viernes, 20 de octubre de 2017

Miradas que dicen






El domingo 15 de octubre, se celebró acá el 'Día de la Madre'. A la noche de ese día, volvíamos a casa, Tomi, Luciano y yo. La autopista no estaba transitada y a veces, cuando la humedad es alta, se forman bancos de niebla, complicados para atravesar. También, muchas veces, se complica más porque de los campos vecinos encienden fuegos, para quemar pastizales o basurales, que hace que el humo que se desprende, al mezclarse con la niebla, provoque una sustancia densa y peligrosa.

Esa noche, por suerte, no había niebla. De pronto, después de una curva amplia, nos encontramos con un auto estacionado en la banquina, bien señalizado y con sus balizas encendidas y sus 5 ocupantes haciéndonos señas para que nos detuviéramos. Al principio, sentimos algo de temor e íbamos a seguir si detenernos. Pero, nos dio lástima así que detuve la Ecosport como 100 metros más allá de donde estaban. Una persona, caminando por la oscura banquina, vino a nuestro encuentro.

Nos dijo que se llamaba Federico y que su auto, un flamante Audi de 4 puertas, se había detenido sin causas aparentes. Nos pidió, 'por favor',  si los podíamos ayudar. En ese lugar ninguno de ellos tenían señal de celular y hacía como una hora que estaban detenidos allí sin saber que hacer y sin que nadie los ayudara. Nuestros celulares, en ese lugar, tampoco recibían señal, así que fuimos con Federico, unos kilómetros más adelante, hasta tener señal en el celular y pedir un servicio de remolque. 

Luego, regresamos por la vía contraria, hasta donde estaba el Audi detenido. Allí, Federico, hizo las presentaciones de rigor: Federico, el hijo mayor, casi como yo, de 25 años; Alfredo, de 23; Leandro de 16 y Eugenia, la única mujer, de 18. Excepto, Alfredo, muy apetecible y bastante cercano a la categoría de 'diosito', los otros varones, estaban bastante distantes de esa clasificación. La 'minita' igual que Federico padre y Alfredo, era muy, pero muy atractiva. Un 'diosito', pero femenino.

Luego, nos presentamos nosotros. No les dijimos que eramos gays, ni que Luciano y yo éramos 'pareja'. Primero, porque tratamos de mantener un perfil 'bajo' y segundo, porque no teníamos más intenciones que ayudarlos, sin relacionarnos amistosamente con ellos. Así que dijimos que éramos amigos y que vivíamos en el pueblo siguiente y que para allá íbamos y que diariamente hacíamos ese recorrido para ir y venir a y de nuestro trabajo, en San Lorenzo y en Rosario respectivamente.

Y, 'ya que habíamos hecho 30, hacíamos 31', nos quedamos con ellos hasta que llegó el auxilio mecánico. Así los dos Federico, padre e hijo, se fueron en la camioneta del auxilio mecánico, remolcando el Audi hasta la estación de servicios en la autopista. Entretanto, yo llevé al resto de los hijos hasta el mismo lugar. Cuando llegamos, Federico padre, quiso pagarnos la 'gauchada' (favor) que le habíamos hecho, cosa que, obviamente, no aceptamos.

Entonces, nos invitó a cenar, ahí mismo, a modo de agradecimiento por lo que habíamos hecho por ellos. Eso sí aceptamos. Así que mientras cenábamos sandwiches y pizza con gaseosas, descubrí que Eugenia no despegaba la vista de la cara de Luciano y conversaba únicamente con él, muy animadamente, pero en voz baja. Alfredo, me miraba atentamente, pero cuando nuestras miradas se encontraban, el pibito, rápidamente, esquivaba el 'encuentro visual'.

Debido a eso, de tanto en tanto, miraba de reojo a Eugenia, que monopolizaba la conversación con Luciano. También me di cuenta, que Alfredo, si bien no participaba de ninguna conversación en particular, seguía observándome atentamente. Mi radar-gay, no me decía nada. Además, ese no era el momento. Alfredo no parecía gay, sin embargo, no sé si era la manera de mirarme o algunos gestos o qué, pero es bastante fácil para un gay reconocer a otro gay por muy 'tapado' (en el closet) que esté.

Además, las señales eran imperceptibles, y yo tenía dudas. Alfredo sino era gay, era bi, pero me 'jugaba' (apostaba) que 'le gustaba la masita' (era gay). Leandro y Federico, estaban absortos con sus celulares. Así que, Federico padre, el Tomi y yo éramos los únicos que conversábamos animadamente entre nosotros. Alfredo, solamente me miraba con esas 'miradas que dicen' pero nada más... Estaría intentando una comunicación telepática? Jaaaaaa... Pero qué podía hacer yo? Las veces que lo miré a los ojos, esquivó mi mirada. No podía ni siquiera intentar hablar individualmente con él, ya que Federico padre, dirigía su conversación hacia el Tomi y yo. Al rato, llegó otro 'auxilio mecánico', esta vez de la concesionaria Audi de Rosario y también una Van que hacía de remis y que iban a llevarlos a Rosario. Así que nos despedimos, no sin antes intercambiar, Federico padre y yo, el número de nuestros celulares y prometerles, que nos encontraríamos para comer un asado todos juntos, en su casa de fin de semana. Luego, nos despedimos y ya no volvimos a saber de ellos. En fin... Cosas de la vida...









domingo, 15 de octubre de 2017

26 horas excitantes





Cómo se lo había prometido en las jornadas de convivencia que hicimos en las vacaciones de invierno en Córdoba, planifiqué un encuentro con el Gonza, un día sábado, día de la semana que tengo libre, apenas después que dejo a Luciano en el trabajo. Nos habíamos puesto de acuerdo que pasaría por la casa, tipo 8.30 y de ahí, iríamos directamente al campo, donde podríamos estar tranquilos hasta las 5 de la tarde para dar rienda suelta a nuestro desenfreno sexual. 

A esa hora deberíamos regresar para dejarlo en la casa y para buscar a Luciano por el gym, alrededor de las 6 de la tarde. Pero, entre semana, había hablado con Luciano, sobre la posibilidad, de que al menos, una vez por mes, él vaya a cenar, los viernes, a la casa de la madre, con ella y el hermano y se quede a dormir allí. Y, al otro día, retome su rutina de los sábados, es decir, desayuno - trabajo - almuerzo (con la madre) - siesta - natación hasta que yo pase a buscarlo a eso de las 6 de la tarde. 

Y mi idea era justamente aprovechar ese día, un viernes cualquiera, para llevar al Gonza al campo y poder estar con él, desde las 2 de la tarde que me voy del colegio hasta las 6 de la tarde del otro día. Más de 24 horas juntos! Estos planes no eran extensivos con el Colo, porque los viejos del Colo, son demasiados problemáticos y no les gusta que se quede a dormir en casa ajena. Pero, con el Gonza es distinto. Con tal de tenerlo tranquilo, los padres lo dejan hacer lo que se le 'canta' (quiere). 

Claro que igualmente, tuviimos que elaborar una mentira, para que el Gonza se quedara a dormir conmigo en el campo. Todo empezó entonces, el viernes 6, que nos encontramos a la salida del colegio y enfilamos directamente hacia la casa de campo de mi viejo. Antes de salir a la ruta, compré comidas y bebidas para esas 26 horas. También una "pera" de goma para hacer lavativas, gel lubricante y un frasquito de xilocaína. Con todo ese bagaje, enfilamos directamente al campo. 

Pero, la ansiedad y la calentura, nos ganaron de mano. Y apenas llegamos a la autopista, nos empezamos a franelear la entrepierna hasta lograr una espectacular reacción de nuestras pijas al tiempo que íbamos conversando de 'bueyes perdidos' hasta que no dimos más. Estacioné en la banquina, bastante lejos de la cinta asfáltica de la autopista y aflojándome el pantalón, me saqué la pija y le dije al Gonza que me pajeara y después me la chupara. 

El pibito, no se hizo rogar, y mientras comenzaba con una frenética paja y después con una fantástica felación, yo tiré hacia atrás el respaldar de mi asiento para estar más cómodo. Hice lo mismo con el respaldar del asiento del Gonza, sin que el pibito me dejara de chupar. Le bajé el jogging y el bóxer y lo comencé a pajear en 'paragüita'. No demoramos mucho en acabar. Estábamos re calientes y acabamos rápido. El Gonza en mi mano. Yo en su boca.

Después retomamos nuestro camino. En el pueblo, compré 'facturas' (masas dulces) y leche chocolatada para la merienda. Previa, a la misma, nos duchamos juntos, volvimos a besarnos y franelearnos y me dediqué a limpiarle bien el agujerito anal. Le expliqué que le iba a hacer varias lavativas con la 'pera' de goma. El pendejito se dejó hacer y me obedeció en todo. Finalmente, nos secamos recíprocamente y fuimos al dormitorio. 

La tarde estaba espléndida pero el ambiente del dormitorio, algo destemplado. Encendí la calefacción y aunque sabía que tener sexo con el Gonza podía traerme problemas, igualmente me dediqué a saborear a ese adolescente virgen que se me ofrecía en todo su esplendor. Nos volvimos a besar y franelear un buen rato, hasta que le pedí hacer un '69'. Así, mientras el Gonza me felacionaba, yo chupaba, ensalivaba y dilataba, con mi lengua primero y mis dedos después, su agujerito anal. 

Cuando lo noté relajado, lo acosté de espaldas, puse sus piernas sobre mis hombros y apoyé mi glande en su agujerito anal. El Gonza gimió un poco. No fue fácil metérsela. Su agujerito virgen resistía mis embates. El Gonza quería pero yo no podía. Así estuvimos un buen tiempo, hasta que en un momento, el Gonza se relajó un poco y pude meterle mi glande ya totalmente lubricado. Después, la penetración fue más fácil. Yo me sentía en la gloria. 

Después, seguí lentamente, con el movimiento eyaculatorio por un largo rato. El Gonza que gemía por placer, por dolor o por ambas cosas, comenzó a masturbarse rápidamente hasta que eyaculó espectacularmente. Cuando yo ya estaba por 'acabar', me arrojé sobre el cuerpo del Gonza, lo besé en la boca y con movimientos ondulatorios lentos, 'acabé' (eyaculé) dentro de él, los hectolitros de leche que me sale cuando estoy muy caliente. El Gonza se había aferrado a mí, con piernas y brazos.

