sábado, 31 de diciembre de 2016

Luces y sombras del 2016





Cuando era más chico, siempre a fines de año hacía un balance, de las cosas buenas y malas del año. Pero decidí dejar de hacerlo porque uno tiene a lo largo del año, cosas buenas y cosas malas irremediablemente. Y esto le pasa a todo el mundo sin excepción. Pero de ahí a sopesarlas, no sé. Prefiero que se quede todo así. El 2016 fue un año de buenas y malas. Más buenas que malas. Solamente espero que el 2017 sea mejor.

Me pasaron muchas cosas en este 2016 y aunque parezca mentira, todas están relacionadas con Luciano. Tanto las luces como las sombras. La entrada de Luciano en mi vida fue significativa, pero tengo que reconocer que desde que Luciano convive conmigo, en casa, hay un antes y un después. Aún cuando se sinceró con la madre con su orientación sexual y reconoció que convivía conmigo como pareja y se armó el bolonki que se armó. 

Y aunque la madre reaccionó mal y me denunció por corrupción de menores y todo eso y al hijo lo echó de la casa, Luciano pudo timonear el problema y sacarme (sacarnos) airosos del problema. El resto, incluidos sus momentos 'heteros', estuvo bien o más que bien y todo fue positivo. Disfrutar de Luciano es realmente indescriptible. Tiene una personalidad increíble y físicamente es de no creer que toda la hermosura del mundo esté reunida en un solo 'pibito'. 

Y lo mejor de todo es que yo lo puedo disfrutar las 24 horas del día. Otros que me dieron luces este año fueron Carlitos y el Colo. Pero la relación con ellos no fue tan intensa como lo fue con Luciano. De todos modos, los dos me dieron (dan) lo mejor de si y aunque no los puedo disfrutar plenamente, no por eso dejo de hacerlo. Obviamente que hubo otras sombras que sí me afectaron. El hermano Reinaldo fue una, porque que me hizo recordar traumáticos momentos de mi infancia. En fin... 


Qué espero del 2017?

* Seguir con Luciano, como hasta ahora (más no se puede pedir), afianzando nuestra relación de pareja y disfrutando de la vida y de nosotros mismos.

* Seguir disfrutando del Colo y de Carlitos, en la medida de las posibilidades y como se vayan dando las cosas. Me gustaría volver a la idea de la 'isla' al menos con ellos.

* Conocer nuevos 'diositos' quienes son los que realmente ponen la 'sal' a mi vida.

* Terminar con mis estudios de Psicología.

* Seguir trabajando y/o haciendo lo que me gusta.

* Volver a disfrutar de y con mis amigos 'diositos' como antes y no como este año, que estuvimos muy poco comunicados.

* Concretar mi viaje a Europa y sino puedo recorrer todo (Inglaterra-España-Francia-Italia-Alemania), al menos hacerlo en parte.
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Así que gente, esto es más o menos, sintetizado, lo que fue mi 2016 y lo que espero del 2017. Les dejo este mensaje de año nuevo para todos y para que disfruten de la vida lo mejor que les sea posible. Nos vemos el año próximo aunque no sé todavía si voy a seguir escribiendo el blog. Creo que el blog me sirvió a mí en su momento y a otros chicos y no tan chicos después. Pero ahora, los pre-adolescentes-jóvenes ya no leen blogs como este. Aunque tampoco sé como resuelven sus problemas. De ahí que estoy evaluando en dejar de escribir, al menos, este blog con esta orientación. Sea como sea, les doy gracias a todos por seguir leyéndome después de tantos años. Un pedido final para todos: les deseo que sean 'los propios arquitectos de su propio destino' y que sean muy felices. Como dijo Abraham Lincoln: 'Uno es tan feliz como se lo propone'. Y creo que es una gran verdad.


'Feliz año nuevo 2017 para todos'...!!!



Abrazo grande y besos!

lunes, 26 de diciembre de 2016

Un futuro incierto



La semana pasada, le celebramos el cumpleaños número 16 al Nachito. El muy 'guachito' (pícaro) está grande, lindo y apetecible. Es un verdadero 'diosito' como los que a mí me gustan y sino fuera porque es mi hermano, seguramente ya le hubiera tirado los 'galgos' (hubiera intentado seducirlo) hace bastante tiempo. Pero bueno, lamentablemente, está 'prohibido' por los cánones de la moral y las buenas costumbres de la sociedad actual... En fin...

