jueves, 28 de septiembre de 2017

Cornudo consciente




Realmente, el festejo de los 20 años de Luciano, salió como yo lo esperaba. Fueron todos los que habíamos invitado y la pasamos realmente muy bien. Nuestros invitados comenzaron a llegar alrededor de las 20 y nos encontraron a Luciano y a mí, preparando la 'picada' de fiambre y quesos para abrir el apetito antes de la cena. El Juanma se encargó de encender el fuego y asar la carne y Luciano y yo preparamos, además de la 'picada', las ensaladas y las bebidas.

El primero en llegar fue el Matius con el 'pollito' y tres de los 'pollitos BB'. Poco después llegó el Gasti y Franco y más tarde, los 'pájaros' y Carlitos. La verdad que la pasamos bien pero éramos pocos. El muy buen clima que establecimos entre todos fue inigualable. El único desadaptado es Luciano, que no se termina de acostumbrar a relacionarse con los 'diositos' más grandes y a duras penas estableció una relación amistosa y cordial con el Gasti y con Franco. El resto no fue invitado.

Con el Gasti es comprensible que se haya hecho amigo porque si hay una persona con la que uno no puede llevarse mal aunque quiera, por su manera de ser y por todas las virtudes y cualidades que tiene, ese es el Gasti. Pero por qué se relacionó tanto con Franco? La verdad que no le encuentro explicación, más allá de que Franco sea un muy lindo pibito y todo eso. Aunque de carácter está medio 'cascarrabias' (malhumorado) desde que es jefe de cocina y sus responsabilidades son enormes.

Cambió mucho su manera de ser, desde que trabajábamos juntos en la librería del colegio y yo lo cogía/follaba, 'de parado', atrás de las estanterías o tirábamos cartones en el suelo con el mismo fin. Parece que hubieran pasado siglos! Ahora, se lo mueve un ayudante de cocina en el restaurante donde trabaja. Así que, mientras le enseña a su ayudante, los secretos de la cocina, también, lo está haciendo incursionar en el mundo gay porque parece que el muchacho es 'bi' ya que tiene novia y todo eso.

La cena en sí y la pos cena se desenvolvieron en un clima lindo, dónde se comió, bebió, habló, bailó y jugó como hicimos siempre que nos juntamos. Matius, el 'pollito' y los tres 'pollitos BB' se fueron después de cenar, porque a los 'pollitos BB' no les habían dado permiso para quedarse a dormir en el campo. Así que tipo 1 de la madrugada se volvieron todos a Rosario. Unos a dormir y los dos más grandes a terminar la noche, supongo que cogiéndose/follándose como si fuera el fin del mundo.

Los que nos quedamos, 'entre pitos y flautas' (una cosa u otra) nos acostamos casi a las 4 de la madrugada. No hubo necesidad de los colchones inflables porque las camas existentes alcanzaron y sobraron. Carlitos compartió con nosotros, nuestro dormitorio y obviamente, también nuestra cama. Pero, entre la 'comilona', la abundante ingesta de alcohol y el cansancio, hicieron que no tuviéramos ganas de sexo, aunque igualmente terminamos haciéndonos una 'paja' (mastubación) cambiada.

En el segundo dormitorio, durmieron los 'pájaros' (léase Tomi, Tato y el Nachito) y Franco y el Gasti durmieron en el tercer dormitorio. El domingo nos levantamos cerca del mediodía e hicimos una especie de 'brunch' ('breakfast' o desayuno y 'lunch' o almuerzo). Después, hicimos un fútbol-tenis por parejas, otros jugaron a los naipes y Luciano y Carlitos anduvieron boludeando por ahí. Finalmente, merendamos temprano y decidimos terminar la jornada porque se estaba haciendo de noche.

Cuando todos se fueron y quedamos solos, nos sentamos a mirar el atardecer de un día primaveral fantástico. Fue en ese momento, que Luciano me dijo que estaba sintiendo 'algo' por Carlitos y Carlitos le retribuía con sentimientos similares y con sexo también. El planteamiento me 'desarmó' (desequilibró). Era el principio del fin? De ahí, se desarrolló un diálogo parecido al que transcribo a continuación:

Yo: me estás diciendo que no querés que sigamos siendo 'pareja'?

Luciano: no, no, no, para nada, lo que pasa, es que con Carlitos me pasa 'algo' y a él también, le pasa 'algo' conmigo... Entendés?

