lunes, 31 de diciembre de 2018

Feliz Año Nuevo 2019







Feliz Año Nuevo 2019 gente linda! 

Muchos ya habrán entrado en el nuevo año 

y otros lo estarán haciendo. 

Les deseo a todos un 2019 que colmado solo de cosas buenas,

nos permita concretar los objetivos que nos proponemos 

alcanzar... 

Muchas felicidades! 



jueves, 27 de diciembre de 2018

Fin y principio





El sábado pasado, después de una corta agonía, falleció mi abuelo materno. Ya estaba muy anciano y creo que se dejó morir. Tenía casi 91 años. Y no estaba enfermo de nada. Simplemente, sus órganos gastados, comenzaron a colapsar individualmente, hasta convertirlo en una bomba de tiempo, que según los médicos que lo atendían, explotaría en cualquier momento. Cosa que ocurrió pocas horas después, cuando ya todos los órganos colapsaron al mismo tiempo y provocaron su muerte.

Lo velaron el mismo sábado por la noche y lo inhumaron el domingo por la mañana. Mi vieja estaba destruida pero mi tío, el solterón, no tanto. Cuando terminó todo, con Luciano regresamos a casa. La muerte de mi abuelo me apenó bastante, más de lo que había creído, especialmente porque nunca había tenido un trato cercano con él, más allá de visitarlo de tanto en tanto y que el viejo, estuviera, más que satisfecho de su nieto más grande, aunque nunca supo que yo soy gay.

Agustina había estado en el velatorio junto al resto de los Lucchessi. También todos los 'diositos' y 'pollitos' y gente que se relaciona con uno en sus diferentes actividades. Por la cantidad de gente, comprobé 'in situ' que debemos ser muy apreciados, porque llegó un momento, que tuvieron que habilitar la sala de estar, de otra sala velatoria contigua, para dar lugar a la cantidad de gente que había. Y los 'diositos' que fueron todos? Parece que los convoca más la muerte que la comida...

Pasada la medianoche, Agus se volvió a mi casa, porque desde hace unos días que no se siente muy bien de salud (tiene dolor de estómago, náuseas y vómitos). Luciano le dijo que estaba embarazada,  aunque ella dice que no y que lo único que necesita es descansar. Así que, cuando el domingo después de la inhumación de mi abuelo, entramos en casa, la Agus me había dejado una nota: 'No es el mejor momento pero te tengo una sorpresota. Despertame cuando llegues. Agus.' 

Una sorpresota es más que una sorpresa. Y las sorpresas de la Agus me hacen temblar porque puede salir con las cosas más disparatadas, como cuando quería ir de voluntaria al África con la organización 'MSF' (Médicos sin Frontera). Por suerte, quedó embarazada del bebé que perdió y la idea se le fue. Pero ahora, tenía otra: recorrer Latinoamérica y servir como médica voluntaria también en MSF. La verdad que cuando me lo dijo creí que me estaba 'jodiendo' (haciendo una broma).

Pero cuando defendió la idea con tanto énfasis, me di cuenta que hablaba en serio. Y no es que no la veo capacitada pero, qué sé yo, una mujer sola, recorriendo esta parte del mundo? Ni el Chapulín Colorado me salva! Y ni nuestros argumentos ni los del Gasti y los del Matius, hicieron mella en esa decisión. Y cuando nos ofrecimos acompañarla la Agus hizo trizas nuestra propuesta, argumentando que su idea era un viaje de por lo menos 1 o 2 años...!

Definitivamente está loca! La enloqueció la pérdida del bebé. Por suerte, todavía no se lo comentó a los padres ni al resto de los Lucchessi y somos nosotros los únicos que sabemos que la Agus está embarcada en semejante quijotada. Aún así, no creo que el padre y ni la madre puedan torcer su voluntad y cambiar sus planes. Pero algo debíamos hacer y pronto! Pensando en esto, fui a su dormitorio a despertarla como era su deseo.

Así que apenas se despertó y me vio, se arrojó a mi cuello y se puso a llorar. En ese momento, Luciano ingresaba al dormitorio  y viendo la situación, me preguntó qué era lo que pasaba para que la Agus estuviera llorando. Le contesté que no sabía, pero por muchas palabras tranquilizadoras, no podía lograr que la Agus dejara de llorar. Luciano se había acercado lo suficiente como para abrazarla él también, mientras le pedía que se calmara y nos contara qué era lo que le pasaba. 

