viernes, 28 de febrero de 2014

Abuso.





El edificio en donde vivo es un edificio de 10 pisos, de construcción antigua pero muy señorial. Tanto que la gente que lo habita, prácticamente no le da 'bola' (importancia) a sus vecinos ni del piso superior ni del piso inferior. Pero eso, no es de ahora, es de casi siempre. Los únicos que me dieron más o menos 'bola', fueron 'AA' (Albert/Armand) que son dos gays 'maduritos' que viven en el piso debajo del nuestro. Al principio, tuve problemas con 'Armand' porque se traviste y se le nota mucho. Albert es mucho más discreto y varonil.

A mí y al resto de la 'pibada' siempre nos hicieron recordar a los protagonistas de 'La jaula de las locas' pero la versión europea, que para mí, en muchísimo mejor que la versión americana. Con el paso del tiempo, fuimos intimando más y más con AA y aunque nunca tuvimos más contacto que el 'social', nos invitaron muchas veces a 'fiestas', cenas y bailes privados que organizaban en su departamento. Ellos sabían que nosotros éramos gays y nosotros sabíamos que nos tenían muchas 'ganas' (nos deseaban).

Pero, siempre supieron ocupar su lugar y salvo en dos o tres ocasiones, nos hicieron algunas propuestas 'non sanctas' que al rechazárselas, siempre optaron por dar por terminada la 'cosa' ahí, sin ponerse 'cargosos' (insistentes) o desubicarse. Siempre, nos trataron más que bien y algunas veces han venido a casa, pero como en aquella época, había en casa, muchos menores de edad, preferían invitar a los más grandes a sus eventos e incluirnos en un ambiente que desconocíamos por completo pero que disfrutábamos al máximo.

A la otra gente que habita mi edificio no la conozco más que de vista. Solamente sé que el 8º piso está deshabitado desde tiempos inmemoriales. A los otros que conozco, son a los del 4º piso, que ahora es un matrimonio de mediana edad, que tenía una hija de 15 o 16 años que se suicidó tirándose a la calle, desde el balcón de la casa. Se dijo que tenía una enfermedad incurable y que por eso se suicidó. Pero también, se corrió el rumor de que la chica era 'lesbiana' y no aceptó nunca su orientación sexual.

Todo este prólogo que escribo, es para contar, algo muy curioso que me pasó noches pasadas, cuando yo regresaba de la facultad. Abrí el portón de la 'cochera' y me introduje en ella hasta el lugar que tengo asignado para estacionar mi auto. Me llamó la atención que la cochera estuviera con las luces encendidas, porque son automáticas. Se encienden cuando se abre el portón de la cochera y pasados algunos minutos, se apagan solas. Ese es el tiempo que uno tiene para estacionar el auto, bajarse y llegar al ascensor.

Pero las luces estaban encendidas y me llamó la atención porque aparentemente no había entrado allí nadie más que yo. Así que me bajé y cuando estaba dirigiéndome al ascensor, escuché ruido de herramientas. Un poco más allá, un tipo de unos 40 años más o menos (no sé calcular edades), 'peludeaba' (se esforzaba) para cambiar el neumático de su automóvil. En cuanto me vio, se paró y vino a mi encuentro, diciéndome si yo sabía 'cambiar' el neumático, porque él no podía por más intentos que había hecho.

Era un tipo de físico grande y bien trabajado muscularmente. Tenía barba 'candado' (barba candado, puto cantado) como se dice acá, Estaba vestido aparentemente de traje (pantalón y saco o chaqueta). Pero ya se había sacado el saco, aflojado el nudo de la corbata, arremangado la camisa y se le notaba, por su cansancio, que cambiar el neumático, le estaba dando más trabajo del que pensaba. Yo le dije que sí, pero al no estar acostumbrado a las herramientas de su auto, usé las de mi auto y le cambié el neumático. 

Mientras tanto, hablamos de él y de mí y fue allí que me enteré de varias cosas. Entre ellas, que el tipo no vivía en mi edificio por eso era la primera vez que lo veía. Él en cambio, me reconoció enseguida, diciéndome que me había visto en muchas oportunidades, saliendo o entrando al y del edificio. Sabía que vivía en el 10º piso y otros detalles más. Él era el que 'administraba' el 8º piso que estaba vacío y que venía de tanto en tanto para ver que todo estuviera en orden y todo eso. 

Y mientras me decía esto, se me iba acercando. Yo terminé de cambiar el neumático y fui a guardar las herramientas en mi auto y le dije que iba a lavarme las manos en una canilla que había allí cerca. El tipo me siguió, hasta que se puso delante mío y  una de sus manos me agarró el 'bulto' (genitales) mientras me decía que si eso me molestaba. Le dije que sí porque no me gustaba que me tocaran los genitales. Sin soltarme, me dijo que estaba muy 'caliente' (excitado) conmigo y que sabía que yo era del 'palo' (gay). 

Y sin decir más, quiso darme un beso en la boca que rechacé, poniendo mi brazo entre su cara y la mía. Mientras forcejeábamos un poco, con la otra mano, desabrochó mi cinturón y quiso bajarme el pantalón y el slip. Le dije que se detuviera, mientras trataba de poner distancia entre él y yo, diciéndole que se estaba equivocando conmigo. Él me dijo que sabía que yo era 'gay', que su 'radar gay' así se lo indicaba y que yo lo había ayudado porque me había gustado la 'mano' (situación) de tener sexo con él. 

Le dije que no. Que estaba equivocado. Que yo lo había ayudado simplemente pero hasta ahí. No sé que hubiera pasado si el 'tipo' hubiera sido más insistente. Físicamente era mucho más grande que yo. Y me podría haber hecho cualquier cosa allí, entre medio de los autos estacionados, solos y sin que nadie lo molestara, quizás se hubiera terminado en un simple 'pete' o hubiera querido que lo tratara con reciprocidad. Incluso me podría haber violado tranquilamente. 

Pero, ante mi negativa cerrada, dudó unos segundos y eso me permitió tomar las 'riendas' (conducción) del asunto. Por suerte, casi simultáneamente, el portón de la cochera volvió a abrirse para dar paso a otro auto que entraba. Eso me permitió poner más distancia entre el tipo y yo. Y mientras me acomodaba rápidamente mis ropas, el tipo dio media vuelta y fue a guardar todas sus herramientas en el baúl de su coche. El dueño del auto que recién había entrado, se bajó rápidamente, nos saludó a los dos y me dijo si iba a tomar el ascensor. Yo le dije que sí y por el 'rabillo' de mi ojo, miré al tipo que se quedó acomodando todo en su auto. Mientras el ascensor subía, yo no podia dejar de pensar en lo que había pasado... No es suficiente el 'acoso' de la madre del Pollito, que ahora sale éste, e intenta 'abusar' de mí...??? Será verdad que se nota que soy gay...??? Por favor, nadie me dijo que la vida me iba a ser fácil, pero esto ya, francamente, va más allá de cualquier límite... jeeeeeeee...



martes, 25 de febrero de 2014

Agasajo sexual





El sábado pasado fue el cumpleaños del Matius: 19 años... Me parece que fue 'ayer', cuando tuvimos ese 'encontrón' con el Matius porque yo me estaba 'cogiendo' (follando) a la hermana. Todo para demostrar en el colegio que yo no era gay. Y el Matius, quiso 'chantajearme' (extorsionarme), sacándome fotos mientras tenía sexo con la Agus. Y la 'bronca' (enojo) que me hizo agarrar cuando supe eso y lo amenacé, tirándolo sobre la cama y diciéndole que lo iba a 'coger' a él, como me había cogido a la hermana...