Después me recosté al lado y mientras nos besábamos en la boca, lamí su cuerpo y la poca leche que le quedaba en la pija. Por tener 16 años, el Gonza, tiene una linda pija y de dimensiones interesante. El mismo viernes por la noche y el sábado, como le dolía el culito y no quería que lo volviera a penetrar, debuté con el Gonza haciendo algo que nunca me habían hecho: permitirle al Gonza concretar una fantasía que tenía y que era lamer mis pies y los dedos de mis pies. Al principio, la idea mucho no me gustó pero después pensé que cada loco, tiene su tema y si realmente, el Gonza quería esto, era mi oportunidad para estrechar lazos con el pibito y llevar al éxtasis todos sus deseos. Realmente, el Gonza disfrutó haciendo esto y lo excitó terriblemente porque con solo meter los dedos de mis pies dentro de su boca, la pija se le puso bien erecta y comenzó a babear increíblemente. Así que, mientras se dedicaba a chupar mis pies, yo franeleaba lo que podía de su cuerpito, más que nada pija y cola y cuando estábamos por 'acabar', terminábamos haciendo un '69' espectacular, que repetimos varías veces en esas '26 horas calientes' que pasamos juntos y que nos prometimos que volveríamos a repetir muy pero muy pronto... jeeeeee...





martes, 10 de octubre de 2017

Los sonidos del silencio




Una de las cosas a la que no terminamos de adaptarnos de la vida del campo, tanto Luciano como yo, es al silencio y también a los sonidos, especialmente a los de la noche. Durante el día, como casi nunca estamos, no notamos nada. A la noche, llegamos tipo 21.30 o 22. Cenamos a más tardar a las 22.30 y ya hasta las 24 estamos totalmente libres. Durante ese corto lapso de tiempo, hacemos diferentes cosas y lo que percibimos, realmente, es algo muy peculiar. 

Ahora que estamos solos y que se presta para eso, decidimos cenar sin el televisor encendido. De esa manera podemos conversar y compartir todo lo que vivimos en el día. Y también sirve para mantener viva la llamita del amor y la pasión. Especialmente porque no tenemos mucho tiempo más, antes de irnos a dormir, que para unos mimitos, alguna 'franela' o paja/pete intercambiado pero muchas veces, ni eso. Nos damos una ducha rápida y nos vamos enseguida a la cama, generalmente, para descansar.

Extrañamos el calor de la calefacción. Acá no tenemos la calefacción que teníamos en la ciudad. Es mucho más romántico encender la leña del 'hogar' (chimenea) pero como demora años en encenderse, preferimos también, acá, la calefacción del gas. Por otra parte, el frio del campo, es muy distinto al de la ciudad y no tiene comparación. No se si serán los árboles que nos rodean o el ambiente abierto pero el frío de la madrugada, cuando salimos de casa, nos 'cala' (atraviesa) los huesos. 

Por suerte, el motor del auto enseguida calienta y aumenta rápido la temperatura del habitáculo. El Juanma se levanta mucho más temprano que nosotros y enciende las estufas a gas de la casa, para que, cuando nos levantemos, el ambiente al menos, ya esté templado. También nos tiene preparado el desayuno y el baño, por si alguno de nosotros, queremos ducharnos antes de salir. Un verdadero 'mayordomo' devenido en 'peón de campo' o al revés... jeeeeee...

También se ofreció a encendernos el fuego del 'hogar' mucho antes de que nosotros lleguemos a la noche. De ese modo, el ambiente estaría templado para cuando lleguemos. Pero el tiempo meteorológico de esta zona, está tan inestable, que muchas veces, tener encendida la calefacción está de más. Hay mañanas de 15º C, tardes de 25º C y noches de 5º C. Una locura! De ahí que es impensable encender los 'hogares' a leña. Quizás el año que viene, en la época invernal. 

A la noche, el baño caliente nos relaja y casi siempre nos dormimos al 'toque' (rápido).  Pero otras veces que nos hacemos el amor o tenemos sexo light o no tanto, nos desvelamos y son esos momentos, en que la noche de campo habla. Y habla de diferentes maneras: con silencios o con sonidos. Entonces, aparece esta particularidad de Luciano: ahora que estamos solos en el medio del campo son muchos más notorios sus temores. Qué tipo 'cagón' (miedoso) que es Luciano, por favor! 

De noche, cualquier ruido desconocido lo alarma. Me busca y no me quiere soltar por nada del mundo. Noches pasadas, que ya estábamos en la cama, sentimos pisadas afuera, en el jardín, cerca de la ventana del dormitorio. Luciano, literalmente, se me 'pegó' al cuerpo y no me dejaba mover. A duras penas, pude levantarme, con el abrazado a mí y mirar a través de la mirilla de la ventana. No pude ver nada porque estaba todo muy oscuro. Pero, el ruido cesó y nos volvimos a la cama.

No quise encender las luces del jardín para no alarmar al Juanma, porque esa, es una de las señales para avisarle que algo anda mal. La otra es hacer sonar un timbre que comunica nuestra casa con la suya y que debemos tocar cuando necesitamos ayuda. También hay otras alarmas, estratégicamente ubicadas, que iluminan 'a giorno' (de día), el camino de entrada, la tranquera y el bosquecito. Y por si fuera poco, emiten un sonido que parece que nos están invadiendo los extraterrestres... jaaaaa...

Así que estamos cubiertos por todos lados. Creo que nos faltaría un refugio anti-nuclear con provisiones, agua y aire por 12 meses, pero creo que sería demasiado exagerado... jeeeee... De todos modos, el ruido de pisadas, de las otras noches, nos 'cagoneó' (asustó) bastante. Por las huellas, que vio el Juanma, al día siguiente, dedujimos que era el 'petiso' (caballo bajo) del hijo adolescente del puestero de un campo vecino y que vino a comer el tierno y crecido césped de nuestro jardín. 

Las noches posteriores se siguieron escuchando ruidos producidos por vaya a saber qué o quiénes pero no le podemos dar 'bola' (importancia) a todos los ruidos, porque tampoco podemos andar 'cagados' (asustados) a cada rato. Hasta dentro de la casa escuchamos ruidos extraños. Pero son ruidos de la madera que rechina, materiales que se amoldan y muchas otras cosas que producen esos ruidos y que no escuchamos de día porque nuestros estados de vigilia son diferentes.

Luciano durante el día disfruta del campo, pero llega la noche, y lo tengo 'pegado' como si fuéramos 'siameses'. Para colmo, el Juanma, que es bien 'macho', cree en todos esos cuentos de fantasmas, aparecidos y seres demoníacos del campo y nos cuenta historias terroríficas, para gozar con nuestros miedos. De ahí, que espero que pronto se nos una el Tomi y la Agus o cualquier otro, cosa que no seamos solamente los dos, los asustados (mal de muchos, consuelo de tontos)...

Y más allá de los ruidos, como contrapartida, los silencios también son terribles. A veces, muchas, cuando no hablamos o no hacemos ruido, se producen grandes momentos de silencio, densos, espesos, que casi se pueden rasgar, en los que no se escucha absolutamente nada y que pareciera que el mundo hubiera dejado de girar y la vida misma hubiera dejado de existir. Fue en uno de esos momentos, en los que se produjo un verdadero 'pozo' de silencio, cuando Luciano me dijo:

- Luciano: escuchá!

- Yo: qué?

- L: el silencio!

- Y: ...

Jaaaa... Que loco! Cómo voy a escuchar el silencio? Pero no por ilógico, deja de ser real. Hace pocos días que estamos viviendo en el campo y ya estamos en el límite de la locura: escuchamos 'los sonidos del silencio'... Por favor! Ni siquiera nuestras mascotas ayudan: el gato de Luciano se desplaza en el más absoluto de los silencios y maúlla solamente a la noche, cuando llegamos o siente hambre. El perro de la Agus, de no haberle ladrado y corrido, el primer día, a una bandada de palomas, que estaban picoteando entre la gramilla de la entrada, hubiéramos creído que es mudo. Así que, entre los ruidos más inespecíficos y los más absolutos de los silencios, que se producen durante la noche, además de algunas cosas que nos pasan durante los fines de semana, va transcurriendo nuestra vida de 'putus ruralis' en el medio de la pampa argentina.







martes, 3 de octubre de 2017

Excitados




El título y el contenido del post se refieren a las exteriorizaciones que expresaron el Gonza, el Colo y Carlitos, respectivamente, cuando nos reunimos, en diferentes días y momentos. Los diálogos fueron en la misma semana con pocos días de diferencia. Y en el que se plasmaron diferentes actitudes y comportamientos, de cada uno de ellos, ante un mismo hecho: la relación amistosa-afectiva-sentimental que estamos llevando.

Gonzalo.

Con el Gonza, nos vemos todos los días en el colegio, tenga o no clases conmigo. Siempre anda cerca, revoloteando como una abeja alrededor de una flor. Pero no anda solo. La mayoría de las veces, lo hace acompañado con otros 'pibitos'. La última vez que hablamos fue en el gabinete, solo los dos, y por un tema recurrente: cuándo pensaba cumplir con mi promesa. Le expliqué que ahora que mi viejo se mudó a mi casa, las posibilidades de poder llevarlo a mi casa era imposible. 

Así que iríamos a lo de un amigo, que me prestaba su departamento amoblado y que no usaba. Así que quedamos en vernos algún día de la semana a la tarde. Y aunque me prometí que no volvería a tener ningún tipo de actividad sexual en el colegio, no pude aguantar, y le dije al Gonza, que me haga una felación, que guié como la primera vez mientras él se masturbaba. Después que 'acabé' (eyaculé), esta vez dentro de la boca del Gonza, terminé de masturbarlo hasta que eyaculó él también. 

Así que, mientras nos acomodábamos la ropa, el Gonza me dijo que esperaba que cumpliera pronto con mi palabra y se fue sonriendo, no sin antes besarnos varias veces en la boca. Dejó que le acariciara las nalgas haciéndole prometer que su 'cola' (culo) sería sólo para mí y que únicamente yo iba a poder hacerlo mío y penetrarlo todas las veces que yo quisiera. Me dijo que sí y que sino conseguía lugar, podíamos coger/follar ahí mismo, total, no 'jodía' (molestaba) nadie... 

Carlitos.

La charla con Carlitos fue por caminos diferentes. Ninguno de los dos, al principio, quería tener sexo. Lo único que queríamos, era aclarar la situación por la que estábamos atravesando y más que nada para saber cómo movernos y cómo quedaba yo en la nueva situación, al 'salir' él con Luciano. Especialmente, para que no intentara 'blanquear' nuestra relación. Y también para saber si ya no íbamos a tener nunca más, algún tipo de acercamiento de índole sexual. 

Carlitos me dijo que por más que Luciano 'blanqueara' su relación con él, no tenía que cambiar nada entre nosotros. Él quería que siguiéramos teniendo sexo como siempre, sin que Luciano lo sepa. Así que Carlitos piensa convertirlo a Luciano en otro 'cornudo', aunque a diferencia mía, Luciano será un cornudo 'inconsciente'. Y que dejaba a mi criterio, que yo le dijera o no algo a Luciano, cosa que obviamente, no va ni tiene por qué ocurrir.

Y como estábamos adentro del auto, conversando sobre esto, nos empezamos a 'meter mano' (acariciar) por sobre el pantalón, hasta que logramos excitarnos y se nos paró la pija. La 'cosa' era: hacernos una 'paja' (masturbación) intercambiada o intentar una felación, de uno al otro o ir hasta el departamento del Gasti, que estaba relativamente cerca, y darnos todos los permisos para tener el sexo que tenemos siempre. Y bueno, optamos por seguir la tradición... jeeeee...

