martes, 29 de julio de 2014

Romanticismo gay.




Se está terminando un bimestre de muchos altibajos, experiencias y vivencias encontradas. En estos 60 días, prácticamente pasé de la euforia de llegar a la final del Mundial de Fútbol de Brasil, a la decepción del segundo puesto, especialmente porque nadie se acuerda de los segundos. De la felicidad de poder disfrutar de Luciano como 'novio' fiel que es, a la indiferencia por no decir infelicidad por sus extrañas actitudes y de la confianza de esta relación desigual, en cuanto a edad, al mayor de los escepticismos.

Y creo que esto se debe especialmente a algunas actitudes o comportamientos del Lucho (Luciano). También a su forma de ser, a su edad, a su inmadurez o a lo poco que vivió la vida. Porque prácticamente formamos una pareja dispareja. Mientras que yo comencé a experimentar y practicar mi sexualidad desde temprana edad, Lucho es totalmente lo opuesto. Toda su vida fue (es) un cúmulo de deseos insatisfechos pero temeroso de concretarlos y así, vamos desovillando nuestra pareja y nuestra vida.

Junio fue un mes larguísimo más allá de los 30 días que tiene. En el medio, además del mundial de fútbol, hubo una larguísima huelga de docentes universitarios que se extendió también a julio. Entonces, mis tiempos libres se multiplicaron y aunque seguía estudiando en casa, el hecho de no tener clases, hacía que mis días fueron larguísimos y me dedicara prácticamente a vivir mi vida junto al pibito que hoy por hoy más amo: el Lucho. Después, vinieron los 15 días de las vacaciones de invierno y nuestra relación se afianzó.

Aprovechamos para salir mucho y convivir más todavía. Fuimos al cine, al teatro, a los shoppings, al campo después de llevar al Nachito al pueblo, a caminar por diferentes lados y disfrutar del sol a veces y de los días fríos, cuando soplaba el viento del sur, en casa, abrazados, casi en bolas, frente al hogar a gas y prodigándonos las caricias más íntimas y profundas y disfrutándonos mutuamente, pero... Y acá viene lo que quería decir, el Lucho no acepta mis ganas de poseerlo y pone límites a mi 'calentura' (excitación). 

Yo no sé por qué lo hace. Se me ocurre que como todavía es chico (16) aceptó de buena gana durante los primeros momentos, los 'escarceos' gays, hasta el 'felatio' y la 'penetración'. Pero ahora que lo probó todo, es como si ya no quisiera más nada y toda la atracción y el amor que dice que siente por mí, no van de la mano con sus actitudes. El Lucho prefiere besarme, abrazarme, acurrucarse a mi lado, prodigarme todo tipo de caricias, incluso las más impúdicas pero hasta ahí. 

En cambio, nunca más ni felatios ni penetraciones. Al principio pensé que, como la primera penetración le había dolido mucho, por eso la posponía, pero desde que lo 'desvirgué' por primera vez, pasó ya mucho tiempo y nada. Y la felación, qué...??? Realmente no sé qué pensar. Yo lo sigo disfrutando por lo que es, por cómo es y por todo lo que representa para mí, pero yo que soy 'sexual' casi un 100%, no sé cuánto voy a seguir tolerándole más este tiempo de romanticismo gay... jeeeeeeee...



viernes, 18 de julio de 2014

Diositos y dioses mundialistas


Alguien que hizo un comentario a uno de mis posts hizo que me quedara pensando y reflexionando sobre algo que me sigue dando vueltas por la cabeza. Esto es, a los que yo califico como 'diositos'.


Yo considero que un chico es 'diosito', cuando es 'carilindo' (de cara atractiva), 'flaquito' (delgado, musculado pero no musculoso), simpático, extrovertido y 'varoncito' en todo sentido, es decir, que no se le note amaneramiento o afeminamiento, porque ninguno de nosotros somos así y no queremos salir del clóset, algún día, vistos de ese modo.



Pero no todo termina ahí. El comentario que me quedó 'picando' (dando vueltas en la cabeza), fue que además de ser 'carilindo', busco en mis diositos, casi con exclusividad, que tenga cara 'aniñada' (cara de nene)



Será por esto que no me gustan o no me atraen, los que son más grandes que yo...??? Y mucho menos (aunque hago algunas excepciones) siento atracción por aquellos que se dejan barba o bigote o ambos, solamente, para parecer mayor pero que para mí, afean su cara o los hace parecer mucho más viejos.