Como única respuesta, la Agus intentó hablar pero hipó, aclaró su garganta y mirándome a los ojos, me acarició mis mejillas y tomándome la cara con las dos manos, me dio un largo y profundo beso, con los labios algo salados, mojados por las lágrimas. Luciano, la miró y dijo:

Luciano: qué pasa?

Agus:  ...

Yo: qué?

L: estás...?

A: ...

Y: ...

L: acerté...?

A: sí!

Y: ay, boluda, qué pasa? No entiendo! Sí qué!

L: ay, Lu, lo que tenés de lindo y bueno, se compensa con lo que tenés de 'boludo' (tonto)... 

A: jijijijij...

Y: ...

La risa de la Agus, me tranquilizó. Al menos, la causa de su llanto, no era tan grave, si la hizo reír esa boludez que dijo Luciano. Luciano, me hizo con la mano, mientras la Agus no lo miraba, el gesto del embarazo...Y casi inmediatamente, la Agus, dejó de abrazarme y mirándome a los ojos, me dijo que estaba embarazada otra vez. Yo no volví a ver las estrellitas azules sobre el cielo blanco, de la primera vez. Tampoco las chispas multicolores pero igualmente se me aflojaron las rodillas. 

Abracé fuerte a la Agus, la besé y entre los dos abrazamos a Luciano que se había quedado a un costado. La Agus embarazada otra vez! El viejo Lucchessi me pasa a degüello! Porque, que un gay se coja/folle a la hija y la embarace una vez vaya y pase. Un error lo tiene cualquiera. Pero dos veces? El viejo Lucchessi la mata y me mata! Por suerte, tengo el apoyo del resto de los Lucchessi, lo que ayuda bastante. Claro que esta vez, no volverán a pasar las cosas que pasaron en el primer embarazo. La vamos a poner a la Agus en una caja de cristal y me voy a asegurar que haga todo lo que tiene que hacer y bien hecho. Además no va a estar sola. Luciano que se va a tomar algunos meses sabáticos y no va a trabajar y se va a quedar con ella en casa, cuidándola como deberíamos haber hecho la primera vez. Pero esta vez será diferente, Luciano Agustín o Luciana Agustina esta vez nacerá... Jeeeeee...






jueves, 20 de diciembre de 2018

Noche de amor





El martes 18 fuimos a cenar, mi viejo, los 'pájaros', Luciano y yo para festejar los 18 años del Nachito. Si es de no creer! Si para mí sigue teniendo los 6 que tenía, cuando mi vieja se lo sacó de 'encima' y lo mandó a vivir con nosotros (el Tato y yo) siendo que nosotros, si bien ya estábamos en plena adolescencia, tuvimos que 'lidiar' (luchar) con el Nachito, que todavía traía el pezón de mi vieja pegado a la boca, unido a Barney, el dinosaurio rosa, y siendo casi un desconocido para nosotros.

Así que no tuve más remedio, que hacer de 'papá', 'mamá', 'hermano mayor', 'niñero', 'enfermero', 'asistente' y varias ocupaciones, ya que los abandónicos de mis viejos, lo hicieron venir al Nachito a vivir con nosotros, porque comenzaba la escuela primaria y era un verdadero quilombo, trasladarlo diariamente del pueblo a la ciudad y viceversa. Así que el Nachito se tuvo que adaptar a vivir con dos adolescentes que lo querían pero que no era más que 'un peludo' de regalo (una carga inesperada).

Fuimos a una parrilla cerca de casa de la que teníamos muy buenas referencias. Obviamente, el menú consistió en diferentes cortes de carne asada con papas fritas. Nada de ensaladas ni entremeses. Todos tomamos vino, celebrando la llegada del Nachito, a la mayoría de edad. Recordamos infinidad de anécdotas y situaciones risueñas y otras no tanto y como, el Nachito, dejó de ser una personita casi desconocida para nosotros, para convertirse en nuestro riñón o mejor dicho, en mí riñón.

