viernes, 25 de septiembre de 2015

18 años






El lunes pasado, el 21, que comenzó acá la primavera, Luciano llegó a la mayoría de edad. Al fin cumplió los 18 años...!!! Edad que le da derechos a muchas cosas, tanto santas como 'non sanctas' y a hacer lo que se le 'canta' (lo que quiere) más allá de que 'quiere' poco, ya que es bastante dependiente en todo sentido. Igualmente, ahora está mucho más cambiado y eso me satisface y me 'excita' especialmente cuando en la cama, corroboro todo eso de mil maneras distintas.

Así que fue un fin de semana 'especial'. Especial, en todo sentido, porque comenzó el sábado y aunque para los que trabajamos o estamos en la 'facultad' (universidad) los festejos ya quedaron en el pasado, los 21 de septiembre, junto con la llegada de la primavera a este hemisferio, también se festeja el 'día del estudiante'. Por ende, los estudiantes (secundarios) no tienen clase. Los de la escuela 'primaria' sí, pero ese día, realizan actividades diferentes y clases no se dan.

Y como todo fin de semana, comenzó el viernes 18. Con Lorenzo, después de la 'agarrada' (discusión) que tuvimos la otra semana, las cosas cambiaron un poco pero no mucho. Solamente, definió su predilección por mí, lo que no es poco, pero el resto de las cosas siguen casi iguales. Puedo decir, que tenemos un poco más de 'feed-back' en el diálogo, pero tampoco es para maravillarse, aunque sí se encendió en mí y en la familia, una llamita de esperanza, pensando en un 'cambio'.

El viernes por la noche, vino Luciano a casa como hace siempre. Conversamos de muchas cosas, cenamos y miramos la tele. Nos estuvimos transando un buen rato hasta que nos empezamos a 'chapar' (caricias y besos), como dicen los pendejitos ahora. Claro que nosotros, aprovechando que estábamos solos y ante la ausencia de miradas curiosas, acentuamos el momento y nos sacamos las leches por medio de la 'paja' (masturbación) y el 'pete' (felación).

El sábado, fuimos al shopping. El lunes 21, Luciano cumpliría los 18 años y pasaría a ser 'mayor de edad' con todas las implicancias que conlleva. Y como 'novio' oficial, no quería estar ausente de este momento tan especial de su vida, así que quería regalarle cosas que le gustaran. Por eso fuimos juntos. Se perdía la 'sorpresa' del obsequio pero se ganaba al darle utilidad al regalo. Así que después de recorrer todo el shopping se decidió en comprar ropa de 'media estación' que las necesitaba.

Junto a las prendas, también le compré un perfume de Kenzo que eligió él y algunas 'boludeces' más. Llevamos todo a casa, para que Luciano, después, las lleve a la suya, en varias veces, así ni la madre no sospecha nada. La madre ya intuyó algo en su momento. Fue cuando Luciano apareció por la casa con la ropa que yo le había comprado para ir a Bariloche. Esa vez 'zafó' (eludió) las preguntas de la madre diciéndole que se la habían prestado, pero nos prometimos a no volver a caer en ese error.

Ahora, no solamente es la madre, sino también el hermanito, el que está con todas las 'antenas paradas' (expectante). Creo que algo sospecha de nuestra relación y aunque Luciano le dijo que solamente éramos amigos, por las acotaciones indirectas del 'pibito' (preadolescente), suponemos que también algo intuye. Intuición, que Luciano, se encargó bien de disipar, cuando le presentó a ambos a su 'novia'. De todos modos, tenemos que cuidar los detalles y en eso estamos.

El sábado a la noche, Luciano salió con su 'novia' y yo fui a la casa del 'pollito'. La madre me había invitado a cenar y como hacía tiempo que no veía a los 'pollitos', acepté la invitación sin dudar. También iba la madre de Luciano. O sea que con mi presencia mataba varios pájaros de un tiro: estaba con los 'pollitos', espantaba las sospechas que tiene la madre de Luciano de nuestra 'amistad' y dejaba que las madres del 'pollito' y de Carlitos, 'flirtearan' (jugaran eróticamente) conmigo...

