viernes, 30 de marzo de 2018

Momento confuso




Esta semana fuimos a buscar dinero a un cajero automático del banco donde depositan el sueldo de Luciano. Mientras estuvo postrado, en la casa de la madre, no lo dejaron gastar nada, así que se le juntaron varios sueldos además del aguinaldo. Así que juntó una buena cantidad de dinero que pensábamos usar para comprar algunas cosas para la nueva casa vieja. También, comoLuciano ya casi tiene que empezar a trabajar, la semana que viene, quería comprarse algo de ropa nueva.

Así que fuimos al banco. Previamente pasamos por la boutique donde trabaja, para saludar y para avisar que la semana próxima ya se reintegra. La verdad que a Luciano lo deben querer mucho, porque todos los recibieron increíblemente bien. Así que estuvimos hablando de 'bueyes perdidos' un buen rato y luego nos fuimos. Habíamos planeado ir a almorzar, después de retirar el dinero del banco pero el diablo metió la cola.

Apenas Luciano colocó la tarjeta de débito en la ranura del cajero automático y escribió la clave de acceso, apareció en la pantalla que la clave era incorrecta. Luciano insistió una segunda vez y sucedió lo mismo. Ante esa circunstancia y ya algo nervioso me miró como preguntándome qué hacer. Desde que tenemos tarjeta de débito, elegimos como clave, la fecha de nacimiento de cada uno de nosotros. Así que no había dudas y que tenía que tratarse de un error del cajero automático.

Le dije a Luciano, que si volvía a marcar 'error' en la clave, el cajero automático le iba a retener el 'plástico' (tarjeta de débito) pero Luciano no hizo caso a mi advertencia y volvió a marcar lo mismo, por lo cual, la pantalla volvió a señalar el error pero con la diferencia que, en lugar de retenerle el plástico, se lo devolvió. Luciano se apuró a sacarlo y guardarlo y juntos decidimos ir adentro del banco para que alguien nos explicara qué es lo que estaba ocurriendo.

Así fue que, en 'Informaciones' nos retuvieron el plástico y nos dijeron que fuéramos a una oficina que estaba en el primer piso. Ahí, en una pequeña sala con sofás, estuvimos esperando que nos atendieran. Nos pareció extraño, cuando una empleada nos hizo pasar a una pequeña oficina vidriada. Más extraño fue, cuando vimos que un fulano del personal de seguridad se paraba frente a la puerta, pero del lado de afuera, como haciendo 'guardia'. Guardia por qué o para qué?

Segundos después entraron dos tipos del banco, para preguntarnos de dónde habíamos sacado ese 'plástico'. Luciano, les explicó que la tarjeta de débito era suya y de su cuenta sueldo. Ahí nomás nos dijeron que ese plástico era del tesorero del banco. Y que la teoría que tenían era que habíamos encontrado esa tarjeta de débito olvidada en el cajero automático y habíamos querido 'retirar' (hurtar) dinero que no era nuestro. De ahí que temiendo estar frente a un delito, llamaron a la policía.

Obviamente que nos defendimos de esa acusación, aduciendo que habíamos querido retirar dinero que era nuestro. Y que el cajero automático, nos señaló repetidamente que había un error al marcar la clave. Pero, en lugar de retener el 'plástico', nos fue devuelto. De ahí que habíamos decidido pedir explicaciones a alguien del banco. Y que eso había sido lo que hicimos. Uno de los tipos, le mostró a Luciano el 'plástico' que le habían retenido en 'Informaciones' y le dijo si era realmente de él.

Ahí fue cuando Luciano se dio cuenta que el nombre del titular, no era el de él. Qué estaba pasando? La solución, la tenía el tesorero, que en ese momento no estaba en el banco. Él tenía las llaves para abrir el cajero automático y comprobar que si nuestra versión era verídica, tenía que encontrar la tarjeta de Luciano dentro del cajero automático. De otro modo... Así que mientras Luciano argumentaba algún mal funcionamiento de la máquina, yo comencé a pensar en el viejo Lucchessi...

