domingo, 27 de diciembre de 2015

Roles gays






Luciano: vos querés que yo haga siempre de 'mujer' en nuestra relación...???

Yo: noooo...!!! Por qué me preguntás eso...???

Más o menos así fue como comenzó el diálogo entre Luciano y yo, ayer, después de habernos juntado con los 'diositos' para celebrar la graduación de Caio, la próxima graduación de otros y el fin del año. A diferencia de otras veces, decidimos ir a un restaurante. Diferentes circunstancias hicieron que optáramos por ir a comer afuera, entre ellas, que no éramos tantos, la reciente separación de muchas parejitas y la formación de otras nuevas, hacía que no tuviera sentido hacer nada en casa.

Realmente, la pasamos bien, aunque como hace un tiempo a esta parte, ya sea por 'h' o por 'b', no van todos. Quién más o quién menos, tiene otros compromisos y no es tan fácil reunirlos como antes. O cambian de pareja, como cambiamos de boxers o slips y con el agregado de gente nueva, ya no es lo mismo. Aunque igual, aunque ya no somos como antes, cuando éramos mas chicos, la amistad se conserva y creo que 'los derechos' también, aunque ahora es más difícil invocarlos... jeeeee...

Pero volviendo al principio, la cabeza de Luciano estaba apoyada en mi pecho, todo su cuerpito desnudo bien pegado al mío y con una de sus manos, me pajeaba muy lentamente, retirando toda la piel de mi pija y dejándome el glande al descubierto y asomando expectante, logrando que mi erección se mantuviera firme. Mi brazo recorría toda su espalda y mi mano se perdía entre su 'raja' (zanja del culito), donde mis dedos jugaban con su agujerito, presagiando mis deseos.

L: porque lo que yo siento, es que vos me tratás como si yo fuera una mujer...

Y: no...!!! Nada que ver, no te confundás. Yo te trato con mucha 'dulzura' que es como trato o traté siempre a un chico que me gustaba mucho pero de ahí a que te trate como a una 'minita'...

L: vos me gustás mucho, te amo y quiero estar siempre con vos, pero no quiero que me trates como a una mujer, porque 'no soy mujer' ni tampoco 'me siento mujer'...

Y: ya lo sé, 'bebé' (en momentos íntimos, cuando estamos solos, me gusta decirle 'bebé a cualquier pollito y por extensión, a Luciano ), desde siempre te traté como a un varón, desde que nos vimos por primera vez, en la casa del 'pollito' te acordás...??? Y si te trato con demasiada dulzura, es porque te sigo viendo como a un 'chiquito' (varoncito) de los que a mí me gustan y creo que te merecés todo el mejor trato que te puedo dar. Pero no lo hago pensando que vos sos una 'mujer' sino para seducirte mejor y hacer que te sientas bien a mi lado. Entendés...???

L: pero vos, decime la verdad, que querés que yo sea con vos, un 'activo' que haga de 'pasivo' o a un 'pasivo'...???

Y: no me gustan los rótulos, 'bebé'... para mí no existen los 'activos' o los 'pasivos' en mi vida de relación. A mí los chicos me gustan y punto. Obvio que me siento más 'activo' pero muchas veces también fui 'pasivo' porque me gusta 'sentir' adentro mío, al chico del que estoy enamorado.

L: lo que pasa que con vos casi siempre hago de 'pasivo'...

Y: mirá, medio que me confundís porque no entiendo adónde querés llegar.Ya te dije que no te trato como si fueras una mujer y tampoco te trato como si fueras pasivo. El hecho de que seas casi siempre pasivo, no quiere decir que lo seas. Además, yo sé que te gusta 'ponerla' (penetrar) también y que lo hiciste muchas veces cuando andabas de novio con esa 'minita' (chica) o cuando fueron a Bariloche pero también sé que no te gusta hacer de 'activo' con otros varones. Así que para evitarte malos momentos, no te dije nunca que me cogieras, pero las veces que quisiste ser 'activo' conmigo, no te dije nada, porque a mí también me gusta, que me penetre el chico al que yo amo.

L: no, eso no es lo que quiero decirte. Vos entendés que somos dos varones, no...??? Y que tenemos las mismas necesidades sexuales, no...??? 

Y: jaaaaaa... Qué boludo que sos pendejo...!!! Claro que sé que somos dos varones y que tenemos las mismas necesidades sexuales...!!! Tenemos que 'acabar' (eyacular) para sacarnos la calentura, por eso mientras te cojo para sacarme la leche, te pajeo o te la chupo, para sacártela a vos...!!! La verdad que no entiendo qué es lo que me querés decir...

L: lo que pasa que tus amigos, creen otra cosa...

Ah, de ahí venía la cosa... Durante la comida, había 'saltado' el tema (creo que fue porque uno de los 'diositos' había conocido a un chico gay que tenía una 'onda' parecida a la del Juani) y la mayoría opinaba que los roles sexuales de los gays, se dividían en 'activos' y 'pasivos'. Pero creo, que se limitaban a creer eso, en los casos de chicos gays, que eran amanerados o afeminados. Aunque no recuerdo quien fue el que dijo, que el Juani no era afeminado ni nada y si era pasivo totalmente.

Y como la conversación no estaba coordinada, se discutió el tema entrecruzadamente y resultó todo un bolonki, porque nadie escuchaba a nadie y todos dijeron lo que quisieron. Al final, resultó que yo escuché opiniones parecidas a las mías pero Luciano, escuchó a otros, donde aparentemente, no pensaban igual. Y allí surgieron sus dudas. Igualmente, creo que yo lo tengo 'claro' (resuelto) a mi pensamiento y solo en casos muy puntuales, reconozco la existencia del 'pasivo-pasivo'.

Y: lo que los 'diositos' creen ahora, a mí me tiene sin cuidado. Hace unos años todos pensábamos parecidos pero creo que a medida que fuimos creciendo y teniendo experiencias nuevas, la forma de pensar fue cambiando. Te repito que yo creo que nuestra pareja es una pareja de varones, donde no existe el 'activo' y el 'pasivo' sino que los dos somos iguales, ni 'activos' ni 'pasivos'. Somos varones y tenemos 'roles' solamente para satisfacer al otro pero para nada más...

L: bueno... esto que decís es muy lindo y me gusta escucharlo. Yo ya sabía que pensabas así pero quería que me lo dijeras 'de una' (con seguridad). Yo también creo que somos dos varones que estamos enamorados uno del otro y punto. Lo que hacemos, no lo hacemos porque somos sino porque lo sentimos... O no...???

Y: obvio, 'bebé', me gustó eso de 'lo que hacemos, no lo hacemos porque somos sino porque lo sentimos'. Y creo que es así. Ni vos sos el 'pasivo' ni yo soy el 'activo' de nuestra pareja. Hacemos lo que hacemos porque nos amamos, para hacer sentir bien y satisfecho al otro y sentirnos bien con nosotros mismos. Pero eso no nos obliga a que seamos siempre así. Al menos, eso es lo que yo pienso...

L: ya sé, Lu, yo te decía nada más. A mí me gusta hacer de pasivo con vos y sentirte adentro mío. También me gusta como me tratás y todo eso. Sos muy bueno y muy dulce conmigo, siempre sos así, aunque yo esté enojado o de mal humor o ande con toda la 'loca'. Yo sé que tengo un carácter raro pero vos me tenés paciencia y te la 'bancás' (aguantás) sin decirme nada hasta que a mí se me pasa. Será por eso que te amo como te amo y que me gustás tanto.

Y sin verlo, sabía que Luciano estaba lagrimeando porque las palabras le salían entre cortadas. Luciano, igual que el Sebi, larga lagrimitas sin ruido. Y las larga muchas más veces de lo normal y por cualquier motivo. Tanto es así, que en este corto tiempo que vive en casa, ya tiene varios 'apodos' sin que él lo sepa, obviamente: 'Lagrimita' (para el Tomi y el Tato) y la 'Llorona' (para el Nachito), que pone 'motes' pero es otro que también tiene lágrima 'fácil'... jaaaaaa...

Después de semejante declaración de amor, acentuamos más el 'franeleo' que veníamos teniendo y haciendo. Directamente, yo tomándole de las nalguitas, lo atraje más a mí y mientras ya con mis dedos, iniciaba una rápida dilatación de su agujerito anal, Luciano, empezó con la felación previa a la penetración. Hacía calor y aunque no estábamos transpirando, bajamos más la temperatura del aire acondicionado, apagamos las luces y solamente iluminados, por las luces del exterior, que dejaron en semipenumbras toda la habitación, nos dedicamos a brindarnos el amor que sentimos el uno por el otro, sin pensar en los 'roles sexuales gays'... Simplemente, como dijo Luciano, 'lo que hacemos, no lo hacemos porque somos (activos o pasivos) sino porque lo sentimos y solamente para hacer sentir bien y satisfacer al otro... O no...??? jeeeeeee...









lunes, 21 de diciembre de 2015

Graduación





La semana que pasó estuve pensando en las motivaciones de Luciano para que de pronto, dejara a su mamá primero y a su 'noviecita' después y se dedicara, completamente a mí. O mejor dicho, a recuperar nuestra 'relación'. Esta misma sensación, la deben haber tenido muchos otros, pero la plasmaron en sus comentarios AURA BEARER y DANIEL B. que me hicieron profundizar más mi pensamiento y tratar de encontrarle una explicación lógica al comportamiento de Luciano.

Después de pensarla bastante, llegué a la conclusión de que, a partir del hecho de convivir juntos, le iba a permitir a Luciano, moverse con mayor libertad. Esto es: 1) alejarse de la madre y de las lógicas limitaciones que ella le imponía. 2) La posibilidad, sin salir del 'clóset', de mostrar su verdadera orientación sexual sin tener que llevar una doble vida. 3) No tener apremios económicos, desde el momento que él sabe positivamente que yo voy a 'bancarlo' (sostenerlo) todo el tiempo que pueda.

Puede haber algunas razones más, relacionadas con la autoestima, la seguridad que Luciano necesita y que no estaba recibiendo desde la casa, la necesidad de expresarse libremente y reafirmar una personalidad cambiante y muchos etcéteras más. Además, nos sirvió a ambos su decisión, porque amén de vivir una verdadera 'luna de miel' juntos, estamos redescubriéndonos y viviendo etapas que nunca antes habíamos vivido, especialmente porque ninguno había experimentado esto de 'convivir'.

Y a riesgo de que se produzcan algunos 'roces' propios de la convivencia, todavía eso no se produjo. Nos estamos conociendo y estamos intimando, como nunca antes. Y lo raro, es que a pesar de todo, en nuestra relación prima el diálogo, la tolerancia, la comprensión y la ayuda mutua y no es exclusivamente 'sexual' como fueron mis relaciones anteriores. Así que hasta ahora, no se ven, posibles conflictos. Y esto es mucho decir, porque ambos somos muy individualistas.

