sábado, 28 de abril de 2018

Sentimientos encontrados




En este corto tiempo, entre la confesión de la Agus y hoy, y a pesar de que, tanto Luciano como yo habíamos aceptado que la Agus viviera con nosotros, fue la misma Agus, la que cambió de idea, para volver al plan original: que cada uno viva en su propia casa y siguiera haciendo su vida. Nos juntaríamos todas las veces que quisiéramos o que fuera necesario, pero ella no quería perturbar, de alguna manera, con su presencia y la del bebé, la relación de pareja que tenemos, Luciano y yo.

Así que volvimos a la idea original y por mucho que argumentamos, tanto Luciano como yo, la Agus siguió en sus 'trece' y no hubo forma de convencerla. De todas formas, ella no vive tan lejos nuestro y podemos estar en contacto permanentemente, de mil maneras distintas. Y así quedamos. Por lo pronto, la existencia del bebé ya no es un secreto. Tanto mi familia como la de la Agus, fueron enterados de la nueva buena. Y de ahí, se filtró y llegó al resto de los 'diositos'...

Y me imagino cómo... El Gasti se debe haber encargado de desparramar la novedad entre los 'diositos' más grandes y el Matius, le debe haber dicho al 'Pollo' y éste, a algunos de sus 'pollitos' seguidores. El resto, se debe haber enterado, por Luciano, que aunque es muy reservado en cuanto a su vida personal, es muy 'chismoso', si se refiere a la vida de otros. El Tato, seguramente, algo le habrá dicho al Sebi y este, terminó de difundir la noticia entre los 'diositos' medianos.

Y la noticia siguió su curso. Como será que hasta Caio, se enteró que voy a ser papá! Y , creo, que muy pronto, será un secreto 'a voces'... Igualmente, prefiero que se sepa que voy a tener un hijo y no que tuve sexo con Luciano, cuando era menor de edad o con alumnos, dentro y fuera del colegio. Porque bastante resistí (resisto) a la tentación diaria de estar al lado de nuevos 'diositos' que me envían señales inequívocas, de que hay agua en sus piletas. En fin, que dura es la vida a veces... 

Obviamente, cuando enteré a los míos, de la noticia, fue mi vieja la más shockeada. Durante años, albergó la idea de tener un nieto de su hijo mayor (yo) y luego fue aceptando, a regañadientes, que yo era gay y toda la parafernalia que acompaña al mundo gay. Terminó de aceptarme, después de lo que le pasó al hijo de esa amiga, que se murió en un accidente, para que ella recapacitara y se diera cuenta, que más vale un hijo puto vivo, que un hijo hetero muerto. 

Y de ahí en más nuestra relación cambió. Y terminó aceptando a Luciano, como mi pareja, aunque siempre fue muy curiosa, de saber mi rol dentro de la pareja. Hasta que, un día, le dije que eso era lo mismo que preguntar, si los palitos que usan los chinos para comer, son diferentes para la mano izquierda que para la mano derecha. Pero, como no entendió la metáfora, le tuve que decir que en mi relación de pareja con Luciano, los dos éramos varones y cumplíamos la función de tal.

Aunque había ciertas preferencias en las que nos sentíamos más cómodos y que era, yo haciendo de 'activo' y Luciano, haciendo de 'pasivo' pero conmigo exclusivamente. Porque en otras relaciones que habíamos tenido, ambos fuimos lo contrario de lo que somos ahora. No tenía sentido, explicarle eso de ser una pareja 'abierta' con todo lo que eso implica. Así que se conformó con eso y cuando supo que habíamos alquilado una casa para nosotros dos solos, creo que terminó de aceptar que yo era gay.

Incluso, nos dijo que vendría a nuestra nueva casa vieja a comer algún día, no solamente para conocer a Luciano (lo conoce solamente de 'vista', porque creo que lo vio una vez y todavía no éramos pareja) sino también a estrechar lazos de familiaridad y todo eso. Nos regaló un mantel para la mesa de la cocina y otro, mucho más lindo y 'fino' (delicado), con las servilletas haciendo juego y una vajilla espectacular para 12 comensales. La verdad que por ahora, no tengo nada que reprocharle.

