y dispuestas a penetrar nuevamente al pendejito. El Matius me dejó que yo tomara la iniciativa. Así que en la posición 'perrito', me acomodé detrás del castigado culito del Juani que se seguía quejando casi en silencio de sus dolores que al mismo tiempo pedia 'pija' por el agujerito del culo que dilataba y contraía constantemente y  por la boca que la abría desesperadamente casi suplicante por un 'pete' (felación). Los huevos del pendex estaban inflamados y yo estaba excitadísimo. Así que después de una pseudo sesión de sadomasoquismo, re estrené el culito del Juani y esa nueva experiencia que me estaba volviendo loco.

Realmente me sentí un espadachín, cuando lo clavé al Juani de un golpe certero, recto y penetrante que me permitió hundirle el glande de mi pija casi de un solo golpe. El Juani se contorneó, gritó y después aulló no por mí, sino porque el Matius seguía azotando ahora su espalda, con la varita de mimbre y con golpecitos secos la espalda del Juani, pero yo no detuve mi accionar y seguí adelante con mi deseo y mi lujuria. La idea de combinar dolor con placer me excitaba y seguí adelante con la penetración. Después y para no escuchar las quejas del Juani, el Matius hizo que lo peteara mientras yo lo terminaba de penetrar. Aquella comunión que hicimos el Matius y yo, contra el cuerpito del Juani que deliraba de placer, nos volvió más locos aún.

Yo sabía que de las sensaciones de placer que le hiciese sentir al Juani, al penetrarlo y cogerlo/follarlo, aunque padeciese dolor con las embestidas, dependería de lo que sintiera el pibito. Un pibito bien penetrado siempre estará agradecido a su penetrador y lo recordará a través del tiempo y le será fiel por mucho tiempo, aunque tenga relaciones con otros. Y con sólo recordarlo aumentará el placer por mil al volver a tener su pija dentro de su culito. Una cuestión casi de política, no...??? Mientras el Matius se hacía petear por el Juani, yo le daba placer por el culito y al mismo tiempo, descanso de la golpiza que le había propinado el Matius con la varita de mimbre. La idea de disfrutar de la 'onda' del Juani me excitaba innegablemente.

Me excité más todavía cuando llevábamos mucho tiempo metido uno en el otro, sin detenernos ni para recuperar el aliento ni para reponernos de lo jadeos que ambos nos provocábamos en una locura de pasión sin freno. En un momento dado, cambié de postura al Juani, acostándolo de espaldas y poniéndole los pies sobre mis hombros, volví a encastrarle mi pija, con más energía y si fuera posible con más ganas. La pija del Juani habia vuelto a erectarse y largaba líquido preseminal permanentemente hasta que eyaculó sin haber recibido más estimulación que el movimiento de mi pija en su interior en el movimiento de entrar y salir permanentemente.

El Matius sentado a horcajadas sobre el pecho del Juani, se dedicaba a los 'dientes de perro' que todavía tenía el Juani, aferrados a sus tetillas, ombligo y glande. El Juani chupaba el agujerito del Matius casi desesperadamente mientras, el Matius le daba placer y dolor estirando las cadenas sujetas a los dientes de perro. Finalmente y como el Matius estaba por 'acabar' también, decidí eyacular dentro de él hasta la última de mis gotas de semen. Segundos más tarde, el Juani bebía ansiosamente, ya sin quejarse, la leche del Matius, mientras el Matius y yo nos besábamos desesperadamente. En un rato, después de descansar un buen tiempo, le tocaría el turno al Matius ocupar mi lugar y yo ocuparía el lugar del Matius. Desamarramos al Juani a quien cubrimos de besos y descansamos un largo rato. Tomamos Coca-Cola y estuvimos transándonos un rato largo. Si nos hubiéramos vestido, y alguien nos hubiera visto vestidos, nadie podría decir lo que había pasado entre nosotros un rato antes. Pero había pasado y mucho. Al menos, mi mundo había cambiado. Yo descubrí una faceta sexual más que excitante que no pensaba abandonar... jeeeeee...

miércoles, 15 de agosto de 2012

Placer sádico 1





Cuando llegué el Matius me dejó que cubriera de caricias y besos por todos los rincones del cuerpito del Juani. Lo llenamos de saliva, más por las 'tetillas' (pezones), el cuello, el rostro, las orejas, el pecho y la pancita y fundamentalmente por la raja y por el agujerito del culo. Realmente, saboreamos al Juani en  pequeños bocados, centrándonos después sobre todo por los labios, las tetillas, la pija, los testículos, las nalgas y su agujerito. Lo inundamos de amor y le dimos a entender que era todo nuestro.