Una de las propuestas de Luciano, es la de no salir del clóset, permanecer en él todo el tiempo que sea necesario y dejar que su familia más cercana, sospeche de su homosexualidad hasta el momento que Luciano, lo considere y divulgue su orientación sexual. Mientras tanto, piensa desarrollar su vida gay a mi lado y que ambos esperamos, que sea por mucho tiempo. Supongo que esta decisión, casi al igual a la mía, la dará a conocer, cuando Luciano, lo crea necesario.

Mientras tanto, ni él ni yo estamos apurados a reconocer nuestra homosexualidad al mundo y seguiremos haciendo como hasta ahora. Ocultaremos algunas cosas y dejaremos a la vista otras, cosa que a la gente que nos rodea, se le presente la ambivalencia de 'creer o no creer'. Algo de esto, pasó el viernes que teníamos el acto de graduación de Luciano, el cumpleaños del Nachito y la reunión de despedida del año de mis alumnos de la facultad.

Por suerte, mi compromiso con mis alumnos de la facultad es relativo, así que pude decirles que no podía ir porque tenía otros compromisos. En cuanto al Nachito, por primera vez, no estuve en su cumpleaños. Cumplió 15. De no creer, cómo pasa el tiempo...!!! Obviamente, el Nachito que ya se considera 'grande', pidió especialmente que no hubiera, ese día, fiesta familiar para él porque quería un encuentro entre sus amigos y amigas del colegio, del club y del barrio de mi abuelo.

Como todos teníamos compromisos, accedimos a su pedido y le dimos 'vía libre' para que su deseo se convirtiera en realidad. Con una salvedad, se tenía que comprometer y responsabilizar de que no pasaría nada 'raro'. Pero mi vieja, no conforme con eso, no le dio el 'okey' definitivo hasta que el Nachito, consiguió que un 'mayor' se responsabilizara. Y como todos teníamos algo para hacer, esa responsabilidad recayó en el Tomi quien no tenía compromisos para esa noche.

Salvado ese problema, en la semana fuimos a comprar ropa para la fiesta. Como la 'cosa' era de etiqueta, no pudimos sustraernos a la realidad, así que después de ver varios catálogos, terminamos por decidirnos en comprar sendos 'trajes' (pantalón y saco o americana). Con la diferencia que Luciano, como todos sus compañeros del curso iban con corbata, él también compró una, mientras que yo compré un smoking fantástico y un moño al tono.

La vestimenta diferenciaba perfectamente a ambos y aunque nadie sabe nada, desde el 'vamos' (comienzo) todo indicaba que entre nosotros había algo 'más que amistad', al tiempo, que remarcaba la diferencia de edad que existe entre nosotros. En la mesa, me tuve que sentar junto con la madre y el hermano de Luciano. El padre no fue porque, como están en juicio de divorcio y hay una denuncia de 'violencia conyugal', tiene ciertas restricciones y no se puede acercar a ellos.

Así que yo hacía como si fuera el papá de Luciano, aunque ante todo el mundo, me presenté como 'amigo'. Completaban la mesa, los padres y hermanos, de otro de los graduados. Los graduados, incluido Luciano, comían todos juntos, en una mesa separada del resto de los comensales. Así que en toda la noche, tuve que hablar exclusivamente con la gente de mi mesa, aunque la madre de Luciano monopolizó la conversación, pidiéndome razones de la actitud de Luciano a irse a vivir a mi casa.

Sacando la connotación sexual, le dije a la madre de Luciano lo que más arriba comenté sobre las motivaciones de Luciano a irse a vivir a mi casa. La madre, sospecha que hay algo más que eso, pero no sabe lo qué es o desconfía de mí y no me lo quiso decir. De todos modos, me dio algunas recomendaciones y me dijo que confiaba en mí y en mi postura de cuidar a Luciano, como si fuera un hermano más. Hermano re pervertido y demás, pero hermano al fin... jeeeeee... 

Después de comer, hubo baile y como ya era tarde, la mayoría de las familias se fueron yendo, y solamente quedamos unos pocos invitados que nos acercamos a la 'pista de baile' y como la música era 'fiestera' y todos bailaban con todos y nadie lo hacía con nadie, nos buscamos entre Luciano y yo y nos pusimos a bailar. Pero como las luces eran de colores y negras, aunadas con el alcohol y algo más que seguramente circulaba por ahí, nadie se dio cuenta que hacíamos pareja.

Así estuvimos un rato larguísimo hasta que totalmente exhaustos, nos fuimos al jardín a descansar un rato y beber algo fresco. Ahí, entre la vegetación y la oscuridad reinante, cedimos a la tentación y jugando un poco con el peligro de que nos vean, estuvimos bebiendo y 'transando' (besando, acariciando y pajeando sobre y debajo del pantalón) durante un rato largo, actividad que no interrumpimos a pesar de que algunas parejas pasaron realmente cerca. 

Después, llamaron desde adentro y pasaron una filmación del viaje a Bariloche. Luego, nos hicieron volver a salir al jardín, donde sirvieron pizza y cerveza. Adentro, pusieron música lenta y aunque estuvimos a punto de ponernos a bailar, juntos y apretaditos, asumir nuestra orientación sexual y salir definitivamente del 'clóset', decidimos que no era el momento ni el lugar para eso, aunque por la ingesta de alcohol de todo el mundo, dudo mucho que se hubieran dado cuenta de algo. 

De todos modos, decidimos seguir manteniendo el 'perfil bajo' que mantuvimos hasta ese momento. De ahí que Luciano se puso a bailar 'acarameladamente' con una de sus compañeras del curso y yo salí afuera a tomar aire fresco donde nos volvimos a reencontrar un rato después. Realmente, la pasamos bien. En el lugar quedaba poca gente y como nuestra calentura aumentaba, decidimos ir a los baños y entrar en uno de los compartimientos, donde dimos 'rienda suelta' a nuestra calentura y terminamos pajeándonos y felacionándonos uno al otro, hasta sacarnos la leche. Después, ya más alivianados, decidimos volver a casa, cuando los rayos de sol iluminaban el cielo y estaban sirviendo el desayuno. Todavía quedaban algunos de los invitados y muchos de los egresados y varios de sus acompañantes. En ese momento, decidimos regresar. Estábamos muy ebrios y también, aunque nos habíamos sacado la 'calentura', seguíamos 'calientes' y queríamos tener sexo sí o sí, aunque sabíamos que el alcohol, iba a ser todo un obstáculo. Ya en casa, apenas si tuvimos tiempo para beber algo más, comentar algunas cosas y desnudarnos, pero, contrariamente a nuestros deseos, terminamos durmiendo la 'mona' (borrachera) dejando para el otro día, satisfacer nuestros deseos sexuales. Total, tiempo habría y ganas también...!!! jeeeeee...





lunes, 14 de diciembre de 2015

Mieleros





La verdad que casi siempre que empecé una relación de pareja, fue algo de no creer...!!! Pero esta vez, con Luciano, es diferente. Y diferente, no sé si es porque, Luciano no es tan 'sexual' como mis otras parejas o porque yo, estoy más maduro o por las mismas características en que se está desenvolviendo esta relación que mantenemos Luciano y yo, donde todo se desenvuelve en un ambiente donde la convivencia y el diálogo priman sobre otros aspectos de la vida de una pareja.

Desde el miércoles pasado, que Luciano, se decidió por mí y por intentar una relación de pareja, apostó al mismo tiempo y me lo dijo abiertamente y sin 'tapujos' (engaños) que lo que él realmente anhelaba era que 'conviviéramos'. La verdad que ese deseo me llamó mucho la atención. Una, porque para convivir, es decir, vivir juntos, compartiendo una casa y una cama con todo lo que eso implica, Luciano iba a tener que hacer varios 'renunciamientos' que no sé si estaba dispuesto a hacer.

Otra, porque yo, pensándola bien y salvando excepciones, como la vez que intentamos ser 'pareja' con el Gasti, nunca, en mis demás relaciones, convivimos en la misma casa. Pasamos momentos (muchos extensos en el tiempo) pero nunca en una convivencia al 100%. Y eso, la verdad, que estaba dispuesto a intentarlo, a pesar, de que tenía muchas dudas y temores. No tanto por mí sino con Luciano y su forma de reaccionar, frente a convivir también con los 'pájaros' que viven en casa.

Ante mis dudas y temores, Luciano me dijo que probaríamos primero que 'onda' habría entre ellos y después, si veíamos que la 'cosa' no funcionaba porque no se relacionaban bien (él con los 'pájaros' o los 'pájaros' con él), de última, podíamos alquilar un departamento e irnos a vivir solos. Total, Luciano dice, que yo tengo trabajo, gano bien y puedo pagar el alquiler de un departamento pequeño y mantenernos los dos. Incluso, él podría buscar algún trabajito part-time y paralelamente estudiar.

Yo le dije que sí, que estaba bien pero que no nos adelantáramos tanto en el futuro. Que probáramos primero si la convivencia entre nosotros era factible. Luego, si él lograba llevarse bien con Tomi o con el Tato y el Nachito y viceversa. Y después, de no darse esa convivencia, veríamos la posibilidad de alquilar algún departamento en donde vivir solos. Pero para llegar a eso, él (Luciano) tendría que resolver primero, su salida del 'closet' al menos con su mamá, hermano y familia más cercana.

A lo que Luciano me dijo que no. Que el no estaba dispuesto a decirles nada y que simplemente les diría que se iba a vivir conmigo, sin hacer alusión a su condición sexual ni tampoco a la mía. Además, y eso lo tengo que reconocer, Luciano siempre pensó como yo. Él cree que la gente no necesita saber que es gay (o 'bi' en el caso de Luciano) y que por más que la gente sospeche o murmure, todo quede en ese manto 'gris', donde nada es ni negro ni blanco.

Por ese lado, le tuve que dar la razón, porque en mi casa, aunque mis viejos y mis hermanos saben de mi homosexualidad, el resto de mi familia o vecinos no sabe nadie nada. Por ahí, tanto ellos como el resto de la gente que me conoce, puede llegar a sospechar 'algo' pero, sea lo que sea y haga lo que haga y fuere lo que fuere, la gente igual murmura y se 'ratonea' (imagina) con cosas que sus mentes estrechas crea y recrea. Así que por ese lado, nunca me hice mayores problemas.

Por el otro lado, la convivencia con Luciano, si bien hace poco que convivimos, va sobre ruedas. Él ya no va más al colegio y yo tampoco voy a la facultad. Así que los dos, estamos en casa todo el santo día. Los días que no voy de Lorenzo, aprovechamos para ir al supermercado a comprar cosas, llevamos la ropa a un lavadero, limpiamos la casa, salimos a caminar por ahí, tomamos sol en el balcón-terraza, miramos películas/series en Netflix y hacemos juntos mil cosas más.

Y realmente, la pasamos de '10' (excelentemente). Incluso, hacemos la comida y ya no compramos tanto en restaurantes o pizzerías. Franco, nos regaló un libro de cocina fácil y estamos haciendo un montón de platos sencillos y fáciles de hacer. A Luciano le gusta cocinar y a mí también, así que pasamos mucho tiempo comprando ingredientes y preparando sencillas recetas, que seguidas al pie de la letra, dan buenísimos resultados. Incluso, hasta llegamos a hacer algunas variaciones propias.

