domingo, 27 de diciembre de 2015

Roles gays






Luciano: vos querés que yo haga siempre de 'mujer' en nuestra relación...???

Yo: noooo...!!! Por qué me preguntás eso...???

Más o menos así fue como comenzó el diálogo entre Luciano y yo, ayer, después de habernos juntado con los 'diositos' para celebrar la graduación de Caio, la próxima graduación de otros y el fin del año. A diferencia de otras veces, decidimos ir a un restaurante. Diferentes circunstancias hicieron que optáramos por ir a comer afuera, entre ellas, que no éramos tantos, la reciente separación de muchas parejitas y la formación de otras nuevas, hacía que no tuviera sentido hacer nada en casa.

Realmente, la pasamos bien, aunque como hace un tiempo a esta parte, ya sea por 'h' o por 'b', no van todos. Quién más o quién menos, tiene otros compromisos y no es tan fácil reunirlos como antes. O cambian de pareja, como cambiamos de boxers o slips y con el agregado de gente nueva, ya no es lo mismo. Aunque igual, aunque ya no somos como antes, cuando éramos mas chicos, la amistad se conserva y creo que 'los derechos' también, aunque ahora es más difícil invocarlos... jeeeee...

Pero volviendo al principio, la cabeza de Luciano estaba apoyada en mi pecho, todo su cuerpito desnudo bien pegado al mío y con una de sus manos, me pajeaba muy lentamente, retirando toda la piel de mi pija y dejándome el glande al descubierto y asomando expectante, logrando que mi erección se mantuviera firme. Mi brazo recorría toda su espalda y mi mano se perdía entre su 'raja' (zanja del culito), donde mis dedos jugaban con su agujerito, presagiando mis deseos.

L: porque lo que yo siento, es que vos me tratás como si yo fuera una mujer...

Y: no...!!! Nada que ver, no te confundás. Yo te trato con mucha 'dulzura' que es como trato o traté siempre a un chico que me gustaba mucho pero de ahí a que te trate como a una 'minita'...

L: vos me gustás mucho, te amo y quiero estar siempre con vos, pero no quiero que me trates como a una mujer, porque 'no soy mujer' ni tampoco 'me siento mujer'...

Y: ya lo sé, 'bebé' (en momentos íntimos, cuando estamos solos, me gusta decirle 'bebé a cualquier pollito y por extensión, a Luciano ), desde siempre te traté como a un varón, desde que nos vimos por primera vez, en la casa del 'pollito' te acordás...??? Y si te trato con demasiada dulzura, es porque te sigo viendo como a un 'chiquito' (varoncito) de los que a mí me gustan y creo que te merecés todo el mejor trato que te puedo dar. Pero no lo hago pensando que vos sos una 'mujer' sino para seducirte mejor y hacer que te sientas bien a mi lado. Entendés...???

L: pero vos, decime la verdad, que querés que yo sea con vos, un 'activo' que haga de 'pasivo' o a un 'pasivo'...???

Y: no me gustan los rótulos, 'bebé'... para mí no existen los 'activos' o los 'pasivos' en mi vida de relación. A mí los chicos me gustan y punto. Obvio que me siento más 'activo' pero muchas veces también fui 'pasivo' porque me gusta 'sentir' adentro mío, al chico del que estoy enamorado.

L: lo que pasa que con vos casi siempre hago de 'pasivo'...

Y: mirá, medio que me confundís porque no entiendo adónde querés llegar.Ya te dije que no te trato como si fueras una mujer y tampoco te trato como si fueras pasivo. El hecho de que seas casi siempre pasivo, no quiere decir que lo seas. Además, yo sé que te gusta 'ponerla' (penetrar) también y que lo hiciste muchas veces cuando andabas de novio con esa 'minita' (chica) o cuando fueron a Bariloche pero también sé que no te gusta hacer de 'activo' con otros varones. Así que para evitarte malos momentos, no te dije nunca que me cogieras, pero las veces que quisiste ser 'activo' conmigo, no te dije nada, porque a mí también me gusta, que me penetre el chico al que yo amo.

L: no, eso no es lo que quiero decirte. Vos entendés que somos dos varones, no...??? Y que tenemos las mismas necesidades sexuales, no...??? 

Y: jaaaaaa... Qué boludo que sos pendejo...!!! Claro que sé que somos dos varones y que tenemos las mismas necesidades sexuales...!!! Tenemos que 'acabar' (eyacular) para sacarnos la calentura, por eso mientras te cojo para sacarme la leche, te pajeo o te la chupo, para sacártela a vos...!!! La verdad que no entiendo qué es lo que me querés decir...

L: lo que pasa que tus amigos, creen otra cosa...

Ah, de ahí venía la cosa... Durante la comida, había 'saltado' el tema (creo que fue porque uno de los 'diositos' había conocido a un chico gay que tenía una 'onda' parecida a la del Juani) y la mayoría opinaba que los roles sexuales de los gays, se dividían en 'activos' y 'pasivos'. Pero creo, que se limitaban a creer eso, en los casos de chicos gays, que eran amanerados o afeminados. Aunque no recuerdo quien fue el que dijo, que el Juani no era afeminado ni nada y si era pasivo totalmente.