En eso, entró un tercer tipo de 35/40 años, muy 'fachero' (atractivo), que se presentó diciendo que era el tesorero del banco y enseguida nos pidió disculpas por el momento que estábamos pasando. Había salido a almorzar y él, era el único que tenía las llaves para abrir los cajeros automáticos. Que le habían contado el problema que habíamos tenido y al ver, que él no tenía el plástico, recordó que había estado operando en el mismo cajero automático y había olvidado de retirar el 'plástico'...

Así fue que abrió el cajero automático y encontró el 'plástico' de Luciano. Así que nos explicó que probablemente, el cajero automático, desconoció la clave de Luciano porque no correspondía al 'plástico' del tesorero que estaba ingresada en el cajero automático y el tipo no había retirado. Y al tercer intento erróneo, retuvo el 'plástico' de Luciano pero devolvió el del tesorero. Algo raro que ni ellos mismos comprendían, como podía ser que dos 'plásticos' entraran en la ranura.

Todo eso, confirmaba nuestra versión. Una vez aclarado todo, el tipo nos entregó el 'plástico' mientras se deshacía en disculpas. Nos invitó a pasar a su oficina y nos convidó con café y 'galletitas' (masas dulces). También nos preguntó si éramos hermanos o amigos. No sé por qué, Luciano se apuró en decirle que éramos 'pareja'. Justo a este se le ocurre salir del clóset con un desconocido totalmente? Ni él sabe por qué lo hizo. Después me dijo que estaba nervioso y no preparado para esa pregunta.

El tipo, aunque no dijo nada, me pareció que la confesión algo lo afectó aunque no dijo nada. Pero, mi radar-gay me decía que el tipo sino era gay, andaba cerca. A partir de ese momento, también su actitud también cambió. De pronto, se volvió mucho más afable y nos comenzó a tratar con más simpatía. Había un no sé qué, en sus maneras, y se dirigía a nosotros medio melosamente. Con Luciano, nos miramos y sin decirnos nada, percibimos lo mismo: el tipo estaba intentando un 'acercamiento', aunque con ninguno en especial, ya que se dirigía a los dos, sin hacer diferencias. El tesorero (después no enteramos que se llama Mauro), para reivindicar al banco para el que trabajaba, o hacerse notar o intentar impactarnos con su autoridad y poder, nos ofreció una cuenta 'premium' totalmente bonificada con sus respectivos 'plásticos' de débito y de crédito, sin costo alguno para nosotros durante dos años. Obvio que aceptamos el ofrecimiento y nos dijo que otro día, nos juntáramos para llenar los 'papeles' (documentos). Segundos después, cuando decidimos irnos, Mauro nos dijo que esperaba que no volviéramos a tener problemas en el futuro y nos dio su tarjeta personal, para que invocáramos su nombre si algún día precisábamos su ayuda. Antes de despedirnos, nos dijo que esperaba que pudiéramos volver a vernos en circunstancias más agradables y que ya nos hablaría en algún momento, para encontrarnos a tomar un café, llenar los 'papeles' de la cuenta 'premium' y conocernos más y mejor... Conocernos más y mejor? Para qué? Mmmmm...








sábado, 24 de marzo de 2018

Ética docente? (Merlí)




Luciano me aseguró que mientras estuvo postrada en la cama fue visitado casi diariamente por Carlitos. Pero, a diferencia de lo que yo creía, no se la habían pasado cogiendo/follando como yo pensaba. No sé qué hicieron los días que Eugenia fue a visitarlo, pero tampoco fueron tantos ni por tanto tiempo como la pasó con Carlitos. Ahora viene a salir todo a la luz. Mientras estuvo 'internado' en la casa de la madre, como no pudo exteriorizar sus deseos sexuales, se vio toda la programación inimaginable de Netflix.  Y otro tanto quiso hacer cuando fuimos al campo. 

