domingo, 10 de septiembre de 2017

Nido nuevo




Me gusta mucho hacer lo que estoy haciendo. Es decir, enseñar. Más que enseñar, educar. Informar y formar al mismo tiempo. O al revés, formar e informar. Me gusta estar en contacto cercano con un mundo que abandoné recientemente pero del que todavía estoy en contacto por medio del Nachito, de Carlitos, del Gonza y de todos mis alumnos. Y también, por qué no, Luciano y el Colo, que hacen que me desenvuelva en un universo fascinante en todo sentido del que me siento parte y arte.

Creo que todos necesitamos sentirnos parte de algo. Parte de un trabajo, parte de una vida, parte de uno mismo. A medida que fui creciendo, me di cuenta, que la persona 'es el arquitecto de su propio destino'. Y que para ser uno mismo, es muy importante, hacerlo como uno quiere, de la mejor manera que se pueda, con el saber hacer y también con nuestros gustos y prioridades, aunque sin perder de vista lo importante que es estar presente en la vida del otro, ayudándole a construir su propio destino.

Estoy en un momento de mi vida en la que incido sobre muchas cosas y personas. Y con mis decisiones, tengo que tratar de no perjudicar a nadie porque muchas veces por 'ver el árbol, no se ve el bosque'. Tengo que pensar que, con una mala decisión mía, puedo estar descuidando al 'otro' que conforma mi entorno íntimo o al que me rodea y se relaciona conmigo y confía en mí y espera que yo haga otro tanto con sus propias expectativas y con las expectativas que tiene para conmigo.

Entonces, si esa decisión la tomo hoy, puede que cambie no solamente mi vida sino la de algunos que me rodean y que se relacionan conmigo. Por eso, tengo que pensar muy bien en lo que hago. Todo este largo preámbulo es para decir que decidí (mos), creo que para bien de nuestra pareja (de Luciano y mía) y para bien de la demás gente que hoy por hoy se relaciona conmigo de alguna manera y dice que me ama (Carlitos, el Colo, el Gonza, la Agus) irnos a vivir a la casa de campo de mi viejo.

El tema de vivir en otro lugar, se lo había planteado al Gasti, quien no tenía problemas de facilitarnos el departamento que no ocupa, sin pagar nada y hasta que consiguiéramos algún departamento para nosotros. Pero ya vimos, que los alquileres de los departamentos acá son muy caros, especialmente en las zonas donde más nos gustan. Y aunque estemos ganando más que antes, no deja de ser una 'sangría' de dinero los gastos del alquiler, servicios, cochera y expensas.

La otra era irnos a vivir con la Agus, idea acariciada incluso por Luciano, que a pesar de la diferencia de edad, sexo y formación, se entiende y complementa con la Agus, a la perfección. La propuesta era casi parecida a la del Gasti: darnos alojamiento, sin otro gasto que nuestra comida hasta que consigamos algo para nosotros porque el departamento de la Agus, tiene 2 dormitorios, pero no es un lugar para 3 adultos porque los espacios comunes son liliputienses.

Así que evaluamos todas las posibilidades y llegamos a la conclusión que la casa del campo es la más viable. Tiene muchas ventajas y también desventajas, pero... La casa de campo está totalmente amueblada y no tendríamos que gastar dinero en comprar nada importante. Solamente, 'chucherías' (objetos de poca importancia) para el desarrollo de nuestra vida cotidiana y alguna que otra boludez. Pero nos ahorraríamos mucho dinero al no tener que pagar alquiler, cochera, expensas y demás.

La desventaja es la distancia entre nuestra nueva casa y el lugar donde trabajamos. Estábamos acostumbrados a hacer ese recorrido en 10 minutos y ahora, vamos a tener que emplear 30' mínimo por autopista y 30' más para cruzar la ciudad. Pero, es algo bastante común que ocurra esto con la gente que vive en ciudades o pueblos construidas en los alrededores de las gran ciudad y que tienen que desplazarse diariamente por razones laborales. Creo que todo será cuestión de adaptación.

Tendríamos que cambiar algunas rutinas y costumbres y levantarnos mucho más temprano para salir a tiempo. Pero el resto del día sería casi igual, tanto el de Luciano (trabajo-almuerzo-gimnasio-trabajo) como el mía (trabajo-almuerzo-trabajo-merienda-tiempo libre). Incluso, Luciano tendría la 'ventaja' de que podría quedarse a cenar y dormir en la casa de la madre, como antes. Ir a trabajar el sábado y seguir con su rutina sabatina, hasta la tarde que yo pasaría a buscarlo.

Yo, los viernes por la noche, sino me quedo en el colegio, podría volver a las reuniones mensuales con los 'diositos' que la haríamos en el campo. También podría el sábado, invitar indistintamente a pasar el día a Carlitos, al Colo o al Gonza, aprovechando que Luciano está en la ciudad, hasta la tarde/noche, que lo llevaría a la ciudad y lo intercambiaría por Luciano con quien podríamos ir a algún lado, a cenar y a divertirnos o volver a casa y entregarnos al 'dolce far niente'.

