viernes, 30 de junio de 2017

Como moscas





El lunes, por recomendación de algunos compañeros docentes y por sentido común, no tuve mejor idea que decir que sí y hacerme colocar la vacuna antigripal, aunque antes de hacerlo, me advirtieron, que la vacuna era para la gripe 'común' (influenza) y no para todas, ya que por lo que se sabe, en esta época, aparecen muchas 'cepas' de gripes diferentes. Pero, por el hecho de estar trabajando en un colegio, con muchos chicos cursando diferentes tipos de patologías virales, me pareció que lo que mejor podía hacer para prevenir la misma, era vacunarme, así que eso fue lo que hice, hacerme inocular, voluntariamente, el virus atenuado de la gripe, sin pensar en las consecuencias.

El martes pasado, estuve con el Colo, haciéndonos el amor en el departamento del Gasti y después de vencer los mil y un obstáculos que el Colo puso, antes de animarse a atravesar el umbral de ese 'bulín' (departamento de encuentros poco santos). Recién se tranquilizó cuando estuvimos dentro, cerrados bajo mil llaves y calentando el deshabitado ambiente, aunque nosotros, apenas nos vemos, entramos en calor... jeeeee... Pero, el Colo, tiene mil reparos para tener sexo en lugares desconocidos por él y nada le parece seguro, discreto o reservado. Por suerte, cuando entra en 'clima' se olvida de todos esos 'reparos' y se entrega al placer que da el amor y el sexo...

El jueves a la tarde, no me quedó otra que hacerle el amor a Luciano, a pedido exclusivo del 'pibito' sabiendo que al dia siguiente ya no íbamos a tener tiempo porque a la tardecita de los viernes, se va a la casa de la madre y yo, a veces, los viernes no vuelvo a casa, ya que me quedo al encuentro de convivencia que hacen en el colegio. Fue ese jueves, que sentí las primeras molestias en mi garganta. No me dolía ni me ardía pero tenía/sentía cierta dificultad para tragar. Me estaria engripando? Quizás me contagió el Colo, con quien intercambié diferentes fluidos, que transportan diferentes tipos de 'virus'. O sería el mismo virus atenuado de la vacuna?

Claro que no tuve en cuenta las posibles consecuencias. La verdad que no pensé, en ningún momento, convertirme en un 'propagador' por más vacuna antigripal que tuviera encima. A eso, le tuve que agregar que no lo pensé en su momento, que Luciano estaba con las 'defensas bajas' y que esa había sido la causa de la proliferación del hongo que le invadió la pija. Quizás si hubiera previsto eso no habría pasado nada pero así, entre beso y beso en la boca, intercambiamos todo tipo de virus (y bacterias), que para una persona normal, no tiene problemas, pero para un inmunosupresor como estaba Luciano en ese momento, lo convertí en una bomba de tiempo que no demoró mucho en explotar.

El viernes al mediodia, después de almorzar, estuvimos con Carlitos 'chapando' (como dice la 'pibada' ahora) en el gabinete de psicopedagogía. Los viernes son días especiales ya que son pocos los cursos de primaria que se quedan a contraturno. De ahí que casi todo el edificio estaba deshabitado y se presta para hacer 'cosas' aprovechando la tranquilidad del lugar. Y como hacia bastante que no teníamos sexo del bueno con Carlitos porque desde que soy docente del colegio, extremé las precauciones, nos dimos permiso, ese día, para que 'alumno y profesor', tuvieran sexo consentido hasta sacarnos la calentura y seguir, después, con nuestras actividades rutinarias de los viernes.

Y lo que tenia que pasar paso: Luciano, cual bomba de tiempo, comenzó a experimentar los primeros síntomas gripales, entre la noche de viernes y la mañana del sábado. Y ya para el sabado al mediodia, cuando fui a buscarlo a la casa de la madre, no quiso ir a almorzar, como hacemos siempre. No se sentía con ganas, le dolia todo el cuerpo, un poco la cabeza y tenia algunas líneas de fiebre. Así que fuimos para casa directamente. Se bañó, bebió un poco de la sopa instantánea que le preparé, se tomó un antigripal y se acostó. Yo estuve hablando con los 'pájaros' sobre diferentes temas. Ya para ese entonces mis síntomas iban en aumento: una tos seca y persistente se había aunado.