Claro que en el campo no tenemos Internet y la conexión de 4G deja mucho, pero mucho que desear, si uno está empeñado en ver algo sin interrupciones. Fue así como a sugerencia de Luciano comencé a ver una serie catalana (Merlí) que trata de un profesor de filosofía que intenta hacer interesante, esa materia para un grupo de chicos que está por terminar la escuela secundaria. Y la serie me gustó y me interesó hasta hacerme fanático de la misma. Y, aunque no enseño filosofía (retro vade Satanás), mi materia tiene cosas parecidas a la filosofía. 

A nadie le gusta la Educación Ética y Ciudadana. Pero teniendo a Merlí de ejemplo y aunque no tenemos puntos comunes, creo que salvadas las distancias, soy un muy buen émulo de ese profesor catalán. Así que me propuse para este año, hacer de mi materia mucho más interesante y hacerles comprender, la importancia de la ética y de la convivencia ciudadana, aunque yo no sea el mejor ejemplo... Claro que Merlí tampoco lo es, una porque es un viejo profesor de 60 años y se 'voltea' (coje/folla) con profesoras solteras y madres de alumnos. Eso sí, solteras o divorciadas... Jeeeee...

No sé si encamarse con madres de alumnos es muy ético, pero el tipo lo hace. Yo no tengo interés en las madres de mis alumnos, primero porque son mujeres. Segundo, porque la mayoría son bastante mayores que yo y tercero, porque me parece poco ético, que un profesor se encame con la madre de algún alumno o alumna por más divorciada o viuda o soltera que sea. Claro que también, me debería parecer poco ético, encamarme con algún alumno, como el Colo o el Gonza o intentar hacerlo con algunos otros que andan por ahí... Jeeeee...

Así que yo, salvadas las distancias, me manejo con casi la misma ética que Merlí, ese profesor catalán, con la diferencia que, mientras él se dedica a las madres, yo me dedico a los hijos... jeeeee... Aunque desde que soy profesor, disminuí mucho mi accionar. Solamente conquisté los corazoncitos del Colo y del Gonza. Claro que hay muchos otros corazoncitos, tanto de nenas como de varones, que sé positivamente que están dispuestos a dejarse conquistar por mí y devuelven mis 'acercamientos', con diferentes gestos amistosos y de amor, inocente y puro, aunque eso no pasa con todos... En fin... 

Y aquí mi lucha titánica entre la ética y yo. Empecé ganando yo, cuando enganché al Colo y al Gonza, pero, desde hace un tiempo a esta parte, mi ética se está imponiendo en todas las oportunidades. Será siempre así? Últimamente, se me presentan muchas oportunidades pero trato de no darle mucha trascendencia. Muchas porque son nenas y unos cuantos son varones, de todas las edades, pero no quiero ni confundirme yo ni confundirlos a ellos, porque sé que la mayoría están 'confundidos' y como dice el refrán 'a río revuelto, ganancia de pescadores'.  

Y no quiero ser un 'pescador' con ellos. Sé que si los apuro un poco, lo más probable es que acepten hacer 'algo' (tener sexo gay), pero como no estoy totalmente convencido que sean gays, sino que puede o que estén algo 'confundidos' y antes no sé, pero ahora, que soy su docente, y convivo mucho más con ellos y los conozco mejor, me obligo a mí mismo a pensarlo dos o más veces. Tengo un acceso a ellos franco y abierto, pero como ese acceso, está basado en el respeto, la confianza y cierto afecto casto (o no), realmente me siento inmovilizado de aprovechar esas características. 

Al menos eso es lo que estoy haciendo ahora, como docente. Pero, un pensamiento me persigue... Fuera del colegio, en una situación totalmente personal, privada, ocasional y no buscada, cambiarían las cosas? Podría yo tener otro tipo de conducta y comportamiento? Eso fue lo que me planteé varias veces, en estos días, porque un día de esta semana, que fui a conocer un hipermercado enorme que queda cerca de la nueva casa vieja, me encontré con uno de 'esos' chicos, que es un alumno de 5º año. Tiene 17 años, pronto va a cumplir 18 y está en el último año de la escuela secundaria.

