sábado, 29 de septiembre de 2018

No soy de madera




El viernes 21, Luciano cumplió 21 años. Y esto que escribo a continuación, lo escribí el año pasado, cuando cumplió 20... 'Veinte años de los cuáles, tres me los dedicó a mí [ahora serían 4] haciéndome el tipo más feliz del mundo, sabiendo que tuve (tengo) a mi lado, durante los últimos mil días, al 'diosito' más increíble que alguien puede tener en este planeta, aunque debo reconocer, que hay muchos 'diositos' pululando por todos lados, incluso de los 'colores' (razas) y etnias más increíbles. Porque al igual que las brujas, 'que los hay, los hay'. Pero, gozar de Luciano, es increíble!

Y los festejos, que lo estamos haciendo costumbre, comenzaron el jueves 20 a la noche en la cena y terminaron, en nuestro dormitorio, cuando lo llené de mi leche, a la 1.30 del viernes 21. Después seguimos brindándonos mimos, caricias, besos y abrazos, mientras compartíamos, un 'porrito' de marihuana, celebrando sus 21 años y nuestro amor, que se mantiene incólume a pesar del tiempo transcurrido. Y eso, lo pudimos hacer, porque solucionamos el tema 'Agus'. Aprovechando que nuestra sala de estar es bastante amplia, decidimos hacer allí el dormitorio de la Agus.

De esa manera, matamos tres pájaros de un solo tiro. Logramos la independencia que habíamos perdido, le dimos libertad de movimientos a la Agus y volvimos a dormir, todos, cómodamente cada uno en su lugar y como la Vida manda. Fue la Agus, la que tuvo la idea de traer la cama de doble plaza de su departamento. Sacar los sofás de nuestra sala de estar y colocarlos en el comedor y en su lugar, instalar la cama de ella.  Una arcada, a la que pusimos una cortina, separa los ambientes y le da a la Agus la intimidad que necesita. 

A la mañana del 21, nos levantamos y cuando fuimos a desayunar, descubrimos que la Agus, nos había preparado un desayuno increíble, mezcla de americano, continental y de campo. Más que desayuno, era auténtico 'brunch' (desayuno-almuerzo) anticipado. Y de paso, le dio su regalo de cumpleaños a Luciano: un estuche con un perfume y un desodorante de Versace, que le debe haber salido un 'huevo' (testículo) o un ovario, en este caso. Puta madre, pensé, yo que le pensaba regalar una chomba de marca, ahora, el regalo de la Agus, me obligaba a mejorar el mío. 

Habíamos decidido ir a almorzar juntos, porque Luciano, por más peleado y/o disgustado que esté con la madre, quería ir a 'mamenguear' (mimosear) con la madre, y había decidido festejar su cumpleaños 21, con la madre, la tía solterona y la abuela. Y obviamente, Enzo, el hermano y Carlitos, para variar y terminar la noche como Dios manda, cogiendo/follando. Así que aproveché y me fui al centro a complementar mi regalo. Habíamos convenido encontrarnos tipo 13.30 horas y Luciano, había decidido no ir al gym, así podíamos pasar más tiempo juntos.

Al final, le compré un jean y la chomba. Ahora sí que estaba más o menos acorde a lo que había gastado años anteriores: un celular, el año pasado y un fin de semana en un hotel 5 estrellas, el año anterior. Antes de entrar al restaurante, le di en el auto, el regalo de cumpleaños. Creo que Luciano, no esperaba regalo este año, debido a nuestra 'economía de guerra', pero al decir de mi viejo, 'si hay miseria que no se note' decidí seguir adelante con la idea del regalo. Además, Luciano se lo merece. Después de almorzar y hacer varios brindis y una larga sobremesa, a las 16, lo dejé en su trabajo. 

Me despedí de Luciano hasta el día siguiente, pasado el mediodía, que lo iba a buscar al trabajo y que de allí, íbamos a ver que hacíamos, ya que no teníamos planes. Así fue que, regresé a la nueva casa vieja. La tarde estaba espléndida y la Agus no estaba. Sino hubiera dejado la Eco en la cochera, me hubiera ido por ahí, a ver si encontraba a alguien con quien entretenerme. Pensé quien podía estar 'libre' pero el único que se me ocurrió fue el Pela. Aunque el primero que me vino a la mente fue el Colo, pero enseguida me acordé que estaba de novio con el Gasti. En fin.  