El domingo a la tarde, vino a casa, Carlitos con dos 'pollitos BB'. El Nachito que había estado boludeando con Luciano y el Tomi, jugando con la 'play' durante casi todas las noches de la semana, se contagió también y un día después, el domingo a la tardecita, empezó con los síntomas de la gripe. Las carraspeadas de la garganta, la tos seca y el malestar general lo comenzó a experimentar el domingo por la noche. Al principio, creí que era porque no quería ir al colegio al día siguiente, vísperas del feriado nacional del martes, 'dia de la bandera argentina'. Pero, tuve que reconocer que mi apreciación era equivocada cuando se midió la fiebre y ya estaba en casi 38º C.

Tomi también se midió la fiebre pero apenas tenía unas lineas de temperatura. O sea que, si estos dos 'pájaros' tenían fiebre, también iban camino a una gripe segura, como Luciano y yo. Por ende, Carlitos, los dos 'pollitos BB' y quizás, el Tato, que duerme (y hace 'cosas') con el Tomi, deberían 'caer' en la misma y sólo era cuestión de tiempo. Así que el lunes, antes de irme al colegio, tuve que avisar al trabajo de Luciano que no iba a ir a trabajar. También llamé a Diego, mi cuñado, el esposo de Julia, para ver si podía venir a verlos, recetarles algo más fuerte que los antigripales de venta libre que estaban tomando y de paso extender un justificativo por las inasistencias, al trabajo de uno y al colegio del otro.

Así que apenas regresé a casa, el lunes al mediodía, me encontré a los tres 'pájaros' acostados juntos en mi cama y jugando a la 'play'. O sea, que tan mal no se sentían... Además, yo no soy celoso pero desde cuando tanta confraternidad entre cuñados y entenados? O yo por mirar el árbol, no vi el bosque? Claro que tienen edades parecidas, se llevan bien y se entienden con solo mirarse pero... No se los veía muy desganados que digamos y de enfermos no tenían mucho. Ese mismo lunes, tuvimos que declarar la casa en 'cuarentena', porque cuando a la tarde, llegó el Tato, nos dijo que se sentia 'horrible' y sin más, se duchó y se metió en la cama, aunque previamente, se llevó con él al Tomi.

Así que fuimos cayendo como 'moscas'. El lunes a la noche, para cuando vino Diego a casa, yo ya me sentía horrible. Diego repartió certificados, antigripales y antitusivos a todo el mundo y se fue con la promesa de regresar, él o Julia, al dia siguiente para ver como estábamos. El Nachito, para no quedarse acostado solo en su cama, me rogó que lo dejara acostarse con nosotros (léase Luciano y yo) en la nuestra, total, más contagiados no íbamos a estar, así que no me quedó otra que decirle que sí. Nos salvó la Agus, que vino al otro día y ofició de Florencia Nightingale durante toda la semana. La verdad que nunca había compartido momentos con todos los pájaros enfermos, pero me di cuenta de dos cosas: una, que somos todos muy 'lechugas' (débiles) y dos, somos re 'hipocondriacos' porque quien más o quien menos, creía que con esa gripe ya estábamos en los umbrales de una muerte prematura... jaaaaa...




sábado, 24 de junio de 2017

Profe, vos sos gay?





La verdad que desde que estoy trabajando como docente en el colegio, nunca me relacioné tanto con mujeres, genéricamente hablando. Porque en realidad no son mujeres hechas y derechas, sino 'pibitas' que van de los 15 a los 18 años. Y la experiencia creo que es más que positiva. Una, porque nunca en mi vida confraternicé tanto con el sexo opuesto. Dos, porque estoy descubriendo en las 'minitas' (mujeres) facetas que me habían pasado desapercibido y tres, porque más allá de todo esto que describo, por primera vez, la Agus tiene celos...! Jaaaa... De no creer! 

Todo esto surge porque estoy viviendo situaciones nuevas y diferentes entre las 'nenas' y los 'nenes' de los cursos que tengo a mi cargo. El rol docente, mi edad, mi orientación sexual no declarada pero sospechada y otras características, son los condimentos especiales en esta relación profesor-alumno. Y es en esta relación, cuando actúan de diferente manera. Mientras algunos afirman que no tienen dudas de mi heterosexualidad, especialmente, aquellos que tienen hermanos más grandes y que saben lo mío con la Agus, otros continuamente me están sometiendo a diferentes 'pruebas'. 