No sé si es gay, pero todavía está en el closet y por lo que veo, no piensa salir de ahí, al menos por ahora. Oculta muy bien su condición, pero con quien quiere, porque las veces que hablé, a solas con él, detecté que tiene agua (y mucha) en su pileta para que yo nade en ella todo lo que quiera. Pero, por consideraciones que hice anteriormente, más arriba, no me terminé de decidir. Al menos en el colegio no voy a hacer nada fuera de lugar. Claro que afuera del colegio... No sé. En el hipermercado donde lo encontré casualmente y en mi auto, después que aceptara mi propuesta de llevarlo a la casa y que desarrolláramos un diálogo bastante caliente y de doble sentido, permanentemente, me dieron a mí, las señales inequívocas de que me estaba proponiendo 'algo' más pero no se animó a decirlo. Y yo tampoco porque luchaban en mí, la ética contra el instinto. Así que quedó todo así, en una especie de stand-by que en cualquier momento puede cambiar... Puede cambiar? 






domingo, 18 de marzo de 2018

Mudanza y sexo ocasional?




Ayer, sábado, hicimos la mudanza a la nueva casa vieja. Luciano fue a la nueva casa vieja, junto a Carlitos, el Pela y otros 'diositos', a esperar los muebles, para ayudar a bajarlos del camión y subirlos a la casa. Yo había ido junto al Gasti, el tipo de la mudanza y un ayudante, hasta la casa de fin de semana de los Lucchessi, donde estaban los muebles del departamento del Gasti que nos había prestado. Ahí me di cuenta, que el ayudante del que manejaba la camioneta me miraba demasiado.  

El muchacho, de más o menos, 25 años, me sonrió y me hizo un guiño de ojos que no supe interpretar. Cuando la capacidad de la camioneta estuvo casi colmada (solamente quedaba la heladera y dos sofás individuales), el tipo que la conducía, decidió llevar lo cargado hasta la nueva casa vieja. El Gasti le pidió ir con él, mientras el ayudante, el que me miraba, se iba a quedar conmigo para acercar más hasta la entrada, lo que faltaba cargar.

Así que, cuando la camioneta se fue, con el pibito que hacía de ayudante, llevamos la heladera y los sofás, hasta cerca de la entrada. Y como no teníamos más nada que hacer, el muchachito, no tan 'diosito' como me gustan a mí, pero algo atractivo al fin, me dijo que tenía mucho calor y se sacó la remera, mostrándome su pecho lampiño y marcado muscularmente. Era 'morochito'. Con el color de piel típico de los mestizos latinoamericanos. Sin decir más nada, me preguntó si me acordaba de él...

Le dije que no. Mi mente iba y venía buscando algún recuerdo pero no lo podía ubicar. Tener sexo con ese pibito, no pude haberlo tenido porque me gustaba algo pero hasta ahí. O tendría que haber estado muy caliente, como lo estoy a veces, para acceder a hacer 'algo'. Me preguntó si yo trabajaba en el colegio 'Tal'. Le dije que sí y le pregunté si él era un ex alumno. Se largó a reír y me dijo que no y se acercó más. Me dijo que había trabajado en el colegio, haciendo algunos trabajos de albañilería. 

Ahí fue cuando lo recordé. Era el pibito que me había cogido/follado casi de parado en el depósito del colegio. No me acordaba del nombre pero sí de lo que habíamos hecho. El muchachito me miró sonriente, cuando le dije que lo recordaba perfectamente. Entonces, acercándose más, me dijo que estaba caliente y si yo quería hacer 'algo'. Ese 'algo' era volver a ser su pasivo. Le dije que podría ser, casi sin pensarlo. El Gasti y el viejo, iban a demorar bastante en volver, así que teníamos tiempo.

