jueves, 7 de junio de 2018

Profanación




Luciano: si te digo algo me prometés que no te vas a enojar?

Yo: no sé, depende de lo que me vayas a decir... Me querés dejar por otro? Qué cagada te mandaste? Embarazaste alguna pendeja o a una mina casada?  Decime...

L: pero no! No se trata de eso, pero, vos antes prometeme que no te vas a enojar...

Y: bueeeenooooo, no me voy a enojar...

L: pero prometelo...

Y: dale bebé, decímelo de una vez por todas! Te prometo que no me voy a enojar...

Luciano y yo ya nos habíamos acostado, esa noche, y estábamos abrazados debajo de las frazadas. Luciano, jugaba con mi pija mientras usaba mi pecho de almohada. Yo lo rodeaba con mi brazo y lo atraía hacia mí, mientras le acariciaba las nalgas redondas y duras. Enzo, el hermano de Luciano, también tiene una 'cola' (culo) espectacular. Tan lindo que no puedo dejar de mirarlo y admirarlo. Y eso que es un culo chiquito, pero tan redondito, parado y firme, que parece que no fuera natural sino de siliconas, como las tetas de las actrices...

El día había sido largo. Era la noche del feriado del viernes 25 de mayo. El colegio, para celebrar la fecha y de paso, recaudar 'fondos' (dinero) había organizado un gran almuerzo para profesores, padres y alumnos. Se servía en el mismo patio cubierto y cerrado del colegio y se habían vendido casi mil 'tarjetas' (lugares). El menú era simple, económico y sabroso para el que le guste, claro: empanada, 'locro' (una especie de guiso) y de postre, una naranja. El día se prestaba para algo así. Las mesas eran para 10 personas pero no estaban reservadas, así que cada uno, se sentaba donde quería.

Cuando llegué casi estaba todo ocupado. En la mesa de mi familia no había lugar: 10 comensales justos (mi viejo y los 'pájaros', Julia, Diego y los chicos y las novias del Tato y del Nachito). Había lugares libres en otras mesas, pero no conocía a nadie. Al final, opté por sentarme a una mesa de docentes del colegio, jubilados y en actividad, todos de la primaria y que conocía de vista. Luciano no había querido acompañarme, así que tuve que ir solo. Tanta gente alrededor y me había sentado a una mesa, donde había docentes que apenas conocía y me sentía 'sapo de otro pozo'. 

En eso estaba, cuando entró el Colo. Me hizo un gesto o una mueca que no alcancé a comprender. Un momento después, volvía sobre sus pasos e hizo un movimiento con su cabeza, como si estuviera cabeceando una pelota invisible pero siguió su camino. Yo me levanté y disimuladamente fui tras él. Ya afuera, en el vacío hall de entrada, me pidió por favor si podía sentarme en la mesa de su familia y me dio tantas explicaciones, tan desarrolladas y puntillosas que no entendí nada de lo que me dijo. Así que acepté sentarme con la familia del Colo, al lado del Colo y de la madre.

La verdad que ahí estaba mucho mejor que en la mesa de los docentes, especialmente, porque tenía al Colo al lado, que fiel a sus costumbres, histeriqueaba, tocando y acariciando mi pierna con la suya, o haciendo lo mismo con sus manos, ante la mirada indiferente de los padres y hermanos. Obviamente, el tema de la charla fue de 'bueyes perdidos' pero la pasé fantásticamente bien. Después del postre, se organizaron diferentes juegos recaudatorios para grandes y chicos: 'bingo' (juego de azar), 'truco, escoba de 15 y chinchón' (juegos de naipes) y juegos de kermesse, para los más chiquitos.

Nosotros, como no participamos, decidimos ir a ver a los chicos de la primaria participando en juegos de kermesse. Y como ya estaba atardeciendo, y empezó a hacer frío, decidimos con el Colo, ir a tomar algo caliente y de paso, ver si podíamos hacer 'algo'. Fuimos a comer churros con leche chocolatada y de ahí, fuimos a la plaza de siempre, que está cerca del club donde el Colo practica basket. Ahí, amparados por la noche, nos 'transamos' y nos dimos permiso para hacer cosas que hacía bastante tiempo que no hacíamos y poder sacarnos la leche.

Y si hubiera sido por el Colo, hubiéramos terminado en la cama de la nueva casa vieja. Pero no podía llevarlo a casa porque seguro que Luciano estaba ahí con Carlitos y los 'pollitos BB', así que, logré convencer al Colo de que iríamos a casa, el viernes que viene, a la tarde, aprovechando que yo no trabajo y él, no tiene facultad. Así que después, lo llevé hasta la casa y yo, volví a la mía. Como suponía, ahí estaban Luciano y Carlitos pero no había ningún 'pollito BB'. Así que apenas llegué, Carlitos se quedó un rato más y luego, se fue y quedamos solos Luciano y yo. 

