domingo, 13 de agosto de 2017

La burra y el trigo





Después de la charla que tuve hace bastante con la Agus y su plan de concebir un bebé, del cual yo sería el padre biológico, ella comenzó a venir a casa, como 'la burra va al trigo', a cenar semanalmente. Así comenzó la relación que no tenía con los 'pájaros' y que se fue acentuado de a poco, que se profundizó durante esos días que estuvimos enfermos y que fue la enfermera-cocinera-mucama de todos y que se consolidó en la semana que me fui con el colegio a Córdoba.

Luciano (y el resto de los 'pájaros') reconoce que la presencia de la Agus, le agrada porque le da otra 'impronta' a la casa. Incluso, no me dice nada, pero creo que está tan entusiasmado, como ella y el resto, con la idea de incorporar a la Agus a nuestras vidas y también la de un bebé. Claro que, de la boca para afuera, está todo bien. Hay que ver después. No me incomodaría para nada, que la Agus se incorporara a mi (nuestra) vida pero, cuántas normas y tradiciones tendríamos que romper! 

Y no sé si estamos dispuestos a eso. Hace muchos años, cuando la Agus empezó con un planteo similar (el de casarnos) yo le había sugerido, la posibilidad de irnos a vivir al campo o a otro lugar y crear una 'isla'. Esa 'isla' iba a estar formada por el primo (léase Gasti) que en ese momento era mi pareja y por el hermano de la Agus, el Matius, que en aquel momento me gustaba y no tenía todavía pareja. La Agus, le dijo 'ni' (ni no, ni sí) a la idea y la 'cosa' ahí quedó, en agua de 'borrajas'. 

Ahora, pasa algo parecido. Es que no debe ser fácil, estar en la piel de la Agus, que se enamoró perdidamente de mí y quiere tener un hijo conmigo, cuando ella sabe bien, que aunque yo la amo, no podría hacer la vida de un heterosexual. Y que para convivir conmigo (como es la idea que tiene ahora) va a tener que aceptar los condicionamientos que yo le pongo en cuanto a la fidelidad y todo eso. No es algo demasiado bizarro y por demás de surrealista?

Es como si Luciano me pusiera condiciones para que nuestra pareja siguiera adelante y que yo, para convivir con él, le tuviera que ser totalmente fiel pero que le aceptara al mismo tiempo, el hecho de que él tuviera sexo con una 'minita' (como en su momento pasó) o con varias 'minitas' o con varios tipos conocidos como el Tato, el Nachito o el Tomi. Aceptaría yo serle realmente fiel, mientras él no lo es? No sé. Es difícil pensarlo así en frío pero eso es lo que le estoy proponiendo a la Agus.

Y, a cambio de darle 'algo' de lo que quiere (yo) debería 'compartirme' con Luciano y si se da, con varios chicos más (Carlitos, el Colo, el Gonza y algún otro que ande por ahí), lo que desembocaría en una rarísima relación bisexual. Que obviamente no será única en el mundo pero sí , totalmente extraña para nosotros. La Agus acepta mis condiciones y Luciano acepta que la Agus conviva con nosotros (léase Luciano y yo). Pero además de eso, se desprenden tantos interrogantes, tantas cosas por hacer, decir, aclarar, que a mí me 'da' (provoca) 'cosas' (inquietudes o interrogantes) el sólo hecho de planteármelas mentalmente. Porque no sería algo así como dice el refrán, que 'dos son compañía pero tres son multitud'? Será tan así? Bueno, como verán, la Vida cada vez me hace más complicadas las cosas y la psicología no ayuda en nada...  






miércoles, 9 de agosto de 2017

Cambios, amor y celos




Un amigo virtual me hizo cambiar la foto que había puesto en el blog. Me decía que podía ser fácilmente identificable. A mí me parecía que no, pero haciendo una breve encuesta doméstica, de 10 consultas a diferentes personas, los 10 acertaron y me identificaron inmediatamente. 10 de 10! Por favor y yo que creí que por usar solamente el blanco y el negro iba a pasar de incógnito! En consecuencia, saqué la foto y volví a la anterior que en el mismo test dio un acierto de 0/10. En fin...

Sucede que desde hace un tiempo a esta parte, es como si me hubiera cansado de tanto misterio virtual, aunque como dice la rana René del Facebook, luego se me pasa... Jaaaaa... Pero, volvamos a la realidad. Mi vida de pareja entre Luciano y yo está signada por continuos cambios. Por suerte estos cambios no afectan a nuestra relación pero sí a nosotros como personas. Por ejemplo, desde que estoy trabajando de docente en el colegio, mis horarios no son los mismos y mis tiempos libres tampoco. 

Y eso que ya no voy a la facultad porque de lo contrario sí que me vería en 'figurillas' para hacer todo lo que quiero hacer. Y a Luciano le pasa casi lo mismo, tanto que ahora ya casi no nos vemos a la tarde y es solamente al atardecer o a la noche cuando nos encontramos. Todo porque Luciano cambió de trabajo. Se cansó del 'call center' donde trabajaba y aceptó un puesto de vendedor de una boutique masculina, donde lo recomendó un conocido de la madre. 

Ese trabajo es ideal para él por varios motivos pero lo que más me pesa, es que, es joven, muy lindo, tiene una excelente presentación personal y además, gracias al trabajo en el 'call center', desarrolló una simpatía que antes no tenía y una 'labia' (expresión oral) que es de no creer. Por otra parte, sabe que es un 'diosito' y explota su belleza al máximo. Eso hace que todo el mundo lo prefiera, tanto mujeres como hombres con los que se relaciona en su trabajo o en la vida cotidiana. 

Sopesando los pro y las contras, llegamos a la conclusión de que el trabajo nuevo es desventajoso porque Luciano trabajaba 8 horas corridas y ahora, trabaja de 9 a 13 y de 16 a 20. La otra desventaja es que también debe trabajar los sábados hasta el mediodía, lo que no le permite ir a la casa de la madre como lo estaba haciendo, aunque sigue yendo los viernes a cenar o los sábados a almorzar. La ventaja está en el sueldo que gana, las comisiones sobre las ventas y otros 'plus' que recibe.

Así que ya no paso en soledad, las noches de los viernes. Aunque sí a veces, las tardes de los sábados. Y desde que está trabajando, en ese 'break' de 13 a 16 horas, para no regresar a casa y estar solo (los 'pájaros' no vuelven hasta después de las 18 horas), se anotó en un gym, donde está haciendo 'fierros' (pesas) y otros días, natación. Yo le aplaudo todas estas iniciativas nuevas que está teniendo pero me da no sé qué, que conozca gente y que se haga de amigos nuevos que lo pueden llegar a encandilar.

En una palabra, estoy 'algo' celoso. Se me fue a la mierda, toda la teoría de la 'poliamoría' y de la posibilidad ideada, aceptada y aplicada por él, de tener sexo con otros, mientras no existan sentimientos de afecto. Luciano me jura y me perjura que yo soy el 'hombre' de su vida y que nunca jamás de los jamases se le ocurriría dejarme por otro, pero... son tan bipolares los adolescentes y él era, antes de que fuéramos pareja, tan bipolar, que estas cosas, ahora, me dan miedo. 

Todo estaba bien, cuando Luciano mostraba su lado 'hetero' y tenía sexo con 'minitas', mientras que yo, explotaba ese 'permiso' y hacía lo mismo, con nuevos 'diositos'. Aunque tengo que reconocer, que no puedo tener sexo con un 'diosito' sin experimentar algún sentimiento. No puedo tener sexo simplemente por 'calentura' como lo tiene él. Mucho o poco, siempre están presentes algunos sentimientos. Y como me pasa a mí, temo que a Luciano, le pase lo mismo en cualquier momento.

Entre nosotros, está todo bien. Sigo frecuentando (aunque Luciano no sabe) y teniendo sexo con Carlitos y con el Colo y pronto voy a tener que agregar al Gonza. Pero así como esos pibitos me despiertan ciertos sentimientos, temo que Luciano, también comience a tenerlos por algunos de los muchos chicos que está conociendo. Más ahora que en el trabajo y en el gym está conociendo chicos de todas las edades, pero me comenta, pícaramente, que los selecciona exclusivamente para mí.

Y cuando le pregunto: 'Y para vos'? Luciano siempre me contesta lo mismo. Dice que me tiene a mí y que yo soy su mundo y su 'todo' y que él mira pero solamente me desea a mí. Mmmm... Será tan así? Eso es algo que conversamos a cada rato, una porque me encanta escuchar eso, salido de la boquita de Luciano y la otra, es porque Luciano sí, es celoso y este tema es recurrente en nuestras charlas de dormitorio. Él reconoce que es hiper celoso pero selecciona chicos para mí. Cómo se entiende eso?

Es tan inentendible como lo que nos con Carlitos, cuando Luciano me dio la 'venia' (permiso) para tener sexo con el pibito, luego aceptó que lo integrara a nuestra pareja y finalmente a pesar de que ellos, son muy buenos amigos, no soportó la presencia de Carlitos, como tercer integrante de nuestra pareja y le pidió que diera un paso al costado. Por suerte, Carlitos no tuvo problemas y aceptó esa decisión de Luciano, pero íntimamente quedó dolido y lo manifiesta de diferentes maneras De todos modos, mis 'encuentros' con Carlitos siguen siendo en el colegio o a la salida del mismo, cuando vamos al parque donde iba con el Sebi, a tomar algo o directamente a 'transar'. En cambio, yo que siempre dije que no era celoso y solamente sentí celos de Luciano, en algunas ocasiones muy puntuales, ahora, es diferente. Yo a Luciano, no le digo nada, porque reconozco que mis celos no tienen ningún fundamento, pero... Justo ahora, que estoy por recibirme de psicólogo aparecen en mí, estos comportamientos negativos que dominé durante tanto tiempo? Será otro capítulo de aquello de que nadie me dijo que la vida me sería fácil? jeeeeee...




viernes, 4 de agosto de 2017

Los ángeles de Charlie





En un post anterior, hice referencia a algo que me está pasando últimamente. Esto es mi relación con las mujeres. Obviamente, siempre tuve, más poco que mucho, una buena relación con las mujeres. Desde que vivíamos en el pueblo, incursioné en diferentes momentos con el sexo opuesto. Relación que fue disminuyendo, cuando vinimos a la ciudad y a medida que me fui relacionando con los 'diositos'. De ahí, que prácticamente desde los 15 años aproximadamente, dejé de frecuentarlas y con la única que siguió siendo parte activa de mi vida, es la Agus. 

Pero eso fue hasta hoy, hasta ahora, ya que el hecho de ser docente secundario, me permitió imbuirme nuevamente en el mundo adolescente pero de las féminas, desde los 13 a los 17 años aproximadamente. Será de dios, que siempre, 'por H o por B' esté metido entre medio de menores, sean varones o nenas, pero menores al fin? Porque si bien nuestra relación es 'docente - alumna', la misma está basada en el respeto mutuo pero también en una incipiente amistad que de a poco se va profundizando, a medida que nos vamos tratando y conociendo.