Y aunque sospecho que tuvo (y tiene) algunas 'agachadas' (experiencias sexuales gay) con el Tomi, no me constan ni tampoco nunca les pude probar nada. Además, ellos, permanentemente desmienten y/o niegan cualquier situación que haya pasado entre ellos. Así que, aprovechando que Luciano no estaba (decidimos que martes, jueves y sábado hiciera de 'novio' hetero formal) hice de 'asador'. Y al igual que otras veces, tuve que hacer hamburguesas, choripanes y lomitos a la parrilla.

Los invitados era un grupo mixto de nenas y varones. Calculo que alrededor de 30 más o menos. Claro que esperaba ver lo que vi. No solamente habían venido nenas, sino que de los varones presentes, la mayoría eran simples 'mortales', algún que otro 'semi-diosito' pero había tres o cuatro, que definitivamente, eran verdaderos 'diositos' y que no tenían nada que envidiarles a ninguno de mis 'diositos' que tuve desde el Sebi a esta parte. Todos de 16 y 17 años, amigos del Nachito.

Pero uno, me hizo recordar al Colo. Y no porque fuera pelirrojo ni que se le pareciera, porque este, era blanco de piel tostada y de cabello renegrido, igual que sus ojos, pero sus facciones, eran tan excesivamente bellas, que incluso lo afeminaban algo. Y apenas llegó, mi 'radar-gay' de entrada detectó que 'la pileta (piscina) de este pibito tenía agua' y me podía 'arrojar/tirar' (seducir) tranquilo. Y ya desde un principio 'pegamos onda' (nos gustamos) como dicen los 'pibitos'.

En un aparte, le pregunté al Nachito que 'onda' tenía ese 'pibito' y me dijo que ninguna. Le re pregunté, si sabía si ese 'pibito' era gay y me dijo que no. Que hacía poco que conocía a Joaquín (así se llama) pero que no era gay. Incluso me hizo prometerle que no iba a 'avanzar' sobre el 'pibito' en cuestión, porque decía que él ya me conocía. Le dije que estaba bien y me hice el ofendido, asegurándole que yo no andaba buscando 'pibitos' para cojer y que no iba a pasar nada.

Quizás, Joaquín, no era gay pero, parecía. Al menos mi radar-gay lo detectaba. Incluso, me estuvo enviando mensajes silenciosos de miradas intensas que decían mucho. En un momento, Joaquín pidió ir al baño y yo me ofrecí a guiarlo. Como el baño principal estaba ocupado, le propuse ir al baño de mi dormitorio. En ese momento, el baño se desocupó pero llegaron dos amigas del Nachito, diciendo que estaban 'apuradas' y entraron al baño dejándonos sin reacción.

Nos miramos absortos. El hecho nos hizo gracia y comenzamos a reírnos. Así que le sugerí al 'pibito' que fuera al baño de mi dormitorio. Joaquín entró al baño y salió enseguida. Y a pesar de las advertencias del Nachito, lo tomé de la cintura con mis manos y lo arrinconé contra la puerta. Pero el `pibito' me rechazó diciéndome que estaba haciendo y que yo me había 'confundido' con él. Esta reacción me dejó petrificado. Le pedí disculpas por mi desubicación y mi equivocación.

Le dije que me había equivocado con él porque interpreté mal algunos de sus gestos durante la cena. Le dije que yo era gay y que había pensado que él también lo era. Me dijo que ya sabía que yo era gay porque el mismo Nachito se lo había dicho pero que él no era gay. Le volví a pedir disculpas y le dije que esperaba que fuera discreto con mi intento de 'acercamiento'. Con una sonrisa enorme, me dijo que estaba bien, que no era 'buchón' (alcahuete) y que no pasaba nada.

