sábado, 29 de octubre de 2016

Clásico (apuestas sexuales)





El domingo pasado, se jugó el 'clásico' del fútbol de Rosario, entre Newell's Old Boys, equipo de mis amores, y Rosario Central, el más acérrimo de nuestros enemigos. Y fue el partido ideal porque Newell's, después que salimos campeones de la Argentina en el 2013, no volvió a tener un buen equipo y Central tampoco, pero me parece que está más 'armado'. Además éramos visitantes y hacía 8 años que no le ganábamos a Central. Y digo que fue el partido ideal porque ganamos 1 a 0. El gol, lo hizo nuestro goleador (Maxi Rodriguez) a los 94 minutos, es decir, en tiempo suplementario.

Y esto, tiene mucho que ver con los 'pollitos' (incluido Luciano) porque son todos 'hinchas' de Rosario Central y porque tenemos una apuesta de 'connotaciones sexuales'. Ellos a favor de Central y yo a favor de Newell's. La verdad que la apuesta esa, a mí me conviene siempre, porque gane o pierda (hasta el domingo pasado la perdí siempre), yo disfrutaba de los 'pollitos' como sea. Si yo ganaba tenía que hacer de 'activo' con ellos (nunca fui) pero si perdía, tenía que hacer de pasivo. Es decir, sea como sea el resultado, yo disfrutaba igual de esos 'pollitos BB'. 

Si perdíamos o empatábamos (les cedí el empate por la edad nada más), cosa bastante seguida últimamente, me llenaban la boca de leche adolescente, totalmente segura, muchas veces virgen, que comía sin chistar. O sino, los más irreverentes (Luciano, Carlitos o el 'pollito'), me cogían/follaban sin forro, ya que sabía (sé) que solamente tienen sexo entre ellos, lo que me garantiza que ninguno de ellos está enfermo de nada. Una especie de 'isla', que en su momento, yo había creado entre mis 'diositos' y que colapsó por permitir el continuo ingreso de 'diositos' nuevos. En cambio, en esta 'isla', casi no hay nuevos ingresos y los que hay, son 'pollitos BB' vírgenes. Qué más puedo pedir?

La cuestión era (es) que si yo perdía, como en los últimos tiempos, tenía que 'petearlos' o dejarme coger/follar por ellos. Pero si yo ganaba, ellos deberían 'petearme' o dejarse follar/coger. El único que tenía todo resuelto ese tema, era Luciano, ya que ganara o perdiera la apuesta, su actividad sexual no se vería resentida porque conmigo, pasivo fue siempre y activo de vez en cuando o cada vez que Central nos ganaba o a él se le despertaba el 'macho' que lleva muy adentro y que saca a relucir, de tanto en tanto, cuando quiere tener sexo 'hetero' con alguna 'minita'... Pero los 'pollitos BB' nunca habían debutado conmigo y yo me moría de ganas... jeeeee...

Porque tener a la entera disposición a estos 'pollitos BB' que son verdaderos 'diositos' que le sacan el sueño a cualquiera. Pero, decidí que esta vez no me pagaran la apuesta. En realidad, los perdoné porque somos amigos y debíamos seguir siéndolo, más allá de nuestras apetencias sexuales o simpatías deportivas. Además de ser chicos (el mas grande tiene 16 años y el más chico 13) me tienen como referente y cada vez que se les plantea un problema o un inconveniente vienen a mí a preguntarme qué hacer y esas cosas. De última, ellos y yo, sabemos que somos amigos 'con derechos' que los podemos exigir en cualquier momento, pero esta vez, me pareció que no era ese momento.

No sé, si me 'ablandaron' porque los comparo permanentemente con el Nachito y no me gustaría que al 'boludo' (léase Nachito) se lo cogieran/follaran por una tonta apuesta. Que yo sintiera placer en pagar la apuesta cada vez que Newell's perdía era una cosa. Pero otra diferente era que ellos pagaran la suya porque no creo que ellos experimentaran el mismo placer, aunque estaban dispuestos, resignadamente, a pagar sus deudas. Sé que entre ellos, 'algo' hacen pero es porque son amigos íntimos y andan calientes permanentemente. Y como conmigo no es lo mismo, esta vez, primó la cordura y les 'perdoné la vida', aunque tuvieron que soportar mis bromas por la derrota... jaaaa...

Y si bien soy pareja de Luciano, tengo sexo con Carlitos y lo tuve con el 'pollito' inclusive, para con ellos es diferente. Nos conocemos de hace mucho más tiempo y tenemos más confianza. En cambio, estos 'pollitos BB',  no soy más que un 'amigo con derechos'. Tengo 'derechos' sobre ellos, sí, pero no por eso, tengo que aprovechar y/o abusar de todas las situaciones de acercamiento que se me presenten. Creo que el sentido común me dice que a medida que voy creciendo, no solamente aumentan mis obligaciones sino también mis responsabilidades. Y aunque no conozca a los padres de los 'pollitos BB' ni sepan mi 'onda' o la de sus hijos, me da no sé qué aprovecharme de ellos y de su calentura permanente. Así que por ahora, vamos a seguir siendo 'amigos con derecho' pero sin ejercer ese derecho, al menos, cuando yo tenga a mi favor todas las de ganar y ellos no tengan opción. Si ellos, optan o eligen hacer 'algo', será otro cantar. Claro que otra cosa, va a ser con Carlitos, el 'pollito' o Luciano, incluido, de quiénes no siento la más mínima de las piedades... jeeeee...




miércoles, 26 de octubre de 2016

Encuentros y desencuentros.