Después el Matius ató las manos del Juani a la cabecera de la cama y lo desnudamos rápidamente y nosotros hicimos lo mismo. El Juani estaba a nuestra total disposición y no tardamos más que 2" 3/5 en ponernos a saborear los pezoncitos del pibito, a quien se los lamíamos y le besábamos el pecho y la pancita, pero a medida que íbamos bajando, el Matius le iba colocando al Juani unos ganchos que se usan en los llaveros y que se llaman 'dientes de perro' o algo así, que indudablemente le causaban dolor al Juani.

De esos 'adminículos' (léase dientes de perro), el Matius les puso al Juani uno en cada tetilla y otros dos en el ombligo y mientras le dijo que me 'peteara'. Él le descubrió el glande tirándole la piel de la pija hacia abajo y se puso a 'pajearlo' (masturbarlo) apenas rozándolo con la yema del dedo índice mientras le pasaba lentamente la lengua por el glande y se la introducía en el agujerito de la pija. Después, un 'diente de perro' más grande se fue a prender fuertemente del glande del Juani, haciéndolo aullar por primera vez.

No conforme con eso, el Matius le tomó los testículos al Juani, se los apretó, estrujó y giró fuertemente en su puño y les colocó una banda de goma a su alrededor, estrujándoselos de tal manera que parecía que fueran a reventar. Luego, se dedicó a darle placer, masturbándolo lentamente, rozándole la piel de la pija con la yema de los dedos índice de ambas manos. El Juani se contorneaba casi convulsivamente de placer y dolor, aunque poco podía decir porque su boca estaba totalmente ocupada dándome placer... jeeeeee...

Obviamente que no demoré mucho en 'acabar' (eyacular) después de tanto 'peteo', aunque más que el peteo, ver la sumisión del Juani y la obediencia ciega a que era sometido por el Matius, creo que todo eso aceleró mi excitación y en menos de lo que canta un gallo, mi semen llenaba la boca del adolescente y viajaba garganta abajo hacia su interior. Claro que tuve que ayudarlo a que me sacara hasta la última gota de semen, porque con sus manos aferradas a la cabecera de la cama le era imposible hacer eso. 

Luego, le siguió el turno al Matius, con quien repitió el proceso, aunque previamente, el Matius tenía ganas de orinar y para eso, me pidió que lo ayudara a desamarrar al Juani de la cabecera de la cama, aunque amarramos sus manos a su espalda. Colocamos finas cadenas a los 'dientes de perro' que tenía en sus diferentes partes del cuerpo y un collar de cuero bien sujeto a su cuello que nos permitía controlarlo a nuestra voluntad. De esa manera fuimos al baño. El Matius hizo arrodillar al Juani e hizo que lo peteara.

Allí fui testigo de algo que sabía que mucha gente lo practica, pero no entra en mi horizonte sexual: la 'lluvia dorada'. Después de haberse dejado petear un buen rato, el Matius orinó dentro de la boca del Juani. Obviamente que el 90% de la orina golpeó en el interior de la boca del Juani y salió despedida al exterior, pero las arcadas del Juani primero, las toses después y los eructos finales, me hicieron comprender que un 10% de la orina la debe haber bebido a pesar de su resistencia a no hacerlo. Y ver eso, excitó más al Matius y también me excitó a mí. Finalmente la pija del Matius, terminó completamente dentro de la boca del Juani quien succionó absolutamente todo: lo que quedaba de orina y después lo peteó hasta que le sacó toda la leche. Claro que la boca del Juani albergó la pija del Matius y su culito, mis dedos, porque a medida que iba pasando el tiempo e iba siendo testigo de lo que ocurría, mi placer sádico, iba 'in crescendo' (sigue)...

sábado, 11 de agosto de 2012

Placer sádico




Anoche nos juntamos para festejar el cumpleaños del Juanes. La verdad que el Juanes ya no es tan del grupo, pero es un pibito que se hizo querer por todos nosotros y fue por eso que decidimos ir a la casa, cuando nos invitó y reunirnos ahí anoche para festejarle el cumpleaños. A pesar de que estamos en invierno, la temperatura de la noche fue primaveral y como el Juanes, vive en un 'barrio cerrado' (country) , comimos al aire libre, vimos el partido de la lepra y hablamos boludeces para no perder la costumbre... 