O sea, que para ellos soy 'macho', aunque haya muchos (nenas y varones) que tienen dudas... Jaaaaaa... A los varones, no se les ocurre seducirme de ninguna manera, pero no puedo decir lo mismo de las nenas, porque ya son varias las que me tiraron 'buenas ondas' y andan seduciéndome de mil maneras diferentes... jaaaaaa... Son sensacionales! Hablando de este tema con Luciano y el resto de los 'pájaros', el Nachito me mostró una publicación en su Facebook de un profesor del secundario, a quien sus alumnos tildaban de gay, por algunas actitudes que mostraba.

Los adolescentes dudaban de su profesor porque: 1) 'colocaba su mano en la cintura' - 2) 'tenía más de 30 años y no se había casado' - 3) 'algunas 'pibitas' se le habían insinuado y él había rechazado la insinuación' - 4) 'no se escandalizaba cuando le preguntaban si era gay' - 5) 'se corría el rumor que era gay y él no intentaba desmentirlo'. Y en este corto tiempo que me desempeño como profesor de FEC de estudiantes secundarios mixtos, casi todos esos planteos también me los hicieron a mí, antes de preguntarme directamente: -Profe, vos sos gay?.

La situación y la respuesta del profesor en cuestión fue bastante similar a la mía y aunque no lo traté en una sola clase, porque el tema da para conversar mucho y la materia también se presta para eso. Especialmente en el curso del Nachito, que están haciendo un 'TP' (trabajo práctico) sobre 'inclusión'. Porque en mi ciudad y también en la región (por no decir todo el país) tenemos que cambiar de mentalidad. Lograr que ese 'open mind', tan necesario en el mundo de hoy, se vaya dando de a poco, comenzando por los más jóvenes. Esa es la tarea del docente de hoy además de enseñar su materia.

Debatimos el tema de las 'creencias' de la gente sobre el estereotipo de los gays. De nuestras creencias y de nuestras actitudes, como sociedad y como individuos. Especialmente, porque el tema transversaliza a todos y reconocido o no, declaradas o no, hay diferentes orientaciones sexuales, entre sus mismos compañeros de aula. El tema es complicado, extenso y profundo. Se trató con 'altura' y sin prejuicios a pesar de que el colegio es de orientación religiosa. También tuvimos en cuenta la posición de la iglesia católica. Creo que hicimos un muy buen trabajo y se despejaron muchas dudas.

En definitiva, en el colegio, los que saben que soy gay (Carlitos, el Nachito y sus amigos) siempre fueron más que reservados y, cosa rara, nunca hablaron de mí homosexualidad. Y los que no lo saben pero lo sospechan (el resto de mis alumnos), todos me tratan con mucho respeto, afecto y simpatía, demostrándome que mi orientación sexual, no les afecta. Al menos, no por ahora. Obviamente, que sienten esa curiosidad natural pero nunca se desubicaron ni nada por el estilo. Y yo, adopto la postura de siempre: mi vida íntima solamente le interesa a los directamente involucrados.

Algo así, como 'los de afuera, son de palo' (los que no pertenecen a mi círculo íntimo, es como si no existieran). Nunca fui de la idea de la 'liberación' que sienten muchos gays de dar a conocer públicamente al mundo, su orientación sexual. Para qué? Para sentirse aceptados? Quizás en otras sociedades o en otras partes del mundo. En la mía, no solamente no lo aceptarán sino que lo discriminarán de las mil maneras posibles. Entonces? Creo que es mucho mejor la 'nebulosa' que creé, allá por mis 15 años, cuando me peleé, en el baño del colegio, con los más grandes que le hacían bullying al Sebi y nos consideraban, no sólo gays, sino 'pareja' (y no estaban equivocados) pero les tuve que demostrar que era todo un 'machito' hetero, cuando tuve encuentros 'íntimos' (sexuales) con la Agus, que en ese momento, era la 'minita' más deseada de todo el colegio. Así, se creó, ese fantástico rumor que desembocó en la creencia ambivalente, del 'soy o no soy'. Claro que también se me presentan otras situaciones, más o menos difíciles de afrontar como con Gonzalo en particular y con algunos otros chicos, en general, que voy a hablar más adelante. Por suerte, el Colo, terminó el año pasado y ya no es más alumno del colegio. Y aunque los viernes a la noche, hacemos esa jornada de convivencia, entre exalumnos, alumnos del último año y docentes, no falta aquello de: 'Ladran, Sancho, señal que cabalgamos'... jaaaaaaa...