Y: más o menos... no querés que nos separemos como pareja, pero querés 'salir' (noviar) con Carlitos? O sea, yo sería tu 'novio' y Carlitos, sería tu 'amante'. Es así?  

L: sí, algo así, no sé bien, estoy medio confundido...

Y: creo que sí... Sería como volver a formar la 'trieja'. Pero, te acordás que no 'funcionó' esa idea?

L: nooooo!No queremos volver a la 'trieja'.

Y: entonces? 

L: lo que pasa es que yo siento 'algo' por Carlitos y él también siente 'algo' por mí pero con vos no siente 'nada', por eso, no podemos volver a la 'trieja' y por eso, quiero 'salir' con él, los dos solos, sin vos, entendés?

Y: sí, ahora si, pero dónde quedó aquello de que yo iba a ser el único hombre de tu vida y todo eso que me dijiste siempre?

L: mirá, es algo así, yo por vos siento 'muchísimo' o 'todo' y por Carlitos, solamente 'algo'... No quiero que dejemos de ser 'pareja' pero también quiero 'salir' con Carlitos, pero no a escondidas tuyas, por eso, te lo dije. 

Y: ah, entonces yo voy a seguir siendo tu 'novio' pero Carlitos, va a ser tu 'amante'. Con la diferencia que yo y Carlitos tendríamos que aceptar que tus sentimientos están repartidos entre él y yo. O sea que tendríamos que compartirte, aunque entre Carlitos y yo no pase nada, ni sentimental ni sexualmente. Algo así, no? O sea, voy a ser un 'cornudo consciente'. 

L: bueno, algo así... No te pongas tan dramático! Tampoco es el fin del mundo. Te lo dije, porque no me gusta que haya secretos entre nosotros y menos, mentiras. Me voy a bañar, querés algo?

Pero se fue sin esperar respuesta. Yo me quedé pensando lo que habíamos hablado. No me gustó la propuesta pero tengo que reconocer que la sinceridad es importante dentro de la 'pareja'. De última, Luciano va a hacer lo mismo que le estoy haciendo yo a él, en secreto, con el mismo Carlitos, el Colo o el Gonza. Claro que no es 'poliamoría', sí, quizás, 'bigamia'. Nunca me pareció tan grave hacerle eso ni a él ni a otro. Pero, ahora, que Luciano me lo quiere hacer a mí, qué mal que me siento, por favor! 

Hubiera preferido que no me dijera nada. Claro que 'blanqueando' a Carlitos, lo puede traer al campo sin que yo le pueda decir nada. También tendría que ver la actitud de Carlitos, porque Luciano cree que Carlitos, es 'exclusivo' de él y no sabe que yo tengo sexo con el pibito desde hace bastante y que también sentimos 'algo'. Pero, cómo decírselo? Así que espero que Carlitos no se 'sincere' con Luciano porque se va todo al 'carajo' (se arruina todo).

Claro que, de aceptar el planteo que me hizo, Luciano tendría que aceptar que yo pudiera hacer lo mismo. Es decir, que él siga siendo mi 'novio' pero que también yo, pudiera tener un 'amante'. Hasta quizás, podría 'blanquear' al Colo o al Gonza. Espero, que Carlitos se avive y no le diga nada a Luciano que estamos teniendo sexo desde hace rato. Porque ahí, sí que se termina 'pudriéndose' (echándose a perder) todo. Igualmente, hubiera sido mejor, que Luciano no me dijera nada, porque consciente y todo, se sufre demasiado sabiendo que hay 'otro' entre nosotros, aunque ese 'otro' sea Carlitos. O sea, recién ahora me doy cuenta, como lastimé sin quererlo a todas mis parejas, cuando les pedí comprensión por mi 'poliamoría'. Especialmente, al Sebi, que se abrió a mí y me amó y se dejó amar, sin ser gay. Porque si bien, la sinceridad es muy importante en una pareja, en estos casos, creo que es preferible ser un 'cornudo' inconsciente. Al menos, creo que yo prefiero eso... En fin...






viernes, 22 de septiembre de 2017

Veinte años




Ayer, jueves 21, fue el cumpleaños de Luciano. 'Veinte años' de los cuáles, tres me los dedicó a mí, haciéndome el tipo más feliz del mundo, sabiendo que tuve (tengo) a mi lado, durante los últimos mil días, al 'diosito' más increíble que alguien puede tener en este planeta, aunque debo reconocer, que hay muchos 'diositos' pululando por todos lados, incluso de los 'colores' (razas) y etnias más increíbles. Porque al igual que las brujas, 'que los hay, los hay'.