Acá les dejo algunos posteos que escribí sobre el Nachito y cuando, a mi entender, yo escribía con la espontaneidad y frescura de un gay adolescente y no como ahora. En fin, el tiempo pasa y se nos va la vida... Los señalo para que los que me leen de hace mucho, refresquen cosas del Nachito y para algunos que son 'nuevos' en la lectura de este blog, les sirva para entender mejor qué es lo que está pasando en este momento...


https://yo-soy-el-arquitecto-de-mi-destino.blogspot.com/2011/12/abanderado.html


https://yo-soy-el-arquitecto-de-mi-destino.blogspot.com/2013/12/trece-anos.html


https://yo-soy-el-arquitecto-de-mi-destino.blogspot.com/2014/03/el-nachito-gay-bi-o-hetero.html


https://yo-soy-el-arquitecto-de-mi-destino.blogspot.com/2014/12/incesto-ii.html


La pasamos re bien pero como el día siguiente era laborable, terminamos el festejo a la 1 de la madrugada. Y como estábamos más o menos cerca, con Luciano decidimos volver caminando. Cuando llegamos, la nueva casa vieja, estaba silenciosa y a oscuras. Supusimos que la Agus se había ido a dormir, así que entramos sin hacer ruido. Nos duchamos rápidamente y decidimos ir a la cama para hacer el amor, pero antes, fui a la cocina a beber agua y preparar el café del día siguiente.

En eso estaba pensando en Luciano, que se estaba demorando demasiado y tomando café, cuando apareció Luciano, vistiendo el cola less con suspensor que se había comprado unos días antes y que parecía hecho especialmente para él. Qué locura! Indudablemente, el suspensor era un suspensor de verdad y la poca tela con la que estaba hecho, le remarcaba los glúteos chiquitos, redondos, paraditas y duros del culito de Luciano.

Aquella visión hizo que se me parara la pija al 'toque' (rápido) y no pude resistir la tentación de besar aquellas nalgas que se me ofrecían para mi disfrute. Me arrodillé y comencé a besar y lamer aquellos glúteos que Luciano me ofrecía y finalmente, decidí comenzar a chupar su agujerito. Luciano se reclinó sobre la mesa de la cocina, abrió lo más que pudo sus piernas y me ofreció toda su 'cola' (culo) para que yo lo saboreara y disfrutara, en ese momento con mis labios y lengua, y más tarde, con mi pija que ya era un hierro candente que metí en el culito de Luciano para que me sacara la calentura. Así estuvimos un rato largo, y me detuve solamente cuando, a instancias de Luciano, me pidió que fuéramos a nuestro dormitorio, no sea cosa que se levantara la Agus para cualquier cosa y nos encontráramos con ella. Una vez más, no me pude resistir ni a los encantos ni a los deseos de Luciano. Creo que de a poco, me estoy convirtiendo en un Luciano-dependiente...






jueves, 13 de diciembre de 2018

Sorpresas



PRIMERA SORPRESA.

Días pasados conversando con mi viejo, con quien casualmente me encontré una tardecita que había ido a buscar a Luciano al trabajo y como estaba haciendo 'tiempo' me puse a mirar vidrieras y ahí fue cuando nos cruzamos con mi viejo. Y como tenía tiempo de sobra, nos fuimos a tomar una cerveza, aprovechando el 2x1 del 'happy hour'. Y ahí mismo, sin anestesia previa ni nada que me lo indicara me largó que iba a vender la casa del campo.

Esa noticia me cayó como un balde de agua helada! Cómo que vas a vender la casa del campo? A quién se le ocurre? Mamá está de acuerdo? Y mil preguntas más de ese tenor que me fueron contestadas serenamente como si la decisión tomada fuera 'cosa juzgada' y no hubiera vuelta atrás. Lo único que no pudo contestarme es que sino era mejor una casa en el campo como la que teníamos y no la suma millonaria de dinero que iba a conseguir con la venta de la casa.

Especialmente porque el dinero 'cash' (en efectivo) acá se desvaloriza y salvo que lo inviertas en dólares u otra cosa (propiedades por ejemplo), el valor del dinero se pierde. Y propiedad tenía muy bien valuada en esa casa del campo, así que no le veía el motivo de la venta. Y mi viejo argumentó que estaba pagando un dineral en mantenimiento cuando en realidad, nadie iba. Porque el mismo Tomi, se mudó a una pensión del pueblo y dejó sin habitantes a la casa del campo.