Incluso, podríamos recibir 'gente' los domingos (padres, hermanos, amigos, etc.) o disfrutarnos en soledad y disfrutar del entorno, que ya no es el mismo de antes, pero por suerte, mucho no cambió, al menos nuestro 'oasis' aunque todo el resto del paisaje que lo rodeaba se está afectando cada vez más con la construcción de 'countries' (barrios cerrados) que avanzan sobre la propiedades vecinas y nos están dejando cada vez más, aislados del pueblo. Claro que eso no es todo, porque apenas supieron de nuestra decisión de mudarnos a la casa de campo, otros 'personajes' dignos de mención (Tomi y Agus), vieron el 'filón' (el provecho) y en forma directa y nada solapada deslizaron la posibilidad de integrarse con nosotros en nuestro nuevo 'nidito'. Dormitorios y lugar hay de sobra para ellos y para muchos más también, pero todo esto surge ahora, cuando la idea de la 'isla' ya casi se me había borrado de la cabeza. No hay con qué darle: 'cuando un pobre se arremanga, hasta el culo se le ve'... jaaaaaaaa....







4 comentarios:

  1. Qué bien que estés disfrutando con tu trabajo, eso es fundamental para hacer las cosas bien y para que estés feliz. El tema de la casa en las afueras es complicado, hay que valorar todo muy bien con sus pros y contras. Por lo que veo, ya tienes pensadas todas las posibilidades que tiene la casa de campo, con horarios asignados a todos los componentes de la isla. Espero que tomes la mejor decisión.
    Besos.

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    1. Es así, ALUCINAÍTO. Lo pensamos un montón de veces pero no teníamos otra salida que ir a vivir en la casa de campo (que también tiene sus desventajas, pero las consideramos tarde). Por ejemplo, ahora, todo bien porque tenemos el auto Pero el auto se descompone y podemos estar varios días sin él. Entonces que vamos a hacer? Tenemos que ir al culo del mundo (a la ruta) para tomar el ómnibus. Para eso tendríamos que salir mucho antes y conocer las frecuencias horarias y todo eso. Para colmo, el ómnibus va por la ruta 'vieja' sin peaje (paralela a la autopista) y tiene ascenso y descenso de pasajeros a cada rato, lo que hace que se demore una enormidad para llegar. Y a la noche? Que disminuyen las 'frecuencias'? No quiero ni pensar el día que no tengamos el auto. Quizás contratar un remis pero nos va a salir un 'huevo' (testículo) y la mitad del otro. En fin. Es lo que hay.

      La ventaja es que no tenemos que gastar en nada de nada por ir a vivir a esa casa, porque si alquilábamos de Rosario, nos dimos cuenta que no tenemos muebles: ni de cocina ni de comedor ni de estar ni nada de nada. Solamente la cama y la ropa de cama. Lo demás hubiéramos tenido que comprarlo todo (electrodomésticos, televisor, equipo de música y todo lo que te puedas imaginar para tener un confort más o menos pasable). Todo eso, en la casa de campo está, así que lo que vamos a gastar en viajes cuando no tenemos el auto, lo ahorramos no comprando muebles. En fin, como verás, todo un bolonki de primera!

      En cuanto a la 'isla' me parece que todo está encarado para formar una familia mono-homoparental con algunas características que todavía la sociología no lo contempla y que seremos nosotros, los que inauguraremos una nueva 'familia' y como dice el Martín Fiero, 'para bien de todos y para mal de ninguno'. Veremos que surge!

      Besos!

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  2. Como bien dices, todo tiene sus pros y sus contras. Y sin duda uno de los contras son los desplazamientos. Por lo que hace a tu poliamoría creo que te olvidas que ahí en el campo está ese chico de la pija regruesa (No puedo ahora recordar su nombre) que aún después de casado ha disfrutado de tu colita...

    Os deseo una decisión acertada y que todo sea para bien.

    Un abrazo.

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    1. No lo dudes, JOSEP! Diste en la tecla. Los desplazamientos son nuestro 'talón de Aquiles' especialmente el día que no tengamos el auto para desplazarnos. No quiero ni pensar, el día que llegue ese momento. Brrrrr!

      En cuanto al Juanma, siempre fue un tipo muy discreto y reservado. Tímido, obediente y sumiso como cualquier peón de campo, que obedece a lo que se le dice pero que no tiene iniciativa propia, así que por ese lado, estoy tranquilo.

      Si tenés 'whatsapp' debés haber visto miles de veces, el negro del whatsapp. Bueno, para que tengas una idea del misil del Juanma, es las 2/3 del tamaño de la pija de ese negro, con la diferencia que al Juanma se le para y se le sale todo la 'cabeza' (glande) afuera que te juro que es más grande que una naranja grande.

      Está bien, reconozco que me gusta y sufrí las veces que me la metió por la boca y por el culo pero, sentir esa monstruosidad dentro de uno, además de dolorosísimo, aunque no lo creas, también es placentero o seré que yo soy medio 'masoquista'... jaaaaaaaa...

      Besos!

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