sábado, 17 de junio de 2017

Speedy Gonzalo




Ya era media mañana y faltaba poco para salir. Yo estaba dando clases como lo venía haciendo algunos días. Por suerte, desde el mismo día que debuté como docente, la 'pibada' me recibió bien y respondieron mucho más y mejor de lo que yo había pensado y que el mismo colegio había previsto. El grupo trabajaba en equipos y en silencio. Yo repasaba las planificaciones para los diferentes cursos en esa semana. Fue en ese momento que entró Diego, el secretario del Director General, y acercándose a mí, me dijo en voz baja y casi inaudible:

Diego: ché, Lu, me dijo José María que hay un matrimonio que quiere hablar con vos.

Yo: ahora no puedo, estoy dando clase... Quiénes son?

D: ni idea. José María (el Director General) me dijo que vayas ahora. Te están esperando en la oficina de él. Dejales a los chicos algún trabajo para hacer que yo me quedo con ellos.

Y: bueno... Están trabajando en grupo así que trabajo tienen. Yo voy a tratar de volver lo antes posible.

D: está bien, no te hagás problemas... Yo me arreglo.

Expliqué a la clase que tenía que salir un momento y que siguieran trabajando en lo que estaban haciendo y que Diego se quedaría con ellos por cualquier cosa que necesitaran y salí al encuentro de los padres interesados en hablar conmigo. Diego no sabía quiénes eran y yo menos. La entrevista no estaba programada y era raro que los padres, llevaran alguna inquietud a la Dirección General del colegio. O sea que la entrevista era importante. En medio de tantos razonamientos y dudas, llegué a la oficina de la Dirección General. Golpeé la puerta y entré.

Ahí estaban, sentados en comodísimos sillones, el Director General y el matrimonio en cuestión, separados por el enorme escritorio que fuera del Capo di Tuti Capi. El lugar y todo el entorno insonorizado apabulla a cualquiera. Un enorme ventanal permite ver los patios de dos de los tres niveles. Los pesados cortinados, las paredes revestidas en madera oscura lustrada, las dos gruesas alfombras que cubren el piso de madera y el mobiliario de estilo junto a los cuadros y objetos decorativos hacen que ese lugar sea intimidante, siniestro y mágico al mismo tiempo.

El Director General, me hizo pasar y me presentó al matrimonio A.M., padres de Gonzalo A. M. Después me dijo que me sentara, en un sillón que había preparado para que yo ocupara. También me dijo que él ya conocía la problemática y creía que yo también tenía que conocerla y saber qué era lo que estaba pasando en ese momento, más teniendo en cuenta, especialmente, por mi doble condición: de docente 'involucrado' y de futuro psicólogo. El nombre de Gonzalo A. M. no me decía nada. Hacía poco que estaba dando clases y no recordaba apellidos ni relacionaba caras con nombres y apellidos.

Y, como les dije que había varios 'Gonzalo' en los cursos a los que les daba clases, pero no recordaba la cara de Gonzalo A. M., el Director General, me dio el legajo del alumno, que tenía una foto actualizada de la cara del chico. Apenas vi la foto, lo recordé: el Gonza! Claro! Como no me había dando cuenta? Si la cara de ese 'diosito' adolescente era la imagen casi exacta de la cara de la madre! Claro que a partir de ese momento, empecé a 'cortar clavos con mi culo'. De qué se trataba la entrevista? Tendría algo que ver con lo que había pasado, el año anterior, con el 'pibito'?

Las preguntas sin respuestas se me amontonaban en la mente mientras yo permanecía, exteriormente, impasible. La historia es esta: hasta que Gonzalo cumplió los 11 años, vivieron en Buenos Aires. Y aunque nunca les manifestó, que era gay, ellos descubrieron la 'orientación' de Gonzalo, porque el 'pibito' les reconocía que sentía cierta atracción hacia algunos chicos de su edad y también más grandes.Los padres tuvieron una charla profunda y esclarecedora con Gonzalo sobre este tema y la cosa quedó allí porque pensaron que todo había terminado en algo anecdótico.

A fin de ese año, el cambio de trabajo del padre, los obligó a mudarse a otra ciudad. De ahí que Gonzalo se tuvo que cambiar de escuela. En esa escuela, la orientación sexual de Gonzalo se acentuó. Gonzalo se sintió atraído física por un joven profesor reemplazante de educación física. Y aunque esta vez, Gonzalo no les dijo nada a los padres, ellos se dieron cuenta por ciertas actitudes y conductas que Gonzalo estaba nuevamente 'enamorado'. Los padres, hablaron nuevamente con Gonzalo sobre el tema pero lo único que lograron fue que la comunicación entre ellos, se interrumpiera.