En ese momento, escuchamos que alguien venía por el pasillo. Era el Nachito, con algunas nenas, que también buscaban el baño de mi dormitorio. Me miró como recordándome mi promesa y me dijo que las nenas iban a usar el baño de mi dormitorio porque el otro baño, estaba ocupado. Le dije que sí y volvimos con el resto del grupo al balcón-terraza. El grupo se había desconcentrado en varios subgrupos, que comían, bebían, se sacaban 'selfies', bailaban o simplemente hablaban.

Al rato apareció el Nachito y me preguntó qué me pasaba. Y al responderle que nada y que por qué me preguntaba eso, me dijo que tenía una cara 'rara'. Le dije que no me pasaba nada y que podía ser que estaba algo cansado, pero no le comenté nada de lo que me había pasado con Joaquín, pero en realidad, estaba preocupado. Era la primera vez que mi radar-gay fallaba de esa manera tan estrepitosa. Otras veces, había tenido experiencias similares pero no fueron 'fallas' propiamente dichas, pero esta vez, la 'cosa' me desconcertaba. Si mi radar-gay comenzaba a fallar y a darme señales 'equívocas', seguramente iba a tener que afrontar la Vida, de una manera diferente y con un futuro incierto. Eché la red para que un 'diosito' gay quedara atrapado en ella y el único que quedó atrapado fui yo. Será algo así como el principio del fin?







martes, 20 de diciembre de 2016

Luz verde




Yo: de qué querés 'hablar'?

Así comenzó el diálogo que dio comienzo a la situación que dio el título a este post. Luciano me había dicho que quería 'hablar' conmigo. Y las pocas veces, que me advirtió que quería 'hablar' sin hacerlo directamente como estamos acostumbrados, fue para decirme algo serio. No pasó tantas veces, pero las veces que pasó, así fue. Con todo, yo ya estaba prevenido de que algo estaba pasando y aunque nos contamos 'casi' todo, hay una pequeñísima parte que nos callamos por cuestiones 'x'.

Y: qué querías decirme?

Luciano se quedó pensativo, como sopesando lo que me iba a decir y si era conveniente decírmelo o callarlo como hasta ahora. No estaba seguro del paso que estaba por tomar y eso hacía que le costara tanto trabajo hilvanar la primera frase? Por un momento, me pasó la idea, de que no quería que siguiéramos siendo 'pareja'. Porque a pesar de las promesas y juramentos que me hace a diario, antes de dormir, reconozco que las personas somos cambiantes y un adolescente como él, más todavía.

Y: qué pasa? Es tan grave que no podés decírmelo?

A Luciano se le llenaron los ojitos de lágrimas y la angustia se apoderó de él. Las lágrimas me pueden. No soporto ver las lágrimas. Es mi tendón de Aquiles. El Sebi usaba las lágrimas increíblemente. En su momento, también las usó el Nachito para doblegar mi voluntad. También el Tomi y el Gasti. Ahora le tocaba el turno a Luciano. Reconozco que son personitas de una sensibilidad increíble que usaron esa estrategia en los momentos más cruciales y significativos.

Y: dale bebé, decime qué pasa que me estás asustando... Es tu mamá? Tu papá? Tu hermano? Estás enfermo? Querés que dejemos de ser pareja y no querés seguir con todo esto?

Luciano negó con la cabeza pero seguía sin hablar. Una especie de alivio recorrió mi cuerpo. Al menos, no quería renunciar a nuestra pareja, no estaba enfermo y tampoco era la familia más cercana la que se interponía en nuestra relación, Desde la llegada del Tomi y la tan celebrada finalización de las clases, tanto del Nachito como del Tato, ya no tenemos otro lugar que nuestro dormitorio para estar solos en casa. Así que allí estábamos dialogando, sentados en la cama.

Luciano: amo a una chica...

Esa confesión sin preámbulos ni introducción, me tomó do sorpresa y si hubiera sido una pelea de box, debería decir que me sorprendió con la 'guardia' baja. Y sentí el golpe. La puta que lo sentí. 'Ama' a una chica... No dijo que le 'gusta' ni que la 'quiere'. Me dijo directamente que la 'ama'. Pero, como puede amar a una chica si hacía segundos me había dicho que no quería que dejáramos de ser pareja ni que tampoco dejáramos de hacer lo que estábamos haciendo... Yo no entendía nada...

Y: como que 'amás' a una chica? Qué chica?