Y bueno, yo no me puedo quejar de la Vida, porque me permitió conocer muchos 'diositos' y disfrutar de cada uno de ellos como jamás lo había pensado. Todo esta introducción, para contarles del cumpleaños de Luciano y que celebramos en la intimidad. Empezamos el miércoles 20, por la noche, muy tarde, esperando los primeros minutos del 21, ya que a la noche del 21, Luciano lo quería celebrar con la madre, el hermano y los abuelos maternos.

Así fue que, el miércoles a la noche, lo celebramos entre nosotros dos, con pizza a la parrilla y champagne rosado dulce, porque a Luciano no le gusta mucho el seco. Pasada la medianoche, sopló las 20 velitas de su torta de cumpleaños y le di mi regalo: un celular nuevo que me costó 'un ojo de la cara' pero que Luciano se lo merece de punta a punta. Además, el celular que tenía ya no estaba funcionando bien. Luego, nos fuimos a dormir, mejor dicho, a la cama...

En realidad, y mientras Luciano configuraba su flamante regalo, yo recogí y amontoné todo en la pileta de la cocina, para limpiarlo al otro día. Mi excitación era de no creer y lo único que quería, era hacer mío a ese 'mocoso' de 20 años recién estrenados. Así que fuimos al dormitorio donde nos dimos permisos increíbles para gozarnos como hacía mucho que no lo hacíamos y que no nos importó para nada, tener que levantarnos un par de horas más tarde.

Ya en la cama, unté sobre su culito desnudo, el relleno de dulce de leche y crema chantilly de la torta. Y mientras en un exquisito '69', yo lamía sus 'cola' (culo) rellena de dulce, Luciano me hizo una felación hasta que tuve que detenerlo. No era mi idea 'acabar' (eyacular) dentro de su boca. Así que, lo puse de espaldas, coloqué sus piernas sobre mis hombros y lo penetré, muy despacio, gozando del momento, al tiempo que lo masturbaba, coordinando tiempos para llegar, juntos, al orgasmo final.

Después, nos duchamos y nos juramos, mil veces, amor eterno. Ya acostados, Luciano me dijo que era muy feliz y yo le contesté lo mismo. Nos besamos y la mano de Luciano bajó a mi entrepierna y me agarró la pija, que estaba otra vez, dura, cabeceante y babeante como si un rato antes, nada hubiera pasado. Luciano, sin decir nada, metió su cabeza bajo la 'colcha' (cobertor) y así como había hecho con su mano, instantes antes, lo hizo nuevamente con su boca.

Segundos después sentí el calor de su lengua, ensalivando mi pija, mientras su mano estiraba mi piel hacia abajo y saboreaba otra vez mi glande, practicándome, la más hermosas de las felaciones mientras yo, acariciaba sus nalgas, jugaba con su agujerito anal y de tanto en tanto, lo pajeaba con ganas hasta que volvimos a 'acabar' (eyacular) juntos, aunque esta vez, ya no simultáneamente como habíamos hecho hacía un rato. Igualmente, la sensación fue sensacional. Dos 'lechadas' en un rato!

Ayer, jueves 21 de septiembre, fue el 'Día de la Primavera' acá y también el 'Día del estudiante', así que no tuvimos clases.. Pero la rutina de levantarnos temprano y salir en medio de la noche la tuvimos que hacer igual, porque aunque yo no trabajaba, Luciano sí y lo llevé al trabajo como todas las mañanas. Quedamos en encontrarnos al mediodía, almorzar juntos y después, seguir celebrando, si teníamos ganas (obviamente que la tuvimos) haciéndonos el amor en el departamento del Gasti.

Así que mientras lo llevaba al trabajo, le conté mis planes: quería hacerle un festejo por su cumpleaños, en el campo, el sábado (mañana) a la noche, con sus amigos (léase el 'Pollito' con quien se amigó de nuevo y los 'pollitos BB'), los 'pájaros' y algunos más que no podía dejar de invitar (léase el Matius, el Gasti, Carlitos) y algunos de los 'diositos' con quienes se está 'abriendo' socialmente aunque a cuenta-gotas. Luciano se quedó en silencio, pensativo, como sopesando la oferta.