Colo.

Nos habíamos puesto de acuerdo con el Colo, en encontrarnos a la tarde. Tenía clase hasta las 18 hs y luego no tenía planes. Así que lo pasé a buscar por la facultad de derecho y de ahí nos fuimos a un bar del que nos estamos haciendo habitués en cada una de nuestras salidas. Durante el camino, simultáneamente, mientras conducía, 'franeleé' (acaricié) la entrepierna del Colo hasta que se noté la dureza de su pija erecta. Le desabotoné el pantalón y le bajé el 'cierre' (cremallera). 

En uno de los semáforos 'largos' metí mi mano por abajo del bóxer y le saqué la pija y lo comencé a 'pajear' (masturbar). El Colo estaba incómodo ante tantas muestras de 'calentura' (excitación) mía. Como comenzó a llover intensamente y a soplar un fuerte viento, decidí estacionar en parque cercano y dedicarme a saborear la pija endurecida del Colo. Pero, el Colo estaba intranquilo. No le gusta para nada tener sexo, aunque sea light, en lugares públicos, por más que llueva y no hubiera nadie cerca. 

El polarizado más el empañado de los vidrios, hacía que no se viera nada de lo que pasaba en el interior del auto. Bajé el respaldar del asiento y le pedí al Colo que se relajara y comencé la felación. Al ratito, nada más, pasó un grupo de pibes, de un club cercano, haciendo 'footing' (trotando), gritando y riéndose y se terminó lo que se daba. No hubo dios que convenciera al Colo a continuar. Enderezó el respaldar del asiento, se acomodó la ropa y dio por finalizada mi felación.

Así que le dije que fuéramos al departamento del Gasti. Que íbamos a estar tranquilos y que nadie nos iba a molestar y tutti quanti. Pero no quiso. De por sí, el Colo, en general, es un tipo medio 'frío' (inexpresivo) y con el susto, se había convertido en hielo. Yo tenía una 'calentura' (excitación) que era de no creer, pero el Colo, hacía lo del perro del hortelano: 'ni comía ni dejaba comer'. Tampoco quería hacerme nada. Ni siquiera una simple paja. Así que lo llevé hasta cerca de la casa y, antes de bajarse, me prometió que en nuestro próximo encuentro iríamos al campo y me devolvería con 'creces' lo que yo quería de él. Así que quedamos así. Un sábado pasaría a buscarlo a la mañana temprano, iríamos al campo y nos haríamos el amor durante todo el día hasta quedar 'secos' (sin leche). Veremos. Ya lo dice el refrán: 'cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía'... jeeeee...





jueves, 28 de septiembre de 2017

Cornudo consciente




Realmente, el festejo de los 20 años de Luciano, salió como yo lo esperaba. Fueron todos los que habíamos invitado y la pasamos realmente muy bien. Nuestros invitados comenzaron a llegar alrededor de las 20 y nos encontraron a Luciano y a mí, preparando la 'picada' de fiambre y quesos para abrir el apetito antes de la cena. El Juanma se encargó de encender el fuego y asar la carne y Luciano y yo preparamos, además de la 'picada', las ensaladas y las bebidas.

El primero en llegar fue el Matius con el 'pollito' y tres de los 'pollitos BB'. Poco después llegó el Gasti y Franco y más tarde, los 'pájaros' y Carlitos. La verdad que la pasamos bien pero éramos pocos. El muy buen clima que establecimos entre todos fue inigualable. El único desadaptado es Luciano, que no se termina de acostumbrar a relacionarse con los 'diositos' más grandes y a duras penas estableció una relación amistosa y cordial con el Gasti y con Franco. El resto no fue invitado.

Con el Gasti es comprensible que se haya hecho amigo porque si hay una persona con la que uno no puede llevarse mal aunque quiera, por su manera de ser y por todas las virtudes y cualidades que tiene, ese es el Gasti. Pero por qué se relacionó tanto con Franco? La verdad que no le encuentro explicación, más allá de que Franco sea un muy lindo pibito y todo eso. Aunque de carácter está medio 'cascarrabias' (malhumorado) desde que es jefe de cocina y sus responsabilidades son enormes.

Cambió mucho su manera de ser, desde que trabajábamos juntos en la librería del colegio y yo lo cogía/follaba, 'de parado', atrás de las estanterías o tirábamos cartones en el suelo con el mismo fin. Parece que hubieran pasado siglos! Ahora, se lo mueve un ayudante de cocina en el restaurante donde trabaja. Así que, mientras le enseña a su ayudante, los secretos de la cocina, también, lo está haciendo incursionar en el mundo gay porque parece que el muchacho es 'bi' ya que tiene novia y todo eso.

La cena en sí y la pos cena se desenvolvieron en un clima lindo, dónde se comió, bebió, habló, bailó y jugó como hicimos siempre que nos juntamos. Matius, el 'pollito' y los tres 'pollitos BB' se fueron después de cenar, porque a los 'pollitos BB' no les habían dado permiso para quedarse a dormir en el campo. Así que tipo 1 de la madrugada se volvieron todos a Rosario. Unos a dormir y los dos más grandes a terminar la noche, supongo que cogiéndose/follándose como si fuera el fin del mundo.

Los que nos quedamos, 'entre pitos y flautas' (una cosa u otra) nos acostamos casi a las 4 de la madrugada. No hubo necesidad de los colchones inflables porque las camas existentes alcanzaron y sobraron. Carlitos compartió con nosotros, nuestro dormitorio y obviamente, también nuestra cama. Pero, entre la 'comilona', la abundante ingesta de alcohol y el cansancio, hicieron que no tuviéramos ganas de sexo, aunque igualmente terminamos haciéndonos una 'paja' (mastubación) cambiada.

En el segundo dormitorio, durmieron los 'pájaros' (léase Tomi, Tato y el Nachito) y Franco y el Gasti durmieron en el tercer dormitorio. El domingo nos levantamos cerca del mediodía e hicimos una especie de 'brunch' ('breakfast' o desayuno y 'lunch' o almuerzo). Después, hicimos un fútbol-tenis por parejas, otros jugaron a los naipes y Luciano y Carlitos anduvieron boludeando por ahí. Finalmente, merendamos temprano y decidimos terminar la jornada porque se estaba haciendo de noche.

Cuando todos se fueron y quedamos solos, nos sentamos a mirar el atardecer de un día primaveral fantástico. Fue en ese momento, que Luciano me dijo que estaba sintiendo 'algo' por Carlitos y Carlitos le retribuía con sentimientos similares y con sexo también. El planteamiento me 'desarmó' (desequilibró). Era el principio del fin? De ahí, se desarrolló un diálogo parecido al que transcribo a continuación:

Yo: me estás diciendo que no querés que sigamos siendo 'pareja'?

Luciano: no, no, no, para nada, lo que pasa, es que con Carlitos me pasa 'algo' y a él también, le pasa 'algo' conmigo... Entendés?

Y: más o menos... no querés que nos separemos como pareja, pero querés 'salir' (noviar) con Carlitos? O sea, yo sería tu 'novio' y Carlitos, sería tu 'amante'. Es así?  

L: sí, algo así, no sé bien, estoy medio confundido...

Y: creo que sí... Sería como volver a formar la 'trieja'. Pero, te acordás que no 'funcionó' esa idea?

L: nooooo!No queremos volver a la 'trieja'.

Y: entonces? 

L: lo que pasa es que yo siento 'algo' por Carlitos y él también siente 'algo' por mí pero con vos no siente 'nada', por eso, no podemos volver a la 'trieja' y por eso, quiero 'salir' con él, los dos solos, sin vos, entendés?

Y: sí, ahora si, pero dónde quedó aquello de que yo iba a ser el único hombre de tu vida y todo eso que me dijiste siempre?

L: mirá, es algo así, yo por vos siento 'muchísimo' o 'todo' y por Carlitos, solamente 'algo'... No quiero que dejemos de ser 'pareja' pero también quiero 'salir' con Carlitos, pero no a escondidas tuyas, por eso, te lo dije. 

Y: ah, entonces yo voy a seguir siendo tu 'novio' pero Carlitos, va a ser tu 'amante'. Con la diferencia que yo y Carlitos tendríamos que aceptar que tus sentimientos están repartidos entre él y yo. O sea que tendríamos que compartirte, aunque entre Carlitos y yo no pase nada, ni sentimental ni sexualmente. Algo así, no? O sea, voy a ser un 'cornudo consciente'. 

L: bueno, algo así... No te pongas tan dramático! Tampoco es el fin del mundo. Te lo dije, porque no me gusta que haya secretos entre nosotros y menos, mentiras. Me voy a bañar, querés algo?

Pero se fue sin esperar respuesta. Yo me quedé pensando lo que habíamos hablado. No me gustó la propuesta pero tengo que reconocer que la sinceridad es importante dentro de la 'pareja'. De última, Luciano va a hacer lo mismo que le estoy haciendo yo a él, en secreto, con el mismo Carlitos, el Colo o el Gonza. Claro que no es 'poliamoría', sí, quizás, 'bigamia'. Nunca me pareció tan grave hacerle eso ni a él ni a otro. Pero, ahora, que Luciano me lo quiere hacer a mí, qué mal que me siento, por favor! 

Hubiera preferido que no me dijera nada. Claro que 'blanqueando' a Carlitos, lo puede traer al campo sin que yo le pueda decir nada. También tendría que ver la actitud de Carlitos, porque Luciano cree que Carlitos, es 'exclusivo' de él y no sabe que yo tengo sexo con el pibito desde hace bastante y que también sentimos 'algo'. Pero, cómo decírselo? Así que espero que Carlitos no se 'sincere' con Luciano porque se va todo al 'carajo' (se arruina todo).

Claro que, de aceptar el planteo que me hizo, Luciano tendría que aceptar que yo pudiera hacer lo mismo. Es decir, que él siga siendo mi 'novio' pero que también yo, pudiera tener un 'amante'. Hasta quizás, podría 'blanquear' al Colo o al Gonza. Espero, que Carlitos se avive y no le diga nada a Luciano que estamos teniendo sexo desde hace rato. Porque ahí, sí que se termina 'pudriéndose' (echándose a perder) todo. Igualmente, hubiera sido mejor, que Luciano no me dijera nada, porque consciente y todo, se sufre demasiado sabiendo que hay 'otro' entre nosotros, aunque ese 'otro' sea Carlitos. O sea, recién ahora me doy cuenta, como lastimé sin quererlo a todas mis parejas, cuando les pedí comprensión por mi 'poliamoría'. Especialmente, al Sebi, que se abrió a mí y me amó y se dejó amar, sin ser gay. Porque si bien, la sinceridad es muy importante en una pareja, en estos casos, creo que es preferible ser un 'cornudo' inconsciente. Al menos, creo que yo prefiero eso... En fin...






viernes, 22 de septiembre de 2017

Veinte años




Ayer, jueves 21, fue el cumpleaños de Luciano. 'Veinte años' de los cuáles, tres me los dedicó a mí, haciéndome el tipo más feliz del mundo, sabiendo que tuve (tengo) a mi lado, durante los últimos mil días, al 'diosito' más increíble que alguien puede tener en este planeta, aunque debo reconocer, que hay muchos 'diositos' pululando por todos lados, incluso de los 'colores' (razas) y etnias más increíbles. Porque al igual que las brujas, 'que los hay, los hay'.