Pero para esa época, yo ya estaba 'remetido' (enamorado) de ese pendejito, que me volvía más loco que la misma hermana. Y eso es mucho decir, porque la Agus, representaba en el colegio, la belleza en sí misma, lo imposible de acceder, lo inalcanzable en el mundo de los mortales. Y muchos de los 'chicos', no 'tan chicos' y grandes, admiraban esa belleza quinceañera que la Agus irradiaba y que volvía locos a todos. Menos a mí, que hice lo que hice, para demostrar que no era gay y para poder acceder al Matius.

El Matius, era en esa época, lo que más deseaba en la vida y al principio, apenas nos conocimos, no tuvimos buena 'onda'. Todo lo contrario. El Matius creo que me rechazaba porque él sabía que yo iba a la casa, en ausencia de los padres, no precisamente a estudiar. Y nuestras encierros en el dormitorio de la Agus, le prevenían de lo que estaba pasando allí dentro. Y que eso no era bueno: ni para la hermana ni para él, que por ese entonces, ya dudaba de su sexualidad y me había elegido a mí como su único centro de interés.

Pero todo esto parece que ya hubieran pasado muchos años. Después y de a poco, empezamos a intimar con el Matius cada vez más y mientras él crecía, yo también desarrollaba mi vida en torno a él, junto a él y a los demás 'diositos' hasta que terminamos integrándonos en el grupo que somos ahora. Con algunos que se fueron y otros nuevos que vinieron y que terminaron, no solamente de agrandar al grupo, sino de aunarlo y consolidarlo cada vez más.

Así que el sábado a la noche, fue toda la 'banda' a la casa del Matius a celebrarle el cumpleaños. Como la 'verdadera' fiesta familiar (algo que los Lucchessi están acostumbrados) era al día siguiente, el sábado por la  noche, solamente estábamos nosotros. Obviamente que no fue una cena de cumpleaños, sino una reunión de amigos, donde agasajábamos a uno de ellos. De ahí que no hubo nada de comida elaborada, sino toda comida 'chatarra' (pizza, hot-dog, hamburguesas, etc.) regada con cerveza 'blanca' (rubia) y negra.

Haciendo la sobremesa y ya bastantes 'tomados' (ebrios) y 'calientes' (excitados), el Caio se puso a cantar y nosotros a bailar pegados y a 'franelarnos' (acariciarnos) por todos lados. Así que fue en ese momento, que aprovechamos para 'intimar' como dios manda, olvidarnos de las 'apariencias' y dejar volar nuestra sexualidad hasta los límites más impensados, aprovechando que los padres del Matius se habían ido a la casa de fin de semana y la Agus tampoco estaba. 

El Pollo no fue porque los padres, lo están controlando mucho y casi  no lo dejan moverse. Así que yo estaba sin pareja, al igual que el Matius: el Juani fue el otro ausente. Creo que la relación Matius-Juani llegó a su fin, por la idea que tiene el Juani de salir del 'clóset'. Obvio que si saliera con cualquier otro chico, quizás eso no fuera 'escollo' (obstáculo), pero conociendo a los Lucchessi, es impensado que ninguno de nosotros salga del 'clóset' sin estar preparados a las consecuencias que ese hecho nos acarrearía. 

Y como los dos estábamos 'rengos' (sin pareja), 'transamos' entre nosotros. Así que a medida que los demás se fueron yendo y nos quedamos solos, me ofrecí a él, para que hiciera conmigo lo que quisiera. Amo a esta 'criatura' y es uno de los pocos a quien le concedo el rol de 'activo', porque sé que me disfruta y que yo lo disfruto a él. Será porque tiene esa forma rara pero acompasada de moverse y hace que una vez que logra penetrarme totalmente, me hace sentir en 'el séptimo de los cielos'.

Apenas entramos a su dormitorio, me acorraló contra la pared y me dio un beso en la boca apasionadamente. Fue un beso distinto a los demás besos, fue 'fogoso'. Un beso esperado, ansiado por mucho tiempo. El Matius me empezó a 'franelear' (pasar las manos por todos lados) y otro tanto hice yo. Ambos estábamos recalientes el uno con el otro y lo único que se escuchaba eran nuestros susurros y gemidos y la música romática que sonaba del equipo de música. 

El Matius tenía la pija re 'parada' (erecta), así que no hice otra cosa que bajarle los pantalones, el boxer y llevarme aquel pedazo cárneo a mi boca, para satisfacer mi libido y mis ansias de apoderarme de aquel muchachito que tanto había deseado años antes y seguía deseando como el primer día que lo conocí. El Matius me sacó la remera, hizo que me pusiera de pie y me bajó los pantalones, los slips y me dejó totalmente desnudo y a su merced. 

Yo hice lo mismo con él pero inmediatamente, seguí 'peteándolo' (felacionándolo) como un enloquecido. Y así seguí durante mucho rato, hasta que me dijo que me detuviera porque estaba a punto de 'acabar' (eyacular). En ese momento, cambiamos de posición y mientras yo me ponía de pie, el Matius se arrodillaba y se tragaba mi pija, que estaba a punto de reventar. Para no 'acabar' (eyacular) le pedí que fuéramos a la cama, donde íbamos a estar más cómodos. 

Apenas me recosté en la cama, el Matius empezó a chuparme el agujerito mientras con los dedos ensalivados iniciaba una dilatación apurada. El Matius estaba fuera de sí. Creo que la relación que mantuvo con el Juani, lo hizo más experimentado. Y al mismo tiempo más salvaje, especialmente, por el sadismo y por los 'aparatitos' sexuales que usaba con el Juani. Sus dedos adentro de mi agujerito me estaban dando un placer inesperado, pero yo ya estaba cansado y quería que me poseyera de una buena vez. 

Así que, implorándole que me 'cogiera' (follara), levantó mis piernas  y se las acomodó sobre sus hombros y me metió su pija prácticamente de una sola vez. Eso me hizo doler pero no le dije nada. No quería interrumpir ni detener ese precioso momento. Además, si aguanté el 'misil' del Juanma, cómo no iba a aguantar las embestidas continuas y al vaivén al que el Matius me estaba sometiendo...??? Y una vez más, para mi placer y el suyo, comenzó con ese movimiento de caderas tan particular que tiene...

El Matius, tomándome de las caderas, me arrastró hacia él y terminó de penetrarme. Eso también me dolió y gemí, no tanto por el dolor sino para darle más placer al Matius. Después, me tomó de las caderas y empezó a moverse acompasadamente con movimientos circulares de entrada y salida que me daban un placer intenso. Una nueva, que lo debe haber hecho con el Juani y también lo hizo conmigo, fue sacar completamente su pija de mi culito y volver a introducirla totalmente. Eso sin pausa pero con bastante prisa. 

Y así seguimos durante mucho rato. Cambiamos de posición varias veces hasta que volvimos a la inicial. Hablamos poco, sudamos mucho y gozamos 'in extremis'... De tanto masajear mi próstata, 'acabé' (eyaculé) casi sin tocarme. Hectolitros de semen se volcaron sobre mi cara, mi pecho y mi bajo vientre. Gozando de aquello, apenas sentí los gemidos del Matius. Sí percibí, dentro de mí, cómo corría abundantemente también, su 'leche' (semen) caliente y espesa. Y siguió un buen rato con sus movimientos orgiásticos hasta que se derrumbó sobre mi cuerpo, me cubrió la cara a besos y quedamos abrazados. Amo a esta criatura como amo a otras criaturas que se cruzan en mi vida... Fue algo sencillamente, es-pec-ta-cu-lar. Era el 'agasajo sexual' que estaba esperando, tanto él como yo. Pero no había terminado todo allí, sino que el mismo Matius, fue el que me ofreció su cuerpito en 'holocausto' para que lo tomara y lo hiciera mío... Y obviamente, aunque yo estaba totalmente exhausto, no desperdicié esa oportunidad... jeeeeeee...




sábado, 22 de febrero de 2014

Mi mundo hoy.