Aunque estábamos solos, yo no quería hacer nada ahí. Así que fuimos hasta un cobertizo, en donde guardan las herramientas de jardinería. El lugar nos resguardaba de cualquier mirada. Apenas, entramos, me agarró la mano y me la llevó hasta su pija, ya parada. Así que se la masajeé por encima del pantalón mientras intenté besarlo. Paro Alexis (asi se llama el pibito), me dijo que besos en la boca, no. Así que no me quedó otra, que bajarle el pantalón y el boxer y masturbarlo.

Alexis me dijo que se la chupara. Así que eso fue lo que hice. Después, me agarró de la nuca y con movimientos oscilantes, hacia adelante y hacia atrás, me empezó a coger/follar la boca. Al rato, me dijo que me desnudara y que me reclinara un poco sobre una estantería. Me puso de espaldas, escupió varias veces mi agujerito y me penetró. Sentirlo a Alexis como me iba penetrando lentamente, me hacía sentir espléndido. Más cuando me besaba mi cuello y repetía, que yo era su 'putita'. 

Alexis me sacó la pija y me la volvió a meter varias veces, porque perdía erección. La posición que yo tenía, no era la mejor y aquello me estaba doliendo un poco. Me acomodé, lo mejor que pude, pero aquella posición era dolorosa. Para mal de males, Alexis me había agarrado de tal manera y empujaba todo el peso de su cuerpo sobre el mío, así que prácticamente no me podía mover. Mientras me penetraba, yo comenzaba a ver las primeras estrellas del universo del dolor.

Alexis bufaba y empujaba hacia adelante y hacia atrás, hasta que me empaló totalmente. Cuando sentí que sus muslos chocaban contra mis nalgas con el ruido característico, cerré los ojos. Una porque el dolor se estaba haciendo intenso. La otra, porque así, con los ojos cerrados, sentía mejor la pija de Alexis, moviéndose adentro mío. Tomándome de atrás, besaba y mordisqueaba mi cuello. Le pedí, por favor, que no me dejara 'marcado'. Mientras me penetraba, me dijo que me masturbara.

Gocé como siempre que me penetraron. Pero esta vez era diferente. Sentía como los muslos del pibito chocaban contra mis glúteos y me provocaban intensas y regulares oleadas de dolor y placer. Claro que sus movimientos eran con más ímpetu y cada vez más rápidos. De todos modos, me tomaba fuertemente por los hombros, pasando sus brazos por mi pecho y estómago y, atrayéndome hacia él, hacía que su penetración fuera intensa y profunda...

Cuando ya el dolor no era tanto, Alexis, me preguntó si podía acabarme/eyacularme 'adentro'. Le dije que no, así que siguió otro buen rato, hasta que me sacó su pija y me hizo girar sobre mí mismo. Me hizo arrodillar y me dijo que abriera la boca que estaba por acabar. Le dije que no iba a tragar su leche, pero no sé sino me escuchó o no me dio bola, lo cierto que se descargó por completo, en mi boca, cara y cuello. Después me dijo que me pajeara que quería ver como yo acababa/eyaculaba. 

