domingo, 28 de enero de 2018

Vacaciones de verano 2





Los padres del Pela y los hermanos (dos mujeres más grandes que él y un pibito más chico), llegaron el domingo por la tarde. Los amigos del Pela ya se habían ido y nosotros nos estábamos acomodando en la casa que habíamos alquilado. La casa era chica pero con todas las comodidades y el confort al que estábamos acostumbrados. Tenía dos dormitorios con sus camas, un baño completísimo, una cocina ídem y un amplio living-comedor con  mesa, sillas y sofás. También tenía una cochera cubierta y en la parte de atrás, un patio con parrilla y sillones de playa. Qué más podíamos pedir? 

Y apenas supimos que los padres del Pela habían llegado, nos fuimos a la casa, que estaba a 3 o 4 cuadras de distancia y nos presentamos. Mejor dicho, me presenté porque al Nachito y a los amigos ya los conocían. Eso fue una sorpresa para mí. En ese momento, me di cuenta, qué abandonado lo tenía al Nachito. Hasta que cumplió los 12 o 13 años, hice de papá, hermano, maestro, confesor y amigo del Nachito. Pero, sin darme cuenta, le 'solté la mano' y no sé cuándo. Y ahora me encontraba con un pibito de 17 años, casi totalmente desconocido de lo que hacía o dejaba de hacer.

Tendría que aprovechar estos días, que íbamos a estar juntos, para volver a recuperar el papel que cumplía en la vida del Nachito. Así que comencé a delinear mis objetivos para esos días y para cuando volviéramos también, porque pensándola bien, lo que me pasó con el Nachito, también me estaba pasando con el Tato. Éramos tan unidos, hasta no hacía tanto tiempo y ahora me resultaban verdaderos desconocidos. Está bien que cada uno tiene actividades y no coinciden nuestros horarios para estar juntos, salvo algunos momentos de la semana, pero, esta situación realmente me molestaba.

Lo positivo fue que conocí a los padres del Pela y ellos me conocieron a mí. Exteriorizaron su bienestar al conocer que yo era el hermano mayor de un buen amigo del Pela y que además, era psicólogo y docente secundario de un colegio religioso y profesor de Carlitos, al que tienen en un pedestal. También me ayudó que el Pela hablara bien de mí... Jeeeee... El padre del Pela es ingeniero y también docente universitario y la madre también es docente pero primaria, así que estuvimos hablando mucho de la problemática docente actual. Y eso me fue haciendo ganar puntos.

La primer noche, el Pela se quedó a dormir con nosotros en la cama grande, donde habíamos decidido dormir el Nachito y yo. Los otros dos 'pajaritos', se acostaron en el otro dormitorio donde había dos camas individuales. Y como en la cama grande éramos 3, tuvimos que apretarnos bastante. En esa estrechez de cuerpos y en medio de la oscuridad de la habitación, pude 'franelear' un poco al Pela, pero no fuimos más allá, porque no sabíamos si el Nachito estaba dormido o no. Y como el Pela estaba inquieto por eso, solamente nos besamos y nos 'franeleamos' (acariciamos) en silencio. 

Evitamos la paja y la felación porque estábamos 'pegados' al Nachito y por más que nos daba la espalda y parecía que dormía, el Pela no quiso correr riesgos. Para las noches siguientes, el Nachito infló dos de los colchones que habíamos llevado y los tiró en el living. Los otros dos 'pajaritos' hicieron otro tanto con sus colchones. El Pela, prefirió dormir con sus amigos, usando uno de los colchones que había inflado el Nachito. Así que, mientras ellos dormían juntos en el living, yo me quedé más solo que loco malo, durmiendo en la cama grande y haciéndome la paja... Grrrrr...

Los 'pajaritos' (el Pela incluido) eran geniales y me sentí 'pleno' de convivir con ellos. A la mañana dormíamos y por la tarde, íbamos a la playa. Por las noches, salvo algunas veces, que hice 'sociales' con los padres del Pela, yo salía con los 'pajaritos' y como sabían que yo soy gay, ellos miraban 'tipos' para mí, mientras que yo miraba 'minitas' para ellos... jaaaaaa... Con el Pela, intercambiábamos miradas, tratábamos de caminar juntos o sentarnos uno al lado del otro, para poder rozarnos o acariciarnos pero hasta ahí. Hubo algunos besos y manoseos furtivos pero nunca pudimos ir más allá.

