sábado, 17 de junio de 2017

Speedy Gonzalo




Ya era media mañana y faltaba poco para salir. Yo estaba dando clases como lo venía haciendo algunos días. Por suerte, desde el mismo día que debuté como docente, la 'pibada' me recibió bien y respondieron mucho más y mejor de lo que yo había pensado y que el mismo colegio había previsto. El grupo trabajaba en equipos y en silencio. Yo repasaba las planificaciones para los diferentes cursos en esa semana. Fue en ese momento que entró Diego, el secretario del Director General, y acercándose a mí, me dijo en voz baja y casi inaudible:

Diego: ché, Lu, me dijo José María que hay un matrimonio que quiere hablar con vos.

Yo: ahora no puedo, estoy dando clase... Quiénes son?

D: ni idea. José María (el Director General) me dijo que vayas ahora. Te están esperando en la oficina de él. Dejales a los chicos algún trabajo para hacer que yo me quedo con ellos.

Y: bueno... Están trabajando en grupo así que trabajo tienen. Yo voy a tratar de volver lo antes posible.

D: está bien, no te hagás problemas... Yo me arreglo.

Expliqué a la clase que tenía que salir un momento y que siguieran trabajando en lo que estaban haciendo y que Diego se quedaría con ellos por cualquier cosa que necesitaran y salí al encuentro de los padres interesados en hablar conmigo. Diego no sabía quiénes eran y yo menos. La entrevista no estaba programada y era raro que los padres, llevaran alguna inquietud a la Dirección General del colegio. O sea que la entrevista era importante. En medio de tantos razonamientos y dudas, llegué a la oficina de la Dirección General. Golpeé la puerta y entré.

Ahí estaban, sentados en comodísimos sillones, el Director General y el matrimonio en cuestión, separados por el enorme escritorio que fuera del Capo di Tuti Capi. El lugar y todo el entorno insonorizado apabulla a cualquiera. Un enorme ventanal permite ver los patios de dos de los tres niveles. Los pesados cortinados, las paredes revestidas en madera oscura lustrada, las dos gruesas alfombras que cubren el piso de madera y el mobiliario de estilo junto a los cuadros y objetos decorativos hacen que ese lugar sea intimidante, siniestro y mágico al mismo tiempo.

El Director General, me hizo pasar y me presentó al matrimonio A.M., padres de Gonzalo A. M. Después me dijo que me sentara, en un sillón que había preparado para que yo ocupara. También me dijo que él ya conocía la problemática y creía que yo también tenía que conocerla y saber qué era lo que estaba pasando en ese momento, más teniendo en cuenta, especialmente, por mi doble condición: de docente 'involucrado' y de futuro psicólogo. El nombre de Gonzalo A. M. no me decía nada. Hacía poco que estaba dando clases y no recordaba apellidos ni relacionaba caras con nombres y apellidos.

Y, como les dije que había varios 'Gonzalo' en los cursos a los que les daba clases, pero no recordaba la cara de Gonzalo A. M., el Director General, me dio el legajo del alumno, que tenía una foto actualizada de la cara del chico. Apenas vi la foto, lo recordé: el Gonza! Claro! Como no me había dando cuenta? Si la cara de ese 'diosito' adolescente era la imagen casi exacta de la cara de la madre! Claro que a partir de ese momento, empecé a 'cortar clavos con mi culo'. De qué se trataba la entrevista? Tendría algo que ver con lo que había pasado, el año anterior, con el 'pibito'?

Las preguntas sin respuestas se me amontonaban en la mente mientras yo permanecía, exteriormente, impasible. La historia es esta: hasta que Gonzalo cumplió los 11 años, vivieron en Buenos Aires. Y aunque nunca les manifestó, que era gay, ellos descubrieron la 'orientación' de Gonzalo, porque el 'pibito' les reconocía que sentía cierta atracción hacia algunos chicos de su edad y también más grandes.Los padres tuvieron una charla profunda y esclarecedora con Gonzalo sobre este tema y la cosa quedó allí porque pensaron que todo había terminado en algo anecdótico.