Como está pasando últimamente, no fue toda la pibada porque bueno, ahora que estamos más grandes, tenemos más compromisos y nos resulta bastante difícil reunirnos como lo hacíamos cuando éramos más chicos. Por eso, no éramos muchos, éramos más bien pocos, pero buenos... Por suerte, los viejos del Juanes no estaban, entonces tuvimos más libertad de movimientos para hacer algunas 'cositas' (léase transar), cantar o bailar entre nosotros sin miradas indiscretas a la vista.

Después de la medianoche, refrescó bastante, así que entramos en la casa y seguimos la fiesta ahí. Pero un rato antes de las 2 de la madrugada, le tuve que poner fin a la joda, porque la madre del Nico le había dicho que quería que estuviera en la casa a las 3 y nosotros habíamos planeado pasar antes por casa y transar tranquilos ahí más o menos una hora, nos sacábamos la leche y después lo llevaba a la casa a las 3 de la madrugada como le había dicho la madre y así matábamos dos pájaros de un tiro. Genial, no...???

Así que cuando nosotros nos veníamos, se nos 'coló' (agregó) el Matius y el Juani que más o menos tenían planes parecidos a los nuestros, aunque el Juaní no tenía horario de retorno, o sea, que se iba a quedar a dormir con el Matius como lo viene haciendo desde tiempos inmemoriales. Asi que una vez que estuvimos en casa, nos instalamos en la sala a tomar algo y ahí nomás nos empezamos a transar, olvidándonos del Matius y del Juani que también estaban igual que nosotros.

Pero la hora se pasó pronto, y tuve que llevar al Nico a la casa y para cuando volví, en la sala no había nadie, la casa estaba a oscuras pero se veia una ligera penumbra proveniente del dormitorio VIP. Seguro que el Matius y el Juani estaban cogiendo/follando ahí, así que sin hacer ruido pasé por delante de la puerta y me metí en mi dormitorio. Pero a los segundos nada más, apareció el Matius diciéndome que fuera con ellos, así hacíamos una 'menage a trois' con el Juani que siempre está bien dispuesto...

Y anoche vi en acción al Matius y a todo lo que me había contado de las cosas que hacia con el Juani o que el Juani le pedía que le hiciera o se dejaba hacer. Porque una cosa es escucharlo de alguien que lo está contando y otra muy diferente es ser testigo de lo que está pasando y convertirse en protagonista y disfrutarlo también...!!! Claro que yo no sospechaba que estaba a punto de serlo por fin y que ahora el Matius iba a darme un anticipo de como se es el 'amo' en una relación 'amo-esclavo'

La verdad que no es una cosa del 'otro mundo' pero tampoco es el sexo que se puede considerar 'normal' o 'común' porque en una relación 'amo-esclavo', el esclavo se 'cosifica', deja de ser una persona y se convierte en una cosa que existe, vive, exterioriza sus sentimientos y cumple con los caprichos más increíbles que se le puedan ocurrir a su 'amo' y como los dos están sumamente excitados, por obedecer uno (el esclavo) y ser obedecido (el otro, el amo), entre los dos hacen las cosas mas increíbles que 'rayan' (limitan) el placer con el dolor, el goce con el sufrimiento y donde se entremezclan increíblemente sentimientos que uno (yo) creía no tener pero que en cierto momento afloraron y sentí también ese ¿placer? sádico (sigue)...


miércoles, 8 de agosto de 2012

Amo y esclavo




Uno que está 'caliente' aunque no lo demuestra pero se le nota es al Matius. Una, porque compite con el Gasti, ahora que se enteró que quiere volver a vivir a casa. La otra es por el Nico, porque al pendejito lo tenía bajo el 'ala' (protegido) pero un día no se qué le agarró y me lo puso en la cama y desde ese día, el pibito me empezó a pasar bola únicamente a mí. Y por último, está el tema 'Felipe', que me lo 'dejó' para que lo cuidara mientras él estaba en Bariloche, pero el pibito que tiene su carácter, se pasó para mi lado y me da la bola del mundo, y aunque no tuvimos sexo (solamente un poquito de transa), sí nos fumamos un par de 'porritos' y pasamos momentos lindos.