Muchos días hice 'sociales' con los padres del Pela. También con las dos hermanas más grandes (20 y 22 años) del Pela. En una de las charlas de sobremesa, les conté a los padres del Pela, el problema de vivienda que tenía, omitiendo la relación de pareja que tengo con Luciano. Les conté que primero, vivía con mis hermanos y un amigo (Luciano) pero, que tuve que dejar mi casa, porque mi papá se había separado y había ido a vivir ahí. Así que, Luciano, el Tomi y yo, fuimos a vivir al campo pero como se nos hacía muy caro, habíamos decidido volver a vivir a Rosario.

Y que en eso estaba, buscando un lugar para vivir. También les conté lo del accidente de Luciano y sobre el trabajo del Tomi y todo eso. Ellos me preguntaron sobre mi trabajo, mi familia y mis ideas. Y como nuestros pensamientos políticos eran los mismos, hicimos buenas 'migas' y a partir de ese momento, afianzamos mucho más, nuestra incipiente amistad. El día previo a nuestro regreso, nos invitaron a los 'pajaritos' y a mí a comer un asado de despedida. Después de la cena, el padre del Pela me llevó aparte y me dijo que quería hablar conmigo de un 'temita'.

A pesar que con el Pela no había pasado nada, mi 'cola de paja' comenzó a incendiarse. Por suerte, el tipo fue directo al tema, que no tenía nada que ver con el Pela. Me dijo que él tenía una casa, muy cerca de donde vivían ellos, donde habían vivido los padres, fallecidos ambos, que estaba deshabitada pero amoblada y lista para usar. Ellos no la habían querido alquilar o vender pensando que alguno de sus hijos la ocuparía. Así que mientras eso no pasara, me la ofrecían, sin compromiso, para que yo viviera ahí. En ese momento, se integró a nuestra charla, la madre del Pela.

Pero no terminaba todo ahí. También me dijeron que no me iban a cobrar el alquiler. Sólo tenía que pagar, los gastos de servicios (agua, luz, gas, etc.). Sí me pedía que cuidara la casa como si fuese mía. Yo me negué porque me parecía un abuso de confianza. Les estaba por coger/follar al hijo en cualquier momento y encima, me iba a aprovechar de ellos, ocupando gratis, la casa que me ofrecían? Me pareció, no sé, abusivo de mi parte, algo desubicado, inmoral y nada ético. Y salvo que mi idea, era cogerles/follarles al hijo, le dije todo lo demás.

Pero ellos me dijeron que creían que yo era de confianza, más sabiendo lo bien conceptuado que Carlitos y la mamá me tenían y que siendo profesor su Carlitos y hermano del Nachito, amigo muy querido por el Pela y lo bien que hablaba el Pela de mí hizo que ellos tomaran esa decisión. La verdad que ese ofrecimiento me tomaba totalmente desprevenido, pero era una oferta increíble que conjugaba varias cosas: conseguir una casa donde vivir en un barrio que me encanta, no pagar alquiler ni expensas, estar a una cuadra del Pela y a un par de cuadras de los 'pollitos', cerca de todo y lejos de nada. Así que sin pensarlo mucho más les dije que, hablaríamos mejor cuando volvieran a Rosario. Los padres del Pela estuvieron de acuerdo y se mostraron más que satisfechos. Claro que no se mostrarían así, si supieran mis intentos de avanzar sobre el hijo, pero bueno, así están dadas las cosas hoy. El 2018 no empezó bien, por el lado de Luciano, pero solucionado ese tema, creo que se pondrá mucho, pero mucho mejor, a medida que vaya pasando el tiempo. Espero... Jeeeeee...








martes, 23 de enero de 2018

Vacaciones de verano 1




Un hola gigante a todos los que me leen! Acá volvió el 'viejito' imaginativo. Y no es que tenga Alzheimer o me haya olvidado de la contraseña para entrar al Blogger. Simplemente, me tomé unos días de vacaciones del blog y por extensión, ustedes de mí... Jeeeeeee... Y, lo que tenía que pasar, pasó. Claro que no pasó sólo una cosa sino que pasaron varias y para no hacer una narración tan larga, voy a tratar de sintetizarlas y hacer un resumen. A ver como sale.

Durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo, no conseguí torcer la decisión de la madre de Luciano, así que, no nos vimos físicamente y sí, virtualmente, porque para vernos y hablar de los complejísimos temas que tenemos que enfrentar, nos pasamos usando el whatsapp y también el skype. Y mientras estuve en Villa Gesell, recurrimos a las videollamadas o a los mensajes por whatsapp, cuando tenía buena señal de internet, porque en la costa, la señal de internet no es buena.