Y como la conversación no estaba coordinada, se discutió el tema entrecruzadamente y resultó todo un bolonki, porque nadie escuchaba a nadie y todos dijeron lo que quisieron. Al final, resultó que yo escuché opiniones parecidas a las mías pero Luciano, escuchó a otros, donde aparentemente, no pensaban igual. Y allí surgieron sus dudas. Igualmente, creo que yo lo tengo 'claro' (resuelto) a mi pensamiento y solo en casos muy puntuales, reconozco la existencia del 'pasivo-pasivo'.

Y: lo que los 'diositos' creen ahora, a mí me tiene sin cuidado. Hace unos años todos pensábamos parecidos pero creo que a medida que fuimos creciendo y teniendo experiencias nuevas, la forma de pensar fue cambiando. Te repito que yo creo que nuestra pareja es una pareja de varones, donde no existe el 'activo' y el 'pasivo' sino que los dos somos iguales, ni 'activos' ni 'pasivos'. Somos varones y tenemos 'roles' solamente para satisfacer al otro pero para nada más...

L: bueno... esto que decís es muy lindo y me gusta escucharlo. Yo ya sabía que pensabas así pero quería que me lo dijeras 'de una' (con seguridad). Yo también creo que somos dos varones que estamos enamorados uno del otro y punto. Lo que hacemos, no lo hacemos porque somos sino porque lo sentimos... O no...???

Y: obvio, 'bebé', me gustó eso de 'lo que hacemos, no lo hacemos porque somos sino porque lo sentimos'. Y creo que es así. Ni vos sos el 'pasivo' ni yo soy el 'activo' de nuestra pareja. Hacemos lo que hacemos porque nos amamos, para hacer sentir bien y satisfecho al otro y sentirnos bien con nosotros mismos. Pero eso no nos obliga a que seamos siempre así. Al menos, eso es lo que yo pienso...

L: ya sé, Lu, yo te decía nada más. A mí me gusta hacer de pasivo con vos y sentirte adentro mío. También me gusta como me tratás y todo eso. Sos muy bueno y muy dulce conmigo, siempre sos así, aunque yo esté enojado o de mal humor o ande con toda la 'loca'. Yo sé que tengo un carácter raro pero vos me tenés paciencia y te la 'bancás' (aguantás) sin decirme nada hasta que a mí se me pasa. Será por eso que te amo como te amo y que me gustás tanto.

Y sin verlo, sabía que Luciano estaba lagrimeando porque las palabras le salían entre cortadas. Luciano, igual que el Sebi, larga lagrimitas sin ruido. Y las larga muchas más veces de lo normal y por cualquier motivo. Tanto es así, que en este corto tiempo que vive en casa, ya tiene varios 'apodos' sin que él lo sepa, obviamente: 'Lagrimita' (para el Tomi y el Tato) y la 'Llorona' (para el Nachito), que pone 'motes' pero es otro que también tiene lágrima 'fácil'... jaaaaaa...

Después de semejante declaración de amor, acentuamos más el 'franeleo' que veníamos teniendo y haciendo. Directamente, yo tomándole de las nalguitas, lo atraje más a mí y mientras ya con mis dedos, iniciaba una rápida dilatación de su agujerito anal, Luciano, empezó con la felación previa a la penetración. Hacía calor y aunque no estábamos transpirando, bajamos más la temperatura del aire acondicionado, apagamos las luces y solamente iluminados, por las luces del exterior, que dejaron en semipenumbras toda la habitación, nos dedicamos a brindarnos el amor que sentimos el uno por el otro, sin pensar en los 'roles sexuales gays'... Simplemente, como dijo Luciano, 'lo que hacemos, no lo hacemos porque somos (activos o pasivos) sino porque lo sentimos y solamente para hacer sentir bien y satisfacer al otro... O no...??? jeeeeeee...









lunes, 21 de diciembre de 2015

Graduación





La semana que pasó estuve pensando en las motivaciones de Luciano para que de pronto, dejara a su mamá primero y a su 'noviecita' después y se dedicara, completamente a mí. O mejor dicho, a recuperar nuestra 'relación'. Esta misma sensación, la deben haber tenido muchos otros, pero la plasmaron en sus comentarios AURA BEARER y DANIEL B. que me hicieron profundizar más mi pensamiento y tratar de encontrarle una explicación lógica al comportamiento de Luciano.

Después de pensarla bastante, llegué a la conclusión de que, a partir del hecho de convivir juntos, le iba a permitir a Luciano, moverse con mayor libertad. Esto es: 1) alejarse de la madre y de las lógicas limitaciones que ella le imponía. 2) La posibilidad, sin salir del 'clóset', de mostrar su verdadera orientación sexual sin tener que llevar una doble vida. 3) No tener apremios económicos, desde el momento que él sabe positivamente que yo voy a 'bancarlo' (sostenerlo) todo el tiempo que pueda.