L: sí Lu, yo te sigo amando como siempre pero me di cuenta, que también amo a Luli...

Luli? Quién era Luli? La 'minita' con la que se está encamando? Nunca me había dicho como se llamaba... Pero bueno, ahí estaba la razón de todo su pesar. Y en mi memoria estalló el recuerdo: Luli! Luli era la pibita que habíamos conocido en la joda del curso de Kevin que se transó esa noche y se 'tumbó' (tuvo sexo) en casa y que yo también tuve sexo con el hermano ese mismo día. Ahora el recuerdo me afloraba. Pero yo siempre pensé que había sido un 'touch and go'... Y se lo dije.

Y: Luli es la 'pibita' que te tumbaste acá en casa?

L: sí...

Y: yo pensé que había sido un 'touch and go'...

L: no... nos seguimos viendo... al principio solamente teníamos sexo... pero ahora Luli quiere que seamos 'novios' y todo eso... quiere que conozca a los amigos y a los padres... quiere...

Y: esperá que hay algo que no entiendo... ella quiere una relación 'formal' con vos... y vos qué? También querés eso?

L: no sé Lu, te lo juro! Yo creo que me gusta y que la quiero y la amo y todo eso y quiero hacer lo que ella dice pero también te amo a vos Lu y no quiero perderte, quiero seguir siendo tu pareja y quiero que sigamos viviendo juntos como hasta ahora, no quiero que cambie nada de nada. Entendés?

La puta si entendía... Era comprensible lo que estaba viviendo Luciano. Supongo que el bisexual debe experimentar estas situaciones pero... al mismo tiempo? Creería que sí, si se dan las condiciones. A mi me pasaría algo parecido con la Agus. Podría encarar un matrimonio con ella pero no podría olvidarme de Luciano. O del Colo. O de Carlitos. Pero, por ahora, tenía que calmar la angustia de Luciano y después, ver que estrategias tomar, juntos e individualmente...

Y: vos estás seguro de tus sentimientos bebé?

L: sí, Lu, te lo juro. A vos, nunca te voy a dejar de amar y quiero seguir viviendo con vos y que sigamos siendo pareja hasta que nos muramos. Pero, no sé por qué, también amo a esa 'pibita' y no quiero dejarla tampoco.

Y: sabés que pasa bebé? Que lo veo como incompatible dos relaciones simultáneas. Es como tener una 'doble' vida. Yo no quiero perderte y vos tampoco a mí. Pero, tampoco querés perderla a ella. Y al principio, como ahora, quizás se pueda hacer pero al final, una de las dos relaciones va a pasar a segundo plano. Entendés?

L: sí, pero no podríamos probar? 

Y: ya estuviste probando bebé... En todo este tiempo, estuviste probando. Y la pibita se tuvo que amoldar a tus tiempos y dejaste la relación con ella, en un segundo plano. Si ahora le das preeminencia a la relación con ella, yo voy a ser el que va a pasar a segundo plano. Me voy a tener que amoldar a tus tiempos y verte cuando no estés con esa 'pibita' y no digo que nuestra pareja se resienta ahora pero más tarde o más temprano, vamos a tener algunos 'bolonkis' que ahora no tenemos y que seguramente van a resentir a nuestra pareja...

L: ya lo sé Lu, pero nosotros nos amamos y vamos a seguir siendo pareja y yo voy a seguir viviendo con vos siempre y vas a ver que vamos a resolver todos los problemas que se nos presenten, pero tengo que probar...

Y: sí bebé, está bien, probá a ver qué pasa... Yo te amo y no puedo dejar que seas infeliz por un capricho mío. Lo único que sé, es que, en este tiempo de errores-aciertos, nuestra relación de pareja va a ser difícil que no se resienta. No quiero perderte por nada ni nadie en el mundo pero tampoco puedo ser tan egoísta como para coartar tu felicidad especialmente si no tengo que renunciar a vos para que vos la consigas. Hagamos el intento y veamos qué pasa. Te parece?

L: sí Lu, gracias, sos un 'groso' (buenísimo)! 

Y: eso sí, usá forro/condón/preservativo, boludo... Que no quiero chupar una pija que se mete adentro de una 'concha' (vagina)...