El alcohol, sirvió bastante para que eso se produjera. Como los 'pollitos' estaban cerca (a Carlitos la madre le había regalado la 'play 3' y estaban jugando en el dormitorio) la 'cosa' no pasó más allá que el diálogo con doble sentido y ciertos comentarios bastante subidos de 'tono'. Pero hasta 'ahí'. Cuando volví a casa, ya de madrugada, me acosté y me dormí enseguida. A la madrugada, cuando ya era de día, sentí que Luciano entraba en mi cama, me dio un beso en la boca y volví a dormirme.

Cuando volví a despertarme, Luciano ya no estaba. Ese domingo, se jugaba el clásico de fútbol de mi ciudad, entre NOB y Central y Luciano, con toda seguridad, se había ido a la 'cancha' (estadio). La verdad que esto de ser pareja de un 'canalla', es igual que una pareja, entre un judío y un árabe, pero bueno, ya dicen que el amor todo 'lo puede'. Claro que las 'cargadas' (bromas) que Luciano me hace sobre la 'paternidad' de su club sobre el mío, hace que muchas veces lo odie... jaaaaaa...

Por suerte, el partido terminó empatado 1 a 1 y no hubo esta vez, ni vencedores ni vencidos. Aunque moralmente, los vencedores fuimos nosotros, porque ellos están haciendo una muy buena campaña, están terceros en la tabla de posiciones y solamente perdieron dos partidos. Nosotros en cambio, hacía 8 partidos que no ganábamos, solamente habíamos hecho un gol en esos 8 partidos y jugábamos horrible. O sea, que era casi 'cantado' que Central nos ganaba y por goleada...

Pero, la vida tiene estas cosas y el empate terminó conformando a todos, aunque más a nosotros... Cuando Luciano volvió a casa, solamente hablamos del partido mientras merendábamos. Después, se fue a su casa, a cambiarse de ropa y regresó para la cena. El Tato y el Nachito no estaban y el Tomi llegó un rato antes de que comenzáramos a comer. Cenamos los tres juntos pero como el Tomi tenía que estudiar, nos dejó solos, así que vimos algo de tele y nos acostamos temprano. 

Allí en la cama dimos rienda suelta a nuestros sentimientos y a nuestra 'calentura'. Luciano que sabe la pasión que siento por su culito, se puso en la posición del '69' y mientras me 'peteaba' (felacionaba) yo le besaba y lamía sus nalguitas y chupaba con fruición y sin descanso su agujerito anal. Así estuvimos un rato enorme hasta que estuvo bien dilatado por mi lengua, mis dedos y un gel íntimo que usamos hasta que decidí penetrarlo.

Acomodé a Luciano de la manera más cómoda para los dos, le fui metiendo mi pija, entre sus 'ayes' de molestia y sus gemidos sordos de placer hasta que lo empalé totalmente. Después me dediqué a moverme dentro de Luciano en forma lenta y ondulante, tratando de imitar ese movimiento mágico que tiene el Matius y que tanto me gusta. Luciano no exterioriza mucho lo que siente pero sé que disfruta del momento y mucho. Y su calentura también es mucha porque 'acaba' (eyacula), leche muy abundante, blanca, caliente pero no tan espesa, bastante antes que yo termine, aunque estemos empeñados en hacerlo juntos. Y sin previo pero tácito acuerdo, yo lamo todo su semen que cayó en su cara, su pecho y su vientre mientras yo sigo moviéndome acompasadamente dentro de él. Creo que ese fue mi mejor regalo para su cumpleaños. Comencé a 'cogerlo/follarlo' cuando todavía era menor y tenía 17 años. Y terminé de arrojarle dentro de su cuerpito, los hectolitros de leche que largo siempre que estoy muy caliente, con ya 18 años cumplidos... jeeeeee... Después nos duchamos, cambiamos las sábanas y seguimos hablando y prodigándonos gestos de amor hasta que nos dormimos, diciéndonos los felices que éramos juntos y que no queríamos que esa felicidad terminara nunca...







viernes, 18 de septiembre de 2015

Troyano





En uno de los comentarios de mi entrada anterior, uno de mis lectores-seguidores, Betulo, hablaba de que para 'llegar' (acceder) a Lorenzo, tenía que meterle una especie de 'caballo de Troya'. Y la verdad, que esa sugerencia, me quedó 'picando' (dando vueltas en la cabeza). Yo siempre me pensé, en el caso de Lorenzo, como una especie de 'llave' que le sirviera para poder conectarlo nuevamente al 'mundo' pero siempre en forma directa. Nunca pensé en colocarle una especie de 'caballo de Troya'...