Puede haber algunas razones más, relacionadas con la autoestima, la seguridad que Luciano necesita y que no estaba recibiendo desde la casa, la necesidad de expresarse libremente y reafirmar una personalidad cambiante y muchos etcéteras más. Además, nos sirvió a ambos su decisión, porque amén de vivir una verdadera 'luna de miel' juntos, estamos redescubriéndonos y viviendo etapas que nunca antes habíamos vivido, especialmente porque ninguno había experimentado esto de 'convivir'.

Y a riesgo de que se produzcan algunos 'roces' propios de la convivencia, todavía eso no se produjo. Nos estamos conociendo y estamos intimando, como nunca antes. Y lo raro, es que a pesar de todo, en nuestra relación prima el diálogo, la tolerancia, la comprensión y la ayuda mutua y no es exclusivamente 'sexual' como fueron mis relaciones anteriores. Así que hasta ahora, no se ven, posibles conflictos. Y esto es mucho decir, porque ambos somos muy individualistas.

Una de las propuestas de Luciano, es la de no salir del clóset, permanecer en él todo el tiempo que sea necesario y dejar que su familia más cercana, sospeche de su homosexualidad hasta el momento que Luciano, lo considere y divulgue su orientación sexual. Mientras tanto, piensa desarrollar su vida gay a mi lado y que ambos esperamos, que sea por mucho tiempo. Supongo que esta decisión, casi al igual a la mía, la dará a conocer, cuando Luciano, lo crea necesario.

Mientras tanto, ni él ni yo estamos apurados a reconocer nuestra homosexualidad al mundo y seguiremos haciendo como hasta ahora. Ocultaremos algunas cosas y dejaremos a la vista otras, cosa que a la gente que nos rodea, se le presente la ambivalencia de 'creer o no creer'. Algo de esto, pasó el viernes que teníamos el acto de graduación de Luciano, el cumpleaños del Nachito y la reunión de despedida del año de mis alumnos de la facultad.

Por suerte, mi compromiso con mis alumnos de la facultad es relativo, así que pude decirles que no podía ir porque tenía otros compromisos. En cuanto al Nachito, por primera vez, no estuve en su cumpleaños. Cumplió 15. De no creer, cómo pasa el tiempo...!!! Obviamente, el Nachito que ya se considera 'grande', pidió especialmente que no hubiera, ese día, fiesta familiar para él porque quería un encuentro entre sus amigos y amigas del colegio, del club y del barrio de mi abuelo.

Como todos teníamos compromisos, accedimos a su pedido y le dimos 'vía libre' para que su deseo se convirtiera en realidad. Con una salvedad, se tenía que comprometer y responsabilizar de que no pasaría nada 'raro'. Pero mi vieja, no conforme con eso, no le dio el 'okey' definitivo hasta que el Nachito, consiguió que un 'mayor' se responsabilizara. Y como todos teníamos algo para hacer, esa responsabilidad recayó en el Tomi quien no tenía compromisos para esa noche.

Salvado ese problema, en la semana fuimos a comprar ropa para la fiesta. Como la 'cosa' era de etiqueta, no pudimos sustraernos a la realidad, así que después de ver varios catálogos, terminamos por decidirnos en comprar sendos 'trajes' (pantalón y saco o americana). Con la diferencia que Luciano, como todos sus compañeros del curso iban con corbata, él también compró una, mientras que yo compré un smoking fantástico y un moño al tono.

La vestimenta diferenciaba perfectamente a ambos y aunque nadie sabe nada, desde el 'vamos' (comienzo) todo indicaba que entre nosotros había algo 'más que amistad', al tiempo, que remarcaba la diferencia de edad que existe entre nosotros. En la mesa, me tuve que sentar junto con la madre y el hermano de Luciano. El padre no fue porque, como están en juicio de divorcio y hay una denuncia de 'violencia conyugal', tiene ciertas restricciones y no se puede acercar a ellos.

Así que yo hacía como si fuera el papá de Luciano, aunque ante todo el mundo, me presenté como 'amigo'. Completaban la mesa, los padres y hermanos, de otro de los graduados. Los graduados, incluido Luciano, comían todos juntos, en una mesa separada del resto de los comensales. Así que en toda la noche, tuve que hablar exclusivamente con la gente de mi mesa, aunque la madre de Luciano monopolizó la conversación, pidiéndome razones de la actitud de Luciano a irse a vivir a mi casa.

Sacando la connotación sexual, le dije a la madre de Luciano lo que más arriba comenté sobre las motivaciones de Luciano a irse a vivir a mi casa. La madre, sospecha que hay algo más que eso, pero no sabe lo qué es o desconfía de mí y no me lo quiso decir. De todos modos, me dio algunas recomendaciones y me dijo que confiaba en mí y en mi postura de cuidar a Luciano, como si fuera un hermano más. Hermano re pervertido y demás, pero hermano al fin... jeeeeee... 