Ya estamos casi terminando el segundo mes del año. Cómo pasa el tiempo por favorrrr...!!! No sé si será porque tengo más tiempo 'libre' (no tengo que ir a la facultad o todo eso) o porque estoy más 'motivado' en todo lo que estoy haciendo, que los días (y sus noches) se me pasan 'volando' (rápidamente). Y así como pasa rápidamente, quiero hacer una especie de 'raconto' (revisión) de como está compuesto mi mundo actual, debido especialmente a que el mismo se va agrandando a medida que voy socializando más.

En mi casa, ya le arreglamos el dormitorio VIP al Nachito. Va a dormir solo, sin compartirla con nadie como quiere mi vieja. Así que Tomi va a pasar a dormir conmigo. Prefiero que duerma conmigo, porque mi dormitorio es más grande y cómodo y porque a veces, el Tato lleva a la novia a dormir a casa. Y en esos casos, el Tomi tendría que estar mudándose a cada rato. Así que decidimos que lo mejor para todos es que durmiera conmigo y que si ambos lo querían, incursionara por el dormitorio del Tato, de tanto en tanto.

Creo que nos vamos a organizar más que bien. El Tato y el Tomi trabajan para los Lucchessi, aunque en diferentes oficinas y si bien, aunque el trabajo es poco exigente, le pagan más que bien, algo típico de los trabajos que consiguen los Lucchessi. Otro tanto me pasa a mí, que la madre del Pollito me dio trabajo de 'ché pibe' (mandadero), en una 'ART' (Aseguradora de Riesgos de Trabajo). Pagan poco pero el trabajo es liviano, así que se compensa. Estoy socializando mucho con las 'chicas' que trabajan conmigo.

En abril, empezamos con la facultad. Todavía no sabemos qué vamos a hacer con el Nachito, porque una cosa era cuando estábamos cursando el 'secundario' y otra muy diferente, es ahora que tenemos horarios 'salpicados'. El Tato que va a la facultad por la mañana, tendría que cambiar el horario de trabajo. El Tomi como va por la noche, no tendría problemas, y yo, que tengo horarios salpicados en la facultad. se me dificulta mucho dedicarme como quisiera al Nachito. De todos modos, ya nos vamos a organizar...

Por eso, el hecho de que viniera el Nachito a vivir con nosotros no me pareció una buena idea. Además, la vida no está fácil acá. Está todo muy caro, la inflación es muy alta y la inseguridad y la droga están haciendo que la vida, acá sea difícil. Hasta ahora la 'timoneamos' bastante bien, pero el Nachito, es el más vulnerable de todos. Pertenece al grupo etáreo más fácil de robar, ya que los chicos de su edad son 'blancos' fáciles y a la mayoría de ellos, les roban los celulares, las zapatillas, la bicicleta o el dinero que llevan.

De ahí que no me gustaba que ni el Nachito ni los 'diositos bebés' ni los 'pollitos' anduvieran solos por la calle. Pero tampoco, el hecho de estar acompañados por alguien más grande, los vuelve exentos de un muy mal momento, como es el robo más o menos violento que pueden sufrir por parte de chicos adolescentes o jóvenes que no solamente los roban sino que también, los golpeen por robarle un celular, una bicicleta o dinero o ropa o algo de más valor que llevan o simplemente porque ofrecieron algún tipo de resistencia.

Hoy por hoy, Rosario es la ciudad más violenta de la Argentina, casi superando a la mismísima ciudad Capital Federal, teniendo en cuenta, la diferencia de habitantes entre una ciudad y otra. Tenemos un promedio de 1,5 muertes por día, lo que no resulta poco. Además, aparentemente, Rosario, es el 'centro' del narcotráfico en la Argentina, lo que eso, se trasluce en la violencia y la inseguridad que reina en la ciudad, ante la pasividad (y a veces connivencia) de las fuerzas policiales.

En otro orden de cosas, Caio volvió de Brasil y otro tanto, hizo el Pollo. Caio me trajo de regalo varias 'musculosas' (sudaderas) que aparentemente allá se usan mucho, aunque acá no. El Pollo para no ser menos y como sabe que me gustan mucho, me trajo un montón de pulseritas artesanales, que aúnan y afianzan nuestra relación. Así que anoche, decidimos darles la bienvenida, haciendo un 'asado' (carne a las brasas) en la casa de Caio que es el único que tiene una casa cómo para hacer ese tipo de comida.

La pasamos genial, comimos muy bien y bebimos me parece que demasiado. Después y ya con demasiado alcohol en la sangre, empezamos a 'transar' (caricias, besos, manoseos) cada uno con su pareja.  Realmente, después de tanto tiempo de conocernos, seguimos formando un grupo unido y hermanados por un mismo sentimiento. Sinceramente me hubiera gustado que estuvieran los 'pollitos' con nosotros, pero bueno, son chiquitos todavía y todo no se puede. Así que antes de que se nos hiciera muy tarde, el Pollo y yo decidimos ir a casa y continuar esta fiesta de bienvenida, dándole un carácter más 'íntimo' y aunque nos moríamos de sueño, terminamos en mi dormitorio, pero no durmiendo precisamente y lamentando que al Pollo no lo dejen quedarse a dormir en casa. Así que después de sacarnos las ganas por no tener sexo durante muchos días, tuve que llevarlo a la casa, ya bien entrada la madrugada, lamentando no poder amanecer con esta hermosísima personita a la que hoy por hoy tanto amo... jeeeee....




miércoles, 19 de febrero de 2014

Una mala idea.






El domingo, cuando estábamos merendando y preparando todo para llevar a los 'pollitos bebes' de vuelta al pueblo, el Nachito me dijo muy displicente, que 'su' mamá, le había dicho que él se iba a venir a vivir con nosotros a la ciudad (otro que está listo para el diván de un psicoanalista, porque habla de 'su' mamá, como si 'su' mamá, no fuera la misma que la del Tato o la mía). No hace lo mismo cuando habla de mi viejo. Será el famoso 'complejo de Edipo' que inconscientemente no quiere independizarse de mi vieja...???

Yo lo miré porque no había comprendido bien todo el mensaje. Así que se lo hice repetir y me volvió a decir lo mismo: mi vieja quería que se viniera a vivir con nosotros. Era casi una 'imposición', típico de mi vieja. Nada de ser una posibilidad o un pedido a reconsiderar. Obviamente que ni el Tato ni yo teníamos problemas de que el Nachito se viniera a vivir con nosotros, menos el Tomi obvio. Lo que me molestaba, era esa 'orden', tipo 'decreto', donde no había forma de argumentar nada contrario.

Como yo iba a llevar a los 'diositos bebés' al pueblo, de paso iba a aprovechar la oportunidad para hablar del tema con mi vieja, aunque no creía, que fuera algo ideado por el Nachito, pero qué mejor hablar con la 'fuente'...??? Y la 'fuente' habló. No tuve manera ni forma de 'refutar' nada. Este año, el Nachito tiene 'pre-hora', 'post-hora' y días de 'contra-turno'. O sea, que algunos días entra una hora antes del horario común, otros días, sale una hora después y otros días tiene que ir a la tarde a diferentes horas.

Y mi vieja, no estaba dispuesta a levantarse a las 5 de la mañana, los días que el Nachito entrara a las 7. O no podía ir a la hora de salida cuando tenía post-hora y mucho menos irlo a buscar cuanto tenía contraturno. Así que lo mejor que podía hacer, era que se fuera a vivir a la ciudad con nosotros. Ella lo tenía todo planificado. De nada le valieron mis pretextos de que, por cuestiones económicas, estudiantiles y de recreación, teníamos que trabajar y estudiar y que teníamos 'rutinas' que no podíamos modificar.

