lunes, 29 de octubre de 2018

Cachetazo





Estar para el 'cachetazo', es una expresión nuestra que no sé si se usa en otra parte del mundo. Se dice así, cuando una persona no la está pasando bien y sigue recibiendo contratiempos y más contratiempos. Algo así como el refrán que dice 'todos hacen leña del árbol caído'. Bueno, más o menos es esto. Apenas estamos saliendo de la depresión que tiene la Agus por la pérdida de nuestro bebé, cuando noches pasadas, que fui a buscar a Luciano al trabajo, veo que viene a mí, caminando muy modosito pero cuando entra al auto, estalla en tantas lágrimas que parecía María Magdalena.

Y si hay algo que me conmueve, desde siempre, son las lágrimas. Silenciosas como las del Sebi o ruidosas como las de Luciano, me afectan terriblemente por igual. Me costó bastante calmar a Luciano, quien apoyó su cabeza en mi pecho y dejó que lo abrazara estrechamente. Como no me decía, cuál era el origen de su llanto, por mi mente pasaron muchas causas que podrían estar provocando ese llanto incontrolable. Finalmente, entre hipos y jadeos, Luciano me dijo que le habían dicho que no le iban a renovar el contrato, así que se podía considerar despedido a fin de año.

Bueno, la verdad que puede ser traumático para alguien que tiene su primer trabajo y lo despidan justo en estos momentos, donde nuestra economía no es de las mejores, pero ya nos vamos a arreglar. Traté de consolarlo y de asegurarle que no se preocupara de nada, que todo el mundo, tiene estos altibajos y que patatín y que patatán, hasta que logré calmarlo, por medio de besos y caricias y palabras comprensivas. Después le dije de ir a comer a un 'carrito' (track-food) que pusieron cerca del puerto para calmarnos, comer algo y hablar más cómodos.

Luciano accedió y allá fuimos. Estuvimos conversando sobre su situación y sobre las ventajas, que despedido y todo, tenía ese hecho. Una de ellas, era que al ser fin de año, él iba a cobrar bastante dinero. Porque no sólo cobraría el sueldo, sino también el 'plus' que le pagan a todos los empleados a fin de año, más el aguinaldo doble que le pagan, más el dinero por el preaviso y alguna indemnización que pueda cobrar, conformaría una buena suma de dinero, que seguramente, le alcanzaría para pasar tranquilo el verano. Tiempo más que suficiente para encontrar otro trabajo.

Con ese razonamiento y otros, que hice a medida que Luciano, ya no veía todo el futuro tan negro, y como habíamos terminado de comer, nos fuimos al auto y ahí, se puso excesivamente 'meloso'. Metió su mano en mi entrepierna y mientras me miraba a los ojos, me pidió, casi rogando que lo hiciera mío. Que quería que lo cogiera/follara ahí mismo. La verdad que yo siempre me 'caliento' (excito) rápidamente pero, para coger/follar tengo que estar en un ámbito reservado y oculto de miradas indiscretas. Y donde estábamos, era ideal para 'transar' (besos y caricias) pero no para coger/follar.

Tampoco para desnudarse aunque sea de la cintura para abajo y penetrar a alguien, por más vidrios polarizados que tiene el auto. Pero, Luciano, estaba increíblemente caliente, tanto que en un abrir y cerrar de ojos, se había bajado el pantalón y el boxer hasta los tobillos, había reclinado el asiento casi hasta los 180º y se había acostado boca abajo, abriéndose las nalgas, con las dos manos, y ofreciéndome, ese agujerito rosado y totalmente lampiño. Verlo así, totalmente a mi disposición, me excitó tanto que me descontrolé y ya no me importó lo que hacíamos ni donde lo hacíamos. 