Después de comer, hubo baile y como ya era tarde, la mayoría de las familias se fueron yendo, y solamente quedamos unos pocos invitados que nos acercamos a la 'pista de baile' y como la música era 'fiestera' y todos bailaban con todos y nadie lo hacía con nadie, nos buscamos entre Luciano y yo y nos pusimos a bailar. Pero como las luces eran de colores y negras, aunadas con el alcohol y algo más que seguramente circulaba por ahí, nadie se dio cuenta que hacíamos pareja.

Así estuvimos un rato larguísimo hasta que totalmente exhaustos, nos fuimos al jardín a descansar un rato y beber algo fresco. Ahí, entre la vegetación y la oscuridad reinante, cedimos a la tentación y jugando un poco con el peligro de que nos vean, estuvimos bebiendo y 'transando' (besando, acariciando y pajeando sobre y debajo del pantalón) durante un rato largo, actividad que no interrumpimos a pesar de que algunas parejas pasaron realmente cerca. 

Después, llamaron desde adentro y pasaron una filmación del viaje a Bariloche. Luego, nos hicieron volver a salir al jardín, donde sirvieron pizza y cerveza. Adentro, pusieron música lenta y aunque estuvimos a punto de ponernos a bailar, juntos y apretaditos, asumir nuestra orientación sexual y salir definitivamente del 'clóset', decidimos que no era el momento ni el lugar para eso, aunque por la ingesta de alcohol de todo el mundo, dudo mucho que se hubieran dado cuenta de algo. 

De todos modos, decidimos seguir manteniendo el 'perfil bajo' que mantuvimos hasta ese momento. De ahí que Luciano se puso a bailar 'acarameladamente' con una de sus compañeras del curso y yo salí afuera a tomar aire fresco donde nos volvimos a reencontrar un rato después. Realmente, la pasamos bien. En el lugar quedaba poca gente y como nuestra calentura aumentaba, decidimos ir a los baños y entrar en uno de los compartimientos, donde dimos 'rienda suelta' a nuestra calentura y terminamos pajeándonos y felacionándonos uno al otro, hasta sacarnos la leche. Después, ya más alivianados, decidimos volver a casa, cuando los rayos de sol iluminaban el cielo y estaban sirviendo el desayuno. Todavía quedaban algunos de los invitados y muchos de los egresados y varios de sus acompañantes. En ese momento, decidimos regresar. Estábamos muy ebrios y también, aunque nos habíamos sacado la 'calentura', seguíamos 'calientes' y queríamos tener sexo sí o sí, aunque sabíamos que el alcohol, iba a ser todo un obstáculo. Ya en casa, apenas si tuvimos tiempo para beber algo más, comentar algunas cosas y desnudarnos, pero, contrariamente a nuestros deseos, terminamos durmiendo la 'mona' (borrachera) dejando para el otro día, satisfacer nuestros deseos sexuales. Total, tiempo habría y ganas también...!!! jeeeeee...





lunes, 14 de diciembre de 2015

Mieleros





La verdad que casi siempre que empecé una relación de pareja, fue algo de no creer...!!! Pero esta vez, con Luciano, es diferente. Y diferente, no sé si es porque, Luciano no es tan 'sexual' como mis otras parejas o porque yo, estoy más maduro o por las mismas características en que se está desenvolviendo esta relación que mantenemos Luciano y yo, donde todo se desenvuelve en un ambiente donde la convivencia y el diálogo priman sobre otros aspectos de la vida de una pareja.

Desde el miércoles pasado, que Luciano, se decidió por mí y por intentar una relación de pareja, apostó al mismo tiempo y me lo dijo abiertamente y sin 'tapujos' (engaños) que lo que él realmente anhelaba era que 'conviviéramos'. La verdad que ese deseo me llamó mucho la atención. Una, porque para convivir, es decir, vivir juntos, compartiendo una casa y una cama con todo lo que eso implica, Luciano iba a tener que hacer varios 'renunciamientos' que no sé si estaba dispuesto a hacer.

Otra, porque yo, pensándola bien y salvando excepciones, como la vez que intentamos ser 'pareja' con el Gasti, nunca, en mis demás relaciones, convivimos en la misma casa. Pasamos momentos (muchos extensos en el tiempo) pero nunca en una convivencia al 100%. Y eso, la verdad, que estaba dispuesto a intentarlo, a pesar, de que tenía muchas dudas y temores. No tanto por mí sino con Luciano y su forma de reaccionar, frente a convivir también con los 'pájaros' que viven en casa.

Ante mis dudas y temores, Luciano me dijo que probaríamos primero que 'onda' habría entre ellos y después, si veíamos que la 'cosa' no funcionaba porque no se relacionaban bien (él con los 'pájaros' o los 'pájaros' con él), de última, podíamos alquilar un departamento e irnos a vivir solos. Total, Luciano dice, que yo tengo trabajo, gano bien y puedo pagar el alquiler de un departamento pequeño y mantenernos los dos. Incluso, él podría buscar algún trabajito part-time y paralelamente estudiar.

