jueves, 31 de octubre de 2013

Felices y contentos




Estas semanas que pasaron, la verdad que nos salieron mucho mejor de lo que lo habíamos planeado con el Pollo. Yo no me puedo quejar: realmente 'socializar' con las chicas de la facultad me dio un 'plus' extra que fue más importante que permanecer indiferente o atosigado, por el 'acoso' que sufrí por varias de ellas o al 'acercamiento' que intentaban en todo momento y que yo traté de ponerle fin, haciendo de 'ayudante de cátedra'... Todo terminó, cuando acepté formar parte del grupo y la distensión se produjo.

Ese hecho de salir con ese grupo a ver esa obrita de teatro underground, escrita, dirigida y actuada por varios de los chicos/as de la facultad, hizo que ellos me vieran de otra manera. Me bajé del pedestal de la indiferencia con las que traté a las chicas del grupo y me permitió conocer a Ciriaco, el españolito, del que hablé en el post anterior y de quien merecería hablar en otro post nuevo, porque todos somos personas y actuamos y reaccionamos de diferente manera, pero la actitud de Ciriaco, realmente me dejó impávido.

Esto viene a cuento, porque si bien, tuvimos la oportunidad de salir en grupos en otras nuevas ocasiones, con Ciriaco no pasó más nada que aquel beso que le robé, después de la función teatral. Y si bien lo invité en varias oportunidades para encontrarnos a 'solas', siempre encontró un pretexto o un argumento para no aceptar la invitación. Tanto es así, que en un momento llegué a pensar que Ciriaco no sería gay, quizás bi, pero él fue el incitador del beso que nos dimos aquel día, sentándose a mi lado y acercando su cara a la mía.

Realmente, no comprendo su actitud, porque si bien, Ciriaco detectó con su radar gay que en mi 'pileta había agua', no entiendo el por qué de su reticencia de no continuar con lo que habíamos empezado, aunque más no fuera una simple 'aventura', porque Ciriaco primero se tiene que volver a su España natal dentro de un mes y segundo, él no tiene información mía, más de la que yo le di, y le di muy poca, entre ellas, acepté que era gay pero no comenté mi noviazgo con el Pollo ni mis relaciones con los otros chicos.

Así que no sé que pensar. Posiblemente, Ciriaco quería algo 'serio' que sabía que no iba a poder lograr porque tiene que volver a su tierra en un mes y no una simple 'aventura' gay que como mucho podía durar un mes más como máximo. O quizás, tuvo temor de dar a conocer su orientación sexual conmigo o con el grupo, cosa que tampoco es entendible, porque yo no pensaba hacer 'alarde' de la situación. Máxime, cuando nadie del grupo de la facultad, sabe nada de lo mío ni de mi vida privada.

Pero, sea lo que sea lo que pensó, lo que podía haber sido no fue y yo me quedé navegando en un mar de dudas. Al final el ganador de todo esto, fue el Pollo, porque ante las continuas negativas de Ciriaco, me dediqué mucho más a él, obviamente sin decirle nada de lo que me estaba pasando. Su 'socialización' aunque no fue tan intensa como la mía, despertó cierto 'recelo' en los padres, que de pronto vieron como su hijo (el Pollo, se entiende, no...???) empezaba a salir más que de costumbre y eso los puso en 'guardia'

Hablaron con él y le dijeron que estaba saliendo mucho, especialmente en días de semana, cuando lo único que tenía que hacer era dedicarse al colegio y estudiar y que no veían bien, tantos compromisos sociales nocturnos durante los días de semana. Esto obligó al Pollo, dar 'marcha atrás' a lo que habíamos convenido, y volver a su costumbre antigua de ir a casa por la tarde, pasarla conmigo de la mejor manera y cuando anochecía, volverse a su casa. Así 'matamos' un 'montón' (muchos) de pájaros de un solo tiro: Ciriaco no obtuvo más de mí que aquel beso robado noches pasadas, los padres del Pollo están satisfechos de su cambio de conducta, yo estoy satisfecho porque logré volver a disfrutar del Pollo en toda su dimensión y el Pollo está satisfecho, porque por ahora, no hay nada que quiera más en el mundo, que pasar las horas conmigo y a solas... Por ende, todos felices y contentos. Más, no puedo pedir... O si...???






jueves, 24 de octubre de 2013

Españolito




Por las últimas circunstancias que tuve que atravesar, por cierto acoso femenino, decidí que mejor que esconderme, era salir más, 'socializar' con los diferentes grupos de alumnos, compañeros de facultad, no importara si éstos eran mujeres o varones. Así que con esa idea, empecé a aceptar diferentes invitaciones para presenciar charlas que no me interesaban, ir a ver teatro vocacional que por si solo no hubiera ido a ver ir al cine o a 'salir' a tomar algo por ahí para escuchar como un grupo rebuzna creyendo hacer rock.