Una vez que terminamos, Alexis me dio un trapo, para limpiarme y limpiar el enchastre que habíamos hecho. Así que me limpié como pude, también limpié el piso y acomodé el lugar. Nos vestimos y salimos hacia el frente de la casa. El camión de la mudanza todavía no había llegado, así que nos quedamos hablando de posibles futuros 'encuentros semanales', que Alexis quiere concretar en su casa, a la tarde, después que deja de trabajar. Vive en una 'villa de emergencia' (asentamiento de viviendas muy precarias), en un barrio bastante alejado del centro de la ciudad. A la tarde, después de las 17 horas, está solo, ya que su mujer trabaja hasta las 20. A sus tres hijitos (tres!), se los cuida la suegra, que vive en una casa construida adelante de donde vive él. Alexis le va a decir a la suegra que yo soy un amigo que va  para ofrecerle trabajo y de paso, tomar algo y conversar. La idea no me gustó para nada. Tener sexo con Alexis ocasionalmente, estaba bien, pero eso de tenerlo semanalmente... Mmmmm... Y en la villa, nada menos! Y con la suegra, los hijos y demás 'parentela' (parientes), a metros de donde estaba encamado conmigo! No, definitivamente, la idea no me gusta... Le dije que estaba en pareja, pero eso, a Alexis no le importó. Sólo quería que yo le sacara la calentura. Por suerte, la camioneta de la mudanza llegó 'al toque' (enseguida) y tuvimos que dejar de hablar. Los planes de Alexis, de futuros encuentros, quedaron en eso, en planes (eso espero)... 





lunes, 12 de marzo de 2018

Una muy buena cama





Todavía no nos mudamos. O sí, pero a medias. Solamente pudimos llevar a la nueva casa vieja, la cama y las mesitas de luz y otros muebles de dormitorio que compramos. Porque los muebles míos que tenía en la casa de mi viejo, ahora los está usando él para dormir y no podemos pedírselos. El arreglo que habíamos hecho antes de irnos al campo, quedó en que mi viejo usaba nuestro dormitorio (incluída la cama y los demás muebles) y los 'pájaros' seguían como hasta ese momento.  

Así que, en nuestro dormitorio y cama duerme mi viejo y, con el quilombo que se armó, Luciano no quiere saber nada con regresar a la casa de la madre. Ahí nos dimos cuenta que, a la casa de mi viejo no podíamos volver. Luciano no quería volver a la casa de la madre y a la nueva casa vieja que alquilamos, tampoco, ya que nos dimos cuenta que no tenemos muebles propios. Nunca pensamos en eso. De mi viejo, usábamos los muebles de la casa que eran los de él y en el campo, ídem. 

Así que por culpa de mi suegra y de mi viejo, tuvimos que volver a vivir, por unos días, otra vez al campo. Todavía no sé como, la madre de Luciano, no conoce la sensibilidad del hijo. Porque por muy duro que se muestra por afuera, Luciano, es muy sensible, se ofende por cualquier cosa, lo hiere una palabra mal dicha o un comentario desubicado y enseguida lagrimea. Así que yo y todos, nos cuidamos para que Luciano esté bien. Si lo tratamos como a un principito, tenemos Luciano para rato.

Así que, fue en el campo, donde nos dimos cuenta que no teníamos muebles propios para mudarnos a la nueva casa vieja. No queríamos comprar muebles usados y toda esa 'onda' de usar lo que venga, no va con nosotros. Para colmo, las casas antiguas, no tiene placares. Antes, en los dormitorios, para guardar la ropa, se usaban unos muebles que se llamaban "roperos' pero que no estaban empotrados en la pared. Ergo, no teníamos un puto mueble donde guardar nuestra ropa.

Nosotros teníamos placares empotrados, tanto en la casa de mi viejo como en el campo. Así que, además de comprar una cama con su correspondiente colchón y las mesitas de luz, tuvimos que comprar un placard para guardar nuestra ropa. Tampoco tenemos muebles de cocina (heladera, mesa desayunadora ni banquetas), de comedor (mesas, sillas y vajillero) ni de sala de estar (sillones/sofás). Un verdadero desastre del lado que se lo mire. 

Tampoco estamos en condiciones económicas de comprar todo lo que nos falta. Así que, decidimos liquidar nuestros ahorros y comprar un juego de muebles de dormitorio completo (una cama king-size de 2m x 2m, con un super colchón, dos mesitas de luz, el placard y una 'cómoda' con espejo y cajones). Así era la oferta que nos hacía una mueblería muy conocida de mi ciudad, y, aunque nos salía bastante caro, nos hicieron un muy buen precio. Así que cerramos los ojos y compramos todo.