Le aclaré que sería una cena con 'todo'. Una gran joda, donde no solamente íbamos a celebrar sus 20 años, sino también, los dos años que tenemos como pareja. Y a medida que íbamos avanzando, le iba dando más detalles, de todo lo que podíamos hacer, no solamente esa noche, sino al día siguiente (domingo). Total, la casa de campo es grande y todos se podían quedar a dormir. Colchones había y la podíamos pasar genial. Y el que no quería, se podía volver a la ciudad con el Tato.

Después de un largo silencio, Luciano me aceptó la 'propuesta', pero estableció una condición: aceptaba a todo el mundo que yo quisiera invitar pero no quería, entre nosotros y con los demás mirando, más que caricias, besos y abrazos pero no 'franelas' (manoseos) impúdicos en público. Si estábamos solos, él me dejaba que le hiciera lo que yo quisiera pero en 'público', le daba mucha vergüenza y no quería. Eso entre él y yo, obviamente. Los 'otros' que hicieran entre ellos, lo que quisieran o lo que les viniera en gana. Le dije que sí, que estaba bien y que aceptaba la condición que me imponía, porque sé que a Luciano le incomodan los gestos de amor en público y bastante era que aceptara mis caricias o mis besos con nuestros amigos como testigos. Así que quedamos así. Mañana, va a ser la 'gran joda gran'... Sólo espero que todo salga como lo tengo planeado...







domingo, 17 de septiembre de 2017

Putus ruralis




Llevó más tiempo escribirlo que hacerlo. Finalmente, ya estamos instalados, Luciano y yo, en la casa de campo de mi viejo. Lo de 'putus ruralis' es un 'latinismo' inventado por mí y al que llamo así a Marcus, un gran amigo virtual, que vive en la zona rural de una ciudad del interior de la provincia de Buenos Aires. Es un buen amigo virtual al que estimo mucho. Y no quiero dar muchos más detalles de él, a fin de no invadir su privacidad, ya que tiene otras actividades que no son rurales.

Volviendo a nuestro tema, la verdad que Luciano y yo no tuvimos muchas opciones para hacer otra cosa que lo que hicimos, esto es, venirnos a vivir al campo. A mí no me costó nada. Será que me gusta mucho el campo. De ahí, mi afición a practicar 'campismo', actividad que hice durante toda mi adolescencia. Pero, Luciano no tiene mis mismos gustos por el campo. No esta acostumbrado al campo y lo más cerca del campo que estuvo fue verlo cuando iba a pescar con el padre.

Luciano tenia un comportamiento díscolo y totalmente conflictivo mientras el padre vivió con ellos. Pero apenas se separaron los padres y la justicia le puso una distancia de restricción al padre por violencia familiar, Luciano cambió totalmente. Ahora, está más tranquilo, sumiso y dócil en todo sentido. Y estas actitudes de él, me sirven a mí para convencerlo rápidamente de todas las decisiones que tomo. En este caso, la de irnos a vivir al campo.

Así fue que el fin de semana pasado nos mudamos. Solamente llevamos nuestra ropa y nuestros artículos personales de tocador, algunas piezas de ropa blanca y otras cosas 'extras' impensadas, como un gato y un perro. El gato se lo regaló la madre a Luciano, cuando supo que nuestros planes eran venirnos a vivir al campo. A Luciano siempre le gustaron los gatos. A mí no tanto. En mi casa de la ciudad no teníamos animales porque el reglamento del edificio no permite ni gatos ni perros.

Ahora con la posibilidad de vivir en el campo, no le pude decir que no. De última, viviendo en el campo y en el medio de la nada, el gato es una muy buena mascota de compañía. Lo que no esperaba fue el pedido de la Agus. Ella, al saber que nos mudábamos al campo, me pidió, como favor especial, si podía tener conmigo a un perrito que le regalaron sus amigas cuando se recibió de médica. Es un cachorrito de no se qué raza muy fina y rara y que tiene un nombre mucho más raro todavía.

Y como en el departamento no lo podía tener, lo había llevado a su casa de fin de semana dónde se lo cuidaban los caseros. Pero ahora, prefirió que al perrito, lo tengamos nosotros, así 'mata dos pájaros de un tiro': el perrito se adapta a nosotros y al nuevo entorno y ella, mantiene viva la esperanza, de que algún día, no muy lejano, pueda mudarse al campo, a vivir con nosotros y formar, ella, Luciano, 'Lucianitx' (mi hijx) y yo, una feliz, moderna y poco convencional familia mono-homoparental. 

