viernes, 27 de noviembre de 2015

Dioso





Como estamos finalizando el año, quien más o quien menos, de los 'diositos' más grandes, están rindiendo materias finales y nos cuesta horrores encontrar un tiempo para poder reunirnos. De ahí que estoy 'saliendo' poco o nada. Y la vez que lo hago, lo estoy haciendo solo o con conocidos de la facultad. Y, como no tengo amigos gays del 'ambiente' y soy poco proclive a ingresar en el mismo, me cuesta mucho, relacionarme con 'diositos' gays fuera del círculo de mis amigos...

Así que el viernes pasado y con el fin de festejar la finalización del año lectivo nos reunimos con algunos compañeros del curso de la facultad. Fuimos a un bar que queda cerca de casa. Tomamos cerveza y recordamos diferentes anécdotas y la pasamos bien. La ingesta alcohólica fue más que abundante y apenas comimos algo. El bar estaba lleno de gente y de una mesa vecina, me llegaron las primeras 'ondas', vía radar gay, que siempre tengo encendido y dispuesto a entrar en contacto... 

En una mesa vecina, había 4 treintañeros, uno de los cuales, a través de miradas y gestos imperceptibles, me estaba tirando 'ondas'. El tipo no era mucho más grande que yo y aunque no entraba en la categoría de 'diosito', podía considerarse una especie de 'dioso' (tampoco era un 'dios'). Tenía 'algo' que me gustaba y hasta ahí. Me hacía recordar a alguien que no supe definir. En un momento dado, el tipo se levantó, me hizo un guiño y con la cabeza me indicó que lo siguiera.

Nos encontramos en el baño. Hablamos algunas palabras y combinamos ir a otro lugar para poder hablar tranquilos y ver si teníamos 'onda' para hacer algo más. Así que eso fue lo que hicimos. Nos encontramos en las cercanías y apenas hablamos nos dimos cuenta que nos entendíamos bien, así que decidimos seguirla en la casa del tipo. Se llamaba Mario, tenía 34 años y si bien no era un 'dios' tampoco era feo. Tenía algo que me gustaba y que me resultaba atractivo.

Mario es un tipo 'grande' para mis gustos, aunque tengo que destacar que su apariencia exterior, hace que parezca que tiene muchos años menos. Tiene una cara atractiva y con ciertos rasgos adolescentes que busca ocultar con una barba de varios días que le cubre toda la cara. Claro que no puede ocultar una calvicie incipiente con dos grandes entradas que para evitar que se noten, tiene su cabello casi 'rapado' (cortado al ras). Mario vive solo, en un departamento, en la periferia de mi ciudad.

La verdad que no me gustaba mucho el lugar pero otro no teníamos. No podíamos ir a casa porque el Tato estaba con unos amigos celebrando no sé que cosa. Así que no tenía alternativa: o era la casa del tipo o un 'telo' (hotel por horas) idea que realmente me subyugaba menos que ir a la otra punta de la ciudad. Así que allá fuimos. Mario no tenía auto y en el viaje de ida, seguimos conversando y tratando de 'romper el hielo' para entrar en un clima de confianza.

Cuando llegamos al barrio y ante mi total desconocimiento del lugar, Mario me fue indicando por donde ir hasta que llegamos a su casa. El lugar no es agradable para nada y salvadas las distancias, me hizo acordar bastante al barrio donde vivía la madre del Tomi o donde fuimos una vez, con Felipe a comprar marihuana. Son barrios FoNaVi (Fondo Nacional de la Vivienda) con edificios de 3 o 4 pisos, tipo monoblocks, de construcción pobre y en el que vive gente de clase media baja y clase baja.

Y si bien era casi de madrugada y en las calles no había gente, no me gustaba mucho ese lugar. Después de muchas vueltas, llegamos a la casa. Subimos por las escaleras y apenas entramos en el departamento, el tipo encendió la luz y me preguntó si quería tomar algo. Preparó el consabido fernet con Coca Cola en una jarra grande que fuimos vaciando mientras conversábamos y nos conocíamos más. Y aunque estábamos 'calientes', avanzamos lentamente en nuestros deseos.

