miércoles, 30 de noviembre de 2016

El fiambre del sándwich





El sábado, el Nachito fue a un cumpleaños de 15. Los cumpleaños de 15 no son tantos como antes. Y cuando digo 'antes' hablo de 10 años atrás. Los 15 años, para las nenas y los 18, para los varones, acá se celebran de manera 'especial'. El festejo de los varones se entiende porque a los 18 uno llega a la mayoría de edad con todo lo que eso conlleva. Pero, por qué se festejan los 15 años de las nenas? Que ya son 'señoritas'? Eso no creo porque ahora, a las 'pibitas' les viene la 'regla' mucho antes. Entonces?

Por otro lado, ese festejo, en el caso de las nenas, es muy cara. Porque entre el alquiler del salón, las invitaciones, el vestido de la cumpleañera, el 'morfi' (comida) y el 'chupi' (bebida) para todos los invitados (parientes, amigos, compañeros del colegio y demás), el costo del disc jake, las luces, el cotillón y otros gastos, se iguala al costo de un viaje al Disney World de Miami (USA). Así que ahora, son muchas las que eligen, ese destino y renuncian a la fiesta de 15...

Los varones somos más 'simples'. Una fiesta 'íntima' para los amigos más cercanos, poca comida y mucha bebida, un lugar tranquilo de la casa, donde se pueda bailar, 'chapar' (acariciar/besar/etc.) a las 'minitas' invitadas y música que los mismos 'pibitos' se encargan de poner y sanseacabó. La quieren más simple todavía? La fiesta de 18 que se mandó el Colo. Comida, bebida, amigos varones y listo. El/los que tienen ganas de seguir la 'joda' (fiesta) con mujeres, vas a una discoteca y punto. 

Todo este preámbulo, fue para decirles que el Nachito había ido a un cumpleaños de 15. Y como terminó muy de madrugada, cuando ya estaba por amanecer, decidieron volverse. Y digo decidieron, porque como el salón de fiestas quedaba a unas pocas cuadras de casa, compraron 'facturas' (masas horneadas rellenas con dulce de leche) y vinieron a desayunar a mi casa. Pero el alcohol ingerido y la panza llena y calentita, pronto hicieron efecto y decidieron quedarse a dormir en casa.

No eran muchos: apenas siete, incluyendo al Nachito. El problema fue acomodarse para dormir. Tres se acostaron en la cama doble plaza del Nachito. Uno, en el sofá del living-comedor. Otro, en el suelo del dormitorio, sobre la alfombra y dentro de la bolsa de dormir del Nachito. El Nachito y el otro chico fueron al dormitorio del Tato, creyendo que estaba vacío, pero el Tato estaba con una 'minita' y en cuanto, escuchó que abrían la puerta, los sacó 'cagando' (rápido).

Ergo, el Nachito, me despertó para que le ayudara con los colchones inflables. Era la única que quedaba. Pero, aunque estaba medio dormido, me acordé 'al toque' (rápido) que mi viejo se los había llevado al campo. Y ahora? Yo todavía estaba adormilado y no podía pensar bien. Lo único que se me ocurrió fue que uno de ellos se acostara con los otros tres, en la cama del Nachito y el Nachito se acostara con nosotros, es decir, con Luciano y conmigo.

El Nachito me miró como sino entendiera lo que le estaba pidiendo. Y ahí nomás me dijo:

Nachito: vos querés que yo duerma con ustedes?

Yo: sí, qué tiene?

N: yo no voy a ser el 'fiambre' del sandwich! Ni en 'pedo' (borracho) me acuesto entre ustedes. Éste (por Luciano) me va a cojer/follar!. O vos te creés que no sé que me tiene ganas?

Luciano: jajaja... dale 'gil' (tonto), entregate... si cualquiera sabe las ganas que tenés que te desvirguen... mirá que se nota que hace rato me andás buscando... jejejeje...

Y: dale, Luciano, dejá de 'joderlo' (molestarlo) que este se cree que te lo vas a cojer/follar de verdad... Y yo lo único que quiero es dormir. Mirá Nacho, si te da más seguridad, acostate vestido y listo. Pero, mirá si Luciano te va a cojer/follar? No podés ser tan boludo! Además, vos te crees que yo lo voy a dejar? Claro que si vos querés que Luciano te coja/folle es otra cosa... jeeeeee...

N: está bien, me voy acostar en el medio y como muestra de confianza me voy a sacar la ropa, pero no voy a dormir desnudo y en cuanto, Luciano me roce con cualquier parte del cuerpo, me levanto y me voy a la mierda...

L: jajaja... está bien... ya vas a ver como te va a gustar que yo te 'roce'...

Finalmente nos acostamos y nos quedamos dormidos. Me desperté por un ruido infernal. Tan infernal que de todos los que estaban durmiendo, yo solo lo escuché. Me levanté para ver de qué se trataba. En la cocina, vi al Tato, tratando de limpiar el estropicio que había hecho. Le pregunté si todo estaba bien y qué había pasado. Me dijo que sí y que se le había caído la cafetera. Y mientras limpiaba todo me dijo que mirara las fotos que nos había mandado por 'wsp'. 

Eran fotos de nosotros durmiendo con el Nachito. Con el acolchado no se notaba más que estábamos durmiendo juntos, aunque estrecha y sospechosamente apretados. Pero el 'guacho' (pícaro) había sacado el acolchado y con la sábana sola se intuían mucho mejor las posiciones. Claro, que sin las sábanas, se veía bien, que los tres estábamos desnudos. En las restantes fotos, tomadas en diferentes ángulos, se veía mejor y aunque nunca pasó nada (creo), las imágenes daban a entender otra cosa...