Claro que, imagínense como reaccionó, el dia que fui al sanatorio, donde trabaja como gerente, con la noticia que la Agus estaba embarazada y que yo era el padre de la criatura... En menos de un minuto, pasó del más absoluto de los asombros, a la incredulidad, al creer que le estaba haciendo una broma 'pesada', a la emoción descontrolada (lagrimeaba y reía al mismo tiempo), al amor maternal (me abrazó y me besó muchas veces) y el ciclo de sensaciones encontradas y sentimientos se reanudó.

Aunque esta vez, se saltó algunos estadios (el asombro, por ejemplo) y entró de lleno en la incredulidad mezclada con un interrogatorio, al mejor estilo de la CIA (Central Intelligence Agency - Agencia Central de Inteligencia), con algunos toques de emoción (ahora mejor controlada), al amor de madre y de ahí, a la más profunda desazón y desencanto, cuando supo que no iba a ser la madrina de la boda, porque no nos íbamos a casar, ni por civil ni por iglesia.

En ese momento, afloró la personalidad de 'madre'. No podía creer lo que estaba escuchando. Le tuve que explicar, con 'pelos y señales' (detalladamente) cuáles eran nuestros planes. Y, aunque se le escapó, dijo que esa decisión era una locura y que patatín y que patatán. Y poniéndose en el papel de 'Mujer Maravilla', me dijo que ella, hablaría con los padres de la Agus, para ver que pensaban ellos y como torcer esa decisión inaceptable tanto de la Agus como mía, de no casarnos.

En fin. No le dije nada ni la quise contrariar, porque era 'al pedo' (inútil). Que disfrutara de la idea de un casamiento 'a todo culo' (de gran categoría), de poder emparentarse con una familia reconocida socialmente en la ciudad y de ser abuela, por primera vez y de un hijo descarriado como yo, al que no solamente, le gustaban los hombres, sino que le había dicho, que no esperara nietos suyos y que por suerte, tenía dos hijos varones más (el Tato y el Nachito) que podían eternizar el apellido.

Días después, me junté con la Agus, para almorzar y contarnos cómo nos había ido con nuestras respectivas familias, ante la novedad del embarazo y nos dimos cuenta, que las reacciones, fueron muy parecidas. Incluso, la idea del casamiento civil y religioso 'a todo culo'. Hasta el Matius y el Gasti quieren que nos casemos, sabiendo que soy gay y que tuve sexo con ellos hasta el hartazgo! Quizás para evitar que entre los Lucchessi, se sepa mi orientación sexual, pero, y después, qué?

La Agus y yo, pensamos que la idea de no casarnos, iba a ser la mejor pero, no tuvimos en cuenta, que no hay obstáculos, para los Lucchessi padres y espíritu santo, para que no nos casemos. En mi familia, las opiniones aunque están divididas, no cuentan la de los varones de la familia, sino que, la que 'corta y pincha' (hace todo) es mi vieja y quienes la secundan. A ella no le 'entra' (entiende), que yo no puedo (ni quiero) casarme, porque no quiero dejar a Luciano. 

Tampoco entiende la causa por la que yo prefiero a Luciano, en detrimento de la Agus y de mi propio hijo. Creerá que por haber embarazado a la Agus, me 'curé' de mi homosexualidad y me transformé en heterosexual? Sé que todo esto, es difícil de entender, especialmente, para el que no es gay, pero así están dadas las cosas. Tampoco, como bien dice la Agus, podemos vivir los 3, primero, y con el bebé, después, bajo el mismo techo. 