Coloqué un parasol reflectivo en el parabrisas, para evitar que alguien, desde afuera, mirara el interior del auto y con el resto de los vidrios polarizados muy oscuros, me dediqué a darle y darme placer con la penetración. Me costó un poco penetrarlo. Yo no estaba cómodo. Y el asiento de un auto no es el mejor lugar para tener sexo. Pero, bueno, era lo que había. Después que lo penetré, usando un gel íntimo que llevo en la guantera de mi auto, estuve un buen rato meta saca y pon, ante los gemidos de Luciano que me excitaban más todavía. Y, para evitar que alguien escuchara desde afuera, que era poco probable que hubiera alguien, le cubrí con mi mano la boca para apagar sus gemidos. Así estuvimos un largo rato, a propósito, con un movimiento pausado pero rítmico, gozando de Luciano y del entorno. Hasta que le volqué los hectolitros de leche de siempre, pero, a diferencia de otras veces, Luciano me pidió que me quedara dentro de él. Que quería eternizar ese momento y que si quería lo volviera a coger/follar, ya que sabe, que 'cargo' (retroalimento) semen rápidamente. Le pregunté si estaba incómodo y me dijo que nunca iba a estar incómodo conmigo mientras yo le hiciera el amor. Qué tal? Pavada de enamorado tengo de pareja... Jeeeeeee...






jueves, 18 de octubre de 2018

Poliamor o cornudo consciente?





Hace unos días, Florencia Peña (actriz argentina) instaló el debate, con una declaración ante los medios periodísticos: 'Estoy convencida: la 'monogamia' no ayuda a que las personas se elijan de un modo libre ni auténtico. Tal vez un 'vení gordo, sentate: me pasa esto y es sólo sexual, nada tiene que ver con nuestro amor', abriría un buen análisis de lo que pasa en la pareja. Evitaría el dolor bilateral de la traición. Me es difícil explicar el 'poliamor' porque yo tengo una manera de pensar y de vivir que no todos aceptan. Y no compartí esto para que sea debate nacional'. 

Y aún más, declaró que ella y su pareja, practicaban el 'poliamor', palabra que comenzó a ser más pronunciada y escrita que nunca. Yo no quiero pecar de 'iluminado' pero hace años que vengo postulando esto de mantener relaciones amorosas de manera simultánea con varias personas, con el consentimiento y conocimiento de todos los involucrados. Siempre me pareció lo más saludable para la 'pareja' aunque claro, no todos comparten esta idea del amor. Así, durante todas las parejas más o menos estables que tuve, el único que acepta abiertamente el 'poliamor' es Luciano. 

Los otros, en diferentes tiempos, lo supieron y lo sufrieron pero no lo practicaron, dejando a la 'mesa' (pareja) sin una pata y totalmente inestable. Y no quiero pasar por 'adelantado' pero lo que hoy acá se está hablando profusa e increíblemente, yo lo vengo planteando hace años, a esta forma de amar. Y si bien tuve detractores, también tuve gente que me apoyó en la idea, aunque le costaba comprenderla cabalmente. Incluso, el término 'poliamoría' yo no lo manejaba. Creo que fue Josep o alguien más que no recuerdo, quien me comentó por primera vez, la existencia de ese término. 

Y aunque, aún ahora, en plena revolución sexual por la que estamos atravesando en la Argentina, hay mucha gente, que cree que la 'poliamoría' no es otra cosa, que llamar delicadamente, al 'cornudo conciente'. Yo, personalmente, no creo que sea así. El cornudo, desde siempre fue engañado y nunca se enteró de la infidelidad de su pareja. No ocurre lo mismo, con el 'poliamor' ya que la pareja, sabe y es consciente de la infidelidad de su pareja. Y cuál es la diferencia entonces? Que él también puede practicar la poliamoría, es decir, ser infiel, a sabiendas que su pareja, sabe lo que está haciendo.

En estos momentos, Luciano y yo, somos el más vivo ejemplo de la 'poliamoría'. Sin pérdida ni disminución del amor que sentimos y nos tenemos, y cada uno de nosotros, libera tensiones sexuales y amorosas, con un chico que nos despierta sentimientos parecidos o similares, que nuestra pareja de turno. Por ejemplo, el Colo o el Pela, despiertan en mí sentimientos de cariño y afecto, además de la excitación que me provocan. Y a Luciano, le pasa otro tanto, con Carlitos. Y tener sexo con ellos, no indica que el amor que sentimos, Luciano y yo, sufra una pérdida o una disminución, de los sentimientos. Es más, creo que los exacerba. Así que bienvenida sea la revolución sexual que estamos viviendo en la Argentina, porque va a servir, para que mucha gente, no solamente abra sus ojos sino también su mente. Y cambien de una vez y para siempre, tanto tradicionalismo, de una sociedad 'pacata' (temerosa) a las situaciones nuevas. En fin, es lo que hay... Jaaaaaa...