Idea que no deja de ser una 'locura' desde el frío punto de vista racional pero muy excitante, emocionalmente hablando. Otro, que especuló con la mudanza y consiguió la aprobación, casi desde el 'vamos' (comienzo) es el Tomi. A él le volvieron a ofrecer trabajo donde hizo la pasantía y esta vez aceptó el ofrecimiento. El sueldo es bueno y la ventaja es la entrada monetaria mensual de una cantidad 'x' de dinero, con lo que eso significa, al menos acá, que está tan difícil conseguir trabajo.

La única desventaja es que el trabajo le queda lejos de mi casa de la ciudad. De ahí, que me preguntó si podía mudarse con nosotros ya que desde acá, su trabajo está muy cerca. Y qué otra cosa le podía decir que no fuera 'sí'? Así que Tomi se va a integrar a nosotros en cualquier momento. Que Tomi comparta su vida y mi casa con nosotros, nos pone bien, porque si bien al principio, Luciano y él, se llevaban bastante mal, por celos, ahora son muy amigos (espero que 'sin derechos')... jeeeeeee...

Así que les conté la 'buena nueva' a Carlitos y al Gonza, que por suerte voy a seguir viendo y disfrutando, ya no en el colegio, porque decidí que 'dónde se para la olla, no se mete la polla'. Un poco tarde, pero más vale tarde que nunca. Con Carlitos podemos hacer algo los viernes que no tenemos la obligación de quedarnos contraturno. Entonces, vamos por ahí a comer algo y a transar al parque dónde iba con el Colo. Y si es para cojer/follar vamos al departamento del Gasti.

Lo mismo voy a hacer con el Colo pero los sábados. Aprovechando que Luciano tiene que trabajar, lo voy a llevar a la ciudad y de ahí voy a ir a buscar al Colo y nos venimos al campo donde vamos a estar solos. No creo que tenga problemas para venir al campo, porque el Colo prefiere la soledad del campo. Ademas le gusta tener sexo o hacer el amor al aire libre. En fin, cada loco con su tema. A la tarde, lo llevaría de nuevo a la casa y lo pasaría a buscar a Luciano por el club donde hace natación.

Hasta ahí tengo todo resuelto. Ya voy a ver como hago para cumplirle la promesa al Gonza, que como es el más chico, la vieja lo tiene más controlado, aunque deja que venga conmigo donde sea. De última, lo llevo al departamento del Gasti. Hasta ahora, no fueron más que 'franelas' y un único 'pete' (el del día que fui a la casa) pero el pendejito, quiere que cumpla mi promesa, de cogerlo/follarlo y yo, a las ganas, las tengo intactas. 

Claro que todo esto son 'planes' que tengo, que de ahí a llevarlos a la práctica hay un largo trecho. Hay algunas otras variantes, especialmente con Carlitos y el Gonza, que muchas veces se quedan solos, en la casa durante la semana, pero no sé qué me da, hacer 'algo' en la casa de ellos. Como si fuera diferente, penetrar a un pibito, en su casa, en la mía o en la de un amigo. En fin. Otra cosa que últimamente estoy pensando, es que a ninguno de los pibitos (salvo el Gonza que me lo dijo expresamente) les molesta mi infidelidad y lo único que quieren, es sacarse la calentura conmigo y punto, como pasa con el Colo y Carlitos. Hay un sentimiento de afecto pero no es tan fuerte como para que necesiten la 'exclusividad'. Incluso, el mismo Luciano, me lo planteó, que aunque somos pareja, me ama y todo eso, él quiere seguir teniendo sexo con Carlitos. Así que creo, que el tema 'fidelidad' se está devaluando mucho en mis círculos. Será que, los chicos de ahora, no quieren los compromisos propios de una pareja y les gusta sacarse la 'calentura' con cualquiera que los excite lo suficiente? Será tan así o estoy haciendo una lectura equivocada?





domingo, 10 de septiembre de 2017

Nido nuevo




Me gusta mucho hacer lo que estoy haciendo. Es decir, enseñar. Más que enseñar, educar. Informar y formar al mismo tiempo. O al revés, formar e informar. Me gusta estar en contacto cercano con un mundo que abandoné recientemente pero del que todavía estoy en contacto por medio del Nachito, de Carlitos, del Gonza y de todos mis alumnos. Y también, por qué no, Luciano y el Colo, que hacen que me desenvuelva en un universo fascinante en todo sentido del que me siento parte y arte.