A fin de ese año, el cambio de trabajo del padre, los obligó a mudarse a otra ciudad. De ahí que Gonzalo se tuvo que cambiar de escuela. En esa escuela, la orientación sexual de Gonzalo se acentuó. Gonzalo se sintió atraído física por un joven profesor reemplazante de educación física. Y aunque esta vez, Gonzalo no les dijo nada a los padres, ellos se dieron cuenta por ciertas actitudes y conductas que Gonzalo estaba nuevamente 'enamorado'. Los padres, hablaron nuevamente con Gonzalo sobre el tema pero lo único que lograron fue que la comunicación entre ellos, se interrumpiera.

A partir de ese momento, la actitud de Gonzalo fue otra. Se volvió callado, con problemas de conducta y de estudio. Ni la escuela ni los padres supieron como ponerle fin a la situación y como la conducta de Gonzalo hacia ese profesor en particular era evidente, los padres quisieron tapar el sol con un dedo y decidieron volver a cambiarlo de colegio. De esa manera, llegó a la escuela donde trabajo. Obviamente, Gonzalo cambió algo su actitud y los padres reconocieron que la conducta sexual de su hijo era otra durante la primera mitad del año pasado.

Y aunque Gonzalo ya no lo decía con palabras, los padres se daban cuenta, con las actitudes de Gonzalo, cuando sentía atracción física por algún chico. Pero lo que más les preocupaba, era que su hijo, en algún momento, cambiara esa atracción física por la sexual, más en estos momentos, que se estaba desarrollando sexualmente. Y temían que aunque hasta el momento, la atracción física de Gonzalo, fue hacia docentes jóvenes que habían rechazado y denunciado sus intentos de 'acercamiento', algún día, Gonzalo encontrara a alguien que aceptara sus insinuaciones y pasaran 'cosas'...

Y, aunque Gonzalo, ya no les decía lo que sentía, como cuando era más chico, a mediados del año pasado pudieron intuir que el pibito se sentía atraído nuevamente por alguien, aunque ese interés decayó al poco tiempo y, aparentemente, no pasó más nada. Pero este año, desde hacía poco tiempo, por medio de ciertos gestos y actitudes, se dieron cuenta que Gonzalo nuevamente se sentía atraído por alguien. Y creían que ese alguien era yo. Y me decían esto, porque quizás yo no me había dado cuenta de nada y por eso, creyeron que era necesario que yo conociera este comportamiento de Gonzalo.

Y me pedían que lo y los ayudara como pudiera y que me confiaban a su hijo, porque Gonzalo hablaba 'maravillas' de mí, como docente y como persona. Y ya que Gonzalo, me sentía tan cercano, ellos creían que yo era la persona indicada para orientar al hijo y así, darle el apoyo y la ayuda que pudiera. Y mientras me decían esto, yo mentalmente repasaba los momentos del año pasado: el acercamiento inicial con el 'pibito', la profundización de esa relación, la 'franela' subrepticia que desembocó en el beso en mi boca y mi posterior resolución que el 'pibito' aceptó sin problemas.

Pero, ahora, posiblemente, Gonzalo, había escuchado el rumor de que yo era gay o bi y de ahí, le deben haber renacido esperanzas de que el 'acercamiento' que pretendía conmigo, se concretara. Y aunque todavía no lo noté, seguramente está 'con el cuchillo entre los dientes', buscando una revancha. En ese momento, tuve que decidir entre contarles que efectivamente era yo el destinatario de los deseos sexuales de Gonzalo y cómo había resuelto el problema o quedarme callado y no decir nada. Finalmente no dije nada. Si dije que iba a estar atento al comportamiento y a las actitudes de Gonzalo.