En una de ellas, se veía claramente como Luciano y el Nachito dormían en 'cucharita' (posición sexual en donde el activo apoya la pija en el culo del pasivo) y lo tenía abrazado con un brazo y una pierna. En otra foto, se veía que estábamos estrechamente abrazados en el centro de la cama y dejábamos un lugar bastante amplio a los costados. Y en la última, se veía la cabeza del Nachito, usando de almohada, mi brazo y su carita estaba pegada a mi pecho aunque una de sus manos, viajaba a mi entrepierna, pero no se veía donde estaba, porque la pierna de Luciano la tapaba. Después, para terminar con la maldad, el Tato se fue a la cocina, y cuando estaba enviando por 'wsp' esas fotos a todos los interesados, sin querer se le cayó la cafetera al suelo. Esas fotos, nos sirvieron para poner fin a las ínfulas de 'macho' del Nachito y molestarlo con su orientación sexual 'escondida' y recordarle que por más que él lo niegue, alguna vez, fue 'el fiambre de del sándwich'... jeeeeee...




viernes, 25 de noviembre de 2016

Yo, vos y él




Días pasados me llegó un 'wsp' del Gasti y poco después, otro del Matius, diciéndome los dos, lo mismo aunque con diferentes palabras: cuánto tiempo tenía que pasar para que nos volviéramos a 'juntar'. La verdad que salvo contadas ocasiones, no nos volvimos a juntar todos, como lo hacíamos 'antes', cuando éramos chicos. Ese reclamo, más el que me había hecho mi viejo, cuando fue a casa días pasados a buscar los colchones inflables, fue lo que detonó toda la 'movida'.

Se me ocurrió para comprometerlos a todos, participar como 'grupo' de una colecta navideña que está haciendo acá una 'ONG' (Organización No Gubernamental). Piden cajas 'armadas' de productos navideños, tanto sea alimentos, como juguetes y artículos de cotillón. La verdad que era poco lo que cada uno tenía que poner, me lo entregarían el día de la reunión y eso los comprometería a no faltar. Y de paso, ayudamos a gente que no la está pasando bien.

La idea 'prendió' (gustó) rápido. Todos estuvieron de acuerdo y me puse 'manos a la obra': una, para juntar esas cosas para donar. La otra, era para hacerlo participar a Luciano, del encuentro con los 'diositos', reuniones que 'le escapa como gato al agua'. Tercero, estaba pensando en la posibilidad de invitarlo al Colo y llevarlo a la 'juntada' de 'diositos'. La reunión sería el sábado que viene en la casa de campo de mi viejo y ahí, podríamos revivir y/o recordar buenos momentos vividos.

Pero la idea que además tenía, era la de invitar al Colo para que se integrara al grupo, aunque todavía no tenía muy en claro que estrategia iba a usar. Pensé hablar primero con Luciano. Decirle qué es lo que le está pasando al Colo, pero ocultarle nuestros encuentros 'furtivos'. Le contaría, lo del 'franeleo' que tenemos en el colegio, pero hasta ahí. No pensaba contarle, lo de la caricia en el cumpleaños y todo eso, pero sí lo que está viviendo el Colo por las características de la familia.

La primera respuesta de Luciano cuando le dije lo de la reunión de 'diositos' fue 'no'. Titubeó un poco, cuando le dije que también iban a ir el 'pollito', Carlitos y los 'pollitos BB'. Él es muy amigo de ellos y pertenece a esa 'barrita' (grupo). Pero, la renuencia se le terminó, cuando le comencé a hablar de un 'nuevo diosito' que conocía del colegio, que quería invitar para que se conocieran y se hicieran amigos, especialmente por las características que tiene, parecidas a las que él tenía.

Ese fue el principio del fin de su resistencia. Insistí con el tema de que el 'pibito' era un 'diosito' y que yo necesitaba de su ayuda, ya que conmigo si bien se identificaba, yo no dejaba de ser parte del plantel docente del colegio y quizás con esos ojos me veía. Pero con él iba a ser diferente. Tenían casi la misma edad y a los dos les había costado mucho asumir su orientación sexual con todo lo que eso implicaba, especialmente, con la familia más cercana y los amigos que creían que era 'hetero'.... 

Y así seguí un largo rato, 'adobando' (seduciendo/convenciendo) a Luciano para que me ayude con el Colo. Luciano, ahora quiere estudiar Psicología o algo parecido (tema para otro post) el año que viene, para ayudar a chicos como él o con problemática parecida. Algo parecido a lo que yo quería (quiero). De esa manera, yo podía matar tres pájaros con un solo tiro: me ayudaba a mí, se ayudaba él y lo ayudaba al Colo. Y la idea le gustó. La primera parte de mi plan se estaba cumpliendo...

Y al Colo, le dije algo por el estilo. Le hablé de una reunión de mis amigos 'diositos', que todos eran chicos 'bi' o gays y que la haría en mi casa de campo. También le hablé de Luciano, y lo blanqueé a medias, diciéndole que era un chico parecido a él, con quien yo tenía una relación afectiva, que yo amaba por como es y por otras cosas. Y también le dije, que me gustaría mucho que él lo conociera porque me parecía que tenían características parecidas y podían ser muy buenos amigos.

Claro que le dije todo eso, porque pensé que el Colo, iba a aceptar mi invitación de ir a la fiesta. Pero, no salió nada como yo lo había planeado. El Colo, no aceptó ir al encuentro de 'diositos' por varias razones. Entre ellas, porque se iba a sentir incómodo para 'abrirse' a tanta gente nueva, por más gays o bi que fueran. Él quería seguir en el 'closet' y no le gustaba la idea de 'mostrarse' abiertamente ni a mis amigos ni a nadie ni ahora ni nunca. Así que tuve que resignar mi idea, mezclar y dar de nuevo.

Después, cuando la pensé mejor, me di cuenta que no tenía sentido que se conociera con Luciano. Incluso, que se conocieran podía llegar a ser contraproducente. Creo que estaba especulando con la descabellada idea de que el Colo podía reemplazar a Kevin. Con la diferencia, de que Kevin nos excita, pero el Colo, debería despertar no solo la 'calentura' de Luciano, sino también despertar sus sentimientos. Yo qué pretendía? Una pareja de tres y no un simple 'menage a trois' como con Kevin.