Creo que todos necesitamos sentirnos parte de algo. Parte de un trabajo, parte de una vida, parte de uno mismo. A medida que fui creciendo, me di cuenta, que la persona 'es el arquitecto de su propio destino'. Y que para ser uno mismo, es muy importante, hacerlo como uno quiere, de la mejor manera que se pueda, con el saber hacer y también con nuestros gustos y prioridades, aunque sin perder de vista lo importante que es estar presente en la vida del otro, ayudándole a construir su propio destino.

Estoy en un momento de mi vida en la que incido sobre muchas cosas y personas. Y con mis decisiones, tengo que tratar de no perjudicar a nadie porque muchas veces por 'ver el árbol, no se ve el bosque'. Tengo que pensar que, con una mala decisión mía, puedo estar descuidando al 'otro' que conforma mi entorno íntimo o al que me rodea y se relaciona conmigo y confía en mí y espera que yo haga otro tanto con sus propias expectativas y con las expectativas que tiene para conmigo.

Entonces, si esa decisión la tomo hoy, puede que cambie no solamente mi vida sino la de algunos que me rodean y que se relacionan conmigo. Por eso, tengo que pensar muy bien en lo que hago. Todo este largo preámbulo es para decir que decidí (mos), creo que para bien de nuestra pareja (de Luciano y mía) y para bien de la demás gente que hoy por hoy se relaciona conmigo de alguna manera y dice que me ama (Carlitos, el Colo, el Gonza, la Agus) irnos a vivir a la casa de campo de mi viejo.

El tema de vivir en otro lugar, se lo había planteado al Gasti, quien no tenía problemas de facilitarnos el departamento que no ocupa, sin pagar nada y hasta que consiguiéramos algún departamento para nosotros. Pero ya vimos, que los alquileres de los departamentos acá son muy caros, especialmente en las zonas donde más nos gustan. Y aunque estemos ganando más que antes, no deja de ser una 'sangría' de dinero los gastos del alquiler, servicios, cochera y expensas.

La otra era irnos a vivir con la Agus, idea acariciada incluso por Luciano, que a pesar de la diferencia de edad, sexo y formación, se entiende y complementa con la Agus, a la perfección. La propuesta era casi parecida a la del Gasti: darnos alojamiento, sin otro gasto que nuestra comida hasta que consigamos algo para nosotros porque el departamento de la Agus, tiene 2 dormitorios, pero no es un lugar para 3 adultos porque los espacios comunes son liliputienses.

Así que evaluamos todas las posibilidades y llegamos a la conclusión que la casa del campo es la más viable. Tiene muchas ventajas y también desventajas, pero... La casa de campo está totalmente amueblada y no tendríamos que gastar dinero en comprar nada importante. Solamente, 'chucherías' (objetos de poca importancia) para el desarrollo de nuestra vida cotidiana y alguna que otra boludez. Pero nos ahorraríamos mucho dinero al no tener que pagar alquiler, cochera, expensas y demás.

La desventaja es la distancia entre nuestra nueva casa y el lugar donde trabajamos. Estábamos acostumbrados a hacer ese recorrido en 10 minutos y ahora, vamos a tener que emplear 30' mínimo por autopista y 30' más para cruzar la ciudad. Pero, es algo bastante común que ocurra esto con la gente que vive en ciudades o pueblos construidas en los alrededores de las gran ciudad y que tienen que desplazarse diariamente por razones laborales. Creo que todo será cuestión de adaptación.

Tendríamos que cambiar algunas rutinas y costumbres y levantarnos mucho más temprano para salir a tiempo. Pero el resto del día sería casi igual, tanto el de Luciano (trabajo-almuerzo-gimnasio-trabajo) como el mía (trabajo-almuerzo-trabajo-merienda-tiempo libre). Incluso, Luciano tendría la 'ventaja' de que podría quedarse a cenar y dormir en la casa de la madre, como antes. Ir a trabajar el sábado y seguir con su rutina sabatina, hasta la tarde que yo pasaría a buscarlo.