Y prácticamente, todas las tardes o las noches, hay una actividad social diferente, que en caso de participar en todas, especialmente las que se organizan por la noche, me la pasaría haciendo 'sociales' y no estudiando nada de nada, porque realmente, se regresa muy tarde, y después no queda más tiempo que para dormir el sueño atrasado e ir a la facultad para asistir a clases. O sea, en una palabra, o en la facultad 'socializas' o estudias. Yo opté socializar para descomprimir un poco el acoso femenino al que me estaban sometiendo.

A todo esto, lo charlamos largamente con el Pollo y quedamos de acuerdo, en que deberíamos vernos menos y 'socializar' más, a fin de utilizar estas salidas (que él no tiene tantas) como verdaderas 'válvulas de escape'. De esta manera, nuestra relación incluso se afianzaría porque perderíamos en cantidad de tiempo para vernos, pero ganaríamos en calidad de tiempo para prodigarnos todo el amor que nos sentimos a pesar de todas las diferencias que existen entre nosotros.

Pero, como la Vida está empeñada en hacérmela difícil y me pone 'palos en la rueda' (obstáculos) hizo que en una de esas salidas nocturnas, fueramos a ver un grupo de teatro vocacional de la facultad que presentaba una obra, en un teatrito de '2 x 2' (chico) y en el que no éramos más de 50 espectadores. No les voy a contar detalles de la obra porque no tiene sentido, pero sí les voy a contar lo que me pasó antes, durante y después.

En el 'antes' quedamos en encontrarnos directamente en la puerta del teatrito. Yo iba a pasar a buscar a dos compañeras que viven cerca de casa y de allí iríamos a encontrarnos directamente con el grupo, de los cuales no éramos más de 10 o 12. Cuando llego a la casa de una de estas chicas que yo pasaba a buscar, me encuentro con ellas y con un chico que las acompañaba. Obviamente, una de las chicas se sentó en la parte delantera del Palio y la 'parejita' subió en la parte de atrás. Hasta ese momento para mí eran 'pareja'...

Una vez en marcha me presentaron al chico. Se llama Ciriaco, nombre bien criollo, de gaucho argentino puro, pero nada que ver con mis primeras apreciaciones: Ciriaco es español, de Barcelona, habla catalán y obviamente español y es realmente lindo por el lado que se lo mire. Un verdadero 'diosito'. Un poco más grande que yo (tiene 24 años) y está en la Argentina, haciendo una especie de intercambio universitario que duró todo este año pero que finaliza en diciembre.

Y yo ya no pude despegar los ojos de semejante belleza ibérica. Ciriaco es morenito, tiene un cabello ondulado muy vistoso y semilargo, que continuamente se lo está acomodando con sus dedos, una carita angelical y una sonrisa muy parecida a la de Mona Lisa, porque cuando Ciriaco sonríe, no se le abren ambas comisuras de la boca, sino solamente estira una, y de la otra la deja en su lugar, haciendo que su sonrisa se vuelva enigmática y misteriosa.

Pero eso es cuando sonríe, porque cuando ríe, los ojos se le 'achinan', inclina hacia atrás su cabellera y deja ver sus dientes blancos y parejos que son una invitación a besarlo o a lo sumo a lamerlos... Lamentablemente mi radar gay no me indicaba nada de nada pero yo ya estaba 'caliente' (excitado) por semejante muchachito. Además como una especie de 'plus' o 'extra' su extraña forma de hablar tanto el catalán como el español, lo hacían mucho más atractivo.

Durante la función teatral, nuestras miradas se entrecruzaron un par de veces, intercambiamos sonrisas pero nada más. Y al término de la misma, decidimos ir a beber algo a un bar de la avenida más cercana que estaba a algunas 'cuadras' (1 cuadra=100 metros). Allí bebimos cerveza, comimos pizza y tomamos helado y también me enteré que Ciriaco vivía en la casa de una de las chicas pero que no eran pareja ni novios ni nada. Solamente amigos, quizás con 'derecho a roce', aunque esto fue suposición mía.

Ya avanzada la madrugada, decidimos regresar a nuestros hogares. Nos despedimos y llevé a la casa a las chicas que habían venido conmigo. También a Ciriaco. Llegados a destino, las chicas me dijeron si quería bajar a tomar café, invitación que obviamente acepté con la condición de no quedarme mucho tiempo porque realmente ya se estaba haciendo tarde. Y mientras las chicas preparaban el café, me quedé conversando con Ciriaco sobre su vida en España, en la Argentina y su relación con las chicas. 