Finalmente, terminamos en la cama. Mario, que hizo de pasivo, me dejó tomar la iniciativa y aunque yo me sentía muy mareado por todo el alcohol bebido, creo que cumplí con todas sus expectativas. Lo penetré varias veces y en distintas posiciones y sacó mi leche de mil maneras diferentes hasta que totalmente exhausto, me dormí. Me desperté pasado el mediodía. Mario que ya se había levantado, notó que yo me había despertado y entrando al dormitorio, me dio un gran beso en la boca.

Me preguntó si quería ducharme y desayunarme antes de irme. Le contesté que sí, así que me duché y cuando fui a desayunar/almorzar/merendar, me encontré en la cocina con dos pibitos de más o menos, la edad de Luciano o del Pollito, que me presentó como 'amigos'. Ninguno era 'diosito' aunque se notaba que eran gays porque los dos eran algo amanerados y uno de ellos 'mariconeaba' bastante. Así que, desayuné café con masitas, mientras Mario y los dos 'pendex' tomaban mate y me comían con la mirada. Hablamos de 'bueyes perdidos' y antes de despedirnos, intercambié con Mario, los números de los celulares y convinimos en encontrarnos otro día. Y como me resultaba bastante complicado salir de ese barrio, el mismo Mario se ofreció guiarme. Nos despedimos con un largo beso y nos pusimos de acuerdo a llamarnos para reencontrarnos próximamente. Mis gustos comienzan a cambiar y se van ampliando mis 'horizontes': primero fue Martín, luego el Nesti y ahora Mario. Estaré 'madurando' o me estoy volviendo 'viejo'...??? jeeeee...







domingo, 22 de noviembre de 2015

Finales





Se acerca el fin del año y el final del 5º año de mi carrera universitaria. Y junto con él, tuve que rendir algunos 'finales' de 'materias' (asignaturas) que me acercan cada vez más a la meta que me propuse hace un tiempo. Junto con estos finales, también se me presentaron otros 'finales' que tenía en cuenta que podían producirse porque está bueno, que uno esté preparado mentalmente al menos, para este tipo de cosas, aunque otros 'finales' me tomaron totalmente desprevenido.

Una, porque tampoco es cuestión, que en este caminar que tenemos en la Vida, no nos agarre con la 'guardia baja' (indefensos) y nos ponga 'nocaut' (KO) por toda la cuenta. Y la otra, porque deberíamos evaluar de tanto en tanto, en qué lugar estamos 'parados', de donde 'venimos' y adónde 'vamos'. Algo así, como tener un bosquejo de nuestra vida, como para no caer fácilmente, en el 'dèjá vu'. Al menos, eso es lo que hago y que me resulta bastante bien, al menos, como experiencia personal.

Estos 'finales', además de la materia rendida con un '10' (excelente) llamativo por todo lo que la 'nota' (calificación) implica y después de haber bregado durante todo el año, con los profesores titulares de la cátedra, que me pusieron todos los 'palos en la rueda' (dificultades) para impedirme que pudiera aprobar esa materia (Psicología Clínica II) todavía no sé con qué intenciones. Sé que existen políticas 'internas' que nos guste o no, inciden, pero es algo que todavía no comprendo y menos asimilo.

Dejando de lado el tema 'facultad' (universidad) me quiero referir a otros tres 'finales', dos de los cuales, no vi venir. Así que la Vida, me encontró con la guardia baja, en dos oportunidades diferentes y sino me puso KO por toda la cuenta, es porque aunque no me esperaba lo que sucedió, tampoco me afectó tanto personalmente. Una fue la disolución, como pareja, de Caio y Lucho, después de muchos años de estar juntos y llevar una relación que creía consolidada. Realmente no me la esperaba.

El otro 'final' me lo propuso Álvaro, aunque vivimos algo así como 'debut y despedida'. Después de ese encuentro fortuito, del domingo a la noche, habíamos quedado en un nuevo encuentro en la semana. Álvaro tiene muchos problemas para exteriorizar su sexualidad. La causa principal es porque los integrantes de su familia cercana (léase padres y hermanos) son homófobos acérrimos, además de vivir en un pueblo chico donde todos se conocen.