De todos modos, en este corto tiempo que las vengo tratando, me doy cuenta que son 'minitas' difíciles, vuelteras y conflictivas. Unas verdaderas 'rara avis'. Será que son adolescentes? Por suerte, el hecho de ser joven y 'facherito' (atractivo) me allanó mucho el camino, pero aún así, pude comprobar 'in situ' como se comportan entre ellas, con los compañeros varones y con los docentes que las tienen a cargo. Conmigo como algunas tienen dudas sobre mi orientación sexual, se me acercan seductoras e insinuadoras, pero hasta ahí, no se animan a avanzar más.

En estas vacaciones de invierno con las que más intimé fue con las nenas de los terceros años, en ocasión del viaje que hicimos a las sierras de Córdoba. Fueron cinco días de intensas vivencias, diálogos y experiencias de vida, realmente muy ricas. En una de esas actividades, surgió el nombre de este post: 'los ángeles de Charlie'. Sucedió un día que la actividad planificada integraba a un docente con un 'grupete' de 10 alumnos. Como yo soy varón, decidieron que me integrara con un grupo de 'nenas', mientras que las profesoras se integraban con los grupos de varones.

La actividad era mixta, es decir, un poco de reflexión y otro poco de diálogo a la mañana y una actividad semideportiva, que se trataba de una caminata dirigida por las sierras que nos rodeaban, buscando un 'tesoro'. Claro que para ello, había que pasar por varias 'estaciones' que nos daban pistas para encontrar la siguiente y así llegar al 'tesoro'. Lo que comúnmente se llama 'la búsqueda del tesoro'. En esa actividad fue cuando me di cuenta como eran las nenas de mi grupo. Eran nada más que diez, muy bonitas la mayoría, que me mostraron todo su arte en la seducción sensual.

Incluso, llegué a pensar, cómo iba a reaccionar, en el hipotético caso de que cualquiera de ellas, quisiera ir 'más allá', porque llegamos, casi hasta ese 'momento'. En el medio de las sierras, rodeado por la naturaleza del lugar, soportando el frío imperante, hablamos mucho de varios temas, casi todos relacionados con el sexo. Y hablaban a 'calzón quitado', sin miramientos de que yo era varón ni que tampoco era su docente. Y tienen nada más que 15 años! Incluso, como hacía frío, hice un pequeño fogón en el que encendí fuego para calentarnos.

Asi, mientras tomábamos 'mate' y hablábamos de la relación con los varones y de sexo fueron intercambiando posiciones, para sentarse a mi lado, donde tuve que soportar miradas intensas, palabras sensuales y seductoras y las más osadas, me expresaron su afecto no solamente con palabras sino que algunas llegaron a las caricias púdicas pero hasta ahí, ninguna pasó el límite. En ese momento, detecté que entre ellas existían ciertos problemas de antaño no resueltos, generadoras de conflictos entre ellas, con el resto del curso y con los docentes. 

Después de responder a las preguntas de la guía de reflexión que llevábamos, volvimos al albergue. A la tarde, después del almuerzo, completamos la 'búsqueda del tesoro'. Ahí fue cuando, al tener que identificar a nuestro grupo con un nombre, apareció el de 'los ángeles de Charlie', ya que 'los ángeles de Lu', les parecía demasiado posesivo. Así fue que en grupo, caminando, buscando y resolviendo las diferentes pistas, hablando a los gritos o en voz baja y con doble intención, riéndonos de boludeces, encontramos el 'tesoro' buscado con el que regresamos al albergue. 

Ahí se había quedado Pablo con Marita, planificando las actividades para el día siguiente. Nos dijeron que fuéramos a la cocina a merendar ya que éramos el primer grupo en regresar. Ahí el grupo se dividió y mientras algunas nenas, llevaron su mate cocido y las masitas dulces al comedor, yo me quedé con tres de las nenas, en la cocina, cerca del fuego de las hornallas, porque hacía demasiado frío. Nos quedamos parados, haciendo un pequeño círculo en el que primaron las conversaciones subidas de tono, las caricias y algunos roces púdicos y el intento de un 'acercamiento' que no se concretó porque no quise que se concretara. Y si bien, no hicimos más que 'calentar' el ambiente, creo que estábamos más que 'calientes' (excitados) y no llegamos a más, porque ninguno decidió atravesar el límite de la cordura, pero faltó poco. Por suerte, a la noche me saqué la calentura con el Gonza pero no sé qué hubiera pasado si yo apuraba a alguna de ellas... Habría otro 'Gonza' en versión femenina? Mmmmm...





jueves, 3 de agosto de 2017

Blog espejo en WordPress



Hice este blog espejo, ante la advertencia del Equipo de Google+ de que estoy publicando contenidos sexualmente explícito o pornográficos y que si continúo infringiendo las políticas de Google+, es posible que no pueda seguir utilizando algunas o todas las funciones de Google+, bla, bla, bla.

De ahí, si este blog es censurado o cerrado sin previo aviso es que abrí este blog espejo: https://yosoyelarquitectodemidestinoblog.wordpress.com/

Así que ya están advertidos. Si mi blog de Blogger desaparece, pueden encontrarme en WordPress, en la dirección que detallé más arriba. 

Besos!

Lu (Luckitas)




lunes, 31 de julio de 2017

Vacaciones invernales 4 (final)




Apenas entré a mi dormitorio, el Gonza ya se había acostado totalmente vestido, como lo había hecho el Puky la noche anterior, debido al frío intenso del ambiente. Y a pesar de que me había demorado bastante, el Gonza no se había dormido. Saqué dos cajas de maní con chocolate, que había llevado y le di una al pibito. Él me dijo que, si no decía nada y mantenía el secreto, me convidaba con licor de chocolate que había llevado en una 'petaca' (botella de metal pequeña y plana).

Obviamente, le dije que sí, aunque le tendría que haber dicho que no. Pero no ganaba nada con negarme, porque a no ser que se la quitara, el 'pibito' iba a terminar bebiendo igual el contenido de la 'petaca'. Además, hacía mucho frío y no venía nada mal beber algo de alcohol. Así que, comiendo maní con chocolate y pasándonos la 'petaca' y bebiendo el licor de chocolate, en plena oscuridad y soportando el frío, surgió este diálogo entre el Gonza y yo:

G: me estoy cagando de frío! No tenés una frazada de más para darme?

Y: no, solamente traje esta bolsa de dormir. 

G: dale, no seas 'guacho' (malvado)...

Y: no soy 'guacho'. No te doy porque no tengo, si tuviera te la daría...  

G: tengo fríooooo, la 'concha' (vagina) de la lora y la puta madre que me remil parió! 

Y: ...

G: mi vieja me dijo que vos eras como mi papá en el colegio. Que me ibas a cuidar y todo eso...

Y: y?

G: y... que me estoy 'cagando' (muriendo) de frío y vos no hacés nada!

Y: pero Gonza, qué querés que haga sino tengo nada para darte?

G: no sé, qué sé yo! Podrías decirme que me acueste con vos. Anoche dormí con el Santy en la misma cama y Pablo nos dio permiso...

Y: pero Gonza, el Santy es más chico de cuerpo... por más que yo quisiera...

G: pero tengo mucho fríoooooo! Hace mucho más frío que anoche, no me digas que no... No sé para qué vine a este lugar de mierda! Si te digo algo no te vas a enojar? 

Y: qué?

G: tengo una idea pero no sé si vas a querer... 

Y: dale, decime cuál... 

G: querés que corramos la mesita de luz y juntamos las camas? Así podés abrir bien tu bolsa de dormir, yo me acuesto con vos y nos tapamos con mi frazada, te 'va' (gusta) mi idea?

Y: mmm... no está mal pensado, pero no sé... 

Le tendría que haber dicho que no directamente y no dudar, como dudé. Debería haber mantenido la distancia entre docente y alumno. Pero hacía frío en serio y Gonzalo, solamente había llevado, una frazada y una sábana, que plegada sobre sí misma, semejaba a una bolsa de dormir casera. Además, el solo hecho de pensar que iba a tener a ese pibito que tanto deseaba, tan próximo a mí, me obnubiló la razón. El alcohol que habíamos bebido hasta vaciar la 'petaca', el frío y mi calentura, hicieron el resto.

Gonzalo: dale! Hace frío de verdad! Me voy a congelar! Tengo mucho frío! Me voy a morir! 

Yo: sí, la verdad que hace mucho frío, muchísimo más que anoche. Está bien, pero vamos a hacer lo siguiente: vamos a mover esta cama contra la pared, así de paso, impedimos que de afuera alguien abra la puerta y vos te venís a acostar conmigo adentro de mi bolsa de dormir y nos tapamos con tu frazada. Vamos a estar apretados, pero así no vamos a tener tanto frío...

Obvio que el Gonza no esperó un segundo ni para decir que sí. Apenas iluminados por las linternas de los celulares, trajo su frazada-bolsa de dormir. Se metió adentro de mi bolsa y usó la suya como manta. Estábamos enfrentados de lado, bastante apretados y pusiéramos donde pusiéramos nuestras manos, nos tocábamos. Enseguida, nuestros cuerpos fueron recuperando el calor. Nuestros sexos se tocaban y nos dimos cuenta que estábamos excitados...

Yo: la idea está buena, pero no sé si los otros profesores la aprobarían. Los catequistas seguro que no porque esto de estar juntos dentro de la misma bolsa de dormir...

Gonza: dale, no te hagás tanto problema y dejá de 'franelearme' (manosearme/acariciarme con intenciones no santas)...

Y: dale, gil, que querés que haga, no sé dónde poner mis manos!

G: jajaja... abrazame y listo! 

Y: eeehhh? Cómo te voy a abrazar? Una cosa es compartir una bolsa de dormir porque hace mucho frío y otra, muy diferente, es que el profesor abrace al alumno y pegue su cuerpo con el de él.

G: dale, total no nos ve nadie y es para el frío nada más! Además, estamos vestidos! O vos estás pensando en hacer 'algo'? 

Y: no, Gonza, no es eso. Es sólo por el qué dirán si alguien, profesor o alumno, entra y nos ve... Entendés? 

G: sí, pero si está la puerta trabada con la cama, quién va a entrar?

Y: sí, no sé... Bueno, está bien, te voy a abrazar... Pero después no digas que yo te obligué o que te hice algo que vos no querías...

G: pero no, nada que ver! Primero que no estamos haciendo 'nada' y después, vos te creés que yo te haría algo así? Somos amigos, no? 

Y: sí, no, está bien, Gonza. Confío en vos...

Y lo abracé pasando uno de mis brazos por debajo de su cuello y presionado su espalda, lo estreché contra mi cuerpo. Mi otro brazo, rodeó la cintura del 'pendejito' y lo atraje más hacia mí. El Gonza se acurrucó a mi lado pero para eso, bajó todo su cuerpo unos centímetros, de modo que su cabecita quedara apoyada en mi pecho y mi mandíbula arriba de su cabeza. Pero, él no me abrazó. Juntó sus manos y las puso entre su bulto y el mío, tocando a ambos.

Y: estás bien así?

G: sí, genial...!!! Te 'jode' (molesta) que te toque sin querer?

Y: no 'gil' (tonto), no me molesta para nada... 

G: sabés que me gustás, no? Ya te lo dije hace mucho. Yo te gusto? Pero no como persona sino de la 'otra' forma. Decime la 'posta' (verdad)...