Porque, qué 'pito' (función) estaría tocando Luciano? Sería como volver a 1870, cuando vino mi tatara tatara abuelo, con la señora, un bebé y un 'amigo' ¿'con derechos'? que a la pronta muerte de mi tatara tatara abuela, se quedó con mi tatara tatara abuelo, para siempre, acompañándolo y juntos, criaron y educaron a ese bebé? Y decir que vivo con la Agus y el bebé, en la misma casa, cuando en realidad, a la noche, 'duermo' con Luciano? Mmmm... Tendríamos que mentir permanentemente y hacer una 'doble' vida, totalmente artificial, con todo lo que eso implica. Y la mentira, tiene 'patas cortas'...  Así que, hoy por hoy, la idea de no casarnos sigue vigente, aunque está perdiendo 'fuerzas', como pierden fuerzas los huracanes tropicales, apenas van entrando en el continente. Incluso, creo que va a perder más fuerza, cuando la novedad llegue al colegio y el casamiento religioso, sea una condición 'sine qua non' que no pueda (léase podamos) evitar... En fin, la máxima de mi viejo, de que nadie me dijo que la vida me sería fácil, cada vez más, es un acierto grande como una casa... Jeeeeeee...





domingo, 22 de abril de 2018

Genios congeniando




El sábado, posterior a la revelación por la Agus de su embarazo, me desperté cuando todavía era de noche. Luciano dormía profundamente casi pegado a mi cuerpo y totalmente destapado. La sábana y el acolchado que lo cubrían, se habían corrido hacia mi lado y caían, ambos, al suelo. Me desperté temprano como todos los días. Todavía no me pude desacostumbrar de cuando vivíamos en el campo y nos teníamos que levantar mucho tiempo antes para poder estar en nuestros trabajos a horario.

Ahora es diferente. Con salir 30 minutos antes es suficiente para estar ambos a horario en el lugar de nuestros trabajos. Y eso es porque no estamos usando el auto. Sino, 15 minutos, serían suficientes para que Luciano llegue a su trabajo y yo al mío. Pero, no me puedo sacar la costumbre de despertarme a las 5 de la mañana, sin despertador ni nada. Simplemente, mi reloj biológico se activa y a las 5 de la mañana en punto, ya estoy despierto y sin nada de ganas de seguir durmiendo.

Así que, a las 5, ya estoy con los ojos como dos 'luceros' (estrella muy brillante en el cielo, que en realidad, es Venus que refleja la luz del sol). Entonces, me levanto y me pongo una 'remera' (camiseta de cuello redondo) y el slip que cubre mi desnudez, ya que sigo con la costumbre de dormir desnudo. Luciano en cambio, más 'modosito' (recatado) duerme en boxer ajustado que le marca al detalle, su espectacular culito y una 'remera' (camiseta) de mangas largas o cortas, según la estación.

Pero ese día, al estar descubierto de la sábana y el acolchado y ver como el boxer ajustadísimo que usaba, le marcaba tanto el culito, y se le metía en la raya, no pude más. Luciano dormía profundamente. No pude evitar acariciarle las nalgas por sobre el boxer primero y por debajo del boxer después e introducir mis dedos, en la raja de su culito. Luciano, no se despertaba. Finalmente murmuró algo que no alcancé a entender... 

Y mientras le 'franeleaba' (acariciaba) el culito, recordaba que esa misma noche, cuando más arreciaba la lluvia y nosotros estábamos cenando, le conté a Luciano todo lo vivido, a la tarde, con la visita de la Agus. Luciano no podía creer todo lo que había pasado y todo lo que la Agus me había dicho. Él sabía, porque lo habíamos hablado miĺones de veces, de los planes de la Agus y de su pretensión primordial, que era quedar embarazada de mí. Y me escuchaba atentamente y en silencio.