Todas las tardes dormimos un rato de siesta y después me pongo a estudiar. Tengo que rendir una materia, esta semana. Había decidido rendirla en febrero pero Luciano me convenció de 'tirarme' (arriesgarme) ahora. La materia la sé y tener cerca a Luciano, es una motivación extra que me da fuerzas y ganas. Luciano me ayuda a concentrarme, me ceba mates, prepara la merienda y permanece a mi lado, jugando con la 'play' en silencio. Verdaderamente estamos viviendo una 'luna de miel'...

Los 'pájaros' lo aceptaron de entrada y no hay problema entre ellos, más que unos celos light, que Luciano siente por la orientación sexual del Tomi y por la facilidad de antaño, que tenía el Tomi para meterse bajo mis sábanas.  Obvio que le 'blanqueé' (fui sincero) a Luciano sobre los 'diositos' amigos y todo lo que había hecho con ellos. Y que esos 'amigos con derechos' de antaño, ya no lo eran más y que todo había quedado en una profunda amistad pero hasta ahí.

De cualquier manera, y más ahora que intentamos ser una pareja consolidada, yo le aseguré toda mi fidelidad y le dije que esperaba lo mismo de él. Obvio que Luciano me dijo que sí y desde ese día, no se habló más de ese tema. Así que, por ahora, todo se desenvuelve, en un clima amigable y espectacular. Además, los 'pájaros' no molestan para nada. Prácticamente están fuera de casa todo el día. El Tato y el Tomi por el trabajo y el Nachito, como ya está de vacaciones, se la pasa en el club.

El sábado hicimos un asado en casa, con todos los 'diositos'. Claro que todos conocían a Luciano, pero el hecho de iniciar una 'convivencia' con todo lo que eso implica, necesitaba de una presentación más 'formal'. A Luciano le cuesta hacer amigos y profundizar una relación amistosa. Pero, una vez que la logra, se transforma totalmente y se vuelve un tipo extrovertido y querible. Yo, a eso, ya lo experimenté y los 'pollitos' también. Ahora, lo van a tener que experimentar el resto de los 'diositos'.

De todos modos, la oportunidad de conocer a la mayoría de los 'diositos' y socializar con ellos, suavizó algunos de sus prejuicios, de sus dudas y temores. Los 'diositos' lo recibieron re bien y lo hicieron sentir uno más, como si siempre hubiera sido parte del grupo. Le contaron infinidad de anécdotas que vivimos juntos y compartieron con Luciano y otros 'diositos' nuevos, parejas de otros 'diositos' un montón de recuerdos. Realmente, cuando nos juntamos, la pasamos siempre re bien.

Cuando todos se fueron, y quedamos solos, aunque no totalmente, porque Tomi andaba por ahí, nos permitimos intimar entre nosotros. Porque una de las características de Luciano es esa: no le gustan las manifestaciones de afecto/amor con gente adelante por más que los demás (en este caso los 'diositos') sabían de su condición homosexual. Así que en ese tiempo, que compartimos con los 'diositos' y sus parejas, no hubo más entre nosotros, que cruces de miradas intensas pero hasta ahí.

Así que después que se fueron todos, nos quedamos limpiando y ordenando todo, y allí sí dimos rienda suelta a gestos de amor intenso, abrazos, besos y caricias y terminamos en poses impúdicas, totalmente sexuales que hablaban a las claras de nuestra 'calentura' (excitación). Como habíamos hecho 'asado' (carne a las brasas) teníamos mucho olor a humo en la ropa y también habíamos transpirado, por lo que decidimos ducharnos juntos antes de hacer el amor. Amor pasional que renovamos noche tras noche y que durante el día, nos lo hacemos en diferentes momentos y lugares, siempre cuando estamos solos y que anuncian inequívocamente que, no solo somos 'mieleros' sino que también, el amor que nos profesamos, de seguir así, va a muy duradero y que posiblemente se extienda en el tiempo, espero (esperamos) que por toda la eternidad... jeeeeee...







lunes, 7 de diciembre de 2015

Primera vez.






Ese miércoles, ya era de noche cuando volví a casa. Los 'pájaros' (mis hermanos y el Tomi) no estaban o se habían ido. La verdad que nos duró poco anotar, en una pequeña agenda que tenemos imantada a la heladera, nuestros movimientos. La habíamos empezado a usar para señalar algunas de las cosas que faltaban. Especialmente a modo de recordatorio para los que íbamos al supermercado. Después, lo usamos para avisar de algunos de nuestros movimientos. Especialmente, los del Nachito.

Ahora, definitivamente, cayó en desuso. Las hojitas de la agenda siguen ahí pero ya nadie las usa. Otro imán sujeta los impuestos de la casa que de hace un tiempo a esta parte, se acumulan desordenadamente. Creo que desde que mi viejo los paga por medio de internet. Antes, lo hacía yo, cuando trabajaba para los Lucchessi, hacía 'bancos' y pagaba 'catraladas' de impuestos, servicios y sellados de diferentes documentos. Pero esa ya es historia.

En definitiva, todo este 'prolegómeno' para decir que en casa no había nadie... jaaaaa... Así que llegué, me 'despatarré' en el sofá y ahí me quedé pensando en la nueva experiencia y en mis 'primeras veces'. De afuera, todavía llegaban los últimos claros del día y toda la casa estaba envuelta en un silencio y una melancolía especial. Los recuerdos de las 'primera vez' volvieron a aflorar en mis recuerdos...

Mi primera vez con un 'diosito' del que estaba perdidamente enamorado. Mi primera vez con cada uno de los 'diositos'. La primera vez con una 'minita'. La primera vez como pasivo. Mi primera felación. La primera vez que lloré por un pibito. La primera vez que encaré una relación pensando que iba a ser para siempre. Mi primera vez con un 'viejo' (madurito). Mi primera vez con un pibito chiquito. La verdad que eran tantas las primeras veces que era imposible recordarlas a todas...!!!

Pero, esta, con Gonzalo, era la primera vez que tenía sexo por tener sexo. Es decir, que además de tener sexo por tener sexo, fue con un 'no diosito' y sin ser amigo ni nada. Sin llegar a sentir nada por ese 'pibito'. Solamente para calmar mi excitación y la suya. Es casi instintivo, eso de tener sexo por el solo hecho de tenerlo. Una 'animalada'. Igualmente, gocé mucho a ese gaycito que no solamente me sacó la calentura sino que también me sacó algunos prejuicios...

Ensimismado en mis pensamientos casi no escuché el zumbido de mi celular. Estaba puesto en la función 'vibrador' y no sé por qué. Lo escuché de casualidad porque contrariamente a lo que hago cuando estoy solo en mi casa, no encendí la tele o la radio o la compu para que el silencio no me apabulle. Esa noche de miércoles, no encendí nada y de allí que escuché el zumbido del celular. Del otro lado, me llegó la voz de Luciano, preguntándome por donde andaba.

Le respondí que estaba en mi casa y le pregunté que necesitaba. Me contestó que quería 'hablar' conmigo y si podíamos ir a algún lugar tranquilo. Le dije que sí, pero que pasara por casa, que estaba solo y que si venía alguno de los pájaros, iríamos a mi dormitorio. Luciano accedió y me dijo que enseguida llegaría. La sola idea de volver a estar solos con Luciano me subyugó. 'Al toque' (rápido) le mandé mensajes de whatssapp a los pájaros preguntándoles donde estaban y a qué hora regresaban.

Las respuestas me llegaron también 'al toque'. El Nachito estaba con mi vieja y como al día siguiente no iba al colegio, se quedaba a dormir en la casa de mi abuelo. El Tomi me dijo que estaba en la facultad y que iba a volver 'tarde'. El boludo del Tato me dijo que estaba cogiendo y que me olvidara de él, si andaba necesitado de que alguien me cogiera... Qué pelotudo importante, por favorrrr...!!! Así dadas las cosas, encendí algunas luces y me tomé algunos tragos, mientras esperaba a Luciano.

Luciano llegó al rato. Al principio, hablamos boludeces como para ir rompiendo 'el hielo'. El alcohol terminó de ambientar todo. Nos aflojó las lenguas y extinguió las pocas inhibiciones que podíamos tener. Claro que la desinhibición, llegó después de las palabras impensadas y sorpresivas de Luciano, quien después de muchas vueltas, idas y venidas, balbuceos, titubeos y silencios, me dijo que había decidido dar por terminada su experiencia bisexual.

Yo al principio lo escuchaba atentamente, sabiendo de antemano, adonde iba porque ya me lo había dicho. No con tanto ceremonial como en ese momento, pero sí me había dicho, que estaba muy confundido y que quería que dejáramos lo 'nuestro' (como si fuera tan fácil, apagar el sentimiento que yo tenía o sentía por él). Acepté 'dar un paso al costado' (apartarme de su camino) para dejar que él experimentara lo que quería pero no le veía el sentido a volver a escuchar sus argumentos.

Igualmente, no le dije nada y lo dejé hablar. No lo interrumpí ni tampoco lo intenté. Contrariamente, a lo que me había dicho hacía algunas semanas atrás, Luciano daba por terminada su experiencia bisexual pero no conmigo, como lo pensé al principio, sino con las 'minitas' con las que salía. Me admitía su 'bisexualidad' pero admitía que sopesando ambas 'orientaciones' se sentía más atraído física/afectiva/sexualmente por mí que por cualquier otra pibita, casi en una proporción de 80 a 20. 

Y eso, es mucho decir...!!! Así que después de semejante declaración y de ponerse a llorar, primero por él porque no entendía lo que le estaba pasando, después, por las heridas que podía haberme infringido y pedirme perdón por sus comportamientos y actitudes negativas, decidimos seguir adelante con nuestra relación homosexual. Y a partir de ese momento, se renovaron las 'primeras veces' en mi vida y en la de Luciano, como individuos y como pareja. Hicimos tantas cosas por primera vez que es de no creer. Rompimos todos nuestros obstáculos, prejuicios y todos los tabúes que teníamos y pudimos disfrutarnos como nunca nos habíamos disfrutado. Obvio que nos ayudó el hecho de que estábamos solos y todo eso. Comenzamos, definitivamente, una nueva etapa y por primera vez, al menos con Luciano, decidimos ser una verdadera 'pareja' con todo lo que eso implica. Y esas 'primeras veces' dieron lugar a otras 'primeras veces', situaciones que fuimos desarrollando y que vamos disfrutando (y estudiando y sopesando y evaluando) sobre la marcha y que van a dar lugar a muchas otras tantas 'primeras veces' y a nuevos posteos que ya voy a escribir en breve... Mientras tanto, paciencia...!!! jeeeeee...








jueves, 3 de diciembre de 2015

Depredador





La verdad que después de mucho tiempo, tengo que reconocer, que esta semana, me convertí en un verdadero 'depredador'. Siempre me jacté de que el sexo que tuve siempre estuvo impregnado de cierto sentimiento. Algunas veces, ese sentimiento fue profundo. Otras no tanto y algunas veces superficial, pero siempre hubo algún sentimiento de por medio. Ahora, lo tengo que reconocer. Tuve sexo por el sólo hecho de tenerlo. Simplemente, cogí por coger, sin sentimiento de por medio.