Tomi se cansó de tener que ir en moto todos los días hasta el pueblo para tomar el ómnibus que lo lleve al trabajo y volver a repetir, a la inversa, lo mismo 8 horas después. Y Nico como trabaja en el pueblo iba poco a la casa del campo para estar con el Tomi. Así que el Tomi se mudó a la pensión que tienen los abuelos del Nico. Y ahora mata dos pájaros de un tiro. Está siempre en el pueblo y convive con el Nico. Los abuelos del Nico creen que son amigos y fomentan que duerman juntos y todo eso.

Y mi viejo que casi no usa la casa del campo. Julia menos. El Tato y el Nachito no fueron casi nunca y yo fui por causas muy puntuales (a buscar ropa o a llevar algo) o a cogerme al Colo o a Carlitos pero me vuelvo en el mismo día. Al final, mi viejo tiene razón. Le está pagando al Juanma un montón de 'guita' (dinero) para que esté todo en condiciones y está terminando el año y ninguno fue ni por equivocación. En fin. Que sea lo que mi viejo decida y listo. Yo ya le di mi parecer.

Después, cuando ya eran las 8 de la noche, le mandé un 'wsp' a Luciano y le dije que estaba en tal lugar, con mi viejo, y que se viniera a tomar una cerveza y a comer algo. Luciano me contestó al 'toque' (rápido) diciéndome que venía pero que se iba a demorar un ratito. Así que mi viejo, aprovechando que ya venía Luciano y para no incomodarlo con su presencia, se fue, no sin antes de pagar todo lo que habíamos consumido.

Así que cuando me quedé solo aproveché a mirar pibitos y no tan pibitos que estaban ahí disfrutando los precios al 50% del happy hour. Y de todos los que miré, uno solo me mantuvo mi mirada pero estaba en un grupo mixto y ni siquiera se animó a seguirme cuando fui al baño y pasé delante de su mesa. Y eso que le había hecho una seña imperceptible para que me siguiera. Pero el pibito no me siguió y me volví frustrado a mi mesa, aunque me siguió mirando toda la noche. En fin.

SEGUNDA SORPRESA.

En ese momento, llegó Luciano, pasando entre las mesas atestadas de chicos, todo sonrisas y con movimiento grácil. Luciano está 'soltando' (exteriorizando) de a poco su homosexualidad. Ya no está tan estructurado como antes. Igualmente, le cuesta, como a mí, las exteriorizaciones en público, que hacemos, pero muy discretamente cuando hay poca gente a nuestro alrededor. Porque por más 'divo' (estrella) que es, todavía nos cuestan las demostraciones de amor explícitas (besos) en la calle.

O como decía Napoleón: 'despacio que estoy apurado'... Como todavía estábamos en el horario del happy hour, decidimos pedir unas rabas, unos bocaditos de pollo y queso rebozados y fritos y más cerveza y quedarnos allí a cenar. De adentro de un morral muy lindo que se compró, Luciano, sacó un paquete envuelto para regalo y me lo dio, diciéndome que era para mí. Yo le pregunté cuál era la causa del regalo y me dijo que no había causa y que nada más era su amor convertido en un regalo. 

Esa fue la otra sorpresa. Y ahí mismo, me obligó a ver el contenido del envoltorio. Mi regalo consistía en un pack de tres tangas, tipo slips, como a mí me gustan pero con un detalle que no esperaba encontrar. Detrás, donde se espera ver la tela que cubre las nalgas, no había tela, sino que una cinta continuaba el taparrabos, se tenía que introducir en la raja y se unía a la cinta de la cintura. Es como andar por la vida con el culo al aire. Jaaaaaa... Pero bueno, parece que se usa en el ambiente.

La verdad que no me esperaba semejante regalo por eso fue una verdadera sorpresa. Le agradecí a Luciano el regalo y me dijo, muy sonriente y feliz, que lo podíamos estrenar esa misma noche. Luego sacó otro pack del morral y me mostró, unas tangas diminutas que había comprado para él. El taparrabos apenas si cubría los genitales y era el único trozo de tela. El resto eran cintas que le rodeaban la cintura, pasaban por debajo de las nalgas, a las que levantaban, dejándolas sin cubrir. 