Era la única manera que teníamos para empezar a tener muebles propios y poder mudarnos a la nueva casa vieja. Mi viejo, dio la 'nota' (sorpresa), al hacerse cargo del gasto de los muebles del dormitorio, en compensación por haberle 'cedido' los nuestros. Así que nosotros, con ese dinero, compramos ollas y cubiertos y otros elementos de cocina y de limpieza. La solución, según Luciano, hubiera sido casarnos y haber hecho una lista de regalos de casamiento... Jaaaaa...

El resto de los muebles que nos faltaban, vinieron por el lado del Gasti. Por suerte me acordé que él vació de muebles todo el departamento que tenía para poder alquilarlo. Así que le dije si nos podía prestar algunos, hasta que pudiéramos comprar los nuestros y devolvérselos. Obviamente, el Gasti nos dijo que sí y nos prestó todo lo que tenía (muebles de cocina, comedor diario y de la sala de estar). Hasta la heladera con freezer! Genial, el Gasti, como siempre.

Y también geniales, el resto de los 'diositos' (incluidos el Gasti, el Matius y la Agus), que a instancias de los 'pájaros', hicieron una 'vaquita' (fondo de dinero) que nos lo regalaron para que compráramos lo que nos faltara. Así que no nos queda otra, que mudarnos este fin de semana. O el otro, o cuando se pueda. Ya decidimos, que les vamos a agradecer a todos, con una buena 'joda' (fiesta) como las que hacíamos cuando vivíamos en la casa de mi viejo. Y de paso comprobar 'in situ', la capacidad de la nueva casa vieja para albergar a todos nuestros amigos. Obviamente, el tamaño del lugar, no da para hacer mucho, pero sí alcanza para 'transar' o bailar o hacer lo que se les 'cante' (lo que quieran). Todo este quilombo de la mudanza, nos obligó a cambiar de planes. Así que Luciano va a hacer la rehabilitación en la ciudad y no en el pueblo como habíamos pensado. Total recién tiene que empezar a trabajar a principios del mes que viene y yo ya voy a estar en pleno período escolar. Así están dadas las cosas hoy. Nos faltaba de todo pero nos sobran muy buenos amigos y también mucho amor real, que nos tenemos, Luciano y yo y que pensamos seguir cristalizando y exteriorizando, en la 'muy buena cama' que compramos, literalmente y no literalmente, hablando... Qué más puedo pedir? Jeeeeee...







martes, 6 de marzo de 2018

Madre hay una sola



Madre hay una sola (1)

Realmente me cuesta entender a las mujeres. Me llevo bien con casi todas pero no termino de comprenderlas del todo. Eso me pasa por no haberme relacionado con ellas en gran parte de mi vida. Por qué digo esto? Porque la madre de Luciano creyó que, porque el hijo estaba 'saliendo' con esta minita de Eugenia, el hijo se le había vuelto heterosexual y me iba a abandonar. Y ese mismo pensamiento, lo compartía con la abuela y las tías. Así que promovieron los encuentros que estuvo teniendo Luciano, fuera de la casa, pensando que era para verse con Eugenia. 

Pero, el sueño se les volvió una pesadilla, un día que Eugenia habló al teléfono fijo de la casa de Luciano, porque le habían robado el celular y no recordaba el número de Luciano. Al mismo tiempo le preguntaba por Luciano, aduciendo que por culpa de la facultad, tenía que estudiar y había dejado de ver al nieto. La abuela de Luciano, quedó tan espantada que apenas cortó la comunicación, le habló a la hija al trabajo, comentándole todo. Ergo, cuando Luciano regresó a la casa, se armó flor de 'quilombo' (lío) porque le exigieron explicaciones de´las que lo llevaron a actuar como lo hizo. 