Fue como si le hablara a una pared. Mi vieja no escuchó mis argumentos y le ponía solución a todos nuestros problemas e inconvenientes. Por supuesto, que ella iba a darme dinero para el mantenimiento del Nachito y que el hecho de que el 'diosito bebé' estuviera solo, no le importaba mucho. Ella creía que era hora de que el Nachito se independizara. Incluso, cualquiera de nosotros lo podía llevar al colegio y sino podíamos ir a buscarlo, podía volverse solo, porque el distancia entre el colegio y mi casa, no es grande.

Me dijo que quería que el Nachito tuviera su propio dormitorio y no lo 'compartiera' con ninguno de nosotros y que mantuviéramos su forma de comer, a base de frutas, lácteos, verduras, legumbres y carne, incluyendo pescado...!!! Y que no lo dejara comer, comida 'chatarra' (cualquier tipo de snacks) o cualquiera de 'esas' comidas a la que nosotros estábamos tan acostumbrados (pizzas, hamburguesas, etc.). Y que nos encargáramos de que estudie a diario y tomarle lección todos los días...

El Nachito que estaba presente, escuchaba sin decir nada. Y como todos mis intentos de revertir la situación eran inútiles, acepté la imposición de mi vieja. Le dije que estaba bien y que esperaba solamente no defraudar sus expectativas. Mi vieja me dijo que yo había hecho un 'buen' trabajo con el Tato, así que no veía la razón, para que no hiciera lo mismo con el Nachito. Así que desde dentro de unos días, tendremos al Nachito, viviendo entre nosotros. Lo que nos representa un gran desafío para todos y también para él.

Obviamente no va a ser fácil acomodarnos a la nueva situación, ni para nosotros ni para él, por razones obvias, pero otra no nos queda. La condición 'abandónica' de mis viejos se repite una vez más. Al principio fue mi viejo, después de la muerte del Guille y del nacimiento del Nachito, cuando nos dejó abandonados. Después, cuando se dio cuenta de su abandono, fue mi vieja la que nos dejó al Tato y a mí, a la deriva y viviendo con mi viejo. Ahora, hace lo mismo, con el Nachito, con la diferencia que somos nosotros quienes lo vamos a criar (ni ella ni mi viejo). Vamos a tener que organizarnos más que bien para que este 'diosito bebé' se sienta a gusto entre nosotros y comparta nuestras rutinas diarias (el gimnasio conmigo y la natación con el Tato y el Tomi). El dormitorio VIP pasará a ser el de él, mientras que el Tomi va a dormir indistintamente con el Tato o conmigo y trataremos de convertir al Nachito en una buena persona, como creo que somos nosotros... Aún así, espero que podamos entre todos, lograr que este 'desarraigo' del Nachito no sea tan traumático, aunque todo esto, me sigue pareciendo 'una mala idea'... jeeeeeee...


domingo, 16 de febrero de 2014

Diositos bebés.





Acá usamos mucho un dicho popular que irónicamente dice: 'éramos pocos y parió la abuela' y se refiere a que muchas veces, hay muchas personas en un lugar reducido y por si eso fuera poco, sorpresivamente, llegan más personas a las que no se puede rechazar. Esto fue lo que nos pasó el domingo pasado, 'que sin beberla  ni comerla' (sin esperarlo) me habló el Nachito diciéndome que venía al día siguiente, por unos días, a vivir a casa. Y lo peor de todo es que no venía solo: venía con un grupo de amigos...

Por suerte no vinieron todos los que habían ido a la casa de campo. Solamente vinieron 4, tres de ellos, futuros 'diositos'. La verdad, que no sabía qué hacer para que la pasaran bien. Acá la 'inseguridad' (robo, asalto, entraderas, salideras, etc.) es de día y de noche. Y dejar que estos 'diositos bebés', se movieran solos por la ciudad como lo hacen en el pueblo, me daba temor. Para colmo, tenía todo el día ocupado entre el trabajo, las horas de 'profesor particular' a los 'pollitos', el 'gym' y estudiar para la facultad.

Otro tanto, aunque menos, pasaba con el Tato y el Tomi. Ellos no tenían que estudiar para la facultad, pero si van a hacer natación y eso, sumado al trabajo, les dejaba poco tiempo disponible para los 'diositos bebés'. Pero nos podíamos 'turnar', y así hacerles pasar, unos buenos momentos. Seleccionamos algunos lugares e incluso hablé con la madre del 'Pollito' para que los pueda dejar en la casa, con el Pollito y sus amigos, el miércoles y el viernes para que consoliden la amistad que habían empezado en el campo.

Así que hicimos así. El lunes, el miércoles y el viernes, el Tato y el Tomi, se iban a encargar de los 'diositos bebés'. Y el martes, el jueves y el sábado, yo me iba a hacer cargo de ellos. Así yo no dejaba mi 'rutina' y ellos (el Tato y Tomi se entiende, no...???) tampoco. Lo que tuve que suspender fue el gym y los encuentros con Luciano, porque no me 'daban' los tiempos. Además, en casa, estaban el Tato y el Tomi y no quería que me vieran con Luciano y el Pollo ya estaba por regresar de Brasil y no quería bolonkis nuevos.

Y la verdad, que, aunque nosotros (el Tato, el Tomi y yo) pensábamos lo contrario, el Nachito y los otros 'diositos bebés' me dijeron que la pasaron de '10' (excelente) en todo sentido. Será que acá en la ciudad, lejos de los padres, le dimos a estos pibitos de 13 años, una libertad que anhelan y que en el pueblo y con sus padres no tienen...??? Porque tuvieron que hacer muchas cosas solos y vivieron durante esta semana, que pasó, haciendo lo que realmente deseaban hacer, sin sentirse ni vigilados ni supervisados ni nada...

Así, durmieron cuanto quisieron, comieron a la hora que tenían hambre y lo que querían comer, se bañaron cuando querían y no cuando los mandaban. Y a pesar de mis temores, de que anduvieran solos por la calle debido a la inseguridad que hay acá de día y de noche, fueron con los 'pollitos' al parque, anduvieron en bicicleta y en skate, fueron solos al cine, pasearon por los shoppings, comieron solos por primera vez en un Mc Donald's y hasta dieron rienda suelta a su sexualidad.

Esto último, porque ayer a la noche, los llevé a una discoteca para menores de 16 años. Obvio que los 'patovicas' (la seguridad del local) no me dejaron entrar, por más argumentos que puse (que eran chicos de pueblo, que nunca habían entrado a una disco de verdad, etc.) Pero igual no pude entrar. Así que nos pusimos de acuerdo para que antes que terminara el baile, los fuera a buscar. Los encontré deslumbrados. Habían estado en otro mundo (la 'disco' es igual a una disco para mayores) y no salían de su asombro. 

Verles la carita de 'los pollitos' y la de los 'diositos bebés' bajo mi responsabilidad, tan contentos, me dio ganas de abrazarlos y comérmelos a besos. Lógicamente, eso fue lo que hice, pero menos el Nachito y los 'pollitos', los 'diositos bebés' me rechazaron, diciéndome que la gente iba a creer que éramos 'gays'. Yo les dije que no tenían que ser así, porque yo, 'podía' ser 'gay' y creía que ellos no podían decir nada malo de mí, porque los había tratado siempre bien y nunca les había dicho ni hecho nada malo.  