La verdad, no le dije nada porque estaba muy contento con sus tangas suspensoras. Pero, con el culito parado que tiene Luciano, qué sentido tiene usar suspensores? Qué quiere? Parar más de lo que tiene parado su culito? En ese momento me dijo que lo iba a usar solamente en ocasiones especiales conmigo. Y también me dijo que no los había pagado porque era un obsequio que le hacía la boutique como reconocimiento por su excelente desempeño como vendedor. Sí, mucho reconocimiento pero en el momento de despedir empleados, Luciano fue al primero que le avisaron que se quedaba sin trabajo. Por suerte, lo convencí que no era tanta tragedia como él veía la situación y ahora está como siempre. Va a disfrutar del verano, del dinero que le van a pagar de indemnización y de las vacaciones obligadas. Total, me tiene a mí, para mantenerlo todo el tiempo que sea necesario porque amo a este pibito como creo que nunca amé a ningún otro 'diosito'. Seguirá todo siempre así? Qué vueltas da la vida, por favor! Jeeeeeee...






viernes, 7 de diciembre de 2018

Hilario 3





La lluvia siguió cayendo durante todo el sábado, aunque con cierta intermitencia. Ya no era la lluvia torrencial del viernes por la noche, ni tampoco la intensidad de la tormenta eléctrica. Pero, al seguir lloviendo poco o mucho, durante el resto del día, hizo que mi situación no variara. Los caminos rurales realmente estaban intransitables y no podía entrar ni salír nadie. A pesar de ser fin de semana 'largo', sólo había alojados en el hotel, dos matrimonios de edad mediana, amigos entre sí y una parejita joven que aprovechó el mal tiempo para hacer el amor, porque solamente dejaron la habitación en la hora del almuerzo o la cena. El resto de los alojados, éramos el Nachito, los dos amigos y yo, ya que los otros, eran los dueños del lugar, sus dos hijos y el personal del hotel.

El día se hizo demasiado extenso. La falta de electricidad hizo que el aburrimiento comenzara a ganar adeptos. Los primeros que caímos víctimas del aburrimiento fuimos nosotros, que acostumbrados a los artefactos eléctricos, la falta de energía provocó que las baterías se agotaran o no pudiéramos usarlos. Había comenzado a llover nuevamente de manera intensa. Los más grandes, aprovecharon para dormir 'siesta' y el Nachito y los amigos y yo, junto a Matilde, nos reunidos para conversar y jugar al 'pool' (billar). Después, hicimos un torneo de naipes en el que intervinimos todos y que hizo que la tarde fuera un poco más llevadera. Finalmente, ante la oscuridad provocada por los negros nubarrones que anunciaban nuevas lluvias, decidimos poner fin a la actividad.

Luego de la cena, hicimos una extensa sobremesa hasta la medianoche. Ya no llovía y se había despejado bastante por lo que suponíamos que al día siguiente haría buen tiempo. Hilario había conseguido que un tractor vecino nos hiciera de apoyo para los que queríamos salir de allí después del almuerzo. Era mi última noche y excepto, las dos mamadas de Hilario, no habíamos hecho más nada. Así que, tenía que aprovechar, porque era esa noche o nunca. Claro que nunca era una manera de decir, porque Hilario me había propuesto encontrarnos en Rosario. Yo le dije que sí, aunque no le dije nada de la relación que mantenía con Luciano. A la 1 de la madrugada, decidí irme a dormir. Hilario hizo lo propio pero en lugar de ir a su dormitorio, desvió su camino y terminó en el mío.

Estuvimos hablando un poco de todo y le pregunté si había pensado en lo que quería hacerle. Me contestó que sí pero que no quería más que repetir lo que ya habíamos hecho. Le dije que no importaba, que no se hiciera problemas. Finalmente, nos desnudamos y nos metimos en la cama. Mientras, Hilario acostado a mi lado, me masturbaba despaciosamente como siempre lo había hecho. Yo aproveché la ocasión para abrazarlo y atraerlo hacia mí. Mis manos bajaron hacia las nalgas lampiñas del pibito y se la acaricié lenta y suavemente. Hilario se acomodó mas estrechamente a mí y dejó que con mis manos, le acariciara el culito. Hilario estaba de lado. Le dije que me dijera si aquello le molestaba. Como toda respuesta, recibí un arrebujamiento de su cuerpo que se estrechó más al mío. Íbamos bien.