Y esto es lo que me pasó con James Rodríguez, que no sólo es un 'diosito' por sus cualidades, sino porque también conserva cierto 'aniñamiento' en la cara y esto es lo que me atrae mucho. 




Y pensando en 'mis' diositos, justamente en ésta, la cara aniñada, la que los hace muy atractivos para mí (ya sé que más de uno de los que están leyendo esto, están leyendo 'entre líneas') y subliminalmente van a querer descubrir en mí, cierto tinte 'pedofiloideo', pero esto ya no me molesta y como se dice acá, directamente me 'resbala' (no siento que me afecte en nada).





















Estos que pusé acá, son otros 'diositos' y 'dioses' mundialistas, que me conmovieron hasta las fibras más íntimas y que a pesar de ser más grandes que yo, no hubiera dudado un instante a llevarlos o dejarme llevar a la cama, total el 'idioma del sexo', es universal... jeeeee...




lunes, 14 de julio de 2014

Exitismo y decepción





Verdaderamente no entiendo a mis compatriotas. Desde un principio, no me gustó ni le gustó a nadie, la elección del DT para el seleccionado argentino ni tampoco los jugadores que seleccionó para que formen parte de la selección. Teóricamente eran Messi y 22 más.

A medida que pasó el tiempo, las opiniones se fueron abriendo. Coincidíamos que teníamos una selección con un muy buen ataque (Messi, Higuaín, Di María y Agüero) pero defeccionábamos en defensa. Era un equipo 'desequilibrado'. E hice (hicimos) hincapié en eso.

Ya en el mundial, 'debutamos' contra Bosnia/Herzegovina, selección a la que ganamos con mucha dificultad y jugando mal. Seguimos jugando mal los partidos que siguieron, pero que ganamos, gracias a los 'chispazos' del 'enano narigón' (léase Messi) y ahí comenzó un 'exitismo' inexplicable.

Nos clasificamos a octavos, cuartos, semifinal y así llegamos a la final. Fuimos cambiando de estilo de juego a medida que el tiempo iba pasando pero no me convencía ni tampoco convencía a muchos. No es el juego que me gusta ni tampoco le gusta a casi todos los argentinos. Finalmente ayer perdimos y vino la decepción.

Decepción por qué...??? En qué momento me subí al 'exitismo' sin darme cuenta...??? Si desde el principio no creí ni en el seleccionado argentino ni en su DT. Claro que quedan detalles en el camino y mucho por desovillar. Lo que lamenté fue el llanto del Nachito y la de los pollitos que vinieron a casa a ver el partido. 

O las lágrimas de bronca y de decepción del Tato y la de los otros chicos. Lamento concientizar que el mundo (incluídos nuestros 'hermanos' americanos) nos repudian y rechazan tanto. Pero es como dijo el 'Pepe' Mujica, presidente de Uruguay, 'no hay que confundir Buenos Aires con el resto de la Argentina'. Y yo, de Buenos Aires, no soy...



jueves, 10 de julio de 2014

Confrontaciones






Este tiempo que pasó, fue un tiempo de 'confrontaciones'. Y todo por culpa del Mundial de Fútbol. A diferencia del Mundial de Sudáfrica, esta vez, fuí 'hincha' (fanático) de mi selección y simpatizante de varias selecciones por diferentes motivos: del seleccionado argentino, obviamente porque soy argentino. De los españoles, por mi abuelo. De los alemanes, por mis antepasados. De los brasileños, por Caio y sus hermanos y todos los buenos chicos que conocí cuando fui para allá. De los colombianos, porque el DT era Pekerman, un argentino que de fútbol sabe mucho. De los chilenos, porque los dirigía Sampaoli, ex jugador 'leproso' y de los costarricenses porque eran la 'Cenicienta' del mundial y dieron la sorpresa.

Me dio mucha lástima que los españoles fueran los primeros que se fueron. Más que nada por mi abuelo, que tocó el cielo con las manos, hace 4 años atrás y ahora lo hicieron vivir un verdadero infierno. Y con sus 86 años, ya no está para hacerse tanta mala sangre. Obviamente que no culpó ni al DT ni a los jugadores, sino que toda la culpa del fracaso español, se la adjudicó al rey, la reina, el príncipe y toda la familia real, a los que insultó y despotricó por el 'papelón' de España en el mundial. Así que no le quedó otra, de 'hinchar' por la Argentina, que tenemos menos fútbol que una revista para mujeres, pero que gracias a algunas individualidades, fuimos venciendo a las distintas selecciones y avanzando en las diferentes series.