Después nos acostamos en la cama y nos transamos como siempre. Nos sacamos la ropa y nos hicimos el amor. Definitivamente, no quiero perder a Luciano. Pero no puedo luchar contra su naturaleza. Pero, que su experimento será en desmedro de nuestra relación, eso es seguro. El solo hecho de darle prioridad a esa 'minita' va a ser que nuestra pareja (léase yo) pase a segundo plano. Aunque, pensándola bien, este 'experimento' que Luciano quiere hacer, es una especie de 'luz verde'.

Luz verde en el sentido que si Luciano tiene 'compromisos' inevitables, quiere decir que no va a estar en casa el tiempo que está ahora y que yo voy a tener mucha más libertad de acción para dedicarme a otras 'cosas' (léase Colo o Carlitos). Mientras tanto, voy a tratar de hacerle comprender, que así como él tiene necesidades emocionales y sexuales conmigo y con una 'minita' por ser bisexual, yo, por ser 'gay', también tengo las mías. Aunque mis necesidades emocionales y sexuales están dirigidos exclusivamente a 'chicos' (léase varones). Y que muchas veces, esas necesidades generan sentimientos que no se pueden evitar. Él está experimentando esto con esa Luli. Yo también lo estoy experimentando con el Colo y con Carlitos... Obviamente, de diferente manera y con distintas necesidades, la 'poliamoría' transversaliza nuestras vidas. Creo que llegó el momento, de tener con Luciano, una conversación sobre la 'poliamoría' presente en nuestras vidas... jeeeeeee...




miércoles, 14 de diciembre de 2016

Con paciencia y saliva




La llegada de Tomi a casa despertó las expectativas de todos. Sus planes de no seguir adelante haciento la 'pasantía' que estaba haciendo en la empresa de una ciudad al norte de la mía nos shockearon al principio. Después nos gustó la idea de volver a tenerlo con nosotros porque realmente y por todo el tiempo que estuvo afuera, lo extrañamos mucho. Además, nos entusiasmaba la idea que tenía de seguir estudiando hasta terminar la carrera de ingeniero electro-mecánico. 

Hasta ahora consiguió el título intermedio de 'técnico electro-mecánico' y aunque le pagaban un muy buen sueldo y estaba muy contento con su empleo, decidió renunciar y seguir adelante con su deseo. Claro que le presencia del Tomi hizo que tanto el Tato como el Nachito (¿?) estuvieran en casa a partir de las 6 de la tarde, hora en la que ya estaban libres como Luciano y yo. Pero, como el Tato lleva a mi casa a la novia quien se queda a dormir, el Tomi perdió su lugar en el dormitorio. 

Así que comenzó a dormir con el Nachito, compartiendo la cama. Y el Nachito que es tan quisquilloso para compartir sus cosas, está encantado que el Tomi duerma con él. Espero que esa actitud, sea solamente afecto fraternal y no darle las connotaciones sexuales que le da el Tato. Aunque esto ya es historia, porque pasamos la cama del Tomi a la habitación del Nachito. Aunque esto no significa que si el Nachito tenía sexo con el Tomi, lo vaya a dejar de tener.

En fin, los dos son grandes y saben lo que hacen. De todos modos, ahora, a partir de las 6 de la tarde, ya estamos todos en casa. Hasta el viernes pasado, que fue feriado 'puente' y que por las características del fin de semana 'largo', los únicos que estábamos en casa era Luciano y yo. Tomi se había ido a la casa de la madre. El Nachito a la casa de mi vieja y el Tato se fue de viaje con la novia y una pareja amiga no sé adónde.

Luciano se había bañado y se terminaba de acicalar en el baño para ir, como todos los viernes, a la casa del la madre y yo, estaba haciendo planes mentalmente, ya que en unas pocas horas, estaría disfrutando del Colo y de todo lo que me da y esperando recibir, en algún momento, todo lo que todavía no se anima a darme como es mi deseo. De todos modos, decidí esperarlo y darle tiempo y eso es lo que iba a hacer. Tenerle paciencia y hacer como la gota que horada la piedra.