miércoles, 10 de octubre de 2018

21 de Luciano




Toda la semana discutieron pacíficamente, si correspondía, que la Agus estuviera presente en los festejos de los 21 de Luciano. Luciano se inclinaba por el 'sí' y la Agus decía que 'no'. Yo no quise meterme, así que los dejé que siguieran entre ellos, argumentando y justificando su posición. Y aunque no me metí a terciar a favor de ninguno, le daba la razón a Luciano. Prácticamente, Luciano y la Agus, son carne y uña, desde el año pasado que nos agarró a todos, esa gripe tan fuerte y la Agus nos asistió durante una semana y media.

Y no solo nos asistió, sino que hizo de enfermera, cocinera, mucama, mamá, amiga y confidente y paño de lágrimas para todos nosotros. Así fue que los pájaros, 'pegaron onda' (empatizaron) de manera increíble con la Agus. Pero más que todos, Luciano se destacó porque se entendió y se llevaba tan bien con la Agus que parecía que se conocían de toda la vida. El otro, que la sintió afectivamente muy cercana, fue el Nachito. En cambio, el Tato y el Tomi, quizás porque se entendían mejor entre ellos, disfrutaron de la presencia de la Agus en la casa pero no tanto como los más chicos.

La Agus argumentaba que no quería ir porque iba a ser la única mujer y que aunque todos la conocían y simpatizaban con ella, no 'daba' (correspondía) que estuviera presente en ese festejo. Luciano, decía que no pensara como mujer sino como persona muy querida por todos y especialmente por él. Y que él la sentía más que amiga, una especie de amiga íntima, con la que había hecho cosas que no había hecho con ninguna otra chica jamás, como compartir el lugar donde estaban viviendo, compartir la cama donde dormían e incluso, compartirme a mí, sin sentir celos ni nada.

Y la verdad que los dos tenían razón, porque el festejo, lo queríamos hacer en la casa de campo de mi viejo el fin de semana del 29 y 30 de septiembre. En la casa del campo hay lugar para todos y también es mucha más cómoda que incluso, la casa de mi viejo donde vivíamos antes. Además, hacía muchísimo que no nos reuníamos y la invitación, iba a estar dirigida a todos: diositos, pollitos y pollitos BB, amigos y hermano. Todos varones. A no ser que fuera la Agus y que el Tato y Enzo llevaran a sus novias o alguna amiga, como para que la Agus no se sintiera tan marginada.

Al final llegaron a un acuerdo salomónico. La Agus, iría a la tarde y le llevaría la torta de cumpleaños que ella misma iba a hacer. Se quedaría para la cena, momento cúlmine de los festejos y se volvería a la ciudad esa misma noche. Así los dos estaban conformes. La presencia de Carlitos, aseguraba la asistencia de los 'pollitos BB'. Los padres le confían a Carlitos a los hijos ciegamente. Y Carlitos se los 'mueve' (coge/folla) sin misericordia. Ay estos padres! Temen que sus hijos sean abordados por un desconocido y se lo sirven en bandeja a Carlitos para que él y otros que andan con él, se los 'muevan'.

En fin. Así que estuvimos organizando los festejos, hasta que el diablo metió la cola. El 'SMN' (Servicio Meteorológico Nacional) alertó de una fuerte tormenta para esta zona durante ese fin de semana. Aparentemente era la tormenta perfecta. Se hicieron eco de este alerta, todos los canales de televisión y emisoras de radio. Se anunciaba una tormenta muy fuerte, con abundante lluvia, caída de granizo y vientos huracanados. Y como este alerta comenzó a divulgarse varios días antes, decidimos suspender el encuentro en el campo y hacerlo en la nueva casa vieja.