Yo le dije que sí, que estaba bien pero que no nos adelantáramos tanto en el futuro. Que probáramos primero si la convivencia entre nosotros era factible. Luego, si él lograba llevarse bien con Tomi o con el Tato y el Nachito y viceversa. Y después, de no darse esa convivencia, veríamos la posibilidad de alquilar algún departamento en donde vivir solos. Pero para llegar a eso, él (Luciano) tendría que resolver primero, su salida del 'closet' al menos con su mamá, hermano y familia más cercana.

A lo que Luciano me dijo que no. Que el no estaba dispuesto a decirles nada y que simplemente les diría que se iba a vivir conmigo, sin hacer alusión a su condición sexual ni tampoco a la mía. Además, y eso lo tengo que reconocer, Luciano siempre pensó como yo. Él cree que la gente no necesita saber que es gay (o 'bi' en el caso de Luciano) y que por más que la gente sospeche o murmure, todo quede en ese manto 'gris', donde nada es ni negro ni blanco.

Por ese lado, le tuve que dar la razón, porque en mi casa, aunque mis viejos y mis hermanos saben de mi homosexualidad, el resto de mi familia o vecinos no sabe nadie nada. Por ahí, tanto ellos como el resto de la gente que me conoce, puede llegar a sospechar 'algo' pero, sea lo que sea y haga lo que haga y fuere lo que fuere, la gente igual murmura y se 'ratonea' (imagina) con cosas que sus mentes estrechas crea y recrea. Así que por ese lado, nunca me hice mayores problemas.

Por el otro lado, la convivencia con Luciano, si bien hace poco que convivimos, va sobre ruedas. Él ya no va más al colegio y yo tampoco voy a la facultad. Así que los dos, estamos en casa todo el santo día. Los días que no voy de Lorenzo, aprovechamos para ir al supermercado a comprar cosas, llevamos la ropa a un lavadero, limpiamos la casa, salimos a caminar por ahí, tomamos sol en el balcón-terraza, miramos películas/series en Netflix y hacemos juntos mil cosas más.

Y realmente, la pasamos de '10' (excelentemente). Incluso, hacemos la comida y ya no compramos tanto en restaurantes o pizzerías. Franco, nos regaló un libro de cocina fácil y estamos haciendo un montón de platos sencillos y fáciles de hacer. A Luciano le gusta cocinar y a mí también, así que pasamos mucho tiempo comprando ingredientes y preparando sencillas recetas, que seguidas al pie de la letra, dan buenísimos resultados. Incluso, hasta llegamos a hacer algunas variaciones propias.

Todas las tardes dormimos un rato de siesta y después me pongo a estudiar. Tengo que rendir una materia, esta semana. Había decidido rendirla en febrero pero Luciano me convenció de 'tirarme' (arriesgarme) ahora. La materia la sé y tener cerca a Luciano, es una motivación extra que me da fuerzas y ganas. Luciano me ayuda a concentrarme, me ceba mates, prepara la merienda y permanece a mi lado, jugando con la 'play' en silencio. Verdaderamente estamos viviendo una 'luna de miel'...

Los 'pájaros' lo aceptaron de entrada y no hay problema entre ellos, más que unos celos light, que Luciano siente por la orientación sexual del Tomi y por la facilidad de antaño, que tenía el Tomi para meterse bajo mis sábanas.  Obvio que le 'blanqueé' (fui sincero) a Luciano sobre los 'diositos' amigos y todo lo que había hecho con ellos. Y que esos 'amigos con derechos' de antaño, ya no lo eran más y que todo había quedado en una profunda amistad pero hasta ahí.

De cualquier manera, y más ahora que intentamos ser una pareja consolidada, yo le aseguré toda mi fidelidad y le dije que esperaba lo mismo de él. Obvio que Luciano me dijo que sí y desde ese día, no se habló más de ese tema. Así que, por ahora, todo se desenvuelve, en un clima amigable y espectacular. Además, los 'pájaros' no molestan para nada. Prácticamente están fuera de casa todo el día. El Tato y el Tomi por el trabajo y el Nachito, como ya está de vacaciones, se la pasa en el club.

El sábado hicimos un asado en casa, con todos los 'diositos'. Claro que todos conocían a Luciano, pero el hecho de iniciar una 'convivencia' con todo lo que eso implica, necesitaba de una presentación más 'formal'. A Luciano le cuesta hacer amigos y profundizar una relación amistosa. Pero, una vez que la logra, se transforma totalmente y se vuelve un tipo extrovertido y querible. Yo, a eso, ya lo experimenté y los 'pollitos' también. Ahora, lo van a tener que experimentar el resto de los 'diositos'.

De todos modos, la oportunidad de conocer a la mayoría de los 'diositos' y socializar con ellos, suavizó algunos de sus prejuicios, de sus dudas y temores. Los 'diositos' lo recibieron re bien y lo hicieron sentir uno más, como si siempre hubiera sido parte del grupo. Le contaron infinidad de anécdotas que vivimos juntos y compartieron con Luciano y otros 'diositos' nuevos, parejas de otros 'diositos' un montón de recuerdos. Realmente, cuando nos juntamos, la pasamos siempre re bien.