Así que en eso estaba, cuando sin darme cuenta, ya le había metido una especie de 'troyano'. Claro que a diferencia del troyano virtual, el mío, de maléfico, no tiene nada, sino todo lo contrario. Pero que sin darme cuenta, cómo fue que o cuando lo introduje. Lo único que sé, es que este 'troyano' me sirvió al menos, para poder acceder, aunque sea remotamente, con Lorenzo y con todo su mundo interior. Claro que como buen 'troyano' ni él ni yo, sabíamos de su existencia, hasta que pasó lo que pasó.

El viernes pasado, es decir, hoy hace una semana, fue cuando, agarré para la mierda con Lorenzo. La verdad que me 'sacó' (inestabilizó) mal. Me sacaron sus actitudes, comprensibles todas, pero que agotan la paciencia de cualquiera...!!! Tanto conmigo como con la gente que lo rodea y trata terapéuticamente o sirve, como el caso de la señora de la limpieza, porque, de última, aunque a todos nos están pagando para soportar sus desplantes, actitudes y 'berrinches', todo tiene su límite.

Al menos yo lo tengo y ese día lo perdí. Le dije y me dijo cosas que me tenía que haber 'comido' (callado) y no haberlas dicho. Pero, el pendejito es insoportable y a veces se pone peor y la cosa se hace intolerable. Por suerte, estoy algunas horas con él y algunos días a la semana y lo tengo a Luciano que me saca 'los pájaros' (las locuras/los malestares) que tengo. O a veces, el 'escabio' (la bebida) porque el Tato o el Tomi están poco tiempo en casa y con el Nachito, no puedo contar para que escuche mis 'penas'... 

Así que después de la discusión del viernes pasado, ya casi había decidido no volver. Una, porque la abuela de Lorenzo me había dicho que me fuera y la otra, porque yo mismo estaba avergonzado de haber perdido la calma como la perdí. De todos modos, yo les había avisado a los padres de Lorenzo que ese lunes, no iba a ir porque tenía que ir a la facultad y el martes, ellos me pidieron que no fuera, porque tenían que llevar a Lorenzo a un control médico y no sé adonde más. 

Así que volví a ver a Lorenzo, el miércoles. Para ese entonces, yo ya estaba calmado y tranquilo como siempre. Arrepentido y medio avergonzado por perder los 'estribos' (paciencia) fui a la casa de Lorenzo. Aunque ya me la veía venir: yo tenía todas las intenciones de seguir con el 'acompañamiento terapéutico' aunque suponía (y lo suponía bien) que los padres de Lorenzo, iban a dar por 'finiquitada' (terminada) mi relación laboral en forma inmediata.

Y más o menos, eso fue lo que debía haber pasado pero... Según me dijeron los padres de Lorenzo, me habían preparado un cheque por los servicios prestados durante ese mes pero que habían decidido dar por terminado mi trabajo con el pibito. Pero en cuanto le comunicaron esto a Lorenzo, el pibito reaccionó contrariamente a lo que ellos pensaban y les dijo que ni en 'pedo' (borrachos) pensaran en despedirme porque él se sentía 'bien' conmigo y no quiso saber nada en que yo me fuera.