Pero había un problema. En la nueva casa vieja, en el caso de ir todos, no entraríamos de ninguna manera. Así que tuvimos que acortar la lista de los invitados, para el beneplácito de Luciano, ya que tendríamos que limitar los invitados a los amigos de Luciano (léase 'Pollitos' y 'Pollitos BB') dejando a los 'diositos' para una mejor oportunidad. Y eso fue lo que hicimos. Incluso, preparamos todo por si la tormenta que anunciaban se abatía en el momento que estábamos en pleno festejo. Así fue que preparamos los colchones inflables por si tenían que quedarse a dormir en mi casa.

La tormenta ya había afectado una región muy grande de la provincia de Buenos Aires. Los pronósticos no habían fallado y desde el mediodía del sábado se dirigía con toda la furia hacia nuestra ciudad. Así llegó el sábado a la noche. Pizzas y empanadas y gaseosas mezcladas con otras bebidas espirituosas de todo tipo fue el menú. Bromas, chistes y evocaciones de hechos risueños hicieron que la noche fuera muy entretenida. Después, jugamos a la 'botellita' y finalmente, algunos bailamos, otros transaron pero ninguno fue más allá ya que la casa es chica y no tiene lugares íntimos.

Entrada la madrugada, acompañamos a los 'pollitos BB' a las casas. De la tormenta anunciada, nada de nada. Cuando faltaban todavía acompañar al Pela y a Carlitos, Luciano me preguntó si yo tenía problemas de que Carlitos se quedara a 'dormir' (tener sexo) con nosotros. Obviamente, le dije que no y le re pregunté si íbamos a hacer un trío. Luciano me dijo que no, pero para que yo no quedara 'en banda' (solo), Carlitos le iba a decir al Pela, si quería quedarse él también y hacer lo mismo que esa vez que nos quedamos a 'dormir' en la casa de Carlitos.

No sé qué cara habré puesto que Luciano, rápidamente me dijo:

Luciano: mirá, si dejás que Carlitos se quede a 'dormir' esta noche, te juro que voy a hacer lo que vos quieras, cuando quieras y donde quieras. Pero no me digas que no, que estoy re caliente y me lo quiero cojer/follar. 

Yo: pero y yo, qué hago? Miro como cogen/follan? 

L: no, boludo, vos te quedás con el Pela, que está 'regalado' (rendido) con vos para hacer lo que vos quieras. Yo sé que mucho no te 'va' (agrada) pero hacelo por mí. Yo casi nunca te pido nada. Dale, que te cuesta? Dale, querés?

Y: bueno, está bien, no me gusta mucho la idea de encamarme con el Pela, pero bueno, todo sea, por complacerte. Y me debés esta y la de la cama, acordate...

L: sí, sí, te lo juro boludo, voy a hacer lo que vos quieras, donde quieras y cuando quieras...

Y: bueno, está bien, pero que Carlitos le hable al Pela y le diga cuál es la idea. Ah y otra cosa, la cama de nuestro dormitorio es para mí y para el Pela si dice que sí. Y la cama de la Agus no se toca. O sea, que si querés coger/follar, tirá un colchón inflable en el piso. Ok?

L: está bien, Lu... Te re amo loco...

Y: sí... me amás mucho pero cogés/follás con otro...

L: no seas 'guacho' (malo), no es cualquier otro, es Carlitos...

Y: bueno, listo, dejá de 'joder' (molestar) y andá a coger/follar a Carlitos... Mañana no vengas a decirme, cuando yo te quiero coger/follar que estás cansado, que no tenés ganas ni ninguna de esas boludeces... Ok?

L: nooooo... está bien, vas a ver que no te voy a decir nada y me la voy a aguantar... Bueno, me lo llevo a Carlitos. Le digo al Pela que venga? 

Y el Pela vino. No sé de dónde sacó Luciano que el Pela no me 'va' (agrada). Como todo 'diosito' adolescente, me vuelve loco. Será que nunca le dije nada de lo que el pibito me despierta, pero tenemos varias salidas con el Pela y varias 'encamadas' que Luciano desconoce. Y que seguirá desconociendo, porque 'ojos que no ven, corazón que no siente'... Jeeeeeee...