Cuando todos se fueron, y quedamos solos, aunque no totalmente, porque Tomi andaba por ahí, nos permitimos intimar entre nosotros. Porque una de las características de Luciano es esa: no le gustan las manifestaciones de afecto/amor con gente adelante por más que los demás (en este caso los 'diositos') sabían de su condición homosexual. Así que en ese tiempo, que compartimos con los 'diositos' y sus parejas, no hubo más entre nosotros, que cruces de miradas intensas pero hasta ahí.

Así que después que se fueron todos, nos quedamos limpiando y ordenando todo, y allí sí dimos rienda suelta a gestos de amor intenso, abrazos, besos y caricias y terminamos en poses impúdicas, totalmente sexuales que hablaban a las claras de nuestra 'calentura' (excitación). Como habíamos hecho 'asado' (carne a las brasas) teníamos mucho olor a humo en la ropa y también habíamos transpirado, por lo que decidimos ducharnos juntos antes de hacer el amor. Amor pasional que renovamos noche tras noche y que durante el día, nos lo hacemos en diferentes momentos y lugares, siempre cuando estamos solos y que anuncian inequívocamente que, no solo somos 'mieleros' sino que también, el amor que nos profesamos, de seguir así, va a muy duradero y que posiblemente se extienda en el tiempo, espero (esperamos) que por toda la eternidad... jeeeeee...







lunes, 7 de diciembre de 2015

Primera vez.






Ese miércoles, ya era de noche cuando volví a casa. Los 'pájaros' (mis hermanos y el Tomi) no estaban o se habían ido. La verdad que nos duró poco anotar, en una pequeña agenda que tenemos imantada a la heladera, nuestros movimientos. La habíamos empezado a usar para señalar algunas de las cosas que faltaban. Especialmente a modo de recordatorio para los que íbamos al supermercado. Después, lo usamos para avisar de algunos de nuestros movimientos. Especialmente, los del Nachito.

Ahora, definitivamente, cayó en desuso. Las hojitas de la agenda siguen ahí pero ya nadie las usa. Otro imán sujeta los impuestos de la casa que de hace un tiempo a esta parte, se acumulan desordenadamente. Creo que desde que mi viejo los paga por medio de internet. Antes, lo hacía yo, cuando trabajaba para los Lucchessi, hacía 'bancos' y pagaba 'catraladas' de impuestos, servicios y sellados de diferentes documentos. Pero esa ya es historia.

En definitiva, todo este 'prolegómeno' para decir que en casa no había nadie... jaaaaa... Así que llegué, me 'despatarré' en el sofá y ahí me quedé pensando en la nueva experiencia y en mis 'primeras veces'. De afuera, todavía llegaban los últimos claros del día y toda la casa estaba envuelta en un silencio y una melancolía especial. Los recuerdos de las 'primera vez' volvieron a aflorar en mis recuerdos...

Mi primera vez con un 'diosito' del que estaba perdidamente enamorado. Mi primera vez con cada uno de los 'diositos'. La primera vez con una 'minita'. La primera vez como pasivo. Mi primera felación. La primera vez que lloré por un pibito. La primera vez que encaré una relación pensando que iba a ser para siempre. Mi primera vez con un 'viejo' (madurito). Mi primera vez con un pibito chiquito. La verdad que eran tantas las primeras veces que era imposible recordarlas a todas...!!!

Pero, esta, con Gonzalo, era la primera vez que tenía sexo por tener sexo. Es decir, que además de tener sexo por tener sexo, fue con un 'no diosito' y sin ser amigo ni nada. Sin llegar a sentir nada por ese 'pibito'. Solamente para calmar mi excitación y la suya. Es casi instintivo, eso de tener sexo por el solo hecho de tenerlo. Una 'animalada'. Igualmente, gocé mucho a ese gaycito que no solamente me sacó la calentura sino que también me sacó algunos prejuicios...

Ensimismado en mis pensamientos casi no escuché el zumbido de mi celular. Estaba puesto en la función 'vibrador' y no sé por qué. Lo escuché de casualidad porque contrariamente a lo que hago cuando estoy solo en mi casa, no encendí la tele o la radio o la compu para que el silencio no me apabulle. Esa noche de miércoles, no encendí nada y de allí que escuché el zumbido del celular. Del otro lado, me llegó la voz de Luciano, preguntándome por donde andaba.

Le respondí que estaba en mi casa y le pregunté que necesitaba. Me contestó que quería 'hablar' conmigo y si podíamos ir a algún lugar tranquilo. Le dije que sí, pero que pasara por casa, que estaba solo y que si venía alguno de los pájaros, iríamos a mi dormitorio. Luciano accedió y me dijo que enseguida llegaría. La sola idea de volver a estar solos con Luciano me subyugó. 'Al toque' (rápido) le mandé mensajes de whatssapp a los pájaros preguntándoles donde estaban y a qué hora regresaban.