Yo, desde siempre, mantuve a Luciano al tanto de todo lo que la Agus pretendía, un poco para saber su opinión, como la de compartir todo lo que me pasaba con la Agus, tratando que no hubiera secretos entre nosotros. Pero, Luciano, como yo, nunca creyó que esos planes, algún día, se concretarían. O de concretarse, no creía que fuera tan rápido. Sea como sea, el sueño de la Agus se estaba realizando y yo era uno de los protagonistas y Luciano, un coprotagonista. 

Luciano se alegró de la noticia del embarazo y también de la posibilidad de que pudiéramos vivir, primero los tres y luego los cuatro, debajo del mismo techo. Aunque como yo, adujo que la casa era medio chica para compartirla. Igualmente me dijo que él no tenía problemas en que la Agus viviera con nosotros y que, en mi relación con ella, hubiera sentimientos en el medio, porque él comprendía lo difícil que se hacía, tener sexo con una persona sin más sentimientos que la calentura.

Y que eso, era lo que le pasaba con Carlitos. Y que él sabía, que yo sabía, que él sentía 'algo' más que calentura con Carlitos y que yo, nunca le había reprochado nada y lo había aceptado siempre. Tanto que en algún momento, dejé que, a pedido suyo, Carlitos se integrara a nosotros. Y aunque la 'trieja' no resultó como Luciano lo esperaba, debido a lo celoso que es. Y reconociendo todo eso, él aceptaba que yo tuviera sexo con alguien más, aunque hubiera sentimientos por medio, como con la Agus.

Además, él (Luciano), tenía muy buena onda y se sentía muy bien con la Agus y por eso aceptaba que se integrara, si ella quería, a vivir con nosotros. No me sorprendió la respuesta de Luciano, porque últimamente, debido a la postura que tomó cuando enfrentó y discutió con la madre, está mucho más maduro, comunicativo y seguro de sí mismo. Y también, quiso asegurarse de mis sentimientos hacia él, ya que sólo una vez me preguntó si yo lo prefería a él o a la Agus y que le dijera la verdad. 

Obviamente le contesté con la verdad: que yo lo amaba a él y no quería dejarlo nunca, ni por la Agus, ni por este bebé ni por nadie. Creo que eso le dio la tranquilidad que necesitaba y no volvió sobre el tema. También me dijo que él me iba a 'bancar' (respaldar) en todo esto de la Agus y del bebé. Porque él también me amaba con su vida y le gustaba y me agradecía que yo lo prefiriera a él, sobre la Agus, el bebé y cualquier otra persona.

Fue, entonces, que dejé los recuerdos de la noche anterior y volví a la realidad. Luciano, sin decirme más nada, me abrazó y se apegó a mi cuerpo. Todavía semi dormido, me dijo que tenía frío. Entonces, sin dejar de acariciarle las nalguitas y meterle la punta de mi dedo en el agujerito anal, le dije:

Yo: qué ganas de cojerte/follarte tengo...

Luciano: mmnsdvñ...

Y: no querés que te coja/folle?

L: mmmsv...

Y: mmmsv es que si querés? O mmmsv es que no querés?

L: que si... si quiero... pero tapame que tengo frío...

Y bueno, él lo pidió y todo lo que había pasado, en esas pocas horas lo ameritaba. Así que, mientras afuera, seguía lloviendo con fuerza, yo hacía mío a Luciano... No hay con qué darnos, somos dos genios congeniando... Jeeeeee...






martes, 17 de abril de 2018

El cántaro y la fuente 2





Y el mundo dejó de girar. La vida se volvió atemporal y todo fue presente. La lluvia torrencial y el viento se detuvieron de pronto. No sé qué explotó delante de mi vista y todo se volvió blanco incandescente. Dicen que, cuando una persona se está ahogando, toda su vida pasa delante de sus ojos. Bueno, eso fue lo que me pasó. Aunque no fue toda mi vida, sino algunos momentos puntuales de ella. Finalmente, todo se volvió negro. Según la Agus, me desmayé y me caí al suelo. 