Después, los invité a comer a un Mc Donald's. Allí volví sobre la 'concientización' de no ser 'homófobos' y aceptar a la gente, 'por como es y no rechazarla por ser diferente'. También les dije que 'yo' o cualquiera de los 'pollitos' de la ciudad, de quienes se habían hecho amigos, podían ser 'gays' y no por eso, ellos, durante estos días, la habían pasado mal, sino todo lo contrario y que por vergüenza, por temor a sus burlas o por cualquier otra causa, quizás no les hayan dicho nada de sus 'preferencias sexuales'

Y que incluso, alguno de 'ellos' (de los 'diositos bebés', se entiende no...???), podían ser gays y no por eso, los teníamos que dejar de querer, sino todo lo contrario, los teníamos que seguir queriendo por ser nuestros amigos y porque los habíamos elegido nosotros para que fueran nuestros amigos. Y si seguíamos siendo sus amigos, era porque eran excelentes personas, más allá, de sus preferencias sexuales ocultas. Como mi razonamiento fue aceptado, lo profundicé un poco más para que sean ellos, verdaderos 'portavoces' entre sus demás amigos y compañeros del pueblo, en aceptar a las personas 'por como son y no rechazarlas por ser 'diferentes'. Después, para no cansarlos, hablamos de otros temas: como la habían pasado en la 'disco', lo que habían visto, lo que habían hecho y todo eso. Pero, la 'semillita' del 'anti-homófobo' estaba plantada, creo que en terreno fértil. Solamente, tengo que sentarme a esperar que esas semillitas 'germinen'... No me digan que no soy un verdadero 'capo' (sabelotodo) de la 'psicología infantil' o como dice Josep, de la 'sexualidad infantil'... jeeeeeee...



jueves, 13 de febrero de 2014

Más Ivo





Ya conté en otro post quién es Ivo. Para el que no lo recuerda, se lo resumo rápidamente: Ivo es un muchachito que hace el 'delivery' de una casa de comidas que está cerca de mi casa y a la que llamábamos casi todos los días para pedirle que nos trajera comida. Porque por una cosa o por la otra, nosotros no somos 'duchos' (hábiles) cocineros y la comida que preparamos, a veces termina agotándonos, debido principalmente a su poca variedad. Pero, desde la ida del Gasti, no gastamos tanto en comida comprada.

Ivo es un muchacho ya medio 'grande' (tiene 26 años) que trae a nuestro domicilio, la comida pedida. Mi radar gay ya había detectado hace un tiempo atrás, que Ivo no parecía del todo 'hetero'. Y anoche que pedí comida porque estaba solo y no tenía ganas de cocinarme, Ivo volvió a reaparecer en mi mundo. La verdad que mucho no lo extrañaba por las actitudes que tenía Ivo para conmigo, porque solamente le gusta 'petearme' (felacionarme) pero no le gusta que lo bese ni que lo acaricie ni que le haga nada...

Como yo anoche estaba solo, aproveché la ocasión, pero cuando quise llevármelo a mi dormitorio, Ivo se negó, diciendo que no podía en ese momento, porque tenía mucho trabajo, pero que volvería en cuanto terminara. Yo quería ir más allá del clásico 'pete' (felación), previo desnudo total de mi parte, hecho por él mismo, aunque él (Ivo, se entiende, no...???) no quiso nunca quitarse la ropa que traía. Como yo tenía otra idea, le dije que volviera después que terminara de trabajar, que yo lo esperaba...

Regresó a las 0.30, como me había prometido. Ivo dejó que por primera vez, lo llevara a mi dormitorio, porque le dije que en casa, estaba mi hermanito con unos amigos (lo cuento en otro post) que habían salido con el Tato y ya estaban por volver a casa. Una vez más, Ivo me desnudó por completo y se encargó de 'petearme' como siempre. Pero esta vez, a diferencia de otras veces, no 'acabé' (eyaculé), sino que lo puse de pie y lo besé en la boca. Y ante mi sorpresa, Ivo me devolvió el beso por primera vez. 

Así, le saqué la camisa rápidamente y le desabroché el pantalón. Ivo, contrariamente a lo que yo pensaba, me dejó hacer. Así que mientras lo besaba, nos desnudamos totalmente y luego, lo tiré sobre la cama. Nuestros cuerpos se pegaron y seguimos besándonos y acariciándonos mutuamente por largo tiempo. Después y muy lentamente, empecé a dilatarlo con los dedos. Ivo que sabía que era lo que yo deseaba, me dijo que él no era de 'esos' y trató de resistir mis embates del comienzo, pero de a poco, fue cediendo.

Mientras yo lo dilataba con mis dedos, Ivo comenzó a besarme enloquecidamente, mientras me pajeaba simultáneamente. Finalmente, cuando nuestros cuerpos ya irradiaban un calor intenso y nuestras pijas se entrechocaban entre sí, acosté de espaldas a Ivo y me coloqué entre medio de sus piernas. Fue cuando Ivo se rindió totalmente y me dejó hacer a mi antojo... Obviamente, le dije que se relajara y disfrutara de todo lo que iba a suceder en pocos segundos más...

Apoyé mi glande en el agujerito del culo de Ivo. Físicamente, Ivo, estaba 'entregado'. Mentalmente, me seguía diciendo que él no era así. Coloqué sus piernas sobre mis hombros. El agujerito se me ofrecía virgen pero palpitante, como sabiendo que iba a pasar. Mientras lo penetraba despaciosamente, lo miré a Ivo a la cara. Sus ojos estaban cerrados y hacía algunos gestos de molestia o de dolor con la cara pero sus manos agarraron mis nalgas y las empujaron hacia él haciéndome entender que prosiguiera con lo que le estaba haciendo. Así continué penetrándolo hasta meter toda mi pija dentro de él. Así quedamos algunos segundos, para que se acostumbrara a tenerla toda adentro y a sentir cómo se dilataba su recto más y más. Después, comencé con el movimiento 'vaivén', primero despaciosamente y después un poco más rápido, mientras le decía, secretamente en su oído, que para el resto del mundo, él no era de 'esos', pero que para mí, exclusivamente, sí. Y así fue... jeeeeeee...


Pd. Aunque no lo crean, con Ivo, como no  lo conozco tanto como al resto de los diositos, usé 'forro' (preservativo)... jeeeeeeee...





lunes, 10 de febrero de 2014

Guille (in memorian).







Para los que me leen por primera vez, les cuento que el 10 de febrero, es un día especial para mí. Ese día, en el año 2000, se murió el Guille, mi hermano más grande. Apenas tenía 12 años, yo 9 y el Tato 7. En diciembre de 1999, una bacteria o un virus invadió su cuerpo y se alojó en su cerebro. Al principio, tenía dolores de cabeza muy fuertes. Lo atendió el médico del pueblo, quien le restó importancia al tema y solamente, le dio analgésicos. El dolor por ahí se le calmaba, pero el dolor iba y venía.

En enero de 2000, como el dolor seguía y empezó a tener fiebre, mis viejos, que todavía no estaban separados, decidieron que lo trataran médicos de la ciudad. Pero ya era tarde. Después de muchos estudios, decidieron internarlo. Y ya nunca más volvió a mi casa. Empezó a tener fiebre alta continuamente, los dolores de cabeza eran constantes y tan fuertes que decidieron darle drogas muy fuertes, antipiréticos y antibióticos. Unos médicos querían operarlo. Otros no. Terminó en terapia intensiva, en estado de coma. El 10 de febrero de 2000, se murió.

A partir de ese día, todo cambió. Mis viejos concibieron al Nachito como una forma de reemplazar al hijo muerto. Todos recibimos terapia psicológica. A partir de entonces, y a instancias del psicólogo que me atendía, porque mi mutismo era absoluto, decidí a escribir lo que sentía. Pero como mi mamá quería saber como estaba elaborando el duelo, comenzó a espiar mis escritos. Hasta que un día me cansé y dejé mi diario real, para transformarlo en un diario virtual que sólo escribía para mí, pero que leyeron cientos de miles de personas en el mundo.

La muerte del 'Guille' (Guillermo) fue un antes y después en la vida de todos nosotros. Todavía a veces, lo recordamos con cariño, pero tratamos de no hablar mucho de él. Cada uno lo recuerda a su manera. Yo antes lo recordaba yendo al cementerio y visitando su tumba. Ya no lo hago. Sé que ahí están los despojos del Guille. Pero él no está ahí. Él se re-encarnó en el Nachito. Porque el Nachito no solamente es muy parecido a él sino que también está desarrollando una personalidad parecida. Será por eso que lo quiero tanto...???