Todo fue porque como estaba 'al pedo' (sin hacer nada), al atardecer me fui para el trabajo de Mario. Al menos, podía conversar un rato con él y que me sacara la leche, porque andaba medio 'caliente' (excitado). Y como trabaja cerca de casa, fui caminando, porque el parque automotor aumentó tanto en la ciudad en los últimos años que se hace imposible conseguir estacionamiento en la zona céntrica. De paso, dejaba que mis ojos disfrutaran con algunos 'diositos' que a esa hora, pululan por ahí.

Mario trabaja en una especie de 'boutique' que vende ropas y calzados masculino pero de una moda 'rara', muy artístico y exótica. No sé, cosas que yo no me pondría ni que estuviera 'en pedo' (borracho): como camisas rayadas o cuadriculadas, de muchos colores llamativos o pantalones de dos o tres colores chillones o zapatos de cuero, tipo 'mocasín', también de diferentes colores combinados o no . Pero bueno, hay gente para todo y que le gusta vestir ese tipo de ropa y/o calzados.

Me atendió uno de los pibitos que vi en la casa de Mario, el primer día que fui. Aparentemente, aunque no me lo dijo, también trabaja ahí, pero no sé haciendo qué. Me dijo que Mario no estaba. Había salido no sabía adónde y tampoco sabía cuánto iba a demorar en regresar. De todos modos, me hizo pasar y me senté en un hermoso sofá a esperarlo. El pibito, vestido también estrafalariamente y acorde con la ropa que vendían, me atendió diligentemente, mariconeando todo lo que podía.

En ese momento, no había clientes y estábamos solos. Me preguntó si deseaba tomar 'algo', como café o jugo. Al principio le dije que no, que estaba bien y que esperaría solamente, la llegada de Mario. Pero como Mario demoraba y yo ya estaba cansado de estar sentado me puse a mirar la ropa y los calzados que estaban exhibiéndose. El pibito no sabía que hacer para entretenerme. Me mostró algunas prendas y me dio conversación. Finalmente, me volvió a ofrecer algo para beber.

Esa vez, acepté. Me dijo que la 'juguera' estaba en la parte de atrás y que si quería pasar porque seguramente estaríamos más tranquilos. Y como ya estaba algo harto de tanta espera, accedí a pasar. Allí y ante la ausencia de clientela, nos pusimos a conversar de 'bueyes perdidos'. El pibito se llama Gonzalo y tiene 18 años. Trabaja en la boutique desde principios de año que cumplió los 18 y conoce a Mario de hace bastante, aunque solamente son amigos 'sin derechos' ya que ambos son 'pasivos'... 

Y mientras me decía esto, me miraba a los ojos y también mi entrepierna y en un momento dado, cuando me sirvió más jugo, apoyó su mano sobre la mía. Me acarició los dedos, hizo un gesto con la carita y con la boca y se puso a mi lado. Con una de sus manos, me acarició la pija por sobre el pantalón, al tiempo que suplicante, me miraba en silencio. Yo lo dejé hacer sin decirle nada. El pibito se acercó y mientras me desabotonaba el pantalón, me besó suavemente el cuello y los labios.

Obviamente, no lo rechacé. Y, aunque el lugar era muy chiquito y no había nada para estar cómodos, nos acomodamos lo mejor que pudimos y terminamos transando y franeleando a fondo. El pendejito estaba más que caliente conmigo, pero ante la posibilidad de que llegara Mario o algún cliente y aunque la puerta de entrada, el pibito la había cerrado con llave, decidimos no desnudarnos totalmente. Solamente nos bajamos los pantalones y la ropa interior.

Gonzalo no es un 'diosito' ni se le acerca tampoco pero con sus caricias y besos, me hizo calentar. Así que en menos de un minuto, nos estábamos transando y franeleando. Gonzalo me sacó la pija afuera y me empezó a 'chupar' (felacionar) con ganas, al tiempo que me masturbaba. Mi pija se puso dura rápidamente y lo dejé hacer. Gonzalo se bajó los pantalones y los boxer y comenzó a 'pajearse' (masturbarse). Así estuvo un buen rato hasta que decidí darlo vuelta...

Gonzalo, antes de colocarse en la posición adecuada, me puso un 'preservativo' (condón). Después, se puso el gel que acompaña al preservativo y se recostó sobre la mesada del lugar, abrió bien las piernas, tomó mi pija re parada y la guió hasta su agujerito. No tuve muchos inconvenientes para penetrarlo, aunque el pendejito gemía a medida que le metía mi pija adentro suyo. Sus gemidos se volvieron más continuos cuando me empecé a mover acompasadamente, dentro de él.

Así estuve cogiéndolo un rato largo. La soledad y el silencio del lugar me gustaban. También, los gemidos del pendejito. Me gustaba sentir su culito apretado alrededor de mi pija llena de leche. Lo agarré de los pelos y le tiré la cabeza hacia atrás para terminar de metérsela. Después arrojándome sobre el cuerpo del pibito, le pasé los brazos sobre su pecho y tomándome muy fuerte de sus hombros, me ajusté a su forma y seguí penetrándolo más y más hasta empalarlo totalmente. 

Así me estuve moviendo adentro del pendejito que no cesaba de gemir. Antes de 'acabar' (eyacular), le saqué mi pija y el 'forro' (preservativo) y girándolo nuevamente, lo hice arrodillar frente a mí. Le puse mi pija dentro de la boca y moviéndome dentro de su boquita adolescente, terminé de arrojarle toda mi leche dentro de su boca, la que tragó y siguió lamiendo gustoso. Terminó haciéndose una paja de puro compromiso, porque ni siquiera, la pija se le había parado en todo ese tiempo. 

Eyaculó apenas un par de gotas de leche sin sacarse mi pija de adentro de la boca. Nos vestimos y volvimos a tomar jugo. Después, volvimos a la salita principal de la boutique. Ahí me dijo que me había disfrutado mucho y que si me gustaría repetirlo. Le dije que sí, que lo podríamos hacer seguido y en cualquier momento. Nos intercambiamos los números de los celulares y me despedí porque Mario había llamado y le había dicho que ya no volvería ese día, que él cerrara y todo eso. Estuve a punto de decirle que viniera a casa, estaba solo y mi calentura seguía, pero decidí que era mejor, no esperanzar al pibito en que esa relación podía continuar. Y lo bien que hice, por lo que sucedió esa misma noche pero que dejo para contar en mi próximo post... jeeeeee...





viernes, 27 de noviembre de 2015

Dioso





Como estamos finalizando el año, quien más o quien menos, de los 'diositos' más grandes, están rindiendo materias finales y nos cuesta horrores encontrar un tiempo para poder reunirnos. De ahí que estoy 'saliendo' poco o nada. Y la vez que lo hago, lo estoy haciendo solo o con conocidos de la facultad. Y, como no tengo amigos gays del 'ambiente' y soy poco proclive a ingresar en el mismo, me cuesta mucho, relacionarme con 'diositos' gays fuera del círculo de mis amigos...

Así que el viernes pasado y con el fin de festejar la finalización del año lectivo nos reunimos con algunos compañeros del curso de la facultad. Fuimos a un bar que queda cerca de casa. Tomamos cerveza y recordamos diferentes anécdotas y la pasamos bien. La ingesta alcohólica fue más que abundante y apenas comimos algo. El bar estaba lleno de gente y de una mesa vecina, me llegaron las primeras 'ondas', vía radar gay, que siempre tengo encendido y dispuesto a entrar en contacto... 

En una mesa vecina, había 4 treintañeros, uno de los cuales, a través de miradas y gestos imperceptibles, me estaba tirando 'ondas'. El tipo no era mucho más grande que yo y aunque no entraba en la categoría de 'diosito', podía considerarse una especie de 'dioso' (tampoco era un 'dios'). Tenía 'algo' que me gustaba y hasta ahí. Me hacía recordar a alguien que no supe definir. En un momento dado, el tipo se levantó, me hizo un guiño y con la cabeza me indicó que lo siguiera.

Nos encontramos en el baño. Hablamos algunas palabras y combinamos ir a otro lugar para poder hablar tranquilos y ver si teníamos 'onda' para hacer algo más. Así que eso fue lo que hicimos. Nos encontramos en las cercanías y apenas hablamos nos dimos cuenta que nos entendíamos bien, así que decidimos seguirla en la casa del tipo. Se llamaba Mario, tenía 34 años y si bien no era un 'dios' tampoco era feo. Tenía algo que me gustaba y que me resultaba atractivo.

Mario es un tipo 'grande' para mis gustos, aunque tengo que destacar que su apariencia exterior, hace que parezca que tiene muchos años menos. Tiene una cara atractiva y con ciertos rasgos adolescentes que busca ocultar con una barba de varios días que le cubre toda la cara. Claro que no puede ocultar una calvicie incipiente con dos grandes entradas que para evitar que se noten, tiene su cabello casi 'rapado' (cortado al ras). Mario vive solo, en un departamento, en la periferia de mi ciudad.

La verdad que no me gustaba mucho el lugar pero otro no teníamos. No podíamos ir a casa porque el Tato estaba con unos amigos celebrando no sé que cosa. Así que no tenía alternativa: o era la casa del tipo o un 'telo' (hotel por horas) idea que realmente me subyugaba menos que ir a la otra punta de la ciudad. Así que allá fuimos. Mario no tenía auto y en el viaje de ida, seguimos conversando y tratando de 'romper el hielo' para entrar en un clima de confianza.

Cuando llegamos al barrio y ante mi total desconocimiento del lugar, Mario me fue indicando por donde ir hasta que llegamos a su casa. El lugar no es agradable para nada y salvadas las distancias, me hizo acordar bastante al barrio donde vivía la madre del Tomi o donde fuimos una vez, con Felipe a comprar marihuana. Son barrios FoNaVi (Fondo Nacional de la Vivienda) con edificios de 3 o 4 pisos, tipo monoblocks, de construcción pobre y en el que vive gente de clase media baja y clase baja.

Y si bien era casi de madrugada y en las calles no había gente, no me gustaba mucho ese lugar. Después de muchas vueltas, llegamos a la casa. Subimos por las escaleras y apenas entramos en el departamento, el tipo encendió la luz y me preguntó si quería tomar algo. Preparó el consabido fernet con Coca Cola en una jarra grande que fuimos vaciando mientras conversábamos y nos conocíamos más. Y aunque estábamos 'calientes', avanzamos lentamente en nuestros deseos.