No hay caso, cuando estoy 'caliente' no pienso con la cabeza de arriba, sino con la de abajo. Además, con toda la represión que tiene el Colo, era impensable, tener una cama de tres cuando ni siquiera quiere hacerla de uno (léase conmigo). A veces, la 'calentura' me lleva a pensar/hacer cosas de no creer y que no tienen sentido. Incluso, forzar al Colo a sentir/hacer cosas, por un lado y a Luciano por el otro, podía arriesgarme a perder a cualquiera de los dos y quedarme 'sin el pan y sin la torta'.

Al final, creo que lo mejor es que sigan siendo perfectos desconocidos. Quizás eso no ayude al Colo a solucionar su problemática, pero el hecho de que se conozcan, tampoco va a ayudar a nadie. Mejor, 'enfriar' la cosa porque Luciano, dice que no es celoso, pero me acepta solamente la infidelidad sin sentimientos. Pero, cómo le explico que por el Colo siento algo más que 'calentura'? Y que me gustaría, que él aceptara ese 'algo' que yo siento por el Colo? Total, tampoco creo que el Colo quiera ser mi pareja ni que quiera reemplazar a Luciano para que vivamos juntos. O sea, por las características de uno y otro, puedo ser 'pareja' de los dos: Luciano sería la persona con la que convivo y al Colo, lo vería de tanto en tanto. Total, el Colo no me va a pedir que le dedique ni 'tiempo' ni 'exclusividad'. De todos modos, la tengo que pensar bien, porque no quiero ni perder a Luciano ni tampoco al Colo. Es decir, acá no se ajusta eso de que sea 'pato o gallareta' porque justamente, esto que se me presenta, no quiero que sea una opción y sí, más bien, una inclusión, que definitivamente, no es lo mismo... jeeeeeee...




lunes, 21 de noviembre de 2016

Poliamor





El viernes pasado, antes de la hora de cenar, llevé a Luciano hasta la casa de la madre y de ahí me fui a buscar al Colo a la salida del club. La verdad que no siempre experimenté esto, pero el tiempo vuela! Hacía casi un mes que habíamos ido por primera vez a casa. Y aunque lo veo en el colegio, casi a diario, porque tampoco es de los 'pibitos' que viene al gabinete todos los días, sigo tan 'caliente' con él, como el primer día y como si nunca hubiéramos hecho nada.

Ahora sé que la represión del Colo tiene fundamento. Y no debe ser fácil, ser gay, en un ambiente y en una familia homofóbica, ultra conservadora y tradicional. Los hermanos del Colo, los varones al menos, la tienen bien clara. Son buenos estudiantes, todos son deportistas y todos tienen novia. Tienen aprendido el 'versito' (creencia) del Opus Dei y lo respetan a rajatabla en todo momento del día, estén solos o acompañados. Todos, excepto, el Colo y eso lo está sufriendo y mucho.

Las veces que hablamos en el colegio, cuando nos quedamos solos, hicimos como los perros, que dan mil vueltas pero terminan echándose siempre en el mismo lugar. Con el Colo hacemos algo así. Por más vueltas, que le damos al asunto, no logramos hacer coincidir su deseos más íntimos con sus creencias, que colisionan en todo momento y lugar. Y el Colo no sabe qué hacer y yo menos. De ahí, que se permitió algunos 'permisos' pero no quiere seguir avanzando ni conmigo ni con nadie.

Tiene un pensamiento casi 'mágico' de todo lo que siente y permanentemente, luchan los dos deseos del 'quiero' y del 'no quiero'. Y me da mucha pena, lo que está viviendo y por lo que está pasando. Y no lo puedo ayudar porque me tendría que despojar de todo sentimiento subjetivo y no quiero hacerlo. Además, de última, cuando el Colo se acercó a mí, no fue para que yo lo ayudara a encontrar una solución a su 'problema' sino a que yo pasara a ser una parte importante de su 'problema'.

Definitivamente, el Colo, quiere ir 'más allá' pero él mismo se pone 'palos en la rueda' (obstáculos). El viernes, volvimos a la rutina de siempre: lo esperé bastante lejos del club, en una zona donde no pasa el colectivo que lo lleva a la casa. Todo por si algún amigo lo quiere acompañar. Así tiene la excusa perfecta para decir que va para 'otro lado'. Compramos la comida y la bebida en el lugar de siempre, la consumimos en el parque de siempre y después de unos cuantos mimos, fuimos a mi casa.

Con las luces apagadas y apenas iluminados por la penumbra de las luces del balcón-terraza, liberamos lo que sentimos. Claro que la 'liberación' de deseos no es tal, sino que es super limitada: Aún así, nos sacamos la calentura y aparentemente, ese poco que hacemos, conforma al Colo y lo deja satisfecho. Y siempre en el sofá grande de la sala y con toda la 'previa': muchos mimos, muchas caricias y muchos besos de todo tipo. Mucho toqueteo hasta llegar a la masturbación mutua. 

Pero, hasta ahí. De nada valen mis argumentos para que me permita 'avanzar'. Me gustaría desnudarlo completamente, besarlo por todos lados, chuparle la pija y que me la chupe a mí, chuparle el culito, hacer un '69', dilatarlo despacio y hacerlo mío, poseerlo y hacerle percibir sensaciones que desconocer. Pero todo ese 'ratoneo' (fantasía) mío se vio interrumpido, esa noche, por el ruido del ascensor que se detenía en mi piso y por alguien que bajaba en el hall de mi casa.

El Colo, se petrificó primero y le agarró la desesperación después: no quería que nadie lo viera. La única solución que nos quedaba, era escondernos. Elegimos por la cercanía, mi dormitorio. Claro que si era Luciano, la solución dejaba de serlo. Mientras escuchábamos al visitante entrar, pensé que la cocina o el 'balcón-terraza' hubieran sido mejores lugares para estar 'haciendo nada'. Un 'diosito' y yo, no íbamos a estar haciendo nada en mi dormitorio? No se la iba a creer nadie! Y Luciano, menos.