Y como la reunión no daba para más, el Director General se excusó de que tenía otros asuntos que atender y nos pidió que siguiéramos nosotros reunidos sin él. Cuando quedamos solos los tres, les dije a los padres de Gonzalo, que yo creía, que posiblemente, el destinatario de los deseos 'no sanctos' de Gonzalo era yo. Y, ocultando lo del beso, les conté lo que había pasado y lo que yo había hecho para solucionar el 'tema'. Y que no lo había comunicado a los directivos del colegio porque la situación en sí, me había superado y no había sabido como obrar en ese momento. Pero que si ellos me lo permitían iba a tratar de ayudar a Gonzalo y satisfacer sus necesidades (la de los padres, se entiende, no?) de la mejor manera que me fuera posible y que ya iba a idear algunas estrategias. Intercambiamos números de celulares para estar en contacto más directo y nos despedimos. Cuando me quedé solo, me di cuenta, que entraban en lucha a partir de ese momento, mi ética y mis deseos; mi profesionalismo y mis sentimientos y lo que debo ser y lo que me gustaría hacer. Cuánta razón tenía mi viejo cuando me dijo que nada en la vida me sería fácil! Jeeeeee...




8 comentarios:

  1. Me imagino que ese trayecto hasta el despacho del director debió de ser complicado, ¡qué tensión!
    En el trato con Gonzalo hasta ahora has sido de lo más profesional, y creo que debes seguir siéndolo. Si no, sólo te espera el caos porque traicionarás la confianza de todas las partes.
    ¡Besos!

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    1. Toda esta situación se volvió complicada ALUCINAÍTO. Con Gonzalo, tengo la mejor de la relación y todo esto me descolocó un poco (bastante). Tendría que volver a mezclar y dar de nuevo y cuidarme mucho de no hacer 'cosas' de las que podría arrepentirme por las consecuencias que podrían traerme. En fin.

      Besos!

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  2. hola lucks, menos mal no te mandaste ninguna con ese Gonzalo, xq ya viste que sus padres lo perciben todo, imaginate si te acusaban frente a las autoridades del colegio etc etc Ahora mas que nunca a mantener la postura.
    Con respecto a tu post anterior, pensé q iba a continuar... que suerte encontrarse a un gaycito siendo victima de maleantes y hacerle de salvador... ja!! almenos impediste q le robaran sus zapatillas, pero que bronca e impotencia. Yo por eso en mi mochila no ando con mis resumenes de la facultad, xq me llegan a robar mis resumenes antes de un parcial me puedo llegar a morir jajaja

    Bueno, o david no te agradeció satisfactoriamente y por eso no valió la pena una segunda parte o simplemente los padres de Gonzalo te demandaron mas en tu blog...
    saludos, -juan

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    1. Es así JUAN! Son tantas las situaciones que vivo a diario en el colegio, más las que pasan en mi vida, que una cosa tapa a la otra y realmente no se cuáĺ es más importante, pero todas son dignas de contar y comentar.

      Obviamente, ahora lo que me ocupa es lo de Gonzalo, pero no es lo único. Hay mil temas dando vueltas alrededor de mi cabeza que tengo que afrontar y enfrentar. Es el costo de vivir... jeeeeee...

      Besos!

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  3. Buff! Vaya complicación. Por un lado me parece que no se trata de reprimir su sexualidad, sino de encauzarla, pero por el otro me parece que tu eres el menos indicado para introducir al pibito en el mundo del sexo, simplemente por ser quien eres en esa escuela. Sin duda tienes delante una dura papeleta.

    Un abrazo.

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    1. Así es JOSEP, tengo una dura tarea por delante. Una por las expectativas propias de los padres de Gonzalo, otra por las mismas expectatitvas de Gonzalo y otra por las mías propias. Obviamente que siendo parte del plantel educador del colegio, todos están esperando que mi respuesta sea la esperable y lógica y no puedo traicionar a esa expectativa. De todos modos, veremos dijo Lemos! Jaaaa...

      Besos!

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  4. Anónimo20/6/17 1:52

    Q buena historia LU ....yo no podria trabajar ahi ....lo pense varias veces pq me encanta enseñar y he echo de profesor algunas veces en diferentes temas.....pero creo q seria una bomba de tiempo; pq tengo adoracion por los adolescentes y me pueden malll jajaja .....cuidate. Y feliz cumple aunq atrasado ya q no pude dejarte mensaje...fuerte abrazo Charlieindio

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    1. Trabajar en un colegio secundario, CHARLIEINDIO, para gente que nos gusta los chicos adolescentes y jóvenes, es poner a un zorro dentro de un gallinero... jaaaaaaa...

      Besos!

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