Finalmente, terminamos en la cama. Mario, que hizo de pasivo, me dejó tomar la iniciativa y aunque yo me sentía muy mareado por todo el alcohol bebido, creo que cumplí con todas sus expectativas. Lo penetré varias veces y en distintas posiciones y sacó mi leche de mil maneras diferentes hasta que totalmente exhausto, me dormí. Me desperté pasado el mediodía. Mario que ya se había levantado, notó que yo me había despertado y entrando al dormitorio, me dio un gran beso en la boca.

Me preguntó si quería ducharme y desayunarme antes de irme. Le contesté que sí, así que me duché y cuando fui a desayunar/almorzar/merendar, me encontré en la cocina con dos pibitos de más o menos, la edad de Luciano o del Pollito, que me presentó como 'amigos'. Ninguno era 'diosito' aunque se notaba que eran gays porque los dos eran algo amanerados y uno de ellos 'mariconeaba' bastante. Así que, desayuné café con masitas, mientras Mario y los dos 'pendex' tomaban mate y me comían con la mirada. Hablamos de 'bueyes perdidos' y antes de despedirnos, intercambié con Mario, los números de los celulares y convinimos en encontrarnos otro día. Y como me resultaba bastante complicado salir de ese barrio, el mismo Mario se ofreció guiarme. Nos despedimos con un largo beso y nos pusimos de acuerdo a llamarnos para reencontrarnos próximamente. Mis gustos comienzan a cambiar y se van ampliando mis 'horizontes': primero fue Martín, luego el Nesti y ahora Mario. Estaré 'madurando' o me estoy volviendo 'viejo'...??? jeeeee...







domingo, 22 de noviembre de 2015

Finales





Se acerca el fin del año y el final del 5º año de mi carrera universitaria. Y junto con él, tuve que rendir algunos 'finales' de 'materias' (asignaturas) que me acercan cada vez más a la meta que me propuse hace un tiempo. Junto con estos finales, también se me presentaron otros 'finales' que tenía en cuenta que podían producirse porque está bueno, que uno esté preparado mentalmente al menos, para este tipo de cosas, aunque otros 'finales' me tomaron totalmente desprevenido.

Una, porque tampoco es cuestión, que en este caminar que tenemos en la Vida, no nos agarre con la 'guardia baja' (indefensos) y nos ponga 'nocaut' (KO) por toda la cuenta. Y la otra, porque deberíamos evaluar de tanto en tanto, en qué lugar estamos 'parados', de donde 'venimos' y adónde 'vamos'. Algo así, como tener un bosquejo de nuestra vida, como para no caer fácilmente, en el 'dèjá vu'. Al menos, eso es lo que hago y que me resulta bastante bien, al menos, como experiencia personal.

Estos 'finales', además de la materia rendida con un '10' (excelente) llamativo por todo lo que la 'nota' (calificación) implica y después de haber bregado durante todo el año, con los profesores titulares de la cátedra, que me pusieron todos los 'palos en la rueda' (dificultades) para impedirme que pudiera aprobar esa materia (Psicología Clínica II) todavía no sé con qué intenciones. Sé que existen políticas 'internas' que nos guste o no, inciden, pero es algo que todavía no comprendo y menos asimilo.

Dejando de lado el tema 'facultad' (universidad) me quiero referir a otros tres 'finales', dos de los cuales, no vi venir. Así que la Vida, me encontró con la guardia baja, en dos oportunidades diferentes y sino me puso KO por toda la cuenta, es porque aunque no me esperaba lo que sucedió, tampoco me afectó tanto personalmente. Una fue la disolución, como pareja, de Caio y Lucho, después de muchos años de estar juntos y llevar una relación que creía consolidada. Realmente no me la esperaba.

El otro 'final' me lo propuso Álvaro, aunque vivimos algo así como 'debut y despedida'. Después de ese encuentro fortuito, del domingo a la noche, habíamos quedado en un nuevo encuentro en la semana. Álvaro tiene muchos problemas para exteriorizar su sexualidad. La causa principal es porque los integrantes de su familia cercana (léase padres y hermanos) son homófobos acérrimos, además de vivir en un pueblo chico donde todos se conocen.

Promediando la semana y aunque yo tenía que rendir el 'final' de Psicología Clínica, no pude decirle no a su invitación para encontrarnos. Así que eso fue lo que pasó. Fuimos a beber algo cerca de la facultad, cerca del mediodía. Allí conversamos de 'bueyes perdidos' y de otros temas, más personales e íntimos, como por ejemplo, la virginidad sexual de Álvaro y que quería perder, aunque esa decisión, lo tenía aterrorizado y se debatía en esa rara ambivalencia del 'quiero pero no quiero'.

La verdad que charlamos mucho sobre el tema. Álvaro es un 'diosito' como los que a mí me gustan y es apenas un par de años más chico que yo. Me resultaba totalmente increíble que a los 22 años, todavía fuera 'virgen'. Pero era más que comprensible, habiendo nacido y vivido en un pueblo 'chico' y proviniendo de una familia que no aceptaba la homosexualidad y que la veía como una enfermedad y una perversión. De ahí, toda su represión hasta ese momento.

Obviamente, comprendí sus actitudes a la defensiva permanentemente y a la escasa receptividad que habían tenido mis 'embates' en encuentros anteriores: la primera vez, fueron solamente besos y franela y la segunda vez, llegamos al 'pete' pero no hubo dios que lo convenciera para dejarme ir más allá. Pero ese miércoles, Álvaro estaba decidido y yo, obviamente, no iba a dejar pasar esa ocasión que la Vida y el mismo Álvaro, me servían en bandeja.

Así que después de una larga, esclarecedora y tranquilizadora charla, fuimos a casa. Ninguno de los pájaros estaba, lo que tranquilizó más a Álvaro. Le hice beber bastante vodka con vermut como para deshinibirlo y luego, nos transamos en el sofá de la sala de estar, aprovechando que estábamos solos y que el lugar es el más cómodo para eso. Después, sí, terminamos en mi dormitorio, totalmente desnudos y con un Álvaro totalmente entregado a lo que sería su primera vez como 'pasivo'. 

La verdad que la pasamos más que bien y creo que disfrutamos ambos y mucho. Álvaro se dio permiso para ser feliz a pesar de sus represiones y yo me sentí más que feliz al poder hacer mío a ese diosito. Y sino fuera porque Álvaro necesita continuamente que alguien lo esté 'chicaneando' (incitando) para que haga lo que le gusta, otro sería el 'cantar' pero... tiempo al tiempo. Por ser su primera vez, hicimos mucho. Tampoco el mundo, se hizo en un día, qué tanto...!!! jeeeeee...

El otro 'final', no por intuido fue menos inesperado, fue el deseo transitorio, pero deseo al fin de Luciano, de ponerle 'puntos suspensivos' a nuestra relación. Aparentemente, está 'confundido' y no sabe, a ciencia cierta, si le gusta romper culos o que se lo rompan a él. La verdad que fue una especie de 'crónica de una muerte anunciada', especialmente, por como se venían dando las cosas con él. No sé si por timidez, confusión o inhibición, dejó que lo cogiera muchas veces hasta la última vez.

Allí debe haber sido cuando juntó el coraje suficiente como para decirme que lo nuestro no 'iba más'. Yo intuía que algo malo iba a pasar, porque Luciano, en los últimos tiempos, si bien disfrutaba y me hacía disfrutar del sexo, estaba como 'ausente' y no me contestaba nada en cuanto le preguntaba la causa. Y ahora tampoco me la dijo. O sea, que 'rompimos' nuestra relación, pero no sé si fue por su 'confusión', porque decidió ser 'hetero' o porque apareció otra pija en su vida.

Sea lo que sea, la 'cosa' me dolió. Creo que me había enamorado de Luciano y le fui más fiel que a cualquier otro chico. Accedí a todo lo que me pidió y sugirió e hice lo que él deseaba que hiciera. Pero nada de eso alcanzó y aunque, Luciano mismo, me dijo que era una especie de separación temporal, yo creo que no es así, y que por el contrario es definitiva, aunque lo sentí a él mucho más dolido que yo con esa decisión. Así que desde hace algunos días, retomé mis días de soltería, sin compromisos ni ataduras y libre como el viento. Con mi capacidad innata de ir de acá para allá o de enroscarme donde y con quién me dé la gana. Por suerte, los 'gaycitos' se siguen reproduciendo como hongos bajo la lluvia y los encuentro de todas las edades, tamaños y colores. Mi 'radar-gay' sigue funcionando como en los buenos tiempos y mi habilidad para contactar con ellos sigue siendo llamativa. Será cuestión de volver a proponérmelo para volver a mi mejor época de 'depredador' (como diría Betulo) antes de que sigan pasando los años y me convierta en un león herbívoro y sin uñas...!!! jaaaaaa...





sábado, 14 de noviembre de 2015

Maratón





El domingo pasado, participé de una 'maratón' de 10 km que organizó el canal 5 de televisión abierta, de acá, de Rosario. La hacía en beneficio de una ONG que ayuda a las personas que viven en la calle. La verdad que no tenía mucho entusiasmo en participar de esa maratón pero Luciano me inscribió porque sabe que me gusta 'correr'. En realidad, corro, por un lado, para mantener un poco mi estado físico y por el otro, para mantenerme lo más saludable posible.

De tanto en tanto, voy a natación y también al 'gym', pero en realidad, hoy por hoy no me queda tiempo. Así que, por las mías, salgo a correr. A veces, cuando no llega 'muerto', el Tomi viene conmigo y otras veces, lo hace Luciano. Algunas veces, los dos coincidieron. Ambos se llevan bien y sienten mucha simpatía uno con el otro. Pero, hasta ahí. A los dos, les gusta más ser pasivo, con otros varones, así que, ambos fueron en algún momento, compañeros de cama pero entre ellos, nada.

La maratón se largaba a las 9.30 aunque yo ya estaba por ahí, boludeando, casi como dos horas antes, haciendo el pre calentamiento, 'sociales' y mirando potenciales 'diositos', algunos 'cazables' y otros inalcanzables y todo eso. Habíamos quedado con Luciano, encontrarnos al mediodía, en uno de los bares de la zona, aunque pecamos de optimistas, al pensar que íbamos a conseguir lugar. Ese domingo, amaneció soleado y caluroso y en el lugar había miles de personas.

Al finalizar la maratón, tuve que ir hasta el auto y ubicar a Luciano por medio del celular. De otro modo, era imposible. Luciano estaba con unos amigos del colegio, en la parte de afuera de un bar de la zona. A la tarde, pensaban ir a la cancha a ver al club de sus 'amores'. Así que hicimos como si nuestro encuentro fuera espontáneo, me presentó a sus amigos y después nos excusamos y fuimos a hablar adentro del bar, a la 'barra'. Y como estábamos 'calientes' (excitados) fuimos al baño.

En el baño, nos sacamos la 'calentura'. Nos metimos en uno de los cubículos donde están los inodoros y en menos de un minuto, mis 'calzas' (pantalones ajustados) y mi slip, los tenía abajo y a Luciano, 'ternereándome' (felacionándome) como un desesperado. Poco le importó, que yo estuviera transpirado o que alguien que usara el bañño adivinara que estábamos haciendo. Toda su boca albergaba mi pija y su lengua, mientras me la saboreaba, me hacía sentir en el séptimo de los cielos...