Qué íbamos a estar haciendo en el dormitorio sino teniendo sexo? O por tenerlo? O ya consumado? Y como le explicaba eso a Luciano? Por suerte, Luciano no era. No me importaba que fuera el Nachito o el Tato porque no me iban a pedir explicaciones. Pero no era ninguno de ellos. Era mi viejo que había ido a buscar algo y que buscaba y rebuscaba en los placares. El Colo se quedó en mi dormitorio, arreglándose la ropa, y yo salí, saludé a mi viejo y me interioricé qué era lo que buscaba.

Buscaba los colchones inflables y el compresor que los infla. Vicky iba con unas amiguitas a pasar el fin de semana a la casa de campo y los necesitaba. Mientras tanto me dijo que hacía mucho que no iba a verlo y que tampoco iba al campo. Le dije que, entre el trabajo y la facultad, casi no tenía tiempo para nada. Para qué le iba a decir que Luciano no quiere socializar con los míos? Pero le aseguré que en cualquier momento íbamos a andar por ahí. Como estaba apurado, se fue enseguida y yo volví a mi dormitorio. Yo pensé que ya que estábamos en mi dormitorio, íbamos a hacer algo 'diferente' y en la cama. Pero una vez más me equivoqué. El Colo no quiso hacer más nada. Estaba aterrorizado por la presencia de mi viejo y aunque no lo vio ni nada por el estilo, se había enfriado y quería que lo llevara a la casa. Así que no le quise meter más presión a la que ya le metían los viejos y eso fue lo que hice. En el camino, nos acariciamos mutuamente y nos besamos, al despedirnos. Después, de haberlo llevado al Colo a la casa, me quedé pensando y llegué a la conclusión de que no es solamente 'calentura' la que siento con el Colo. O como me dijo Christian en uno de sus comentarios, tengo que declarar 'oficialmente' que volví a mi 'poliamoría'... jeeeee...





miércoles, 16 de noviembre de 2016

Presión y represión




El 10 de noviembre fue el cumpleaños del Colo: 18 años! El viernes 11 hizo un asado en la casa e invitó a todos los varones del curso y también a gente del colegio, entre ellos yo. Al principio, me pareció que la invitación era por 'compromiso'. Pensé que el Colo, más tarde o más temprano, sabía que yo me iba a enterar de esa fiesta en su casa y quedaba 'mal' que no me invitara, sabiendo que en poco tiempo, habíamos llegado a tener la relación íntima que habíamos creado.

Así que al principio pensé decirle que no iría. Después, pensando que era un viernes y que Luciano no iba a estar en casa y yo no iba a hacer nada, cambié de parecer y le dije que sí. De última, si me sentía 'sapo de otro pozo' como dice mi viejo, cuando uno está incómodo en un lugar, me volvía a casa, aduciendo cualquier pretexto. De todos modos, tenía bien en claro, que esa noche, no iba a pasar nada con el Colo. Y también me picaba la curiosidad de conocer a su entorno familiar.

Llegué tipo 21 y me recibió un chico de la edad del Colo, del que después me enteré que era el hermano de 19 años y que yo no conocía y que no eran parecidos en nada. Me hizo pasar al patio de la casa, donde ya estaba encendido el fuego de la parrilla, se escuchaba música pero todavía no había llegado nadie. El hermano del Colo me presentó al padre y a la madre y a los demás hermanos y ahí 'me bajó la ficha' (me di cuenta) quienes son los que forman parte de la familia del Colo.

La madre es profesora del colegio. Yo la había tenido y ahora me crucé con ella varias veces, pero nunca la relacioné con el Colo. Es una linda mujer, de tez blanca, rasgos finos y de ojos y cabellos negros. Fue muy simpática conmigo siempre. También muy locuaz. El padre es más del tipo 'duro'. Tiene un físico macizo. También es blanco de piel, pero el cabello es de un negro rojizo o de un rojo renegrido y los ojos de color oscuros. O sea, nada que ver con el Colo. Y eso me llamaba la atención.

El más grande de los hermanos, de 28 años, era mi 'contacto' y el amigo de Juan Pablo. El que le seguía, de 25, era de mi promoción, y aunque estaba en otro curso, yo lo conocía de vista. Y los otros, de 22 y 19, que no los conocía y el Colo de (ahora) 18. Cinco varones y el único pelirrojo era el Colo. Los otros, son de tez blanca, pero de cabello y ojos negros y lindos chicos pero no 'diositos'. Claro que, la familia no terminaba ahí. Había mujeres pelirrojas: de 18, 14 y 11 años, hermosas 'pibitas'...

Los cuatro primero hijos, de pelo negro, bien machitos. Y los últimos cuatro, todos pelirrojos y a los cuatro, les gusta la pija, incluido el Colo... jaaaaaa... El Colo es gemelo de la hermana más grande. Después, hablando con los padres me di cuenta del porqué de la represión del Colo, de la ausencia de 'minitas' del curso y de otros etcéteras. Entre ellos, la planificada concepción de hijos: cada 3 años, los primeros cuatro, aunque el bolonki se les vino después: el Colo y la hermana, fueron la 'bisagra'.

La familia del Colo es del 'Opus Dei' y tienen una creencia religiosa tipo fundamentalista, como todo miembro del 'Opus'. Yo los conocí, cuando al Gasti le había agarrado por el lado de ser sacerdote y se fue a vivir a una casa del 'Opus'. Ya todos saben (y el que no, que lo investigue o googlee) cuáles son las características y las ideas de esta congregación. La verdad que tienen ideas retrógradas en muchos temas y en cuanto al sexo para qué hablar. De ahí, entiendo en el 'infierno' que debe vivir el Colo.