Joaquín (Colo) es del tipo 'diosito' de los que me vuelven loco. Es alto, delgado, de físico normal, cuerpo musculado naturalmente, muy lindo de cara, cuerpo y cola y muy facherito (atractivo). Pero a diferencia del resto, Joaquín es el primer 'colorado' con el que me relaciono. Pero no es un colorado común. Es del tipo de colorados que más que tener el cabello colorado es anaranjado y sus ojos son de un verde que llama la atención de quien los mira. Obviamente es muy pecoso y muy (demasiado) blanco. Tiene 17 años. Cursa 5to año del secundario y es el menor de cinco hermanos. 

Y como buen gaycito adolescente sin experiencia está en la disyuntiva del 'quiero y no quiero'. Después de ese viernes a la noche, donde solamente hubo caricias, tocamientos, gestos y sonrisas, yo pensé que íbamos a acentuar ese encuentro, esa misma noche o los días siguientes. Pero nada de eso ocurrió. Después de ese encuentro, medio que todo se enfrió. El Colo no apareció por el gabinete durante toda la semana. Pensé que los de 5º año estarían muy ocupados y que por eso no venía al gabinete pero los compañeros sí iban. Eso me puso en 'guardia'.

Qué estaba pasando? El Colo había tomado 'distancia' y no sabía la causa, pero me la imaginaba. Me había dicho que le había gustado lo que habíamos hecho y lo había aceptado y ahora esto? Creí que era la forma que tenía para decirme que no. La 'procesión' me corría por dentro aunque por fuera me mostraba sereno. Que me estaba pasando? Era un simple 'calentamiento' o estaba enamorado de ese 'pibito'? De otra forma no podía explicar todo lo que estaba sintiendo. La tarde del viernes llegó y no tenía noticias del Colo. Seguramente, se había arrepentido de lo que habíamos hecho. 

Él Colo mismo en algún momento me dijo que estaba demasiado borracho para saber si lo que habíamos hecho estaba bien o mal y si se sentía bien o no haciéndolo. Cuando volví a mi casa, Luciano se había terminado de duchar y estaba casi desnudo, recostado en la cama, mirando televisión, apenas cubierto por el cubrecamas. Apenas lo vi, deseé poseerlo y hacerlo mío. Me desnudé rápidamente y lo penetré, sin tanta 'previa' (caricias y besos) como hacemos siempre. A medida que lo penetraba y gozaba, más y más, no podía dejar de pensar en el Colo. 

Aquello ya era una locura y yo el loco, protagonista de aquella sinrazón. Luciano debe haber notado algo porque me dijo: 

Luciano: te pasa algo?

Yo: no, por?

L: no, por nada, solo que me pareció que te pasaba algo.

Y: no, nada. Estoy cansado nada más.

L: querés que me quede? 

Y: no, para que te vas a quedar? Tu mamá te espera.

L: está bien, pero seguro que no te pasa nada?

Y: sí, bebé, seguro. Tengo un 'problemita' con uno de los 'pibitos' del gabinete pero nada del otro mundo. Mañana al mediodía te paso a buscar como siempre y vamos por ahí y te cuento, dale?

L: sí, dale. 

Y: te amo con locura, bebé. Tanto, como jamás amé a nadie. Bueno, nos damos una ducha y te llevo hasta la casa de tu mamá? 

Así que eso fue lo que hicimos. Cuando volvía de regreso a mi casa, después de dejarlo a Luciano en la casa de la madre, recibí, de Luciano, varios 'wsp' todos del mismo tenor: 'Te amo', 'Sos el único macho que voy a amar en mi vida', 'Sos mi hombre', 'Quiero ser tuyo siempre y para siempre'. Después entró otro más que no leí porque en ese momento (viernes al anochecer) el tránsito en la zona céntrica, se complica mucho. Recién leí el 'wsp' en casa, después de cenar y de tratar de recordar para una próxima vez, no apurar a ningún gaycito, especialmente, cuando está no sólo indeciso sino que también super reprimido. Tengo que aprender a tomarme todo el tiempo del mundo y con mucha paciencia ir trabajándolo de a poco. Mi inhabilidad me costó mucho más que un simple 'polvo'. Me costaron muchos más polvos y también la amistad con el Colo, un 'diosito' casi único. En ese momento me llegaron dos 'wsp' más que me recordaron que tenía uno sin leer. Decían: 'Hola, cómo estás' el primero de ellos y, 'Por qué no me contestás?' y 'Estás enojado?', los otros dos. Todos del mismo remitente: el Colo...





domingo, 23 de octubre de 2016

El Colo




El hecho de encender el fuego y estar solos, nos hizo entrar más en confianza. El resto de los 'pibitos' se encargaban del resto de los preparativos. Los dos sabíamos o intuíamos que algo entre nosotros iba a pasar y aunque nos mirábamos con ganas, no encontrábamos ni el momento ni el lugar para 'avanzarnos'. Tanto es así que comenzamos a hablar de 'bueyes perdidos' sin saber que nuestra intrascendente conversación se transformaría en el acercamiento que los dos estábamos buscando. 

Así, comenzó un diálogo que terminó en el sótano de la cocina, donde, aunque no hicimos lo que hubiéramos deseado, sí marcamos de alguna manera, todo lo que estábamos sintiendo. Todo empezó cuando antes de encender el fuego, armé una pirámide truncada hecha de leña, que rellené con carbón y que en su interior, coloqué papel de diario. De allí que, apenas, acerqué el fósforo encendido, todo se convirtió en una 'pira' de la que se desprendían varias lenguas de fuego. 

Esto fue lo que originó el comentario del Colo...

Colo: eeehhh... qué habilidad que tenés para encender fuego!

Yo: jaaaaa... y no es la única habilidad que tengo...

C: ah, sí? En qué otras cosas sos hábil?

Y: mmm... soy hábil para asar o para jugar al fútbol...