Estuvimos conversando de lo que habíamos hecho en el día, nos bañamos, calentamos las empanadas que Luciano había comprado y que habían sobrado del mediodía. Después nos fuimos a la cama, y ahí fue cuando sobrevino el diálogo del principio, que terminó así:

Luciano: mirá que prometiste que no te ibas a enojar, eh?

Yo: si bebé, no me voy a enojar, que pasó?

L: perdoname... Pero no respeté lo de la cama...

Y: qué qué?

L: que te dije que quería que la cama la usáramos entre nosotros solamente...

Y: ah... Y acabás de romper tu promesa encamándote con Carlitos, no?

L: sí... Perdón...

Y: mirá vos, yo tengo que coger/follar en el suelo, mientras vos te cogés/follás a Carlitos en nuestra cama... Y bueno, no importa, está bien, pero, te voy a tener que poner un castigo por no cumplir con lo pactado...

L: bueno, está bien, pero me perdonás?

Y: sí bebé, obvio que te perdono... Pero igual vas a tener un castigo...

L: está bien, me lo merezco porque soy un 'boludo' (tonto) y vos, sos re bueno... Será por eso que te quiero tanto?

Y estiró los labios para besar los míos. Qué le iba a decir? Que el pacto lo había roto yo, un par de días antes, cuando me encamé con el Sebi? Que no me animé a decirle al Sebi que no? Y qué tampoco me animé a reconocer la violación del acuerdo? Así que puse mi mejor cara de decepcionado y abracé fuerte a aquel 'pibito' que se deshacía en pedidos de perdón. Le di un beso largo y apasionado en los labios y fui llevando sin resistencia, su cabeza debajo de la frazada. Allí comenzó a 'petearme' (felacionarme), en un intento de aliviar el castigo que le voy hacer pagar durante mucho, mucho, mucho tiempo... Jaaaaaaa...







10 comentarios:

  1. Hola lucks. Ss de terror.. creo q ya es la segunda vez q le haces algo asi.. o sea, me refiero a q Lu te confiesa algo culposo sin saber q vos lo habias hecho antes y peor Jaja ss medio psicopateador de a ratos ajjajaja oops saludos -Juan

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    1. Es que, JUAN, yo no podía asumir que un par de días antes, había profanado su lugar sagrado! De paso, hago que se sienta en falta conmigo y disfruto de su castigo y de Luciano al máximo ya que no me puede decir que no a nada... Jaaaaaa...

      Besos!

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  2. ¡¡¡Luckitas malooooooo!!!
    P.S.:no sabía que el Colo jugaba al basket. Desde luego es que no nos cuenta nada eeeehhhh?????
    Besos.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Como que no sabías que el Colo juega al basquet si lo dije en varios post? Así es, juega al basquet y juega muy bien, para un club federado del barrio de su casa.

      Nuestros primeros encuentros siempre fueron los viernes (días que Luciano se iba a la casa de la madre), yo lo esperaba a la salida de su juego, a dos cuadras del club e íbamos a un parque cercano, a sacarnos la calentura que nos tenemos.

      El Colo es amateur y participa en el campeonato local y se destaca por su juego que yo disfruto, cuando lo voy a ver al estadio y luego, lo disfruto a él, en la cama... Jeeeeeee...

      Besos!

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    3. Vaya, ya no me fijo en los detalles más interesantes. ¡Qué decadencia!

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  3. Anónimo9/6/18 3:04

    No se sino se lo hubiese dicho yo ? desde ya es mas inteligente lo tuyo jajaja Charlieindio

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    1. Era lo único que podía hacer. Así como no le pude negar la cama al Sebi, así tampoco, le pude admitir mi falta a Luciano. Así que dejé que Luciano asumiera la culpa, yo puse cara de 'qué ignominia' y Luciano admitió su culpa y aceptó su castigo por tamaña falta... jaaaaaaa...

      Besos!

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  4. Seguramente yo tampoco se lo hubiera dicho, creo que dada su actitud le hubiera dolido mucho saber que tú habías hecho lo mismo antes que él...

    Un abrazo.

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    1. Seguramente, JOSEP, a Luciano por su forma de ser, le hubiera dolido terriblemente que yo hubiera violado el pacto. Por eso dejé que creyera que era él quien se había puesto en falta y jamás le diré la verdad. Este como otros sucesos, pasarán a ser verdaderos secretos de Estado... Jaaaaaa...

      Besos!

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