Y: la verdad que sí, que me gustás mucho, como sos y también de la 'otra' manera, como vos decís, pero sos chico todavía y además, sos mi alumno. No me parece bien, éticamente hablando, hacer 'algo' de índole sexual... Es un abuso...

G: por? 

Y: es un abuso, porque vos sos menor de edad. Si fueras mayor de edad, sería diferente. Para la ley, que yo tenga sexo con vos, sea como sea, es un abuso porque además de ser más grande, yo al ser tu profesor, soy una especie de encargado tuyo y tengo que velar para que estés bien y no te pase nada malo. Entendés?

G: qué de malo me puede pasar? Si yo quiero y vos no me estás obligando, por qué va a ser un abuso? No soy un nenito. Ya sé lo que quiero y lo que hago y con quién lo hago y qué quiero que me haga.

Y: ya sé Gonza, pero yo te digo lo que dice la ley, nada mas...  

G: vos me calentás. Yo te caliento?

Y: y... sí... 

G: Entonces? Si yo te gusto y vos me gustás, por qué no podemos hacer 'algo'? Además, quién va a decir que es un 'abuso' si nadie se entera? Porque yo no pienso decir nada a nadie... Vos?   

Y: ... 

G: querés?

Y mientras me decía eso último, comenzó a rozarme mi pija con la mano. Y sin decir nada más, metió su mano por debajo de mi ropa y me agarró mi pija que ya estaba erecta y me comenzó a pajear despacito. Al final, yo le hice lo mismo. Esa noche fueron sólo pajas, caricias en las nalgas y besos, hasta que eyaculamos. Después, nos quedamos así, sin movernos y preguntándonos si estábamos bien. Nos dormimos abrazados, agarrando cada uno la pija del otro y besándonos.

En los días siguientes, el Gonza se siguió portando mal durante el día, como para que Marita, no le levantara el castigo y así, pudiéramos seguir a la noche, durmiendo juntos y haciendo 'cosas' que no pasaron más allá, de la franela, los besos y las pajas intercambiadas. La cuarta y última noche (quinta con el grupo) en la cena, llamaron al Gonza a nuestra mesa y le dijeron que, aunque no se lo merecía, le levantaban el castigo para que compartiera, por ser la última noche, el dormitorio con su grupo.

El Gonza en un aparte, antes de irnos a dormir, me peguntó si íbamos a seguir haciendo 'cosas' cuando volviéramos a Rosario. Le dije que sí mientras él estuviera seguro de querer hacerlo. Me dijo que sí, que estaba seguro y que se lo prometiera. Eso hice y el Gonza se fue con su grupo al dormitorio asignado. Pablo volvió a dormir en mi dormitorio. Esa última noche, compartí con Pablo, las golosinas que me quedaban y bebimos café caliente, que Pablo había preparado.

Estuvimos hablando mucho y nos conocimos bastante. Me pidió disculpas por hacerme 'dormir' con el Puky y el Gonza y que probablemente, yo no quisiera participar nunca más de esas jornadas. Le dije que estaba bien y que me había gustado toda la 'experiencia', incluso esas noches que tuve que compartir con los pibitos. Y que contara conmigo para el futuro. Ahora, ya en casa, 'atendí' por las noches a Luciano y durante el día, al Colo y a Carlitos en diferentes días, momentos y lugares. Me queda cumplir la promesa que le hice al Gonza. Ya lo dice el refrán que 'lo prometido es deuda' y a mí, no me gusta deberle nada a nadie... jaaaaaa...




viernes, 28 de julio de 2017

Vacaciones invernales 3




El segundo día amaneció nublado y frío y sino hubiera sido por Pablo que vino a despertarme, para que lo ayudara a hacer un afiche con las actividades para ese día, yo seguía durmiendo. Me levanté y me vestí. Desperté al Puky, que dormía plácidamente y hasta parecía bueno... Lindo es lindo pero no parece que su pileta tenga agua para mí... Me puse un anorak y fui a la cocina. Ahí estaban las profesoras y los chicos del 'MoJuCa' (Movimiento Juvenil Católico) preparando el desayuno.

El desayuno transcurrió con tranquilidad. El tema central de la conversación era el frío que hacía. Las estufas eléctricas de los dormitorios y las de leña del comedor no eran suficientes. La ausencia del sol, hacía que el frío fuera más intenso. Después del desayuno, los catequistas dieron el cronograma de las actividades de los próximos días, durante la mañana y los profesores de educación física, las de la tarde. El MoJuCa y yo, cordinaríamos las actividades y las profesoras se encargarían de la comida.

Después del desayuno, el Puky vino adonde estábamos nosotros y pidió disculpas por su comportamiento la noche anterior. En su descargo, acusó a Gonzalo de haber comenzado todo. Pablo, fue a buscar a Gonzalo y cuando volvió con el pibito, éste, a regañadientes, admitió su culpa. Así que por haber permitido que castigaran al Puky por algo que había hecho él, Marita, la otra voz cantante del grupo, le dijo que iba a seguir castigado.

Y ahí nomás, dio a conocer su veredicto: hasta nuevo aviso, el Gonza reemplazaría al Puky y tendría que dormir conmigo. Al Gonza se le iluminó el rostro y me miró al toque, pero se hizo el enojado. Y haciendo uso de su picardía, subió la apuesta y nos dijo que él no pensaba dormir con nadie más que no sean sus compañeros. Y mientras decía esto, Marita, para no quedar desairada y reforzar su decisión, le dijo que esa noche y todas las demás noches iba a tener que dormir conmigo!

El segundo día se encarriló según lo planeado. La mayoría de los pibes son buenos y profundicé muchísimo la relación docente-alumno, especialmente con las nenas. También, profundicé mi relación con las profesoras a quienes apenas conocía. Y, salvo las desubicaciones que de tanto en tanto, tenían los de siempre, todo hubiera salido de '10' (excelente). Obviamente, surgieron problemas de relación y convivencia, pero justamente la mejoría de esto era el objetivo del 'encuentro'.

También tuvimos otros problemas, ajenos a los pibitos como la falta de señal de los celulares, quedarnos sin gas (la válvula del garrafón se congeló) y tener que cocinar ese día con leña; el agua que el tercer día, se congeló en las cañerías y mil problemas más, todos provocados por el entorno y el frío intenso y que íbamos solucionando mientras iban apareciendo. El frío era ocasionado por una 'ola polar' que cubrió todo el país durante esa semana y lo sufrimos estoica pero alegremente.

Dormir sin calefacción fue toda una aventura. Para colmo, esa noche, la energía eléctrica se interrumpió y en las habitaciones solamente había estufas eléctricas empotradas en la pared. Así que tuvimos que soportar no solamente el frío sino también la oscuridad. Para mal de males, esa noche, el termómetro registró la temperatura más baja de toda la historia del albergue: 15 grados bajo cero! De no creer! Hasta el arroyito que cruzaba el predio se congeló. Inaudito! Nunca habíamos visto algo así. Pablo decidió suspender las actividades recreacionales nocturnas al aire libre y al no haber luz eléctrica, mandó a dormir a todo el mundo. Así fue, que iluminados por los celulares, todos los chicos se fueron yendo a sus dormitorios, excepto el Gonza que se quedó esperándome porque no sabía como llegar adonde sería nuestro dormitorio. Así que lo acompañé hasta donde tendría que dormir y luego regresé a la reunión de medianoche que hacíamos los docentes, evaluando el desarrollo integral de toda la jornada. Finalizada la reunión, cada uno se fue a su dormitorio y yo, a mi ansiado encuentro con el Gonza... (sigo en otro post)...






martes, 25 de julio de 2017

Vacaciones invernales 2




El 'bolonki' (lío) comenzó en la cena. Se armó un tumulto que no sé por qué fue ni cómo se originó pero enseguida lo calmamos. Más tarde, continuó a la hora de dormir, en los dormitorios. Yo, en ese momento, estaba re acomodándome porque tuvimos que cambiar de lugar de alojamiento porque las profesoras mujeres, que eran seis, ocuparon una habitación más de las asignadas. La otra habitación, la ocuparon los catequistas y en la restante, armada con cuchetas, los chicos del movimiento juvenil.

Pablo, el profesor de educación física y yo, tuvimos que ocupar una pequeña habitación de dos camas, que estaba 'en el culo del mundo' (lejísimo de todo) al lado de la capilla, pero otra no quedaba: o dormíamos ahí o nos teníamos que acomodar con los del movimiento juvenil en un dormitorio con cuchetas. Así que ahí armé mi 'cama'. Había llevado la única bolsa de dormir que había encontrado en casa. Una matrimonial de mi viejo. No hubo dios en encontrar las otras y eso que tenemos montones. 

Pero bueno, es más cómodo una bolsa de dormir que andar llevando ropa de cama (sábanas, funda para la almohada, frazada, etc.) Así que tiré mi bolsa de dormir arriba de la cama y mi bolso de viaje en el único 'placard' (closet) de la habitación. Y en un santiamén, tenía armada la cama. Pablo había dejado sus cosas sobre la otra cama. Estaba haciendo un frío 'de cagarse' (mucho). La minúscula y única estufa eléctrica que había para calefaccionar la habitación no calentaba nada.

Decidí sacarme la ropa que llevaba pero me puse como pijama, un buzo deportivo de algodón. No podía dormir en bolas, por razones obvias: hacia un frío 'de cagarse' e iba a dormir al lado de Pablo con quien no tenía confianza. Al rato, cuando apagué la luz, Pablo todavía no había llegado. Yo estaba cansado pero el frío me impedía dormir. Me enrollé con la bolsa de dormir y me insulté por no prever llevarme una 'frazada' (cobertor). Pero nadie en el colegio, nos advirtió del frío de ese lugar.

En eso estaba, cavilando en esos pensamientos, cuando vi que la puerta de mi dormitorio se abría. Pensé que sería Pablo, así que encendí la luz de la lámpara de la mesita de luz. Pero no era Pablo, sino uno de los chicos del movimiento juvenil. Me dijo, que lo había enviado Marita (la jefa de las catequistas) a buscar las 'cosas' de Pablo porque habían castigado a un 'pibito', el Puky, a dormir conmigo porque se estaba portando mal y se había peleado, de palabra, con varios compañeros. 

Los otros castigados, el Santy y el Gonza, iban a dormir con Pablo en el dormitorio de los chicos del movimiento juvenil, mientras que dos de éstos iban a ocupar las camas de los castigados. Le dije que estaba bien y que mandara al Puky. El 'pibito' ya estaba ahí, con todos sus 'petates' (bolsos) insultando a Marita, que le había impuesto ese castigo. Le pedí que se tranquilizara, que yo no tenía nada que ver con esa decisión. El Puky no dijo nada, se descalzó y se metió vestido en su bolsa de dormir. 

