sábado, 25 de noviembre de 2017

Alfredo





Alfredo es uno de los hijos de Federico. Tiene 21 años y nos conocimos casualmente, cuando auxiliamos a su familia, una noche que estaban varados en la ruta, porque el auto del padre por un desperfecto mecánico los dejó de a pie. Alfredo es muy lindo, casi un 'diosito'. Su familia le dice 'Freddy'. Seguro que es gay y que está 'enclosetado'. Al menos eso es lo que parece. En nuestro primer 'encuentro' prácticamente no hablamos. Sólo intercambiamos miradas y hasta ahí. 

Pero esa noche, no hubo oportunidad para nada porque Alfredo rehuía cualquier tipo de contacto. Evitaba el diálogo y evitaba mi mirada. Noches pasadas, Alfredo, en nombre del padre, me llamó para invitarnos a una cena que se haría en la casa, el viernes 10. Recordé que Luciano, los viernes a la noche va a cenar a la casa de la madre y se queda a dormir. Así que le pregunté si quería ir.  Luciano me dijo que sí. En cambio, Tomi no podía porque esa semana trabajaba de noche. 

Como Luciano también tenía que trabajar al día siguiente y pensaba ir a dormir a la casa de la madre, le propuse que en lugar de eso, fuéramos a 'dormir' al departamento del Gasti. Pero Luciano no quiso porque adujo que íbamos a volver tarde y seguramente haríamos el amor y no dormiríamos. En eso tenía razón, pero era una oportunidad de salir de la rutina y no necesariamente, tendríamos que tener sexo. Pero Luciano no quiso y fin de la historia. Iba a tener que dormir solo esa noche.

Así que el viernes, fuimos a la cena en la casa de Alfredo. Ahí nos enteramos que Federico padre es de doble apellido y que se dedica a la abogacía, ya que el estudio jurídico está en la planta baja mientras que su casa está en la planta alta. Federico hijo no estaba. Sí, Eugenia y Alfredo. El más chiquito tampoco. Cuando llegamos, ya había gente en la casa, así que Federico padre, nos presentó a sus  amigos, como 'amigos' a nosotros también.

Cenamos en el quincho del jardín del fondo de la casa, el infaltable asado. El lugar está bárbaro y hasta 'pileta de natación' (piscina) tiene. Antes del asado, sirvieron la clásica "picada" de quesos y fiambres. Las otras personas, en su mayoría eran matrimonios. También había algunos hombres solos. Todos eran de edad similar a Federico padre. Es decir, casi todos eran 'maduritos'. Así que no tuvimos otra opción que socializar entre nosotros (Luciano, Eugenia, el novio de Eugenia, Alfredo y yo)...

Eugenia, que estaba con el novio, volvió a monopolizarlo a Luciano a quien no le vi en ningún momento, algún tipo de incomodidad. Por suerte para mí y a diferencia del primer encuentro, Alfredo estuvo más 'abierto' (conversador). Así pudimos comunicarnos y conversar más entre los dos, aunque no pude evitar mirar de reojo, varias veces a Luciano. Me sorprendió, la segunda vez que los miré, que el novio de Eugenia ya no estaba aunque ellos seguían hablando animadamente.

Nosotros (léase Alfredo y yo) también lo hicimos pero nuestra conversación estuvo caracterizada por el hecho que al principio, tenía que sacarle a Alfredo, las palabras con 'tirabuzón' (a la fuerza). Creo que el gusta de mí, como yo gusto de él. Los dos, intuíamos la homosexualidad del otro, incluso mi radar-gay me indicaba que Alfredo tenía agua y que me podía 'tirar' (avanzar) tranquilo sobre él y aunque el pibito se mostraba un poco más vivaz, se mantenía algo reservado.

Yo no quería tomar la iniciativa, porque tenía miedo de 'espantarlo' (asustarlo) de entrada. Finalmente y después de hablar bastante, no tuve otra opción que tomar 'al toro por las astas'. Cuando nos llamaron a la mesa, nos sentamos juntos. Ahí volvieron a cruzarse nuestras miradas varias veces para luego integrarnos a la conversación que Eugenia, el novio y Luciano, venían manteniendo y que era totalmente superficial e intrascendente, típico de las conversaciones sobre 'bueyes perdidos'.

Al finalizar la cena, cuando estábamos haciendo la sobremesa, le pedí a Alfredo si podía indicarme donde estaba el baño. Eugenia me dijo como llegar al baño de la casa, que estaba en el piso superior, sobre el bufete jurídico del padre. Pero como parecía medio complicado, llegar a él, Alfredo se ofreció a guiarme. Realmente, no parecía, era complicado. Al llegar, como estaba ocupado, Alfredo, decidió llevarme al baño de la planta baja, al que accedimos a través del garaje.

Ahí, mientras Alfredo me esperaba, para poder guiarme nuevamente hasta el 'quincho', me preguntó si la estaba pasando bien, y se disculpó, porque el padre, no nos había dado mucha 'bola' (prestado atención) en toda la noche. Yo le contesté que sí y que se lo tenía que agradecer a él, porque era mucho más simpático y 'dado' (extrovertido) que el día que nos conocimos. Y que podíamos ser buenos amigos, porque por lo que habíamos conversado, teníamos gustos parecidos.