A partir de ese momento, la actitud de Gonzalo fue otra. Se volvió callado, con problemas de conducta y de estudio. Ni la escuela ni los padres supieron como ponerle fin a la situación y como la conducta de Gonzalo hacia ese profesor en particular era evidente, los padres quisieron tapar el sol con un dedo y decidieron volver a cambiarlo de colegio. De esa manera, llegó a la escuela donde trabajo. Obviamente, Gonzalo cambió algo su actitud y los padres reconocieron que la conducta sexual de su hijo era otra durante la primera mitad del año pasado.

Y aunque Gonzalo ya no lo decía con palabras, los padres se daban cuenta, con las actitudes de Gonzalo, cuando sentía atracción física por algún chico. Pero lo que más les preocupaba, era que su hijo, en algún momento, cambiara esa atracción física por la sexual, más en estos momentos, que se estaba desarrollando sexualmente. Y temían que aunque hasta el momento, la atracción física de Gonzalo, fue hacia docentes jóvenes que habían rechazado y denunciado sus intentos de 'acercamiento', algún día, Gonzalo encontrara a alguien que aceptara sus insinuaciones y pasaran 'cosas'...

Y, aunque Gonzalo, ya no les decía lo que sentía, como cuando era más chico, a mediados del año pasado pudieron intuir que el pibito se sentía atraído nuevamente por alguien, aunque ese interés decayó al poco tiempo y, aparentemente, no pasó más nada. Pero este año, desde hacía poco tiempo, por medio de ciertos gestos y actitudes, se dieron cuenta que Gonzalo nuevamente se sentía atraído por alguien. Y creían que ese alguien era yo. Y me decían esto, porque quizás yo no me había dado cuenta de nada y por eso, creyeron que era necesario que yo conociera este comportamiento de Gonzalo.

Y me pedían que lo y los ayudara como pudiera y que me confiaban a su hijo, porque Gonzalo hablaba 'maravillas' de mí, como docente y como persona. Y ya que Gonzalo, me sentía tan cercano, ellos creían que yo era la persona indicada para orientar al hijo y así, darle el apoyo y la ayuda que pudiera. Y mientras me decían esto, yo mentalmente repasaba los momentos del año pasado: el acercamiento inicial con el 'pibito', la profundización de esa relación, la 'franela' subrepticia que desembocó en el beso en mi boca y mi posterior resolución que el 'pibito' aceptó sin problemas.

Pero, ahora, posiblemente, Gonzalo, había escuchado el rumor de que yo era gay o bi y de ahí, le deben haber renacido esperanzas de que el 'acercamiento' que pretendía conmigo, se concretara. Y aunque todavía no lo noté, seguramente está 'con el cuchillo entre los dientes', buscando una revancha. En ese momento, tuve que decidir entre contarles que efectivamente era yo el destinatario de los deseos sexuales de Gonzalo y cómo había resuelto el problema o quedarme callado y no decir nada. Finalmente no dije nada. Si dije que iba a estar atento al comportamiento y a las actitudes de Gonzalo.

Y como la reunión no daba para más, el Director General se excusó de que tenía otros asuntos que atender y nos pidió que siguiéramos nosotros reunidos sin él. Cuando quedamos solos los tres, les dije a los padres de Gonzalo, que yo creía, que posiblemente, el destinatario de los deseos 'no sanctos' de Gonzalo era yo. Y, ocultando lo del beso, les conté lo que había pasado y lo que yo había hecho para solucionar el 'tema'. Y que no lo había comunicado a los directivos del colegio porque la situación en sí, me había superado y no había sabido como obrar en ese momento. Pero que si ellos me lo permitían iba a tratar de ayudar a Gonzalo y satisfacer sus necesidades (la de los padres, se entiende, no?) de la mejor manera que me fuera posible y que ya iba a idear algunas estrategias. Intercambiamos números de celulares para estar en contacto más directo y nos despedimos. Cuando me quedé solo, me di cuenta, que entraban en lucha a partir de ese momento, mi ética y mis deseos; mi profesionalismo y mis sentimientos y lo que debo ser y lo que me gustaría hacer. Cuánta razón tenía mi viejo cuando me dijo que nada en la vida me sería fácil! Jeeeeee...




sábado, 10 de junio de 2017

David, furioso y rápido




Mi cumpleaños, lo festejé, el mismo 31, con una reunión familiar (Luciano incluido) en la casa de mi vieja. Pero, el viernes 2, decidimos con los 'diositos' festejar mi cumpleaños en el restaurante donde trabaja Franco. Yo hubiera preferido celebrar mi cumpleaños comiendo una buena parrillada o pizza o pastas en ese orden, pero tuvimos que aceptar la sugerencia de Franco, de hacerlo donde trabaja para que él también pudiera participar, aunque sea de a ratos. En fin...