En un momento dado y enfrentados como estábamos sentados en los sofás, Ciriaco me puso la mano en mi pierna y se vino a sentar a mi lado. Estábamos muy cerca y aunque mi radar gay en ningún momento funcionó, Ciriaco se cercioró que las chicas no vinieran a importunarnos y a continuación acercó más su cara a la mía. Yo obviamente no sabía que hacer, pero ya no me importaba. Salir del closet con ese chico bien valía la pena 'tirarme a la pileta' sin saber si tenia agua. Y a la pileta me tiré. Cerré los ojos, le di un beso en sus labios y le puse mi mano en su entrepierna. Ciriaco no hizo ningún gesto de rechazo ni de desagrado ni nada. Muy por el contrario, devolvió mi beso y apoyó su mano sobre la mía. Todo esto duró algunos segundos nada más, pero fue la llave que abrió varias puertas. Enseguida, llegaron las chicas con  el café y algunas bebidas alcohólicas que bebimos hablando de 'bueyes perdidos' (diferentes temas sin importancia). De tanto en tanto, nos mirábamos con Ciriaco y planeábamos mentalmente como continuaría esta nueva 'aventura'...


jueves, 17 de octubre de 2013

Acoso femenino




Nunca entendí muy bien, los sentimientos de los gays que salen del clóset y dan a conocer a todo el mundo que los rodea su condición de homosexual. Conversándolo o mejor dicho, leyéndolos a lo largo de estos años, en los que escribí mis diferentes blogs, encontré actitudes opuestas de como actuar y aquellos que salieron del clóset, encontraron una supuesta 'libertad' al dar a conocer a todo el mundo su condición sexual gay y comportarse como tal.

Yo siempre fui de la idea, de que a la sociedad no le importaba mi 'orientación sexual' ni le debía rendir explicaciones a nadie sobre ella. Yo soy lo que soy y como soy y punto. Desde siempre, dije que un gay antes de ser gay, era una 'persona' y como tal debía reconocerlo y tratarlo la sociedad que lo rodeaba. Por eso será que nunca sentí ese 'orgullo' de ser gay. Siempre me gustó (y me gusta) que la sociedad toda sepa y me trate como a una persona que como a un gay orgulloso de ser así.

En la ciudad donde vivo, Rosario, se anuncia a los cuatro vientos, que es una ciudad 'gayfriendly'. Eso puede ser para atraer el turismo o para darnos de mentalidad amplia y comprensiva, pero en el fondo de la cuestión, se sigue reprimiendo al 'gay' y a todo lo que lo rodea. Así que para evitar problemas, tanto yo como mis amigos, decidimos de hace muchos años, prácticamente cuando éramos pre-adolescentes, permanecer en el clóset y dar a conocer nuestra condición sexual, solamente a ciertas personas.

Y hasta ahora no habíamos tenido problemas de ningún tipo. Pero desde hace un tiempo a esta parte, se nos están presentando algunos 'inconvenientes' que no tuvimos antes, por pertenecer a un grupo cerrado. Pero ahora, que estamos socializando mucho más que antes, aparecen estos 'problemas'. Y los problemas son las chicas que buscan relacionarse afectiva y sexualmente con nosotros (con el Pollo y conmigo, se entiende, no...???), lo que nos lleva a colocarnos ante situaciones realmente difíciles de resolver.

En la facultad, estamos haciendo trabajos prácticos y trabajos de campo, en grupos mixtos, es decir, de chicas y chicos. Y entre estas chicas, hay algunas que me tiran 'onda' (buscan congraciarse) de diferentes maneras y con muchas de ellas, tuve oportunidad de estar a solas y profundizar mucho más de lo aconsejable esa relación amistosa. Y al Pollo, por la edad que tiene, aunque en otras dimensiones y debido a su 'fachita' (belleza) exterior está atravesando por circunstancias parecidas.