Alfredo, me miró a los ojos y me dijo que sí. Entonces, le confesé que yo era 'gay' y que esperaba que eso no le molestara y que no fuera la causa por la cual nuestra amistad no se diera. También le dije que no se alarmara porque no pensaba seducirlo ni nada. Y que esperaba que me guardara el secreto ya que yo estaba 'tapado' (enclosetado) ante el mundo y quería que así siguiera, en especial con el padre, que aparentemente sentía cierto afecto por nosotros pero no sobre los gays..

Especialmente, por los comentarios 'homófobos' que había hecho el padre en un momento y seguido por todos sus amigos. Con ese 'verso' (justificación) seguí un tiempo, hablando del tema de la homosexualidad y la sociedad rosarina y mirándolo, de tanto en tanto, para ver como reaccionaba. No sé por qué pensé que Alfredo también me iba a decir que era gay, pero, Alfredo no dijo nada ni admitió nada tampoco. Sí se puso algo molesto con mi confesión pero me prometió que mi 'secreto' iba a estar seguro. Me preguntó si Luciano también era gay y le dije que sí, pero no le dije que éramos pareja sino solamente amigos. Después, volvimos al quincho. La telaraña estaba extendida. Ahora, es solamente cuestión de tiempo. Esperar pacientemente hasta volver a encontrarnos y que Alfredo, madure mi confesión y se anime él también, a confesarme su orientación sexual. Solamente, es cuestión de encontrarnos en otro momento y seducirlo, para hacerlo incursionar en unas experiencias, que según me parece, no sé por qué, todavía no experimentó. Y no es para menos, teniendo semejante troglodita homófobo como Federico padre y sus amigos. Voy a tener que darle tiempo a Alfredo. Como 'depredador' que soy, según Betulo, ahora tengo que esperar que, tarde o temprano, mi 'presa' caiga en la trampa. Quizás demore, pero estoy casi seguro, que más tarde o más temprano, va a caer... jeeeee...






6 comentarios:

  1. Lo que hace poco más de un mes era una estrella fugaz que pasó se ha convertido ahora en una telaraña. Me refiero a tu respuesta a mi comentario del post de aquel día, en el que, no sé por qué, llamaba yo Andrés a Alfredo. ¡Qué lío, oiga!

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    1. Todo lo que pueda pasar, pasará si volvemos a encontrarnos, ALUCINAITO. En el primer 'encuentro' prácticamente no conocía nada de este 'diosito', de ahí que no tenía muchas esperanzas.

      Ahora, las posibilidades cambiaron. Conversamos mucho y me enteré muchas cosas de él, qué hace y lo que le gusta. Tiene mi celular y yo el suyo. Es decir, al menos ahora, estoy más 'conectado' que antes.

      Igualmente, por más ganas que yo tenga de un acercamiento más 'íntimo', creo que tiene que correr mucha agua bajo el puente, para que cristalicemos algo. Le tengo que dar tiempo, para que digiera mi 'confesión' y ver si Alfredo, se 'abre'... jeeeeeee...

      Besos!

      Pd. Sino lo mencionás, no me di cuenta que habías cambiado el nombre de Alfredo por el de Andrés. Fue un lapsus que le dicen...

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  2. Jmmm todo un "sembrador" el muchacho, va regando por aquí y va regando por allá, hasta que un dia pasa a penetrar, perdón quise decir, a recojer los frutos de los muchachos que van emergiendo.

    Es bueno saber que tu esencia sigue siendo la misma, todo un placer leerte jajaja

    Cuídate mucho Lu

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    1. Así es DANIEL, como dice mi viejo, 'el zorro pierde el pelo, pero no las mañas'... Relacionarme íntimamente es igual que el pescador ansioso: no se conforma con una sola línea o un solo anzuelo. Echa al agua varios y que sea lo que la vida quiera! Yo hago lo mismo. Encaro a varios 'diositos' al mismo tiempo. Alguno siempre responde positivamente. Y si son varios, como ahora, mejor que mejor... jeeeeee...

      Besos!

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  3. Parece una buena estrategia. Solo hace falta que ese radar gay tuyo sea tan efectivo como fue en ocasiones anteriores... Suerte. Aunque no sé porque te la deseo, siempre la tienes.

    Un abrazo.

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    1. Como dije en mi post, JOSEP, la telaraña está extendida. Falta, nada menos, que caiga la presa en ella. Alfredo se me hace que no es fácil pero tampoco, es imposible. Creo que todo es cuestión de tiempo, más con estos chicos, que viven 'enclosetados'. Mientras lo espero, me saco las ganas, con Luciano, Carlitos, el Colo, el Gonza y ahora el Pela. Si se me concreta el plan, será buenísimo, sino, por suerte, tengo quien me saca la leche... jeeeee...

      Besos!

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