Así estuvimos un largo rato, hasta que se paró, se bajó su pantalón y calzoncillo y comenzó a pajearse, mientras me besaba en la boca. La verdad, que en ese cubículo donde estábamos, no nos podíamos mover libremente pero así y todo, me di 'maña' para hacerlo girar. hacerle apoyar las manos contra la pared y sacarle los pantalones y la ropa interior. El culito redondo de Luciano se me ofrecía apetitoso. Así que abrí sus nalgas y ensalivé durante algunos minutos su agujerito con mi lengua..

Después lo penetré. Tuvimos que suspender una sola vez, el goce que sentíamos, porque entró alguien al baño pero suponemos que por el ruido que hizo y por el poco tiempo que estuvo allí, era alguien de la limpieza. Luego, seguimos ensimismados en el 'saca y pon' mientras que Luciano, de tanto en tanto, se pajeaba. Como Luciano tiene la eyaculación f'acil, esperó que yo terminara, para 'acabar' él. Después, nos limpiamos como pudimos, nos arreglamos las ropas y volvimos al bar.

Allí nos despedimos. Yo lo dejé con sus amigos y me fui a la casa del Pollito, a quien le había prometido, que iba a almorzar con él, ese domingo. Estaba, con otros 'pollitos', diositos obviamente pero solos, porque la madre tenía un almuerzo y lo dejó solo en la casa. Así que, después de ducharme y cambiarme de ropas, les hice de cocinero. Les cociné hamburguesas y ellos se encargaron de prepararlas. Tomamos cerveza y gaseosas y de postre, comimos el infaltable helado.

Después, mientras los demás 'pollitos' jugaban con la play, con el 'pollito' nos fuimos al dormitorio y nos empezamos a 'transar'. La verdad que yo estaba 'muerto' de cansancio y tenía más ganas de dormir que de tener sexo. Pero el 'pollito' que está 'caliente' permanentemente, tenía otros planes. Y, como me re calienta, no le pude decir que no a sus insinuaciones y aunque hice de pasivo con todo lo que eso implica, igual nos regalamos nuestras cargas espermáticas... jeeeeee...

Al final, me ganó el cansancio y me quedé dormido en la cama del 'pollito'. Fueron los gritos de los 'pollitos' los que me despertaron. Gritaron el gol del empate de su equipo (Rosario Central). Jugaban contra Boca Jrs. que se había consagrado campeón del fútbol argentino, una fecha antes. Y era una especie de revancha, porque, el miércoles anterior, habían perdido la copa 'Argentina', también en contra del mismo equipo y de la ayuda del referí.

Así que no tuve más que levantarme, vestirme e ir con ellos. La madre del 'pollito' ya había regresado y como yo no tenía ningún interés en ver el partido, me puse a conversar con ella. Me convidó con mates y torta y estuvimos charlando de 'bueyes perdidos' aunque por la forma que me miraba y por algunas 'indirectas' bastante directas, creo que la 'mina' sigue tan caliente conmigo como el año pasado. La 'mina' es muy linda y está más que apetecible pero... lo sigo prefiriendo al hijo... jaaaaa...

Me quedé a cenar con ellos pero me despedí temprano, argumentando que estaba cansado y que tenía que trabajar al día siguiente, pero no esperaba el regalo inesperado: me pidieron si podía llevar hasta la casa a uno de los 'pollitos' más recientes que se agregó al grupo de 'pollitos diositos'... jeeeee... Se llama Alejo y tiene 16 y sino fuera por mi cansancio y por la hora, ya que Alejo le había prometido a los padres que iba a estar en la casa, después de la cena, mucho me hubiera gustado seguir conversando con ese Alejo, que se mostró muy 'receptivo' a algunas insinuaciones que le hice. Obviamente que tuve una erección casi 'al toque' pero me tuve que contener, porque no quiería espantar a ese diosito. Seguramente, ya habría otras oportunidades... Finalmente, dejé a Alejo frente a la puerta de la casa y cuando ya regresaba a mi casa, me encontré con Álvaro, el chico del interior, que estudia en la Siberia, esperando el 'colectivo' en una de las paradas del centro. Le dije de alcanzarlo hasta la casa, así que subió al auto. En el camino, hablamos más con las manos que con la boca. Finalmente y como Álvaro aceptó hacer 'algo' pero no quería subir a mi casa, estuvimos transándonos en la cochera. Me hizo un 'pete' (felación) y lo masturbé y lo dilaté algo con los dedos pero no hubo dios que lo convenciera para subir a mi casa y menos, sabiendo que podían estar los 'pájaros'. Igualmente, combinamos para encontrarnos en la semana, pero este encuentro, lo cuento en un próximo post... La verdad que fue un domingo maratónico en todo sentido...!!! jeeeeeee...





viernes, 6 de noviembre de 2015

Discapacidad






El fin de semana pasado estuve hablando con los padres de Lorenzo. Para los que no lo recuerdan, les cuento que Lorenzo, es un chico de 16 años, que por un accidente automovilístico, quedó imposibilitado de caminar. Aparentemente, una lesión en su columna vertebral, impide que pueda mover sus piernas aunque no todo está 'muerto' de la cintura para abajo. Esto lo descubrí el pasado fin de semana, cuando descubrí todo circunstancialmente.

Resulta que los padres de Lorenzo viajaron a Buenos Aires no sé con qué motivo. Los dos hermanos más grandes, un varón y una mujer, que pasan los 20 años, no tienen más dependencia con los padres, que la afectiva y la económica, así que no tenían ningún problema. Por otra parte, ya tienen sus vidas organizadas y estén o no los padres, ellos se desenvuelven solos. El problema, eran Lorenzo y sus dos hermanos menores, dependientes todavía a muchas cosas.

Los 'viejos' (padres) de Lorenzo pensaron que la solución estaba en llevar a los tres hijos menores a la casa de la abuela materna, quien se encargaría de cuidarlos durante todo el fin de semana, pero, el diablo metió la cola, cuando le comunicaron eso a Lorenzo. Éste, se negó rotundamente a ir esos días a la casa de su abuela y no hubo promesa ni amenaza que lo hiciera cambiar de parecer. La otra, era que la abuela, se mudara allí, pero a eso y no sé por qué, lo consideraban un despropósito.

Así dadas las cosas y para no profundizar los enojos, las discusiones y las peleas, solucionaron todo, llevando a la casa de la abuela materna a los dos hermanos menores y pidiéndome a mí, como un 'favor especial' que yo me quedara a cargo de Lorenzo durante ese fin de semana. La verdad que lo tuve que pensar y re pensar porque debería ocuparme 'full-time' de la atención del 'pibito' porque al ser un fin de semana, Lorenzo no tenía ninguna actividad.

Así que después de pensarla bien y como Lorenzo aceptó rápidamente la propuesta de sus padres, y éstos, también aceptaron pagarme más que bien el acompañamiento terapéutico que le haría a su hijo, decidí yo también aceptar la propuesta. Me instalaría allí, el viernes por la tarde y mis 'servicios' terminarían, el lunes, pasado el mediodía, hora en la que pensaban ya estar de regreso. Así que eso fue lo que hice. Así dadas las cosas, le avisé a Luciano y a los 'pájaros' de mis planes y allá fui.

Acepté la propuesta, porque además de la muy buena retribución económica que era muy 'sustanciosa', la relación que estamos manteniendo, Lorenzo y yo, es mucho más afable, cordial y comunicativa que al principio. Nos estamos entendiendo más que bien, porque tenemos una personalidad semejante, pensamos parecido y nos gustan y rechazamos casi las mismas cosas. Todo eso, formó un 'pack' que terminó consolidando nuestra relación.

Así dadas las cosas, hoy por hoy, desapareció la relación 'terapeuta/paciente' y se convirtió en una más parecida a 'admirado/admirador'. Claro que para llegar a esta instancia, antes tuvimos que transitar por otras relaciones, algunas de ellas, no tan positivas como la de 'sirviente/amo', 'terapeuta/paciente' hasta llegar al momento actual, de 'amigo/amigo', donde todo lo que pienso, digo y hago, hace 'eco' en algunas actitudes de Lorenzo...

Y todo esto se dio, gracias a mucho de ustedes, que me aconsejaron como obrar los primeros días en los que tuve que 'lidiar' con Lorenzo. El secreto reside en no tratarlo como alguien 'especial', alguien que necesita del 'otro' para subsistir, sino tratarlo de igual a igual, salvando las características que le son propias al caso, obviamente, atenuando o moderando algunas circunstancias, pero haciéndole ver a Lorenzo que la imposibilidad que tiene de caminar, no es más que eso: imposibilidad de caminar.

Pero esa imposibilidad no le impide que pueda disfrutar de todas las cosas que la vida nos da. Claro que todavía falta mucho para llegar a lo que a mi me gustaría que consiguiera, pero creo, que Lorenzo va por buen camino. Al menos, ya no está tan encerrado en sí mismo y acepta algunas cosas que hace tres meses atrás eran impensables (conversar abiertamente y no solamente con 'sí' o 'no', salir a dar una vuelta en el auto, especular con la idea de retomar sus estudios y algunas otras)...

Lo que todavía no superó es la vergüenza que siente, al tener que desplazarse en un sillón de ruedas y que lo vean así, imposibilitado de hacer muchas cosas. Por ahora, el sillón de ruedas, se convirtió para Lorenzo, en un obstáculo insalvable que lo confina a un mundo solitario y hostil que solamente abandona ahora, muy a cuentagotas y solamente cuando está conmigo. Así que ese viernes, llevé mis 'bártulos' a la casa de Lorenzo y me dispuse a pasar con el 'pibito' un largo y raro fin de semana.

Estuvimos solos casi todo el fin de semana, porque los hermanos más grandes no molestaron para nada y los más chicos se fueron el mismo viernes, después de que salieron del colegio. Así que más o menos, estuvimos haciendo lo mismo de siempre pero durante más tiempo. La noche del viernes, comimos pizza y bebimos demasiado y pasamos ciertos límites que le habían impuesto los padres, especialmente, con respecto al alcohol, que de última fue el culpable de aflojarnos la lengua...

Más que nada hablamos de la discapacidad y de la 'bronca' (enojo) que tenía Lorenzo para con la Vida en general. Y conversando sobre esto, una cosa llevó a la otra y terminamos hablando de sexo. Lorenzo me preguntó si tenía 'novia' y al principio le dije que sí, aunque poco más tarde, le reconocí mi verdadera orientación sexual. Le dije que si le molestaba que yo fuera gay, me lo dijera abiertamente, que yo renunciaría a mi función. Pero que creía que necesitábamos 'sincerarnos'.