Y bueno, yo no me puedo quejar de la Vida, porque me permitió conocer muchos 'diositos' y disfrutar de cada uno de ellos como jamás lo había pensado. Todo esta introducción, para contarles del cumpleaños de Luciano y que celebramos en la intimidad. Empezamos el miércoles 20, por la noche, muy tarde, esperando los primeros minutos del 21, ya que a la noche del 21, Luciano lo quería celebrar con la madre, el hermano y los abuelos maternos.

Así fue que, el miércoles a la noche, lo celebramos entre nosotros dos, con pizza a la parrilla y champagne rosado dulce, porque a Luciano no le gusta mucho el seco. Pasada la medianoche, sopló las 20 velitas de su torta de cumpleaños y le di mi regalo: un celular nuevo que me costó 'un ojo de la cara' pero que Luciano se lo merece de punta a punta. Además, el celular que tenía ya no estaba funcionando bien. Luego, nos fuimos a dormir, mejor dicho, a la cama...

En realidad, y mientras Luciano configuraba su flamante regalo, yo recogí y amontoné todo en la pileta de la cocina, para limpiarlo al otro día. Mi excitación era de no creer y lo único que quería, era hacer mío a ese 'mocoso' de 20 años recién estrenados. Así que fuimos al dormitorio donde nos dimos permisos increíbles para gozarnos como hacía mucho que no lo hacíamos y que no nos importó para nada, tener que levantarnos un par de horas más tarde.

Ya en la cama, unté sobre su culito desnudo, el relleno de dulce de leche y crema chantilly de la torta. Y mientras en un exquisito '69', yo lamía sus 'cola' (culo) rellena de dulce, Luciano me hizo una felación hasta que tuve que detenerlo. No era mi idea 'acabar' (eyacular) dentro de su boca. Así que, lo puse de espaldas, coloqué sus piernas sobre mis hombros y lo penetré, muy despacio, gozando del momento, al tiempo que lo masturbaba, coordinando tiempos para llegar, juntos, al orgasmo final.

Después, nos duchamos y nos juramos, mil veces, amor eterno. Ya acostados, Luciano me dijo que era muy feliz y yo le contesté lo mismo. Nos besamos y la mano de Luciano bajó a mi entrepierna y me agarró la pija, que estaba otra vez, dura, cabeceante y babeante como si un rato antes, nada hubiera pasado. Luciano, sin decir nada, metió su cabeza bajo la 'colcha' (cobertor) y así como había hecho con su mano, instantes antes, lo hizo nuevamente con su boca.

Segundos después sentí el calor de su lengua, ensalivando mi pija, mientras su mano estiraba mi piel hacia abajo y saboreaba otra vez mi glande, practicándome, la más hermosas de las felaciones mientras yo, acariciaba sus nalgas, jugaba con su agujerito anal y de tanto en tanto, lo pajeaba con ganas hasta que volvimos a 'acabar' (eyacular) juntos, aunque esta vez, ya no simultáneamente como habíamos hecho hacía un rato. Igualmente, la sensación fue sensacional. Dos 'lechadas' en un rato!

Ayer, jueves 21 de septiembre, fue el 'Día de la Primavera' acá y también el 'Día del estudiante', así que no tuvimos clases.. Pero la rutina de levantarnos temprano y salir en medio de la noche la tuvimos que hacer igual, porque aunque yo no trabajaba, Luciano sí y lo llevé al trabajo como todas las mañanas. Quedamos en encontrarnos al mediodía, almorzar juntos y después, seguir celebrando, si teníamos ganas (obviamente que la tuvimos) haciéndonos el amor en el departamento del Gasti.

Así que mientras lo llevaba al trabajo, le conté mis planes: quería hacerle un festejo por su cumpleaños, en el campo, el sábado (mañana) a la noche, con sus amigos (léase el 'Pollito' con quien se amigó de nuevo y los 'pollitos BB'), los 'pájaros' y algunos más que no podía dejar de invitar (léase el Matius, el Gasti, Carlitos) y algunos de los 'diositos' con quienes se está 'abriendo' socialmente aunque a cuenta-gotas. Luciano se quedó en silencio, pensativo, como sopesando la oferta.

Le aclaré que sería una cena con 'todo'. Una gran joda, donde no solamente íbamos a celebrar sus 20 años, sino también, los dos años que tenemos como pareja. Y a medida que íbamos avanzando, le iba dando más detalles, de todo lo que podíamos hacer, no solamente esa noche, sino al día siguiente (domingo). Total, la casa de campo es grande y todos se podían quedar a dormir. Colchones había y la podíamos pasar genial. Y el que no quería, se podía volver a la ciudad con el Tato.

Después de un largo silencio, Luciano me aceptó la 'propuesta', pero estableció una condición: aceptaba a todo el mundo que yo quisiera invitar pero no quería, entre nosotros y con los demás mirando, más que caricias, besos y abrazos pero no 'franelas' (manoseos) impúdicos en público. Si estábamos solos, él me dejaba que le hiciera lo que yo quisiera pero en 'público', le daba mucha vergüenza y no quería. Eso entre él y yo, obviamente. Los 'otros' que hicieran entre ellos, lo que quisieran o lo que les viniera en gana. Le dije que sí, que estaba bien y que aceptaba la condición que me imponía, porque sé que a Luciano le incomodan los gestos de amor en público y bastante era que aceptara mis caricias o mis besos con nuestros amigos como testigos. Así que quedamos así. Mañana, va a ser la 'gran joda gran'... Sólo espero que todo salga como lo tengo planeado...







domingo, 17 de septiembre de 2017

Putus ruralis




Llevó más tiempo escribirlo que hacerlo. Finalmente, ya estamos instalados, Luciano y yo, en la casa de campo de mi viejo. Lo de 'putus ruralis' es un 'latinismo' inventado por mí y al que llamo así a Marcus, un gran amigo virtual, que vive en la zona rural de una ciudad del interior de la provincia de Buenos Aires. Es un buen amigo virtual al que estimo mucho. Y no quiero dar muchos más detalles de él, a fin de no invadir su privacidad, ya que tiene otras actividades que no son rurales.

Volviendo a nuestro tema, la verdad que Luciano y yo no tuvimos muchas opciones para hacer otra cosa que lo que hicimos, esto es, venirnos a vivir al campo. A mí no me costó nada. Será que me gusta mucho el campo. De ahí, mi afición a practicar 'campismo', actividad que hice durante toda mi adolescencia. Pero, Luciano no tiene mis mismos gustos por el campo. No esta acostumbrado al campo y lo más cerca del campo que estuvo fue verlo cuando iba a pescar con el padre.

Luciano tenia un comportamiento díscolo y totalmente conflictivo mientras el padre vivió con ellos. Pero apenas se separaron los padres y la justicia le puso una distancia de restricción al padre por violencia familiar, Luciano cambió totalmente. Ahora, está más tranquilo, sumiso y dócil en todo sentido. Y estas actitudes de él, me sirven a mí para convencerlo rápidamente de todas las decisiones que tomo. En este caso, la de irnos a vivir al campo.

Así fue que el fin de semana pasado nos mudamos. Solamente llevamos nuestra ropa y nuestros artículos personales de tocador, algunas piezas de ropa blanca y otras cosas 'extras' impensadas, como un gato y un perro. El gato se lo regaló la madre a Luciano, cuando supo que nuestros planes eran venirnos a vivir al campo. A Luciano siempre le gustaron los gatos. A mí no tanto. En mi casa de la ciudad no teníamos animales porque el reglamento del edificio no permite ni gatos ni perros.

Ahora con la posibilidad de vivir en el campo, no le pude decir que no. De última, viviendo en el campo y en el medio de la nada, el gato es una muy buena mascota de compañía. Lo que no esperaba fue el pedido de la Agus. Ella, al saber que nos mudábamos al campo, me pidió, como favor especial, si podía tener conmigo a un perrito que le regalaron sus amigas cuando se recibió de médica. Es un cachorrito de no se qué raza muy fina y rara y que tiene un nombre mucho más raro todavía.

Y como en el departamento no lo podía tener, lo había llevado a su casa de fin de semana dónde se lo cuidaban los caseros. Pero ahora, prefirió que al perrito, lo tengamos nosotros, así 'mata dos pájaros de un tiro': el perrito se adapta a nosotros y al nuevo entorno y ella, mantiene viva la esperanza, de que algún día, no muy lejano, pueda mudarse al campo, a vivir con nosotros y formar, ella, Luciano, 'Lucianitx' (mi hijx) y yo, una feliz, moderna y poco convencional familia mono-homoparental. 

Idea que no deja de ser una 'locura' desde el frío punto de vista racional pero muy excitante, emocionalmente hablando. Otro, que especuló con la mudanza y consiguió la aprobación, casi desde el 'vamos' (comienzo) es el Tomi. A él le volvieron a ofrecer trabajo donde hizo la pasantía y esta vez aceptó el ofrecimiento. El sueldo es bueno y la ventaja es la entrada monetaria mensual de una cantidad 'x' de dinero, con lo que eso significa, al menos acá, que está tan difícil conseguir trabajo.

La única desventaja es que el trabajo le queda lejos de mi casa de la ciudad. De ahí, que me preguntó si podía mudarse con nosotros ya que desde acá, su trabajo está muy cerca. Y qué otra cosa le podía decir que no fuera 'sí'? Así que Tomi se va a integrar a nosotros en cualquier momento. Que Tomi comparta su vida y mi casa con nosotros, nos pone bien, porque si bien al principio, Luciano y él, se llevaban bastante mal, por celos, ahora son muy amigos (espero que 'sin derechos')... jeeeeeee...

Así que les conté la 'buena nueva' a Carlitos y al Gonza, que por suerte voy a seguir viendo y disfrutando, ya no en el colegio, porque decidí que 'dónde se para la olla, no se mete la polla'. Un poco tarde, pero más vale tarde que nunca. Con Carlitos podemos hacer algo los viernes que no tenemos la obligación de quedarnos contraturno. Entonces, vamos por ahí a comer algo y a transar al parque dónde iba con el Colo. Y si es para cojer/follar vamos al departamento del Gasti.

Lo mismo voy a hacer con el Colo pero los sábados. Aprovechando que Luciano tiene que trabajar, lo voy a llevar a la ciudad y de ahí voy a ir a buscar al Colo y nos venimos al campo donde vamos a estar solos. No creo que tenga problemas para venir al campo, porque el Colo prefiere la soledad del campo. Ademas le gusta tener sexo o hacer el amor al aire libre. En fin, cada loco con su tema. A la tarde, lo llevaría de nuevo a la casa y lo pasaría a buscar a Luciano por el club donde hace natación.