Y todo se fue dando como lo había planeado. Llevé a Luciano a la casa de la madre y a la vuelta, pasé a buscar al Colo, con la diferencia de otras veces, que, en lugar de comprar comida y bebida para comerla en el parque, decidí venir directamente a casa. Al Colo, no le gustó la idea, después de haber pasado ese sofocón, la vez que vino mi viejo buscando los colchones inflables. Pero, le aseguré que nadie vendría esta vez y que no se preocupara por nada. Así que el Colo, a regañadientes, aceptó.

Una vez en casa, nos 'transamos' apenas llegamos, pero el Colo me dijo que tenía hambre y quería comer. Así que tuve que calmar mi calentura. Comimos los lomitos y tomamos cerveza y después con la panza llena, fuimos al sofá grande del living-comedor. Apagué las luces, porque el Colo quiere 'transar' siempre a oscuras, pero dejé encendida la luz del balcón-terraza, lo que daba al lugar apenas una tenue penumbra, que utilizamos muchas veces con los 'diositos' cuando nos reunimos en casa.

En segundos, llegamos a una 'transa' intensa. Parecía que el Colo se había dado 'permisos' que antes no se daba. Y el sofá es comodísimo para estar sentados o durmiendo, pero se vuelve incómodo cuando uno se pone muy movedizo. Y eso, fue lo que pasó. Los nuevos permisos que me dio el Colo de prácticamente desnudarlo de la cintura para abajo, haciendo que su pantalón y su boxer se los bajara hasta los tobillos, hizo que yo intentara hacer lo propio.

Pero ante tanto movimiento, en un momento dado, me deslicé hacia el piso arrastrándolo en mi caida. El Colo me sujetó fuertemente y me atrajo hacia él, al tiempo que me preguntaba si estaba bien. Y le contesté la verdad: que no y que estaba incómodo. Y que seguramente, él también lo estaba. Y que era infinitamente mejor ir a la cama, donde podíamos hacer lo mismo, sin necesidad de estar contorsionándose. Y dicho esto, le agregué casi susurrándole y acariciando su carita y su cabello:

Yo: pero como sé que no me tenés confianza y tenés miedo que te viole o te haga hacer algo a la fuerza, respeto tu voluntad de 'transar' acá. Pero mi intención no es violarte ni hacer nada que no quieras hacer. Porque, de verdad te digo, no es sólo sexo lo que quiero con vos, sino que también siento 'cosas' y me gustaría que podamos ser mucho más que amigos. Pero para que vos me tengas confianza, tengo que respetarte a vos y a tus tiempos. No quiero apurarte ni forzarte ni hacerte sentir mal. Quiero que estés seguro de lo que hacés y que también te sientas seguro y protegido conmigo. Yo no solo quiero tener sexo con vos. Yo te amo y creo que vos también me amás. Pero bueno, para vos todo esto es muy nuevo y te comprendo y por eso te acepto como sos y las cosas que querés. Porque te amo y porque quiero hacerte la personita más feliz en este mundo, acá conmigo y porque quiero que seamos novios y amantes y no amigos 'con derechos', entendés? 

Y el Colo se quedó pensando algunos segundos en lo que le había dicho. Y luego, apenas susurrando su deseo, me dijo:

Colo: bueno, está bien...

Y: está bien qué?

C: vamos a tu cama...


Y a mi cama fuimos. Pero mientras yo había aprovechado ese tiempo para terminar de desnudarme, el Colo se había vuelto a vestir como si fuera a irse. Le pregunté qué hacía pero me dijo ingenuamente que 'nada' y se dejó llevar a mi dormitorio. En mi cama y redoblando mis esfuerzos con besos, caricias y abrazos, me dejó que lo desnudara, esta vez, completamente. La luz del velador, era mucho más intensa que la del balcón-terraza. Aún así, el Colo, esta vez, aceptó la luz. 

De ahí que pude admirar el cuerpo increíble del Colo. No es como el de Luciano pero poco le falta. Me gustan los adolescentes con nalgas bien redondeadas y paradas y así son las nalgas del Colo, con la diferencia que su piel es muy blanca y tiene pecas. El solo hecho de que nuestros cuerpos desnudos estuvieran en contacto y sentir el roce de nuestra piel y el de nuestros sexos, hizo que nos sintiéramos transportados a un mundo mágico de placer y entrega. 