C: no tenés 'pinta' (apariencia) de jugador de fútbol...

Y: la 'pinta' es lo de menos... además que 'pinta' tiene un jugador de fútbol? vos sos bueno jugando al fútbol? 

C: creo que sí, no sé, me parece...

Y: sí, puede ser porque vos sí tenés 'pinta' de jugador de fútbol... tenés toda la 'facha' (atractivo)...

C: te parece?

Y: sí, sos muy 'facherito' (atractivo) o bueno, al menos eso es lo que me parece...

C: vos también, tenés mucha 'facha'...

Los dos estábamos atizando el fuego, cuando después que habló el Colo, nos quedamos en silencio mirándonos a los ojos. Pero no pasó de ahí. El Colo como si hubiera querido decir algo pero no se animó y yo quería que la conversación siguiera encarrilada por ese lado, pero temía decir algo desubicado y que el Colo se espantara.

Y: además de 'facha', me gusta mucho tu manera de ser, la verdad que 'pegamos' (tenemos) mucha 'onda' y de la buena! jeeeee...

C: sí, 'pegamos' onda desde el principio...

Y: es como si nos conociéramos de hace mucho tiempo y antes de las vacaciones de invierno ni siquiera nos conocíamos! 

C: sí...

La conversación casi susurrante nos había obligado a acercarnos bastante. La 'cola de paja' se nos quemaba y nos llevaba a que habláramos casi susurrando. Y, de tanto en tanto, nos cruzábamos las miradas. Ese momento casi mágico lo interrumpieron algunos chicos que traían una jarra de Fernet con Coca Cola para los 'asadores' y otros que traían la carne, las verduras y el resto de las bebidas. Con el Colo nos miramos y aunque detuvimos nuestro diálogo, nuestras miradas siguieron conversando.

Intercambiamos miradas a las que se aunaron guiños, gestos y sonrisas cómplices, durante el resto de la noche. Más de una vez, ya en plena 'faena' como asadores o cortadores de la carne en porciones o distribuyendo las mismas en las fuentes que después llevábamos a la mesa. Y en la sobremesa, cuando compartimos la cabecera de la mesa, nuestros brazos, manos y dedos, se rozaron y se pegaron, innumerable cantidad de veces, aunque siempre silenciosamente. 

E innumerable cantidad de veces, dejamos que el roce, ya voluntario, se transformara en simples tocamientos 'casuales' tratando de extender el momento de ese contacto y disfrutándolo. En un momento dado, casi al final de la cena, nos organizamos para levantar las mesas y acomodar todo. El Colo y yo, nos encargamos de apagar el fuego, limpiar la parrilla y acomodar todo, como si allí, nada hubiera pasado. El resto, se levantó y se fueron a llevar las cosas a la cocina, lavar vajilla y cubiertos y acomodar todo.

Entonces, le pedí al Colo que me acompañara hasta el depósito de la cocina, ubicado en el sótano, a llevar la bolsa con el carbón que había sobrado y una de leña que no habíamos usado. Mientras bajábamos las escaleras, ensalcé al Colo, con frases tales como que 'me gustaba su manera de ser' y 'que le agradecía la buena onda' y 'que oportunidades como esa, nos permitían conocernos mucho más de lo que hacíamos en horas de clase' y 'que esperaba poder conocernos mejor' y otras cosas por el estilo.

Una vez que llegamos al sótano, entramos sin encender la luz, porque no encontrábamos la perilla. El lugar estaba en penumbras, apenas iluminado por las luces del patio donde habían estado jugando al fútbol. Dejamos la bolsa de carbón y las herramientas que habíamos usado y nuestras miradas volvieron a cruzarse. Durante algunos segundos nos estuvimos mirando, en actitud expectante. La cara del 'colo' estaba a la altura de la mía. Cuando el Colo amagó volver a subir, lo tomé del brazo y le dije que esperara.

Colo: qué?

Yo: nada... quería estar más tiempo solos los dos... te 'jode' (molesta)?

C: no...

Y: estás bien?

C: sí, por?

Y: no, por nada... yo la pasé bien con vos... vos?

C: no sé... creo que sí... es raro...

Y: por qué raro? 

C: no sé... nunca me pasó algo así... está bien que estoy medio en 'pedo' (ebrio)...

Y: pero te gustó?

C: sí... creo que sí... 

Y: no quisiera que te sintieras incómodo haciendo algo que no sentís... está bien?

C: sí... está todo bien...

Y: seguro?

C: sí...

Fue cuando tomé por la cintura al Colo y lo atraje hacia mí. El Colo no dijo nada y me dejó hacer. Noté la turgencia de nuestras pijas cuando nuestros sexos se tocaron. Y el vaho del aliento alcohólico del Colo que por su cercanía se filtraba por mi nariz. Habíamos bebido mucho: fernet con cola, cerveza, vino y champagne. Nuestras bocas estaban a pocos centímetros y entrelacé nuestras manos. Sin despegar nuestros cuerpos y cuando mi boca avanzaba al encuentro de la boca del Colo, en un susurro casi inaudible, me dijo:

Colo: no...

Yo: no querés?  

C: acá no...

Y: por?

C: en el colegio no...

Y: está bien, no hay problema...

C: no te enojés...

Y: no, para nada, solamente quería... bueno, no importa...