Hasta ahí tengo todo resuelto. Ya voy a ver como hago para cumplirle la promesa al Gonza, que como es el más chico, la vieja lo tiene más controlado, aunque deja que venga conmigo donde sea. De última, lo llevo al departamento del Gasti. Hasta ahora, no fueron más que 'franelas' y un único 'pete' (el del día que fui a la casa) pero el pendejito, quiere que cumpla mi promesa, de cogerlo/follarlo y yo, a las ganas, las tengo intactas. 

Claro que todo esto son 'planes' que tengo, que de ahí a llevarlos a la práctica hay un largo trecho. Hay algunas otras variantes, especialmente con Carlitos y el Gonza, que muchas veces se quedan solos, en la casa durante la semana, pero no sé qué me da, hacer 'algo' en la casa de ellos. Como si fuera diferente, penetrar a un pibito, en su casa, en la mía o en la de un amigo. En fin. Otra cosa que últimamente estoy pensando, es que a ninguno de los pibitos (salvo el Gonza que me lo dijo expresamente) les molesta mi infidelidad y lo único que quieren, es sacarse la calentura conmigo y punto, como pasa con el Colo y Carlitos. Hay un sentimiento de afecto pero no es tan fuerte como para que necesiten la 'exclusividad'. Incluso, el mismo Luciano, me lo planteó, que aunque somos pareja, me ama y todo eso, él quiere seguir teniendo sexo con Carlitos. Así que creo, que el tema 'fidelidad' se está devaluando mucho en mis círculos. Será que, los chicos de ahora, no quieren los compromisos propios de una pareja y les gusta sacarse la 'calentura' con cualquiera que los excite lo suficiente? Será tan así o estoy haciendo una lectura equivocada?





domingo, 10 de septiembre de 2017

Nido nuevo




Me gusta mucho hacer lo que estoy haciendo. Es decir, enseñar. Más que enseñar, educar. Informar y formar al mismo tiempo. O al revés, formar e informar. Me gusta estar en contacto cercano con un mundo que abandoné recientemente pero del que todavía estoy en contacto por medio del Nachito, de Carlitos, del Gonza y de todos mis alumnos. Y también, por qué no, Luciano y el Colo, que hacen que me desenvuelva en un universo fascinante en todo sentido del que me siento parte y arte.

Creo que todos necesitamos sentirnos parte de algo. Parte de un trabajo, parte de una vida, parte de uno mismo. A medida que fui creciendo, me di cuenta, que la persona 'es el arquitecto de su propio destino'. Y que para ser uno mismo, es muy importante, hacerlo como uno quiere, de la mejor manera que se pueda, con el saber hacer y también con nuestros gustos y prioridades, aunque sin perder de vista lo importante que es estar presente en la vida del otro, ayudándole a construir su propio destino.

Estoy en un momento de mi vida en la que incido sobre muchas cosas y personas. Y con mis decisiones, tengo que tratar de no perjudicar a nadie porque muchas veces por 'ver el árbol, no se ve el bosque'. Tengo que pensar que, con una mala decisión mía, puedo estar descuidando al 'otro' que conforma mi entorno íntimo o al que me rodea y se relaciona conmigo y confía en mí y espera que yo haga otro tanto con sus propias expectativas y con las expectativas que tiene para conmigo.

Entonces, si esa decisión la tomo hoy, puede que cambie no solamente mi vida sino la de algunos que me rodean y que se relacionan conmigo. Por eso, tengo que pensar muy bien en lo que hago. Todo este largo preámbulo es para decir que decidí (mos), creo que para bien de nuestra pareja (de Luciano y mía) y para bien de la demás gente que hoy por hoy se relaciona conmigo de alguna manera y dice que me ama (Carlitos, el Colo, el Gonza, la Agus) irnos a vivir a la casa de campo de mi viejo.

El tema de vivir en otro lugar, se lo había planteado al Gasti, quien no tenía problemas de facilitarnos el departamento que no ocupa, sin pagar nada y hasta que consiguiéramos algún departamento para nosotros. Pero ya vimos, que los alquileres de los departamentos acá son muy caros, especialmente en las zonas donde más nos gustan. Y aunque estemos ganando más que antes, no deja de ser una 'sangría' de dinero los gastos del alquiler, servicios, cochera y expensas.

La otra era irnos a vivir con la Agus, idea acariciada incluso por Luciano, que a pesar de la diferencia de edad, sexo y formación, se entiende y complementa con la Agus, a la perfección. La propuesta era casi parecida a la del Gasti: darnos alojamiento, sin otro gasto que nuestra comida hasta que consigamos algo para nosotros porque el departamento de la Agus, tiene 2 dormitorios, pero no es un lugar para 3 adultos porque los espacios comunes son liliputienses.

Así que evaluamos todas las posibilidades y llegamos a la conclusión que la casa del campo es la más viable. Tiene muchas ventajas y también desventajas, pero... La casa de campo está totalmente amueblada y no tendríamos que gastar dinero en comprar nada importante. Solamente, 'chucherías' (objetos de poca importancia) para el desarrollo de nuestra vida cotidiana y alguna que otra boludez. Pero nos ahorraríamos mucho dinero al no tener que pagar alquiler, cochera, expensas y demás.

La desventaja es la distancia entre nuestra nueva casa y el lugar donde trabajamos. Estábamos acostumbrados a hacer ese recorrido en 10 minutos y ahora, vamos a tener que emplear 30' mínimo por autopista y 30' más para cruzar la ciudad. Pero, es algo bastante común que ocurra esto con la gente que vive en ciudades o pueblos construidas en los alrededores de las gran ciudad y que tienen que desplazarse diariamente por razones laborales. Creo que todo será cuestión de adaptación.

Tendríamos que cambiar algunas rutinas y costumbres y levantarnos mucho más temprano para salir a tiempo. Pero el resto del día sería casi igual, tanto el de Luciano (trabajo-almuerzo-gimnasio-trabajo) como el mía (trabajo-almuerzo-trabajo-merienda-tiempo libre). Incluso, Luciano tendría la 'ventaja' de que podría quedarse a cenar y dormir en la casa de la madre, como antes. Ir a trabajar el sábado y seguir con su rutina sabatina, hasta la tarde que yo pasaría a buscarlo.

Yo, los viernes por la noche, sino me quedo en el colegio, podría volver a las reuniones mensuales con los 'diositos' que la haríamos en el campo. También podría el sábado, invitar indistintamente a pasar el día a Carlitos, al Colo o al Gonza, aprovechando que Luciano está en la ciudad, hasta la tarde/noche, que lo llevaría a la ciudad y lo intercambiaría por Luciano con quien podríamos ir a algún lado, a cenar y a divertirnos o volver a casa y entregarnos al 'dolce far niente'.

Incluso, podríamos recibir 'gente' los domingos (padres, hermanos, amigos, etc.) o disfrutarnos en soledad y disfrutar del entorno, que ya no es el mismo de antes, pero por suerte, mucho no cambió, al menos nuestro 'oasis' aunque todo el resto del paisaje que lo rodeaba se está afectando cada vez más con la construcción de 'countries' (barrios cerrados) que avanzan sobre la propiedades vecinas y nos están dejando cada vez más, aislados del pueblo. Claro que eso no es todo, porque apenas supieron de nuestra decisión de mudarnos a la casa de campo, otros 'personajes' dignos de mención (Tomi y Agus), vieron el 'filón' (el provecho) y en forma directa y nada solapada deslizaron la posibilidad de integrarse con nosotros en nuestro nuevo 'nidito'. Dormitorios y lugar hay de sobra para ellos y para muchos más también, pero todo esto surge ahora, cuando la idea de la 'isla' ya casi se me había borrado de la cabeza. No hay con qué darle: 'cuando un pobre se arremanga, hasta el culo se le ve'... jaaaaaaaa....







martes, 5 de septiembre de 2017

Nubarrón




El sábado pasó sin pena ni gloria hasta que a la noche, Luciano, el Matius, el 'Pollo' y yo fuimos a escuchar a una banda de rock en donde toca un primo de Luciano. Le hicimos extensiva la invitación al resto de los 'diositos' pero por diferentes motivos no pudieron ir. Al día siguiente, domingo, iban a ir a la casa de fin de semana del Matius, ya que yo iba a la casa del Gonza a almorzar como había convenido con los padres. Ahora creo que no debería haber aceptado la invitación pero... 

Además, tenía muchas ganas de estar con el 'pendex'. Y esa era una oportunidad inmejorable, más que tenía la 'venia' (permiso) de los padres para acercarme más al 'pendex' (claro que ellos no pensaban que nosotros habíamos intimado). Luciano se iba a almorzar a la casa de Carlitos y yo me iba a agregar para la hora de la merienda. Después, habíamos pensado ir a cenar a la casa de fin de semana del Matius que los domingos por la noche, se hizo el lugar de reunión casi inevitable de los 'diositos'.

Con los padres del Gonza, quedamos en encontrarnos el domingo al mediodía. Los padres del Gonza me habían pedido encarecidamente que no llevara nada pero igual, compré flores para la madre y una botella de buen vino para el padre, con toda la intención que la tomáramos en el almuerzo. Viven muy cerca del colegio, en una zona residencial de alta categoría y en un piso muy alto de un edificio nuevo y terriblemente lujoso. El Gonza bajó a abrirme la puerta y juntos, subimos por el ascensor.

Me recibió la madre del Gonza, deshaciéndose en lamentos y explicaciones, me dijo que el esposo había tenido que viajar urgentemente a una ciudad cercana, porque se le presentó un problema en la fábrica donde trabaja y él es el responsable de la producción. Yo le dije que no se preocupara, le entregué mis 'presentes' y juntos fuimos al living-comedor donde la mesa ya estaba puesta. El almuerzo transcurrió sin problemas y en un clima agradable. Obviamente hablamos de la jornada en las sierras de Córdoba, del Gonza y de mi vida.

Al finalizar el almuerzo, la mujer sirvió el postre y luego tomamos café. Finalmente, le dijo al Gonza que me mostrara las fotos que había sacado del viaje a las sierras y que había alojado en la computadora de su habitación. Así que hasta allá fuimos, mientras la madre, levantaba la mesa, lavaba y ordenaba todo. El dormitorio del Gonza es el dormitorio típico de un pibito de 16 años, aunque lo que más a la vista está, es un televisor grandísimo colgado de una de las paredes.

El Gonza encendió el televisor y la compu y unos cuantos segundos después estábamos viendo las fotos que había sacado en las sierras de Córdoba. Realmente, algunas de ellas, eran muy graciosas y muchísimas, muy bien logradas. Incluso, las en blanco y negro, estaban espectaculares y los primeros planos en algunas y las tomadas con grandes angulares en otras, me llamaron la atención. Ante mi inquietud, el Gonza me dijo que él y su papá eran aficionados a la fotografía y que la practicaban mucho.