Las respuestas me llegaron también 'al toque'. El Nachito estaba con mi vieja y como al día siguiente no iba al colegio, se quedaba a dormir en la casa de mi abuelo. El Tomi me dijo que estaba en la facultad y que iba a volver 'tarde'. El boludo del Tato me dijo que estaba cogiendo y que me olvidara de él, si andaba necesitado de que alguien me cogiera... Qué pelotudo importante, por favorrrr...!!! Así dadas las cosas, encendí algunas luces y me tomé algunos tragos, mientras esperaba a Luciano.

Luciano llegó al rato. Al principio, hablamos boludeces como para ir rompiendo 'el hielo'. El alcohol terminó de ambientar todo. Nos aflojó las lenguas y extinguió las pocas inhibiciones que podíamos tener. Claro que la desinhibición, llegó después de las palabras impensadas y sorpresivas de Luciano, quien después de muchas vueltas, idas y venidas, balbuceos, titubeos y silencios, me dijo que había decidido dar por terminada su experiencia bisexual.

Yo al principio lo escuchaba atentamente, sabiendo de antemano, adonde iba porque ya me lo había dicho. No con tanto ceremonial como en ese momento, pero sí me había dicho, que estaba muy confundido y que quería que dejáramos lo 'nuestro' (como si fuera tan fácil, apagar el sentimiento que yo tenía o sentía por él). Acepté 'dar un paso al costado' (apartarme de su camino) para dejar que él experimentara lo que quería pero no le veía el sentido a volver a escuchar sus argumentos.

Igualmente, no le dije nada y lo dejé hablar. No lo interrumpí ni tampoco lo intenté. Contrariamente, a lo que me había dicho hacía algunas semanas atrás, Luciano daba por terminada su experiencia bisexual pero no conmigo, como lo pensé al principio, sino con las 'minitas' con las que salía. Me admitía su 'bisexualidad' pero admitía que sopesando ambas 'orientaciones' se sentía más atraído física/afectiva/sexualmente por mí que por cualquier otra pibita, casi en una proporción de 80 a 20. 

Y eso, es mucho decir...!!! Así que después de semejante declaración y de ponerse a llorar, primero por él porque no entendía lo que le estaba pasando, después, por las heridas que podía haberme infringido y pedirme perdón por sus comportamientos y actitudes negativas, decidimos seguir adelante con nuestra relación homosexual. Y a partir de ese momento, se renovaron las 'primeras veces' en mi vida y en la de Luciano, como individuos y como pareja. Hicimos tantas cosas por primera vez que es de no creer. Rompimos todos nuestros obstáculos, prejuicios y todos los tabúes que teníamos y pudimos disfrutarnos como nunca nos habíamos disfrutado. Obvio que nos ayudó el hecho de que estábamos solos y todo eso. Comenzamos, definitivamente, una nueva etapa y por primera vez, al menos con Luciano, decidimos ser una verdadera 'pareja' con todo lo que eso implica. Y esas 'primeras veces' dieron lugar a otras 'primeras veces', situaciones que fuimos desarrollando y que vamos disfrutando (y estudiando y sopesando y evaluando) sobre la marcha y que van a dar lugar a muchas otras tantas 'primeras veces' y a nuevos posteos que ya voy a escribir en breve... Mientras tanto, paciencia...!!! jeeeeee...








jueves, 3 de diciembre de 2015

Depredador





La verdad que después de mucho tiempo, tengo que reconocer, que esta semana, me convertí en un verdadero 'depredador'. Siempre me jacté de que el sexo que tuve siempre estuvo impregnado de cierto sentimiento. Algunas veces, ese sentimiento fue profundo. Otras no tanto y algunas veces superficial, pero siempre hubo algún sentimiento de por medio. Ahora, lo tengo que reconocer. Tuve sexo por el sólo hecho de tenerlo. Simplemente, cogí por coger, sin sentimiento de por medio.

Todo fue porque como estaba 'al pedo' (sin hacer nada), al atardecer me fui para el trabajo de Mario. Al menos, podía conversar un rato con él y que me sacara la leche, porque andaba medio 'caliente' (excitado). Y como trabaja cerca de casa, fui caminando, porque el parque automotor aumentó tanto en la ciudad en los últimos años que se hace imposible conseguir estacionamiento en la zona céntrica. De paso, dejaba que mis ojos disfrutaran con algunos 'diositos' que a esa hora, pululan por ahí.

Mario trabaja en una especie de 'boutique' que vende ropas y calzados masculino pero de una moda 'rara', muy artístico y exótica. No sé, cosas que yo no me pondría ni que estuviera 'en pedo' (borracho): como camisas rayadas o cuadriculadas, de muchos colores llamativos o pantalones de dos o tres colores chillones o zapatos de cuero, tipo 'mocasín', también de diferentes colores combinados o no . Pero bueno, hay gente para todo y que le gusta vestir ese tipo de ropa y/o calzados.

Me atendió uno de los pibitos que vi en la casa de Mario, el primer día que fui. Aparentemente, aunque no me lo dijo, también trabaja ahí, pero no sé haciendo qué. Me dijo que Mario no estaba. Había salido no sabía adónde y tampoco sabía cuánto iba a demorar en regresar. De todos modos, me hizo pasar y me senté en un hermoso sofá a esperarlo. El pibito, vestido también estrafalariamente y acorde con la ropa que vendían, me atendió diligentemente, mariconeando todo lo que podía.