De ahí, alcancé a comprender al Colo y a todo el 'matete' (lío) que debe tener en la cabeza. Para mal de males, es gay! Pobre pibe, este si que si llueve sopa, va a tener un tenedor en la mano! Con semejante familia y tamaña educación sexual represiva que recibió, no le queda otra que el 'quiero y no quiero'. No sé qué planes tiene el Colo para su futuro, lo único que sé, es que no quería tener sexo, hasta los 18 años. Es decir, mantenerse virgen y luchar contra el 'demonio' (léase yo).

Por suerte para mí y mala suerte para el Colo, su 'demonio' le ofrece todas las tentaciones, de las cuales, el Colo rechazó algunas y aceptó otras, pero todo muy light. Y yo, como parte interesada, me enfrento ahora, a esta rara posición de no sé qué hacer. O mejor dicho, sé que hacer o qué es lo que quiero. No sé, si es 'ético' o al menos lo que se espera de mí. Obviamente, a criterio de los padres, yo como docente del colegio, soy una garantía muy confiable, para participar de la educación del Colo.

Pero la garantía está defraudando esa confianza. Mientras los padres eligieron un camino para sus hijos, yo estoy ayudando al Colo, a 'torcer' ese camino y mostrarle otras opciones. Está bien, que el Colo, les guste o no a los padres, tiene 'otras' expectativas de vida que supongo quiere llevar adelante y por eso esperaba la 'mayoría de edad'. Siendo mayor de edad, el Colo puede iniciar una vida diferente, sin represiones aunque no dejen de existir las presiones.

Creo que ahora, lo importante es hablar con el Colo y no presionarlo. Conozco sus sentimientos y sé que es lo que quiere. Y ya tiene bastantes presiones, como para que yo me agregue a los 'presionadores'. Así que voy a frenar todas mis impetuosos avances y ganas y en un ambiente, más sereno sin dejar de ser erótico/sexual, voy a conversar con el Colo. Creo que la situación lo amerita y va a servir para que él se clarifique y que para que yo me clarifique también.

En un momento, de la reunión, que me pude librar de la atención de muchos de los concurrentes a la fiesta, me encontré a solas con el Colo. Me hubiera gustado abrazarlo fuerte, besarlo y pedirle perdón por todas mis exigencias, pero solamente nos dijimos al unísono que teníamos que hablar. Esa transmisión de pensamientos nos hizo reír y sentirnos más cercanos. Como estábamos solos y alejados del resto, le acaricié la mejilla.

El Colo inclinó la cabeza y me retuvo la mano entre su mejilla y el hombro. Nos miramos a los ojos, pero tuvimos que romper esa atmósfera creada, porque imprevistamente, de la nada, apareció la hermana gemela. No sé si alcanzó a ver algo, porque retiré mi mano rápidamente. Igualmente, la pibita pasó sin decir nada. Al rato, nada más, los padres regresaron a la fiesta y la dieron por concluida y ordenaron (literalmente) que 'cada chancho se fuera a su rancho'. Ergo, no nos quedó más remedio que tocar 'retirada' e irnos. Recién ahí volví a tener contacto físico con el Colo. Me despedí deseándole toda la felicidad del mundo. Le di un fuerte apretón de manos pero no hubo besos, ni abrazos, ni nada. Cuando ya estaba acostado, en mi cama, me llegó un 'wsp' del Colo preguntándome si la había pasado bien. Le contesté que, mientras estuviera con él cerca, yo siempre la iba a pasar bien... jeeeeeee...








viernes, 11 de noviembre de 2016

Traición




El fin de semana pasado, Luciano, presionado por el 'complejo de culpa', blanqueó una relación en la que está a punto de entrar. Y aunque todavía no estaba haciendo nada, se dio cuenta que con esa actitud iba en contra de nuestra relación de pareja, entendiendo, que el ocultamiento, significaba una falta de sinceridad entre nosotros, que nos habíamos prometido que nunca iba a pasar. De ahí, la confesión. Todo empezó el viernes 4.

El Colo me había anticipado, en el colegio, que ni ese viernes ni hoy tampoco nos íbamos a poder encontrar. Así que, decidí decirle a Luciano, por qué no suspendía la ida a la casa de la madre e íbamos a la 'fiesta de las colectividades' que se inauguraba ese mismo viernes a la noche. La fiesta en sí no es más que una muestra gastronómica y cultural y a la que vamos a disfrutar no solo de las comidas y bebidas sino también de los 'diositos' resultantes de la mezcla de razas y etnias.

Luciano, me dijo que sí. Las 'colectividades', como les decimos, estuvo como siempre. Mucha gente, pocos 'diositos', comida y bebida bien variada y muy cara, un poco de cultura de cada pueblo y bailes típicos en el escenario central. Comimos comidas de diferentes países y bebimos una enormidad. Tanto, que al rato, no nos sentíamos bien y decidimos regresar a casa. Nos acostamos, contrariamente a nuestra costumbre, sin duchar y sin pensar en hacernos el amor. Solamente queríamos dormir.

O mejor dicho, yo quería dormir porque el alcohol estaba haciendo efecto sobre Luciano, quien apenas llegamos a casa, comenzó a decirme que tenía algo para decirme. Así que mientras escuchaba a Luciano, que es de lágrima 'fácil', comenzó a lloriquear. Yo, no entendía que estaba pasando. Y cuanto más avanzaba la confesión, Luciano más lagrimeaba. Gracias a los 'mimos', caricias y palabras tranquilizadores, lo pude serenar y me dijo que era lo que le estaba pasando.

Había seducido a una chica del trabajo y habían quedado en encontrarse en el departamento de la chica para tener sexo. Luciano me juró que solamente era 'calentura' y esa necesidad que de tanto en tanto tenía de coger/follar con una mujer. Y que yo sería el único tipo en su vida. Que él me había elegido y no pensaba dejarme por nadie ni nada, mientras no dejaba de llorar y suplicar mi perdón y mi permiso para seguir con la idea. Esta actitud de Luciano me tranquilizó.