Promediando la semana y aunque yo tenía que rendir el 'final' de Psicología Clínica, no pude decirle no a su invitación para encontrarnos. Así que eso fue lo que pasó. Fuimos a beber algo cerca de la facultad, cerca del mediodía. Allí conversamos de 'bueyes perdidos' y de otros temas, más personales e íntimos, como por ejemplo, la virginidad sexual de Álvaro y que quería perder, aunque esa decisión, lo tenía aterrorizado y se debatía en esa rara ambivalencia del 'quiero pero no quiero'.

La verdad que charlamos mucho sobre el tema. Álvaro es un 'diosito' como los que a mí me gustan y es apenas un par de años más chico que yo. Me resultaba totalmente increíble que a los 22 años, todavía fuera 'virgen'. Pero era más que comprensible, habiendo nacido y vivido en un pueblo 'chico' y proviniendo de una familia que no aceptaba la homosexualidad y que la veía como una enfermedad y una perversión. De ahí, toda su represión hasta ese momento.

Obviamente, comprendí sus actitudes a la defensiva permanentemente y a la escasa receptividad que habían tenido mis 'embates' en encuentros anteriores: la primera vez, fueron solamente besos y franela y la segunda vez, llegamos al 'pete' pero no hubo dios que lo convenciera para dejarme ir más allá. Pero ese miércoles, Álvaro estaba decidido y yo, obviamente, no iba a dejar pasar esa ocasión que la Vida y el mismo Álvaro, me servían en bandeja.

Así que después de una larga, esclarecedora y tranquilizadora charla, fuimos a casa. Ninguno de los pájaros estaba, lo que tranquilizó más a Álvaro. Le hice beber bastante vodka con vermut como para deshinibirlo y luego, nos transamos en el sofá de la sala de estar, aprovechando que estábamos solos y que el lugar es el más cómodo para eso. Después, sí, terminamos en mi dormitorio, totalmente desnudos y con un Álvaro totalmente entregado a lo que sería su primera vez como 'pasivo'. 

La verdad que la pasamos más que bien y creo que disfrutamos ambos y mucho. Álvaro se dio permiso para ser feliz a pesar de sus represiones y yo me sentí más que feliz al poder hacer mío a ese diosito. Y sino fuera porque Álvaro necesita continuamente que alguien lo esté 'chicaneando' (incitando) para que haga lo que le gusta, otro sería el 'cantar' pero... tiempo al tiempo. Por ser su primera vez, hicimos mucho. Tampoco el mundo, se hizo en un día, qué tanto...!!! jeeeeee...

El otro 'final', no por intuido fue menos inesperado, fue el deseo transitorio, pero deseo al fin de Luciano, de ponerle 'puntos suspensivos' a nuestra relación. Aparentemente, está 'confundido' y no sabe, a ciencia cierta, si le gusta romper culos o que se lo rompan a él. La verdad que fue una especie de 'crónica de una muerte anunciada', especialmente, por como se venían dando las cosas con él. No sé si por timidez, confusión o inhibición, dejó que lo cogiera muchas veces hasta la última vez.

Allí debe haber sido cuando juntó el coraje suficiente como para decirme que lo nuestro no 'iba más'. Yo intuía que algo malo iba a pasar, porque Luciano, en los últimos tiempos, si bien disfrutaba y me hacía disfrutar del sexo, estaba como 'ausente' y no me contestaba nada en cuanto le preguntaba la causa. Y ahora tampoco me la dijo. O sea, que 'rompimos' nuestra relación, pero no sé si fue por su 'confusión', porque decidió ser 'hetero' o porque apareció otra pija en su vida.

Sea lo que sea, la 'cosa' me dolió. Creo que me había enamorado de Luciano y le fui más fiel que a cualquier otro chico. Accedí a todo lo que me pidió y sugirió e hice lo que él deseaba que hiciera. Pero nada de eso alcanzó y aunque, Luciano mismo, me dijo que era una especie de separación temporal, yo creo que no es así, y que por el contrario es definitiva, aunque lo sentí a él mucho más dolido que yo con esa decisión. Así que desde hace algunos días, retomé mis días de soltería, sin compromisos ni ataduras y libre como el viento. Con mi capacidad innata de ir de acá para allá o de enroscarme donde y con quién me dé la gana. Por suerte, los 'gaycitos' se siguen reproduciendo como hongos bajo la lluvia y los encuentro de todas las edades, tamaños y colores. Mi 'radar-gay' sigue funcionando como en los buenos tiempos y mi habilidad para contactar con ellos sigue siendo llamativa. Será cuestión de volver a proponérmelo para volver a mi mejor época de 'depredador' (como diría Betulo) antes de que sigan pasando los años y me convierta en un león herbívoro y sin uñas...!!! jaaaaaa...