Como ella es médico, enseguida levantó mis piernas y me hizo oler su perfume. Yo reaccioné rápidamente y con su ayuda, pude volver a sentarme. No reconocía esta faceta mía. Me desvanecí, como buen maricón que soy, ante la noticia imprevista. Era la primera vez que me pasaba! Claro que era la primera vez que me daban una noticia así. Algo parecido, sentí cuando supe que la madre de Luciano, me acusaba de corromper al hijo y quería denunciarme, pero no llegué a desvanecerme. 

La Agus me preguntó cómo estaba, mil veces y de manera diferente. Siempre le contesté que bien. Pero que no sabía que me había pasado. Ahí retomamos el diálogo:

Agus: me re asusté, boludo! Pensé que me quedaba viuda!

Yo: no seas 'guacha' (pícara) Agus! Que casi me muero en serio! Como me vas a decir eso! 

A: es la verdad! Si te morís, me quedo viuda! 

Y: no digo eso! Digo, cómo me vas a decir que yo te embaracé?

A: qué, no vas a reconocer a tu hijo y te vas a 'borrar' (no hacerme cargo)?

Y: no... no... no Agus! Mirá si me voy a 'borrar'... Es que no termino de comprender... Cómo va a ser mi bebé? Si yo soy... (iba a decir 'puto' pero no me dejó terminar la frase)...

A: ah, pensás que porque sos gay, no podés hacerme un bebé?

Y: sí Agus, está bien, pero cómo sabés que yo soy el padre y no Juan Marcos?

A: simple... Porque con Juan Marcos siempre que cogimos usamos 'forro' (preservativo). Con el único que siempre cogí sin forro fue con vos. Además, coincide el tiempo que estoy embarazada con el día que fui al campo en febrero... Te acordás? 

Y: y no tuviste sexo con nadie más que yo?

A: no 'bola' (boludo), con nadie más, vos creés que ando por ahí cogiendo/follando con cualquiera? No me hagas 'calentar' (enojar) al 'pedo' (inútilmente). Vos te creés que te voy a estar 'jodiendo' (mintiendo) en un tema como este? O querés que nos hagamos un ADN?

Y: noooo, Agus, no... No me mal interpretes! Es que estoy confundido y digo boludeces! Es que son muchas cosas juntas! O sea, que si cogían con forro con Juan Marcos, cómo le vas a decir, que estás embarazada? 

A: no sé, pero eso no es lo que me importa ahora. Lo que quiero saber es si te vas hacer cargo de tu hijo como lo hablamos o voy a ser madre soltera y voy a tener que criarlo como si vos no existieras?

Y: Agus, no seas boluda! Mirá si te voy a dejar 'en banda' (sola)... Sabés que sos la única 'mina' (mujer) con la que cogí/follé en mi vida y que te amo desde que teníamos 15 años... Lo que pasa que no me esperaba algo así. No me lo imaginé nunca! Ya sé que lo hablamos muchas veces y que te dije lo que te dije, pero una cosa es decirlo y otra es hacerlo! Qué vamos a hacer ahora?

A: no sé, que sé yo... Lo que quería saber, es si ibas a ser un padre 'presente' o un padre 'ausente'. No me importa ni Juan Marcos ni lo que diga la gente. No te voy a decir que no estaba ilusionada en casarme y todo eso, pero prefiero formar una familia con vos, aunque ya sé que no nos vamos a casar ni nada. De última, es lo que yo quería, no?

Y: pero Agus, pensá! Si vas a decir que el bebé es mío, todo el mundo va a querer que nos casemos y no van a ver ningún impedimento! Solamente algunos de mi familia y los 'diositos' saben que soy gay. En cambio, tu familia, tus amigos y conocidos, no saben nada de mí y van a querer que nos casemos! Y yo no me puedo casar con vos, porque aunque te amo como a mi vida, soy gay, tengo pareja y no quiero dejar a Luciano! 