Así que los padres de Lorenzo, tuvieron que dar marcha atrás a la decisión que habían tomado y me manifestaron eso.  Después de semejante declaración no me quedaba otra que encontrarme con Lorenzo y pedirle disculpas por mis exabruptos y demás. Y eso fue lo que hice, aunque él también me pidió disculpas por su 'mala onda' para conmigo. También me dijo que se la había 'agarrado' (discutido y gritado) conmigo pero era porque ese día, la madre lo había hecho 'calentar' (enojar)

Obviamente, que el 'caballo de Troya' había entrado. No sé ni cómo ni cuándo, pero que entrar, entró. Lorenzo lo tiene adentro y ahora me toca a mí, utilizarlo bien y llevar el 'agua para mi molino' (hacer las cosas para mi conveniencia). Además, me dijo que yo le ponía toda la 'onda' y que estaba 'bien' conmigo pero 'hasta ahí' (con limitaciones). Yo le agradecí por lo que me estaba diciendo, en un momento en el que yo estaba por 'bajar los brazos' (renunciar) porque estaba bastante desanimado.

También le dije que yo siempre le había puesto la mejor 'onda' a mi trabajo pero me parecía que no lograba llegar a él como me lo había propuesto y que eso me había desanimado bastante. Y seguí con la 'perorata' (conversación) pasando por diferentes temas y durante bastante tiempo más. También le dije que yo, en general, tenía muy buena 'onda' con los pibitos y que prefería ser su 'amigo' antes que su 'terapeuta' o algo por el estilo. Y que me gustaría que eso fuera lo que intentáramos lograr y que si yo aceptaba ser su 'acompañante' era nada más porque necesitaba el dinero y miles de cosas más. O sea que, aparentemente, la 'taba' (juego de campo) se dio vuelta y me salió 'suerte'. Al menos, si bien Lorenzo no cambió mucho, sé que de alguna manera, le 'llegué' y eso es lo que más me importa. Lo demás es cuestión de tiempo y de paciencia. Total, ya lo dice el refrán: 'con paciencia y saliva, el elefante se 'cogió' (folló) a la hormiga'...!!! jeeeeeee...






domingo, 13 de septiembre de 2015

L & L





L & L se refieren a las dos personitas que hoy por hoy, son las que más se vinculan conmigo e interactúan de diferente manera. Una de las L, le pertenece a Luciano, chico de 18 años, todavía indefinido sexualmente. Tiene un fuerte interés en las 'chicas' pero según él, sólo para ocultar su homosexualidad. Su interés por el sexo 'opuesto' solamente es por apariencias o eso es lo que él dice. La realidad, según él también, es que se siente atraído por mí, en forma física y afectiva.

La otra L, es la de Lorenzo. Lorenzo o 'Lolo' como lo llaman todos. Tiene 16 años, cumplidos hace poco tiempo. Lorenzo está en silla de ruedas, impedido de caminar, aparentemente para siempre, a consecuencia de un accidente automovilístico ocurrido el año pasado. En estos momentos, le estoy haciendo una especie de 'acompañamiento terapéutico psicológico', donde trato de que Lolo vuelva a recuperar la sonrisa y a creer en la vida ya que hoy por hoy, no cree en nada. Menos en la vida.

Con Luciano, nos estamos entendiendo mucho, a diferencia de tiempo atrás, cuando por sus actitudes, comportamientos y sentimientos, se me hacía inentendible. El divorcio de sus padres hizo que Luciano cambiara su forma de ser. Y al cambiar él, abrirse más y transparentarse de alguna forma, me ayudó más a mí, no solamente a interesarme, más él como persona que como objeto sexual que satisfacía y calmaba mis 'calenturas', con ese 'diosito' conflictuado pero que tanto me gustaba.

Con Lorenzo, pasa al revés. Aparentemente, él era de una forma y el accidente, hizo que cambiara. Sus actitudes, comportamientos y sentimientos, ya no son los de 'antes'. Ahora perdió su 'transparencia' y ganó el 'oscurantismo'. Ahora, no solamente que se comunica poco, sino que tiene actitudes agresivas, hoscas y a veces hasta violentas con los que lo rodean. Está 'cerrado' al mundo y yo vengo a ser la 'llave' que tiene que abrirle nuevamente la puerta a ese 'mundo'.