sábado, 14 de noviembre de 2015

Maratón





El domingo pasado, participé de una 'maratón' de 10 km que organizó el canal 5 de televisión abierta, de acá, de Rosario. La hacía en beneficio de una ONG que ayuda a las personas que viven en la calle. La verdad que no tenía mucho entusiasmo en participar de esa maratón pero Luciano me inscribió porque sabe que me gusta 'correr'. En realidad, corro, por un lado, para mantener un poco mi estado físico y por el otro, para mantenerme lo más saludable posible.

De tanto en tanto, voy a natación y también al 'gym', pero en realidad, hoy por hoy no me queda tiempo. Así que, por las mías, salgo a correr. A veces, cuando no llega 'muerto', el Tomi viene conmigo y otras veces, lo hace Luciano. Algunas veces, los dos coincidieron. Ambos se llevan bien y sienten mucha simpatía uno con el otro. Pero, hasta ahí. A los dos, les gusta más ser pasivo, con otros varones, así que, ambos fueron en algún momento, compañeros de cama pero entre ellos, nada.

La maratón se largaba a las 9.30 aunque yo ya estaba por ahí, boludeando, casi como dos horas antes, haciendo el pre calentamiento, 'sociales' y mirando potenciales 'diositos', algunos 'cazables' y otros inalcanzables y todo eso. Habíamos quedado con Luciano, encontrarnos al mediodía, en uno de los bares de la zona, aunque pecamos de optimistas, al pensar que íbamos a conseguir lugar. Ese domingo, amaneció soleado y caluroso y en el lugar había miles de personas.

Al finalizar la maratón, tuve que ir hasta el auto y ubicar a Luciano por medio del celular. De otro modo, era imposible. Luciano estaba con unos amigos del colegio, en la parte de afuera de un bar de la zona. A la tarde, pensaban ir a la cancha a ver al club de sus 'amores'. Así que hicimos como si nuestro encuentro fuera espontáneo, me presentó a sus amigos y después nos excusamos y fuimos a hablar adentro del bar, a la 'barra'. Y como estábamos 'calientes' (excitados) fuimos al baño.

En el baño, nos sacamos la 'calentura'. Nos metimos en uno de los cubículos donde están los inodoros y en menos de un minuto, mis 'calzas' (pantalones ajustados) y mi slip, los tenía abajo y a Luciano, 'ternereándome' (felacionándome) como un desesperado. Poco le importó, que yo estuviera transpirado o que alguien que usara el bañño adivinara que estábamos haciendo. Toda su boca albergaba mi pija y su lengua, mientras me la saboreaba, me hacía sentir en el séptimo de los cielos...

Así estuvimos un largo rato, hasta que se paró, se bajó su pantalón y calzoncillo y comenzó a pajearse, mientras me besaba en la boca. La verdad, que en ese cubículo donde estábamos, no nos podíamos mover libremente pero así y todo, me di 'maña' para hacerlo girar. hacerle apoyar las manos contra la pared y sacarle los pantalones y la ropa interior. El culito redondo de Luciano se me ofrecía apetitoso. Así que abrí sus nalgas y ensalivé durante algunos minutos su agujerito con mi lengua..

Después lo penetré. Tuvimos que suspender una sola vez, el goce que sentíamos, porque entró alguien al baño pero suponemos que por el ruido que hizo y por el poco tiempo que estuvo allí, era alguien de la limpieza. Luego, seguimos ensimismados en el 'saca y pon' mientras que Luciano, de tanto en tanto, se pajeaba. Como Luciano tiene la eyaculación f'acil, esperó que yo terminara, para 'acabar' él. Después, nos limpiamos como pudimos, nos arreglamos las ropas y volvimos al bar.