Al final, le mandé un 'wsp' al Pela, preguntándole por donde andaba. La respuesta me llegó rápido: estaba con unos amigos, patinando en skate, en un parque cercano. Me preguntó por qué y le dije que tenía ganas de verlo. Pero, contrariamente a lo que yo pensaba, me dijo que no podía dejar a los amigos porque iban a sospechar cualquier cosa y me propuso que nos encontráramos al día siguiente, sábado, por la tarde, en la casa de los abuelos. Le dije que no iba a poder, porque cuando Luciano no trabaja, no se despega de mi lado. Así que convinimos encontrarnos durante la semana...

Por lo visto, nada me salía bien. El Colo con el Gasti, Carlitos con Luciano, el Matius quizás con el 'Pollo', el Pela con los amigos heteros y para conseguir alguna cita con el resto de los 'diositos' es más fácil conseguir entrevistar al Papa durante todo el día, que conseguir una hora de cama, con algunos de ellos. Al menos, si estuviera en el campo, lo tenía al Juanma a mano. O al Tomi. O a Nico. O a Pablito... Pablito! Cuánto tiempo sin saber de él y con todos los 'ratones' (fantasías) que tenía yo con ese pibito! Y al final, nunca fuimos más allá de la transa... 

Al final, 'ajo' (a joderse) y 'agua' (aguantarse). Definitivamente, me iba a tener que sacar la calentura con una paja. Así que, desaprovechando la fantástica tarde, terminé en la nueva casa vieja, donde me duché y me acosté un rato. Puse a cargar el celular y me quedé dormido. Entre sueños, escuché la voz de la Agus que me despertó. Me desperecé y vi que ya era de noche. La Agus me hablaba de la cocina pero no entendía que me decía.  Así que me levanté y me vestí así nomás, ya que no tenía otros planes para esa noche, que comer algo, mirar tele y volver a la cama. 

La Agus, estaba en la cocina, con algunos bocaditos de sushi que había comprado porque estaba antojada. Y compró para todos, pero no recordó que a mí no me gustaban ni que Luciano iba a cenar con la madre y se quedaba a dormir en la casa. Así que los bocados de sushi le iban a sobrar. Yo, a falta de mejor cosa, me hice unos sandwiches calientes de jamón y queso. Así que cenamos eso y para que el viernes fuera 'especial', bebimos champagne y brindamos por Luciano, por nosotros y por mil cosas más. Cuando se terminó el champagne, abrimos una segunda botella de la misma bebida y que yo había comprado pensando beberla el día siguiente, a la noche, cuando vinieran a casa, los 'pollitos BB' y otros 'pollitos' a celebrar los 21 años de Luciano. Pasada la medianoche, decidimos irnos a dormir porque estábamos más que 'alegres' (ebrios). Y como estábamos los dos solos, aprovechando que Luciano, no estaba, nos acostamos juntos. Mientras nos estábamos desnudando, nos empezamos a 'franelear' (acariciar) y a besar. Y cuando nos acostamos, fue el acabose...Seguimos 'franeleándonos' (acariciándonos) y besándonos. Y cuando la Agus comenzó a pajearme y chuparme la pija casi con desesperación, fue la señal que esperaba. Por más que no me gustan las mujeres, no sé por qué la Agus es mi debilidad, y como no soy de madera, lo que tenía que pasar, pasó...







2 comentarios:

  1. Eso es: «lo que tenía que pasar, pasó».

    Lo que me empieza a preocupar (y lo digo con irionía) es que tehaya tenido que conformar con una «manuela» con la cantidad de amigos con derecho a roce que tienes... Podría hacer ahora un panegírico sobre la libertad y el compromiso, los prejuicios y las convenciones sociales que sirvieron al Pela de impedimento o de excusa. No lo haré.

    Muchas felicidades a Luciano de mi parte y os deseo que sigáis disfrutando vuestro amor por muchos años.

    Un abrazo.

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  2. Es así, JOSEP, a medida que pasa el tiempo, las obligaciones nos van afectando y nuestra libertad e independencia se reduce enormemente. Ya ves como de tantos que éramos, apenas quedó disponible un puñadito que se cuentan con los dedos de una mano. Y a veces ni eso!

    En cuanto a 'lo que tenía que pasar, pasó', una vez más sucumbí a los encantos de la Agus. Está bien que estábamos algo 'ebrios' pero nunca necesité de ninguna sustancia para sentirme excitado por la Agus. Algún día lo tendría que hablar profundamente con mi analista a esto.

    En fin. Gracias por tus buenos deseos para Luciano y ojalá podamos seguir disfrutando de nuestra pareja por muchos años.

    Besos!

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