Hablando con Luciano (tenemos más diálogos que Platón...!!! jaaaaa...) convinimos en 'acomodarnos' (adaptarnos) a la vida que Luciano me impone con su falsa 'bisexualidad'. Él me dice que me ama más que a cualquier persona que existe en el mundo. Pero que él es así: inexpresivo. Le cuesta horrores, exteriorizar sus sentimientos. Todo esto yo lo sé y es lo que me hace cimbrar mis seguridades. Pero, Luciano, cada tanto, me lo dice como para que yo tenga en cuenta eso

En ese sentido, se parece bastante a Lorenzo. Aunque ahora Lorenzo es así ya que, por lo que me dicen, 'antes' era diferente. De todos modos, esa inexpresión de Lorenzo y esa ausencia de exteriorización de todo lo que piensa y siente, es el obstáculo más grande que tengo que 'salvar' (eludir) para llegar a él. Por ahora, esta semana, va a ser un mes que estoy con él. Mi acompañamiento se ajusta estrictamente a eso: 'acompañamiento' y nada más. Y esto no me gusta.

Luciano me pidió que lo deje 'andar' y 'noviar' con chicas y que eso lo hace simplemente como 'fachada', ya que no siente nada por ellas. Incluso cuando tiene sexo. Simplemente lo tiene para que nadie sospeche que es gay. También, por su manera de pensar me dio el 'salvoconducto' que yo necesitaba. Personalmente, Luciano, cree que tener relaciones sexuales con otras personas, carentes de sentimientos de afecto, no representan engaño ni nada por el estilo. Una verdadera genialidad.

En la semana que pasó, tuve algunos 'encontrones' (discusiones) con Lorenzo que me afectaron bastante. Yo desde siempre me comporté como 'patrón de estancia' y cuidar a este pibito, hace que me considere un 'sirviente' más. Sirviente especializado, pero sirviente al fin. Y la verdad que eso no me gusta. Sí puedo acompañarlo y ayudarlo pero de ahí a servirlo hay un largo trecho. Comprendo su proceder por la circunstancia que está atravesando pero manda toda mi buena onda a la mierda...

Todo esto hace que me esté refugiando cada vez más en Luciano. Y Luciano me acoge siempre, con los brazos extendidos. Consolándome y escuchándome me da la 'contención' que necesito. Y con el amor que me profesa y con su entrega total, me da una paz total. Cómo puede ser que un pibito de casi 18 años me dé, hoy por hoy, todo lo que necesito en mi vida...??? Incluso cuando viene a casa y se queda a dormir, tenemos un sexo tan reconfortante que es de no creer...!!!

Todo esto me daba fuerzas para seguir brindándole a Lorenzo, el 'acompañamiento' terapéutico que necesitaba. Hasta el viernes, es decir, antes de ayer, que agarramos para la mierda. Fue cuando le dije que yo no era su sirviente. También le dije otras cosas, un poco 'fuertes' sobre la vida y sobre algunos sentimientos que yo veía negativos en él y que no lo ayudaban para nada. La verdad que me 'sacó' (inestabilizó emocionalmente) mal y le dije muchas cosas que después me arrepentí, pero ya las había dicho. Tanto 'sincericidio' a Lorenzo no le gustó nada. Y fue la primera vez que 'explotó' (exteriorizó), al menos conmigo, toda la 'bronca' (enojo) que tenía almacenada. Me discutió a los gritos mis puntos de vista, rompió cosas y terminó llorando. La verdad que me dio mucha lástima y me había arrepentido de haberle dicho muchas de las cosas que le dije, pero ya era tarde: ya lo dicen por ahí, 'uno es amo de lo que piensa y esclavo de lo que dice'... Y yo había dicho mucho, quizás demasiado y todo en una sola vez... Después de semejante 'despelote' (lío/quilombo), vino la madre y una de las abuelas a consolar a Lorenzo y mientras una me pedía explicaciones de lo que había pasado, la otra me pedía que me fuera... No de mala manera, pero me lo dijo... Finalmente, me fui. No sé qué pasará mañana. En fin, quizás, esto de los 'acompañamientos terapéuticos' no sean para mí... 


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Boludos y pelotudos





En las Guerras de la Independencia argentina, nuestros gauchos peleaban contra el ejército realista español. Un ejército que en aquella época era el Primer Mundo. Una maquinaria de guerra con la formación y la disciplina de las mejores academias militares españolas del momento, armas de fuego con la última tecnología, artillería, corazas, caballería, el mejor acero toledano y muchos etcéteras. 