Por eso, hoy, le dedico al Guille este poema.


Dónde estás Guille...???

Me visitás de noche, en mis sueños, 
venís a mí, me abrazás, me despierto
o creo que me despierto...

Dónde estás que ya no puedo verte...?, 
pero seguís conmigo eternamente,
acompañándome por el camino de la vida... 

A veces necesitaría de tus palabras, 
pero no puedo hablar con los recuerdos, 
y no puedo entender tanta distancia...

Sabés que te extraño...?
Hace catorce años que me dejaste, 
y aún, a veces, me parece oír tu risa...

Dicen que en el cielo 
uno es feliz y no existe la tristeza. 
Pero yo pienso en vos y miro las estrellas...



Dónde estás, Guille...??? 



domingo, 9 de febrero de 2014

Acoso.





'Bendito tú eres', me dijo el mozo que nos atendió, en el restaurante, al que fui a cenar antes de ayer, viernes, con mis 'compañeras' de trabajo. Éramos 12, de los cuáles yo sólo era varón, las demás eran mujeres. Todavía no sé por qué fui, si hacía recién una semana que trabajaba entre ellas. Quizás fue por eso, porque me parecía una 'falta' romper una costumbre que es la de ir a cenar, con todos los compañeros de trabajo, todos los primeros viernes de cada mes. Tampoco es obligatorio ir, pero faltar me daba no sé qué...

Quizás fue para no romper en mi 'primera' vez esa costumbre. O quizás fue para no 'defraudar' a la madre del Pollito que me lo había pedido especialmente. O quizás fui para 'pagar el derecho de piso' que tiene que pagar toda persona en un trabajo nuevo. O fui porque la madre del Pollito, me pidió que las pasara a buscar (a ella y a la madre de Carlitos, se entiende no...???) para ir los 3 en un mismo auto. O quizás, fui para poder seguir 'accediendo' a Luciano, al Pollito y a todos los demás pibitos que lo rodean...

Como la madre del Pollito y la de Carlitos salen de trabajar a las 21, recién pasé por la casa a buscarlas a las 22.30. Cuando llegamos, las otras 'chicas' ya habían llegado. Algunas habían ido directamente del trabajo y vestían el uniforme del mismo (un lindo 'tailleur' de colores combinados). Nos sentamos en una mesa preparada de antemano, porque como siempre van al mismo restaurante, los propietarios del local, ya les tiene reservado el lugar donde se van a sentar. Un lugar tranquilo y separado del resto de los comensales.

Me senté (o me sentaron) entre medio de las madres de Carlitos y la del Pollito. La cena transcurrió dentro de un clima agradable. Comimos en forma excelente (diferentes cortes de carne vacuna, porcina y de pollo, asadas a las brasas obviamente, acompañada de ensaladas varias y papas fritas y un buen vino tinto que le daba un toque justo a todo). Como yo era el que manejaba y acá la policía municipal, los fines de semana hacen controles de 'alcoholemia' (alcohol en sangre) decidí tomar Coca-Cola.

Regresamos de madrugada. Cuando llegamos a la casa, la madre del Pollito, me dijo que la acompañara a tomar unas 'copitas' de champagne. Total ya estaba cerca de casa y no había peligro de los controles de alcoholemia. No le pude decir que no, por razones obvias. La madre de Carlitos, argumentando un 'sospechoso' dolor de cabeza, nos dejó solos. Ya en la casa, descorché la botella de champagne, agarré dos copas y subimos a la terraza, porque la madre del Pollito quería fumar (no fuma dentro de la casa).

En ese momento, mis alarmas comenzaron a activarse y yo a ponerme en guardia. No me gustaba lo que podía llegar a pasar. Pero que podía hacer...??? En la terraza, nos sentamos en una 'hamaca' (mecedora) doble y hablamos de muchas cosas: de cómo yo la había pasado en la cena, de cómo me sentía en mi trabajo, de lo bien que la habían pasado los chicos en el campo y de pronto, la charla se hizo más íntima. Me dijo que a las 'chicas' del trabajo y a ella misma, yo les gustaba mucho y también, mi manera de ser.  

De pronto, empezamos a hablar de las 'necesidades' de ella y del Pollito. Y de la mala suerte que había tenido en su vida con los hombres y que su mayor 'error' fue el padre del Pollito. Y que el Pollito, había crecido sin figuras masculinas y que era por eso, que lo veía tan 'unido' a mí. Y que sería un 'hombre' como yo, el que quisiera para 'ella' y para que fuera el 'papá' que necesitaba el Pollito. Y mientras me decía esto me apoyó la mano en la pierna y me miró a los ojos. Yo no sabía qué hacer en tan incómoda situación.

Y antes de que la cosa pasara a mayores, ocurrió el milagro que yo estaba esperando que ocurriera, porque no sabía cómo rechazar el 'embate' (acoso) de la madre del Pollito ni tampoco podía, para impedir que siguiera 'avanzando', decirle que era gay. La madre de Carlitos, llamó desde abajo a la madre del Pollito. Ésta le contestó que estaba en la terraza conmigo, así que la madre de Carlitos subió y le preguntó, si tenía algún analgésico 'fuerte', porque el dolor de cabeza la estaba 'matando'...

La madre de Carlitos, es muy joven y bella y tiene un cuerpo espectacular. Traía puesto apenas un 'deshabillé', cortísimo, blanco y transparente, que no le ocultaba nada la ropa interior que traía: una 'cola-less' (bombacha pequeñísima que deja al descubierto las nalgas y apenas cubre la vagina) y corpiño. Pero su sola presencia sirvió para romper el 'clima' que la madre del Pollito había creado. La madre de Carlitos se dio cuenta al 'toque' (rápidamente) que había interrumpido 'algo', pero también entendió que ya era demasiado tarde para dar marcha atrás. La madre del Pollito, también muy joven y bonita, pero ya totalmente ebria, tuvo que bajar a buscar el analgésico, mientras yo me quedé en la terraza con la madre de Carlitos, hablando de la cena, de los chicos, de la ida al campo y otras cosas más. Esa fue la oportunidad que esperaba y como realmente, ya era bastante tarde y yo lo único que deseaba era huir de allí, aproveché ese momento, para bajar y despedirme de ambas mujeres. Por esta vez, 'safé' (evité) la situación inesperada e incómoda que había provocado la madre del Pollito, pero me quedó el temor, de que ese, haya sido, apenas, el 'prólogo' de una futura 'historia' que no sé qué final tendrá... Por qué será que estas cosas me pasan a mí...??? jeeeeeeee...


jueves, 6 de febrero de 2014

Hormonas alborotadas (II).





El domingo a la madrugada se llovió todo. Nos levantamos como a las 11 de la mañana. A la mayoría de los pibitos les dolía la cabeza, o la espalda, el culo o la pija. A algunos les dolía todo. Así que repartí aspirinas para todos y sanseacabó. La mayoría de los 'pollitos' habían dormido la borrachera, pero acostumbrados a no tomar alcohol, lo poco o mucho que tomaron, les hizo efecto. Como estaba fresco, bebimos leche chocolatada tibia y comimos los últimos paquetes de masitas variadas que teníamos.

Después de desayunar, nos fuimos afuera. Estaba casi todo embarrado pero igual empezamos a jugar a la pelota. Casi enseguida, mi 'Palito' (Fiat Palio), se detuvo al lado de la tranquera y desde allí, nos hacian señales de luces y tocaban bocina. Seguro que el Juanma había cerrado la tranquera con candado y el boludo del Tato, se había dejado la llave en la casa de mi vieja. Así que insistía tocando bocina y haciendo señales con las luces. Si hubiera sido por mí ni me molestaba, pero el Juanma, fue a abrirles la tranquera... 