Este tema lo estuvimos conversando mucho pero no le podemos encontrar la punta del ovillo, porque para que estas chicas dejaran de acosarnos, tendrían que saber que somos gays y el asunto se terminaría. Pero, ese asunto se terminaría y empezarían cuestiones nuevas, que nos traerían aparejados mas inconvenientes y problemas, que no estamos dispuestos a afrontar, el Pollo por su edad y yo por convicción personal. Así que estamos en un 'intríngulis' que no podemos resolver y que para mí no es nuevo, ya que pasé algo así con la Agus cuando estábamos en el colegio secundario pero para el Pollo es totalmente nuevo. Así que esta es nuestra inquietud de hoy: como salir de este verdadero 'acoso' femenino sin tener que salir del clóset, porque aclarando este tema podríamos vivir en paz... Pero, realmente podríamos vivir en paz...??? O cerraríamos una puerta para dejar abierta otra...???



jueves, 10 de octubre de 2013

Disfrutándonos




Convengamos que la gente tiene problemas personales, laborales y de relación. Además tiene otros problemas que influyen sobre ellos o inciden sobre su conducta o su forma de ser, pero, no sé si pasará esto en la sociedad argentina o será un síndrome mundial, pero que difícil está comprender a la gente, por favor...!!! Y si a la gente en general, se le suman los problemas propios, que acarrea la adolescencia (cada vez más temprano su comienzo y cada vez más tardío su final), directamente es casi imposible hablar...!!!

Todo este preámbulo de introducción se debe a las actitudes y comportamientos que ponen en evidencia la mayoría de mis conocidos, tanto compañeros de la facultad (tema de otro post) como 'diositos' amigos, a los que la Vida los 'transversaliza', pero en lugar de enfrentarla y responderle como se debe, se debaten en una inestabilidad que realmente llama la atención y me asombra. Especialmente en 'chicos' centrados, tranquilos, reflexivos y demás como podrían ser el Gasti, Caio o el mismísimo Andy.

Uno por un problema de 'crisis' de identidad y creencia, el Gasti, decidió finalmente y una vez más, abandonar mi casa e irse a vivir solo. Parece que mi casa, sucursal de Sodoma y Gomorra, no se avenía a sus creencias y objetivos y ante el hecho de no poder torcer el camino que llevo/llevamos (el Tomi, el Tato y yo) decidió cortar por lo sano, y hacer vida de asceta y celibato, en el departamentito que el padre le regaló para cuando cumplió los 18 años, y tuvo su primer crisis de identidad, convicción y fe.

Otro tanto, pasó con Caio y Lucho y con el Andy y el 'diosito'. Aparentemente, el gay adolescente (y creo que todos los gays) son (somos) infieles por naturaleza. Yo últimamente me estoy portando más que bien con el Pollo y mi 'poliamoría' quedó por ahora en el olvido, pero Lucho, pareja del Caio, aparentemente tuvo un encuentro furtivo todavía no sé bien con quién, aunque todas mis 'flechas' apuntan al Juani, que desembocó en una verdadera crisis de pareja, entre ellos.

Los otros que no andan muy bien que digamos, pero la causa no la conozco porque son de hablar poco y mantienen su reserva, son el Andy y el 'diosito'. Creo que el 'diosito' volvió a las 'andadas' con medicamentos automedicados y eso originó, una pelea entre ellos, que no sé qué gravedad o profundidad tiene o tuvo, pero eso los distanció algo. Yo por mi parte, renuncié a ser 'patrón de estancia', entonces observo y dejo que cada uno, arregle sus 'cosas' como mejor le parezca y no atenerlos a mis pareceres... 

Y como si todo esto fuera poco, está la actitud de Felipe, ante mi relación con el Pollo y por ende el Pollito. Para evitar problemas, nos distanciamos del Pollito, al menos hasta 'que las aguas se calmen'. Pero ni Felipe ni nadie me va a hacer renunciar a mantener la relación afectiva que veníamos manteniendo con el Pollo y que bastante soporté no viéndolo un par de días y comunicándome con él, solamente por teléfono celular, por 'sms' o por skype. 


Finalmente, el Pollo y yo, decidimos poner fin al temor y afrontar lo que sea por el amor que sentimos y nos profesamos en este momento... No suena lindo...??? Así que de ahí en más, nos comenzamos a relacionar físicamente de nuevo. Lo paso a buscar por el colegio, vamos a comer por ahí o a casa, vamos al cine, caminamos por la costanera o por el parque, vamos al centro, salimos con alguna de las otras parejas de pibitos, vamos a almorzar a veces y a cenar otras, nos regalamos cosas, hablamos de cosas boludas, algunas profundas y otras superficiales, pero estamos muy bien como estamos. Y por supuesto, también tenemos sexo, en casa cuando podemos. Y si a Felipe, se le ocurre hacer algo en contra de nuestro 'noviazgo', ambos estamos preparados para afrontarlo y seguramente salir airosos de lo que sea. Igualmente, tratamos de vivir 'nuestra' vida sin pensar en Felipe ni en nada ni en nadie más. Disfrutamos de nosotros y del momento, y eso es mucho más de lo que podemos pedir... O no...???