A: pero Lu, no seas 'gil' (tonto)! Desde cuándo nos importaron los demás? Qué se vayan a la mierda todos! A nadie le tiene que importar lo que hacemos o dejamos de hacer! Yo con mi vida hago lo que quiero! Y vos también! O no? No decís siempre que a nadie le tiene que importar lo que hacés puertas adentro de tu casa? Bueno... Qué piensen lo que quieran! No tenemos que casarnos ni vivir juntos ni nada... Vos por tu lado y yo por el mio! 

Y: sí pero...

A: o podemos vivir juntos y vos seguír con Luciano, así podemos criar juntos a 'Luciano Agustín'! 

Y: ah, ya tiene nombre y todo el bebé? 

A: a mí, Luciano no me molesta ni me molestó nunca y siempre, nos llevamos re bien. Incluso no creo que tenga problemas para que vivamos todos juntos. Te acordás lo bien que nos llevábamos, cuando el año pasado se engriparon y fui a vivir con ustedes? Qué decís?

Y: no sé Agus, tengo que pensarla bien y hablar con Luciano y ver qué piensa o qué quiere hacer... A esto, lo hablamos muchas veces y siempre estuvo muy entusiasmado con tener un hijo conmigo, mío y de él, alquilando un vientre o algo así, pero, ahora, no sé. Para colmo, recién alquilamos esta casa y es muy chica para vivir todos juntos. Pero, me estoy re contra adelantando a las cosas... Qué 'quilombo' (lío)! Esta misma noche se lo voy a decir para ver que piensa. Igual quedate tranquila. Vivamos o no juntos, no te voy a dejar sola. Somos como el cántaro y la fuente: tantas veces fue el cántaro a la fuente, que al final se rompió... jeeeeeee...







jueves, 12 de abril de 2018

El cántaro y la fuente 1





Este último fin de semana, acá llovió muchísimo. Comenzó a llover el jueves y recién paró de llover en la madrugada del lunes. La lluvia fue torrencial de a ratos y el viento, también muy fuerte, castigó violentamente a nuestra vieja casa nueva, especialmente el viernes por la noche. Esa noche, nos habíamos acostado tarde y tardamos en  dormirnos. Le había contado a Luciano sobre el 'encuentro' que había tenido esa misma tarde con la Agus y creo que quedó tan shockeado como yo.

Ya era de madrugada, y seguíamos despiertos, hablando y tratando de ver qué era lo mejor para hacer. En un momento, cuando la tormenta arreciaba, una de las ventanas del balcón cerrado, comenzó a golpearse por el fuerte viento. Relámpagos y truenos fortísimos, acompañaban a la violenta tormenta que se abatía. Me levanté a cerrar la ventana y Luciano vino detrás mío. Definitivamente, Luciano es re temeroso a las tormentas y a muchas otras cosas, pero lo amo más por cada uno de sus temores,

Y esta vez, no había mucha razón para temer, porque la casa es bien sólida, como la casa del campo, pero con una diferencia: el entorno es diferente. En el campo, de noche, nos rodeaba la oscuridad del parque y del bosquecito. Y el viento, entre los árboles, ulula llenando de misterio el lugar. Pero acá, solamente nos rodean casas vecinas. Además, nuestro dormitorio da al balcón cerrado y además de la puerta, tiene una 'celosía' (enrejado con listones de hierro) que nos da mucha más seguridad.

De todos modos, no creo que la tormenta nos haya desvelado. La causa de nuestro desvelo era sin duda , la visita de la Agus que vino en plena tormenta, ese mismo viernes por la tarde. Y las consecuencias que puede acarrear a todos, en el caso de tomar una mala decisión. Antes, al mediodía, la Agus me había enviado un whatsapp, preguntándome si a la tarde iba a estar en casa, porque quería conocer mi nueva casa vieja y de paso, verme y 'hablar' conmigo.