Grande fue mi sorpresa, cuando vi que el 'Palito' avanzaba con las luces bajas encendidas. Qué boludo...!!! Para que 'corno' anda con las luces encendidas por el medio del campo...??? Si tuviera que salir a la ruta, bueno, vaya y pase porque es obligatorio, pero para andar por los caminos rurales, a quién se le ocurre...??? El Palito avanzaba despacio, como si no conociera el camino. De pronto, escuché la voz del Pollito, que me decía: 'ahí viene mi mamá'...!!! Y dicho esto, salió disparado hacia su encuentro.

Todos los demás fuimos detrás de él. En un Palio idéntico al mío, de color gris metalizado, 4 puertas y las mismas llantas, venía la madre del Pollito conduciéndolo, junto con la madre de Carlitos y la de Luciano. Era una sorpresa para mí especialmente, porque no habíamos hablado que vendrían. De todos modos, ahí estaban. Yo esperaba en la discreción de los 'pollitos'. De los que habían venido conmigo y la de los otros. Las 'minas' (mujeres) se bajaron del auto, saludaron a sus hijos, me saludaron a mí y también al resto.

La madre de Luciano se quedó admirada por la cantidad de pibitos que había. Yo le dije que eran amigos de mi hermano y les presenté al Nachito. También les dije que faltaba mi otro hermano, el Tato, con los amigos, que se habían ido a dormir al pueblo, porque no alcanzaban las camas ni las colchonetas. Y mientras le decía esto, les contaba que no le había hecho caso a sus bocinazos y señales de luces, porque yo tenía un auto igual y pensaba que era mi hermano que se había olvidado la llave del candado de la tranquera.

Y cuando les estaba diciendo esto, apareció por el camino mi 'Palito' que traía a los 'medianos' que se habían ido a dormir al pueblo y que tuve que presentar cuando llegaron. Las madres de los 'pollitos' habían traído sándwiches de miga, Coca Cola para los chicos y vino para los grandes. Pero no traían para todos, porque no sabían que se iban a encontrar con tantos chicos. Yo les dije que no se preocuparan, porque recién nos habíamos levantado y desayunado, así que nadie tenía hambre.

Así que mientras, las madres de los 'pollitos' se acomodaban, yo les daba conversación, al tiempo que los 'pollitos' solamente hablaban 'loas' del lugar y de lo bien que la estaban pasando. Las mujeres se pusieron a comer los sandwiches y a tomar mate porque estaba fresco. Después, mientras los chicos se habían puesto a jugar a los 'naipes, yo las llevé a recorrer un poco los alrededores para que conocieran el lugar y comprobaran que además de lindo, no había peligro ninguno, para sus 'pollitos'.

Pero como sintieron frío, decidimos regresar y volver a la casa. Una vez alli, calentamos agua y nos pusimos de nuevo a tomar mate. Los chicos, que habían dejado de jugar y se habían ido afuera, me llamaron porque iban a jugar al fútbol en la cancha grande: los 'grandes' contra los 'chicos'. Los grandes éramos 8 y los 'chicos' eran 10, contando a mis 'pollitos'. Para que se igualara un poco, decidí pasar a jugar para los más chicos, jugando como 'arquero' (guardavalla). Así quedamos 11 contra 7. Eso iba a estar divertido.

Pero una cosa fue decirlo y otra, hacerlo. El Tomi jugó de arquero y si bien, el tiempo pasó, sus reflejos y cualidades se mantenían intactas. Lo mismo pasaba con el Tato, el Sebi y el Billy, que apoyados por los mellizos y el Nico formaban un equipo temible. Por suerte para Cristiano Ronaldo, Robery, Neymar y el mismísimo Messi, estos se dedicaron a estudiar en lugar de jugar al fútbol, porque realmente, cualquiera de ellos, hubiera eclipsado a cualquiera de las estrellas del fútbol mundial.

Cuando me hicieron el 4º gol, abandoné mi puesto de arquero y fui a jugar en la defensa. Los pibitos ponían buena voluntad pero los 'grandes' tocaban y tocaban la pelota, creando en cada avance, el peligro de gol en nuestra valla. Después del 6º gol, volvimos a cambiar de arquero. Atajó el Nachito y yo me fui a jugar en el puesto que había ocupado siempre: el de 'centrodelantero' o '9' puro. Pero no había caso, llegábamos al área de ellos, perdíamos la pelota y teníamos que volver rápido para defender nuestro arco.

En eso veo, que Carlitos, dejó el campo de juego y se fue a sentar entre medio de los árboles, donde prácticamente no se lo veía. Yo me di cuenta y salí atrás de él. Me senté al lado y le pregunté qué le pasaba. Me dijo que nada pero se lo notaba enojado, frustrado, impotente por estar perdiendo así. Yo le dije que el partido de fútbol era un juego, como el 'chinchón, la escoba de 15, el monte, el truco o la botellita'. Y aunque ayer también había perdido, no se había enojado como ahora.

Sentados entre los árboles y semi-ocultos por la vegetación del jardín, podíamos ver la canchita pero los pibes no nos podían ver. Entonces lo atraje hacia mí y lo hice sentar entre mis piernas y recostar en mi pecho. Estando en esa posición le pregunté si le 'jodía' (molestaba) estar así. Me dijo que no y que estaba bien. Entonces aproveché para abrazarlo y le dije que me gustaba mucho y que estaba empezando a quererlo a él también, no solamente porque era un 'diosito' sino porque era un muy buen 'pibito'.

Le pedí que no se enojara, que no me gustaba verlo así y que prefería verlo con la alegría que tenía siempre. Con palabras y haciéndole cosquillas de diferentes maneras, logré arrancarle una sonrisa. Le dije que así quería verlo siempre y para que viera el amor que sentía por él, me saqué una de mis clásicas pulseras y se la puse en su muñeca, diciéndole que el Pollito y Luciano tenían otras y que si me la aceptaba, quería decir, que él aceptaba ese compromiso conmigo que nos hacía más que amigos, nos hacía amigos 'íntimos'...

Carlitos no podía ocultar su satisfacción y alegría. Me dijo que volviéramos a jugar. Así que volvimos a entrar y quiso el destino, que fuera Carlitos, que con mucho de suerte y un poco de habilidad, hiciera el gol del 'honor'... Lo primero que hizo el pibito, además de festejar el gol, fue venir directamente a mí, a abrazarme. Y ahí nomás, casi enseguida, comenzó a llover, primero muy despacito y después, la lluvia se convirtió en un verdadero diluvio. Así que no nos quedó otra, que dar por terminado el partido, volver a la casa y tratar en entretenernos lo mejor que podíamos. Lo que noté, fue que la relación amistosa que mantenía con el Carlitos, no solamente se amplió sino que también se profundizó enormemente. Después de todo lo que hice con Carlitos ahora y con otros 'pibitos' antes, en la facultad me tendrían que dar por aprobada, por lo menos, la materia 'psicología infantil'...!!! jeeeee...


lunes, 3 de febrero de 2014

Hormonas alborotadas (I).





El sábado llegamos al pueblo casi al mediodía. Así que fuimos al autoservicio a comprar comestibles y gaseosas. Al mediodía, íbamos a comer 'choripanes' (sandwich de pan y chorizo asado con mayonesa o mostaza). A la noche, milanesas con papas fritas. El domingo, comeríamos el tradicional 'asado' (carne cocida a las brasas) con puré. Helado como postre para todas las comidas. Lo mismo que la bebida: Coca Cola para todo el mundo. Para los desayunos y meriendas, leche chocolatada y masitas. Simple, no...???

Del supermercado, pasé por la casa de mi vieja y le dije al Tato que iba a estar ese fin de semana en la casa de campo de mi viejo y que pasara la voz al resto de los pibitos, así que si querían, se podían agregar a la 'joda' (fiesta). Obviamente el Tato me dijo que sí y que él, se iba a encargar de hacer correr la voz. Así dadas las cosas, pasé por la casa de mi viejo, pero como no había nadie, me fui directamente al campo. Los 'diositos' no cabían del asombro. Todo les parecía irreal y prácticamente no conocían nada.