Allí nos despedimos. Yo lo dejé con sus amigos y me fui a la casa del Pollito, a quien le había prometido, que iba a almorzar con él, ese domingo. Estaba, con otros 'pollitos', diositos obviamente pero solos, porque la madre tenía un almuerzo y lo dejó solo en la casa. Así que, después de ducharme y cambiarme de ropas, les hice de cocinero. Les cociné hamburguesas y ellos se encargaron de prepararlas. Tomamos cerveza y gaseosas y de postre, comimos el infaltable helado.

Después, mientras los demás 'pollitos' jugaban con la play, con el 'pollito' nos fuimos al dormitorio y nos empezamos a 'transar'. La verdad que yo estaba 'muerto' de cansancio y tenía más ganas de dormir que de tener sexo. Pero el 'pollito' que está 'caliente' permanentemente, tenía otros planes. Y, como me re calienta, no le pude decir que no a sus insinuaciones y aunque hice de pasivo con todo lo que eso implica, igual nos regalamos nuestras cargas espermáticas... jeeeeee...

Al final, me ganó el cansancio y me quedé dormido en la cama del 'pollito'. Fueron los gritos de los 'pollitos' los que me despertaron. Gritaron el gol del empate de su equipo (Rosario Central). Jugaban contra Boca Jrs. que se había consagrado campeón del fútbol argentino, una fecha antes. Y era una especie de revancha, porque, el miércoles anterior, habían perdido la copa 'Argentina', también en contra del mismo equipo y de la ayuda del referí.

Así que no tuve más que levantarme, vestirme e ir con ellos. La madre del 'pollito' ya había regresado y como yo no tenía ningún interés en ver el partido, me puse a conversar con ella. Me convidó con mates y torta y estuvimos charlando de 'bueyes perdidos' aunque por la forma que me miraba y por algunas 'indirectas' bastante directas, creo que la 'mina' sigue tan caliente conmigo como el año pasado. La 'mina' es muy linda y está más que apetecible pero... lo sigo prefiriendo al hijo... jaaaaa...

Me quedé a cenar con ellos pero me despedí temprano, argumentando que estaba cansado y que tenía que trabajar al día siguiente, pero no esperaba el regalo inesperado: me pidieron si podía llevar hasta la casa a uno de los 'pollitos' más recientes que se agregó al grupo de 'pollitos diositos'... jeeeee... Se llama Alejo y tiene 16 y sino fuera por mi cansancio y por la hora, ya que Alejo le había prometido a los padres que iba a estar en la casa, después de la cena, mucho me hubiera gustado seguir conversando con ese Alejo, que se mostró muy 'receptivo' a algunas insinuaciones que le hice. Obviamente que tuve una erección casi 'al toque' pero me tuve que contener, porque no quiería espantar a ese diosito. Seguramente, ya habría otras oportunidades... Finalmente, dejé a Alejo frente a la puerta de la casa y cuando ya regresaba a mi casa, me encontré con Álvaro, el chico del interior, que estudia en la Siberia, esperando el 'colectivo' en una de las paradas del centro. Le dije de alcanzarlo hasta la casa, así que subió al auto. En el camino, hablamos más con las manos que con la boca. Finalmente y como Álvaro aceptó hacer 'algo' pero no quería subir a mi casa, estuvimos transándonos en la cochera. Me hizo un 'pete' (felación) y lo masturbé y lo dilaté algo con los dedos pero no hubo dios que lo convenciera para subir a mi casa y menos, sabiendo que podían estar los 'pájaros'. Igualmente, combinamos para encontrarnos en la semana, pero este encuentro, lo cuento en un próximo post... La verdad que fue un domingo maratónico en todo sentido...!!! jeeeeeee...





viernes, 6 de noviembre de 2015

Discapacidad






El fin de semana pasado estuve hablando con los padres de Lorenzo. Para los que no lo recuerdan, les cuento que Lorenzo, es un chico de 16 años, que por un accidente automovilístico, quedó imposibilitado de caminar. Aparentemente, una lesión en su columna vertebral, impide que pueda mover sus piernas aunque no todo está 'muerto' de la cintura para abajo. Esto lo descubrí el pasado fin de semana, cuando descubrí todo circunstancialmente.