Lorenzo me dijo que no le molestaba que yo fuera gay mientras yo no intentara nada con él. Yo no pude dejar de reírme y le aseguré que eso no iba a pasar. Como contrapartida, me contó que él era 'hetero' y aunque estaba imposibilitado de mover las piernas, igualmente, tenía 'erecciones' y que se hacía la 'paja' (masturbación). La verdad, que esa confesión me deslumbró porque yo creía que mucho de su malestar emocional, se debía a que no podía encauzar su apetito sexual. 

También me contó que era 'virgen' y que de ese tema, el sexual, en la casa no se hablaba. Ni con el hermano varón más grande ni con sus padres. Esa confesión, abrió un horizonte nuevo para mí y para mis futuras estrategias. El sexo iba a ser el punto, donde aplicar la 'palanca' para mover el mundo de Lorenzo. Pero, no fuimos más allá que de la conversación en cuanto al sexo, aunque transitamos, ambos, por senderos 'peligrosos'. 

Especialmente porque los vapores del alcohol, invadieron todo nuestros cuerpos y embotó nuestros cerebros pero aligeró nuestras lenguas. Esa conversación se acentuó un poco más, en el dormitorio de Lorenzo, cuando lo ayudé a ir al baño, desnudarse y ayudarlo a cubrir su desnudez, con el pijama. Entre tanto movimiento y manoseos, tuve la oportunidad de apreciar la belleza natural de aquel 'efebo' y ver también, como se le 'paraba' la pija. Esta situación, dio lugar a que le hiciera muchas bromas al respecto, porque él decía que era 'hetero', pero que tenía esa erección, justo cuando estaba con un gay y que sería porque seguramente me deseaba... jaaaaa... Lorenzo se rió de lo que yo decía. Era la primera vez que veía como se reía. El 'pendejito' es un verdadero 'semidiosito' que no llega a la categoría de 'diosito' pero mucho no le falta. Me dijo que creía que yo estaba 'demasiado' atento a su pija. Le dije que sí porque esa era mi naturaleza pero que no pensaba ir 'más allá' porque eso era lo que le había dicho, salvo que él cambiara de opinión... jeeeeeee... Conversaciones como éstas, de doble sentido, directas e indirectas, se fueron sucediendo y nos sirvieron de verdaderos 'puentes' para acercarnos emocional y afectivamente, como nunca lo habíamos hecho antes. También le conté muchas cosas de mí, de mi vida y de mis 'diositos'. Después, ya en silencio y antes de dormirnos, estuve pensando en Luciano y en los 'pollitos' y cuánto ellos me y le podían dar una mano a mí y a Lorenzo. El pibito se había mostrado bastante 'receptivo' en conocerlos y quien sabe sino me podrían ayudar más de lo que yo creía... jeeeeee...





viernes, 30 de octubre de 2015

Apagón 2





Después de semejante experiencia, y cuando volvió la luz, casi una hora y media después y todavía con media ciudad a oscuras, no iba a permitir que la Agus regresara a su casa en esas condiciones y menos, después de haber tenido sexo en el ascensor. Así que decidí que regresáramos a mi casa, nos aseáramos de la mejor manera que pudimos y de allí fuimos a su departamento. Antes pasamos a comprar una pizza y empanadas, gaseosas y cerveza y también helado de 3 gustos.

Por suerte, la ciudad rápidamente cobró su fisonomía habitual y el 'apagón' quedó en el anecdotario popular. Todo el mundo relacionaba el 'apagón' que tuvo toda la región con la cantidad de gigawats que necesitaba Marty Mc Fly para regresar al pasado en la película 'Volver al futuro'. Justamente porque ese día, era el mismo día en el que el protagonista de la película, viajaba del 'futuro' a su pasado y habían 'jodido' (molestado) con ese tema por la radio, la tv y todas las redes sociales.

Así dadas las cosas, cenamos y seguimos recordando con la Agus, momentos en los que pasamos juntos, riéndonos de muchísimas cosas gratas que compartimos y entristeciéndonos por las ingratas, que en realidad, habían sido bien pocas. Después, estuvimos hablando de cosas de nuestro presente y en el balcón del departamento tomamos el helado que habíamos comprado. Finalmente y como estábamos algo cansados, nos sentamos en un sofá de varios cuerpos y allí me recosté.

La Agus se recostó a mi lado. El hecho de estar en esa posición aunada con el silencio y la tranquilidad de la noche, dio lugar a que, de a poco, comenzáramos a intimar cada vez más y más. Sentir el aroma del cabello y del cuello de la Agus y de ese perfume dulzón que usa sirvieron para que yo embriagara mis sentidos. Las caricias, tanto de la Agus como mías, dieron lugar a diferentes recuerdos y así, recomenzamos la segunda 'previa' (momentos antes del encuentro sexual)...

Uno de esos momentos, fue cuando nos conocimos. La Agus y varios de mis compañeros del curso, pensaban que yo era gay. De ahí, que usando no me acuerdo qué pretexto, la Agus me había hecho ir a la casa. Allí, era tenía la misión de demostrar lo que todos sospechaban. Pero, les salió el tiro por la 'culata'. Una, porque yo no me tiré para atrás, cuando la Agus, me apuró para tener sexo y la que se echó para atrás, fue ella, cuando estaba a punto de penetrarla... jaaaaa...

Yo había elegido, penetrarla analmente, porque ella se negaba a tener penetración vaginal, aduciendo que yo no tenía 'forros' (preservativos) ni tampoco ella se estaba cuidando. La otra causa del tiro por la culata, fue que la Agus, se dio cuenta que yo le gustaba mucho y por más gay que decían que era, aceptó hacerme una 'paja' (masturbación) y un larguísimo 'pete' (felación) con todo lo que eso implicaba, no solamente para su vida sino también para la mía.

Para mí, también cambió todo, porque a partir de ese momento, me empezaron a gustar las chicas, o mejor dicho, me empezó a gustar la Agus, aunque yo para ese entonces, estaba re contra metido con el Sebi. También me sirvió para contar desde ese día, a la Agus como una 'aliada' increíble porque no solamente, hizo correr la voz en el colegio que yo no era gay sino que también habíamos tenido sexo, elevando de esa manera hasta el infinito, mi popularidad a todo nivel, dentro del colegio..

Y también me sirvió porque conocí al Matius, el hermano de la Agus, que en ese tiempo, aunque tenía 11 años como el Rata, a mí me atraía, tanto física como sexualmente, aunque el Matius todavía estaba 'tapado'. Un día, le reconocí a la Agus, mi homosexualidad. Y cosa rara, en lugar de alejarla, esa información la acercó más a mí, dejándome en una confusión extraña en la que me gustaban los 'diositos' pero me excitaba hasta los límites más increíbles, 'encamarme' (tener sexo) con la Agus.

Y seguimos recordando cosas, mientras hacíamos la previa de una fantástica noche 'hetera', donde disfrutamos de nuestros cuerpos y nos disfrutamos nosotros al máximo. Recordamos, también aquellos momentos en los que fantaseábamos formar un matrimonio con 'derechos', donde yo a cambio de mi sumisión hacia la Agus, ella, me daba 'derechos' a exteriorizar mi sexualidad con quien más me gustara. Algo parecido a como piensa Luciano: 'ojos que no ven, corazón que no siente'.

Después, la misma vida nos fue alejando, aunque de tanto en tanto, cuando volvíamos a encontrarnos, terminábamos en una sesión de sexo desenfrenado y con promesas hechas de uno y otro lado. Y esta vez, no podía ser la excepción. La Agus me dijo que se quería casar y que lo quería hacer conmigo y cuando yo me iba a definir. Yo le dije lo que sentía y pensaba: por mucho que la amaba, nuestra pareja no tenía sentido. Yo era gay y el matrimonio hetero no iba a cambiar mi orientación.

La Agus no estaba totalmente de acuerdo con eso y no aceptaba que yo no era el 'esposo' que ella necesitaba. Ella estaba totalmente confiada en que nuestro matrimonio podía modificar mi orientación sexual. O quizás, atenuarla. Como una nena encaprichada volvía una y otra vez sobre lo mismo. Incluso, en un momento, pensé que se sentiría despechada sino podía cambiar el rumbo que iba tomando nuestro diálogo.

Así que opté por 'quemar las naves' y reconocer mi infidelidad. Aún más, para ser más rotundo en mis apreciaciones, le dije, que hiciéramos lo que tantas veces postulamos en el pasado y olvidábamos siempre. Que si ella, tanto me deseaba y quería formar una familia, quizás, pudiéramos tener un hijo juntos, aunque no nos casáramos. Total, no iba a ser ni la primera ni la última mujer que iba a tener un hijo, que criar y educar sola, haciendo al mismo tiempo, de madre y de padre.

Y que si ella quería, podíamos seguir teniendo sexo todas las veces que ella quisiera y que incluso, le podía dar todos los hijos que ella quisiera tener conmigo, siendo madre soltera, pero que no me atara a una heterosexualidad que no sentía y mucho menos a formar una familia falsa y actuada. La Agus se quedó pensativa. Luego, sopesó y me dijo los 'pro' y los 'contra' que tenía esa idea. Incluso le dije que si ella quería, yo estaba de acuerdo en reconocer mi paternidad de sus hijos pero que pensáramos en un muy buen pretexto para llevar adelante, una idea tan delirante... Luego dejamos de hablar para dar rienda suelta a nuestra 'calentura' (excitación) aunque de tanto en tanto, escuchaba a la Agus, decir entre murmullos, 'no es una mala idea, no es una mala idea'... jeeeeeee...





sábado, 24 de octubre de 2015

Apagón





El miércoles por la noche, la Agus, vino a casa. Hacía mucho tiempo que no la veía ni tenía tratos con ella y pasó solamente, porque estaba haciendo 'tiempo'. Había ido a una boutique cercana, donde había comprado ropa de noche para ella y le tenían que hacer algunos arreglos. Y la habían citado para ese día a última hora, para que fuera a retirar las prendas. Pero como la Agus es muy ansiosa, pasó por allí alrededor de las 18 horas y todavía no le habían terminado el trabajo.

Deshaciéndose en disculpas, la dueña del negocio, le pidió a la Agus que pasara más tarde, que ya tendría todo listo. Así que eso fue lo que hizo la Agus. Pero como estaba cerca de casa y hacía mucho tiempo que no sabíamos nada uno del otro, se le ocurrió llamarme por teléfono y preguntarme si yo estaba en mi casa o en la facultad. El miércoles, yo había decidido no ir a la facultad y estaba haciendo 'sebo' (nada) en casa. Me había puesto a ordenar algo cuando recibí el llamado de la Agus.

Obviamente que le dije que estaba en mi casa y que pasara a visitarme. Yo no tenía planes de ningún tipo y que me alegraría conversar con ella. Minutos después, la Agus estaba en casa. Nos saludamos con un beso en ambas mejillas como viejos amigos que somos y mientras yo preparaba el mate (no quiso café), nos pusimos a hablar generalidades de nosotros. Así me enteré que a fin de año, la Agus se recibe de médica...!!! Todavía le queda la 'residencia' pero ya está...!!! De no creer...!!!