Y fue pasando el tiempo y se fueron despidiendo el resto de los seleccionados: chilenos, colombianos y costarricenses. Y así llegamos a las semifinales: Argentina - Brasil - Alemania y Holanda. Dos selecciones me simpatizaban (Alemania y Brasil), por una 'fanatizaba' (Argentina) y a la otra la odiaba (Holanda) por haber eliminado a los costarricenses, por penales y cuando no se lo merecía, por el esfuerzo que los 'ticos' habían hecho durante los 120 minutos que jugaron. Pero cuando se enfrentaron Brasil - Alemania no sabía a quien prefería. Me daba lo mismo que ganara cualquiera de los dos, pero después de los dos primero goles de Alemania quería que ganaran los 'teutones'. Claro que después del 5º gol me empecé a arrepentir...

Empecé a sufrir por Caio, los hermanos y por todos los chicos que conocí cuando fui a Brasil. Porque una cosa es perder por uno o dos goles, pero otra diferente, es perder por goleada y de esa manera, donde no se veía ningún tipo de reacción de parte de los jugadores brasileños. Alemania era una máquina que funcionaba a 'full' y Brasil, era una máquina que no terminaba de arrancar. Para colmo, yo (nosotros) le tenía más miedo a Brasil que a Alemania. Una, porque Brasil era local y la otra, porque Alemania, hasta ese entonces no había mostrado gran cosa. Pero ahora es diferente. Brasil organizó el mundial para ganarlo y lo perdió y Alemania demostró en 90 minutos que tiene equipo para ser considerado la mejor selección.

Y justo a nosotros nos toca jugar con ellos para dirimir la final...!!! Con Holanda no mostramos nada. Claro que Holanda, tampoco mostró nada. Parecía que era otra Holanda, la que le hizo 5 goles a España, preanunciándoles el fracaso. Le empatamos en los 120 minutos y fuimos a los penales. Los penales son puro azar. Gana el que más suerte tiene. Y el seleccionado argentino, fue el que más suerte tuvo en el momento de los penales. Después fue todo festejo. Hacía 24 años que no llegábamos a una final y lo celebramos como si hubiéramos ganado el mundial. Ahora nos toca jugar contra Alemania. Supongo que no van a volver a tener una actuación como con Brasil. Claro que son muy buenos casi todos. Nosotros tenemos al mejor del mundo (Messi) pero con uno solo no hacemos nada. Para colmo, el resto de los atacantes argentinos, están lesionados (Di María, Agüero, Higüaín) o no están jugando a su nivel (Gago, Palacio, Lavezzi). El domingo se va a definir quién es el mejor. Espero que seamos nosotros, así damos un nuevo 'maracanazo' y dejemos heridos 'de muerte' a nuestros 'hermanos' brasileños y que Caio, Thiago, Luiz y sus amigos me perdonen... jeeeeeee...




viernes, 4 de julio de 2014

Diosito colombiano










Tiene los mismos años que yo e incluso, por un mes y medio, más chico. No sé por qué me gustan estos 'chicos': 'carilindos' (atractivos de cara), 'flaquito' (delgadito), de físico musculado pero no musculoso (la mayoría de los gays enloquecen con la musculatura super desarrollada por anabólicos y gym) y de muy 'buena onda' (simpático). Y sino fuera porque es 'hetero' (está casado y tiene una hija de pocos meses) y que vive algo lejos, lo 'rondaría' el tiempo suficiente hasta quebrar su voluntad y llevármelo a la cama. 

Un muchachito digno para y de mí. Pero no debe ser el único. Tampoco voy a andar buscando jugadores lindos nuevos. Éste es un emergente que descubrí por casualidad, gracias al Mati, que también  como James Rodríguez, fue a probar 'fortuna' (suerte) en Buenos Aires.Y mientras el Mati sigue probando 'suerte', James Rodríguez, este muchachito colombiano, ya encontró la suya, constituyéndose, prácticamente en el mejor jugador (y goleador) colombiano de este mundial, más allá de Neymar y Messi. 

Y sea como sea, que salga el partido de Colombia contra Brasil, creo que este 'pibito' ya cumplió con 'creces', además de colmar todas mis expectativas y seguramente la de muchos otros que me leen y comparten mis gustos sobre los 'jovencitos', más allá de los prejuicios que puede llegar a esbozar Betulo, acerca de mis predilecciones y demás 'depredaciones' que ejerzo sobre el mundo adolescente/juvenil que me rodea. En fin, como se dice usualmente, 'ladran Sancho, señal que cabalgamos'... jeeeeee...