Obviamente, los 'pollitos' son 'híbridos de ciudad'. Todo les parecía maravilloso y me hacían millones de preguntas. Y cuando llegamos y se bajaron del auto, creían que estaban en un sueño... Apenas llegamos, nos acomodamos rápidamente y después, fuimos a recorrer los alrededores para que conocieran el lugar: el bosquecito de pinos de la entrada, el galpón donde están todas las herramientas y cosas que usan el Juanma y el viejo Herrera en el campo y después anduvimos por ahí.

De ahí, fuimos hasta la casa del viejo Herrera, que no estaba y después a lo del Juanma para decirle que estábamos ahí y que necesitábamos que nos asara los chorizos para hacer los 'choripanes'. Después fuimos para la casa, la recorrimos de punta a punta para que conocieran donde estaba cada cosa, encendimos el generador para tener energía eléctrica, colocamos en el freezer las gaseosas, la leche y la carne que habíamos comprado y los 'pollitos' le hablaron a las madres para decirles que habíamos llegado bien.

Después de comer y para hacer la digestión, nos fuimos caminando hasta la laguna. Atravesamos el montecito con bastante dificultad y llegamos a la playa de la laguna. El día estaba medio nublado pero igual nos metimos un poco en el agua que estaba helada. Después nos tiramos en la arena para secarnos y después de un rato, nos fuimos caminando de regreso, costeando la laguna, volvimos a cruzar el montecito, hablando de mil cosas, haciéndonos bromas y contándonos chistes.

Cuando ya estábamos cerca de la casa de mi viejo, me empezaron a llegar avisos al celular. Me habían escrito un montón de mensajes, pero como en la laguna no hay señal, no me llegaron a tiempo. Eran todos del Nachito, que me preguntaba donde estaba. Él y sus amigos, estaban en la casa y no nos encontraban por ningún lado. Cuando llegamos, re contra cansados, los presenté, así que se fueron conociendo. Y para entrar más en confianza, decidimos merendar con masitas y leche chocolatada mientras hablábamos de todo.

Casi al ratito nada más, llegó el Tato, con el Sebi, el Tomi, el Billy, los mellizos y el Nico. Habían ido en motitos de 100 cc que se usan en el pueblo como si fueran bicicletas. Así que mientras los más chicos se pusieron a jugar un 'fulbito', nosotros, nos quedamos charlando porque hacía mucho que no hablábamos. Después, nos entremezclamos con los más chicos y jugamos un ratito al fútbol, pero los 'diositos' que había llevado yo, estaban muy cansados, así que decidieron ducharse y cambiarse de ropa.

A la noche comimos milanesas con papas fritas. El Tato y el Tomi tuvieron que ir al pueblo para comprar más porque no alcanzaba para todos. Después de cenar, nos pusimos a jugar a los naipes: chinchón, escoba de 15 y truco. El Tato y el Billy hicieron una mezcla de bebidas alcohólicas que comenzamos a tomar y que rápidamente cambió el ánimo de todos. El trago estaba bueno. Tenía mucho gusto a 'frutillas' (fresas) pero se notaba que tenía alcohol y mucho... Y tomamos todos, grandes y chicos sentados en ronda.

Al principio no queríamos que los más chicos tomaran 'eso' pero después nos sacamos los prejuicios de encima y los dejamos tomar a quien quisiera. Y todos quisieron obviamente. Y como el efecto del alcohol empezó a hacerse notoria, alguien sugirió jugar a la 'botellita'. Este es un juego que no sé cómo se llama en otros lados. Acá le decimos así. Sentados todos en ronda, se hace girar una botella colocada en el centro de la ronda. Cuando se detiene la botella, el pico apunta a uno, quien tiene que cumplir una 'prenda' (castigo).

Al principio, las 'prendas' eran 'boludas' (tontas). Pero a medida que el alcohol surtía efecto, las 'prendas' se fueron profundizando y pasaron a tener connotaciones sexuales: primero fue un 'pikito' (beso con la punta de los labios) entre quien hacía girar la botella y el apuntado por la misma. Después se aumentó la apuesta y se pasó a un beso en el pene (con el pantalón puesto) y de esa 'prenda', se pasó a la más fuerte de todas que era que el 'castigado' tenía que masturbar a quien había girado la botella.

Lo raro fue que no se 'borró' (no quiso jugar) nadie. Todos compitieron con todos y todos pagaron sus 'prendas', pero con una condición: que se eligiera entre las 3 prendas. O el 'pikito', o el beso en la pija o la masturbación cortita. En ese momento, me di cuenta que nuestras 'hormonas estaban alborotadas'. Casi todos eligieron el 'pikito' como castigo, especialmente, porque había chicos que otros no conocían y no querían que lo tildaran como 'gay' aunque lo fueran.

Así seguimos, hasta que los más chicos empezaron a dormirse. Entonces decidimos dar por terminado el 'jueguito' y acostarnos. Pero no había lugar para todos. Así que los más grandes, dejaron las motitos y se volvieron al pueblo en mi auto. Los más chicos se dividieron para dormir en las dos habitaciones restantes, mientras que el Pollito, Luciano, Carlitos y yo, dormimos en el dormitorio principal. A los 3 'pollitos' les cedí la cama grande y yo me acosté en una de las 'colchonetas' que tiene mi viejo para esas contingencias.

De los otros dormitorios, llegaban las risas y los gritos de los más chicos que aparentemente, habían perdido el sueño que nos obligó a terminar con 'el juego de la botellita'. El Pollito le dijo a Luciano que se acostara conmigo en la colchoneta, mientras él y Carlitos dormían en la cama grande. Antes me dijo que no me preocupara si quería hacer algo, porque Carlitos sabía 'todo'. Ahí mismo, creo que se me pasó la 'curda' (borrachera) y desarrollamos más o menos un díálogo así:

Yo: qué es 'todo'...???

Pollito: 'todo' es todo...!!!

Y: pero que es 'todo'...???

P: 'todo'...!!!

Y: pero boludo, a qué le llamás 'todo'...??? 'todo' qué...??? qué sabe...???

P: sabe lo de vos con Luciano, lo de vos conmigo, lo de vos con el 'Pollo'... sabe 'todo'...

Y: vos le contaste...???

P:  sí, por...???

Y: por nada... él no se lo contará a la madre o a alguien más...???

P: no... porque también hace algunas 'cosas' conmigo y con Luciano...

Y: él también...??? qué 'cosas'...???

P: 'cosas'... así que no te 'calentés' (preocupés)... Carlitos es como 'nosotros' y no se lo va a decir a nadie...

Y: ...

P: así que no pasa nada... él sabe... por eso lo mandé a Luciano para que 'duerma' con vos y para que nosotros estemos más cómodos acá...

Y ahí me cayeron las 'fichas' (me empecé a dar cuenta) de la señal que el Pollito me había hecho ese día en la pileta, cuando me señaló con un gesto a Luciano y al Carlitos. Yo pensé en Luciano, pero ni se me pasó por la mente, nada de Carlitos. También entendía ahora los comentarios que me hacía Carlitos en doble sentido. Abracé a Luciano, en el mismo momento, que el Pollito apagó la luz y se taparon él y Carlitos con una sábana. La oscuridad del lugar me impidió ver nada pero supuse que bajo la sábana, el Pollito y Carlitos 'algo' estaban haciendo. Qué no sé pero dormir, no dormían. Yo lo 'transé' (besé y acaricié) a Luciano y nos 'peteamos' mutuamente hasta que 'acabamos' (eyaculamos). Después, nos dormimos abrazados en 'cucharita' mientras de los dormitorios donde dormía el Nachito y sus amigos, nos llegaban algunos grititos y susurros, como si estuvieran, ellos también, haciendo algo 'más' que dormir... jeeeeeee...