En ese momento, no había clientes y estábamos solos. Me preguntó si deseaba tomar 'algo', como café o jugo. Al principio le dije que no, que estaba bien y que esperaría solamente, la llegada de Mario. Pero como Mario demoraba y yo ya estaba cansado de estar sentado me puse a mirar la ropa y los calzados que estaban exhibiéndose. El pibito no sabía que hacer para entretenerme. Me mostró algunas prendas y me dio conversación. Finalmente, me volvió a ofrecer algo para beber.

Esa vez, acepté. Me dijo que la 'juguera' estaba en la parte de atrás y que si quería pasar porque seguramente estaríamos más tranquilos. Y como ya estaba algo harto de tanta espera, accedí a pasar. Allí y ante la ausencia de clientela, nos pusimos a conversar de 'bueyes perdidos'. El pibito se llama Gonzalo y tiene 18 años. Trabaja en la boutique desde principios de año que cumplió los 18 y conoce a Mario de hace bastante, aunque solamente son amigos 'sin derechos' ya que ambos son 'pasivos'... 

Y mientras me decía esto, me miraba a los ojos y también mi entrepierna y en un momento dado, cuando me sirvió más jugo, apoyó su mano sobre la mía. Me acarició los dedos, hizo un gesto con la carita y con la boca y se puso a mi lado. Con una de sus manos, me acarició la pija por sobre el pantalón, al tiempo que suplicante, me miraba en silencio. Yo lo dejé hacer sin decirle nada. El pibito se acercó y mientras me desabotonaba el pantalón, me besó suavemente el cuello y los labios.

Obviamente, no lo rechacé. Y, aunque el lugar era muy chiquito y no había nada para estar cómodos, nos acomodamos lo mejor que pudimos y terminamos transando y franeleando a fondo. El pendejito estaba más que caliente conmigo, pero ante la posibilidad de que llegara Mario o algún cliente y aunque la puerta de entrada, el pibito la había cerrado con llave, decidimos no desnudarnos totalmente. Solamente nos bajamos los pantalones y la ropa interior.

Gonzalo no es un 'diosito' ni se le acerca tampoco pero con sus caricias y besos, me hizo calentar. Así que en menos de un minuto, nos estábamos transando y franeleando. Gonzalo me sacó la pija afuera y me empezó a 'chupar' (felacionar) con ganas, al tiempo que me masturbaba. Mi pija se puso dura rápidamente y lo dejé hacer. Gonzalo se bajó los pantalones y los boxer y comenzó a 'pajearse' (masturbarse). Así estuvo un buen rato hasta que decidí darlo vuelta...

Gonzalo, antes de colocarse en la posición adecuada, me puso un 'preservativo' (condón). Después, se puso el gel que acompaña al preservativo y se recostó sobre la mesada del lugar, abrió bien las piernas, tomó mi pija re parada y la guió hasta su agujerito. No tuve muchos inconvenientes para penetrarlo, aunque el pendejito gemía a medida que le metía mi pija adentro suyo. Sus gemidos se volvieron más continuos cuando me empecé a mover acompasadamente, dentro de él.

Así estuve cogiéndolo un rato largo. La soledad y el silencio del lugar me gustaban. También, los gemidos del pendejito. Me gustaba sentir su culito apretado alrededor de mi pija llena de leche. Lo agarré de los pelos y le tiré la cabeza hacia atrás para terminar de metérsela. Después arrojándome sobre el cuerpo del pibito, le pasé los brazos sobre su pecho y tomándome muy fuerte de sus hombros, me ajusté a su forma y seguí penetrándolo más y más hasta empalarlo totalmente. 

Así me estuve moviendo adentro del pendejito que no cesaba de gemir. Antes de 'acabar' (eyacular), le saqué mi pija y el 'forro' (preservativo) y girándolo nuevamente, lo hice arrodillar frente a mí. Le puse mi pija dentro de la boca y moviéndome dentro de su boquita adolescente, terminé de arrojarle toda mi leche dentro de su boca, la que tragó y siguió lamiendo gustoso. Terminó haciéndose una paja de puro compromiso, porque ni siquiera, la pija se le había parado en todo ese tiempo. 

Eyaculó apenas un par de gotas de leche sin sacarse mi pija de adentro de la boca. Nos vestimos y volvimos a tomar jugo. Después, volvimos a la salita principal de la boutique. Ahí me dijo que me había disfrutado mucho y que si me gustaría repetirlo. Le dije que sí, que lo podríamos hacer seguido y en cualquier momento. Nos intercambiamos los números de los celulares y me despedí porque Mario había llamado y le había dicho que ya no volvería ese día, que él cerrara y todo eso. Estuve a punto de decirle que viniera a casa, estaba solo y mi calentura seguía, pero decidí que era mejor, no esperanzar al pibito en que esa relación podía continuar. Y lo bien que hice, por lo que sucedió esa misma noche pero que dejo para contar en mi próximo post... jeeeeee...