Con mi mano, le tomé el mentón y le moví el rostro hacia arriba. Hilario no dijo nada y me dejó hacer. Me detuve cuando los labios entreabiertos de Hilario estaban cercanos a mi boca. Hilario gimió apenas, pero no entreabrió sus labios, invitándome solamente a un 'pikito'. Ni lerdo ni perezoso, yo apoyé mis labios sobre los suyos y con mi lengua, derribé toda la resistencia de sus labios cerrados. La noche anterior había cedido a unos pocos 'pikitos' pero en ese momento, el pibito cedió a mis deseos y cuando entreabrió sus labios, aproveché para meterle mi lengua, al tiempo que lo atraía hacia mí con mucha fuerza. De esa manera, lo besé apasionadamente. Hilario no intentó nada. Sólo se sometió a mis movimientos de lengua dentro de su boca. 

Con mi otra mano, lo acomodé a Hilario lo mejor que pude, haciéndolo recostarse mucho más arriba, hasta que la punta de mis dedos alcanzaron su agujerito anal. Segundos antes de introducirles mis dedos, volví a besarlo apasionadamente en la boca y casi inmediatamente, uno de mis dedos, untados con un gel lubricante que siempre llevo conmigo, se lo introduje en el culito, muy despaciosamente pero con la firmeza suficiente como para que no tuviera otro remedio que aceptar a aquel movimiento invasor. Apretó con fuerzas sus nalgas y dijo algo que no alcancé a escuchar, cuando sintió que mi dedo violaba su agujerito anal, pero casi en un susurro y rozándole los labios, le dije a Hilario, que no dijera nada y que disfrutara ese momento único en su vida.

Hilario gimió sordamente un poco, pero creo que fue de placer. Él me estaba masturbando, al tiempo que yo hacia lo propio con su pija, le besaba los labios y le hacia recorrer mi lengua por toda esa cavidad bucal mientras que, con la otra mano, había comenzado de alguna manera con el trabajo de dilatación. Esos movimientos, lentos pero sin pausa, se hicieron eternos y creo que los gozamos intensamente los dos. Hilario había abandonado hacía rato toda resistencia y me dejaba hacer. Mientras le decía al oído palabras que le daban seguridad para aceptar lo que pensaba hacerle y viendo que mi pija ya era un pedazo marmóreo, el mismo Hila giró sobre sí mismo y puso su culito casi encima de mi pija mientras me decía, casi ordenándome, que lo penetrara...

Así que me acomodé detrás del pibito lo mejor que pude, le elevé un poco una de las piernas y pasé mi brazo rodeándolo por el cuello y dejé descansando mi palma en su pecho, para atraerlo fuertemente hacia mí cuando comenzara a penetrarlo. Volví a untarle lubricante como pude, en el agujerito del Hila y en mi pija y me pidió 'por favor' que no lo penetrara 'a pelo' (sin protección) y que usara 'forro' (preservativo). Temí que la posición que teníamos y el ambiente que había logrado conseguir, se terminara si me levantaba a buscar un forro en mi cartera de los portadocumentos. Así que le dije a Hilario, que no tenía forros ahí y que los había dejado en la guantera del auto. También le dije que se tranquilizara, que no estaba enfermo de nada y que no tenía ninguna 'ETS' (Enfermedad de Transmisión Sexual), que se relajara y que disfrutara de algo que era la primera vez que lo hacía y que quizás, no volviera a repetir. Dicho esto, apoyé mi pija en su raja, al tiempo que Hilario, rezongó un poco por mi falta de previsión, pero estaba no solamente excitado sino totalmente entregado, así que, con una de sus manos libres, tomó mi pija y la llevó directamente a su agujerito para que yo lo hiciera mío. Al principio no fue fácil. El anillo anal de Hilario no quería ser vencido fácilmente y se negaba a dilatar lo suficiente para que dejara entrar a mi glande. Y Hilario no colaboraba. Contraía los glúteos y se quejaba sin sentir dolor o gemía como si lo estuviera torturando. Pero ya lo dice el refrán: tanto va 'el cántaro a la fuente, que al final se rompe'... Y más o menos fue lo que pasó con Hilario. Aceptó ser mío y bueno, no lo podía dejar con las ganas. Después de bastante forcejeos y cambio de posiciones, logré quitarle la virginidad a ese pibito y hacerlo mío, como era mi deseo y el suyo también, obviamente... Jeeeeee...