Yo, los viernes por la noche, sino me quedo en el colegio, podría volver a las reuniones mensuales con los 'diositos' que la haríamos en el campo. También podría el sábado, invitar indistintamente a pasar el día a Carlitos, al Colo o al Gonza, aprovechando que Luciano está en la ciudad, hasta la tarde/noche, que lo llevaría a la ciudad y lo intercambiaría por Luciano con quien podríamos ir a algún lado, a cenar y a divertirnos o volver a casa y entregarnos al 'dolce far niente'.

Incluso, podríamos recibir 'gente' los domingos (padres, hermanos, amigos, etc.) o disfrutarnos en soledad y disfrutar del entorno, que ya no es el mismo de antes, pero por suerte, mucho no cambió, al menos nuestro 'oasis' aunque todo el resto del paisaje que lo rodeaba se está afectando cada vez más con la construcción de 'countries' (barrios cerrados) que avanzan sobre la propiedades vecinas y nos están dejando cada vez más, aislados del pueblo. Claro que eso no es todo, porque apenas supieron de nuestra decisión de mudarnos a la casa de campo, otros 'personajes' dignos de mención (Tomi y Agus), vieron el 'filón' (el provecho) y en forma directa y nada solapada deslizaron la posibilidad de integrarse con nosotros en nuestro nuevo 'nidito'. Dormitorios y lugar hay de sobra para ellos y para muchos más también, pero todo esto surge ahora, cuando la idea de la 'isla' ya casi se me había borrado de la cabeza. No hay con qué darle: 'cuando un pobre se arremanga, hasta el culo se le ve'... jaaaaaaaa....







martes, 5 de septiembre de 2017

Nubarrón




El sábado pasó sin pena ni gloria hasta que a la noche, Luciano, el Matius, el 'Pollo' y yo fuimos a escuchar a una banda de rock en donde toca un primo de Luciano. Le hicimos extensiva la invitación al resto de los 'diositos' pero por diferentes motivos no pudieron ir. Al día siguiente, domingo, iban a ir a la casa de fin de semana del Matius, ya que yo iba a la casa del Gonza a almorzar como había convenido con los padres. Ahora creo que no debería haber aceptado la invitación pero... 

Además, tenía muchas ganas de estar con el 'pendex'. Y esa era una oportunidad inmejorable, más que tenía la 'venia' (permiso) de los padres para acercarme más al 'pendex' (claro que ellos no pensaban que nosotros habíamos intimado). Luciano se iba a almorzar a la casa de Carlitos y yo me iba a agregar para la hora de la merienda. Después, habíamos pensado ir a cenar a la casa de fin de semana del Matius que los domingos por la noche, se hizo el lugar de reunión casi inevitable de los 'diositos'.

Con los padres del Gonza, quedamos en encontrarnos el domingo al mediodía. Los padres del Gonza me habían pedido encarecidamente que no llevara nada pero igual, compré flores para la madre y una botella de buen vino para el padre, con toda la intención que la tomáramos en el almuerzo. Viven muy cerca del colegio, en una zona residencial de alta categoría y en un piso muy alto de un edificio nuevo y terriblemente lujoso. El Gonza bajó a abrirme la puerta y juntos, subimos por el ascensor.

Me recibió la madre del Gonza, deshaciéndose en lamentos y explicaciones, me dijo que el esposo había tenido que viajar urgentemente a una ciudad cercana, porque se le presentó un problema en la fábrica donde trabaja y él es el responsable de la producción. Yo le dije que no se preocupara, le entregué mis 'presentes' y juntos fuimos al living-comedor donde la mesa ya estaba puesta. El almuerzo transcurrió sin problemas y en un clima agradable. Obviamente hablamos de la jornada en las sierras de Córdoba, del Gonza y de mi vida.

Al finalizar el almuerzo, la mujer sirvió el postre y luego tomamos café. Finalmente, le dijo al Gonza que me mostrara las fotos que había sacado del viaje a las sierras y que había alojado en la computadora de su habitación. Así que hasta allá fuimos, mientras la madre, levantaba la mesa, lavaba y ordenaba todo. El dormitorio del Gonza es el dormitorio típico de un pibito de 16 años, aunque lo que más a la vista está, es un televisor grandísimo colgado de una de las paredes.