O sea, que ese 'acá no', significaba dos cosas: una, que el Colo no me rechazaba y dos, lo que rechazaba era la posibilidad de besarnos y hacer algo más, en el colegio. Yo estaba re excitado y me parecía que si perdía esa oportunidad, ya no se iba a volver a presentar otra, pero no tenía más remedio que aceptar aquello. Posiblemente no volvería a tener una oportunidad así, pero no quería forzar la situación y espantar al Colo y perder todo lo que habíamos 'avanzado'. Le dije que sería bueno, encontrarnos otro día y en otro lugar, pero el Colo no me contestó. Cuando volvimos con el grupo, ya estaba todo acomodado y limpio y se estaban despidiendo. Saludé a todos, incluido al Colo. Me llevé un sabor agridulce conmigo y una erección fantástica. La calentura se me fue con una masturbación increíble que me hice apenas llegué a casa pero la sensación de placer/displacer, todavía me dura. En fin, cosas de la vida...




jueves, 20 de octubre de 2016

Cofradía





La reunión de ex alumnos estaba pensada para el viernes 7. Ese fin de semana era super largo porque ese día era feriado local. Y el lunes 10, también era feriado pero nacional porque se corría el feriado del 12 de octubre (Día del Descubrimiento de América). Debe haber sido por algo de eso que el día antes, Juan Pablo me avisó que no iba a poder ir a la reunión a la hora que habíamos convenido sino un poco más tarde. Pero que no me preocupara que ya iba a encontrar a alguien con quien hablar y sino era así que buscara a un tal Leonel y le dijera que éramos amigos. Obvio que yo no le pedí explicaciones ni aclaraciones ni él tampoco me dio las causas por la cual no podía ir como habíamos convenido. De ahí que decidí no ir. Después, la pensé mejor y decidí ir igual ya que Juan Pablo no me había dicho que no iba sino que iba a llegar más tarde. Y si veía que no había 'ambiente' buscaría a ese chico Leonel y vería que pasaría. 

Llegué tipo 19 horas. Me encontré con varios alumnos de 5º año que conocí del gabinete y también con algunos empleados del colegio que trabajan en el equipo de la catequesis. Me alegré de verlos porque al menos, ya conocía a alguien. No éramos  muchos pero ya había un grupo jugando al fútbol. Juan Pablo no me había dicho nada de que la reunión se trataba de eso: de jugar al fútbol entre alumnos de 5º año y ex alumnos y posteriormente compartir un asado. Pero como yo no sabía eso, no había llevado ropa para jugar al fútbol. Así que no tuve más remedio que ser espectador y quedarme hablando con los que no jugaban por diferentes motivos. No eran muchos, nada más que cuatro o cinco de cada lado. Entre ellos, uno que recordaba bien y que era justamente, el 'contacto' que había mencionado Juan Pablo. Así que me puse a conversar con él. Era de una promoción dos años más vieja que la mía. Yo no lo recordaba pero él si me recordaba perfectamente. 

Leonel estaba en 5º año cuando yo estaba en 3º año. Ese año, fue cuando le di un flor de puñetazo en la nariz de otro de 5º cuando estaban 'apurando' (molestando) al Sebi en el baño (le querían robar el dinero de la merienda). Me acuerdo que se armó un bolonki infernal y por culpa de eso, empezaron a correr el rumor de que éramos gays y que yo era el 'machito' del Sebi y que por eso había reaccionado como lo había hecho. Y de ahí se desprendió esa historia que para demostrar que yo no era gay, tenía que 'hacerme' (cogerme/follarme) a una 'minita'. La Agus, era la 'minita' más linda de todo el colegio y por quienes suspiraban y la deseaban, grandes y chicos. Pero, ella, que no le daba 'calce' (oportunidad) a ninguno, se había prestado para poner a prueba mi masculinidad. Prueba que superé con creces, tanto que, la Agus para no terminar perdiendo la virginidad conmigo, aceptó 'petearme' (felacionarme) y contar a todos los alumnos del colegio que habíamos cogido/follado.

Así que Leonel y otros chicos de otras promociones que recordaban el hecho, me pedían más detalles. También, estuvimos contando y recordando miles de anécdotas de nuestros años de estudiantes. Una auténtica 'cofradía'. En eso estábamos, cuando terminó uno de los partidos, entre los chicos de uno de los 5º año con un grupo de ex alumnos. Así que, los que estaban hablando conmigo, se fueron casi todos y el grupo se renovó con los recién llegados que se desperdigaron, entre las duchas y el bar. Solamente se quedaron conmigo los chicos del 5º que me conocen del gabinete psicopedagógico. En ese momento, nos avisaron que los asadores no iban y nadie se animaba a asar para tantos Ahí yo entré a 'tallar' (tomar protagonismo). Les dije que si alguien me daba una 'mano' (ayuda) yo me animaba. Por suerte, algunos de los chicos del grupito de 5º que va al gabinete a 'tirarse' la hora y perder el tiempo, se ofreció a ayudarme. Entre ellos, Joaquín (alias el Colo).

Así que pusimos manos a la obra. Mientras algunos, se encargaban de poner la mesa, preparar la carne, las ensaladas, las bebidas y todo lo demás, el 'Colo' y yo nos encargamos de encender el fuego. Encender el fuego no es ningún arte, pero hay que lograr tres cosas fundamentales: 1) encender bien el carbón y hacer una buena brasa. 2) tener siempre brasas para asar toda la carne y 3) no quedarse sin brasas y tener que estar encendiendo fuego de nuevo.  Para eso, fuimos al depósito a buscar el carbón y mientras el fuego se encendía y como estábamos solos, Joaquín y yo, mantuvimos un diálogo bastante 'picante', sugerente y llenos de mensajes de 'dobles intenciones'. Ahí me di cuenta que la buena 'onda' que teníamos en el colegio se acentuaba. Mi radar gay me vaticinaba que 'la pileta de Joaquín tenía agua' y que me podía zambullir sin problemas. Lo que pasó lo voy a contar en un próximo post para no hacer de este algo tan extenso. 