Cada vez hacía más frío y el viento helado se colaba por todos lados. Incluso el frío de afuera, parecía que atravesaba el techo y las paredes. Al Puky se le fue el enojo, cuando compartí con él, una enorme barra de chocolate negro con nueces que yo había llevado. Así que mientras saboreábamos aquella exquisitez, estuvimos conversando de él y de sus cosas y finalmente, de 'bueyes perdidos'. En ese momento, entró Pablo a la habitación, buscando sus 'cosas'. Le dije que se la habían llevado al dormitorio donde estaban los otros castigados y los chicos del movimiento juvenil. Pablo me dijo, que si el Puky me daba problemas, se lo mandara a cualquier hora. Le dije que estaba bien y que no iba a haber problemas. El Puky me guiñó el ojo, me dedicó una enorme y hermosa sonrisa y me dijo que no iba a pasar 'nada', y, ahí nomás, dimos por concluida la charla con Pablo. Nosotros (léase el Puky y yo) seguimos hablando y ahí fue cuando me contó con 'pelos y señales' (detalles) lo que había pasado. Según él, el culpable de todo era el Gonza pero terminaron culpándolo a él, porque siempre lo culpan a él de todo. Los otros dos, también fueron castigados 'por las dudas'. Finalmente, cuando ya no teníamos más chocolate para comer, insultando al frío reinante, nos dormimos ya bien entrada la madrugada... (sigo en otro post)...




sábado, 22 de julio de 2017

Vacaciones invernales 1




No habíamos hecho planes para las vacaciones de invierno porque si bien yo iba a gozar de un receso de dos semanas, Luciano tenia que trabajar y eso nos imposibilitaba cualquier plan. Además, Luciano ya había pedido permisos 'especiales' y no podía seguir pidiéndolos. De última, fue él quien resignó sus vacaciones cuando le correspondían y decidió trabajarlas y cobrar el doble de dinero. Sí teníamos pensado ir un fin de semana al campo pero no más de eso.

Pero todas las ideas se vinieron abajo, cuando desde el colegio me dijeron que tenía que participar, sí o sí, de las 'jornadas de convivencia y reflexión' que los 3er año iban a hacer en la vecina provincia de Córdoba. Serían sólo 5 días con sus noches, que pensaban pagarme doble, como corresponde y que me vendría muy bien ya que podía conocer más profundamente a mis alumnos. Además, era una ocasión especial para que ellos me conocieran a mí. Así que no me quedó otra que decirles que sí.

Además de los tres cursos de tercer año, fuimos seis profesores, cuatro catequistas y diez chicos del movimiento juvenil del colegio. En total, más de cien personas. El lugar es paradisíaco, ubicado en un valle muy alto y rodeado de sierras increíblemente bellas. Un arroyito baja de las sierras, atraviesa el lugar y se pierde entre las sierras más bajas. La vegetación natural es achaparrada y espinosa pero hay alrededor del edificio y en el jardín, plantas y árboles ornamentales.

El edificio donde nos alojamos, es de una sola planta, construido en diferentes niveles. Está dividido en varios ambientes: un enorme salón comedor y un salón anexo al lado, que albergó a la hora de comer, a las 110 personas que éramos. Una cocina grande, diez dormitorios con cinco camas-cuchetas y dos dormitorios con cuatro camas individuales en cada uno. Los baños estaban contiguos a los dormitorios. Del otro lado,alejado del resto, había una capilla y un pequeño dormitorio de dos camas.

Como los ómnibus que nos trasladaban (de doble piso y 60 asientos) no podían girar en los caminos de montaña, tuvimos que transbordar a ómnibus más pequeños (tipos minivan de 15 asientos) que nos dejarían en destino. Y allí hubo un anticipo de lo que serían las cinco jornadas completas que pensábamos pasar todos juntos. Los varones son buenos 'pibitos' pero hay unos cuantos que son muy conflictivos. Las nenas, en cambio, son más tranquilas aunque se adhieren rápido al 'quilombo' (lío).

De todos los pibes, varios emergen como líderes influyentes y unos cuantos más los secundan. Y no es que sean malos o agresivos sino que son rebeldes 'sin causa', propio de la adolescencia que transitan. Entre ellos y tratando de disputar la jefatura de todo el grupo, se destacan, un tal Puky, Santi, Matu, Rama y Gonzalo, quien para llamar la atención y erigirse en el mandamás de todos, comenzaron a tener un comportamiento bastante conflictivo que dejaba mucho que desear.

Al lugar lo cuida un matrimonio con dos hijos adolescentes, de 16 y 14 años y que viven cerca, en una casa ubicada a unos cien metros, con animales de granja, huerta, quinta y todo eso. El lugar está en medio de la nada y alejado de toda civilización, en medio de las montañas, pero todo está en perfectas condiciones y debe ser muy lindo en verano, incluido por una 'olla' natural que forma el arroyito en ese lugar y parece una piscina. Pero en invierno, todo es tristeza, soledad y desolación.

Pero como la idea era hacer una especie de "retiro espiritual" dónde la idea era encontrarse con uno mismo y con el otro, esos detalles subjetivos no tendrían que incidir mucho en el resultado final. Así que apenas llegamos comenzamos a acomodarnos, los alumnos por un lado y los docentes por el otro. Al principio fue todo bien. Un poco enquilombado pero era lógico porque la organización y distribución de los grupos no fue fácil. Después y cuando ya todos estábamos alojados, nos dedicamos a merendar y luego a recorrer los alrededores. Ahí comenzaron los primeros desaciertos entre nosotros (incluidos los catequistas) y entre nosotros y los alumnos. Las voces de mando no estaban definidas y todos mandábamos pero nuestras órdenes y decisiones eran contradictorias y rápidamente se originó un verdadero caos aprovechados por los emergentes del grupo. El Puky, Gonza, Rama, Santy y el Matu rápidamente se dieron cuenta de la anarquía que imperaba y comenzaron a hacer de las suyas. De ahí, que la voz 'cantante' se la dimos a Pablo (el profesor de educación física) y a Marita (una de las catequistas, esposa de Pablo), pero ni entre ellos se ponían de acuerdo en algunas decisiones, como lo que pasó a continuación y que voy a contar en un par de días en otro post...




jueves, 6 de julio de 2017

Bi, heteros y gays




Fue todo un logro, haberle dicho 'sí' a la Agus, cuando se ofreció venir a casa para asistirnos de la gripe que habíamos contraído. También fue todo un logro, aceptar que se quedara a la noche y no se volviera a la casa. Eso sí, tuvimos que hacer algunos 'enroques' para dormir y permanecer en la cama, porque a criterio de la Agus, la gripe se 'cura' con 7 días de antibióticos o una semana en cama... 

Así que se encargó de nuestra asistencia en todo sentido. Faltó la sexual, conmigo, aunque hubo momentos intensamente eróticos y de alto 'voltaje' con los 'pájaros'. Tanto, que los 'pájaros', se acordaron que eran 'heteros' (Tato y Luciano) antes que 'bi'. También, el Nachito pudo disfrutar de los cuidados 'maternales' de la Agus. Y no siempre su temperatura corporal, fue por culpa de la fiebre.

La única culpable es la Agus, que se mostró demasiado 'solícita' con todos. Lo que pasa, es que ella, considera como hermanos a los 'pájaros', aunque ellos no opinan lo mismo. De ahí que las conversaciones eran en doble sentido y las caricias y los 'toqueteos', erótico-sensuales hicieron el resto. Tanto que el Tato, el Nachito y el mismísimo Luciano, disfrutaron de los 'mimos' agustinescos.

Verdaderamente, la Agus fue una Florencia Nightingale local. Nos atendió, nos cuidó, hizo la comida y estuvo permanentemente dispuesta al servicio de nuestro bienestar. Claro que la atención que nos brindó, le sirvió para aplicar todo lo que había aprendido. Una especie de residencia 'intensiva' que nos vino más que bien para reflotar algunas ideas, especialmente mías, sobre el matrimonio y la 'isla'.

Y hablando con ella (léase la Agus) también se sintió espectacularmente bien con nosotros, aún sabiendo que Luciano es con quien reemplazo mi amor por ella. Incluso para el jueves, que ya me sentía mejor y fui a trabajar, estuvimos hablando sobre algunas ideas nada 'ortodoxas' y que nos permitirían unificar mis ideas con las de ella. Una especia de neo revolución 'hippie' del siglo XXI. 

Incluso, por conversaciones que tuve con la Agus y con Luciano, los dos llegaron a la misma conclusión: no hay celos entre ellos, se llevan re bien y no tendrían problema en 'compartirme' ni en convivir (tampoco yo con ellos). Claro que de ahí a formalizar un 'triángulo' amoroso hay un largo trecho porque Luciano y yo bien; la Agus y yo también bien pero, la Agus y Luciano?

Eso sí que sería una verdadera revolución! La Agus le hizo olvidar en pocos días, todas las buenas intenciones que tenía Luciano, con respecto a las mujeres. Claro que para intentar 'algo', creo que tendríamos que hablar mucho entre nosotros, poner todas las 'cartas sobre la mesa' y ser muy sinceros ya que de lo contrario, podríamos correr el riesgo de caminar por senderos 'pantanosos' en los cuales podríamos hundirnos. Incluso, podríamos ampliar la idea e intentar, nuevamente, darle forma a una nueva 'isla' aunque esta vez, tendría características 'especiales'. Pero, todo esto está en génesis, así que, como dijo Napoleón: 'Vamos despacio, que estoy apurado'... jeeeee...





viernes, 30 de junio de 2017

Como moscas





El lunes, por recomendación de algunos compañeros docentes y por sentido común, no tuve mejor idea que decir que sí y hacerme colocar la vacuna antigripal, aunque antes de hacerlo, me advirtieron, que la vacuna era para la gripe 'común' (influenza) y no para todas, ya que por lo que se sabe, en esta época, aparecen muchas 'cepas' de gripes diferentes. Pero, por el hecho de estar trabajando en un colegio, con muchos chicos cursando diferentes tipos de patologías virales, me pareció que lo que mejor podía hacer para prevenir la misma, era vacunarme, así que eso fue lo que hice, hacerme inocular, voluntariamente, el virus atenuado de la gripe, sin pensar en las consecuencias.

El martes pasado, estuve con el Colo, haciéndonos el amor en el departamento del Gasti y después de vencer los mil y un obstáculos que el Colo puso, antes de animarse a atravesar el umbral de ese 'bulín' (departamento de encuentros poco santos). Recién se tranquilizó cuando estuvimos dentro, cerrados bajo mil llaves y calentando el deshabitado ambiente, aunque nosotros, apenas nos vemos, entramos en calor... jeeeee... Pero, el Colo, tiene mil reparos para tener sexo en lugares desconocidos por él y nada le parece seguro, discreto o reservado. Por suerte, cuando entra en 'clima' se olvida de todos esos 'reparos' y se entrega al placer que da el amor y el sexo...

El jueves a la tarde, no me quedó otra que hacerle el amor a Luciano, a pedido exclusivo del 'pibito' sabiendo que al dia siguiente ya no íbamos a tener tiempo porque a la tardecita de los viernes, se va a la casa de la madre y yo, a veces, los viernes no vuelvo a casa, ya que me quedo al encuentro de convivencia que hacen en el colegio. Fue ese jueves, que sentí las primeras molestias en mi garganta. No me dolía ni me ardía pero tenía/sentía cierta dificultad para tragar. Me estaria engripando? Quizás me contagió el Colo, con quien intercambié diferentes fluidos, que transportan diferentes tipos de 'virus'. O sería el mismo virus atenuado de la vacuna?