sábado, 1 de diciembre de 2018

Hilario 2





La lluvia ya era torrencial y golpeaba con fuerza en el ventanal del primer piso que daba al jardín trasero. De tanto en tanto, numerosos relámpagos iluminaban el entorno. Le agradecí a Hilario por la habitación (sin costo) y por la ropa seca que me había alcanzado, pero le dije que estaba acostumbrado a ducharme antes de acostarme y eso es lo que iba a hacer. Hilario se llevó mi ropa mojada y me dijo que la iba a tener seca para la mañana y que 'se daría una vuelta' (regresaría) más tarde para ver si yo necesitaba algo. Dicho esto, salió de la habitación y me quedé solo.

Mucho más tranquilo me duché rápidamente pero en el momento que estaba secándome, se cortó la luz y me quedé totalmente a oscuras y solamente iluminado, de tanto en tanto, por los relámpagos de la tormenta. La lluvia arreciaba cada vez más fuerte y yo agradecía que Hilario me haya entretenido esos minutos previos a mi partida, porque de haberlo hecho, seguramente estaría perdido en medio de un camino rural. Guiándome con la luz de los relámpagos, logré llegar a la ropa que me había dejado Hilario. Slip no necesitaba porque duermo desnudo y hacía calor para dormir con buzo.

En ese momento, cuando estaba retirando el acolchado y la sábana de la cama, golpearon la puerta sordamente. Iluminado por la linterna del celular, abrí la puerta y ahí estaba Hilario, con una bandeja con un portavelas con su correspondiente vela encendida y dos tazas de café y unos pequeños scones. Así que lo hice pasar sin perder un segundo. Apenas Hilario pasó, una corriente de aire de la banderola del ventanal y la puerta de la habitación abierta, hizo que la vela se apagara quedando nuevamente, ambos, sumidos en una oscuridad increíble.

Tanteando, fui hasta la mesita de luz y volví a encender la linterna de mi celular y con esa poca claridad, tomamos el café y comimos el snack que Hilario había traído. No sé en qué momento me vio totalmente desnudo y entre asombrado y divertido, me dijo.

Hilario: estás desnudo!

Yo: sí... estoy acostumbrado a dormir así, sin ropas... Vos dormís con piyama?

H: eeehhhh... no, no, remera y pantalón corto...

Y: ah, y dónde dormís? Por acá?

H: no, en la casa de atrás, desde acá se ve...

Y: uy, pero hasta allá te vas a 'cagar' (excesivamente) mojando!

H: no... bah, digo... voy a esperar que pare de llover un poco... o salvo que me dejes quedarme acá, a dormir con vos...

Y: si querés y no te jode que yo duerma desnudo, está todo bien...

H: bueno, me quedo entonces...?

Y: sí quedate, la cama es grande y la noche no está para dormir solo... Tus 'viejos' (padres) no te van a hacer problema?

H: no...! Para nada, si no es la primera vez que duermo con un amigo en la misma cama... Además, no me vas a violar... no?

Y mientras yo me acostaba, Hilario se desnudó completamente, a tientas, caminando en puntas de pie e impidiendo que la madera del piso rechinara. Luego se acostó a mi lado y en la oscuridad total y completa del lugar, sentí como su mano me agarraba mi pija ya erecta y me empezaba a pajear, mientras yo trataba de besarlo en la boca. No sé por qué me pareció que eludía mis labios. Más cuando casi inmediatamente, sin más franela ni transa, bajo su cabeza y dejó de pajearme con la mano para meterse toda mi pija en la boca y seguir estimulándome con  la boca, la lengua y la mano.