También había filmado algunos videos pero eran pocos aunque bastante buenos, especialmente de los profesores en las diferentes actividades en las que nos habíamos desempeñado. Yo estaba maravillado. Detrás de la fachada de 'pibito' terrible había un ser humano de una sensibilidad exquisita que provocaba mi admiración. Después, me mostró otras fotografías que había hecho en otros lugares y algunas hechas posters y que denotaban una gran pasión y habilidad por el arte de la fotografía. 

Al final, me invitó a jugar con la 'play' (PS4) pero le dije que mucho no me gustaban los juegos virtuales aunque igualmente me mostró una enorme colección de ellos, con los que jugaba en sus tiempos libres. En un momento, colocó un juego donde nos instalamos virtualmente no sé en qué circuito europeo listo para enfrentarnos en una carrera de motos GP. En ese momento, apareció la madre del Gonza preguntándonos si queríamos merendar. El tiempo había pasado sin que lo notáramos y yo tenía que irme...

Le dije eso. Que tenía otro compromiso con algunos amigos con los que había comprometido a encontrarnos más o menos a esa hora. El Gonza y la madre creo que se desilusionaron un poco, pero no podía hacer otra cosa. Me despedí de ella y el Gonza bajó conmigo hasta la puerta del edificio. Le dije que la había pasado re bien en la casa y que esperaba que no fuera la última vez que me invitaba. El Gonza me dijo que yo podía ir todas las veces que quisiera pero que le hubiera gustado que hubiéramos hecho 'algo'. 

Le dije que yo le había prometido eso pero que me parecía que su casa y con la madre en ella, no era ni el lugar ni el momento para hacer nada de nada. Que ya veríamos como hacer para estar solos y hacernos el amor realmente como lo queríamos. Me acompañó hasta el auto y le pedí que entrara al mismo. Los vidrios polarizados nos aislaban del exterior. La tarde se extinguía y como no había gente en los alrededores aproveché para besarlo en la boca y franelearlo a fondo hasta que mi calentura se hizo indominable. 

Me desabroché el pantalón y me saqué la pija que ya la tenía re parada. Luego, desabroché el pantalón del Gonza e hice lo mismo. Y así volvimos a repetir lo que habíamos hecho en mi bolsa de dormir cuando fuimos a Córdoba. Como 'víctima o victimario'. Nos besamos apasionadamente e intercambiamos una masturbación que duró varios minutos y que gozamos como si hubieran sido horas. En un momento dado, y como el Gonza miraba demasiado mi pija, lo tomé de la nuca y lo fui acercando lentamente a mi pija. 

El pibito dejó que le llevara la cabeza hasta que logré que toda mi pija entrara en su boca. Después le guié con la mano sobre su cabeza para que hiciera el movimiento eyaculatorio mientras yo seguía masturbándolo. El Gonza, al cabo de un buen rato, derramó su semen sobre mis dedos, que formando una especie de paraguas sobre su glande, impidieron que la leche se derramara por el tapizado del auto. Yo 'acabé' poco después, los hectolitros de leche a los que estoy acostumbrado. Le avisé al Gonza con tiempo, lo que estaba por pasar, para que pudiera quitar su boca y siguiera solamente con la mano, la masturbación que me estaba haciendo. El Gonza estaba feliz y yo también. Mientras nos limpiábamos con pañuelitos de papel, le prometí que ya íbamos a buscar un momento y un lugar seguro y tranquilo, para hacer eso que tanto deseábamos. Me dijo que estaba bien y que esperaba que fuera pronto. Que él gustaba mucho de mí y que estaba muy caliente conmigo y que 'nada ni nadie' iba a interrumpir ni interponerse en nuestra relación. Después seguimos besándonos hasta que nos despedimos. Yo me quedé pensando, en el Colo y en Carlitos, que siempre fueron tan flexibles en la relación que tienen conmigo y en lo que me había dicho el Gonza: que 'nada ni nadie' iba a interrumpir ni interponerse en nuestra relación. No se convertirá el Gonza en un nuevo nubarrón en mi horizonte? 



miércoles, 30 de agosto de 2017

Semana intensa




En el último post que escribí, dije que la semana pasada había sido intensa. Y efectivamente así fue por diferentes motivos. Uno de ellos fue que, como mi 'viejo' (papá) volvió a vivir a casa, Luciano por su timidez, paranoia o por lo que fuera se fue a vivir de nuevo a la casa de la madre. Yo lo comprendo y apoyé su decisión en todo momento. Además, fue una decisión que tomamos juntos y creyendo que era lo mejor para él, aunque sudemos lágrimas de sangre... 

Pero lo extraño y me extraña teniendo esta rara vivencia de ser una pareja 'durmiendo' en diferentes lugares. En fin. Ya vamos a ver cómo solucionamos este entuerto. Por lo pronto, hablé del tema sobre el préstamo del departamento con el Gasti y no tiene problemas para facilitárnoslo. Él prácticamente no lo usa y está casi a mi disposición y de mis 'partenaires'. No hablé todavía de este tema con la Agus. 'Vamos despacio' como decía Napoleón... 

El viernes, los padres del Gonza vinieron a verme. Me habían pedido la entrevista el martes 22 y el director del colegio me dijo que no dilatara el encuentro porque tener muy buenas relaciones con ellos era muy importante pero no me dijo el por qué. Así que les di lugar en mi agenda para el viernes 25 por la tarde. En la semana le pregunté al Gonza sobre las causas que los padres querían conversar conmigo. Pero el Gonza no tenía idea. Le pregunté si sería por algo de lo que pasó en las sierras.

Él me dijo que sí pero que no les había contado 'nada' de lo que habíamos hecho. Solamente les contó lo de su conducta y el castigo que le dieron para dormir conmigo en la misma habitación. Le pregunté varias veces lo mismo y siempre me contestó que me quedara tranquilo, que solamente les contó que había tenido mucho frío y que yo había compartido con él, mi bolsa de dormir, que habíamos hablado de muchas cosas que a él le sirvieron para clarificar sus ideas pero que no había pasado nada 'sexual'.

Como me lo juró tantas veces, me quedé más tranquilo. Así que el pedido de una entrevista de los padres del Gonza se convirtió en una incógnita que no pude resolver pero me sentía tranquilo. El 'pendex' no había contado nada de lo que habíamos hecho ni los padres sospechaban nada tampoco. Además, los padres del pendejito no habrían esperado tanto tiempo para hacerme 'quilombo'. Y ya había pasado un mes de 'aquello'. Así que supuse que la entrevista era por otra cosa.

La tarde de los viernes, son los momentos que dejo mi agenda en 'blanco'. Casi siempre aprovecho para hacer cosas sin Luciano: encontrarme con Carlitos o con el Colo y tener sexo o hacer 'algo', en el gabinete, en el departamento del Gasti o ir a tomar algo por ahí y pasarla bien. Así que ese viernes, por la tarde, lo había dejado para recibir a los padres del Gonza. El director me dijo que usara su despacho pero que él no iba a estar presente porque quería que yo 'piloteara' solo la situación.

Los padres del Gonza fueron muy puntuales y el Gonza fue con ellos. Me pidieron disculpas por el tiempo que había pasado desde nuestra última entrevista pero el padre del Gonza estaba viajando mucho por motivos laborales y había estado en la ciudad, solamente algunos días. Y querían hablar conmigo de algo que había pasado en las jornadas de convivencia que habíamos hecho en las sierras. Yo estaba tranquilo porque el Gonza me había asegurado que no sabían nada de nada. 

Y así fue. Los padres del Gonza solamente querían agradecerme por lo que había hecho por el hijo. Ellos, en nombre de su hijo, me pidieron disculpas por las molestias que me había 'ocasionado' por el hecho de tener que dormir con él, pero al mismo tiempo me agradecían por 'contenerlo' de la manera que lo había hecho, por dejarlo dormir conmigo en mi bolsa de dormir, por compartir mis golosinas con él y por hablarle mucho y aclararle todas las ideas contradictorias que Gonzalo tenía.

Le dije que no tenían nada que agradecerme y que 'todo' lo había hecho con mucho gusto. Que lo que hice por el Gonza, también lo hubiera hecho con cualquiera de los chicos que habíamos llevado y que hubieran necesitado de mi ayuda y bla, bla, bla, bla. Igualmente, ellos estaban muy agradecidos para conmigo por todo lo que hago por su hijo, como profesor/tutor y amigo, porque el Gonza me considera no sólo su profesor/tutor sino también el amigo que nunca tuvo. 

También me contaron que ellos habían tenido al Gonza de 'grandes' (cuarentones) y que más que 'padres', sentían que eran sus 'abuelos' y que yo, por mi edad, le venía bien al Gonza, porque ocupaba el lugar de 'hermano' que el Gonza no tiene y que puedo compartir con él, vivencias y experiencias que el padre no le puede brindar por razones obvias de edad, trabajo y vivencias y que ella (la madre) por las mismas causas, tampoco. Además, el Gonza me respetaba y ellos estaban muy conformes con eso. Que fuéramos amigos pero que al mismo tiempo, hubiera una 'distancia' que marcaba el respeto. Y siguió la madre deshaciéndose en elogios y alimentando mi ego hasta niveles increíbles. El padre, de tanto en tanto, asentía con la cabeza pero noté que estaba 'en otra' (distraído). Finalmente, antes de despedirse, me invitaron a su casa, a almorzar el domingo de ese fin de semana. Les dije que con mucho gusto les aceptaba la invitación y que allí estaría. Mientras les decía esto, lo observaba al Gonza, que sentado al lado de la madre, no solamente me mostraba que es un 'diosito' perfecto como los que me gustan sino que también me dedicaba una sonrisa maquiavélica, propia de un verdadero ángel demoníaco, sabedor que la 'presa' (yo) iba a caer en la trampa que él había preparado y que sólo era cuestión de tiempo, para ser su víctima, como realmente lo fui ... jeeeeee...




viernes, 25 de agosto de 2017

Éramos pocos y...




Esto de 'éramos pocos y parió la abuela' es parte de nuestro refranero popular y está cargado de fina ironía. Casi lo mismo pasó en casa esta semana. La verdad que fue una semana 'movida' (intensa) en todo sentido. En poco menos de 36 horas, me 'petearon' (felacionaron) cuatro veces (Maxi, Carlitos, el Colo y Luciano en ese orden), 'peteé' dos (el Colo y Luciano), penetré a dos (el Colo y Luciano) y uno de ellos, me penetró (el Colo). Una verdadera fiesta desenfrenada de pasiones y deseos.

El domingo, aprovechando que al día siguiente (lunes 21) era feriado fuimos con Luciano a almorzar a la casa de fin de semana de los Lucchessi y disfrutar del día. El Gasti estaba solo, sin pareja, pero con algunos amigos 'con derechos'. El Matius, en cambio, volvió con el 'Pollo', quien estaba ahí. Y aunque nos habíamos enemistados después del desencuentro que tuvo el 'Pollo' con Carlitos, no nos quedó otra que reanudar relaciones amistosas con el 'Pollo' aunque todavía con cierta tirantez.