Pero, aunque no pasó lo que yo hubiera querido que pasara, la 'semilla' de una nueva relación, esta vez con el Colo, está plantada. Solamente, tengo que esperar un tiempo para poder cosechar. Y para no seguir extendiéndome en este post, voy a resumir que: 1) el asado nos salió excepcional y nadie extrañó las ausencias. 2) aunque según todos, no éramos muchos como otras veces (seguramente por el feriado del fin de semana largo), la pasé (pasamos) excelentemente bien. 3) el clima fue más que cordial y logré mucho más de lo que había ido a buscar. 4) intimé con uno de los dos 'diositos' de 5º año que van a 'tirarse' la hora al gabinete y que resulta más que auspiciosa. 5) y aunque Juan Pablo ni siquiera apareció por el lugar como me había dicho, creo que el resultado final fue mucho más interesante por lo prometedor, aunque mi viernes haya terminado con una 'pajota' (masturbación) monumental y memorable... jeeeeee...




sábado, 15 de octubre de 2016

Juan Pablo II




El mensaje de 'wsp' (whatsapp) lo recibí cerca del mediodía. Y si bien lo leí, no le di mucha importancia por dos razones: una, estaba trabajando con un 'pibito' que presenta profundas connotaciones que no me dan lugar para la distracción y dos, porque al remitente no lo tenía agendado. Ergo, después del almuerzo lo volví a leer: 'Hola tengo ganas de verte querés pasar por casa?'. Así, breve y sin firma. Pensé que alguno de los 'diositos' era seguro, pero quién? 

La verdad que quería que fuera un 'diosito' porque estaba 'caliente' (re excitado). Los de 4º y 5º año siguen yendo al 'gabinete' a 'tirarse' (perder) la hora de clase y algunos de ellos me tiran 'onda' como si quisieran que pasara algo más que la conversación intrascendente que solemos tener. Especialmente uno de ellos. Un 'coloradito' (pelirrojo), hermoso y simpático. Un verdadero 'diosito' que viene a ocupar un lugar que nadie ocupó hasta ahora: el de los 'diositos' pelirrojos. 

Después de mucho pensar y ratonearme sobre el remitente de ese 'wsp', decidí preguntarle quien era. La respuesta me llegó al 'toque' (rápido). Del otro lado me contestó un tal 'Juampi'. Juampi no podía ser otro que Juan Pablo. La verdad que había pasado bastante tiempo desde que nos vimos la primera y única vez y si bien no habíamos tenido una cama excelente tampoco había sido para no volver a repetir. Me 'jodía' (molestaba) un poco el día: miércoles. 

Los miércoles los reservamos para Kevin que vuelve siempre a buscar su cuádruple dosis de pija y leche. Así que le contesté que ese día no podía y sí nos podíamos encontrar otro día. Juan Pablo se decidió por el viernes, día que Luciano eligió para 'mamenguear'. Así que quedamos en vernos ese día. El viernes a la tarde, después del colegio, fui para su casa. Antes había hablado con Luciano para decirle que iba a salir más tarde y que se fuera a la casa de la madre sin esperarme. 

Esperé en el colegio que cerrara la gomería y me fui para allá. Juan Pablo me estaba esperando. Apenas hablamos algo y nos pusimos a transar (caricias y besos). Luego, nos duchamos y nos fuimos al dormitorio. Ahí seguimos transando hasta que Juan Pablo se arrodilló a mis pies y comenzó a felacionarme. En ese momento, me acosté de espaldas, mientras Juan Pablo, ubicado transversalmente seguía chupándome la pija casi desesperadamente. 

En un momento dado, Juan Pablo, giró 90º y formamos un perfecto '69'. Así mientras Juan Pablo seguía chupando mi pija, yo chupaba su agujerito y al mismo tiempo lo masturbaba. Así estuvimos un largo rato hasta que decidí untarme los dedos en gel e introducirlos en su culito. El movimiento de mis dedos dentro del culito de Juan Pablo y la masturbación que le estaba haciendo hizo que mi excitación llegara a límites intolerables. 

Tanto que mi calentura pudo más y casi sin poder advertirle a Juan Pablo, acabé en su boca los hectolitros de leche de siempre. El 'pibito' tosió y se atragantó pero contuvo en la boca gran parte de la carga seminal que le había volcado y la dejó escapar entre sus labios mientras seguía chupando casi salvajemente. Todavía con los ojos lagrimeantes, siguió succionando mi pija mientras gemía y acababa él también sobre mi pecho y estómago. Después giró y se acostó a mi lado. Me abrazó y nos besamos. 

Así nos dormitamos un poco pero decidimos levantarnos y ducharnos de nuevo. Pensábamos seguir después de cenar. Pedimos dos pizzas y bebimos varias cervezas mientras mirábamos una película por Netflix. De postre, fumé un 'porrito' (cigarrillo de marihuana) mientras que Juan Pablo prefirió aspirar cocaína que tenía en una bolsita. Cuando terminó la peli, Juan Pablo, totalmente desnudo, recogió y dejó todo en la mesada de la cocina. 

Yo no me pude contener y parándome detrás de él, lo abracé y le apoyé mi pija en su culito. Juan Pablo la agarró, me puso un 'forro' (preservativo/condón), extendió sobre mi pija mucho lubricante y se la acomodó entre los cachetes del culo, para que lo penetrara fácilmente. Así, de parados, Juan Pablo, se inclinó para que la penetración sea total. Obviamente que la posición no era la mejor pero nos despertaba el morbo. En cuanto lo empalé, lo hice mío, ante las contorsiones y gemidos de Juan Pablo. 