Creo que en otro post, aclaré que la Agus, cuando quiere 'verme', seguro que es para tener sexo. Pero cuando quiere 'hablar', me pongo a la defensiva, porque seguro que me viene a plantear, cosas inverosímiles. Pero, en ese momento,  no sospechaba qué podía ser. Así que le dije que sí, que pasara a la hora que quisiera que yo iba a estar en casa, porque el único plan que tenía era ir a buscar a Luciano al trabajo, cuando saliera a la noche.

La Agus llegó en medio de la lluvia que en ese momento había amainado bastante.  Me dio un beso largo y fogoso en la boca. En fin. Después me pidió que le mostrara toda la nueva casa vieja. En la cocina, me dijo que preparara el mate, mientras ella, se encargaba de cortar un bizcochuelo de nuez, que había hecho para la ocasión. Al principio, hablamos de 'bueyes perdidos' pero noté que la Agus estaba ansiosa por contarme algo que hasta ese momento estaba callando.

Cuando caímos en un 'pozo de silencio' le pregunté de qué cosa quería hablarme. En ese momento, me miró y comenzó a lagrimear. Agus sabe que las lágrimas me pueden y me hacen vulnerable... Le pregunté qué le pasaba y si tenía problemas. Y como no dejaba de llorar y no me contestaba, arriesgué varias hipótesis: si habían discutido con Juan Marcos, si estaba enferma o si los padres estaban enfermos y no sé cuántas 'boludeces' (tonterías) más.

Pero, sin dejar de llorar, negó, moviendo la cabeza, todas mis hipótesis. Al final,  cuando dejó de llorar, me develó la causa de sus lágrimas y que dio lugar a un diálogo parecido a este que transcribo pero que está muy sintetizado y carece de los sentimientos, sensaciones, silencios, miradas y caricias que le dieron un toque especial al momento que estábamos pasando:


Yo: Agus, no entiendo qué te pasa... Si con Juan Marcos está todo bien y no es por enfermedad de nadie, qué es lo que te 'jode' (molesta) tanto?

Agus: estoy embarazada! 

Y: uh, buenísimo, pensé que era algo grave... Pero estar embarazada no es algo malo! Acaso vos no querías quedar embarazada? 

A: es que el bebé es tuyo...

Y:  salvo que te 'joda' (moleste) haber quedado embarazada antes de casarte... Pero, desde cuándo te importa eso? Incluso... Queeeeeé? Qué dijiste? (sigo en otro post)







viernes, 6 de abril de 2018

Nido de amor y sexo






Desde hace unos días, estamos viviendo en la 'nueva casa vieja'. Y hasta ahora es una experiencia fascinante en todo sentido. El hecho de vivir solos, Luciano y yo, sin más personas (léase pájaros) alrededor, como cuando vivíamos en la casa de mi viejo o con el Tomi, cuando nos mudamos al campo, que no nos 'jodia' (molestaba) para nada, pero siempre era el tercero 'en discordia', aunque pobre, siempre trató de no discordar. Pero, una cosa es decirlo y otra, muy diferente vivirlo. 

Ahora, creo que estamos viviendo la verdadera 'luna de miel'. Antes, vivimos momentos muy lindos e intensos, pero nada parecido a lo que estamos viviendo ahora. Porque llevamos todo el amor y la pasión desenfrenada que tenemos y sentimos, el uno por el otro, no solamente al dormitorio sino también a toda la casa. Disfrutamos de la casa que, a pesar que no es nuestra, la sentimos como tal y nos gusta quedarnos en casa y disfrutar cada uno de los ambientes. 

Por ejemplo, nos encanta desayunar en el balcón trasero, que está cerrado con aluminio y vidrio. Luciano colocó varias macetas con 'malvones' (geranios) y otras plantas de interior. También compró y colocó en ese lugar, en un rincón, una caja con piedritas sanitarias para su gata. En el centro del balcón, puso una mesita desayunadora y dos sillones de jardín para estar más que cómodos mientras desayunamos, antes de salir a nuestros trabajos (Luciano ya empezó a trabajar esta semana). 