Resulta que los padres de Lorenzo viajaron a Buenos Aires no sé con qué motivo. Los dos hermanos más grandes, un varón y una mujer, que pasan los 20 años, no tienen más dependencia con los padres, que la afectiva y la económica, así que no tenían ningún problema. Por otra parte, ya tienen sus vidas organizadas y estén o no los padres, ellos se desenvuelven solos. El problema, eran Lorenzo y sus dos hermanos menores, dependientes todavía a muchas cosas.

Los 'viejos' (padres) de Lorenzo pensaron que la solución estaba en llevar a los tres hijos menores a la casa de la abuela materna, quien se encargaría de cuidarlos durante todo el fin de semana, pero, el diablo metió la cola, cuando le comunicaron eso a Lorenzo. Éste, se negó rotundamente a ir esos días a la casa de su abuela y no hubo promesa ni amenaza que lo hiciera cambiar de parecer. La otra, era que la abuela, se mudara allí, pero a eso y no sé por qué, lo consideraban un despropósito.

Así dadas las cosas y para no profundizar los enojos, las discusiones y las peleas, solucionaron todo, llevando a la casa de la abuela materna a los dos hermanos menores y pidiéndome a mí, como un 'favor especial' que yo me quedara a cargo de Lorenzo durante ese fin de semana. La verdad que lo tuve que pensar y re pensar porque debería ocuparme 'full-time' de la atención del 'pibito' porque al ser un fin de semana, Lorenzo no tenía ninguna actividad.

Así que después de pensarla bien y como Lorenzo aceptó rápidamente la propuesta de sus padres, y éstos, también aceptaron pagarme más que bien el acompañamiento terapéutico que le haría a su hijo, decidí yo también aceptar la propuesta. Me instalaría allí, el viernes por la tarde y mis 'servicios' terminarían, el lunes, pasado el mediodía, hora en la que pensaban ya estar de regreso. Así que eso fue lo que hice. Así dadas las cosas, le avisé a Luciano y a los 'pájaros' de mis planes y allá fui.

Acepté la propuesta, porque además de la muy buena retribución económica que era muy 'sustanciosa', la relación que estamos manteniendo, Lorenzo y yo, es mucho más afable, cordial y comunicativa que al principio. Nos estamos entendiendo más que bien, porque tenemos una personalidad semejante, pensamos parecido y nos gustan y rechazamos casi las mismas cosas. Todo eso, formó un 'pack' que terminó consolidando nuestra relación.

Así dadas las cosas, hoy por hoy, desapareció la relación 'terapeuta/paciente' y se convirtió en una más parecida a 'admirado/admirador'. Claro que para llegar a esta instancia, antes tuvimos que transitar por otras relaciones, algunas de ellas, no tan positivas como la de 'sirviente/amo', 'terapeuta/paciente' hasta llegar al momento actual, de 'amigo/amigo', donde todo lo que pienso, digo y hago, hace 'eco' en algunas actitudes de Lorenzo...

Y todo esto se dio, gracias a mucho de ustedes, que me aconsejaron como obrar los primeros días en los que tuve que 'lidiar' con Lorenzo. El secreto reside en no tratarlo como alguien 'especial', alguien que necesita del 'otro' para subsistir, sino tratarlo de igual a igual, salvando las características que le son propias al caso, obviamente, atenuando o moderando algunas circunstancias, pero haciéndole ver a Lorenzo que la imposibilidad que tiene de caminar, no es más que eso: imposibilidad de caminar.

Pero esa imposibilidad no le impide que pueda disfrutar de todas las cosas que la vida nos da. Claro que todavía falta mucho para llegar a lo que a mi me gustaría que consiguiera, pero creo, que Lorenzo va por buen camino. Al menos, ya no está tan encerrado en sí mismo y acepta algunas cosas que hace tres meses atrás eran impensables (conversar abiertamente y no solamente con 'sí' o 'no', salir a dar una vuelta en el auto, especular con la idea de retomar sus estudios y algunas otras)...