El Matius sigue con la 'onda' del Juani. Esa fue la única 'tarea' que no hice bien mientras el Matius estuvo en Bariloche. Pero no me da, andar haciendo de 'amo' y tratando de 'esclavo' al otro tan explícitamente. Por ahí, implícitamente, la relación 'amo-esclavo' se me da con varios pibitos, pero es algo totalmente inconsciente. Nada que ver con lo que le hace el Matius al Juani o lo que se deja hacer el Juani por el Matius. Ahora que los veo, me explico por qué el Yani cuando era pareja del Juani, se desubicó tanto ese verano que fuimos al campo. La causa del problema es el propio Juani. Y su pareja también, obvio.

Pero el enojo del Matius no se da conmigo porque sabe que a la larga no le conviene, porque de última es una de mis parejas y nos llevamos más que bien en la cama, y le gusta hacer el rol de pasivo conmigo, aunque ese rol también me gusta a mí cuanto estoy con él. Pero qué le voy a hacer, los Lucchessi tienen ese no se qué, que me pudieron desde el comienzo, tanto los varones como la Agus. Y me someten y me dejo someter por ellos a cualquiera de sus caprichos. Lo único que lamento, son los celos que se tienen ahora que son grandes, porque cuando eran más chicos, me aceptaban compartir y yo me 'ratoneaba' (fantaseaba) con la idea de poder formar entre los cuatro una verdadera familia, algo promiscua y pervertida, pero familia al fin, o no...??? jeeeeee...

sábado, 4 de agosto de 2012

Yira, yira (gira, gira)




No sé si es bueno o es malo que todo lo que uno haga en la vida tenga consecuencias impredecibles e imprevisibles. Tanto que uno no se imagina las consecuencias aunque por ahí las preveía. Y me refiero exclusivamente a mi relación con el Gasti. Porque este viaje que hicimos la semana pasada a las cataratas del Iguazú y que me referí en el post anterior, sirvieron para volver a re-conectar entre nosotros esa amistad 'con derecho' que teníamos. 

Pero el único culpable fui yo porque en esos poquitos días que estuvimos a solas, en diferentes lugares, nuestra relación o nuestra actitud no fue la de amigos, sino fue la de novios 'mieleros' (que están en luna de miel). Y no sé si fue el lugar, la ocasión, la situación o qué, pero yo por ahí, me comporté demasiado melosamente con él, es decir, de manera excesivamente cariñosa. Tanto que el Gasti alimentó nuevas expectivas en su relación conmigo y se creó nuevas esperanzas de que quizás podríamos volver a ser pareja.

De ahí que estuvo planteándome, como al pasar, la posibilidad de volver a vivir a casa. Las excusas eran que se sentía solo, que el departamento donde vivía realmente era muy chiquito, que no se acostumbraba a vivir solo y muchas excusas más. Yo le di mis puntos de vista: irse a vivir conmigo, siempre iba a ser bienvenido, pero que no pensara, que el hecho de vivir juntos, le daba 'derechos exclusivos' a él sobre el resto porque yo no había cambiado y seguía saliendo con otros chicos (léase Nico, Matius, Fede, etc.) 

Igualmente, tiene que superar el tema del viejo, porque sus indecisiones ya son una cosa seria, y el Gasti hoy dice una cosa y mañana dice otra, pero bueno eso es lo que hay, hoy por hoy. El Gasti, me dijo que él había madurado y entendía mi posición y mi postura y que me aceptaba tal como yo fuera, siempre que yo aceptara que él volviera a vivir conmigo en mi casa. Y que prefería mil veces, compartirme con otro chico a que yo le jurara una fidelidad de la que era imposible que cumpliera. 

Pero creo que el Gasti especula porque sabe que ninguno de los otros pibes se queda a dormir en casa a la noche, a no ser los fines de semana, lo que le daría a él, una ventaja apreciable sobre el resto, porque él dormiría conmigo de lunes a viernes y tendriamos sexo o nos haríamos el amor como antaño. Además de influenciar sobre mí, porque últimamente, fueron varias las noches que no dormí con nadie. Y todo esto me hizo pensar mucho aunque no tanto como cuando era más chico, así que ahora le di directamente para adelante. A los pibitos no los pienso abandonar por el Gasti y al regreso del Gasti, lo único que le puedo dar, es la bienvenida al 'harem' que como hace unos años, con otra gente y con otra características, tiende a volver a resurgir... jeeeeee...