Claro que no tuve en cuenta las posibles consecuencias. La verdad que no pensé, en ningún momento, convertirme en un 'propagador' por más vacuna antigripal que tuviera encima. A eso, le tuve que agregar que no lo pensé en su momento, que Luciano estaba con las 'defensas bajas' y que esa había sido la causa de la proliferación del hongo que le invadió la pija. Quizás si hubiera previsto eso no habría pasado nada pero así, entre beso y beso en la boca, intercambiamos todo tipo de virus (y bacterias), que para una persona normal, no tiene problemas, pero para un inmunosupresor como estaba Luciano en ese momento, lo convertí en una bomba de tiempo que no demoró mucho en explotar.

El viernes al mediodia, después de almorzar, estuvimos con Carlitos 'chapando' (como dice la 'pibada' ahora) en el gabinete de psicopedagogía. Los viernes son días especiales ya que son pocos los cursos de primaria que se quedan a contraturno. De ahí que casi todo el edificio estaba deshabitado y se presta para hacer 'cosas' aprovechando la tranquilidad del lugar. Y como hacia bastante que no teníamos sexo del bueno con Carlitos porque desde que soy docente del colegio, extremé las precauciones, nos dimos permiso, ese día, para que 'alumno y profesor', tuvieran sexo consentido hasta sacarnos la calentura y seguir, después, con nuestras actividades rutinarias de los viernes.

Y lo que tenia que pasar paso: Luciano, cual bomba de tiempo, comenzó a experimentar los primeros síntomas gripales, entre la noche de viernes y la mañana del sábado. Y ya para el sabado al mediodia, cuando fui a buscarlo a la casa de la madre, no quiso ir a almorzar, como hacemos siempre. No se sentía con ganas, le dolia todo el cuerpo, un poco la cabeza y tenia algunas líneas de fiebre. Así que fuimos para casa directamente. Se bañó, bebió un poco de la sopa instantánea que le preparé, se tomó un antigripal y se acostó. Yo estuve hablando con los 'pájaros' sobre diferentes temas. Ya para ese entonces mis síntomas iban en aumento: una tos seca y persistente se había aunado.

El domingo a la tarde, vino a casa, Carlitos con dos 'pollitos BB'. El Nachito que había estado boludeando con Luciano y el Tomi, jugando con la 'play' durante casi todas las noches de la semana, se contagió también y un día después, el domingo a la tardecita, empezó con los síntomas de la gripe. Las carraspeadas de la garganta, la tos seca y el malestar general lo comenzó a experimentar el domingo por la noche. Al principio, creí que era porque no quería ir al colegio al día siguiente, vísperas del feriado nacional del martes, 'dia de la bandera argentina'. Pero, tuve que reconocer que mi apreciación era equivocada cuando se midió la fiebre y ya estaba en casi 38º C.

Tomi también se midió la fiebre pero apenas tenía unas lineas de temperatura. O sea que, si estos dos 'pájaros' tenían fiebre, también iban camino a una gripe segura, como Luciano y yo. Por ende, Carlitos, los dos 'pollitos BB' y quizás, el Tato, que duerme (y hace 'cosas') con el Tomi, deberían 'caer' en la misma y sólo era cuestión de tiempo. Así que el lunes, antes de irme al colegio, tuve que avisar al trabajo de Luciano que no iba a ir a trabajar. También llamé a Diego, mi cuñado, el esposo de Julia, para ver si podía venir a verlos, recetarles algo más fuerte que los antigripales de venta libre que estaban tomando y de paso extender un justificativo por las inasistencias, al trabajo de uno y al colegio del otro.

Así que apenas regresé a casa, el lunes al mediodía, me encontré a los tres 'pájaros' acostados juntos en mi cama y jugando a la 'play'. O sea, que tan mal no se sentían... Además, yo no soy celoso pero desde cuando tanta confraternidad entre cuñados y entenados? O yo por mirar el árbol, no vi el bosque? Claro que tienen edades parecidas, se llevan bien y se entienden con solo mirarse pero... No se los veía muy desganados que digamos y de enfermos no tenían mucho. Ese mismo lunes, tuvimos que declarar la casa en 'cuarentena', porque cuando a la tarde, llegó el Tato, nos dijo que se sentia 'horrible' y sin más, se duchó y se metió en la cama, aunque previamente, se llevó con él al Tomi.

Así que fuimos cayendo como 'moscas'. El lunes a la noche, para cuando vino Diego a casa, yo ya me sentía horrible. Diego repartió certificados, antigripales y antitusivos a todo el mundo y se fue con la promesa de regresar, él o Julia, al dia siguiente para ver como estábamos. El Nachito, para no quedarse acostado solo en su cama, me rogó que lo dejara acostarse con nosotros (léase Luciano y yo) en la nuestra, total, más contagiados no íbamos a estar, así que no me quedó otra que decirle que sí. Nos salvó la Agus, que vino al otro día y ofició de Florencia Nightingale durante toda la semana. La verdad que nunca había compartido momentos con todos los pájaros enfermos, pero me di cuenta de dos cosas: una, que somos todos muy 'lechugas' (débiles) y dos, somos re 'hipocondriacos' porque quien más o quien menos, creía que con esa gripe ya estábamos en los umbrales de una muerte prematura... jaaaaa...




sábado, 24 de junio de 2017

Profe, vos sos gay?





La verdad que desde que estoy trabajando como docente en el colegio, nunca me relacioné tanto con mujeres, genéricamente hablando. Porque en realidad no son mujeres hechas y derechas, sino 'pibitas' que van de los 15 a los 18 años. Y la experiencia creo que es más que positiva. Una, porque nunca en mi vida confraternicé tanto con el sexo opuesto. Dos, porque estoy descubriendo en las 'minitas' (mujeres) facetas que me habían pasado desapercibido y tres, porque más allá de todo esto que describo, por primera vez, la Agus tiene celos...! Jaaaa... De no creer! 

Todo esto surge porque estoy viviendo situaciones nuevas y diferentes entre las 'nenas' y los 'nenes' de los cursos que tengo a mi cargo. El rol docente, mi edad, mi orientación sexual no declarada pero sospechada y otras características, son los condimentos especiales en esta relación profesor-alumno. Y es en esta relación, cuando actúan de diferente manera. Mientras algunos afirman que no tienen dudas de mi heterosexualidad, especialmente, aquellos que tienen hermanos más grandes y que saben lo mío con la Agus, otros continuamente me están sometiendo a diferentes 'pruebas'. 

O sea, que para ellos soy 'macho', aunque haya muchos (nenas y varones) que tienen dudas... Jaaaaaa... A los varones, no se les ocurre seducirme de ninguna manera, pero no puedo decir lo mismo de las nenas, porque ya son varias las que me tiraron 'buenas ondas' y andan seduciéndome de mil maneras diferentes... jaaaaaa... Son sensacionales! Hablando de este tema con Luciano y el resto de los 'pájaros', el Nachito me mostró una publicación en su Facebook de un profesor del secundario, a quien sus alumnos tildaban de gay, por algunas actitudes que mostraba.

Los adolescentes dudaban de su profesor porque: 1) 'colocaba su mano en la cintura' - 2) 'tenía más de 30 años y no se había casado' - 3) 'algunas 'pibitas' se le habían insinuado y él había rechazado la insinuación' - 4) 'no se escandalizaba cuando le preguntaban si era gay' - 5) 'se corría el rumor que era gay y él no intentaba desmentirlo'. Y en este corto tiempo que me desempeño como profesor de FEC de estudiantes secundarios mixtos, casi todos esos planteos también me los hicieron a mí, antes de preguntarme directamente: -Profe, vos sos gay?.

La situación y la respuesta del profesor en cuestión fue bastante similar a la mía y aunque no lo traté en una sola clase, porque el tema da para conversar mucho y la materia también se presta para eso. Especialmente en el curso del Nachito, que están haciendo un 'TP' (trabajo práctico) sobre 'inclusión'. Porque en mi ciudad y también en la región (por no decir todo el país) tenemos que cambiar de mentalidad. Lograr que ese 'open mind', tan necesario en el mundo de hoy, se vaya dando de a poco, comenzando por los más jóvenes. Esa es la tarea del docente de hoy además de enseñar su materia.

Debatimos el tema de las 'creencias' de la gente sobre el estereotipo de los gays. De nuestras creencias y de nuestras actitudes, como sociedad y como individuos. Especialmente, porque el tema transversaliza a todos y reconocido o no, declaradas o no, hay diferentes orientaciones sexuales, entre sus mismos compañeros de aula. El tema es complicado, extenso y profundo. Se trató con 'altura' y sin prejuicios a pesar de que el colegio es de orientación religiosa. También tuvimos en cuenta la posición de la iglesia católica. Creo que hicimos un muy buen trabajo y se despejaron muchas dudas.

En definitiva, en el colegio, los que saben que soy gay (Carlitos, el Nachito y sus amigos) siempre fueron más que reservados y, cosa rara, nunca hablaron de mí homosexualidad. Y los que no lo saben pero lo sospechan (el resto de mis alumnos), todos me tratan con mucho respeto, afecto y simpatía, demostrándome que mi orientación sexual, no les afecta. Al menos, no por ahora. Obviamente, que sienten esa curiosidad natural pero nunca se desubicaron ni nada por el estilo. Y yo, adopto la postura de siempre: mi vida íntima solamente le interesa a los directamente involucrados.

Algo así, como 'los de afuera, son de palo' (los que no pertenecen a mi círculo íntimo, es como si no existieran). Nunca fui de la idea de la 'liberación' que sienten muchos gays de dar a conocer públicamente al mundo, su orientación sexual. Para qué? Para sentirse aceptados? Quizás en otras sociedades o en otras partes del mundo. En la mía, no solamente no lo aceptarán sino que lo discriminarán de las mil maneras posibles. Entonces? Creo que es mucho mejor la 'nebulosa' que creé, allá por mis 15 años, cuando me peleé, en el baño del colegio, con los más grandes que le hacían bullying al Sebi y nos consideraban, no sólo gays, sino 'pareja' (y no estaban equivocados) pero les tuve que demostrar que era todo un 'machito' hetero, cuando tuve encuentros 'íntimos' (sexuales) con la Agus, que en ese momento, era la 'minita' más deseada de todo el colegio. Así, se creó, ese fantástico rumor que desembocó en la creencia ambivalente, del 'soy o no soy'. Claro que también se me presentan otras situaciones, más o menos difíciles de afrontar como con Gonzalo en particular y con algunos otros chicos, en general, que voy a hablar más adelante. Por suerte, el Colo, terminó el año pasado y ya no es más alumno del colegio. Y aunque los viernes a la noche, hacemos esa jornada de convivencia, entre exalumnos, alumnos del último año y docentes, no falta aquello de: 'Ladran, Sancho, señal que cabalgamos'... jaaaaaaa...







sábado, 17 de junio de 2017

Speedy Gonzalo




Ya era media mañana y faltaba poco para salir. Yo estaba dando clases como lo venía haciendo algunos días. Por suerte, desde el mismo día que debuté como docente, la 'pibada' me recibió bien y respondieron mucho más y mejor de lo que yo había pensado y que el mismo colegio había previsto. El grupo trabajaba en equipos y en silencio. Yo repasaba las planificaciones para los diferentes cursos en esa semana. Fue en ese momento que entró Diego, el secretario del Director General, y acercándose a mí, me dijo en voz baja y casi inaudible:

Diego: ché, Lu, me dijo José María que hay un matrimonio que quiere hablar con vos.