Nuestros gauchos, de calzoncillo y botas de potro con los dedos al aire, sólo tenían para oponerles 'pelotas' (piedras grandes redondeadas con un surco por donde ataban un tiento), 'bolas' (piedras redondeadas más chicas que las 'pelotas' y también atadas a un tiento) y los 'facones' (cuchillos de grandes dimensiones que algunos amarraban a una caña tacuara y hacían una lanza precaria). Pocos tenían armas de fuego. 
¿Cuál era la técnica para oponerse a semejante maquinaria bélica como la que traían los realistas españoles? Nuestros gauchos, todos de a pie, formaban en tres filas: la primera era la de los 'pelotudos', que portaban las pelotas de piedra grande amarradas con un tiento. La segunda era la de los 'lanceros' de facón y caña tacuara y la tercera la integraban los 'boludos' con sus boleadoras o bolas.

Cuando los españoles cargaban con su caballería, los 'pelotudos', haciendo gala de una admirable valentía, los esperaban a pie firme y les pegaban a los caballos en el pecho, que de esta manera rodaban y desmontaban al jinete, provocando la caída del mismo y de los que venían atrás. Los lanceros aprovechaban esta circunstancia y acuchillaban a los soldados caídos. Entonces, los 'boludos' los rematan en el piso.
Allá por la década del ’90 (1890) un Diputado nacional, aludiendo a lo que hoy llamaríamos 'perejiles' (ingenuos o tontos) dijo que no había que ser 'pelotudo' en referencia a que no había que ir al 'frente' y hacerse matar. Fue algo así como decir 'no hay que ser estúpido'. Con el tiempo, con la palabra 'pelotudo y boludo', se designó al tipo que tenía los testículos grandes que les impedían moverse con facilidad.
Como se habrán dado cuenta nada que ver con la realidad histórica. Luego, con el tiempo, ambas palabras, se transformaron en un insulto. Y nos fuimos olvidando del verdadero origen de la palabra. En las últimas décadas, reemplazando a otros modismos de nuestro dialecto cotidiano debido a la deformación de nuestra lengua o por la falta de vocabulario, los jóvenes intercalan cada dos o tres palabras un 'boludo', a veces por nada, a veces por respuesta, a veces en vez de decir 'querido', es decir, que es un término de uso múltiple que no tiene el sentido original y que en realidad, no sabemos por qué lo decimos. Eso sí, no existe una palabra mejor para decirle a alguien que con su comportamiento o actitud ingenua, tonta o altamente perjudicial para nosotros, nos llega a exasperar tanto que no podemos evitar decirla...






viernes, 4 de septiembre de 2015

El viudo alegre 2




La llegada y el estacionamiento delante nuestro del camión 'semirremolque' fue el causante que se interrumpiera ese momento casi mágico en el que nos habíamos introducido con Inacio. Era el primer ser vivo que se dignaba a detenerse al menos para ofrecer su ayuda. Había pasado una hora larga desde que nos habíamos detenido. La señal de auto con desperfecto mecánico era inequívoco: balizas visuales, balizas eléctricas encendidas y capó levantado, no indicaban otra cosa.

Sin embargo, la inseguridad y el temor a detenerse para auxiliar a alguien y ser robado (a veces hasta asesinado), está tan incorporada en el imaginario social que prácticamente desapareció la famosa y generosa solidaridad argentina. Pero siempre hay excepciones y este camionero fue la excepción. Apenas estacionó, se bajó del camión y vino hacia nosotros. Nosotros, dejamos lo que estábamos haciendo y fuimos a su encuentro. En pocos minutos, le dijimos que nos había pasado con el auto.

El tipo miró el motor y estuvo toqueteando acá y allá. Después fue hasta el camión y volvió con una linterna grande. Estuvo mirando todo y me dijo que volviera a echar agua al 'bidón' (depósito de agua) del radiador. Hecho esto, dijo algo que no entendí y volvió al camión para traer ahora una lámpara portátil conectada a las baterías del camión. Dijo algo sobre una 'manguera de goma' y fue de nuevo a su camión para traer una caja de herramientas.