El Gonza encendió el televisor y la compu y unos cuantos segundos después estábamos viendo las fotos que había sacado en las sierras de Córdoba. Realmente, algunas de ellas, eran muy graciosas y muchísimas, muy bien logradas. Incluso, las en blanco y negro, estaban espectaculares y los primeros planos en algunas y las tomadas con grandes angulares en otras, me llamaron la atención. Ante mi inquietud, el Gonza me dijo que él y su papá eran aficionados a la fotografía y que la practicaban mucho.

También había filmado algunos videos pero eran pocos aunque bastante buenos, especialmente de los profesores en las diferentes actividades en las que nos habíamos desempeñado. Yo estaba maravillado. Detrás de la fachada de 'pibito' terrible había un ser humano de una sensibilidad exquisita que provocaba mi admiración. Después, me mostró otras fotografías que había hecho en otros lugares y algunas hechas posters y que denotaban una gran pasión y habilidad por el arte de la fotografía. 

Al final, me invitó a jugar con la 'play' (PS4) pero le dije que mucho no me gustaban los juegos virtuales aunque igualmente me mostró una enorme colección de ellos, con los que jugaba en sus tiempos libres. En un momento, colocó un juego donde nos instalamos virtualmente no sé en qué circuito europeo listo para enfrentarnos en una carrera de motos GP. En ese momento, apareció la madre del Gonza preguntándonos si queríamos merendar. El tiempo había pasado sin que lo notáramos y yo tenía que irme...

Le dije eso. Que tenía otro compromiso con algunos amigos con los que había comprometido a encontrarnos más o menos a esa hora. El Gonza y la madre creo que se desilusionaron un poco, pero no podía hacer otra cosa. Me despedí de ella y el Gonza bajó conmigo hasta la puerta del edificio. Le dije que la había pasado re bien en la casa y que esperaba que no fuera la última vez que me invitaba. El Gonza me dijo que yo podía ir todas las veces que quisiera pero que le hubiera gustado que hubiéramos hecho 'algo'. 

Le dije que yo le había prometido eso pero que me parecía que su casa y con la madre en ella, no era ni el lugar ni el momento para hacer nada de nada. Que ya veríamos como hacer para estar solos y hacernos el amor realmente como lo queríamos. Me acompañó hasta el auto y le pedí que entrara al mismo. Los vidrios polarizados nos aislaban del exterior. La tarde se extinguía y como no había gente en los alrededores aproveché para besarlo en la boca y franelearlo a fondo hasta que mi calentura se hizo indominable. 

Me desabroché el pantalón y me saqué la pija que ya la tenía re parada. Luego, desabroché el pantalón del Gonza e hice lo mismo. Y así volvimos a repetir lo que habíamos hecho en mi bolsa de dormir cuando fuimos a Córdoba. Como 'víctima o victimario'. Nos besamos apasionadamente e intercambiamos una masturbación que duró varios minutos y que gozamos como si hubieran sido horas. En un momento dado, y como el Gonza miraba demasiado mi pija, lo tomé de la nuca y lo fui acercando lentamente a mi pija. 

El pibito dejó que le llevara la cabeza hasta que logré que toda mi pija entrara en su boca. Después le guié con la mano sobre su cabeza para que hiciera el movimiento eyaculatorio mientras yo seguía masturbándolo. El Gonza, al cabo de un buen rato, derramó su semen sobre mis dedos, que formando una especie de paraguas sobre su glande, impidieron que la leche se derramara por el tapizado del auto. Yo 'acabé' poco después, los hectolitros de leche a los que estoy acostumbrado. Le avisé al Gonza con tiempo, lo que estaba por pasar, para que pudiera quitar su boca y siguiera solamente con la mano, la masturbación que me estaba haciendo. El Gonza estaba feliz y yo también. Mientras nos limpiábamos con pañuelitos de papel, le prometí que ya íbamos a buscar un momento y un lugar seguro y tranquilo, para hacer eso que tanto deseábamos. Me dijo que estaba bien y que esperaba que fuera pronto. Que él gustaba mucho de mí y que estaba muy caliente conmigo y que 'nada ni nadie' iba a interrumpir ni interponerse en nuestra relación. Después seguimos besándonos hasta que nos despedimos. Yo me quedé pensando, en el Colo y en Carlitos, que siempre fueron tan flexibles en la relación que tienen conmigo y en lo que me había dicho el Gonza: que 'nada ni nadie' iba a interrumpir ni interponerse en nuestra relación. No se convertirá el Gonza en un nuevo nubarrón en mi horizonte?