La pasamos bien aunque debo reconocer que esta vez fueron los clásicos 'diositos' de siempre: el Gasti, el verdadero 'diosito' Emma, Andy, Lucho, Juanes, el Tomi, Nico y Franco que iba y venía. Luciano no fue porque aunque está más participativo todavía no comulga mucho con los 'diositos' más grandes y se había ido a la casa de la madre. El Matius, tampoco fue, porque reanudó su relación con el 'Pollito' y para evitar problemas decidió quedarse con él. El resto del 'pollerío' no participó.

Y como era viernes y varios de ellos tenían obligaciones o planes para el día siguiente, los festejos terminaron temprano. Esa noche tenía que dormir solo. Luciano no estaba y Carlitos ahora, menos. Como había bebido bastante y tuve que llevar a Juanes a la casa, decidí regresar conduciendo por calles secundarias porque le temía a los controles de alcoholemia y de narcolemia. Generalmente estos operativos los hacen los fines de semana y casi siempre por la noche y sobre avenidas importantes. 

De ahí que preferí conducir por calles secundarias teniendo en cuenta principalmente que había bebido bastante y aunque no estaba borracho, sí estaba 'chispeante' (alegre), condición inequívoca de que tenía en sangre más alcohol que el debido. Pero claro, lo que no pensé es que tenía que cruzar una de las avenidas importantes por más calle secundaria que fuera la arteria por donde yo circulaba. Pasa que a veces los 'zorros grises' (inspectores de tránsito) hacen los operativos en los lugares más increíbles.

Justamente es por eso que se los conoce con el mote de 'zorros grises': debido a que los tipos son muy 'vivos' (pícaros) para poner 'trampas' y 'cazar' incautos, provocando que los automovilistas cometan infracciones tontas que ocasionan multas que no las aplican, sino que 'arreglan' por medio de la 'coima' (soborno) con el infractor por una suma bastante menor que la que correspondería si pagara la multa. Por eso, todo el mundo trata de evitar estos controles aunque no todos logran eludirlos.

Aminoré la velocidad a medida que me iba acercando a la avenida. Si mucho antes de llegar al cruce, veía amontonamiento de gente, autos y motos con las clásicas balizas azules, había decidido estacionar la Eco y tomarmeun taxi para regresar a casa. Definitivamente no quería problemas porque a veces, no es posible llegar a un 'arreglo' con el 'zorro gris'. El funcionario se muestra incorruptible, no acepta la 'coima', confecciona la multa en mi caso por ebriedad y hace remitir mi auto al 'corralón municipal'. 

Y el gasto por la multa, el traslado del auto en infracción y la estadía en el corralón municipal es terriblemente oneroso. Así que es preferible, evitar ese momento. Por suerte, como venía avanzando despacio, llegué casi a la esquina y no vi nada anormal. Solamente algunos chicos parados en la esquina, esperando el colectivo. Eran cuatro adolescentes. Dos de ellos rodeaban a otro y por medio de sus ademanes me di cuenta que lo estaban robando. El tercero intentaba quitarle las zapatillas. 

Así, sin violencia, para no llamar la atención de nadie que pasara por el lugar. Simplemente lo amedrentaban amenazándolo casi veladamente. No había gente cerca y le estaban quitando todo lo que consideraban que tenía valor de reventa. En ese momento, se percataron de mi presencia. En un acto reflejo e inconsciente les grité qué estaban haciendo. Una boludez. Los 'choritos' (ladroncitos), sin mirar siquiera, corrieron en diferentes direcciones y el 'pibito' se quedó absorto y sin saber que hacer. 