El lunes (feriado) entre 'pitos y flautas' me quedé solo como loco malo. Luciano se fue a mamenguear a la casa de la madre y los 'pájaros' también se fueron con diferentes destinos: el Tato a la casa de la novia, el Nachito a lo de mi vieja y el Tomi con unos amigos nuevos. Le mandé un 'wsp' a Carlitos preguntándole si quería venir a casa a coger/follar, pero estaba en la casa de la madre de Luciano, que lo había invitado a almorzar. También le escribí al Colo para lo mismo pero tenía otros planes.

En esa estaba, evaluando mi triste situación y pensando en escribirle a la Agus y entregarme de pies y manos a satisfacer la calentura que tiene conmigo y de paso, intentar embarazarla, cuando sonó el celular: era mi viejo que quería saber si iba a estar en casa porque quería hablar conmigo de un 'temita'. Cuando mi viejo usa ese diminutivo (temita) algún bolonki en puerta hay. Le dije que podía pasar cuando quisiera: ya, a la tarde o a la noche porque yo no tenía planes para ese día. 

Me dijo que compraba 'algo' y pasaba por casa para almorzar juntos. Le dije que ni Luciano ni los 'pájaros´ estaban en casa, así que comprara comida solamente para nosotros dos. Así que mientras almorzábamos me contó que definitivamente se iba a separar de Mariana pero que mientras tanto, necesitaba un lugar donde vivir y que había descartado la casa del campo. Yo acusé el golpe. Le dije que estaba bien y que se podía quedar con nosotros. De última, él es el dueño de la casa...

Mientras hablábamos, yo pensaba que mi viejo podía ocupar el dormitorio del Nachito y éste pasara a dormir con el Tato y el Tomi. Incluso, podíamos hacer un 'enroque': el Tato, el Tomi y el Nachito podrían pasar sus camas a mi dormitorio que es el más grande de todos y nosotros, pasar la nuestra al dormitorio de ellos que es más pequeño. Reconozco que mi viejo es muy sociable y super abierto, pero no sé si se va a 'bancar' (soportar) el movimiento de tanta gente que entra y sale de mi casa.

Tampoco sé si se va a adaptar a la impronta que le damos a la casa o que nosotros, nos adaptemos a la forma de vida de él. Y no se va a quedar por un tiempo. Aparentemente, es para siempre. Aunque en el vocabulario de mi viejo, la palabra 'siempre' no existe. Igualmente, no va a ser fácil la convivencia. Él ya tiene 70 años y nosotros estamos entre los 17 y los 26 años. Tiene muchas costumbres a las que no va a querer renunciar y a nosotros nos va a pasar otro tanto. 

Además, Luciano, todavía siente mucha vergüenza de que la gente sepa que es el 'pasivo' de nuestra pareja. De ahí que no le gusta socializar con la gente. Aceptó que los 'pollitos' y los 'pájaros' sepan cuál era el 'rol' que tiene conmigo y no siente vergüenza con ellos. Pero la presencia de mi viejo lo afectó increíblemente. No le gusta que otros vean, mis exteriorizaciones de amor o calentura hacia él. Esto no es que me saque el sueño, porque en algunas cosas coincidimos y lo entiendo perfectamente.

Y por mucho que lo hablamos, a Luciano le cuesta horrores desprenderse de esa sensación. Y ahora, la presencia de mi viejo, lo superó y desbordó totalmente. Apenas Luciano llegó el lunes a la tarde, de la casa de la madre, ya me di cuenta que la presencia de mi viejo en casa, lo desacomodó. No estaba como siempre y se mostraba incómodo. Y esa incomodidad fue creciendo en la semana y aunque es poco el tiempo que él y mi viejo, están juntos, Luciano no logró comportarse naturalmente.

Y mi viejo, que tiene cara de 'gil' (tonto) pero 'no come vidrio' (no es tonto) se dio cuenta de lo que estaba pasando. Así fue que hablé con mi viejo de este tema y llegamos a la conclusión de que si Luciano no se siente cómodo, él prefería dar un paso al costado e irse a vivir a otro lado para no incomodarnos, cosa que no acepté porque de última, mi viejo es el dueño de la casa y es el que más derechos tiene a vivir ahí. Así que hablando después, a solas con Luciano, pensamos que lo mejor para todos, era irnos nosotros. Por ahora y hasta que consigamos 'algo' estable, Luciano se va a ir a vivir a la casa de la madre. Y con más tranquilidad, vamos a pensar qué hacer. Las posibilidades no son muchas: o la casa del campo o pedirle prestado el departamento desocupado al Gasti hasta que podamos alquilar algo exclusivo para nosotros. O de última, ir a vivir con la Agus, que tiene una habitación extra que no usa y armar ahí nuestro dormitorio y como Luciano y la Agus se llevan re bien, podríamos armar una nueva 'isla' y por qué no, una familia mono-homoparental? Jeeeeee...






domingo, 20 de agosto de 2017

Profesional




El viernes para festejar el cumpleaños 22 del Lucho y de paso, celebrar que varios de nosotros nos convertimos en 'profesionales', cada uno en las diferentes áreas que decidió estudiar. La semana pasada les tocó el turno al Andy y al verdadero 'diosito' (Emma) que se 'recibieron' de arquitectos. Esta semana me tocó a mí, que después de casi ocho años y sin poder aprobar el examen final con el excelente que yo quería, lo aprobé con un 'muy bueno', bastante menos de lo que yo deseaba pero bueno, es sabido que el hombre propone y la Vida dispone.

Igualmente no me puedo quejar. Estudié para los últimos exámenes trabajando a la mañana, durmiendo algo a la tarde y estudiando de noche o desde que se ocultaba el sol hasta que salía al día siguiente. Ahora, ya más tranquilo, me queda elaborar, escribir y presentar una tesis de algún tema determinado y relacionado con mi carrera. Tengo varios en mente, pero ninguno totalmente definido. También tengo otros planes, individuales, de pareja, de grupo y con diferentes enfoques: social, económico, laboral, profesional. En fin, veremos dijo Lemos...

Uno de esos planes estaba relacionado con viajar a Inglaterra, ahora en septiembre, pero se 'desinfló' (descartó) porque en el colegio no me dan el permiso para faltar esas tres semanas. Pero también hay otros 'diositos' que tienen otros problemas, no tanto económicos sino de otro tipo, así que vamos a ver qué y cómo hacemos. Me gustaría también hacer un crucero 'all inclusive' por las Bahamas, viaje que le debo a Luciano, pero ahora, con el nuevo cambio de trabajo, seguro que no va a tener vacaciones hasta por lo menos dentro de un año. Así que no sé...

A la salida fueron casi todos. Y como la convocatoria era 'amplia' fueron los 'diositos' y sus parejas (los que las tienen) y/o amigos 'con y sin derecho'. Eso permitió que nuestro grupo fuera muy numeroso. Y por las características de algunos integrantes, cualquiera se daba cuenta, que en el grupo había chicos gays. Fuimos a un 'boliche' que está de moda y es lugar de reunión casi obligado para gente joven. Como éramos muchos, nos pidieron que ocupáramos el piso superior. Así que desde arriba, podíamos ver al resto que los grupos, menos numerosos, en la planta baja. 

Juntamos varias mesas y decidimos 'picar' (comer) algo para que la bebida no nos hiciera tan mal. Además, éramos muchos los que no habíamos cenado y estábamos con el estómago vacío. Y como Rosario, es una ciudad muy chica o un pueblo muy grande, es fácil encontrar conocidos en cualquier lugar y esa vez, no fue la excepción. Entre todos los demás grupos, que divisé, estaba el Colo hablando animadamente y riendo a carcajadas con chicos y chicas. Y más allá, del otro lado del salón, había en otro grupo, un chico que me resultaba conocido pero no recordada de dónde.

Ellos también me vieron y de tanto en tanto, cruzábamos miradas y gestos imperceptibles para el resto, pero para hacernos saber, que nos habíamos reconocido. Aunque, la mayoría de mis miradas, estuvieron monopolizadas por Luciano y en menor medida también por Carlitos y otros 'diositos' presentes. Después de un buen rato y de haber bebido mucha cerveza fui al baño. Luciano estaba conversando con Carlitos y el Tomi. Así que no les dije nada y me fui solo. En el baño no había nadie. Oriné y cuando me estaba lavando las manos entró el pibito de cara conocida.

Pibito: hola, Lu, cómo estás? Te acordás de mí?

Yo: eeeehhhh, sí, tu cara me parece conocida pero no me acuerdo en dónde nos conocimos...

P: soy Maxi, el amigo de Kevin, te acordás? Nos conocimos en la joda esa que hicieron antes de irse a Bariloche.

Y: ah, sí, ya me acuerdo! Cómo estás?

P: todo bien... no me hablaste nunca más...

Y: mmm... te llamé un par de veces pero creo que me diste mal el número porque no era tu celu, así que no te llamé más... y como con Kevin no nos vimos más... vos que hacés?

Y sin contestarme ni decirme más nada, Maxi alargó la mano y me agarró todo el bulto, que para ese entonces, no era más que un bulto, porque mi pija no había reaccionadeo ante la presencia del pibito ni tampoco del recuerdo que mi memoria trajo a mi mente. Y la 'cosa' siguió así:

P: querés que te haga un 'pete' (felación)?

Y: siempre quiero...

Así que con esas pocas palabras, nos metimos en uno de los cubículos con inodoro. Maxi se arrodilló delante de mí y desprendió el botón de mi pantalón, bajó el 'cierre' (cremallera) y bajó mis pantalones y el slip y comenzó a pajearme, después se metió toda mi pija en la boca, mientras me la chupaba y me masturbaba simultáneamente con la boca y con la mano. Así estuvo unos cuantos minutos, hasta que le avisé que estaba por 'acabar' (eyacular). Fue entonces cuando Maxi me pidió que echara todo mi semen sobre su cara, que él después se limpiaría y siguió masturbándome con la mano.

Una vez que terminé, salí del cubículo, me arreglé la ropa y cuando me estaba lavando las manos nuevamente, entró el Colo al baño e hizo exactamente, lo que Maxi había hecho, un rato antes. Apenas me saludó cuando la mano del Colo se estacionó sobre mi sexo. Le dije, casi en un susurro, que había 'alguien' más en uno de los cubículos y que no intentara nada. El Colo hizo 'pucheritos' (gestos con los labios) y me dijo en un susurro, que estaba 're-caliente'. Así que ahí nomás, le di un beso en la boca y dejé que su mano, viajara por debajo de mi slip, buscando mi pija.

Colo: vos también estás re caliente! tenés 'babita' (presemen)...

Yo: y sí... qué querés... sabés que te veo y me calentás tanto que lubrico al 'toque' (rápido)...