A pesar de que ya tiene casi 25 años, la Agus sigue siendo el mismo 'minón' que era a los 15. Con la diferencia, que perdió su frescura y su inocencia de adolescente pero ganó en sensualidad y belleza. Se nota 'a la legua' (de lejos) que la Agus es una mina 'especial': la forma de caminar, de hablar, de desenvolverse, de ser, le indica al otro que tiene algo 'diferente'. Y si a eso 'diferente', le sumamos la belleza exterior y la sensualidad que transmite a cada momento, la hacen una 'mina' para admirar...

Obviamente, hablamos de miles de temas que nos concernían y que por comunes, nos transversalizaban. Recordamos como nos habíamos conocido y cómo llegamos a intimar. El plan de mis compañeros de curso para demostrar que yo era gay y la anuencia de ella, para concretarlo y como el tiro, le salió 'por la culata'. Y la mentira que vendría después y que se mantenía todavía ahora. También de mi amistad con los 'diositos' y la entrada a mi vida, del Matius y del Gasti,

También hablamos de nuestra actualidad, de mí y de lo que estaba haciendo, tanto en la facultad como de mi trabajo de 'acompañante terapéutico' con Lorenzo. También hablamos del resto de los Lucchessi, que hacía bastante que no veía y del resto de los 'diositos' que ella conocía. De sus planes inmediatos y de los mediatos y de los míos. De sus sueños y de los míos y de miles de cosas más. Y como el tiempo pasa volando en buena compañía, pronto se hizo la hora en que ella tenía que irse.

Así que le dije que la acompañaba hasta abajo, así le abría la puerta, que seguramente estaba cerrada con llave y nos despedíamos, aunque nos comprometimos, a ir un día a cenar juntos y recordar más profundamente, algunos recuerdos que afloraron en ese rato pero que la vorágine del momento, hizo que no profundizáramos en ninguno. Así dadas las cosas y pasadas las 19.30, tomamos el ascensor para bajar y fue allí, cuando el diablo metió la cola.

Imprevistamente y cuando ya estábamos dentro del ascensor, las luces titilaron un par de veces, disminuyó la corriente eléctrica, el ascensor dio unos sacudones y finalmente se detuvo totalmente. La luz del ascensor se apagó dejándonos en la más completa y terrible de las oscuridades hasta que segundos después (no sé cuantos), la 'luz de emergencia', se encendió y a la misma velocidad con la que se encendió, se volvió a apagar, dejándonos en la más absoluta oscuridad.

La Agus emitió un gritito y se apegó a mí. Traté de calmarla hablándole suavemente pero no hubo caso. La Agus estaba entrando en una histeria incontrolable dentro de ese ascensor oscuro y cerrado herméticamente que nos impedía ver y casi respirar. Mi celular estaba en casa, cargándose, así que le pedí a la Agus, que encendiera el suyo así nos podíamos iluminar un poco. La tenua luz del celular devolvió a la Agus, un poco de la tranquilidad que había perdido.

Expectantes, estuvimos un buen rato sin saber que hacer, hasta que la Agus, se puso a escuchar una radio de FM y allí nos enteramos que el 'apagón' era mucho más grande y extenso de lo que nos imaginábamos. No solamente toda la ciudad estaba sin energía eléctrica de ningún tipo sino también ciudades vecinas y no tan vecinas, del sur de mi provincia, del norte de la de Buenos Aires y una parte de la de Córdoba. También, pedían calma porque mucha gente se mostraba alterada.

El apagón era muy extenso y abarcaba un radio de 150 km alrededor de mi ciudad. Nosotros, en el interior del ascensor, no teníamos señal de celular ni tampoco wi-fi ni nada. De allí que no podíamos hablar con nadie de nuestra situación, ni enviar mensajes ni whatssapps. En una palabra, estábamos totalmente incomunicados. Como la batería del celular de la Agus descendía rápidamente, optó apagarlo. Para colmo ninguno de los pájaros estaba en casa y por ende desconocían nuestra situación.

Luego de apagar el celular, la oscuridad más absoluta nos envolvió nuevamente. La Agus se abrazó a mí y se apretó contra mi cuerpo mientras me pedía que la abrazara fuerte porque tenía miedo. Miedo de qué...??? No había peligro alguno ni cercano ni lejano. De todos modos, la abracé y se acurrucó a mi lado. Le dije que nos sentáramos en el piso del ascensor y allí permanecimos un buen rato, en silencio y escuchando, nada más que nuestra respiración. Moviéndose casi felinamente, la Agus se separó de mi lado y se sentó entre mis piernas. Apoyó su espalda contra mi pecho, colocó su cabeza sobre mi hombro y tomándome de las piernas y luego de los brazos, hizo que la rodeara completamente y allí nos quedamos en silencio, escuchando nuestro respirar, disfrutando del momento y disfrutando de esa intimidad como hacía tiempo que no lo hacíamos... (sigue)






domingo, 18 de octubre de 2015

Noche





Acá decimos que se 'nos viene la noche' cuando se nos presenta un problema cuya solución es muy difícil de alcanzar. Así fue que, el fin de semana largo que pasó, por el 'día del respeto por la diversidad cultural', el Nesti con los hijos y el Yani, se fueron a pasar ese fin de semana largo a las aguas termales, que están ubicadas en la provincia de Entre Ríos, sobre la costa del río Uruguay. Ahí iban a pescar y aprovechar para hacer 'congeniar' a los hijos del Nesti con el Yani.

Calculo que deben haber hecho más o menos lo mismo que hicimos con el Nesti cuando fuimos a ese pueblito del norte de la ciudad de Santa Fe, capital de mi provincia. Con la diferencia que estos, en lugar de ir para el norte, fueron hacia el este. Allá también alquilaron uno o dos bungalows y supongo que deben haberla pasado mucho mejor porque al menos no les llovió. La 'contra' que tuvieron, es que en el viaje de regreso, los detuvo un control de 'gendarmería' (ejército de frontera).

Y la verdad que no sé por qué estaban ahí apostados. Quizás porque la frontera con Brasil y con Uruguay están cerca. Quizás por una información que tenían de 'buena mano'. Pero también, fue mucha casualidad, que el Nesti que venía manejando y 'franeleando' al Yani que venía de acompañante, mientras que los hijos del Nesti, viajaban dormidos atrás, menos uno, el más grande, que jugaba con su celular, se ubicara detrás de un camión, justo antes del 'control' militar.

Y ahí empezó sus 'vía crucis'. Los gendarmes requisaron el camión y descubrieron que llevaba un importante cargamento de 'cocaína'. A partir de ese momento, también requisaron al detalle, a todos los que venían detrás, sean autos, 'chatas', camiones u ómnibus. Y obviamente, después de un 'largo' fin de semana, entre el Nesti y el Yani, donde no debe haber faltado, ni el alcohol ni la marihuana o la 'coca', los gendarmes, encontraron en la guantera del auto, la bolsita con 'coca' y algunos porros.

Hasta ahí y por testimonio del hijo más grande del Nesti, se supo que había pasado. A partir de allí, cuesta mucho, saber que es lo que pasó en realidad y todo se vuelve confuso y contradictorio. Aparentemente, todos (los chicos también) fueron 'demorados' y trasladados a una ciudad cercana, donde quedaron detenidos e incomunicados. Los chicos fueron derivados a una jueza de menores, para tratar de ubicar el paradero de la madre. 

Obviamente, la madre, que estaba de viaje con unas amigas, no pudo ser ubicada, así que comenzó un largo 'peregrinar' para ubicar a algún familiar de los menores. Y ante la imposibilidad de los parientes más cercanos a comparecer ante la justicia y 'dar la cara' por los chicos, uno de los eslabones de la cadena, fui yo. El martes a la tarde recibí el llamado telefónico del chico más grande del Nesti, explicándome que había pasado y me rogaba que los fuera a buscar. Obviamente, le dije que sí.

Pero, había un problema. Yo no tenía ningún parentesco con los menores y era condición 'sine qua non' que eso fuera así para poder retirarlos. Así que lo tranquilicé lo mejor que pude, diciéndole que ya salía a buscarlos. De ahí en más, todo fue un 'bolonki' (lío). La madre de los chicos era inlocalizable. Así que, buscando y rastreando, pude ubicar al abuelo de los chicos a quien le conté que era lo que estaba sucediendo, tratando de no alarmarlo más de lo necesario.

También hablé con los padres del Yani, explicándoles la situación y lo que estaba pasando. Así y entre todos, decidimos viajar pero antes contratar a un abogado para que nos asesorara de todo lo que debíamos y podíamos hacer. Y como 'ante la falta de pan, buenas son las tortas', decidieron a instancias mía, hablar con el viejo Lucchessi, contarle todo lo que estaba pasando y, obviamente, contratarlo. El nuevo 'don' nos escuchó, habló con dos tipos más y todos decidimos viajar a E. Ríos.

Fuimos en tres autos. Partimos el miércoles, por la mañana. El viejo Lucchessi y dos abogados más en un auto. Los padres del Yani y un amigo, en el auto del padre del Yani y el abuelo de los chicos y yo, en otro. Todos para interiorizarnos de la situación, algunos de los mayores y el padre del Nesti y yo, para rescatar a los chicos, quienes ya habían pasado 48 horas, no sabemos donde ni en qué condiciones. Así que, apenas llegamos, los demás fueron para un lado y nosotros para otro.

Por suerte, el trámite para recuperar a los chicos fue sencillo, breve y rápido y en un poco más de lo que demoré en escribir todo esto, estábamos todos (los tres chicos, el padre del Nesti y yo) reunidos en un bar, hablando de lo que había pasado y tratando de quitarles el susto que tenían los pibitos. Apenas si pudimos hablar con los abogados del viejo Lucchessi, que nos interiorizaron en algunas cuestiones y detalles, pero no pudieron hablar ni con el Nesti ni con el Yani. 

Como el tema de la situación de los chicos estaba cerrada y el Nesti y el Yani, estaban incomunicados, decidimos regresar. Cuando llegamos a Rosario, los dos más chicos decidieron irse con el abuelo pero el más grandecito, quiso venir a mi casa, a pesar de mi insistencia de que me parecía mejor que fuera con los abuelos. Pero ante la testarudez del pibito y para calmar un poco las cosas, le dije que estaba bien, que yo no tenía problemas, pero que él se iba a tener que ajustar a mis horarios, porque yo estaba trabajando y estudiando y no iba a poder estar con él todo el día, aunque iba a tratar de hacer todo lo posible, para que estuviéramos juntos la mayor cantidad de tiempo. Así que esto fue lo que pasó. En casa, solamente pasó algunas horas de ese miércoles. Durmió conmigo y aprovechamos para hablar mucho pero aún así, creo que se quedó con 'ganas' de 'hablar' más. El jueves por la mañana, el abuelo me llamó y me dijo que había ubicado a la madre. Así que lo llevé para el reencuentro, con la promesa de mi parte, de compartir mucho más tiempo juntos, para seguir 'hablando'... Seguir 'hablando' de qué...???