Tenía desprendidas las zapatillas que no habían alcanzado a sacarle. Todo lo demás, me dijo después, se lo habían robado: la mochila, la campera, el buzo, el celular, dinero y una cadenita de oro. Apenas los 'choritos' hubieron desaparecido, al chico le dio una crisis nerviosa y comenzó a lagrimear e insultar el accionar de estos chicos. Furioso e impotente, casi, fuera de sí, se puso a llorar. Le dije que se tranquilizara que lo iba a llevar hasta la casa. Ahí me dijo que no era de Rosario y que vivía solo. 

Me contó que había ido a estudiar a la casa de un compañero de la facultad y se volvió en un colectivo, del que descendió justo donde lo asaltaron. Y que no podía entrar en su departamento porque le habían sacado la mochila con la llave del departamento junto a algunos apuntes de la facultad. Por suerte, ni en la mochila ni en el celular había datos de donde vivía. Y, como era muy tarde para buscar un cerrajero, le dije si quería ir a casa y quedarse a dormir, que a la mañana, buscaríamos un cerrajero. 

Así que, mientras íbamos a casa, fuimos contándonos nuestras cosas. El pibito se llama David y tiene 23 años, aunque parece muchísimo menor. Mi radar gay, una vez más no falló. Y aunque no es un 'diosito' como los que me gustan, se acerca bastante a mi ideal. Y por la manera de hablar, de gesticular y de mirarme, supe que David, además de ser gay, me 'tiraba' buena onda. Y si exteriorizó su 'orientación sexual' fue porque se dio cuenta que mi solidaridad, no era totalmente desinteresada. 

En casa, todavía no había llegado ninguno de los 'pájaros' y eso que ya casi eran las dos de la madrugada. David denunció por teléfono el robo del celular y de una tarjeta de crédito pero no quiso ir a la comisaría y hacer la denuncia en la policía. Como me dijo que estaba hambriento, le di para que comiera algunos sandwiches de miga que me habían sobrado del dia de mi cumpleaños y tomamos Fernet con Coca Cola. Estuvimos hablando de nosotros y de lo que hacíamos y de lo que no. Hasta que decidimos ir a dormir. Y aunque hasta el momento, todas las camas estaban vacías, más tarde estarían ocupadas. Salvo la del Nachito que no me confirmó si volvía a casa a dormir o se iba a lo de mi vieja. Así que lo único que pude hacer, es decirle a David, que tenía dos opciones: o se acostaba en un colchón inflable en el suelo alfombrado de mi dormitorio o si se animaba, podía compartir la cama conmigo. David me miró fija y pícaramente y apoyando la mano sobre mi pija, me dijo que prefería compartir mi cama y de paso, sino me enojaba, quería pagarme de alguna manera, todo lo que hasta ese momento, había hecho por él... jeeeeeeee...



sábado, 3 de junio de 2017

Cornudos concientes




Esto que voy a contar pasó el mismo dia de mi cumpleaños, que fuimos al médico dermatólogo para que controlara la evolución del 'problemita' de Luciano y para que, de paso, me controlara a mí, que aunque yo no había tenido ningún problema, igual quería que me viera los análisis al menos. Carlitos, no pudo ir con nosotros, porque no sé que tenía que hacer pero, igualmente, llevamos sus análisis para que el médico los viera y de ser necesario y aunque todo daba normal, lo citara para otro día.

Por suerte, está todo bien dermatológica y clínicamente hablando. Los análisis nos dieron 'normal', a los tres. El hongo que había afectado a Luciano, se remitió totalmente y estaba totalmente controlado. Lo que todavía no estaba controlada era la causa que originó que ese hongo avanzara y le hiciera el daño que le hizo a Luciano. De ahí, que ya de regreso en casa, y después de haber comprado algunas cosas (alimentos y bebidas) por si venían 'visitas' inesperadas, nos pusimos a conversar.

Empezamos hablando sobre 'bueyes perdidos' pero casi inmediatamente nos metimos en el meollo de la cuestión. Entre los comentarios de las cosas que nos estaban pasando y que estábamos viviendo como individuos, Luciano me dijo que su estrés estaba totalmente relacionado con la 'trieja'. Y que si bien, la idea de aunar a Carlitos en nuestra pareja, al principio le había parecido bien, poco después se arrepintió del paso dado pero no se animó a decirme nada.

Esto le creó un conflicto que no sabía cómo resolver y en consecuencia, le bajaron las defensas. Al principio, le generó mucha ansiedad pero con el paso de los días y al darse cuenta que no podía resolver la situación, esa ansiedad le fue dando paso al estrés. Y una de las características que tiene Luciano, de la época que todavía no éramos pareja, es que muchas de las cosas que le pasan, no las dice o como decimos acá, 'se las come callado' (no exterioriza sus preocupaciones).