Mientras el tipo estaba con la mitad del cuerpo metido dentro del motor, Inacio y yo, nos prodigábamos caricias 'púdicas' y que pronto pasaron a ser 'impúdicas'. De tanto en tanto, con mucho cuidado y cautela, Inacio y yo, nos 'franeleábamos' (acariciábamos) furtivamente. Casi, sin mirarnos siquiera, en la oscuridad de la noche y tan cerca de un 'tercero' totalmente inadvertido de lo que estaba pasando, le daban al asunto, un toque 'especial'

Momentos después, el camionero nos dijo que se había aflojado una 'agarradera' (cinta metálica que sirve para ajustar) que permitió que la manguera de goma se desconectara. El tipo la ajustó, volvió a llenar el 'bidón' con agua y asunto arreglado. Al menos, podíamos seguir viaje y buscar ayuda especializada. Nos despedimos del tipo, que solamente aceptó nuestro agradecimiento y no hubo dios, que aceptara dinero, al menos, como estímulo a su solidaridad.

Así fue que nos despedimos y seguimos nuestro camino. Faltaban pocos kilómetros para entrar a la ciudad y encontrar alguna 'estación de servicios', volver a tener señal en el celular y comunicarnos con el resto para darles señales de dónde estábamos y que había pasado. Pero la 'calentura' (excitación) que teníamos Inacio y yo, era más grande y dejamos eso para después. Apenas estacionamos el auto en la playa de estacionamiento del 'surtidor' seguimos con la 'transa'.

El polarizado y el empañado de los vidrios del auto y la soledad y frío de la madrugada nos dio el 'ambiente' de privacidad que necesitábamos. Y ahí nos permitimos exteriorizar todos nuestros sentimientos. Bastante limitados en movimientos pero los suficientes para la 'transa, la paja y el pete' (caricias, besos, masturbación y felación). El primer 'wsp' (whatsapp) de Luizao nos llegó en plena 'transa'. También los mensajes de Caio que nos preguntaba dónde estábamos.

En ese momento pensé: cómo no habíamos pensando comunicarnos con Caio por medio del 'wsp'...??? Creo que toda nuestra intención se centró en el llamado al auxilio mecánico y al no tener 'señal' para el celular, solamente pensamos en eso y ninguno de nosotros, sopesó la posibilidad de usar el 'wsp' para comunicarnos con los demás pibes. Claro que habernos dado cuenta de eso, no hubiéramos tenido con Inacio la oportunidad que tuvimos de quedarnos solas y poder hacer lo que hicimos.

Les contesté que no se preocuparan, que un camionero nos había ayudado y en ese momento, estábamos 'desayunando' en una 'estación de servicios' y que en cuanto termináramos, nos encontraríamos en el hotel donde se alojaban los 'brasileñitos'. Claro que nuestro 'desayuno' fue a base de la proteínica 'leche' (semen) humana... jaaaaa... Estábamos re calientes y aunque no cogimos/follamos como dios manda, nos sacamos la leche y las ganas que nos teníamos.

Finalmente y para no demorar mucho más tiempo, nos acomodamos la ropa e intercambiamos además de nuestros fluidos, todos los contactos electrónicos y virtuales y nos dispusimos a ir al encuentro de nuestros amigos. En la próxima media hora que demoramos en atravesar la ciudad, casi desolada, a esa hora, estuvimos tratando de encontrar un momento para volver a encontrarnos y tener sexo, es decir, coger/follar como realmente lo deseábamos. Inacio se considera un 'bi amplio' y estaba muy entusiasmado, al igual que yo, de poder penetrarme y de ser penetrado por mí. Pero por muchas vueltas que le dimos al tema, nos dimos cuenta que era imposible volver a tener la oportunidad de encontrarnos a solas otra vez. Así fue que nos despedimos, comprometiéndonos a volver a encontrarnos, 'algún día', en un futuro cercano. Aunque todos sabemos que 'algún día, nunca llega'... En fin...