Yo le dije que entendía las necesidades sexuales que él siente, ya que él no es gay. Además lo que él busca es su satisfacción cogiendo/follando con el sexo opuesto, contrariamente a lo que hace siempre. Y le dije además, que yo sabía que él iba a ser siempre para mí, porque ya me lo había dicho y me lo repetía continuamente. Así, pude contener toda la ansiedad que le provocaba, según sus palabras esa 'traición'. Le dije que no era traición, porque me lo había contado y que le diera para adelante.

Dicho esto y mucho más calmado, terminamos, Luciano vomitando en el baño y yo sosteniéndole la cabeza. Después, lo desnudé completamente y lo acosté en la cama, tal como dios lo trajo al mundo y no hubo más. Solamente, para decirme que lo 'perdonara' por querer cogerse/follarse a esa 'minita'. Y, sin esperar respuesta, se durmió profundamente. Yo, me quedé pensando, si no tendría que haber 'blanqueado' al Colo, como Luciano lo hizo con esa 'pibita'.

Reconozco que nos dimos 'permisos' a tener 'encuentros' sexuales con otras personas que no seamos nosotros, solamente por 'calentura' y cuando no hay sentimientos. Pero, quizás no le dije nada a Luciano, de lo que me estaba pasando con el Colo, porque sé que hay mucho de 'calentura' pero también, el Colo, me despertó algunos sentimientos que todavía no alcanzo a definir completamente. Además, todavía no pasó nada. Para qué armar 'una tormenta en un vaso de agua'? 

Pero, por qué Luciano siente tanta culpa? Por qué pensarlo en una especie de 'traición'? Es solamente calentura o esta 'minita' le despertó algunos sentimientos? Porque sino, por qué llegó a esa confesión? Acaso, creyó que con el 'compromiso' que nos hicimos, ese 'permiso' caducaba? Sea como sea, a la mañana siguiente, nos levantamos con la resaca correspondiente. Nos duchamos y apenas nos desayunamos, Luciano, estaba muy callado, como avergonzado. Al rato, volvió a la carga de si era verdad que a mí no me molestaba que él se 'transara' a la 'minita'. Le dije que sí, que yo confiaba en él ciegamente y que lo único que le pedía, era que se 'cuidara' (usara forro) y que no se olvidara que él me había jurado que iba a ser mío para siempre y que yo no pensaba compartir con nadie, ni hombre ni mujer. Luciano me dijo que eso, la tiene bien 'clara' (concientizado). Y como para re afirmárselo, lo hice mío ahí mismo, de parado, apoyado en la mesada de la cocina, como debería haber hecho en la cocina del pollito el mismo día que lo conocí y que en aquel momento, no me animé. Claro que ahora, tampoco me animé a decirle nada del Colo. En fin...




domingo, 6 de noviembre de 2016

Bloqueo




El miércoles 26 tuve que rendir el último 'parcial' para acceder a uno de los dos finales que me quedan. Parece que faltando poco, como me falta para recibirme, todo se hace más difícil y complicado. Por las características de la materia, yo sabía de antemano que el examen iba a ser difícil porque es una especie de 'tamiz': lo aprueban muy pocos. La mayoría reprueba y tiene que volver a rendir esa materia, varias veces. Yo a esto lo sabía y me preparé en ese sentido. 

Haciendo cálculos, sabía bien un 90% de la materia y un 10% lo sabía en forma regular. Ergo, no debía haber sorpresas. Qué podía pasar? Simple, me tocó la parte que sabía apenas regular. Qué mala leche! Si hay algo que no pude superar hasta el momento, es ponerme nervioso en los exámenes. Cuando me di cuenta que el tema que me había tocado, no lo sabía como los otros, se me hizo una 'laguna' mental enorme, que puso mi mente en blanco y que terminó por bloquearme totalmente.

Y me metí en un 'círculo vicioso': cuanto más nervioso me ponía, mi 'bloqueo' aumentaba. Y cuanto más aumentaba mi bloqueo, más nervioso me ponía. En síntesis, un verdadero desastre. Para mal de males, éramos pocos los que nos habíamos animado a enfrentar a una de las 'mesas' (tribunales de profesores) más temidos. Mientras, yo, me debatía entre afrontar dignamente mi derrota y retirarme o luchar hasta el fin, vendiendo cara mi derrota.

Y como mi vieja siempre dice que hay que 'pelear' hasta el final, decidí quedarme. Estuve pensando un montón de tiempo pero mi concentración era nula. Mi mente viajaba, desde Luciano hasta el Colo, pasando por los 'pollitos' y los 'pollitos BB'. También se vinieron a mi mente, el resto de los 'diositos' y los recuerdos más imborrables que tengo con ellos. Para colmo, parte de la materia, la había estudiado con Luciano.

Esa parte, la que estudié con Luciano, fue a la madrugada, quitándonos horas de sueño. Pero, tengo que reconocer que no fue un tiempo aprovechado para estudiar porque nos transábamos casi permanente, cada vez que me tomaba un descanso y que terminábamos en la cama o en el sofá o parados o apoyados en la mesa, o en las posiciones más inverosímiles, haciéndonos el amor desesperadamente. Ahora, la Vida me pasaba 'factura' y yo la estaba pagando y cómo! 

En todo eso estaba pensando, cuando apareció la carita de Luciano por la puerta del salón, sonriente, hermoso y tan 'diosito' como siempre, haciéndome gestos y muecas desde afuera. Su presencia hizo que en mi cerebro se corriera el velo que cubría mi memoria. Y empecé a escribir desesperadamente, tratando de ganar el tiempo perdido. Tantas cosas puede hacer un 'pibito'? Su sola presencia me movilizó totalmente y si bien, no contesté todas las preguntas, contesté la mayoría aceptablemente.