Y más grande fue el quilombo, cuando Luciano en lugar de dar las explicaciones que le exigían, les dijo que estaba saliendo conmigo, les ratificó su orientación sexual y que él prefería ser mi pareja y no ser pareja de Eugenia. La frutilla del postre, la puso Enzo, que entró a terciar, por primera vez delante de la madre, e hizo un frente común con el hermano y se opuso a la actitud de la madre y el resto de las mujeres de la familia. O sea, todo un escandalete de reproches y llantos. Y terminó cuando Enzo, puso 'paños fríos', proponiendo pasar a 'un cuarto intermedio'... jaaaaa... 

Pero la 'cosa' no siguió, porque Luciano no quiso continuar con el enfrentamiento y llorando como una Magdalena, me llamó por teléfono y me pidió que lo pasara a buscar. Así que eso fue lo que hice, pero como sabía que en la casa de mi viejo, Luciano no iba a estar cómodo, nos fuimos directamente para el campo a planificar nuestros futuros movimientos. Durante todo el viaje, Luciano fue un mar de lágrimas. Por suerte, ya le estaban por dar el alta médica y lo único que le quedaba, era hacer la rehabilitación. Ir y venir diariamente del campo a la ciudad, era un verdadero engorro, así que decidimos que la rehabilitación la hiciera en un instituto de kinesiología nuevo que hay en el pueblo. Total, lo podían acompañar el Juanma o el Tomi e ir y volver en remis. Así que por ese lado ya estaba todo solucionado.


Madre hay una sola (2)

La otra madre en cuestión es la mía. Tuvo que morirse el hijo de una amiga para que su actitud hacia nosotros, cambiara en general, y conmigo, en particular. Creo que la muerte de ese chico, algo totalmente impensado para la familia (falleció en un accidente) provocó que a mi vieja 'le cayera la ficha' (se diera cuenta) que la muerte de cualquiera está a la vuelta de la esquina y que por muy joven y sano, que una persona sea, nadie tiene la vida comprada. Así que a partir de ese hecho su actitud hacia nosotros cambió.

Pero más cambió hacia mí y no sé por qué. Será que me eligió a mí cuando nos abandonó a la buena de dios y me dio la responsabilidad de ser papá y hermano con 15 años de edad? Me pareció raro cuando comenzó a enviarme 'wsp' diariamente, casi siempre a última hora de la noche. Y esta situación, se acentuó cuando me fui de vacaciones con el Nachito. Sus 'wsp' se incrementaron a tres por día. Al principio, pensé que sería por el Nachito, pero regresamos hace mucho y sus wsp no se interrumpieron y sigue preguntándome sobre mi salud, mis actividades y cosas así. 

Obviamente, siempre le contesté de la mejor manera que pude, muy cordial, afectiva y simpáticamente, tratando de olvidar que, durante los años que más la necesité (necesitamos) dejó de darme (darnos) 'bola' (prestarnos atención). Pero bueno, es mi vieja y aunque haya cometido muchos desaciertos con nosotros, ninguno se los reprochó nunca. De última, como dice el dicho, 'madre hay una sola'. Sí lo hicimos entre nosotros, los hermanos, muchas veces, pero nunca tuvimos la oportunidad de exteriorizarlo o hacérselo saber. Para qué? Como dice mi viejo, 'árbol que creció torcido, es inútil ponerle un tutor'. Si hizo lo que hizo, por algo será. Por suerte, para ella, salimos bien. Los dos hijos más grandes somos profesionales y supongo que el Nachito, también lo será. Creo que estamos bien educados más allá de los errores que podamos tener y tutti quanti. Fue al Nachito, al benjamín de la familia, al que todavía mi vieja cree que es un bebé de pecho, al que le comentó el luctuoso suceso del hijo de la amiga. Y fue el Nachito ató cabos para explicarse y explicarnos, ese cambio de actitud de mi vieja. Así que veremos cuanto tiempo perdura esa preocupación de madre. Como dice ella, con eso no le hace mal a nadie, porque es para bien de todos y para mal de ninguno... jeeeee...