Esta vez, él mismo se masturbó hasta que terminé y llené el forro con mi leche. Después me quité el forro y Juan Pablo engulló mi pija y siguió chupándola un buen rato más, hasta que acabó el también. Finalmente y como yo seguía caliente pero a Juan Pablo le dolía el culo, aceptó que lo cogiera/follara por la boca. Esta vez, sin forro, antes de eyacular, eché mi leche en su boca, rostro y pecho. El 'pibito' expertamente, juntó mi leche en la boca y la fue escupiendo mientras seguía chupando. 

Luego, bebimos más cerveza. Reanudé la 'paja' (masturbación) que Juan Pablo se estaba haciendo y había interrumpido. Se la chupé una vez más hasta que él mismo continuó pajeándose. Fue una noche realmente agradable. Nos sacamos la calentura y la pasamos bien. Juan Pablo hizo lo imposible para que yo lo disfrutara. Y él también me disfrutó. Esta segunda vez fue mejor que la primera. Finalmente me dormí cuando Juan Pablo eyaculaba sobre mí. 

Me desperté re palmado cuando ya casi era mediodía. Juan Pablo dormía como un bendito a mi lado. Me levanté en silencio, fui al baño, oriné, bebí un poco de Coca Cola en la cocina y regresé a la cama. Cuando regresaba, vi que Juan Pablo comenzaba a desperezarse y en cuanto me acosté, se frotó los ojos, fue al baño y al ratito, estaba nuevamente a mi lado 'franeleándome' (acariciándome). Sin dudas, quería más. Obviamente, no me hice rogar. 

Me puse un 'forro' y lo volví a empalar completamente, aunque esta vez, la 'cogida/follada' fue mucho más lenta y pausada, disfrutando al máximo el momento. Esta vez, terminamos de eyacular casi al mismo tiempo. Me saqué el forro y con mi pija todavía babeante, Juan Pablo me pidió que se la metiera nuevamente y la dejara allí, dentro de su culito dilatado y dolorido. Y ahí nos quedamos bastante tiempo, disfrutando del momento y del semi-diosito. Luego, nos duchamos y desayunamos café con la pizza sobrante de la noche anterior. Mientras tanto conversamos sobre la posibilidad de repetir esos encuentros más seguidos. También me invitó para una cena-reunión de ex alumnos el viernes de la semana siguiente. Le dije que podía ser pero que no le aseguraba nada. Juan Pablo me dijo que me iba a gustar re encontrarme con mis ex compañeros. Además, podíamos matar dos pájaros de un solo tiro. Participábamos de la reunión y de la cena y después, podíamos ir a su casa. Tanto me insistió que le dije que estaba bien siempre que él me acompañara. Así que quedamos así. Al viernes siguiente íba a poder escribir el Juan Pablo III... jeeeeee... 




viernes, 7 de octubre de 2016

Dos pelos de concha (2ª parte)





Como dije siempre, aunque todos los medios y gran parte de la sociedad así lo dice, la resistencia a todo lo que se refiera a los gays, acá se sigue dando (y se seguirá dando) en todos los ámbitos de la vida. Es más, hace poco, en un reconocido bar de la Capital Federal (bar 'La Biela') echaron a una pareja de mujeres jóvenes que se brindaban caricias, ante el aplauso de los demás concurrentes ante ese hecho. Y esto se repite permanentemente en todo lugar, sea ciudad o pueblo, por más que el colectivo gay, niegue que hechos como estos ocurran y se pavoneen de ser un país 'gay friendly'... 

La homofobia está enquistada en cada argentino, o al menos, en los que vivimos en la región de la pampa húmeda. Y eso que nuestra sociedad, la de esta región me refiero, es mas cosmopolita que en otras regiones, donde la sociedad es más tradicionalista y 'pacata'. Porque digan lo que digan, 3 de cada 4 argentinos, no acepta al gay 'destapado'. Por esa razón, somos muchos, los que preferimos seguir 'tapados' o permanecer en el 'clóset'. De otra manera, es muy difícil insertarse en la sociedad. Y casi imposible, entrar al mundo laboral a toda persona que exterioriza su homosexualidad.

Todo este 'prolegómeno' es para contar lo que nos pasó el fin de semana 'romántico' que pasamos en un hotel-casino de cinco estrellas de esta zona. El 'check-in' era a las 14 horas, pero por diversas cuestiones recién pudimos llegar al hotel a las 18 horas. De todos modos, la idea era aprovechar ese tiempo y gozarnos entre nosotros y cada uno con su pareja de la mejor manera posible. Pasarla bien y disfrutar de todo el confort de las distintas dependencias que el hotel-casino nos ofrecía y de paso celebrar nuestro primer aniversario como pareja y el cumple 19 de Luciano.

Pero apenas llegamos nos dimos cuenta de la resistencia 'anti-gay'. Comprendí que el fin de semana 'romántico' estaba pensado para parejas heterosexuales o para matrimonios jóvenes, de allí que la 'promoción' de bienvenida incluía además de las comodidades y dependencias del hotel-casino y de la cena 'especial', una bienvenida que consistía en un enorme ramo de rosas para la mujer de la pareja que le daban apenas llegados al ingreso y una botella de champagne de primera marca y una bandeja de bombones y varios ramos de flores que acá y allá, decoraban nuestra habitación. 

Pero desde la entrada le 'pinchamos el globo' como comúnmente se dice acá. Los tipos nunca esperaban que la noche 'romántica' sería para una pareja gay. Así que, desde el 'vamos' (comienzos), nos comenzaron a poner 'palos en la rueda' (entorpecer el avance). Primero, diciéndonos que sin 'reserva' era imposible alojarnos. Cuando le dije que la reserva estaba hecha, otro tipo nos dijo que debíamos haber 'señado' la reserva. Cuando le confirmé que la 'seña' la había hecho y que tenía el mail de recepción de la misma, argumentaron que no era posible alojar a menores sin los padres.