Después de alcanzado el tiempo estipulado y entregar mi examen, me dijeron que iban a tratar de evaluarlo lo antes posible, contrariamente, a lo que yo pensaba, que lo iban a corregir esa misma noche. Así que la calificación me la darían, 48 horas después, es decir, el viernes a la noche. Y el viernes a la noche, yo tenía planeado encontrarme con el Colo! Además, Luciano, me decía que me había traído suerte y quería ir a buscar el resultado del examen conmigo. 

No le podía decir que no, por razones obvias. No hay con qué darle, 'cuándo un pobre se arremanga, hasta el culo se le ve'. Luciano había decidido no ir a la casa de la madre ese viernes y quedarse conmigo en casa. Ergo, tuve que escribirle un 'wsp' al Colo para decirle que ese viernes no podíamos encontrarnos. Asumí que el Colo se enojó porque no me contestó. El segundo 'bloqueo' en un ratito de ese día... por favor! 

El viernes a la mañana, apareció el Colo por el 'gabinete', diciéndome que el miércoles le habían robado el celular a la salida del colegio y que no había ido al colegio el día anterior, porque no se sentía bien anímicamente. Así que no estaba enojado como yo pensaba, sino simplemente, incomunicado. Le conté lo de la facultad y me dijo que no había problema y que nos encontráramos el viernes siguiente. Era la única salida posible y otra opción no teníamos. Así que quedamos así. 

A la noche, fui con Luciano a la facultad a buscar el resultado de mi examen. Uno de los profesores, me explicó que el examen estaba 'aprobado' pero con 'reservas', ya que entre los profesores no se había puesto de acuerdo con la calificación final. En la hoja se notaba claramente, un '5' encerrado en un círculo, al que habían transformado en un '6' (calificación mínima para aprobar el examen). Me explicó cuáles habían sido mis 'errores' y me dijo que tenía que estudiar más, porque '6' no era la calificación que creía que yo me merecía. Bueno, al fin me reconocían las cosas buenas que venía haciendo. Le dije que sí y que me había puesto nervioso por una circunstancia personal por la que estaba atravesando. Me respondió que ya estaba en la 'recta final' de la carrera y que hiciera el último esfuerzo, ya que mucha gente de la facultad, tenía grandes expectativas puestas en mí. Le dije que estaba  bien, le di la mano y me alejé. Apenas salí, me encontré con Luciano, que me esperaba cerca del estacionamiento. Yo estaba tan emocionado por lo que me habían dicho, que me olvidé que todavía estoy en el 'clóset' y mientras lo abrazaba, di un apasionado beso en la boca de ese 'pibito', que sin quererlo, se transformó en el principal motivo de mi existir... jeeeee...




jueves, 3 de noviembre de 2016

Histeriquito




El 'histeriquismo' no es privativo de los gaycitos sino de todo el mundo pero los 'gaycitos'... por favorrrrr! De esta conducta están (estamos) afectados todos los gays y caemos en él, cuando en nuestro proceder se presenta ese raro comportamiento del 'quiero y no quiero'. Y el Colo no es la excepción. Es un 'histeriquito' de aquellos pero tiene 'ese no se qué' que se lo perdono porque el 'pendejito' me vuelve loco.

Su despertar a esta 'nueva' orientación sexual lo hace ponerse así. De ahí, las reservas que tiene para 'avanzar' en lo que siente. Y de ahí el 'permiso' que se dio para hacer lo que hicimos la noche de los ex alumnos, aunque para eso tuvo que adormecer con alcohol toda la represión que tenía y sentía. Igualmente había tendido puentes y esos puentes venían a mi. Sabiendo esto con mucho cuidado y paciencia volví al avance sobre el Colo apenas ese viernes a la noche, recibí sus 'wsp'.


Wsp yo: Hola Colo. Qué alegría que me das. Pensé que te había perdido para siempre.
  
Wsp Colo: Nada que ver. Estuve 'a mil' (muy ocupado) con cosas del colegio y para no tener que rendir inglés y no pude pasar por el gabinete. 

Wsp yo: Tengo ganas de verte. Por dónde estás? 

Wsp Colo: Estoy en el club. 

Wsp yo: Querés que nos veamos? 

Wsp Colo: No puedo. Nos vemos el lunes? Buen fin de semana. Chau.

Wsp yo: Dale. Nos vemos. Chau. Gracias. Igual para vos.


Qué otra cosa me quedaba? El Colo 'quiere pero no quiere' y yo no quiero ni espantarlo ni perderlo por el solo hecho de apurarlo. 

Lunes 17.

Casi sobre el mediodía y antes de ir al comedor, apareció el Colo por el gabinete. Pero no fue solo, fue con varios compañeros del curso. Llegó con una sonrisa radiante y exteriorizando toda la simpatía que le emana siempre que está conmigo. Después de hablar sobre 'bueyes perdidos', me ayudaron a acomodar los legajos y archivar las fichas de observaciones. Entre todo ese quehacer repetimos, el Colo y yo, los gestos, las sonrisas y los roces del viernes del encuentro, pero no pasamos de ahí. Quedamos en volver a vernos, el miércoles 19, previo a la entrada al club donde juega al basquet.

Miércoles 19. 

Tipo 18 horas, pasé a buscar al Colo cerca de la casa y de ahí, fuimos hasta la costa del río. Estacioné en un lugar apartado y nos quedamos adentro del auto. Sentados de costado y mirándonos de frente, entrelazamos los dedos de las manos y hablamos de muchas cosas, especialmente, de lo que estábamos sintiendo. Antes de irnos, cuando quise besarle la boca, se tiró para atrás. Después, me pidió que lo llevara al club. Sólo estuvimos una hora, pero fue intensa y llena de indicios positivos. Todo fue muy lento, por como es el Colo, pero yo estaba seguro de llegar a buen puerto.

Viernes 21. 