El pibito se portó mucho mejor de lo que yo esperaba. Se notaba que tenía mucha experiencia porque chupaba como los 'dioses' (excelentemente). Lo franeleé lo más que pude pero mucho no pude porque la posición que tenía apenas si podía acariciarle los cabellos. Y cuando le dije que se colocara transversalmente para empezar a dilatarlo, metiéndole los dedos en el agujerito, me dijo que 'no'. Que no le gustaba que lo penetraran ni tampoco le gustaba besar y que esperaba que no me 'jodiera' (molestara). Le dije que no pero se notó mi molestia y fue ahí cuando me dijo que no era gay.

Vamos! Mi radar gay no falla o mejor dicho no falló nunca. A veces no detectó nada pero detectar y no ser? Mmmm... Mi radar gay dictaminó que ese pibito tenia mucha agua para que yo me tirara sin problemas. Sin dudas, había un 'problema' en Hila, pero no estaba para ponerme en el papel de psicólogo y mucho menos de hacerle terapia psicoanalítica, así que desistí de la idea. Cuando estaba a punto de 'acabar' (eyacular) le avisé y me dijo que no había problema y que me 'corriera' (acabara) en su boca, cosa que me gusta increíblemente y que también algún día será tema de mi análisis...

Finalmente, el pendejito se tragó toda mi leche aunque esta vez no fueron los hectolitros de siempre. Ese pendejito no me había calentado como otros y obviamente, la leche no fue la cantidad de siempre. Sí se portó más que bien. Tragó todo y siguió lengüeteando por todos lados, limpiándome de todo vestigio de semen. Por la posición que había adoptado y por la oscuridad del lugar, no pude ver si se la había parado la pija o no. Finalmente, se recostó a mi lado y me dejó darle un par de 'pikitos' que recibió pero que no devolvió. Después giró sobre su mismo y se quedó dormido profundamente.

Al otro día, me desperté re temprano como siempre. Hilario seguía en la misma posición, durmiendo desnudo a mi lado. Era de no creer pero afuera la lluvia seguía cayendo torrencialmente. No escuché llover a la noche. Dormí profundamente. Ni siquiera escuché el wsp que me mandó Luciano a las 2 de la madrugada, entre alarmado y asustado porque no tenía noticias mías como habíamos convenido hacer. Así que apenas pude, le envié un wsp diciéndole que estaba bien y que había optado quedarme debido a la intensidad de la tormenta. 

Me levanté y me duché nuevamente y cuando salí del baño, Hilario ya no estaba. Tampoco su ropa. Regresó enseguida, con mi ropa seca, una taza de café y un par de muffins gigantes que comimos sin mucha ceremonia. Conversamos sobre la tormenta y la lluvia torrencial que no cesaba. Llovió en tres días lo que debía llover en 3 meses! Y se notaba porque tanto el jardín de adelante como el parque de atrás, estaban totalmente anegados de agua y charcos gigantes aparecían por acá y por allá. Apenas terminamos de tomar el café y comer los muffins, cuando mi pija volvió a pararse.

Hilario no desaprovechó la ocasión y antes de que comenzara a vestirme, se arrodilló frente a mí y volvió a meterse toda mi pija en la boca y comenzó nuevamente a masturbarme y a repetir la dinámica de la noche. Al terminar la felación me dijo que con tanta lluvia, los caminos estaban intransitables y que la novia no iba a poder ir (y me confirmó que era hetero, pero, que había sucumbido con algunos chicos que conoció en la facultad y conmigo ahora), pero que no era gay y por eso no le gustaba besar ni que tampoco lo penetren. Así que, salvo que me 'jodiera' (molestara) mucho su accionar, la podíamos pasar más que bien. Le dije que yo no tenía problemas con que me chupara la pija y me sacara la leche, pero que me gustaría hacer 'otras' cosas a lo que Hilario se negaba. Hilario se quedó pensativo un rato y mientras yo me vestía, me observaba atentamente. El cielo se puso muy oscuro y volvió a llover torrencialmente como si nunca hubiera llovido. Hilario me miró pícaramente, me sonrió cómplice y me dijo que si seguía lloviendo así, no me iba a poder ir nunca y que él iba a pensar en mi propuesta... Jeeeeee...