Yo: ahora no puedo, estoy dando clase... Quiénes son?

D: ni idea. José María (el Director General) me dijo que vayas ahora. Te están esperando en la oficina de él. Dejales a los chicos algún trabajo para hacer que yo me quedo con ellos.

Y: bueno... Están trabajando en grupo así que trabajo tienen. Yo voy a tratar de volver lo antes posible.

D: está bien, no te hagás problemas... Yo me arreglo.

Expliqué a la clase que tenía que salir un momento y que siguieran trabajando en lo que estaban haciendo y que Diego se quedaría con ellos por cualquier cosa que necesitaran y salí al encuentro de los padres interesados en hablar conmigo. Diego no sabía quiénes eran y yo menos. La entrevista no estaba programada y era raro que los padres, llevaran alguna inquietud a la Dirección General del colegio. O sea que la entrevista era importante. En medio de tantos razonamientos y dudas, llegué a la oficina de la Dirección General. Golpeé la puerta y entré.

Ahí estaban, sentados en comodísimos sillones, el Director General y el matrimonio en cuestión, separados por el enorme escritorio que fuera del Capo di Tuti Capi. El lugar y todo el entorno insonorizado apabulla a cualquiera. Un enorme ventanal permite ver los patios de dos de los tres niveles. Los pesados cortinados, las paredes revestidas en madera oscura lustrada, las dos gruesas alfombras que cubren el piso de madera y el mobiliario de estilo junto a los cuadros y objetos decorativos hacen que ese lugar sea intimidante, siniestro y mágico al mismo tiempo.

El Director General, me hizo pasar y me presentó al matrimonio A.M., padres de Gonzalo A. M. Después me dijo que me sentara, en un sillón que había preparado para que yo ocupara. También me dijo que él ya conocía la problemática y creía que yo también tenía que conocerla y saber qué era lo que estaba pasando en ese momento, más teniendo en cuenta, especialmente, por mi doble condición: de docente 'involucrado' y de futuro psicólogo. El nombre de Gonzalo A. M. no me decía nada. Hacía poco que estaba dando clases y no recordaba apellidos ni relacionaba caras con nombres y apellidos.

Y, como les dije que había varios 'Gonzalo' en los cursos a los que les daba clases, pero no recordaba la cara de Gonzalo A. M., el Director General, me dio el legajo del alumno, que tenía una foto actualizada de la cara del chico. Apenas vi la foto, lo recordé: el Gonza! Claro! Como no me había dando cuenta? Si la cara de ese 'diosito' adolescente era la imagen casi exacta de la cara de la madre! Claro que a partir de ese momento, empecé a 'cortar clavos con mi culo'. De qué se trataba la entrevista? Tendría algo que ver con lo que había pasado, el año anterior, con el 'pibito'?

Las preguntas sin respuestas se me amontonaban en la mente mientras yo permanecía, exteriormente, impasible. La historia es esta: hasta que Gonzalo cumplió los 11 años, vivieron en Buenos Aires. Y aunque nunca les manifestó, que era gay, ellos descubrieron la 'orientación' de Gonzalo, porque el 'pibito' les reconocía que sentía cierta atracción hacia algunos chicos de su edad y también más grandes.Los padres tuvieron una charla profunda y esclarecedora con Gonzalo sobre este tema y la cosa quedó allí porque pensaron que todo había terminado en algo anecdótico.

A fin de ese año, el cambio de trabajo del padre, los obligó a mudarse a otra ciudad. De ahí que Gonzalo se tuvo que cambiar de escuela. En esa escuela, la orientación sexual de Gonzalo se acentuó. Gonzalo se sintió atraído física por un joven profesor reemplazante de educación física. Y aunque esta vez, Gonzalo no les dijo nada a los padres, ellos se dieron cuenta por ciertas actitudes y conductas que Gonzalo estaba nuevamente 'enamorado'. Los padres, hablaron nuevamente con Gonzalo sobre el tema pero lo único que lograron fue que la comunicación entre ellos, se interrumpiera.

A partir de ese momento, la actitud de Gonzalo fue otra. Se volvió callado, con problemas de conducta y de estudio. Ni la escuela ni los padres supieron como ponerle fin a la situación y como la conducta de Gonzalo hacia ese profesor en particular era evidente, los padres quisieron tapar el sol con un dedo y decidieron volver a cambiarlo de colegio. De esa manera, llegó a la escuela donde trabajo. Obviamente, Gonzalo cambió algo su actitud y los padres reconocieron que la conducta sexual de su hijo era otra durante la primera mitad del año pasado.

Y aunque Gonzalo ya no lo decía con palabras, los padres se daban cuenta, con las actitudes de Gonzalo, cuando sentía atracción física por algún chico. Pero lo que más les preocupaba, era que su hijo, en algún momento, cambiara esa atracción física por la sexual, más en estos momentos, que se estaba desarrollando sexualmente. Y temían que aunque hasta el momento, la atracción física de Gonzalo, fue hacia docentes jóvenes que habían rechazado y denunciado sus intentos de 'acercamiento', algún día, Gonzalo encontrara a alguien que aceptara sus insinuaciones y pasaran 'cosas'...

Y, aunque Gonzalo, ya no les decía lo que sentía, como cuando era más chico, a mediados del año pasado pudieron intuir que el pibito se sentía atraído nuevamente por alguien, aunque ese interés decayó al poco tiempo y, aparentemente, no pasó más nada. Pero este año, desde hacía poco tiempo, por medio de ciertos gestos y actitudes, se dieron cuenta que Gonzalo nuevamente se sentía atraído por alguien. Y creían que ese alguien era yo. Y me decían esto, porque quizás yo no me había dado cuenta de nada y por eso, creyeron que era necesario que yo conociera este comportamiento de Gonzalo.

Y me pedían que lo y los ayudara como pudiera y que me confiaban a su hijo, porque Gonzalo hablaba 'maravillas' de mí, como docente y como persona. Y ya que Gonzalo, me sentía tan cercano, ellos creían que yo era la persona indicada para orientar al hijo y así, darle el apoyo y la ayuda que pudiera. Y mientras me decían esto, yo mentalmente repasaba los momentos del año pasado: el acercamiento inicial con el 'pibito', la profundización de esa relación, la 'franela' subrepticia que desembocó en el beso en mi boca y mi posterior resolución que el 'pibito' aceptó sin problemas.

Pero, ahora, posiblemente, Gonzalo, había escuchado el rumor de que yo era gay o bi y de ahí, le deben haber renacido esperanzas de que el 'acercamiento' que pretendía conmigo, se concretara. Y aunque todavía no lo noté, seguramente está 'con el cuchillo entre los dientes', buscando una revancha. En ese momento, tuve que decidir entre contarles que efectivamente era yo el destinatario de los deseos sexuales de Gonzalo y cómo había resuelto el problema o quedarme callado y no decir nada. Finalmente no dije nada. Si dije que iba a estar atento al comportamiento y a las actitudes de Gonzalo.

Y como la reunión no daba para más, el Director General se excusó de que tenía otros asuntos que atender y nos pidió que siguiéramos nosotros reunidos sin él. Cuando quedamos solos los tres, les dije a los padres de Gonzalo, que yo creía, que posiblemente, el destinatario de los deseos 'no sanctos' de Gonzalo era yo. Y, ocultando lo del beso, les conté lo que había pasado y lo que yo había hecho para solucionar el 'tema'. Y que no lo había comunicado a los directivos del colegio porque la situación en sí, me había superado y no había sabido como obrar en ese momento. Pero que si ellos me lo permitían iba a tratar de ayudar a Gonzalo y satisfacer sus necesidades (la de los padres, se entiende, no?) de la mejor manera que me fuera posible y que ya iba a idear algunas estrategias. Intercambiamos números de celulares para estar en contacto más directo y nos despedimos. Cuando me quedé solo, me di cuenta, que entraban en lucha a partir de ese momento, mi ética y mis deseos; mi profesionalismo y mis sentimientos y lo que debo ser y lo que me gustaría hacer. Cuánta razón tenía mi viejo cuando me dijo que nada en la vida me sería fácil! Jeeeeee...




sábado, 10 de junio de 2017

David, furioso y rápido




Mi cumpleaños, lo festejé, el mismo 31, con una reunión familiar (Luciano incluido) en la casa de mi vieja. Pero, el viernes 2, decidimos con los 'diositos' festejar mi cumpleaños en el restaurante donde trabaja Franco. Yo hubiera preferido celebrar mi cumpleaños comiendo una buena parrillada o pizza o pastas en ese orden, pero tuvimos que aceptar la sugerencia de Franco, de hacerlo donde trabaja para que él también pudiera participar, aunque sea de a ratos. En fin...

La pasamos bien aunque debo reconocer que esta vez fueron los clásicos 'diositos' de siempre: el Gasti, el verdadero 'diosito' Emma, Andy, Lucho, Juanes, el Tomi, Nico y Franco que iba y venía. Luciano no fue porque aunque está más participativo todavía no comulga mucho con los 'diositos' más grandes y se había ido a la casa de la madre. El Matius, tampoco fue, porque reanudó su relación con el 'Pollito' y para evitar problemas decidió quedarse con él. El resto del 'pollerío' no participó.

Y como era viernes y varios de ellos tenían obligaciones o planes para el día siguiente, los festejos terminaron temprano. Esa noche tenía que dormir solo. Luciano no estaba y Carlitos ahora, menos. Como había bebido bastante y tuve que llevar a Juanes a la casa, decidí regresar conduciendo por calles secundarias porque le temía a los controles de alcoholemia y de narcolemia. Generalmente estos operativos los hacen los fines de semana y casi siempre por la noche y sobre avenidas importantes. 

De ahí que preferí conducir por calles secundarias teniendo en cuenta principalmente que había bebido bastante y aunque no estaba borracho, sí estaba 'chispeante' (alegre), condición inequívoca de que tenía en sangre más alcohol que el debido. Pero claro, lo que no pensé es que tenía que cruzar una de las avenidas importantes por más calle secundaria que fuera la arteria por donde yo circulaba. Pasa que a veces los 'zorros grises' (inspectores de tránsito) hacen los operativos en los lugares más increíbles.

Justamente es por eso que se los conoce con el mote de 'zorros grises': debido a que los tipos son muy 'vivos' (pícaros) para poner 'trampas' y 'cazar' incautos, provocando que los automovilistas cometan infracciones tontas que ocasionan multas que no las aplican, sino que 'arreglan' por medio de la 'coima' (soborno) con el infractor por una suma bastante menor que la que correspondería si pagara la multa. Por eso, todo el mundo trata de evitar estos controles aunque no todos logran eludirlos.

Aminoré la velocidad a medida que me iba acercando a la avenida. Si mucho antes de llegar al cruce, veía amontonamiento de gente, autos y motos con las clásicas balizas azules, había decidido estacionar la Eco y tomarmeun taxi para regresar a casa. Definitivamente no quería problemas porque a veces, no es posible llegar a un 'arreglo' con el 'zorro gris'. El funcionario se muestra incorruptible, no acepta la 'coima', confecciona la multa en mi caso por ebriedad y hace remitir mi auto al 'corralón municipal'. 