Desde Rosario, no conseguí alquilar nada en Villa Gesell. Todo estaba alquilado. Solamente conseguí algunos lugares muy alejados. El resto de los departamentos y casas cerca de la playa, estaban alquilados. La otra posibilidad era alquilar en un pueblo vecino (Mar de las Pampas) pero los alquileres eran carísimos. Además la idea nuestra, mejor dicho mía, era ir a Villa Gesell para aprovechar la 'volada' (ocasión) y poder estar cerca del Pela y ver si podíamos hacer 'algo'.

La verdad que ya me estaba desesperando, hasta que decidí en las vísperas de la noche de reyes, tomar 'al toro por los cuernos' y así, sin más, ir a un camping a Villa Gesell y una vez, instalados allá, ver si podíamos encontrar algo 'potable' (bueno) para alquilar. Así que hablé con el Nachito y los amigos y les dije mi idea. Los 'pajaritos' (el Nachito y los amigos) aceptaron entusiasmados mi idea. Ellos querían ir de 'vacaciones' y no les importaba vivir donde fuera. La cuestión era ir... Jeeeeee... 

Así que eso fue lo que hicimos. Salimos el 6 de enero a la madrugada y llegamos a Villa Gesell a la hora del almuerzo. Apenas llegamos, decidimos ir a almorzar primero y después, dar una vuelta por ahí e informarnos sobre los campings de la ciudad, costos y servicios. También fuimos hasta el barrio donde estaba el Pela con los amigos. El lugar estaba bueno. Algo lejos del centro pero con unas playas amplísimas y con mucha menos gente que en las otras playas pero eso era lo de menos.

Gracias a los 'wsp' y a los 'gps' de los celulares, pudimos encontrar la casa donde estaba el Pela, especialmente porque en esa zona, las calles no son rectas y es fácil extraviarse. En ese rato, que estuvimos juntos, el Nachito les contó de nuestro problema de alojamiento y que íbamos a ir a un camping hasta conseguir alquilar algo cerca de la playa. El Pela nos dijo que si queríamos, esa noche podíamos pasarla con ellos pero que nos teníamos que ir al día siguiente porque llegaban los padres.

La propuesta era interesante. Los amigos del Pela se iban al día siguiente porque llegaban los padres del Pela y éste, estaba contento porque no se quedaba solo, ya que habíamos llegado nosotros, especialmente, porque además de los padres, iban las hermanas con algunas amigas. Así que ese día, fuimos a la playa, almorzamos/merendamos y recorrimos a pie, todo el barrio. Al regreso, casi a la noche, vimos el cartel de una casa que se alquilaba por día, semana, quincena o mes.

Si bien ya era de noche y la casa estaba a oscuras, parecía un lindo lugar. Lo raro era que no se había alquilado, porque la casa exteriormente era linda, el jardín que la rodeaba estaba bien cuidado y lo mejor de todo, estaba a metros de la playa. El cartel de 'Se alquila', solamente tenía el número de un celular. Así que no dudé y llamé al 'toque' (rápido). Pero no me atendió nadie y mi llamada fue dirigida a la casilla de mensajes. Así que dejé un mensaje sobre mi interés y como ubicarme.

Cerca de la medianoche, sonó mi celular. Yo pensé que era Luciano el que me llamaba, pero, me equivoqué. Era el dueño de la casa que se alquilaba. Me explicó que la casa la habían alquilado por todo enero, pero no sabía por qué, la familia que la había reservado, anuló la operación los primeros días de enero y la cosa quedó allí. Así que estaba disponible todo el mes. También me describió las comodidades de la casa y la posibilidad de que al día siguiente pudiéramos verla por dentro. 

Como las dos partes, estábamos cuasi desesperadas: uno, el dueño, en alquilar y no perder el dinero del alquiler de todo un mes y nosotros, por alquilar, porque no teníamos dónde 'echar nuestros huesos', nos pusimos de acuerdo rápidamente y en ese momento. El dueño aceptó alquilarnos por 15 días, es decir, del 7 hasta el 20 de enero. Generalmente, los alquileres en esa zona, son quincenales o mensuales, pero para salvar el dinero, el tipo decidió alquilar su casa hasta ese día y tratar de conseguir, un nuevo inquilino hasta fin de ese mes. Incluso, nos propuso, cobrarnos mucho menos, si nos quedábamos hasta fin de mes, así que quedamos en responderle al día siguiente. Pero los 'pajaritos' (el Nachito y los amigos) no habían llevado tanto dinero para tantos días y aunque yo 'aguantara' (soportara) sus gastos de esos 10 días 'extras', después de hacer cuentas y más cuentas esa noche, decidimos renunciar a quedarnos esos 10 días más y volvernos como lo teníamos planeado... (sigo en otro post, porque definitivamente no sirvo para resumir... Jeeeeeee...)