Qué le iba a decir? Que era leche que me había quedado después de la felación del Maxi? En ese momento, se escuchó la descarga de agua del inodoro del cubículo donde estaba el Maxi, así que el Colo, sacó rápidamente la mano y se separó un poco de mí. Yo lo tomé del brazo y salimos del baño. En el antebaño, le dije que Luciano, al día siguiente se iba a almorzar con la madre y después, a la tarde, iba al gym, así que, si él quería, podíamos ir al departamento del Gasti. El Colo me dijo que sí, que podía y que sino hubiera podido, iba a ir igual porque hacía mucho que no nos veíamos y quería estar conmigo. Así que quedamos así. Cuando regresé a mi mesa, Carlitos, me miró muy sonriente y complacido, me guiñó un ojo y me dijo que Luciano lo había invitado a 'dormir' con nosotros. Yo lo miré a Luciano, entre asombrado y extrañado, pero lo único que me dijo fue si me 'jodía' (molestaba). Obvio que le dije que no... Qué otra cosa le podía decir? jeeeeeee...



domingo, 13 de agosto de 2017

La burra y el trigo





Después de la charla que tuve hace bastante con la Agus y su plan de concebir un bebé, del cual yo sería el padre biológico, ella comenzó a venir a casa, como 'la burra va al trigo', a cenar semanalmente. Así comenzó la relación que no tenía con los 'pájaros' y que se fue acentuado de a poco, que se profundizó durante esos días que estuvimos enfermos y que fue la enfermera-cocinera-mucama de todos y que se consolidó en la semana que me fui con el colegio a Córdoba.

Luciano (y el resto de los 'pájaros') reconoce que la presencia de la Agus, le agrada porque le da otra 'impronta' a la casa. Incluso, no me dice nada, pero creo que está tan entusiasmado, como ella y el resto, con la idea de incorporar a la Agus a nuestras vidas y también la de un bebé. Claro que, de la boca para afuera, está todo bien. Hay que ver después. No me incomodaría para nada, que la Agus se incorporara a mi (nuestra) vida pero, cuántas normas y tradiciones tendríamos que romper! 

Y no sé si estamos dispuestos a eso. Hace muchos años, cuando la Agus empezó con un planteo similar (el de casarnos) yo le había sugerido, la posibilidad de irnos a vivir al campo o a otro lugar y crear una 'isla'. Esa 'isla' iba a estar formada por el primo (léase Gasti) que en ese momento era mi pareja y por el hermano de la Agus, el Matius, que en aquel momento me gustaba y no tenía todavía pareja. La Agus, le dijo 'ni' (ni no, ni sí) a la idea y la 'cosa' ahí quedó, en agua de 'borrajas'. 

Ahora, pasa algo parecido. Es que no debe ser fácil, estar en la piel de la Agus, que se enamoró perdidamente de mí y quiere tener un hijo conmigo, cuando ella sabe bien, que aunque yo la amo, no podría hacer la vida de un heterosexual. Y que para convivir conmigo (como es la idea que tiene ahora) va a tener que aceptar los condicionamientos que yo le pongo en cuanto a la fidelidad y todo eso. No es algo demasiado bizarro y por demás de surrealista?

Es como si Luciano me pusiera condiciones para que nuestra pareja siguiera adelante y que yo, para convivir con él, le tuviera que ser totalmente fiel pero que le aceptara al mismo tiempo, el hecho de que él tuviera sexo con una 'minita' (como en su momento pasó) o con varias 'minitas' o con varios tipos conocidos como el Tato, el Nachito o el Tomi. Aceptaría yo serle realmente fiel, mientras él no lo es? No sé. Es difícil pensarlo así en frío pero eso es lo que le estoy proponiendo a la Agus.

Y, a cambio de darle 'algo' de lo que quiere (yo) debería 'compartirme' con Luciano y si se da, con varios chicos más (Carlitos, el Colo, el Gonza y algún otro que ande por ahí), lo que desembocaría en una rarísima relación bisexual. Que obviamente no será única en el mundo pero sí , totalmente extraña para nosotros. La Agus acepta mis condiciones y Luciano acepta que la Agus conviva con nosotros (léase Luciano y yo). Pero además de eso, se desprenden tantos interrogantes, tantas cosas por hacer, decir, aclarar, que a mí me 'da' (provoca) 'cosas' (inquietudes o interrogantes) el sólo hecho de planteármelas mentalmente. Porque no sería algo así como dice el refrán, que 'dos son compañía pero tres son multitud'? Será tan así? Bueno, como verán, la Vida cada vez me hace más complicadas las cosas y la psicología no ayuda en nada...  






miércoles, 9 de agosto de 2017

Cambios, amor y celos




Un amigo virtual me hizo cambiar la foto que había puesto en el blog. Me decía que podía ser fácilmente identificable. A mí me parecía que no, pero haciendo una breve encuesta doméstica, de 10 consultas a diferentes personas, los 10 acertaron y me identificaron inmediatamente. 10 de 10! Por favor y yo que creí que por usar solamente el blanco y el negro iba a pasar de incógnito! En consecuencia, saqué la foto y volví a la anterior que en el mismo test dio un acierto de 0/10. En fin...

Sucede que desde hace un tiempo a esta parte, es como si me hubiera cansado de tanto misterio virtual, aunque como dice la rana René del Facebook, luego se me pasa... Jaaaaa... Pero, volvamos a la realidad. Mi vida de pareja entre Luciano y yo está signada por continuos cambios. Por suerte estos cambios no afectan a nuestra relación pero sí a nosotros como personas. Por ejemplo, desde que estoy trabajando de docente en el colegio, mis horarios no son los mismos y mis tiempos libres tampoco. 

Y eso que ya no voy a la facultad porque de lo contrario sí que me vería en 'figurillas' para hacer todo lo que quiero hacer. Y a Luciano le pasa casi lo mismo, tanto que ahora ya casi no nos vemos a la tarde y es solamente al atardecer o a la noche cuando nos encontramos. Todo porque Luciano cambió de trabajo. Se cansó del 'call center' donde trabajaba y aceptó un puesto de vendedor de una boutique masculina, donde lo recomendó un conocido de la madre. 

Ese trabajo es ideal para él por varios motivos pero lo que más me pesa, es que, es joven, muy lindo, tiene una excelente presentación personal y además, gracias al trabajo en el 'call center', desarrolló una simpatía que antes no tenía y una 'labia' (expresión oral) que es de no creer. Por otra parte, sabe que es un 'diosito' y explota su belleza al máximo. Eso hace que todo el mundo lo prefiera, tanto mujeres como hombres con los que se relaciona en su trabajo o en la vida cotidiana. 

Sopesando los pro y las contras, llegamos a la conclusión de que el trabajo nuevo es desventajoso porque Luciano trabajaba 8 horas corridas y ahora, trabaja de 9 a 13 y de 16 a 20. La otra desventaja es que también debe trabajar los sábados hasta el mediodía, lo que no le permite ir a la casa de la madre como lo estaba haciendo, aunque sigue yendo los viernes a cenar o los sábados a almorzar. La ventaja está en el sueldo que gana, las comisiones sobre las ventas y otros 'plus' que recibe.

Así que ya no paso en soledad, las noches de los viernes. Aunque sí a veces, las tardes de los sábados. Y desde que está trabajando, en ese 'break' de 13 a 16 horas, para no regresar a casa y estar solo (los 'pájaros' no vuelven hasta después de las 18 horas), se anotó en un gym, donde está haciendo 'fierros' (pesas) y otros días, natación. Yo le aplaudo todas estas iniciativas nuevas que está teniendo pero me da no sé qué, que conozca gente y que se haga de amigos nuevos que lo pueden llegar a encandilar.

En una palabra, estoy 'algo' celoso. Se me fue a la mierda, toda la teoría de la 'poliamoría' y de la posibilidad ideada, aceptada y aplicada por él, de tener sexo con otros, mientras no existan sentimientos de afecto. Luciano me jura y me perjura que yo soy el 'hombre' de su vida y que nunca jamás de los jamases se le ocurriría dejarme por otro, pero... son tan bipolares los adolescentes y él era, antes de que fuéramos pareja, tan bipolar, que estas cosas, ahora, me dan miedo. 

Todo estaba bien, cuando Luciano mostraba su lado 'hetero' y tenía sexo con 'minitas', mientras que yo, explotaba ese 'permiso' y hacía lo mismo, con nuevos 'diositos'. Aunque tengo que reconocer, que no puedo tener sexo con un 'diosito' sin experimentar algún sentimiento. No puedo tener sexo simplemente por 'calentura' como lo tiene él. Mucho o poco, siempre están presentes algunos sentimientos. Y como me pasa a mí, temo que a Luciano, le pase lo mismo en cualquier momento.

Entre nosotros, está todo bien. Sigo frecuentando (aunque Luciano no sabe) y teniendo sexo con Carlitos y con el Colo y pronto voy a tener que agregar al Gonza. Pero así como esos pibitos me despiertan ciertos sentimientos, temo que Luciano, también comience a tenerlos por algunos de los muchos chicos que está conociendo. Más ahora que en el trabajo y en el gym está conociendo chicos de todas las edades, pero me comenta, pícaramente, que los selecciona exclusivamente para mí.

Y cuando le pregunto: 'Y para vos'? Luciano siempre me contesta lo mismo. Dice que me tiene a mí y que yo soy su mundo y su 'todo' y que él mira pero solamente me desea a mí. Mmmm... Será tan así? Eso es algo que conversamos a cada rato, una porque me encanta escuchar eso, salido de la boquita de Luciano y la otra, es porque Luciano sí, es celoso y este tema es recurrente en nuestras charlas de dormitorio. Él reconoce que es hiper celoso pero selecciona chicos para mí. Cómo se entiende eso?

Es tan inentendible como lo que nos con Carlitos, cuando Luciano me dio la 'venia' (permiso) para tener sexo con el pibito, luego aceptó que lo integrara a nuestra pareja y finalmente a pesar de que ellos, son muy buenos amigos, no soportó la presencia de Carlitos, como tercer integrante de nuestra pareja y le pidió que diera un paso al costado. Por suerte, Carlitos no tuvo problemas y aceptó esa decisión de Luciano, pero íntimamente quedó dolido y lo manifiesta de diferentes maneras De todos modos, mis 'encuentros' con Carlitos siguen siendo en el colegio o a la salida del mismo, cuando vamos al parque donde iba con el Sebi, a tomar algo o directamente a 'transar'. En cambio, yo que siempre dije que no era celoso y solamente sentí celos de Luciano, en algunas ocasiones muy puntuales, ahora, es diferente. Yo a Luciano, no le digo nada, porque reconozco que mis celos no tienen ningún fundamento, pero... Justo ahora, que estoy por recibirme de psicólogo aparecen en mí, estos comportamientos negativos que dominé durante tanto tiempo? Será otro capítulo de aquello de que nadie me dijo que la vida me sería fácil? jeeeeee...