Eso, seguramente no lo dijo ni por el Tato, ni por el Tomi ni por mí, ya que, como mucho, podemos aparentar tener 18/20 años, pero menos, difícil. Distinto es, cuando hablamos de Luciano, que aunque había cumplido 19 años, la cara de nene no lo ayuda y parece un 'pibito' mucho más chico (habrá sido por gente como Luciano que se inventó el refrán, que 'las apariencias engañan'?) jeeee... Así que le dije que ninguno de nosotros era menor y recién cuando les mostramos nuestros documentos de identidad, a regañadientes, aceptaron nuestro ingreso.

Así que no tuvieron más remedio que llamar a los 'botones' y darles las indicaciones para que nos guiaran a nuestras habitaciones. Los dos tenían alrededor de 20/25 años, no muy lindos pero muy serviciales. Las habitaciones eran lo más. El lujo y el confort iban de la mano. Apenas tuvimos tiempo para darle la 'propina' a nuestro 'botones' y cerrar la puerta con llave que nos  empezamos a 'transar' con Luciano como la primera vez. Y para levantar un poco nuestro morbo, repetimos todo lo que hicimos la primera vez en la cocina de la casa del 'pollito'.

Obviamente que terminamos en la cama, como hubiéramos querido terminar la primera vez. Nos cogimos/follamos increíblemente y me di cuenta, una vez más, que ese 'pibito' es lo que busqué tanto tiempo en mis 'diositos'. Luciano, además de ser un 'diosito', es un 'pibito' que me da todo lo que yo, sexual, afectiva, emocional y todas las palabras terminadas en 'mente' estaba persiguiendo. Esa y otras escenas recreamos durante toda la estadía mientras intercalábamos otras actividades menos placenteras como el gimnasio, el spa, el sauna, la piscina, el casino y un frigobar bien surtido.

Después, de hacernos el amor, nos duchamos, nos vestimos y bajamos a cenar. Nuestra mesa estaba armada en un rincón con la más estricta y pensada intimidad y reserva. La habían pensado así o nos prepararon de ex-profeso esa mesa, sabiendo que éramos una pareja 'gay'?. La cena también fue increíble y el mozo que nos atendió se merecía un 'diez' (excelente). Los 'pájaros' (léase Tomi y Tato) bajaron un rato después pero les tocó una mesa alejada a la nuestra. A partir de ese momento y por diferentes circunstancias, nos dimos cuenta que no éramos nosotros solos los gays. 

Uno de los 'botones', uno de los mozos, el encargado del bar y varios clientes de diferentes edades, que estaban solos o acompañados, jefes de familia o solterones, nos tiraban 'buena onda' y nos miraban 'con cariño'. Más a Luciano, lo confieso, que a mí. Lo mismo les pasó al Tato y a Tomi. Al Tato la situación lo divertía y jugó con los deseos y las ganas de los 'postulantes', mostrando cierto amaneramiento e ingenuidad y haciéndose totalmente alcanzable. En una palabra, 'un calienta pijas' que daba esperanzas de concreción de un 'encuentro' a todos los que se les acercaban. 

Y nos abordaban en todo lugar y en los lugares más inverosímiles. Tanto que se parecían a las abejas alrededor de las flores. Nos sacábamos de encima a uno y ya venía otro, con insinuaciones, indirectas y directas. Obviamente, que no estaba en nuestros planes, hacer nada con nadie, por más apetecible que nos pareciera el fulano. Menos integrar un trío ni aceptar a un tercero que compartiera nuestra cama. La misma idea, tenía el Tomi, que quería disfrutar a full del Tato y viceversa. Así que rechazamos todas las insinuaciones, indirectas, sugerencias, invitaciones y demás de varios interesados en convertirse en nuestro 'partenaire'. Uno, incluso, que nos topamos en el casino, el sábado a la noche, nos ofreció mucho, pero mucho dinero para disfrutarnos en nuestra habitación, con los dos. Y otro, que se alojaba en el hotel, con su mujer e hijos, supongo que esposo y padre no tan ejemplar, que me trajo a la memoria, el recuerdo del Nesti, me ofreció 'el oro y el moro', sabiendo que yo era la pareja de Luciano, para que lo convenciera a pasar un rato con él. Por favor, y después dicen de 'dos pelos de concha' empujan más que una yunta de bueyes, si yo creo, que dos pelos de la pija o del culito de un 'diosito' tienen más fuerza que los pelos de la concha de cualquier 'minita'... jeeeeee...






domingo, 2 de octubre de 2016

Dos pelos de concha (1ª parte)





Este mes, festejamos los 19 años de Luciano y casi el primer año que empezamos a convivir, porque aunque no tenemos una fecha definida, decidimos que su cumpleaños iba a ser la fecha elegida para celebrar que somos pareja. Luciano quería una celebración íntima mientras que yo prefería algo más grande. Finalmente y como está pasando en estos últimos tiempos, Luciano ganó la puja. Creo que con él, dejé de lado mi faceta de 'patrón de estancia' aunque lo sigo manteniendo en otros aspectos..

Así que esta fue la tónica que le dimos a la celebración. Ni siquiera los 'diositos' más íntimos de él, y que son el 'pollo', el 'pollito Carlitos' y los 'pollitos BB'. El 'pollo' porque desde que 'sale' con el Matius, mucho no lo ve, a pesar que hace un año atrás era 'culo y camisa', es decir, estaban juntos todo el tiempo, excepto a la noche. Pero un año más tarde, todo eso aparentemente terminó. A Carlitos no lo termina de digerir del todo no sé por qué y con los 'pollitos BB' estaba todo bien pero...