Lo único feo que tiene es la vista, ya que por ser un balcón trasero de una planta alta, lo único que se ve, son los patios, jardines y terrazas o azoteas de las casas que nos rodean. Pero bueno, es lo que hay. Al frente de la casa, aunque no lo crean, no tenemos balcón. Tampoco una vista buena. Solamente las fachadas de las casas de enfrente, que apenas se ven, porque en la vereda hay dos enormes árboles, que con su follaje nos tapan toda la vista. Tenemos que esperar el invierno, para que la vista sea otra.

Igualmente, a la casa, la disfrutamos enormemente. Todos los ambientes tienen características que los distinguen, a unos de otros, y estamos fascinados con todos, aunque obviamente, los que se llevan las palmas, son el dormitorio y el living comedor. El dormitorio porque con los muebles nuevos y en especial, la cama, podemos exteriorizar todo nuestro amor y nuestra pasión, teniendo una 'cama' fantástica, literal y no literalmente hablando. 

El otro ambiente es el living comedor. Claro que más útil, es el living que el comedor. Y el living es por los sofás que nos prestó el Gasti y que son realmente muy cómodos. Y acá es donde hay que hacer una mención especial que todavía no pudimos solucionar y es el referente al sexo y a los 'pollitos' porque el sábado 'santo', hicimos una pequeña 'joda' (fiesta) especial para agasajarlos por toda la ayuda que nos dieron antes, durante y después de la mudanza. 

También, vino el Pela y Carlitos, que es el líder de ese grupo, desde que discutieron con el 'Pollito' por la jefatura de los 'pollitos BB'. Hicimos pizza casera, bebimos gaseosas y también, Coca Cola con fernet y terminamos tomando helado. Después jugamos a 'Verdad o Consecuencia' y al final a 'La botellita'. La pasamos de diez y realmente nos divertimos mucho. Pero, en un momento dado, uno de los 'pollitos' dijo que por fin tenían un lugar donde tener sexo sin preocuparse por nada o algo así.

Luciano, le contestó diciéndole, que ni 'en pedo' (borracho), él les iba a permitir usar nuestra cama para coger/follar y que se conformarán con los sofás. A lo que los 'pollitos' le contestaron que con los sofás era suficiente. Y la cosa quedó ahí. Después que se fueron y quedamos solos, volvimos a retomar esa conversación. A mí me parecía fantástico que Luciano no permitiera que los 'pollitos' usaran nuestra cama pero, no me parecía bien, tampoco, facilitarles ningún lugar para tener sexo. 

Luciano no entendía mi disconformidad,  por más que yo le dijera, que facilitarle un lugar para tener sexo entre ellos, por muy ingenuo que fuera y por muy menores que sean, nos iba a traer problemas, si algunos de los padres se enteraban de eso. Incluso nos podrían denunciar por corrupción de menores, al facilitarle un lugar donde tener sexo. Recién ahí, fue cuando Luciano recapacitó y se dio cuenta de su 'pifia' (error). Así que me dijo que iba a enmendar su error, en la primera oportunidad. 

También quiso que, aunque fuéramos una pareja 'abierta', le prometiera que no iba a usar nunca, la cama que compramos, para tener sexo con nadie más que no sea él. Ni siquiera Carlitos o el Pela o cualquier otro 'diosito' conocido y/o por conocer. Y que él, me prometía lo mismo. Y que para eso, si queríamos tener sexo con otro chico, ahora teníamos la intimidad que nunca habíamos tenido y así podíamos coger/follar con 'otro/s' en cualquier ambiente de la casa mientras no sea el dormitorio. Como me pareció bien, estuve de acuerdo y quedamos así. Nuestra nueva casa vieja, es nuestro nido de amor y sexo libre. Y con el tema, de que nuestro dormitorio está exento para nuestras infidelidades conscientes, no nos queda otra, que comprar los ya conocidos y nunca bien ponderados, colchones inflables... Jaaaaaa...