Y el gasto por la multa, el traslado del auto en infracción y la estadía en el corralón municipal es terriblemente oneroso. Así que es preferible, evitar ese momento. Por suerte, como venía avanzando despacio, llegué casi a la esquina y no vi nada anormal. Solamente algunos chicos parados en la esquina, esperando el colectivo. Eran cuatro adolescentes. Dos de ellos rodeaban a otro y por medio de sus ademanes me di cuenta que lo estaban robando. El tercero intentaba quitarle las zapatillas. 

Así, sin violencia, para no llamar la atención de nadie que pasara por el lugar. Simplemente lo amedrentaban amenazándolo casi veladamente. No había gente cerca y le estaban quitando todo lo que consideraban que tenía valor de reventa. En ese momento, se percataron de mi presencia. En un acto reflejo e inconsciente les grité qué estaban haciendo. Una boludez. Los 'choritos' (ladroncitos), sin mirar siquiera, corrieron en diferentes direcciones y el 'pibito' se quedó absorto y sin saber que hacer. 

Tenía desprendidas las zapatillas que no habían alcanzado a sacarle. Todo lo demás, me dijo después, se lo habían robado: la mochila, la campera, el buzo, el celular, dinero y una cadenita de oro. Apenas los 'choritos' hubieron desaparecido, al chico le dio una crisis nerviosa y comenzó a lagrimear e insultar el accionar de estos chicos. Furioso e impotente, casi, fuera de sí, se puso a llorar. Le dije que se tranquilizara que lo iba a llevar hasta la casa. Ahí me dijo que no era de Rosario y que vivía solo. 

Me contó que había ido a estudiar a la casa de un compañero de la facultad y se volvió en un colectivo, del que descendió justo donde lo asaltaron. Y que no podía entrar en su departamento porque le habían sacado la mochila con la llave del departamento junto a algunos apuntes de la facultad. Por suerte, ni en la mochila ni en el celular había datos de donde vivía. Y, como era muy tarde para buscar un cerrajero, le dije si quería ir a casa y quedarse a dormir, que a la mañana, buscaríamos un cerrajero. 

Así que, mientras íbamos a casa, fuimos contándonos nuestras cosas. El pibito se llama David y tiene 23 años, aunque parece muchísimo menor. Mi radar gay, una vez más no falló. Y aunque no es un 'diosito' como los que me gustan, se acerca bastante a mi ideal. Y por la manera de hablar, de gesticular y de mirarme, supe que David, además de ser gay, me 'tiraba' buena onda. Y si exteriorizó su 'orientación sexual' fue porque se dio cuenta que mi solidaridad, no era totalmente desinteresada. 

En casa, todavía no había llegado ninguno de los 'pájaros' y eso que ya casi eran las dos de la madrugada. David denunció por teléfono el robo del celular y de una tarjeta de crédito pero no quiso ir a la comisaría y hacer la denuncia en la policía. Como me dijo que estaba hambriento, le di para que comiera algunos sandwiches de miga que me habían sobrado del dia de mi cumpleaños y tomamos Fernet con Coca Cola. Estuvimos hablando de nosotros y de lo que hacíamos y de lo que no. Hasta que decidimos ir a dormir. Y aunque hasta el momento, todas las camas estaban vacías, más tarde estarían ocupadas. Salvo la del Nachito que no me confirmó si volvía a casa a dormir o se iba a lo de mi vieja. Así que lo único que pude hacer, es decirle a David, que tenía dos opciones: o se acostaba en un colchón inflable en el suelo alfombrado de mi dormitorio o si se animaba, podía compartir la cama conmigo. David me miró fija y pícaramente y apoyando la mano sobre mi pija, me dijo que prefería compartir mi cama y de paso, sino me enojaba, quería pagarme de alguna manera, todo lo que hasta ese momento, había hecho por él... jeeeeeeee...



sábado, 3 de junio de 2017

Cornudos concientes




Esto que voy a contar pasó el mismo dia de mi cumpleaños, que fuimos al médico dermatólogo para que controlara la evolución del 'problemita' de Luciano y para que, de paso, me controlara a mí, que aunque yo no había tenido ningún problema, igual quería que me viera los análisis al menos. Carlitos, no pudo ir con nosotros, porque no sé que tenía que hacer pero, igualmente, llevamos sus análisis para que el médico los viera y de ser necesario y aunque todo daba normal, lo citara para otro día.

Por suerte, está todo bien dermatológica y clínicamente hablando. Los análisis nos dieron 'normal', a los tres. El hongo que había afectado a Luciano, se remitió totalmente y estaba totalmente controlado. Lo que todavía no estaba controlada era la causa que originó que ese hongo avanzara y le hiciera el daño que le hizo a Luciano. De ahí, que ya de regreso en casa, y después de haber comprado algunas cosas (alimentos y bebidas) por si venían 'visitas' inesperadas, nos pusimos a conversar.

Empezamos hablando sobre 'bueyes perdidos' pero casi inmediatamente nos metimos en el meollo de la cuestión. Entre los comentarios de las cosas que nos estaban pasando y que estábamos viviendo como individuos, Luciano me dijo que su estrés estaba totalmente relacionado con la 'trieja'. Y que si bien, la idea de aunar a Carlitos en nuestra pareja, al principio le había parecido bien, poco después se arrepintió del paso dado pero no se animó a decirme nada.

Esto le creó un conflicto que no sabía cómo resolver y en consecuencia, le bajaron las defensas. Al principio, le generó mucha ansiedad pero con el paso de los días y al darse cuenta que no podía resolver la situación, esa ansiedad le fue dando paso al estrés. Y una de las características que tiene Luciano, de la época que todavía no éramos pareja, es que muchas de las cosas que le pasan, no las dice o como decimos acá, 'se las come callado' (no exterioriza sus preocupaciones).

A la larga, 'explota' (da a conocer lo que le pasa), pero lo hace cuando la situación ya avanzó mucho y es difícil, darle marcha atrás al problema. De ahí que vivió durante todo este tiempo, asumiendo la culpa de la situación, porque él la había promovido pero ahora estaba arrepentido y no sabía que hacer. En una palabra, quería sacar a Carlitos de nuestra vida de pareja pero no sabía cómo. Y si bien, el 'entuerto' tenía solución, creía que 'el remedio era peor que la enfermedad'.

Así que después de muchos 'dimes y diretes', tomamos la única decisión posible: ponerle fin a nuestra relación de pareja con Carlitos. Claro que 'del dicho al hecho, hay un largo trecho' pero algo teníamos que hacer porque no queríamos que este problema se siguiera dilatando. Especialmente, porque este estrés dio lugar a que las defensas de Luciano bajaran drásticamente y vaya uno a saber en qué terminaría. Porque tampoco queríamos que el 'pico' de estrés terminara en una depresión.

Así que sin pensarlo más, le dije a Luciano que le diéramos para adelante y que pusiéramos fin a la experiencia de la 'trieja' con Carlitos. Todos los argumentos que esboza Luciano, son válidos. Ama a Carlitos (como yo) y lo quiere como amigo y como amante también, pero no soporta la idea, de compartirme. Luciano se declara total y absolutamente celoso con la persona que fuera. Y lo reconoce. También me dijo que si toleró lo de Kevin, fue porque no era más que un 'touch and go'.

A mí siempre me llamó la atención el mal 'funcionamiento' que teníamos como pareja de tres. Pero bueno, nunca pensé que era por la incomodidad que sentía uno de nosotros. Así que vamos a volver a fojas cero. Le propuse a Luciano que lo habláramos con Carlitos pero me dijo que primero quería hacerlo él solo y después, sí daba, hablarlo entre los tres. Obviamente a Carlitos, no le va a quedar otra que aceptar la decisión que tomamos, pero, el 'quid' de la cuestión es: y después qué?

Porque sacar a Carlitos de nuestra vida de pareja no significa sacarlo de nuestras vidas. No sé cuál será la respuesta de Carlitos, a todo este intríngulis, pero por dejar de ser parte de nuestra pareja, no va a dejar de ser un amigo 'con derechos'. Entonces, cómo vamos a hacer? Luciano y yo nos vamos a meter los 'cuernos' con Carlitos? Porque antes yo no sabía lo de Carlitos y Luciano ni Luciano sabía lo mío con Carlitos, pero y ahora qué?

Porque salvo que Carlitos reaccione inesperadamente a lo que pensamos, la relación 'amistosa' no se va a terminar. Seguiremos siendo amigos 'con derecho' aunque ya no 'trieja'. Es decir, vamos a ser unos cornudos 'concientes'? Eso a la larga, no va en detrimento de la pareja? Porque yo puedo soportar la infidelidad de Luciano y Luciano puede tolerar la mía, mientras no haya afecto en el medio. Pero Luciano sabe lo que siento por Carlitos y yo también sé lo que siente él. Entonces?

Yo, tengo pensado que si 'la sangre no llega al río' y Carlitos acepta seguir siendo nuestro amigo 'con derechos', aunque ya no forme parte de nuestra pareja, lo voy a seguir viendo, todos los días, en el colegio. Y los viernes al mediodía, si Carlitos quiere obviamente, podemos tener sexo en el gabinete, como lo venimos haciendo desde hace mucho. Y Luciano, probablemente, se siga encontrando con Carlitos, algún día de la semana. Día que yo aprovecharía para encontrarme con el Colo. Claro que ahora, Luciano no tiene que saber nada de la existencia del Colo, contrariamente a como eran mis planes al principio. Porque ese es otro tema. Con el fracaso de la 'trieja' con Carlitos, dudo mucho que Luciano quiera incursionar nuevamente en la experiencia de una pareja de a tres. Así que probablemente, no voy a poder integrar al Colo a nuestras vidas, ni siquiera en calidad de 'amigo'. Así que, como ya lo dice el sabio refranero popular: 'ojos que no ven, corazón que no siente'... jeeeeee...


.



miércoles, 31 de mayo de 2017

26 años no es nada



Hoy cumplo 26 años! De no creer! Qué viejo estoy, por favor! Aunque la letra del tango diga que '20 años no es nada'...

Si tuviera que decir lo que siento en estos momentos, diría que me siento en paz pero no especialmente feliz. Tampoco me siento infeliz. Será el año que hoy la Vida me pone encima? A veces siento que estoy viviendo intensamente la vida pero que no estoy haciendo nada por el mundo. El mundo más allá de 'mi' mundo. Se entiende, no? Dicen que hay que conformarse con hacer felices a los que uno tiene alrededor y que eso ya es mucho. Pero... Quizás sean mis aires de grandeza, mi vanidad, mi soberbia o mi autoestima ilimitada que me parece que todo es poco?

Quiero cambiar el mundo, pero el mundo de ahí 'afuera'. Ese mundo que se nos está yendo de las manos y que como sociedad, nos estamos yendo todos a la mierda. No éste mundo de mis amigos o el mundo de mi familia. O será culpa de mi poliamoría que se me despertó un poco después que comencé a desarrollarme sexualmente? Porque con el Sebi fui fiel al principio, pero después, no pude dejar de sentir empatía por todos con los que me relacioné. Y la empatía se me transformó en amor hacia aquellos que me gustaban y me atraían física, emocional, espiritual o sexualmente.