A la larga, 'explota' (da a conocer lo que le pasa), pero lo hace cuando la situación ya avanzó mucho y es difícil, darle marcha atrás al problema. De ahí que vivió durante todo este tiempo, asumiendo la culpa de la situación, porque él la había promovido pero ahora estaba arrepentido y no sabía que hacer. En una palabra, quería sacar a Carlitos de nuestra vida de pareja pero no sabía cómo. Y si bien, el 'entuerto' tenía solución, creía que 'el remedio era peor que la enfermedad'.

Así que después de muchos 'dimes y diretes', tomamos la única decisión posible: ponerle fin a nuestra relación de pareja con Carlitos. Claro que 'del dicho al hecho, hay un largo trecho' pero algo teníamos que hacer porque no queríamos que este problema se siguiera dilatando. Especialmente, porque este estrés dio lugar a que las defensas de Luciano bajaran drásticamente y vaya uno a saber en qué terminaría. Porque tampoco queríamos que el 'pico' de estrés terminara en una depresión.

Así que sin pensarlo más, le dije a Luciano que le diéramos para adelante y que pusiéramos fin a la experiencia de la 'trieja' con Carlitos. Todos los argumentos que esboza Luciano, son válidos. Ama a Carlitos (como yo) y lo quiere como amigo y como amante también, pero no soporta la idea, de compartirme. Luciano se declara total y absolutamente celoso con la persona que fuera. Y lo reconoce. También me dijo que si toleró lo de Kevin, fue porque no era más que un 'touch and go'.

A mí siempre me llamó la atención el mal 'funcionamiento' que teníamos como pareja de tres. Pero bueno, nunca pensé que era por la incomodidad que sentía uno de nosotros. Así que vamos a volver a fojas cero. Le propuse a Luciano que lo habláramos con Carlitos pero me dijo que primero quería hacerlo él solo y después, sí daba, hablarlo entre los tres. Obviamente a Carlitos, no le va a quedar otra que aceptar la decisión que tomamos, pero, el 'quid' de la cuestión es: y después qué?

Porque sacar a Carlitos de nuestra vida de pareja no significa sacarlo de nuestras vidas. No sé cuál será la respuesta de Carlitos, a todo este intríngulis, pero por dejar de ser parte de nuestra pareja, no va a dejar de ser un amigo 'con derechos'. Entonces, cómo vamos a hacer? Luciano y yo nos vamos a meter los 'cuernos' con Carlitos? Porque antes yo no sabía lo de Carlitos y Luciano ni Luciano sabía lo mío con Carlitos, pero y ahora qué?

Porque salvo que Carlitos reaccione inesperadamente a lo que pensamos, la relación 'amistosa' no se va a terminar. Seguiremos siendo amigos 'con derecho' aunque ya no 'trieja'. Es decir, vamos a ser unos cornudos 'concientes'? Eso a la larga, no va en detrimento de la pareja? Porque yo puedo soportar la infidelidad de Luciano y Luciano puede tolerar la mía, mientras no haya afecto en el medio. Pero Luciano sabe lo que siento por Carlitos y yo también sé lo que siente él. Entonces?

Yo, tengo pensado que si 'la sangre no llega al río' y Carlitos acepta seguir siendo nuestro amigo 'con derechos', aunque ya no forme parte de nuestra pareja, lo voy a seguir viendo, todos los días, en el colegio. Y los viernes al mediodía, si Carlitos quiere obviamente, podemos tener sexo en el gabinete, como lo venimos haciendo desde hace mucho. Y Luciano, probablemente, se siga encontrando con Carlitos, algún día de la semana. Día que yo aprovecharía para encontrarme con el Colo. Claro que ahora, Luciano no tiene que saber nada de la existencia del Colo, contrariamente a como eran mis planes al principio. Porque ese es otro tema. Con el fracaso de la 'trieja' con Carlitos, dudo mucho que Luciano quiera incursionar nuevamente en la experiencia de una pareja de a tres. Así que probablemente, no voy a poder integrar al Colo a nuestras vidas, ni siquiera en calidad de 'amigo'. Así que, como ya lo dice el sabio refranero popular: 'ojos que no ven, corazón que no siente'... jeeeeee...


.