Como el Colo desconoce mi relación con Luciano, elegí los viernes para encontrarnos. Pero esta vez, sería después que el Colo jugara al basquet y no antes, porque al hacer nuestro encuentro antes, estábamos muy presionados con el tiempo, además de tener apenas una hora o un poco menos para estar juntos. El Colo tenía menos de una hora y yo también, para evitar que Luciano, comenzara a sospechar algo de mis continuas llegadas a deshora, solamente los viernes. Así que quedé con el Colo, pasar a buscarlo tipo 22 horas, para poder estar tranquilos hasta la hora que quisiéramos.

Lo esperé a dos cuadras del club. Llegó casi 'al toque' (enseguida). Apenas subió al auto, nos saludamos con el clásico beso en la mejilla y me dejó acariciarlo. Me dijo que había llegado tarde porque se demoró hablando con los amigos. Le dije que estaba bien y que yo no tenía problemas para esperarlo todo el tiempo que fuera necesario. De ahí, fuimos a un 'carrito' (parrilla al paso) donde compré dos 'lomitos' asados (sándwich de carne de lomo y queso) y dos porrones de cerveza que fuimos a consumir en un parque cercano. 

Allí, comimos y hablamos de nosotros. En un momento que nos quedamos en silencio, aproveché para 'tirarme a la pileta'. Le repetí lo que me pasaba y lo que estaba sintiendo por él y le pregunté si él realmente, sentía lo mismo por mí. Le dije que me parecía que sí, pero creía que él sentía/tenía vergüenza de reconocerlo. El Colo, se puso más colorado todavía y reconoció que sentía 'algo' por mí y que se sentía bien cuando estábamos juntos. Pero que era la primera vez que le pasaba eso y quería ir despacio, porque no terminaba de entender eso que sentía.

Cuando él me confirmó eso, le pedí que no tuviera vergüenza de lo que hacíamos porque si lo hacíamos era porque realmente queríamos hacerlo. Además, le aseguré que nadie iba a saber lo que sentíamos o hacíamos. Le aseguré que no estaba mal que sintiéramos lo que sentíamos y mil cosas más. Al final, el Colo me dejó acercarme a su rostro y aunque no pude besarlo en la boca como era mi deseo, sí aceptó un 'pikito' (beso dado con la punta de los labios, en los labios de otra persona). Se notaba que estaba incómodo aún adentro del auto. Le dije de ir a mi casa, que íbamos a estar solos.

Contra todo lo esperado, el Colo me dijo que sí. Obviamente que no lo hice esperar. Una vez en casa, pude lograr que el Colo se tranquilizara y relajara totalmente (Fernet con Coca Cola mediante) y me dejara avanzarlo. Nos sentamos en el sofá grande, porque no hubo dios que lo convenciera para ir a mi dormitorio. La excitación sexual que sentíamos/teníamos hizo que la 'previa' fuera de muchas caricias y besos en la cara, cabeza y cuello. Antes, el Colo me pidió que apagara las luces y solo así, en penumbras, aceptó que lo besara e hiciera las cosas que yo pretendía.

Después, dejó que le introdujera mi mano por debajo del bóxer aunque no quiso quitárselos. Sí me dejó que se los bajara, nada más que un poco. Tampoco quiso que yo me desnudara. Así que, mientras 'transábamos' (besos y caricias), intenté, como pude, 'pajearlo' por debajo del bóxer. Claro que era una masturbación bastante limitada. De todos modos, agarré la pija del Colo que la tenía re dura y babeante. En cuanto al Colo y aunque yo me había bajado totalmente mi pantalón y mi slip, solamente llevó su mano a mi pija, cuando se la conduje con una de mis manos.

Lo único que logré fue eso: que el Colo me pajeara. No quiso 'petearme' (felacionarme) ni que yo lo 'peteara', aduciendo que yo iba muy rápido. Siguió masturbándome hasta que acabé. Un rato después, le pedí que se bajara un poco el bóxer y el pantalón, porque de 'acabar', él se iba a 'enchastrar' (ensuciar) todo. Por esa razón, dejó que le bajara un poco más, el pantalón y el bóxer. Finalmente, cuando eyaculó, lo hizo sobre mi mano, entre gemidos y quejidos. Yo hubiera ansiado beber ese néctar pero el Colo me retenía besándome los labios y mordisqueándolos.

Después seguimos transándonos. La calentura y el alcohol en sangre hizo que las cosas con el Colo fueran más fáciles. Así y todo, no pasó más nada. Después nos quedamos abrazados en la oscuridad. Nos besamos unas cuantas veces más, nos acariciamos infinidad de veces y jugamos con nuestras pijas listas a entrar en acción en cualquier momento. Le pregunté si estaba bien y me dijo que sí, pero cuando le dije que fuéramos a la cama, que íbamos a estar más cómodos y todo eso, el Colo me volvió a decir que no. Le dije que estaba bien y nos quedamos abrazados y recostados en el sofá.

Ahí se relajó totalmente y nos seguimos 'transando' como si nada hubiera pasado, durante un buen rato más. Me dijo que ya habíamos 'avanzado' (hecho) mucho. Y que otro día podíamos hacer más cosas. Que le diera tiempo porque le costaba mucho asimilar lo que estaba sintiendo y eso que estábamos haciendo y que nunca lo había hecho con otro hombre. Le dije que estaba todo bien y que yo no tenía problemas en esperarlo todo el tiempo que fuera necesario. Así que terminamos de beber, nos limpiamos así nomás, porque el Colo no quiso ducharse, nos arreglamos la ropa y lo llevé a la casa de un amigo. Todavía no eran las dos de la madrugada. Antes de irme, le volví a preguntar cómo estaba y me dijo que bien. Nos despedimos con otro beso y con la idea de volver a vernos: durante la semana, en el colegio pero encontrarnos solos, el viernes siguiente en el mismo lugar e ir directamente a casa. Además le saqué la promesa de que me dejaría seguir 'avanzando'... jeeeeee...