Los amé y amo a todos, sin distinción. No puedo dejar de hacerlo. Quizás más a unos que a otros, pero los amo a todos, realmente. Quizás ese es el problema. Amo a todos. Será un defecto o una virtud? Dicen que vivir consiste en hacerse más viejo. Siempre que hacerse más viejo, sea sinónimo de madurez, de sabiduría y de tener la mente abierta para poder experimentar cosas nuevas, o como dice la oración: 'serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia'... Sino de qué serviría cumplir años? 

Y aunque se me está yendo la vida tengo que hacer una confesión: confieso que hasta acá, viví la vida lo más intensamente que pude. Espero que todos los que me leen, vivan sus vidas con parecida, igual o mayor intensidad de como la viví yo hasta ahora. No queda otra. La vida es una sola y hay que vivirla a 'full'. Y acá va mi consejo: cada vez que cumplan años, como yo hoy, celébrenlo lo mejor que puedan. Celebren el hecho de estar vivos, de vivir y de disfrutar la vida. Y hoy, hago extensivos mis deseos de felicidad. madurez, sabiduría y 'open mind' para todos mis amigos que hoy, 31 de mayo, también cumplen años. Como mi amigo Instinto, español, murciano (se dirá así?), compañero virtual de muchas madrugadas, cuando yo todavía era un 'pibito' y me estaba asomando al universo gay. Y a otros dos, que también cumplen años el 31 de mayo y que ya no recuerdo sus nombres, a los que les deseo un muy feliz cumpleaños y lo mejor del mundo. Y a todos en general que celebran o participan junto a mi, de este nuevo año de vida, les digo,'gracias'. Gracias por acompañarme, algunos durante muchos años, de diferente manera, con consejos, sugerencias, aportes o críticas. Solamente espero que lo sigan haciendo y que sean tan felices como realmente se lo merecen! Jaaaaa...


Pd. Me gustaría conocer la fecha de cumpleaños de todos los que leen este 'post'. Me conformo con que en la fecha esté indicado el día y el mes (no necesariamente tiene que decir el año). Si se animan a agregar el año mucho mejor. Gracias! 





sábado, 27 de mayo de 2017

Intenso colorado otoñal




Desde que soy docente secundario, tuve que re-organizar mis horarios, especialmente los de la mañana de la escuela. Especialmente, porque todas mis actividades en el gabinete psicopedagógico de la mañana, las tuve que pasar a la tarde, aunque no me representó muchos problemas, ya que los 'chicos' (léase mis pacientes) también concurren al contraturno. Eso sí, por sugerencia del director, tuve que dejar libre mis tardes de los viernes para poder ir a la noche, al encuentro deportivo y posterior cena de convivencia entre alumnos, padres y profesores.

El Colo me llamó una noche para decirme que como esa semana no tenía que ir a la facultad, quería saber si podíamos vernos al día siguiente. Le dije que sí porque desde que empezó la facultad, nuestros horarios ya no coinciden y si bien el whatsapp nos mantiene comunicados las 24 horas del día, personalmente, cada vez nos vemos menos. Y digan lo que digan, al Colo lo extraño tanto como a Luciano o al mismo Carlitos. Para colmo, Luciano quedó tan aprensivo con este tema de las grietas que, aunque ya está bien, evita caer en la excitación a través de cualquier tipo de relación sexual.

Y, ahora, que Carlitos no viene a casa para que Luciano no se excite demasiado y vuelva a sufrir los ardores de las grietas ya casi curadas pero que todavía están ahí, como diciendo: 'mirame y no me toqués', mi actividad sexual bajó drásticamente. Así que decidí re-encontrarme con Carlitos, en el colegio, antes o después del comedor, haciendo algo sexual pero sin caer en la desesperación. Disfrutándonos y demostrándonos que no siempre la salida es la penetración. Muchas veces, la 'transa' o una simple paja intercambiada o una felación, también nos hace sentir re bien.

En cambio, con el Colo, es diferente. La facultad le lleva mucho tiempo. Pero, él es así: re 'olfa' (nerd/estudioso). Ya no nos vemos como antes, cuando estaba en la secundaria. Así que su llamada despertó todo mi entusiasmo. Nos encontraríamos en una esquina determinada, después de que yo saliera del colegio, almorzaríamos juntos en algún bar de la zona y después veríamos como seguiría la tarde. Yo había hecho planes para ir al departamento del Gasti, boludear ahí un rato y luego, pasar toda la tarde en la cama disfrutando de todo lo que el Colo me puede brindar. 

Los planes del Colo eran bastante similares a los míos, con la diferencia de que quería boludear caminando, tomados de la mano o abrazándonos y tomando sol y luego sí, ir a algún lugar, compartir una cama y disfrutarnos. Una de las cosas que más le gusta al Colo, es el otoño. Y de esta estación, las tardes de sol tibio y caminar en un parque, entre las hojas amarillas, secas, que acolchan el suelo. Y, era su fantasía, hacerlo acompañado de alguien a quien amara, tomados de la mano o abrazados, para luego, acostados sobre el colchón de hojas secas, hacer el amor.

Una fantasía bastante simple y sencilla que apenas me la dijo, me propuse cumplirla pero surgió un imprevisto. A los tres o cuatro parques que fuimos, encontramos mucha gente y en el único que no había gente, tampoco había hojas secas tiradas en el suelo. Así que, al final, le dije, que igual le iba a cumplir con la fantasía y sin pensarlo más, decidí llevarlo a la casa de campo de mi viejo. El montecito de la entrada, tiene muchos árboles de hojas perennes, pero la mayoría son de hojas caducas. Y ahí sí que podíamos hacer todo lo que pretendía el Colo.

Y eso fue lo que hicimos. Al campo o voy seguido o no voy nunca. Antes, cuando éramos más 'pibitos' (chicos) lo disfrutábamos mucho. Pero, ahora, la casa del campo, pasó a segundo plano y quedó prácticamente en el olvido. Y eso que tiene todas las comodidades como para vivir cómodamente y disfrutarla en cualquier momento del año. Pero... Llegamos a media tarde y la tranquera cerrada con candado no nos permitía el paso con la 'Eco' (auto) así que para no dar toda la vuelta y entrar por atrás, dejé estacionada la Eco ahí, saltamos la tranquera y entramos caminando.

Caminamos por el camino de tierra, abrazados y besándonos. Sabíamos que no había testigos y nos internamos en el montecito, entre los mil amarillos de las hojas secas caídas de los árboles del lugar. Hablamos de nosotros y disfrutamos del momento y del lugar. Nos internamos hasta un pequeño claro que el sol le daba con fuerza y estiré en el suelo, una manta que llevo en la 'Eco', por cualquier eventualidad y nos acostamos encima. Mientras nos transábamos, nos fuimos desnudando y a pesar de que estábamos terriblemente calientes, me di cuenta que el Colo tenía frío, aunque él no me dijo nada.

Así que, aunque yo también estaba re 'caliente' y listo para hacerlo mío una vez más y disfrutar plenamente del cuerpito adolescente del Colo, le dije de ir a la casa y seguir en el dormitorio 'grande'. Invitación que el Colo aceptó rápidamente. Una vez en la casa, encendí la luz de afuera, para indicarle al Juanma que estaba adentro de la casa y 'ocupado'. También encendí la estufa del dormitorio y la de la sala y mientras se calentaban ambos ambientes, nos duchamos juntos, muy rápidamente, con agua muy caliente. Para cuando volvimos al dormitorio, el ambiente ya estaba realmente agradable.

El Colo arremetió contra mí y comenzó a besarme en la boca. Fue un beso largo y sabroso. Nuestras lenguas se chocaron y sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo. Debo confesar que no esperaba tanto entusiasmo, ya que de por sí, el Colo es de naturaleza tímida y reprimida. Esa actitud provocó que yo me excitara totalmente y que mi erección fuera descomunal. Me acosté en la cama y dejé que el Colo hiciera lo que sintiera. Empezó masturbándome y haciéndome un 'pete' (felación) increíble. Cuando yo estaba a punto de 'acabar' (eyacular), cambiamos de posición y comencé a petearlo a él.

Y mientras lo 'peteaba' comencé a dilatarlo analmente, lamiéndole con fruición su agujerito mientras lo 'pajeaba' (masturbaba) lentamente. Luego, cuando el Colo comenzó a gemir y a contorsionarse, pidiéndome que lo penetrara de una vez, unté los dedos de mis manos con un gel lubricante. El Colo me rogaba que lo penetrara de una vez. Lo hice esperar unos minutos más hasta que la pija del Colo estaba durísima y me pedía casi suplicante que lo penetrara sin esperar más. Así que decidí que el momento había llegado. El Colo se contorsionaba más y más y su libido ya estaba al máximo.

Coloqué sus piernas sobre mis hombros y apoyé mi glande sobre el agujerito y muy suavemente, fui introduciéndole mi pija. El Colo volvió a gemir, pero esta vez, creo que de placer. Y, aferrando mis nalgas, con sus manos, las empujó contra él, obligándome casi a penetrarlo impiadosamente. Esta vez, el gemido fue más fuerte. Yo empujé mi pija hasta que mis testículos hicieron 'tope' en sus nalgas. El Colo volvió a gemir pero me pidió que lo cogiera/follara. Me recosté sobre él. Sus brazos y piernas me rodearon y me apretaron muy fuerte. Yo empecé el movimiento acompasado del 'saca y pon'.

Finalmente, cuando estaba a punto de eyacular, volví a ponerme en posición vertical, mientras masturbaba al Colo. Mi intención era que 'acabáramos' (eyaculáramos) juntos. Los 'ay' y los gemidos del Colo se entremezclaban con mi jadeo. Ya casi estábamos listos. Sentía en mi mano, los 'respingos' de su pija e igualmente los músculos de su abdomen y de su bajo vientre, que ondulaban de goce y placer y ya casi dispuestos a permitir la descarga de la 'leche' que yo tanto deseaba. El primer chorro de leche del Colo salió potente y cayó casi sobre su mentón. Los otros fueron cayendo acá y allá.

Lamí de su pecho y vientre y de mis dedos, toda la leche que en ellos había caído, mientras me seguía moviendo, lenta y ondulante, dentro de él. A los pocos segundos, de beber toda la leche que el Colo había derramado sobre su cuerpo, eché dentro suyo, hectolitros de mi leche, espesa y caliente. Después, me volví a recostar sobre el cuerpo del Colo y volvimos a besarnos muchas veces hasta que, agotado, me acosté a su lado. Así estuvimos un largo rato, al principio en silencio y luego preguntándonos cómo estábamos y de todo lo que sentíamos. El Colo me dijo, al igual que el Sebi, Marco y Luciano, en su momento, que yo sería el único hombre en su vida y me juró amor y fidelidad eternamente. Que sería mío y de nadie más. Le contesté que mi amor por él seguía tan intacto como el día que nos conocimos pero no le podía dar la fidelidad como él la entendía. Me dijo que no le importaba y que se conformaba con mi amor aunque me tuviera que compartir con otro. Todo pre-anunciaba que si seguíamos así, la segunda parte era inminente pero se estaba haciendo de noche y preferimos regresar. Ya tendríamos otras oportunidades... Jeeeeee...