Y lo que el Colo durante tanto tiempo me negó, antes de entregarse por completo a mis más íntimos deseos, me hizo jurar que lo que le había dicho minutos antes sobre mí y mis sentimientos eran reales. Yo le juré que sí y que mi paciencia no era solamente para penetrarlo y hacerlo mío sino también para demostrarle que yo, no solamente quería su cuerpo y su virginidad, sino que también quería su amistad, su afecto y su amor. 

Y aunque estaba lleno de dudas y temores, con todo lo que le dije, terminé por convencerlo para que me entregara su virginidad, de la boca primero, guiándolo en una felación exquisita mientras lo masturbaba y del culo después, mientras lo besaba por todos lados. Finalmente, llené con mis acostumbrados hectolitros de leche, las cavidades vírgenes del Colo, que se estaba entregando sin remilgos. Terminamos abrazados mientras el Colo me susurraba palabras de amor y entrega total. 

Yo traté de extender su momento de placer haciéndole un 'pete' (felación) como solamente se lo hago a Luciano cuando me hace alcanzar el cenit en nuestros encuentros sexuales. Obviamente, tragué la leche de ese 'pibito' virgen que se había entregado a mí como yo tanto lo deseaba. Finalmente, terminamos abrazados y susurrándonos palabras de entrega y amor infinito e incondicional. Después nos duchamos juntos pero a diferencia de otras veces, el Colo aceptó quedarse en casa y quiso continuar acostado conmigo en la cama sabiendo de antemano que no todo había terminado, sino que era un 'alto' a las ganas que nos teníamos. Y así fue. Seguimos dándonos placer durante el resto de la noche hasta casi la madrugada, pero en todo momento le aseguré al Colo que lo 'nuestro' no sería sólo sexo y que por el bien de los dos debíamos mantener la relación en secreto. El Colo aceptó mi proposición y se apegó a mí y así nos quedamos abrazados desnudos, pensando e imaginando qué nos va a deparar la Vida en el futuro hasta que ambos nos abandonamos en los brazos de Morfeo... 




martes, 6 de diciembre de 2016

Reproche divino





El sábado fuimos al campo. Obviamente, Luciano no fue. La idea era juntarnos todos los 'diositos' como cuando éramos chicos y re vivir épocas pasadas. Pero el grupo se cosmopolizó con la entrada de gente 'nueva', casi todos 'novios' o amigos 'con derechos' o a punto de serlo. Y, como no nos conocíamos todos, los recuerdos y las vivencias estaban fragmentados. Y aunque nos unió el menú: 'picada' de quesos, fiambres y snacks, asado con ensaladas, bebidas (gaseosas, cerveza y alcohólicas) y el infaltable balde de 5 lts de helado, no fue lo mismo. 

Más de la mitad del grupo, no había tenido las vivencias que nosotros habíamos vivido en nuestra época de adolescentes, despertando a una sexualidad 'diferente', con todo lo que eso implicó en nuestras vidas. Ellos, los 'nuevos', traían otras vivencias. Ni buenas ni malas, simplemente diferentes. Y nos dimos cuenta, qué sana fue la nuestra, porque aunque no dejó de estar presente el sexo gay ni el alcohol, no vivimos esa época traumática de confusión, dilemas y represiones. La vivimos llenos de momentos agradables y no tantos, pero siempre disfrutando la vida y disfrutándonos. 

Y aunque individualmente tuvimos momentos malos. infaltables, en la vida de cualquiera, como grupo, atesoramos momentos realmente inolvidables. Y recién ahora, quiero decir, ya de grandes, recurrimos a algún tipo de droga, como el 'porro' de marihuana, no sé si por moda, convencimiento o necesidad. En cambio, los 'nuevos', incursionaron en experiencias con diferentes adiciones no solamente de alcohol, sino también de pastillas y de cocaína. Y nos dimos cuenta que aunque todos teníamos, más o menos, la misma edad, hablábamos idiomas diferentes.