Lo que todavía no superó es la vergüenza que siente, al tener que desplazarse en un sillón de ruedas y que lo vean así, imposibilitado de hacer muchas cosas. Por ahora, el sillón de ruedas, se convirtió para Lorenzo, en un obstáculo insalvable que lo confina a un mundo solitario y hostil que solamente abandona ahora, muy a cuentagotas y solamente cuando está conmigo. Así que ese viernes, llevé mis 'bártulos' a la casa de Lorenzo y me dispuse a pasar con el 'pibito' un largo y raro fin de semana.

Estuvimos solos casi todo el fin de semana, porque los hermanos más grandes no molestaron para nada y los más chicos se fueron el mismo viernes, después de que salieron del colegio. Así que más o menos, estuvimos haciendo lo mismo de siempre pero durante más tiempo. La noche del viernes, comimos pizza y bebimos demasiado y pasamos ciertos límites que le habían impuesto los padres, especialmente, con respecto al alcohol, que de última fue el culpable de aflojarnos la lengua...

Más que nada hablamos de la discapacidad y de la 'bronca' (enojo) que tenía Lorenzo para con la Vida en general. Y conversando sobre esto, una cosa llevó a la otra y terminamos hablando de sexo. Lorenzo me preguntó si tenía 'novia' y al principio le dije que sí, aunque poco más tarde, le reconocí mi verdadera orientación sexual. Le dije que si le molestaba que yo fuera gay, me lo dijera abiertamente, que yo renunciaría a mi función. Pero que creía que necesitábamos 'sincerarnos'.

Lorenzo me dijo que no le molestaba que yo fuera gay mientras yo no intentara nada con él. Yo no pude dejar de reírme y le aseguré que eso no iba a pasar. Como contrapartida, me contó que él era 'hetero' y aunque estaba imposibilitado de mover las piernas, igualmente, tenía 'erecciones' y que se hacía la 'paja' (masturbación). La verdad, que esa confesión me deslumbró porque yo creía que mucho de su malestar emocional, se debía a que no podía encauzar su apetito sexual. 

También me contó que era 'virgen' y que de ese tema, el sexual, en la casa no se hablaba. Ni con el hermano varón más grande ni con sus padres. Esa confesión, abrió un horizonte nuevo para mí y para mis futuras estrategias. El sexo iba a ser el punto, donde aplicar la 'palanca' para mover el mundo de Lorenzo. Pero, no fuimos más allá que de la conversación en cuanto al sexo, aunque transitamos, ambos, por senderos 'peligrosos'. 

Especialmente porque los vapores del alcohol, invadieron todo nuestros cuerpos y embotó nuestros cerebros pero aligeró nuestras lenguas. Esa conversación se acentuó un poco más, en el dormitorio de Lorenzo, cuando lo ayudé a ir al baño, desnudarse y ayudarlo a cubrir su desnudez, con el pijama. Entre tanto movimiento y manoseos, tuve la oportunidad de apreciar la belleza natural de aquel 'efebo' y ver también, como se le 'paraba' la pija. Esta situación, dio lugar a que le hiciera muchas bromas al respecto, porque él decía que era 'hetero', pero que tenía esa erección, justo cuando estaba con un gay y que sería porque seguramente me deseaba... jaaaaa... Lorenzo se rió de lo que yo decía. Era la primera vez que veía como se reía. El 'pendejito' es un verdadero 'semidiosito' que no llega a la categoría de 'diosito' pero mucho no le falta. Me dijo que creía que yo estaba 'demasiado' atento a su pija. Le dije que sí porque esa era mi naturaleza pero que no pensaba ir 'más allá' porque eso era lo que le había dicho, salvo que él cambiara de opinión... jeeeeeee... Conversaciones como éstas, de doble sentido, directas e indirectas, se fueron sucediendo y nos sirvieron de verdaderos 'puentes' para acercarnos emocional y afectivamente, como nunca lo habíamos hecho antes. También le conté muchas cosas de mí, de mi vida y de mis 'diositos'. Después, ya en silencio y antes de dormirnos, estuve pensando en Luciano y en los 'pollitos' y cuánto ellos me y le podían dar una mano a mí y a Lorenzo. El pibito se había mostrado bastante 'receptivo' en conocerlos y quien sabe sino me podrían ayudar más de lo que yo creía... jeeeeee...