Así dadas las cosas, y como el 'festejo' tenía que ser 'íntimo' decidimos tomar un fin de semana, aprovechar la promoción de un hotel cercano de cinco estrellas, que nos ofrecía una oferta más que tentadora, de dos días con una noche, en una suite con vista al río, que incluía desayuno y cena, spa, gimnasio, sauna, piscina, frigobar, cena en la habitación, estacionamiento y demás que se nos hacía más que tentador. Y si bien el precio no era barato, tampoco era caro por todo lo que nos ofrecía.

Así que llamé por teléfono y hablé con el encargado que me confirmó la promoción y que amplió, en detalles, sugerencias y consejos. Y como hacia varios días que veía al Tato, muy estresado, pensé que sería una buena idea que se tomara él también, un fin de semana, para ir con la novia en un ambiente espectacular y totalmente distendido. El tipo me dijo que si éramos dos 'parejas', nos podía mejorar el precio y nos agregaría algunas 'cositas' más como para que nos sintiéramos realmente 'especiales'.

Así que no lo pensé mucho y le di para adelante. Reservé las habitaciones y aboné la reserva haciendo una transferencia bancaria. Hasta ahí todo bien. Cuando volví del colegio, le dije a Luciano lo que había hecho. Luciano estaba exultante porque si hay algo que le gusta mucho es estar conmigo, aunque sea haciendo 'huevo' (nada). Y más todavía si el ambiente y el entorno donde disfrutarnos es espectacular, porque si hay algo que Luciano no desprecia, es el confort, la comodidad y el lujo.

Esa misma noche, cuando volvió el Tato, le dije de como lo veía y de la decisión que había tomado, y, aunque no lo había consultado, pensé que le iba a gustar la idea. Pero, el diablo mete la cola en el momento más impensado. El Tato me dijo que mi idea era fantástica pero que él ya no estaba 'saliendo' con la novia. Se habían separado de mutuo acuerdo y que no pensaba, ni ella ni él, en reanudar relaciones sentimentales entre ellos. Esa noticia me cayó como 'un balde de agua fría'. 

El Tato me dijo que le hubiera venido bárbaro un fin de semana así porque el 'estrés' que él tenía, era porque tenía algunos problemas, no sólo con la novia, sino también en la facultad y en el trabajo. Y que le hubiera venido más que bien, pasar un fin de semana en un ambiente distendido, pero las cosas se daban así y no había forma de cambiarlo. Que ya iba a ver que hacer y que no me preocupara, que él me devolvería el dinero que yo había pagado como 'seña' y todo eso. 

Yo le dije que no y que lamentaba que él y la novia se hubieran peleado. Que el dinero, como dice mi vieja, 'va y viene' y que ya iba a ver como solucionar ese tema. También le dije que tanto Luciano como yo, nos hubiera gustado que fuera con nosotros y pudiéramos disfrutar de un fin de semana, con nuestra respectivas 'parejas'. Le sugerí el nombre de ex-novias que tuvo o de otras chicas que le aceptarían con gusto una invitación de esas características pero el Tato rechazó todas mis sugerencias.

Y como veía que el asunto le daba vueltas en la cabeza, le propuse que fuera con algún amigo, como el Sebi o el Billy, que son amigos desde que eran chicos y que se llevan más que bien y se entienden con sólo mirarse. O de última le podíamos decir al Nachito si quería ir, así de paso, estábamos juntos los cuatro que convivíamos en mi casa participando de nuestro aniversario y con una celebración ínitma como quería Luciano. El Tato, resignado, me dijo que sí y que podía ser el Nachito su pareja.

Yo le dije que era lo mejor y que el Nachito, más que seguro iba a decir que sí, así que ya teníamos el tema solucionado, cuando el diablo, volvió a meter la cola. Luciano, que no había hablado hasta ese momento, dijo por qué en lugar del Nachito, no le decíamos de nuestro plan al Tomi. Porque él sabía que el Tato y el Tomi no solamente se llevaban bien sino que también pasaban 'cosas' entre ellos, que hacía mucho que no veíamos al Tomi y que seguramente, el Tomi iba a querer ir sí o sí.

El Tato dio un respingo y los ojitos se le llenaron de vida. El Tomi! Cómo no había pensando yo en el Tomi? Obvio que el Tomi era la persona más indicada! Muchísimo más que el Nachito y que cualquier 'minita'! El Tato tiene debilidad por el Tomi y el Tomi, por el Tato. Y sino fuera, porque este boludo del Tato, se le da por exteriorizar su bisexualidad con 'pibitas', creo que el Tomi, sería su pareja ideal, porque ama al Tato y el Tato ama al Tomi aunque no quiere reconocerlo.

Así dadas las cosas, esa misma noche, le mandamos mensajes de 'wsp' (whatsapp) al Tomi, porque como trabaja en turnos rotativos, nunca sabemos si tiene que trabajar de mañana, tarde o noche. Y como no le dejan usar el celular en el trabajo, nos comunicamos por medio de mensajes y no le hablamos directamente. Por suerte, el Tomi no estaba trabajando y nos contestó 'al toque' (rápidamente). De ahí que le hablamos al celular y le explicamos cuál era nuestra idea, obviando el tema que el Tato se había peleado con la novia y que lo prefería a él antes de a cualquier otra 'minita'. Obviamente, que el Tomi dijo que sí. Que podía arreglar el permiso para que le dieran esos días y así podíamos disfrutar de nuestra compañía como lo hacíamos antes. Y digan lo que digan, acá hay un refrán que dice que 'dos pelos de 'concha' (vagina) tienen más fuerza que una yunta de bueyes', yo digo que 'dos pelos de pija/culo también tienen tanta fuerza como dos pelos de concha'... jeeeeeee...