De todos modos, intentamos recordar y revivir el pasado, yendo después de almorzar hasta la laguna. Tuvimos que dar un rodeo enorme, porque la casa abandonada, ahora está habitada y todo el entorno, ya no es tan silvestre ni está abandonado. En un momento dado, Carlitos me pidió que lo esperara que iba a orinar. Así que, mientras el grupo se alejaba, me quedé pensando en todo lo que estaba viviendo con Luciano que prefirió ir a la casa de la madre y también con el Colo, que me hubiera encantado que estuviera ahí conmigo, compartiendo el lugar y el momento, pero es entendible su postura.

Como Carlitos se demoraba, decidí ir a buscarlo. Estaba oculto por un montecito de 'chañares' (tipo de árbol) con el pantalón y el slip apenas bajo. Supuse que estaba cagando, pero igual le pregunté que estaba haciendo (a veces, soy capaz de hacer las preguntas más estúpidas del mundo) me dijo que 'nada' y comenzó a acomodarse la ropa rápidamente. Cuando lo vi así, con el pantalón y el slip apenas bajo, mostrando sus lindas y blancas nalgas, no pude menos que acercarme, interrumpir lo que estaba haciendo (vestirse) y arrastrándolo contra un árbol, lo besé en la boca. 

Y mientras lo seguía besando, me aflojé el pantalón. Carlitos, metió la mano por debajo de mi slip y me empezó a pajear. Obviamente, yo hice otro tanto. Cuando estábamos en plena actividad masturbatoria intercambiada y besándonos como locos, me dijo algo que no esperaba: me preguntó si él había dejado de gustarme porque ya no hacíamos 'nada'. Le dije que no 'hacíamos' nada, pero no era porque había dejado de gustarme. Y como me hizo un 'pucherito' (gesto de tristeza con la boca), le tomé la carita y verlo a los ojos, me dio tanta ternura, que lo comí a besos ahí mismo. 

Yo estaba 'al palo' (re excitado y con la pija erecta) pero también medio confundido por todo lo que estaba pasando. No terminaba de entender que era lo que me planteaba y cuál era su reproche. Yo entendía que Carlitos pedía pija y pija le podía dar. Total estábamos solos y en medio de la nada y a resguardo de cualquier mirada indiscreta. Pero, nuestros celulares no paraban de sonar. Hicimos caso omiso a esas llamadas, pero, los 'diositos' fueron insistentes. Finalmente, decidimos atender los llamados y explicarles que ya los alcanzábamos. Casi simultáneamente., surgió este diálogo:

Yo: sabés, ahora que vienen las vacaciones y que tenés tiempo libre, podés venir a casa. Total, yo también estoy de vacaciones y Luciano, como trabaja y no está, podemos aprovechar para hacer 'algo'. Además, Luciano te conoce y no creo que tenga problemas de que hagamos 'algo', no te parece?

Carlitos: sí, está bien, pero igual no le digas nada a nadie, eh?

Y: bueno, está bien... 

El año se termina y mi vida sigue tan enquilombada como siempre. No sé si Carlitos, acentúa mi poliamoría. Porque Carlitos me excita terriblemente como me 'calienta' cualquier diosito, pero también tengo ciertos sentimientos por este 'pibito'. Lógicamente, no quiero que por una 'calentura', tenga lío con el Colo o con Luciano. Pero cuando creía que todo mi mundo afectivo y sexual, se circunscribiría a Luciano, apareció el Colo para 'patear toda mi estantería' (tira abajo toda mi seguridad). Y ahora, es Carlitos el que me reprocha que lo tengo 'abandonado' y se ubica, como el tercero en discordia. Y algo de razón tiene. El camino a la laguna, lo hicimos abrazados y besándonos de tanto en tanto. Cuando llegamos, el resto de la pibada ya estaba casi por regresar. Así que nos quedamos un rato boludeando por ahí, recordando momentos felices y vivencias pasadas inigualables. Finalmente, decidimos regresar cuando los 'nuevos' manifestaron su aburrimiento. En el camino de regreso, me di cuenta, que con los 'nuevos' no solamente hablábamos idiomas diferentes, sino que también habíamos vivido (y vivíamos) en mundos diferentes, pero, por suerte, con mis 'diositos' antiguos o nuevos, seguimos hablando y viviendo el mundo de siempre. Y eso, a pesar de que muchas cosas cambiaron, no es poco... jeeeeee...